Es una de las afirmaciones que se extraen del último estudio sobre obesidad de la OECD. Se prevé que el sobrepeso siga aumentando en los próximos años.
El Obesity Update 2017 que ha publicado recientemente la OECD no trae buenos datos en lo referente a la epidemia de obesidad que sufre actualmente casi todo el planeta. Para frenarla, los expertos piden una mayor relevancia a través de los medios de comunicación, un etiquetado correcto de los alimentos, intervenciones en las escuelas para que los más pequeños tomen conciencia o la regulación del marketing de los productos considerados insanos.
1 de cada 5 adultos es obeso en los países de la OECD
El 19,5 % de los adultos de los países de la OECD es obeso. Esta tasa varía desde el 6% de Corea del Sur o Japón al más del 30% que se registra en Hungría, Nueva Zelanda, México o Estados Unidos. Más de uno de cada cuatro adultos es obeso en Australia, Canadá, Chile o Gran Bretaña. Los ratios de sobrepeso y obesidad han aumentado muy rápidamente en Estados Unidos, Inglaterra y México desde 1990, aunque en otros países se han mantenido más estables. Sin embargo, no hay señal alguna de que la epidemia vaya a frenarse.
Casi 1 de cada 6 niños es obeso
La obesidad infantil, un problema en aumento.
La proporción de niños con sobrepeso u obesidad a los 15 años se sitúa desde un 10% en países como Dinamarca a la friolera de un 31% en Estados Unidos, donde casi uno de cada tres niños tiene obesidad. A pesar de las políticas públicas sobre salud, el número de niños de 15 años o menos con sobrepeso u obesidad ha crecido de forma exponencial en casi todos los países desde el año 2.000
Se espera que la obesidad siga en aumento
Las proyecciones de la OCDE muestran un aumento constante en las tasas de obesidad hasta al menos 2030. Los niveles de sobrepeso serán particularmente altos en Estados Unidos (47%), México (39%) e Inglaterra (35%). Por el contrario, se estima un aumento muy ligero en países como Italia (13%) y Corea del Sur (9%). En Francia y España, los niveles de obesidad alcanzarán alrededor de un 21%. En Suiza, donde la estadística de sobrepeso suele ser baja, aumentará drásticamente.
Desigualdades entre educación y obesidad
En la mayoría de los países, las mujeres suelen tener un mayor porcentaje de obesidad o sobrepeso que los hombres, pero según los datos de la OCDE, la obesidad masculina está creciendo más rápidamente.
Las mujeres con menor educación tienen un riesgo entre dos y tres veces mayor de padecer sobrepeso u obesidad. Las disparidades son menores entre los hombres, aunque los datos siguen en aumento. Los desequilibrios educacionales referentes a la obesidad se han mantenido uniformes entre 2010 y 2014 en países como España, Corea del Sur, Italia o Inglaterra, tanto para hombres como para mujeres.
Los factores socioeconómicos y el nivel de educación influyen decisivamente en la obesidad y el sobrepeso. Dado que las personas con mayores problemas de peso son menos aceptadas en puestos de trabajo, éstos a su vez tienen mayores dificultades económicas porque permanecen durante más tiempo desempleadas. Asimismo, las personas que sufren de obesidad son menos productivas en el trabajo debido a que tienen más días de baja por enfermedad, y ganan alrededor de un 10% menos.
América del Norte/México/10 Junio 2017/Autora: Berenice Agabado/Fuente: Michoacantrespuntocero
La lucha que los maestros michoacanos llevan a cabo en este momento no solo es por el pago de los adeudos que el gobierno del estado mantiene desde hace años con este gremio, sino también “por defender la labor docente en términos laborales, salariales y curriculares, ya que con la Reforma Educativa se sientan las bases para su desaparición”, señaló la docente, Mirabel Mejía, en entrevista para Revolución 3.0 Michoacán.
La maestra agregó que los problemas que hoy enfrenta el magisterio trasciende el tema de los pagos, los que dijo son un punto importante ya que hay maestros que llevan dos años sin cobrar. Sin embargo, a las demandas del magisterio se suman las exigencia de que se respete el derecho al trabajo, a través de respetar la plaza base. “Ya que con la Reforma Educativa se pretende el implementar la forma de contratos por cuatro años, provocando así la inestabilidad laboral”.
Además reiteró que los maestros también están protestando en rechazo al examen profesional docente, ya que este se está planteando como un mecanismo para “adelgazar la plantilla de personal”. Subrayó que, el magisterio no se opone a que exista una evaluación, pero esta debe estar enfocada a todo el sistema educativo en su conjunto.
