CLACSO Coediciones. Colección Histórica.
ISBN –
CLACSO. El Colegio de México.
D. F..
1973
Miembros de estas instituciones nacionales se pronunciaron en contra de la reducción de presupuesto, de becas, de programas de posgrado y reclamaron mayor apoyo para la actividad creativa.
Jaime Parada, presidente de la Academia de Ingeniería, demandó sostén para tener jóvenes con educación de alta calidad, y advirtió que de seguir rezagados México se transformará en un país de ignorantes.
Los proyectos de investigación científica son, dijo, la condición fundamental para tener educación de excelencia que aporte al desarrollo en todo el mundo.
En el Palacio de Minería también se pronunciaron por la importancia de la ciencia y las tecnologías de la innovación.
En la Marcha por la Ciencia, que coincide con el Día de la Tierra, convocada por las sociedades científicas del mundo, participan estudiosos, profesionales, físicos, astrónomos, biólogos y celebridades.
Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=80603&SEO=comunidad-cientifica-mexicana-respalda-marcha-por-la-ciencia
Imagen: https://i1.wp.com/www.changoonga.com/wp-content/uploads/2017/04/marcha-por-la-ciencia-3.jpg?fit=800%2C400&ssl=1
Luis Hernández Navarro
De pie, delante de un librero, vestido con suéter azul marino, un joven de 87 años sostiene una pancarta con ambas manos, en la que envía un mensaje directo: Mi solidaridad con las familias de los normalistas de Ayotzinapa y de los sacerdotes asesinados y desaparecidos en Guerrero. Nos faltan 43 y más
.
El hombre solitario que aparece en la foto del cubículo académico se llama Noam Chomsky. Es, a un tiempo, uno de los más prominentes lingüistas y uno de los más destacados intelectuales públicos del mundo.
Una distinguida dama de 84 años, pelo color platino y chaqueta roja, muestra un cartel con las fotos de los 43 normalistas desparecidos, y la consigna: ¡Vivos se los llevaron! ¡Con vida los queremos ya!
Está acompañada de familiares de los muchachos y por estudiantes de la Raúl Isidro Burgos. He recordado mi misma historia, la historia de mis compañeras las abuelas, que con lágrimas de no saber qué hacer empezamos la búsqueda
, dice a los asistentes a un acto de solidaridad.
La mujer que defiende a los desaparecidos mexicanos es Estela Carlotto, la presidenta de la asociación argentina Abuelas de Plaza de Mayo. Sabe de qué habla. Durante 36 años buscó a su nieto, después de que su hija fue desaparecida y asesinada por la dictadura militar. Finalmente lo encontró.
El 8 de octubre de 2014, un pensador de 82 años, con pantalón y camisa de mezclilla se retrató en la Piazza Cardusio de Milán, Italia, rodeado de un grupo de unos 40 hombres y mujeres que enarbolan una bandera mexicana y varios carteles escritos a mano con exigencias en español e italiano. Uno reza: Basta de violencia en nuestro México
. Protegido del frío otoñal por una larga chamarra café, carga una bolsa llena de libros y papeles.
El personaje de la fotografía es el semiólogo Umberto Eco. Año y medio más tarde falleció. La protesta en la que aparece fue convocada para exigir la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala. Allí, el autor de El nombre de la rosa leyó cada uno de los nombres de los normalistas.
En otra instantánea, un escritor argentino de 89 años, rodeado de plantas, con sus lentes y un vaso con un poco de vino sobre una mesa a su costado, muestra una cartulina escrita a mano con colores diferentes que dice: Nos faltan… 43
.
La figura de la fotografía es Osvaldo Bayer, autor de un libro de culto: La Patagonia rebelde. Perseguido por los militares golpistas de su país, perdió todos sus bienes y tuvo que exiliarse en Alemania durante ocho años. Otros amigos suyos, como Haroldo Conti y Rodolfo Walsh, no pudieron hacerlo.
Estos cuatro retratos de Chomsky, Carlotto, Eco o Bayer, con sus rústicas cartulinas manuscritas no dicen que faltan 43 estudiantes. Afirman que NOS faltan 43. Nos faltan a todos.
