América del Norte
UNICEF: Regreso a clases presenciales ayudará a mitigar afectaciones causadas por la pandemia
UNICEF
- La organización implementa en seis estados el programa “Salud en tus Manos”, en colaboración con la SEP y CONAGUA, que apoya a más de 450 escuelas de educación básica y 106 mil estudiantes.
- Resalta la importancia del entorno escolar en la mitigación de problemas que enfrenta toda una generación como consecuencia del cierre de las escuelas
Ciudad de México, 7 de junio de 2021.– El regreso presencial a las escuelas, tras más de un año de cierre por la pandemia de COVID-19, es un paso clave para la continuidad de la educación y la recuperación de aprendizajes que contribuirá a mitigar problemas vinculados a la malnutrición, la violencia y el embarazo adolescente, entre otros, señaló hoy UNICEF, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
La experiencia a nivel internacional demuestra que un cierre prolongado de escuelas puede afectar negativamente a toda una generación en el corto, mediano y largo plazo, provocando pérdida de conocimientos y habilidades que, en el caso de México, se suma a una crisis de aprendizajes ya existente antes de la pandemia. Según la evaluación PLANEA 2018, casi el 80% de los alumnos y las alumnas de primaria no alcanzaban los aprendizajes esperados en comprensión lectora y matemáticas, rezagos que se habrán visto agudizados durante el cierre prolongado de escuelas.
El cierre de las escuelas llevó además a un aumento del abandono escolar. Según la Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación del INEGI, alrededor de 1,5 millones de niños, niñas y adolescentes entre 3 a 18 años no se reinscribieron en el ciclo escolar 2020-2021 por causas relacionados con la pandemia. También se estima un rezago en el país a nivel de desarrollo infantil temprano debido al cierre de los espacios físicos para programas y actividades de educación inicial y preescolar.
Astrid Hollander, Jefa de Educación de UNICEF en México, señaló que el éxito del regreso a clases en todo el país dependerá en gran medida de la confianza y colaboración de la comunidad escolar – estudiantes, docentes, personal de apoyo, madres, padres y cuidadores – y de las medidas de mitigación de riesgo de contagios, incluyendo la provisión de información sobre protocolos y prácticas de higiene en el entorno escolar, por lo que, desde el inicio de la pandemia, UNICEF colaboró con la SEP y CONAGUA en el desarrollo del programa Salud en tus Manos.
“A través de Salud en tus Manos, desde UNICEF buscamos, junto a nuestros aliados gubernamentales, que las y los estudiantes de educación básica desarrollen sólidos hábitos de higiene, apoyados por un acceso continuo a insumos básicos de higiene, incluso en aquellas escuelas cuya infraestructura y servicios dificultan, por ejemplo, el lavado de manos frecuente, a través de alternativas eficaces como uso de alcohol en gel”, resaltó Hollander.
El programa se está implementando en seis estados (Chiapas, Ciudad de México, Guerrero, Hidalgo, Michoacán y Oaxaca) y busca alcanzar a más de 450 escuelas de educación básica y 106 mil estudiantes.
Estas acciones representan un aporte importante en el proceso de reapertura de las escuelas, y se suman a otros esfuerzos de las autoridades educativas y comunidades escolares, especialmente en Chiapas y Ciudad de México, donde el proceso de entrega de insumos de higiene e instalación de estaciones de lavado ya ha concluido.
En Chiapas, 75 escuelas se han beneficiado de los insumos e infraestructura relacionados, lo cual incluye la instalación de 119 estaciones de lavado de manos y la entrega de guías pedagógicas, además de equipo de protección personal, y material de higiene y limpieza, que permitirán, por ejemplo, que más de 16,000 niños, niñas y adolescentes puedan lavarse las manos con jabón y utilizar gel con alcohol, de requerirlo, durante 24 semanas aproximadamente.
En Ciudad de México, el programa apoya a 90 escuelas primarias y secundarias de 11 alcaldías, donde se instalaron 120 estaciones de lavado de manos, se distribuyeron más de 100 mil barras de jabón y se capacitó a 160 docentes y directivos en la implementación de materiales pedagógicos relacionados, acciones que beneficiarán a cerca de 41,000 estudiantes y 3,500 docentes en su retorno a la escuela.
El regreso a las escuelas, con medidas de mitigación de contagio, debe ir acompañado de planes que faciliten la adaptación de la comunidad estudiantil al nuevo contexto y, para guiar este proceso, UNICEF, UNESCO y el Banco Mundial ofrecen el documento Misión: Recuperar la educación en 2021 que señala tres objetivos prioritarios:
- Todos los niños, niñas y adolescentes – incluso aquellos que dejaron la escuela durante la pandemia – vuelven a la escuela y reciben los servicios adaptados necesarios para satisfacer sus necesidades en materia de aprendizaje, salud, y bienestar psicológico y social;
- todos los niños, niñas y adolescentes reciben apoyo para recuperar el aprendizaje perdido, y
- todo el personal docente está preparado – y apoyado – para remediar la pérdida de aprendizaje entre su alumnado e incorporar las tecnologías digitales a su docencia.
“Los 14 meses de cierre han afectado negativamente la educación de 25.4 millones de estudiantes de educación básica y 5.2 millones de educación media superior en México, lo que compromete no sólo su derecho a la educación, como principio, sino su presente y su futuro”, señaló Hollander.
“Muchos niños, niñas y adolescentes, especialmente aquellos en situación de vulnerabilidad, no han podido beneficiarse del importante esfuerzo realizado en cuanto a educación a distancia, por lo que un sólido reinicio de la educación presencial es crucial en estos momentos y, desde UNICEF, seguiremos trabajando para que todo niño, niña y adolescente del país pueda regresar a la escuela lo antes posible, en condiciones que permitan la aplicación de las medidas de prevención necesarias y garanticen una educación de calidad”, concluyó Hollander.
https://www.unicef.org/mexico/comunicados-prensa/unicef-regreso-clases-presenciales-ayudará-mitigar-afectaciones-causadas-por-la
Entrevista a Marisela Mejía: «Necesitamos vivienda digna, salud, educación, espacio para trabajar, alimentación, democracia, libertad».
