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Mundo: Unos 132 millones de niños varones en edad colegial no asisten a la escuela primaria y secundaria

Pese a que las niñas enfrentan desventajas y desigualdades, en muchos países son los niños los que corren un mayor riesgo de no completar su educación, revela un nuevo informe de la agencia especializada en ese campo. La pobreza y el trabajo infantil son dos de las principales causas de que los niños abandonen los estudios. En 57 naciones estudiadas, los niños y adolescentes tienen un peor rendimiento que las niñas y presentan un rezago en su capacidad de lectura.

La pobreza y la necesidad de trabajar, al igual que las normas tradicionales y las expectativas de género llevan a millones de niños a abandonar sus estudios, advirtió este jueves la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Según datos de esa agencia, al menos 132 millones de niños en edad de recibir educación primaria o secundaria no asisten a la escuela actualmente en el mundo.

En un nuevo informe, la UNESCO señala que en muchos países los niños corren un mayor riesgo que las niñas de repetir grados, no completar los diferentes niveles educativos y tener peores resultados de aprendizaje, a pesar de que ellas enfrentan más desventajas y desigualdades en la esfera de la educación.

Los cierres de escuelas y la pérdida de aprendizaje debidos a la pandemia de COVID-19, así como los desafíos económicos que causó, exacerbaron las disparidades de género existentes y continuarán agudizándolas a menos que se tomen medidas para abordar las necesidades de aprendizaje de todos, advierte el documento.

La disciplina severa, el castigo corporal y otras formas de violencia en la escuela son algunos de los factores negativos identificados en el documento que afectan en el rendimiento académico de los niños y aumentan el ausentismo y la deserción escolar.

Los números

Las estadísticas muestran que por cada cien mujeres inscritas en la educación terciaria hay 88 hombres a nivel global, y que en 73 países hay menos niños que niñas matriculadas en educación secundaria superior.

De acuerdo con la UNESCO, con excepción de África subsahariana, en todas las regiones hay menos hombres recibiendo educación superior. En América Latina y el Caribe hay 81 hombres inscritos en educación terciaria por cada 100 mujeres. Lo mismo ocurre en Europa Occidental y Norteamérica. En Asia Oriental y el Pacífico, la proporción es de 87, mientras que en los Estados Árabes y Europa Central y Oriental es de 91.

Las señales de que los niños se rezagan en la educación surgen desde el primer nivel. En 57 de los países que han reportado sus números, los niños de diez años se desempeñaron peor que las niñas en el dominio de la lectura y los adolescentes varones continuaron rezagados en ese campo en el nivel secundario.

Este tipo de atraso se observa particularmente en América Latina, Asia Oriental y los Estados Árabes, tres regiones con alto riesgo de deserción escolar masculina.

Un niño en una clase en la localidad afgana de Herat.

UNOCHA/Sayed Habib Bidel
Un niño en una clase en la localidad afgana de Herat.

Lejos de las metas de desarrollo

La UNESCO destaca el importante avance en la matriculación logrado en los últimos 15 años; sin embargo reporta que 259 millones de niños y jóvenes no asistían a la escuela en 2020, 132 millones de ellos varones. Esto significa que millones de menores no completan los doce años de escolaridad marcados entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030.

Los autores del informe consideraron que para abordar este desafío, es necesario comprender las dimensiones de género del ingreso y la progresión de los niños en la educación. “Para los niños, se necesitan estrategias para prevenir la desvinculación y el abandono escolar. En países de América Latina y Europa, los niños, especialmente los de entornos desfavorecidos, tienen menos probabilidades de ingresar y completar la educación secundaria”, apuntaron.

Explicaron que la paridad de las niñas se ha logrado en muchos lugares en gran medida debido a una tendencia al alza en las tasas de matriculación de las niñas en el primer ciclo de secundaria. En América Latina y el Caribe, donde los niños estaban rezagados con respecto a las niñas en el primer ciclo de secundaria a principios de siglo, ahora se ha logrado la paridad de género en la matriculación.

Aclararon, no obstante, que esta observación promedio oculta la desventaja que encaran los niños en ciertos contextos, especialmente en los países de bajos ingresos.

América Latina

El informe detalla que en varios países latinoamericanos y caribeños, los niños tuvieron desventajas al matricularse en la educación secundaria inferior en el año 2000, y que muchos de estos países habían logrado la paridad de género o estaban cerca de lograrla para 2019.