Señaló que el examen como mecanismo de ingreso al servicio docente “implica la desaparición de las normales, al permitir que cualquier egresados de cualquier programa de licenciatura pueda dar clases, sin importar que tenga o no la formación para enseñar a los niños, por ejemplo, las primeras letras”. Por lo que, apuntó, que la movilización docente es una lucha para que la labor de enseñar se mantenga digna.
Actualmente, son 12 mil los maestros egresados de las normales que no cuentan con un código 95 de permanencia ilimitada, sino que tienen contratos de un año o seis meses. “Nosotros decimos que el magisterio no puede estar sujeto a contratos temporales”.
La maestra opinó que, el que los medios de comunicación solo hablen de la parte económica que demanda el magisterio es parte de la campaña impulsada por el gobierno estatal “para decir que el gremio no demanda nada educativo”.
“Cuando se plantea que nuestras demandas no tiene que ver con una propuesta educativa sino solo con pagos, se desconoce que desde el mes de febrero presentamos una propuesta para el estado”.
En este sentido, Mirabel Mejía subrayó que los docentes llevan años haciendo frente a las políticas que se intentan imponer, las cuales dijo, atentan contra el que hacer de los maestros mexicanos.
“Nuestra lucha viene desde hace dos décadas, cuando se empezó a implementar la Reforma Educativa desde la toma del Acuerdo para la Modernización de la Educación Básica, que planteó cuatro grandes ejes de modificación de la labor magisterial: un eje fue la formación docente, otro el currículum, otro la profesionalización y otro el financiamiento”, indicó.
Finalmente, dijo, que pese a las inclemencias, como el sofocante calor o las tormentas que han azotado en la ciudad, el gremio mantienen su voluntad de seguir a delante con el movimiento en la defensa de sus derechos y de la educación del país.
Los niños son quienes con frecuencia pagan el precio más alto en situaciones de conflictos y catástrofes, subrayó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Muchos de los 168 millones de niños víctimas del trabajo infantil viven en zonas afectadas por conflictos y catástrofes, precisa la información divulgada, en la que se apunta que el Día Mundial contra el Trabajo Infantil de este año, el 12 de junio, estará dedicado a dicha temática.
Según la organización en período de conflicto, en situación de catástrofe, cuando los medios de subsistencia son destruidos, los servicios básicos interrumpidos y las personas se ven obligadas a huir de sus hogares, familias enteras se vuelven más vulnerables. Pero son los pequeños quienes con frecuencia pagan el precio más alto.
Los principios rectores sobre el acceso de refugiados y otras personas desplazadas al mercado de trabajo, adoptados por el Consejo de Administración de la OIT en 2016, instan a todos los Estados miembros y a los mandantes a adoptar medidas dirigidas a combatir y prevenir el trabajo infantil.
El proyecto de Recomendación de esa institución sobre el empleo y el trabajo decente para la paz y la resiliencia, discutido durante la 106ª reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo, que sesiona en esta ciudad suiza, pide que se tomen medidas específicas contra ese mal.
En los países afectados por conflictos y catástrofes, la OIT, los gobiernos, las organizaciones de trabajadores y de empleadores y los actores humanitarios laboran conjuntamente para prevenir que los niños trabajen y rescatar a los que son víctimas del trabajo infantil e incorporarlos a la educación, acorde con el reporte divulgado.
La OIT forma parte de la Alianza 8.7, la asociación estratégica global comprometida a alcanzar la Meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que exhorta al mundo a erradicar al trabajo forzoso, la esclavitud moderna y, para 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.
El trabajo infantil es una violación del derecho internacional y de las Convenciones de las Naciones Unidas.
La ayuda destinada al sector de la educación en el mundo cayó de forma consecutiva en los últimos seis años, lo cual constituye una situación preocupante, alertó hoy la Unesco en un comunicado.
En la actualidad la ayuda a este sector se ubica en 12 mil millones de dólares, un cuatro por ciento menos que en el año 2010, según las cifras provistas por el informe ‘La ayuda a la educación se está estancando y no va dirigida a los países más necesitados’, elaborado por una entidad adscrita a la Unesco.
En cuanto al monto destinado específicamente a la educación básica, la cantidad se ubica en cinco mil 200 millones de dólares, un seis por ciento menos que en 2010.
