México / 19 de octubre de 2016 / Fuente: http://planoinformativo.com/
México / 19 de octubre de 2016 / Fuente: http://planoinformativo.com/
Por: DCE. Flavio de Jesús Castillo Silva.
Resumen
El presente trabajo hace el análisis del “Modelo Educativo para el Siglo XXI: formación y desarrollo de competencias profesionales”, tomando como antecedentes los modelos antecesores, revisando la dimensión académica que debe orientar el quehacer docente en todos los planteles del Sistema Nacional de Institutos Tecnológicos (SNIT), mismos que por más de 60 años han estado sustentados en la Pedagogía, pasando por la corriente pedagógica de tecnología educativa, el constructivismo y ahora con la formación y desarrollo de competencias profesionales.
De acuerdo a esta revisión, se puede apreciar que el Tecnológico Nacional de México (TecNM), ha considerado el aprendizaje como un proceso en espiral ascendente complejo, asimismo, el estudiante del SNIT cuenta con muchas potencialidades y que el docente posee el liderazgo basado en su experiencia y conocimientos, quien será el mediador del aprendizaje a través de una relación docente-contenido-realidad-estudiante, misma que será la promotora de las competencias profesionales del estudiante y aunque deja una puerta abierta para que cada docente ejerza lo que sea más conveniente desde su marco de referencia, para promover las competencias.
La Andragogía, ciencia que tiene como objeto de estudio al adulto en situación de aprendizaje y considerando que los niños y adultos aprendemos de diferente manera, es la ciencia (incipiente) que provee otra cosmovisión al quehacer docente cuando en procesos formativos estamos entre adultos, que para el caso del TecNM, la matrícula que posee en educación superior y posgrado está conformado por personas adultas que van desde la adultez joven, intermedia hasta la adultez avanzada.
Palabras Clave: Modelo Educativo, SNIT, Pedagogía y Andragogía.
Desarrollo
Con el pasar del tiempo, la Pedagogía fue asentándose en todos los niveles educativos en nuestro país, dictando la manera de que se debería abordar los procesos de enseñanza y aprendizaje, el SNITno fue la excepción, en sus más de 60 años de historia de los tecnológicos (TecNM, 2012), se han pasado ya por muchos modelos educativos, los más recientes centraron al estudiante como eje principal de la acción académica, en ellos han hecho que el aprendizaje se promueva de manera constructivista, esto sucedió en la época del Presidente Fox con el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Dr. Reyes Tamez Guerra y que durante su administración, se enunció la primera edición del “Modelo Educativo para el Siglo XXI” para el Sistema Nacional de Educación Superior Tecnológico (SNEST) de la Dirección General de Educación Superior Tecnológica (DGEST) en el 2004 y su segunda edición en el 2005, en donde se concebía que el aprendizaje significativo se promovía con “…la colaboración y la comunicación entre pares, […] por ello, fomenta el trabajo colaborativo y el desarrollo de competencias comunicativas” (DGEST, 2005, p. 29).
Es hasta el 2012 con el Lic. Emilio ChuayffetChemoral frente de la SEP que se enunció el nuevo “Modelo educativo para el siglo XXI: formación y desarrollo de competencias profesionales” para el SNEST, que continúa conformándose de tres dimensiones: filosófica, académica y organizacional. Según el TecNM (2012), se entenderá como competencias profesionales a las cualidades académicas que tengan que ver con el manejo y aplicación de conocimientos formales, pensamiento complejo, estrategias de acción y solución a problemas reales y a la práctica profesional relacionada con la capacidad de decidir y actuar de forma eficiente, oportuna y ética en toda situación.
Las competencias a desarrollarse bajo este modelo pueden clasificarse en genéricas (instrumentales, interpersonal y sistémicas) y específicas que son propias de la profesión (TecNM, 2012). Éstas en el plano psicopedagógico de la dimensión académica (los otros dos planos son el social y el curricular), que en sus elementos constitutivos ha considerado al aprendizaje como un “proceso en espiral en evolución y complejidad ascendente de carácter sociocultural y psicológico” (TecNM, 2012, p. 39), con una relación didáctica docente-estudiante netamente pedagógica, en donde “se expresan, reconocen y valoran el potencial de aprendizaje y de liderazgo del docente” (TecNM, 2012, p. 43).
El docente es considerado como el mediador del aprendizaje, concibiéndose como mediación a la “modalidad de interacción que orienta y produce esquemas de pensamiento y acción que ayudan a mejorar el proceso de aprendizaje de manera permanente…” (TecNM, 2012, p. 44), por lo que “…el estudiante y el docente son corresponsables en el proceso de formación y desarrollo de competencias…” (Ibídem) que agregándole la relación “docente-contenido-realidad-estudiante” (ídem) promoverán el aprendizaje y el desarrollo de las competencias profesionales, sin dejar de mencionar que generalmente será el docente el responsable de hacer la evaluación (hetero-evaluación), aunque se haya considerado la auto-evaluación y la co-evaluación.
