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País Vasco: ¿Escribir a mano para aprender mejor a leer?

¿Escribir a mano para aprender mejor a leer?

Hoy en día es habitual la existencia de recursos digitales en las aulas infantiles y su utilización como herramienta para distintos procesos de aprendizaje. Por ejemplo, existen programas informáticos dirigidos a niños y niñas que están aprendiendo a leer y escribir. Como los ejercicios que proponen son para hacer en el ordenador, el alumnado pulsa los teclados y botones, dejando a un lado el lápiz y el papel. Para medir el impacto de estos métodos basados en la mecanografía, en un nuevo estudio se ha realizado una comparativa con el fin de analizar las consecuencias que tiene en las capacidades de los niños y niñas el hecho de practicar la escritura a mano, en comparación con hacerlo en el teclado.

El estudio lo han llevado a cabo Gorka Ibaibarriaga y Joana Acha, de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), así como Manuel Perea, de la Universidad de Valencia (UV), en España.

“Ya que los niños escriben cada vez menos a mano, queríamos investigar la influencia que eso tiene en las competencias alfabéticas y ortográficas. Es decir, queríamos ver si tanto la capacidad de aprender letras como la de interiorizar y recordar la estructura de las palabras se desarrolla de forma diferente a través de la práctica manual o del uso de teclados. Hemos llegado a la conclusión de que los niños y niñas que se han ejercitado a mano han obtenido los mejores resultados”, explica la investigadora Joana Acha.

Para llegar a esta conclusión se realizó un experimento con niños y niñas de 5 a 6 años. Se escogió esa edad porque es el momento más propicio del desarrollo. Es entonces cuando empiezan a adquirir la capacidad lectoescritora. Así, se enseñó a 50 niños y niñas con lectura básica 9 letras del alfabeto georgiano y armenio, así como 16 pseudopalabras inventadas por el personal investigador combinando esas letras.

“El objetivo fue utilizar letras y palabras totalmente novedosas para los niños y niñas, a fin de asegurarnos de que estaban aprendiendo desde cero. De hecho, las investigaciones realizadas hasta ahora han utilizado los alfabetos propios de la cultura de los niños y niñas y, por lo tanto, no es tan fácil saber hasta qué punto no conocían los símbolos presentados”, afirma Acha.

Así, a todos los estudiantes les enseñaron nuevas letras y palabras, pero no a todos de la misma manera: a la mitad les pidió que las copiasen a mano y a la otra mitad, que lo hicieran usando los teclados. De este modo, el estudio de la Universidad del País Vasco ha podido analizar la importancia de la grafomotricidad. Es decir, cómo influye el movimiento de la mano en el proceso de lectura y escritura. De hecho, cuando escribimos con los teclados no trazamos la forma de la letra, por lo que la influencia de la grafomotricidad es escasa a la hora de interiorizar las estructuras de las letras o de las palabras. En cambio, cuando escribimos a mano su influencia es grande.

“Una vez que se les enseñamos las letras y palabras nuevas y cada grupo practicó con un método, realizamos tres pruebas para evaluar los conocimientos adquiridos. Medimos la capacidad de identificar, escribir y pronunciar letras y pseudopalabras, y los resultados indican claramente que quienes practicaron a mano han desarrollado una mayor destreza. La diferencia se nota, sobre todo, en las pseudopalabras, ya que casi todos los que aprendieron con ordenadores han hecho mal los ejercicios relacionados con las secuencias de letras. Por lo tanto, nuestro trabajo reafirma que la grafomotricidad es fundamental para aprender de memoria las letras y las estructuras de las palabras”, explica Acha.

La variabilidad también influye

Pero no solo se han fijado en el impacto que tiene el grado de movimiento de la mano. Los grupos que trabajaban a mano y con los teclados se dividieron, desde el principio, en dos subgrupos. A la hora de enseñar letras y palabras, entre los que trabajaban con el lápiz, se pidió a algunos que siguieran las guías marcadas con un punto (técnica de baja variabilidad). Los otros practicaron sin ninguna referencia: copiando libremente en la hoja en blanco (variabilidad alta). Lo mismo se hizo con los que usaban ordenadores: algunos utilizaron siempre la misma tipografía para practicar (por ejemplo, Tahoma) y otros, más de una. Así, además de la grafomotricidad, se ha podido analizar la influencia del factor de variabilidad de la forma.

No solo se ha constatado que quienes practicaron a mano tienen mejor competencia que todos los que practicaron con los teclados, sino que también hay diferencias entre quienes practicaron con el lápiz y el papel. Los que practicaron de forma libre obtuvieron los mejores resultados. “Por lo tanto, lo que hemos deducido es que, aunque al principio tener un trazo para practicar sirve de gran ayuda, una vez que son capaces de hacer movimientos pequeños y concretos más o menos, es conveniente pasar a la escritura libre. Sin embargo, lo que está claro es que hay que priorizar la escritura a mano como práctica en los procesos de aprendizaje. Que aprenden mejor a través de los movimientos con la mano y que, por tanto, los dispositivos tecnológicos solo deberían ser utilizados como un complemento”, explica Acha.

Joana Acha es investigadora y profesora del departamento de Procesos Psicológicos Básicos y su desarrollo de la Facultad de Psicología. Imparte clases en el Grado en Psicología, Máster en Atención Temprana  y Máster en Neurociencia Cognitiva del Lenguaje. Forma parte del equipo de investigación HAEZI y sus principales temas de investigación son el desarrollo de la lectura y los métodos que se utilizan para fomentarla. Ha realizado el nuevo estudio con su doctorando Gorka Ibaibarriaga y con Manuel Perea de la Universidad de Valencia. Colabora habitualmente con este último y ambos dirigen la tesis de Ibaibarriaga.

El estudio se titula “The impact of handwriting and typing practice in children’s letter and word learning: Implications for literacy development”. Y se ha publicado en la revista académica Journal of Experimental Child Psychology. (Fuente: UPV/EHU)

Fuente: noticiasdelaciencia.com

Fuente de la Información: https://www.redem.org/escribir-a-mano-para-aprender-mejor-a-leer/

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Estados Unidos: Los líderes de tecnología educativa consideran la IA generativa como máxima prioridad tecnológica

Los líderes de tecnología educativa consideran la IA generativa como máxima prioridad tecnológica

En una encuesta reciente de CoSN , una abrumadora mayoría de líderes de tecnología educativa (94%) afirmó considerar la IA como un impacto positivo en la educación. Los encuestados clasificaron la IA generativa como su principal prioridad tecnológica, y el 80% indicó que sus distritos tienen iniciativas de IA generativa en marcha o planean hacerlo durante el presente año escolar.

Estos hallazgos y otros se presentan en el informe «Estado del Liderazgo Distrital de EdTech 2025» de la organización , basado en una encuesta a 645 líderes de tecnología educativa en Estados Unidos. La encuesta anual ofrece puntos de referencia sobre tecnologías emergentes de inteligencia artificial, medidas de ciberseguridad en evolución, desafíos de conectividad y otros problemas que enfrentan las escuelas y distritos actuales.

La productividad fue considerada el principal beneficio de la IA en la educación, según el 43% de los encuestados. Otros beneficios incluyen la educación personalizada (30%), la preparación de los estudiantes para el mundo laboral (10%) y la tutoría estudiantil (7%). El 6% de los encuestados no vio ningún beneficio potencial en el uso de la IA.

A pesar de los beneficios percibidos de la IA, los encuestados expresaron diversas inquietudes sobre esta tecnología. Las áreas de mayor preocupación incluyeron:

  • La IA permite nuevas formas de ciberataques (citado por el 60% de los encuestados);
  • El impacto potencial de la IA en la privacidad de los datos de los estudiantes (45%)
  • Falta de formación docente para integrar la IA en la instrucción (43%);
  • La IA permite nuevas formas de acoso cibernético (38%); y
  • Difusión de información falsa (36%).

