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OCDE identifica habilidades que aseguran empleo

Expansion.com/ POR ALBA CASILDA/

Mejorar las dotes de comunicación o saber trabajar en equipos remotos es la mejor vía para moverse en un escenario laboral en continuo cambio.

¿En qué aspectos confiarías más en los robots que en los humanos? ¿En qué áreas crees que actúan mejor las máquinas? Por ejemplo, ¿piensas que ámbitos como la seguridad o la sanidad estarán dominados por la tecnología en un futuro?

Los profesionales se deben preparar para la implantación de la tecnología en sus puestos de trabajo

Estas son algunas de las preguntas que se plantearon en el foro anual de la OCDE para analizar los factores que están cambiando el mundo del trabajo. La conclusión fue que si bien en profesiones como la de soldado la figura del humano seguirá siendo esencial, en determinados aspectos de la salud se confiará más en la tecnología y en sus probabilidades de éxito para tratar algunas enfermedades.

Tras esta reflexión, Amber Wigmore, participante de este foro y directora de carreras de IE Business School -socio académico del Foro de la OCDE-, destaca que en un contexto en el que los profesionales corren el riesgo de ser reemplazados, éstos deben poner mayor énfasis en sus competencias: «Hay que saber adaptarse a un cambio constante, conocer cómo se deben gestionar las nuevas situaciones y ser un experto en comunicación para explicar lo que cada uno aporta a la empresa. Hemos visto cómo la tecnología nos beneficia como consumidores y ahora tenemos que estar preparados para su implantación en el plano laboral. La cuestión es plantearnos cómo podemos aprender a aprender y cómo nos podemos formar en un escenario en el que muchas de las profesiones que serán clave dentro de unos años, hoy no existen»

Cada uno debe ser responsable de su propia proyección y estar atento a las nuevas tendencias

Además, esta digitalización también implica una alta polarización del mercado. Así, según establece la OCDE, la demanda de profesionales de nivel intermedio y responsables de tareas repetitivas no ha parado de disminuir y están siendo sustituidos por la tecnología, según los datos recogidos en la Unión Europea, Estados Unidos y Japón.

Por ello, el reto se encuentra en cómo los profesionales pueden potenciar esas habilidades. Un punto en el que es esencial que los sistemas de aprendizaje estén alineados con la empresa. En este sentido, Josep Maria Altarriba, decano de EAE Business School, considera que en el futuro entrarán en juego nuevos agentes para diseñar los planes de estudio y se consolidarán opciones metodológicas que combinen ambos mundos: el educativo y el de la empresa. Valentín Bote, director de Randstad Research, opina en la misma línea, pero añade que hay que tener en cuenta que «antes el desarrollo de cada trabajador estaba marcado por el progreso de la compañía, ahora el profesional tiene que ser el dueño de su propia proyección, estar atento a las tendencias del mercado y saber formarse por su cuenta».

-Orientación a proyectos. La formación en este punto pasa por conocer los nuevos modelos de trabajo, y en concreto, profundizar en cómo se debe estructurar un proyecto, qué sucede si se incumple alguna fase o cómo se debe actuar ante los imprevistos.

-Trabajo en nuevos equipos. «La gente suele asegurar que sabe trabajar en equipo, pero no es consciente de las nuevas formas en las que se configuran las plantillas. Hay que ser flexible y saber actuar en grupos en los que sus integrantes pueden trabajar desde cualquier lugar. Esto es algo que ya sucede en las grandes y en las pequeñas empresas», matiza Ramón Rodríguez, director de Másteres especializados y relaciones corporativas de ESCP Europe. También implica asumir quién se encarga de cada tarea y en función de qué, así cómo las actitudes para gestionar y responder a un conflicto.

En el futuro intervendrán nuevos agentes para diseñar los planes de enseñanza

-Comunicación. Los profesionales también tienen que aprender a poner en valor sus ideas de una forma muy atractiva en entornos presenciales y digitales. Por tanto, las habilidades de negociación y de síntesis para crear un discurso convincente son cruciales. Además, el nuevo escenario laboral va a estar marcado por los trabajadores independientes que prestan sus servicios a varias compañías. Para construirse una carrera basada en este modelo de trabajo es esencial formarse en habilidades comerciales porque «tenemos que saber vendernos a nosotros mismos, algo mucho más difícil que vender cualquier producto», añade Bote.

