Page 1 of 3
1 2 3

Haití: Aumenta el número de muertos por el terremoto

Fuentes: Página/12

El número de muertos en el poderoso terremoto de Haití se disparó a casi 1.300 el domingo mientras cuadrillas excavaban desesperadamente en edificios derrumbados en busca de sobrevivientes.

«La cantidad de personas muertas por el terremoto subió a 1.297 el 15 de agosto», dijo el servicio que poco antes había reportado 724 decesos. También actualizó a más de 5.700 la cantidad heridos que era de 2.800.

Tras una angustiosa noche de réplicas, máquinas pesadas, camiones y retroexcavadoras se dedicaron a trasladar losas de cemento de los edificios derrumbados en la localidad de Los Cayos, cerca del epicentro del terremoto.

El sismo de magnitud 7,2 se produjo el sábado a las 8.29 (12.29 GMT) a unos 160 km de la capital haitiana, Puerto Príncipe. De la casa de dos plantas de Marcel François, en Los Cayos, solo quedan ruinas. «Es por gracia de Dios y también gracias a mi teléfono que estoy vivo, porque pude avisar a la gente de fuera dónde me encontraba», dijo a la AFP el joven de 30 años. Su hermano menor, Job, y los vecinos pasaron más de tres horas sacándolo de los escombros sin más herramientas que sus brazos. «Iba en el autobús al trabajo cuando ocurrió el terremoto. Pude localizar a Marcel por teléfono, pero me dijo ‘ven a salvarme, estoy bajo el cemento’», cuenta Job François.

Tras ser rescatado de entre los bloques de hormigón y los muebles rotos, con heridas en la cabeza, Marcel François fue trasladado inmediatamente al hospital en estado de shock, ya que no tenía noticias de su hija de 10 meses, que seguía atrapada entre las ruinas.

«Pensé que mi hija estaba muerta. Cuando llegué al hospital estaba llorando, estaba resignado», cuenta, conmovido, este hombre de 30 años. Gracias al trabajo en equipo de los residentes y de su tío, la pequeña Ruth Marlee Alliyah François fue sacada de la casa cuatro horas después del terremoto.

Marcel y Job François esperan que los equipos profesionales les ayuden el domingo por la mañana a sacar de entre los escombros el cuerpo sin vida de su inquilina, una mujer de 27 años que vivía en la planta baja de la residencia y que murió a los pocos minutos del terremoto.

Rescates bloqueados

Los esfuerzos para ayudar a las víctimas podrían verse obstaculizados a medida que se acerca la tormenta tropical Grace, con la posibilidad de que se produzcan lluvias torrenciales e inundaciones, según el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos.

El Ministerio de Salud envió personal y medicamentos a la península del suroeste, pero la logística de emergencia también se ve comprometida por la inseguridad que asola Haití desde hace meses. La única carretera que une la capital con la mitad sur atraviesa en poco más de dos kilómetros el barrio pobre de Martissant, que está bajo el control de bandas armadas desde principios de junio, impidiendo la libre circulación. Los pocos hospitales de las zonas afectadas tienen dificultades para prestar atención de urgencia. El papa Francisco expresó el domingo su «solidaridad» con el pueblo de Haití, diciendo que esperaba que la comunidad internacional se implicara en su favor. Muchos países, como Estados Unidos, República Dominicana, México y Ecuador, ya han ofrecido su ayuda enviando personal, raciones de emergencia y equipos médicos. El primer ministro Ariel Henry, que declaró el sábado el estado de emergencia durante un mes en los cuatro departamentos afectados por la catástrofe, agradeció el domingo a la comunidad internacional. «Queremos dar una respuesta más adecuada que en 2010 tras el terremoto. Toda la ayuda que venga del exterior debe ser coordinada por la Dirección de Protección Civil», exigió el jefe del gobierno, al tiempo que llamó a sus conciudadanos a la «unidad nacional». «Olvidemos nuestras rencillas», abogó.

