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ONU acompañará a familia de Alexander en investigación sobre su asesinato/México

América/México/ 01/07/2020/Autor y Fuente:  educaoaxaca.org/

Familiares del joven Alexander Martínez Gómez , asesinado por un policía municipal de Acatlán de Pérez Figueroa, Oaxaca el pasado 9 de junio, informaron que la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en México manifestó su interés de brindar acompañamiento y documentar el caso, con la intención de que el proceso de justicia se lleve a cabo con los más altos estándares en derechos humanos. Los familiares difundieron esta información mediante un documento que aparece publicado en una página de internet “justiciaparaalexander.mx” , que fue creada recientemente y con la intención de brindar información en torno a la investigación del homicidio del adolescente de 16 años. También agradecieron las muestras de apoyo recibidas y pidieron que no los dejen solos, porque el proceso judicial ha iniciado y necesitan en mayor medida de su apoyo para alcanzar la verdad y justicia. Por último enviaron su solidaridad con la familia de todas las víctimas de abuso policial en México y en los Estados Unidos. “Nuestros hijos e hijas no debieron morir por quienes tienen la obligación de protegernos”.

ONU brindará acompañamiento y documentará investigación sobre asesinato de Alexander en Oaxaca. Visitar página Justicia para Alexander. Contexto: Policías de Oaxaca, implicados en cuatro asesinatos de jóvenes en menos de dos meses.

Fuente e imagen:  https://www.educaoaxaca.org/onu-acompanara-a-familia-de-alexander-en-investigacion-sobre-su-asesinato/

 

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Saludable celebración virtual LGBT+

Por: La jornada

Pese a las limitaciones impuestas por la pandemia que mantiene acotada la actividad del mundo entero, se realizó una vez más en México –el sábado 27– la llamada Marcha del Orgullo LGBT+ que tiene lugar desde 1978. Esta vez la celebración, ciñéndose a las restricciones de movilidad dictadas para evitar la difusión del Covid-19, tuvo un carácter virtual; es decir, se llevó a cabo a través de la transmisión por redes sociales de una serie de presentaciones artísticas alusivas al tema, así como de cápsulas informativas, conversaciones sobre pasado, presente y futuro del movimiento organizador, y temas específicos como homologación de derechos para todas las personas en el país y reconocimiento de los derechos para las familias diversas.

Aunque la historia de dicha celebración tiene muchos antecedentes, no fue sino hasta 1999 cuando la marcha llegó por primera vez al zócalo de la Ciudad de México, y cambió su original nombre de Marcha del orgullo gay por el de Marcha del orgullo lésbico, gay, bisexual, y transgenérico (es decir, las siglas LGBT+, como se le conoce ahora, tras agregarse a la lista otras diversas opciones sexuales).

En sus inicios, rechazado o cuando menos mirado con desconfianza por los sectores más conservadores de la sociedad, el movimiento cumplió otro año de bregar por la visibilización pública de sus integrantes –y por extensión de todas las personas que tienen elecciones sexuales consideradas diferentes– se inscribe en un marco más amplio, donde prevalecen las nociones de coexistencia, modos de relación social y formas de habitar el planeta. En tal sentido, como espacio que abre el pensamiento y las prácticas humanas a otros planos que diferentes de los tradicionales, ocupa ya un lugar bien ganado entre los agentes activos para la construcción de órdenes sociales.

Pero no es corto el camino que todavía le queda por recorrer al movimiento LGBT+ en su búsqueda de pleno reconocimiento. De hecho, la discriminación de que son objeto las personas cuya orientación sexual e identidad de género les son negadas, aún constituye un escollo difícil de sortear en amplios sectores de la sociedad. Las variadas formas de violencia ejercidas en su contra –con su máxima y más repudiable expresión, los crímenes de odio– son todavía moneda corriente en muchas naciones del mundo, la nuestra incluida.

La celebración virtual efectuada ayer, sin embargo, representa otro paso adelante no sólo para el colectivo encargado de darle vida, sino también para todos los sectores sociales convencidos de que es preciso desterrar del mundo, para siempre, la exclusión, el prejuicio y la segregación.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2020/06/28/opinion/002a1edi

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Los escenarios de la Educación Básica en la compleja coyuntura actual

Por: Miguel Ángel Pérez

Como ya se ha dicho en otros momentos, la educación básica no existe en nuestro país, es solo una abstracción, un concepto, lo que sí existe son los tres niveles educativos y las tres modalidades de atención.

