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Feminismo, ese ruido contagioso

Por: Varias Autoras 

En uno de los mayores barrios de la periferia de Nairobi, hay una norma no escrita por la que si una mujer es atacada o está sufriendo una agresión, salen todas a hacer ruido con sus cazuelas.


Cuenta una buena compañera que en algunas zonas de Kibera, uno de los mayores barrios de la periferia de Nairobi, Kenia, hay una norma no escrita por la que si una mujer es atacada o está sufriendo una agresión, salen todas a hacer ruido con sus cazuelas. El objetivo es estigmatizar la violencia dentro de las comunidades y que ese ruido, esa interrupción de la vida cotidiana, ponga el foco en la  lucha contra la violencia de género.

Es probable que mientras Ayuso anunciaba la entrega de la medalla de la Comunidad de Madrid a Donald Trump “por ser faro de libertad del mundo” —Milei, Guaidó o Noboa también la han recibido— en Minneapolis, centenares de activistas se concentraran a 20 grados bajo cero para dar su mejor do de pecho e improvisar un concierto en las puertas de un hotel. Hotel donde los agentes del ICE intentan descansar tras largas jornadas de redadas y detenciones racistas. La narrativa que triangula inmigración, seguridad y delincuencia no es nueva.

La derecha y la ultraderecha llevan décadas construyendo a través de sus medios, y ahora las redes, al “enemigo común”. Un relato de tintes fascistas cargado muchas veces de islamofobia, donde los derechos de las mujeres se instrumentalizan para imponer políticas racistas. Esa es la misma derecha que se expande a nivel mundial en países como Hungría, Italia o Estados Unidos a través un profundo entramado de organizaciones y fundaciones que buscan implantar políticas públicas de control sobre los cuerpos de las mujeres, su idea de familia tradicional y alertar sobre la teoría del reemplazo o el invierno demográfico.

Si algo hemos aprendido las feministas es que nunca hay que menospreciar la potencialidad de ninguna acción colectiva, por muy pequeña que nos parezca

Lejos de Estados Unidos, el pasado verano, impulsadas por esa necesidad de ruido y  probablemente por la rabia y la impotencia de estar viviendo un genocidio en directo, cinco activistas se plantaron en medio del Alt Empordà para intentar parar la vuelta ciclista. El equipo Israel Premier Tech rodaba a sus anchas legitimando así las actuaciones del estado sionista. Y lo que empezó como un pequeño alfiler cayendo al suelo terminó con convocatorias multitudinarias por todo el estado hasta que se consiguió parar varias etapas de la vuelta ciclista.

Si algo hemos aprendido las feministas es que nunca hay que menospreciar la potencialidad de ninguna acción colectiva, por muy pequeña que nos parezca, ya que sabemos el efecto de contagio que puede producir.

El 31 de enero de 2026 el ruido inundó una vez más La Cañada en una multitudinaria marcha para defender su territorio, y su “derecho a tener derechos”  como expresaba la activista y vecina del barrio Houda Akrikrez en el manifiesto leído al final de la movilización.

Cañada, está amenaza de derribo y desalojo. Desde hace más de cinco años viven sin luz debido a un corte de suministro llevado a cabo por Naturgy empresa española que opera en el sector energético de México, Brasil, Argentina, Chile y Panamá, muchos calificados de narcoestados, por Ayuso.

Las feministas llevamos décadas haciendo ruido, denunciando y visibilizando las violencias, señalando a “truhanes y señores” que se creen impunes

Este territorio del sureste de Madrid también está amenazado por el mantra del ladrillo. Madrid se ha convertido en una de las zonas más tensionadas de todo el Estado, donde la emergencia habitacional está expulsando a miles de personas. Las administraciones le han puesto una alfombra roja a los fondos de inversión transnacionales que especulan y se lucran con la vivienda, comprado bloques enteros, pero también con los servicios públicos como la sanidad o la educación. En sanidad, la gestión indirecta en la Comunidad de Madrid merma los recursos de la pública mientras que en educación el trasvase de fondos a la mal llamada concertada se realiza a través de becas o cesión de suelo público. Cañada lleva más de 30 años poniendo el foco en un modelo depredador de ciudad trasnacional que encuentra resistencias entre colectivos antirracistas, feministas, ecologistas y de defensa de los servicios públicos.

Las feministas “somos más, en todas partes”, como afirma el lema de este año de la comisión 8M del movimiento feminista de Madrid. Llevamos décadas haciendo ruido, denunciando y visibilizando las violencias, señalando a “truhanes y señores” que se creen impunes, como en el caso Epstein. El pasado 13 de enero de 2026 dos exempleadas de Julio Iglesias presentaron ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional una denuncia formal por abusos sexuales, agresión, acoso y explotación laboral. Los hechos ocurrieron en 2021 mientras trabajaban en las residencias del artista en República Dominicana y Bahamas.

La denuncia no ha prosperado, de momento, supuestamente por cuestiones de jurisdicción, pero permite  visibilizar la violencia sexual en el ámbito del trabajo de hogar. Miles de compañeras de este sector denuncian desde hace años la desprotección legal, los abusos y agresiones que sufren a diario en lugares invisibles para la sociedad: el interior de los domicilios. Sacar el empleo de hogar a las calles, a los medios de comunicación, a los juzgados, escuchar su ruido, nos obliga a hablar de las relaciones laborales racistas y patriarcales, de la impunidad de los hombres blancos y ricos en todo el mundo y en el caso del Estado español, de la Ley de Extranjería.

No menospreciemos el ruido, por pequeño que parezca. Este año en Kibera, Cañada, Palestina, Minneapolis o República Dominicana, las feministas saldremos a las calles organizadas para gritar contra el genocidio, el racismo, las violencias y sus guerras. Frente al avance del fascismo y la ultraderecha no tenemos un plan maestro, nadie lo tiene, pero sí tenemos claro que la única salida posible es la movilización y la organización, conectar las amenazas y las luchas locales que reverberan de un territorio a otro, tener una mirada internacionalista. Como decían Olga Rodríguez y Nadwa Abu-Ghazaleh recientemente en una charla sobre Palestina: “Hay que volver a confiar en la fuerza que tenemos todas juntas”.


Sobre la autoría de ese artículo, ha sido escrito por Izaskun Aroca, Ruth Caravante, Laura Casielles, Sara Lafuente, Haizea Miguela, Justa Montero, Eva Muñoz, Julia Riesco, Ana Romo y Julia Tabernero, integrantes de Feministas en Acción.


Fuente: https://www.elsaltodiario.com/8marzo/feminismo-ruido-contagioso

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Atlas Network: la desinformación como arma neoliberal

Por Diego Delgado/Julián Macías

La organización, fundada en 1981, cuenta con 589 ‘think tanks’ en 103 países que financian el odio y los bulos de la extrema derecha. El objetivo: proteger los privilegios de los dueños del capital

El pasado 10 de octubre, el Comité Noruego decidió otorgar el Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado. En pleno ascenso global de las extremas derechas, uno de los galardones con mayor prestigio a nivel planetario, que teóricamente reconoce a personas que luchan por los derechos humanos y la democracia, ha recaído en una figura de referencia dentro de la monstruosa industria de la desinformación que promueve los nuevos fascismos.

Venezuela, el país de la opositora Machado, es uno de los juguetes predilectos de la internacional reaccionaria a la hora de intoxicar la conversación pública. Actores de uno y otro lado del Atlántico manosean la política venezolana para adaptarla a sus narrativas. En España, por ejemplo, fue clave en la guerra sucia contra Podemos: desde la fabricación de bulos a nivel mediático hasta la construcción de casos judiciales falsos, incluyendo la extorsión a personas relacionadas con instituciones del país latinoamericano. El papel de la flamante Nobel de la Paz en la política de injerencia de EEUU sobre Caracas conduce a uno de los mayores núcleos irradiadores de financiación, ideas y músculo de la industria de la desinformación: Atlas Network.

A la cabeza de la colonización neoliberal

Fundada en 1981 por Antony Fisher, observar la evolución de Atlas Network hasta convertirse en el gigante transnacional que es a día de hoy y entender su influencia en la ofensiva antidemocrática supone desvelar la última de las capas tras la que se ocultan quienes alimentan a los Trump, Orbán, Abascal o Ayuso. En el fondo, “la verdad”, “la patria”, “la familia” o, por antonomasia, “la libertad” que dicen defender estos personajes políticos no son más que significantes vacíos con los que los grandes dueños del capital que financian a Atlas Network justifican las barbaridades cometidas en defensa de sus crecientes privilegios.

Fisher, que había fundado en los cincuenta en Londres el Institute of Economic Affairs (IEA), fue una figura clave en la instauración en Reino Unido de la ideología neoliberal. Con la victoria de Margaret Thatcher en 1979, el neoliberalismo pasó de corriente de pensamiento económico a cosmovisión hegemónica por la vía de la imposición dogmática. “No hay alternativa”, llegaría a decir la entonces primera ministra británica. Era el tiempo del “fin de la historia”; con el capitalismo en su último estadio, emancipado ya del control estatal, se había llegado a la casilla final, y a partir de ahí solo quedaba contemplar cómo el mercado iba absorbiéndolo todo. Era lo deseable, nuestro destino como sociedad humana.

Fisher fue una figura clave en la instauración en Reino Unido de la ideología neoliberal

Atlas Network nace, en ese contexto, con un objetivo muy marcado: inocular la doctrina neoliberal no como un tipo de organización socioeconómica –entre otras igual de válidas–, sino como una racionalidad en sí misma, capaz de moldear la forma en la que las personas perciben e interpretan el mundo. Lograrlo exigía despolitizar conceptos como el libre mercado, la privatización o la desregulación, desligar su significado de ciertos intereses muy concretos y presentarlos, en cambio, como verdades irrefutables. El instrumento elegido para tal propósito fue lo que los investigadores Marie-Laure Djelic y Reza Mousavi llaman “think tank neoliberal”.

