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Pobreza y educación, ¿cuál es el compromiso del Estado?

Por: Claudia Santizo*

“El dinero sí es la vida y no sólo es vanidad”

La relación entre la educación y la pobreza es muy conocida. Sabemos que el nivel y el logro escolar están condicionados tanto por la situación de la escuela como por las condiciones culturales, sociales y económicas de las familias.

En la educación de los niños importa tanto un buen docente como vivir en un ambiente con adecuadas condiciones culturales y materiales. Un buen docente puede motivar a los estudiantes con mayores capacidades, mejorar en promedio el desempeño de un grupo escolar, pero el docente está nadando a contracorriente con las situaciones sociales y culturales que viven la generalidad de los niños.

El nivel económico de la familia es un indicador de las posibilidades materiales para afrontar de manera integral las necesidades de alimentación, educación y salud; por ello, hagamos el ejercicio de dimensionar esas posibilidades considerando los ingresos calculados por Coneval que marcan la frontera de la línea de pobreza. En 2020 para las zonas rurales esa frontera es de $2,510 pesos mensuales por persona y para zonas urbanas el ingreso es de $3,550 pesos por persona. Estos son ingresos mensuales de la familia divididos por el número de integrantes, incluyendo a los niños. La pobreza es extrema cuando las familias no tienen posibilidad para cubrir su alimentación.

Situación de pobreza de niños de 6 a 12 años 

En México los niños en edad escolar de primaria, 6 a 12 años, en situación de pobreza suman 10.65 millones de acuerdo con datos del Coneval. Para los niños en situación de pobreza extrema (27.9%) les corresponde un ingreso corriente de $991 pesos mensuales y a los niños en pobreza moderada (72.1%) el ingreso que les corresponde es de $2,169 pesos al mes.

Veamos el caso del estado de Guerrero donde 449 mil niños en edad de asistir a la primaria  (77.5% del total de niños en el estado) están en situación de pobreza. De éstos 41% se encuentran en situación de pobreza extrema con un ingreso de $934 pesos mensuales y a los niños en el grupo de pobreza moderada les corresponde un ingreso per cápita de $2,089 pesos mensuales. Esos ingresos están por debajo de la línea de pobreza rural del país y, además, son 6 y 3 veces menores, respectivamente, del ingreso por persona de las familias de mayor ingreso en el estado ($6,116).

Recursos en educación necesarios para superar condiciones de pobreza

El ingreso per cápita, como se anotó, es un indicador de las posibilidades materiales que las familias tienen para apoyar de manera integral la educación de los niños; integral porqué incluye salud, alimentación, vestido y podemos incluir disponibilidad de recursos para solventar actividades extraescolares. Esta es una de las ventajas de las familias con mayor ingreso; en el caso de Guerrero los niños en edad escolar cuyas familias se ubican en mejores condiciones tienen ingresos que superan 1.7 veces el ingreso de la línea de pobreza urbana.

Si consideramos la diferencia entre el ingreso que marca la frontera para la línea de pobreza, urbana y rural, y los ingresos por persona de los niños, de 6 a 12 años, en situación de pobreza; esa diferencia aproximaría el monto de recursos que se pueden destinar a programas que permitan nivelar la cancha de juego para todos los niños en edad escolar de 6 a 12 años de primaria. Haciendo este cálculo con los datos del estado de Guerrero se obtiene un monto de recursos de $8,678 millones de pesos en un año. Esto implica un recurso promedio por persona de $936 pesos por niño en edad escolar de primaria en situación de pobreza moderada y de $2,205 por niño ubicado en pobreza extrema. Esta es la magnitud de los recursos que requiere una política para atender la pobreza de los niños en edad escolar de 6 a 12 años sólo en el estado de Guerrero.

Estado de Guerrero Recursos por persona para alcanzar la línea de pobreza Recurso total para alcanzar la línea de pobreza.
Niños en edad escolar en: Mensual, pesos, promedio Anual, millones pesos
pobreza moderada 936 $2,378
pobreza extrema 2,205 $6,300
Total $8,678

Política de estado: invertir en la mente de los niños y superar efectos de la pobreza 

La política de educación ha establecido diversos objetivos en diferentes momentos. Después de finalizar la Revolución, en la década de 1920, se planteó la necesidad de alfabetizar a la población y se estableció un objetivo de cobertura para dar acceso a la educación pública. Resuelto el problema de cobertura surge el tema de la calidad, o la pertinencia, de lo que se enseña y se aprende. En este contexto se hicieron preguntas sobre las capacidades del docente. Sin embargo, en estas políticas el problema de las condiciones socioeconómicas de las familias se atiende por separado con programas de carácter compensatorio, mediante la entrega de incentivos para que los niños acudan a la escuela, pero sin considerar de manera conjunta otros factores como son: el ambiente cultural y social de las familias.

