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Aprender al enseñar

Pedro Flores Crespo

“¿Qué es lo que confiere a un hombre o a una mujer el poder para enseñar a otro ser humano?”
—George Steiner en Lecciones de los maestros

La docencia es una fuente de importantes experiencias para el investigador. Tal sentimiento lo ratifico al impartir un Seminario de Investigación dentro del programa de la Maestría en Comunicación y Cultura Digital (MCCD) de mi universidad: la Autónoma de Querétaro.

Gracias a los temas de investigación que desarrollan los estudiantes de ese posgrado me doy cuenta de lo desafiante y complejo que resulta estudiar los fenómenos de la comunicación bajo los métodos de investigación tradicionales. ¿Cómo analizar un fenómeno virtual que se caracteriza por ser profundamente móvil y efímero? ¿Podemos darle veracidad a lo que ocurre en Facebook o en Twitter? ¿Cómo se reconcilian lo virtual y lo real, pregunta acertadamente Christine Hine, ex presidente de la Asociación Europea para el Estudio de la Ciencia y la Tecnología?

Un tema de estudio que ha atraído a no pocos jóvenes es la manera en cómo las redes sociales han contribuido a impulsar movilizaciones políticas en países como Túnez, Egipto, Guatemala y México. Dentro de las primeras naciones se tuvo, en 2010, una amplia manifestación llamada “Primavera Árabe”, mientras que en nuestro vecino país del sur, el presidente Otto Pérez Molina renunció al cargo en 2015 en medio de una polémica por corrupción. En esto, parece ser que las redes sociales, en específico, Twitter sirvió de enlace entre la dimensión de tipo aspiracional y la virtual, según estudia Margarita Marroquín. En México, por otra parte, algunos estudiantes de comunicación de la Ibero le prepararon, en 2012, un recibimiento no grato al entonces candidato priista, Enrique Peña Nieto, y todo ello fue posible gracias al manejo del espacio virtual.

¿Es ese espacio una nueva estructura sobre la cual el individuo interviene y tiene, por lo tanto, un poder de transformación mayor? ¿Podremos cambiar los seres humanos nuestros entornos sociales más fácilmente cuando hacemos uso de las redes sociales? Con simpatía recuerdo una tesis dirigida por la doctora Miriam Herrera (UAQ) que mostraba que algunos jóvenes, al utilizar los recursos de socialización de Facebook, reducían su nivel de pena y vergüenza. Las relaciones sociales entonces ya no son lo mismo con la proliferación de las redes sociodigitales.

Otro tema que está en constante revisión bajo la perspectiva virtual es la construcción de la identidad. ¿Quién soy? ¿Cómo he llegado a ser lo de ahora? Bajo un análisis social clásico, se diría que gracias al contacto físico con nuestros grupos de referencia, uno forma los rasgos de la propia personalidad; sin embargo, Enrique Iturralde, otro brillante egresado de la UAQ, mostró en su tesis de Maestría en Ciencias Sociales que la identidad también puede configurarse dentro del espacio virtual que representa Twitter.

Esta identidad puede servir para perseguir ciertos fines políticos, según recuerdo.
Pero lo gratificante de dar clases en el posgrado de la UAQ puede tornarse preocupante cuando se tienen que diseñar los aparatos metodológicos para que los estudiantes respondan, de manera sistemática, a sus preguntas de investigación. Dado el carácter efímero de los fenómenos rastreados en las redes sociales, ¿podemos seguir utilizando y confiando en los estudios de tipo transversal? Como usted sabe, este tipo de estudios realizan observaciones en un momento determinado. Imagínese lo complicado que puede ser entonces medir y validar la popularidad de un político por medio de los recursos que ofrece Twitter y de Facebook (likes). En estos espacios, según me ha enseñando Tania Rivera, es muy difícil controlar el efecto de los “paleros virtuales”, también conocidos como bots. Si la investigación social clásica no pone atención a estas nuevas prácticas y realidades, la información presentada en una tesis o en una investigación puede ser errónea.

Dada la complejidad de los fenómenos estudiados por la comunicación, parece ser cada vez más necesario revisar, por un lado, nuestras teorías sociales “contemporáneas” y por otro, renovar nuestros encuadres metodológicos. Ante la realidad virtual que afecta nuestras vidas, los temas de objetividad e imparcialidad adquieren mayor relevancia. Ante el manejo mediático que hacen algunos actores, el amplio alcance de las redes sociales aún está por discutirse. Ante la necesidad de formar más jóvenes universitarios capaces de reflexionar y actuar sobre su realidad, la enseñanza en el posgrado de la UAQ es un reto profundamente gratificante. Por ello, no tengo duda alguna de que se aprende mucho al enseñar.

 

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/aprender-al-ensenar/

Fuente de la imagen:http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2016/10/54af56fc83668.jpg

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Internet está modificando la forma de leer y procesar la información de niños y adolescentes

15 octubre 2016/Fuente: redem

Durante miles de años, los seres humanos adquirimos la información necesaria para relacionarnos con el entorno físico y con los demás, a través de la experiencia directa. La mayor parte de la información llegaba, lentamente, después de observar fenómenos y situaciones con nuestros propios ojos. El cerebro era alimentado también por relatos e informaciones procedentes de las experiencias vividas por otras personas, que trasladaban de forma verbal lo que habían visto con sus ojos, o escuchado con sus oídos. La transmisión de la información se realizaba de forma oral, con todas las ventajas e inconvenientes que esto supone, y de una forma evidentemente muy limitada y condicionada, fácil de alterar y sometida a la degeneración del mensaje propia del boca a boca.

Hace aproximadamente 5.000 años, con la creación de la escritura y la lectura, se produce una auténtica revolución en nuestro cerebro. Para adaptarse a la lectura, el cerebro tuvo que reorganizarse, permitiendo el desarrollo de largas y cada vez más complejas argumentaciones, acompañadas de multitud de datos que no era necesario memorizar en su totalidad, y dando lugar a pensamientos mucho más reflexivos. La lectura puso en marcha todo un proceso de desarrollo creativo. La imaginación y las investigaciones de unos, permitieron que otros continuaran creando hasta convertir en realidad muchas de las cosas que hoy nos rodean.