Con la ayuda de los padres del neoliberalismo, Friedrich von Hayek y Milton Friedman –fundadores de la Mont Pelerin Society, clave en el germen de Atlas Network, y cabezas visibles de las escuelas austríaca y de Chicago–, así como de Thatcher y de generosas donaciones privadas, Atlas Network –llamada en un primer momento Atlas Economic Research Foundation– echó a andar en San Francisco, con un presupuesto anual que rondaba los 150.000 dólares para actuar como impulsor de think tanks neoliberales en todo el mundo. La llegada de Ronald Reagan al gobierno en enero de aquel 1981, así como la participación de enormes fundaciones ultraconservadoras estadounidenses como Heritage en la puesta en marcha de Atlas, hacían de EEUU el lugar perfecto para su establecimiento. Al fin y al cabo, se trata de la cuna del imperialismo capitalista. En 2023, y según el reporte anual de la propia organización, Atlas Network contaba ya con un presupuesto de 28 millones de dólares y su red de think tanks sumaba 589 entidades en 103 países diferentes.

Los métodos utilizados por estas instituciones de adoctrinamiento van desde la organización de eventos, en los que la red se refuerza y expande, hasta la creación de centros educativos para inocular la ideología ultraliberal a las generaciones más jóvenes, pasando por estrategias más heterodoxas como la formación de los Cuerpos Internacionales de la Libertad de Atlas en 2003, cuya tarea consiste en rastrear el mundo en busca de candidatos a líderes de laboratorios de ideas. Simplificando, el objetivo siempre ha sido verter doctrina neoliberal desde el máximo número de lugares posibles, haciéndola pasar por expertise independiente o incluso por hipótesis de aspecto científico, gracias a los esfuerzos depositados en el ámbito académico.

Atlas Network – EEUU, dupla golpista

Los orígenes políticos de la mencionada María Corina Machado son perfectos para entender la dinámica de retroalimentación entre Atlas Network y los EEUU, y cómo impactan los tentáculos de la red de think tanks en aquellos lugares que pretenden salir del radio de acción imperialista estadounidense.

La década de los 2000 comenzó en Venezuela con la reelección de Hugo Chávez. En su itinerario político, de corte socialista, destacaba la intención de terminar con la fuga de capitales que, procedentes de la vasta riqueza del territorio nacional, beneficiaban más a corporaciones privadas extranjeras que a la propia sociedad venezolana. Una de las empresas con mayor presencia en este sangrado colonial era la petrolera Exxon, radicada en EEUU y con un papel destacado en la financiación de Atlas Network.

Es ahí donde la rueda empieza a girar.

El Gobierno de Chávez pretendía no solo reducir los beneficios de uno de los financiadores de Atlas, sino impugnar con sus acciones el consenso neoliberal. Para la operación de desestabilización, la red contaba con Cedice, un think tank venezolano enlistado en las filas de Atlas Network. Bien regado de financiación estadounidense a través del Fondo Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), Cedice encabezó iniciativas de todo tipo en oposición a Chávez, e incluso Rocío Guijarro, su presidenta, firmó el decreto con el que pretendía consolidarse el golpe de Estado de abril de 2002. El nombre de María Corina Machado aparece entre los asistentes a la juramentación de la junta de gobierno del 12 de abril de 2002, fruto del golpe. Acudió en calidad de miembro de Cedice, pero pronto empezaría a destacar por sí misma.

Documento de asistentes a la juramentación de la junta de gobierno celebrada tras el golpe de Estado contra Chávez de 2002. Al final se puede ver la firma de María Corina Machado.
Documento de asistentes a la juramentación de la junta de gobierno celebrada tras el golpe de Estado contra Chávez de 2002. Al final se puede ver la firma de María Corina Machado.

En julio de ese mismo año fundó la asociación civil Súmate, cuya actividad antichavista obtuvo desde el principio el respaldo estadounidense, también a través de la NED. Un documento de la propia agencia demuestra que Súmate recibió al menos 53.400 dólares directamente de la NED en el año 2003.

Lista de organizaciones que recibieron financiación de la NED para el año 2003, en la que se encuentra Súmate.
Lista de organizaciones que recibieron financiación de la NED para el año 2003, en la que se encuentra Súmate.

Desde ese momento, Machado es una figura importante dentro del descomunal entramado de Atlas Network. Su nombre aparece en prácticamente cualquier campaña de desinformación destinada a desestabilizar la situación política en Venezuela: a cambio, Atlas la ha promocionado con fervor en sus eventos y publicaciones. La relación es explícita e innegable: en 2014, Machado agradeció directamente a Atlas Network su “apoyo e inspiración”; más recientemente, el 10 de octubre de 2025, la cuenta oficial de Atlas Network en X celebró el fallo del Nobel de la Paz y destacó la “larga relación profesional con Machado, que dio un discurso en la Freedom Dinner anual de la organización en 2009”.

Atlas Network en la industria de la desinformación

Desde el principio, la desinformación ha jugado un papel central en la actividad de Atlas Network. Para una organización tan íntimamente relacionada con las grandes corporaciones de combustibles fósiles, las décadas de los ochenta y noventa fueron un período convulso, dada la consolidación del movimiento ecologista. Además de Exxon, el imperio empresarial de los hermanos Koch –la segunda familia más rica de EEUU y otro de los financiadores más cercanos a Atlas Network– contaba con enormes inversiones en proyectos que estaban siendo cuestionados por su impacto ambiental. Y no eran las únicas corporaciones que alimentaban las cuentas de la red de think tanks.

Desde el principio, la desinformación ha jugado un papel central en la actividad de Atlas Network

Contaba con apenas unos años en funcionamiento, pero Atlas Network logró en aquel momento establecerse como núcleo de un conjunto de organizaciones dedicadas a expandir el negacionismo climático por todo el mundo. El medio de investigación DeSmog califica este entramado como un “complejo industrial anticiencia”. Atlas Network estaba poniendo en pie una suerte de protoindustria de la desinformación.

Es posible encontrar casos de mentiras difundidas a nivel planetario años antes de que existiesen plataformas como Twitter, con la red Atlas involucrada. Seguramente el más paradigmático es el de las armas de destrucción masiva en Irak. Durante la comisión de investigación sobre el 11-S, una de las personas que lanzó la teoría que relacionaba dicho atentado con Irak fue Laurie Mylroie, perteneciente al think tank AEI de Atlas Network. A partir de ahí, numerosos miembros de AEI como Lynne Cheney, John Bolton o Michael Ledeen se sumaron a una campaña de desinformación que recorrería el mundo y terminaría resultando en la invasión de Irak. George Bush llegó a declarar: “Admiro mucho al AEI (…) Después de todo, con frecuencia me han prestado a su mejor gente”.

La revolución que supusieron las redes sociales no hizo más que ofrecer una infinidad de posibilidades nuevas, y abundan los ejemplos contemporáneos que muestran cómo Atlas Network ha integrado en sus actividades antidemocráticas el potencial de las nuevas tecnologías de la comunicación. En noviembre de 2021, apenas unos días antes de las elecciones generales en Nicaragua, las tres redes con mayor impacto en la opinión pública –Instagram, Facebook y Twitter– suspendieron cientos de cuentas de medios de comunicación, periodistas y activistas destacados de la izquierda sandinista. La explicación –al menos para Instagram y Facebook– se expuso en un informe de la empresa matriz Meta encabezado por Ben Nimmo, en el que se acusaba sin pruebas a esos perfiles de ser falsos. Igual que María Corina Machado y prácticamente cualquier líder de estas campañas de guerra sucia, Nimmo aúna en su figura la influencia de la Administración de los EEUU y de Atlas Network. Fue jefe de investigaciones en Graphika, iniciativa financiada por el Departamento de Defensa estadounidense, y forma parte de Atlantic Council, think tank neoliberal que, solo entre los años 2022 y 2023, donó 537.750 dólares a Atlas Network.

En la Unión Europea, la influencia de Atlas Network es también descomunal. Una investigación del Observatoire des multinationales ilustra hasta qué punto se ha infiltrado este enjambre de organizaciones en los lugares desde los que se diseñan las políticas públicas que rigen el mundo. ECIPE, uno de los más de medio millar de think tanks que conforman el entramado, actúa en Europa como instrumento de perpetuación del orden neoliberal, criticando con dureza cualquier iniciativa que impugne mínimamente la desregulación en favor de valores como la igualdad o la redistribución. A pesar de su marcado sesgo ideológico, Politico, medio de referencia en la esfera de toma de decisiones de la UE, se hace eco habitualmente de sus narrativas, presentándolas como procedentes de una fuente “independiente”. Más grave aún es que el propio Parlamento Europeo considere que las corrientes de opinión surgidas de ECIPE son “expertise independiente”, como afirma el mismo artículo.

Epicenter, otra de las organizaciones de Atlas en Europa, publica un ránking de lo que denomina “Estados niñera” destinado a denunciar restricciones de las libertades de la ciudadanía. En esta clasificación se penalizan las regulaciones sobre el alcohol o el tabaco, un criterio que deja bien claro lo que estos think tanks entienden por “libertad”: la posibilidad de extraer beneficios económicos sin límites, incluso cuando está en riesgo la salud pública. De nuevo, se trata del entramado Atlas Network desinformando al servicio de los dueños del gran capital, que se niegan a renunciar a una ínfima parte de sus privilegios en pos de un mundo menos desigual. Lo demuestra un dato: Phillip Morris, la mayor corporación de tabaco del mundo, está ligada a Atlas desde los primeros pasos de la red; René Scull, exvicepresidente de la empresa, estuvo en el consejo de Atlas Network, y hay documentada una donación de casi medio millón de dólares por parte de Philip Morris en 1995.

En 2023, Epicenter se jactó de haber alcanzado a 250 millones de personas gracias a que sus informaciones fueron mencionadas más de 300 veces en medios de comunicación europeos.

