Más de 15.000 jóvenes participaron en un estudio que caracteriza a la población.
Los millennials son jóvenes vagos que viven de los padres; son la generación peor preparada para insertarse en el campo laboral; son personas sin aspiraciones sobre su futuro. Esos son algunos de los mitos sobre los jóvenes de entre 15 y 24 años que el estudio Millennials en América Latina y el Caribe: ¿trabajar o estudiar? tira abajo luego de trabajar con más de 15.000 jóvenes de nueve países de la región y de relevar datos cuantitativos y cualitativos para comprender mejor su relación con el estudio y el trabajo. El informe, elaborado por el centro de estudios chileno Espacio Público, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el gobierno de Canadá, se presentó la semana pasada en la Facultad de Ciencias Económicas y de la Administración de la Universidad de la República, que fue la encargada de elaborar el capítulo sobre Uruguay.
En el libro, la evidencia para Uruguay proviene de datos longitudinales; diferencias metodológicas entre esta encuesta y la hecha en otros países dificultan la comparación directa de los resultados. Los datos muestran que los jóvenes uruguayos tienen más probabilidades de estar sólo estudiando (48%) y de no estudiar ni trabajar (27%), y menos probabilidades de sólo trabajar (16%) o de trabajar y estudiar (10%) que los jóvenes del resto de los países. Al igual que en el resto de Latinoamérica, la probabilidad de caer en la categoría “ni ni” es mayor entre las mujeres que entre los hombres.
Proactivos
En la presentación, uno de los editores del libro, Rafael Novella, explicó los principales resultados a los que llegaron, que permitieron derribar los clásicos estereotipos sobre los jóvenes. “El primer mito sobre los millennials es que son vagos, no estudian ni trabajan, los conocidos ‘ni ni’, y nuestros datos permiten derribar esa creencia”, dijo. Según el estudio, en la región 41% de los jóvenes están estudiando, 21% sólo trabaja, 17% combina trabajo y estudio, mientras que 20% de los jóvenes no trabajan ni estudian.
Sobre este último grupo, Novella comentó: “Los ‘ni ni’ tienen una imagen muy negativa, se piensa que son jóvenes inactivos. Sin embargo, la definición es muy restrictiva, porque si bien son jóvenes que no trabajan ni se capacitan, no son jóvenes vagos”. La investigación demuestra que un tercio de ellos está buscando activamente trabajo, mientras que los dos tercios restantes se dedican a tareas del hogar, a colaborar en negocios familiares o al cuidado de niños pequeños y adultos mayores, y se destaca que la mayoría de este grupo son mujeres. El investigador resaltó que “solamente 3% de los ‘ni ni’, menos de 1% de toda la generación millennial, no hace ninguna de esas actividades; es un porcentaje ínfimo de jóvenes que no están haciendo ninguna actividad productiva”.
Hay una mención particular a los jóvenes “ni ni” que son padres. Según Novella, “tener un hijo antes de los 20 años tiene una relación muy fuerte con el abandono de la educación y con no insertarse en el mercado de trabajo. De hecho, en el caso de las mujeres encontramos como factor principal del abandono escolar la maternidad temprana”.
Talentosos
Otro mito es que “son la generación peor preparada y que tendrían problemas para insertarse en un mercado laboral cambiante, en el que la automatización amenaza a las ocupaciones”, señaló Novella. En este caso, la investigación mostró que los jóvenes tienen habilidades emocionales como buena autoestima, alta perseverancia y autoeficacia: “Una vez que los jóvenes se ponen una meta, van por ella. Esto es muy importante, y hay mucha literatura que indica que tener perseverancia permite lograr las metas educativas y laborales, así como otros indicadores del bienestar”.
Los millennials tienen a su favor que son nativos tecnológicos, lo que los deja mejor parados de cara al mundo del trabajo. Otra de las características que los diferencian de la generación de sus padres es su visión de género: son personas que entienden necesaria la igualdad de roles entre el hombre y la mujer, afirmó el investigador.
Sin embargo, los resultados mostraron “luces y sombras” sobre su formación. A pesar de tener desarrolladas algunas habilidades emocionales, los empleadores encuentran que les faltan otras, como liderazgo, trabajo en equipo y responsabilidad. Por otra parte, la investigación se alinea con los resultados de pruebas estandarizadas que muestran rezagos importantes en habilidades cognitivas, particularmente las relacionadas con la matemática. Además, indica que solamente uno de cada cinco jóvenes puede hablar fluidamente inglés. “Eso, sumado a otros rezagos, permite suponer que presentarán problemas para insertarse adecuadamente en el mercado de trabajo”, afirmó.
Optimistas
Entre los jóvenes de la región hay un fuerte optimismo. Los millennials tienen grandes aspiraciones sobre su futuro y se preocupan mucho por los próximos pasos que seguirán para alcanzar sus objetivos. De hecho, 88% de los encuestados está seguro de que en el futuro lograrán tener el trabajo que quieren. “85% de los jóvenes aspira a alcanzar por lo menos la educación superior; este valor es altísimo si lo comparamos con que la cobertura de educación superior en la región sólo alcanza a 40%”, subrayó Novella.
Sin embargo, los millennials están muy desinformados sobre las condiciones del trabajo actuales y tienen una percepción distorsionada de los resultados que se puede esperar de cada nivel educativo. Por ejemplo, la mayoría entiende que es más fácil conseguir trabajo estudiando en la universidad que en la formación técnica, y en general no tienen suficiente información sobre la remuneración que pueden alcanzar por cada nivel de educación, lo que deriva en malas decisiones sobre qué estudiar.
Investigar y accionar
El informe plantea tres líneas de políticas públicas. Por un lado, el acceso para el desarrollo de habilidades, al igual que reducir las limitaciones a la formación de los jóvenes, para eso se recomiendan los programas de transferencias condicionadas y becas a la educación, así como subsidios para transporte y una mayor oferta de centros de cuidado infantil. También proponen contar con sistemas de desarrollo de habilidades que se ajusten a las necesidades de los jóvenes y que sean de calidad y pertinentes, para que los jóvenes puedan aprovechar sus recursos. La última recomendación se relaciona con aportar mayor información a los jóvenes para que puedan tomar decisiones de manera eficiente e informada.