Cada nivel educativo que integra la educación básica se integra en una especie de mundo institucional. Tanto el preescolar, la primaria como la secundaria, tienen sus códigos internos, tradiciones y una sub-cultura institucional propia de cada nivel.

En esta fase de atención, lejos de sumar o de buscar nuevas formas de integracioón lo que vivimos es una nueva fase de distanciamiento. Los liderazgos académicos prácticamente estuvieron ausentes, dando lugar a la emergencia tecnológica como tablita de salvación.

Pero el ciclo escolar en términos formales ha concluido, no así, el riesgo por el virus y sus secuelas; ni tampoco está incultura de querer salir a toda costa, sin pensar en las consecuencias.

El próximo ciclo escolar para la llamada educación básica es muy probable que inicie el 7 de septiembre de manera semipresencial, la modalidad de atención será combinar unos días en la escuela delante o frente a cada docente y otros días en casa haciendo lo que apenas estamos comenzando a aprender hacer la actividad en línea y enviarlas con el apoyo de las plataformas digitales, pero ¿Quién se hará cargo del cuidado de los hijos cuando padres y madres tengan que presentarse a sus empleos? El escenario no se ve fácil, no lo está.

En el estado de Jalisco las elites de gobierno al lado de sus asesores han sido muy irresponsables al apresurar el confinamiento, la sociedad se ve cansada y agobiada y con la justificada necesidad de tener un respiro a partir de salir a las calles. Sin embrago, parece (según informes y estadísticas) que en estos días de mediados de junio son los días con mayor riesgo, mientras la curva siga en ascenso y no pare seguiremos en riesgo.

Muy pronto se darán a conocer las propuestas curriculares que servirán para generar la serie de adaptaciones curriculares y de otro tipo, que el sistema requiere. El periodo vacacional más que un descanso se torna en un respiro para el gobierno, para tener un margen de tiempo y pensar muy bien que va a hacer y cómo se pretende hacerlo.

La asignatura pendiente pensada en atender al ejercito de docentes, los cuales han sido capaces de responder en la emergencia sin capacitación y sin formación básica para atender a los alumnos a su cargo en formatos a distancia.

La educación básica en nuestro país, lejos de integrarse se resquebraja, incluso las políticas o las iniciativas de trabajo y de atención a los usuarios se acuerdan escuela por escuela. Cada directivo toma las medidas que mejor considera, citando papás con convocatorias escalonadas, visitando los hogares, etc.

El coronavirus ha servido entre muchas cosas para zarandear al sistema en el campo de la salud, de la economía y también en educación; las respuestas han sido casi siempre a la defensiva pensando en cuidar lo poco que tenemos, y tratando de evitar mayores riesgos.

Los medios lejos de informar han querido vender noticias amarillistas, o se han colocado en algún lugar de la balanza en las pugnas políticas que también existen. Hay un supuesto Comité de expertos de la universidad local, ellos a modo de monólogos del poder, han querido asumirse como líderes científicos, no cuentan con autoridad ni moral, ni tampoco científica en sus supuestas predicciones o recomendaciones. Dicho organismo, se ha dejado llevar por el oportunismo político protagonizado por los dueños de la universidad a la que dicen representar. La agenda no se abre, no se discute ampliamente, alguien tiñe miedo de decir como ocia el pitea las verdaderas verdaderas.

Los tiempos que siguen son tiempos para pensar, para buscar nuevas formas de restituir el tejido social e institucional que se ha dañado, necesitamos propuestas puntuales y fundamentadas que piensen en todos y todas y que nos permitan arribar a esta nueva normalidad de la que tanto se habla, rescatando los viejos valores que le daban sentido a nuestra continuidad, pero garantizando las nuevas formas de relación social.

La educación básica en nuestro país también deberá de reinventarse hoy es tiempo de superar el confinamiento en el que ha vivido el sistema por largos años.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/los-escenarios-de-la-educacion-basica-en-la-compleja-coyuntura-actual/

Imagen: https://pixabay.com/

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Educación, Protocolos y Aprendizajes Colectivos

 

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

Carecemos de teoría y práctica en materia de protocolos de actuación entre la escuela y la familia para hacer frente a una emergencia sanitaria como la que vivimos.