Las capacidades culturales de las familias se desarrollan y construyen en el tiempo. Estas capacidades no se sustituyen con la entrega de recursos, o transferencias monetarias, a las familias. En este sentido, se puede establecer que el Estado necesita asumir una responsabilidad tutelar no sólo para compensar la desigualdad económica sino la carencia de ambientes culturales y sociales que no son propicios para el desarrollo educativo de los niños.

Una política de Estado para superar efectos de la pobreza en la educación necesita tener dos condiciones. Por un lado, ser integral para cubrir todos los aspectos relacionados con la educación como la salud, alimentación, actividades extraescolares y los ambientes culturales que propicien la formación de los niños. Por otro lado, ser sostenida para mantener los objetivos de la educación para varias generaciones de niños. Por ejemplo, para dar seguimiento a la generación de niños que cursa primaria en 2020, en edades de 6 a 12 años, y así sucesivamente para las siguientes generaciones.

Podemos considerar un esfuerzo sostenido de al menos 6 años. En el caso de Guerrero ese esfuerzo sostenido implica en términos monetarios un monto total de $52 mil millones de pesos. Al tipo de cambio actual significan 2,422 millones de dólares.

Estado de Guerrero Recurso total para alcanzar la línea de pobreza de manera sostenida por 6 años
Niños en edad escolar, 6 a 12 años, en: millones pesos millones dólares
pobreza moderada $14,267 664
pobreza extrema $37,803 1,758
Total $52,070 2,422

El concepto de inversión no es muy apropiado para tratar el tema de la educación de los niños, pero permite comparar y equiparar el monto de los recursos públicos usados en diversas actividades. En este caso, los recursos destinados a la formación, preparación y desarrollo de la mente de los niños se pueden considerar tanto, o más importante, que las actividades de inversión del Estado en actividades productivas. Los recursos necesarios para realizar un esfuerzo sostenido para atender la pobreza de la generación de niños en edad de cursar la primaria, entre los 6 y los 12 años, sólo en Guerrero equivalen a una cuarta parte de la inversión prevista para la refinería de Dos Bocas.

Han pasado 100 años desde que se fundó la SEP. Se puede decir que en un siglo se alcanzaron, en cierto grado, los objetivos de alfabetización y cobertura en la educación; también, se logró la modernización económica del país. Estos logros, sin embargo, son opacados por las deficiencias en los aprendizajes de los estudiantes y los niveles de pobreza de los niños y sus familias. Por razones éticas se necesita superar la pobreza, pero además diversas situaciones señalan la importancia que tiene para la evolución de la sociedad la formación y desarrollo de la mente de los niños.

En México el Estado desempeñó un papel crucial durante el siglo XX como motor de crecimiento y desarrollo. Para los siguientes 100 años, el Estado necesita hacerse responsable del tutelaje de la educación de generaciones de niños, no sólo mediante un enfoque compensatorio sino con una política tutelar que considere de manera integral todos los factores sociales, económicos, y culturales que inciden en la educación de los niños y que no pueden ofrecer las familias en condiciones de pobreza.


*Profesora-investigadora en la UAM, Unidad Cuajimalpa 


Fuente de la información: https://www.educacionfutura.org

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México: Maestros jubilados de Guerrero exigen pago de adeudos de hace 20 años

América del Norte/México/24-12-2021/Autor: Héctor Briseño/Fuente: www.jornada.com.mx

Acapulco, Gro. Profesores jubilados pertenecientes a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), bloquean desde poco antes de las 11 de la mañana ambos sentidos de la avenida Costera Miguel Alemán, a la altura del Asta Bandera, para exigir el pago del bono de fin de año entre otras prestaciones pendientes, que se han acumulado durante los últimos 20 años.

Otras exigencias de los trabajadores jubilados, afiliados a cinco delegaciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, son la no aplicación de la Unidad de Medida y Actualización para definir el tope salarial, recuperación de las cuotas patronales del dos por ciento del Sistema de Ahorro para el Retiro-Fovissste, que la Secretaría de Educación no ha depositado en las cuentas de los trabajadores desde 2001, 90 días de aguinaldo, entre otras.