Los de acá
El capítulo uruguayo de la investigación concluye, entre otras cosas, que los determinantes de la inserción laboral y la desvinculación educativa varían según el momento en que esta última se concreta. Cuando se deja la educación entre los 12 y los 14 años, esto se debe a fuertes privaciones en la niñez, como problemas nutricionales o falta de estímulos. Cuando se abandona más adelante, las razones se vinculan con eventos de repetición previos, el inicio de la maternidad o la paternidad, los cuidados familiares y la inserción laboral. El estudio sugiere que las políticas orientadas a la retención escolar tienen que empezar en los primeros años de vida, y advierte que se identificaron carencias del sistema de protección social orientado a poblaciones vulnerables; en particular, destaca que debería revisarse el límite de los 18 años para acceder a programas de transferencias monetarias.
Amçerica del Norte/EEUU/ hechingerreport.org/Por Caroline Preston
FILADELFIA y GREENVILLE, Pa. – Cuando todavía vivía con su familia, cuando la escuela estaba al otro lado de la calle de su casa en el oeste de Filadelfia, Johnathan Hamilton solía repasar las tareas de lectura e investigar cuestiones religiosas en línea. Tropezó con las fracciones (las matemáticas siempre fueron una lucha), pero comenzó a meterse en la filosofía desde temprana edad.
Luego, a los 15 años, su relación con sus padres se volvió violenta, y Hamilton se fue a vivir a un refugio de la ciudad para jóvenes de crianza temporal. Cuando una cama estuvo disponible en una instalación residencial en los suburbios de Glenmoore, Pensilvania, administrada por la organización sin fines de lucro Devereux Foundation, Hamilton fue enviada a vivir allí. Durante aproximadamente nueve meses, fue a la escuela en los terrenos de las instalaciones, y dice que la mayor parte del tiempo fue perdido.
Las clases estaban llenas de niños de diferentes edades. El material que le asignaron parecía tener muchos niveles de grado por detrás. En una clase, recuerda haber jugado mucho Bingo. «Simplemente me sentí como una guardería», dijo Hamilton, quien agregó que la experiencia lo dejó con una designación sin sentido para una discapacidad y lagunas en su conocimiento académico. «Fue terrible. No fue la escuela «.
Los jóvenes que se encuentran en hogares de guarda a lo largo de Pensilvania (y el país) dicen que ser enviados a instalaciones residenciales a menudo los sumen en problemas académicos en lugar de encaminarlos. Los horarios están llenos de asignaturas optativas como terapia de movimiento, terapia de arte y «valores». Proliferan la educación basada en computadora y en las hojas de trabajo. Las escuelas a menudo operan como agujeros negros educativos, y no ayudan a los niños a obtener créditos relevantes. Los estudiantes se quejan de que los mantienen en el campus cuando podrían asistir a las escuelas del vecindario. Y falta la supervisión del gobierno.
El número de niños que viven en hogares grupales, centros de tratamiento y otras instituciones se ha reducido en los últimos años debido a que el almacenamiento residencial de niños ha caído en desgracia. Según un estudio nacional de 2015, en un solo día en 2013, los datos completos más recientes disponibles, los niños en esas instalaciones contaban con 55,916, 37 por ciento menos que la cifra de 2004. La legislación federal aprobada a principios de este año está diseñada para impulsar a los estados a reducir aún más El número de niños en residencias.
Pero los jóvenes mayores todavía terminan en instalaciones residenciales en cantidades significativas. Según el estudio de 2015, de los aproximadamente 51,000 niños de 13 años o más que ingresaron en un hogar de acogida en un año, aproximadamente la mitad pasó tiempo en entornos institucionales . Algunos de estos niños tienen serias necesidades de salud mental o problemas de comportamiento que, según las agencias de bienestar infantil, pueden dificultar la ubicación de las familias. Algunos se envían a escuelas residenciales debido al absentismo escolar. En algunas partes del país, en su mayoría rurales, la epidemia de opioides está llevando a más jóvenes a la atención residencial.
«Eso es el 65 por ciento del problema», dijo Cinnamon Evans, directora ejecutiva del Defensor Especial Designado por la Corte (CASA) para el Condado de Venango, que asiste a los jóvenes de acogida. Las muertes por sobredosis en el condado del noroeste de Pennsylvania aumentaron en un 300 por ciento entre 2015 y mediados de 2017. Evans dijo que comenzó a ver a más niños ingresar a las instalaciones residenciales en su área, como los que maneja el Centro de Adolescentes de Keystone y el Centro de Adolescentes de Pathways, debido al abuso de drogas por parte de los padres.
En Pensilvania, dicen los abogados, muchos de los residenciales están regulados como escuelas privadas, es decir, casi nada. Si bien las escuelas privadas son esencialmente controladas por padres adinerados y que pagan la matrícula que optan por ellas, no existen tales controles para las escuelas que atienden a los jóvenes de acogida, quienes por definición han sido excluidos de sus familias.
«Los tratan como escuelas preparatorias», dijo Maura McInerney, directora legal del Education Law Center, una organización sin fines de lucro de Filadelfia que aboga por la equidad educativa. «Ellos pueden hacer lo que quieran.»
El Departamento de Educación de Pennsylvania visita las escuelas residenciales. Pero bajo su plan de educación estatal, solo se requiere registrarse una vez cada seis años , y el monitoreo de la agencia solo concierne a los niños con discapacidades. Cuando se le preguntó en una encuesta sobre el monitoreo y sanción de las escuelas residenciales, el Departamento de Educación de Pennsylvania le dijo a Hechinger / HuffPost que se pusiera en contacto con el Departamento de Servicios Humanos del estado. El departamento de educación rechazó nuevas solicitudes de entrevistas. DHS, por su parte, dijo que la revisión de los servicios educativos recayó en la agencia de educación.
