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La desaparición del Sistema Nacional de Evaluación Educativa

Por: Eduardo Backhoff

Es triste atestiguar que el nuevo gobierno esté tomando decisiones que van en contra de los intereses de la nación en materia educativa. Hace un par de días escuché al Senador Reginaldo Sandoval (Partido del Trabajo), decir en una entrevista con Ciro Gómez Leyva, que la bancada de MORENA estaba por meter una iniciativa en la Cámara de Senadores para derogar la reforma educativa (RE). Inmediatamente después, corrigió y precisó que no era toda la RE, sino las leyes en las que se soporta la evaluación docente con “fines punitivos”. Sin embargo, cuando se le preguntó cuáles eran esas leyes, el senador no supo nombrarlas correctamente.

Se refirió equivocadamente a la Ley General del Servicio Profesional Docente (LGSPD) y a la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (LINEE), sin precisar cuáles artículos habrían de cambiar ni, mucho menos, por cuáles los habrían de sustituir. La sensación que me dejó esta entrevista es que los congresistas no han estudiado la RE, ni las leyes que la soportan, por lo que no tienen la menor idea de qué se trata aquello que quieren modificar. Como un elemento muy importante de la RE fue la creación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa (SNEE), me propongo explicar su importancia para que México pueda mejorar la educación, antes de que sea tarde y que los congresistas agarren parejo y borren todas las comas y demás signos ortográficos que le dan sentido a los distintos apartados de la LINEE. El Artículo 1 de la LINEE establece que ésta es de observancia general en toda la República y que sus disposiciones son de orden público y de interés social. La ley tiene por objeto regular al: SNEE y al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Asimismo, se establece que, en la interpretación de esta Ley, se deberá promover, respetar y garantizar el derecho de los educandos a recibir una educación de calidad, con fundamento en el interés superior de la niñez.

La evaluación a la que se refiere la LINEE sobre el Sistema Educativo Nacional (SNE) tendrá los siguientes fines: 1) contribuir a mejorar la calidad de la educación, 2) contribuir a la formulación de políticas educativas y al diseño de su implementación, 3) informar en qué medida las autoridades educativas cumplen con los objetivos de mejora, 4) mejorar la gestión escolar y los procesos educativos y 5) fomentar la transparencia y la rendición de cuentas del SNE. En el marco del SNEE, los proyectos y acciones de evaluación se deben realizar conforme a una política nacional de evaluación de la educación, de manera que sean pertinentes a las necesidades de mejoramiento de los servicios educativos que se ofrecen a las distintas poblaciones del país.

Esta política debe establecer: 1) los objetos, métodos, parámetros, instrumentos y procedimientos de la evaluación, 2) las directrices los alcances y las consecuencias de la evaluación, 5) los mecanismos de difusión de los resultados de la evaluación, 6) la distinción entre la evaluación de personas, de instituciones y del SNE en su conjunto y 7) las acciones para establecer una cultura de la evaluación educativa.

El SNEE cuenta con una Conferencia (coordinada por el presidente del INEE) cuyo propósito es intercambiar información y experiencias relativas a la evaluación educativa. La Conferencia está constituida por: 1) los integrantes de la Junta de Gobierno del INEE, 2) hasta cuatro representantes de la SEP designados por su titular, de los cuales al menos dos deben ser subsecretarios, y 3) los titulares de las secretarías de educación u organismos equivalentes de las entidades federativas que determine la Junta atendiendo a criterios de representación regional. En síntesis, el SNEE es un conjunto articulado de instituciones, procesos, instrumentos, acciones y demás elementos que contribuyen al cumplimiento de sus fines, entre los que se encuentran la formulación de políticas en materia de evaluación educativa y la verificación del grado de cumplimiento de los objetivos y metas del SNE. Por consiguiente, eliminar todas las comas (y demás signos de puntuación) de la RE, significaría desaparecer al SNEE y, con ello, la información que se genera sobre los componentes, procesos y resultados de la educación en México. Esta acción irresponsable sería equivalente a desaparecer el Sistema Nacional de Información Estadística que coordina el INEGI y con el cual se nutren una diversidad de políticas públicas del país.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-desaparicion-del-sistema-nacional-de-evaluacion-educativa/

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¿Es la evaluación docente realmente punitiva?

