Robert Lumu’s photograph of 9-year-old Jemba John, sitting and reading with his peers at his school in Central Uganda, where Albinism is still considered a curse, is the winner of the 2020 GEM Report photo competition on inclusion and education. The competition was calling for photos that capture either the essence of inclusive education or help depict some of the key challenges standing in its way, illustrating different interpretations of inclusive education from around the globe and influencing the way people think through images.
The caption to Lumu’s photo speaks for itself. “As the first term of 2019 began on 4 February, amongst the learners who reported at Kanziira Islamic primary school in Kiboga district was a young, zealous and courageous young boy, Jemba John. Now ten years old, Jemba lives with his grandmother in the villages of Kanziira. He is a happy young boy living with Albinism.
In most rural areas of Uganda, children living with disabilities or with Albinism still face big challenges of discrimination by both their immediate relatives and communities at large. They are considered to be a curse in the family. Discrimination towards people living with Albinism in particular is one of the major issues in Uganda and some other African countries that needs special attention. Children living with Albinism need a lot of protection.
In an effort to promote inclusiveness in education and protect children living with disabilities and Albinism, an NGO called Building Tomorrow champions this cause in the hard-to-reach communities of Uganda where I served as a fellow for two years between 2018 – 2019. I joined an initiative to include Jemba, a boy living with Albinism who was side-lined in class for years due to his skin appearance. I worked hand-in-hand with the different stakeholders including Jemba’s grandparents who are his guardians, the school administration, school management committee, and community education volunteers.
In February 2019, Jemba was admitted into the Kanziira Islamic primary school in Kiboga district, Uganda, in primary one class where he was made to share a desk with other pupils. This served as a clear indicator that every child is like any other. Within a few weeks, Jemba had many friends and they could read books together and play together. Jemba could narrate stories better than any of the other children which made him popular throughout the entire school.
Jemba is currently one of the happiest learners at school, although he still has challenges getting necessary skin protection supplies which are expensive for him and his grandparents to afford. Sometimes, especially during hot sunny seasons, this makes his life difficult as he is highly affected by the sun’s heat on his skin and light on his eyes. He needs protective sun lotions and glasses to help him move at the same pace as other learners”.
The 2020 GEM Report, due out on 23 June 2020 will cover inclusion in education, addressing all those excluded from education with disabilities, such as Jemba, but also looking at the exclusion of girls, the poor, migrants, those in rural areas, refugees, ethnic and linguistic minorities, LGBTI communities. Pictures speak louder than words when it comes to explaining the way inclusion in education works in practice. This is why the GEM Report launched an international photo competition to seek out new and original images to complement its innovative findings and analysis. As with every year, the winning photographer was chosen by a panel convened by the GEM Report, received a prize, and the chance to have their photographs featured in the 2020 GEM Report.
We will be featuring the top finalists’ submissions on our @gemreport Instagram page in a photo series over the coming weeks.
Seguimos ofreciéndote propuestas de música, fotografía, cine y literatura para amortiguar el tedio y la inquietud de la cuarentena
Seguimos intentando endulzar el confinamiento con música, fotografía, cine, libros y todas las cosas buenas disponibles para hacernos más llevadero el encierro y conocer mejor el continente de aquí al lado. Como ya saben, se trata de una iniciativa que emprendemos cada semana y que se irá nutriendo fundamentalmente con descubrimientos, novedades y propuestas en redes. Iniciativa de resistencia y urgencia, esperamos que sea efímera y que ayude de alguna forma a aquellos a los que alcance.
Manel Ruiz, El Especialista, también sube sesiones a Mixcloud en las que la música africana o con influencia afro es una pieza fundamental. Un ejemplo es esta, íntegramente a vinilo, que según su artífice es una apuesta por un sonido más africano, siempre desde su particular prisma no necesariamente «folclórico o realmente africano». Lleva high life, afrobeat, afrofunk, influencias de DJ Floro y nombres como Ebo Taylor, Orlando Julius With The Heliocentrics, The Daktaris, Mop Mop o The Mighty Tom Cats. De propina, esta otra, más reciente, con afrobeat y high life.
En lo que refiere a entusiastas locales de lo africano, también hay que señalar que en redes sociales podemos acceder a la cuenta de MusicAfrica, que en Twitter se dedica a recomendar temas incluyendo sus enlaces a youtube y breves comentarios explicativos. La ghanesa Naana Blu, la sudafricana DjZinhle, los senegaleses Maabo y el camerunés Ko-C están entre sus últimas propuestas.
Si lo que nos interesa es escuchar a los propios músicos africanos, la música en vivo en plataformas como Facebook o Instagram se está generalizando. Hace dos semanas, el grupo de música de República Democrática del Congo Jupiter & Okwess tocó en directo un extracto de su próximo disco desde el jardín de la casa parisina en la que están guardando cuarentena y la semana pasada, la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo subió a Youtube un concierto en casa de la marroquí Jihane Bougrine.
En Instagram es muy recomendable seguir a gente como Asa o Ayo para escucharlas, verlas, emocionarnos y dejar entrar un soplo de aire fresco, sensibilidad y alegría en nuestras vidas. Finalmente te proponemos escuchar un tema de la leyenda de la música somalí Hudeydi, al que se nos ha llevado el Covid-19 estos días, y el tema Corona Blocus, de Collectif 229, en Benín.