El país más pobre de América aún guarda en la memoria el terremoto de magnitud 7 del 12 de enero de 2010, que dejó gran parte de Puerto Príncipe y las ciudades cercanas en ruinas polvorientas. Más de 200.000 personas murieron y otras 300.000 resultaron heridas, mientras un millón y medio de haitianos se quedaron sin hogar. Los esfuerzos del país por recuperarse de la catástrofe se vieron frenados por la grave inestabilidad política. Once años después, la isla sigue sumida en una aguda crisis sociopolítica, agravada por el asesinato del presidente Jovenel Moise el mes pasado.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/361800-haiti-aumenta-el-numero-de-muertos-por-el-terremoto

Comparte este contenido:

La Educación resiste en Haití tras diez años del seísmo

Centro América/ Haití/ 21.01.2020/ Fuente: www.magisnet.com.

Este año se cumple el décimo aniversario de una de las mayores catástrofes que el planeta ha sufrido en el siglo XXI: un terremoto de grado 7,0 de magnitud que sacudió la capital de la República de Haití, Puerto Príncipe. El terremoto se llevó 220.000 vidas y causó 300.000 heridos, aproximadamente. Además, 1,5 millones de personas quedaron sin hogar.

El país incrementó el número de ayudas en el periodo de 2010 a 2013, contando con numerosas ONG que se volcaron en la restauración del país.

Hoy en día siguen luchando por combatir los problemas que causó el famoso terremoto y los fenómenos que le siguieron (ciclones en 2012 y 2016, sequías de 2013-14, otro terremoto en 2018, o la epidemia de cólera en 2010, solo unos meses después del terremoto de dicho año).

50%
DE NIÑOS haitianos en edad de escolarización están fuera de las aulas.

Escuela para todos

Las labores humanitarias llegaron a todos los ámbitos, incluido el de la Educación. Alrededor del 90% de las escuelas de Haití fueron dañadas o destruidas por el terremoto.

Las ONG, como Aldeas infantiles SOS, Entreculturas o Foi et Joie (Fe y Alegría) Haití, entre otras, se han encargado de volver a levantar escuelas y ayudar en las mejoras educativas, como la ampliación de escuelas y reconstrucción de centros educativos, formación de docentes, o Educación técnica de jóvenes para la reconstrucción del sistema educativo de la República de Haití.

Cerca de un 50% de niños haitianos en edad de escolarización, se encuentran fuera de las aulas, y uno de cada dos haitianos de 15 años en adelante, están sin alfabetizar, según el último informe de la ONU (2018).

Haití fue un país pionero en la región, instaurando una Ley de Educación Obligatoria. Sin embargo, su sistema educativo es uno de los más privatizados. Alrededor del 90% de sus escuelas son de Educación privada y se encuentran bajo la dirección de las iglesias, ONG o pequeños empresarios, donde estudian el 80% de la población escolar. La tasa de alfabetización adulta no llega al 60% y la de niños que asisten a un centro educativo no supera el 50%.

Estas ONG han tenido que paliar con el incumplimiento del compromiso del Ministerio de Educación de Haití. En muchos casos, han asumido el pago de salarios del personal docente y su formación, para garantizar una Educación de calidad a los niños y jóvenes de los centros de enseñanza.

Celigny Darius, Director de Aldeas Infantiles SOS en Haití «Los niños no pueden ir a la escuela y la vida se ha vuelto extremadamente difícil.

«

Educando en valores

Otra de las labores importantes, que en este caso ha puesto en marcha Entreculturas y Foi et Joie, de manera cooperativa, es la realización de proyectos específicos contra la violencia de género en los espacios de enseñanza, la transversalización de la equidad de género en programas curriculares, el respeto al medioambiente y el trabajo por la valorización y defensa de la cultura haitiana.

Pilar López-Dafonte, responsable de Acción Humanitaria de Entreculturas, agrega que, “a día de hoy las 17 escuelas que hemos construido se han convertido en un actor educativo de referencia en el país”.

Celigny Darius, director de Aldeas Infantiles SOS narra la realidad actual en Haití, “los niños no pueden ir a la escuela, las personas no pueden ir a trabajar y la vida se ha vuelto extremadamente difícil. El malestar social y el caos que vive el país nos recuerda al que siguió al terremoto de 2010”.