Por: Eduardo Backhoff

Sé que es políticamente incorrecto hablar en estos tiempos de evaluación, especialmente, de la evaluación docente. Este término lo empezó a satanizar la CNTE, partiendo de la premisa de que la evaluación que actualmente se le practica al magisterio es “punitiva”.

Las razones que tuvo la CNTE son obvias: combatir la reforma educativa, que les quitó el poder que ostentaron en décadas de administrar los cerca de 20 mil millones de pesos anuales del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), así como las 80 mil plazas de docentes, y la facultad de nombrar a directores, supervisores y hasta, secretarios de educación. Esta intervención del sindicato también ocurría en Chiapas, Michoacán y Guerrero y, en menor grado, en otros estados. A este tipo de injerencia del sindicato magisterial, Carlos Ornelas (investigador de la UAM) lo denominó la “colonización” de la educación” y Gilberto Guevara Niebla (futuro Subsecretario de Educación) lo rerió como la “verdadera privatización” de la educación pública. La pregunta que me hago es si la evaluación de los docentes en realidad es punitiva. No lo creo.

El término evaluación alude a la recolección de evidencias para medir los atributos de una persona, una institución o un programa, a n de valorar el grado en que se poseen dichos atributos, con base en criterios previamente establecidos. Por su parte, el término punitivo alude a la intención y acción de castigar a una persona; como sería el caso de quien infringe la ley o por un acto de venganza. En el caso de la educación ninguna evaluación tiene un sentido punitivo, dado que su propósito no es castigar a nadie, a pesar de que sus consecuencias pueden ser negativas.

Por ejemplo, el que un docente repruebe a su estudiante en una evaluación de n de cursos tiene consecuencias negativas, ya sean académicas, sociales o personales; tales como, el abandono escolar, el bulling o la baja auto-estima. A pesar de ello, no se considera que la evaluación del docente sea punitiva, independientemente de sus consecuencias.

En el caso de algunas profesiones, ciertas evaluaciones se utilizan para certificar las competencias necesarias para poder ejercer la profesión. Estas evaluaciones se realizan principalmente con el propósito de proteger al público que utiliza estos servicios profesionales. Por ejemplo, el examen de certificación médico tiene el propósito de garantizar que los futuros doctores posean las competencias profesionales que no pongan en riesgo la salud de sus pacientes.

Asimismo, los exámenes para obtener una licencia de piloto aviador tienen el mismo propósito: garantizar las vidas de los usuarios. En este último caso, no solo se evalúan las capacidades aeronáuticas, sino también la salud física y psicológica de los futuros pilotos. Además, dicha certificación tiene un periodo de caducidad, que los obliga a recertificarse periódicamente. Las evaluaciones a los profesionistas les pueden traer consecuencias negativas por no acreditarlas; por ejemplo, un piloto puede perder su trabajo. Sin embargo, como ya se dijo, la evaluación cumple la función de proteger al usuario del servicio y, por lo tanto, no se le considera como punitiva.

No me gustaría pensar que los pilotos de aeronaves o los médicos obtuvieran sus puestos por razones ajenas a sus competencias profesionales, tales como la presión sindical o alguna recomendación. La misma racionalidad se debería aplicar a todos los servidores públicos. Declarar que le evaluación docente es punitiva –como lo ha aseverado AMLO y demás colaboradores–, es partir de la idea de que el Estado (representado por el ejecutivo federal y por las fracciones parlamentarias del PRI, PAN y PRD) tuvo la perversa intensión de castigar a los docentes por algún motivo perverso. Si éste fuera el caso y existieran las pruebas para sostenerlo, no solo habría que abrogar la evaluación docente, sino que habría que castigar a los artíces de diseñar maquiavélicamente una acción orientada a lastimar a todos los profesores del país.