Los líderes de tecnología educativa fueron los menos preocupados por la sustitución del profesorado por la IA, ya que el 86 % de los encuestados afirmó no estar en absoluto preocupado al respecto. La gran mayoría tampoco se mostró preocupada por el impacto de la IA en la pérdida general de empleos (77 %) ni por su capacidad para superar a los humanos (67 %), según el informe.

Un porcentaje considerable de los encuestados (57%) afirmó que su distrito ha integrado directrices sobre IA generativa en las políticas aprobadas por la junta. Las políticas más comunes implementadas incluyen:

  • Política de uso aceptable (o responsable) (citada por el 38% de los encuestados);
  • Integridad académica (32%);
  • Nueva política específica para la IA generativa (19%);
  • Política de privacidad de datos (18%); y
  • Política de adopción de material didáctico o tecnología (12%).

Aun así, el 43% de los encuestados dijo que su distrito no tiene políticas ni pautas para el uso de IA generativa.

El informe completo está disponible en el sitio de CoSN aquí .

Fuente: Rhea Kelly / thejournal.com

Fuente de la Información:  https://www.redem.org/los-lideres-de-tecnologia-educativa-consideran-la-ia-generativa-como-maxima-prioridad-tecnologica/

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Mundo Educativo: Cómo construir un aula emocionalmente segura

Cómo construir un aula emocionalmente segura

A los cinco años, Mateo apenas hablaba. Sus silencios eran tan profundos como su mirada, que evitaba el contacto visual. Su maestra, Beatriz, intuyó que algo no estaba bien. Con paciencia, le ofreció un entorno estable, validó sus emociones y, poco a poco, Mateo comenzó a confiar. Hoy, con ocho años, sonríe, juega y participa en clase.

Historias como la de Mateo ilustran cómo un docente puede ser una figura clave en el desarrollo emocional de un niño que ha atravesado situaciones difíciles.

Durante la etapa de educación infantil, muchos niños y niñas viven experiencias marcadas por la inestabilidad emocional, la falta de afecto o contextos familiares complejos. Aunque estas vivencias no siempre se expresan con palabras, se manifiestan en una mirada esquiva, un silencio prolongado o una búsqueda constante de contacto emocional.

Para estos niños es especialmente importante sentir que el aula es un espacio seguro y que sus maestros establecen una relación afectiva con ellos: sentirse seguros emocionalmente permite que florezca su curiosidad, ese impulso por explorar que es la base del aprendizaje en estos primeros años de vida.

Apoyar para motivar, motivar para aprender

La teoría de la autodeterminación identifica tres necesidades fundamentales para la motivación: competencia, autonomía y vínculo emocional. Este último es especialmente determinante en la infancia. Si el niño percibe que su esfuerzo es valorado, que su presencia tiene sentido en el grupo y que su voz importa, se sentirá motivado a aprender.

Un entorno afectivamente estable activa las regiones cerebrales vinculadas al aprendizaje, la memoria y la autorregulación. Así, la motivación se convierte en un puente entre el mundo emocional y el cognitivo. Un niño motivado no es solo aquel que quiere aprender, sino aquel que se siente digno de aprender.

El rol emocional del docente

Detectar que algo no va bien en la vida de un niño pequeño requiere una mirada pedagógica profunda, que combine conocimiento profesional con sensibilidad humana. No se trata únicamente de evaluar contenidos, sino de interpretar señales emocionales.

Un niño que interrumpe constantemente, que se aísla, que reacciona con desproporción o que busca afecto de forma insistente, puede estar expresando, con su comportamiento, un malestar emocional que aún no puede verbalizar.

En este contexto, el docente no actúa como cuidador en el sentido asistencial, sino como referente emocional, alguien que ofrece presencia, estabilidad y reconocimiento afectivo.

Las relaciones positivas entre docentes y estudiantes en la primera infancia están estrechamente asociadas con un mejor ajuste social, un mayor desarrollo emocional y mejores resultados académicos.

Estas relaciones no sustituyen a las del hogar, pero pueden complementar –y en ocasiones reparar– vínculos primarios frágiles. El aula se convierte, entonces, en una extensión del entorno afectivo del niño, en un espacio donde puede reconstruir la confianza en sí mismo y en los demás.

Aprendizaje y resiliencia: un camino compartido

La resiliencia no es una cualidad estática ni un rasgo innato. Es un proceso dinámico que se construye en interacción con el entorno, una especie de “magia ordinaria”. Son las relaciones humanas consistentes, afectuosas y predecibles las que construyen esta resiliencia y protegen frente a la adversidad.

En el ámbito escolar, estas relaciones favorecen el desarrollo de habilidades socioemocionales clave: reconocer emociones, tolerar la frustración, expresar necesidades, resolver conflictos. Estos aprendizajes, aunque no siempre sean visibles en los resultados académicos, son esenciales para un desarrollo integral.

Cómo construir un aula emocionalmente segura

¿Qué se puede hacer entonces en el aula para transmitir a los niños y niñas esta seguridad y ese apoyo? Aquí ofrezco algunas pautas:

  • Establecer rutinas estables y predecibles. La seguridad emocional necesita estructura. Un aula con ritmos claros ofrece confianza y reduce la ansiedad.
  • Observar sin etiquetar. Las conductas inusuales suelen tener un motivo. Observar sin juicio permite entender mejor el malestar emocional.
  • Ofrecer presencia auténtica. Más que soluciones inmediatas, muchos niños necesitan saber que hay un adulto disponible y atento.
  • Validar las emociones, no solo las conductas. Decir: “entiendo que estés triste” o “es normal sentirse enfadado” enseña que todas las emociones son legítimas.
  • Favorecer el juego simbólico y libre. A través del juego, los niños elaboran sus experiencias internas. Es una vía natural para canalizar conflictos y expresar emociones.
  • Crear espacios de pertenencia. Las dinámicas grupales, asambleas, tareas colaborativas o rituales de bienvenida refuerzan el vínculo con el grupo.
  • Coordinar con las familias y el equipo educativo. La mirada compartida permite detectar señales, tomar decisiones y acompañar mejor al niño.

¿Qué es educar?

Educar en la primera infancia es mucho más que enseñar letras o números. Es ofrecer un espacio donde cada niño pueda sentirse reconocido, escuchado y acompañado. El docente, desde su rol pedagógico y emocional, puede convertirse en una figura de referencia que aporta estructura, sentido y seguridad.

La resiliencia no consiste en eliminar la dificultad, sino en construir caminos para afrontarla con dignidad. Estos caminos se construyen en contextos cotidianos donde el niño se siente valorado y puede establecer vínculos estables y positivos, especialmente en la escuela. Cuando un niño encuentra en su docente una figura que le nombra, le escucha y le acompaña, no solo aprende: se transforma.

Fuente: Elisa Lozano Berdaco y Consuelo Martínez Priego / theconversation.com

Fuente de la Información: https://www.redem.org/como-construir-un-aula-emocionalmente-segura/

 

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Estados Unidos: La orden ejecutiva de Trump exige que se enseñe inteligencia artificial en las escuelas

La orden ejecutiva de Trump exige que se enseñe inteligencia artificial en las escuelas

Desde que la inteligencia artificial generativa irrumpió en escena hace unos años, escuelas y educadores se han enfrentado a la difícil cuestión de cómo abordar esta tecnología, poderosa pero experimental. ¿Prohibirla? ¿Aprobarla?

Una nueva orden ejecutiva coloca a la Casa Blanca firmemente en este último bando.

El 23 de abril, el presidente Donald Trump firmó la ordenanza para el Fomento de la Educación en Inteligencia Artificial para la Juventud Estadounidense . Esta orden promueve la integración adecuada de la IA en la educación para garantizar que Estados Unidos siga siendo un líder mundial en esta revolución tecnológica.

Los objetivos principales de la directiva son enseñar a los estudiantes y capacitar a los docentes para utilizar la IA con el fin de mejorar los resultados educativos.

