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UNICEF Libia: 210 escuelas cerradas, más de 115.000 niños sin educación

UNICEF Libia: 210 escuelas cerradas, más de 115.000 niños sin educación

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia exhorta a las partes en el conflicto de Libia a «que protejan a los niños y niñas en todo momento, a que pongan fin a los ataques contra las escuelas y a que se abstengan de cometer actos de violencia, como los ataques indiscriminados contra la población civil y la infraestructura civil».

Ciudad del Vaticano

El reciente aumento de la violencia en Trípoli y sus alrededores, en Libia, ha tenido consecuencias devastadoras para la educación de los niños y niñas, ya que cinco escuelas han sido destruidas y 210 cerradas, lo que ha dejado a más de 115.000 niños y niñas sin escolarizar en las zonas de Ain-Zara, Abu Salim y Soug al Juma’aa.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia exhorta a las partes en el conflicto de Libia a «que protejan a los niños y niñas en todo momento, a que pongan fin a los ataques contra las escuelas y a que se abstengan de cometer actos de violencia, como los ataques indiscriminados contra la población civil y la infraestructura civil».

Ataques a escuelas y 115.000 niños sin escolarizar

En este contexto, UNICEF informa que el 3 de enero, cuatro escuelas fueron atacadas en Soug al Jum’aa, al este de Trípoli, causando daños considerables y afectando a unos 3.000 estudiantes.

Los recientes ataques contra las instalaciones escolares y la inseguridad en Trípoli y sus alrededores ponen en peligro las vidas de los niños y niñas que acuden a clase todos los días. Tal como se lee en el comunicado de la organización, «ningún padre debe elegir nunca entre la educación de sus hijos y su seguridad. Más que lugares seguros para aprender y crecer, las escuelas de Trípoli se han convertido en lugares de miedo».

Proteger a los niños y niñas en todo momento

A todo esto se suma el hecho de que los niños y niñas no escolarizados corren un mayor riesgo de sufrir violencia y de ser reclutados para el combate.

Es por ello que UNICEF destaca la importancia de defender la educación de las nuevas generaciones, ya que es un derecho básico para todos los niños y niñas, incluso en las zonas afectadas por conflictos. «Los ataques a las instalaciones escolares constituyen una violación muy grave de los derechos de los niños, del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Privar a los niños y niñas de la oportunidad de aprender tiene un efecto devastador sobre su bienestar y su futuro», añade el comunicado.

Asimismo, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia exhorta a las partes en el conflicto de Libia a «que protejan a los niños y niñas en todo momento, a que pongan fin a los ataques contra las escuelas y a que se abstengan de cometer actos de violencia, como los ataques indiscriminados contra la población civil y la infraestructura civil».

Fuente de la Información: https://www.vaticannews.va/es/mundo/news/2020-01/unicef-libia-mas-de-115000-ninos-sin-educacion.html

 

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Migrant in Libya relives brutal detention through sketches

Por:  Samy Magdy.

 

A guard withholds water from a barefoot migrant kneeling in front of him. An emaciated man lies on the ground while a thermostat reads a broiling 43 degrees Celsius. Refugees cower to the ground as bullets whiz by.

These rough pencil sketches by an Eritrean refugee offer a glimpse of the brutal reality of Libya’s migrant detention centers, where thousands have been locked away for months or even years. Most are there after failing to make the perilous crossing to Europe through the Mediterranean Sea.

The artist asked to only be identified by his nickname, Aser, because he fears reprisals from militias for speaking out about what he says are “nightmare conditions” inside the centers. In a country with no functioning government, it is often competing militias who run the detention centers and make money off migrants.

The drawings are based on what Aser, 28, witnessed inside several migrant facilities in Tripoli between September 2017 and October this year. At night, he recalls, he awoke to the sounds of militiamen dragging migrants from their sleep and beating them to get ransoms from their families, mostly in sub-Saharan Africa. Guards withheld food, water and medicine for the same reason.

Libya’s migrant detention centers are rife with abuse, and many have gotten caught in the crossfire of the country’s civil war. One drawing depicts refugees in the crossfire between forces of military commander Khalifa Hifter and militias allied with the United Nations-supported government in Tripoli.

Libya became a major crossing point for migrants to Europe after the death of longtime dictator Moammar Gadhafi in 2011, but Europe now sends money for Libya to prevent migrants from reaching its shores. With increased reports of torture and abuse inside detention centers, Europe’s policy of supporting the Libyan coast guard as it intercepts fleeing migrants has come under growing criticism.

Aser says that often, the only drinking water available inside the hangars where he was kept was a few buckets of water for hundreds of people. He and others went weeks without seeing sunlight, and the crowded centers became breeding grounds for disease. At the last facility where he was held, Abu Salim, he and another migrant, who also spoke on condition of anonymity, said two Eritreans died from what they believed to be tuberculosis.

Aser’s journey began more than four years ago, when he escaped forced military conscription in Eritrea, considered among the world’s most repressive governments. He made his way through Ethiopia and Sudan, and paid $6,000 to traffickers in Libya to secure a place on a boat to Europe. But the vessel was intercepted by the Libyan coast guard.

