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El veto a la educación femenina revela las divisiones de los talibanes afganos

El veto talibán a la educación femenina demuestra que los ultraconservadores mantienen el control del movimiento islamista y expone una pugna por el poder que pone en riesgo la ayuda internacional necesaria para la población de Afganistán, aseguran los expertos.

Los colegios de secundaria para mujeres fueron cerrados el mes pasado, apenas horas después de reabrir por primera vez desde el regreso de los talibanes al poder en agosto.

El giro, ocurrido tras una reunión secreta de los líderes del grupo en la ciudad de Kandahar, la cuna del movimiento, provocó indignación internacional y desconcierto en muchos de sus integrantes.

«La orden fue devastadora», indicó un alto responsable talibán a AFP. «El mismo líder supremo intervino», añadió.

Todas las autoridades talibanas que hablaron con AFP sobre la cuestión lo hicieron bajo condición de anonimato.

El movimiento nunca ha argumentado esta prohibición, más allá de señalar que la educación de las chicas debe concordar con los «principios islámicos».

Pero un alto responsable dijo a AFP que el líder supremo Hibatulá Akhundzada y otros dirigentes mantuvieron posturas «ultraconservadoras sobre este tema» y dominaron el debate.

Dentro del movimiento emergieron dos grupos: el urbano y los ultraconservadores, afirmó. Y «los ultraconservadores ganaron esta ronda», añadió.

En este grupo figuran influyentes clérigos como el jefe de justicia Abdul Hakim Sharai; el ministro de Asuntos Religiosos, Noor Mohamad Saqeb, o el ministro de la Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio, Mohamad Jalid Hanafi.

– Kandahar impone su influencia –

Estos clérigos se sienten excluidos de las decisiones del gobierno y expresan su oposición a la educación femenina como una forma de restaurar su influencia, dijo Ashley Jackson, una investigadora en Londres que ha trabajado extensamente sobre Afganistán.

Según ella, la «desproporcionada influencia de esta minoría desfasada» ha impedido que el país avance en algo que la mayoría de afganos respaldan, incluso gran parte de quienes están en el poder.

Esto «demuestra que Kandahar permanece como el centro de gravedad de la política talibana», opinó el analista Graeme Smith, del International Crisis Group.

Otro alto miembro talibán explicó que los radicales estaban tratando de apaciguar a miles de combatientes que proceden de zonas rurales profundamente conservadoras.

«Para ellos, incluso si una mujer sale de su casa, es inmoral. Imagínate lo que significa educarla», señaló.

El líder Akhundzada estaba en contra de la «educación moderna y secular» porque la asocia a la vida bajo los gobiernos respaldados por Occidente de Hamid Karzai y Ashraf Ghani. «Es su visión del mundo», añadió.

Los talibanes regresaron al poder el año pasado aprovechando la salida de las tropas internacionales lideradas por Estados Unidos dos décadas después de la invasión que propició la caída del primer régimen de los fundamentalistas (1996-2001).

En estos 20 años, las chicas pudieron ir a escuela y las mujeres pudieron buscar trabajo en todos los sectores, a pesar de que el país siguió siendo socialmente conservador.

El activista y académico islámico Tafsir Siyaposh indicó que las chicas en Afganistán siempre estudiaron en clases segregadas por sexo y seguían un currículo islámico, con lo que el veto enseña que los talibanes solo quieren «oprimir los derechos de las mujeres dando excusas».

– Golpe a la ayuda internacional –

Una fuente talibana en Pakistán confirmó las diferencias en la cúpula del movimiento sobre esta cuestión, pero aseguró que no había riesgo de fragmentación.

«Hay debate en este tema (…), pero estamos intentando superar nuestros defectos», dijo.

En cualquier caso, los analistas argumentan que esta prohibición socavó el intento de los talibanes de ganar reconocimiento internacional y recaudar ayuda para la grave crisis humanitaria del país.

Jackson aseguró que ni el líder Akhundzada ni las personas cercanas a él «entendieron completamente» las consecuencias en la comunidad internacional que ha vinculado el reconocimiento del movimiento al respeto de los derechos de las mujeres.

Incluso algunos altos mandos talibanes coinciden en esto.

«Les estamos diciendo (a los ultraconservadores) que gestionar un país es diferente a gestionar una madrasa», una escuela musulmana, confesó un responsable talibán en Kandahar.