Ese NOS (así, con mayúscula) es parte de una historia excepcional, que va más allá del compromiso individual de estos cuatro grandes pensadores contemporáneos: la de cientos de miles de personas en todo el planeta a las que la tragedia de Iguala sacudió y conmovió. Hombres y mujeres que, a pesar de hablar en los más diversos idiomas y vivir en los lugares más remotos, han vencido la maldición de la Torre de Babel para decir a los familiares de los muchachos desaparecidos que no están solos en su búsqueda, que ellos los acompañan en su dolor y en su lucha.
Se trata de una historia de indignación y rabia, de solidaridad y fraternidad, a un tiempo perdurable y entrañable. De una historia que hoy, gracias al libro El tiempo de Ayotzinapa, de Carlos Martín Beristain, puede comprenderse mucho mejor.
A contracorriente de la narrativa oficiosa que busca difundir y legitimar la verdad histórica
, El tiempo de Ayotzinapa esclarece lo que verdaderamente sucedió con los normalistas la noche del 26 de septiembre y los días siguientes. Ante el camuflaje y la falsificación de los hechos promovidos desde el poder, el libro ordena y da sentido a la información disponible.
La tarea es doblemente compleja. Primero, porque de por sí esos son los modos de los encargados de la procuración de la justicia en el país. Y segundo, porque estamos ante un caso de desapariciones forzadas. Y, como advierte el autor, la misma desaparición forzada es una estrategia de confusión, en la que se oculta no sólo el destino del detenido, sino el propio hecho. Una estrategia en que la verdad se convierte en territorio en disputa como en ningún otro lado, en una especie de arena movediza.
El tiempo de Ayotzinapa habla desde la aflicción de las víctimas. “Sin entender el dolor de la desaparición forzada –escribe Carlos Beristain–, no hay investigación posible, ni relación con los familiares que la acompañe”. Lo hace escuchando a las víctimas y confiando en su palabra. “Para mí –dice al describir tiempos de confusión– está claro que los estudiantes dicen la verdad”.
El tiempo de Ayotzinapa es un libro de libros, en el que discurren y se engarzan diferentes relatos organizados alrededor de un eje común: el de la noche de Iguala. Es una crónica sobre lo sucedido el 26 y 27 de septiembre de 2014, sobre la que se monta una nueva Divina comedia, que nos conduce a través de los círculos del infierno de la desaparición forzada en México.
El tiempo de Ayotzinapa hace el milagro de traducir los términos supertécnicos de informes forenses y expedientes judiciales a un lenguaje comprensible. Lo hace dejando en claro la responsabilidad en los hechos y en el ocultamiento de la información de muy poderosos funcionarios públicos, sin estridencias ni denuncias flamígeras.
A pesar de ser un relato sobre el dolor y de que el libro duele, no hay en El tiempo de Ayotzinapa signo alguno de literatura plañidera. Beristain es capaz de encontrar esperanza en la tragedia, optimismo en el infortunio. Nombrando lo intolerable, cuida poner siempre por delante la extraordinaria capacidad de resistencia creativa de padres y estudiantes. El resultado final es conmovedor y entrañable.
La lectura de El tiempo de Ayotzinapa puede ser una forma altamente provechosa de celebrar los 91 años de la Normal Raúl Isidro Burgos, de recordar nuestro tiempo.
Fuente del Artículo:
http://www.jornada.unam.mx/2017/04/25/opinion/017a2pol
La reforma a la normativa educativa federal del 2012-2013 estableció el carácter de “organismo público autónomo” del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Entre las obligaciones y competencias del INEE autónomo se determinó la de presentar anualmente, en el mes de abril, al Congreso de la Unión, “el informe sobre el estado que guarden componentes, procesos y resultados del Sistema Educativo Nacional derivado de las evaluaciones.” (Artículo 63 de la Ley del INEE).
A partir de entonces, el INEE ha elaborado y publicado tres informes. El correspondiente a 2017 fue presentado el día de ayer a los integrantes de la Comisión de Educación Pública y Asuntos Educativos de la Cámara de Diputados. Los tres primeros se titulan, respectivamente, “El derecho a una educación de calidad” (2014), “Los docentes en México” (2015), y “La educación obligatoria en México” (2016). El nuevo repite el título del año pasado, aunque presenta variaciones importantes de estructura, datos y contenido.