He ended up in Tripoli in September 2017 and was placed in the first of three centers. Visiting workers from Doctors Without Borders, or MSF, provided him with pencils and paper, and he worked out of the sight of guards. He sometimes hid the drawings with other migrants, and took photos of some sketches before destroying them.

 

In late October, Aser fled to an already overcrowded United Nations-run facility with hundreds of other detainees. Now his hope is that he can be one of the few to qualify for asylum, who are put on flights via Niger and Rwanda to Europe.

In the meantime, he says, his only escape is art.

“I dream that one day I can move out of Libya to develop my skill by gaining additional education,” he said.

___

This story was first published on Dec. 31, 2019. It was updated on Jan. 2, 2020, to correct that the Eritrean refugee making sketches about migrant detention centers in Libya fled conscription in Eritrea, not Ethiopia.

Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved. This material may not be published, broadcast, rewritten or redistributed.

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La escuela digital llega a los refugiados en Líbano y Malaui

Asia/Líbano/05 Enero 2020/compromisorse

En 2019 ProFuturo ha impulsado el trabajo que de forma pionera realiza desde hace tres años en zonas de conflicto para garantizar el acceso a la educación digital de calidad de niñas y niños refugiados. Este curso, el programa impulsado por Fundación Telefónica y ̈la Caixa ̈ ha llevado la escuela digital al campo de refugiados de Dzaleka, ubicado a 30 kilómetros de la capital de Malawi, y consolidado su actuación en Líbano, donde cierra el año habiendo beneficiado a 1.390 refugiados sirios. En 2020 ProFuturo prevé llevar este modelo de intervención educativa a Jordania, donde trabajará con refugiados iraquíes en contextos de educación informal.

Este trabajo se ha dado a conocer esta semana en Ginebra, donde se celebra el primer Foro Mundial Sobre Refugiados con el objetivo de lograr nuevos enfoques y compromisos a largo plazo por parte de gobiernos, instituciones internacionales, organizaciones del ámbito del desarrollo, empresas y sociedad civil para ayudar a las personas refugiadas y a las comunidades que las acogen.

La educación ha sido uno de los focos de los debates de alto nivel que están teniendo lugar en la capital suiza. De acuerdo a datos de la agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que organiza el foro junto a Suiza, Alemania, Costa Rica, Etiopía, Pakistán y Turquía, de los 25,9 millones de personas refugiadas en el mundo, más de la mitad tiene menos de 18 años y 3,7 millones no van a la escuela.

ProFuturo forma parte de un grupo de países e instituciones que impulsan la movilización de recursos y donaciones para promover la inclusión de los refugiados en los sistemas nacionales de educación y ayudar a las comunidades de acogida. En este contexto, ha presentado el trabajo que está realizando en Líbano y Malaui y su contribución para el próximo año a estos proyectos, a los que se sumará Jordania. A finales de 2020, el programa de educación digital de Fundación Telefónica y ̈la Caixa ̈ habrá beneficiado a un total de 3.500 niñas y niños refugiados.

̈El sector privado tiene cada vez más relevancia en las respuestas humanitarias y de desarrollo ̈, ha explicado en Ginebra la directora de Relaciones Internacionales de Fundación Telefónica, Sofía Fernández de Mesa, quien ha recordado que la única manera de crear soluciones educativas sostenibles a largo plazo es a través de medidas colectivas.

Garantizar educación en cualquier contexto

Por eso en 2017 ProFuturo, en colaboración con la Fundación Entreculturas y el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), empezó a adaptar su programa de educación digital a contextos de refugiados con un enfoque integral alineado con los principios de la Red Internacional de Educación en Emergencias (INEE). Este nuevo modelo de intervención educativa busca garantizar, tanto en contextos de educación formal e informal, tres pilares fundamentales: el acceso a la educación, la calidad educativa y la resiliencia de los niños y niñas refugiados.

Partimos de la premisa de que, incluso en situaciones de crisis humanitaria, donde lo más urgente es atender las necesidades inmediatas básicas como la alimentación o tener un lugar donde encontrarse seguro, la educación no puede esperar ̈, explica la directora general de ProFuturo Magdalena Brier.

Apoyo educativo a refugiados sirios en Líbano

El modelo se implementó por primera vez con un proyecto piloto en Líbano, donde ProFuturo ha llevado educación digital de calidad a 1.390 niños refugiados sirios. La actividad empezó en un centro de refuerzo escolar ubicado en Bourj Hammoud, un barrio a las afueras de Beirut. Gestionado por el Servicio Jesuita al Refugiado (JRS), el centro atiende a refugiados sirios que ya están inscritos en el sistema educativo público libanés, en el que el idioma y currículo es distinto al de sus países de origen. En horario extra escolar ProFuturo ofrece a los alumnos refuerzo pedagógico, principalmente de idiomas (francés e inglés), y apoyo con los deberes.