También exigen la construcción de un hospital de tercer nivel para atender a trabajadores activos y jubilados afiliados al ISSSTE.

Este miércoles, Acapulco amaneció con 57.1 por ciento de ocupación hotelera a nivel general. El bloqueo ha ocasionado caos vehicular en la avenida Cuauhtémoc y calles aledañas a la Costera.

Fuente e Imagen: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/12/22/estados/maestros-jubilados-de-guerrero-exigen-pago-de-adeudos-de-hace-20-anos/

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México: Maestros estatales de Michoacán se quedan sin Promoción Horizontal

La Secretaría de Educación del Estado de Michoacán informó que no cuenta con los recursos económicos para dar respuesta a los docentes con sostenimiento estatal que participaron en el programa de promoción horizontal 2021.

En un comunicado que circula en redes sociales, la Dirección de Presupuesto y Finanzas de esa entidad detalló lo siguiente:

“Con fundamento en lo establecido en los artículos 44, 65 y 69 de la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros, así como en el artículo transitorio XII de la antes citada Ley y que derivado de la Convocatoria del Proceso de Selección para la Promoción Horizontal por Incentivos en Educación Básica 2021, publicado en nuestra entidad con fecha 5 de marzo de 2021, se les informa a los docentes que ostentan clave estatal y que participaron en dicho proceso, que con base en el artículo 44 párrafo II y III de la citada Ley y referente al Programa de Promoción Horizontal, por el presente se informa que el Estado no cuenta con recursos presupuestales para dar respuesta, lo cual ya ha sido corroborado por la Secretaría de Finanzas y Administración del Gobierno del Estado.  No obstante, se hace de su conocimiento que el proceso tiene vigencia de dos ciclos escolares”.

 

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¿Cómo fue el 2021 para las y los docentes?

Por: Sulem Estrada

El regreso a clases presenciales fue solo uno de los desafíos que las y los maestros enfrentamos en este año lleno de imposiciones, aumento de la carga laboral y una “revalorización del magisterio” que sigue sin llegar.

El 2021 fue un año complejo para miles de trabajadores. No solamente porque enfrentamos una pandemia que ha dejado miles de muertos, sino porque vivimos una crisis económica que, sin llegar a ser catastrófica, ha tenido graves consecuencias para la calidad de vida de los de abajo.

El magisterio no fue la excepción. Durante todo el año vimos movilizaciones importantes del magisterio en MichoacánTamaulipas, ChiapasMorelosHidalgoZacatecas, entre otros, principalmente por falta de pagos y en defensa de sus derechos.

Quizá el más emblemático de todos estos movimientos fue el caso de Zacatecas, donde hubo una “rebelión” local de los trabajadores estatales, docentes y trabajadores de la salud que salieron masivamente en unidad contra la reforma del ISSSTEZAC, donde el magisterio jugó un rol importante, más allá de los límites que expresó el movimiento y los desafíos que las y los trabajadores de Zacatecas tienen por delante.

Además de la falta de pagos, este año vivimos una importante disminución de nuestro poder adquisitivo. Considerando que la inflación en nuestro país fue la segunda más alta entre los países de la OCDE, el aumento salarial que recibimos fue raquítico, apenas un 3.4 %, que resultó insuficiente para solventar nuestras necesidades que aumentaron significativamente con la pandemia, pues pagamos con nuestros recursos la educación a distancia así como el regreso a clases presenciales, pues ni la SEP ni el gobierno de AMLO nos otorgaron recursos para una reapertura segura.

Presupuesto educativo 2021

Este año el sector educativo enfrentó nuevos recortes, desaparición de programas y recursos insuficientes como planteamos aquí. El “incremento” otorgado fue solo del 0.2% en comparación con el del 2020. De un total de 54 programas a través de los cuales se ejerció el presupuesto, 40 tuvieron recortes mientras que 13 desaparecieron por completo.

Asimismo, la disminución al presupuesto a las escuelas normales -que pone en riesgo su existencia- ha sido una constante en los últimos años, lo que propició movilizaciones de las y los normalistas que tuvieron que enfrentar la represión, como la que vivieron en Mactumactzá y en Teteles, quienes además padecieron vejaciones y agresiones sexuales en manos de la policía.

Educación superior

En marzo se aprobó la Ley General de Educación Superior que fue rechazada por distintos sindicatos -aunque éstos no se movilizaron para evitar su aprobación- por considerar, entre otras cosas, que se degrada el derecho a la educación superior y se limitan las iniciativas de cambios democráticos de las leyes orgánicas de las instituciones autónomas.