Pero, incluso este fabuloso cambio tuvo sus detractores y enemigos. Así es, nada menos que Sócrates, personaje sobre el que habría mucho que decir, consideraba que la escritura traería más problemas que beneficios. Afirmaba que la dependencia de la letra escrita alteraría para peor la mente de las personas. Defendía que la escritura amenazaba con convertirnos en pensadores menos profundos intelectualmente, menos sabios y menos felices. Nada menos… Por suerte y con el paso del tiempo se fueron imponiendo los argumentos defendidos por Platón, que veía en la escritura una oportunidad, aunque durante los primeros siglos estuviera reservada sólo a una minoría privilegiada.

Two pupils leaning on a pile of books while reading on touchpad

El segundo cambio importante se produciría con la adopción de la lectura silenciosa. Así es, durante siglos la lectura fue algo practicado por unos pocos y siempre en voz alta, con el objetivo de transmitir. Entorno al año 380, San Agustín se sorprende al ver a San Ambrosio leer sin abrir la boca ni emitir sonido alguno… La lectura en silencio, para el propio lector, trajo consigo todo un mundo de reflexiones, variedad y diversidad en las interpretaciones y autoconciencia. Permitía pararse, debatir consigo mismo sobre lo leído, releer, etc.

El tercer cambio se produjo entre los siglos XII y XIII, con la aparición y generalización en el uso de las palabras y los signos de puntuación. En efecto, durante siglos y siglos los manuscritos estuvieron formados por tediosos encadenamientos de letras, sin espacios que permitieran separar las palabras o detenerse ante puntos o comas. El lector debía realizar ímprobos esfuerzos por interpretar finalmente el contenido y sentido de las letras encadenadas que acababa de leer.

El cuarto cambio supuso una verdadera revolución, así como la popularización de la escritura, la lectura e incluso la cultura y el pensamiento en todas sus formas. A mediados del siglo XV, el orfebre alemán Johannes Gutemberg inventa la imprenta. Los escasos y artesanales libros dan paso a la edición y distribución de miles de ejemplares por toda Europa. Obras antes apenas leídas comenzaron a estar al alcance de los ciudadanos del momento. Los precios y los tiempos de edición se redujeron enormemente, y la demanda de libros se disparó. Según los cálculos realizados por Michael Clapham en “Printing”, en los cincuenta años posteriores a la invención de la imprenta, se editaron tantos libros como los reproducidos por los escribas europeos a lo largo de los mil años precedentes. A finales del siglo XV más de 250 ciudades europeas tenían ya imprenta, y circulaban más de 12 millones de libros. Pero este maravilloso invento también tuvo sus detractores… Muchos comenzaron a preguntarse si era bueno que todo el mundo pudiera tener acceso a la información… Y no digamos ya si se trataba de información, contenidos u opiniones que podían no ser compartidos por el poder imperante en el momento. Según señala Joad Raymond en “The Invention of the Newspaper: English Newbooks”, el primer censor oficial de libros que hubo en Inglaterra planteó que la tipografía estaba trayendo más daño que beneficio a la cristiandad. Pero, como todos sabemos, la imprenta no sólo no cesó de imprimir libros, sino que gracias a ella la Biblia es el libro más difundido del mundo..

Y, finalmente, el quinto cambio también debe ser considerado una revolución: la escritura y lectura digitales a través de internet. La web 2.0 ha convertido además a las personas en productoras de información, y no sólo en meras consumidoras. Blogs, redes sociales, webs temáticas, foros, etc, etc, están permitiendo que cualquier ser humano con una conexión a internet pueda comunicar algo al resto del mundo con posibilidad de ser accesible para unos 2.500 millones de usuarios. Según los datos publicados por Science en el año 2011, la humanidad actual genera cada 2 días la misma información generada por nuestra especie durante casi 5.000 años. Es decir, 5 Exabytes de información cada 48 horas.

El acceso a la información hoy en día es digital: menos del 0’1% de la información generada en la actualidad está en papel. El 99,9% de la información se encuentra disponible sólo en formato digital. Cada minuto que pasa se realizan 2 millones de consultas en Google. Es decir, el buscador es el principal y omnipresente medio de búsqueda de información para niños, adolescentes y adultos.

Y he aquí que, tal y como señalan investigadores y neurocientíficos de todo el mundo, la forma en que adquirimos la información influye en nuestra forma de percibirla y de transmitirla. El tipo de actividad mental que desarrollamos configura nuestro cerebro y la distribución de las neuronas. Tenemos la suerte de estar dotados de una herramienta extremadamente sensible, con una fabulosa característica que conocemos como NEUROPLASTICIDAD. El cerebro se modifica a sí mismo. No es estático ni rígido. Las neuronas establecen nuevos caminos, ponen en marcha nuevos circuitos neuronales y abandonan otros que quedan obsoletos. Algunas neuronas son descartadas, pero otras muchas pasan a engrosar y reforzar los nuevos caminos. La economía del reciclaje manda en el cerebro.

Pues bien, la herramienta que utilizamos para leer y para escribir nos condiciona. Sea la que sea… El propio Nietzsche afirmaba que desde que había comenzado a escribir con una máquina de escribir, no sólo su prosa sino incluso sus pensamientos se habían visto condicionados. El paso del papel a la máquina supusieron pare él un cambio importante. No podía ni imaginar lo que supondría más tarde el paso al cibertexto…

¿ES DISTINTO LEER INFORMACIÓN EN LIBROS A LEERLA EN PÁGINAS WEB?

Pues sí. Los estudios que lo ponen de manifiesto son muchos y muy variados. Uno de ellos es el realizado por el Dr. Jakob Nielsen, Director del Grupo Nielsen Norman que cofundó con el Dr. Donald A. Norman (ex vicepresidente de investigación de Apple Computer). Tras la realización de un estudio de seguimiento ocular, concluye que los usuarios de internet no realizan una lectura lineal, sino que “escanean” la pantalla. Los usuarios realizan una “lectura en F”. Leen las dos primeras líneas, y bajando por la izquierda vuelven a detenerse en el centro. Después abandonaban de nuevo la lectura lineal y bajan hacia la parte inferior izquierda. Las mismas conclusiones han sido obtenidas por otras entidades como el Laboratorio de Investigación de Usabilidad de Software de la Universidad Estatal de Wichita.