«Todo iba bien hasta que esta dura orden llegó. Y llegó de nuestro líder, con lo que tenemos que seguirla, aunque intentamos cambiarlo», añadió.

«Plantea la pregunta de con quién exactamente tienen que hablar dentro de los talibanes», agregó.

Fuente: https://www.swissinfo.ch/spa/el-veto-a-la-educaci%C3%B3n-femenina-revela-las-divisiones-de-los-talibanes-afganos/47519792

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Talibanes niegan educación secundaria a las niñas, restringen pasaportes a mujeres

Las mujeres afganas se quejan de que la autoridades talibanas les están impidiendo obtener nuevos pasaportes o reactivar los que tienen, mientras que las escuelas secundarias están cerradas para las niñas. Los talibanes dicen que ambas medidas son «temporales».

Por más de dos meses, Muska, una mujer afgana de 35 años que prefirió no revelar su apellido por razones de seguridad, ha ido a varias oficinas del gobierno talibán en Kabul para obtener un nuevo pasaporte.

“He sido golpeada por los guardias talibanes, insultada verbalmente y me han dicho que no habrá pasaporte para mí”, dijo Muska a la Voz de América por teléfono.

Muska es una exfuncionaria del antiguo gobierno afgano con una maestría que fue despedida de su empleo cuando los talibanes tomaron el poder en agosto. El Gobierno talibán ha despedido a mujeres de todos los cargos públicos, con algunas excepciones en los sectores de salud y educación.

Aterrorizada por su futuro bajo los talibanes, Muska solicitó programas en universidades extranjeras y recibió una beca de una institución en Estados Unidos.

“Tengo que llenar una planilla I-20 y presentar la solicitud de visa para poder empezar el programa en el otoño, pero sin pasaporte nada puedo hacer”.

Otra dos mujeres afganas dijeron a la VOA que sus solicitudes de pasaporte también fueron rechazadas sin explicación.

“Cuando vamos al departamento de pasaportes (los guardias talibanes) nos expulsan de allí y no nos dejan entrar, como si fuéramos algún tipo de virus”, dijo Nasreen Ahmadi, quien también recibió una beca en EE. UU.

La restricción de pasaportes impacta también a las mujeres afganas que viven y trabajan en el exterior, que los necesitan para viajar internacionalmente.

Las autoridades talibanas no han anunciado oficialmente una prohibición de los pasaportes a las mujeres, pero un anuncio en el sitio web del departamento dice que “la inscripción para nuevos pasaportes está suspendida hasta nuevo aviso”.

Un portavoz del departamento dijo a los reporteros en Kabul el 29 de marzo que la emisión de nuevos pasaportes se “reanudaría pronto”, pero no aclaró si las mujeres, especialmente sin compañía de un hombre, recibirán el documento.

Discriminadas

Incluso si las mujeres y las niñas tienen pasaportes válidos, no pueden viajar fuera del país si no van acompañadas por un hombre aprobado por las autoridades religiosas (padre, hermano, esposo, hijo), según nuevas restricciones de los talibanes.

“Esto es obviamente una manifestación de discriminación de género que afecta un derecho fundamental de libertad de movimiento y educación”, dijo a la VOA Reem Alsalem, la relatora especial de la ONU para la violencia contra la mujer.

Mientras las restricciones de pasaportes impiden a las mujeres afganas trabajar y educarse fuera del país, los talibanes también han reforzado otras dentro de Afganistán.

A pesar de afirmar la reanudación de la educación secundarias para las niñas en marzo, los talibanes anunciaron que las escuelas intermedias estarán cerradas para las estudiantes.

El anuncio generó condena internacionales y provocó la cancelación de conversaciones entre Estados Unidos y los talibanes en Qatar la semana pasada.

“Es un recordatorio de que las autoridades de facto están continuando sus políticas de borrar a las mujeres de la vida pública y cortar su capacidad para disfrutar sus derechos humanos fundamentales”, dijo Alsalem.

Funcionarios talibanes ha dicho que el cierre de la educación secundaria para las niña es temporal hasta que se hagan los arreglos religiosos apropiados, un argumento repudiado por los expertos.