-Proyección de carrera. La tenacidad y la capacidad para plantearse un futuro a largo plazo son dos de las habilidades que Wigmore destaca como fundamentales para construirse una carrera. Unas competencias que deben reforzar especialmente los jóvenes. A la mayoría le resulta complicado pensar en lo que harán dentro de cinco años, sobre todo, en un entorno cambiante y para elaborar un buen plan de carrera recomienda dedicar esfuerzos a detectar cómo va evolucionar cada sector.

Fuente: http://www.expansion.com/emprendedores-empleo/empleo/2016/06/09/5759adf546163f3b028b458c.html

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El tiempo y el trabajo en equipo

Por: José Javier León

9 junio 2016

“Las peripecias de la facultad de proyectar se confunden

con las peripecias de la creación de la libertad”

José Antonio Marina

Posiblemente en el área de la educación no exista una idea más acariciada que la del trabajo en equipo. No obstante, pese a todos los esfuerzos en su mayoría necesariamente conscientes para alcanzar dicha meta, ese trabajo conjunto, colaborativo, solidario, no hace parte plenamente, de la cotidianidad escolar.

Mi experiencia me lleva a pensar que existe una limitación estructural que impide el trabajo en equipo: una concepción del tiempo individual y por ende, fraccionado, que interrumpe los procesos y fragmenta las expectativas reduciéndolas en el mejor de los casos a metas y objetivos personales sin comunicación con las metas y objetivos de los otros. El trabajo en equipo es preciso concebirlo en colectivo, esto es, que el tiempo no afecte a cada uno en particular sino al todo o al conjunto de los docentes que se asocian para trabajar juntos. Tener un tiempo para todos, para un todos que se convierte en uno, pasa porque todos trabajen en un proyecto con objetivos y metas comunes. Así, el proyecto deja de pertenecer en exclusiva a la esfera personal del docente para formar parte de la compleja unidad de colegas que lo comparten, hasta integrar “una gran sinfonía” al decir de José Antonio Marina[1]. Pero para que ocurra, los docentes deben estar dispuestos a declinar sus proyectos personales en función del proyecto acordado en común. Lo dicho hasta acá, aunque suene obvio, sencillo y fácil de acometer, es acaso la piedra de tranca del trabajo colaborativo y del desarrollo de proyectos como tal, puesto que no existe al menos en educación proyecto que no reclame participación colectiva.

La labor docente es en esencia colaborativa. Sin duda nos debería asombrar que existan docentes que desatiendan esta condición si se quiere natural puesto que el conocimiento es una construcción social en la que participan (han participado históricamente) comunidades diversas. Puede alguien creer que lo que sabe o aprende depende de su sola persona, mas apenas salga un poco de su ensimismamiento tendrá que reconocer la participación de al menos generaciones de investigadores y estudiosos que adelantaron dichos conocimientos y le entregaron –en sus manos y sin pedir nada a cambio- el “testigo”. Por sólo poner un ejemplo, ¿existe algo más maravilloso que el lenguaje que empleamos y que aprendimos naturalmente? Pues he aquí un vivo y palpitante ejemplo, cotidiano e invisible, de ese trabajo minuciosamente colaborativo que es el lenguaje oral y escrito. No obstante, pasa con todo lo que sabemos, aprendemos y enseñamos. Formamos parte de comunidades que nos han entregado lo acarreado por siglos, para que de alguna manera lo continuemos y sigamos creciendo.

Llevar estas ideas a la escuela, a la universidad y al trabajo en equipo no es sino actualizar y hacer cotidiano ese aprender social inherente al conocer y a los conocimientos. El sólo sé que no sé nada es aceptación de que lo único que podemos saber no está en nosotros, que debemos ir abiertos y humildes al afuera donde están los otros.

Pero para que la colaboración se dé, es preciso que el tiempo particular se ponga en relación con el tiempo colectivo (deponer el tiempo del interés individual) pues sólo en comunión lo que sabemos (y somos) se entrega despojado del yo para ser de todos. El conocimiento así construido obviamente, no es de nadie en particular, no se puede almacenar y mucho menos “bancarizar”. De hecho, cuando ocurre esto último el conocimiento es sacado de circulación y, pasible de ser privatizado deja de crecer y de alimentarse de las experiencias infinitas, y se estanca. Como dice Marcos Santos Gómez en un texto que recuerda las ideas pedagógico-liberadoras del maestro brasileño Paulo Freire: “El educador bancario es, y en esto Freire sigue muy de cerca a Erich Fromm, un «necrófilo» (Freire, 1992, p. 85)[2]. Mucho conocimiento fatuo y pretencioso está enfangado en “conocimientos” que ya no circulan libremente, que no se ventilan en el ágora infinita que es la vida en sociedad.