Según las investigaciones de Jakob Nielsen, las personas realmente leen menos del 20% del contenido de una página web. Así mismo, concluye que muchos usuarios dedican hasta un 69% de su atención al lado izquierdo de la pantalla, y sólo el 30% a la parte derecha.

Un estudio realizado entre jóvenes de 12 a 18 años por el University College of London, dirigido por el Profesor David Nicholas, determinó que los adolescentes necesitan mucho menos tiempo para encontrar una información en internet que los adultos. Son seis veces más rápidos que sus mayores. Pero, del mismo modo, el estudio concluye que internet disminuye la capacidad de concentración, así como la capacidad de los jóvenes para leer y escribir textos largos.

La empresa israelí de software ClikTale, recogió durante dos meses datos del comportamiento de un millón de visitantes de páginas web. Averiguó que en la mayoría de los países los usuarios de internet sólo pasan entre 19 y 27 segundos en cada web que visitan. Nunca leen una página entera.

Los estudios realizados por Ziming Liu, Catedrático de Biblioteconomía de la Universidad Estatal de San José, indican que está surgiendo un comportamiento lector basado en la pantalla, en el que la lectura se realiza en forma de exploración, de manera aleatoria, ni lineal ni fija y centrada en la búsqueda de palabras clave.

La psicóloga del desarrollo Patricia Greenfield, profesora en la Universidad de UCLA, repasó en 2009 más de cincuenta estudios sobre los efectos de los medios de comunicación en la inteligencia de las personas y su capacidad de aprendizaje. La conclusión fue la siguiente: el creciente uso de la Red está debilitando nuestras capacidades para el “procesamiento profundo” que permite “la adquisición consciente del conocimiento, el análisis inductivo, el pensamiento crítico, la imaginación y la reflexión”.

La verdad es que después de leer tantos artículos e investigaciones, no es difícil quedarse con la idea de que la lectura en internet está desestabilizando nuestros cerebros, hasta el punto de que puede llegar a producirse una involución. No obstante, creo que debemos ser mucho más objetivos, y situar cada cuestión en su contexto antes de sacar una conclusión.

¿LA LECTURA EN INTERNET ES COMPATIBLE CON LA LECTURA LINEAL DE LIBROS?

Creo que esta es la verdadera cuestión. Personalmente, como muchos de ustedes, pongo en práctica lo que considero son dos formas de lectura muy distintas, utilizadas siempre en función de las circunstancias. Leo, o “escaneo”, cientos de páginas web todos los días. Pero lo hago para buscar e identificar informaciones concretas. Sin esta forma de lectura, tan desarrollada por los adolescentes de hoy, tardaríamos muchas horas en determinar si la información contenida en una web responde a lo que estamos buscando o no. Es cierto que con la práctica se puede descartar un contenido en pocos segundos. La lectura en “F” me parece muy lógica. Leemos los encabezados y las primeras líneas para determinar si nos interesa, y después bajamos por la izquierda porque es donde empiezan los párrafos tras un punto y aparte. ¡Pero no hacemos esto sólo en internet! Lo hacemos también cuando hojeamos un libro de una estantería para saber si puede interesarnos, o cuando pasamos las páginas de una revista, o incluso cuando aun leemos algún periódico en papel.

Y lo cierto es que no he dejado de leer libros. Y no los “escaneo”, sino que realizo una lectura lineal, reflexiva y en profundidad, como hacemos todos cuando leemos un libro o un artículo que nos interesa (aunque sea tan largo como este). Creo, sinceramente, que ambas formas de lectura responden a necesidades distintas y son absolutamente compatibles y NECESARIAS.

EL HECHO DE QUE DOS FORMAS DE LECTURA PUEDAN CONVIVIR, NO QUIERE DECIR QUE VAYAN A HACERLO…

En efecto, esta es la siguiente cuestión que debemos plantearnos. Personalmente, como seguramente usted mismo/a, he pasado los primeros 30 años de mi vida leyendo libros, de forma lineal y reflexiva. Durante todo ese tiempo se han asentado en nuestros cerebros toda una serie de estructuras y circuitos neuronales, la mayoría de los cuales permanecen. No me inicié con la lectura en internet, ni he tenido que compaginar la lectura “tradicional” con la lectura “digital” hasta hace pocos años. La verdad es que no debemos asumir que los niños adoptarán ambas formas de lectura sin problemas, y sabiendo diferenciar perfectamente entre una y otra. Y no debemos asumirlo porque sabemos cómo funciona nuestro cerebro…:

  1. Nuestro cerebro es un ahorrador nato. De hecho, siendo tan pequeño consume el 20% de toda la energía que utiliza nuestro organismo. Parte de su trabajo consiste en optimizar recursos y ser “sostenible”. Si puede hacer algo de una forma más sencilla y que suponga menos esfuerzo LO HARÁ. Leer siempre de la misma manera es más fácil que tener que cambiar de registro y hacerlo de dos formas distintas en función de las circunstancias. Si una forma de lectura se realiza mucho más que la otra, el cerebro reforzará los procesos asociados para que cada vez nos resulte más fácil y sencillo leer así. En definitiva, la afianzará.

  2. No nos engañemos, la lectura de una página web o un contenido online bien diseñado resulta mucho más atractiva, en especial para los más pequeños. La mezcla de colores, fotografías, imágenes en movimiento, vídeos, banners, enlaces a otros sitios, etc, satisfacen la constante e innata curiosidad de nuestro cerebro. Muchos y muy diversos estímulos pueden tenerlo entretenido disfrutando con cada nuevo impacto, con cada nuevo descubrimiento, pero sin permitirle finalmente centrar su atención y profundizar dejando a un lado las distracciones.

CONCLUSION

Sinceramente, creo que existe el riesgo de que en los más pequeños, que no tienen años de experiencia en la lectura lineal y reflexiva, terminen adoptando y afianzando una forma de lectura en “escaneo”, que no permite profundizar en los contenidos, con una necesidad constante de cambiar de tarea para recibir nuevos estímulos, y muy dada a la distracción.

