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En busca del pensamiento crítico perdido

Por: Aram Aharonian

En los últimos años, América Latina y el Caribe ha sido una región con enorme dinamismo, originalidad en bregar contra políticas neoliberales y ajustes políticos y sociales regresivos, aun en un mundo con notorios retrocesos globalizadores, y sufriendo la negativa y desmoralizadora influencia de radicalismos superficiales enunciativos que, al frustrase, configuran un escenario sin salida, sin otra alternativa que resignarse.

No cabe duda que lo ha hecho con vaivenes y, en gran medida no solo debido a que se generaron cambios de escenarios y posicionamientos con fuertes polarizaciones. Los procesos populares no fueron acompasados – como sí ocurrió en otras épocas en la región- por imprescindibles análisis de fondo y debates críticos originales y propuestas firmes y consistentes, no repetitivas, y por supuesto no basados en recetas dogmáticas envasadas. Hubo una llamativa distancia entre los enunciados y las acciones concretas.

Fue a partir de 1492 cuando Europa logra ponerse como centro y constituir discursivamente a las demás culturas como periferias, y usó la conquista de Latinoamérica y el Caribe para sacar una ventaja comparativa determinante con respecto a sus antiguas culturas antagónicas (turco-musulmana).

Las diferentes formas de conocimiento eurocéntrico se construyeron ‒ y lo peor es que aún hoy lo hacen ‒ bajo una concepción de modernidad excluyente. Desde la llegada a América, Europa se erige como modelo único de toda la civilización, entonces se torna necesario poder vislumbrar qué se se derivó de un eurocentrismo dominador e impositivo y, a partir de allí, cómo no fue posible controlar la economía, la autoridad, el género y la sexualidad, y en definitiva, la subjetividad.

Llamativamente, numerosos teóricos, académicos, “expertos”, desembarcaron en la América latina del nuevo milenio para ayudar a los gobiernos progresistas de la región a encauzar sus procesos liberadores y socialmente justicieros, de acuerdo con su idiosincrasia, conocimientos, memoria e ideología europeas (a veces presentados como marxistas o gramscianos), tomando posiciones terminantes en relación a ricas pero complejas experiencias en América Latina inexistentes en el viejo continente, desplegando la “teoría de los posible”, contra las posibilidades de revoluciones, o siquiera de cambios o medidas imprescindibles para priorizar la defensa de los intereses sociales o nacionales.

Algunos de los expertos “desembarcados” en los últimos tres lustros en la región han aportado sus conocimientos a los procesos progresistas, muchos otros quisieron imponer su “debe ser”, basados por supuesto en la priorización de otros intereses. Éstos, aún pudiendo ser genuinamente solidarios o de perfil progresista, actuaron por preconceptos ideológicos y la superficialidad, descontextualización de opiniones, posiciones y propuestas.

A no dudar, debemos repudiar terminantemente la estigmatización de los extranjeros en cualquier lugar del mundo, pero para ello es imprescindible partir del reconocimiento de que se trata de una problemática común a la relación, sino que la problemática es común a la relación de países centrales y periféricos o aún entre países mayores y menores subalternos, en forma paternalista, de hecho habitualmente degradante aun vestidas con las mejores intenciones.

Hoy siguen, en muchos casos, condicionando el desarrollo de las políticas de reformas estructurales en nuestros países, a veces con buena intención, otras representando a sus patrocinadores, entre ellos bancos, trasnacionales financieras, calificadoras de riesgo, partidos políticos del establishment y, sobre todo, paralizando progresos impensables en la realidad de países centrales.

El pensamiento crítico quedó atrapado en la disyuntiva de dar su apoyo a los gobiernos progresistas por sus logros en materia social o señalar las contradicciones y límites de su proyecto, contradicciones manifiestas en la peculiar forma que adopta la dominación, señala el uruguayo Raúl Zibechi. Debe señalarse que muy a menudo los nuevos temas no llegaron de la mano del aporte de pensadores ya reconocidos e institucionalizados, sino que provienen de pensadores/activistas o investigadores/militantes, añade.

En el congreso del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) en Bogotá, la socióloga mexicana Beatriz Stolocwicz señaló que el desconcierto que se observa actualmente entre los científicos sociales de la región es, en buena medida, resultado de que durante varios años los análisis serios fueron desplazados u opacados por la propaganda.

Añadió que el “mainstream de izquierda” en las ciencias sociales opera como una zona de confort, con algunas ideas de las que se echa mano para todo, usadas casi como consigna, lo que es cómodo para mantenerse en el candelero de la opiniología, pero no explica adecuadamente la realidad, y tampoco las importantes transformaciones ocurridas en este nuevo siglo en la reproducción del capitalismo en América Latina.

Hay que tener una mirada más larga que capte las lógicas de la estrategia dominante y sus adecuaciones tácticas en las últimas cuatro décadas. El humanista Javier Tolcachier plantea una autocrítica política, ya que en la división internacional y nacional del trabajo, a algunos, por tradición y acumulación histórica, les toca pensar y a la inmensa mayoría no.

Y pensar todos –o pensar entre todos- significa no repetir los cánones de una academia anquilosada elitista decadente, que tiende a reproducirse y permanecer, como todo statu quo. “Pensar es casi siempre pensar originalmente, al menos intentarlo, aunque lo pensado ya haya sido masticado con salivas ajenas. Es el mismo hecho de pensar el que libera”, señala.

El diálogo, la democratización del debate significa sobrepasar los límites de la academia o de los ilustrados, para anclarse en la realidad y en las vivencias, en las opiniones diversas de quienes hablan de otras cosas y de modos diferentes a los de la academia.

El subcomandante insurgente Moisés, del Frente Zapatista de Liberación Nacional, señaló este primero de enero, al cumplirse 24 años su lucha: (…). vamos a ver si se puede vivir con dignidad sin malos gobiernos, sin dirigentes y sin líderes y sin vanguardias, que mucho Lenin y mucho Marx y mucho trago, pero nada de estar con nosotros. Mucho hablar de lo que debemos o no hacer, y nada de práctica. Que la vanguardia, que el proletariado, que el partido, que la revolución, que échate una cervecita, un vinito, un asado con la familia”.

“Pues ni modos, pensamos, creo que la vanguardia revolucionaria está ocupada en probarse trajes y palabras para el triunfo, así que tenemos que darle según nuestro modo, como indígenas zapatistas (…) Falta saber qué vas a hacer”.

Para crear o remodelar el nuevo instrumento político hay que cambiar primero la cultura política de la izquierda y su visión de la política, que no puede reducirse sólo a discursos, consignas, a las disputas políticas institucionales por el control del parlamento, por ganar un proyecto de ley o unas elecciones, peleas donde los sectores populares y sus luchas son los grandes ignorados.

La política no puede limitarse al arte de lo posible, debe convertirse en el arte de hacer lo “imposible” –que es factible e imprescindible–, construir fuerza social y política capaz de cambiar la correlación de fuerzas a favor del movimiento popular. Y para eso se necesita una hoja de ruta basada en n pensamiento crítico renovado, acorde con nuestras realidades.

Para ello es necesario que las organizaciones políticas expresen un gran respeto por el movimiento popular, que contribuyan a su desarrollo autónomo, dejando atrás todo intento de manipulación e imposición. Los movimientos populares rechazan, con razón, las conductas hegemonistas que intentan imponer intelectuales y académicos con una soberbia que oculta, en general, mediocridad, inseguridad o descalificación impositiva, con variados intereses, jugando muchas veces el papel de guionistas de gobiernos progresistas.

¿Una nueva teoría crítica?

Los análisis sobre la teoría crítica latinoamericana comparten un núcleo de interrogantes que van definiendo la naturaleza de la teoría. ¿Qué tipo de transformaciones necesita el proyecto de la “teoría crítica” para posicionar temas como el género, la raza y la naturaleza en un escenario conceptual y político? ¿Cómo puede ser asimilada la “teoría crítica” en el proyecto latinoamericano de modernidad/colonialidad, liberado del discurso academicista y eurocéntrico?

Según Enrique Dussel, Europa se autoproclama desde 1492 “centro” de la Historia Mundial, constituye de ese modo, por primera vez en la historia, a todas las otras culturas como su “periferia”, y torna a la modernidad una justificación de una praxis irracional de violencia sobre la periferia, ya que su autoproclamación como “centro” está basada en varias premisas que componen, precisamente, el “mito de la modernidad”:

Entre ellas, Dussel señala que la civilización moderna se autocomprende como más desarrollada, superior (lo que significará sostener sin conciencia una posición ideológicamente eurocéntrica), que la superioridad obliga a desarrollar a los más primitivos, rudos, bárbaros, como exigencia moral. El proceso propuesto por Europa es unilineal, lo que determina una falacia desarrollista, indica.