«Está fuera de la vista, fuera de la mente», dijo McInerney.
Según afirman defensores del bienestar de los niños, partes del país que se vieron gravemente afectadas por la epidemia de opioides, como Oil City, en el oeste de Pensilvania, registraron un aumento en el número de jóvenes que ingresan a hogares grupales y otras instalaciones para jóvenes de acogida. Foto: Caroline Preston para The Hechinger Report / HuffPost
El desprecio por la calidad educativa dentro de estas instalaciones es un problema nacional. De los 44 departamentos de educación estatales que respondieron a una encuesta de Hechinger / HuffPost, la mayoría indicó que enviaron jóvenes de acogida a escuelas residenciales. Pero solo 15 dijeron que sus agencias realizaron visitas a sitios y solo una dijo que había sancionado una escuela residencial en los últimos tres años. De los departamentos de educación estatales que dijeron que realizan visitas, solo cuatro lo hacen al menos una vez al año; La mayoría visita con menos frecuencia.
«Es completamente inaceptable que las agencias de educación no estén supervisando y supervisando las instituciones educativas que reciben fondos públicos», dijo Jesse Hahnel, director ejecutivo del Centro Nacional para la Ley de la Juventud, una organización sin fines de lucro en Oakland, California, que aboga por los niños desfavorecidos. “Eso es lo que estos son; seamos claros al respecto «.
Un informe de 2013 comisionado por el Distrito Escolar de Filadelfia y entregado a Hechinger / HuffPost, encontró numerosas preocupaciones en su estudio de las instalaciones residenciales administradas por tres organizaciones: Horsham Clinic, Devereux Foundation y VisionQuest, donde la ciudad enviaba a cientos de estudiantes. «Los programas académicos en las instituciones residenciales carecen de rigor, no están vinculados de manera significativa a los estándares estatales o nacionales, y no pudieron demostrar un progreso aceptable de los estudiantes», dice el informe.
Y las escuelas residenciales son caras. Gym, la concejala, dijo que la colocación de un niño en una instalación de hoy cuesta a los contribuyentes aproximadamente $ 140,000 por año. Según la revisión de 2013, Devereux Brandywine, a la que Hamilton asistió, cobró $ 85,886 por estudiante por un año académico de servicios de educación especial (esa cantidad aumentó a $ 128,756 si el niño necesitaba un asistente). El presidente del grupo, que supervisa las instalaciones en 13 estados, ganó más de $ 875,000 en salarios y otras compensaciones en 2015, el año más reciente para el cual estaban disponibles los formularios de impuestos de la organización. (Devereux rechazó una solicitud de entrevista para esta historia).
Cuando Hamilton llegó por primera vez a Devereux Brandywine, lo enviaron a una escuela alternativa fuera del campus. Allí amaba a la maestra con quien pasaba la mayor parte del día de clase, dijo, aunque los académicos a menudo se sentían como una revisión. Pero después de unos seis meses fue expulsado luego de un desacuerdo con un maestro, dijo, y comenzó a asistir a la escuela. «Simplemente no había mucho que hacer», dijo Hamilton, ahora de 21 años y alto, con una voz resonante y una barba llena. «Era más como actividades que nos ocupaban durante el día». Deseaba salir del campus para asistir a una clase de artes marciales, ya que había estado observando a Jackie Chan desde que era pequeño. Pero dijo que el personal de Devereux rechazó su solicitud y le dijo que era demasiado viejo para la clase y que podría usar los movimientos que aprendió contra los empleados.
Finalmente, Hamilton fue enviado a un hogar grupal en el Condado de Carbon de Pennsylvania, donde asistió a una escuela pública. Pero la designación para educación especial que le habían asignado en la escuela de Devereux, que él dice que era innecesaria y de rigor para los estudiantes de las instalaciones, lo siguió. Como resultado, Hamilton dice que lo colocaron en clases segregadas que eran demasiado fáciles. Después de semanas de negociaciones con los oficiales escolares, se le permitió inscribirse en todas las clases de educación general, excepto matemáticas. La próxima primavera, se graduó de la escuela, Jim Thorpe Area High School, después de hacer la lista de honor.
En el refugio donde la enviaron a vivir, dirigida por la organización sin fines de lucro Keystone Adolescent Center, el personal era amable y atento, pero la educación era abismal, dijo MS El día escolar fue un largo período de sesiones ante una computadora en una habitación con una sola Profesor que prestaba muy poco apoyo. “El albergue escolar fue horrible. Esperaban que hicieras todo en línea y que lo hicieras todo en un corto período de tiempo «.
Después de aproximadamente un mes, MS se mudó al programa de vivienda de transición de Keystone, que envía a la mayoría de sus hijos a una escuela autónoma cercana administrada por la misma familia que opera el programa residencial. Para entonces, sin embargo, el año escolar estaba terminando.
MS se sentó un día de julio en un Pizza Hut cerca de la casa de ladrillos que compartía con otras siete niñas en el programa, MS se giró para ver cómo un grupo de mujeres ancianas se saludaban para almorzar. «Oh, Dios mío, están tan felices», dijo. «Qué lindo». En días no programados como estos, su actividad principal era sentarse en el jardín delantero de la casa de transición, en una calle residencial, y observar a los transeúntes, explicó.
Si MS se quedara en Keystone, ella probablemente iría a su escuela autónoma. Pero ella esperaba que sus primos la acogieran y que pudiera asistir a la escuela secundaria cerca de ellos.
Keystone Charter School es una escuela diurna en el distrito escolar local y sirve a niños en hogares de guarda y a aquellos que han luchado en escuelas públicas tradicionales. El centro de adolescentes y la escuela son un gran negocio para la familia que los administra: en 2016, el último año para el cual hubo declaraciones de impuestos disponibles, Robert Gentile, director ejecutivo de Keystone, ganó aproximadamente $ 158,000 en salarios y otras compensaciones; su hermano, James T. Gentile, el director de finanzas, ganó aproximadamente $ 157,000. Otro hermano, Mike Gentile, dirige la escuela autónoma y se desempeña como director educativo del Keystone Adolescent Center.