Y a tenor de los resultados señalados en el último informe PISA, lo último que necesitamos es que la comprensión lectora de los niños y adolescentes sea aun peor.

Pero NO podemos tampoco convertirnos en los Sócrates de nuestro tiempo, ni en los censores que desconfiaban de los nuevos inventos. La lectura en “F” es necesaria y fundamental ante la cantidad ingente de información que circula por internet. Es una adaptación a un nuevo entorno que no podemos ni debemos perder. Es más, debe entrenarse. Los niños y adolescentes están ya realizando ese entrenamiento. Pero hoy, más que nunca, es necesario reforzar la lectura lineal y reflexiva que permite PROFUNDIZAR, ASIMILAR y AFIANZAR información, datos y conceptos. Esto también debe entrenarse. Más que antes, sin lugar a dudas.

Obliguemos a nuestro cerebro a esforzarse. Puede hacerlo (¡y en el fondo le gusta!). Es vital que los niños y adolescentes de hoy lean libros enteros, profundicen y reflexionen sin distracciones. Nos jugamos más de lo que pensamos. En este momento, que los niños lean libros debe ser una prioridad para padres/madres y educadores. Debe ser una prioridad para toda la sociedad.

Fuente noticia: http://www.redem.org/internet-esta-modificando-la-forma-de-leer-y-procesar-la-informacion-de-ninos-y-adolescentes/

Fuente imagen: http://www.gob.mx/cms/uploads/article/main_image/17394/Unicef_-_700.jp

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Recortes, fortalecen la reforma educativa

Por: Lev Moujahid Velázquez

En distintos sectores empresariales, políticos y educativos ronda la idea de que el recorte presupuestal anunciado para 2017 pone en riesgo la viabilidad de la Reforma Educativa; para algunos esto se ve con cierto desencanto del gobierno federal y para otros se observa con aire de júbilo porque podría ser una señal de tregua hacia los grupos opositores.

Ambas percepciones tienen sus matices, si ponemos en el centro del debate la relación que existe entre los objetivos para los que ésta fue creada y los rubros que serán afectados. Por principio de cuentas, no debemos perder de vista que se han señalado hasta la saciedad las formas de despojo al derecho laboral de las y los maestros a partir de la evaluación; así mismo, diversos mecanismos de privatización de la educación pública como los ejes centrales de la Reforma.

Al analizar los impactos que tendrá el recorte de 31 mil 600 millones de pesos a lo destinado para educación en 2017, equivalente a un 10.6% menos que este año, podemos observar que las afectaciones a ciertos programas tienden más a fortalecer los propósitos que se han denunciado de la Reforma que ha poner en entredicho el éxito de sus alcances.

Por el ejemplo, el Programa para el Fortalecimiento de la Reforma Educativa que se creó para acompañar con inversión en infraestructura física escolar es uno de los más afectados, con un recorte de 72.8%. Era de esperarse que sólo se trataba de un gancho con una jugosa carnada para atraer adeptos, pero que duraría mientras los ingenuos mordieran el anzuelo.

Menos recursos públicos en infraestructura da sentido y funcionalidad a los consejos de participación social para hacer llegar a las escuelas dinero producto del esfuerzo organizativo de los padres de familia. La autonomía de gestión que se anunció como parte esencial de esta reforma, se completa aquí en la medida en que la comunidad escolar es capaz de renunciar a la garantía constitucional de la gratuidad educativa.

Disminuir recursos en este rubro fortalece el programa de Escuelas al CIEN, que no sufrió mayores alteraciones presupuestales, ya que los certificados de infraestructura son el mecanismo estelar para privatizar la educación, porque reciben dinero por medio de endeudamiento público; a través de ellos la oligarquía financiera, que vive de la especulación monetaria, obtiene intereses cuantiosos por concepto de préstamos y la garantía de recibirlos durante 25 años.

Inicialmente se planteó que al programa para la Inclusión digital, cuyo monto en 2016 ascendió a  mil 641 millones de pesos, desaparecería en su totalidad para el próximo año; sin embargo, la reciente visita de Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE, puso en cintura al gobierno mexicano, de suerte que la drástica decisión tendrá que cambiar, toda vez que la SEP ofreció a la  multinacional que los acompañaran en la compra y adquisición de chatarra tecnológica, en el ánimo de satisfacer las sedientas gargantas del empresariado.

Si bien, en lo respectivo a la formación profesional docente hubo un recorte de 39.5%, lo cierto es que todavía serán unos 1500 millones de pesos que al igual que este año, serán desviados a empresas de la economía cognitiva como el Tecnológico de Monterrey con quienes ya hicieron los primeros contratos para ofertar trayectos formativos y no a las escuelas e instituciones formadoras de docentes de carácter público.

Llama la atención que el INEE, quien es responsable de impulsar la evaluación, es decir, el instrumento de despojo laboral del magisterio, tendrá un aumento de 21.9% a su presupuesto; eso tiene una interpretación lógica: no hay intención alguna de detener los procesos evaluativos ni el  sistemático acoso  contra los maestros, sino todo lo contrario. El carácter voluntario de la evaluación para el desempeño docente se irá con las fiestas decembrinas como un buen recuerdo, pero la cuesta represiva seguirá en pie apenas llegue la sobriedad posterior al año nuevo.

Sólo para provocar, como decía un amigo del cono sur intentando suscitar un buen debate, diré a modo de conclusión que los recortes presupuestales no ponen en riesgo la Reforma Educativa, sino que cumplen cabalmente sus perversas intenciones.