Epicenter se jactó de haber alcanzado a 250 millones de personas

En resumidas cuentas, Atlas Network tiene hoy la capacidad de imponer prácticamente cualquier narrativa en la agenda política, e incluso de dar forma a ese terreno intangible pero moldeable en el que se disputa el grueso de la batalla cultural conocido como “sentido común”.

La sombra de Atlas Network en España

En el Estado español es Vox quien mejor encarna la ofensiva reaccionaria que las élites neoliberales han puesto en marcha como mecanismo defensivo ante el resquebrajamiento del sistema capitalista, y a estas alturas no debería sorprender a nadie encontrar la huella de Atlas Network en el camino del partido ultra. Las conexiones se pueden hallar incluso antes de su entrada oficial en el panorama político.

El germen de Vox se fraguó en la Fundación DENAES, creada y presidida por Santiago Abascal –donde compartía espacio con Javier Ortega-Smith o Iván Espinosa de los Monteros– hasta 2014. Durante aquellos años, Esperanza Aguirre mantuvo al hoy líder de Vox generosamente regado de financiación; por ejemplo, la Comunidad de Madrid le otorgó casi 300.000€ entre 2008 y 2012. Aquí, el vínculo con Atlas es doble: Aguirre formó parte del patronato de FAES, además de tener relación con la Fundación Civismo, ambas pertenecientes a la red de think tanks de Atlas Network.

FAES, fundada por un José María Aznar íntimamente ligado con la red Atlas, contribuyó enormemente al lanzamiento de Vox. De entre sus filas salió quien llegaría a presidir Vox en sus primeros pasos, Alejo Vidal-Quadras. También de FAES procedía Rafael Bardají, responsable del exitoso giro de Vox en los últimos años hacia las estrategias desinformadoras diseñadas por Steve Bannon que hoy han “llenado de mierda” el ámbito político español. Una de las principales armas del partido es la Fundación Disenso, creada en 2020 y dirigida por Jorge Martín Frías, vinculado a la propia FAES y fundador de la Red Floridablanca, incluida en la lista de think tanks de Atlas Network. Y hay más: en Disenso trabajó también, como responsable de Relaciones Internacionales, el director de la antes mencionada Fundación Civismo, Juan Ángel Soto.

La puesta en marcha –con Disenso como organización pantalla– del portal La Gaceta de la Iberosfera, fuente constante de bulos y discursos de odio, sitúa la estrategia de Vox muy en línea con la dinámica de Atlas Network en todo el mundo.

Del binomio Vox-Disenso surge también el Foro Madrid, una cumbre internacional de las extremas derechas cuyo documento fundacional, la Carta de Madrid, atestigua con una claridad escalofriante la existencia de una red organizada que conforma el núcleo de la ofensiva fascista. Entre sus firmas se encuentra la de Alejandro Chafuen, exCEO y expresidente de Atlas Network; Roger Noriega, enlace del gobierno de EEUU con la industria de la desinformación; y golpistas profesionales como María Corina Machado o el boliviano Arturo Murillo.

Para dar una idea más concreta de la capacidad de influencia de Atlas Network en la población española, basta con observar la relación entre el Instituto Atlántico de Gobierno, otra organización fundada por Aznar y perteneciente a la red Atlas, y la Universidad Francisco de Vitoria, propiedad de los Legionarios de Cristo. El convenio de colaboración que las une ejemplifica el éxito de la iniciativa puesta en marcha por Antony Fisher allá por 1981: más de 20.000 jóvenes –según datos de la propia Universidad– serán expuestos durante este curso a la doctrina neoliberal revestida de conocimiento académico. Comunicadores como Vicente Vallés, peón de la industria de la desinformación y presentador del informativo más visto en España, suelen ser invitados por el Instituto Atlántico a visitar al alumnado de la universidad ligada al fundador mexicano de los Legionarios, el pederasta en serie Marcial Maciel.

Fuente: https://ctxt.es/es/20251101/Politica/50805/Diego-Delgado-Julian-Macias-Atlas-Network-industria-de-la-desinformacion-Vox-extrema-derecha-think-tanks-EEUU.htm

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La Matética y la Andragogía

Flavio de Jesús Castillo Silva1

https://orcid.org/0000-0001-6047-1080

Veronica Elizabeth Trujillo Martinez2

https://orcid.org/0000-0002-8459-6571

Resumen

La didáctica, entendida como la ciencia que estudia el proceso de enseñanza y aprendizaje (PEA), constituye el punto de partida de este trabajo ya que en los últimos años Castillo (2023) en sus trabajos de investigación ha estado planteando la necesidad de quitarle la exclusividad de la Didáctica a la Pedagogía, separarlos, para pasar de una Didáctica pedagógica (válgase la redundancia) a una Didáctica Agógica, que atienda además de la Pedagogía, a la Hebegogía y a la Andragogía, sin embargo, per se la etimología de la Didáctica causaba cierto ruido debido a que desde su etimología ésta se refiere a enseñar, situación que no coincide con los procesos de aprendizaje de las dos ciencias educativas: Hebegogía y Andragogía, que no cuentan con el proceso de enseñanza como sucede en la Pedagogía.

A pesar del fundamento creado al respecto, la “didáctica agógica” no era totalmente satisfactoria, por lo que la investigación sobre el tema continuó y aquí se presenta lo obtenido hasta el momento.

Palabras clave: Educación, Andragogía, Didáctica, Matética.

Abstract

Didactics, understood as the science that studies the teaching and learning process (TLP), is the starting point for this work, since in recent years Castillo (2023) has been arguing in his research that didactics should no longer be exclusively linked to pedagogy, but rather separated from it, in order to move from pedagogical didactics (forgive the redundancy) to agogic didactics, which addresses not only pedagogy, but also hebegogy and andragogy. However, the etymology of Didactics caused some controversy because it refers to teaching, a situation that does not coincide with the learning processes of the two educational sciences: Hebegogy and Andragogy, which do not involve the teaching process as in Pedagogy.

Despite the foundation created in this regard, “agogic didactics” was not entirely satisfactory, so research on the subject continued, and here we present what has been obtained so far.

Keywords: Education, Andragogy, Didactics, Mathetics.

.Introducción

Ahora bien, con respecto de la “Didáctica agógica”, la idea es correcta, el término no, debido a que Didáctica significa “yo enseño” y que tiene que ver con el cómo enseñar, sin embargo, Comenio, el Padre de la Pedagogía da la respuesta más certera ya que fue quién dio estructura a la Didáctica en tres dimensiones: (a) la sistemática que tiene que ver con los contenidos, (b) la metódica relacionada con la forma de aprender y (c) la Matética, que está centrada en el aprendiz y su proceso de aprender.

La Hebegogía, a diferencia de la Pedagogía, tiene como distinción el Proceso de Problematización-Aprendizaje (PPA) y la Andragogía tiene como proceso el de Orientación-Aprendizaje (POA), en ambas ciencias educativas no existe el proceso de enseñanza y están en posicionadas desde el aprendizaje, deduciéndose que la Matética sea la dimensión apropiada para ellas.

Este enfoque adquiere especial relevancia en la Andragogía, ciencia que aborda la educación entre adultos, donde el aprendizaje autónomo, reflexivo y contextualizado son esenciales. Sin embargo, sin conocerla, se han incorporado principios matéticos en la formación andragógica al reconocer la libertad, la experiencia y la autorregulación del adulto en situación de aprendizaje.

En este artículo se revisará el origen de la idea de Matética, su definición y etimología, sus características, posibles subclases o matices, cómo se relaciona con la Andragogía tomando como referente a andragogos contemporáneos.

Desarrollo

El término “Matética” proviene de la raíz griega relacionada con mathēsis o mathētikos, que tienen que ver con el aprendizaje. En griego, mathēma significa lo que se aprende, o instrucción para el aprendizaje. En ese sentido, Matética refiere al conjunto de aspectos relativos al aprendizaje, para autores como Nogueira (2017) la Matética es una palabra que ha sido prácticamente olvidada del discurso educativo, este autor la define como “arte del discente”.

La Matética se entiende como la ciencia o rama de la didáctica dedicada al estudio del aprendiz: sus facultades, su condición cognitiva, emocional, social, su contexto, su ritmo, sus antecedentes, etc. Es decir, todo aquello del lado del “cómo aprender” en lugar de “cómo enseñar”.

Comenio (1983) estaba preocupado por buscar un método universal, válido para todos los saberes, bajo principios educativos que consideren al ser humano como aprendiz con capacidades, contextos, y no simplemente como receptor pasivo.

Fuera de Comenio, el concepto ha sido retomado por otros autores modernos, como Papert (2008), quien la incorporó para referirse al proceso de aprendizaje centrado en el aprendiz, y al uso del mínimo de enseñanza posible (“learning from the minimum of instruction”) para promover un aprendizaje más autónomo, heurístico y activo.  A su vez, Bruera (1982) mencionó que “la Matética es, el campo disciplinario propio de los mecanismos y procesos del aprendizaje, de las formalizaciones por las cuales se adquiere el saber” (p. 73).

Las características de la Matética a partir de Comenio con las interpretaciones modernas y uso andragógico se listan a continuación:

  1. Centrado en el participante: quién es, qué sabe ya, sus estilos de aprendizaje, sus tiempos, motivaciones, sus contextos sociales y culturales, en palabras de la Andragogía, el participante está consciente de sus intereses y necesidades formativas.
  2. Contextualizado: la Matética incorpora el contexto del participante intelectual, epistemológico, social, cultural, psicológico. No presupone homogeneidad en los participantes, de hecho, la heterogeneidad enriquece el aprendizaje y en la Andragogía se fomenta en el aprendizaje autodirigido.
  3. Reflexivo / Metacognitivo: busca que el participante sea consciente de su propio proceso de aprender, de sus estrategias, errores, avances. La autorreflexión se vuelve parte esencial.
  4. Flexibilidad: ritmos distintos, caminos diversos hacia aprender, múltiples modos de acercarse a los contenidos, posibilidad de adaptar materiales o estrategias al participante.
  5. Autonomía: se espera que el participante esté activo en su aprendizaje, que asuma la responsabilidad, decisiones como qué aprender, cómo, cuándo, con qué recursos.
  6. Mínima enseñanza necesaria (micro intervenciones): enfatizado en versiones modernas, sobre todo con Papert (2008) que dijo que se debe buscar que la enseñanza no sea excesiva, que favorezca la exploración, el descubrimiento.
  7. Carácter heurístico / exploratorio: que el aprendizaje no sea simplemente repetición o memorización, sino sea a través de metodologías activas que fomente la investigación, resolución de problemas, descubrimiento, errores, ajustes.
  8. Interacción de variables múltiples: no solo cognición, también emociones, motivación, contexto social y experiencias previas.