Al igual que en el informe de 2016, el nuevo documento se inicia con datos y consideraciones sobre el acceso a los niveles de la educación obligatoria -preescolar, primaria, secundaria y media superior-, tomando en cuenta indicadores de cobertura, asistencia escolar, y resultados de aprendizaje según los exámenes nacionales estandarizados. Los datos que se presentan indican que los niveles de cobertura de la educación básica pueden ser considerados adecuados en términos generales: la cobertura en preescolar es prácticamente universal salvo en el primer grado del nivel, el que corresponde al primero de preescolar para niños de tres años. Según el informe 2016 sólo 42% de los niños de tres años están en la escuela. La situación se corrige en los grados segundo y tercero de preescolar y durante los seis años de primaria en que prácticamente la totalidad, el 97.3% por ciento de los niños de 4 a 12 años, está inscrito en el sistema.
A partir de ese punto, es decir al inicio de la secundaria, las tasas de cobertura decrecen sostenidamente. El informe 2017 agrega que si bien las tasas de eficiencia terminal son altas en primaria (98.2%), decrecen fuertemente a medida que se avanza en los siguientes niveles obligatorios: en educación secundaria es de 86.8%, y apenas de 67.3% en EMS. Según el diagnóstico, en la educación media superior la tasa de abandono, ubicada en 14.4%, sigue siendo uno de los mayores problemas para garantizar que todos los jóvenes del país cuenten con estudios completos de educación obligatoria.
En cuanto a indicadores de cobertura, asistencia escolar y tasas de terminación de los ciclos escolares los dos reportes enfatizan el agravamiento de condiciones en poblaciones específicas: indígenas, migrantes, jornaleros, población discapacitada y población en pobreza extrema. Para cada uno de estos subconjuntos, representativos de segmentos demográficos en condiciones de desventaja, las posibilidades de acceso, retención y éxito escolar son significativamente inferiores a las medias nacionales en cada rubro analizado.
En materia de infraestructura escolar ambos informes (2016 y 2017) dan evidencia de la precariedad de la mayor parte de los planteles de educación preescolar, primaria y secundaria en el sistema público, más aún en aquellos que corresponden a las escuelas multigrado, las rurales, y las ubicadas en localidades en condición de pobreza. La cantidad de planteles que disponen con biblioteca escolar, bibliotecas de aula, acceso a cómputo, y condiciones físicas satisfactorias continúan siendo una proporción minoritaria en el conjunto. Lo más grave, según se muestra en dichos informes, es que la ausencia de políticas y acciones que tiendan a revertir la brecha de infraestructura que separa a las escuelas con equipamiento adecuado de aquellas en que no se satisfacen los requisitos mínimos en este renglón.
Más preocupantes aún los datos que reportan el aprovechamiento escolar en primaria, secundaria y educación media superior. En primaria pública, en el área de lenguaje y comunicación, más de la mitad de los estudiantes se ubica en el nivel mínimo de aprendizaje. De ello, en escuelas indígenas el 80% corresponde a este nivel, en escuelas comunitarias el 67.9% y en primaria general pública el 51.6%. En contraste, sólo 13.3% de los estudiantes de primarias primadas está en el nivel mínimo. Peor aún el caso de aprendizaje de matemáticas, en que más del 60% del total de niños en escuelas públicas se ubica en el nivel mínimo, repitiéndose las brechas entre escuelas indígenas, comunitarias y generales. En cambio, en primarias privadas solo una cuarta parte del total de estudiantes evaluados se colocó en este nivel.
En secundaria los indicadores mejoran el área de lenguaje y comunicación, pero se agravan en matemáticas. Según los resultados reportados, prácticamente el 60% de los estudiantes de escuelas públicas (contra el 39.9% en privadas) apenas satisfacen el perfil mínimo de aprendizaje en dicha área de conocimiento y únicamente un 2.5% de los estudiantes de secundarias públicas consiguen el nivel de aprendizaje superior de la prueba PLANEA.
El informe de 2017 incluye una nueva sección, por primera vez incorporada a los informes del INEE, la correspondiente a la evaluación de políticas públicas. En esta se consideran tres aspectos puntuales, sobre los que el INEE ha emitido directrices de política educativa: tutorías para inserción a la docencia, políticas para población indígena en educación básica, y política de atención para el abandono escolar en educación media superior. En los tres casos se informa de las acciones de política pública instrumentadas hasta el momento, de los programas encaminados al logro de sus objetivos, y de algunos resultados alcanzados. Se hace notar que al ser de nueva generación los resultados son iniciales, y por ello los efectos en materia de calidad y otros indicadores educativos son mínimos. Lo más relevante, se llama la atención sobre la necesidad de revisar las acciones instrumentadas a la luz del análisis de fortalezas y debilidades que se deriva de los primeros indicadores sobre los procesos de instrumentación.