‘La ayuda sigue siendo muy inferior a la cantidad necesaria para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible cuatro (referido a una educación de calidad), lo que pone en peligro nuestros compromisos’, advirtió al respecto la directora general de la Unesco, Irina Bokova.
‘Para alcanzar nuestros objetivos comunes en materia de educación, necesitaríamos multiplicar la ayuda al menos por seis, y esta debería ir destinada a los países que más la necesitan. Sin embargo, observamos que los donantes en el ámbito de la educación están desviando su atención de los países más pobres’, agregó.
De acuerdo con el comunicado, Estados Unidos y Reino Unido siguen siendo los dos mayores donantes al sector de la educación básica, pero en el periodo 2014-2015 redujeron su asignación en un 11 y un nueve por ciento, respectivamente.
Por su parte, Noruega aumentó su monto en un 50 por ciento, y Alemania lo hizo en un 34 por ciento.
Otra limitación detectada es que la ayuda no se está distribuyendo en función de las necesidades, señaló el texto.
Por ejemplo, África Subsahariana, donde vive el 50 por ciento de los niños sin escolarizar del mundo, recibe actualmente menos de la mitad de la ayuda a la educación básica que recibía en 2002.
‘Esto demuestra que la ayuda no se asigna según el número de niños sin escolarizar para financiar el coste de alcanzar la educación universal en cada país’, indicó el comunicado de la Unesco.
El informe citado incluye algunas propuestas con vistas a superar las lagunas actuales, y demanda nuevo esfuerzos en la recaudación de fondos con vistas a garantizar la educación en el planeta.
Naciones Unidas prevé que en 2050 la producción de plástico a nivel mundial alcance los 33 mil millones.
programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que entre un 70% y un 90% de los residuos acuáticos que se encuentran en las playas son plásticos, y que cada año circulan unas 800 mil toneladas de bolsas de este material sólo en la Unión Europea.
Estos son algunos de los datos del PNUMA, que señala que en 1950 se produjeron 1,5 millones de toneladas de plástico, frente a las más de 300 millones de 2015, como también apunta la Comisión Europea.
Naciones Unidas prevé que en 2050 la producción se plástico a nivel mundial alcance los 33.000 millones. En este contexto, los datos recabados por el programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente apuntan a que la basura marina cuesta cerca de 8 mil millones de dólares al año en pérdidas para los sectores de la pesca, la acuicultura, el turismo marino y las tareas de limpieza.
Además, supone una pérdida de 622 millones anuales en el sector del turismo y 81,7 millones de pérdidas anuales de la flota pesquera de la Unión Europea.
El dato suena paradójico: en los últimos 4 años el gobierno mexicano ha gastado más de 47.500 millones de pesos, unos US$2.400 millones, para mejorar los edificios de sus escuelas.
Es la mayor inversión de la historia para el mantenimiento de los planteles que se consiguió con la cotización de bonos de deuda en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
Pero el dinero no es suficiente para mejorar la evaluación del sistema educativo del país.
De entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México tiene el peor desempeño en el aprendizaje de ciencias, lectura y matemáticas.
Son deficiencias que pretenden erradicarse con la Reforma Educativa promulgada en 2013.
Sin embargo, cuatro años y miles de millones de pesos después, el país sigue en el último lugar en la evaluación educativa de la OCDE.
Y es que el dinero, por sí solo, ha sido insuficiente coinciden especialistas y autoridades.
De hecho, según organizaciones civiles existen por lo menos cuatro temas que mantienen el rezago en el sistema educativo del país:
Malas condiciones de las escuelas, problemas en la capacitación de los maestros, control de la disidencia sindical en los instituciones educativas en cuatro estados y la exclusión que padecen miles de alumnos que no pueden concluir sus estudios.
Sin mantenimiento
Hasta ahora, la inversión histórica en el presupuesto se concentra en dar el mantenimiento que por varios años dejó de aplicarse a los planteles.
Un tema urgente de atender pero es sólo un paso, le dice a BBC Mundo David Calderón, presidente ejecutivo de la organización Mexicanos Primero, una de las más activas en el tema educativo del país.
Derechos de autor de la imagenRONALDO SCHEMIDT/AFPImage captionEn el país existen miles de escuelas sin baños o en condiciones deplorables.
«El rubro de infraestructura es el que tiene avances más visibles, hay una diferencia importante con respecto a lo que se hacía», explica.