El 12 de enero de 2010 Haití sufrió un terremoto de grado 7,0 en la escala de Richter. Desde entonces, el país lucha por reconstruir el sistema educativo.

Fuente de la noticia: https://www.magisnet.com/2020/01/la-educacion-resiste-en-haiti-tras-diez-anos-del-seismo/

Comparte este contenido:

México: Nuño anuncia reubicación de alumnos de escuelas dañadas por sismos

México/19 octubre 2017/Fuente: Televisa

Aurelio Nuño, secretario de Educación Pública, informó que iniciaron el proceso de reubicación de los alumnos de escuelas que resultaron dañadas por los sismos del 7 y 19 de septiembre.

El funcionario dijo que el lunes 16 de octubre concluyeron la revisión de los inmuebles en la Ciudad de México (CDMX). En la capital se revisaron alrededor de 10 mil planteles, en el Estado de México se revisaron 22 mil planteles, por lo que la conclusión de la revisión tardará un poco más, lo mismo que en Chiapas y Oaxaca.

El proceso de revisión se compone de 3 fases, la primera es el regreso a clases, la cual concluyó el lunes.

La segunda fase se compone de la reubicación de los alumnos de escuelas con daño estructural tras los sismos de septiembre.

“Los alumnos que están en los planteles que sufrieron daños, y que la reparación de los planteles requiere que los alumnos estén en otro espacio, serán reubicados”, indicó Nuño.

Detalló que los alumnos van a ser reubicados de dos maneras, algunos serán instalados en otros planteles cercanos a sus centros de estudios o serán reubicados en aulas temporales.

La tercera fase comprende la reparación de las escuelas que tiene algún tipo de daño.

Nuño detalló que en la Ciudad de México hay 3 mil 296 escuelas públicas de educación básica: 4,529 obtuvieron dictamen estructural favorable, mil 233 escuelas tienen daño y no podrán reiniciar actividades; 120 mil 372 estudiantes serán reubicados.

En el caso de la educación media superior, 80 de 85 planteles públicos ya tienen dictamen de seguridad estructural favorable y ya reiniciaron actividades.

En el caso de la educación superior, 21 instituciones de educación pública recibieron dictamen de seguridad estructural favorable.

El secretario de Educación Pública dijo en el caso de las escuelas particulares en la CDMX que 4 mil 483 instituciones tienen un dictamen estructural favorable y se encuentran operando con normalidad. De las 3 mil 809 escuelas de educación básica 3 mil 720 mostraron dictamen de seguridad estructural positivo, 19 tienen reporte de daño estructural y tendrán que ser reparadas y 70 no han presentado documentación.

Indicó que en Chiapas han reiniciado actividades 18 mil 871 escuelas, lo que significa una matrícula de 1.6 millones de estudiantes o el 90 por ciento de los alumnos; 36 mil 600 estudiantes serán reubicados.

En el Estado de México han regresado a clases 13 mil 795 escuelas, que comprende una matrícula de 2.8 millones o el 70 por ciento del total de la matrícula; 16 mil 876 estudiantes serán reubicados.

En Guerrero regresaron a clases 12 mil escuelas, con un universo de 1 millón de estudiantes, es decir el 98 por ciento de la matrícula; 14 mil 900 estudiantes serán reubicados.

En Hidalgo 8 mil 770 escuelas reiniciaron actividades; un millón de estudiantes, el 100 por ciento, ha regresado a clases; 4 mil 249 estudiantes serán reubicados.

En Michoacán reiniciaron actividades 13 mil 858 escuelas, un millón de estudiantes han regresado a clases, lo que significa el 100 por ciento de los alumnos; mil estudiantes serán reubicados.

En el estado de Morelos mil 900 escuelas han regresado a actividades, lo que significa una matrícula de 167 mil estudiantes y comprende el 30 por ciento del total; 26 mil 693 estudiantes tendrán que ser reubicados.