Comenio no creó alguna subdivisión de “tipos” de Matética, sin embargo, en términos actuales se podrían poner etiquetas que permitan distinguir líneas de Matética, quedando de esta manera:

  1. Matética cognitiva: lo referido al pensamiento, capacidad de asimilación intelectual, estructuras mentales, memoria, conocimiento previo, también los errores conceptuales.
  2. Matética afectiva / motivacional: lo que motiva al participante, sus emociones, actitudes, sentimientos hacia el aprendizaje.
  3. Matética social / cultural: el contexto en que vive el participante (familia, cultura, nivel socioeconómico, valores), cómo estos influyen.
  4. Matética metacognitiva: conciencia de sí mismo como participante, estrategias de aprendizaje, autoevaluación.
  5. Matética autodirigida: modos de aprender por descubrimiento, experimentación, resolución de problemas más que transmisión directa.
  6. Matética tecnológica: uso de tecnologías para apoyar el aprendizaje, permitiendo que el participante tenga herramientas para explorar, investigar y simular.

La Matética, aunque no se ha usado con ese nombre, en la praxis andragógica ha sucedido:

  1. Atención al participante adulto: reconocer su experiencia, sus conocimientos previos, sus ritmos, sus intereses, su motivación. Esto es Matética en tanto se pone al aprendiz en el centro.
  2. Proceso Orientación-Aprendizaje: implica que el adulto participante tenga guía, pero no sea receptor pasivo; se dé oportunidad de reflexión, elección, participación activa, colaboración. Esto es coherente con la Matética autodirigida, exploratoria, de autonomía.
  3. Libertad en los procesos de aprendizaje: no imponer sujetos pasivamente, sino que el andragogo debe tener opciones para poder fomentar en el participante la elección de técnicas, materiales, tiempos. Esa libertad favorece la Matética, pues el participante controla el proceso.
  4. Facilitadores más que instructores: en la Andragogía, el facilitador actúa como orientador, más que como transmisor exclusivo de contenidos. Esto coincide con la Matética, que descansa en la idea de que no todo aprendizaje se logra por enseñanza directa, sino por interacción, cuestión, descubrimiento.
  5. Reflexión, metacognición: en los principios andragógicos se encuentran la valoración de lo que el adulto ya sabe, reflexión sobre su proceso, evaluación participativa, entre otros, aspectos que son matéticos.
  6. Aplicaciones prácticas: la Andragogía no se queda en teoría, sino en cómo aplicarlo en aulas de nivel universitario, en formaciones profesionales, actualización y capacitación, adaptando al adulto, a sus necesidades, contextos. En cada caso se está aplicando la Matética, pues se diseña el aprendizaje desde el lado del participante adulto.

Si bien la Matética es un concepto poderoso, no está exento de limitaciones o retos, en muchos sistemas educativos prevalece una cultura de enseñanza centrada en el docente (magistrocentrismo), los contenidos y la evaluación estandarizada, lo cual dificulta la implementación plena de lo que la Matética exige, requiere además más recursos como tiempo, formación docente para cambiar el rol, materiales variados, tecnologías, evaluación flexible, entre otras. Algo que se aprecia con participantes que siempre han estado sometidos en la formación con Pedagogía y al llegar a la Andragogía, es que no siempre todos los adultos están preparados o tienen la motivación, o los medios, para aprovechar la autonomía. Pueden necesitar acompañamiento extenso y en un mínimo de porcentaje puede existir hasta predisposición negativa.

En la praxis andragógica, sin hacer uso aún de la palabra Matética, coincidentemente las técnicas didácticas de la dimensión metódica han apoyado a los participantes al procesamiento de la información para su aprendizaje, dichas técnicas pueden ser divididas en técnicas andragógicas y de uso andragógico, en este artículo solo se describirán las andragógicas, con esto se quiere decir que su creación ha sucedido en la Andragogía para apoyar a los participantes adultos, en cambio, las de uso andragógico fueron hechas bajo el cobijo de la Pedagogía pero que funcionan muy bien con los participantes adultos como es el caso de las técnicas de aprendizaje colaborativo (TAC).

  1. Técnica TPT, del Todo-a las partes-al Todo, desarrollada por Knowles (1984), promueve la implicación activa del adulto en todo el proceso de aprendizaje. Esta técnica parte del principio de que el participante debe ser copartícipe de la planeación, ejecución y evaluación de su aprendizaje. La TPT fomenta el diálogo horizontal, la reflexión crítica y la autoevaluación como medios para lograr la autonomía cognitiva.
  2. Técnica PLENA 5–2, de orientación participativa, creada por un colectivo de colegas de República Dominicana en 1984, es una técnica que apoya en los debates con grupos numerosos dando voz y voto a todos los que están en la actividad.
  3. Ventanas del Castillo (Castillo, 2025), constituye una estrategia metódica que orienta la observación, el análisis y la reflexión del proceso de aprendizaje a través de “ventanas” o perspectivas que el adulto abre sobre su realidad cognitiva y experiencial. Cada ventana representa un espacio de metacognición en el que el sujeto reconoce sus avances, obstáculos y estilos de aprendizaje.
  4. Mindpro (Mind Processor), organizador gráfico propuesto por Castillo (2025) y que puede ser utilizado con la operación análisis o síntesis centrada en el desarrollo del pensamiento productivo. Su propósito es fortalecer las habilidades mentales superiores —como la planeación, la toma de decisiones y la solución de problemas—, articulando el pensamiento reflexivo con el aprendizaje significativo.
  5. QUCTA, acrónimo de Qué es, Uso, Características, Tipos y Aplicaciones. Se fundamenta en la secuencia natural del aprendizaje adulto. Esta técnica busca que el participante no solo adquiera conocimientos, sino que los incorpore de manera funcional en su contexto laboral y social, cerrando el ciclo con la acción transformadora.

Estas técnicas reflejan la dimensión práctica de la Matética, al convertir el aprendizaje en un proceso consciente, experiencial y autoevaluativo. En la Andragogía, la Matética no solo describe el cómo se aprende, sino que empodera al participante adulto para aprender a aprender de manera autónoma, colaborativa y reflexiva, integrando el saber, el hacer y el ser en su desarrollo integral.

Conclusiones

La Matética, desde su origen en Comenio hasta sus interpretaciones por autores contemporáneos, representa una dimensión esencial y a menudo descuidada de la educación: la del participante, sus procesos internos, su contexto, su agencia. En la Andragogía, donde el participante es adulto, con experiencia y necesidades particulares, la integración de la Matética es casi obligatoria para hacer efectivos los procesos educativos.

Los trabajos de andragogos como Castillo (2014) muestran cómo se pueden incorporar muchos de estos elementos: libertad, participación, reconocimiento del saber previo del adulto, facilitación más que enseñanza impositiva, evaluación reflexiva. Estas son aplicaciones concretas de Matética.

El reto está en sistematizar más la Matética, dotar a los programas de formación docente de competencias para diseñar aprendizaje matético, adaptar currículos, metodologías, recursos, evaluación. También, en promover investigaciones que evalúen los resultados de dichos enfoques.

Referencias

Bruera, R. (1982). La Matética. Teoría de la Enseñanza y Ciencia de la Educación. Ediciones Matética, S.A.

Castillo, F. (2014). Andragogía: procesos formativos entre adultos. Carteles Editores.

Castillo, F. (2018). Andragogía, andragogos y sus aportaciones. Voces de la Educación, 3(6), 64-76.

Castillo, F. (2019). Ventanas del Castillo: Estrategia metódica para la reflexión andragógica. Universidad Pedagógica Nacional.

Castillo, F. (2025). Técnicas de Estudio. 6ª Ed. Autor.

Comenio, J.  (1983). Didáctica magna (trad. J. Solana). Porrúa. (Obra original publicada en 1657).

Knowles, M. S. (1984). The adult learner: A neglected species (3rd ed.). Gulf Publishing.

Nogueira, C. (2017). Matética, pedagogia e o papel que ainda não têm nos estudos.

Curriculares. Revista Tempos e Espaços em Educação, Brasil, v. 10, n. 23, p. 27-36, set./dez. 2017. http://dx.doi.org/10.20952/revtee.v10i23.7442

Papert, S. (2008). La máquina de los niños: repensando la escuela en la era de la informática (versión en español). — para la reinterpretación moderna de Matética como aprendizaje

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Análisis ¿Por qué se sigue leyendo a Mariátegui en América Latina?

Por: Fernando de la Cuadra y  Gonzalo Rovira Soto *

A 95 años de su fallecimiento podemos suscribir, sin ambigüedades, que José Carlos Mariátegui (1894-1930) es hoy día uno de los más importantes clásicos de la Justicia Social en América Latina, una figura imprescindible a la hora de pensar los caminos de autodeterminación de los pueblos. Su obra es un referente para interpretar los problemas de la emergencia de los movimientos indígenas, y el anhelo de desarrollo de proyectos nacionales soberanos que contemplen el respeto de la forma de vida de los pueblos originarios.

El Amauta nos dejó un legado de ideas originales en su producción teórica, pero también una actitud y conducta comprometida a lo largo de su intensa vida de militante en las luchas sociales de su tiempo. Por cierto, en él nada es blanco y negro y sus reflexiones, en particular las filosóficas, a ratos hoy nos parecen confusas y muy vinculadas a debates de su tiempo, pero hay una general concordancia en que su aporte político y teórico fue substantivo.