Arte
Nuestra compañera Lola Hierro recomienda en su blog Reportera nómadatres museos sudafricanos que se pueden visitar virtualmente. En la anterior edición de esta sección ya recomendamos visitas varias al MOCAA, pero ella propone otro espacio de Ciudad del Cabo, el Museo del Distrito Seis, que puedes ver aquí o aquí, y el Museo del Apartheid de Johanesburgo, también visible aquí y con una zona de recursos en la web que vale la pena explorar un poco y que ofrece libros para escolares y profesores en inglés. Igualmente nos hacemos eco de las visitas virtuales que Experience Egypt propone cada día a las 19.00 horas y que nos permiten viajar hasta los grandes monumentos arqueológicos del país. Las visitas, en 3D y modo lúdico, han llevado a gente de todo el mundo hasta la Tumba de Menna, la de la Reina Meresankh III y el Monasterio Rojo.
De dcha. a izq., Fantastyck, Edith Brou y Orphelie Thalmas. «Techies» e «influencers», se encuentran en una calle de Abiyán.ORPHELIE THALMAS
Los compañeros de Wiriko sugieren seguir la pista al coronavirus en África sin caer en clichés ni dramatismos a través de los objetivos de Everyday Africa, un colectivo presente en Facebook, Instagram y Twitter que reúne a firmas como las de la nigeriana Yagazie Emezi, la keniana Sarah Waiswa, el marroquí Yoriyas o el ghanés Nana Kofi Acquah. La plataforma se presenta como un colectivo de fotógrafos que trabajan para ampliar la percepción de África más allá de los titulares. En este blog sentimos debilidad por una de sus contribuidoras, la flamante premio Pictet Joana Choumali, así que recomendamos fervorosamente no perderse su cuenta de Instagram.
Ya puestos y aunque no son fotógrafas, te sugerimos que sigas en esa misma red social a tres compatriotas de Choumali: Edith Brou, Orphelie Thalmas y Fantastyck. De las tres hemos hablado en alguna ocasión en nuestro blog. Edith es una gurú tecnológica e influencer, youtuber, bloguera, conferenciante TEDx y activista con espacio televisivo propio en la red. Orphelie es dinamizadora cultural y ha creado un espacio único en la red denominado Culturiche, que también merece muchas visitas en formato vídeo. Fantastyck es modelo, influencer y bloguera de moda y belleza, cofundadora de FallinMode.
Cine
En Netflix está disponible 93 Days, una película que narra la lucha para contener el brote de Ébola en Nigeria en 2014, pero hay muchas más películas africanas visibles, desde la poética de la senegalesa Atlantique a la frescura, el humor y el romanticismo de la sudafricana Cupido en acción, pasando por lo más nuevito de Nollywood. También hay series como Queen Sono o Black Earth Rising, de las que se ha hablado bastante en redes. Apropiada para estos tiempos resulta El médico africano, una historia hecha con humor y amor sobre el aterrizaje de una familia congoleña en la campiña francesa.
Filmin tiene un canal África con Wiriko, en el que podemos descubrir películas de directores y directoras del continente, desde Ousmane Sembene a Abderrahmane Sissako, y títulos como Difret, Timbuktú, Los caballos de Dios o El último vuelo del flamenco. También incluye otras secciones como A 14 kilómetros, con obras a caballo entre España y el continente africano; Morir de puro Hollywood, con la visión estereotipada de Tarzán o La reina de África; una sección consagrada al Sáhara occidental y otra con autores independientes y títulos como Little Senegal, Mediterranea o Paraíso: amor. Añade a esta oferta una colección denominada África en Europa, con títulos muy centrados en migraciones y refugiados. Fuga de Pretoria es una de las últimas novedades de la plataforma.
En lo que se refiere a la literatura, hay listas de (re)lecturas africanas en varios medios. Hoy nos hacemos eco de las de Jeune Afrique y Francetvinfo. Se piensan para el público francés, pero incluyen obras traducidas al español, como Americanah, de Chimamanda Ngozi Adichie; Johnny Perro Malo, de Emmanuel Dongala, o La peste, de Albert Camus. Nuestra experta de cabecera, Sonia Fernández, también ha publicado su propia lista de sugerencias, con propuestas de amigos y entusiastas de las culturas africanas. Hay una segunda parte.
La última y maravillosa noticia es que el Aké Arts and Books Festival, que se celebra tradicionalmente en Lagos y es parte de la crema de la crema de los eventos literarios mundiales, ha decidido reconvertirse al mundo virtual y que todos estamos invitados a disfrutarlo en el ciberespacio. Y que Brittle Paper está utilizando su Instagram para ofrecernos encuentros con escritores africanos: Mukoma wa Ngugi es el último, hoy mismo, y mañana le toca el turno al profesor Ato Quayson.