En Oaxaca han regresado a actividades 12 mil 512 escuelas, una matrícula de un millón de estudiantes, lo que representa el 75 por ciento del total; 51 mil 265 estudiantes deberán ser reubicados.

En Puebla 12 mil 616 escuelas han vuelto a las actividades; una matrícula de 1.4 millones de alumnos, o el 84 por ciento, ha regresado a clases; se reubicarán 189 mil estudiantes.

Finalmente, en Tlaxcala 2 mil 453 escuelas reiniciaron actividades; 376 mil estudiantes, el 99 por ciento, han regresado a clases; 926 alumnos serán reubicados.

Aurelio Nuño dijo que la fase de reubicación podría concluir el 6 de noviembre debido a que podrían tardar dos semanas en la instalación de las aulas temporales; acotó que podría tardar unos días más en las zonas donde existe mayor dispersión de las comunidades.

Explicó que el 23 de octubre iniciarán las reparaciones en 10 mil 797 escuelas que reportan daños menores. Va a haber una transferencia directa de 50 mil pesos procedente de la SEP a la comunidad escolar para que puedan iniciar con los trabajos. Las directivas de las escuelas y padres de familia tendrán que entregar un acta de recibo del recurso. Las reparaciones deberán estar concluidas el primero de diciembre.

Añadió que el 6 de noviembre se iniciará la reconstrucción de escuelas con daños parciales y se iniciará el periodo de integrar los proyectos ejecutivos de las escuelas que van a requerir reconstrucción total, para que el 6 de diciembre inicien las obras de reconstrucción de escuelas.

Fuente: http://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/nacional/2017-10-18/nuno-anuncia-reubicacion-alumnos-escuelas-danadas-sismos/

Comparte este contenido:

Un epicentro llamado millennials

Abelardo Carro Nava

Indescriptible es todo el cúmulo de sentimientos que viví el pasado 19 de septiembre en el Estado de Morelos; esto, mientras me encontraba dando un curso a colegas normalistas de esa bella entidad porque, a fuerza de ser sincero, no existen palabras que puedan plasmar las emociones que se generaron en mi interior por el sismo que buena parte de los mexicanos vivimos ese día. Miedo, angustia, desesperación, impotencia, frustración, desazón, incertidumbre, tristeza, llanto; en fin, tantos y tantos sentimientos que, de una jalón, hicieron que mi seguridad – o al menos la que pienso tener –, se quebrantara, y no es para menos.

Algunos llaman a este fenómeno natural, el cobro de facturas por el daño que le hemos hecho al planeta; otros, un recordatorio sobre lo pequeños que somos ante los efectos del mundo moderno; unos más, consideran que es algo justo por haber perdido la fe en un ser supremo creador de todas las cosas. En cualesquiera de los casos, el hecho, el acontecimiento, el suceso, ahí quedó, como un episodio más que, con seguridad, dejó una huella profunda en alguna parte de nuestra mente y corazones.

Y en medio de todo este caos que inundó pueblos, ciudades… vaya, al país entero, estaban ellos, un grupo de millennials que ante la desgracia que embargó a familias enteras, se dieron cita para ayudar a su prójimo, a su semejante, a su igual. ¿Una lección solidaria y empática? No lo sé, y no me atrevería a calificarla de esta manera en este momento. Lo que sí es un hecho, es que su participación voluntaria y decidida, hizo que el pueblo de México volteara a verlos.

¿Habremos desestimado su configuración social a partir de lo que los estudios nos han arrojado? Es probable. Y es probable, porque buena parte de las investigaciones, nos dicen que los jóvenes que nacieron después de la década de los ochenta, tienen ciertos rasgos que indican lo contrario de lo que observamos el pasado 19 de septiembre y en los días sucesivos. En ellos, o en buena parte de ellos, se observaron algunos valores que no entran precisamente en una categoría de indiferencia, rechazo o despreocupación por lo que sucede a su alrededor – aunque sí en contra de las mismas tácticas y/o estrategias gubernamentales y políticas cuya finalidad da forma a tan conocido concepto: demagogia –. ¿Qué es lo que pasó entonces?, ¿por qué muchos hablamos de la labor tan encomiable que estos jóvenes realizaron durante y después del siniestro?, ¿qué evaluación podremos hacer con relación a la formación informal y formar que han recibido en casa y en la escuela?