«El cambio sí se nota, de un abandono y ausencia histórico bestial ahora hay un mínimo de infraestructura que no es la adecuada, tardará en llegar al resto del sistema».
Algo en lo que no coinciden por completo las autoridades.
«Establecimos un nuevo modelo de infraestructura ligado al nuevo modelo educativo, no puedes separar los temas», explica a BBC Mundo Héctor González de la Garza, director del Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (INIFED).
Es el área de la Secretaría de Educación Pública (SEP) encargada de aplicar la inversión histórica en el mantenimiento de las escuelas.
«Mejores maestros con todo el proceso de capacitación y de evaluaciones que se realizan junto con el concepto de mejores escuelas ya está dando resultados tangibles en este momento».
Dinero insuficiente
La calidad de los planteles es una parte del rezago en el sistema educativo mexicano.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESImage captionSe estima que la inversión en infraestructura educativa será cercana a los US2.400 millones.
En 2012, cuando inició el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, no estaba claro el número de escuelas –ni sus condiciones de operación- que existían en el país.
Un censo realizado durante más de un año en casi todo el país reveló que casi la mitad de los 150.000 planteles no tenían drenaje.
Además, una quinta parte carecía de agua potable y en más de 40.000 no había baños o electricidad.
En esto se concentran los recursos. «Componer sanitarios es muy evidente, pero hay que arreglar la instalación hidrosanitaria y eléctrica que no necesariamente se ve pero que es indispensable», explica el funcionario.
«Debe tener agua para acceder al programa de bebederos, arreglar muros, pisos, techos, paredes, barandales, todo lo que implique seguridad para alumnos y maestros».
Sin embargo, a pesar de la cuantiosa inversión no será posible resolver los problemas en todos los planteles, advierte David Calderón.
Un estudio de Mexicanos Primero revela que el 59% de las escuelas del país operan en malas condiciones. Remediar los problemas de todas no será posible en este gobierno.
Derechos de autor de la imagenPATRICIA CASTELLANOS/AFPImage captionLa suspensión de clases en algunos estados afecta al sistema educativo de México.
«Se necesitarían otros seis años para que las escuelas salgan de una situación precaria a una aceptable«, insiste.
El director del INIFED reconoce que la histórica inversión no alcanza para todo.
El programa Escuelas al 100, el mecanismo para aplicar los recursos, está dirigido a unos 33.000 planteles, los que se consideran “con mayores necesidades”.
El resto de las escuelas serán atendidas en la medida que se apliquen recursos oficiales de cada gobierno estatal.
Disidencia sindical
Otro de los temas que explican los problemas del sistema educativo mexicano es la capacitación de los maestros.
En el país existen 440 escuelas normales pero según datos de Mexicanos Primero sólo 17 de ellas tienen un nivel superior de educación.
El resto no cumple con los estándares internacionales, y en muchas de ellas existe un profundo activismo político que sustituye a las clases, afirma Calderón.
Parte de la responsabilidad es la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), el ala disidente del sindicato de maestros.
El grupo se opone a la Reforma Educativa y desde su promulgación, en 2013, impide que se aplique en los estados donde la disidencia tiene mayor presencia: Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán.
Uno de los temas donde más hay resistencia es en la evaluación de los maestros, que forma parte central de la Reforma.
Derechos de autor de la imagenJULIO CESAR AGUILAR FUENTESImage captionLa protestas de maestros descontentos con la reforma educativo son frecuentes en México.
La CNTE bloquea la aplicación de exámenes y también suspende con frecuencia las clases en miles de planteles.
El resultado es, afirma Mexicanos Primero, un bajo desempeño escolar de los alumnos en las entidades con dominio de la disidencia.
«La formación de maestros sigue estando casi en el mismo estado que cuando empezó la reforma, se va a crear un desajuste», advierte Calderón.
Y en esto poco ayuda el dinero. «Mucho del efecto positivo de tener mejores escuelas no va a fructificar hasta que no haya mejor formación de los maestros».
«Si no cambias la lógica de las relaciones de aprendizaje tendrás un mejor escenario para el mismo fracaso, el logro de aprendizaje depende sustancialmente de las relaciones de aprendizaje entre alumnos y maestros».
Indígenas, los más vulnerables
Uno de los problemas de fondo es la forma como durante décadas se impartieron las clases en México, con base en un modelo de memorización y no de entender lo que se estudia.
Image captionA pesar de la «inversión histórica» hay problemas estructurales que no van a ser solucionados.
Es una de las razones de la evaluación negativa del país ante la OCDE.