Fuente e imagen tomadas de: https://elpais.com/elpais/2020/04/03/africa_no_es_un_pais/1585917561_056361.html
192 países en todo el mundo han cerrado sus escuelas por la Covid-19, dejando a más del 91% del alumnado sin clase, pero también sin comedor diario. Las agencias internacionales buscan la manera de entregar este alimento esencial a las familias más necesitadas
Hay una escena que ha dejado de repetirse casi de manera simultanea en todo el mundo. En fila india, de uno en uno, un grupo de estudiantes esperaba con su plato y cubiertos para entrar al comedor de la escuela. Era la hora del almuerzo. Esta imagen, a distintos husos horarios, ya no es cotidiana: al menos 192 países en todo el mundo han cerrado sus centros educativos por la Covid-19. Solo las escuelas de Nicaragua, Bielorrusia, Tayikistán y Uzbekistán permanecen abiertas a 13 de abril, según datos oficiales de la Unesco.
Con todas las aulas y comedores cerrados, ¿cómo van a acceder a esta comida diaria los niños más necesitados en los países en desarrollo? El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA), junto con la agencia de la ONU para la Infancia (Unicef), y la ayuda de ONG internacionales y locales, tratan de encontrar métodos alternativos y evitar, así, la desnutrición infantil a pesar del cierre escolar.
«Podemos pasar al aprendizaje en línea, pero no a comer en línea». Esta frase demoledora es de Carmen Burbano, directora de Alimentación Escolar del Programa Mundial de Alimentos (PMA), agencia de las Naciones Unidas que desde finales de marzo decidió lanzar un mapa que muestra en tiempo real cómo la pandemia de la Covid-19 está interrumpiendo los almuerzos escolares de los niños y las niñas en todo el mundo. A medida que la crisis del coronavirus se extendía, el número de países que cerraban sus colegios aumentaba y el mapa se teñía de un mismo color.
Más de 368 millones de menores en edad escolar en todo el mundo han dejado de recibir estos productos, según los últimos datos del documento interactivo. El PMA ayuda a 70 países de esta lista a implementar los programas de alimentación en las aulas, normalmente en regiones que son de bajo ingresos y que se sustentan de la cooperación internacional. «Apoyamos a los niños más vulnerables de los países más pobres», señala Burbano.
Más de 368 millones de niños en edad escolar en todo el mundo han dejado de recibir las comidas escolares
Una red de profesores es clave en la entrega a domicilio
¿Cómo se sigue recibiendo la comida escolar, pero ahora en casa? Cada país en desarrollo en el que el PMA está implantado y al que ofrece esta ayuda, unos 12 millones de niños en todo el mundo, tiene una casuística. En Libia, país africano que de momento cuenta con 25 casos de coronavirus, el método a seguir para repartir las raciones será a través de los profesores y los padres de familia, en un acuerdo entre el Gobierno y el organismo. «Se utilizarán los puntos comunitarios ya establecidos para que sea allí donde profesores y padres, que ya se conocen, intercambien la comida», explica Burbano.
WFP Español@WFP_es
“Esta entrega me permitió ver a mis 48 alumnos y su alegría al recibir las raciones de alimentos pues en muchos hogares ni el fogón estaba encendido».
Maestra Dorla Haylock, directora en la región de la Moskitia en #Honduras.
Sin embargo, en otros, como República Democrática del Congo, se distribuirá en la misma escuela y, en este caso, en raciones para dos meses. «Para que así solo tengan que ir y volver una vez cada 30 días», contextualiza la experta. «Como muchos de los profesores han marchado a sus lugares de origen, se repartirá la comida a través de otros, auxiliares y voluntarios», explica Burbano, que añade que se irá llamando a las familias, barrio por barrio, para evitar aglomeraciones, prohibidas en el país desde que se decretase el confinamiento y las reuniones de más de 50 personas.
Otras de las soluciones que plantean las agencias mundiales de cooperación para hacer llegar las comidas escolares es a través de vales con dinero, siempre y cuando las características de cada país lo permitan. «Si cuenta con una red de mercados y tiendas amplia, la forma más eficaz para hacer llegar esta ayuda es a través de tickets con dinero para que la familia pueda hacer uso de ellos y compre los alimentos necesarios. Si no existe, el problema es doble», explica Víctor Aguayo, director del programa de Nutrición de Unicef.
Bonos sociales en América Latina
A diferencia de África, que carece de programas específicos de ayuda y protección social en cada país, América Latina sí cuenta a nivel regional de una manera mucho más extendida, a pesar de las desigualdades, con programas gubernamentales que ayudan a las familias más pobres. «La única institución pública que se encuentra en todos lados en América Latina es la escuela, por eso es el mejor mecanismo para hacer llegar los programas sociales», sentencia Horacio Álvarez, especialista senior de Educación del BID en Panamá.
Cada país, explica, ha establecido su propio método de reparto de comida. Por ejemplo, en Chile las familias más vulnerables pueden ir al colegio a por un menú semanal para sus hijos. «La escuela no es solo el lugar donde irse a educar. También es donde los chicos en riesgo de exclusión social encuentran un espacio protector y es allí donde se alimentan. Cerrada, ¿dónde comen?».
En Argentina y Costa Rica, asegura Burbano, las familias que ya recibían esta comida diaria recibirán un cupón con el dinero el equivalente al almuerzo de sus hijos. «Para aquellas que ya han entrado en esta crisis sanitaria en una situación precaria y tienen trabajos dentro de la economía informal, sin sustento constante o sin trabajo, estas comidas escolares son fundamentales», explica.