Por: Tessy Schlosser
El 12 de octubre de 2020, Día de la Raza, indígenas otomí originarias de Santiago Mexquititlán, del municipio de Amealco, Querétaro, residentes en la Ciudad de México desde hace más de 20 años, tomaron las instalaciones del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI). Este fue creado en 2018 por la actual administración del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador. Hasta ese día, las originarias de Amealco residían, sin servicios básicos, en cuatro predios abandonados en la Ciudad de México, los cuales se volvieron inhabitables tras el sismo del 2017, obligándolas a acampar en la calle. Con el inicio de la pandemia, las artesanas otomíes fueron desalojadas por la fuerza pública y las promesas del Gobierno de formalizar su vivienda se vieron traicionadas.
El 6 y 7 de marzo de este año 2021, el fin de semana anterior al Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en las instalaciones del INPI, que llevaban tomadas casi cinco meses, se reunieron 96 mujeres del Congreso Nacional Indígena (CNI), Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), con el objetivo de celebrar el Tercer Encuentro de Mujeres del CNI-CIG. Con la participación de concejalas indígenas, representantes de los pueblos originarios, Binnizá’, Ñuu savi, Mazahua, Nahua, Nhönhö/Otomí y Totonaco, de los estados de Veracruz, México, Hidalgo, Querétaro, Oaxaca, Jalisco, Puebla, Morelos, Chiapas y de Ciudad de México, así como compañeras de Brasil y Kurdistán, Bolivia y Guatemala, este Tercer Encuentro dio seguimiento a los Encuentros de Mujeres que Luchan organizados por las compañeras zapatistas en sus territorios y surge en el contexto de la gira internacional organizada conjuntamente por el CNI y el EZLN, anunciada en enero en Una Declaración… por la Vida del EZLN.
Marisela Mejía, concejala del CIG, fue la líder de la toma del INPI. Estuvo también a cargo de la organización de este Tercer Encuentro de Mujeres del CHI-CIG, junto con concejalas de diferentes comunidades indígenas y apoyadas por La Vocera Marichuy. Con una presencia cálida y siempre pendiente de las necesidades tanto logísticas del evento como personales de las asistentes, Marisela encarna la importancia y la posibilidad de construir resistencias antipatriarcales para que ocupen el centro de las luchas que se ejercen desde los márgenes de la sociedad.
Buenas tardes, compañera. Gracias por recibirnos en su casa para el Tercer Encuentro Nacional de Mujeres. La sede de este año se encuentra en el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, tras la “toma del INPI” el año pasado. ¿Qué hubo detrás de la decisión de tomar las instalaciones?
El 12 de octubre, cuando fue la toma, se festejaba, un año más, el Día de la Raza. Un día que nos recuerda los 528 años de desprecio, olvido y despojo sufridos no solamente en mi comunidad, la otomí, sino en todas.
Nosotras vimos que no teníamos nada que festejar. Mientras los de arriba festejan, nos dicen que nosotras somos una comunidad rebelde, que no entendemos ni sabemos lo que queremos. Desde que entramos a esta instalación, demostramos que sí entendemos; sí sabemos lo que queremos y sabemos lo que buscamos. Por eso ocupamos un espacio que según dicen es casa de todos los pueblos. Si realmente es la casa de los pueblos –dijimos– pues hagámosla nuestra.
No tenemos derecho al agua mientras quienes la contaminan, venden y desperdician tienen el lujo de regar un jardín y lavar un carro
Fue una toma pacífica. Ese día, a las 10 de la mañana, entramos y había muy poca gente trabajando. Les dijimos que era una toma y que si hacían el favor de salir. A la gente no le caía el veinte. “¿Cómo que una toma?”, dijeron. “Pues sí, venimos a recuperar lo que es nuestro. Lo que nos ha pertenecido desde hace mucho tiempo”, respondimos. Cuando entramos a este espacio, vimos cómo las comunidades colgábamos de las paredes como piezas decorativas. Vimos la injusticia y simulación que se llevaban a cabo desde este edificio. La traición a los pueblos. Vimos cómo dan un discurso disfrazado que luego van e imponen en tu territorio. Yo, como comunidad, yo como pueblo, yo como mujer, he dicho: no se me hace justo que este mal gobierno vaya y te hable con mentiras.
En mi comunidad anunciaron, por ejemplo, que iban a colocar una plaza turística, pero nunca explicaron cómo nos afectaba ni qué querían de mi pueblo. No nos consultaron si la queríamos o no, simplemente fueron y la construyeron. Si lo hubieran hecho, nosotros hubiéramos comunicado qué es lo que el pueblo realmente necesita. Es como yo digo: ¿para qué quiero yo una plaza turística, qué tiene eso de bonito, si alrededor todo está lleno de pobreza y marginalización?
¿Qué necesita la comunidad y de qué forma lo buscan ustedes para luchar por ello?
Necesitamos vivienda digna, salud, educación, espacio para trabajar, alimentación, democracia, libertad. En nuestra comunidad, por ejemplo, no tenemos una clínica que nos dé servicio las 24 horas. La gente en el pueblo se está muriendo. Si bien te va, llegas a las ciudades cercanas, a Querétaro o a San Juan del Río. Y si no la tienes, te mueres en el camino. Le exigimos salud al gobierno.
También queremos que nuestros hijos tengan un buen estudio, pero, ¿cómo? Si en la comunidad no hay esa posibilidad. El mismo Gobierno nos lo pone muy difícil. ¿Cómo, como comunidad o pueblo, no partir de tus raíces cuando no tienes más opciones? De ahí que decidamos muchas veces partir hacia la ciudad. Pero, una vez allí, te enfrentas a otro estilo de vida donde no tienes cabida. Llegas y eres excluida por hablar tu lengua, por tener cierta vestimenta. La propia sociedad te dice que por qué hablas así, o te dicen que no eres realmente comunidad, que no eres pueblo… que eres impostora. Que la misma sociedad te diga eso duele, porque no es un desprecio que arrastras solamente del Gobierno. Eso también lo peleamos día a día.