El uso de IA en las escuelas, afirma la orden, “desmitifica esta poderosa tecnología pero también despierta la curiosidad y la creatividad, preparando a los estudiantes para convertirse en participantes activos y responsables en la fuerza laboral del futuro y nutriendo a la próxima generación de innovadores estadounidenses en IA para impulsar a nuestra nación a nuevas alturas de logros científicos y económicos”.

Para darle vida a esta visión, el anuncio pide la creación de un Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre Educación en Inteligencia Artificial, integrado por miembros del gabinete y presidido por el director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica.

Las órdenes del grupo de trabajo incluyen establecer y anunciar “rápidamente” asociaciones público-privadas con grupos de la industria de IA, organizaciones sin fines de lucro e instituciones académicas para desarrollar rápidamente recursos en línea para enseñar alfabetización en IA a estudiantes desde jardín de infantes hasta 12.º grado.

Mientras tanto, la orden ejecutiva encomienda al secretario de educación la tarea de identificar mecanismos de gasto federal para utilizar la IA con el fin de mejorar los resultados educativos mediante iniciativas federales, estatales y locales. Entre los ejemplos se incluyen la creación de recursos didácticos basados ​​en IA, el apoyo a la asesoría en educación superior y el impulso de tutorías intensivas de alto impacto .

La orden también ordena al secretario priorizar el gasto federal en desarrollo profesional que ayudará a los docentes a instruir a los estudiantes sobre IA en clases independientes de informática, así como a integrar la tecnología en las clases de todas las áreas temáticas. Otra capacitación mencionó ayudar a los docentes a usar la tecnología para «reducir las tareas administrativas que requieren mucho tiempo «. Esta es una aplicación que ya entusiasma a muchos docentes, según Pete Just, director del proyecto de IA generativa del Consorcio para Redes Escolares, una asociación profesional para líderes en tecnología educativa desde primaria hasta secundaria.

“Esto les ha permitido disponer de más tiempo durante la semana”, afirma.

Además, la orden exige la creación de aprendizajes registrados relacionados con la IA, el establecimiento de un Desafío Presidencial de Inteligencia Artificial para estudiantes y la posibilidad de que los estudiantes de secundaria tomen cursos de inteligencia artificial, incluso mediante inscripción dual en universidades.

Si bien algunos componentes de la orden carecen de plazos para su finalización, otros objetivos se supone que se lograrán en el transcurso de varios meses.

Algunos líderes educativos expresaron su apoyo a los objetivos generales de la orden, aunque también plantearon preguntas sobre cómo lograrlos.

El nacimiento de la IA generativa es «un poco como la llegada de la electricidad», dice Beth Rabbitt, directora ejecutiva de The Learning Accelerator, una organización sin fines de lucro dedicada a la innovación educativa, y explica que la tecnología tiene el potencial de cambiar el mundo para mejor y, si no tenemos cuidado con ella, también de provocar «incendios».

«Es fundamental que, como educadores, ayudemos a los niños a comprender cómo funciona y a utilizarlo adecuadamente en sus vidas», afirma Rabbitt, «pero evitando los efectos nocivos».

Just, del Consorcio para Redes Escolares, tiene la esperanza de que la orden ejecutiva coloque la inteligencia artificial cerca del tope de la agenda de los superintendentes y otros líderes educativos, algunos de los cuales le han parecido reacios a priorizar la IA.

“Cada vez se hacen más los tontos”, dice Just. “Creo que esto sin duda reavivará el debate”.

Ofensiva y defensa

Hasta ahora, gran parte del discurso sobre la IA en la educación se ha centrado en la defensa : contra el uso de herramientas por parte de los estudiantes para hacer trampa , el uso de líderes para reemplazar al profesorado y las implementaciones que refuerzan las desigualdades raciales y económicas en el acceso a una educación de alta calidad . Además, existe la preocupación de que las empresas introduzcan productos a toda prisa en las aulas sin proteger adecuadamente a los estudiantes contra sesgos , desinformación , filtraciones de datos y alucinaciones inexactas .

La nueva orden ejecutiva se emitió durante un período de desmantelamiento de las regulaciones que rigen el mercado de la IA, señala Rabbitt, de The Learning Accelerator. Señala que la administración Trump revocó las normas de la administración Biden diseñadas para limitar las herramientas de inteligencia artificial, y que esta nueva orden ejecutiva sobre educación carece de los requisitos de mitigación de daños incluidos en otra orden ejecutiva de Trump que ordena a las agencias gubernamentales aumentar el uso de la IA.

“Parece que aún queda mucho trabajo por hacer para garantizar que las herramientas que les brindamos a nuestros niños sean seguras, estén listas para usar y realmente puedan apoyar su aprendizaje de maneras que los mantengan sanos, completos y protegidos”, dice Rabbitt.

Pero muchos educadores ya han empezado a buscar maneras positivas de usar la inteligencia artificial. Un esfuerzo colectivo, respaldado por The Learning Accelerator, es School Teams AI Collaborative, que cuenta con decenas de educadores de escuelas de todo el país que experimentan y evalúan la instrucción con IA . Por ejemplo, utilizan la IA para ofrecer retroalimentación sobre la escritura y para enseñar a los estudiantes sobre educación cívica mediante el desarrollo de chatbots para el registro de votantes.

El uso de IA para mejorar la formación docente encaja con la visión que Cheryl Holcomb-McCoy aporta a su nuevo rol como presidenta y directora ejecutiva de la Asociación Estadounidense de Universidades para la Formación Docente, dijo a EdSurge, señalando que algunos programas de formación docente ya utilizan simulaciones de realidad mixta para preparar a los candidatos a docentes para sobresalir en el aula.

«¿Cómo podemos adaptar la herramienta de IA para ayudar a los docentes, especialmente a los nuevos, a recibir desarrollo profesional en el momento, cuando lo necesiten, en lugar de esperar las oportunidades de desarrollo profesional que ofrece el sistema escolar, que podrían no tener ninguna relación con las necesidades del nuevo docente?», pregunta Holcomb-McCoy.

Le alegró ver que la orden ejecutiva indica que la administración invertirá recursos en la formación docente. Dada la persistente escasez de docentes y las dificultades de los estudiantes en matemáticas , Holcomb-McCoy afirma que le gustaría ver más apoyo federal para la formación de profesores de ciencias, matemáticas y tecnología de primer nivel que puedan preparar a los estudiantes de hoy para convertirse en los innovadores de la IA del mañana.

Y en lo que respecta a los recursos educativos de inteligencia artificial prometidos por la orden, pregunta: «¿Cómo garantizará el gobierno federal que cada niño y cada docente, sin importar su ubicación, tengan acceso igualitario a lo que están brindando?»

Para que sea más probable que la IA tenga resultados positivos en la educación, los responsables de las políticas y los educadores deberían planificar un ritmo de cambio realista en lo que respecta a la IA, dice Rabbitt, dejando tiempo suficiente para probar aplicaciones estratégicas y bien pensadas.

“Lo peor que podemos hacer es que la gente se sienta obligada y luego se les añadan herramientas a las aulas que no están preparadas para ellas”, afirma. “Durante la pandemia, vimos cómo era pedirle a un montón de educadores que cambiaran rápidamente sus prácticas, de una manera altamente dependiente de la tecnología, sin la preparación ni el apoyo adecuados”.

Fuente: Rebecca Koenig / edsurge.com

Fuente de la Información: https://www.redem.org/la-orden-ejecutiva-de-trump-exige-que-se-ensene-inteligencia-artificial-en-las-escuelas/

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6 tendencias de IA en la Educación: cómo la inteligencia artificial está transformando el presente

6 tendencias de IA en la Educación: cómo la inteligencia artificial está transformando el presente

La innovación siempre ha impulsado la tecnología educativa ( EdTech ), y en 2025, la inteligencia artificial ( IA ) liderará la próxima ola. La IA, que ya no es solo una herramienta emergente, se está convirtiendo en la infraestructura fundamental que define la evolución de la EdTech, transformando la forma en que las EdTech desarrollan soluciones, la enseñanza de los educadores y el aprendizaje de los estudiantes. Ya no se trata de si la IA tiene cabida en la educación, sino de cuán profundamente se integrará.