Dudo que éste sea el caso, pero quien acusa está obligado a aportar pruebas para sostener sus argumentos. Tampoco creo que habrá una explicación racional de lo punitivo de la evaluación docente. En cambio, sí creo que este componente de la reforma educativa vaya a cambiar sustancialmente. En cualquier caso, es muy importante que el nuevo gobierno nos diga cómo va a proteger a los principales usuarios de la educación, los niños y jóvenes del país, garantizando su derecho aprender, sin instrumentos equivalentes que se utilizan en otras profesiones

Fuente: http://www.educacionfutura.org/es-la-evaluacion-docente-realmente-punitiva/

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Falsos argumentos sobre la reforma educativa

Por: Eduardo Backhoff

He leído y oído decir a AMLO que echará atrás a la reforma educativa porque fue impuesta por los organismos internacionales, porque su verdadera intención fue privatizar la educación pública, razón por la cual se denostó a los docentes y se les culpabilizó del fracaso educativo que ha tenido el país. Sin embargo, estos argumentos parecen más bien posiciones ideológicas que solo convencen a los fieles admiradores de AMLO. A falta de pruebas de lo dicho hasta ahora, AMLO ha sostenido que “la reforma educativa ha fracasado” ya que los resultados que arrojan las evaluaciones nacionales e internacionales de aprendizaje —como las que realiza la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), con la prueba PISA, y las que diseña el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), con las pruebas Planea—, han demostrado que el país ha retrocedido en materia educativa desde que se implementó la “mal llamada reforma educativa”.

No me extraña que AMLO afirme con ligereza lo anterior, dado que su propósito es claramente electoral: le habla al oído a los profesores disidentes de la CNTE, así como a muchos otros que están inconformes con ser evaluados, para ganarse su intención de voto. Tampoco sorprendería que crean en estos argumentos quienes estuvieron en contra de la reforma educativa todo el sexenio pasado. Todos ellos pareciera que piensan que existe una mano negra del capitalismo mundial que manipula a los gobiernos para hacer de los ciudadanos unos “zombis” que no piensen y que se rindan ante las intenciones maquiavélicas de las empresas transnacionales que desean privatizar la educación y para ello se deben correr a los docentes que actualmente trabajan en el Sistema Educativo Nacional.

Lo que me sorprende grandemente es que quien seguramente será el próximo secretario de educación de México, Esteban Moctezuma, repita los mismos argumentos de AMLO, sin darse cuenta de que éstos son de una ingenuidad enorme y que se sostienen solo por la fe ciega que se le tiene al líder de MORENA.

Para ejemplificar lo anterior, me referiré al tema de los bajos resultados de aprendizaje que AMLO afirma que son producto de la reforma educativa. Primero, lo más obvio. Cualquier reforma en educación, por más radical que sea, no puede impactar los resultados aprendizaje en un corto tiempo. Corea se tardó 50 años para transformar su sistema educativo, lo cual pudo lograr a través de un esfuerzo sostenido a lo largo de los años.

La razón es muy simple, para cambiar los aprendizajes de una generación de estudiantes se requiere que los cambios educativos puedan ser experimentados de forma completa por los alumnos. Para los preescolares, esto implica tres años de experimentar las reformas y para los estudiantes de educación media superior esto significa 15 años de trabajar con un nuevo modelo educativo. Por ello, queda claro que por ahora no es posible evaluar el impacto de la reforma educativa, aprobada en 2013, y cuya implementación apenas ha iniciando. De 1.5 millones de docentes de la educación obligatoria, apenas han ingresado por concurso cerca de 170 mil y a solo 300 mil se les ha evaluado su desempeño. Del Nuevo Modelo Educativo ni qué decir, apenas en 2018 se empezará a implementar.

Segundo, lo menos obvio. AMLO y Moctezuma aseveran que los resultados de aprendizaje de los estudiantes mexicanos se han deteriorado como consecuencia de la reforma educativa. Ya vimos que no tiene sustento esta aseveración. Pero más allá de este falso argumento, tampoco es cierto que los resultados de aprendizaje sean peores ahora que antes y, mucho menos, como producto de la reforma educativa. De hecho, México ha avanzado lentamente a lo largo del tiempo en las evaluaciones nacionales e internacionales. Lo anterior está muy bien documentado en el estudio publicado en este año por el INEE “Cambios y tendencias de aprendizaje en México: 2000-2015”. Para el caso de PISA, por ejemplo, en promedio los estudiantes incrementan sus puntuaciones en Matemáticas 1.11 puntos por año mientras que, en Lenguaje, su incremento es marginal. Analizar los cambios en las puntuaciones de una evaluación a otra, sin considerar la trayectoria histórica, como lo hacen AMLO y Moctezuma, es un error que solo se explica cuando se desconoce la forma de analizar e interpretar los resultados de las pruebas estandarizadas.