Su histórica afirmación, en la editorial del segundo año de la revista Amauta (1928), de que el socialismo en América Latina no debía ser “calco ni copia, sino creación heroica”[1], sigue siendo un lema para quienes buscan levantar nuevos proyectos políticos, siendo uno de los primeros en rechazar la idea de que el socialismo latinoamericano debía ser una reproducción fiel de los modelos europeos, pues consideraba que los problemas sociales de Perú y de América Latina estaban ligados a la herencia colonial y a la dominación imperialista. Su análisis de la “estructura semifeudal” y del poder de las oligarquías agrarias todavía ilumina debates sobre desigualdad, tierra y soberanía.

Mariátegui consideraba a las comunidades indígenas y campesinas, no como un “rezago” del atraso pre y colonial, sino como base posible para una modernidad diferente y para un socialismo con raíces propias: “En la América Latina, que encierra más de cien millones de habitantes, la mayoría de la población está constituida por indígenas y negros. Esta última circunstancia sería suficiente para poner en plena luz toda la importancia de las razas en la América Latina como factor revolucionario”[2].

En algunos países de la región, el problema de la tenencia de la tierra sigue siendo una cuestión política relevante, pues involucra a comunidades indígenas, y aún debe ser resuelta por los Estados. En efecto, en sus artículos Mariátegui sustentaba que no era necesario retrotraerse a la época de las comunidades andinas para recuperar aspectos de su ethos y de su cosmovisión.

En sus escritos se vislumbra un juicio que intenta contrarrestar el pensamiento occidental y el capitalismo como la única vía posible de pensar el desarrollo y la existencia en comunidad: “las comunidades indígenas reúnen la mayor cantidad posible de actitudes morales y materiales para transformarse en cooperativas de producción y consumo. En ellas reside indudablemente, contra el interesado escepticismo de algunos, un elemento activo y vital de realizaciones socialistas”[3].

Para él, no se trata del retorno a un pasado incaico, sino que de recuperar la referencia histórica de las formas de vida de estas poblaciones, capaces de concebir en sus propias tradiciones colectivistas una poderosa plataforma de Justicia Social. Su mirada del Perú profundo impregna todo su quehacer teórico.

Años después, otros autores, como el sociólogo peruano Aníbal Quijano, han sugerido que se podría interpretar esta mirada del indigenismo de Mariátegui como la búsqueda de una racionalidad alternativa. Sin embargo, el propio Quijano reconoce los límites de su interpretación condensada en el concepto de racionalidad alternativa: Tienen razón quienes señalan “que en Mariátegui no se encuentran esos términos, ni señales formales de que hubiera propuesto encontrar o producir ninguna racionalidad alternativa”[4].

No parece tan claro un objetivo teórico, como el aludido, de estas afirmaciones del Amauta, pero en el siglo transcurrido desde la publicación de sus artículos y observaciones de la realidad peruana ha ayudado en forma significativa a la reflexión de estos temas en toda América Latina.

En sus escritos, también dio cuenta con lucidez de la impronta eurocéntrica de nuestra cultura, aunque reconocía que en Europa realizó su mejor y mayor aprendizaje. La aseveración anterior no le impide construir una opinión crítica con respecto a la hegemonía ejercida por el pensamiento de matriz europea. En ese mismo sentido, Mariátegui fue uno de los primeros marxistas en ver que el colonialismo no era solo cosa del pasado, sino una estructura viva de dominación que organizaba la economía, la cultura y la subjetividad.

Sin embargo, como señalará en un artículo dedicado a su amigo Waldo Frank: “Como él, yo no me sentí americano, sino en Europa. Por los caminos de Europa encontré el país de América que yo había dejado. Y en el que había vivido casi extraño y ausente (…) Sabía que Europa me había restituido, cuando parecía haberme conquistado enteramente, al Perú y a América”[5].

Sus ideas sobre la existencia de vínculos de superioridad/subordinación en la conformación de la nacionalidad peruana, contribuyeron para aquello que vendría posteriormente a ser teorizado como la perspectiva de-colonial y las Teorías de la Dependencia. Mucho antes de la publicación de perspectivas críticas del marxismo con sesgo occidental[6] ya había percibido el carácter diferenciado y novedoso de los procesos de construcción del socialismo experimentado por los países ajenos a la esfera del mundo europeo.

La idea de fundar un socialismo indoamericano implicaba pensar el país y la región a partir de sus bases particulares, de una identidad diferenciada, de problemáticas históricas específicas, pero también, de una determinada condición de subordinación en el orden mundial.

En el primer cuarto del siglo veinte, Perú era un país con escaso desarrollo industrial y una clase obrera en estado embrionario. Consciente de que existían vastos territorios habitados por comunidades campesinas indígenas que reconducían los problemas políticos del país hacia el ámbito agrario con una muy desigual tenencia de la tierra, derivada del proceso de Conquista y el ulterior despojo que habían sufrido los habitantes autóctonos de ese territorio, Mariátegui consideraba necesaria una lectura propia de los clásicos marxistas.

En Perú no era posible adherir a las tesis deterministas que contemplaban el paso inevitable desde una situación de nación pre-capitalista hacia una condición de país capitalista, en que el desarrollo de las fuerzas productivas permitiera la emergencia de una clase destinada a conducir la transformación del país hacia el socialismo. Perú no reunía las condiciones para desarrollar un tipo de expansión capitalista que permitiera sustentar la tesis de la inevitabilidad del Progreso, tan necesaria al marxismo de la II Internacional.

En contraste, el Amauta busca en la realidad indígena y campesina, las claves explicativas que le permitan elaborar una interpretación propia, que modifique o adapte dicha versión marxista, para transformar la realidad social peruana.

Se ha escrito y se escribe mucho acerca de su vida y su obra. Entre los últimos trabajos acerca del pensamiento de Mariátegui podemos destacar el libro que nos presenta un contrapunto del ideario del Amauta y de José Aricó (1931-1991), uno de sus más importantes biógrafos[7]. En este trabajo debemos destacar una extensa e inédita entrevista a Aricó, en que nos muestra como Mariátegui fue un referente de las batallas políticas y sociales peruanas de su tiempo; participando activamente en la organización de la clase trabajadora del Perú y en el apoyo a los movimientos indígenas.

Pero también se destaca su rol en la constitución del Partido Socialista del Perú (1928), encarando y contradiciendo la línea política de la III Internacional, que propiciaba partidos “comunistas”, ratificando así su idea de la autonomía latinoamericana. Otra preocupación actual han sido sus referencias filosóficas: “El mito mueve al hombre en la historia… El proletariado tiene un mito: la revolución social. Hacia ese mito se mueve con una fe vehemente y activa… La fuerza de los revolucionarios no está en su ciencia, está en su fe, en su pasión, en su voluntad. Es una figura religiosa, mística, espiritual”[8].

“No se vive fundamentalmente sin una concepción metafísica de la vida…”, “en mi camino he encontrado una fe. He ahí todo. Pero la he encontrado porque mi alma había partido desde muy temprano en busca de Dios”[9]. Este tipo de afirmaciones son las que intentan explicar Conferencias y Simposios recientes, dando cuenta del contexto intelectual de la época y de la influencia de autores como George Sorel y otros en el líder peruano[10]. Reflexiones y acercamientos teóricos que nos hablan de su falta de prejuicios, a la hora de su búsqueda intelectual de un camino propio para el Socialismo peruano, y que pudiera ser emulado en todo el continente.

Por cierto, su amplitud de lecturas y ámbitos teóricos de preocupación es notable, aunque no resulte clara la comprensión en él de conceptos como “metafísica”, la relación de Fe y Mito, u otros de la filosofía o la sociología. Mariátegui hacia política dando cuenta de lo que veía, interpretando lo observado con categorías que eran parte del gran debate ideológico de la Europa que conoció. Su misma “metafísica” del socialismo puede no resultar tan original en la Europa de la época, pero si en relación al sincretismo o mestizaje ideológico de la realidad de los marginados y los pueblos originarios de América expresada en sus escritos.

“Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”[11]. Parafraseando a Calvino, podemos señalar que Mariátegui es un perfecto clásico, pues encarna a un tipo de pensador que todavía no termina de decir todo aquello que lo motivaba a reflexionar y a escribir.

La diversidad de temas que abordó en su breve existencia nos permite ver a un intelectual abierto a una diversidad de cuestiones que van desde la política al psicoanálisis, la economía, la literatura, el cine, el arte y la cultura. En la exposición de ellos no pretendió ser neutro a cuanto observa, su compromiso con los problemas y el quehacer de su época lo perfilan como un pensador que supo integrar su praxis de vida con una confianza irrenunciable en el Socialismo: “Mis juicios se nutren de mis ideales, de mis sentimientos, de mis pasiones”[12].

En el intelectual peruano vemos la fuerza y la convicción de querer transformar la sociedad en la que le tocó vivir. Creemos que es por esta vitalidad y coherencia que, con todas sus contradicciones y las limitaciones de su tiempo, Mariátegui nos sigue interpelando. Su lectura hoy nos acerca a un pensamiento crítico y emancipador; con raíces firmes en las realidades concretas de las comunidades originarias que habitan nuestro territorio latinoamericano, y con un ideario capaz de dialogar con el marxismo y con todas las corrientes ideológicas de la Izquierda, la democracia y la justicia social. Mariátegui sigue vivo porque es parte incuestionable de la causa de los marginados en el continente americano.