Fuente: http://revoluciontrespuntocero.com/recortes-fortalecen-la-reforma-educativa/

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EE.UU: Noam Chomsky Responds to Chris Knight’s book, Decoding Chomsky: Science and revolutionary politics

North America/USA/October 15, 2016/www.thenorthstar.info

Resumen: El MIT fue financiado casi en su totalidad por los militares, incluyendo el departamento de música, etc. La economía moderna y avanzada se creó sustancialmente por fondos del gobierno de una u otra manera, a menudo financiación de las universidades de investigación del Pentágono. Había trabajo militar cero en el campus. Usted puede encontrar los hechos del informe de la Comisión sobre el tema de la libra en 1969. Eso, por supuesto, incluido mi trabajo. O, por ejemplo, el trabajo de los colegas que estudian lenguas amerindias, la traducción de obra de Wilhelm von Humboldt, etc. Knight también está profundamente confundido acerca de los trabajos sobre lingüística que yo y otros están haciendo. Se lo expliqué a él en respuesta a una solicitud de correo electrónico de él, pero él claramente no entiende. De este modo se abre con una profunda confusión sobre «gramática universal», el término técnico utilizado para el componente genético de la facultad del lenguaje humano. Se piensa que esto tiene algo que ver con algún tipo de «lenguaje universal» que él cree que los militares estaban interesados en. No había interés por el estilo, y si no hubiera sido, no habría tenido nada que ver con nuestros estudios de la gramática universal. Se sigue así. Toda la historia es una ruina. De hecho, el Pentágono tenía tan poca preocupación por lo que nosotros y otros estaban haciendo que ellos no hicieron caso al hecho de que nuestro laboratorio también pasó a ser uno de los principales centros académicos de la resistencia a la guerra de Vietnam desde principios de los 60, o el hecho de que me llevaron a juicio por estas actividades.

In a British Columbia university radio show, Noam Chomsky has now responded to Chris Knight’s new book, Decoding Chomsky, science and revolutionary politics:

Knight makes an assumption common to those who [are] unfamiliar with government science-technology policy and know nothing about institutions like MIT.

At the time, MIT was almost entirely funded by the military, including the music department, etc. The modern advanced economy was created substantially by government funding in one or another way, often by Pentagon funding of research universities. There was zero military work on campus. You can find the facts from the Pound Commission report on the topic in 1969. Nor did the military involve themselves in any way in what was going on. That of course included my work. Or, for example, the work of colleagues studying American Indian languages, translating work of Wilhelm von Humboldt, etc. Knight is also deeply confused about the work on linguistics that I and others are doing. I explained it to him in response to an email request from him, but he plainly doesn’t understand. Thus he opens with a profound confusion about “universal grammar,” the technical term used for the genetic component of the human language faculty. He thinks this has something to do with some kind of “universal language” that he believes the military were interested in. There was no interest of the sort, and if there had been, it would have had nothing at all to do with our studies of universal grammar. It goes on like that. The whole story is a wreck.

In fact, the Pentagon had so little concern with what we and others were doing that they paid no attention to the fact that our lab also happened to be one of the major academic centers of resistance to the Vietnam war from the early ‘60s, or the fact that I was brought to trial for these activities.

In brief, complete nonsense throughout.

Chris Knight has responded to Chomsky’s statement:

‘There was zero military work on campus’, Noam Chomsky claims in reference to the Massachusetts Institute of Technology during the 1960s. This statement is surprising, since it directly contradicts numerous statements that Chomsky has made in the past. Chomsky knows very well that for 70 years, the majority of scientific research at MIT has been directly involved in the development of military technology.

Naturally, most of this military research was not done in classrooms but in specialised laboratories. This has enabled MIT’s managers to describe these labs as ‘off campus’, even though, as Chomsky himself has said, some of them were only ‘two inches off campus. The labs right next door were doing classified work and people were between [the campus and the labs] all the time.’

The Pounds Commission report – that Chomsky refers to – says that a number of these labs were officially part of the MIT’s School of Engineering and that approximately 500 students worked at various ‘off campus’ military labs.

These military laboratories were so much part of MIT’s campus life that Chomsky himself has said that in the 1960s, ‘there was extensive weapons research on the MIT campus. There were laboratories at MIT that were involved, for example, in the development of the technology that’s used for ballistic missiles, and so on. In fact, a good deal of the missile guidance technology was developed right on the MIT campus and in laboratories run by the university.’

Since the 1960s, most military research at MIT has been done ‘off campus’. However, in the 1980s, MIT’s ‘on campus’ military research still included work on missile guidance, army helicopters and radar for ‘Star Wars’ projects and, more recently, it seems to have included work on robots, drones and ‘battle suits’ for chemical and biological warfare.

Of course, any research establishment that only did applied science would soon run out of new ideas. So the Pentagon knew it had to fund pure science at MIT and elsewhere if it was to remain the world’s No.1 military machine. One side effect of this was that Pentagon funded research has produced many scientific innovations that still have no military use; this includes Chomsky’s linguistics. But that doesn’t mean that the direction of this linguistics wasn’t affected – especially in its formative years – by the vast military funding of both his own laboratory and of MIT as a whole.

Unfortunately, in another response to my book in the Chronicle of Higher Education, Chomsky appears to dismiss this whole issue by saying that ‘there was precisely zero pressure [from the Pentagon].’ However, it is notable that anti-militarist students at MIT have looked at things rather differently. For example, in 2001, Michael Borucke wrote:

‘Overt demands on a university are not the only way to influence what can and can’t be done here. The very nature of funding sources themselves also limits the scope of research. It is not likely that the [Dept. of Defense] will fund research it can’t use for military purposes. Faculty must necessarily change the focus of their research if they want DoD contracts.’

In 1985, Rich Cowan was equally critical about ‘MIT’s massive military research budget’. He wrote that ‘[university] military research focuses attention and manpower away from areas that do not have perceived military application.’ He then went on to point out that ‘military funding not only affects the size of academic departments, but also the biases [of] research areas explored.’

Chomsky has been at MIT for 60 years, so perhaps it is not surprising that he finds it difficult to view his university with the critical eye shown by these students. But that is no reason for the rest of us not to confront the realities of MIT or, indeed, the realities of Chomsky’s career and its many contradictions. My book is probably the first to attempt this. I would ask anyone fascinated by Noam’s writings, as I am, to give my book a go – even if Noam does dismiss it as ‘complete nonsense’!