En marzo pasado, cuando analizaba el contexto de la contingencia sanitaria (epidemia-pandemia de la enfermedad covid-19) sugería que, en el caso de las políticas públicas educativas en México, hubo carencia de mecanismos de coordinación en las relaciones entre la Escuela y la Familia. Al respecto, escribí esto y propuse las siguientes preguntas: “…lo que se observa, hoy, es que no contamos, socialmente, con protocolos de actuación para hacer frente a este tipo de epidemias. ¿Por qué no aprendimos lo conducente de las experiencias anteriores? ¿Por qué no hemos “institucionalizado” las acciones preventivas y evitar las “remediales”? ¿Por qué carecemos de un programa de acciones preestablecidas, programadas o bien organizadas para hacer frente a estas situaciones adversas donde cada quien sepa qué hacer y cómo actuar?”

Sin embargo, sociedades como la nuestra, quizá, están relativamente preparadas ante determinadas situaciones adversas, para lo cual contamos ya, con ciertos protocolos de actuación, debido a las condiciones geográficas y naturales, esto para prevenir el desenlace y las consecuencias de algunos “desastres naturales” no previstos (y poco o nada predecibles) como ha sucedido con los sismos o huracanes.

A propósito de ello justamente, cabe mencionar que, durante el sismo reciente del pasado martes 23 de junio 2020, los protocolos de protección civil de nuestro país (ámbitos nacional y locales) mostraron su eficiencia, sentido de oportunidad y coordinación, a través de las acciones que realizaron los diferentes elementos de la estructura de participación ciudadana (más allá de la “alerta sísmica”), en la cual actuaron y actúan las instituciones (coordinadoras en lo general) y la ciudadanía (amplia participación en lo singular) de varias entidades federativas, que regularmente son afectadas por este tipo de fenómenos naturales. Es necesario reconocer esta efectiva actuación gubernamental y social, para no generar la idea de que los comentarios son siempre negativos.

No obstante, -dije en marzo pasado y ahora lo reitero-, “poco hemos trabajado a favor de las labores preventivas o de protección civil en materia de epidemias o pandemias en el ámbito educativo, específicamente en el conjunto de instituciones (actores, liderazgos y reglas) que integran el sistema escolarizado. No al menos en las necesarias acciones de coordinación que se requirieron (y se requieren) llevar a cabo entre los integrantes de la escuela y el hogar.”

Cuando se suspendieron clases o se inició el receso escolar en marzo pasado, por ejemplo (hace más de 100 días naturales y más de 50 días hábiles, sin contar los días de Semana Santa ni de Pascua), los Consejos Técnicos Escolares (CTE), si siguiéramos un adecuado protocolo de actuación Escuela-Familia, se debieron de haber convertido en Consejos Escolares de Emergencia Sanitaria (CEES) -figura que no existe, por cierto-, para poner en acción un conjunto o paquete de medidas y actividades coordinadas, a efecto de dar continuidad a los planes y programas educativos en condiciones extraordinarias, con criterios de equidad e inclusión. Y para actuar, en forma paralela, frente a la crisis de salud pública como dispositivo preventivo y no necesariamente como acción remedial. Dicho protocolo, tristemente, no se desencadenó.

Dos meses después, a finales de mayo, el titular de la SEP, Moctezuma Barragán, indicó que hubo un protocolo de actuación para el sector educativo ¿alguien sabe de su contenido? ¿quién participó en su diseño? Sobre ese supuesto protocolo, he preguntado a directivos y docentes de escuelas de educación básica, pero nadie sabe de él. En la Unidad UPN de Querétaro, mi centro de trabajo, jamás se dio a conocer ningún protocolo proporcionado por las autoridades educativas federales o estatales.

Dentro del mencionado análisis pregunté y sugerí, así mismo, lo siguiente: Si la anterior pandemia (virus de la influenza H1N1) se registró hace más de 10 años ¿podríamos imaginar una condición de “aprendizaje comunitario”, para la siguiente década, en la cual no seamos presas de la improvisación y la incertidumbre, como si fuera una emergencia que enfrentamos, como sociedad, por primera vez? Para entonces ya habrá suficiente “experiencia colectiva” ¿O no? Ese sería el escenario deseable para dentro de una década, aproximadamente, pero eso no sucedió lamentablemente en 2020, de marzo a la fecha. No hubo, quizá, un adecuado ni significativo “aprendizaje colectivo” entre 2009 y 2020.