Su difunto padre, James Gentile, quien fundó Keystone y una vez dirigió la escuela y el centro de adolescentes, fue multado por la comisión estatal de ética en 2013 por usar sus cargos en esas organizaciones para beneficiar a una empresa privada que también dirigía. En ese momento, James Gentile dijo a un periódico local que él era responsable de las violaciones citadas por la comisión de ética. El informe de un fiscal general en 2015 volvió a plantear preguntas similares sobre estos arreglos, que involucraban acuerdos de arrendamiento entre varias organizaciones operadas por la familia gentil.
En una entrevista telefónica con Hechinger / HuffPost, Mike Gentile notó que la agencia de educación estatal aprobó estos acuerdos y que estaba orgulloso de que la organización fuera un «negocio familiar». También dijo que la escuela del albergue era un «gran ambiente de aprendizaje» con contacto directo. instrucción de un profesor y cursos basados en computadora proporcionados por el currículo en línea de A +. Gentile enfatizó que los niños permanecen en la escuela del albergue solo por períodos cortos, y agregan que las decisiones sobre dónde educar a los jóvenes que viven a más largo plazo en las instalaciones residenciales de Keystone se basan en «qué es lo mejor para el estudiante».
Los críticos de las instalaciones residenciales, por su parte, incluyen personal anterior. Roberta Trombetta dejó su trabajo como jefa de Carson Valley Children’s Aid, un proveedor sin fines de lucro de servicios residenciales para niños vulnerables, en su frustración después de creer que las instalaciones para niños en hogares de guarda hacen más por impedir la educación de los niños que por ayudar. En 2015, inició CB Community Schools, una institución privada financiada por donaciones que sirve a jóvenes de acogida en una antigua fábrica en una sección de gentrificación del noroeste de Filadelfia.
George Junior Republic, una escuela residencial en Grove City, Pensilvania, ofrece seis clases de taller que incluyen carrocería de automóviles. Hasta este año, la instalación albergaba a muchos jóvenes de crianza y delincuentes de Filadelfia, que a veces se enviaban allí porque estaba lejos de la ciudad y de las vidas de los estudiantes. Foto: Caroline Preston para The Hechinger Report / HuffPost
Ashley F., una joven de 18 años que pasó un tiempo en escuelas residenciales como Carson Valley y VisionQuest, espera graduarse en diciembre de CB «Horrible», dijo Ashley sobre la educación en Carson Valley. «Horrible. Literalmente no hice nada «. Los niños fueron disruptivos, los maestros simplemente entregaron hojas de trabajo y una clase consistió en ver películas, dijo. (En una declaración enviada por correo electrónico, Diane Kiddy, directora ejecutiva de Carson Valley Children’s Aid, defendió los servicios de la organización: «Nuestro programa educativo se distingue por un enfoque de la instrucción centrado en el trauma que es individualizado e incluye apoyos terapéuticos».)
La transcripción de Ashley es una confusa confusión. Recibió dos calificaciones finales de 67, aunque sus calificaciones semestrales en esos cursos sumaron números diferentes. Un curso de ecología pasó a llamarse biología. Y no está claro por qué el distrito escolar le dio tres créditos de matemáticas ya que el resto de su transcripción sugiere que no ha tomado tantas clases de matemáticas.
«Es cosas inventadas», dijo Trombetta. “Verá que los niños que han pasado un año en residencias y temas de contenido básico no están en sus transcripciones. … Verás muchas optativas. Verás a los niños identificados en programas residenciales como educación especial que no habían sido antes educación especial «.
Los empleados de programas residenciales argumentan que sus escuelas desempeñan un papel fundamental para ayudar a los niños vulnerables que han luchado en otros entornos. También dicen que el personal se asegura de que los niños asistan a la escuela en los entornos menos restrictivos posibles y señalan que a menudo las cortes son las que ordenan a los niños que ingresen en instalaciones residenciales y escuelas en los terrenos.
Al caer bajo un mosaico de clasificaciones dentro del código de educación del estado, las escuelas residenciales son una combinación de instituciones administradas por familias, grandes proveedores sin fines de lucro y sin fines de lucro, organizaciones afiliadas a la religión y organizaciones sin fines de lucro más pequeñas. Carson Valley y Devereux Brandywine están situados en campus grandes, relativamente aislados. Pathways Adolescent Center es un grupo de nueve o menos edificios monótonos en las afueras de Oil City, un antiguo centro de la industria petrolera que ha estado perdiendo empleos y residentes. Los servicios educativos que existen son escasos y no preparan a los estudiantes para la vida en el exterior, según informes de dos exalumnos y funcionarios locales involucrados con el sistema de bienestar infantil. (El personal de Pathways rechazó una solicitud de entrevista).
El campus de 500 acres de George Junior Republic, que atiende a hombres jóvenes que están involucrados en los sistemas de justicia juvenil y de bienestar infantil, está salpicado de edificios de ladrillo marrón (llamados «cabañas»), «unidades de necesidades especiales» que brindan educación de manera restrictiva. medio ambiente y un gran edificio escolar que atiende a adolescentes que se han ganado el derecho a recibir educación en ese entorno.
A diferencia de la mayoría de los residenciales, George Junior está dirigido por el distrito escolar que lo rodea, por lo que sigue el plan de estudios de Grove City, emplea a sus maestros y ofrece deportes y otros programas extracurriculares, según Jim Anderson, el director. Cuenta con seis clases de taller, que incluyen carrocería de automóviles, carpintería y servicio de comidas, una sala de música y un aula donde los estudiantes nuevos pasan una semana de orientación. Los niños que solicitan tomar clases de Colocación Avanzada pueden hacerlo en Grove City High School; Dos tomaron clases de AP el año pasado, dijo Anderson.