Por otro lado, este año movimientos como #UNAMNoPaga evidenciaron la enorme precarización que padecen las y los docentes del sector universitario. Previamente la lucha de los docentes despedidos de la UACM ya había puesto sobre la mesa este tema que ha seguido profundizándose en distintas instituciones, como las Universidades para el Bienestar «Benito Juárez García” y la Universidad “Rosario Catellanos”, que tienen en común la precarización y los nulos derechos laborales de sus docentes.

Delfina Gómez: regreso a clases presenciales, despidos y precarización docente

Este 2021 comenzamos con una nueva secretaria de educación, Delfina Gómez, quien generó expectativa entre las y los docentes al ser presentada como la “maestra” a cargo de la SEP; sin embargo, pronto desencantó al magisterio.

El primer desengaño vino con la imposición del regreso a clases presenciales. Como lo planteamos aquí, éste se impuso sin consultar a las y los docentes ni a las familias sometiéndolos a un importante riesgo de salud pues no dotaron a ninguna escuela de recursos ni insumos para enfrentar la situación. Frente a los contagios que hubo, no tomaron medidas para proteger a la comunidad escolar. Esto respondió, como denunciamos en su momento, a la necesidad de los empresarios de la reapertura económica, más que al rezago educativo para el cual tampoco hubo nunca un plan serio por parte de las autoridades educativas.

Asimismo, este ciclo escolar se violentó nuestro derecho al descanso como planteamos aquí, al aumentarse los días laborales, generando un agotamiento físico y mental muy importante para los maestros y alumnos.

Por otro lado, la “austeridad republicana” llegó al magisterio de la mano de Delfina Gómez, quien lo primero que anunció al llegar a la SEP fueron despidos inmediatos en distintas áreas; a esto se sumaron las irregularidades de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (USICAMM) en el otorgamiento de plazas docentes y en la promoción tanto horizontal como vertical que se desprende de la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, con la que ahora se eliminó el derecho de los maestros a tener aumentos salariales significativos al ligar los ingresos con la evaluación.

EL SNTE y la CNTE durante el 2021

Como planteamos aquí, una asignatura pendiente del gremio magisterial sigue siendo la democratización del sindicato, el cual, al seguir en las manos del charrismo sindical, no ha servido como una herramienta de organización y de lucha para los maestros.

Los dirigentes del SNTE, a espaldas de las y los trabajadores de la educación se declararon el ejército ideológico de la 4T y han sido fieles a sus mandatos, dejando pasar todas las políticas del gobierno en materia educativa.

El año pasado publicaron el nuevo reglamento de elecciones sindicales para renovar a los representantes de las secciones que integran el sindicato, con el que el SNTE se pone a tono con la reforma laboral y asegura “democratizará” la institución. Sin embargo, en los estados donde se ha llevado a cabo la renovación de los Comités Ejecutivos Seccionales -como Baja California, Tlaxcala, Nuevo León y Yucatán- lo que se demostró fue más de lo mismo: procesos amañados, tiempos y requisitos restrictivos que impiden la participación de maestros y maestras de base y la continuidad de los charros en el poder.

Por su parte la CNTE, si bien comenzó el año con la Caravana del Sur, que se movilizó a la CDMX con demandas importantes como echar abajo las UMA como referencia para el cálculo y pago de pensiones y la cancelación de la USICAMM, desafortunadamente dio continuidad a su política de centrarse en las mesas de negociación con el gobierno en lugar de buscar fortalecer al movimiento magisterial. Dejó pasar sin movilización unificada la imposición del regreso a clases presenciales y está dejando pasar en la mayoría de los estados las renovaciones sindicales sin dar la pelea contra los charros por la recuperación del sindicato.

Es indispensable que la CNTE rompa ya la tregua con el gobierno y que llame al magisterio nacional de los distintos niveles educativos a organizarnos, unirnos y movilizarnos para generar un plan de lucha unificado con el que podamos enfrentar el ataque a la educación que el gobierno de la 4T continúa profundizando.

¿Qué podemos esperar las y los docentes en el 2022?

Como vimos, la situación del magisterio no solo no ha cambiado desde los gobiernos anteriores, sino que en distintos aspectos el ataque se ha profundizado. Nada bueno podemos seguir esperando del gobierno de la 4T que ya nos ha demostrado que dará continuidad a los planes de los organismos financieros internacionales y los grandes empresarios a nivel internacional en materia educativa. Es por ello que debemos organizarnos para enfrentar lo que se viene.