Todo por fuera del modelo de civilización de Europa es considerado bárbaro, por ello, en último caso se habla de una guerra justa colonial donde se legitima la violencia si fuera necesaria, para destruir los obstáculos de la tal modernización y, al estar basada en la alteridad, esta visión produce víctimas y victimarios, colonizados y colonizadores; donde el héroe civilizador inviste a sus mismas víctimas del carácter de un sacrificio salvador (el indio colonizado, el esclavo africano, la mujer, la destrucción ecológica de la Tierra, etcétera).

Es a partir de la década del 1960 que las ciencias sociales se han visto repensadas por diferentes corrientes de pensamiento crítico que buscan analizar el mundo actual, la política global y las relaciones sociales desde paradigmas y epistemologías que sirvan para interpretar las concentraciones del poder. En un contexto histórico de particular impulso y creatividad, América Latina brindó enormes aportes vitalizadores.

El debate crítico de las ciencias sociales, supera las áreas de economía, sociología, historia para alcanzar las relaciones internacionales, y hoy se hace necesaria la configuración desde Latinoamérica de otro conocimiento, de un pensamiento postcolonial, que debe incorporar no solo lo producido académicamente sino nutrido de las experiencias de resistencia, lucha y construcción de nuestros pueblos.

Aníbal Quijano señala que el pensamiento decolonial tiene como razón de ser y objetivo la decolonialidad del poder, es decir, de la matriz colonial de poder: Pues nada menos racional finalmente, que la pretensión de que la específica cosmovisión de una etnia particular sea impuesta como la racionalidad universal, aunque tal etnia se llame Europa occidental.

Para lograr una perspectiva latinoamericana se debe pensar por un momento desde el otro lado de las carabelas de Colón: ¿qué implicó la modernidad para aquellos que ya habitaban el territorio de la actual América Latina? La llegada de la modernidad a América Latina, lejos de reconocernos como un otro, implicó la imposición de una ideología eurocéntrica legitimadora de las prácticas político-sociales y económicas que se dieron posteriormente.

El portugués Boaventura de Sousa Santos admite que las ciencias sociales atraviesan un momento de crisis reflejada en la renovación y expansión con respecto a la visión eurocéntrica o de cualquier centro de poder hegemónico, crisis que se ha hecho posible gracias a las luchas sociales de los últimos treinta o cuarenta años en varios continentes (campesinos, feministas, indígenas, afrodescendientes, trabajadores urbanos, pequeños productores, ecologistas, de derechos humanos, contra el racismo y la homofobia, etc.), en muchos casos con demandas fundadas en universos culturales no occidentales.

Por ello se hace necesario el desprendimiento de la retórica vacua de una modernidad copiada y de su imaginario imperial articulado en la retórica de la democracia a la europea o estadounidense, hoy por cierto muy deteriorada y vulnerada por la creciente peligrosa regresividad y marginación que se observa en sus sociedades.

El nuevo pensamiento crítico debe surgir desde la diversidad (étnica, cultural) y de las historias locales que por más de cinco siglos se enfrentaron con la visión eurocéntrica como la única manera de leer la realidad.

Es comenzar a vernos con nuestros propios ojos, para superar los estrechos márgenes impuestos por la visión totalizadora de la modernidad excluyente, para indagar en otros saberes, otras prácticas, otros sujetos, otros alternativos a este orden. Latinoamérica ha demostrado que tiene la capacidad ética, política e intelectual de responder al reto de contribuir con sus saberes y sus prácticas a una sociedad equitativa, incluyente y democrática, y a un modelo de vida sostenible para la mayoría de los presentes y futuros habitantes del planeta.

El pensamiento crítico latinoamericano es, a pesar de sus críticas al eurocentrismo, muy eurocéntrico y monocultural. La riqueza del pensamiento popular, campesino e indígena ha sido reiteradamente desperdiciada. No se trata solamente de un nuevo pensamiento crítico, se trata de una manera diferente de producir pensamiento crítico.

El pensamiento crítico no ha sabido hasta hoy teorizar las posibilidades de superar las contradicciones, las separaciones, las tensiones entre las subjetividades de ciudadanos organizados, mujeres, indígenas, migrantes, campesinos, afrodescendientes, y promover alianzas estratégicas y sustentables entre estos movimientos, esto es, alianzas que no escondan la exclusión de algunas subjetividades bajo la apariencia de su inclusión.

En nuestra región, muchos de los movimientos que luchan contra la injusticia social no se consideran ni en el capitalismo ni en las versiones conocidas del socialismo. Se debe pensar también en estas concepciones contrahegemónicas de democracia y de derechos humanos más allá del modelo liberal y occidental.

Se debe pensar la democracia como la transformación de todas las relaciones de poder (explotación, patriarcado, diferenciación étnico-racial, fetichismo de las mercancías, comunitarismo excluyente, dominación cultural y política, intercambio desigual entre países) en relaciones de autoridad compartida, teniendo en cuenta el cuadro de situación: navegamos en las aguas de la crisis del capitalismo como sistema histórico, primordialmente especulativo, rentista y expropiador, que sólo puede reproducirse agudizando contradicciones incurables.

Los éxitos que ya ha tenido el neoliberalismo es una medida de los problemas en el pensamiento de la izquierda, tanto para pensarse a sí misma como para pensar a los dominantes. Una izquierda o un progresismo que además de vaciamiento teórico muestra un insuficiente conocimiento histórico, lo que la lleva a enredarse en los discursos doctrinarios que dan forma y encubren los objetivos capitalistas; y que tiene déficit investigativos que le dificultan distinguir entre discurso y proyecto dominantes, señala la mexicana Stolowicz.

La estrategia capitalista tiene como uno de sus ejes la seguridad para el capital sobre la propiedad: sí garantiza las condiciones de su reproducción basadas en formas de acumulación originaria (expropiación, saqueo, control territorial directo sobre las materias primas y los recursos energéticos, el agua, la biodiversidad, además de imponerle a las regiones más débiles sus desechos tóxicos).

Otro de los ejes es la seguridad frente a la pérdida irremediable de la cohesión social, lo que implica domesticar a los oprimidos, proclives cada vez más a la protesta y la rebeldía.

Lo opuesto del pensamiento crítico es el conformismo, cínico o resignado. La conciencia social latinoamericana respalda una voluntad del cambio social, con una crítica al orden capitalista que abre posibilidades para una superación de las relaciones de explotación y subalternidad. Los que están en deuda son la academia y la llamada intelectualidad, ancladas en el pasado, sordas a la realidad de nuestros pueblos, muchas veces funcionales a gobiernos pero no a procesos emancipadores y populares .

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=236252&titular=en-busca-del-pensamiento-cr%EDtico-perdido-

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El futuro de los medios populares depende de una internet ciudadana

Por: Aram Aharoiam

Nos sorprende hasta a nosotros, dinosuarios anteriores a la llamada “revolución” tecnológica digital, pensar cómo funcionaríamos sin celular, sin redes ni correo electrónico, sin guglear, mientras nos intentan seducir con la comodidad del mundo tecnológico, con un robot que haga la limpieza de la casa y nos avise si entran ladrones…

Todo este seductor avance tecnológico esconde el fin de la seguridad, la vigilancia sin límites, la recolección indiscriminada de nuestros datos personales para enriquecer a megaempresas, la pérdida masiva de puestos de trabajo con la robotización y automatización. Y ni siquiera podemos echarle la culpa a algún fulano, sino que la tienen los algoritmos –que no tienen nada de transparentes ni de equitativos.

Hoy debemos analizar la integración vertical de proveedores de servicios de comunicación con compañías que producen contenidos (por ejemplo, ATT&T compra HBO y Times-Warner), la llegada directa de los contenidos (informativos, recreativos) a los dispositivos móviles, donde la televisión pasará a ser una pantalla más, la trasnacionalización de la comunicación y sobre todo de los temas de vigilancia, manipulación, transparencia y gobernanza en Internet. Ah, y del video como formato a reinar en los próximos años.

Hoy cinco de las 10 empresas de mayor cotización en la bolsa son del sector tecnológico y las tres del podio son Apple, Google y Microsoft . Sí, el problema es la concentración oligopólica: por el lado gráfico, 1.500 periódicos, 1.100 revistas, 9.000 estaciones de radio, 1.500 televisoras, 2.400 editoriales, están controlados por apenas seis trasnacionales.

Los riesgos de este modelo concentrador de las tecnologías digitales van mucho más allá de lo que ahora conocemos como Internet. En diversos sectores de la economía y la gestión político-social, se están produciendo cambios internos facilitados por la agregación y el análisis de datos (lo que se conoce como big data ). Son solo las grandes entidades (empresas transnacionales, gobiernos poderosos) que tienen la capacidad de almacenar y procesar tal cantidad de datos y de transformarlos en algoritmos, que son la base de la inteligencia artificial.

Nuestros datos se han convertido en el principal insumo de la nueva economía digital, dado que Internet se ha convertido en el sistema nervioso central de la economía global, así como del conocimiento, la información, la política y la vida sociocultural de la humanidad, lo que significará, de no producirse cambios en la gobernanza de la red de redes, en nuevas dependencias de nuestros países.