Sin embargo, Filadelfia recientemente dejó de enviar niños de crianza y delincuentes a las instalaciones. Heather Keafer, portavoz del Departamento de Servicios Humanos de la ciudad, dijo en un correo electrónico que la agencia no estaba «satisfecha con la prestación de servicios» en George Junior y está tratando de mantener a más jóvenes cerca de casa. También señaló que su agencia no es responsable de evaluar los servicios educativos de la instalación. Anderson dijo que George Junior y el gobierno de Filadelfia se abalanzaron sobre cómo cuidar a estos niños.
Oliver Francis, de Filadelfia, fue colocado en un hogar de acogida porque estaba ausente. Se graduó de George Junior Republic, una escuela residencial en Grove City, Pennsylvania, esta primavera. Foto: Caroline Preston para The Hechinger Report / HuffPost
«Están siendo enviados aquí porque las escuelas públicas no pudieron manejarlos», dijo Anderson de los niños que vienen a George Junior. “Somos una instalación que está diseñada para manejar a los niños de comportamiento difícil, para manejar al niño que no le gusta venir a la escuela. La mayoría de estos niños se entusiasman con la educación si están aquí el tiempo suficiente «.
Uno de esos estudiantes es Oliver Francis, de 18 años. Nacido en el oeste de Filadelfia, fue colocado en un hogar de acogida después de perderse aproximadamente la mitad de su segundo año en una escuela secundaria pública. Un juez lo envió a George Junior porque estaba a más de 300 millas de su casa, demasiado lejos para correr, dijo Francis.
Había escuchado sobre problemas en George Junior y no quería ir. Pero su perspectiva cambió poco después de su llegada, dijo, sentado para una entrevista un día este verano en el edificio de la escuela George Junior. Francis comenzó a disfrutar del trabajo escolar, especialmente de la carpintería, y consiguió créditos a través de un programa de recuperación de créditos en línea que George Junior ofrece antes y después del horario escolar. Seis meses después, dijo, el juez de la corte de familia le ofreció la oportunidad de regresar a Filadelfia. Pero Francisco solicitó quedarse.
«Pensé que si me quedaba aquí, tenía la garantía de graduarme», dijo Francis, quien espera matricularse en Northampton Community College este año. «Si me fui a casa, las tentaciones de estar sola no pensé que estaba lista para eso».
Pero Francis, que estaba en los equipos de básquetbol y pista de George Junior, y ganó el tercer lugar en todo el estado en salto de altura, dijo que desearía que sus cursos hubieran sido más desafiantes. «Sentí que probablemente podría aprender una materia más alta, en niveles más altos de matemáticas, inglés y biología».
A medida que Pensilvania y otros estados intentan reducir el número de niños en instalaciones residenciales, pueden encontrar soluciones simples que son difíciles de alcanzar. California ha cerrado muchas de sus instalaciones residenciales y ha canalizado más dinero a alternativas basadas en la comunidad.
Este otoño, Johnathan Hamilton se inscribió en la Universidad Cabrini, en Radnor, Pennsylvania. «Siento que no estoy preparado», dijo. «Pero eso no significa que no pueda hacerlo». Foto: Michelle Gustafson para The Hechinger Report / HuffPost
Pero California continúa enviando a algunos de sus jóvenes de acogida ( aproximadamente 300 en cualquier momento ) a instalaciones fuera del estado. De vez en cuando terminan en George Junior. (No hay datos federales disponibles al público sobre jóvenes de crianza temporal enviados a través de líneas estatales, pero los defensores dicen que la práctica es relativamente rara).
Kate Burdick, abogada del Juvenile Law Center, una organización sin fines de lucro de Filadelfia que defiende a los jóvenes en los sistemas de justicia juvenil y de bienestar infantil, dijo que a su grupo le gustaría ver un día en que no se educa a niños de crianza temporal de la ciudad en estas instalaciones. Hasta entonces, dijo, se necesita desesperadamente una supervisión más estricta.
“La solución real será, en última instancia, sacar a los niños de las ubicaciones, en general. Pero no estamos renunciando a mejorar la calidad de los jóvenes que se quedan «.
Sentada en el Pizza Hut este verano, MS, la adolescente de Greenville, dijo que no se arrepiente de haber sido puesta en un hogar de acogida. Su relación con su abuela necesitaba ser reparada, y ella ha aprendido a valorarse y preocuparse menos por las opiniones de otras personas. «He cambiado mucho como persona», dijo. Echaba de menos a la directora de su antigua escuela y a su antigua maestra de biología, que recientemente la había sacado a comer a la comida china, pero también estaba lista para comenzar de nuevo.
Sobre todo, dijo, ella esperaba que sus académicos siguieran el camino para poder estudiar para convertirse en psicóloga escolar. «Quiero poder ayudar a las personas y asegurarme de que tengan lo que necesitan para la vida en lugar de que pasen por lo que pasé».
En agosto, sus primos acordaron criarla, lo que le permitió comenzar el año escolar en la escuela secundaria pública local.
Después de breves períodos en un colegio comunitario en la zona rural de Pensilvania y en entrenamiento militar, Hamilton volvió a Filadelfia. Encontró un apartamento en el oeste de Filadelfia por el que pagó con dinero de un trabajo en seguridad y con la ayuda de un programa de vida independiente en hogares de guarda. (Pensilvania es uno de los más de dos docenas de estados que permiten a los jóvenes permanecer en hogares de guarda hasta que cumplan 21 años).
Una tarde de mayo, Hamilton se sentó en una pequeña mesa en el apartamento de una habitación mientras su gato, Chun-Li, llamado así por la luchadora callejera de una de sus series de artes marciales favoritas, le rodeaba los pies. El día anterior, Hamilton había recibido una gran noticia: había sido aceptado en la Universidad de Cabrini, una pequeña universidad de cuatro años en Radnor, Pensilvania. A pesar de la inquietud por volver a la escuela, estaba seguro de que se matricularía.