Algo que también da mucho coraje es que nosotros somos los que siempre decimos: “vámonos a marcha porque están privatizando el agua”, “vámonos a marcha porque nos están contaminando el agua”. Es a nosotros, que cuidamos el agua, a quienes nos cuentan los botes de agua. No tenemos derecho al agua mientras quienes la contaminan, venden y desperdician tienen el lujo de regar un jardín y lavar un carro. No le decimos a la gente “organízate porque es necesario” por capricho. Si le decimos a la gente que se organice es porque es necesario. La fuerza que tienes que tener para organizarte es la que debes tener para sobrevivir.
Ya vamos a cumplir cinco meses aquí. Seguimos resistiendo. El Gobierno le apuesta al desgaste, que no tengamos recursos y nos muramos de hambre. Pues no, nosotros somos artesanos. No queremos extender la mano, nuestras manos nos dan de comer. Eso se le ha olvidado al Gobierno, que los pueblos originarios sabemos trabajar y hacer organización y colectividad.
¿Cómo surgió la propuesta de hacer un Encuentro de Mujeres del CNI-CIG?
Cuando yo llegué al Congreso Indígena dije: de aquí soy porque aquí tengo derecho a delegar, a escoger. Aquí sí me escuchan y aquí puedo opinar, pero es también necesario que como mujeres nos escuchemos, decir por qué queremos luchar, por qué queremos levantar la voz, por qué yo, mujer, quiero que me escuches, y entre nosotras animarnos. No lo he tenido todo fácil, la lucha ha sido muy difícil, por eso se le llama lucha. Y caminar con las jovencitas y las niñas es alentador. Valoro mucho la vida. A esas niñas y jovencitas las queremos vivas: esa es la lucha.
¿A qué retos se han enfrentado al organizar los Encuentros de Mujeres?
A nuestros compañeros les costaba mucho trabajo que las compañeras salieran a luchar, que alzaran la voz. Las compañeras no hablaban: “Tú habla por nosotras”. Yo respondía: ‘‘No voy a hablar por ti’’. Ellas decían: “No, lo que tengamos que decir tú dilo”. Tuve que comunicarles firmemente: “No, tú tienes que decir lo que sientes, tú te expresas diferente y a lo mejor lo que tú quieres decir y lo que sientes no es lo que yo siento”. Para mí ha sido muy importante ayudar a dar esa confianza.
Todos los saberes que sabían nuestras ancestras eran muy bonitos, pero yo era muy chica y no les presté suficiente atención
Cuando las compañeras empezaron a agarrar confianza, empezaron a contar más, dicen: “Yo he sido violentada” o “Mi compañero me limita hasta dónde puedo participar y hasta dónde no”. Yo les digo: “Hay que hablar con el compañero, ¿qué ha entendido de la lucha?, ¿qué le falta entender de la lucha?”. Ha costado mucho trabajo, pero es el Tercer Encuentro de Mujeres y los compañeros están haciendo tortillas. Están haciendo de comer bien contentos. Dicen: “Ellas están en su reunión, en su plenaria y nosotros tenemos que hacerles de comer, hacerles sus tortillas y lavar los trastes”. Lo están entendiendo. Entonces construimos algo juntos. A lo mejor va lento, pero está funcionando. Es mucha conciencia decir: sí, tenemos que apoyarnos porque la lucha es de ambos. Así se tiene que caminar.
Al inicio del encuentro tuvimos una conversación con mujeres de pueblos originarios ubicadas en otras geografías, particularmente en Bolivia y Guatemala. Las compañeras de Bolivia nos invitaron a pensar en la relación entre la mujer y la vida, enfocándose en los temas de feminicidio, conexión con la tierra y cuidados. ¿Podrías contarnos un poco sobre cómo ves tú esa conexión?
Si ahora, por ejemplo, te da la covid y no tienes dinero para el oxígeno, no tienes derecho a la salud. En las comunidades, esto ha fortalecido la conexión con la tierra. La misma naturaleza es la que te dice: “No me destruyas porque me necesitas”. Es lo que hacen los capitalistas y malos gobiernos, destruir para que solamente los necesites y les compres a ellos. ¿Cuántas mujeres mueren ahora por una indiligencia médica o un mal cuidado? En nuestras comunidades, la mayoría de las mujeres solían ser parteras. La medicina alternativa viene de la tierra. Sabíamos utilizarla y trabajarla. Todos los saberes que sabían nuestras ancestras eran muy bonitos, pero yo era muy chica y no les presté suficiente atención. Cómo me gustaría haberlo hecho y no dejar a esos saberes morir.
Yo me he dado cuenta de que en las luchas, sea en la comunidad o en ciudades, muchas veces somos en realidad las mujeres las que damos la cara y ponemos el cuerpo. Cuando pones el cuerpo en la lucha, no sabes lo que viene. Les dije a las compañeras: vinimos e hicimos la toma y no sabemos la represalia que podría darse. Con la frente en alto. Si me tienen que encarcelar, que me encarcelen. Cuando veo yo que registramos una vocera (Marichuy, para competir por la presidencia en 2018) y cuando veo yo que el capitalista ve que la mujer está capacitada para gobernar y hacer ese mundo posible y realmente cambiarlo, me queda claro que nosotras como mujeres, organizándonos, tenemos la capacidad de autogobernarnos. Por eso nos quieren matar. Vaya adónde vaya, voy a seguir organizada por la vida. No voy a quedarme callada: sé lo que quiero, sé por lo que lucho y exijo lo que por derecho me corresponde.
Cuéntanos un poco sobre las difíciles e íntimas discusiones de los grupos de trabajo. En estos, las mujeres hablaron sobre sus experiencias del último año, compartieron formas de organización y resistencia y plantearon la importancia del internacionalismo en la lucha. ¿Nos puedes compartir un poco sobre lo que se habló en estos grupos?