En el siguiente artículo profundizaremos sobre las perspectivas del magisterio y cómo podemos enfrentar la situación. No te lo pierdas.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx

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Malestar docente y revalorización del magisterio

Por: Erick Juárez Pineda* 

 

El “síndrome del quemado” o burnout hace referencia al desgaste emocional y físico acompañado de actitudes negativas que presentan los trabajadores y que provoca poca motivación para desempeñar sus actividades.

Este padecimiento está asociado a diversos factores. En el ámbito educativo, trae muchas consecuencias que dañan terriblemente al desarrollo magisterial.

Han pasado tres años desde que se inició el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el cual llegó a la Presidencia de la República con dos promesas que le hicieron ganar apoyo de buena parte de la comunidad educativa: echar abajo la “mal llamada reforma educativa” del gobierno de Enrique Peña Nieto y traer una verdadera “revalorización del magisterio”.

Estos dichos que trataron de materializarse con la reciente reforma educativa traían la ilusión de contar con mejores condiciones y un nuevo enfoque en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, aún no se han reflejado, pues el malestar docente se va incrementando y los contextos no mejoran.

Estos factores de descontento son diversos y necesitan atención urgente para resarcir el daño que van dejando al sistema educativo.

El primero de ellos tiene que ver con una fuerte tensión causada por los procesos burocráticos. Aunque fue promesa de los titulares de la Secretaría de Educación Pública que existiría una descarga administrativa, esto no fue así. Incluso, durante la pandemia, estos requerimientos aumentaron.

Imagina que el hyperloop se convirtiese en el medio de transporte más convencional

El segundo factor tiene que ver con una persistente precarización del salario. Según la investigadora Claudia Alanís en su artículo titulado “El Servicio Profesional Docente: percepción de las condiciones laborales en educación básica” (2020), un sector importante de maestros señala que, para ellos, es muy necesario desarrollar otra actividad además de la docencia para cubrir sus necesidades familiares.

En promedio, un profesor de educación básica gana 8 mil 400 pesos al mes y muchas veces este es el único ingreso con el que tratan de cubrir gastos de vivienda, servicios y educación de los hijos, entre otros.

Aunado a ello, existe un menor reconocimiento social a la profesión. “Se puede apreciar un contraste entre el prestigio del magisterio mantenido hasta hace algunas décadas con respecto del actual” (Alanís, 2020).

Durante la pandemia, estos señalamientos negativos hacia los docentes fueron incrementándose: “Cobran sin trabajar” y “los padres de familia estamos haciendo lo que les corresponde”, fueron algunos de los comentarios lanzados, menospreciando la labor que los mentores desempeñaron desde el confinamiento.

Finalmente, existen pocas oportunidades de profesionalización y formación continua. Los cursos de actualización ofrecidos por las autoridades educativas o líderes sindicales revelan una falta de empatía y conocimiento de las verdaderas necesidades de los profesionales de la educación. Fueron los mismos maestros quienes buscaron acompañamiento externo y, la mayoría de las veces, pagados por ellos mismos sin apoyo institucional.

Pareciera que la muy esperada revalorización docente está lejos. Sin embargo, sólo la organización colectiva y la empatía y solidaridad social pueden cambiar las cosas.

Ya lo decía Pablo Latapí en su famosa carta: ser maestro tiene, como la Luna, su cara luminosa y su cara oscura. Luchemos entre todos, por mantener ese brillo y dignidad magisterial.

*Periodista especializado en temas educativos. Director editorial de Educación Futura

Fuente de la información: https://www.jornada.com.mx

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México: Cuando el patriarcado nos niega el derecho a estudiar

Por: Isabel Vega/La Izquierda Diario

Para las niñas y adolescentes, las labores domésticas, el embarazo y la violencia, son factores que determinan la ausencia del derecho a la educación, que se suman a la precarización y los altos costos de vida para las familias trabajadoras así como al raquítico presupuesto a la educación.

En México hay 1,642,129 niños y niñas de entre 12 y 17 años que no asisten a la escuela. Si bien las causas son diversas, el 11% no lo hace porque debe hacerse cargo de tareas domésticas o cuidar a algún familiar, por embarazos, porque se casó. Lo que es sorprendente es que el 45%, no asiste a la escuela porque no quiere o porque no le gustó.