Fuente del Artículo:
México/24 abril 2017/Fuente: Leviatan
Para muchas personas leer es un placer, hábito, aprendizaje, entretenimiento y un escape de la realidad, sin embargo, hay otras que no lo hacen por desinterés o falta de tiempo, y ante este panorama en México el fomento a la lectura representa una tarea fundamental e impostergable.
Son muchos los beneficios de adentrarse a un libro, entre los más importantes se encunetran el enriquecimiento del conocimiento; además, ayuda al desarrollo humano, del lenguaje, las habilidades mentales y alimenta el funcionamiento del cerebro.
De acuerdo con los resultados del Módulo sobre Lectura (MOLEC), levantado por el Inegi en febrero de 2016, los mexicanos leen en promedio 3.8 ejemplares, por abajo de Chile con 5.4 libros al año, Argentina con 4.6, Colombia con 4.1 y Brasil 4 libros anuales.
Las personas entrevistas argumentan que la razón para leer libros y revistas es por “entretenimiento”, mientras que quienes lo hacen en periódicos lo asocian a su interés por la “cultura general o por estar al día”.
En promedio, la población encuestada dedica 38 minutos a la lectura por sesión continua y el tiempo aumenta conforme se eleva el nivel de escolaridad.
Quienes declararon que no leen ningún tipo de material, un 48.5 por ciento dice que no tiene tiempo, mientras que un porcentaje de 22.5 expone falta de interés como su principal motivo.
También el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), con apoyo de otras instituciones y diversos especialistas realizó la Encuesta Nacional de Lectura y Escritura 2015.
Este estudio arrojó datos interesantes y un poco más alentadores, porque indican que en México el nivel de lectura en promedio es de 5.3 textos por habitante, de los cuales 3.5 lo hacen por gusto y 1.8 por necesidad escolar o laboral.
En este caso los jóvenes de entre 17 a 22 años de edad expresaron que el estímulo por la lectura proviene de los padres y maestros, en contraste con grupos de mayor edad que presentaron porcentajes más bajos en este factor.
La agencia NOP World en su ranking de cultura “Hábitos de medios” realizó un listado en función a cuánto tiempo dedican a la lectura las personas en el mundo y los resultados arrojaron que en promedio son 6.5 horas semanales.
Y así, la India con una población con poco más de mil 220 millones de habitantes encabeza la lista, ya que dedica a la semana 10.7 horas a la lectura, a pesar de que tiene un índice de analfabetismo de 39 por ciento.
En el listado continúa Tailandia, China, Filipinas, Egipto, República Checa, Rusia, Suecia, Francia y Hungría, por mencionar algunos.
México ocupa la posición 24 en el ranking, donde su población de más de 116 millones de habitantes leen 5.5 horas semanalmente.
Para reforzar el gusto por la lectura y permitir el desarrollo de las habilidades lectoras de los estudiantes, en nuestro país existe el Consejo Escolar de Participación Social. Comité de Lectura, dependiente de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
El Comité señala que leer es mucho más que decodificar un texto o comprenderlo literalmente, pues implica apropiarse de lo leído para desarrollar conocimientos, alcanzar metas personales y participar con más efectividad en la sociedad.
Libro, un vehículo para conocer el mundo
La lectura mejora la capacidad de observación, atención, concentración, análisis y espíritu crítico, además de generar reflexión y diálogo; una persona puede divertirse, reflexionar, estimular y satisfacer la curiosidad sobre los temas de interés y para ello se necesitan desarrollar competencias que permitan aprovechar al máximo la experiencia de leer, sobre todo a través de la práctica.
También, es un factor determinante para el desarrollo de habilidades de los estudiantes, las cuales impactarán en su desempeño escolar y laboral. Por tanto, la instancia señala que fomentar la lectura es una tarea fundamental e impostergable, y tarea de todos: estudiantes, maestros, directivos, familia y el resto de la comunidad escolar.
El Consejo Escolar de Participación Social sugiere que, por lo menos, cada ocho días, padres o familiares cuenten cuántas palabras leen los estudiantes en un minuto.