Éstas, son preguntas que en lo sucesivo tendrán alguna respuesta, así como también, el que a partir de estos hechos, particularmente en México, se voltee a ver de una forma diferente a quienes, hoy por hoy, representan una fuerza ideológica y física que está aquí y que, insisto, no hemos valorado como debiera.

El uso que le dieron a las redes sociales, jugó un papel muy importante en todo esto. De hecho con este uso, confirmaron esa concepción del millennial que conocemos pero, ¿y los valores que observamos en ellos? Dese cuenta, las convocatorias que difundieron a través de Facebook o Twitter para que las personas brindaran alguna ayuda para las personas de las zonas afectadas, fue un éxito. Tan es así, que varias toneladas de víveres y demás enseres domésticos, ellos mismos las han hecho o hicieron llegar a los habitantes de la Ciudad de México, el Estado de México, Morelos o Puebla, lugares donde dicho sismo, pegó en demasía. ¿Habrá usted visto tal fuerza y empuje? Es lógico, ellos no lo habían vivido, solo visto. Y no lo habían visto porque estos jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 15 y 29 años, no vivieron el temblor del 85. Esa tragedia que muchos tenemos fresca en nuestra memoria y que, cuando un evento de esta naturaleza llega a ocurrir en estos días, se manifiesta de la forma menos esperada en cada uno de los mexicanos que la padecimos en carne propia.

De llamar la atención fueron los incontables centros de acopio que hubo en varios rincones de la República Mexicana. No, no a través del internet. Ellos, los millennnials, físicamente se encargaron de tal proeza y eso, cualquiera de nosotros, lo pudo constatar ya que su brío y solidaridad con el pueblo de México, con la energía que caracteriza esta etapa de nuestra vida, logró acrecentar el amor por nuestra gente, nuestros connacionales, nuestros mexicanos.

No, no se confunda mi estimado lector, con estas línea no pretendo desestimar ni cometer el mismo error que, supongo, hemos cometido hasta antes de este siniestro: subestimar a esta generación de mexicanos. Por el contrario, es un merecido reconocimiento a su labor, su empuje, su empeño.

Como puede darse cuenta, en absoluto estoy hablando de la misma generación de jóvenes, con los que nosotros nos formamos, eso lo tengo claro. Ésta, es una generación de jóvenes que, por alguna razón, fue catalogada de esta forma: la generación Y; sin embargo, en el ejercicio de dar un nombre a tales o cuales generaciones, se nos olvida o se nos ha olvido, que son seres humanos que, sin importar una fecha de nacimiento, una década o un siglo, sienten, piensan, reflexionan y actúan sin distingo partidista o clasista.

Sí, hubo un epicentro el pasado 19 de septiembre pero, más allá de sismo que vivimos y del cual aún seguimos padeciendo sus estragos; prefiero quedarme con éste, el de los millennials, un epicentro social que ha marcado y marcará una etapa en la vida de mi México querido.

Finalmente, y si usted me lo permite, deseo expresar mi enorme reconocimiento a los jóvenes y maestros de las diversas escuelas normales que han sumado esfuerzos y voluntades para hacer llegar algunos víveres a quienes en este momento lo necesitan, entre ellas puedo nombrar a la Escuela Normal “Lázaro Cárdenas” de Tenería; Escuela Normal Urbana Federal Cuautla, Morelos; Escuela Normal Preescolar “Profra. Francisca Madera Martínez” de Tlaxcala; Escuela Normal del Estado de Querétaro, Escuela Normal Rural Mactumactzá; Escuela Normal Rural de Tiripetío de Michoacán; en fin, a todas y cada una de las instituciones formadoras de docentes que han aportado su granito de arena con los afectados por el movimiento telúrico.