Si se trata de casi la mitad de niños, niñas y adolescentes en esta situación, es claro que no podemos hablar de simple “falta de voluntad”, pues responde a una realidad generalizada.

Es evidente, además, que estas situaciones tienen el mismo impacto para los hombres que para las mujeres en este rango de edad. Aunque es algo que podemos intuir, las cifras son espeluznantes, en el caso de quienes dejaron los estudios por casarse o juntarse, el 90% son mujeres; cuando se trata del cuidado de familiares y labores en el hogar, el 92% son mujeres; en los casos en los que el impedimento es un embarazo, el 93% de quienes dejan la escuela, son mujeres.

Según información arrojada por la Encuesta nacional sobre el uso del tiempo libre, el otro 89% de niños, niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años que no estudian, en el 19% de los casos se debe a que no tienen los recursos necesarios, en el 9% a que trabajan, el 5% porque no tienen una escuela a una distancia accesible.

Estas cifras hablan de una realidad brutal para las mujeres desde corta edad, donde la ausencia del derecho a la educación básica para las mujeres, está profundizada por el mandato patriarcal.

No solo son las consecuencias de la precarización laboral que en las familias trabajadoras obligan a niños, niñas y adolescentes a trabajar para complementar el ingreso de sus padres y madres, la falta de infraestructura o la incapacidad de las familias para costear uniformes, transporte y comida para que sus hijos e hijas puedan asistir a la escuela -y el hecho de que las escuelas no garantizan estos aspectos básicos para hablar de educación gratuita.

Es también la realidad de violencia sexual, la falta de educación sexual integral, no sexista ni heteronormada en los distintos niveles educativos y el hecho de que el aborto no sea un derecho garantizado por el Estado en cada clínica y hospital del país.

Además de que las tareas domésticas y de cuidados siguen recayendo en las mujeres, sin importar su edad, cuando estas labores deberían ser responsabilidad de los patrones, que se ahorran todos los gastos de la reproducción del trabajo -es decir la comida, el lavado de ropa, de la casa, y todas aquellas tareas que permiten al trabajador poder asistir a su centro de trabajo día con día.

Así como la precarización laboral, que recae más cruentamente sobre las mujeres, pues somos contratadas para los trabajos peor pagados y con menos derechos laborales, cargamos con la brecha laboral y además cumplimos dobles jornadas laborales, en el trabajo y en el hogar; la ausencia del derecho a estudiar, es también parte de la violencia patriarcal.

Para garantizar el derecho a la educación, organicémonos por aumento al presupuesto educativo, para que existan becas universales que cubran todos los gastos de la canasta básica sin importar la edad, para que se construyan escuelas suficientes y dignas, sin condiciones de hacinamiento, para que los y las trabajadores de la educación -donde la gran mayoría son mujeres- tengan salarios dignos.

Pero luchemos también por educación sexual no sexista ni heteronormada desde la educación básica y en todos los niveles, por aborto libre, legal, seguro y gratuito, porque las tareas domésticas sean garantizadas por los patrones y el Estado y contra la violencia patriarcal.

Para que ninguna niña, adolescente, ni joven, se quede sin el derecho a estudiar por el simple hecho de ser mujer.

Fuente de la informació e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx

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El anacronismo de la SEP en la 4T: simular para… ¿avanzar?

Por: Abelardo Carro Nava

«¿Si tanto recurso económico se ha destinado al sector educativo a través de los años para el mejoramiento de su infraestructura y con la intención de contar con escuelas “dignas”, por qué miles de escuelas no se encuentran en óptimas condiciones…?»

Se ha vuelto una costumbre en nuestro país que, distintos funcionarios de gobierno, específicamente aquellos que llegan a estar al frente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), festejen con bombo y platillo una gran cantidad de “éxitos” en sus gestiones que, pareciera ser que el pasado hubiese quedado rebasado, pero, desafortunadamente, los millones de trabajadores de la educación que laboran en el intricado Sistema Educativo Nacional (SEN) saben, porque les consta, que no es cierto.

Por ejemplo, hace unos cuantos años, Aurelio Nuño, ex Secretario de Educación, anunciaba pomposamente que se invertirían 80 mil millones de pesos para mejorar la infraestructura de las escuelas públicas del país, de los cuales, 50 millones se destinarían a dejar en condiciones dignas a 33 mil planteles de educación básica logrando con ello, superar las inversiones de los dos sexenios anteriores cuyo monto fue superior a los 16 millones (SEP, 2017).