 

Taken from: http://www.thenorthstar.info/?p=12888

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Michelle Obama y Meryl Streep, juntas en un documental por la educación de las niñas

15 Octubre 2016/Fuente y Autor: elperiodico

Michelle Obama ha encontrado en Meryl Streep a una gran aliada en una de sus misiones más personales, la educación de las niñas. La primera dama de Estados Unidos y la actriz viajaron el pasado verano a Liberia y Marruecos, donde conocieron a chicas que hacían esfuerzos heroicos para estudiar, una experiencia que ambas han reconocido que les conmovió. De aquel viaje, la CNN ha hecho un documental, que lleva por título ‘We will rise’ (Nos levantaremos, en inglés) y que se ha presentado esta semana.

El abrazo en el que se fundieron Obama y Streep en lapresentación del documental, el pasado martes en la Casa Blanca -coincidiendo con el Día Internacional de la Niña-, permitía intuir hasta qué punto ambas se han implicado en él. «La gran Meryl Streep ha dedicado su escaso tiempo a este proyecto. Y es una delicia, es inteligente y está enfocada y comprometida, como podeis imaginar que Meryl Steep lo pueda estar», fueron las palabras de elogio que le dedicó la primera dama a su amiga.

La amistad entre las dos mujeres se remonta a varios años atrás. En el 2009, la actriz y otros miembros del equipo de ‘Julie y Julia’ visitaron la Casa Blanca cuando se estrenó la película. Y el año pasado, ambas posaron juntas para la revista More.

DEFENSORA DE LOS DERECHOS DE LAS CHICAS

En el documental de la CNN, Obama y Streep están acompañadas de la actriz Freida Pinto y de la periodista de la cadena Isha Sesay. «En mis viajes por el mundo, he visto una y otra vez cómo nuestras chicas son empujadas a la parte inferior de sus sociedades», dice Obama al principio del audiovisual. «No puedo aceptar las barreras que les impiden realizar su promesa».

Obama es una firme defensora de las niñas en el mundo -también reclamó la liberación de las niñas secuestradas en Nigeria por Boko Haram- y desde hace más de un año impulsó el programa Let Girls Learn (Dejen a las niñas estudiar), que ya ha destinado más de 1.00 millones de dólares, entre aportaciones privadas y públicas, a diferentes proyectos en todo el mundo. Precisamente, también este verano Michelle Obama realizó una visita a España con sus hijas, Malia y Sasha, para presentar este programa, que cuenta con el apoyo de Letizia. Más de 62 millones de niñas no están escolarizadas, según la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU.

«Para mí, la educación nunca ha sido solo una cuestión política, es personal», afirma la esposa del presidente de EEUU en un artículo publicado en la web de la CNN con motivo del estreno del documental, en el que recuerda que casi nadie en su barrio fue a la universidad, pero que ella tuvo la oportunidad de hacerlo (estudió Derecho en Harvard), con mucho esfuerzo y ayuda económica. «Esa educación me abrió muchas puertas y me dio la conflianza para perseguir mis ambiciones y tener una voz en el mundo. Para mí, educación es poder», añade.

Streep también argumenta razones personales en su lucha por los derechos de las mujeres, al recordar que la ley impedía a su abuela votar en Estados Unidos.

Fuente de la noticia: http://www.elperiodico.com/es/noticias/gente/michelle-obama-meryl-streep-documental-africa-educacion-ninas-5497791

Fuente de la imagen: http://estaticos.elperiodico.com/resources/jpg/1/3/michelle-obama-meryl-streep-abrazan-durante-presentacion-del-documental-will-rise-pasado-martes-casa-blanca-1476373594631.jpg

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Los venenos de las transnacionales

Por: Carlos Ruperto Fermin

¿Por qué la Coca-Cola es más adictiva que la cocaína? ¿Por qué el flúor de Colgate es cancerígeno? ¿Por qué el maíz de Kellogg’s es inorgánico? ¿Por qué la gente engorda con las hamburguesas de McDonald’s? ¿Por qué Monsanto sigue siendo Monsanto? ¿Por qué el pan Bimbo no huele a pan? ¿Por qué la aspirina Bayer es un placebo farmacéutico? ¿Por qué Nestlé falsifica los valores nutricionales de sus productos?

Engañar es un arte tan brillante, como idiotizar la vida de los Seres Humanos. No es necesario morder una mazorca del maizal para despertar del fatídico letargo, porque es más divertido que todos los animales fumen cigarrillos, beban cervezas y griten obscenidades.

Según las sagradas páginas del diccionario, la palabra Veneno se define como la sustancia nociva para la salud, capaz de producir graves alteraciones en los seres vivos, e incluso ocasionar la abrupta muerte.

Todas las preguntas se responden con ácido ortofosfórico, tartrazina, aspartamo, fluoruro de sodio, bisfenol A, carragenina, fructosa, arsénico, hidróxido de amonio, glutamato monosódico, sal yodada, sucralosa, goma xantana, dióxido de titanio, metanol, carboximetilcelulosa, acesulfame potásico, fenilalanina, acetaminofén, plomo, y demás componentes primordiales de la artillería química.

Todas las respuestas se enferman con obesidad, diabetes, gastritis, estreñimiento, migraña, caries, artritis, disfunción eréctil, bronquitis, isquemia, derrames cerebrales, osteoporosis, hiperactividad, insuficiencia renal crónica, cirrosis hepática, tumores, somnolencia, infartos, y demás sufrimientos causados por la artillería química.

Te ofrecemos una maravillosa orgía de espesantes, colorantes, edulcorantes, acidulantes, enturbiantes, emulsificantes, estabilizantes, gelificantes y retardadores, para que el sabor de todas las preguntas y de todas las respuestas, jamás pueda distinguir el encanto natural de la avena, del trigo y del ajonjolí.

Nos dejamos influir y arrastrar por la corriente, porque es el camino más fácil de caminar, porque es el camino más simple de transitar, y porque es el único camino que aprendimos a caminar.

De hecho, si le preguntamos tres veces al espejo la fecha de nuestra muerte, seguro que obtendremos la página del obituario por adelantado. Pero si le preguntas al espejo cuántas calorías te acabas de comer, seguro que romperás los siete añitos de la malísima mala suerte.

Jugar con el destino, jugar con la suerte y jugar con la salud, son peligrosísimas equivocaciones que cometemos diariamente, y que tienen un precio tan mortal como los números de las tarjetas de crédito.