Los proyectos educativos son en definitiva, espacios de encuentro y colaboración, en los que se pone en común el tiempo de cada uno para hacer nacer el espacio-tiempo de todos. Ocurre entre estudiantes y docentes, entre docentes, o en equipos mixtos que trascienden las rejillas administrativas para juntar-se y relacionar saberes y prácticas.

Lo importante entonces es reconocer las limitaciones que ofrece el espacio tiempo administrativo que recurre a los estancos para clasificar y controlar. Se trata de una racionalidad que comprende separando. Pero esto, que puede funcionar con materia objetiva –ajena y abstracta- como lo ha demostrado la ciencia moderna e ilustrada desde el siglo XVII –aunque no son pocos los problemas que ello ha traído a la pervivencia de la especie humana-, se dificulta cuando se trata de materia subjetiva (e intersubjetiva), de saberes con contornos difusos, donde lo real e imaginado, lo visible y lo invisible, lo mensurable y lo imponderable, lo material e inmaterial se conjugan para producir realidades complejas, menos experimentadas que experienciadas, si cabe el término.

La administración escolar acostumbra ser, lo sabemos, rígida. Los docentes nos encontramos con asignaciones particulares, individuales e individualizadas (total es a cada uno en particular a quien el sistema paga salarios y a cada quien en particular reclama cumplimiento), con objetivos por materia que deben cubrirse siguiendo un programa en cuya formulación difícilmente participó el docente. Aunque tenga lo que se conoce como “libertad de cátedra” lo cierto es que el programa y sus contenidos son antiparras con los que se ve lo ya visto, aceptado y permitido. Lo nuevo –si sobrevive a esta asfixia programada- debe pues, elevarse por encima de tales limitaciones.

Y es en este escenario obturado donde escuchamos deseos y petitorios que invitan al trabajo en equipo. ¿De verdad tienen tiempo los docentes para planificar y proyectar juntos? ¿Pueden sacar de la planificación general las cátedras y unidades para conjuntar intereses distintos y hacerlos comulgar, construyendo una unidad de espacio tiempo fundado en una figura inédita: la administración plural –autónoma y responsable- del tiempo? ¿La escuela, la universidad, están dispuestas a abatir los cercos administrativos para que los sujetos (estudiantes y profesores) trabajen en función de proyectos colectivos sin atender a las prerrogativas –disciplinarias- de los contenidos curriculares? ¿Es que pueden los docentes desafiar la vigilancia y el castigo disciplinar, propio de los cotos de saber que la tradición enciclopédica encapsula? Si respondemos afirmativamente, otra será la escuela y otra la organización académico-administrativa a la que se deban los docentes. Los proyectos podrían más fácilmente existir puesto que el trabajo en equipo tendría materialidad, un piso real y no conjetural desde donde poder levantarse. Otra también sería la evaluación: menos memorización; menos respuestas pre-conocidas. El docente dejaría de ser el que más conoce para ser uno más en el camino.

Antes de cerrar insistiré en una reflexión que subyace: el tiempo fragmentado que conduce a la individualidad es la raíz de la competencia (no de las competencias). Es decir, el uso particular e individual del tiempo conlleva el aprovechamiento de los recursos también individuales que, administrados con celo, inclinan inequitativamente la balanza de la suerte y las oportunidades.

Los proyectos en cambio, buscan homologar los tiempos y por lo tanto hacer nacer de manera si se quiere espontanea una homeostasis que convierta los talentos individuales (siempre naturalmente distintos y diversos) en oportunidades del proyecto, el cual crece y se fortalece precisamente en y con la diversidad. En cambio, con el uso fraccionado e individual del tiempo las competencias son puestas al servicio de la competencia (vencer al otro, superarlo como parte fundamental del éxito).

Dice Byung-Chul Han (2009) en el sugerente libro El aroma del tiempo: “La fragmentación del tiempo va acompañada de una masificación y una homogeneidad cada vez mayores”[3]; en efecto, el tiempo fragmentado masifica y homogeniza en la misma medida en que los sujetos sin iniciativa propia devienen objetos despersonalizados hasta la impersonalidad, lo cual conduce como bien sabemos a la inanidad y la idiotez. “Idiotas en cualquiera de las acepciones de la palabra: en la griega, la que se aplica al ciudadano vuelto hacia sí mismo, que ignora a los demás, lo público; o en las más recientes, la originariamente francesa, como ignaro, como desinformado, o, la más común, como trastornado, como incoherente”[4].