Por su parte, Josefina Vázquez Mota, también ex Secretaria de Educación, allá por el 2009, en este mismo rubro, festejaba la puesta en marcha del programa “Infraestructura Educativa, Inversión de Futuro 2009”, el cual contemplaba recursos federales por más de 8 mil millones de pesos, lo que representaba una aportación sin precedente en el sector (SEP, 2009).

En este mismo orden de ideas, en su momento, el ex Secretario de Educación Reyes Tamez Guerra, resaltaba con gran optimismo, la inversión para el año 2002 de más de 270 millones de pesos para la educación que, sumada a la inversión privada, alcanzaba el 6.8% del producto interno bruto; inversión que nunca había ocurrido antes (Cimacnoticias, 2002).

Entonces, ¿si tanto recurso económico se ha destinado al sector educativo a través de los años para el mejoramiento de su infraestructura y con la intención de contar con escuelas “dignas”, por qué miles de escuelas no se encuentran en óptimas condiciones para recibir a cientos de niños, niñas y adolescentes (NNA) en sus respectivas aulas escolares?, ¿por qué, hasta nuestros días, más de 41 mil escuelas primarias, secundarias y de bachillerato de nuestro país no tienen acceso a agua potable y más de 47 mil no cuentan con infraestructura para el lavado de manos (Poy, 2021)?, ¿por qué, de acuerdo al estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, el 81% de los inmuebles escolares se ubicaban en condiciones mínimas de sanidad y de matrícula de 25 estudiantes por docente, cifra que rebasa la cantidad de alumnos recomendada por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (Salinas, 2021)?

Cifras y datos expuestos, de una y otra parte que, si usted quiere están ahí, y que pueden ser consultados en el momento en que así se considere pertinente. De hecho, existen diversos reportes de la Auditoría Superior de la Federación (y que han hecho públicos diversos medios de comunicación digitales), mediante los cuales, se han hecho evidentes, las grandes contrariedades que párrafos atrás he señalado pues, en diversos asuntos, se han encontrado retrasos, irregularidades y falta de apoyo para, por ejemplo, la reconstrucción de escuelas que no fueron dañadas por los sismos de 2017: “la evolución del Programa Escuelas al Cien no ha cubierto las expectativas planeadas por lo que la ASF advirtió, que parece complicado que el Instituto Nacional de la Infraestructura Educativa cumpla con la meta de 33, 852 centros de trabajo beneficiados con más de 50 millones de pesos en tres años. Hasta diciembre de 2017, el programa había ejercido apenas 26% del presupuesto y atendido el 40% de los centros de trabajo proyectados… además, la ASF, resaltó que los centros de trabajo ubicados en zonas menos rezagadas fueron favorecidos por encima de localidades con rezago alto y medio” (Expansión Política, 2018).

Tenemos entonces, por un lado, los discursos pomposos llenos de datos y cifras alegres que cotidianamente nos regalan los funcionarios públicos; por el otro, una realidad lacerante que los trabajadores de la educación, padres de familia y, principalmente, NNA, viven a diario; y, por otro lado más, una ley que nada más no acaba de dejar de ser letra muerta porque, en los hechos, hasta donde mi conocimiento me lo permite, sé de pocos, pero poquísimos funcionarios públicos que han sido sancionados por las irregularidades y falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos destinados al sector educativo. Tres realidades, un solo hecho: simular para avanzar.

Muchas veces me han preguntado y, con seguridad, usted que está leyendo esto se habrá preguntado: por qué no denuncian estas irregularidades los trabajadores de la educación si, como he venido comentando reiteradamente, son los que viven y padecen los estragos de programas y políticas mal implementadas en el sector. La respuesta es simple: desafortunadamente, la denuncia, viene cargada de una serie de amedrentaciones, amenazas o atropellos de sus propias autoridades educativas o de algunos de sus compañeros de trabajo, aunado a que tal trabajador de la educación forma parte de un Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que se ha vendido y se vende al mejor postor; consecuentemente, guardar silencio parece ser la mejor opción.