En ese contexto, hablé de la noción de “aprendizaje comunitario”, (así le llamé para distinguirlo del “aprendizaje social” de A. Bandura), que se refiere a los cambios que se establecen de manera colectiva con respecto a una situación, conflicto o crisis, es decir, cuando los sujetos de una comunidad “instituyen” esos cambios para hacer frente a condiciones adversas o no. Un ejemplo de “aprendizaje comunitario”, efectivo, es el que se ha mostrado durante los últimos años (incluyo a la experiencia y a los efectos producidos por el sismo de 2017), cuando los sistemas de protección civil se han desempeñado cada vez de manera más coordinada, en cantidad y en calidad de los procedimientos y las acciones.

Esto lo comento porque en varias colaboraciones anteriores, he señalado que no hemos aprendido, como sociedad, como comunidad (es decir, de manera institucional), las lecciones de la coyuntura sanitaria, por ejemplo, de la Influenza del 2009 (H1N1). Y no sólo lo digo para nuestro país (como Estado-nación), sino como conjunto de naciones, como sociedad en su conjunto, a nivel global ¿Por qué colapsan los sistemas de salud pública de países centrales, “ricos”, como en Estados Unidos? ¿Qué pasó con los sistemas de prevención y de salud pública en general de algunas naciones “centrales” o “altamente desarrolladas” como Italia, Francia o España?

Me parece, entonces, que carecemos de teoría y práctica en materia de protocolos de actuación entre la escuela y la familia para hacer frente a una emergencia sanitaria como la que vivimos; esto es, no existen dispositivos preventivos de actuación oportuna en México, entre el sistema educativo y su extensión-conexión con la sociedad civil, dicho ello, repito, en contextos de emergencia de salud pública.

Todo parece indicar que hay mucho por hacer en este punto de la gestión y el diseño de las políticas públicas educativas. Sobre todo, pienso que hace falta un mayor vínculo entre los sistemas de salud y de educación para dar respuestas más efectivas y organizadas, planificadas, en este tipo de coyunturas, donde se ponga por delante la prevención de enfermedades y la atención a la población más vulnerable, con especial énfasis en niñas, niños, jóvenes y adultos mayores.

Fuente e imagen: https://www.sdpnoticias.com/columnas/educacion-protocolos-y-aprendizajes-colectivos.html

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Entrevista a Manuel Gil Antón: «El neoliberalismo genera personas que responden lo que el poder quiere oír»

Por: Ruben Luengas

 

En el programa En Contexto, del canal de TV, La Octava, Ruben Luengas entrevista al Dr. Manuel Gil Antón, Profr. Investigador del Centro de Estudios Sociológicos del Colegio de México, quien nos dijo que: “el sistema neoliberal, lo que hizo fue una educación como práctica de la obediencia, no como práctica de la libertad; una educación que no genera personas que sepan preguntar sino personas que sepan responder lo que el poder quiere oír”.

El profesor Gil Antón afirma que, la educación que se debe practicar, es aquella en que se genere un ambiente de aprendizaje, de tal manera que se permita la práctica del pensamiento, no la práctica de la repetición, ni la práctica de una obediencia ciega, orientada por la búsqueda de una calificación, eso no educa, es adiestramiento.

Finalmente nos dijo que esta pandemia es un fenómeno inaudito y debemos aprender de ello, ya que todo eso tiene un gran sentido educativo y debemos aprovecharlo.

Fuente e imagen:  http://rubenluengas.com/2020/06/video-el-neoliberalismo-genera-personas-que-responden-lo-que-el-poder-quiere-oir-manuel-gil-anton/

 

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Masacre en Oaxaca es resultado de los proyectos de desarrollo en los territorios indígenas: académicos, activistas y organizaciones

América/México/01/07/2020/Autor y fuente: desinformemonos.org

 

La masacre de 15 indígenas ikoots en San Mateo del Mar, Oaxaca, perpetrada por un grupo armado el pasado 21 de junio, «es resultado de los proyectos de desarrollo que se buscan implementar en los territorios indígenas» y no «un conflicto interno o poselectoral, como lo considera el presidente Andrés Manuel López Obrador», aseguraron activistas, académicos y organizaciones.

En un comunicado, en el que manifestaron su solidaridad con el pueblo ikoots de Oaxaca, los académicos y organizaciones explicaron que la violencia y el hostigamiento contra los habitantes de San Mateo del Mar escalaron «desde que se nombró al presidente municipal Bernardino Ponce Hinojosa en octubre de 2019», pues las elecciones «no sólo no respetaron el sistema normativo interno, sino que además tuvieron serias irregularidades».