Es que cuando se trata de sistemas internacionales, no existe ningún organismo facultado para normar muchos aspectos de los flujos de datos, y mucho menos para supervigilarlos. Los nuevos monopolios digitales están explotando este vacío de regulación y supervisión para consolidar aún más su poder, y negocian a puerta cerrada las regulaciones que decidirán el futuro de la red, con muy poca o ninguna incidencia real de la ciudadanía.

Internet y el ciberespacio son el escenario de disputas de poder, donde las grandes potencias y corporaciones trasnacionales protagonizan una pugna mundial por conquistar y dominar esta nueva dimensión, integrándola en el marco de los conflictos geopolíticos, geoeconómicos y militares. Por eso, es un reto urgente de nuestras sociedades rescatar la Internet ciudadana, antes de que sea tarde.

 

Y las decisiones sobre estas cosas no son técnicas, sino políticas: es imprescindible mantener el carácter abierto y descentralizado de la red mundial de computadoras, discutir privacidad y protección de datos en un mundo en que no sólo las personas, pero las cosas (coches, heladeras, aviones, casas) están y estarán cada vez más interconectadas.

Un tratado sobre las corporaciones digitales debiera ser claro y plenamente aplicable a las empresas que operan en el mundo en línea, y preservar el derecho democrático de los pueblos a tomar las decisiones de política pública, que debe reconocer que son entidades globales, que deben estar sujetas a normas globales, lo que exige contar con un mecanismo para hacer cumplir estas normas globales.

Pero las megaempresas tienen capacidad de cooptar a los Estados. Las negociaciones de los tratados bilaterales y multilaterales de libre comercio TPP, TPIP y TISA, del Mercosur-UE, reducirán la capacidad de los Estados periféricos para proteger la privacidad y otros derechos ciudadanos.

Según los últimos cálculos, en el mundo hay unos 10 zetabytes de información (un zetabyte es un 1 con 21 ceros detrás), y la única manera de interpretarlos es con máquinas. El DeepLearning es la forma como se hace la Inteligencia Artificial: son redes neuronales que funcionan de manera muy similar al cerebro, con muchas jerarquías. Apple y Google y todas las Siri en el teléfono, todos lo usan.

Hoy el control emerge de la conjunción de medio, transporte y contenido. Los que controlan los sistemas de difusión, cada vez más inalámbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cuáles serán los contenidos. El Big Data permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones, y preocupa lo fácil que está siendo convertir la democracia en una dictadura de la información, haciendo de cada ciudadano una burbuja distinta.

Está de moda hablar de las noticias falsas, que en realidad son prácticas milenarias, que hoy son mucho más poderosas por su velocidad, potencia y bajo costo de producción. Son como el cáncer de la web que nacen como consecuencia de los modelos de negocios de Google, Facebook, Twitter y los miles de sitios que cada día intentan captar la atención en un mundo de concentración informativa y crisis del periodismo.

Las llamadas fake news es información falsamente descriptiva que busca manipular a la audiencia sin importar su propósito. Pero hasta que se creó la web, el acceso a audiencias masivas estaba monopolizado por quienes concentraban el poder político o los dueños de diarios, radios y canales de TV. La llegada de las redes sociales multiplicó el alcance de los internautas exponencialmente, dinamitando ese control primario de la información.

Ante el desastre producido por los terremotos el presidente mexicano Peña Nieto instó a los ciudadanos‘‘no dejarse engañar ni confundir por la desinformación o noticias falsas de las redes sociales.

Aquella metáfora, en el filme The Truman Show, por la cual un hombre es sólo parte de un reality show dentro del cual cree haber nacido y vivido toda su existencia, según un guion ajeno que desconoce, nos plantea si no seremos un sueño inventado por los medios masivos de comunicación,

El negocio de la televisión y el cine está experimentando un cambio rápido a medida que el streaming de video gana terreno sobre los modos tradicionales de visualización. En los últimos años, el proveedor de cable Comcast compró a NBC Universal y DreamWorks. Disney compró a Marvel, Lucasfilm, e invirtió en el servicio de streaming MLB Advanced Media. Verizon compró a AOL y Yahoo para alimentar sus propias ambiciones de contenido y publicidad.

Todas esas megaempresas de Internet acumulan información sobre cada uno de nosotros cada vez que utilizamos la web, que ellos comercializan vendiéndola a otras empresas o a la Agencia de Seguridad Nacional de EE. UU. Una sociedad conectada es una sociedad espiada y una espiada es una sociedad controlada.

Hoy más que nunca, la dictadura mediática, cada vez en manos de menos generales de las corporaciones, busca garantizarse hegemónicamente la imposición de imaginarios colectivos, narrativas, discursos, verdades e imágenes únicas. Es el lanzamiento global de la guerra de cuarta generación a los usuarios digitalizados del mundo. ¿Será el inicio de la guerra de quinta generación?

A veces pienso que en esta guerra ideológica nos llevan a combatir en escenarios de batalla equivocados o perimidos, mientras ellos desarrollan sus estrategias, tácticas, ofensivas en nuevos campos. Todo cambia, mientras nosotros, desde el campo popular parece que estuviéramos anclados, aferrados, a los mismos reclamos y reivindicaciones.

¿De qué estamos hablando cuando reclamamos la democratización de la comunicación y de la información? ¿Para qué queremos nuevos medios, nuevas frecuencias si no contamos y sumamos nuevos contenidos que tengan que ver con nuestras idiosincrasias, nuestras luchas, nuestros anhelos, nuestra memoria?, preguntan unos. ¿Cuándo vamos a construir nuestra propia agenda y dejar de ser reactivos a la agenda del enemigo? ¿Cómo vamos a romper esta ilógica lógica comunicativa desde organizaciones verticales? La horizontalidad ayuda a construir unidad, en procesos de organización, con movilización, señalan desde los movimientos sociales.

Lo cierto es que la vieja caja de herramientas ya no nos sirve. La academia poco nos ha ayudado en los últimos 40 años y no ha sumado teoría a la praxis elaborada por nuestros pueblos. De eso es de lo que debemos hablar: cómo y con qué herramientas luchar en estos nuevos campos de batalla.

Este texto es la introducción el tema de Medios, en Diálogos por una Internet ciudadana: NuestrAmérica rumbo al Foro Social de Internet, Quito 27 de setiembre de 2017.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232173&titular=el-futuro-de-los-medios-populares-depende-de-una-internet-ciudadana-

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El cuento chino y la violencia minera

El cuento chino y la violencia minera

Por: Alberto Acosta
Rebelión

Prólogo del libro «Ofensiva megaminera china en los Andes. Acumulación por desposesión en el Ecuador de la «revolución ciudadana»

  En este libro, William Sacher propone una profunda lectura sobre cómo se impone la megaminería en el Ecuador. Como uno de los mayores conocedores de la materia, Sacher se adentra en los entretelones de las empresas chinas, que comienzan a copar el escenario minero ecuatoriano, y se plantea tres preguntas claves: ¿Por qué los chinos? ¿Por qué ahora? ¿Por qué aquí, en la cordillera del Cóndor?

La tarea que asume el autor nos ayuda entender las razones y las consecuencias de la gran ofensiva minera china en América Latina, particularmente en los Andes. Con su profundo análisis, nos brinda una mejor comprensión de los procesos de acumulación originaria (Carlos Marx) y desposesión (David Harvey), que marchan de la mano con el cada vez más vigente imperialismo chino. Esta es la punta del ovillo que Sacher hala con inteligencia y sagacidad, para luego desmenuzar la política minera de la ‘revolución ciudadana’.

Las informaciones y reflexiones presentadas en estas páginas empiezan retratando a un capitalismo con ‘rostro chino’, un proceso que empezó en China con la disolución de bienes comunes y la liquidación masiva de las tradicionales empresas públicas, para potenciar la incursión transnacional de capitales chinos en el mundo. Aquí aparecen los primeros grandes rasgos del actual imperialismo chino, a los que Sacher califica como un ‘cuento chino’, que sintetiza una cada vez más dura realidad para muchos países en el mundo.

Del Consenso de Washington, que impuso la apertura, flexibilización y liberalización económica en Nuestra América, caminamos al ‘Consenso de Beijing’, que profundiza y amplía los extractivismos, genera relacionamientos mediante grandes obras de infraestructura construidas por compañías chinas (muchas ligadas al complejo minero-petrolero-energético), y un masivo endeudamiento externo con capitales chinos. Todo esto consolida la ‘chinificación’ de economías como la ecuatoriana. El libro explica cómo ha evolucionado la minería en el país, desde los años neoliberales hasta la época ‘progresista’. En particular, la lectura de la minería en la década correísta describe una marcha que hace recordar a las agujas del reloj. Uno de los puntos cumbre en esa marcha del tiempo minero correísta se cristalizó con el ‘mandato minero’, expedido por la Asamblea Constituyente de Montecristi el 18 de abril de 2008, que daba marcha atrás a las normas jurídicas y la hemorragia de concesiones neoliberales. Un mandato –construido desde la resistencia a la megaminería– que, particularmente, planteaba la posibilidad de repensar la minería en Ecuador, al establecer, por ejemplo, limitaciones a las actividades mineras en fuentes de agua.