Un estudio realizado por el PMA y el Banco Mundial aseguraba que la alimentación escolar transfiere indirectamente el 10% del ingreso mensual de un hogar pobre en países de medios y bajos ingresos. «Precisamente para no agravar la crisis económica en estas familias, entre otras cosas, es por lo que se está estudiando ya cuándo va a ser posible la vuelta a las aulas, que esperamos sea cuanto antes», asegura Burbano.
La nutrición se puede resentir
Uno de los impactos del cierre de centros escolares que más preocupa a todos los expertos, además de la educación, es un agujero en el valor nutricional que aportan estas comidas a los alumnos. «Muchas veces es el único lugar donde comen la fruta y verdura que no tienen en casa», explica Burbano. «Cada almuerzo o merienda supone el 30% del valor nutricional que debe tener un niño», añade. Desde casi el comienzo de la crisis del coronavirus, Unicef ha insistido en cómo los más pequeños se han convertido en «las víctimas invisibles» de la pandemia y el gran impacto que, a medio y largo plazo, puede suponer el cierre de los centros educativos para su salud mental y física.
«La escuela es una fuente de equidad, a todos los niños se les trata igual. No hay distinción de clase social ni de género. Pero en muchas sociedades, incluso en el ámbito del hogar, no siempre es ese el caso: a veces son los últimos en comer y más en situaciones de crisis como esta», asegura Aguayo. No hay últimos en esa fila india que se forma en cada escuela, cada día, a la hora de comer. Y así volverá a ser cuando acabe la pandemia.
Reparto de comida de la ongd Semilla para el Cambio en el ‘slum’ de Varanasi.S. C.
B. H.
La ongd española Semilla para el Cambio, que trabaja en Varanasi (India), cuenta con dos comedores escolares en los que, cada día, proporcionaban desayuno y comida a los 269 niños que forman parte de su proyecto de Educación. Niños procedentes de comunidades empobrecidas, que viven en los denominados slums, para quienes las dos comidas diarias de estos comedores suponían el principal alimento que recibían al día.
Por esto, Semilla para el Cambio empezó esta pasada semana a distribuir packs de alimentación entre más de 200 familias de los slums, así como de otros barrios desfavorecidos de esta ciudad. «Hemos pasado de ofrecer alimentos al doble de niños de los que hasta ahora atendíamos en nuestros comedores», explica María Bodelón, directora de Semilla.
Con el decreto de confinamiento, estos niños han dejado de tener acceso a los comedores escolares y, por tanto, a una alimentación suficiente y adecuada. Sus familias viven de jornales diarios, que ahora han dejado de percibir con las restricciones a la movilidad, derivadas de la alerta sanitaria por la Covid-19.
No obstante, María Bodelón comenta que los packs alimentarios que están distribuyendo cubren necesidades muy básicas, pero carecen de determinados alimentos para el correcto desarrollo físico y cognitivo de los más pequeños: «Repartimos packs de alimentos no perecederos, que contienen seis kilos de arroz, dos de harina, patatas y lentejas, 200 gramos de soja, medio litro de aceite, galletas y jabones. Las familias, probablemente, puedan comprar verduras, pero no se pueden permitir comprar alimentos como leche, frutas, huevos o carne».
«Una alimentación tan desequilibrada podrá afectar al crecimiento físico y cognitivo de los más pequeños si esto se alarga mucho y hacerlos más débiles y más propensos a ponerse enfermos», explica Bodelón. Unicef estima que en India el 35% de los niños sufren retraso del crecimiento, lo cual provoca daños mentales y físicos irreparables.
América/Estados Unidos/15/04/2020/Autor y fuente: acento.com.do
WASHINGTON, EEUU.- Estados Unidos denunció enérgicamente el sábado la «xenofobia de las autoridades chinas hacia africanos», luego de que estos afirmaran ser víctimas de discriminación en la ciudad de Cantón tras registrarse casos positivos de COVID-19 entre miembros de la comunidad nigeriana en el gigante asiático.
Estos casos han creado sospechas contra la comunidad africana en la gran metrópoli del sur de China y varios africanos dijeron a la AFP que fueron expulsados de sus hogares y luego rechazados en hoteles.
«El abuso y el maltrato hacia los africanos que viven y trabajan en China lamentablemente recuerda cuán hueca es la asociación entre la República Popular de China y África», dijo a la AFP un portavoz del Departamento de Estado estadounidense.
«En un momento en que deberíamos apoyarnos mutuamente para superar una pandemia que los funcionarios chinos han ocultado irresponsablemente del mundo, Pekín se están dedicando a lanzar a los estudiantes africanos a la calle sin comida ni refugio», lamentó.
«Es desafortunado, pero no sorprendente, ver este tipo de xenofobia de parte de las autoridades chinas hacia los africanos. Todos los que observan proyectos chinos en África conocen este tipo de comportamiento injusto y manipulador», agregó.
Estados Unidos denuncia desde hace semanas la falta de transparencia de Pekín al comienzo de la epidemia, detectada a fines de 2019 en la ciudad china de Wuhan, y sostiene que esa actitud retrasó la reacción del resto del mundo y costó la vida a miles de personas.