Especifica que en la República Dominicana, 87 niños por cada cien niñas estaban matriculados en el nivel secundario inferior en 2000; para 2019 se había logrado la paridad de género. Por su parte, desde el año 2000, Honduras y Venezuela han logrado avances para cerrar la brecha en la desventaja de los niños en la inscripción en el primer ciclo de secundaria y ambos países están cerca de lograr la paridad de género.

En Honduras, por cada cien niñas registradas en el primer ciclo de secundaria había 88 niños en 2000 y 95 en 2018.

En Venezuela, por cada cien niñas en el primer ciclo de secundaria, el número de niños subió de 87 en 2000 a 95 en 2019.

Niños en una escuela.

UNICEF/Fouad Choufany
Niños en una escuela.

Recomendaciones

La UNESCO argumentó que si bien existen patrones claros de género en la educación en ciertos contextos, son muy pocos los programas e iniciativas que abordan la desvinculación y la desventaja de los niños en la educación.

En cuanto a las políticas específicas de género que se dirigen a los niños, son todavía más escasas. En general, se ha prestado muy poca atención al tema y las políticas que se aplican ocurren principalmente en países de ingresos altos.

Sólo unos pocos países de renta mediana y baja cuentan con políticas específicas para mejorar la matriculación y finalización de la educación básica de los niños, incluso en naciones donde las disparidades son graves.

Para revertir la situación se debe aumentar la inscripción de los niños en la escuela y lograr una paridad de género en la educación, la UNESCO recomienda, entre otras cosas, destinar recursos a apoyar el regreso de los niños a la educación, prohibir los castigos corporales y abordar la violencia en la escuela.

Además, se pronuncia por planes de estudio de género y actividades en las escuelas desde una edad temprana que fomenten una visión crítica de las normas sociales dañinas, las desigualdades de género y las ideas erróneas de masculinidad, así como el fortalecimiento de las habilidades sociales y emocionales de los niños.

Asimismo, aboga por la colaboración entre los actores nacionales y locales de los departamentos de educación, trabajo, juventud y justicia para abordar el abandono escolar temprano y actuar respondiendo a las necesidades tanto de los niños como de las niñas, mejorando las oportunidades educativas de ambos.

Fuente: https://news.un.org/es/story/2022/04/1506872

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Comisión sobre seguridad escolar en EE.UU. evita hablar de armas

América del norte/Estados Unidos/07 Junio 2018/Fuente: Prensa Latina

La secretaria estadounidense de Educación, Betsy DeVos, descartó que una comisión de seguridad escolar creada por la administración de Donald Trump estudie cambios potenciales exigidos hoy por diversos sectores para las leyes de armas.
En una comparecencia ante un panel del Senado el legislador demócrata Patrick Leahy le preguntó si el grupo conformado por el Gobierno tras el tiroteo masivo del 14 de febrero en una escuela secundaria de Parkland, Florida, examinaría las armas de fuego.

DeVos, quien preside la comisión, manifestó que eso no es parte del trabajo del grupo en sí.

‘¿Entonces, están estudiando la violencia armada pero no estás considerando el papel de las armas?’, cuestionó Leahy a la secretaria durante su aparición este martes ante el Subcomité de asignaciones del Senado, que supervisa la financiación de la educación.

‘De hecho, lo que estamos estudiando es la seguridad escolar y cómo podemos garantizar que nuestros estudiantes estén seguros en la escuela’, respondió DeVos.

Según la funcionaria, la comisión se centraría en las aproximadamente 20 áreas que la Casa Blanca había esbozado al constituirla.

Al mismo tiempo, la titular eludió una pregunta de Leahy sobre si consideraba que un joven de 18 años debía poder comprar un rifle de asalto estilo AR-15 como el empleado en la masacre en Parkland, donde murieron 17 personas.

‘Creo que eso es mucho más un tema de debate, sé que se ha discutido en este órgano y seguirá discutiéndose’, señaló la funcionaria.

La respuesta abierta de la secretaria no mencionó el hecho de que, según la hoja informativa en la cual la Casa Blanca anunció la comisión en marzo pasado, ese grupo estudiaría y haría recomendaciones en una variedad de temas, incluyendo ‘restricciones de edad para ciertas compras de armas de fuego’.

Estas declaraciones de DeVos provocaron objeciones de los defensores de un mayor control de armas, entre ellos el padre de una estudiante asesinada en el tiroteo en Florida.