Por el contrario, en la construcción colectiva del tiempo, las competencias están al servicio del proyecto y el éxito del mismo redunda en el crecimiento (me atrevería a decir, re-nacimiento, por la conciencia y la responsabilidad crecientes) de todos los participantes.

Alcanzar ahora sí, como equipo, la meta, los objetivos del proyecto común, hará parte de una aventura educativa que incursiona por senderos desconocidos, atravesando el undoso bosque de la libertad.

[1] José Antonio Marina (1993) Teoría de la inteligencia creadora, Editorial Anagrama, Barcelona. El capítulo “Tratado del Proyectar” está disponible en: http://mpison.webs.upv.es/seminario2/textos/tratado_proyectar.pdf

[2] Marcos Santos Gómez (2008) “Ideas filosóficas que fundamentan la pedagogía de Paulo Freire

 

[3] El libro está disponible en: https://es.scribd.com/doc/276896569/El-Aroma-Del-Tiempo-Han-Byung-Chul

[4] Félix Ovejero Lucas (2008) “¿Idiotas o ciudadanos?”, en Claves de Razón Práctica, N° 184. Disponible en: http://fahora.es/?q=node/87

IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica

Publicado en: http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?El-tiempo-y-el-trabajo-en-equipo

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Robots y reciclaje en la competición internacional de LEGO en Tenerife

Tenerife/ 08 de Mayo de 2016/sin/La Ciencia es Noticia

Vidrio fabricado con excrementos de ciervo, botellas vacías para no ahogarse en la piscina, plantillas de cáscara de naranja, escarabajos comedores de plástico y dispositivos que premian la entrega de colillas. Estas ideas no han salido de sesudos científicos, sino de los chavales que este mes han participado en Tenerife en la FIRST LEGO League, un encuentro donde niños y jóvenes de 40 países han demostrado su capacidad para dirigir robots de LEGO y proyectos científicos.

Este sábado un equipo alemán formado por ocho chicos y chicas de Heidelberg ha batido en Canarias el récord mundial de puntuación en programación de robots de FIRST LEGO League (FLL), una competición internacional para menores de 16 años. Entre el 4 y 7 de mayo se ha celebrado en Santa Cruz de Tenerife una de las finales, organizada por la Fundación Scientia y el Cabildo de la isla, a la que han acudido 116 equipos de 40 países.

El objetivo de FLL es despertar las vocaciones científicas y tecnológicas entre los más jóvenes mediante un desafío temático anual –el de este año es cómo gestionar los residuos–, que hay que resolver en tres partes. La primera y más popular es el ‘juego del robot’, donde los participantes enfrentan a sus máquinas armadas con piezas, motores y sensores de LEGO a varias misiones (demoler un edificio, limpiar, reciclar material) durante 2 minutos y medio. Para ello se preparan meses antes, en los que programan y ponen a prueba sus robots.

Las otras dos partes, que hay que explicar en inglés ante un jurado internacional, son demostrar cómo se han integrado valores esenciales en la competición (trabajo en equipo, creatividad, resolución de problemas) y la presentación de un proyecto científico. Después se consideran las tres puntuaciones y se establecen diversos premios.

En esta edición, por ejemplo, el vencedor general ha sido el equipo brasileño Sesi Robotics School, pero uno de los valores de FLL recalca: «Lo que descubrimos es más importante que lo que ganamos». Esto se hace patente en la multitud de proyectos de ciencia que han desarrollado los chavales, una faceta mucho más desconocida del concurso.

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El equipo Robocoons mexicano ha conseguido degradar la espuma de poliestireno con escarabajos. / SINC

“En nuestro caso no hemos llegado hasta aquí por los robots, sino por nuestro proyecto científico”, explica Ericka, del equipo Robocoons mexicano: “A partir de un artículo de un profesor de la Universidad de Stanford, donde se explicaba que las larvas de un escarabajo eran capaces de biodegradar plásticos de poliestireno, hemos realizado experimentos y descubierto que también los escarabajos adultos lo pueden hacer. Además hemos cuantificado, según distintas condiciones, el plástico que se transforma en excrementos biodegradables y sus posibles usos”.