“Para mí es incomprensible que los talibanes justifiquen sus acciones citando la doctrina religiosa cuando los países de la Organización de la Conferencia Islámica han logrado o están enfrascados en la igualdad de géneros en la educación”, señaló Alsalem.

Los activistas de los derechos de la mujer dicen que la comunidad internacional debe hacer más para que los talibanes respondan por sus políticas represivas.

“Pongan a los talibanes en una lista de sanciones de viaje”, dijo a la VOAPashtana Dorani, directora de una organización educativa afgana y miembro del Wellesley College.

https://www.vozdeamerica.com/a/talibanes-educacion-ninias-restringen-pasaportes-mujeres/6507615.html

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Talibán veta educación superior para niñas

La comunidad internacional ha pedido al Talibán que abra las escuelas y conceda a las mujeres su derecho al espacio público

KABUL.- El gobierno talibán de Afganistán decidió no reabrir las escuelas de secundaria para niñas, renunciando a una promesa previa con una medida que parece calmar a su base conservadora a expensas de alejar más aún a la comunidad internacional.

La inesperada decisión, confirmada por un funcionario talibán el miércoles, coincide con el primer día del nuevo curso escolar en Afganistán. Podría alterar los esfuerzos del Talibán para lograr el reconocimiento de los posibles donantes internacionales, en un momento en el que el el país está inmerso en una creciente crisis humanitaria.

La comunidad internacional ha pedido al Talibán que abra las escuelas y conceda a las mujeres su derecho al espacio público. A principios de semana, las autoridades pidieron en un comunicado a “todos los estudiantes” que regresasen a los centros.

La medida de cancelar la vuelta de la educación superior femenina parecía ser una concesión a la columna vertebral, rural y profundamente tribal, del conservador movimiento Talibán, que en muchas zonas rurales es reacio a escolarizar a sus hijas. La decisión se tomó el martes en la noche, explicó a The Associated Press Waheedullah Hashmi, representante de relaciones exteriores y con donantes del ejecutivo.

“A última hora de la noche recibimos la noticia de que nuestro liderazgo decidió que las escuelas permanecerán cerradas para las niñas», dijo Hashmi. “No decimos que vayan a estarlo para siempre.

Miembros talibanes sentados frente a un mural que representa a una mujer detrás de un alambre de púas en Kabul, Afganistán, el martes 21 de septiembre de 2021.

Miembros talibanes sentados frente a un mural que representa a una mujer detrás de un alambre de púas en Kabul, Afganistán, el martes 21 de septiembre de 2021.

La sorpresiva decisión coincide con la convocatoria a que los líderes talibanes se reúnan en la ciudad sureña de Kandahar a pedido de su solitario líder, Haibatullah Akhunzada, ante los reportes de una posible reorganización del gobierno, según un líder afgano que forma parte de la dirección y habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar con los medios. Es posible que algunos altos cargos del ejecutivo interino cambien, agregó.

Desde su llegada al poder en agosto, ha habido constantes reportes de diferencias entre sus principales mandatarios, con desacuerdos entre los más conservadores y los más pragmáticos. Éstos querrían un mayor contacto con el mundo y, aunque se mantienen fieles a sus creencias, abogarían por un gobierno menos duro que el anterior, que prohibió que las mujeres trabajasen y las niñas se educasen.

En la mayor parte del país, las niñas tienen prohibido ir a la escuela más allá del sexto curso desde que los talibanes regresaron al poder a mediados de agosto. Las universidades abrieron a principios de año, pero los edictos del grupo han sido erráticos y, aunque un puñado de provincias siguió ofreciendo educación para todos, la mayoría cerraron sus instituciones educativas para niñas y mujeres.

En la capital, Kabul, las escuelas y universidades privadas han operado ininterrumpidamente.

El gobierno talibán, de influencia religiosa, teme que la escolarización de las niñas en cursos superiores pueda erosionar su base, apuntó Hashmi.

“El liderazgo no ha decidido cuándo o cómo permitirá el regreso de las niñas a la escuela», afirmó Hashmi. Aunque aceptó que en los centros urbanos se apoya mayoritariamente su educación, gran parte de las zonas rurales se oponen, especialmente en las regiones tribales pastunes.