En síntesis, preocupa mucho que el candidato a la presidencia de la república de MORENA y el futuro secretario de educación de México hagan afirmaciones públicas que no puedan sustentar con la información empírica disponible, cuyas fuentes son altamente confiables: el INEE y la OCDE. Mi recomendación es que, el equipo de especialistas en materia educativa de AMLO se asesore de la institución especialista en evaluación de la educación mexicana (el INEE) ya que, de cualquier manera, las iniciativas educativas que implemente AMLO en su sexenio serán evaluadas por este organismo. No vaya a ser que sus opositores apliquen el refrán que dice: “Con la misma medida con que mides a otros, serás medido”.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/falsos-argumentos-sobre-la-reforma-educativa/

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¿Cómo interpretar los resultados de Planea?

México / 25 de febrero de 2018 / Autor: Eduardo Backhoff Escudero / Fuente: El Universal

Recientemente, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) dio a conocer los resultados de Planea de la educación secundaria del país. Esta evaluación forma parte del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes, que realiza periódicamente el INEE para conocer en qué medida los estudiantes de distintos niveles educativos adquieren los aprendizajes esperados (conocimientos y habilidades) de los diversos planes y programas de estudio nacionales. Por ello, Planea avalúa a los alumnos que culminan los últimos grados de educación preescolar, primaria, secundaria y Media Superior (EMS). Los resultados de estas evaluaciones sirven de termómetro para conocer el progreso en materia educativa que tiene el país en su conjunto y en cada uno de los estados de la Republica.

Pues bien, la “temperatura” recién tomada al sistema educativo muestra que una tercera parte de los estudiantes que terminan la secundaria tiene problemas importantes para comprender lo que leen y dos terceras partes carecen de las habilidades básicas de matemáticas que se enseñan en este nivel educativo (resultados muy similares a los de primaria y EMS). Esto quiere decir que los alumnos que tienen estas carencias académicas enfrentarán grandes retos para superarlas y corren un alto riesgo de abandonar la escuela por motivos de reprobación.

La sociedad civil y los medios de comunicación han reaccionado ante estos magros resultados educativos, mostrando su preocupación e indignación a las autoridades educativas y poniendo en duda la pertinencia de la reciente Reforma Educativa. Cuando se me ha preguntado mi opinión sobre lo que significan estos resultados y la forma de interpretarlos, siempre comento lo siguiente: Lo que mide una prueba estandarizada de logro educativo representa el aprendizaje acumulado del estudiante desde su nacimiento hasta el día en que responde el examen. Dicho aprendizaje se adquiere tanto fuera de la escuela (principalmente en el hogar y en la comunidad) como dentro de ella (principalmente en sus aulas y en los diversos recintos escolares). Por ello, los resultados de aprendizaje no se le pueden atribuir sólo al profesor del alumno, ni siquiera a la escuela donde ha cursado los grados anteriores, ya que las oportunidades que ha tenido el estudiante para aprender fuera de la escuela son tan importantes y determinantes como aquellas que se dan a su interior. Las estimaciones más optimistas calculan que la mitad del aprendizaje de un alumno se explica por lo que ocurre en la escuela, mientras que la otra mitad la explica el contexto familiar y social. Por ello, los alumnos cuyos padres alcanzaron la licenciatura tienen un mejor rendimiento académico que aquellos cuyos progenitores apenas cursaron la primaria.