Además, lleven un registro para observar su avance en relación con los Estándares Nacionales de Habilidad Lectora, los cuales establecen el número de palabras por minuto que se espera que los alumnos de educación básica puedan leer en voz alta al terminar el grado escolar que cursan.
No se trata de obtener los valores máximos, sino el mínimo suficiente, al menos, de acuerdo al grado escolar, y buscar después la mejora constante; al mismo tiempo, se debe poner especial énfasis en que los niños y jóvenes comprendan lo que leen.
Con los programas implementados se prevé aumentar los niveles de lectura en la comunidad escolar, reforzar ese hábito a nivel familiar; fomentar la instalación, uso y fortalecimiento de la biblioteca escolar y de aula para que una oferta de títulos variada.
Fomentar la lectura, tarea de todos
Además de las autoridades educativas, diversas empresas y organizaciones de la sociedad civil han contribuido a fomentar la lectura con distintos programas, campañas y ferias.
“Leer para aprender”, “Diviértete leyendo”, “Menos face y más book”, “Cuando despiertes vas a querer leer. Una, dos, ¡tres!”, “Mi libro es más grande que el tuyo. Libros para hombres”, “Por favor lee”, “Leer para estar bien”, “LEE 20 minutos al día” y “LEER para estar bien”, son algunos de los lemas con los que se han identificado algunas campañas.
También se llevan a cabo diversas ferias del libro a lo largo del año para promover la lectura, como la Internacional del libro de Guadalajara, del Palacio de Minería, del Libro Infantil y Juvenil, del Politécnico y el Festival del Libro Infantil y Juvenil de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Incluso, se otorga el Premio al Fomento a la Lectura y la Escritura a quienes de manera individual o colectiva, llevan a cabo acciones en favor del fomento a estas artes.
El 23 de abril es un día simbólico para la literatura mundial porque fue ese día pero de 1616 cuando fallecieron Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega.
Esta fecha también coincide con el nacimiento o la muerte de otros autores prominentes como Maurice Druon, Haldor K.Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla y Manuel Mejía Vallejo.
Ante ello la Conferencia General de la UNESCO, celebrada en París en 1995, fue que decidió rendir un homenaje universal a los libros y autores en esta fecha, alentando a todos, y en particular a los jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y a valorar las irremplazables contribuciones de aquellos quienes han impulsado el progreso social y cultural de la humanidad.
Es así como se crea el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, así como el Premio UNESCO de Literatura Infantil y Juvenil Pro de la Tolerancia.
Además cada año, este organismo y las tres organizaciones profesionales internacionales del mundo del libro (la Unión Internacional de Editores, la Federación Internacional de Libreros y la Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias) eligen una capital mundial del libro cuyo mandato empieza cada 23 de abril.
El comité de selección decidió que fuera en 2017 Conakry, capital de Guinea, por “la calidad y la diversidad de su programa, en particular, la atención que presta a la participación de la comunidad”, así como “su presupuesto bien estructurado y objetivos de desarrollo claros, que se centran en la juventud y la alfabetización”.
En México el fomento a la lectura es una tarea pendiente, sin embargo, para avanzar en esta materia es necesaria la colaboración de las distintas autoridades, pero sobre todo el interés de la población para enriquecer su acervo cultural.
Fuente: http://leviatan.mx/2017/04/21/fomento-a-la-lectura-tarea-fundamental-e-impostergable-para-mexico/
México/24 de Abril de 2017/Identidad Latina
La mayoría de los estudiantes de 15 años se considera feliz, pero el acoso escolar, que afecta a cerca de 1 de cada 5 alumnos, sigue como un problema «alarmante», reveló hoy el denominado informe PISA de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La directora gerente de la OCDE, la mexicana Gabriela Ramos, presentó los resultados de la primera evaluación sobre el bienestar de los estudiantes del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA), realizada a adolescentes de 15 años que también pasaron por las pruebas de ciencias, matemáticas y lectura en 2015.
En videoconferencia desde París, Ramos afirmó que, como media, en los 34 países de la OCDE, los alumnos manifestaron un nivel de 7,3 sobre 10 cuando se les preguntó por el grado de satisfacción con la vida.
De acuerdo con la encuesta, que incluyó 72 países y economías, los estudiantes de la República Dominicana (8,5), México (8,3) y Costa Rica (8,2) son los que dijeron ser más felices, mientras que los que registraron una mayor insatisfacción fueron Turquía (6,1), Corea del Sur (6,4) y Hong Kong (6,5).