A pesar de una tregua reciente en su guerra retórica, las escaramuzas continúan entre las dos grandes potencias.
El destino de los africanos de Cantón, que también despertó el sábado «la preocupación extrema» de la Unión Africana, fue aprovechado por la diplomacia estadounidense para denunciar una vez más la actitud china.
La administración de Donald Trump no ha mostrado un interés particular en el continente africano desde la llegada del magnate republicano a la Casa Blanca en 2017.
Pero sostiene habitualmente que las inversiones y préstamos de Pekín a países africanos tienen intenciones ocultas.
«Las promesas a los africanos, incluidos aquellos que trabajan y estudian en China, nunca son cumplidas. Tratar a la gente, especialmente a estudiantes, de esta manera durante una crisis sanitaria mundial dice mucho acerca de cómo la República Popular China ve su supuesta ‘asociación’ con África», insistió el portavoz del Departamento de Estado.
Testimonios de africanos
«Tuve que dormir bajo un puente durante cuatro días sin comer nada. Ni siquiera puedo comprar comida porque ninguna tienda o restaurante me acepta», afirma a la AFP Tony Mathias, un estudiante ugandés.La policía de Cantón se negó a responder a preguntas de la AFP.
Según varios africanos contactados por la AFP, otros miembros de la comunidad fueron sometidos a pruebas masivas y a cuarentena.
China prohíbe ahora la entrada de extranjeros en su territorio, y la mayoría de las personas que se desplazan por el país tienen que pasar unos 14 días en su lugar de destino.
Thiam, un estudiante guineano, afirmó a la AFP que dio negativo, pero que la policía le exigió ponerse en cuarentena, aunque no había salido de Cantón desde el comienzo del brote en enero.
«Todas las personas que he visto son africanos. Los chinos pueden moverse libremente. Pero cuando eres negro no puedes salir», manifestó.
Denny, un comerciante nigeriano expulsado de su departamento, explica que pasó varios días en la calle antes de que los policías finalmente lo llevaran en cuarentena a un hotel.
«Aunque demos negativo a la COVID-19, la policía no nos permite quedarnos en nuestro departamento. No dan razones», aseguró a la AFP.
El jueves, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Zhao Lijian, reconoció «malentendidos» en las medidas de prevención en Cantón.
«El gobierno chino trata a todos los extranjeros en China de la misma manera (…) y tiene una tolerancia cero ante las palabras y los actos discriminatorios», aseguró en una rueda de prensa.
También exhortó a las autoridades locales a «mejorar sus mecanismos y métodos de trabajo».
Los incidentes en Cantón pueden sorprender, ya que China mantiene excelentes relaciones con la mayoría de los estados africanos, a los que ha ofrecido en las últimas semanas suministros médicos frente a la pandemia del coronavirus AFP.
Fuente e imagen: https://acento.com.do/2020/actualidad/8804404-africanos-denuncian-a-china-y-eeuu-aprovechan-y-hablan-de-xenofobia/
Africa Education Watch says it has noted with concern, the vehement community resistance to the use of schools as COVID-19 isolation centres across the country.
According to a statement by the organisation and sighted by GhanaWeb, the central region alone, including four other communities have resisted the use of their schools as quarantine centres in the fight against Coronavirus.
The organisation is therefore, calling on authorities to develop a COVID-19 school entry and facility user protocols to guide efforts towards the fight against the virus.
«We call on the GES to liaise with the Ghana Health Service to develop COVID-19 school entry and facility user protocols to guide efforts by Ghana’s Covid-19 response,» portions of the statement read.
COMMUNITY RESISTANCE TO USE OF SCHOOLS AS COVID-19 ISOLATION CENTRES
1. We have received reports of vehement community resistance to the use of schools as covid-19 isolation centres across the country. In the central region alone, four communities have resisted the use of their schools as quarantine centres. This includes Cape Coast, Assin Manso, Moree and Nyankumasi Ahenkro. The schools include St Augustine’s SHS, Aggrey Memorial Zion SHS, Oguaa Sec Tech, Moree SHS/Tech, Assin Manso SHS and Nyanumasi Ahenkro SHS. Our initial checks with community stakeholders suggests there was very little or no prior engagement leading to consensus with community leaders, prior to the attempted takeover of the schools for use as Covid-19 isolation centres.
2. In as much as we reckon these are not normal times, as we battle a global pandemic, certain basic community entry, engagement, consensus protocols cannot be overlooked in attempting to convert schools into temporal Covid-19 isolation centers. This is even more paramount, taking into cognizance, the stigma that has occasioned the disease at the community level.
3. We also observe the seeming lack of any ‘formal’ protocols guiding the access and use of educational facilities as Covid-19 isolation centres. Such scientific and social protocols, as pertaining in other countries, are usually owned by the Education Service and adopted by the Health and Local Government Service. They outline the processes and conditions for identifying, securing, occupying and maintaining educational facilities for use as Covid-19 isolation centers.