Agregaron que desde mayo de 2020 el pueblo ikoots denunció las agresiones «por parte del edil y su grupo paramilitar», pero que la Secretaría General de Gobierno del Estado de Oaxaca no intervino para garantizar la seguridad de la comunidad.

Los académicos y activistas indicaron que la masacre del 21 de junio y la violencia en general contra el pueblo ikoots se insertan «en los intentos del gobierno por desestabilizar la región y ponerla al servicio del capital», por lo que exigieron que se detengan las incursiones desarrollistas, salgan las empresas de los territorios indígenas y se respeten los usos y costumbres y la autonomía de los pueblos.

A continuación el comunicado completo:

SOLIDARIDAD CON SAN MATEO DEL MAR

La situación que atraviesa la comunidad Ikoots de San Mateo del Mar, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, evidencia el perverso vínculo entre la política desarrollista del Estado y la actuación del crimen organizado en nuestro país. San Mateo del Mar por más de una década ha estado luchando por defender su territorio frente a las constantes amenazas por la instalación de parques eólicos, la privatización de su territorio, la construcción de un rompeolas y la modernización del puerto en Salina Cruz.

Desde que se nombró al presidente municipal, Bernardino Ponce Hinojosa, en octubre de 2019, el hostigamiento hacia los habitantes de San Mateo del Mar ha incrementado. Este nombramiento surgió de unas elecciones establecidas por el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca que no sólo no respetaron el sistema normativo interno, sino que tuvieron serias irregularidades. Estos hechos despertaron el enojo y la oposición de los habitantes de San Mateo hacia el presidente impuesto y escaló el conflicto.

La noche del 2 de mayo de 2020, la comunidad de San Mateo ya denunciaba la fuerte agresión que vivía y que desembocó en un ataque armado en la Agencia Municipal de Huazantlán del Río. Reportaron un hombre asesinado, varios heridos y viviendas y vehículos incendiados. Se denunció que la Secretaría General de Gobierno del Estado de Oaxaca desde inicios del año tuvo conocimiento del conflicto, pero no ha intervenido. En su comunicado nos advertían de que podrían venir actos más graves. Desde entonces las intimidaciones y violencia no cesaron por parte del edil y su grupo paramilitar. El domingo 21 de junio un ataque a hombres y mujeres de las Agencias municipales de San Mateo del Mar cobró la vida de quince de ellos.

Condenamos la masacre perpetrada en San Mateo de Mar, demandamos justicia para el pueblo Ikoots y respaldamos las exigencias hechas por la Unión de Agencias y Comunidades Indígenas Ikoots. Además, exhortamos a entender este conflicto en los intentos del gobierno por desestabilizar la región y ponerla al servicio del capital. No se trata de un conflicto interno o poselectoral, como lo considera el presidente Andrés Manuel López Obrador. Esta masacre es resultado de los proyectos de desarrollo que se buscan implementar en los territorios indígenas. Por eso, exigimos se detengan las incursiones desarrollistas, salgan las empresas que ambicionan sus territorios y se respeten los usos y costumbres y la autonomía de los pueblos.

¡JUSTICIA PARA EL PUEBLO IKOOTS!

¡NO al Corredor Interocéanico!

Nombre completo, institución/organización/colectiv@

Alberto Velázquez Solís, Mérida, Yucatán

Alejandra Aguilar, CIESAS-Occidente

Alfredo Salazar Duque, Colombianos por la paz

Alicia Castellanos Guerrero, UAM

Ana María Vera Smith

Ángela Sandoval Uhthoff, UNAM

Bárbara Zamora, UNAM y Bufete Jurídico Tierra y Libertad A.C.

Bertha Elena Munguía Gil,

Daniele Fini, Universidad Iberoamericana Puebla

Emiliana Cruz, CIESAS-CDMX

Enzo Traverso, Universidad de Cornell, Nueva York

Eugenia de la O Martínez, CIESAS-Occidente

Eugenia Legorreta, IberoO

Fernando Matamoros Ponce, ICSyH-BUAP

Francisco Morfín, Isia Ayuuk

Gaspar Rivera-Salgado, UCLA

Gerardo Bernache, CIESAS-Occidente

Gerardo González Figueroa, ECOSUR Unidad San Cristóbal

Gilberto López y Rivas, INAH-Morelos

Inés Durán Matute, RLS/ICSyH-BUAP

Javier Herran, Lumaltik Herriak

Jean Robert, Universidad La Salle Cuernavaca Morelos

John Patrick Holloway, ICSyH-BUAP

Jorge Alonso, CIESAS-Occidente

José Antonio Olvera Llamas, Colectividad Nuestra Alegre Rebeldía de la Red Morelense de apoyo al CNI/CIG