En 2018, ProFuturo comenzó a trabajar también en el Valle de la Bekaa, ubicado a pocos kilómetros de la frontera con Siria y donde se han instalado la mayoría de los asentamientos informales de refugiados sirios. En colaboración con la Fundación Kayany y la Universidad Americana de Beirut (AUB), ProFuturo ha implementado su programa en 13 centros de aprendizaje gestionados por varias ONGs para cubrir las necesidades educativas de niños y niñas que no tienen acceso a la formación reglada.

Matemáticas e inglés en Malaui

Ante el dramático aumento del número de personas refugiadas en las últimas dos décadas como consecuencia de conflictos abiertos en el mundo, en 2019 ProFuturo ha ampliado su acción educativa en estos contextos. En septiembre, el programa de Fundación Telefónica y ̈la Caixa ̈ empezó a trabajar en Malaui, donde ha empezado a implementar su propuesta educativa en el campo de refugiados de Dzaleka, que acoge a unas 40.000 personas, en su mayoría procedentes de la vecina República Democrática del Congo.

En colaboración con JRS, el programa se implementa en el único colegio de educación primaria que hay en el campo de refugiados, donde estudian unos 4.000 alumnos. ProFuturo provee equipamiento tecnológico y, a través de capacitación docente y metodologías de enseñanza innovadoras, trabaja para reforzar los conocimientos de matemáticas e inglés de los alumnos de tercero y quinto de primaria durante las horas lectivas. Además, en dos salas contiguas a la escuela, construidas recientemente por la ONG Manos Unidas, ha puesto a disposición de los alumnos contenido digital y materiales interactivos para que puedan reforzar su experiencia de aprendizaje cuando no estén en el aula. En este espacio, también se atiende a personas adultas y a niños y niñas que no acceden a la educación formal. En menos de tres meses ProFuturo ya ha beneficiado a 1.616 niños y niñas en Malaui.

El coordinador del proyecto en terreno, Mwaiwathu Phiri, destaca la importancia de que los refugiados puedan tener acceso a educación digital y a la tecnología que usan niños en otras partes del mundo. ̈Les hace sentirse importantes y les motiva a ir a la escuela. Están deseando tocar las tablets y aprender nuevas habilidades ̈, añade.

Fuente: https://www.compromisorse.com/rse/2020/01/02/la-escuela-digital-llega-a-los-refugiados-en-libano-y-malaui/

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España: Matronas crean un manual de educación sexual para desterrar la mutilación genital femenina

Europa/España/05 Enero 2020/Diario enfermero

Se estima que más de 140 millones de mujeres y niñas en el mundo han sufrido mutilación genital femenina. Una práctica que constituye una forma clara de discriminación contra las mujeres. Aunque es propia de países en África y Oriente Medio, persiste en las poblaciones emigrantes de Europa occidental, Norteamérica, Australia y Nueva Zelanda. España es uno de los países que se ha convertido en destino de personas procedentes de países donde se practica, por esta razón, un equipo de matronas de distintos hospitales de Madrid y Asturias han elaborado un programa de educación interdisciplinar para que los profesionales sepan cómo prevenir y enfrentarse ante casos de mutilación genital femenina (MGF). Las profesionales sanitarias han centrado este programa en la educación sexual de mujeres que pueden ser víctima de esta práctica .

«Los profesionales sanitarios dedicados a la salud Materno-infantil son quienes están más en contacto con estas mujeres, tanto en Atención Primaria como en Atención Especializada. El profesional de  enfermería es el personal  sanitario  por excelencia destinado a la  Educación para la Salud (EPS)  y más concretamente, la matrona, quien acompaña a la mujer en todas las fases de su ciclo vital, pudiendo detectar casos de MGF durante el seguimiento del embarazo, en el momento del parto o incluso durante la realización de una citología para la detección precoz de cáncer de cérvix. Por eso creemos necesario contar con instrumentos que nos ayuden a mejorar nuestros conocimientos, actitudes y aptitudes para prevenir, detectar precozmente y tratar las complicaciones derivadas de la MGF en mujeres y niñas, así como intentar que esta práctica sea abandonada a nivel mundial», introduce Cristina González, matrona del Hospital Universitario La Paz de Madrid y una de las responsables del programa de Educación para la Salud que ha sido publicado en la Revista Metas de Enfermería.  

Situación en España

De acuerdo a los datos publicados en el estudio, en España se estima que unas 17.000 niñas podrían estar en riesgo de ser mutiladas. Además especifica que Cataluña y la Comunidad de Madrid son las regiones que cuentan con mayor número de mujeres procedentes de países en los que existe esta práctica. Ante esta situación, las matronas responsables de este programa de educación para la salud se centraron en la educación sexual, considerándola esencial para erradicar esta práctica. En primer lugar, el programa, especifica las consecuencias que tiene la MGF para las mujeres -con el objetivo de que quien lo imparta tenga las claves para identificar a las víctimas- y después se centra en dotar a las mujeres de los conocimientos, actitudes y habilidades para tener una vivencia positiva de su sexualidad.