4. We call on the GES to liaise with the Ghana Health Service to develop Covid-19 school entry and facility user protocols to guide efforts by Ghana’s Covid-19 response team in securing the public education facilities for use as isolation centers. The efficient implementation of the protocols would ensure adequate community level engagement and consensus prior to the use of schools as Covid-19 isolation centres, assurances of zero impact on community health and safety, and adoption of WHO prescribed public health and safety practices, including fumigation of the facility before and after use, and accompanying certification that the school facility is Covid-19 free.
Source of the notice: https://www.ghanaweb.com/GhanaHomePage/NewsArchive/Africa-Education-Watch-raises-concern-over-use-of-schools-for-isolation-centres-922723
Africa/Kenya/12-04-2020/Author and Source: www.kbc.co.ke
The state department for social protection has released a raft of measures that are meant to protect vulnerable children against the Coronavirus pandemic.
The measures include educating children on coronavirus such as how they can protect themselves from it and their online safety.
Turkana County Children Officer Julius Yator said the messages are also meant to ensure that parents and caregivers have sufficient information on how to handle their children as well as how government officers should handle street-connected children and those in refugee camps like Kakuma.
“We have emphasised the need for handwashing with soap, also telling children that it is safe to play with their siblings while indoors as well as helping them deal with misinformation about the COVID-19 disease by discussing what they read and hear with their parents,” said Yator.
Yator underscored the need for parents and caregivers to supervise what their children access online adding there is a need to limit the children online time.
He added the ministry has also provided guidelines regarding how charitable children institutions can send the young persons to their home or arranging to be independent.
“They must ensure that the young person has a place to live before leaving the charitable institution and facilitate them with clothing, hygienic supplies and other basic needs. They must also discuss and prepare a virtual monitoring plan for the young person through phones, email and WhatsApp on a weekly basis,” he said.
However, he added that depending on the unique circumstances of a case, the institution should consider delaying the transition until it can be done in a manner that is safe for the young person.
Government and civil societies must ensure that information on Coronavirus reaches children on the streets and ensure they are not discriminated against during the curfews.
“Government and civil society organisations should ensure that drop-in centres and facilities are designated as essential services and are equipped with child or youth-friendly information,” added Yator.
The ministry has provided helpline 116 to help children who need counselling services.
Source and Image: https://www.kbc.co.ke/coronavirus-govt-issues-guidelines-on-protection-of-children/
La exposición fotográfica ‘Parlamento de mujeres de África’, de la AECID y la Federación Africana sobre el Arte Fotográfico (FAAP) llega a Saint Louis para suscitar el debate en torno a la igualdad.
“Nunca se me habría ocurrido cómo plasmar la violencia contra las mujeres en una imagen”, confiesa Mbaye Diouf, estudiante de último curso de la carrera de Artes y Culturas en Saint Louis (Senegal) mientras visita la muestra de fotografía Parlamento de mujeres de África, un trabajo colectivo expuesto desde el pasado 15 de febrero en la Galería Siki Rio de la ciudad.
Bajo el lema Igualdad, equidad y derechos de las mujeres, esta muestra, promovida por la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo (AECID) y la Federación Africana sobre el Arte Fotográfico (FAAP), es el resultado de un taller impartido por los fotógrafos españoles David Palacín y Marta Moreiras en Dakar en junio de 2019. Participaron ocho fotógrafas y cinco fotógrafos procedentes de Senegal, Benín, Malí, Costa de Marfil y Congo-Brazaville.
“Lo que más me llama la atención es que, en realidad, para ver las desigualdades solo había que mirar alrededor”, reflexiona Diouf, de 25 años, y amateur en este arte. Ante sus ojos se exhibe un abanico de obras que, a través de diferentes técnicas artísticas, ofrecen miradas diversas, inspiradas en la realidad femenina que las rodea: la identidad, la discriminación, las violencias, las cargas de trabajo, el papel de los hombres, etcétera. “En África, en Europa y en todo el mundo, los derechos de las mujeres son violados cotidianamente. Como artistas, debemos pronunciarnos”, expone Mamadou Gomis, presidente de la FAAP.
Koukambakana Matthieu Urielle, originaria de Congo-Brazaville y asentada en Senegal desde hace cinco años, ha elegido hablar del sexismo. Con su trabajo quiere reflejar la vida cotidiana de muchas mujeres que se ven juzgadas por su forma de vestir, según comenta la artista. Para ello, utiliza el color rojo saturado y una minifalda como metáfora “accesible a todo el mundo”. “La vestimenta no hace a la persona en ningún caso”, opina, “pero el juicio que se hace a lo que llevan las mujeres es injusto y sesgado, y se hace tanto desde la familia, como en la calle o el sistema en general”.
Urielle vincula su obra a la campaña en redes sociales #balancetonporc (“denuncia a tu cerdo” en francés), que permite a las víctimas de acoso, agresión sexual o violación compartir de manera anónima su testimonio con el objetivo de sensibilizar y debatir sobre las situaciones que viven las mujeres.
EN ÁFRICA, EUROPA Y EN TODO EL MUNDO LOS DERECHOS DE LAS MUJERES SON VIOLADOS COTIDIANAMENTE. COMO ARTISTAS DEBEMOS PRONUNCIARNOS
MAMADOU GOMIS, PRESIDENTE DE LA FAAP
En la misma línea pero más centrado en el ámbito laboral es el trabajo de la senegalesa Nana Marie Helene Faye (conocida como Nan’art). A través del concepto de un pequeño zapato rojo, denuncia las dificultades de las mujeres para desenvolverse profesionalmente.