Desde el primer encuentro nos hacemos las mismas preguntas y les damos seguimiento. ¿Qué es el patriarcado? ¿Por qué la lucha? ¿Por qué es importante que la mujer alce la voz? Muchas mujeres han sido violentadas y se quedan calladas. Con la pandemia y el “quédate en casa”, mucho más. ¿Cómo puedo yo, como mujer, decir que hay que luchar y creer en la posibilidad de un mundo nuevo, cuando tú, mujer, vives eso todos los días? En los Encuentros es necesario poner estas preguntas en la mesa porque con una mujer que se suelta y dice “yo he vivido eso”, ya empieza una cadena. Quizá lo viven en la casa, en la escuela, en su camino. De una forma u otra han vivido la violencia. Es necesario empezar ahí y, desde ahí, tejer hacia afuera. Por eso hablamos sobre los ejes de mujer, autonomía y territorio, con análisis regional e internacional, para construir resistencias antipatriarcales.
En las luchas, sea en la comunidad o en ciudades, muchas veces somos en realidad las mujeres las que damos la cara y ponemos el cuerpo
Los funcionarios no lo quieren entender, pero si yo desde la ciudad puedo hacer algo por otros pueblos, ¿por qué no hablar para ellos? Los funcionarios dicen que no puedes hablar para otros pueblos porque tú no eres de allá. Pero yo, como comunidad y pueblo, digo: claro que sí. Una vez, en una mesa de diálogo se lo dije al mismo Gobierno: me duele que la Guardia Nacional esté en Chiapas porque los considero mis hermanos. Cuando estoy allá me siento protegida y cuidada, a mí me aqueja y duele lo que están viviendo. Compartimos sangre rebelde, el color de piel de la tierra. Ese es el llamado que nos hacen nuestros hermanos: organícense. La organización, cuando además vas a otros territorios, es algo muy nutriente y sorprendente. Cada vez que voy a Chiapas y regreso, pienso: si ellos han podido, ¿por qué nosotros no? Ahora entiendo por qué los hermanos zapatistas siempre han dicho “vayan y organícense desde sus espacios y sus trincheras”: porque lo han vivido. Cada vez que voy a su comunidad y regreso, me doy cuenta de que estoy aprendiendo. Y ahora estoy poniendo ese aprendizaje en práctica.
Se puede transformar y crear ese mundo: un mundo donde quepamos muchos, donde quepamos todas, sí es posible. Tenemos derecho a él, tenemos derecho a soñar.
Pronto se llevará a cabo la gira del CNI y el EZLN por los cinco continentes, anunciada en la “declaración por la vida” en enero de 2021. ¿Cuáles son tus expectativas al respecto?
Es una emoción complicada. Por un lado, vamos a visitar pueblos que también han sido violentados y golpeados. Haremos un intercambio de problemáticas. Aquí nos dicen mucho que en otros países y continentes las cosas están mucho mejor, pero sabemos que también habemos esos pueblos que compartimos problemas. Por otro lado, no solamente queremos intercambiar, sino decir: “busquemos soluciones juntas”.
También vamos a alzar la voz. Al salir y estar en los cinco continentes, vamos a decir muchas cosas que han pasado en México. La Cuarta Transformación no es lo que aparenta. No es lo que dijo, no ha trabajado ni hecho nada de lo que prometía. Para mí como mujer, como comunidad y como pueblo, sería algo chingón poder desenmascarar a este mal gobierno. Desde el feminicidio, nuestros muertos, hostigamiento, presos políticos, despojo… todo lo que hemos vivido los pueblos. Urge poder compartir con nuestros hermanos de otros continentes lo que vivimos día a día.
Porque nos impongan terrores, porque nos manden a callar, no estamos dispuestas a dejar de hablar. Esa es nuestra lucha: hacer dignidad hasta que se vuelva costumbre.
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Tessy Schlosser, nacida en México, es politóloga y activista, doctoranda en la Cornell University y colaboradora de la Internacional Progresista.
Fuente e imagen: ctxt.es
Posición de la UTLA EEUU sobre el conflicto Palestino-Israeli
Declaración sobre el conflicto de Oriente Medio
Han surgido preocupaciones sobre las mociones sobre el conflicto israelí-palestino planteadas en algunas de las ocho reuniones del Área UTLA de este mes. Las mociones fueron debatidas y discutidas, y fueron aprobadas en algunas de las reuniones de Área. No aprobaron en todas las reuniones.
Esto es parte de nuestro proceso democrático como sindicato. Cualquier miembro de UTLA puede traer un tema a nuestras reuniones de Área para ser discutido y debatido. Las mociones que se aprueban luego se trasladan a la Cámara de Representantes de UTLA, nuestro órgano más alto de toma de decisiones, cuya próxima reunión tiene lugar en septiembre. Las mociones presentadas por los miembros de UTLA en las reuniones regionales del Área no son opiniones oficiales expresadas por UTLA o sus líderes electos.
El debate y el desacuerdo son esenciales para la democracia y para nuestra unión, incluso cuando hay emociones profundas y conflictivas en ambos lados.
Como educadores, nuestro trabajo es crear entornos enriquecedores y seguros para todos nuestros estudiantes. UTLA se opone al racismo, sexismo, antisemitismo, xenofobia, homofobia, islamofobia y opresión en todas sus formas. Nos oponemos tanto al odio y la violencia antijudíos como al odio y la violencia antiárabes dondequiera que ocurran, y denunciamos los recientes ataques contra el pueblo judío en Los Ángeles.