En suma, coincido con aquellos que han afirmado y afirman que la sociedad y en especial, sus jóvenes, sobrepasaron a una estructura gubernamental, vieja, anquilosada y llena de escombros que bien pueden ser removidos si nos los proponemos. Es tiempo de reflexionar o… ¿me equivoco?

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/un-epicentro-llamado-millennials/

Fuente de la imagen: http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2017/09/descarga-768×432.jpe

Comparte este contenido:

Pedagogías de una tragedia

Pedro Flores Crespo

El terremoto del 19 de septiembre que cimbró a la Ciudad de México nos está dejando múltiples lecciones. Mientras las encuestas nacionales apuntan a un perfil de mexicano apático, miles de voluntarios salieron a la calle para participar en las brigadas de rescate. Cuando el adulto de la tercera edad condenaba severamente a los jóvenes y a los millenialspor usar indiscriminadamente el celular y las redes sociales, éstos organizaban diversos canales de ayuda por medio del Twitter y del Facebook.

Por nuestra parte, los cuarentones y cincuentones que estábamos – y estamos hartos – de las autoridades políticas y del cinismo del (dis)funcionario público, observamos que las diferencias no son irreconciliables cuando se trata de ayudar y cooperar. La desgracia vivida en la capital del país fue entonces aleccionadora porque nos regresó apertura, empatía y compasión. ¿Por qué teníamos que vivir un momento tan trágico para mostrar las virtudes que como pueblo tenemos? ¿Cuánto tiempo se mantendrá el espíritu solidario y la confianza en lugar del egoísmo y la suspicacia que nos corroe?

El terremoto del 19 de septiembre puede ser la piedra de toque para replantearnos formas de actuar y vivir distintos. Me explico. Si algo se buscaba en los días siguientes al sismo era la verdad en todas sus formas; ¿cuántas personas murieron? ¿de qué intensidad fue el sismo? ¿cuántos edificios se colapsaron? ¿por qué edificaciones recientes resultaron severamente dañadas? ¿quién es Frida Sofía? ¿puede ocultar el gobierno la verdad sobre una niña? ¿qué nivel de mentira es capaz de crear Televisa? La verdad estuvo a prueba en todos los medios de comunicación masiva, redes sociales y en el vecindario. Contrario al temblor del 85, ahora el invento, chisme y especulación fueron relativamente efímeros; no pasaron la prueba de la refutación. En redes sociales e incluso en los medios de comunicación hubo un constante contrapunto de opiniones, datos y observaciones al grado que se hicieron tendencia etiquetas o hashtags como #NoDifundasMentiras o #ChorosQueNoFaltan.

Es aleccionador que se sancione socialmente la mentira; sobre todo, en un contexto como el mexicano en donde la mayoría hemos aprendido que ponerse máscaras es más rentable y racional que mirar a los ojos y ser verídico.

Pero la construcción y defensa de la verdad no sólo debe ser responsabilidad del jefe o jefa de familia, docente, líder de opinión, reportero, o estudiante; sino que toca sensible y directamente a los representantes del gobierno. Si el descrédito de los políticos y sus partidos va en ascenso, ¿por qué no tratar de cambiar el código y aprovechar la situación de zozobra que vivimos los ciudadanos para comunicar con eficiencia los planes de reconstrucción, atajar suspicacias con acciones concretas y desmontar creencias superficiales con datos, argumentos y evidencia científica? Me uno a los que piensan que los gobiernos pueden y deben reconstruirse a partir de situaciones trágicas como ésta. No simpatizo con la idea de “demoler” todo lo que huele a política. Hay otras formas de interrelación entre sociedad y gobierno que podemos intentar y en donde reside, repito, hacerle honor a la verdad o de lo contrario, no habrá votos.

Practicar la verdad es un principio educador y de civilidad que puede enseñarse desde la escuela. Por esta razón, no basta con sólo reconstruir o rehabilitar físicamente las 12,931 escuelas que fueron parcial o totalmente dañadas por los sismos como reporta la Secretaría de Educación Pública (SEP), habrá que repensar qué otras lecciones nos dio la tragedia de los días pasados y discutirlas con nuestros estudiantes.