Considerando lo anterior, se expresa una sutil contradicción en el modelo educativo actual debido a que indica que “se favorece el aprendizaje autónomo y trabajo colaborativo del estudiante…” (TecNM, 2012, p. 43), siendo la primera parte de la cita la que contradice el modelo debido a que en párrafos posteriores menciona la mediación del docente en el aprendizaje, situación que para Adam (1977), la mediación es una“…actividad pedagógica […] entre una generación adulta y otra en formación…” (p. 33).
La “sutil contradicción” da origen a que basado en la reflexión y en la Andragogía, “ciencia que tiene como objeto de estudio al adulto que aprende” (Castillo, 2014, p. 13), los estudiantes del SNIT comúnmente son adultos jóvenes, con mínimo doce años de experiencia como estudiante y en algún porcentaje menor ya están trabajando, por lo que su incipiente experiencia laboral también es otro elemento que se debe agregar a la personalidad y expectativas del estudiante al ingresar a estudiar alguna carrera en cualquiera de nuestros tecnológicos.
De las diferencias esenciales y trascendentes entre el modelo pedagógico y un modelo andragógico son:
Tabla 1.
Síntesis comparativa entre el modelo pedagógico y el andragógico.
| Factores | Modelo Pedagógico | Modelo Andragógico |
| Relación entre los componentes. | Adulto – niño.
Vertical – dependiente. |
Adulto – adulto.
Horizontal – participativa. |
| Control y Dirección. | Maestro o profesor
(pedagogo). |
Participante(s). |
| Dirección del proceso. | Enseñanza-Aprendizaje.
|
Orientación-Aprendizaje. |
Nota: Fuente: Adam (1987, p. 32).
Aunado a esto, se propusieron dos principios andragógicos de horizontalidad y participación, democratizan el aula, ya no será más que el docente tenga el control y dirección del curso. Se entiende por horizontalidad “…como una relación entre iguales como una relación compartida de actitudes, de responsabilidades y de compromisos hacia logros y resultados exitosos” (Adam, 1987, p. 15). A su vez, la participación debe entenderse “…como la acción de tomar decisiones en conjunto o tomar parte con otros en la ejecución de una tarea determinada” (Adam, 1987, p. 18). Por lo que ambos (docente y participantes) se involucran en un proyecto en común y comparten liderazgo. Su principal atributo es que se hará de manera mancomunada el análisis crítico de cualquier problemática que tenga que ver con el grupo y su contexto.
A pesar de que con estos principios se pudiese potencializar nuestro modelo educativo actual, en las aulas la realidad es otra, a pesar de que nuestro modelo educativo indica desde su título que se busca formar y desarrollar competencias profesionales en nuestros estudiantes, aún prevalece, al menos en mi plantel, docentes que he tipificado como “tradicionalistas con piel de competencias”, cuyas ideas equivocadas del modelo educativo TecNM piensan que por el hecho de no aplicar exámenes en las evaluaciones formativas están promoviendo competencias o han agregado a su práctica docente algunas técnicas didácticas pero siguen aplicando exámenes con un valor de casi el 100% de toda la calificación.
Al sustentar el modelo educativo actual en la Andragogía, sería en el aula donde se verían los cambios sustanciales: (a) se quitaría la mediación por el hecho de reconocer que no encaja en la Andragogía, por reconocer que en el SNIT suceden procesos formativos entre adultos y ahora sí podría hacerse realidad la promoción del aprendizaje autónomo que bien podría ser aprendizaje auto- dirigido (Valenzuela, 2011); (b) basado en los principios andragógicos, el facilitador queda como responsable del curso, sin embargo, el curso ya no lo diseña solo, lo co-planea con sus participantes posterior a la presentación del contenido oficial; (c) los participantes podrían decidir las mejores maneras de evidenciarlas competencias logradas, a través de un instrumento central en la Andragogía: el contrato de aprendizaje, documento que permite especificar, los compromisos mutuos docente-participantes, evidencias de aprendizaje, fechas, porcentajes e indicadores de valoración de cada evidencia (Castillo, 2014); (d) la evaluación tendría mejor precisión al considerar desde la Andragogía que “…el adulto es experto de su aprendizaje” (Castillo, 2012, p. 45), por lo que la perspectiva de la hetero-evaluación (la del docente) sería con un porcentaje menor y eso promovería un ambiente más sano debido a que ya el docente ha compartido voluntariamente el poder que antes él mantenía cautivo;(e) Procesos como la auto-evaluación y la co-evaluación podrían ser los medios principales de la evaluación. La auto-evaluación como tal “…ayuda al crecimiento profesional y personal tanto de participantes como de facilitadores y, a su vez, proporciona herramientas que determinan el grado de avance dentro del proceso de aprendizaje…” (Llanos y Briceño citados por Adam, 1987, p. 110), la co-evaluación es un “proceso mediante el cual dos o más (participantes) valoran sus actividades (y logros) y tiene como finalidad permitir el perfeccionamiento de los resultados de la auto-evaluación […], debe estimularse y dirigirse de manera cualitativa…” (Ibídem); (f) los procesos de gestión del curso continuarán bajo la responsabilidad del docente; (g) el empoderamiento de los participantes en el proceso de aprendizaje en las asignaturas podrá fomentar a su vez la creatividad, el emprendimiento y la innovación.