En el Grupo REDEM, colaboramos con empresas de tecnología educativa de todos los tamaños, lo que nos proporciona una perspectiva única sobre cómo la IA está transformando la industria. Basándonos en nuestro trabajo con empresas de tecnología educativa e instituciones educativas de todo el mundo, hemos identificado seis tendencias clave que definen el futuro de la IA en la educación.

1. La IA está evolucionando desde una herramienta a una infraestructura central

Se está produciendo un cambio importante: la IA está dejando de ser un complemento para convertirse en una capa esencial de la infraestructura de EdTech. Ya no es solo una función; se está convirtiendo en la columna vertebral tanto de los productos de EdTech como de las operaciones internas.

Las empresas de tecnología educativa están integrando IA directamente en sus plataformas para mejorar las experiencias de aprendizaje a gran escala. En lugar de contenido uniforme, las soluciones basadas en IA pueden analizar las evaluaciones de los estudiantes y adaptar dinámicamente los planes de clase a sus necesidades individuales. Este cambio hace que la educación sea más personalizada, eficiente y eficaz.

Al mismo tiempo, la IA está optimizando el funcionamiento de las EdTech. Las empresas utilizan la IA para optimizar las funciones comerciales, desde las de ventas y marketing, como la previsión, el email marketing y las ventas adicionales, hasta las de finanzas, recursos humanos (RR. HH.) y atención al cliente. Al automatizar tareas rutinarias y obtener información útil, la IA permite a los equipos centrarse en la innovación de productos y en mejorar la experiencia del cliente.

¿La gran lección para las tecnologías educativas? La IA ya no es una opción: es una necesidad para mantenerse competitivas.

2. Las instituciones educativas están adoptando la IA más rápido de lo esperado

Históricamente, el sector educativo ha sido cauteloso a la hora de adoptar nuevas tecnologías. La IA está demostrando ser la excepción. Escuelas, colegios y universidades están integrando soluciones basadas en IA a un ritmo sin precedentes. En una encuesta de Ellucian de 2024 a 445 profesores y administradores de Estados Unidos y Canadá, el 93 % prevé ampliar el uso de la IA en su trabajo durante los próximos dos años.

A diferencia de las tecnologías anteriores, que requerían una capacitación exhaustiva, las herramientas de IA actuales se integran a la perfección en los flujos de trabajo que ya utilizan docentes y estudiantes. Además, a medida que la IA muestra resultados inmediatos y los docentes ven mejoras reales en la eficiencia, se ha logrado una mayor comodidad y una adopción más rápida en todas las instituciones.

La confianza ha sido otro factor clave en la adopción de la IA entre educadores e instituciones. Las empresas de tecnología educativa priorizaron desde el principio el desarrollo responsable de la IA, involucrando a las instituciones educativas desde el principio en el desarrollo de las herramientas de IA para alinearlas con los estándares éticos, la privacidad de datos y las necesidades reales del aula. Este enfoque colaborativo ayudó a los educadores a sentirse más cómodos con la IA y aceleró su adopción más allá de lo observado con tecnologías anteriores.

Al mismo tiempo, las vías de aprendizaje alternativas, como las microcredenciales y los cursos basados ​​en habilidades —como los que ofrecen Coursera y otras plataformas—, están experimentando un rápido crecimiento, especialmente en IA y aprendizaje automático. De hecho, el 40 % de los mejores cursos de Coursera en 2024 enseñan IA , con tres millones de nuevas inscripciones en cursos de IA generativa durante el año (una cada 10 segundos). Estos programas destacan tanto la demanda de un aprendizaje accesible y flexible como la velocidad con la que se difunde el conocimiento relacionado con la IA fuera de las instituciones tradicionales.

3. La IA está pasando del soporte reactivo al proactivo

Uno de los cambios más significativos que estamos observando es la transición de la IA de modelos de soporte reactivos a proactivos. Los primeros sistemas de IA esperaban a que los usuarios hicieran preguntas. En 2025, los sistemas de IA podrán comprender el contexto, anticipar las necesidades y ofrecer soporte antes de que alguien lo solicite.

Este cambio posibilita un apoyo verdaderamente personalizado a gran escala. Para los estudiantes, la IA ahora puede analizar los resultados de las evaluaciones y crear rutas de aprendizaje personalizadas que cubran lagunas de conocimiento específicas. Por ejemplo, en EDUVIRTUAL, para ofrecer programas de evaluación que analizan los resultados y ofrecen contenido personalizado según las necesidades individuales de cada estudiante.

Esta evolución complementa un cambio más amplio en las plataformas educativas, que pasan de modelos de biblioteca de contenido a entornos más colaborativos y centrados en el estudiante. Los sistemas de gestión del aprendizaje (LMS) modernos, como Schoology, Moodle y Canvas, cada vez más facilitan la personalización, la colaboración y el análisis. Al combinarse con la IA, estas plataformas pueden ser aún más adaptables y responder mejor a las preferencias y el progreso de aprendizaje de los estudiantes.

Para los educadores, la IA está transformando el trabajo administrativo. La herramienta de calificación basada en IA de Benchmark Education ayuda a evaluar las evaluaciones abiertas, lo que les brinda a los docentes tiempo valioso para centrarse más en la instrucción individualizada y la participación de los estudiantes.

Con el desarrollo de agentes de IA, vemos más automatización en los sistemas educativos, donde la IA no solo recomienda sino que ejecuta los siguientes pasos, como ajustar dinámicamente los planes de lecciones o sugerir proactivamente intervenciones para estudiantes con dificultades antes de que un educador note una brecha.

4. Abordar la equidad educativa en un mundo impulsado por la IA

La IA tiene el poder de transformar la educación, pero solo si los estudiantes tienen acceso a ella. Según el Pew Research Center , el acceso a internet en Estados Unidos ha aumentado del 85 % al 96 % en la última década. Sin embargo, el acceso global sigue siendo considerablemente menor. Si las herramientas de aprendizaje impulsadas por IA crean experiencias educativas superiores, pero siguen siendo inaccesibles para las comunidades marginadas, las desigualdades educativas existentes podrían agravarse.

Las alianzas público-privadas desempeñarán un papel fundamental para abordar este desafío. REDEM, colabora activamente con consorcios sin fines de lucro y gobiernos para extender las herramientas basadas en IA a todos los estudiantes.

5. Las soluciones reales atraerán inversión

La inversión de capital riesgo en tecnología educativa ha disminuido desde 2021 , pero eso no significa que la financiación haya desaparecido. En cambio, los inversores se están centrando en empresas que resuelven problemas reales y medibles.

La era de desarrollar soluciones de IA simplemente por el hecho de crearlas ha terminado. Las instituciones se ven presionadas a demostrar el retorno de la inversión (ROI), lo que significa que priorizan las soluciones de tecnología educativa que ofrecen resultados de aprendizaje medibles, ahorro de tiempo y costos para los educadores, y una mayor participación y retención estudiantil. Las startups de tecnología educativa deberían centrarse en soluciones de nicho con propuestas de valor claramente definidas, en lugar de intentar construir plataformas amplias y universales.

¿Un ejemplo? Los desafíos del transporte en la educación. Publicaron recientemente que en Baltimore, unos 25.000 estudiantes dependen del transporte público para ir a la escuela porque la ciudad no ofrece autobuses después del quinto grado, lo que provoca tardanzas crónicas y pérdida de tiempo de aprendizaje. Las soluciones basadas en IA que integran la optimización de rutas con análisis de tráfico en tiempo real para ajustar automáticamente los horarios de clases son una de las posibilidades para estos escenarios. Resolver desafíos como este requiere políticas públicas e innovación tecnológica para reducir costos y aumentar la escalabilidad, pero es un excelente ejemplo del tipo de disrupción impulsada por el impacto que buscan los inversores.