Ese distanciamiento inicial de las máximas pretensiones neoliberales duró poco. De hecho, Correa transitó cada vez con más premura hacia la imposición de la megaminería en el Ecuador. Y en la práctica, desplegando perversamente un discurso de soberanía nacional, ha cristalizado y ha revivido –de largo– muchas de las aspiraciones neoliberales de los capitales mineros. Apenas unos días después de aprobado el mencionado ‘mandato minero’, cuando todavía sesionaba la Asamblea Constituyente, el propio presidente Correa pactó con los grandes capitales mineros y, en poco tiempo, él se transformó en el mayor promotor de la megaminería de toda la historia republicana.

La posición prominera de Correa explica el incumplimiento del mencionado mandato constituyente y también la imposición, en enero de 2009, de una ley de minería abiertamente inconstitucional, tal como lo reconocería incluso la mal llamada Corte Constitucional de Transición. Así, con el incumplimiento del ‘mandato minero’, se abrió la puerta al festín minero del siglo XXI, cuestión que se analiza detenidamente en este libro sobre la ‘Ofensiva megaminera china en los Andes’.

La marcha del capital minero chino por la geografía ecuatoriana se concentró – ¿por lo pronto?– en la Amazonía. La cordillera del Cóndor experimenta las primeras incursiones de un extractivismo desconocido hasta entonces en el país, como lo es la megaminería. Es más, William Sacher anticipa la posible consolidación de un distrito minero binacional peruano-ecuatoriano, precisamente en dicha cordillera, que hace de frontera entre los dos países. Por eso bien podemos adelantar la conclusión de que actualmente estamos viviendo los primeros momentos de un desbordamiento minero de proporciones impredecibles.

Sin embargo, lo interesante del caso ecuatoriano es la resistencia al extractivismo minero observada desde hace algún tiempo. Esa resistencia, y la lucha en contra del extractivismo petrolero y depredador formaron parte sustantiva de las propuestas de la naciente ‘revolución ciudadana’ en 2006, cuando se planteaban incluso novedosas alternativas para superar la condición primario-exportadora del país. El Plan de Gobierno de Alianza País 2007-2011 –elaborado en 2006 con amplia participación social– proponía, por ejemplo, una moratoria petrolera en el sur de la Amazonía y la recuperación de las áreas degradadas por la actividad petrolera y minera, particularmente. No podemos olvidar tampoco los reclamos y proposiciones de organizaciones ecologistas agrupadas en el Comité Ecuatoriano para la Defensa de la Naturaleza y el Medio Ambiente (Cedenma), que fueron aceptados públicamente por el entonces candidato Rafael Correa y su movimiento.

En ese horizonte está también la Iniciativa Yasuní-ITT, surgida desde la sociedad civil, y, por cierto, todas aquellas disposiciones constitucionales revolucionarias, como los Derechos de la Naturaleza. Lo lamentable es que todo ese bagaje transformador y muchos otros puntos destacables hoy están olvidados. 
El gobierno de Correa dio marcha atrás a sus compromisos iniciales antes de cumplir los dos años en funciones. Desde entonces las agujas de su reloj caminaron hacia un claro reencuentro con el neoliberalismo extractivista.

Mientras tanto, muchas comunidades se demuestran cada vez más empoderadas y dispuestas a enfrentar los extractivismos, particularmente el minero. En diversos lugares del país se multiplica la lucha en defensa de la vida. Una acción que aflora paulatinamente también en diversas ciudades; una resistencia que el Estado correísta intenta romper con medidas represivas: judicializando y criminalizando a quienes se oponen a la megaminería. Esto sucede en toda América Latina: los gobiernos ‘progresistas’ y neoliberales, sin excepción, se hermanan cuando se trata de imponer la megaminería u otros extractivismos. Bien vemos que la modalidad primario-exportadora se ha instalado con cada vez mayor profundidad en la matriz de acumulación de todos los países latinoamericanos. 
En el Ecuador, como bien expone William Sacher en este libro, la megaminería se impone, literalmente, a sangre y fuego. Basta ver los detalles de lo que ocurre en Tundayme, provincia de Zamora Chinchipe, o bien en Nankints, provincia de Morona Santiago. Así, una vez más, varias regiones del Ecuador aparecen como tierra de conquista y colonización, en un esfuerzo miserablemente justificado bajo una ilusión desarrollista. Un atrevimiento que conjura todo tipo de violencias.

Para enfrentar esta compleja situación, no basta con plantear salidas negociadas buscando imposibles equilibrios sociales y ambientales. La megaminería provoca verdaderas amputaciones a la Madre Tierra, la Pachamama, como se la definió en la Constitución de Montecristi. Sus efectos despedazan los tejidos sociales, económicos, y hasta culturales de los pobladores de esas tierras, sobre todo pueblos y nacionalidades indígenas, cuyos derechos están claramente establecidos en dicha Constitución, e incluso a escala internacional por Naciones Unidas. Estas violencias no solo son materiales, son también simbólicas. Surgen cuando se destruye culturalmente a pueblos enteros o se presiona psicológicamente a individuos aislados u organizados, criminalizándolos o recriminalizándolos como fundamentalistas, de ‘ecologistas infantiles’ o de ‘ancestrales disfrazados’. Todas estas violencias, desplegadas en nombre de la ley y el orden, cobijadas por el credo del progreso y del ‘desarrollo’, no son una mera consecuencia de la megaminería o de las actividades petroleras. A lo largo de su libro, William Sacher indica cómo estas violencias son una condición necesaria para ejecutar tales extractivismos. Desde sus orígenes coloniales, estas violencias han sido indispensables para sostener los procesos de acumulación en el capitalismo periférico. La apropiación de minerales, según las necesidades de un supuesto ‘desarrollo’, incluso pretende tornar legítimo el momento de la represión violenta por parte del Estado. Así, el presidente Correa ha asumido los intereses chinos como propios y ha convertido al Estado ecuatoriano en policía de las transnacionales de ese país. Desde que el gobierno de la ‘revolución ciudadana’ abrió las puertas a la megaminería –completando la tarea emprendida por los gobiernos de ‘la larga noche neoliberal’–, las acciones represivas y violentas desplegadas desde el Estado para acceder a los recursos minerales han sido permanentes. Para entender mejor lo que esto representa, nada mejor que leer con detenimiento las páginas de un libro claro y preciso, un libro comprometido con la lucha de los pueblos por la vida.

Alberto Acosta: Economista ecuatoriano. Exministro de Energía y Minas. Expresidente de la Asamblea Constituyente. Excandidato a la Presidencia de la República del Ecuador.

Fuente :http://www.rebelion.org/noticia.php?id=235594&titular=el-cuento-chino-y-la-violencia-minera-

Imagen: https://lh3.googleusercontent.com/0vADktcCFJwYhA0wLsZdVwk9o5R5dVTvSRWvbM76we_nHUQ5C1wQGNUSPzYlpv8Vaj-IFw=s85

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El matrimonio infantil sigue siendo un grave problema en Indonesia

Por: Agencia Anadolu

Actualmente, una de cada siete niñas contrae matrimonio en Indonesia antes de llegar a los 18 años.

A la edad de 14 años, Ika (quién decidió no dar su nombre verdadero), se casó y ahora, con 18 años, es madre de un niño y una niña.

“A mis padres les asustaba que yo cayera en el adulterio así que el matrimonio era visto como una forma de evitar que eso sucediera. Yo nunca dejaría que mi hija se casara a tan corta edad, eso me dolería. Quiero que ella estudie y reciba educación”, le dijo Ika a la Agencia Anadolu en una visita a la aldea de Ancolmekar en Java Occidental.

El matrimonio infantil es un tema serio en Indonesia, el séptimo país en el mundo que presenta los mayores números de matrimonios de este tipo. Se estima que una de cada cada siete niñas contrae matrimonio en ese país antes de llegar a los 18 años, la edad recomendada para casarse según las organizaciones internacionales de derechos humanos.

La pobreza, falta de educación y, hasta cierto punto, las normas culturales, son algunos de los factores que contribuyen a la prevalencia del matrimonio infantil en Indonesia. De acuerdo con un estudio liderado por la Agencia de Estadísticas de Indonesia y la Unicef, el 30,5% de las niñas en Java Occidental están comprometidas. El estudio cubrió el periodo del 2010 al 2015.

Ika junto con otras docenas de mujeres y niñas, hacen parte de un encuentro bimensual organizado por Bale Istri, que significa “la sala de las esposas”. El encuentro informal fue impulsado en sus inicios por el Instituto Sapa, una plataforma de comunicación y educaciónpara mujeres respaldada por el Gobierno local, en 2007.