Planeaba estudiar comunicaciones, para poder algún día producir películas de artes marciales y otros contenidos multimedia. Le atrae la forma en que los guerreros nobles en las películas de artes marciales utilizan su autoridad moral y física para detener las malas acciones y el mal comportamiento, en contraste con la vida real. «La mayoría de las personas son espectadores», dijo, «y si no son espectadores, habilitadores».
Hamilton visitó Cabrini y dijo que estaba impresionado con su equipo multimedia: el colegio tiene un centro de transmisión y una estación de radio. También se sintió alentado porque la universidad es una de las pocas en Pennsylvania que participa en un nuevo esfuerzo para ayudar a los jóvenes de crianza a tener éxito en la universidad. Esperaba que, dada su educación desigual, necesitaría ese apoyo adicional.
«Siento que no estoy preparado», dijo Hamilton. «Pero eso no significa que no pueda hacerlo».
A female instructor holds up cards each bearing a Japanese phonetic katakana character, and the nine children with foreign nationalities in the class read them out in unison, «A, i, u …» The instructor changes the order of the cards, and the students follow right along: «I, o, u …»
This basic Japanese lesson is part of the four-level language course offered by the Tabunka Free School, run by nonprofit organization Multicultural Center Tokyo in the capital’s Arakawa Ward. Most of the 30 or so students at the school are aged 15 or above and have finished compulsory education in their home countries. Many of them are aspiring to enter Japanese high schools, for which they also study math and English at the school.
«I would like to pass the entrance exam for a high school,» said Nguyen Quang Duc, a 16-year-old Vietnamese student in an advanced Japanese language class at Tabunka.
Seven Tokyo metropolitan high schools offer alternatives to regular entrance exams for foreign students who came to Japan within the past three years, screening applications through interviews and compositions. However, only one in two applicants gets through the highly competitive selection process. As for regular exams, foreign students are allowed certain exception to the usual rules, such as bringing a dictionary, but the need to take science and social studies segments makes it hard for them to get in.
According to government statistics, in 2016 there were roughly 150,000 foreign children aged 6 to 17 living in Japan. Of them, more than 80,000 attended public schools here. It remained unclear, though, where most of the remaining students were studying, even if those enrolled at private schools were factored in. There are known cases of foreign students being shunned by elementary and junior high schools due to their poor Japanese language ability. The Multicultural Center Tokyo received 243 consultations about places of learning for foreign children in fiscal 2017, almost double the figure of five years ago.
Multicultural Center Tokyo representative Noriko Hazeki, 66, told the Mainichi Shimbun, «Japanese (as a second) language education at schools in this country is insufficient. The government should look into the realities of the situation and improve things swiftly.»
Ruhina Maherpour, a 21-year-old Iranian citizen studying at Nihon University, was born and raised in Japan due to her father’s job. However, her Japanese was not sufficient to move on in her education here despite understanding the language. And so she went through the language courses at Tabunka Free School, finishing them in academic 2012.
Maherpour then started evening classes at a Tokyo metropolitan high school while studying at a school at the Iranian Embassy in Japan. She quit the metro school after a year after she found going to both too burdensome, but this made her preparations for university entrance exams even harder.
Although she sought to take admission exams for Japanese universities with special quotas for foreign students, an education ministry official told her that the quota was only for students based overseas. Among the 30 or so schools she contacted, only five allowed her to sit for their exam. One of them was for Nihon University, where Maherpour now studies sociology while engaging in activities to introduce Iranian culture here in Japan.
«I get the sense that Japanese people welcome foreign tourists but not residents. I want to do whatever I can to make it easier for people from abroad to live here,» she said.
There are now growing calls for creating places and opportunities for foreign residents here to improve their Japanese skills to a sufficient level. Education minister Masahiko Shibayama told a press conference on Nov. 13, «We will support efforts across the country and introduce new skills certifications for Japanese language teachers.»
According to a 2017 Agency for Cultural Affairs study, about 60 percent of the roughly 40,000 Japanese language teachers in the country are volunteers. While at least 415 local governments and education boards provide Japanese language education to non-native speakers, even lessons given by public institutions depend heavily on volunteer instructors.
Tokyo’s Shinjuku Ward, where foreign residents account for about 12 percent of the 346,000 inhabitants, provides Japanese language classes for foreigners at 10 locations. The classes are taught by roughly 70 volunteers registered with the ward after going through 70 hours of training. As the fees for the Japanese lessons are just 2,000 yen for a weekly, four-month course, some of the classes have long waiting lists.
«There are limits to what municipal governments can do. In order to improve Japanese language education, support from the central and prefectural governments is imperative,» said a ward official in charge.
A government-sponsored bill to revise immigration law to accept more foreign workers into Japan is being debated in the current extraordinary Diet session. If it passes, the government envisages allowing up to 340,000 foreigners to work in the country over a five-year period beginning next spring. However, questions are being raised over whether the government has plans to integrate these newcomers as full-fledged members of local communities, instead of just treating them as a boost to the country’s workforce.
To answer that question, the government needs to consider not only Japanese language education but also social security programs for foreign workers. For example, a foreign worker who paid pension premiums for more than three years cannot get the money refunded. Policy holders are also required to stay on the program for at least 10 years to be eligible for future pension benefits.
If their home countries have a social security agreement with Japan, foreign workers do not have to make duplicate payments here and back home. However, there were only accords with 18 countries as of August this year, including just three Asian countries: South Korea, India, and the Philippines.
There are also concerns that medical costs could increase if more foreigners start working in Japan. Public health insurance policies held by company employees cover the medical bills of dependents within three degrees of kinship — even, under certain conditions, if they live abroad. However, the health ministry is planning to submit a bill to revise the Health Insurance Act to next year’s regular Diet session to limit coverage to those living in Japan.