Lamentamos la pérdida de todos los niños inocentes que se han visto atrapados en medio de este conflicto. Deploramos la destrucción de escuelas en ambos lados y la necesidad de convertir los lugares de aprendizaje en refugios de emergencia para albergar a las personas desplazadas. Obtener una excelente educación pública es y sigue siendo un derecho humano sin importar en qué país o territorio resida. Este principio debería unirnos a todos como una comunidad global de educación pública.
https://www.utla.net/news/statement-middle-east-conflict
México: Hibridación de la docencia
Hibridación de la docencia
Alberto Ramírez Martinell
Publicado por Pluma Invitada
En una reflexión anterior sugerí la construcción de un plan general para la hibridación de la educación superior en el que se contemplara la combinación de las modalidades educativas presencial y no presencial no solamente para dar certeza a las comunidades académicas ante un latente regreso a las aulas sino para sentar una base para la actualización de la manera de operar de las instituciones de educación superior (https://www.educacionfutura.org/plan-general-para-la-hibridacion-de-la-educacion-superior/).
En esta entrega ahondaré en la propuesta de hibridación de la docencia, función de gran alcance e impacto para las comunidades académicas, distinguiendo una serie de beneficios y actividades que son sensibles a cada una de las modalidades educativas consideradas.
Con la premisa de que la docencia superior no se limita al discurso elaborado de los docentes, a la asignación de lecturas meticulosamente seleccionadas y a la resolución experta de situaciones problemáticas que bien pueden ser trasladadas al espacio virtual; debemos reconocer que a través de esta función sustantiva de la educación superior, los docentes en sus aulas transmiten actitudes, valoraciones y formas de ver el mundo, que resultan ser aspectos culturales necesarios para forjar a los estudiantes en cuestiones disciplinarias.
La presencia del docente orienta el eidos, hexis, ethos y aisthesis de los estudiantes, dimensiones bourdieunas que refieren, respectivamente, al sistema de estructuras cognitivas propias de una disciplina dada para organizar las visiones del mundo; las posturas, gestos y maneras de ser del cuerpo y para orientar al conjunto de valoraciones y disposiciones morales y estéticas propias del campo disciplinario de adscripción. El estudiante que al concluir su bachillerato ingresa a una carrera del área de ciencias de la salud, por ejemplo, con el tiempo adquiere no solamente conocimientos de medicina, sino que eventualmente se vestirá como doctor, percibirá a su entorno con los ojos de un profesional de la salud, escribirá como tal y eventualmente su cuerpo adquirirá la postura propia de un profesionista de la medicina.
En la modalidad presencial los docentes se cercioran de que los estudiantes hayan comprendido la lección, ejecutan ritos de docencia y de corrección de errores, además de transferir, a través de sus actos y conductas, la cultura propia del campo disciplinario. En la mayoría de las veces, las sesiones prácticas resultan intransferibles a la virtualidad, ya que el acompañamiento del docente, el entorno de la experiencia práctica, su contexto, maquinaria, equipamiento y acceso a materiales son parte de un entorno de representación física insustituible.
Por su parte, en la modalidad virtual de interacción sincrónica, los docentes pueden compartir con estudiantes y colegas sus discursos a través de sistemas de videoconferencias de duración limitada, enviar y recibir mensajes de voz o texto; y colaborar en la construcción de documentos compartidos. Asincrónicamente, la búsqueda de información en bibliotecas virtuales y bases de datos especializadas, la asignación de lecturas guiadas, el trabajo en plataformas digitales, la revisión de objetos de aprendizaje, el empleo de apps o software especializado para el procesamiento y análisis de datos, la producción multimedia y la redacción de textos, ensayos, reportes o tesis son recursos y actividades que el docente asigna para complementar la transmisión del discurso sincrónico y que además se puede enriquecer con actividades complementarias como la internacionalización en casa, la revisión de cursos abiertos masivos y en línea o MOOC o la conexión a conferencias de relevancia temática.
Adicionalmente, el estudio en la educación superior requiere de un trabajo fuera del aula y fuer de línea u offline en los que los estudiantes, desde sus casas, estudios o bibliotecas locales, estudian, realizan sus deberes, actividades de reflexión, lecturas, preparación de discursos, análisis de datos o ensayan sus prácticas performativas.
La docencia híbrida en este nivel educativo es mucho más que el e-reading con retroalimentación presencial o la combinación del discurso áulico con el trabajo en foros virtuales de discusión. Para hibridar esta función sustantiva de la educación superior debemos partir de cuatro premisas que nos permite dosificar el componente presencial con las actividades en línea o autónomas. Las premisas son:
1) La enseñanza práctica es una actividad propia del entorno presencial, aun cuando se pueda enriquecer por tecnologías digitales.
2) Lo experimental, el trabajo práctico profesional y la actuación en escenarios, talleres, laboratorios o espacios con equipamiento experto deben darse en los lugares adecuados; y de requerirse un regreso abrupto a las aulas, este tipo de actividad tendría que ser la que encabezara la lista de tareas por realizar.
3) Es necesario un sistema de corrección y de acompañamiento de estudiantes que es usualmente posible gracias a la actividad de geografía compartida.
4) Los ritos presenciales propios de la interacción que se da en el establecimiento escolar para la transferencia de la cultura disciplinaria son fundamentales para la formación profesional de los estudiantes de la educación superior.
Por su parte, el componente no presencial del modelo híbrido debe considerar como entorno de trabajo tanto al virtual como al del trabajo autónomo de los estudiantes, sea éste mediado por TIC o no.
En la virtualidad, el docente se encargará de presentar la teoría, el discurso temático o la asignación de deberes, ayudado por videoconferencias, videos asincrónicos, asignación de lecturas, consulta en bibliotecas virtuales, redacción individual o colaborativa de reportes, trabajo en la plataforma, revisión de presentaciones electrónicas, recursos interactivos o con servicios de web, apps o simuladores.
En la educación superior de financiamiento público, lo asincrónico resulta más democrático y accesible para los estudiantes. Por lo que resulta importante considerarlo como componente principal de lo virtual y en caso de recurrir a la videoconferencia como modo de interacción de la clase, vale la pena considerar una duración no mayor a 50 minutos para los discursos docentes. Esto servirá para organizar, de ser necesario, la rotación de la asistencia al aula, el acceso escalonado al recurso, su repetición o la generación de una versión asincrónica de la clase que sea empática, más manejable y que además considere que el trabajo prolongado frente a la computadora puede ser desgastante.