Fred Guttenberg, cuya hija Jaime murió en la matanza, escribió en Twitter que las palabras de la secretaria motivarían a los votantes que se preocupan por la seguridad.

‘Besty Devos, su comentario de que la investigación que siguió a la muerte de mi hija y otras 16 personas no involucraría armas de fuego es sorprendentemente útil’, escribió en la red social.

‘Acabas de darle a todos los padres que realmente se preocupan por la seguridad escolar una razón para votar en noviembre’, agregó en referencia a los comicios de medio término que tendrán lugar ese mes, para los cuales se espera que el tema del control de armas tenga un peso importante.

Esta comisión se creó específicamente para abordar el tema de la seguridad escolar, por lo que si las armas no son ‘parte del encargo de la comisión’, ¿qué están haciendo?, expresó al portal digital Politico Kris Brown, copresidenta de la Campaña Brady, que aboga por frenar la violencia armada.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=184949&SEO=comision-sobre-seguridad-escolar-en-ee.uu.-evita-hablar-de-armas
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Las violencias invisibles en la escuela

Por: Julio Rogero

Muchas de las violencias sociales (miedo al otro, situaciones económicas imposibles, competitividad) son asumidas por los centros educativos.

Las nuevas formas de violencia se van haciendo muy significativas en la sociedad actual de la modernidad tardía, dominada por los modelos de vida impuestos por la sociedad neoliberal del capitalismo salvaje. Esas violencias también se viven en la escuela, aunque, quizás, de forma más imperceptible y a menor escala.

Actualmente, nos solemos centrar en las violencias producidas en los conflictos entre iguales, que se muestran de forma explícita dentro del centro educativo y del aula. Son las formas de violencia que provocan situaciones de quiebra de la convivencia: el bullying y el ciberbullying como formas de acoso entre iguales, la violencia de género y las conductas disruptivas en el aula en sus diferentes formas. También se dansituaciones de dominio y sumisión de arriba hacia abajo. Estas formas de violencia son las más visibles, las más tratadas en la bibliografía y en las actividades de formación sobre convivencia, y las que se suelen tener en cuenta en los diferentes planes de convivencia de los centros educativos.

Decíamos en un artículo anterior que hay otras formas de violencia invisibles y silenciosas, propias de la “sociedad capitalista de rendimiento”, que también se reflejan en nuevas formas de hacer y de ser en la escuela.

Hay toda una violencia ejercida por la escuela como institución contra todos sus componentes, pero de forma especial contra el alumnado, cuando no se presta atención a la tensión que estos viven (también contra el profesorado y las familias, aunque son problemáticas diferentes) cada vez con más intensidad. Cuando no son tenidos en cuenta y cuando no se percibe el sufrimiento ante muchas situaciones de poca valoración, de insensibilidad ante lo que viven con frecuencia, tanto dentro como fuera de la escuela. Eso se refleja en un silencio pertinaz del alumnado, en una baja valoración de sí mismos, en otras reacciones de agresividad indiscriminada que manifiestan la situación que vive y que son llamadas de atención ante determinadas situaciones de violencia vivida en la familia, en la escuela, en su relación con los demás y consigo mismos/as, o en su relación con el propio profesorado.

La escuela se centra en lo que obliga al éxito académico, al emprendizaje, al sobreesfuerzo y a la explotación de sí mismo en los aspectos que se exigen para conseguir la excelencia, el mérito y la buena posición en la escala social. Hoy es casi lo único que le importa a la institución escolar neoliberal: los resultados (las evaluaciones-exámenes), el sentimiento de libertad para que nadie se interponga en el éxito y desarrollo personal.

Al alumnado se le propone algo contradictorio. Que aprenda a convivir y a cooperar con los demás y, a la vez, que aprenda a competir contra todos para poder acceder al mercado laboral con garantías de éxito económico y social. El precio por lograr la exigencia de buenos resultados, puede llevar a sufrir problemas de ansiedad, estrés y depresión ante una tarea que, con frecuencia, se muestra titánica ante sus ojos. Así, la escuela ejerce una violencia sutil que va modelando al “sujeto neoliberal de rendimiento” para que, configurado como un ser libre, que elige ser dueño de sí mismo como condición para tener éxito, centre su vida en la obtención de resultados de éxito. De este modo, él será el único responsable y, si fracasa, aunque persevere, es que no se ha esforzado lo suficiente. Hoy se han creado y siguen creciendo las expectativas desmesuradas sobre cada uno de los niños y niñas. Por eso están sometidos a presión constante para que hagan de todo por situarse en los primeros puestos de la escala social en un mundo hiperexigente. La mayor violencia son todos estos muros invisibles que esta sociedad impone a la escuela, de los que con demasiada frecuencia es inconsciente y le hace el juego.