José Bautista, ITESO

José Javier Capera, Revista FAIA- Argentina

José Luis Mariño López, Colectivo Bordando por la Paz y la Memoria

Julia Preciado, CIESAS-Occidente

Lilia García Torres,

Linda Quiquivix, educadora popular (California, EEUU)

Lola Cubells Aguilar, Asamblea de Solidaridad con México del País Valencià (España)

Margara Millan, UNAM

Margarita Dalton, CIESAS-Pacífico

Melike Yasar, representante del Movimiento Mujeres del Kurdistán para AMérica Latina y miembro del Congreso Nacional de Kurdistán

Oscar Arnulfo de la Torre de Lara, Universidad Autónoma de Aguascalientes

Patricia Fortuny Loret de Mola, CIESAS-Peninsular

Ramón Morales Balcázar, Observatorio Plurinacional de Salares Andinos

Raúl Gutiérrez Narváez, REDIN Chiapas

Renée de la Torre, CIESAS-Occidente

Rocío Moreno, Comunera de Mezcala, Jalisco

Rodrigo Camarena, ITAM

Rosa María Garza Marcué. INAH

Santiago Bastos, CIESAS-Occidente

Sergio García Reynaga, Comunidad Antihistoria

Sofía Blanco Sixtos,

Susana Vázquez, CIESAS-Occidente

Sylvia Marcos, Red de feminismos descoloniales

Walter Omar Kohan, Universidade do Estado do Rio de Janeiro

Xochitl Leyva Solano, CIESAS-Sureste

Laura Nereida Plascencia Pacheco (CLADEM  Y PARITÉ)

Santiago A S, San Lorenzo de Azqueltán

Aguanita Zamora, Comunidad Purépecha y Kunkuarhekua iapuru ixï Anapuech’a

Irene Alvarado Saravia Programa Indígena Intercultural ITESO

Raúl Delgado Wise, UAZ

Carolina C. González González, Universidad Autónoma de Baja California Sur

Ilse Andrea Morelia Trujillo. Becaria de IILA – Universidad de Nápoles Orientale.

Francisca Zalaquett Rock, Centro de Estudios Mayas, UNAM.

Cristiano Tallè (universidad de Naples ‘L’Orientale’, Italia)

Grecia Jurado Azuara, UNAM

Antonio Fuentes Díaz, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

Juliana Gómez, BUAP

Instituciones/Organizaciones/Colectiv@s

Colectiva Feminista MAPAS

Coordinadora de Pueblos y Organizaciones del Oriente del Estado de México en Defensa de la Tierra, el Agua y su Cultura (CPOOEM)

Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB)

Preparatoria Comunitaria José Martí, San Francisco Ixhuatán, Oaxaca

Fuente e imagen: https://desinformemonos.org/masacre-en-oaxaca-es-resultado-de-los-proyectos-de-desarrollo-en-los-territorios-indigenas-academicos-activistas-y-organizaciones/

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La educación en México en tiempos de COVID-19

Por:  Luis Gerardo Mendoza Cardozo

 

Lo que en su momento el día 14 de marzo de 2020 fuera para algunos motivo de festejo, celebración y júbilo por el anuncio emitido del Secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, referente al adelanto de las vacaciones de semana santa como medida preventiva para mitigar los contagios de la nueva enfermedad COVID-19, en la actualidad, el sentir de millones de niñas, niños, jóvenes, madres, padres, maestros, directivos y demás implicados en el ámbito educativo se ha vuelto totalmente adverso, tomando diferentes posturas ante la nueva manera de impartir educación.

La noticia no tardaría en llegar hasta lo más recóndito del territorio nacional. Con ello, empezaron a nacer múltiples interrogantes que en su momento no tuvieron respuestas del todo claras, situación que empezó a generar incertidumbre, dudas e inquietudes. Las más redundadas eran ¿Cómo se trabajaría con las alumnas y alumnos en esta, para muchos, nueva modalidad?; ¿Cómo se comunicarían las maestras y maestros con ellos?; y quizás, la más importante, ¿Se volvería a la escuela a tomar clases presenciales antes de que terminase el ciclo escolar?