6. La IA podría redefinir el aprendizaje en sí mismo

Además de mejorar los modelos educativos existentes, la proliferación de la IA nos impulsa a preguntarnos: ¿Cómo será el futuro del aprendizaje? Así como la calculadora transformó la forma en que los estudiantes aprenden matemáticas e internet transformó el estudio y la investigación, la IA nos obligará a repensar el aprendizaje. A medida que el modelo educativo tradicional, basado en la memorización y el recuerdo, se vuelve obsoleto por la información a la carta, en el futuro, los modelos educativos podrían priorizar el pensamiento crítico y la creatividad como competencias fundamentales, con un aprendizaje personalizado que se ajuste a los estilos de aprendizaje y objetivos profesionales individuales. La IA también ofrece oportunidades para aprovechar la preferencia de la Generación Z y la Generación Alfa por el aprendizaje visual, la retroalimentación instantánea y la colaboración digital, haciendo que la educación sea más relevante y eficaz para los estudiantes modernos.

La IA no reemplazará a los docentes, pero podría redefinir sus roles. Los educadores podrían pasar de la entrega de contenido a ser facilitadores del aprendizaje, ayudando a los estudiantes a desarrollar habilidades de alto nivel que la IA no puede replicar. Para 2030, podríamos incluso ver surgir nuevos modelos educativos, donde la personalización impulsada por la IA y el análisis predictivo hagan obsoletos los currículos tradicionales de diseño universal, mientras que los estudiantes cuentan con un tutor o coach omnipresente de IA que los apoya en su proceso de aprendizaje. El reto, entonces, es garantizar que la innovación se alinee con las necesidades reales y las trayectorias profesionales, para que los estudiantes se gradúen preparados para un mundo donde la IA está presente en todas partes.

Mirando hacia el futuro: ¿Qué sigue para EdTech?

A medida que avanzamos hacia 2025, la IA seguirá transformando la educación de maneras tanto esperadas como inesperadas. Para las empresas de tecnología educativa que navegan por estos cambios, centrarse en problemas reales con resultados medibles sigue siendo la mejor manera de alcanzar el éxito.

Fuente de la Información: https://www.redem.org/6-tendencias-de-ia-en-la-educacion-como-la-inteligencia-artificial-esta-transformando-el-presente/

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Modelos lingüísticos en el aula: acortando la distancia entre la tecnología y la enseñanza

Modelos lingüísticos en el aula: acortando la distancia entre la tecnología y la enseñanza

Los instructores y estudiantes de la clase CS293/EDUC473 de Stanford abordan las fallas de las tecnologías educativas actuales y describen cómo empoderar tanto a los docentes como a los estudiantes a través de la innovación colaborativa.

Más de dos años después del lanzamiento de ChatGPT, la anticipada «Revolución de la Tecnología Educativa» aún no se ha materializado. A pesar de los impresionantes avances técnicos en modelos de lenguaje de gran tamaño en los últimos años, de las sustanciales inversiones en recursos y de su amplia implementación en productos de tecnología educativa , la usabilidad de estas herramientas en las aulas de primaria y secundaria se mantiene sorprendentemente estancada y baja. Según una encuesta nacional representativa realizada a educadores en octubre de 2024, solo el 2 % del profesorado utiliza con frecuencia herramientas basadas en IA generativa en sus aulas, el 68 % nunca las ha utilizado y el 36 % ni siquiera planea empezar. Lo que resulta aún más sorprendente es que estas cifras apenas han variado entre 2023 y 2024.

¿Qué se pierde en la búsqueda de soluciones técnicas escalables para un problema profundamente social, específico (y político)? ¿Qué se necesita para que las tecnologías del lenguaje realmente empoderen a docentes y estudiantes?

Estas preguntas dieron forma a nuestro trabajo en nuestra clase de Stanford Empowering Educators Via Language Technology, o CS293/EDUC473 . A lo largo del trimestre, escuchamos a líderes de la industria en Amplify, Schoolhouse World, TeachFX y TeachingLab, así como a investigadores de Google DeepMind y universidades de investigación líderes. Leímos artículos de las principales conferencias de procesamiento del lenguaje natural (PLN) e IA, y trabajamos directamente con datos educativos que abarcan varios dominios, incluido el contenido de los libros de texto, el discurso en el aula y los ensayos de los estudiantes. Exploramos cómo los modelos de lenguaje miden la calidad de la instrucción, generan retroalimentación, evalúan ensayos, simulan estudiantes y maestros, y respaldan la tutoría basada en chat. Anotamos datos y aplicamos una variedad de métodos, desde análisis léxicos hasta indicaciones, ajuste fino y técnicas de aprendizaje de refuerzo.

Compartimos nuestras reflexiones como preguntas centrales para la investigación y la práctica en cada etapa del proceso de desarrollo del aprendizaje automático.

Reflexión 1: Definición del problema

¿Para quién estamos diseñando?

Menos del cinco por ciento de los usuarios de tecnología educativa interactúan con herramientas en la «dosis recomendada» que se debe considerar en los estudios, un fenómeno conocido como el problema del cinco por ciento . Eso significa que el 95% de las personas no están usando estas herramientas, a menudo porque las herramientas no abordan sus necesidades o son demasiado difíciles de usar. Debemos reconocer que, como tecnólogos, probablemente formamos parte del pequeño grupo para el cual la tecnología educativa se considera «efectiva». ¿Qué puntos ciegos y suposiciones, por lo tanto, se incorporan en nuestros diseños? Si no nos involucramos reflexivamente y diseñamos humildemente para el 95% (para crear tecnologías útiles y utilizables para todos los estudiantes y maestros), corremos el riesgo de desarrollar sistemas que refuercen las desigualdades existentes en lugar de abordarlas.

¿Cuál es el objetivo pedagógico?

Las tecnologías educativas suelen presentarse como herramientas de eficiencia —automatizando la calificación, la retroalimentación, la planificación de clases, la evaluación e incluso la tutoría—, pero estos sistemas no comprenden el aprendizaje de los estudiantes y corren el riesgo de producir resultados pedagógicamente deficientes. No toda automatización es útil. Redactar la retroalimentación, estructurar las lecciones y evaluar la comprensión de los estudiantes no son solo cargas logísticas, sino acciones pedagógicas personales y altamente contextuales. En lugar de maximizar la automatización, el desarrollo debe basarse en objetivos bien definidos de calidad docente.

¿Están involucradas las personas adecuadas?

Cada decisión en el desarrollo tecnológico refleja valores subyacentes sobre lo que debería ser la educación. Involucrar a las partes interesadas clave, incluyendo maestros, estudiantes, administradores y padres, es esencial para garantizar que las tecnologías del lenguaje se alineen con las necesidades y valores educativos reales. El co-diseño y la retroalimentación iterativa de expertos humanos y partes interesadas deben ocurrir a lo largo de cada etapa del desarrollo, en lugar de esperar hasta que los productos se implementen. Las metodologías de investigación del campo de la Interacción Persona-Computadora (HCI) ofrecen modelos accionables para este tipo de colaboración. Por ejemplo, en un estudio longitudinal , un investigador co-enseñó una clase con un educador de artes escénicas durante más de dos años, co-diseñando y observando iterativamente el uso de herramientas de aula en tiempo real. Este compromiso profundo y sostenido le permitió al investigador rastrear todo el ciclo de vida de las herramientas, desde el diseño hasta la implementación diaria.

Reflexión 2: Especificación de datos

¿Los datos representan fielmente nuestro mundo?