Foto del grupo participante en el taller procedentes de Senegal, Benín, Malí, Costa de Marfil y Congo-Brazaville.MARTA MOREIRAS
A la fotógrafa gallega afincada en Dakar, Marta Moreiras, que ha seguido el desarrollo de cada proyecto durante el taller, le parece muy interesante la heterogeneidad de los participantes. “Hay miradas más artísticas que se concentran más sobre lo poético o estético y otras que proceden del mundo periodístico y que han hecho creaciones más documentales”, reflexiona. Es el caso de Hostilia Basséne, de 25 años, que se centró en la intimidad de una joven empresaria. Con una serie de fotos de su vida cotidiana, nos traslada a los malabarismos de esta mujer para responder a su papel de madre, esposa, trabajadora y creadora. Los roles tradicionales que ejercen las féminas.
Implicar a los hombres
“¿Y si los invirtiésemos?”, se pregunta Ismaïla Diouf. “Consideré que era importante implicar a los hombre en el discurso», afirma este fotógrafo senegalés. «Nosotros también tenemos que posicionarnos en la defensa de los derechos de las mujeres, complementar el alegato de la mujer, porque en una sociedad igualitaria todo el mundo ganaría”.
Su trabajo es uno de los más comentados. Sobre un sobrio fondo negro, se ven bien iluminados los retratos de hombres mayores vestidos con trajes tradicionales, símbolo de solemnidad y del estatus social de la persona, ejecutando tareas consideradas como femeninas: uno lavando ropa, otro pilando cebolla, otro barriendo con una escoba.
“Desde pequeño he participado en las tareas de mi casa, y sé que hay otros muchos hombres que lo hacen, aunque no lo quieran asumir en público. La sociedad no está lista para aceptar que un jefe de familia lleve a su hijo a la espalda, como hacen tradicionalmente las mujeres”, tercia.
Dice incluso que hay hombres que se han sentido ofendidos al ver su obra. “Hay una hipocresía imperante en esta sociedad, porque si ayudas a tu mujer, te ayudas a ti mismo. Incluso en la religión, que es donde a veces se escuda la gente para no reflexionar sobre estas cuestiones, se insta a compartir las labores del hogar y a apoyar a tu mujer en su trabajo en general”, declara.
Ly Lagazelle, fotógrafa marfileña residente en Marruecos, realiza un ejercicio práctico de iluminación y retrato a David Palacín, uno de los formadores del taller.MARTA MOREIRAS
El lugar de las mujeres en la religión
Diouf explica que el tratamiento de los temas durante el taller no estuvo exento de debates, “de debates constructivos”, matiza. “La igualdad es un tema que escuece, que levanta ampollas”, afirma, comentando que una de las fotografías de Mystic Bram’s (Ibrahima Dia) fue retirada del Museo de la Mujer en Dakar, donde Parlamento de mujeres de África se expuso durante tres meses. La polémica imagen mostraba una mujer vestida de cardenal de la Iglesia católica y fue tachada de susceptible de herir sensibilidades. El resto de la serie, titulada Ñun itam! (Nosotras también)! cuestiona también el lugar de las mujeres en la religión, esta vez en la musulmana, mostrando una mujer dirigiendo la oración, algo reservado a los hombres.
Modou Diop, visitante de la muestra en el Siki Rio, comparte la opinión de la galerista de Dakar. “No me gusta que se plantee el debate sobre el papel de la mujer en la religión, me parece inapropiado: no entiendo qué se quiere transmitir”, dice. A su amigo Medoune sin embargo, la creación de Ibrahima Dia sí le transmitió un mensaje: “Creo que es algo tan improbable que una mujer dirija la oración a día de hoy en este país, que lo que traslada la fotografía es que ellas pueden hacer hasta lo más difícil, lo que se cree imposible. Y yo estoy de acuerdo”.
Las miradas de los asistentes circulan por la sala admirando la selección, que se expone por tercera vez en Senegal y que se verá en España el próximo mes de octubre, en el marco del Festival Internacional de Cine Invisible de Bilbao.
Entre las obras, hay una que quizá sorprenda más, remueva más, obligue a detenerse más tiempo: desenfocada, se percibe una niña en diferentes posiciones. Acaso la imagen no sea nítida, pero el sentimiento que transmite y la comprensión de la situación que representa sin duda lo es. “La vergüenza, el tormento y la desesperación”, dice contundente Oumou Balde en su lengua materna, el wolof. Habla de un episodio demasiado común y demasiado silenciado, en su opinión, en la sociedad senegalesa: la violación.
“Quise tratar ese tema porque en mi barrio de Guediawaye, en Dakar, pasa a menudo y no se habla. Me he inspirado de un caso real de una vecina: un tío la violaba y sus otros tíos y su tía lo sabían y no decían nada. Muchas veces la familia sofoca la situación para que no se hable, lo que supone una nueva forma de violencia hacia la joven”, denuncia apuntando también la falta de seguimiento psicológico de estas jóvenes víctimas de violación como una de las causas de que posteriormente sientan miedo y aversión hacia los hombres.