Pero también de la exclusión de miles de niños en las escuelas. De hecho de cada 100 estudiantes de educación básica sólo 57 logran ingresar al bachillerato.
El caso más grave ocurre en las comunidades indígenas. Según Mexicanos Primero sólo 2 de cada 10 estudiantes de esos alumnos aprenden lo que se espera en los programas escolares.
Una de las razones es el abandono histórico que padecen. Las escuelas con peores condiciones en el país, por ejemplo, se encuentran en comunidades indígenas.
Los maestros en esos planteles reciben menos apoyo que sus compañeros de otros lugares, y el presupuesto para mantener las escuelas ha sido mínimo.
Esto empieza a remediarse ahora pero «el dinero no va a bastar, nos vamos a engañar si pensamos que mucho cemento produce mejor aprendizaje«, advierte David Calderón.
«Apenas se crean las condiciones mínimas de convivencia, seguridad y resguardo de los niños. Es una deuda de justicia».
El Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia (ODEJ) es una plataforma para el pronunciamiento público, impulsado por el campo estratégico en modelos y políticas educativas del Sistema Universitario Jesuita (SUJ). Su propósito consiste en la construcción de un espacio de análisis informado y de posicionamiento crítico de las políticas y las reformas educativas en México y América Latina, arraigado en la realidad social acerca de las injusticas del sistema educativo, y recupera temas coyunturales y estructurales con relación a la agenda educativa vigente.
Con el objetivo de ampliar la cobertura del nivel medio superior y de manera especial, el atender a quienes por motivos de distancia o recursos no tenían acceso a éste, en 2013 se puso en marcha un proyecto piloto en este nivel educativo, consistente en la modalidad de Telebachillerato Comunitario (TBC). El proyecto estableció condiciones específicas de instalación, que a la postre definirían las formas de operación, así como el tipo de “educación” que se ofrecería. Entre las condiciones de apertura de un TBC se encuentran: que estuviera en una comunidad de menos de 2,500 habitantes, que no hubiera otro bachillerato a 5 km a la redonda y que pudiera operar en las instalaciones de una telesecundaria a contra turno o en otro espacio destinado por la comunidad. Las razones esgrimidas para impulsar esta modalidad, fueron: primera, lograr el 80% de cobertura en Educación Media Superior (EMS) para el 2018; la segunda es la búsqueda de equidad, pues se está generando la posibilidad de que jóvenes de comunidades marginales estudien y, tercera, garantizar el cumplimiento por parte el estado de la obligatoriedad que se estableció para este nivel educativo.
Este proyecto, en su fase de piloteo, inició con 253 centros, incrementándose a 1,497 para 2014, a los que se sumaron 1,168 más que se abrieron durante 2015. Con estas cifras se hace evidente la gran necesidad de atención existente en este nivel. El rápido crecimiento de esta modalidad está resolviendo el tema de cobertura, pues jóvenes que tienen edad para cursar el bachillerato o que no pudieron cursarlo porque no tenían recursos para ello, ahora tienen una escuela cerca y a costos accesibles, abriendo la posibilidad de que varios de ellos extiendan sus estudios al nivel superior. Igualmente, el número de escuelas hace evidente que el estado está cumpliendo con su parte para que el propósito de la obligatoriedad del nivel se logre.
No obstante, este importante esfuerzo de cobertura se puede poner en duda sobre la calidad de la educación que reciben, es decir, se discute si los alumnos de estos centros de estudios están recibiendo una educación de calidad que les brinde las mismas oportunidades para ingresar a la educación superior o al mercado laboral que a los jóvenes que egresan de otras modalidades del nivel medio superior.
Las sospechas sobre la calidad educativa que se ofrece en los TBC inician cuando en el mapa curricular del Documento Base se señala que los alumnos de primer semestre deben estar 27 horas en la escuela a la semana, los de tercero 33 y los de quinto 29, haciendo un total de 89 horas. El propio modelo de TBC señala que estas escuelas son atendidas por dos profesores que están contratados por 20 horas cada uno y un profesor responsable que está contratado por 30 horas: 20 para docencia frente a grupo y 10 para atender cuestiones administrativas propias de la escuela. Sin contar estas últimas, las horas totales por las que han sido contratados los profesores son 60. ¿Quién cubre las 29 horas restantes que los alumnos están la escuela? o bien ¿quién paga las horas extras que trabajan estos profesores?