Notas

Notas sobre el tema

[1] En rigor la frase completa dice: “No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje, al socialismo indo-americano. He aquí una misión digna de una generación nueva”. José Carlos Mariátegui, “Aniversario y Balance”, editorial de Amauta, año II, núm. 17, Lima, septiembre de 1928. Reproducido posteriormente en Ideología y Política, Lima, Empresa Editorial Amauta, 1972, p. 249.
[2] J. C. Mariátegui, “El problema de las razas en la América Latina”, texto presentado y discutido en la Primera Conferencia Comunista latinoamericana realizada en Buenos Aires en junio de 1929. Reproducido posteriormente en Revista Amauta, año IV, núm. 25, julio-agosto de 1929.
[3] J. C. Mariátegui, “El porvenir de las cooperativas”, publicado originalmente en el periódico Mundial, Lima, 16 de marzo de 1928. Reproducido posteriormente en Revista Amauta, año III, núm. 13, marzo de 1928.
[4] Aníbal Quijano,” Prologo” de Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, Caracas, Fundación Biblioteca Ayacucho, 2007, p. CXXV. En ese sentido, tal como afirma Deni Alfaro Rubbo, no existe en Mariátegui una propuesta de racionalidad alternativa expuesta con total claridad. Según él, la noción acuñada después por Quijano, se encuentra de manera más bien intuitiva en la obra del Amauta, sin haber sido desarrollada de manera consciente y sistemática. No habría en Mariátegui un sistema filosófico coherente e inmutable o una teoría integral, sino más bien una reflexión en forma de ensayo dentro del ámbito de la producción periodística. Ver Deni Alfaro Rubbo, “Aníbal Quijano e a racionalidade alternativa na América Latina: diálogos com Mariátegui”, en Revista Estudos Avançados, volumen 32, núm. 94, São Paulo, 2018, pp. 391-409.
[5] J. C. Mariátegui, “Itinerario de Waldo Frank”. Publicado originalmente en Variedades, Lima, 04/12/1929. Reproducido posteriormente en Alma matinal, Lima, Empresa Editorial Amauta, 1970, p. 162.
[6] Domenico Losurdo, El marxismo occidental. Cómo nació, cómo murió y cómo puede resucitar, Madrid, Editorial Trota, 2019.
[7] Yuri Gómez (Editor), El encuentro. Aricó y Mariátegui en el marxismo latinoamericano, LOM Ediciones, 2025.
[8] J. C. Mariátegui, “El hombre y el mito”, aparecido en el periódico Mundial el 16 de enero de 1925.
[9] Ídem, pág. 182.
[10] Fernando de la Cuadra, “La problemática concepción religiosa en el pensamiento de Mariátegui”. Ponencia presentada en el Simposio Internacional “El Hombre y el Mito. Dogma y herejía para pensar en Mariátegui”, organizado por la Cátedra José Carlos Mariátegui en conjunto con el Centro de Estudios del Pensamiento Iberoamericano (CEPIB-UV), realizado entre los días 25 y 26 de junio de 2025.
[11] Ítalo Calvino, Por qué leer los clásicos, Barcelona, Editora Tusquets, 1993.
[12] J. C. Mariátegui, Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, Caracas, Fundación Biblioteca Ayacucho, 2007.

*De la Cuadra es Doctor en Ciencias Sociales. Editor del Blog Socialismo y Democracia.,miembro del Consejo Consultivo de la Cátedra José Carlos Mariátegui y Colaborador del Centro latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE). Gonzalo Rovira Soto es profesor de Filosofía.

Estrategia

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América Latina es blanco de la ofensiva neocolonial de Trump

Ana Carvalhaes | Luis Bonilla-Molina

En sus primeros nueve meses, la administración Trump ha desplazado buques e infraestructura militar al Caribe, bombardeado balseros acusados de narcotraficantes en la región, emitido arancel de 50% sobre productos de Brasil – porque no acepta el juicio democrático a Bolsonaro y demás golpistas –, además de mantener presión brutal sobre el gobierno de México para que este reduzca a fuerza los flujos migratorios de latinoamericanos en la frontera y combatas sus proprios carteles del narcotráfico.

Estos son solo algunos elementos de una tormenta que va mucho más allá de la personalidad estridente e inestable del primer mandatario estadounidense neofascista. El alevoso asesinato televisado de balseros es una violación a todas las convenciones, estatutos y protocolos internacionales sobre el sometimiento, captura y enjuiciamiento a criminales. (Nadie ha comprobado que los balseros asesinados por misiles norteamericanos no fueran simples pescadores, porque nunca se les dio derecho a la defensa.). Los ataques son la más grande evidencia de que el imperialismo estadounidense bajo Trump impone un giro radical al trato dispensado a la macro región a que sigue considerando su quintal [1].

En el marco del cambio sustantivo en las relaciones de poder global heredadas de la Segunda Guerra Mundial, a las que el autoritario Trump intenta sustituir por la regla “en el planeta mandan los EE. UU”, América Latina no podría pasar incólume. ¿Pero por que México, Brasil y Venezuela son los blancos más inmediatos? Aunque importante, es insuficiente la constatación de que los gobiernos de los tres, a los ojos de los falcones neofascistas capitaneados por Trump, son de izquierda. En la gramática trumpista, entiéndase eso como gobiernos del otro lado de su espectro político-ideológico – o que no son defensores directos y sumisos de los intereses del capital yanque –, no importando las sensibles diferencias entre ellos.

Tan lejos de Dios, tan cerca de Trump

Las presiones sobre el gobierno de Méxicoson casi auto explicativas, teniendo en cuenta su larga frontera común con Estados Unidos, la dependencia económica (más del 80% de las exportaciones mexicanas van al vecino del Norte), además de la fuerza y violencia de los carteles mexicanos de drogas. La retórica agresiva y chantajista contra México empezó en los primeros días de Trump en La Casa Blanca, para imponer a la presidenta Claudia Sheinbaum la supuesta obligación de contener las multitudes de latinoamericanos que históricamente intentaron ingresar a EE UU por el Rio Grande – bajo la amenaza de aranceles del 25%.

La mandataria contestó con el envío de una tropa de 10 mil efectivos a la frontera[2]. La presión se amplió – con la permanente amenaza de ingreso directo de tropas yanques a México, explicitada por el secretario de Estado, Marco Rubio – para que el gobierno vecino tomara medidas más duras en contra los poderosos carteles domésticos, considerados ahora terroristas por el Tío Sam. En el que va de su mandato, Sheinbaum ya deportó a Estados Unidos 26 personas acusadas de pertenecer al alto eslabón del tráfico, logró hacer arrestar más de 30 mil sospechosos de formar parte de las organizaciones criminales (en contra poco más de 12 mil prisiones en los seis años de su antecesor) y ahora em septiembre firmó un acuerdo con los estadunidenses para represión al tráfico transfronterizo de armas, del EE UU  en dirección a México.

Todavía no satisfecha, la administración Trump amenaza también con aranceles más altos si México no deja de importar de China, lo que hace fundamentalmente para complementar su producción de automotores en gran medida exportados hacia el gigante norteño. Los yanques todavía no descartaron tampoco sus planes de campaña de gravar fuertemente las remesas de dólares de ciudadanos mexicanos a su país – actualmente alrededor de 60 000 millones de dólares, casi el 4 % del PIB de México; y de eventualmente lanzar mano de bombardeos por drones a laboratorios de drogas em territorio mexicano. Estas y otras cartas de Trump son armas fundamentales en la práctica de chantaje y amenaza.

Hasta ahora Sheinbaum logró impedir la intervención directa sobre su país, aunque a un costo político alto. Según reportó el New York Times, la gente alrededor de la presidenta, que estaría exasperada con la situación, se queja de que, por más que hagan concesiones, no logran calmarse porque Estados Unidos parece no tener límites en las exigencias. Claudia y sus compañeros de Morena parecen, por su parte, haberse olvidado (o nunca haberse dado cuenta) que así son los imperialismos y muchísimo más el imperialismo agresivo neocolonialista de su parcero Donald.

Brasil, una agresión que le sale por la culata

Frente a Brasil, el ataque de Trump se ha caracterizado por una injerencia directa en asuntos de la política y justicia internas del país sudamericano. Los aranceles de 50% (los más altos hasta ahora, junto con los impuestos a India) sobre las exportaciones brasileras a EE UU no tienen ninguna justificativa económica, aún bajo la lógica proteccionista enloquecida de los falcones del MAGA. La balanza comercial entre los dos países es deficitaria para Brasil y el mercado estadunidense necesita fuertemente de insumos básicos made in Brazil como café, naranja y acero semi acabado.

La explicación de Trump y Rubio para los aranceles fue explícita: el descontento con el juicio (y ahora condenación) de su amigo Jair Bolsonaro y muchos de sus ex auxiliares por intento de golpe el 2022-2023 – lo que los yanques clasifican como “caza a las brujas”[3]. Como ha sido una medida política (seguida de sanciones personales a jueces del Supremo Tribunal y familiares, cuyas visas al país de Norte fueron canceladas), rápidamente el contencioso supuestamente comercial se ha vuelto en Brasil motivo de un gran enfrentamiento del gobierno y sectores democráticos, en contra de la extrema derecha.

La familia Bolsonaro y sus apoyadores se agarraron del ataque imperialista para reivindicarlo, salir a la calle y exigir amnistía a los golpistas, mientras mantenía a un hijo del expresidente en EE UU, gestionando por más ataques. Para lograr su objetivo, se han valido de una alianza parlamentaria con la derecha tradicional oligárquica y corporativista, para hacer votar la amnistía con urgencia al mismo tiempo que votaban un cambio de la Constitución (propuesta de enmienda constitucional, o PEC) para impedir juicios e investigaciones de cualquier tipo a parlamentares y presidentes de partidos.

Calcularon mal, subestimaron a la opinión de las mayorías. La dupla maniobra insufló movilizaciones. El domingo 21 de septiembre cientos de miles de brasileños salieron a las calles y plazas a protestar contra la “PEC del Blindaje” (o PEC del Banditismo, como le apodó la sabiduría popular) y contra la amnistía[4].