Además, consideran esencial impartir este programa en un contexto adecuado «en las poblaciones en las que se realiza la MGF es frecuente que la sexualidad esté ligada a la vergüenza y la culpa. Por este motivo, la aproximación a la sexualidad no se podrá realizar en estos grupos directamente, sin un trabajo previo en otros campos que propicien un acercamiento continuo a la cultura, y posteriormente a la sexualidad y a la MGF. Para favorecer su abordaje, este tipo de programa ha de incluirse en grupos ya establecidos con otros objetivos como complemento a su formación. Debido a que la captación de mujeres víctimas de MGF es muy compleja, y más aún, tratar de forma directa el problema, es clave que realizarlo en un entorno donde ya exista cierta predisposición social, donde se aborden otras problemáticas de estas mujeres. Creemos que es importante llevarlo a cabo en grupos de encuentro de mujeres, en las que ya existe una sensibilización previa sobre discriminaciones sociales y roles de género», concreta la matrona e investigadora Cristina González.

Un programa de un año

El programa, que consta de seis sesiones, está proyectado para que se realice por tanto en un espacio cedido por una ONG colaboradora donde ya habrá un trabajo previo de acercamiento a estas mujeres. Cuenta con una periodicidad semanal y se ha previsto para que tenga una duración anual, donde en los 120 minutos de duración se hará un acercamiento a las mujeres que participen en él. Los temas que prevé son diversos, desde una introducción a la sexualidad en términos generales o talleres prácticos para que las mujeres conozcan su cuerpo.  Al terminar el taller las participantes deberán contestar un cuestionario de evaluación para que las responsables del programa evalúen con los indicadores del programa si ha resultado efectivo, si no fuese así, las responsables del programa de educación para la salud indican que se propondrán perspectivas de mejora. 

Una iniciativa esencial para erradicar una práctica que parece muy lejana pero cada vez está cobrando más presencia en nuestro país. A través de una herramienta muy útil y efectiva como es la educación sexual.»La educación sexual constituye una herramienta necesaria, privilegiada y útil para el abordaje de la prevención de las mutilaciones genitales femeninas y, por ende, la salud sexual. Hay que tener en cuenta claves interculturales sobre sus vivencias, sus circunstancias, sus necesidades, sus demandas y, por supuesto, sus formas de relacionarse y su sexualidad», concluye Cristina González.

Fuente: https://diarioenfermero.es/matronas-crean-un-manual-de-educacion-sexual-para-desterrar-la-mutilacion-genital-femenina/

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Una escuela de oficios para los huérfanos de Kampala

Reseñas/Uganda/04 Enero 2020/El país

Una visita al centro de estudios Uganda Children’s Centre, que abrió sus puertas en 1998 en la capital del país africano, donde niños y adolescentes necesitados y sin familia son acogidos para aprender una profesión

El centro de estudios Uganda Children's Centre nace en 1998 como escuela vocacional en Kampala, la capital de Uganda, Allí, niños y adolescentes necesitados son acogidos para aprender un oficio. En el año 2018, este país contaba con 42.7 millones de habitantes de los que el 23% se consideran analfabetos. Además, el 4% de la población está desempleada y otro 25% vive en límites de extrema pobreza.1) El centro de estudios Uganda Children’s Centre nace en 1998 como escuela vocacional en Kampala, la capital de Uganda, Allí, niños y adolescentes necesitados son acogidos para aprender un oficio. En el año 2018, este país contaba con 42.7 millones de habitantes de los que el 23% se consideran analfabetos. Además, el 4% de la población está desempleada y otro 25% vive en límites de extrema pobreza.Instituto Makindye es el nombre que recibe este centro debido a la demarcación territorial en la que se encuentra, dentro del distrito de Kampala. “Nosotros queríamos que el local estuviera más cerca de la gente de las comunidades locales”, afirma Fred Kakembo, director y cofundador de este proyecto.