Definitivamente la Andragogía como ciencia conlleva más en su fondo, sin embargo, lo antes mencionado solo son aportaciones que ejemplifican mejores condiciones en el proceso de aprendizaje para los estudiantes de los tecnológicos del país. Aparte de hacer ajustes en el modelo educativo específicamente en la dimensión académica, será necesario prever un conjunto de medios para atender la formación docente que esté sino previamente, al menos, a la par de la implementación del modelo educativo basado en la Andragogía, ya que en la misma cantidad de modelos educativos que han existido en el SNIT, ha sido el factor común y recurrente que primero se libera el modelo, se crea el caos, la confusión y a posteriori se comienza con la formación docente, por lo que éstos, los docentes, son un híbrido de teorías de aprendizaje que llega a hacer mezclas extrañas en el aula, situación que deberá dar el paso hacia una profesionalización y certificación del docente con un estándar de competencia ad hoc a nuestro modelo que sea autorizado por organismos como CONOCER, evitando la centralización de la certificación y dar respuesta a la masividad de nuestros respectivos claustros docentes.
Conclusión
Bajo la premisa que los niños y adultos aprendemos de diferente manera (Knowles, Holton y Swanson, 2006), la Pedagogía sería para educación básica utilizada en cualquier nivel educativo, sin embargo, habrá un momento que ya no tenga respuestas a las necesidades educativas que se requiere en licenciatura. El Dr. Adam (1984) mencionó que “las universidades latinoamericanas, sin exagerar, son organizativamente escuelas primarias de alto nivel” (Adam, 1984, p. 1) y que los docentes creen que los universitarios son niños “a quienes pueden imponer sus ideas, manipularlos a su antojo, decidir por ello lo que deben aprender, en fin, sólo ellos y nada más que ellos, establecen las reglas del juego que deben ser aceptados con tal sumisión ydependencia” (Ibídem).
Cabe hacer la aclaración que la Andragogía al sustituir a la Pedagogía en el modelo educativo del SNIT, no alterará la concepción de la promoción y desarrollo de las competencias profesionales, en donde si incide y cambiaría sustancial y positivamente sería en el aula, los docentes tendrían una actitud abierta e intentando cubrir las necesidades propias de las nuevas generaciones, que en definitiva serán muy diferentes a las que tuvimos los docentes cuando fuimos estudiantes.
Quizá no permee hacia arriba, sin embargo, “No puedo renunciar al apostolado de hacerde la educación el instrumento de liberador denuestro pueblo y esto sólo puede lograrse formandoeducadores con una nueva mentalidad, con unabuena actitud para los cambios venideros” (Adam citado por Villarini y Adam, 2009, p. 1).
Referencias
Adam, F. (1977). Andragogía. Caracas: FIDEA.
Adam, F. (1984). Universidad y Educación de Adultos. México: CREFAL. Recuperado de: http://www.crefal.edu.mx/crefal25/images/publicaciones/retablos_papel/retablo_papel1.pdf
Adam, F. (1987). Andragogía y Docencia Universitaria. Caracas: FIDEA.
Castillo, F. (2012). De profesionista a profesor en 12 horas. Oaxaca: Soluciones Educativas.
Castillo, F. (2014). Andragogía. Procesos formativos entre adultos. Oaxaca: Carteles Editores.
Dirección General de Educación Superior Tecnológica. (2005). Modelo Educativo para el Siglo XXI. (2ª Ed.). México: autor.
Dirección General de Educación Superior Tecnológica. (2012). Modelo educativo para el Siglo XXI: formación y desarrollo de competencias profesionales. México: autor.
Knowles, M., Holton, E. y Swanson, R. (2006). Andragogía. México: Alfaomega.
Valenzuela, J. (2011).Aprendizaje auto-dirigido, autónomo y auto-regulado. Monterrey: Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Recuperado de: http://www.cca.org.mx/profesores/portal/files/congreso2011/Taller3/Taller3_presentacion.pdf
Villarini, A. y Adam, E. (2009). Andragogía. Una andragogía sobre el pensamiento socioeducativo de Félix Adam. Colombia: Fundación para el Fomento del Desarrollo del Pensamiento.
México / sdpnoticias.com / 19 de Octubre de 2016
México.- La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (Unesco) nombrará en abril del año que entra a la zona de la Mixteca Alta de Oaxaca como Geoparque Global, adelantó este lunes la secretaria de Turismo y Desarrollo económico de la entidad, Ángela Gutiérrez Sibaja.
La funcionaria local apuntó que, desde septiembre pasado, evaluadores técnicos habían adelantado al gobierno de Oaxaca sobre la posibilidad de este nombramiento, el primero para una zona mexicana y el tercero de América Latina, de un total de 120 que hay en el mundo.
La importancia de este reconocimiento, abundó, radica en la oportunidad de dar a conocer y preservar la biodiversidad de la Mixteca Alta, a través de un enfoque geoturístico y educativo.
La zona, que comprende unos 415 kilómetros cuadrados, está integrada por los municipios de San Bartolo Soyaltepec, Santo Domingo Tonaltepec, Santiago Tillo, San Pedro Topiltepec, San Juan Teposcolula, San Juan Yucuita, San Andrés Sinaxtla, Santa María Chachoapam y Santo Domingo Yanhuitlán.
Por otro lado, adelantó que el Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) se encuentran diseñando un proyecto para estudiar las condiciones de la zona.