Las ideas de otros equipos de América Latina también han llamado la atención del jurado, como la del equipo Lego Field Brasil que ha desarrollado un modelo de termodigestor anaerobio para convertir los residuos orgánicos en energía de un modo rentable. La propuesta cuenta con el apoyo de ingenieros de la Universidad de Brasilia y un diputo ha mostrado interés en hacerla realidad. También el equipo de Perú ha conseguido promover un proyecto de ley en su país gracias a sus iniciativas para reducir las bolsas de plástico de los supermercados, muchas de las cuales acaban contaminando el medio ambiente.

“Al final el objetivo es que todas las personas tengamos un lugar limpio y sano donde vivir”, apunta Carlos, del equipo boliviano, orgulloso de la maqueta que han montado “para separar la tierra menuda de la más gruesa –destinada al cemento– y de las piedras”.

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Los ‘soldados del reciclaje’ brasileños están orgullosos de su modelo de termodigestor. / SINC

Al otro lado del Atlántico, España es el país europeo que más equipos aporta a FLL, y uno de los proyectos más innovadores llega desde el País Vasco: estropajos y plantillas para zapatos elaborados con piel de la naranja. “Para elaborar el material mezclamos vinagre de alcohol, agua, almidón y glicerina, que se calientan hasta espesar. Después añadimos las pieles de naranja triturada y obtenemos la lámina de polímero biodegradable final”, explican Iker e Irati, cuyo equipo estudia ahora aplicar la mezcla mediante impresoras 3D para conseguir las figuras deseadas de forma más fácil.

Por su parte, el experimento de los alumnos de Betania-Patmos, en Barcelona, consiste en reaprovechar las botellas de vidrio cortándolas con una curiosa técnica: “Marcamos la botella con un instrumento propio por el lugar donde la queremos cortar. Luego la calentamos seis segundos en agua hirviendo y la enfriamos en agua con hielos. Así dividimos la botella sin problemas en dos partes, que se pueden aprovechar como lámparas u objetos de decoración”, explica Arnau. “A mí la tecnología no era algo que me llamara la atención, y ahora me encanta”, comenta su compañera Yulieta.

Otras catalanas, del colegio La Vall, también destacan en su eslogan: “Nosotras somos chicas y nos encanta la robótica”. Este grupo ha creado una aplicación para el móvil, mediante códigos QR, que ofrece información al consumidor cuando se deshace de un smartphone, un ordenador, un microondas o un frigorífico. Su programa ofrece datos sobre dónde llevar estos aparatos, qué materiales tienen, su impacto medioambiental y cuáles son los componentes reciclables.

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Los Incredible Squirrels de Murcia exponen su proyecto científico ante un jurado internacional. / SINC

Además del proyecto científico en sí, estas alumnas recuerdan que para participar y viajar a los encuentros de FLL hay que luchar por la financiación y buscarse patrocinadores: “En nuestro caso necesitábamos 7.000 euros y pico para venir nueve personas, y al final, tras mandar cientos de mails, lo conseguimos gracias a la ayuda de HP y otras empresas e instituciones”, dicen Paula y Montse.

Aunque muchos de los jóvenes llegan desde centros educativos, a veces los trabajadores de una empresa forman un grupo FLL entre sus hijos. Es el caso del equipo Incredible Squirrels de Murcia, que ha conseguido el premio ‘estrella naciente’ de la competición. “Nunca hubiera imaginado que podrían presentar ante un jurado internacional y en inglés su proyecto –en este caso sobre la implantación de figuras geométricas en los productos para que las personas ciegas o daltónicas los puedan reciclar mejor–”, comenta uno de los padres.

En el tema del idioma no han tenido problemas Aaron y sus compañeros del equipo británico Rubbish Runners, cuyo reto es reducir la gran cantidad de colillas del suelo: “En Londres se lanzan cada año 6 millones de estos restos de cigarrillo y cuesta 3,8 millones de libras recogerlos, así que hemos diseñado un contenedor que reconoce cuando se introduce una colilla dentro, de tal forma que esta ‘buena’ acción se puede bonificar en próximas compras de billetes de metro o tren. Sale más barato que recogerlas”. De momento ya han diseñado un prototipo con sensores y piezas de LEGO para probar la viabilidad de su dispositivo, además de presentar su proyecto a la Red Ferroviaria del Reino Unido.

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Aaron muestra como se introduce una colilla en el prototipo que ha desarrollado el equipo de Reino Unido. / SINC

También el equipo de Francia ha ofrecido su propuesta a una empresa, Michelin, porque se trata de un tema que les puede interesar: usar materiales biodegradables en los neumáticos. En concreto, el butadieno orgánico de plantas como la remolacha o el heno, bioplásticos obtenidos del caparazón de las gambas y cáñamo o lino trenzado, para sustituir a los componentes no biodegradables de esta parte de la rueda.