En su décimo año, Bale Istri es auto sostenible, ofrece con regularidad discusiones, reuniones y sesiones de terapia abiertas a todos sus miembros. Una vez al mes, se reúnen para leer el Corán, escogiendo versos específicos para empoderar a las mujeres.

“Las actividades que se realizan en Bale Istri son dirigidas a todas las mujeres, tanto para madres, como para jóvenes y niñas que aún no se han casado. El matrimonio infantil es una cadena que se tiene que romper y aquí, los padres aún son los actores que toman las decisiones en la casa, así que esperamos influenciarlos y hacerlos cambiar de parecer”, le dijo a la Agencia Anadolu Dindin Syaripudin, coordinador del programa en el Instituto Sapa.

Igualdad de género para generar un cambio

Una de las agendas que tiene Bale Istri es mantener las discusiones abiertas acerca de la igualdad de género esperando que así se puedan reducir los casos de violencia que viven las mujeres a nivel local, incluyendo en este punto, el matrimonio infantil.

Dindin no duda en ponerle la etiqueta de víctimas a las novias jóvenes. Dice que en efecto, ellas son víctimas en la medida en la que les quitan múltiples derechos cuando son obligadas a contraer matrimonio.

“Muchas de ellas han tenido que dejar sus estudios desde la secundaria, tampoco pueden disfrutar de su niñez como lo merecen”, explicó Dindin.

Muchos residentes locales comparten ese mismo pensamiento y llevan a cabo sus protestas de manera personal en contra del matrimonio infantil.

 

 Ruslan, un oficiante de matrimonio en la aldea, se rehúsa completamente a solemnizar algunas uniones. Ruslan es firme en su obligación de supervisar que la novia y el novio sean mayores de edad.

“Moralmente no me siento bien, así que termino rechazando a las parejas adolescentes que se quieren casar. Por supuesto, recibo una multa por esto. Otro oficial puede hacer la ceremonia para ellos”.

Se cree que detrás del matrimonio infantil hay varios problemas sociales como violencia doméstica, altas tasas de mortalidad tanto en madres como en niños, divorcio e incluso tráfico humano. De acuerdo con la Ley de 1974 de Matrimonio en Indonesia, es legal que las niñas que tengan de 16 años en adelante se casen, aunque en el caso de los hombres, deben tener mínimo 19 años. Esto va en contra de la ley de protección a la infancia del 2002, la cual define que un niño es considerado tal hasta haber cumplido los 18 años.

Enfoque en cinco provincias

Un programa del Ministerio del Empoderamiento de Mujeres y Protección a la Infancia (PPPA) hizo a principios de noviembre un llamado para poner fin a la práctica del matrimonio infantil.

El programa, denominado “Gerakan Bersama Stop Perkawinan Anak” está enfocado en cinco provincias (Islas menores de la Sonda occidentales, Java Occidental, Java Central, Java Oriental y Célebes Meridional) en donde se encontraron las mayores cifras referentes a las novias niñas.

La idea es ambiciosa. Busca cambiar la mentalidad del público y resaltar las penurias a las que una novia niña se debe enfrentar de por vida.

“Estamos llegando a la raíz del problema al querer poner fin al matrimonio infantil. Únicamente después de esto, podremos tratar de reducir la tasa de mortalidad en madres y niños, mejorar la calidad de la educación y el índice de desarrollo humano”, le dijo a la Agencia Anadolu Lenny Rosalin, viceministra para el crecimiento infantil del PPPA.

De acuerdo con la Unicef, ponerle fin al matrimonio infantil sigue siendo una tarea para Indonesia como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el año 2030. Ellos creen que la educación es una estrategia que ha probado ser exitosa en cuanto a la reducción del número de matrimonios infantil a nivel global.

“Apoyar a las niñas para completar sus estudios de secundaria ha comprobado ser un factor importante en el esfuerzo de prevenir el matrimonio infantil”, dijo Emilie Minnick, especialista de protección infantil en Unicef Indonesia.

“La educación secundaria contribuye a brindarle a las niñas el conocimiento y habilidades que necesitan para evaluar decisiones importantes, así como incrementar oportunidades de empleo, lo cual podría ayudar a reducir la pobreza”.

Además de esto, la Unicef también emprende iniciativas para poner fin al matrimonio infantil al involucrar directamente a los jóvenes en tales esfuerzos y en asegurar su participación en temas que los afectan a ellos.

En las últimas tres décadas, Indonesia notó una disminución de más del doble en la prevalencia del matrimonio infantil.

Sin embargo, reportes de la Unicef-BPS evidenciaron que la tendencia se ha visto estancada y que los números únicamente han disminuido en un 7% en los últimos siete años. Actualmente, las cifras de matrimonios infantiles en Indonesia siguen siendo unas de las más altas en la región Oriental de Asia y del Pacífico.

Fuente: http://www.semana.com/educacion/articulo/el-matrimonio-infantil-sigue-siendo-un-grave-problema-en-indonesia/548667

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Bullying escolar de género o #genderbullying

01 de noviembre de 2017 / Fuente: https://ined21.com

Por: Alba Alonso Feijoo

Bullying escolar de género

Causas, consecuencias y pasos para intentar evitarlo

El algo lejano mes de octubre fue elegido como el mes dedicado a la concienciación sobre el acoso o bullying escolar. Rememorándolo ahora, durante el tiempo de estío, no queremos dejar de poner nuestro granito de arena tratando el bullying escolar con perspectiva de género. Porque para evitar el acoso escolares indispensable educar en la cultura del respeto, la tolerancia, y las relaciones. ¿Quieres saber cómo?

¿Qué es el bullying escolar de género?

El bullying escolar de género es uno de los tantos tipos de bullying escolares existentes, en el cual las personas son acosadas debido a su identidad, sexualidad, expresión de género, o incluso debido a ciertas características físicas. Este tipo de acoso escolar, al igual que los demás, es transmitido a través de insultos, ataques verbales, agresiones físicas, o ataques indirectos (como rumores o incentivar al grupo a rechazar a la víctima) entre otras prácticas.

Otro dato interesante respecto al bullying escolar es que también se ve afectado por el género. La mayoría de los bullies son niños o chicos, y la mayoría de las personas acosadas son niñas o chicas. Incluso aunque el bully sea una chica su objetivo suele ser también del sexo femenino, lo cual nos indica que incluso en un mundo tan triste como este el poder también lo maneja la esfera masculina.

¿Cómo se inicia el #genderbullying?

El verdadero momento en el que la chispa del genderbullying se enciende no es cuando, por ejemplo, ese niño aparece con una camiseta rosa, o cuando esa niña nunca lleva vestidos, o cuando ese adolescente se lleva mucho mejor con las chicas que con los chicos. El origen real del bullying escolar se remonta a mucho más atrás, su inicio proviene del establecimiento de dicotomías sociales que nos dicen que somos azules o rosas, fuertes o débiles, heterosexuales o no heterosexuales.

Las relaciones de poder y las normas sociales con perspectiva de género no suelen discutirse en los foros o artículos sobre bullying escolar, y sin embargo, sí son raíces fundamentales de estos problemas. Tenemos que ser conscientes de que en un entorno escolar cuanto más idealizados se encuentren ciertos tipos de masculinidades y feminidades, más bullying escolar de género nos encontraremos. Todo aquel que no se encuentre dentro de estos valores binarios de niño/niña, hombre/mujer tan marcados por la sociedad, será proclive a padecer acoso escolar de género.

Existen un set de normas sociales no escritas pero sí transmitidas de generación en generación que nos indica cómo ser niño o niña, chico o chica, hombre o mujer. Y recalcamos el término objetivo y no víctima, porque creo que en estos casos, lamentablemente todos somos víctimas, del bullying, aunque no se reconozca como tal. El sufrimiento que genera el bullying escolar, aunque de diferentes maneras, alcanza a muchas más esferas de las que nos podemos imaginar.

El alumnado acosado sufre mucho, pero no debemos olvidar que también la persona que acosa está en un periodo de sufrimiento personal (o no acosaría). Incluso cada uno de los espectadores o by-standers sufren también, porque aunque muchos de ellos no están de acuerdo con la situación que están viviendo, no se sienten lo suficientemente valientes o protegidos como para actuar.

Las familias de cada una de las personas que están en este triángulo sufre de igual manera, más tarde o más temprano, y sufren unas consecuencias tremendas que habrían podido llegar a parar si hubiesen tenido noticias a tiempo.

¿Cuáles son las consecuencias del #genderbullying?

Las consecuencias del bullying escolar por género son las peores que os podáis imaginar, pasando por elaislamiento, la depresión y como se ha comprobado ya en algunos casos… incluso el suicidio. El chico o chica acosado prefiere desaparecer de este mundo antes que seguir soportando el acoso.

Nos gusta más hablar de prevención que de consecuencias, porque creemos que la mejor medicina es la prevención y el momento de la infancia el mejor momento para trabajarla. Por ello, con nuestros artículos queremos provocar una reflexión en la sociedad, y poder formar a nuestra infancia como personas completas, únicas, respetuosas, tolerantes… No como seres sólo rosas o solo azules, limitados por los estereotipos de género.