Fuente: http://www.sdpnoticias.com/nacional/2016/10/17/incluira-la-unesco-a-la-mixteca-alta-en-su-lista-de-geoparques-globales
http://image.slidesharecdn.com/arquitecturamixteca-141029183818-conversion-gate02/95/arquitectura-mixteca-ruinas-antiguas-mxico-oaxaca-7-638.jpg?cb=1414608046
América del Norte/México/18.10.2016/Autor y Fuente: http://www.adiariooax.com/
La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación espera reanudar el diálogo con la Secretaría de Gobernación (Segob) la próxima semana.
Integrantes de la Comisión Política de la gremial esperan que las mesas de trabajo con la Federación sean reinstaladas con carácter resolutivo para sus demandas.
En las mesas de carácter local, dijeron, “poco se ha logrado”, pues el Gobierno del Estado no puede responder a su demanda principal, la abrogación de la reforma educativa.
La representante de la región Costa de la Comisión Política de la Sección 22, Isabel García Velasco, detalló que la próxima semana podría reanudarse la mesa central de diálogo con la Secretaría de Gobernación.
Lo anterior luego de que se designe al subsecretario de Gobernación que sustituirá a Luis Enrique Miranda Nava.
“La CNTE espera que el presidente de la Comisión Nacional de Mediación Miguel Álvarez los llame para reanudar la mesa de diálogo que estamos pidiendo”, sostuvo García Velasco.
“Nos urge esa mesa para avanzar, si no es esta semana no creemos que tarde mucho una vez que se designe el nuevo secretario”, expresó.
Por su parte, Eligio Hernández, vocero de la gremial, indicó que los avances han sido mínimos, pues la exigencia es que todos los acuerdos queden firmados por funcionarios federales.
Dijo que la asamblea plenaria instalada este fin de semana y la asamblea estatal tomarán nuevos acuerdos como parte de la jornada de lucha emprendida para exigir solución a sus peticiones.
Fuente: http://www.adiariooax.com/espera-seccion-22-que-segob-reanude-dialogo-esta-semana/
Imagen: http://adiario-fotos.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2016/10/15135035/s221-583×389.jpg
Por: Mónica Maristain.
El 2 de octubre de 1968 sangra todavía. Es una herida abierta en la memoria colectiva mexicana y duele en cada fecha conmemorativa con la fuerza de un debate que continúa a lo largo y ancho de la historia.
“El 2 de octubre no se olvida” es más que un eslogan: propone en todo caso voltear la mirada a la lucha estudiantil en el continente, expresión de una savia joven que con ánimos de cambiar el mundo para mejor se enfrenta al poder poniendo el pecho a las balas y sin bajar las banderas de reivindicación que los motiva.
“Aquí vienen los muchachos, vienen hacia mí, son muchos, ninguno lleva las manos en alto, ninguno trae los pantalones caídos entre los pies mientras los desnudan para cachearlos, no hay puñetazos sorpresivos ni macanazos, ni vejaciones, ni vómitos por las torturas, ni zapatos amontonados, respiran hondo, caminan seguros, pisando fuerte, obstinados; vienen cercando la Plaza de las Tres Culturas y se detienen junto al borde donde la Plaza cae a pico dos o tres metros para que se vean las ruinas pe-hispánicas; reanudan la marcha, son muchos, vienen hacia mí con sus manos que levantan la pancarta, manos aniñadas porque la muerte aniña las manos; todos vienen en filas apretadas…”
Las primeras líneas de La noche de Tlatelolco, de Elena Poniatowska, siguen allí, con la misma fuerza y conmoción con que fueron escritos por la periodista, quien luego de la matanza en la Plaza de las tres Culturas, armó un testimonio colectivo con las voces de protagonistas y testigos, estudiantes, obreros, padres y madres de familia, profesores y empleados que relatan los acontecimientos en un libro de referencia siempre obligada.
“En 1968, los jóvenes de Europa, los de Estados Unidos, los de América Latina tenían mucho que reclamarle a la sociedad. ¿Qué mundo les legaban sus padres? ¿Qué harían al graduarse? ¿Qué les ofrecía la sociedad de consumo? ¿Qué les brindaba su país? ¿Deseaban realmente ser parte de un engranaje de producción masiva? Charles de Gaulle declaró que no entendía por qué los jóvenes seguían al líder judío alemán Daniel Cohn-Bendit, apodado Danny el Rojo, y al día siguiente los muchachos salieron a la calle repitiendo mientras marchaban: Nous sommes tous des juifs allemands, nous sommes tous des juifs allemands”, escribió Poniatowska en una columna publicada por El País en 2008.
“También en México, aunque solapado, se gestaba, en la Universidad y el Politécnico, un rechazo al orden establecido, al status quo, al PRI (Partido Revolucionario Institucional) y al Gobierno emanado de él. Si en Francia la falta de oportunidades fue el objetivo estudiantil, en México, los factores que detonaron las movilizaciones del 68 fueron la corrupción del poder y el autoritarismo”, afirma la también escritora, Premio Cervantes 2013.