En algunas zonas rurales, “un hermano repudia a otro en la ciudad si se entera de que deja que sus hijas vayan a la escuela”, dijo Hashim, añadiendo que el liderazgo talibán está tratando de decidir cómo abrir la educación femenina más allá de ese curso en toda la nación.

La mayoría de los talibanes son de etnia pastún. En su rápida conquista del país el año pasado, otros grupos étnicos como los uzbekos y los tayikos del norte, bien se unieron a su lucha, les dieron la victoria o decidieron no combatir.

“Hicimos todo lo que el Talibán pidió en cuanto a vestimenta islámica y prometieron que las niñas podrían regresar a la escuela, y ahora han roto su promesa», dijo Mariam Naheebi, una periodista local que jabló con The Associated Press en la capital afgana. Naheebi ha protestado a favor de los derechos de las mujeres y apuntó que “no han sido honestos con nosotros”.

FUENTE: Con información de AP

https://www.diariolasamericas.com/mundo/taliban-veta-educacion-superior-ninas-n4245539

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Afganistán: Talibán se compromete a reabrir escuelas para niñas

 

El Talibán está mostrando su “compromiso” para permitir que las niñas afganas vayan a la escuela en todo el país a partir del próximo mes, con lo que se cumple una condición clave establecida por la comunidad internacional, declaró el viernes la nueva directora de UNICEF, Catherine Russell.

Russell dijo que está por verse si este compromiso del Talibán a reabrir las escuelas para niñas y mujeres a partir del 21 de marzo estará sujeto a más condiciones o restricciones.

“Las autoridades de facto (del Talibán) nos indicaron que esa es su intención, y tenemos esperanza de que va a ocurrir, y creemos que va a ocurrir”, dijo Russell en una entrevista exclusiva con The Associated Press en la capital, Kabul. Fue nombrada al puesto este mes.

Desde que el Talibán tomó el control del país hace seis meses, las niñas a partir del séptimo grado no pueden ir a la escuela en la mayor parte de Afganistán, a pesar de que no existe una prohibición formal. El acceso a la educación es una exigencia clave de la comunidad internacional, y el Talibán atribuye los retrasos a la falta de espacio adecuado, sobre todo en las ciudades, para dar lugar a la escolarización segregada.

Tras la toma del poder por parte del Talibán, las escuelas de unas 10 provincias han continuado operando sin interrupción, así como las universidades y escuelas privadas de la capital, que han permanecido abiertas. Las universidades para mujeres también han reiniciado actividades en varias provincias, y el Talibán ha prometido que todas las universidades lo harán en las próximas semanas.

Además de garantizar la reapertura de las escuelas para todas las niñas, poco más se ha dado a conocer sobre otras posibles restricciones o cambios en los planes de estudio. Se trata “un poco de un trabajo que está en curso”, dijo Russell.

Fuente: https://www.sandiegouniontribune.com/en-espanol/noticias/story/2022-02-25/unicef-taliban-se-compromete-a-reabrir-escuelas-para-ninas

 

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Talibanes reprimen con gas protesta de mujeres que exigían igualdad y justicia

Las manifestantes reclamaban la libertad de Alia Azizi, funcionaria de policía responsable de la cárcel de Herat, de la que su familia asegura llevar cuatro meses sin noticias

Madrid / AmecoPress y PeriodistasenEspañol.- Una veintena de mujeres afganas concentraron el domingo, 16 de enero de 2022, a las puertas de la Universidad de Kabul, reclamando «igualdad y justicia» en su derecho al trabajo y la educación, y mostrando una pancarta en la que se podía leer «Derechos de las mujeres, derechos humanos».

Las manifestantes reclamaban también la libertad de Alia Azizi, funcionaria de policía responsable de la cárcel de Herat, de la que su familia asegura llevar cuatro meses sin noticias.

Varios talibanes, llegados al lugar de la manifestación en distintos vehículos, han dispersado a las mujeres concentradas rociándolas con gas pimienta.

En su crónica, el servicio de información digital de France Télévisions, publica las declaraciones de una de las manifestantes que, de forma anónima, comenta que el gas le ha afectado a uno de los ojos y que, cuando se lo ha reprochado al talibán, este ha respondido apuntándola con su arma.

Igualmente, recoge las declaraciones de otras dos manifestantes, asegurando que una de las mujeres ha tenido que acudir al hospital porque el gas le ha causado una reacción alérgica en la cara y los ojos.