2) Instituto Makindye es el nombre que recibe este centro debido a la demarcación territorial en la que se encuentra, dentro del distrito de Kampala. “Nosotros queríamos que el local estuviera más cerca de la gente de las comunidades locales”, afirma Fred Kakembo, director y cofundador de este proyecto.Uno de los problemas en Uganda es el alto índice de natalidad en mujeres que no cumplen la mayoría de edad. De acuerdo con el centro de estadística nacional, una de cada cuatro adolescentes, de entre 15 y 19 años, está embarazada.
3) Uno de los problemas en Uganda es el alto índice de natalidad en mujeres que no cumplen la mayoría de edad. De acuerdo con el centro de estadística nacional, una de cada cuatro adolescentes, de entre 15 y 19 años, está embarazada.Sarah Nalubwama Birungi es una estudiante que se esfuerza por conseguir el Certificado Nacional de Servicios Electrónicos, un título no muy común entre mujeres, y que requiere estudios en matemáticas. En ausencia de la profesora, ella realiza sus operaciones en la pizarra. El joven de la camisa de cuadros se llama Peter Sentume y es un huérfano patrocinado por una organización cristiana llamada Watato. También está decidido a terminar sus estudios.4) Sarah Nalubwama Birungi es una estudiante que se esfuerza por conseguir el Certificado Nacional de Servicios Electrónicos, un título no muy común entre mujeres, y que requiere estudios en matemáticas. En ausencia de la profesora, ella realiza sus operaciones en la pizarra. El joven de la camisa de cuadros se llama Peter Sentume y es un huérfano patrocinado por una organización cristiana llamada Watato. También está decidido a terminar sus estudios.Algunos materiales y actividades de la clase de Física. Fred Kakembo, el director del centro, comenta lo mucho que admira a una de las profesoras especializadas en la materia, de nombre Itungo.5) Algunos materiales y actividades de la clase de Física. Fred Kakembo, el director del centro, comenta lo mucho que admira a una de las profesoras especializadas en la materia, de nombre Itungo.Ivan Ogeng, estudiante de Ferretería, llegó al centro de la mano de SOS, un orfanato encargado del cuidado de niños que son abandonados por sus familias a las puertas del mismo centro, en contenedores de basura, o en similares circunstancias.6) Ivan Ogeng, estudiante de Ferretería, llegó al centro de la mano de SOS, un orfanato encargado del cuidado de niños que son abandonados por sus familias a las puertas del mismo centro, en contenedores de basura, o en similares circunstancias.Uno de los oficios que ofrece este centro es el de peluquería y estética, elegido principalmente por mujeres adolescentes. Alguna de ellas ya son madres y deben asistir a la escuela con sus hijos para no perder la clase. Otras de las profesiones ofertadas son: informática, electrónica e instalaciones eléctricas, moda y diseño, restauración, forja, mecánica, fontanería, albañilería, decoración y organización de eventos, negocios y administración y gestión de empresas.7) Uno de los oficios que ofrece este centro es el de peluquería y estética, elegido principalmente por mujeres adolescentes. Alguna de ellas ya son madres y deben asistir a la escuela con sus hijos para no perder la clase. Otras de las profesiones ofertadas son: informática, electrónica e instalaciones eléctricas, moda y diseño, restauración, forja, mecánica, fontanería, albañilería, decoración y organización de eventos, negocios y administración y gestión de empresas.Corte y confección es una de las profesiones estrella. En su mayoría acuden mujeres, aunque también hay algún hombre, como Israel Muluzi. Tiene 17 años y trabaja en una barbería por la tarde, después de las clases, para poder pagarse el curso y obtener el certificado en Moda y Diseño. 8) Corte y confección es una de las profesiones estrella. En su mayoría acuden mujeres, aunque también hay algún hombre, como Israel Muluzi. Tiene 17 años y trabaja en una barbería por la tarde, después de las clases, para poder pagarse el curso y obtener el certificado en Moda y Diseño.El material inicial y las herramientas para el aprendizaje de un oficio son donadas por patrocinadores en la mayoría de los casos. “Cuando el patrocinio termina, somos nosotros quienes los compramos con el dinero de la matrícula” dice Fred Kakembo. “Es un reto, puesto que las herramientas y equipos son muy caros ya que el Gobierno todavía no ha quitado los impuestos sobre esos productos. Ni siquiera aportan subvenciones para instituciones privadas” afirma el director.9) El material inicial y las herramientas para el aprendizaje de un oficio son donadas por patrocinadores en la mayoría de los casos. “Cuando el patrocinio termina, somos nosotros quienes los compramos con el dinero de la matrícula” dice Fred Kakembo. “Es un reto, puesto que las herramientas y equipos son muy caros ya que el Gobierno todavía no ha quitado los impuestos sobre esos productos. Ni siquiera aportan subvenciones para instituciones privadas” afirma el director.Los estudiantes acuden a clase de forma voluntaria y comprometida. Según Fred Kakembo, director del centro, “Se puede decir que ellos son los que construyen este centro con su colaboración e implicación”.10)Los estudiantes acuden a clase de forma voluntaria y comprometida. Según Fred Kakembo, director del centro, “Se puede decir que ellos son los que construyen este centro con su colaboración e implicación”.En el centro de formación, son los propios alumnos quienes deciden qué estudiar para ser profesionales en un oficio concreto y salir de la pobreza en la que se encuentran. Kampala cuenta con 47.730 huérfanos de 0 a 17 años de los que 41.848, de seis a 17 años, no están escolarizados.11) En el centro de formación, son los propios alumnos quienes deciden qué estudiar para ser profesionales en un oficio concreto y salir de la pobreza en la que se encuentran. Kampala cuenta con 47.730 huérfanos de 0 a 17 años de los que 41.848, de seis a 17 años, no están escolarizados.Mercy Mwagala es una estudiante keniana de Moda y Diseño. Lleva dos años en la escuela, donde también reside. Sus padres, que viven en Kenia, pagan la matrícula del curso.12) Mercy Mwagala es una estudiante keniana de Moda y Diseño. Lleva dos años en la escuela, donde también reside. Sus padres, que viven en Kenia, pagan la matrícula del curso.El número de estudiantes graduados en los últimos 10 años que ha obtenido un certificado profesional supera los 2.000.13) El número de estudiantes graduados en los últimos 10 años que ha obtenido un certificado profesional supera los 2.000.Emma Semanza es un congolés que trabaja como cocinero del centro de estudios desde hace ocho años.14) Emma Semanza es un congolés que trabaja como cocinero del centro de estudios desde hace ocho años.Aula de forja y herrería. En la imagen se aprecia el caos que reina en esta sala, llena de materiales donados por patrocinadores que pagan la matrícula de algunos de los alumnos. 15) Aula de forja y herrería. En la imagen se aprecia el caos que reina en esta sala, llena de materiales donados por patrocinadores que pagan la matrícula de algunos de los alumnos.