Los resultados de Planea representan el cúmulo de éxitos y fracasos del sistema educativo, así como de la complacencia e irresponsabilidad que el Estado y la sociedad en su conjunto han tenido en temas educativos. Los resultados de las evaluaciones estandarizadas han provocado que el país se despierte de un largo letargo, durante el cual: 1) los temas educativos no han sido de interés nacional, 2) el Estado mexicano ha sido omiso en vigilar que se cumpla con el espíritu del tercero constitucional, 3) las autoridades federal y estatales no han garantizado que las escuelas cuenten con las condiciones materiales y humanas mínimas para operar, 4) los sindicatos y grupos políticos se han aprovechado del financiamiento educativo para sus propios beneficios, 5) los supervisores y directores han atendido aspectos administrativos y burocráticos, sin preocuparse por el aprendizaje de los estudiantes, 6) los docentes han trabajado con prácticas memorísticas y enciclopédicas que son fáciles de implementar, por ineficaces y desalentadoras, 7) las escuelas han permitido que los estudiantes arrastren las deficiencias de los grados anteriores, 8) los padres de familia han preferido no acompañar el proceso educativo de sus hijos, dejándole toda la responsabilidad a la escuela y 9) la sociedad en su conjunto ha estado ajena al tema educativo y ha permitido que se construya una cultura juvenil ajena al mérito y al amor al conocimiento.

En el mejor de los casos, los resultados de Planea han proporcionado evidencias del fracaso acumulado de las reformas implementadas en el país, especialmente de aquellas que han tenido el tiempo suficiente para impactar los procesos educativos. Para evaluar la Reforma Educativa actual es necesario esperar, al menos, el tiempo que tarda una generación de estudiantes para cursar los distintos niveles educativos, a partir de su completa implementación: para preescolar, tres años; para primaria, nueve (tres de preescolar más seis de primaria); para secundaria, doce (tres de preescolar, seis de primaria y tres de secundaria); y para EMS, quince años (el total del ciclo). Por ahora, los resultados de Planea sirven de línea base para evaluar, en un futuro próximo, el grado en que la Reforma Educativa es capaz de mejorar el aprendizaje de los estudiantes mexicanos, revirtiendo los efectos acumulados de la educación en nuestro país. En caso de que esta Reforma sufra cambios mayores, el tiempo para conocer su impacto empezará a contar nuevamente.

Fuente del Artículo:

http://www.eluniversal.com.mx/articulo/eduardo-backhoff-escudero/nacion/como-interpretar-los-resultados-de-planea

Fuente de la Imagen:

http://www.dgep.sep.gob.mx/

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El abandono escolar en Educación Media Superior

México / 1 de febrero de 2018 / Autor: Eduardo Backhoff Escudero / Fuente: El Universal

Uno de los nuevos atributos que tiene el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), a partir de que se le otorgó su autonomía en 2013, es emitir directrices que orienten el diseño de políticas y programas para la mejora de la educación de nuestro país. Estas directrices son de observancia obligatoria, aunque no son vinculantes; es decir, las autoridades educativas deben analizarlas y emitir su
opinión respecto a aceptarlas o rechazarlas. En el primer caso, deberán de precisar la forma en que se implementarán, mientras que en el segundo deberán justificar las razones por las que no se acatan. Hasta el momento, el INEE ha emitido directrices en cuatro ámbitos: 1) formación inicial de los docentes de educación básica, 2) atención educativa de familias de jornaleros agrícolas migrantes, 3) atención educativa de niñas, niños y adolescentes indígenas y 4) permanencia escolar en la Educación Media Superior (EMS).

En nuestro país, la obligatoriedad de la EMS inició en 2012, previendo una década para alcanzar su universalidad; es decir, se pretende que para 2022 todos los jóvenes del país, entre 15 y 17 años, estén dentro del sistema educativo. El reto de lograr esta meta en México es enorme, ya que en la actualidad tres de cada 10 jóvenes, en el rango de edad señalado, no estudia; de los que ingresan a la EMS cerca del 30 % no la termina en el tiempo esperado y una gran proporción de quienes sí logran concluirla lo hacen con grandes deficiencias académicas (una tercera parte no comprende lo que lee y dos terceras partes carecen de las habilidades elementales de álgebra). Por otro lado, aunque la tasa de abandono en este nivel educativo ha disminuido en los últimos años -pasando de 16.5 % (2005-2006) a 13.3 % (2015-2016)-, su ritmo de decrecimiento no ha sido tan rápido como sería deseable, por lo que todavía entre 600 y 700 mil jóvenes salen del sistema educativo anualmente.