Gran parte de los datos utilizados para entrenar a la IA en educación proviene de muestras de conveniencia: reutilización de conjuntos de datos recopilados hace más de una década (como el conjunto de datos del Centro Nacional para la Efectividad Docente (NCTE) de transcripciones de aula de matemáticas o los ensayos del Premio a la Evaluación Automatizada de Estudiantes (ASAP) ) o recopilación de muestras con sesgo de selección a través de socios de datos dispuestos. Estos conjuntos de datos están vinculados a niveles de grado, materias y entornos específicos, lo que dificulta su generalización más allá de su contexto original. El uso de dichos datos corre el riesgo de sufrir daños fuera de distribución. ¿Reconocería un modelo el razonamiento de los estudiantes cuando se le presentan dialectos no dominantes o de cambio de código? ¿Un calificador automático penalizaría injustamente a aquellos cuyos estilos de escritura no se alinean con las normas del lenguaje académico? Si nuestros conjuntos de datos no representan a nuestra población objetivo de maestros y estudiantes, corremos el riesgo de crear herramientas que funcionen bien para algunos y fracasen para otros. También debemos seguir recopilando conjuntos de datos justos y diversos que capturen el espectro completo de contextos y experiencias de aprendizaje.

¿Los datos capturan suficiente complejidad?

Además, estudiamos herramientas basadas en datos textuales, pero la enseñanza y el aprendizaje son multimodales. Un chatbot de tutoría puede construirse únicamente con transcripciones, pero las interacciones de tutoría reales se moldean por el tono, las expresiones faciales, los gestos, la mirada y la visibilidad de lo que los estudiantes escriben, dibujan o señalan. Como investigadores, debemos preguntarnos con mayor sinceridad a qué intentamos aproximarnos y determinar cuándo la simplificación excesiva puede suponer un riesgo o un perjuicio. Por ejemplo, los estudiantes más jóvenes o multilingües pueden recurrir especialmente al dibujo para explicar su pensamiento, por lo que determinar si están «razonando» basándose únicamente en expresiones verbales puede resultar en falsos negativos problemáticos.

¿Cuáles son los estándares de calidad de datos?

Los datos educativos pueden ser inherentemente ruidosos. Los datos registrados pueden estar plagados de errores de transcripción y tipografía, y los momentos clave de la enseñanza y el aprendizaje que buscamos modelar pueden ocurrir en raras ocasiones. La anotación de datos a menudo implica construcciones de alta inferencia donde dos personas pueden discrepar al ejecutar la misma tarea (por ejemplo, ¿es esta retroalimentación demasiado vaga? ¿Demasiado severa?). Además, los matices contextuales de las interacciones en el aula, como el tono y la intención, a menudo se pierden en los datos sin procesar. Sin reglas fijas para gestionar estas ambigüedades, quienes trabajamos con los modelos debemos involucrarnos activamente en la limpieza y el etiquetado de datos para comprender y revelar verdaderamente las complejidades y limitaciones de los datos que subyacen al rendimiento del modelo.

Reflexión 3: Modelado

¿Es realmente necesario un LLM?

A pesar de la popularidad de los modelos de lenguaje de gran tamaño como GPT-4, sus elevados costes computacionales y ambientales inciden en el precio y la accesibilidad de las herramientas. Al considerar datos sensibles de estudiantes o profesores, estos modelos de gran tamaño pueden suponer mayores riesgos para la privacidad, ya que a menudo se accede a ellos mediante API de terceros. Por el contrario, los modelos más pequeños suelen ajustarse para tareas específicas, manteniendo un rendimiento comparable a un coste menor. Por ejemplo, RoBERTa es eficaz para la clasificación de texto, mientras que LLaMA o Mistral (7B) pueden gestionar la respuesta a preguntas de dominio cerrado, la agrupación de temas y la elaboración de resúmenes. Los algoritmos clásicos de PLN que utilizan la frecuencia de n-gramas para clasificar, predecir o agrupar texto también siguen siendo valiosos, ofreciendo una inferencia más rápida y una mayor interpretabilidad. Estas alternativas de LLM pueden ofrecer un mayor control sobre la privacidad de los datos mediante el alojamiento local; sin embargo, puede que se requiera un mayor esfuerzo de ingeniería para implementar estas técnicas a escala.

¿Qué ofrecen y limitan los paradigmas técnicos?

El modelado educativo requiere transformar algo fluido y dependiente del contexto, como el pensamiento del estudiante o las prácticas docentes, en datos estructurados. Al hacerlo, la información se pierde inevitablemente: cada etiqueta supervisada y cada resumen de texto completan detalles que importan en las aulas reales. Los LLM de propósito general tienen dificultades con estos matices, ya que la mayor parte de la pedagogía es demasiado compleja para ser captada mediante indicaciones, incluso con técnicas como la de pocos disparos o la de cadena de pensamiento. La generación aumentada por recuperación (RAG) es prometedora en contextos educativos, ya que permite a los modelos extraer una gran cantidad de textos y recursos en lugar de depender de conocimientos preentrenados. Técnicas como el aprendizaje de refuerzo mediante retroalimentación humana (RLHF) y la optimización de preferencias directas (DPO) pueden ayudar a alinear los modelos con las necesidades del aula, pero son propensas a la piratería de recompensas cuando las «preferencias del profesorado» no se comprenden bien. ¿Cuáles son las nociones de calidad que prefieren los profesores? ¿Es un resultado preferido necesariamente pedagógicamente sólido? (Nota: DPO es particularmente rentable y requiere pocos datos de capacitación. Como tarea de clase, capacitamos a un chatbot tutor bastante pasable con solo 20 ejemplos etiquetados).

¿Quién realiza el modelado?

Los docentes deben participar en cada etapa del modelado, desde el diseño de esquemas de anotación hasta la evaluación de los resultados intermedios del modelo. Las estrategias de modelado también deben permitir la personalización del profesorado, permitiéndoles especificar criterios de evaluación, ajustar los mecanismos de evaluación o refinar los resultados del modelo para que se ajusten mejor a las necesidades de su aula. Con el auge de los LLM y los editores de código basados ​​en IA como Cursor o Replit Agent, los docentes ahora tienen la oportunidad de crear y personalizar sus propias herramientas. A medida que la IA se vuelve más accesible, los educadores pueden participar activamente en el desarrollo de estos modelos. La creación de comunidades y espacios compartidos puede facilitar este desarrollo liderado por los educadores: por ejemplo, el laboratorio EduNLP de Stanford organiza una cumbre este verano para reunir a docentes de matemáticas y contribuir a la investigación y el desarrollo de tecnologías del lenguaje en la enseñanza de las matemáticas.

Reflexión 4: Evaluación

¿Quién está calificado para evaluar qué?

Debemos considerar críticamente quién está cualificado para evaluar los resultados de los modelos. A partir de los ejemplos observados en nuestro curso, encontramos que el término «experto» tiene una definición imprecisa. Evaluar la calidad instruccional de las acciones docentes generadas o la autenticidad de las acciones simuladas de los estudiantes requiere una profunda experiencia pedagógica y un conocimiento del dominio. Los evaluadores humanos pueden carecer de los conocimientos necesarios, lo que pone de relieve la necesidad de definir las cualificaciones y credenciales que representan la «experiencia» (p. ej., experiencia docente, formación pedagógica, experiencia en la materia, comprensión sociotécnica de la IA). Aún más polémico es el uso común de otros LLM para evaluar los resultados de los modelos, lo que puede reforzar sesgos, dificultar la interpretación y generar un razonamiento epistémicamente circular.

¿Qué métricas importan?

La evaluación implica una serie de métricas descoordinadas: las empresas destacan las tasas de uso y las respuestas a las encuestas, los desarrolladores de modelos informan sobre la precisión y la latencia, y las evaluaciones humanas de los resultados de los modelos suelen basarse en preferencias de alto nivel evaluadas en entornos de laboratorio. Para priorizar la velocidad de iteración, las pruebas en contexto con aulas reales a lo largo del tiempo siguen siendo poco frecuentes. Estas discrepancias implican que muchas herramientas están optimizadas para métricas que no capturan realmente resultados de aprendizaje significativos. Una evaluación significativa de la eficacia requiere contextos educativos auténticos y métricas predefinidas que sean de suma importancia para estudiantes y docentes.