Esto provoca la violencia que sufre, sobre todo, el alumnado de fracaso escolar ya que es estigmatizado como el perdedor en la carrera por el éxito. Es el comienzo de una vida en la que tiene el riesgo de anclarse como fracasado y padecer el “desprecio al perdedor” en la escuela hasta que es suspendido y expulsado, y ya fuera en una sociedad que solo nos propone modelos de éxito económico.

Otra de las violencias invisibles en la escuela es la insensibilidad manifiesta ante la desigualdad, la pobreza y la marginación heredadas e impuesta a la infancia más necesitada. Son también las víctimas de una violencia, poco tenida en cuenta aunque denunciada por muchos, mantenida sistemáticamente por un sistema educativo que segrega a los débiles y potencia a los fuertes, que selecciona y clasifica para la reproducción social de una sociedad hoy y cada día más injusta y segregadora. Es una violencia ejercida sistemáticamente de forma silenciosa porque los actores de la misma, con frecuencia, no son conscientes de ella. Es la inequidad educativa como violencia, manifestada en muchos de los rasgos que caracterizan la injusticia escolar, plasmada en repeticiones, suspensos, fracaso escolar, absentismo, abandono temprano, falta de apoyos, desinversión, recortes y políticas educativas favorables a las clases altas y medias.

La violencia de la producción de la homogeneización impuesta en las diferentes redes escolares, por mucho que se hable de inclusión en cada una de ellas. Esas redes producen el miedo al otro, al diferente, al distinto. Solo su desaparición puede ser garantía de caminar en la dirección alternativa. También se reavivan otros miedos que nos suelen acompañar a lo largo de nuestras vidas y que son necesarios para que el sistema social dominante perviva: el miedo al propio fracaso, a no estar a la altura de las expectativas sobre uno mismo, la desconfianza y la sospecha que impidan avanzar en la construcción de lo colectivo y lo común desde la diversidad y la singularidad de cada uno. Por eso el miedo hoy es un entorno que también envuelve a la escuela y forma parte del medio que somos y en que vivimos.

A veces la mayor violencia del sistema escolar sobre el alumnado es el ocultamiento que hace de las situaciones conflictivas que vive en el ámbito familiar y en su contexto social. Es ahí donde se dan gran parte de las violencias de las que son víctimas la infancia y la adolescencia: la violencia machista y patriarcal, la angustia y la tensión generada por el paro, la precariedad, el desahucio y las carencias de todo tipo.

A estas violencias sociales y escolares les acompañan también las que se viven desde la familia sobre las expectativas que se crean sobre los hijos e hijas para que se preparen bien para competir y triunfar. No es suficiente ser buenos y competentes, ahora hay que ser excelentes y los mejores.

Estas violencia escolares son un gran desafío para todas las personas que se toman en serio la construcción de una convivencia positiva en el seno de la sociedad y de la escuela. Es necesario seguir analizando las violencias sociales invisibilizadas que llegan a la escuela y ella hace suyas. La consecuencia es que van imponiendo formas de vida sometidas, traumatizadas y doloridas por estas formas de violencia, que se sitúan en el interior de la persona por la presión exterior.

La respuesta de la escuela se está dando ya en positivo en muchas comunidades educativas de convivencia positiva, que comienzan a tener en cuenta estas violencias invisibles y silenciadas, y a tratarlas en un nuevo marco convivencial. Es necesario seguir construyendo una nueva cultura escolar desde la convivencia positiva y pacífica, el respeto profundo a los demás como parte de mí mismo, la acogida, la atención y el cuidado mutuo, capaz de promover nuevas formas de ser, de vivir y convivir.

Fuente noticia: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/01/15/las-violencias-invisibles-la-escuela/

Fuente imagen: https://mujeresyuniversidadsincifras.files.wordpress.com/2017/10/t9b.jpg

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Pelicula: La escuela del silencio.

Documental que evidencia las dificultades de niñas en escuelas rurales.