El cambio constitucional fue enterrado y, con él, la propuesta de amnistía. De hecho, el embate contra el tarifazo, la postura de apertura a negociación, pero siempre afirmando que la democracia es innegociable, ya había rendido a Lula y su gobierno un alza en apoyo popular. Si es exagerado afirmar que el sentimiento netamente antiimperialista ha logrado mayoría, es verdad que el rechazo a la injerencia yanque y un sentimiento de soberanía han sido fundamentales para la victoria alcanzada por la movilización.

Venezuela, el blanco central

El país latinoamericano y caribeño más amenazado militarmente en este momento es Venezuela, aunque ninguna nación de la región este exenta de esta potencial amenaza a su soberanía territorial. Venezuela y su revolución bolivariana – enterrada por el autoritarismo y la política anti obrera y popular del madurismo – han sido desde siempre una enorme piedra en los zapatos del imperialismo estadunidense. Ahora, los falcones expansionistas de Trump pretenden derrocar a Maduro, aprovechándose de la enorme debilidad interna de su gobierno, para poner en su lugar una alternativa de extrema derecha sumisa a Washington[5].

Pero ¿Por qué ocurre este cambio en la posición de los Estados Unidos si el gobierno de Maduro estaba en negociaciones con ellos desde 2018 y le ha vuelto a garantizar que Venezuela sea un proveedor seguro de petróleo? Esto tiene que ver con el reacomodo global, en el nuevo reparto de territorios de influencia y relaciones de poder que está en construcción.  El gobierno de Trump quiere al frente del gobierno venezolano un rostro de la nueva ultraderecha fascistoide internacional, que en este caso sería María Corina Machado; no quiere inestabilidad en el reordenamiento, sino sumisión absoluta en el nuevo marco. Otra cosa es lo que puede lograr[6].

La cuestión es que ese cambio de régimen en Venezuela no pareciera poder ocurrir sin una intervención directa, en cualquiera de sus modalidades, con el consecuente rechazo que eso podría generar en la opinión pública norteamericana, algo que hay que colocar en la ecuación. Esto está haciendo más compleja la situación. Por eso, lanzan mano del combate militar al tráfico internacional de drogas: para intentar arrancar apoyo doméstico a su política intervencionista[7].De todos modos, la forma como se ha manejado el desplazamiento militar norteamericano sobre las costas venezolanas pareciera ser no una actividad de contra información continuada, sino una operación a gran escala de captura de datos de la población venezolana y regional para medir el efecto del desplazamiento y escenarios futuros. Se trata de una nueva fase del uso de la tecnología de punta para fines de guerra.

La oposición venezolana derechista, liderada por María Corina Machado (MCM) –quien debutó de manera virtual en el reciente encuentro de los patriotas libertarios europeos presidido por Meloni– ha pedido sanciones contra Venezuela en el pasado reciente, sin medir los efectos de estas sobre la población humilde. Pero hoy confía en que sean los soldados norteamericanos quienes desplacen del poder a Maduro y la coloquen en el poder. Para ello, ha ofrecido en bandeja de plata el territorio nacional y sus riquezas. Por supuesto que Maduro no ha sido el mejor ejemplo de nacionalismo ni patriotismo, cuando ha permitido la extracción petrolera por parte de trasnacionales gringas en condiciones neocoloniales no conocidas en la historia patria. Pero nada de ello justifica la convocatoria a mancillar el suelo venezolano.

Por ahora la administración norteamericana pareciera apuntar a un desgaste del gobierno de Maduro, apostando en el surgimiento de fisuras internas y el desplazamiento del poder ´por parte de militares criollos, algo que fracturaría la unidad interna del madurismoy abriría la posibilidad de un escenario Grenada, remozado con los avances tecnológicos del momento. ¿La interrogante es que harán si no ocurre una fractura en el poder interno?

Un eventual gobierno de María Corina Machado y Edmundo González post intervención militar norteamericano, con sus políticas abiertamente anti trabajadores y los remanentes de la oposición chavista disputándole espacios, haría imposible la gobernabilidad. En consecuencia, el objetivo real de los Estados Unidos pareciera ser el ascenso de una dictadura militar en Venezuela con el asesoramiento directo de su parte, incluida la colocación de bases militares en el país.  Esto consolidaría sus propósitos regionales dentro del reordenamiento global.

Se equivoca terriblemente el gobierno de Maduro cuando apela a supuestas diferencias entre Marco Rubio y Trump, asumiendo el papel de consejero protector del inquilino de la Casa Blanca. Lo que ocurre en el Caribe y con Venezuela es una política imperial, no un mal momento de la política norteamericana.

Por otra parte, el desgaste social en Venezuela es tan terrible, que la posibilidad de un ataque extranjero no ha despertado la reacción esperada por parte de la población. El gobierno de Maduro ha activado las milicias y el aparato político del PSUV, pero con alcance mucho menor al que difunden. La única manera de despertar un gran frente nacional de rechazo a la intervención norteamericana pasaría por dar paso atrás a su paquete y medidas aplicadas especialmente a partir de 2018, con una recomposición significativa del salario, devolución de los partidos de izquierda a sus legítimos dirigentes y militantes, amnistía general a los presos políticos y movimiento social, redireccionamiento de la riqueza nacional hacia la recuperación de la seguridad social y la vida material del pueblo. Solo dando cinco pasos atrás el gobierno de Maduro podría generar un cambio en la catastrófica situación actual, pero eso implicaría romper con el programa de la nueva burguesía constituida bajo el rentismo petrolero en los últimos veinte años.

El pueblo venezolano es quien más ha sufrido durante estos 10 años de regresión y asimilación a los intereses del capital por parte del gobierno de Maduro. Millones de venezolanos han tenido que salir a buscar la sobrevivencia más allá de las fronteras patrias, mientras que los que se han quedado en el país viven el drama de la perdda de seguridad social, la inexistencia salarial y el temor a opinar porque pueden ser detenidos.  El pueblo ya ha sufrido demasiado para tener que enfrentar las consecuencias de una operación militar a gran escala. Las bombas, en su mayoría, van a caer sobre las cabezas de gente humilde. Cualquier medida que evite esta crisis debe ser bienvenida.

[1]“Trump Directs Military to Target Foreign Drug Cartels”, New York Times, 08/08/2025. https://www.nytimes.com/2025/08/08/us/trump-military-drug-cartels.html

[2]“Mexico’s President Struggles to Escape Trump’s Growing Demands”, New York Times, 30/08/2025.https://www.nytimes.com/2025/08/30/world/americas/mexico-us-trump-sheinbaum.html

[3]De la carta de Trump a Lula, de 9/7/2025, anunciando los aranceles: «Conocí y traté con el expresidente Jair Bolsonaro, y lo respeté mucho, al igual que la mayoría de los demás líderes de otros países. La forma en que Brasil ha tratado al expresidente Bolsonaro, un líder muy respetado en todo el mundo durante su mandato, incluso por Estados Unidos, es una vergüenza internacional. Este juicio no debería estar teniendo lugar. ¡Es una caza de brujas que debe terminar INMEDIATAMENTE! En parte debido a los insidiosos ataques de Brasil contra las elecciones libres y a la violación fundamental de la libertad de expresión de los estadounidenses (como lo ha demostrado recientemente la Suprema Corte Federal de Brasil, que ha emitido cientos de órdenes de censura SECRETAS e ILEGALES a las plataformas de redes sociales de EE. UU., amenazándolas con multas de millones de dólares y la expulsión del mercado brasileño de redes sociales), a partir del 1 de agosto de 2025, cobraremos a Brasil un arancel del 50 % sobre todas y cada una de las exportaciones brasileñas enviadas a Estados Unidos, aparte de todos los aranceles sectoriales existentes. Las mercancías transbordadas para intentar eludir este arancel del 50 % estarán sujetas a este arancel más elevado.

[4]“Atos contra anistia e PEC da Blindagem reúnem multidões pelo Brasil,”, BBC Brasil, 22/9/2025, https://www.bbc.com/portuguese/articles/c20epdl1v26o

[5] A este respecto, vale leer el análisis de ian Bremmer, del Euroasia Group, Is the US about to invade Venezuela?, in GZero, 3/09/2025. https://www.gzeromedia.com/news/analysis/is-the-us-about-to-invade-venezuela

[6]“EUA vão invadir a Venezuela? Trump faz pergunta não parecer absurda”, coluna de Sylvia Colombo na Folha de S.Paulo,4/9/2025. https://www1.folha.uol.com.br/mundo/2025/09/eua-vao-invadir-a-venezuela-trump-faz-pergunta-nao-parecer-absurda.shtml

[7]“EUA preparam opções de ataques contra alvos dentro da Venezuela, diz TV”,https://www1.folha.uol.com.br/mundo/2025/09/eua-preparam-opcoes-de-ataques-contra-alvos-dentro-da-venezuela-diz-tv.shtml?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=newsfolha

https://vientosur.info/america-latina-es-blanco-de-la-ofensiva-neocolonial-de-trump/

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Chile | Una pedagogía para el Programa de la Unidad Popular: La Escuela Nacional Unificada de Allende

*Por Mariano Yedro y Noelia Naranjo

Salvador Allende nació en 1908 y murió en 1973. Fue médico de profesión pero ejerció la política durante toda su vida. Fue diputado, ministro de salubridad, senador y Secretario General del Partido Socialista chileno. Fue candidato a presidente en cuatro ocasiones y finalmente accedería a ella en 1970, como líder de la Unidad Popular, inaugurando la primera experiencia socialista que llegaba al gobierno por medio de la votación democrática. Su proyecto fue el de la «vía democrática hacia el socialismo».

El programa incluía nacionalizaciones y estatizaciones de áreas económicas claves, reforma agraria, reformas sanitarias, educativas y sociales y la construcción de un Estado popular de base obrera.

Esta política fue contrarrestada por la oposición articulada con EEUU que planteó un escenario de caos económico y de intentos de golpes de Estado. Hay un intento de golpe fallido en junio de 1973 y finalmente el 11 de septiembre de 1973, las Fuerzas Armadas, lideradas por Augusto Pinochet, llevan a cabo el golpe de Estado y Allende muere durante el asalto al Palacio de la Moneda. La controversia sobre si se suicidó o lo mataron sigue hasta hoy.