Reflexión 5: Despliegue

¿Cuáles son los costos ocultos?

La viabilidad económica es un factor clave para la adopción de tecnología educativa. El precio de los productos basados ​​en IA es elevado, ya que las tecnologías subyacentes más potentes, como los grandes modelos de lenguaje, están cada vez más sujetas a barreras de pago. Para las escuelas, los cálculos de costos van más allá de las tarifas de licencia. Los gastos ocultos incluyen el desarrollo profesional utilizado como tiempo de capacitación, el soporte técnico, los requisitos de infraestructura y el costo de oportunidad de adoptar nuevas herramientas cuando las existentes podrían ser suficientes. También existe el riesgo de depender de empresas privadas para servicios educativos esenciales; fracasos recientes como el cierre abrupto de FEV Tutoring ponen de relieve la inestabilidad de la externalización de bienes públicos a actores privados. En la mayoría de los casos, los mayores costos de una adopción tecnológica ineficaz o fallida no recaen sobre quienes compran la herramienta (un distrito o administradores escolares), sino sobre los usuarios finales: docentes y estudiantes. Abordar la disparidad en los incentivos (los proveedores de tecnología maximizan las ganancias en lugar del impacto) podría ayudar a reducir los costos ocultos asociados a la adopción de tecnología.

¿Quién asume los riesgos?

Más allá de la equidad de acceso, existen cuestiones éticas sobre la prueba de la IA en estudiantes reales. Si bien la evaluación en contexto es importante, estas pruebas deben realizarse con cuidado, en múltiples fases, de forma análoga a los ensayos clínicos. La investigación educativa es de una importancia crucial: sus resultados medibles impactan directamente en las oportunidades futuras, las perspectivas profesionales y las trayectorias a largo plazo de los estudiantes. Sin embargo, una y otra vez, las comunidades vulnerables se convierten en el campo de pruebas de nuevas tecnologías, asumiendo los riesgos de intervenciones no probadas, mientras que los estudiantes con mayores recursos continúan aprendiendo de educadores altamente cualificados. Implementar la IA en la educación exige un análisis minucioso, no solo de sus posibles beneficios, sino también de quiénes se ven más afectados cuando falla. Un principio que adoptó nuestro curso es garantizar que la interacción de la IA con los estudiantes sea mediada por el profesorado, tanto para reducir el riesgo como para centrar la conexión humana.

¿Somos transparentes sobre las limitaciones?

Los sesgos, las alucinaciones y las tendencias aduladoras (el modelo dice lo que el usuario quiere oír) son problemas bien documentados en los modelos de lenguaje extensos. Es improbable que estas limitaciones sean solucionadas por desarrolladores que dependen de modelos predefinidos, que ofrecen poco control sobre el entrenamiento de los sistemas. La transparencia es fundamental para mitigar sus riesgos y deficiencias. En lugar de exagerar las capacidades de la IA, los desarrolladores deben comunicar claramente lo que estos modelos no pueden hacer y establecer expectativas realistas. Esto incluye proporcionar documentación detallada sobre los modos de fallo conocidos, los datos con los que se entrenó o ajustó el modelo, su evaluación y las advertencias pertinentes para mitigar el riesgo de daños.

Fuente: Mei Tan, estudiante de doctorado de la Escuela de Graduados en Educación, Profesora adjunta de Ciencia de Datos Educativos en la Escuela de Graduados en Educación Dora Demszky (instructores) y estudiantes en CS293 (ordenados alfabéticamente por apellido; indica contribución de edición): Javokhir Arifov, Philip Baillargeon, Nathanael Cadicamo, Joshua Delgadillo, Eban Ebssa, Elizabeth Gallagher, Rebecca Hao, Matías Hoyl, TJ Jefferson, Ashna Khetan, Aakriti Lakshmanan, Lucía Langlois, Daniel Lee, Samantha Liu*, Yasmine Mabene*, Chijioke Mgbahurike, Shubhra Mishra, Cameron Mohne, Alex Nam, Kaiyu Ren, Poonam Sahoo*, Yijia Shao, Mayank Sharma*, Ziqi Shu, Alexa Sparks, Nicholas Tuan-Duc Vo*, Gordon Yeung. / hai.stanford.edu

Fuente de la Información: https://www.redem.org/modelos-linguisticos-en-el-aula-acortando-la-distancia-entre-la-tecnologia-y-la-ensenanza/

 

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¿Porqué algunas escuelas en EE.UU se están quedando vacias? Y se busca llenarlos con niños más pequeños

¿Porqué algunas escuelas en EE.UU se están quedando vacias? Y se busca llenarlos con niños más pequeños

Hace varios años, las Escuelas Públicas de la Ciudad de Oklahoma cerraron más de una docena de sus edificios escolares.

Fue parte de un proceso de realineamiento en el distrito para dimensionar de manera adecuada la población estudiantil dentro de las escuelas (algunas estaban superpobladas, otras tenían inscripciones insuficientes) y para hacer que la experiencia escolar fuera mejor y más consistente para los estudiantes de toda la ciudad.

¿Pero qué hacer con todos esos edificios vacíos?

Es una pregunta que se plantean decenas de líderes distritales de todo el país. Ante la disminución de la matrícula en algunas escuelas públicas —debido a la mayor adopción de entornos educativos alternativos, como las escuelas virtuales, la educación en casa y las escuelas privadas, desde la pandemia; la disminución de las tasas de natalidad ; y los cambios demográficos que han dejado a algunos distritos escolares con muchos menos niños que hace años—, varios distritos han decidido consolidar sus poblaciones estudiantiles y cerrar los edificios escolares.

¿Y luego qué?

“Cuando los edificios permanecen vacíos, pueden convertirse en espacios inseguros, y no queríamos que eso sucediera”, afirma Stephanie Hinton, directora ejecutiva de primera infancia en las Escuelas Públicas de la Ciudad de Oklahoma.

Una idea que se ha afianzado en muchos distritos: reconvertir estos edificios escolares vacíos en centros de educación y cuidado infantil.

«Es un ajuste natural», dice Aaron Loewenberg, analista de políticas senior del Programa de Política Educativa de New America, un grupo de expertos.

Estos edificios suelen ser espaciosos y estar ubicados en el centro de una comunidad, con amplios estacionamientos y ya zonificados para fines educativos, señala Loewenberg. Además, suelen ser antiguas escuelas primarias, lo que significa que algunos aspectos del diseño original de las aulas y el edificio pueden acomodar a estudiantes más jóvenes.

“Desde la perspectiva del distrito escolar, es mejor obtener una pequeña cantidad de ingresos por el alquiler que simplemente… tener un activo en deterioro”, explica Loewenberg.

Mientras tanto, el campo de la atención y educación temprana sufre una grave escasez de oferta. En la mayoría de las zonas del país, hay muy pocas plazas para atender a todos los niños, desde el nacimiento hasta los 5 años, que las necesitan. Esto ha dejado a decenas de miles de familias con horarios laborales interrumpidos y a niños sin acceso a experiencias de aprendizaje temprano de alta calidad.

“Puede ser una situación en la que todos ganan si se hace bien”, afirma Loewenberg.

De un servicio comunitario a otro

Los líderes educativos de Oklahoma City también lo pensaron. Varias de las escuelas que el distrito cerró en 2019 se han convertido desde entonces en sedes de programas de aprendizaje temprano.

Una antigua escuela, Gatewood Elementary, se convirtió en el Gatewood Early Learning Center en 2021, con ocho aulas para bebés, niños pequeños y niños en edad preescolar.

Gatewood prioriza a los hijos del personal del distrito para sus lugares, un importante beneficio para los empleados que Hinton había solicitado durante mucho tiempo que el distrito comenzara a ofrecer, como una forma de mantenerse competitivo con los distritos escolares circundantes.