Para el equipo de Japón, sin embargo, se le ha presentado otro reto diferente: “Los ciervos que viven en el Parque Nara, cerca de nuestro colegio, son muy bonitos pero sueltan excrementos por todas partes”, explica Kyoka, miembro del equipo Tezukayama, que enseguida añade su solución: “Estas cacas contienen mucho silicio y si las calentamos se convierten en ceniza. Luego esta se puede transformar en vidrio mediante la adición de carbonato sódico y un nuevo calentamiento en un horno”.

Sin salir de Asia, las chicas de Jordania –todas con su pañuelo en la cabeza– han conseguido fabricar una envoltura comestible de alginato de calcio para el chocolate, un recubrimiento que aunque se arrojara a la tierra no contaminaría, si no que actuaría de fertilizante. Y el equipo de Pakistán ha mostrado al jurado que con botellas vacías de plástico e imaginación se pueden crear multitud de juguetes, algo esencial para muchos de sus compatriotas con pocos recursos.

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U Kyoka enseña el vidrio de colores que ha obtenido su equipo con excrementos de ciervo en Japón. / SINC

El mismo material, botellas de agua vacías, pero cerradas con tapón e insertadas en una red semirígida, es el que ha utilizado el equipo de Sudáfrica para fabricar una especie de flotador con múltiples ventajas: “Con este sistema tan sencillo se previenen ahogamientos en piscinas –algo que ocurre a veces en nuestro país porque mucha gente no sabe nadar–, se evita la acumulación de hojas en la superficie, se reduce la evaporación y se puede calentar un poco el agua”, señalan los creadores.

Es otro ejemplo de los más de cien proyectos presentados por los 900 participantes que han acudido a la competición FLL en Tenerife, donde también se han presentado estudios teóricos, como la misión del equipo ucraniano para mandar basura al espacio de forma controlada; y la forma de organizar campañas de concienciación sobre la importancia del reciclaje, como la que ha hecho en escuelas, empresas, administraciones públicas y medios de comunicación el grupo de Australia.

“Aquí ganar no es lo importante, sino aprender y pasarlo bien”, comenta un chaval antes de sumarse a un partidillo de fútbol improvisado, pero totalmente internacional, en medio del recinto ferial donde se ha celebrado el encuentro. Al final todos los participantes cantan y bailan juntos en la fiesta de despedida, como cualquier chico de su edad, y se despiden emocionados llevando el contacto de nuevos compañeros en los cinco continentes.

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Los cinco miembros del equipo australiano se han convertido en unos expertos en comunicar la importancia del reciclaje. / SINC

La historia de FIRST LEGO League

En 1989 el inventor estadounidense Dean Kamen, creador del patinete giroscópico Segway, fundó FIRST (For Inspiration and Recognition of Science and Technology), una fundación sin ánimo de lucro para fomentar el interés por la ciencia y tecnología en los jóvenes. Después, en 1998, se une al gigante de juegos educativos LEGO para crear FIRST LEGO League (FLL), en la que participan ahora más de 233.000 jóvenes de 80 países.

Los seleccionados para el encuentro de este mes en Tenerife, denominado oficialmente FIRST LEGO League Open European Championship (FLL OEC 2016) han sido 90 equipos con miembros de 10 a 16 años, más 16 equipos junior con niños y niñas de 6 a 9 años que durante un día también han explicado sus pequeños proyectos científicos. La lista de ganadores de este año está encabezada por Sesi Robotics School de Brasil, el país del que han llegado más equipos (nueve), aunque ganar no sea lo más importante en esta competición.

FLL está impulsada en España por la Fundación Scientia, una organización sin ánimo de lucro creada en 2006 y presidida por Ricard Haguet, quien destaca el talento, la actitud y los valores de los chavales, “que para nada hay que considerar raritos porque les guste la ciencia, ya que se lo pasan bien y tienen inquietudes artísticas o deportivas como los demás”.

El Cabildo de Tenerife es la institución que ha facilitado que el evento se haya celebrado en la Santa Cruz. “Este tipo de iniciativas pone en valor a la isla como foco de atracción de la innovación y fomenta la implementación de competencias tecnológicas en la escuela, lo que nos lleva a impulsar una economía basada en el conocimiento”, señala Carlos Alonso, el presidente insular.