En general, los varones expresaron estar más contentos con sus vidas que las mujeres; como media en la OCDE, el 29 % de las estudiantes expresaron estar satisfechas, frente al 39 % de los chicos.
Ramos lo atribuye a que las adolescentes sufren un «bombardeo de modelos nocivos en medios de comunicación y redes sociales» que les hace no estar satisfechas de cómo son y tener un mayor nivel de autocrítica respecto a su cuerpo.
El informe destaca que el 18,7 % de los alumnos de 15 años de países de la OCDE sufren acoso escolar en cualquiera de sus formas -burlas, amenazas, agresión física- al menos «unas cuantas veces al mes».
Hong Kong (32,3 %) y Letonia (30,6 %) encabezan el listado de lugares participantes en la encuesta con un mayor nivel de acoso.
«Hay una proporción alarmante de estudiantes que reportan ser víctimas», por lo que es imprescindible fomentar programas «integrales» de prevención contra el acoso escolar que centren sus acciones en alumnos, maestros y familias, afirmó Ramos.
En cuanto a la relación que los docentes tienen con los alumnos, uno de cada cinco estudiantes dijeron haber recibido un trato injusto por parte de sus maestros. Es decir, les trataron con dureza, les ofendieron o ridiculizaron frente a sus compañeros.
La alta funcionaria de la OCDE señaló además que existe una correlación entre los estudiantes que quieren ser los mejores de su clase con los que sufren un mayor nivel de ansiedad.
El 56 % de los jóvenes de los países de la OCDE encuestados manifestaron sufrir ansiedad de cara a los exámenes, aunque se hayan preparado para ellos.
Los sistemas educativos que son de mayor «interés» son aquellos en los que hay un menor nivel de ansiedad y unos mejores resultados, apuntó Ramos.
Estos se caracterizan por ser exigentes, pero a través de unos docentes que demandan resultados a los jóvenes «de una manera mucho más cuidadosa» y consiguen motivarlos, con un amplio abanico de técnicas.
Asimismo, Ramos dijo que se ha detectado que hay un «círculo virtuoso» que hace que, cuando hay conversación entre padres e hijos, se eleva el nivel de desempeño y de satisfacción.
Por otra parte, de media, el 44 % de los adolescentes de 15 años de la OCDE piensan terminar los estudios universitarios.
En Colombia, Corea del Sur, Catar y Estados Unidos más de tres de cada cuatro personas tienen esa expectativa, subraya el informe.
Como herramientas específicas a desarrollar tras los resultados del informe, la directora gerente de la OCDE señaló la importancia de «invertir en la capacitación de los maestros», para que puedan personalizar la enseñanza dependiendo de lo que requiera cada alumno.
También destinar recursos a los sistemas de apoyo para los alumnos que se quedan atrás y examinar la carga de trabajo de docentes -ya que algunas clases presentan un elevado número de estudiantes- y las horas lectivas de los alumnos.
La evaluación PISA 2015 fue completada por 540.000 estudiantes, quienes representaron a unos 29 millones alumnos de 15 años de 72 países y economías.
Fuente: http://identidadlatina.com/alarmante-problema-acoso-segun-pisa/
México/24 de Abril de 2017/Terra
Las 37 universidades públicas más emblemáticas de América Latina y el Caribe repudiaron hoy la política «xenófoba y discriminatoria» del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Agrupadas en la Red de Macrouniversidades de América Latina y el Caribe, las instituciones educativas manifestaron en un comunicado «su total repudio» a las políticas de Trump al considerar que atentan contra los derechos humanos y la dignidad de las personas.
La red agrupa a entidades educativas de 20 países como son la Universidad de Sao Paulo y la Estatal de Campiñas (Brasil), la de Chile, la de Buenos Aires (Argentina) y la Universidad de La Habana (Cuba).
Durante la VIII Asamblea de rectores, que se celebra en Chile, las instituciones transmitieron su solidaridad a los más de 800.000 alumnos originarios de países de la región que estudian en universidades de Estados Unidos y que podrían resultar perjudicados con las medidas migratorias del Gobierno estadounidenses.
El rector de la UNAM, Enrique Graue, destacó que de estos 800.000 estudiantes que están bajo la protección del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), 520.000 son mexicanos y el resto de otros países de América Latina y el Caribe.