Con estas consideraciones, las IES podrán diseñar modelos de interacción híbrida en los que los estudiantes se beneficien tanto del valor de lo presencial como de la flexibilidad de lo virtual.
Alberto Ramírez Martinell, doctor en investigación educativa, es Investigador del Centro de Investigación e Innovación en Educación Superior de la Universidad Veracruzana | @armartinell
Fuente de la Información: http://www.educacionfutura.org/hibridacion-de-la-docencia/
México: La izquierda es la oposición, no la derecha
La izquierda es la oposición, no la derecha
Los mexicanos y las mexicanas están a punto de celebrar una de las elecciones intermedias más grandes en la historia reciente del país. Unos comicios, en ese sentido, históricos, en términos cuantitativos, debido a que, en los últimos años, el andamiaje y la normatividad electoral trabajaron por hacer concurrir en las mismas fechas al grueso de las elecciones locales en el territorio nacional con las respectivas a la renovación de la Cámara de Diputados.
Pero unas votaciones históricas, asimismo, por todo lo que se juega en ellas para definir el rumbo que habrá de tomar la política nacional no sólo en lo concerniente a los siguientes tres años, cuando de nuevo, en 2024, se deba renovar la presidencia, el Senado, la Cámara, una decena de gubernaturas y congresos locales, así como un millar de presidencias municipales, sino, sobre todo, porque es a partir de este momento que, por lo menos para la izquierda mexicana, debe comenzar a tomar cuerpo un proyecto de carácter transexenal que ahonde en los logros hasta ahora alcanzados.
Y es que, en efecto, si bien es verdad que todas las elecciones que se celebran en el marco de la política nacional son cruciales, en cierto sentido, debido a que cada uno de los comicios ganados o perdidos por determinadas plataformas e intereses suponen una derrota de múltiples y diversas alternativas económicas, políticas, culturales, históricas, etc.; lo que es particularmente relevante y esencial de las que se celebrarán el domingo seis de junio es que en ellas lo que se disputa de fondo no es únicamente una redistribución de partidos en municipios, gubernaturas y legislaturas: los reacomodos partidistas en puestos de elección popular, después de todo, no son sólo eso: reacomodos, refrendos o renovación de perfiles personales tendientes a impactar en la aritmética electoral.
Por lo contrario, aquí y ahora, en los próximos comicios, hay, por lo menos, tres grandes apuestas que están en juego: la de escala continental y hemisférica, la nacional, vista desde las necesidades del presente; y, por último, la nacional, pero apreciada desde el punto de vista de las exigencias del futuro. Hay, por supuesto, muchas más cosas implicadas en diversas y múltiples escalas espaciales y temporales, pero, en términos generales, es en estos tres frentes de la disputa política en los que se articulan todas esas variaciones o particularidades.
Así, por ejemplo, en lo concerniente al plano continental y hemisférico, lo que es un hecho es que las votaciones en México no son unas elecciones más si se toma en consideración, por principio de cuentas, la potencia que en toda América y en el resto de Occidente comienzan a tener las plataformas políticas y las apuestas partidistas de la extrema derecha, en sus distintas variaciones (conservadora, liberal, neoliberal, oligárquica, etc.). Ya sea que en la actualidad se encuentren en funciones de gobierno, (como en Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y Ecuador, en la región; Portugal, Hungría, Polonia e Italia, en Europa); o que, por lo contrario, se hallen en la posición de la fuerza política más pujante y con mejores perspectivas a futuro de conformar gobiernos nacionales (como en Alemania, Estados Unidos, Francia o España, por un lado; México, Bolivia, Perú, la mayor parte de Centroamérica y Venezuela, por el otro), lo que es innegable es que hay una tendencia más o menos generalizada en todo Occidente que apunta a incrementar la presencia, el alcance y la profundidad de las agendas promovidas desde esos espectros políticos-ideológicos.
Agendas, no sobra señalarlo, que además de tener en común notas como el clasismo, el sexismo y el racismo más abiertos y perniciosos, coinciden en tener por mantra que guía su actuar el de agotar, hasta sus últimas consecuencias, los efectos de las múltiples y diversas crisis por las cuales atraviesan todas las sociedades alrededor del mundo, como lo es la climática: vía su negación y el apelar a la intensificación de la explotación de recursos naturales al redor del planeta. Es decir, votar por estas derechas no tiene un impacto sólo en los distintos sistemas de pesos y contrapesos políticos-partidistas en los Estados nacionales en los que ganan cada vez más posiciones privilegiadas de poder o de toma de decisiones: el riesgo que se corre con estas pretendidas oposiciones es que las agendas que promueven, en muchas de sus aristas, son un atentado abierto en contra de las condiciones de posibilidad de subsistencia de toda la especie humana, como ocurre cuando promueven iniciativas para privatizar recursos vitales, como el agua (o, igual de grave que ello, cuando la convierten en un valor del mercado bursátil, para especular con ella).
De ahí que, lo que para sendos sectores de la sociedad civil constituye apenas un cambio de partidos dominantes sin mayor trascendencia que un reparto distinto de los recursos públicos sea, en realidad, un voto de confianza por posturas políticas que deciden sobre la vida y la muerte de millones de personas, en los términos más directos o a través de la intensificación de la explotación capitalista de los seres humanos y de otras especies de animales.
El Estado mexicano, al contar con uno de los territorios más ricos en diversidad natural, se coloca, así, en la primera línea de disputa de las grandes potencias y de las corporaciones transnacionales en la medida en que es objeto de apropiación de esas potencias y de esas corporaciones no únicamente para incrementar sus márgenes de acumulación, concentración y centralización de capital, sino, asimismo, en la medida en que constituye uno de los cada vez más escasos territorios cuya vastedad de recursos permitiría, a quien se los apropie y explote, hacer frente a los estragos de la crisis climática que hoy amenaza con exterminar a la totalidad de la humanidad si no se revierte el rumbo hasta ahora seguido por el capitalismo.