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/12/23/album/1577119202_301762.html#foto_gal_1

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La sociedad de Togo saca los plásticos de sus aguas

África/Togo/04 Enero 2020/El país

Ocho millones de toneladas de plástico acaban en los océanos cada año. La presencia de desechos marítimos amenaza la biodiversidad y la forma de vida de la comunidad tradicional de pescadores del litoral togolés donde los ciudadanos se movilizan para hacer frente a la contaminación marina

Varios pescadores retiran plásticos de las redes en la playa de Lomé, en Togo. El crecimiento de la población en la capital, consecuencia del éxodo rural, junto a los malos hábitos de los ciudadanos, provoca que la presencia de plásticos en la costa del área metropolitana esté creciendo drásticamente en los últimos años. Según el Foro Económico Mundial, el peso de residuos plásticos en mares y océanos superará al peso de todos los peces del planeta en 2050.1 Varios pescadores retiran plásticos de las redes en la playa de Lomé, en Togo. El crecimiento de la población en la capital, consecuencia del éxodo rural, junto a los malos hábitos de los ciudadanos, provoca que la presencia de plásticos en la costa del área metropolitana esté creciendo drásticamente en los últimos años. Según el Foro Económico Mundial, el peso de residuos plásticos en mares y océanos superará al peso de todos los peces del planeta en 2050.
Cuando los pescadores recogen las redes, clasifican las capturas. También los residuos plásticos, que quedarán acumulados en la playa como si fuesen montañas de arena. Puesto que la capital togolesa no cuenta con un servicio de gestión de residuos diario, la marea y el viento se encargan de devolver los desechos al mar.
2 Cuando los pescadores recogen las redes, clasifican las capturas. También los residuos plásticos, que quedarán acumulados en la playa como si fuesen montañas de arena. Puesto que la capital togolesa no cuenta con un servicio de gestión de residuos diario, la marea y el viento se encargan de devolver los desechos al mar.
Después llegan los miembros de la asociación ERD Afrique que recogen desechos, en su mayoría plásticos. Estos ciudadanos realizan diversas actividades para la protección del litoral de la capital togolesa. Se espera que en 2050, la población africana se duplique, lo que conllevara un aumento de los desechos plásticos en todo el continente. Los problemas medioambientales como su acumulación en el litoral togolés se agravarán si no surgen iniciativas civiles ya que por ahora los Gobiernos no aplican todas las medidas necesarias para hacerles frente.
3 Después llegan los miembros de la asociación ERD Afrique que recogen desechos, en su mayoría plásticos. Estos ciudadanos realizan diversas actividades para la protección del litoral de la capital togolesa. Se espera que en 2050, la población africana se duplique, lo que conllevara un aumento de los desechos plásticos en todo el continente. Los problemas medioambientales como su acumulación en el litoral togolés se agravarán si no surgen iniciativas civiles ya que por ahora los Gobiernos no aplican todas las medidas necesarias para hacerles frente.Kossi Mawuli, es el presidente de la asociación ERD Afrique. ”Realizamos diversas actividades para proteger la biodiversidad y mantener la costa limpia y también programas sensibilización”.4Kossi Mawuli, es el presidente de la asociación ERD Afrique. ”Realizamos diversas actividades para proteger la biodiversidad y mantener la costa limpia y también programas sensibilización”.
La mayoría de los desechos que se encuentran en la playa son bolsas de plástico provenientes del mar. Según ONU Medio Ambiente, 500.000 millones de ellas acaban cada año en mares y océanos. En Togo, a pesar de que hay una prohibición en la producción, importación, distribución y comercialización de plásticos no biodegradables, la presencia de bolsas de plástico de un solo uso es elevada.5 La mayoría de los desechos que se encuentran en la playa son bolsas de plástico provenientes del mar. Según ONU Medio Ambiente, 500.000 millones de ellas acaban cada año en mares y océanos. En Togo, a pesar de que hay una prohibición en la producción, importación, distribución y comercialización de plásticos no biodegradables, la presencia de bolsas de plástico de un solo uso es elevada.Dopo Koffi Mali es el director de Medio Ambiente y Protección de la Naturaleza del Golfo. “Si no paramos la contaminación, habrá graves consecuencias en la biodiversidad. Hemos encontrado tortugas muertas en la playa con plásticos en el estómago”. Para Koffi, actividades como las realizadas por ERD Afrique son importantes para la protección del litoral.6 Dopo Koffi Mali es el director de Medio Ambiente y Protección de la Naturaleza del Golfo. “Si no paramos la contaminación, habrá graves consecuencias en la biodiversidad. Hemos encontrado tortugas muertas en la playa con plásticos en el estómago”. Para Koffi, actividades como las realizadas por ERD Afrique son importantes para la protección del litoral.Operarios del ayuntamiento recogen los desechos retirados por los miembros de ERD Afrique. El consistorio de Lomé apoya logísticamente las actividades de limpieza. Una vez los voluntarios de la asociación los junta, un camión municipal los lleva a un vertedero.7 Operarios del ayuntamiento recogen los desechos retirados por los miembros de ERD Afrique. El consistorio de Lomé apoya logísticamente las actividades de limpieza. Una vez los voluntarios de la asociación los junta, un camión municipal los lleva a un vertedero.Pescadores extrayendo una red en la playa de Lomé. Entre 20 y 30 personas tardan una media de tres horas en sacarla del mar. Los patrones o dueños de las redes, se quejan que después de repartir la captura entre los pescadores, los beneficios que quedan son mínimos.8 Pescadores extrayendo una red en la playa de Lomé. Entre 20 y 30 personas tardan una media de tres horas en sacarla del mar. Los patrones o dueños de las redes, se quejan que después de repartir la captura entre los pescadores, los beneficios que quedan son mínimos.Pescadores sacando una 'pirogue' del agua después de un día de faena. Debido a la presencia de plastico en el litoral, las embarcaciones se ven obligadas a alejarse cada vez más de la costa, lo que conlleva un mayor gasto de carburante que se traduce en la reducción de ingresos. Al igual que surgen iniciativas por parte de los pescadores, existen colectivos que se quejan de sus hábitos: “Tiran todos sus desechos al mar, no están concienciados de los efectos. Hace falta más educación”, afirma Modeste Awokou, presidente de la asociación de marinos mercantes del puerto de Lomé.9 Pescadores sacando una ‘pirogue’ del agua después de un día de faena. Debido a la presencia de plastico en el litoral, las embarcaciones se ven obligadas a alejarse cada vez más de la costa, lo que conlleva un mayor gasto de carburante que se traduce en la reducción de ingresos. Al igual que surgen iniciativas por parte de los pescadores, existen colectivos que se quejan de sus hábitos: “Tiran todos sus desechos al mar, no están concienciados de los efectos. Hace falta más educación”, afirma Modeste Awokou, presidente de la asociación de marinos mercantes del puerto de Lomé.Togbui Adéla, una especie de líder de un barrio togolés y padrino de ERD Afrique, visitando las actividades de limpieza. “Hay que revalorizar la playa, porque posee un gran valor económico. Si continuamos así no habrá marcha atras”. Para Togbui, la conservación de la biodiversidad importa.10 Togbui Adéla, una especie de líder de un barrio togolés y padrino de ERD Afrique, visitando las actividades de limpieza. “Hay que revalorizar la playa, porque posee un gran valor económico. Si continuamos así no habrá marcha atras”. Para Togbui, la conservación de la biodiversidad importa.