De acuerdo con información reciente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el abandono escolar en EMS es producto de diversos factores: 38 % por causas económicos, 41 % por motivos escolares-institucionales, 5 % por problemas familiarespersonales y 16 % debido a otras variables, (ej.: inseguridad). Entre las causas atribuibles a los alumnos destacan el desinterés por el estudio, la dificultad para comprender a sus profesores y la alta reprobación. Estas condiciones se agravan por las deficiencias académicas de los estudiantes, acumuladas desde la educación básica, que se acentúan y hacen crisis en el primer año escolar de EMS.

Por otro lado, el abandono se puede entender como un síntoma de los problemas que padece el sistema educativo, como son la rigidez y escasa pertinencia curriculares; problemas de coordinación entre los distintos subsistemas educativos; falta de formación didáctica de los docentes; prácticas pedagógicas anacrónicas; falta de tutorías académicas; y falta de infraestructura y equipamiento escolar. Adicionalmente, la Educación Media Superior padece de una gran inequidad en su oferta educativa, que se traduce en que las poblaciones estudiantiles con mayores carencias sociales y económicas reciben los servicios educativos de menor calidad, como son el servicio de Educación Media Superior a Distancia, el telebachillerato comunitario y el telebachillerato estatal.

Si bien es cierto que la SEP ha implementado diversos programas para enfrentar la deserción escolar, tales como el Movimiento contra el Abandono, el Sistema de Alerta Temprana y el Sistema Nacional de Tutorías Académicas, también es verdad que aún falta mucho por hacer para abatir este problema y convertir en realidad el derecho que tienen todos los jóvenes a recibir una oferta educativa de calidad, permanecer en el sistema, concluir la EMS y adquirir los aprendizajes que demandan los planes y programas de estudio correspondientes.

Por lo anterior, a fines de 2017, el INEE emitió un grupo de directrices para mejorar la permanencia escolar en la EMS, que atienden los siguientes aspectos: 1) fortalecer las acciones para la permanencia en los planteles, 2) mejorar la formación de tutores y las condiciones para su desempeño, 3) fortalecer las competencias docentes, 4) afianzar la identidad escolar de los jóvenes y 5) ampliar las estrategias de reincorporación educativa.

Corresponderá a las autoridades educativas y organismos descentralizados implementar acciones acordes a sus distintos contextos socioeducativos para garantizar el cumplimiento del derecho de todos los jóvenes a permanecer y culminar la EMS. El INEE deberá continuar evaluando y difundiendo las características de este nivel educativo y la forma en que se atienden las directrices emitidas. Finalmente, la sociedad tiene la obligación de estar atenta de los problemas que padece el país en la materia y de exigir al Estado que se implementen políticas y programas eficaces para la mejora de la educación en México.

Fuente del Artículo:

http://104.239.237.37/articulo/eduardo-backhoff-escudero/nacion/el-abandono-escolar-en-educacion-media-superior

Fuente de la Imagen:

http://eloportunodemichoacan.com/abandono-escolar/

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Educación y empleo en el México del siglo XXI

30 de agosto de 2017 / Fuente: http://www.educacionfutura.org

Por: Eduardo Backhoff

En el futuro laboral del siglo XXI se vislumbran dos grandes cambios: un mayor número de procesos productivos automatizados y el uso intensivo de tecnologías digitales aplicadas a las profesiones. Bajo este escenario, se anticipa un desempleo en los estratos sociales más bajos, así como una demanda de especialistas altamente capacitados. Si bien este escenario laboral ya es una realidad en muchos países desarrollados, no es claro de qué manera impactará a los países en vías de desarrollo, que tienen características muy particulares, tanto en lo educativo como en lo laboral. Revisemos algunos indicadores de México:

La escolaridad en el país es de 9.2 grados escolares; es decir, el promedio de la población mexicana apenas cuenta con la secundaria terminada. Poco más de 36 millones de estudiantes componen la matrícula nacional. Mientras que la cobertura neta en primaria y en secundaria es casi universal, en educación media superior y superior es de 70 y de 27%, respectivamente. Asimismo, los aprendizajes que adquiere la población mexicana son insuficientes e inequitativos: en la prueba PISA (2015), 52% de los estudiantes de 15 años de edad lograron los aprendizajes suficientes en Ciencias, 43% en Matemáticas y 59% en Lectura. Adicionalmente, las brechas de aprendizaje de los estudiantes son abismales, considerando su nivel socioeconómico y ubicación geográfica.