Una victoria electoral de las derechas unidas en la plataforma Va por México, en esa línea de ideas, implicaría no únicamente regresar a un modelo de explotación de la riqueza natural y social del tipo neoliberal (en la medida en que la versión dominante de la extrema derecha en México es, precisamente, la de tipo neoliberal, hoy personificada, en primera instancia, por el panismo y por eso que se ha dado a conocer, desde el sexenio de Enrique Peña Nieto, como el nuevo priísmo). Significaría, por lo contrario, acelerar, agudizar e intensificar: radicalizar, en toda la extensión del término, las lógicas que determinaban a ese modelo de dominación respecto de la manera en que operaba con anterioridad a la victoria de López Obrador en los comicios de 2018. Es, de hecho, en esta coyuntura en la que debe de leerse la tentativa del gobierno actual por disputar la soberanía energética y la rectoría gubernamental en el aprovechamiento de los recursos naturales que ha defendido en los últimos dos años, pues de lo que se trata no es simplemente de dejar de explotar esos recursos, sino, en primera instancia, de recuperarlos para la nación y, en seguida, de darles un uso social que permita construir las condiciones necesarias de subsistencia de la sociedad a la catástrofe que se avecina.
Visto lo anterior desde el punto de vista de lo que una victoria de las derechas mexicanas significaría, en el plano nacional, de cara a las necesidades del presente en este país, lo primero que se aprecia es que, evidentemente, estos primeros tres años de gobierno del proyecto político de López Obrador no han sido suficientes para romper las amarras que durante décadas tejieron los intereses de las grandes corporaciones, nacionales y extranjeras, para ser ellas y una élite reducida quienes disfruten de los beneficios que les provee el modo de explotación neoliberal de la riqueza natural del territorio (pero también del trabajo humano, de la riqueza social basada en el tiempo de trabajo del grueso de la población). Lograr avanzar en esa dirección, en la que se consiga asegurar mejores condiciones de vida para los sectores que tradicionalmente han sido los más expoliados por la política y la economía nacionales depende, sí o sí, de que en los gobiernos municipales, en las gubernaturas, en los congresos locales y en el Congreso federal no se instauren intereses políticos y empresariales adversos a ese proyecto de nación.
Así pues, la consigna de votar TODO POR MORENA, no es, de ninguna manera, una bandera dogmática popularizada por el núcleo duro de la militancia de ese partido político. Por lo contrario, la utilidad de ese voto unificado hacia el partido y el proyecto del actual presidente de México radica en que un cambio en la correlación de fuerzas que ahora existe modificaría de manera radical las capacidades de control y de dirección del Estado y de su andamiaje gubernamental por parte del presidente y sus colaboradores y colaboradoras más leales a la visión de país y de nación que tiene el jefe del ejecutivo.
Nunca, como ahora, ha sido tan importante que la sociedad civil mexicana comprenda que la existencia de poderes fácticos, por fuera de las instituciones del Estado, es una realidad palpable y que, en ese sentido, el hecho de que el partido del presidente cuente con mayorías aplastantes en el Congreso federal, en algunos congresos locales, en presidencias municipales y gubernaturas, no necesariamente significa que el gobierno federal en funciones no tiene contrapesos o no se enfrenta a intereses con todas las capacidades necesarias para frenar los avances que se proponen para contar con una sociedad más justa, democrática y libre. Una parte importante de la prensa y de los medios de comunicación, de la sociedad civil organizada y del empresariado se halla en ese frente de batalla: instaurando sentidos comunes que buscan deslegitimar las decisiones que se toman, frenando las decisiones gubernamentales a través de bloqueos empresariales y, por supuesto, constituyendo frentes electorales pretendidamente democráticos, pero sin realmente serlo.
No hace falta más que echar un pequeño vistazo a la historia de las izquierdas que se hicieron gobierno en América, a lo largo de las últimas dos décadas, para alcanzar a comprender que, cuando la correlación de fuerzas se modifica para otorgarle mayor peso a la oposición de derecha y restarle incidencia a la izquierda gobernante lo que sucede es una parálisis absoluta cuyo impacto principal se deja sentir en la descomposición de la vida civil y en el empeoramiento de las condiciones materiales de vida de las capas medias y, sobre todo, las más empobrecidas de la sociedad. Y es que, por mucho que a la teoría política liberal le guste defender la instauración de gobiernos divididos (un partido dominante en el poder ejecutivo y otro en el legislativo), la realidad oculta de esa defensa es que, cuando la izquierda tiene que gobernar desde una posición de debilidad, por no contar con mayorías en otros poderes o en otras escalas territoriales de la política nacional, eso, históricamente, siempre se traduce en un bloqueo total de las capacidades de la izquierda de hacer valer su agenda.
Parálisis total y no sólo retroceso es lo que se avecina en la escena política mexicana si el proyecto de López Obrador comienza a perder terreno, posiciones de fuerza, espacios de toma de decisiones, etcétera. ¿Significa esto, entonces, que la opción en el presente es concederle poderes absolutos al presidente y su partido, para que gobiernen sin oposición? No, significa, antes bien, comprender que la principal oposición de la izquierda en funciones de gobierno no debe de ser la derecha, sino la propia izquierda en la sociedad civil: esa izquierda que se moviliza, que se organiza, que se sindicaliza, que ejerce sus derechos para controlar que el gobierno sea sólo un fiduciario de la sociedad y no un detentor, en potestad, del poder público. De lo contrario, y si se consiente que la oposición real y efectiva a la izquierda sólo puede ser la que provenga desde la derecha del espectro ideológico, en lo que se consiente es en que, en verdad, no fue un error hacer del nacionalsocialismo, del franquismo y del fascismo las oposiciones efectivas de los movimientos obreros de principios del siglo XX.
O, para ponerlo en las coordenadas políticas de América, se consentiría, en esa línea de ideas, que en verdad fue lo correcto oponer a Salvador Allende la oposición de la atroz dictadura pinochetista. El ejemplo es extrapolable a todas las dictaduras cívico-militares de la región a lo largo de todo el siglo XX. La derecha nunca es oposición, es contrarrevolución y contrarreforma ahí en donde se plantea una revolución o una reforma del Estado y de sus contenidos políticos, económicos, culturales, históricos, etc.