Han pasado poco más de dos meses desde aquella conferencia de prensa y con ella han aparecido nuevos retos educativos y se han reafirmado otros que estaban en la mira desde hace años, a los que de una u otra manera se les han intentado hacer frente y dar posibles soluciones. Dicho sea de paso, estas han sido un tema de discusión del que nadie ha quedado excluido, pues alumnos, padres de familia, autoridades educativas, especialistas y organismos internacionales han puesto la mirada en ellas.

Los retos a los que se enfrenta el Sistema Educativo Mexicano varían de acuerdo con el rol que tienen los involucrados. Es evidente que lo que está aquejando a un alumno, no es lo mismo con lo que se está enfrentando un directivo de una escuela; sin embargo, hay líneas en las que convergen esos problemas.

Uno de los principales retos que enfrenta la educación en el país hoy en día y de cual emanan y subyacen los demás, es el de las desigualdades sociales-educativas que imperan en el país. Una situación que pareciera en su momento no fuera del todo considerada por los altos mandos de la educación. Tan sólo en 2018 el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, (CONEVAL) afirmaba que en México existían 52.4 millones de personas que se encontraban en situación de pobreza y otros 8.6 millones en pobreza extrema. Prácticamente la mitad de la población estaba y muy probable sigue en un estado de vulnerabilidad que ha condicionado las nuevas formas de llevar la educación a las familias mexicanas.

De ahí otro de los retos a los que se han enfrentado las autoridades, supervisores, directivos y maestros, ¿Cómo llevar educación de calidad a todos los hogares? De acuerdo con la información de la Doctora en Ciencias Políticas con Especialidad en Sociología, Marion Lloyd, en su trabajo “Desigualdades educativas y la brecha digital en tiempos de COVID-19”, texto proveniente del libro “Educación y Pandemia. Una visión académica”, por el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM, menciona que entre los factores que condicionan el acceso a una educación de calidad en línea, opción a la que se apostó como primera instancia para llevar educación a los alumnos, son, la clase social, la raza, la etnia, el género, la ubicación geográfica y el tipo de institución al que pertenecen.

La alternativa de querer llevar la educación a través de plataformas y programas educativos sólo fue resultado de atestiguar las grandes brechas de desigualdad social que existen en el país, pues no todos han tenido las condiciones para poder trabajar de esa manera, y los que las tienen, se las han visto duras, pues no sólo es el hecho de contar con los medios y recursos, sino también saber utilizarlos. He aquí otro de los retos a los que se han enfrentado principalmente maestros y alumnos, el uso, manejo y acceso a las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones), TAC (Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento) y TEP (Tecnologías del Empoderamiento y la Participación).

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en colaboración con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), se afirma en la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2019, que el 76.6% de la población urbana es usuaria de Internet, mientras que en la zona rural la población usuaria se ubica en 47.7 por ciento y aunado a esto sólo el 44.3% dispone de computadora en sus hogares.

Ante esta contingencia sanitaria se han tomado medidas y decisiones por los diferentes ordenes de gobierno. Se habló de la creación de correos electrónicos para millones de maestros para que pudieran trabajar con toda la paquetería de Google for Education, alternativa muy atractiva en su momento pero que ha resultado poco factible para la mayoría del alumnado por lo antes mencionado. Con esto, no se trata de descalificar esta estrategia de educación a distancia, sino más bien de cuestionar hasta qué punto ha sido adecuada esta medida para impulsar el aprendizaje de los alumnos.

Otra de las acciones implementadas y que ha buscado enmendar este tema de la brecha digital y de desigualdad ha sido la “Estrategia Nacional de Educación a Distancia”, mejor conocida como “Aprende en casa” que se enfoca principalmente en la difusión de programas educativos a través de medios como la televisión y la radio. Desde mi punto de vista, me parece una buena alternativa para aquellos que no cuentan con internet en casa, ya que se diversifican los canales para poder llevar las clases a distancia.

A todo esto, hay una serie de preguntas que valdría la pena pudieran contestarse ahora y después de está pandemia ¿Realmente se le ha podido hacer frente a toda esta serie de retos que enfrenta la educación en México en tiempos de COVID-19? ¿Han sido viables las acciones emprendidas por el gobierno federal? ¿Ha valido la pena trabajar desde los hogares, o ha sido una pérdida de tiempo? ¿Los maestros y alumnos estaban preparados para trabajar a distancia? ¿Hubiese sido mejor terminar el ciclo escolar y dar prioridad a la situación emocional y económica de las familias? ¿Realmente ha habido preocupación por el bienestar y los aprendizajes de los alumnos, o ha sido una necedad administrativa y burocrática por cumplir con el currículo formal y “salvar el ciclo escolar”?