Los delitos sociales, culturales y ecológicos, que vienen edificando las transnacionales del siglo XXI, reflejan el poderío del gran adoctrinamiento de masas, que nos convierte en figuritas canjeables por la mejor oferta, por la mayor demanda y por la peor trampa.

Todos los años se expanden las gigantescas fronteras agrícolas, para aumentar la agresiva tasa de deforestación global, para robarles el techo y el sustento a los valientes campesinos, para saquear las tierras ancestrales de las comunidades indígenas, para ensuciar la belleza de los recursos naturales foráneos, para matar de soledad a las especies de fauna autóctona, y para derramar la miel del neoliberalismo imperialista.

No podemos diferenciar la verdad de la mentira, no podemos clarificar la ficción de la realidad, y no podemos endiosar la sabiduría de la ignorancia, porque es muchísimo más sencillo comprar la lógica del supermercado, comprar la ciencia de las farmacias, y comprar el billete del banco.

Desde que cepillamos nuestros dientes en el hermoso amanecer, pasando por el fin de la jornada laboral en el ocaso del atardecer, y cerrando los ojos del cansancio en el triste anochecer, siempre recorremos un nefasto estilo de vida supeditado al control psicosocial, que ejercen las transnacionales en el espíritu vacío y viciado del pueblo.

Necesitamos con desesperación que toda la artillería externa, controle el tiempo interno de nuestro reloj biológico. Qué comer, qué beber, qué vestir, qué soñar, qué odiar y qué amar. No somos responsables de lo que decimos, no somos dueños de lo que pensamos, y no somos conscientes de lo que comemos.

Un minuto perdido, y llegamos tarde a la rutinaria oficina. Un segundo perdido, y llegamos tarde a la clase en la universidad. Un suspiro perdido, y llegamos tarde a la cita con el ataúd.

Por eso dicen que el cerebro es como un semáforo. Cuando prende la luz verde, piensa. Cuando prende la luz amarilla, olvida. Y cuando prende la luz roja, muere.

Vemos que la ciudadanía vive paralizada en una avasallante luz roja, que carcome la divina razón y corrompe el corazón del prójimo. Somos los esclavos más esclavizados por las grandes transnacionales, que todos los días nos roban el sagrado dinerito del bolsillo, vendiéndonos toda la basura incomestible de sus fábricas a nuestra boca.

Según las sagradas páginas del diccionario, la palabra Alimento se define como el poder nutritivo presente en una o más sustancias, que los seres vivos comen o beben para nutrirse y preservar su existencia.

La basura incomestible no puede llamarse alimento procesado, porque ni siquiera procesa la digestión gástrica. No puede llamarse alimento transgénico, porque ni siquiera transforma la flora intestinal. Y no puede llamarse alimento concentrado, porque ni siquiera concentra la constipación emocional.

No podemos llamar Alimento a una serie de compuestos químicos, que descalcifican los huesos, que deshidratan las venas, y que disfrazan las moléculas del genocidio. Pese a que se comercializan como alimentos 100% saludables, realmente son terribles inventos que no pasan de moda, y que se elaboran en los laboratorios más clandestinos del planeta Tierra.

Por décadas se han utilizado a las ratas, a los conejos y a los monos, como los mejores aliados para que los científicos realicen sus pruebas de calidad, y puedan determinar si la piel del animalito se sonrojará o se enrojecerá, después de inyectar los venenosos polvos en la sangre carnívora.

Pero ahora los Seres Humanos se convirtieron en los mejores conejillos de Indias, porque siempre compran, cocinan y glorifican la basura incomestible de las transnacionales. Ya no se necesitan los exhaustivos controles sanitarios, para evaluar el posible suministro de los venenos a la colectividad, porque los nuevos animales afeitados y en dos patas son más fáciles de cazar, son más baratos de obtener, y son más dóciles de convencer.

El descarado irrespeto a la vida y a la salud humana, demuestra el éxito de la arquitectura socio-económica establecida por la Sociedad Moderna, que se acostumbró a vivir en grandes jaulas simétricas de cemento urbanizado, donde se degrada el poder de la voluntad, se denigra el poder de la dignidad, y se destila el poder de la sobriedad.

No es casualidad que la mortífera Cultura de la Muerte, impuesta por las famosas transnacionales del sector alimenticio, se fundamenta en cinco efectivas estrategias de ataque, para garantizar el expendio de todos sus clásicos venenos.

En primer lugar, las transnacionales compran el silencio de los entes nacionales y extranjeros, que aunque deberían prohibir la libre comercialización de su basura incomestible, se quedan calladitos e impacientes por recibir más recompensas monetarias.

La jugosa corrupción que soborna a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que trafica con los gubernamentales Ministerios de Salud, y que financia a las Asociaciones de Protección al Consumidor, permite que se autorice la libre distribución de todo el portafolio corporativo, sin sentir remordimiento por el daño a la salud que provocarán en los individuos.

Nos duele reconocer que hasta la todopoderosa Iglesia Católica, que es una transnacional religiosa con gran reputación en el planeta Tierra, y que tiene un alto poder de convencimiento entre sus millones de feligreses, pues tampoco denuncia que sus fanáticos se enferman con Pepsi-Cola, Cargill, Red-Bull, Maggi, McCormick, Marlboro, Lucky Strike, Frito-Lay, Kraft, Budweiser, y demás marcas dedicadas a corromper los siete potajes.

En segundo lugar, las transnacionales despliegan una colosal guerra publicitaria en los medios de comunicación social, que obliga a idolatrar el veneno empaquetado o embotellado, para que los potenciales clientes no duden en codiciar, en pagar y en comprar el producto ofertado.

La insaciable contaminación mental producida por el huracán capitalista, se puede hallar en la televisión, en la radio, en los periódicos, en las calles y en la Web. Hay un festival proteínico de jingles, colores, mujeres, pistolas, sonrisas, aplausos, burbujas, drogas y licores. Es imposible escapar de tanta tentación comercial, que se repite durante las 24 horas del día, y que va bloqueando el discernir de las inocentes víctimas.

En tercer lugar, las transnacionales generan la adicción al consumo en todos sus consumidores, porque no es suficiente comprar y probar una sola vez la basura incomestible, ya que lo importante es aumentar el nivel de las ventas y certificar el margen de la ganancia.