¿Cómo podemos prevenir el bullying escolar?

La mayoría de los programas antibullying se centran bien en cómo actuar ante casos de bullying escolarexistentes, o bien en cómo prevenir las actuaciones del bully o la persona que acosa. Sin embargo, es paradójico que sea posible que una escuela que se encuentre adherida a un programa antibullying esté a la vez transmitiendo, sin ser realmente consciente, unas jerarquías sociales que invitan al mismo bullying escolar que esa escuela trata de prevenir.

Por ello desde aquí promovemos 5 puntos para prevenir el bullying escolar de género desde la escuela:

Cinco

Examinar nuestro comportamiento como profesorado en cuanto al género

¿Hacemos grupos por sexo?

¿Hablamos o tratamos de manera diferente a chicos y chicas?

¿Estamos lo suficientemente formados respecto al tema género?

Examinar las ideologías de género de nuestro alumnado

¿Son sexistas hacia ellos mismos y hacia los demás?

¿Entienden la diferencia entre identidad de género, sexo biológico, expresión de género y orientación sexual?

¿Son tolerantes?

Examinar los espacios en los que nos movemos

¿Están divididos por sexos, aunque sea de manera implícita? ¿el patio por ejemplo? ¿la asistencia a actividades extraescolares?

Examinar los materiales que usamos

¿Fomentan nuestros libros de texto o material complementario las desigualdades de género? Si es así, ¿sabemos cómo trabajarlo o comentarlo?

¿Nos hemos preocupado en proporcionar materiales, como literatura infantil, que rompa con las jerarquías del género?

Promover formación con respecto al bullying

¿Sabe nuestro alumnado qué es el acoso o bullying escolar

¿Los hemos formado?

¿Nos hemos preocupado por establecer un protocolo y un equipo de apoyo a las víctimas?

Desde Realkiddys, rechazamos cualquier tipo de bullying escolar, pero debido a nuestro foco de trabajo, nos preocupa muchísimo el relacionado con el mundo del género, que es, por otra parte, es bastante frecuente. Esperamos que con estas claves podamos reflexionar; y, sobre todo:

Comenzar a actuar en nuestros centros para que estos casos

no sigan repitiéndose

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Venezuela: la única verdad es la realidad-real, ¿y ahora qué?

Por: Aram Aharonian

Tras las elecciones regionales, en Venezuela parece abrirse un nuevo momento con un Gobierno consolidado desde lo institucional pero invisibilizado y denostado por la derecha trasnacional, en un país que seguirá afrontando grandes dificultades en lo económico y financiero, y una oposición que deberá rearmar su discurso y su accionar si pretende disputar la elección presidencial de finales de 2018 tras los comicios para alcaldes a realizarse entre diciembre próximo y el primer trimestre del año próximo.

Entre otros, el analista político Leopoldo Puchi asegura que el proceso “abre las puertas a continuar en una vía electoral y democrática” ya que actualmente existe un cierto grado de equilibrio en el terreno electoral. Indicó que estos comicios obligan a trabajar en función del nuevo periodo electoral para escoger al nuevo Presidente del país, lo cual, a su juicio, debe celebrarse dentro de un marco de acuerdo entre Gobierno y oposición.

Antes del 15 de octubre, de los 23 estados, 20 gobernadores pertenecían al oficialismo y tres a la oposición. Hoy el oficialismo suma 18 y la derecha cinco (cuatro de ellos de la socialdemócrata Acción Democrática), después que el Consejo Nacional Electoral confirmara al oficialista Justo Noguera Pietri como gobernador del Estado Bolívar, con una diferencia del 0.26% de los sufragios.

Numeritos

En esta elección compitieron 226 candidatos de 76 organizaciones políticas. El padrón electoral contó con 18.094.065 votantes para lo cual se habilitaron 13.559 centros de votación con 30.274 mesas electorales. Se registró un incremento en la participación electoral de 7,2 % respecto al proceso del 2012 situándose en el 61,14 % (índice de abstención de 38,86 %, quizá el más bajo en Latinoamérica para elecciones regionales).

Luego del proceso electoral del 15-O, nueve son los gobernadores que seguirán al frente de sus estados: Apure (Ramón Carrizalez 51,96% ); Barinas (Argenis Chávez 53,04% ); Cojedes (Margaud Godoy 55,61% ); Delta Amacuro (Lizeta Hernández 59,34% ); Monagas ( Yelitze Santaella 54% ); Sucre (Edwin Rojas 59,71% ); Trujillo (Henry Rangel Silva 59,88%); Vargas (Jorge Luis García Carneiro 52,88%) y Yaracuy (Julio León Heredia 62%). De las siete candidatas presentadas, cinco se alzaron con gobernaciones.

Zulia es el estado con mayor número de electores y también de las mayores reservas de petróleo y gas del continente y es uno de los estados en donde resultó victoriosa la oposición: el candidato de Primero Justicia, Juan Pablo Guanipa, se impuso con el 51,6 % de los votos

Miranda (que incluye los barrios de clase media alta caraqueños) es el segundo estado en número de electores con más de dos millones y fue en los últimos tiempos un bastión de la oposición Tras las derrotas consecutivas de Diosdado Cabello y Elías Jaua como candidatgos a la gobernación de Miranda -ambos ante Henrique Capriles Radonsky-, uno de los datos más interesantes de la elección es la aparición en escena de Héctor Rodríguez, de la nueva generación del PSUV.

Rodríguez –ex ministro de Educación y de Deportes- , logró imponerse frente al candidato de la MUD, Carlos Ocariz, alcalde dell municipio Sucre y dirigente de Primero Justicia, con el 52,54 % de los votos frente al 45,92 Actualmente, sobre Capriles pesa una inhabilitación por 15 años por estar involucrado en hechos de corrupción durante su gestión como gobernador durante los años 2011, 2012 y el primer trimestre de 2013.

Estos comicios dejaron en claro que Miranda debe dejar de verse desde el ombligo de la percepción de los estratos A y B de la población; y que Primero Justicia –que jugaba de bisagra entre los radicales de la resistencia terrorista y los pragmáticos electoralista- no tenía “la vaca atada”, sino que se estaba resquebrajando internamente (Julio Borges y Ocariz vs Capriles Radonsky, por ejemplo), mientras AD y Voluntad Popular esperaban recoger la leña del árbol caído.

En Carabobo, en tercer lugar con 1,5 millones de electores, se impuso el oficialismo con el 51,96 %. El cuarto estado con más electores es Lara, donde triunfó la exministra Carmen Meléndez –almiranta en jefe- sobre uno de los líderes de la oposición Henry Falcón, de pasado chavista, quien fue dos veces gobernador

Las condiciones en el país siguen siendo de apremio económico y alimenticio, de asfixia financiera internacional, pero el resultado de las elecciones regionales muestra nuevamente la poderosa maquinaria electoral y de movilización de masas del oficialismo, pese al efecto desencanto que se deriva de la inflación, el desabastecimiento y los sucesivos errores de una burocracia ineficiente, ineficaz y corrupta, según la calificara en octubre de 2013 el presidente Hugo Chávez.

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y sus socios han ganado 18 de las 23 gobernaciones. Según muchos analistas, desde los hechos de violencia, terrorismo y desestabilización producidos por la oposición entre abril y julio últimos, ha aflorado nuevamente el soporte afectivo construido por el liderazgo de Chávez en el imaginario popular venezolano.

Y demuestra que las despiadadas campañas de desprestigio y desaliento desarrolladas dentro y fuera del país en los últimos cuatro años, naufragan ante la confrontación de esa realidad-virtual (hoy llamada posverdad, antes apenas mentiras) ante la realidad-real, cotidiana, verificable.

La convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el 1 de mayo último, demostró la posibilidad real que tiene el PSUV de “despertar” las afiliaciones e identificaciones carismáticas construidas en torno a Chávez, señala Juan Romero en 15yUltimo. El presidente Nicolás Maduro se vio precisado a cambiar su discurso político, insistiendo más en un compromiso en la búsqueda de salidas negociadas y el diálogo que en la confrontación permanente, desgastadora e improductiva.

Las elecciones regionales (generalmente con menos afluencia que en las nacionales) le dieron al PSUV unos cinco millones y medio de votos, que representa unos dos millones 650 mil sufragios menos de los alcanzados dos meses y medio atrás, cuando la elección de los constituyentes. Pero también la oposición perdió votos (obtuvo 4.776.214), si se comparan los de estos comicios con los de parlamentarios de 2015 (7,7 millones).

La oposición pagó sus errores, su falta de credibilidad, su ausencia de ideas, políticas incongruentes y de contramarchas permanentes, divisiones internas, dispersión del liderazgo (más entusiasmado éste con viajes al exterior y selfies con gobernantes y parlamentarios de derecha estadounidenses, latinoamericanos y europeos). Pero, a pesar de ello, de las tres gobernaciones que tenía, pasó a contar con cinco.