Sur America/Peru/Fuente:UNICEF

El documental pone en evidencia los desafíos para que niñas y adolescentes de áreas urbana y rurales asistan a colegios.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF y la Embajada de Canadá presentaron el documental “La Escuela del Silencio” que muestra los diversos obstáculos que encuentran las niñas y adolescentes que asisten a los colegios de las áreas urbano marginales y rurales para culminar sus estudios de primaria y secundaria.

El documental relata la historia de niñas que a pesar de vivir en entornos muy distintos – comunidades amazónicas, alto andinas y un asentamiento humano de Ventanilla – tienen un sueño común y enfrentan similares barreras para cumplirlos.

Ellas anhelan culminar la escuela y convertirse en profesionales. Estas niñas a su corta edad deben asumir el cuidado de sus hermanos menores y labores domésticas. Además deben trabajar para colaborar con la economía familiar; y día a día soportar la discriminación de género y la violencia en sus casas y colegios.

Por este entorno en el que viven miles de niñas y adolescentes, hay graves consecuencias como la deserción escolar, repitencia, bajos logros de aprendizaje y maternidad precoz suelen ser el resultado de esta situación.

Durante su participación Paul Martin, Representante de UNICEF, señaló que desde la promulgación de la Convención sobre los Derechos del Niño, hace 25 años, se han producido importantes progresos para garantizar el derecho a la educación de calidad de las niñas, pero que todavía no se ha concluido la tarea.

“Hoy las niñas y los niños acuden a la escuela primaria en similares porcentajes. Lo hacen en condiciones distintas que sus congéneres de las zonas urbanas. Conforme crecen las brechas se acentúan, y las niñas rurales y de barrios periurbanos van quedando rezagadas, con menos posibilidades de hacer realidad su proyecto de vida”, señaló.

Fuente:https://youtu.be/wBG3jUvTMCs

Imagen: http://onu.org.pe/wp-content/uploads/2014/03/ATT00036.jpg

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Conversando sobre violência e convivência nas escolas

Brasil/02 noviembre 2017/Fuente: Biblioteca Clacso

Destinado aos educadores, este livro busca contribuir para a compreensão de algumas das dimensões do cotidiano que conformam o clima escolar, tornando-o mais suscetível, ou não, à ocorrência de violências, e visa oferecer subsídios e sugestões para que as escolas invistam na prevenção das violências e na convivência solidária e democrática, pautada no respeito aos direitos humanos.

Fuente:  http://biblioteca.clacso.edu.ar/colecciones/saladelectura/index.php?novedad=si&c=br-015&d=13217

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Estados Unidos: Desde hoy estudiantes de Texas podrán portar armas en la escuela

Estados Unidos/03 agosto 2017/Fuente: El Diario NY

Los estudiantes de colegios comunitarios del estado de Texas podrán llevar armas a las aulas a partir de hoy, día en el que entró en vigor una ley aprobada en 2015, durante la anterior Legislatura estatal.

La norma, conocida como “campus carry”, permite que quienes tengan un permiso de porte de armas otorgado por el estado -una condición que excluye a los menores de 21 años- puedanllevarlas en la mayoría de las instalaciones universitarias, incluyendo ahora los colegios comunitarios públicos.

Texas ya permitía el porte de armas de forma visible desde 2016 aunque con ciertas excepciones: iglesias, edificios federales y de gobierno, y escuelas.

No obstante, únicamente los alumnos de las universidades públicas texanas tenían derecho a llevar armas, mientras que las instituciones privadas, que podían elegir si implementar o no la norma, optaron por no hacerlo.

A partir de hoy, los estudiantes de los colegios comunitarios, que ofertan titulaciones académicas de dos años de duración, tendrán también la oportunidad de elegir si, además de sus libros, llevan armas a clase.

“Me parece increíble que alguien que esté sentado a mi lado pueda tener una arma encima de la mesa, no tiene ningún sentido”, lamentó en declaraciones a Efe la española Laia Garrigós, estudiante del Colegio Comunitario de Austin (Texas).

Mientras que sus defensores argumentan que la presencia de personas armadas permitirá salvar vidas en el caso de un tiroteo, los detractores dicen que es una bomba de relojería y que la presencia de alumnos armados no fomenta el espíritu de debate universitario.

“En ningún caso es una medida que me haga sentir más segura”, añadió Garrigós, de 22 años.

El Departamento de Seguridad Pública (DPS) de Texas emitió 326,733 licencias de pistolas y revólveres durante el año fiscal 2016, que finalizó el 31 de agosto, según datos oficiales.