Source of the notice: https://mainichi.jp/english/articles/20181124/p2a/00m/0na/012000c
Como todo un excelente lector siempre buscarás de las estrategias de lectura para mejorar el hábito; la pasión por las letras y el contenido inagotable que tiene la literatura harán de tu compresión lectora y cultura una fuente eterna de sabiduría
Si la pasión por los libros está dentro de tu personalidad, lo más probable es que te encuentres en una búsqueda constante por el saber, es usual ver cómo las personas con estos rasgos de la personalidad en particular, busca de un constante aprendizaje de un todo.
Ese quizá sea el precio a pagar por la necesidad de evolucionar y crecer a través de la universalidad plasmada entre líneas. Pero aún hay más, dentro de las Estrategias de Lectura se oculta un mundo maravilloso lleno de estrategias que facilitan un aprendizaje verdaderamente significativo.
Está afirmación no pertenece precisamente a conceptos completos, en su lugar expone una síntesis sencilla de comprender ante los ojos de la universalidad: las estrategias de lectura son todas aquellas que ejecuta el lector para abordar y comprender el texto en cuestión de manera óptima, que resulte un aprendizaje significativo para el mismo.
De igual manera, se puede notar cómo dichas estrategias son aplicadas en las instituciones educativas a los más pequeños para hacer de los mismos seres capaces de afrontar una resolución de problemáticas satisfactoriamente, es decir, que a través de las facilidades puede decirse educativas que sean referentes al índole literario, el ser humano, desde edades tempranas es capaz de adaptarse a nuevas oportunidades del desarrollo cognitivo.
Como evidentemente todos tenemos un método distinto para absorber el conocimiento satisfactoriamente, no podemos crear una estructura rígida que demuestre sólo una manera de hacer las cosas; sin embargo, siempre es bueno reconocer cuáles son las estrategias universales de lectura, las más comunes dentro del colectivo son las siguientes:
La anticipación:
Dentro de la psique humana se crean constantemente imágenes que ilustran el momento en específico en el que se vive, en el caso de la lectura, este estímulo se hace notorio ya que recrea de una manera relativamente fácil una escena no vista por el lector, esto quiere decir que la persona es capaz de anticipar cuáles son los detalles futuros que explicará el texto con sólo echar a volar la imaginación.
La anticipación por su parte, continúa dentro de tu mente la escena sin saber el final, donde una vez planteados diferentes escenarios dentro de tu psique, la misma crea escenas y momentos no vividos por los personajes del texto pero que son motivo de duda para ti. Como lector puedes saber que estás dentro de una anticipación si al menos una de estas tres interrogantes se presenta dentro de tu mente: ¿Cómo será?, ¿Cómo continuará?, ¿Cuál será el final?.
De igual forma, es una estrategia que facilita la comprensión del texto, mismo que puede valerse de imágenes, frases y pistas que te ayuden a descifrar el significado-mensaje-trasfondo del mismo.
La paráfrasis:
Este tipo de estrategia de lectura de ayuda a dar con una interpretación muy personal y a la vez significativa de lo que estás leyendo. Consiste en el traslado del texto a través de tus propias palabras para llegar a una sintetización exitosa del mensaje. El objetivo más importante de la paráfrasis es que luego de la lectura del texto, logres realizar por tu cuenta un material propio, aplica para la redacción de ensayos literarios, reseñas y demás composiciones literarias de interés.
La inferencia:
Esta última pero no menos importante estrategia de lectura trata de la capacidad que tienes de poder dar con una connotación y significado en particular a partir de otras situaciones del texto.
Puede de igual manera referirse al acto de resolver lagunas encontradas dentro del texto donde el proceso de comprensión se ve optimizado y beneficiado por el acto de la inferencia.
Asimismo, puede deducir un significado en específico de un concepto que está presente en la lectura pero que desconoces, es entonces que terminologías que son ajenas a tu cultura pueden tener un significado inmediato gracias a una relación de la misma con otras palabras dentro del texto.
América del Sur/ Chile/ 31.12.2018/ Fuente: andina.pe.
Consideró necesario seguir con política meritocrática para mejorar la calidad en la educación
El 2018 ha sido un buen año de desarrollo escolar en el Perú, señaló el exministro de Educación, Idex Vexler, quien a su vez, consideró necesario seguir impulsando los concursos de nombramiento, de ascensos y de las pruebas de desempeño docente a fin de continuar elevando la calidad educativa.
En declaraciones a la Agencia Andina, Vexler insistió igualmente en la necesidad de mejorar la escala salarial de los maestros, teniendo en cuenta que los educadores profesionales son el factor clave del mejoramiento de la calidad educativa.
Destacó la labor que viene realizando el gobierno del presidente Martín Vizcarra por mejorar la infraestructura educativa a escala nacional.
“Creo que el presidente (Vizcarra) muestra preocupación por la educación del Perú. Por eso, sugiero al Ministerio de Educación y a todos los actores educativos tratar de trabajar juntos para mejorar la educación”, refirió.
En esa misma línea, invocó a que se siga trabajando con los maestros, cerca de las escuelas y de los padres de familia.
Vexler consideró que el 2018 ha sido un buen año escolar porque las clases se han desarrollado de manera regular, no ha habido suspensiones por desastres naturales y mucho menos por huelgas de un sector radical del magisterio.
“Aquellas dirigencias radicales que convocaron huelgas para este año fracasaron totalmente, tanto en la convocada en julio como en agosto”, anotó.
Sostuvo que este panorama positivo responde a las medidas adoptadas a favor de la Educación por el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, a fines del 2017 e inicios del 2018, incrementando el presupuesto del sector.
“Esto permitió cumplir con todos compromisos contraídos como aumentos de sueldos, bonificaciones, CTS. Eso generó una inversión de 2,250 millones de soles”, recalcó.
Dijo que la política de principio de autoridad y diálogo dejada por la gestión anterior ha sido continuada por el ministro de Educación, Daniel Alfaro.