En la mayoría de los contenidos publicitarios, se utiliza la hipnosis audiovisual, la programación neurolingüística y los mensajes subliminales, buscando que las personas se confundan y asocien la basura con sensaciones de felicidad, de euforia, de relajación y de paz. Se exhiben estereotipos de la vida mundana, que pretenden simbolizar la fuerza, la belleza y la independencia, para crearte la necesidad de ser lo que no eres.

En cuarto lugar, las transnacionales generan la enfermedad en los consumidores, porque sus queridas empresas farmacéuticas deben vender la explosión de pastillas, de cápsulas, de antibióticos, de tabletas masticables y de sedantes, que la genial medicina moderna y sus doctores propagandísticos, necesitan promocionar y vendernos al pie de la letra.

La gente nunca reconoce que sus enfermedades, son causadas por los malos hábitos alimenticios. Siempre se atribuye la desgracia a la tómbola, a la edad o a la cadena hereditaria. Pero jamás se culpa a la sabrosa basurita incomestible, por todos esos dolorosos quebrantos que van de mal en peor.

En quinto lugar, las transnacionales generan la cultura del descarte en sus consumidores, porque cuando los enfermos finalmente descubrieron la perversa verdad, ya se encontraban sepultados e incapaces de revelar la lista negra de los venenos, siendo necesario atraer y atrapar a nuevos rostros juveniles, que reiniciarán el proceso homeostático y apoyarán el progreso de la bestialidad humana.

Vimos que pasaron los años en blanco, y el semáforo sigue iluminando la luz roja, gracias a la entrada de los agrotóxicos, de las malformaciones genéticas, de las semillas patentadas y de los saborizantes artificiales.

El rugiente marketing de Chester Cheetos es más desgarrador, que alimentar a un millón de cerdos con la punta de un iceberg, porque el condimento perfecto es la industrialización de la Naturaleza, porque el ingrediente secreto es el borreguismo de los consumidores, y porque la última rebanada del salado pastel, va por cuenta de la casa.

El pobre coeficiente intelectual de los compradores, no les permite leer y comprender la explícita información nutricional, que se describe en toda la basura incomestible adquirida a diario. Ellos no pueden metabolizar el grosor de la apetitosa torpeza, por lo que caen en el pecado de la omisión, en el pecado de la negación, y en el salvaje pecado de la gula.

Hoy en día, las transnacionales se burlan de los tontos consumidores, afirmando que sus venenos son legales, ligeros, artesanales, integrales y naturales. También se están empleando falsas iconografías ecológicas, en las etiquetas frontales y dorsales de los productos, para que la gente piense que la enfermedad es una fuente de respeto ambiental, y no se preocupen por los altos niveles de colesterol, por la agitada presión arterial, y por el implacable osteosarcoma.

Pero lamentablemente, la basura incomestible no solo destruye el cuerpo humano, sino también deteriora los ecosistemas del Medio Ambiente, ya que el longevo consumismo se paga con las toneladas de plástico, cartón, papel, vidrio y metales, que se desechan con violencia en las principales calles de nuestros países latinoamericanos, generando un foco de permanente contaminación que acrecienta la desidia ambiental.

Nos preguntamos ¿Qué tan cerca estamos de desayunar con tostadas de Roundup? ¿Qué tan cerca estamos de almorzar con un litro de Castrol? ¿Qué tan cerca estamos de cenar con una dosis de DDT? ¿Qué tan lejos estamos de comernos el picantísimo Semáforo?

No hay duda que los hombres y las mujeres comen alimentos saludables, para elevar las vitaminas, las endorfinas y las alegrías. Mientras que los chatarreros y las chatarreras comen comida chatarra, para elevar las grasas saturadas, las flatulencias y las úlceras estomacales.

La mesa está servida para disfrutar de legumbres, hortalizas y frutas, que nos ayudarán a desintoxicar el cuerpo y el alma, con todas sus propiedades energéticas, antioxidantes y curativas, que permitirán fortalecer el delicado sistema inmunológico, reducir los problemas cardiovasculares, mejorar la circulación sanguínea, purificar el tracto urinario, combatir los rayos ultravioletas, y multiplicar las bendiciones del organismo.

Recordemos que cada 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, para que las personas reflexionen sobre sus erráticos hábitos alimenticios, y se vuelvan solidarios con los hermanos y hermanas que sufren de hambre y sed, por la exagerada porción de indiferencia que padecemos en el Mundo.

Usted no debe continuar siendo un parásito masoquista, que se dedica a capitalizar el porvenir de las grandes transnacionales, a cambio de malograr los riñones, el hígado, los pulmones, el páncreas, la garganta, las neuronas y su agonizante cerebro.

Hoy más que nunca seamos jueces de lo que pensamos, seamos coherentes en lo que decimos, y seamos conscientes de lo que comemos.

Ecoportal.net

Ekología

http://ekologia.com.ve/

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Estancada educación preescolar en México, seis de cada diez pequeños no asisten a kínder

México/15 octubre 2016/Fuente: Mimorelia

Aun cuando el preescolar es el primer nivel de la educación básica para los pequeños, en México seis de cada diez menores siguen sin acudir al kínder, tanto por ignorancia de los papás, como por la falta de espacios en las escuelas.

Números de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que revelan que la cobertura para estos menores se ha quedado estancada, a pesar de que desde hace ocho años es obligatorio cursar preescolar desde los tres años de edad, pero solo el 41.4 por ciento de los infantes de esa edad asisten al kínder.

En diciembre de 2001, el Senado aprobó la reforma constitucional para establecer la obligatoriedad de los tres años de educación preescolar, es decir, a partir de los tres años de edad, los niños tienen que acudir al kínder.

El 42.4 por ciento de los niños de tres años asistía al preescolar en el año 2013, cifra que en 2014 bajó a 40 por ciento, mientras que en 2015 subió a 42.2 por ciento, esto de acuerdo con información de Excélsior.

Fuente:http://www.mimorelia.com/estancada-educacion-preescolar-en-mexico-seis-de-cada-diez-pequenos-no-asisten-a-kinder/

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