“El ejército tomó la plaza y hombres vestidos de civil que llevaban un guante blanco o un pañuelo para identificarse desataron la balacera. La desbandada fue general y el fuego cerrado y el tableteo de las ametralladoras convirtieron el lugar en un infierno”, evoca.
REPRIMIR A LOS ESTUDIANTES: UN DEPORTE DEL PODER
Decir que los estudiantes son el motor de cambio en las luchas políticas del mundo resulta una verdad de Perogrullo. Lo más triste es que sea común encontrar casos en la historia que como en aquella matanza ignominiosa de la Plaza de las Tres Culturas, la afrenta al poder por parte de los jóvenes universitarios termine en muerte y represión institucionales, generalmente sin castigo a los culpables.
Efectivamente, la tragedia del 2 de octubre de 1968 “no se ha aclarado totalmente y tampoco hay acuerdo sobre las cifras de muertos”, ha sabido decir el historiador Jean Meyer, para quien desde 1966, cuando se llevara a cabo en La Habana el Cuarto Congreso de Estudiantes Latinoamericanos, “el mito de la juventud incorruptible no ha dejado de agitar al continente: La juventud vive siempre en trance de heroísmo.”
Caracterizada como uno de los movimientos políticos más poderosos del mundo, la lucha estudiantil latinoamericana ha sido gran fabricante de mártires y héroes ardidos por el fuego del establishment, sin que llegue a ser del todo clara la efectiva capacidad de transformación que estas batallas otorgan a sus protagonistas.
Antes de La matanza de Tlatelolco, tuvo lugar en Buenos Aires lo que hoy se conoce como “La noche de los bastones largos” y que el historiador Felipe Pigna cuenta en su sitio (elhistoriador.com.ar) de la siguiente manera: “El 29 de julio de 1966, las universidades nacionales fueron intervenidas y ocupadas militarmente. Cientos de profesores, alumnos y no docentes que ocupaban varios de los edificios de las facultades de Buenos Aires en defensa de la autonomía universitaria y la libertad de cátedra fueron salvajemente golpeados por miembros de la Guardia de Infantería de la Policía Federal, enviados por Onganía, quien decretó la intervención a las universidades nacionales y la ‘depuración’ académica, es decir, la expulsión de las casas de altos estudios a los profesores opositores, sin importar su nivel académico.
La consecuencia de esta noche negra para la cultura nacional fue el despido y la renuncia de 700 de los mejores profesores de las universidades argentinas, que continuaron sus brillantes carreras en el exterior”, cuenta Pigna.
LA NOCHE DE LOS LÁPICES
Mucho más acá en el tiempo, también en Argentina, tuvo lugar “La noche de los lápices”, acontecida el 16 de septiembre de 1976, ataque directo en tiempos de la Dictadura Militar a un grupo de estudiantes que había conseguido, después de una larga lucha, el descuento en el pasaje de autobús.
Fuerzas del ejército secuestraron a diez estudiantes (todos menores de 18 años), a los que torturaron y asesinaron. Cuatro de ellos sobrevivieron y dieron testimonio en el juicio el 2011 que condenó a los culpables.
LA LUCHA ESTUDIANTIL CHILENA
La lucha estudiantil es en Chile una tradición que inició a principios del siglo XX y que continúa en nuestros días reivindicando la gratuidad en la educación y la autonomía universitaria. Durante la Dictadura Militar de Augusto Pinochet (1915-2006), que dejó 40 mil muertos y transcurrió entre 1973 y 1990, fueron los estudiantes los que primero se pronunciaron contra el poder de facto y lo pagaron con persecuciones, torturas y desapariciones.
Luego de derrocar a Salvador Allende (1908-1973) e iniciar la larga noche de la muerte en el país donde nacieron poetas y escritores de fama mundial como Pablo Neruda, Gabriela Mistral y el más actual Roberto Bolaño, Pinochet se dio a la tarea de elaborar una reforma universitaria caracterizada por la intervención militar en las altas casas de estudio y la represión contra los jóvenes opositores al poder militar.
Es Chile el país de la célebre luchadora estudiantil Camila Vallejo, militante de las Juventudes Comunistas y símbolo de la batalla de los universitarios por la gratuidad educativa que tuvo un punto álgido en 2006, durante el gobierno democrático de izquierda de Michelle Bachelet (actual mandataria chilena, reelegida para ocupar el sillón presidencial).
A los hechos de entonces se los llamó La revolución de los pingüinos y consistió en una masiva protesta estudiantil protagonizada por los alumnos de las escuelas secundarias (un mote que alude al color de los uniformes) y que reivindicaba la gratuidad del boleto de transporte y los exámenes de ingreso a la universidad, entre otras demandas.
Los estudiantes, entre 14 y 17 años de edad, buscaban una mejor educación y cerrar un poco la enorme brecha de desigualdad en la sociedad chilena. Lograron poner el debate educativo en el centro, revalorar el movimiento a nivel de escuelas secundarias y dar sustancia al agitado universo estudiantil que no levanta el dedo del renglón hoy en Chile, reivindicando la gratuidad de la educación y con ello promover la movilidad social.