Sin embargo, consideró preocupante que no se haya incluido en el Currículo Nacional algunos cambios referentes a tutoría, educación sexual, competencias de aprendizaje y terrorismo.
En otro momento, Vexler consideró necesario archivar el predictamen de un proyecto que se encuentra en la Comisión de Educación del Congreso y que busca la reposición en sus plazas de un grupo de maestros que las perdieron por no cumplir con los méritos necesarios.
“Un ingreso a la Carrera Pública Magisterial sin evaluaciones sería ir contra la meritocracia”, subrayó.
Sin embargo, no descartó la posibilidad de que esos profesores interinos puedan postular en el 2019 en un nuevo concurso de nombramiento, dándoles una pequeña bonificación en el puntaje en base a sus años de experiencia, sobre todo en los ámbitos rurales, de frontera e intercultural bilingüe.
Fuente de la noticia: https://andina.pe/agencia/noticia-idel-vexler-2018-ha-sido-un-buen-ano-desarrollo-escolar-737531.aspx
América del Sur/ Colombia/ 30.12.2018/ Fuente: www.elcolombiano.com.
El Gobierno Nacional, por medio del Ministerio de Educación, reiteró su voluntad de dar cumplimiento a los acuerdos que fueron firmados con los sindicatos de educadores del país. Además, destacó que ya se han cumplido 15 de los acuerdos de 2017 y se han tenido avances en los restantes.
“El Gobierno Nacional, con el apoyo del Ministerio de Hacienda y Crédito Público en esta administración, ha hecho grandes esfuerzos para cumplir todos los puntos pactados en los acuerdos del 16 de junio de 2017, como muestra del compromiso con la calidad y mejora de la educación pública del país. Por ello, durante las 25 reuniones adelantadas con Fecode se ha dado cumplimiento a los acuerdos”, indicó la entidad en un comunicado.
De acuerdo con el ministerio, ya se han tenido avances en puntos como la nivelación salarial en la que para 2019 se cumplirá lo acordado equivalente a tres (3) puntos porcentuales de los pagos para los docentes y directivos, por encima del aumento que se decretó para los demás servidores públicos.
Asimismo, se acordó una bonificación a los docentes que será pagada una sola vez al año y constituye factor salarial, en donde en 2018 será de 6 % y se reconocerá en diciembre, mientras que en 2019 será del 11 % al cumplir el año continuo. Además, a partir de 2020 la bonificación será del 15 %.
“El Gobierno reactivó la mesa de alto nivel para gestionar en equipo las reformas que requiere la educación en el país y atender con responsabilidad social, fiscal y técnica los acuerdos sindicales. La mesa está conformada por el Ministerio de Hacienda, Ministerio de Educación, Departamento Nacional de Planeación, Procuraduría, Contraloría, Federación Nacional de Departamentos, Federación Nacional de Municipios y Asocapitales”, explicó el MinEducación.
En cuanto al reconocimiento y dignificación docente, el ministerio indicó que se realizará el curso de formación para el 12 % de los docentes que se inscribieron en la Evaluación de Carácter Diagnóstico Formativa (ECDF), a través del Decreto 2172 del 28 de noviembre de 2018.
Otro de los temas es la convocatoria de la tercera cohorte de Evaluación de Carácter Diagnóstico Formativa para el ascenso de grado o reubicación de nivel salarial de los educadores, en donde se emitió la Resolución 18407 del 29 noviembre de 2018 que establece las reglas, requisitos y cronograma para participar.
El informe oficial concluye afirmando que “el Ministerio de Educación continuará con las mesas de seguimiento al cumplimiento de los acuerdos. Todos estos avances evidencian el compromiso del presidente Iván Duque de trabajar por la educación pública, por los niños y jóvenes, con el apoyo de los docentes y directivos del país”.
Fuente de la noticia: http://www.elcolombiano.com/colombia/educacion/gobierno-prometer-cumplir-acuerdos-sindicatos-educacion-MB9928806
América del Sur/ Argentina/ 30.12.2018/ Fuente: www.politicargentina.com.
La actividad se hizo a pocos días de la sesión extraordinaria en la Legislatura donde se intentará derogar la resolución que cierra las escuelas nocturnas. Además, diferentes personalidades se manifestaron en contra de los cierres.
La comunidad educativa de la Ciudad de Buenos Aires continúa en estado de alerta tras la publicación en el Boletín Oficial de la resolución Nº 4055-2018, que comunica el cierre de 14 escuelas comerciales y también de los cursos en los nueve liceos y bachilleratos nocturnos. En ese marco, docentes del Colegio Guillermo Rawson convocaron a concentrar este lunes desde las 11:30 horas en la intersección de las calles Triunvirato y Monroe, en el barrio porteño de Villa Urquiza, para rechazar la medida tomada por el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.
Además, este jueves la oposición intentará llevar a cabo una sesión extraordinaria en la Legislatura de la Ciudad para derogar la resolución. Se espera que los legisladores Paula Penacca, de Unidad Ciudadana, y Fernando Bilardo, del espacio Autodeterminación y Libertad, presenten las iniciativas.
Esta semana, la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, defendió el cierre de las escuelas al argumentar que tienen un plan de estudio “viejo, anticuado, baja matrícula y tasa de egreso muy baja”. En cambio, no explicó por qué desde 2007, año que Mauricio Macri gana las elecciones en la Ciudad, no se mejoraron los planes o hicieron políticas públicas que lleven a más chicos a las escuelas.
La decisión de la ministra generó un fuerte repudio en la comunidad educativa pero también generó rechazo en otros sectores. Bajo el hashtag “No al cierre de las escuelas nocturnas” y mencionando a Soledad Acuña, diferentes personalidades explicaron los motivos por los cuales están en contra de la resolución 4055-2018.
Fuente de la noticia: https://www.politicargentina.com/notas/201812/27834-la-comunidad-educativa-continua-en-estado-de-alerta-y-convoco-a-concentrar-en-la-vispera-de-navidad.html
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