En mi caso particular, trabajo en una escuela secundaria ubicada en el municipio de Huauchinango, Puebla, que tiene la peculiaridad de ser para trabajadores, característica que con los años se ha mantenido, no sólo de nombre, sino del tipo de alumnos que en su mayoría acuden a ella. Ya era complicado trabajar con muchos de ellos, debido a su situación socioeconómica, a los diferentes problemas familiares que vivían, y al bajo rendimiento académico que tenían, este último, resultado de darle prioridad a su trabajo, situación con la que han tenido que vivir no por gusto, sino por necesidad.

Hasta el momento de acuerdo con una estadística realizada por la institución en la que laboro y gracias a datos proporcionados por el director de esta misma, se ha confirmado que del total de los alumnos que están inscritos que son 328, sólo 183 han tenido por al menos una vez comunicación con sus maestros. En este ciclo escolar imparto clases a 184 alumnos, de los cuales, sólo he podido establecer interacción con 102 y de ellos, únicamente con 32 he tenido la oportunidad de aclarar dudas, retroalimentar, y recibir sus actividades. Ante esto nace otra interrogante y otro reto para los maestros ¿Cómo evaluar a los alumnos con los que ni siquiera se ha podido establecer comunicación?

Con los alumnos con los que he podido llegar a conversar, había una interrogante latente, que estuvo muy presente hasta hace unos días, ¿Cuándo íbamos a regresar a clases? Pregunta que no pude contestar con seguridad en su momento. Esta duda nacía debido a la situación emocional que habían estado viviendo por semanas, pues para muchos de ellos no ha sido lo mismo trabajar desde casa que tener clases presenciales.

Ante esta circunstancia, pareciera hacerse realidad en cierta medida, una historia de ciencia ficción de los mayores exponentes de este subgénero, Isaac Asimov, quien en su cuento ¡Cómo se divertían! Plateara un escenario muy similar al que se ha estado viviendo ahora, y este es el hecho de recibir clases por medio de una televisión. En esta narración se habla de cómo era la educación de los alumnos décadas atrás. En uno de sus fragmentos, cuenta como al finalizar la clase, los personajes tenían que depositar su tarea por un agujero que tenía el aparato visual, situación bastante similar a lo que se vive hoy en día en tiempos de COVID-19.

Esta pandemia se ha convertido en un hecho histórico no sólo para México, sino para el mundo, la cual ha dejado estragos y aprendizajes, que de no ser tomados en cuenta con la seriedad que merecen, este país continuará en la misma situación. Muchos se preguntan si se regresará a la normalidad, y la respuesta evidente debería ser que no, pues no se puede continuar con esas problemáticas que abundan en varias partes del país, principalmente en las zonas marginadas, las cuales han sido las más afectadas tanto en la parte económica como en lo emocional; es por ello, que se tendrá que velar por las familias mexicanas, mostrar solidaridad y muestras de humanidad, y no caer en una postura desalmada que lo primero que vea sea una calificación, antes que el mismo bienestar de estas.

El Sistema Educativo Mexicano debe visualizar el nuevo futuro tomando en consideración los retos que se han estado viviendo, los cuales al término de esta pandemia pasarán a ser los nuevos desafíos, tales como el abastecimiento de equipos multimedia en todas las escuelas del país; la adquisición de servicios como internet y telefonía; la capacitación de maestros y alumnos en el uso de plataformas educativas, y replantear lo qué hay que enseñar en la escuela, pues a pesar de que se habla que vivimos en la era digital, muchas personas no están del todo implicados en este mundo de la tecnología.

Bibliografía

CONEVAL. (31 de Julio de 2019). Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. Recuperado el Mayo de 2020, de Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social: https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/PobrezaInicio.aspx

IISUE. (2020). Desigualdades educativas y la brecha digital en tiempos de COVID-19. En ISSUE, Educación y pandemia. Una visión académica. (págs. 115-121). Ciudad de México, México. Recuperado el 26 de mayo de 2020

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Fuente e imagen: http://www.educacionfutura.org/la-educacion-en-mexico-en-tiempos-de-covid-19/

 

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