La población mexicana padece condiciones de pobreza y vulnerabilidad social muy importantes. Aproximadamente, 10% de la población padece una condición de pobreza extrema, mientras que 20% no se encuentra en una condición de vulnerabilidad. La población ocupada en edad de trabajar en México es cercana a 94%; sin embargo, sus condiciones salariales son muy precarias: solo 6% de la población empleada gana más de 5 salarios mínimos (SM), 61% percibe entre 1 y 5 SM, 12% recibe menos de un salario mínimo o no tiene ingresos (del resto no se tiene información). El ingreso de los trabajadores mexicanos no solo es bajo, sino que ha decaído en los últimos años.

Así, de 2000 a 2015, la proporción de personas que ganaban hasta 3 SM aumentó de 24 a 30%, mientras que el SM perdió la mitad de su valor adquisitivo en las últimas cuatro décadas. Las precarias condiciones educativas y laborales de México limitan las posibilidades de aprovechar las ventajas de la globalización de la economía y de la modernidad digital. Si se anticipa una desocupación progresiva de la mano de obra no calificada y una demanda de empleos altamente sofisticados, debemos considerar con seriedad, primero, que la educación obligatoria cumpla cabalmente con su misión de proveer a todos los estudiantes mexicanos con los conocimientos, habilidades y competencias claves que les permitan transitar con éxito a la educación superior o bien al mundo laboral.

No es posible que sigan egresando estudiantes de educación media superior que no sepan comprender lo que leen, escribir lo que piensan, hablar inglés, ni utilizar las matemáticas básicas para resolver problemas de la vida real; tampoco que solo 3 de cada 10 jóvenes estudien carreras universitarias. Por otro lado, si se espera una demanda de profesionistas que dominen las habilidades digitales como la programación, la comunicación oral y escrita en dos o más idiomas, el pensamiento crítico y creativo y otras competencias llamadas del Siglo XXI, es imperante que las Instituciones de Educación Superior (IES) modifiquen su “genética educativa”, de tal manera que anticipen las necesidades de un mundo laboral globalizado, cambiante y cada vez más exigente; esto si se pretende que sus egresados ocupen puestos de alta responsabilidad profesional y no se les subemplee por carecer se dichas competencias.

Finalmente, las empresas mexicanas deberán hacer un gran esfuerzo por acercarse a las IES, ofrecer oportunidades para que los estudiantes aprendan dentro de las empresas, emplear estudiantes durante y al final de su entrenamiento in situ, permitir que sus empleados viajen y se capaciten continuamente y, sobre todo, ofrecer mejores salarios a aquellos trabajadores mejor formados y que se superan continuamente.

Las condiciones educativas y laborales de México imponen retos difíciles de superar, debido a que en el pasado cada sector ha trabajado de manera independiente. La globalización de la economía y las nuevas tecnologías de la información imponen nuevos escenarios que obligan a que ambos sectores visualicen los cambios por venir y se articulen para afrontarlos conjuntamente. De otra manera, México será un país de trabajadores de maquiladoras trasnacionales, cuyos empleos tienden a desaparecer.

Fuente artículo: http://www.educacionfutura.org/educacion-y-empleo-en-el-mexico-del-siglo-xxi/

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Educación y trabajo: el futuro nos alcanza

01 de agosto de 2017 / Fuente: http://www.educacionfutura.org

Por: Eduardo Backhoff

En días recientes, académicos de la Universidad de Guadalajara organizaron un seminario con diversos especialistas del país, cuyo propósito fue discutir nuevos enfoques sobre las relaciones entre educación y trabajo en un mundo contemporáneo. Estas relaciones se pueden analizar teniendo dos escenarios posibles: los países industrializados y aquellos en vías de desarrollo.