LA LUCHA ESTUDIANTIL EN MÉXICO
Con el inicio del siglo XXI no sólo no se acabaría el mundo –según una falsa predicción maya en esos tiempos-, sino que en México iniciaría la democracia. Entre 1999 y 2000, en esos días que el escritor Jorge Volpi caracterizó recientemente como “una breve fiesta democrática”, que los estudiantes del CGH (Consejo General de Huelga) paralizó la Universidad Autónoma de México (UNAM).
Fue la época en que se hizo célebre el líder estudiantil Alejandro Echeverría, conocido como “El Mosh”, hoy uno de los 300 expulsados por motivos políticos de la alta casa de estudios.
La protesta era por el sistema de pagos y en esencia una defensa de la educación pública y gratuita en nuestro país. Fue tema obligado de debate en la época y se cerró con el ingreso de la Policía Federal Preventiva en febrero del 2000, por orden del Presidente Ernesto Zedillo, una acción que dejó a 700 estudiantes detenidos y la disolución del movimiento.
Hoy la UNAM es pública y gratuita y un ejemplo de la lucha estudiantil para los jóvenes de todo el continente.
En un balance sobre aquella lucha, el sociólogo Roberto Josué Bermúdez Olivos, Maestro en Defensa y Promoción en Derechos Humanos de la UACM, reflexiona en el periódico Somos el medio: “Los jóvenes deben reforzar los valores del diálogo, la argumentación, del saber escuchar y proponer, pero sobre todo del saber hacer, de romper esa apatía como lo hizo la juventud de 1999 en la UNAM que se comprometió con la noble causa por la defensa de la educación pública y gratuita para las generaciones venideras, que luchó y apoyó a los compañeros zapatistas contra el militarismo, que se hizo sentir y buscó alternativas de lucha y organización y que, finalmente, nunca se doblegó”.
AYOTZINAPA, LA HERIDA ACTUAL
Ayotzinapa es para muchos teóricos e intelectuales una réplica de aquel ominoso 2 de octubre de 1968. De hecho, los estudiantes atacados y hoy desaparecidos de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos realizaban actividades de colecta y secuestro de autobuses para reunir fondos que les permitiera participar en la marcha del 2 de octubre en Ciudad de México.
En esa zona pobre de Guerrero, los hijos de campesinos, estudian para ser maestros y con ello propiciar una movilización social que no procuran ni estimulan las autoridades gubernamentales.
La lucha estudiantil en la zona es de larga data y construye una tradición de movilización a cargo de las nueve escuelas normalistas que existen en Ayotzinapa, donde estudió el célebre luchador social Lucio Cabañas (1938-1974).
Para poder ser alumno de la Normal hace falta no tener medios económicos en principio, pero también una firme voluntad de estudiar, trabajar y salir adelante. Los estudiantes reciben hospedaje, alimentación y enseñanza.
Una profusa bibliografía, varias películas documentales, canciones, obras de arte, hacen presentes cada día a los 43 estudiantes desaparecidos en Guerrero. Se trata de una reivindicación perenne que tuvo el pasado 26 de septiembre, a dos años de la tragedia, un testimonio de alto compromiso por parte de las organizaciones de derechos humanos tanto nacionales como internacionales y, por supuesto, de los padres de los muchachos, cuyo destino se desconoce todavía.
Ecuador, Paraguay, Brasil, Guatemala…la lista incluye a todos los países de nuestro continente. Latinoamérica puede ser leído también como un mapa estudiantil que refleja una historia de lucha que no cesa: allí donde exista una casa de estudios, habrá un alumno para protestar en contra de las injusticias y a favor de un sistema inclusivo que permita el desarrollo intelectual y espiritual de las personas, más allá de la clase social que les ha tocado en suerte. Esa constatación es hoy, en esta fecha tan significativa, obligada reflexión. Y como supo cantar la chilena Violeta Parra: ¡Que vivan los estudiantes!
Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/de-tlatelolco-a-ayotzinapa-los-estudiantes-en-la-mira-del-poder-en-latinoamerica/
http://insurgenciamagisterial.com/wp-content/uploads/2016/10/elmanana.jpe.jpg
Por: Alma Maldonado.
El punto cinco del decálogo para la segunda mitad del sexenio de Enrique Peña Nieto, dado a conocer el pasado 2 de septiembre, indica que: “pondremos en marcha la mayor renovación de infraestructura educativa en las últimas décadas, con una inversión de 50 mil millones de pesos, así como la emisión en la Bolsa Mexicana de Valores de Infraestructura Educativa”. Mientras no se conozcan las características específicas de estos instrumentos, se pueden adelantar algunas incógnitas.
El uso de estos instrumentos financieros es relativamente reciente en México, en el 2009 se modificó la normatividad para permitir la existencia de Certificados de capital de desarrollo (CKDs)2 o de los Fideicomisos de Inversión y Bienes Raíces (Fibras).3 En el caso de la infraestructura educativa el instrumento propuesto sería un “Certificado Bursátil Fiduciario (Cebure) cuya fuente de pago es el Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM-Ramo 33) de las entidades federativas” (Salgado, 2005). En otros términos, estos bonos funcionarían como una especie de hipoteca en donde los recursos que de todas maneras se recibirían (vía Ramo 33-FAM) para infraestructura educativa se concentrarán en un fondo que lanzará bonos a la venta en la Bolsa Mexicana de Valores. Con ello, el gobierno federal y los estados dispondrán de una gran cantidad de recursos inmediatos para invertirlos en este sector. Las interrogantes sobre estos certificados deben considerar al menos a tres actores diferentes: los futuros inversionistas, los usuarios de los servicios educativos y los involucrados en la política educativa.