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/12/31/album/1577789246_061051.html#foto_gal_10

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Un futuro digital para Burkina Faso

África/Burkina Faso/03 Enero 2020/El país

‘OuagaLab’ lleva ocho años fabricando prototipos tecnológicos y dando alas a la imaginación de jóvenes autodidactas, en la capital de un país en el que más de la mitad de la población tiene menos de 30 años

“Con una impresora 3D podemos hacer infinitas impresoras 3D”, dice riendo Gildas Guiella, el fundador de primer FabLab —laboratorio de fabricación digital— en África Occidental. La primera impresora de OuagaLab en Uagadugú, Burkina Faso, fue una donación anónima y, a partir de entonces, el entusiasmo de los jóvenes del laboratorio digital hizo el resto. “Ahora, simplemente, compramos algunos componentes e imprimimos los demás, y entonces ensamblamos nuevas impresoras 3D; ya contamos con unas nueve y, con ellas, proveemos de prótesis a la industria biomédica y construimos prototipos de máquinas bajo pedido. Hemos llegado a hacer una mano ortopédica”, cuenta Guiella, a su paso por Madrid, donde participó del taller Grigri Pixel en torno a la hospitalidad.

Gildas, que estudió ingeniería electrónica e informática, empezó a ilusionarse con un laboratorio participativo cuando todavía estaba en la universidad y asistió a un evento de InnovAfrica. En aquel encuentro se habló de los FabLabs y el concepto se materializó en máquinas que, enseguida, él y algunos compañeros comenzaron a montar. De ahí que, en 2011, Guiella reuniera a otros amigos y conocidos para esparcir la idea de que no solo estaba en sus manos discutir sobre su destino sino también construir cosas que ayudaran a hacer realidad cualquier idea. Ahora tiene 35 años y es el mayor del equipo que lleva adelante el laboratorio OuagaLab, compuesto por unos siete integrantes, de los que el menor tiene 19 años.