No obstante, lo anterior, debo señalar que el magisterio, como parece obvio, ya no es el mismo de antes. Sí, con todas sus complejidades, pero ha cambiado; ya no se deja engañar como en antaño. Muestra de ello es lo que en el pasado inmediato se observó en cada uno de los planteles escolares para el regreso a clases presenciales, o bien, en la implementación del programa más neoliberal de este gobierno para la admisión y promoción del personal docente del SEN. Vaya, en el primer caso, fue irrisorio la paupérrima cantidad de “insumos” que se enviaron a las escuelas para que éstas se convirtieran en espacios seguros y se pudieran evitar contagios: un par de litros de gel, dos escobas, dos trapeadores, un litro de cloro y algunas jergas fue parte de ese kit sanitizante. En el segundo caso, para pocos es desconocido el desastre que es la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM); el sello de esta Unidad ha sido la inoperancia, ineficacia e ineficiencia, aunado al raquítico presupuesto asignado para, por ejemplo, la promoción horizontal.

Y bueno, ya mejor ni hablamos de la puesta en marcha del Plan de Estudios de esa cosa extraña que se ha denominado Nueva Escuela Mexicana o de los libros de texto gratuitos que, por donde se vea, no avanzó como debiera.

Sí, con seguridad alguien podría decir que hace unos años se implementaron unos foros de consulta para concretar lo que se conoció como gran Acuerdo Educativo Nacional mediante los cuales ¿se les dio voz a los trabajadores de la educación? Al respecto bien valdría preguntarse: ¿qué pasó con todas las propuestas que el magisterio depositó para que fueran tomadas en cuenta en dicho Acuerdo?

Sí, con seguridad alguien me podría decir que se encuentra operando el Programa la Escuela es Nuestra, solo que, como bien sabemos, dicho programa no beneficia a todas las escuelas públicas del país y, sus reglas de operación, son otro de los tantos misterios que no han logrado resolverse porque, mientras en el papel se establece una cosa, la realidad dista de lo que en éste puede leerse. Miles de escuelas siguen teniendo dificultades para brindar un servicio educativo de “calidad”.

Sí, con seguridad alguien podría decir que la estrategia Aprende en Casa fue todo un éxito y que, por tal razón, tal y como lo ha asegurado la profesora Delfina, “llegó para quedarse”; al respecto, sugiero que se lean los resultados de la Comisión Nacional de la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU) que fueron publicados hace unos meses y, en los que se señala, que menos de la mitad de estudiantes y padres de familia, recurrieron a los programas televisivos para darle continuidad a su proceso formativo.

Ahora bien, si por anacronismo entendemos que éste es un hecho o circunstancia actual que no es actual sino propia o característica de las costumbres del pasado, podríamos comprender el escenario actual que estamos viviendo en materia educativa en estos momentos.

Los datos ahí están, para ser investigados, analizados, comprendidos y valorados.

Referencias:

SEP. (2017). Anuncia Nuño Mayer inversión de 80 mil millones de pesos para mejorar infraestructura escolar. Boletín 141. Recuperado de: https://www.gob.mx/sep/prensa/comunicado-141-anuncia-nuno-mayer-inversion-de-80-mil-millones-de-pesos-para-mejorar-infraestructura-escolar

SEP. (2009). Lanza gobierno federal inversión histórica para programa de infraestructura educativa. Subsecretaría de Educación Media Superior. Recuperado de: http://www.sems.gob.mx/en_mx/sems/02012009_lanza_el_gobierno_federal_inversin_histri

Maya, R. (2002). Refrenda Reyes Tamez el carácter laico y gratuito de la educación. Cimacnoticias. Recuperado de: https://cimacnoticias.com.mx/noticia/refrenda-reyes-tamez-el-caracter-laico-y-gratuito-de-la-educacion/

Poy, L. (2021). Más de 41 mil escuelas del país no tienen acceso a agua potable: Mejoredu. La Jornada. Recuperado de: https://www.jornada.com.mx/notas/2021/06/30/politica/mas-de-41-mil-escuelas-del-pais-no-tienen-acceso-a-agua-potable-mejoredu/

Salinas, C. (2021). La falta de infraestructura y el avance de la pandemia en México impide garantizar el regreso seguro a las aulas. El País. Recuperado de: https://elpais.com/mexico/2021-02-01/la-falta-de-infraestructura-y-el-avance-de-la-pandemia-en-mexico-impiden-garantizar-un-regreso-seguro-a-las-aulas.html

Redacción Expansión Política. (2018). Al programa escuelas al cien, no le salen las cuentas, detecta la ASF. Expansión Política. Recuperado de: https://politica.expansion.mx/mexico/2018/11/01/al-programa-escuelas-al-cien-no-le-salen-las-cuentas-detecta-la-asf

Fuente de la información: https://profelandia.com

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