De la misma forma, en el Documento Base se señala que, además de los cursos curriculares los alumnos deben cumplir con las actividades paraescolares que promueve el Bachillerato General, como actividades artísticas, deportivas y recreativas, con las que se buscaría favorecer la educación integral de los alumnos. Del mismo modo este documento menciona que, en la medida de lo posible se promoverán actividades de orientación y tutoría. La pregunta expresa es ¿a qué hora se hará esto?, y la otra pregunta obligada es ¿quién lo hará? Pues a los profesores se les está pagando muy poco para desempeñar todas estas funciones, además que no cuentan con personal de apoyo, mucho menos con personal que pueda atender las actividades paraescolares, haciendo evidente que la formación integral que el Documento Base indica no es posible lograr. Se puede inferir entonces que hay diferencias sustantivas entre la educación que reciben los jóvenes que asisten a bachilleratos de organización completa y los que se forman en un TBC.
De manera central y que afecta sustancialmente las características de la educación que se ofrece en estos TBC es la forma en que han sido contratados los docentes. Casi todos concursaron una plaza a través del Servicio Profesional Docente. A partir de estos resultados les fue asignada su función de docente frente a grupo por 20 horas o bien de responsable docente por 30 horas. Por supuesto este cargo implica que sea el responsable de la escuela y encargado de hacer la tarea administrativa y las gestiones para que la escuela cuente con recursos e instalaciones para operar. A la preocupación del número de horas asignadas a cada profesor, habrá que agregar la forma y contenido de los contratos que se ofrecen pues los docentes de TBC no tienen base; sus contratos se están renovando cada seis meses, por lo que no generan antigüedad.
Con relación a la seguridad laboral que todo profesional requiere, se sabe que estos docentes sólo cuentan con prestaciones básicas como servicio médico, pero este les es suspendido cuando vence el contrato y renovado cada vez que dicho contrato se renueva; sus pagos no siempre llegan puntuales, no están sindicalizados, no reciben pago por vacaciones y no es claro cómo se hace el depósito que reciben por aguinaldo; muchos no están ubicados en el área disciplinar que corresponde a su formación profesional, no tienen experiencia docente y varios no son de la región en la que se encuentra la escuela en la que trabajan, invirtiendo mucho en desplazarse para encontrarse con sus familias los fines de semana. En pocas palabras han sido contratados en la modalidad de “prestadores de servicios profesionales independientes”, lo que genera en estos docentes una preocupación por su alta inestabilidad laboral y se sienten inseguros en su trabajo.
Si lo anterior fuera poco, hay que considerar, la pobre remuneración que reciben, que por supuesto no corresponde al esfuerzo que requiere mantenerse en el sistema y cantidad de trabajo realizado, pues el responsable docente gana en promedio un poco más de 8,000 pesos mensuales y los docentes frente a grupo 6,000 pesos en el mismo periodo de tiempo. Esta intranquilidad producto de la inestabilidad laboral se suma a la preocupación de la gran cantidad de tareas que los docentes tienen que desempeñar en los TBC. En una investigación que se encuentra en curso, se advirtió en palabras de algunos de ellos, que hasta de conserje o enfermero tienen que hacerle para atender las necesidades de sus alumnos.
Frente a este panorama y al hecho que al menos asisten al bachillerato jóvenes que en otras condiciones no podrían hacerlo, el cuestionamiento de la calidad y el efecto nocivo que se produce con una educación que no logra resolver el problema de la inequidad, queda de manifiesto.
¿Basta con que el Estado establezca escuelas y pague a los profesores para que se genere una educación de calidad? ¿Existe conocimiento y conciencia sobre los apoyos que requieren estos docentes para enfrentar la tarea que les han sido asignadas? ¿Se tienen consideradas las dificultades que enfrentarán los egresados de los TBC para incorporarse a la educación superior o al mundo laboral? ¿Acaso estamos ante la evidencia de una educación pobre para poblaciones pobres? Cuestionamientos elementales que quienes sostienen desde los escritorios este proyecto, deben incluir en su lista de preocupaciones y desde luego en su agenda de tareas. Por otra parte, de la nuestra ¿qué nos corresponde hacer como sociedad civil para que los jóvenes de estratos menos favorecidos tengan acceso a una educación de calidad?
Problemáticas de la complejidad de la que apenas se perfiló en este texto breve, exigen sin duda que autoridades gubernamentales e investigadores educativos trabajen juntos por encontrar alternativas que impulsen el cumplimiento cabal del espíritu que mueve a la educación.
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