Por su parte, Coqui García, codirectora del evento, recuerda el reto que supone gestionar a más de 1400 personas cada día y subraya la labor de los 200 voluntarios. ”Es muy gratificante saber que muchos de los participantes han mejorado su rendimiento en clase”, comenta la también matemática, que añade: «Me encanta que se enseñe a programar desde edades tan tempranas, y que se ayude a los chicos a estructurar un problema para que encuentren una solución por ellos mismos”.

Fuente: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Robots-y-reciclaje-en-la-competicion-internacional-de-LEGO-en-Tenerife

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España: Sesi Robotics School, GalaxyRobos y Team PolyGone, ganadores del First Lego League

España/ 10 de mayo de 2016/ Fuente: La opinión de Tenerife

Los equipos SESI ROBOTICS SCHOOL (Brasil), GalaxyRobos (Jordania) y Team PolyGone (India), son los equipos ganadores de FIRST LEGO League Open European Championship. Estos tres equipos han obtenido la mayor puntuación en las tres áreas principales de este encuentro internacional: el proyecto científico, el juego del robot y la integración de los valores FLL. En esta ocasión, el reto mundial al que se enfrentan los equipos de FLL OEC es ´Trash Trek´ y consiste en buscar soluciones al problema de la gestión de residuos en el planeta.

Este evento está organizado por la Fundación Scientia en colaboración con el Cabildo de Tenerife, a través del Parque Científico y Tecnológico (PCTT) y el programa Tenerife Innova 2030, con el objetivo de potenciar habilidades y competencias del siglo XXI, como el trabajo en equipo, la creatividad, la resolución de problemas, la comunicación y la innovación.

Desde el pasado miércoles 4 y hasta hoy, sábado 7, un total de 1.500 personas procedentes de todo el mundo han demostrado que la tecnología y el amor por el conocimiento es la mejor bandera internacional. En estos días, más de un centenar de equipos procedentes de casi 40 países distintos, de los cinco continentes, de entre 10 y 16 años han presentado sus proyectos científicos, han diseñado y programado su robot y han mostrado al jurado cómo han interiorizado y aplicado los valores FLL que promueven la convivencia, el trabajo en equipo y la «coorpetición» (una palabra que surge de la unión de competición y colaboración).

Han sido cuatro días muy intensos donde equipos procedentes de países como Líbano, India, Australia, Estados Unidos, Pakistán, Japón o Alemania, entre muchos otros, han convivido e intercambiado sus vivencias y tradiciones. El Recinto Ferial de Tenerife se ha convertido en una especie de ´asamblea de la ONU´ de la ciencia y la tecnología, la educación y los valores. Los equipos FLL Junior son los formados por niños entre 6 y 9 años que no participan en el juego del robot, pero sí exponen una solución al reto mundial y participan del resto de actividades. Ellos tuvieron su propia ceremonia de cierre y reconocimiento en la que todos obtuvieron sus medallas.

En la tarde de hoy sábado tuvo lugar la gran ceremonia de clausura donde se entregaron las medallas a todos los participantes y se otorgaron los 43 premios en las distintas categorías. Entre las autoridades presentes, el presidente del Cabildo, Carlos Alonso, el presidente de la Fundación Scientia, Ricard Huguet, y el consejero insular de Innovación, Antonio García Marichal, acompañados por entidades colaboradoras y patrocinadoras.

Alonso dio las gracias a todos los participantes y voluntarios que han trabajado con ilusión y esfuerzo estos cuatro días y por haber compartido en Tenerife los valores de FLL, al tiempo que les animó a seguir trabajando y formándose para el futuro. Por su parte, Huguet, felicitó a los participantes e hizo hincapié en que ellos son los próximos ingenieros y científicos y que desea que todos los valores de FLL sean compartidos más allá de este evento y les acompañen siempre en su futuro.

FLL responde a la filosofía de Tenerife 2030, iniciativa del Cabildo que pretende mejorar la capacidad y las oportunidades de los ciudadanos de la Isla, empezando por los más pequeños y buscando la mejor capacitación, preparación y formación para su futuro. También quiso lanzar un mensaje de ánimo a todos los participantes, recordándoles que lo importante de esta experiencia es vivirla.