Aparte de la búsqueda incesante por la verdad, los maestros ahora tenemos la oportunidad de explicarle a los niños y jóvenes que aunque en ocasiones el Bien se vea chiquito y a punto de ser tragado por el Mal – como escribe Martín López Calva recordando a Augusto Monterroso -, el primero puede encarnar, resurgir y hacerse grande “ante nuestros ojos sorprendidos e incrédulos porque lo hacíamos moribundo en estos tiempos de decadencia”. Pero tampoco debemos engañarnos si queremos formar buenos pensadores. El Bien coexiste con el Mal, como bien afirma López Calva, pero sí hay posibilidades de que el primero triunfe sobre el segundo si hacemos de nuestras virtudes una costumbre y no la excepción, es decir, un proceder “sistemático y constante”.

El costo por rehabilitar y reconstruir las escuelas públicas será de aproximadamente 13 mil millones de pesos, ¿cuánto gastaremos al no poder aprender de nuestros errores y de la tragedia?

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/pedagogias-de-una-tragedia/

Fuente de la imagen: http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2017/09/unnamed-file.jpe

Comparte este contenido:

Libro: Cuando la tierra se movió

25 septiembre 2017/Fuente: Consejo Minero

Luego del terremoto del 27 de febrero de 2010 en el centro-sur de Chile, el Consejo Minero editó el libro infantil “Cuando la tierra se movió”, elaborado por Josefina Martínez, Elena Sepúlveda y Rossana Culaciati, psicólogas del Centro de Estudios y Promoción del Buen Trato de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica.

Este libro interactivo propone juegos y actividades para ayudar a los niños a superar el trauma psicológico de una catástrofe como un terremoto, y brindar herramientas orientadas a que ellos vayan recuperando su estabilidad emocional.

Fuente: http://www.consejominero.cl/cuando-la-tierra-se-movio/

Comparte este contenido:

En Italia hay más de 84.000 niños sin colegio

Europa/Italia/26 Febrero 2017/Fuente:ellitoral /Autor:DPA

La ONG Save the Children informó que más de 84.000 niños quedaron sin colegio después del mortal terremoto que devastó el centro de Italia el año pasado.

La organización dijo que decenas de miles de niños no están yendo a la escuela, están estudiando en tiendas de campaña o se ven obligados a viajar lejos de sus casas para asistir a clase.

El 30 por ciento de los afectados son menores de cinco años y un 28 por ciento tiene entre seis y 11 años.

De los 990 colegios que se encuentran en la zona del terremoto, uno de cada diez ha sido declarado en ruinas y más de uno de cada cuatro, parcialmente o temporalmente inadecuado para abrir sus puertas.

La ONG insistió en que los trabajos de reconstrucción deben centrarse en sacar a los niños de lo que se describe como un «desierto educativo».

Terremoto y temblores

El 24 de agosto, un terremoto de magnitud 6,2 causó 299 muertes y arrasó numerosas localidades montañosas en las regiones de los Abruzos, Lacio, la Marcas y Umbría. A este le siguieron otros dos grandes temblores a finales de octubre y cuatro más el 18 de enero. Se cree que estos últimos causaron una gran avalancha de nieve que sepultó un hotel de montaña en los Abruzos dejando 29 muertos.

En Italia, 5,5 millones de niños menores de 15 años viven en zonas sísmicas de alto y medio riesgo, indicó Save the Children.

Un total de 11.726 personas, que se quedaron sin hogar por los terremotos, están recibiendo asistencia de las autoridades, según los últimos datos del Departamento de Protección Civil. De ellos, más de 9.000 están viviendo en hoteles, 1.800 en polideportivos y otras instalaciones, y 760 se mudaron a contenedores o módulos prefabricados.

Fuente de la noticia: http://www.ellitoral.com/index.php/id_um/144137-en-italia-hay-mas-de-84000-ninos-sin-colegio-despues-del-terremoto-de-2016.html

Fuente de la imagen:http://static.ellitoral.com/um/fotos/174033_italia.jpg

Comparte este contenido:
Page 1 of 3
1 2 3