Escenarios  

En términos absolutos, los números brindan estabilidad al Gobierno, pues en el eje central controla el epicentro (Aragua, Carabobo, Distrito Capital, Miranda y Bolívar), sin menospreciar la pérdida que sufrió en Zulia, Táchira y Mérida, que en una lógica geopolítica, es por demás peligrosa.

En Zulia y Táchira los gobernadores Francisco Arias Cárdenas y José Vielma Mora, dos militares que acompañaron a Chávez en la asonada del 4 de febrero de 1992- pretendieron repetir en las gobernaciones, pero se encontrar con el rechazo de las bases, mientras la dirigencia del PSUV no atinó a oir los reclamos de un recambio, incluso generacional. Arias y Vielma fueron blanco del voto castigo, por su incapacidad de combatir meses de violencia y el contrabando de extracción hacia Colombia.

Los 2.218 km2 de la frontera occidental y suroccidental venezolana es limítrofe con Colombia, país clave en la estrategia de desarrollo del Comando Sur estadounidense, con ocho bases militares con personal y equipo de tropas y de transporte norteamericano y en la estrategia de agresipon (incluso militar y paramilitar) contra Venezuela.

Colombia, a través de sus Fuerzas Especiales viene realizando, asimismo, ejercicios de entrenamiento de otras fuerzas especiales en todo el continente, dirigidos por EEUU.

Asimismo, los gobernadores de la oposición ganadores en los estados fronterizos, fueron instigadores del terrorismo de calle desatado por cuatro meses (abril a julio) lo que augura un escenario de alta conflictividad y desestabilización. No se debe olvidar que el director de la CIA, Mike Pompeo, dejó en claro que Colombia está dispuesta a colaborar en “la recuperación de la democracia en Venezuela”

Uno de los escenarios que plantea la geopolítica estadounidense en Latinoamérica es la de favorecer y alentar planes secesionistas (como en el caso de la Media Luna boliviana). Zulia, Táchira y Mérida cuentan con enormes recursos -agua, coltán, petróleo, gas, bioma- y pueden ser cabeza de algún plan separatista alentado por Washington y Bogotá.

Ya Juan Pablo Guanipa y Laidy Gómez (quien apabulló con 63,3% de los votos), electos gobernadores de Zulia y Táchira, han hablado de separatismo y de abrir la frontera con Colombia (quizá para dar entrada a grupos paramilitares y narcotraficantes).

Tampoco se puede olvidar que Colombia mantiene históricas demandas sobre el Golfo de Venezuela, zona con petróleo extraíble superior a los 543.000 millones de barriles y reservas de gas superiores a los 192 millones de pies cúbicos.

Hablando de democracia

No hay límites para el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro, quien en su afan de desestabilizar Venezuela no solo desconoce la victoria democrática del chavismo sino que directamente llama a respaldar a “la dirigencia opositora en el exilio” sumándose al plan estadounidense de Donald Trump.

Siguiendo el libreto de Washington, los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, consideraron urgente una auditoría independiente de todo el proceso electoral, con el acompañamiento de observadores internacionales especializados y reconocidos, con el fin de aclarar la controversia generada sobre los resultados de dicho comicios y conocer el verdadero pronunciamiento del pueblo venezolano. ¿Controversia?

El dirigente de la Mesa de la Unidad (MUD), Jesús “Chuo” Torrealba, consideró que “la oposición no respondió al pueblo como debió”, y explicó que si la oposición tiene con qué mostrar que hubo fraude, entonces esta debió constatarlo con sus actas de cada mesa.

“La declaración de la MUD me preocupa porque no se entiende. No se trata de que crees o no crees en los resultados. Se trata de que la oposición tiene testigos en todas las mesas y tiene copia en cada una de esas actas de mesa. Lo que tiene que decir es ‘aquí tengo las actas, tengo aquí los resultados y no coinciden’”, puntualizó.

Henry Ramos Allup, máximo dirigente de la opositora Acción Democrática, cuestionó las declaraciones de Almagro, sobre la participación de la oposición en las elecciones regionales.“Yo creo que Almagro está completamente equivocado, porque cuando nosotros fuimos a estas elecciones parlamentarias, ¿era que estábamos convalidando al Gobierno?”, cuestionó.

“Se reconocerá lo que deba reconocerse y se impugnará lo que no “, dijo Ramos Allup, quien calificó los comicios regionales como un fraude sistémico: “ son los hechos que rodean el voto. Las máquinas se auditan, ahí no está el fraude. No es que yo voy a darle sí a la máquina y va salir no. El fraude está en que agarras 700 y pico de mil de electores y los cambias horas antes, y hasta en el mismo momento, ellos llegan y no saben dónde votar ”, señaló.

De acuerdo a dirigentes de la oposición hay que entender por “trampa” las irregularidades en que habría incurrido el CNE previamente al proceso electoral. Por otro lado, “fraude” sería el cambió o manipulación de los resultados una vez ocurridos los comicios.

Angel Oropeza, coordinador de la MUD señaló que es perfectamente posible que los números ofrecidos por el CNE sean fieles a lo ocurrido el 15 de octubre, y esto a pesar de lo que hayan dicho las encuestas y los análisis. Aclaró que aún así habría que cantar trampa, porque, según él, la lista de actividades “irregulares previas al acto es extensísima”.

“Responsablemente digo, nosotros perdimos, así de sencillo, y eso hay que aceptarlo porque también hay que tener gallardía para reconocer en la verdad la adversidad, no es el momento de hurgar en las culpas, no e ese el momento, de comenzar a buscar qué ocurrió”, señaló el saliente gobernador opositor de Lara, Henri Falcón.

Y ¿ahora?

Nicolás Maduro, informó que está listo para suscribir el acuerdo que el Gobierno venezolano y actores de la oposición venezolana trabajaron en República Dominicana: “ 95% ya está,, se le pueden agregar otros tópicos, como la auditoría del 100% de las actas resultantes de las elecciones regionales. ¿Le quieren agregar la auditoría?, vamos a agregarla, estoy listo. Somos nosotros los que hemos construido el sistema de auditoría del sistema electoral previa, durante y después de una elección”.

El jefe de Estado invitó a los dirigentes del partido Acción Democrática, Henry Ramos Allup y de Primero Justicia Julio Borges —quien ha dedicado sus esfuerzos a solicitar una intervención extranjera en los asuntos soberanos de Venezuela, y fue uno de los principales impulsores de las acciones de violencia política suscitadas entre abril y julio en diversas ciudades del país— a sostener un encuentro, como parte de los esfuerzos por el diálogo político.

Asimismo, detalló que Ramos Allup y Henrique Capriles, impidieron que la oposición participara en la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). En este sentido Ramos Allup desechó la mesa de diálogo instalada en República Dominicana entre el Gobierno y la oposición ya que a su juicio “este no es el momento para dialogar”. ¿Y entonces?

Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232970&titular=venezuela:-la-%FAnica-verdad-es-la-realidad-real-%BFy-ahora-qu%E9?-

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La inteligencia artificial, ¿amenaza para la vida de los medios?

Por: Aram Aharonian

Quizá el discurso promocional, que buscaba vender a la inteligencia artificial como respuesta a buena parte de los problemas de la humanidad, no logró aún imponerse en todos los ámbitos, pero comenzó a causar inquietud y alarma entre las empresas de información y comunicación del Norte. 

Un reporte presentado en la reunión anual de la Asociación de Noticias On Line, indica que las empresas periodísticas -que en las últimas décadas tuvieron que luchar por lectores que se desplazaron a los dispositivos móviles y en línea- pronto tendrán que adaptarse a la inteligencia artificial, la realidad aumentada y encontrar formas de conectarse más allá de los teléfonos inteligentes o pantallas móviles.

«Desde ciertos sectores del periodismo a las herramientas del Big Data o inteligencia artificial se las suele ver como amenazas. Pero creo que tiene que existir una integración y crear alternativas para que nadie se quede afuera y exista una convivencia de profesionales», resaltó Marisa Beltrán, investigadora argentina.

Los medios comerciales tradicionales, hoy en crisis, están incorporando la inteligencia artificial a las rutinas de diversos departamentos: mercadeo, publicidad, redacción, infografía, con lo que la industria de la comunicación. Sus directivos han pensado que si los gigantes tecnológicos han apostado por esta tendencia con convicción y fuertes inversiones, también ellos deberían intentarlo.

Sin lugar a dudas, la expansión de la llamada “inteligencia artificial” (IA) significará transformaciones significativas en la economía, el trabajo, la convivencia social. ¿Hablamos de futuro? Porque ya se lo usa para optimizar inversiones particulares en la bolsa o para ordenar el –casi siempre- caótico tráfico, en tiempo real.

La IA implica básicamente la capacidad informática de absorber una enorme cantidad de datos para procesarlos –mediante algoritmos– con el fin de tomar decisiones en función de una meta específica, con una rapidez y en volúmenes que superan ampliamente la capacidad humana. Hoy las únicas entidades con capacidad de realizar la inversión y manejar las cantidades de datos requeridas para optimizar los sistemas, son grandes corporaciones transnacionales, principalmente estadounidenses, aunque también chinas y, en menor medida, de otros países.