Hoy Allende y la Unidad Popular perduran como legado, como figuras emblemáticas de la izquierda chilena, recordando su lucha por la justicia social y la transformación del país.

El programa de la Unidad Popular

En los tres años de gobierno la Unidad Popular pudo llevar adelante algunas de las reformas estructurales de su programa:

Construcción del socialismo.
A fines de 1971 se nacionalizó el cobre.
Se nacionalizó la banca, el transporte, el comercio exterior, el sector telefónico, algunas empresas industriales. Cabe destacar que existían otras empresas estatales importantes. En 1943 se había estatizado ENDESA –Empresa Nacional de Electricidad-, en 1946 la CAP -Compañía de Acero del Pacífico- y en 1950 la ENAP – Empresa Nacional del Petróleo-.
También produjo la reforma agraria.
A partir de estas medidas Allende buscaba alcanzar una mayor soberanía, un Estado que plantee la emancipación humana, que redistribuya el ingreso y planifique el desarrollo de la industria, particularmente la liviana. En la UP se desarrolló la industria de la construcción, la alimenticia, la textil y la maquinaria de baja complejidad-. Si bien se llegaron a fabricar autos Fiat, no se lograría desarrollar un proyecto de industria de alta complejidad aunque ese era el horizonte estratégico.
En el marco de este programa también la educación tendría su rol.

La Escuela Nacional Unificada entre socialismo, humanismo y el saber científico-tecnológico.

La Escuela Nacional Unificada (ENU) fue el proyecto educativo más importante de la UP y cuya finalidad fue transformar la estructura de la educación chilena (I). Tuvo tres etapas.

La primera fue cuando el proyecto comenzó a discutirse en diciembre de 1971 en el gran Congreso Nacional Educacional que se hizo en Santiago y que incluyó a 1000 delegados de trabajadores de la educación, a organizaciones estudiantiles, de padres, a la Central Única de Trabajadores, a instituciones de la propia comunidad como las vecinales, a Universidades, a la UNESCO y a  delegaciones extranjeras sindicales y magisteriales, fue un congreso grande, importante.

De ese congreso y de un trabajo posterior saldría el Informe de la ENU que inaugura la segunda etapa. El informe fue presentado en enero de 1973 al Consejo Nacional de Educación y aprobado en marzo de ese año e implementado. Cabe destacar que mientras se realizaba este debate y el informe la UP incrementó la matrícula educativa de 2,5 millones de estudiantes -de los distintos niveles- en 1970 a 3 millones en 1973, un crecimiento promedio anual de 6,54%, el más alto registrado hasta entonces. Porcentualmente la cobertura del sistema se elevó de 47% a 55%.

Pero ¿qué planteó este informe, qué tipo de educación propuso? El sentido de fondo era la construcción de una educación socialista; se trataba de crear un «SISTEMA NACIONAL PARA LA EDUCACIÓN PERMANENTE EN UNA SOCIEDAD DE TRANSICIÓN AL SOCIALISMO». El Ministro de Educación Jorge Tapia lo decía en términos muy generales, la ENU reemplaza «los viejos valores de un orden capitalista individualista, por los de una sociedad socialista y humanista», asegurando «el desarrollo de una cultura nacional libertaria e igualitaria». El enfoque remite al ideal guevariano de la creación del hombre nuevo con sus incentivos morales aunque ello iba de la mano de la liberación de las opresiones materiales, del imperialismo norteamericano y sus aliados vernáculos, la oligarquía chilena.

Pero entonces ¿Qué medidas concretas proponía la ENU según el informe? En primer lugar se trataba de crear, como lo dice el título, una escuela que unificara los distintos niveles: nivel parvulario (0 a 6 años), nivel general (de 7 a 14 años) y nivel politécnico (de 15 a 18 años). La formación en los dos primeros ciclos planteaba una educación humanista y a medida que se avanzaba iba delimitando la formación científico tecnológica. Por otro lado se establecía una escuela unificada en cada barrio o en cada comuna rural con la finalidad de vincularse con las demandas del pueblo a través de los Consejos Escolares. Después había un cuarto ciclo, el universitario. Pero esta era la educación del sistema escolar. El proyecto de la ENU también contemplaba una educación extraescolar, que asistía a adultos mayores y a ancianos/as. La educación era laica y pública y si bien reconocía el sistema privado apostaba a que éste progresivamente tendiera a ser sustituido por el Estado. Estas medidas se acompañaron por otras: mejorar las condiciones de vida del trabajador de la educación; erradicar el analfabetismo; establecer un plan de becas, particularmente sobre los hijos e hijas de trabajadores y campesinos para que accedan y permanezcan en el sistema educativo; mejorar la alimentación de estudiantes –medida Nº 14 de su gobierno, Mejor alimentación para el niño, “Daremos desayuno a todos los alumnos de la enseñanza básica y almuerzo a aquellos cuyos padres no se lo pueden proporcionar” y la emblemática medida Nº15, Leche para todos los niños de Chile- y la gratuidad de materiales escolares; generar nuevas pedagogías de pensamiento crítico; fomentar una educación integral, general y técnica; vincular la educación con el trabajo para el desarrollo industrial. El informe hablaba de la necesidad de estimular un «desarrollo acelerado de la ciencia y la técnica más avanzada para superar la dependencia científica y tecnológica (…) que comprende sectores industriales, mineros, agrícolas, financieros y de servicios». En síntesis, la ENU apuntaba a la creación de una sociedad socialista, de nuevo hombre, de formación general humanista pero atendiendo a la formación científico-tecnológica de la sociedad para el desarrollo industrial chileno y la soberanía nacional. Tenía tres niveles, apuntaba a erradicar el analfabetismo y a atender otras cuestiones sociales como la alimentación y la salud de los estudiantes, fortalecía lo público y se pensaba en contacto con la comunidad a través de los Consejos Escolares.

La oposición y el fin de la ENU

No obstante, si bien la ENU se implementó en marzo de 1973, hacia junio de ese año ya el proyecto había caducado por las condiciones de creciente conflictividad del escenario chileno. La ENU suscitó muchas resistencias y una tenaz oposición la cual publicó en abril del ´73 el informe ENU. El control de las conciencias. Informe crítico emanado por FEUC donde acusaba a los lineamientos de la ENU como «adoctrinadores marxistas» que ejercían un totalitarismo socialista educativo, al que acusaban de siniestro e inhumano, y cercenaba la libertad de conciencia y el pluralismo considerándolo inconstitucional e ilegítimo. Incluso en junio del ’73 los estudiantes de la Universidad Católica de Chile le enviaron una carta abierta al Presidente Salvador Allende solicitando su renuncia a la Presidencia de la República. Para mediados de 1973 la situación de la UP era complicada. Finalmente el 11 de septiembre de 1973 el golpe liderado por Pinochet dio por terminada la experiencia de la Unidad Popular.

La experiencia de la ENU resulta significativa en tanto proyecto educativo pedagógico que permite ser repensado hoy en sus distintas dimensiones, no sólo como experiencia pasada, y abortada. Cuestiones como otro tipo de sociedad, más justa y solidaria, saberes humanistas que permitan reflexionar sobre la complejidad humana, el saber científico tecnológico como base de la independencia tecnológica y la soberanía, las pedagogías críticas que abordan problemas de sus estudiantes y su comunidad, el rol del Estado y de la comunidad en la educación son algunas de estas dimensiones.

Referencias bibliográficas

(I) Soto García, Pamela (2022) Poder popular y democracia: la Escuela Nacional Unificada durante la Unidad Popular.

*Mariano Yedro es Profesor y Licenciado en Historia (UNRC) y Magister en Comunicacion y Cultura contemporánea (UNC). Docente en la UNRC.

*Noelia Naranjo es Licenciada en Ciencia Política y Administración Pública (UNCUYO) Especialista en Docencia Universitaria (UNLP). Docente en UNCuyo. Ambos miembros del Centro de Estudios y Formación en Política Educativa (CEFOPED), asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Chile | Una pedagogía para el Programa de la Unidad Popular: La Escuela Nacional Unificada de Allende- Por Mariano Yedro y Noelia Naranjo

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El sistema de resolución de conflictos wayuu y la toma de decisiones: liderazgo educativo intercultural

Autores: Johnny Alberto Alarcón Puentes y Zaidy Fernández Soto

Universidad del Zulia – Venezuela & Universidad del Norte – Colombia.

RESUMEN

Este trabajo tiene como propósito reflexionar sobre el liderazgo educativo intercultural y abordar la resolución de conflictos en la escuela desde la perspectiva de la normativa wayuu como alternativa. Se aborda lo relativo a la resolución de los conflictos en la escuela desde modelos alternativos, específicamente, la normativa wayuu. Con el fin, de que este liderazgo docente fomente la valoración de la diferencia, respeto y diálogo de saberes como mecanismo para fomentar la identidad cultural. El trabajo se realizó en el departamento de la Guajira, Colombia, en nuestra estancia allí para el dictado de cursos, talleres y seminarios sobre educación intercultural a maestros de distintas zonas del departamento entre el 2017-2022. La investigación se formaliza desde el paradigma cualitativo, fundamentada en el método etnográfico. Los datos recopilados para hacer la reflexión pertinente en este trabajo, son producto de las actividades realizadas y de nuestras vivencias con los maestros wayuu. Como conclusión tenemos que los docentes wayuu deben contribuir con la preservación de las normas de resolución de conflictos wayuu en el contexto educativo, entendiendo que una convivencia sana implica también tener que recurrir a normas incluyentes. Con esto se propiciará un liderazgo desde la matriz cultural étnica.

Palabras Clave: Identidad cultural, Interculturalidad, Liderazgo educativo, Resolución de conflitos Wayuu

El+sistema+de+resolución+de+conflictos+wayuu+y+la+toma+de+decisiones+Liderazgo+educativo+intercultural+(2)

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