Desde que tomaron el poder en agosto de 2021, los talibanes intervienen cada vez que se producen concentraciones que reclaman los derechos de las mujeres.

La publicación hace una especie de balance de los últimos acontecimientos en este sentido: las empleadas del sector público no han podido regresar a sus puestos de trabajo, muchas escuelas femeninas no han abierto sus puertas y los departamentos correspondientes de las universidades públicas permanecen cerrados.

Las mujeres no pueden viajar si no van acompañadas de un hombre y los canales de televisión tienen orden de no difundir telenovelas con protagonistas femeninas.

Fuente de la información e imagen:   https://vocesfeministas.mx

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Afganistán: Los talibán dicen que respetarán el derecho a la educación de las niñas una vez se logre la segregación en Afganistán

Las autoridades instauradas por los talibán en Afganistán tras hacerse con el control del país en agosto han resaltado que respetan el derecho a la educación de las niñas y han asegurado que están creando un «marco» para que «niños y niñas puedan continuar su educación en lugares separados».

El ministro para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio, el jeque Mohamad Jaled Hanafi, ha destacado que «el islam no está contra la educación, pero está contra la educación sin hiyab». «El Emirato Islámico está creando un marco en el que niños y niñas podrán continuar su educación en lugares separados», ha agregado.

En este sentido, ha denunciado que las mujeres hacían frente a «acoso» durante la administración del expresidente Ashraf Ghani y ha agregado que los talibán garantizarán que mujeres y niñas cuentan con oportunidades educativas una vez se garantice la segregación en las clases, según ha informado la cadena de televisión afgana Tolo TV.

Asimismo, Hanafi ha hecho hincapié en que «el objetivo del Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio no es humillar a personas honorables con razones como el afeitado». «Ese no es nuestro objetivo», ha remachado.

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) denunció a finales de octubre que las administraciones provinciales estaban actuando según un «manual contra el vicio» que impone unas políticas de abusos y discriminación mucho más duras que las aplicadas en la capital, Kabul, ya de por sí incompatibles con el Derecho Internacional.

Las mujeres y las niñas siguen siendo los principales objetivos de esta cartera, intocable durante el régimen talibán que duró desde 1996 a 2001 y restaurada el 7 de septiembre en lugar del Ministerio para Asuntos de la Mujer. Su manual instruye a los líderes religiosos que eduquen a la población masculina en la figura del «mahram» o acompañante, la única figura masculina a la que las mujeres podrán enseñar el rostro.

Asimismo, el libro ratifica que las mujeres deberán siempre llevar hiyab y velo en público, si bien pide que estas directrices sean cumplidas «de manera fácil y amable», algo desmentido por HRW. «Los agentes del Ministerio pegan en público a las mujeres que consideran como ‘inmodestas’ solo por enseñar sus mano o sus tobillos, y pegan a los hombres por recortarse la barba», aseguró la ONG.

Los talibán, que se hicieron con el poder tras entrar en Kabul poco después de la huida del país de Ghani, anunciaron tras ello la formación de su Gobierno, marcado por la falta de mujeres y de representantes de otros grupos políticos de Afganistán.

A pesar de ello, el vice primer ministro de Afganistán, Abdulsalam Hanafi, resaltó en octubre que este Ejecutivo «es inclusivo» y agregó que el grupo fundamentalista ha intentado incorporar a todos los grupos étnicos y sectores sociales en las nuevas autoridades.

Fuente: https://www.europapress.es/internacional/noticia-taliban-dicen-respetaran-derecho-educacion-ninas-vez-logre-segregacion-afganistan-20211117131749.html

 

 

 

 

 

 

 

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Afganistán: Talibanes prometen reabrir escuelas femeninas en medio de advertencias de protestas

Cerca de 1,1 millones de niñas afganas se han visto privadas desde el pasado 18 de septiembre del acceso a la educación.

Los talibanes, que abrieron los colegios de Afganistán hace un mes, pero excluyeron a las niñas de secundaria, prometieron este lunes que reabrirán “pronto” los centros femeninos entre las advertencias de manifestaciones por parte de activistas.

Cerca de 1,1 millones de niñas afganas se han visto privadas desde el pasado 18 de septiembre del acceso a la educación, y se encuentran a la espera de que los fundamentalistas redacten una supuesta guía que se lo permita.