Para el primer caso, mis primeras apreciaciones sobre el futuro de las relaciones entre educación y trabajo son las siguientes: Vivimos una transición mundial donde empieza a imperar una economía globalizada, una sociedad del conocimiento, el uso de las tecnologías de la información, la comunicación por internet y el uso de la robótica. Dichos cambios están modificando rápidamente el mundo laboral y, en consecuencia, la demanda de profesionistas con las competencias necesarias para atender las necesidades actuales y futuras de las empresas y de la sociedad misma.

Los empleos y las profesiones, tal y como los conocemos en la actualidad, están sufriendo cambios importantes. Los empleos más propensos a su automatización están siendo realizados por máquinas y dispositivos electrónicos (cajeros automáticos), otros que requieren de la mano de obra rutinaria y no calificada permanecen (limpieza), unos más que necesitar de alta especialización, se están transformando y modernizando rápidamente (medicina nuclear), y empiezan a aparecer otros que se basan en nuevas tecnologías digitales (Machine learning).

Se anticipa desempleo en los estratos sociales más bajos que no tienen una escolaridad mínima, así como una gran demanda de trabajo de especialistas altamente calificados que dominen nuevas competencias laborales (como la programación y el modelamiento matemático).

En este segmento de la población las demandas están cambiando continuamente y serán progresivamente más exigentes, lo que obliga a los profesionistas a formarse permanentemente a lo largo de toda la vida.

Estas nuevas condiciones laborales están demandando que la educación superior sufra una transformación de fondo, de tal manera que sus egresados: 1) dominen las competencias básicas del lenguaje oral y escrito, las matemáticas y los conocimientos para entender el mundo físico y social que los rodea, 2) manejen las tecnologías digitales que les permitan encontrar información nueva y comunicarse con diversos profesionistas de manera productiva, 3) dominen más de un idioma (especialmente el inglés), 4) tengan liderazgo y trabajen de manera colaborativa y a distancia, 5) piensen críticamente y se orienten a la solución de problemas, 6) dominen diversas habilidades socioemocionales, como el autocontrol, la empatía y la solución de conflictos, 7) sepan trabajar de manera independiente y autónoma, y 8) dediquen parte de su tiempo a la autoformación y superación profesional.

Las características de estos nuevos trabajadores, a su vez, demandan que la educación formal escolarizada se adapte en un futuro a estas necesidades del mundo laboral, flexibilizando su oferta de educación superior, a través de: 1) planes y programas de estudio modulares y flexibles, que se adapten de manera oportuna a las necesidades productivas y de la sociedad 2) considerar formalmente el aprendizaje de los estudiantes en el mundo laboral y 3) permitir la reinserción escolar de los alumnos cuando lo requieran.

Asímismo, se plantea la necesidad de modificar la forma de certificar las competencias adquiridas, considerando que las personas no sólo aprenden en el sistema educativo, sino que adquieren competencias de diversa naturaleza en sus centros de trabajo, así como en múltiples fuentes disponibles en internet.

De manera recíproca, las empresas deben permitir que los estudiantes realicen prácticas en sus instalaciones, se requiere que las empresas permitan que sus empleados puedan seguirse formando de manera continua y regresar a sus centros escolares temporalmente cuando lo requieran, y ofrezcan empleos temporales a estudiantes universitarios.

Finalmente, es necesario que las empresas se vinculen con las instituciones educativas, para que conjuntamente realicen investigaciones y desarrollos tecnológicos. En algunos países el futuro de las relaciones entre educación y trabajo ya los alcanzó. Alemania ha implementado la educación dual (donde los estudiantes aprenden en los centros de trabajo) y donde existen doctorados que ofrecen las grandes empresas —Bosch, Mercedes, BMW y Siemens— en coordinación con las más prestigiadas instituciones de educación superior.

Fuente artículo: http://www.educacionfutura.org/educacion-y-trabajo-el-futuro-nos-alcanza/

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