Premios FIRST LEGO League Open European Championship 2016:

Champion’s Award

1º SESI ROBOTICS SCHOOL (Brasil)

2º GalaxyRobos (Jordania)

3º Team PolyGone (India)

Mechanical Design Award

1º TalentumSAP (Eslovaquia)

2º Robot Artits (República de Corea)

3º MonteBot (Montenegro)

Programming Award

1º cassapeia (Alemania)

2º AttraktivundPreiswert, FLL 1010 (Alemania)

3º AC/DC/EG (Brasil)

Strategy & Innovation Award

1º Glendal I Bots (Australia)

2º OVERCLOCK AXULAR (España)

3º Black&White (Eslovenia)

Robot Performance Award

1º SAPHARI (Alemania)

2º cassapeia (Alemania)

3º TalentumSAP (Eslovaquia)

Research Award

1º Techno – fusion (Líbano)

2º Team Fanatic (Dinamarca)

3º ROBO AXION (Grecia)

Innovative Solution Award

1º FrancoDroid (Brasil)

2º Triblox (Estonia)

3º Rubbish Runners (Reino Unido)

Presentation Award

1º TechCOE (Brasil)

2º KRONOS La Vall (España)

3º ELI-minator-Gang (Alemania)

Inspiration Award

1º Episcopal Collegiate LegoCats (Estados Unidos)

2º A.C.M.E. (Italia)

3º Robokids United (Paquistán)

Teamwork Award

1º ROBOCOONS (México)

2º Organized Kaos (Estados Unidos)

3º I-SET Hey That´s Us (Sudáfrica)

Gracious ProfessionalismTM Award

1º SESI MEGASNAKES (Brasil)

2º SAPHARI (Alemania)

3º RoboSuns OS Koper (Eslovenia)

Rising Star Award

1º Incredible Squirrels (España)

2º Siberian Hearts (Rusia)

3º de aFvaLLbusters (Países Bajos)

Entrepreneurship Award

1º Angry Bulls (México)

2º No Limits (France)

3º TEZUKAYAMA Alpha (Japón)

Coach Award

1º Montero (Montenegro)

2º 1068 Israel (Israel)

3º X-LANDERS 6.0 (Países Bajos)

Volunteer Award

Sara Ibaceta

Potenciando las vocaciones científicas

FIRST LEGO League se gesta con la idea de proponerle a los jóvenes que solucionen un problema mediante la ciencia y la tecnología, aprovechando así la curiosidad innata que estos tienen a la hora de querer entender todo su entorno. Pero, sin duda el gran aliciente de FLL es lo que aporta en cuanto a los valores intrínsecos que son promovidos durante la preparación para el encuentro. Habilidades y competencias del siglo XXI, como el trabajo en equipo, la creatividad, la comunicación y la resolución de problemas.

Estos valores son objetivos transversales que se desarrollan en FLL OEC. Los jóvenes resolverán el desafío ´Trash Trek´ dividiéndolo en tres ámbitos: diseñar, construir y programar un robot con las piezas de Lego para finalizar las misiones establecidas en un tiempo de 2´30´´ usando conceptos de ingeniería con creatividad e ingenio; el proyecto científico que consiste en identificar e investigar un problema real para proponer soluciones innovadoras; y un tercer ámbito denominado «valores FLL» con el que se debe mostrar espíritu de grupo, entusiasmo y respeto a sí mismos y a los demás. Es por esto, que se dice que FIRST LEGO League es mucho más que robots.

Una de las figuras que hace posible la organización y el desarrollo de este evento es la de los voluntarios y voluntarias que, de forma desinteresada, ocupan los diferentes roles (tránsito, floater, asistentes de sala y feria, etc.) y constituyen los engranajes que hacen que FLL funcione.

Referente mundial

Hace una década que la Fundación Scientia organizó la primera FIRST LEGO League en España. Sin embargo, en Canarias, fue seis años después cuando se acogió la primera edición regional. Sin embargo, en estos últimos cuatro años, el éxito de organización del encuentro, sumado a la convicción de las instituciones insulares de apostar por este tipo de iniciativas, ha logrado que Canarias fuera sede de la Gran Final FIRST LEGO League el año pasado y sea anfitriona del Open European Championship el próximo mes de mayo.

El Cabildo, a través del PCTT y del programa TF Innova, organiza este encuentro científico y tecnológico con el objetivo de dar herramientas a los jóvenes para que se acerquen a la ciencia y a la tecnología de una manera lúdica y que, con ello, se despierten vocaciones y habilidades del siglo XXI y contribuyan, en un futuro, a potenciar la economía basada en el conocimiento.

Fuente: http://www.laopinion.es/cabildo-tenerife/2016/05/09/sesi-robotics-school-galaxyrobos-team/673962.html

Imagen: http://diariodeavisos.elespanol.com/wp-content/uploads/2016/05/FLL2016-Clausura-1.jpg

 

 

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