Una ventaja para los posibles inversionistas es que la garantía de pago de estos certificados será el Ramo 33. El Cebure es un certificado mediante el cual un inversionista adquiere derechos alícuotas (cantidades proporcionales), dependiendo de su participación, sobre el total de cierto activo que está cedido a un fideicomiso emisor. Hasta ahora se ignora: ¿Qué tasas de interés pagarán? ¿Qué activos quedarán afectos al fideicomiso? ¿Si se tendrá algún régimen fiscal preferente en la compra de estos certificados? ¿Qué derechos se adquirirían? ¿Cómo va a ser el repago de estos certificados?, entre otras dudas.
Según el Banco de México (2015), las acciones emitidas por la Bolsa Mexicana de Valores son instrumentos utilizados cuando las empresas requieren de capital y sus dos posibilidades son usar “préstamos en forma de créditos o títulos de deuda” o emitir “capital nuevo”. Las escasas declaraciones de funcionarios respecto a estos certificados niegan rotundamente que se trate de instrumentos de deuda, pero se puede suponer que tampoco se trata de la emisión de capital nuevo. El secretario Aurelio Nuño señaló que: “lo que se hace es traer recursos del futuro al presente. Entonces, en lugar de tardarnos 20 años en gastarlos, lo hacemos en tres años, generando el mayor programa de infraestructura educativa para poner en buenas condiciones las escuelas” (Cano y Poy 2015). Si esta idea no remite a una especie de hipoteca, donde se adelanta un capital que luego se irá pagando, no denominarlo deuda se antoja imposible por más que el dinero provenga de un fondo “seguro”.
Por otra parte, las preguntas para los usuarios de los servicios educativos van por otro lado:¿Cuáles son los riesgos de invertir por adelantado el dinero que de cualquier forma sería destinado para infraestructura educativa? O, en otras palabras, ¿Se pueden tomar malas decisiones en materia de inversión en infraestructura y uno como usuario de los servicios qué garantías tendrá sobre su correcto aprovechamiento y sobre la rendición de cuentas? ¿En una hipoteca la garantía del prestador es la propiedad adquirida, aquí serán los recursos del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM) del Ramo 33? ¿Bajo qué circunstancias?
Se debe recordar que el FAM es uno de los ocho fondos que conforman el Ramo 33, el cual es “el mecanismo presupuestario diseñado para transferir a los estados y municipios recursos que les permitan fortalecer su capacidad de respuesta y atender demandas de gobierno en los rubros de: educación, salud, infraestructura básica, fortalecimiento financiero y seguridad pública, programas alimenticios y de asistencia social e infraestructura educativa” (SHCP, 2014). El FAM se conforma a partir del 0.0814% de la Recaudación Federal Participable y está destinado a dos rubros: asistencia social (comprende desayunos escolares; apoyos alimentarios; asistencia social en pobreza extrema y apoyos a población en desamparo) e infraestructura educativa básica, media superior y superior (comprende la construcción, equipamiento y rehabilitación de infraestructura física de los niveles de educación básica, media superior y superior en su modalidad universitaria) (SHCP, INAP, BID, 2014). En términos de gasto, el FAM sólo representa cerca del 2% de todo el presupuesto que se ejerce del Ramo 33 (Mejía, 2012), porque más del 80% se la lleva el Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal (FAEB) que paga los salarios de los maestros.
Una duda desde la política educativa es que con el uso del Ramo 33-FAM, cuya finalidad fue descentralizar el presupuesto ¿Veladamente se volverán a centralizar decisiones cruciales? Tal y como se puede inferir de las declaraciones del subsecretario Javier Treviño: “se firmarían convenios entre el gobierno federal y de los estados para definir claramente cuáles son los planteles que se van a beneficiar y esto va a implicar una gran transparencia en el uso de los recursos” (Educación Futura 2015). El subsecretario de Hacienda puntualizó que será a través del Censo Educativo (CEMABE) como se identificarán los 32 mil planteles donde “se requieren las obras” (Soto, 2015). ¿Y los estados como Chiapas, Oaxaca y Michoacán que no se censaron entre un 41% y un 27% de sus escuelas? ¿cómo va a negociar la federación los 50 mil de millones de pesos considerando que las necesidades entre entidades federativas variarán considerablemente?
Todos los fondos del Ramo 33 cuentan con fórmulas que buscan evitar la discrecionalidad en la asignación, pero en el caso del mantenimiento y construcción de planteles la fórmula dependía hasta hace poco de la densidad poblacional lo cual no necesariamente significa un criterio con fines compensatorios (Arellanes, 2013). ¿Qué garantizará que el manejo de los certificados no reproduzca estos problemas y se destinen a los municipios que más lo requieran? ¿Estamos frente a la mejor modalidad posible en materia de financiamiento inmediato y masivo de infraestructura educativa?