“Nuestros esfuerzos están centrados en reabrir pronto las escuelas (secundarias) de niñas para que el proceso educativo vuelva a la normalidad”, señaló a EFE el portavoz talibán, Bilal Karimi.

El portavoz explicó que la formación islamista está trabajando en el diseño de un sistema para garantizar la seguridad de las niñas en las escuelas, al tiempo que se respeten los valores y principios tanto del islam como del pueblo afgano.

“Todavía estamos ocupados trabajando en el marco, las directrices y las regulaciones para las escuelas de niñas” y, poco a poco, las escuelas empezarán a abrir con base en estas medidas, precisó.

La prohibición de reabrir las escuelas a las niñas y jóvenes ha causado incertidumbre entre la población afgana, con críticas de activistas de los derechos de las mujeres, que temen volver a la época oscura del anterior régimen talibán, entre 1996 y 2001.

Durante ese tiempo, y a pesar de continuas promesas de que las medidas serían solo temporales, las niñas tenían prohibido asistir al colegio y el papel de la mujer quedó relegado a las tareas domésticas, sin posibilidad siquiera de trabajar.

Amenazas de protestas

“Nos estamos preparando para protestar, bloquearemos carreteras y utilizaremos cualquier método a nuestro alcance para presionar al Gobierno para que permita a las niñas en la educación secundaria”, dijo Matiullah Wesa, fundador y presidente de la Sociedad Civil Camino del Bolígrafo (PPCS, en inglés).

Este activista y voz de la lucha por los derechos a la educación en Afganistán afirmó que la asociación, que está activa en las 34 provincias afganas y reivindica miles de miembros y simpatizantes desde su fundación en 2009, “no está sola”.

“Líderes comunitarios y miles de personas se han comprometido a unirse a nosotros”, dijo junto con estudiantes, profesores y sus familias, así como otras organizaciones de la sociedad civil.

La PPCS ha lanzado por ahora una campaña en todo el país asiático para que niñas, profesores y miembros de la comunidad reivindiquen este amenazado derecho básico a la educación.

«Queremos decir a los talibanes y al mundo que la educación de las niñas es nuestro derecho fundamental, islámico y humano. Nadie nos puede quitar este derecho y, si los talibanes intentan prohibir la educación de las niñas, será su mayor error y deberán hacer frente a todo el país», dijo Wesa.

El activista y un ejército de voluntarios subidos en sus motocicletas, que comenzaron su andadura en 2009, lograron antes de la llegada de los talibanes el pasado 15 de agosto la reapertura de cientos de escuelas cerradas por la guerra y establecieron 46 centros propios, así como 39 librerías públicas en todo el país.

Estudiantes preocupadas

La prohibición en la práctica de acudir a las clases preocupa a las estudiantes afganas.

“Con su llegada, los talibanes nos arrebataron el derecho a la educación. Estamos realmente preocupadas por nuestro futuro, sobre si podremos continuar nuestra educación o no”, dijo Sana, una estudiante de 17 años.

Sana lamentó que «los derechos de las niñas y de los niños deberían ser iguales», pero los fundamentalistas solo han permitido estudiar a estos últimos.

Nos afecta psicológicamente, pensamos que somos miembros inútiles de la comunidad y una carga para nuestras familias, a pesar de que las mujeres forman el 50 % de la población”, explicó.

En las últimas dos décadas, desde la caída del primer régimen talibán con la invasión estadounidense, Afganistán ha hecho avances sin precedentes en el plano de la educación, especialmente en el caso de las niñas.

Antes de que los talibanes capturasen Kabul, el país asiático contaba con unos diez millones de menores escolarizados, el 40 % de ellos niñas, según datos gubernamentales.

Pero muchos niños en edad escolar siguen fuera del sistema.

“En total, unos 4,2 millones de niños están fuera de las escuelas en Afganistán”, dijo a EFE el portavoz de Unicef para el país asiático, Salam Al-Janabi.

La agencia de Naciones Unidas, subrayó, está trabajando para “mantener una relación constructiva con las autoridades de hecho”.

Fuente: https://www.eluniverso.com/noticias/internacional/talibanes-prometen-reabrir-escuelas-femeninas-en-medio-de-advertencias-de-protestas-nota/

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