Aunque el trabajo de Balde ha creado también revuelo, ella lo defiende con orgullo, con la intención de que el tema deje de ser un tabú y se debata en la sociedad, y se muestra dispuesta a seguir trabajando en la defensa de los derechos de las mujeres.
Lo sagrado, mítico y bello
“Mientras para ellas lo importante era trasladar la frustración, la discriminación que sufren en los diferentes ámbitos de la vida y muchas veces pasan desapercibidos por sus compañeros (la pubertad, las presiones sociales, las mujeres migrantes), ellos tiraron más por ensalzar a la mujer, como ser sagrado, mítico, bello”, afirma Moreiras, encargada de trabajar con el grupo el tratamiento de los diferentes temas y la edición de las series finales que cuentan con entre 10 y 15 fotografías por artista.
Es el caso del senegalés Xaadim, con su obra La mujer árbol, o de los 100 ritmos del beninés SODOKPA que pone en valor el trabajo informal realizado por las mujeres en muchas de las capitales africanas. La congolesa Samuelle Paul Banga tuvo un sueño. Soñó una sociedad donde la educación no haga distinciones por sexo, donde hombres y mujeres compartan responsabilidades. Lo representa con un cesto, cargado de verduras, llevado por un varón; y también con los pies de un hombre y una mujer a la misma altura, subidos ambos a un taburete, el de ella calzado con maderas, para situarse a similar nivel.
MIRADAS VÍRGENES, TRABAJOS EXPLOSIVOS
Perfil de Ly Lagazelle, participante senegalesa.DAVID PALACÍN
LAURA FEAL
Para Marta Moreiras, una de las profesoras del curso que ha dado como resultado la exposición, la conclusión de este proceso de acompañamiento a mujeres y hombres fotógrafos ha sido una experiencia reveladora. “Al no haber escuela de fotografía, no se tienen muchas referencias estéticas o conceptuales, por lo que el resultado es muy potente y más si se les dan algunas herramientas, como hicimos en el taller, David Palacín y yo”. Para participar en este programa se pidió a cada participante un porfolio y una idea de proyecto que se analizó con ambos formadores.
“La tendencia inicial era realizar imágenes muy explícitas, así que nos centramos en dar referencias para tratar con delicadeza y sutileza algunas temáticas sensibles. También se trataba de hacer propuestas para invitar a pensar al espectador”, explica. “Algunas de las participantes no eran conscientes de los aspectos legales e incluso éticos que implica trabajar en esto: para tratar las violencias por ejemplo hay que ganarse el acceso y la confianza de las mujeres que las han sufrido, y eso es muy difícil, y luego hay que plantearse también hasta dónde quieres exponerlas a través de las imágenes. Los conceptos como dominio, sumisión…. Son tan abstractos y subjetivos que son difíciles de convertir en algo visual”, concluye.
“Nosotros, los occidentales, estamos sobreexpuestos al legado de los referentes de la fotografía, como Cartier Bresson y otros, por lo que para profesionalizarnos tenemos que centrarnos casi en desaprender, porque inconscientemente tiendes a imitar y, al final, tienes que ir buscando tu lenguaje y tu estética”, analiza. “Aquí nos hemos encontrado con miradas vírgenes, con apenas referencias, lo que provoca que la construcción de los discursos sea muy diferente. El resultado puede verse: son imágenes muy creativas, muy espontáneas, muy virginales. Únicas”.
Por su parte, David Palacín admira el apetito de aprender y la capacidad de los asistentes. “La evolución fue brutal. Vinieron con ganas y algunas ideas, pero les faltaba concretar los conceptos y bastante técnica. Durante cinco días trabajamos con flashes de estudio en interior y en exterior. El resultado fue de una calidad incuestionable y hoy en día les sigo y veo el impacto del taller en sus obras”, afirma. “Es una generación joven con algunas ideas que les salen de las entrañas, sobre todo las mujeres, muy motivadas y que tienen muy claro que van a hacer de la cámara su oficio”.
Para Mamadou Gomis, presidente de la FAAP, creada en 2018 y a la que ya pertenecen más de 150 fotógrafos africanos de una treintena de países, la ausencia e insuficiencia de presencia de mujeres africanas en el sector es un problema, y cree que este tipo de iniciativas sirven para apoyar su profesionalización y para poner en el debate público los temas que les interesan.
Un mensaje esperanzador como el que comparte también Ly Lagazelle con Identidad, creación que mereció la atención del joven espectador Mbaye Diouf. “En una de las fotos se ve a la mujer inmovilizada por manos diferentes, que para mí simbolizan que la violencia no la ejerce un solo hombre sino el mundo entero. En otra, las cámaras la escrutan: son los medios de comunicación, las redes sociales, la sociedad que ejerce presión sobre ella. En toda la serie, la expresión facial de la mujer transmite sufrimiento pero también tenacidad; con su aparato fotográfico en sus manos todo el tiempo, demuestra que ella también tiene una mirada sobre el mundo y que no se rendirá hasta que la dejen expresarse. La mujer no es un objeto sino sujeto activo de un combate contra las diferentes violencias que sufre”, concluye.
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