Finalmente, el panorama del financiamiento público destinado a la educación se antoja muy complicado en el contexto de la caída del precio del petróleo y de la fluctuación del dólar. Se estima que los 22 mil millones reportados en el tercer informe de gobierno como una “inversión histórica en educación” quedarán en una buena anécdota porque para 2016 habrá un recorte de 7.8 mil millones de pesos a la SEP, más recortes a las instituciones de educación superior (de cerca de 1,182 millones de pesos sólo a siete de las IES más importantes del país) y al CONACYT (de 900 millones) más los que se acumulen. Por un lado, se entiende la necesidad de buscar mecanismos financieros que aseguren la viabilidad de proyectos para mejorar la infraestructura educativa, por otro, ¿cuál será el costo de la obtención de recursos inmediatos? ¿Qué implicaciones tendrá el uso de estos certificados en materia de la rectoría del Estado en la educación pública? ¿Dejamos en manos de la Bolsa Mexicana de Valores, una entidad privada, el manejo de algo tan delicado como el dinero público que se destinará a infraestructura educativa en las próximas décadas? ¿Hipotecar de esta manera el financiamiento de la infraestructura educativa a cambio de liquidez es la mejor vía?
Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/hipotecando-la-infraestructura-educativa-hacia-un-nuevo-modelo-de-financiamiento/
Imagen: http://insurgenciamagisterial.com/wp-content/uploads/2016/10/columnaalmargen.jpg
Por: Adolfo del Ángel Rodríguez.
Miró el reloj. La actividad estaba a punto de terminar y sobraba demasiado tiempo, aun cuando había previsto algunas cosas, como el hecho de que sus alumnos eran inquietos. Ahora, después de revisar las últimas actividades no veía más allá y le angustiaba el cómo atender la inquietud de su grupo, así que rápidamente exploró posibilidades, asomando un poco de desesperación, resolviéndolo lo más pronto posible. Se levantó de su asiento, como el más victorioso de los espartanos después de una mítica batalla, y alzando el brazo como para pescar la indicación en el aire para soltarla de manera brusca: niños, saquen su libro de historia, lean la página 95 y hagan un resumen.
Sin duda, la polémica suscitada ante la existencia de los libros de texto gratuitos es un tema bastante agotado desde su formalización, pues se ha hablado del adoctrinamiento que su uso conlleva, de una visión única de la historia y de una línea de pensamiento que no permite ir más allá de lo que se dicta en los currículos establecidos. Pero más allá de esta polémica, es de interés centrarse en un punto en el que precisamente hemos permitido no ir más allá: la creatividad.
Lejos de ser un apoyo, como debió haber sido desde un inicio, al libro de texto se le ha permitido un espacio demasiado extenso dentro del aula, al punto que los padres de familia cuestionan a las autoridades educativas cuando no están completos los paquetes que deben ser entregados a sus hijos al inicio de cada ciclo escolar, por lo que esa aura “imprescindible” que le rodea debería ser cuestionada y puesta en un nuevo espacio al alcance de los tutores, quienes conciben una ecuación algo así: libros= buena educación.
Quizá su utilización ha sido una de las salidas fáciles del maestro en cuanto a que resuelve muchas cuestiones de organización y que quizá (sería una tesis interesante) sea una de las causas que conllevan a la falta de planificación del trabajo escolar por parte de un buen porcentaje de docentes y, por consecuencia, a la utilización de planes estandarizados recogidos de internet de páginas web muy conocidas entre los mentores, no permitiendo buscar información alterna que haga que el mismo maestro, así como el alumno, cuestione aspectos de la realidad misma, basando su aprendizaje en temas actuales, haciendo uso de la lectura de la realidad para poder centrarse en una comprensión de lo que le rodea, en un verdadero análisis de su entorno y de su papel en el aquí y ahora en el que se desenvuelve.
Hablemos aquí de la necesidad del docente como intelectual, de la necesidad de esa figura que cuestione, que se cuestione y más que llenar de conocimientos a sus alumnos, lo haga llenarse de cuestionamientos que le permitan ampliar su panorama, lo que sin duda se ve limitado cuando se hace uso, únicamente, de los libros de texto gratuitos. Asimismo, la planificación de clases, como elemento primordial en la labor del docente, pierde sentido frente a un trabajo previamente planeado, pues de igual manera el rendimiento académico está delimitado por lo que en ellos se traza, habiendo muy poco espacio para actuar al margen, pues aunado a eso, la presión por parte de los padres de familia es enorme, al cuestionar el por qué muchas de las actividades no están terminadas al final del ciclo escolar, siendo uno de los elementos (o el único) con el que los padres miden la eficiencia y eficacia del maestro con el trabajo de sus hijos.
Es por ello que se hace necesaria una revisión de lo que implica el papel de los libros de texto en el aula, en casa y en la escuela en general, así como en la conciencia general de los docentes y de los padres de familia para replantear de alguna manera el quehacer educativo, pues ampliar la mente requiere de igual manera de ampliar horizontes, lo que ha sido limitado por esos materiales gubernamentales que parcelan el conocimiento, ganando terreno desde hace décadas a un conocimiento más incluyente, crítico y reflexivo.
Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/libros-de-texto-gratuitos-limitantes-de-la-creatividad-en-el-aula/
Imagen: http://insurgenciamagisterial.com/wp-content/uploads/2016/10/librosdetextourban360.jpg