De aquellos días inspiradores salió también la convicción de que tenían que crear “un modelo de laboratorio que fuera posible de sostener” en su contexto y para afrontar su “problemática específica”. Porque si algo no elude Guiella es el hecho de saber que vive y trabaja en un país con escasa escolarización, situado entre los últimos del mundo en desarrollo humano y, al mismo tiempo, con el 60% de la población de menos de 30 años: “Empezamos por formar gente en electrónica, cartografía y programas informáticos de código abierto, dándoles herramientas con las que los chicos podrían trabajar en el futuro, en el ámbito digital. Y entonces se creó una comunidad en torno a ese aprendizaje, una comunidad ética con las mujeres y donde no importaba la formación académica de cada uno, sino sus ganas y su compromiso”.

Con el componente humano predispuesto, OuagaLab necesitó un espacio físico en el que funcionar y convocar a nuevos participantes. Así, arrancaron con un terreno cedido por la familia Guiella y pudieron construir los tres edificios con los que cuentan hoy en la capital de Burkina Faso, gracias a una acción de crowdfunding, en 2013, en la que consiguieron algo más de siete mil euros para levantar las primeras paredes con sus propias manos. Entonces, el OuagaLab tuvo su primera sede: “Un FabLab, más allá de la definición clásica, es para mí un espacio que da esperanza y competencias, sobre todo, de vida comunitaria, que trae consigo transformación intelectual y social. Un laboratorio de fabricación no son las máquinas, sino las personas de esa comunidad. Ponemos el acento en el trabajo colaborativo y en el do it yourself, pero para dar soluciones adaptadas a nuestro contexto”, según la definición de su fundador.

Quizá sea cierto que las máquinas son la excusa por la cual se acerca la gente a hacer cosas con otra gente. Hoy, los que encabezan la asociación son cinco varones y dos chicas, de los cuales tres no han ido a la universidad: Son gente apasionada que aprende de manera autodidacta. Por ejemplo, el principal artífice de los ensayos en impresión 3D es un chico que no terminó el bachillerato: “Lo principal es el interés. Hay jóvenes que no saben leer porque nunca ha ido a la escuela y utilizan internet porque han desarrollado la imaginación y diferentes capacidades para retener la información a su manera”.

¿Cuáles son esas otras particularidades de Burkina Faso a las que se refiere el inventor? “Por ejemplo, en el ámbito educativo, ningún maestro o profesor puede mandar a sus alumnos a buscar información en Internet, porque eso sería un castigo: la conexión a Internet es carísima con respecto a los ingresos medios de la población. Tener datos puede costar unos 17 euros por mes, frente a un salario básico que apenas alcanza los 50 euros mensuales. Tampoco hay Red en las casas ni en la calle. Solo las empresas tienen acceso a un router. Y en la universidad, sí hay conexión WiFi, pero es tanta la cantidad de gente intentando conectarse que el sistema colapsa”, explica Gildas.

Frente a este panorama, la respuesta del OuagaLab fue desarrollar una caja educativa para los estudiantes, provista de una tarjeta electrónica y una antena WiFi, y que contiene contenidos pedagógicos de todos los niveles que han sido cargados en el laboratorio. Los usuarios pueden, así, conectarse a esos dispositivos para, a su vez, descargar la información allí disponible.

Estos jóvenes innovadores financian sus propios proyectos a través de la provisión de soluciones tecnológicas para el tercer sector (organizaciones que trabajan en servicios, como la educación o la agricultura, entre otros). Por un lado, elaboran sus propios planes y, por otro, facturan servicios como la fabricación y los ensayos de un secador a energía solar, o el desarrollo de una aplicación para que los apicultores comercialicen la miel. “Somos un espacio de innovación y de intermediación”, recalca el fundador.

Otras posibilidades de financiación son los proyectos conjuntos con Naciones Unidas en materia de agricultura, reciclaje, energía o salud, o el patrocinio con los fondos de la francofonía, que aporta el estado francés. “Nosotros elegimos”, advierte Guiella. Y así, eligiendo bien, han llegado a consolidar tres espacios: un edificio de coworking, una incubadora de empresas y el FabLab, que es un espacio abierto a los jóvenes y en el que se factura a las empresas externas que quieran desarrollar allí sus prototipos tecnológicos. El objetivo ahora es la autonomía financiera.

Gildas, que ha acompañado también el nacimiento de otros FabLabs en Mali, Togo, Benín, Níger, Costa de Marfil y Chad, se prepara para un encuentro conjunto de laboratorios de fabricación del continente, en noviembre, en Benín. Su lema es no perder la esperanza, esa que nota que escasea entre los migrantes africanos que llevan tiempo dando vueltas por Europa. “Yo les confirmo que las cosas se mueven y que hay mucho por hacer allí, en casa, pero no les digo que vuelvan, porque puede que a ellos les resultaría muy difícil volver a enraizarse. Lo que sí hay que hacer es recuperar la esperanza, donde quiera que uno viva”.

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/12/12/planeta_futuro/1576163731_151450.html

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