Texas se convirtió el año pasado en el octavo estado que implementó una ley de este tipo después de Oregón, Idaho, Utah, Colorado, Wisconsin, Kansas y Misisipi, en los que, hasta el momento, no ha generado incidentes graves.

Desde entonces, Arkansas y Georgia aprobaron también leyes similares, aumentando a diez la lista de estados dónde está permitido portar armas a las universidades en Estados Unidos.

Fuente noticia: https://eldiariony.com/2017/08/02/desde-hoy-estudiantes-de-este-estado-podran-portar-armas-en-la-escuela/

Fuente imagen: http://lentemagazine.com/wp-content/uploads/2016/02/270913696c638fdmed.jpg

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Ecuador: ¿Hay bullying en el colegio de su hijo?

Ecuador/03 julio 2017/Fuente: El Comercio

Si ante su denuncia, en el plantel en donde estudia su hijo le dicen: “aquí no hay bullying”, no se conforme. Recuérdeles que el Ministerio de Educación difundió un protocolo de actuación ante situaciones de violencia detectadas o cometidas en el sistema educativo. ​
En un documento disponible en https://educacion.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2017/03/Protocolos_violencia_web.pdf se especifica, por ejemplo, qué es violencia psicológica. Es todo lo que perjudique la salud mental por actos de perturbación, amenaza, manipulación, chantaje, humillación, aislamiento, vigilancia, hostigamiento o control de creencias, decisiones o acciones. Incluye el maltrato verbal: insultos, gritos, apodos, burlas, comentarios peyorativos o discriminatorios, groserías, sarcasmos, etiquetamientos y el maltrato emocional: manipulación, humillación, amenazas, difusión de rumores, culpar, ofender…
En el ámbito educativo se puede presentar entre pares, otros estudiantes, o entre personas adultas como docentes, autoridades, madres y padres de familia. La violencia física es “es todo acto de fuerza que cause daño, dolor o sufrimiento físico en los agredidos, cualquiera que sea el medio empleado y sus consecuencias”. Se manifiesta en golpes, puñetazos, patadas, pellizcos, bofetadas, torceduras, empujones, fracturas, intentos de ahogamiento, agresiones con objetos contundentes, arma blanca, castigos físicos reiterados, provocación de mutilaciones, quemaduras, ingestión forzada de drogas…
Las formas de violencia sexual que se pueden presentar son toqueteos, caricias, manoseos o acercamientos consentidos o no por parte de un adulto hacia un niño o adolescente. No exclusivamente en zonas íntimas. Forzar a un niño a que toque partes íntimas de una persona o de compañeros, hacer comentarios de índole sexual, respecto a su apariencia, usar palabras eróticas, solicitar o llevar a cabo encuentros con finalidad sexual en o fuera de la institución.
¿Qué dicen las cifras en el país? En Ecuador, uno de cada cinco estudiantes de entre 11 y 18 años afirma haber sido víctima de acoso escolar. El estudio, denominado Violencia entre pares en el sistema educativo: Una mirada en profundidad al acoso escolar en el Ecuador, fue realizado en 2015 en 126 instituciones educativas públicas y privadas, de sectores urbanos y rurales.
Se aplicaron 5.511 encuestas auto administradas a estudiantes de octavo de Educación General Básica a tercero de Bachillerato. Puede conocer más del estudio en https://www.unicef.org/ecuador/acoso_escolar_final_baja(1).pdf .
El Ministerio se compromete a realizar las siguientes acciones: completar la conformación de los Departamentos de Consejería Estudiantil, fortalecer capacidades de docentes, madres y padres de familia, con talleres de prevención y capacitación, implementar acciones para disminuir amenazas, promover el respeto a la diversidad, etc.

El 22 de junio del 2017, el ministro de Educación, Fánder Falconí, pidió a todas las autoridades del sistema emprender una cruzada ética en defensa de la seguridad y protección de los estudiantes que asisten a los establecimientos educativos. Recordó que los chicos acuden a las clases creyendo que tendrán un ambiente de paz, solidaridad, armonía y seguridad. “Hago esta invocación porque en los últimos días, según diferentes denuncias, hemos constatado con indignación y hasta con horror, cómo varios estudiantes han sido víctimas de todo tipo de delitos”.

Fuente: https://www.elcomercio.com/educaccion/bullying-abuso-hijo-sistema-educativo.html

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