«Es realmente difícil encontrar guarderías asequibles», afirma, «y si tienes un contrato como docente, puede que no las necesites ni las quieras en verano».

En el Centro de Aprendizaje Temprano Gatewood de Oklahoma City, los maestros del aula de un año usan la pizarra que dejaron atrás cuando estudiaban en la Escuela Primaria Gatewood para anotar las palabras y frases nuevas que dicen los niños. Foto cortesía de las Escuelas Públicas de Oklahoma City.

Otra antigua escuela primaria del distrito, llamada Pierce, fue arrendada a Sunbeam Family Services, una organización sin fines de lucro de larga trayectoria en el área que brinda educación infantil temprana y servicios de apoyo integral para familias.

Sunbeam renovó el espacio y construyó 14 aulas para la primera infancia, creando nuevas plazas para el cuidado infantil en una zona de la ciudad que necesitaba con urgencia más acceso a programas de educación temprana de alta calidad, comparte Hinton. (Posteriormente, Sunbeam alquiló y renovó una segunda escuela primaria vacante en el distrito, creando 12 nuevas aulas para la primera infancia).

Convertir estas escuelas primarias en espacios de aprendizaje temprano apropiados para el desarrollo no es tarea fácil, según quienes lo han hecho. Pero vale la pena.

Las escuelas primarias son edificios financiados por los contribuyentes, construidos y operados al servicio de la comunidad, señala Hinton. Muchos líderes de distritos escolares desean que los edificios tengan una segunda vida que también beneficie a la comunidad.

Además, el espacio no se parece a ningún otro que pueda encontrar para un aula de aprendizaje temprano en otro lugar, dice Paula Gates, directora de programas en Sunbeam.

“Estas aulas son enormes, porque están construidas para 25 alumnos de segundo grado”, dice. “Estamos aprovechando estos metros cuadrados para crear aulas realmente hermosas para 12 niños pequeños o 18 niños de 3 años”.

“El espacio adicional para nosotros no es una carga, es un beneficio”, agrega su colega Andrew Norton, director senior de TI e instalaciones en Sunbeam.

Durante las renovaciones, el personal de Servicios Familiares Sunbeam transformó el espacio exterior de la antigua Escuela Primaria Pierce en un patio de juegos atractivo y apropiado para el desarrollo de los niños de su nuevo programa. Foto cortesía de Sunbeam.

El costo de arrendar y renovar un edificio escolar vacío es alto (Sunbeam invirtió $2,2 millones en el local de Pierce), pero es un mejor negocio que si hubieran construido un edificio completamente nuevo.

“Nos habría costado exponencialmente más hacer eso, incluso antes de tener en cuenta los costos del terreno”, afirma Norton.

Bajo construcción

No todos los edificios escolares K-12 reconvertidos acumulan precios de millones, pero el costo es sin duda un desafío clave, dice Todd Hays, vicepresidente sénior de Lakeshore Learning Materials, que ha ayudado a amueblar varias escuelas primarias reconvertidas para el aprendizaje temprano.

Las mejoras en Gatewood, el centro de Oklahoma City que atiende a los hijos del personal del distrito, costaron alrededor de $150,000, dice Hinton.

Hays afirma que el costo promedio de equipar solo un aula de aprendizaje temprano de alta calidad es de aproximadamente $25,000.

Los edificios pueden tener una variedad de necesidades (algunos edificios escolares antiguos pueden necesitar sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado completamente nuevos o plomería moderna, por ejemplo), pero las renovaciones tienden a compartir algunas características.

El principal cambio necesario es en los baños.

Es habitual que las aulas de educación infantil cuenten con un baño privado. Los niños pequeños en aulas de preescolar suelen estar aprendiendo a ir al baño y aún no tienen la edad suficiente para salir solos del aula, recorrer el pasillo y entrar en un baño público con cubículos.

Las aulas de infantil pueden prescindir de baños, ya que esos niños aún usan pañales, pero otras salas requieren la adición de un baño y un lavabo. (Es posible que algunas aulas de preescolar ya estuvieran equipadas con un baño en la habitación, pero incluso en estos casos, podría ser necesario bajar la altura de los inodoros).

Otra característica importante, según Emily McGowan, directora de servicios de productos en Lakeshore Learning, es el acceso al patio de juegos, especialmente porque el tiempo al aire libre es un componente regular de la mayoría de los programas de aprendizaje temprano.

«Hay que tener mucho cuidado con la ubicación de los estudiantes en los edificios para no llevar a 20 niños de 3 años desde el aula más alejada hasta la puerta principal», añade.

En el Distrito Escolar Unificado de Tucson en Arizona, que convirtió dos edificios de primaria vacíos en centros de aprendizaje temprano en 2014, fue necesario reemplazar los equipos de juegos para que fueran apropiados para las edades y etapas de desarrollo de los niños más pequeños, dice Reem Kievit, director sénior de escuelas comunitarias y programas preescolares del distrito.

Lo mismo ocurre con el mobiliario del aula. Los cubículos empotrados deben tener la altura adecuada para los niños más pequeños. Los pupitres individuales pueden sustituirse por mesas comunes.

‘Una cosa hermosa y maravillosa’

Otro desafío de convertir los espacios de educación primaria y secundaria en espacios para la primera infancia es encontrar suficiente personal para llenar las aulas.

Los educadores han sido durante mucho tiempo un recurso escaso en el campo de la atención y la educación temprana, y un nuevo espacio no cambia eso automáticamente.

“Tenemos listas de espera enormes para bebés y niños de un año. Simplemente no encontramos suficiente personal”, dice Kievit en Tucson. “La falta de personal es un obstáculo [porque] no son maestros certificados que reciban un salario certificado de $60,000 al año”.

Sin embargo, muchos de los distritos escolares que gestionan los programas de primera infancia, como Gatewood en Oklahoma City y los dos programas del Distrito Escolar Unificado de Tucson, emplean directamente a los educadores de primera infancia. Si bien sus salarios no son comparables a los de los maestros de primaria, son más competitivos que los que ofrecen los programas privados en sus zonas, afirman Hinton y Kievit.

Y los educadores de la primera infancia tienen acceso a los beneficios del distrito, lo cual es un gran atractivo. En Tucson, esto incluye beneficios como tiempo libre remunerado, licencia por enfermedad y seguro médico, todas ellas inusuales en los programas privados.

“Como somos un distrito escolar, contamos con algunos elementos que nos ayudan a reclutar”, añade Hinton.

A pesar de algunos desafíos, estos programas para la primera infancia son, en general, una bendición para sus comunidades.

“Recibimos llamadas y correos electrónicos regularmente de maestros de todo el distrito que reciben a nuestros estudiantes, que pasan de preescolar a kínder”, dice Kievit. “Están asombrados de lo bien preparados que están estos niños”.

«Es algo hermoso y maravilloso», añade. «Las familias siempre son felices».

Loewenberg, de New America, ve estos programas como oportunidades para que los distritos escolares “capten” a las familias tempranamente y las hagan sentir parte de la comunidad escolar.

En Tucson, entre el 80 y el 90 por ciento de las familias que asisten a uno de los dos centros de primera infancia administrados por el distrito terminan eligiendo el Distrito Escolar Unificado de Tucson para el kínder de sus hijos, afirma Kievit. Para ella, esto significa que el programa de aprendizaje temprano «juega un papel importante en el reclutamiento y la retención» de estudiantes y familias en el distrito.

Con algunos éxitos iniciales —y probablemente más cierres de escuelas en el futuro— Loewenberg y otros creen que seguiremos viendo más de este tipo de conversiones.

«Esto no va a desaparecer», dice. «Es algo de lo que hablaremos mucho».

Fuente: Emily Tate Sullivan / edsurge.com

Fuente de la Información: https://www.redem.org/porque-algunas-escuelas-en-ee-uu-se-estan-quedando-vacias-y-se-busca-llenarlos-con-ninos-mas-pequenos/

 

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