La interfaz de voz será uno de los mayores desafíos para los medios, dice el estudio realizado por Amy Webb, de la facultad de Administración de Empresas de la Universidad de Nueva York y fundadora del Instituto Future Today, que considera que la mitad de las interacciones de los usuarios con sus computadoras en 2023 será a través de sus voces.

“Una vez que estemos hablando de noticias con nuestras máquinas, ¿A qué se parecerá el modelo de negocios del periodismo?», se pregunta el informe. Webb denunció, asimismo, que las empresas periodísticas ni el periodismo en sí mismo, están participando activamente en la construcción del ecosistema de inteligencia artificial, y ésta supone hoy una amenaza existencial al futuro de las empresas periodísticas.

Uno de los grandes problemas que afrontan las empresas periodísticas es que las nuevas tecnologías que tendrán un impacto sobre el futuro de las noticias escapan a su control, y están en manos de muy pocas compañías tecnológicas como Google, Amazon, Tencent, Baidu, IBM, Facebook, Apple y Microsoft, según Webb.

Las empresas de noticias están cediendo este futuro ecosistema a corporaciones externas: por ende, perderán la capacidad de proveer cualquier cosa que no sea contenidos. Las empresas noticiosas –cada una por su lado- son consumidores, no desarrolladores significativos.

Los riesgos de este modelo concentrador de las tecnologías digitales van mucho más allá de lo que ahora conocemos como Internet. En diversos sectores de la economía y la gestión político-social, se están produciendo cambios internos facilitados por la agregación y el análisis de datos (lo que se conoce como big data). Son solo las grandes entidades (empresas transnacionales, gobiernos poderosos) que tienen la capacidad de almacenar y procesar tal cantidad de datos y de transformarlos en algoritmos, que son la base de la inteligencia artificial.

Nuestros datos se han convertido en el principal insumo de la nueva economía digital, dado que Internet se ha convertido en el sistema nervioso central de la economía global, así como del conocimiento, la información, la política y la vida sociocultural de la humanidad, lo que significará, de no producirse cambios en la gobernanza de la red de redes, en nuevas dependencias de nuestros países, señala al experta Sally Burch.

Hoy el control emerge de la conjunción de medio, transporte y contenido. Los que controlan los sistemas de difusión, cada vez más inalámbricos, satelitales, eligen, producen y disponen cuáles serán los contenidos. El Big Data permite a la información interpretarse a sí misma y adelantarse a nuestras intenciones, y preocupa lo fácil que está siendo convertir la democracia en una dictadura de la información, haciendo de cada ciudadano una burbuja distinta. 

Los expertos esperan que una cantidad crítica de tecnologías emergentes aparezca el año próximo, encontrando usos avanzados más allá de los ensayos iniciales. El estudio identifica 75 tendencias tecnológicas que podrán tener un impacto sobre el periodismo en los próximos años, incluidos los drones, los dispositivos para llevar puestos sobre nuestro cuerpo, el video de 360 grados, la realidad virtual o el chequeo de datos en tiempo real.

Los desarrolladores señalan que algunas de estas nuevas tecnologías –la capacidad de interpretar datos visuales, desarrollar algoritmos para escribir o interpretar noticias, así como recolectar y analizar crecientes volúmenes de datos– permitirán a los periodistas hacer informes más ricos y profundos, checar los hechos y editar más fácilmente. Pero el control lo tendrán las grandes corporacions desarrolladoras de la inteligencia artificial, claro.

Mientras tanto, estas transnacionales se apresuran a derrumbar cualquier barrera que pueda aún existir para asegurar su dominio global sobre los mercados y los datos. Deberán convencer primero al presidente estadounidense Donald Trump, que desechó el Tratado Transpacífico y congeló el TISA (Acuerdo sobre el Comercio de Servicios), donde se imponían sus criterios monopolistas.

Ahora intentan abrir negociaciones sobre “comercio electrónico” en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Y seguir imponiendo sus condicionaes en tratados bilaterales o multilaterales, como el entre la Unión Europea y el Mercosur.

En lo que nos toca, por el tamaño de las inversiones que requiere, es poco pensable que cualquier país latinoamericano por sí solo pueda encontrar una salida adecuada, que solo sería posible a través de la Unión de Naciones Sudamericanas, por ejemplo. Y por eso trabajan también para desarticularla y anular cualquier capacidad de desarrollar niveles de respuesta, o de poder para negociación frente a las potencias y las grandes corporaciones en materia de Inteligencia Artificial.

¿Integración?

Una mayor productividad y eficiencia en la producción de contenidos fue la premisa que impulsó la integración entre las empresas periodísticas del primer mundo y los sistemas de inteligencia artificial. Posiblemente, los próximos modelos de periodismo provengan del mundo de la informática, con un cruce entre los medios tradicionales y empresas ligadas al Machine Learning y Big Data, en alianzas estratégicas para sobrevivir primero y generar rentabilidad,lugo, que es, en definitiva, la meta de las corporaciones mediáticas.

Productividad y eficiencia fue la condición que generó, con cierto recelo, los primeros pasos en el tratamiento de noticias generadas por máquinas con aprendizaje automatizado, el uso de la Big Data para simplificar la elaboración de textos sobre temas o coberturas específicas, además de trabajos de investigación promovidos por editores digitales de medios estadounidenses de comunicación de referencia internacional como The Washington Post The Wall Street Journal Forbes CNN , que han apostado a esta tecnología.

Luego, se sumarían prácticas relacionadas con la utilización de enormes bases de datos para identificar vínculos que no son tan evidentes para los periodistas, la recomendación de noticias a la carta a través del uso de algoritmos, la implementación de chatbots que hacen hincapié en la personalización de la información y la fluidez de la conversación entre los programas de software (robots) y los usuarios (humanos).

Las plataformas

Las plataformas existen, y casi toda están en poder de grandes megacorporaciones privadas. Pero se necesitan profesionales capaces de procesar esa gran data y crear algoritmos para resolver y dar solución a la necesidad que está en la creatividad de la mente humana. Estas serán las herramientas –ya no del futuro, sino del presente- para poder participar en la batalla comunicacional e informativa. La caja de herramientas que usábamos, ya no sirve.

Hay quienes son optimistas sobre las aplicaciones posibles: Sobre el periodismo de investigación y verificación de información creo que van juntas, en ese sentido el Big Data aplicado a la detección de anomalías financieras será una gran protagonista para quienes se dediquen a investigar sobre los circuitos financieros y económicos del dinero, que es la sangre del sistema, señala Eduardo Riveros, columnista de The Huffington Post .

Veamos los movimientos en las empresas tecnológicas: Por ejemplo, Alphabet, el conglomerado de negocios en el que está integrado Google, ha comprado una docena de compañías dedicadas a la inteligencia artificial en sólo cinco años. Lo mismo hizo Apple, mientras Facebook, Intel y Twitter continúan con la absorción de startups. Google controla desde Kaggle, una referencia en el análisis predictivo, hasta Moodstock, especializada en la búsqueda visual, pasando por Api.ai, instrumento de procesamiento de lenguaje natural para robots.

Con Zurich Eye y Masquerade Technologies, dos servicios de realidad aumentada, la Facebook aspira a mejorar la comprensión sobre la situación de los objetos a través de las cámaras de los teléfonos móviles y superpone imágenes u otros activos virtuales sobre las caras de las personas enfocadas con los celulares (copiando o inspirándose en algunas de las características de Snapchat).

En Estados Unidos y Europa, empresas como Salesforce, Boomtrain o Keywee ayudan a los ciberdiarios y portales informativos a gestionar la denominada “publicidad programática”, basada en subastas continuas en las que las marcas pujan sobre la marcha por el espacio disponible para anuncios en las webs, y a calcular los beneficios que obtienen de sus acciones de mercadeo y promoción, resalta un informe del diario español La Vanguardia.

A pocos les preocupa los contenidos –la información, por ejemplo-, están mucho más interesados por la publicidad y la rentabilidad por la utilización de la base de datos del medio, inmersos en la lógica mercantilista de la empresa periodística como negocio.

The New York Times se vale del aprendizaje automático (machine learning) para buscar patrones en los datos de financiación de sus campañas. La aplicación de la inteligencia artificial ya ha llegado hasta la producción y la gestión de contenidos. Los Angeles Times construyó el llamado “Bot Quake” para enviar, sin intervención humana, actualizaciones en el momento en el que se detecta un terremoto en la ciudad y sus alrededores.

Y en América Latina no hemos comprendido aún que hay que apoderarse de estas herramientas, de su tecnología y manejo, saber utilizarlas, para poder participar en las batallas culturales actuales y las que se vienen. Es preciso comprender la naturaleza de los cambios producidos y los que vendrán con las aplicaciones de los algoritmos de la inteligencia artificial, para poder seguir en combate.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232714

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