¿Qué sucede, entonces, en la disputa nacional que se plantea en estos comicios, pero apreciada desde el punto de vista de las exigencias del futuro? Quizá lo más importante y valioso que se juega es la posibilidad de que la agenda política actual no sea, al final del sexenio, sólo eso: una experiencia de seis años sin capacidades de darse en continuidad luego de que el personaje que la encabeza abandone la titularidad del poder ejecutivo federal. Y es que si al final del periodo por el cual fue electo López Obrador no existe ya una alternativa para sucederle que no sea fabricada de la noche a la mañana o, como suele suceder por tradición en la cultura política mexicana (herencia del priísmo), en el transcurso del año electoral, lo que se prevé es un escenario en el que el reflujo de la derecha será brutal.
¿No han aprendido las sociedades americanas, en este sentido, que luego de que la izquierda se hace con el control y la dirección del Estado la derecha regresa más vil e implacable para garantizarse a sí misma que nunca más volverá a perder posiciones de poder ante la izquierda? ¿No son esas, precisamente, las experiencias de Bolsonaro, en Brasil; y Macri, en Argentina? ¿No es la radicalización del golpismo en Venezuela, Chile y Ecuador parte de la misma trama histórica y de la misma lógica de operar de esa derecha que se siente potentada por derecho natural de controlar y dirigir al Estado?
Los costos de que el actual gobierno sea apenas una experiencia sexenal, sin perspectivas de trascender a lo que se llegue a hacer en estos seis años, son enormes y en cada escenario posible de reorganización de la derecha lo que se aprecia son regímenes como los dos previos a la 4T: una guerra sin cuartel, como la inaugurada por el panismo en el 2000, pero radicalizada por Felipe Calderón, por un lado; y un régimen de podredumbre política y descomposición social, como lo fue con el priísmo personalizado en Enrique Peña Nieto, por el otro.
De ahí que la apuesta no sea, en efecto, menor: alternativas como la encabezada por Marcelo Ebrard no pueden ser, de ninguna manera, lo mejor que Morena y la 4T tengan para ofrecer en el poslopezobradorismo, siendo, precisamente, Marcelo Ebrard uno de los representantes del núcleo duro más de derecha en el interior de la 4T. Por ahora, y debido a cálculos estratégicos y pragmáticos, es aún viable votar hasta por las figuras más nefastas, impresentables y pedestres de Morena porque las posibilidades de que la izquierda misma y su sociedad civil organizada y movilizada ejerzan un control democrático de los actos que se deriven de los resultados electorales aún son múltiples, diversas y abiertas. Sin embargo, el escenario no será el mismo mientras más próximas estén las votaciones del 2024, y, para ese entonces, quizá sea demasiado tarde el pensar en cualquier posibilidad de continuidad transexenal.
Ricardo Orozco, internacionalista por la Universidad Nacional Autónoma de México
@r_zco
razonypolitica.org
«Aún no tenemos teorías»: investigan un síndrome neurológico desconocido que afectó a 48 personas y provocó 6 muertes en Canadá
«Aún no tenemos teorías»: investigan un síndrome neurológico desconocido que afectó a 48 personas y provocó 6 muertes en Canadá
Los síntomas de la nueva enfermedad, diagnosticada en pacientes de entre 18 y 85 años, incluyen problemas de memoria, espasmos musculares, visión borrosa o alucinaciones visuales, entre otros.
El Gobierno de la provincia canadiense de Nuevo Brunswick creó un comité de supervisión para investigar un síndrome neurológico de causa desconocida que afectó a al menos 48 residentes locales y provocó seis muertes, según informó este jueves CBC.
«El descubrimiento de un síndrome potencialmente nuevo y desconocido da miedo«, señaló la ministra de Salud de Canadá, Dorothy Shephard, durante una rueda de prensa. «Sé que los habitantes de Nuevo Brunswick están preocupados y confundidos acerca de este posible síndrome neurológico. Comparto esa preocupación«, agregó.
¿Cómo es esta nueva enfermedad y que síntomas presenta?
A mediados de marzo CBC filtró un memorando interno de las autoridades sanitarias de Nuevo Brunswick, en el cual se señala que el primer caso conocido de la nueva enfermedad cerebral fue diagnosticado en 2015. Once casos más salieron a la luz en 2018, seguidos de otros 24 en 2020. Los demás casos fueron reportados en el transcurso de este año. La enfermedad se ha detectado en pacientes de entre 18 y 85 años, y se distribuye casi por igual entre hombres y mujeres.
Los síntomas del nuevo síndrome incluyen: problemas de memoria, espasmos musculares, problemas de equilibrio, dificultad para caminar o caídas, visión borrosa o alucinaciones visuales, pérdida de peso significativa e inexplicable, cambios de comportamiento y dolor en las extremidades superiores o inferiores.
El síndrome tiene varias similitudes con la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ), la forma más común de enfermedad priónica humana, que progresa rápidamente y es siempre fatal. No obstante, todas las pruebas para las formas conocidas de enfermedad priónica han resultado negativas, recoge Global News.
La mayoría de las personas investigadas con síntomas del nuevo síndrome viven en las regiones sureste y noreste de Nuevo Brunswick, aunque las autoridades locales aseguraron que no han encontrado evidencia de que los residentes de esas regiones estén expuestos a un mayor riesgo que los que viven en otras partes de la provincia.
«Aún no tenemos teorías»
En abril, la Salud Pública de Nuevo Brunswick comenzó a contactar a las personas que habían mostrado síntomas para pedirles, tanto a ellas como a sus familiares, que contestaran un extenso cuestionario, un documento que puede tardar hasta cuatro horas en completarse. Hasta el momento se han realizado cinco cuestionarios, y otros cinco se llevarán a cabo esta semana.
El nuevo comité de supervisión, compuesto por nueve especialistas, tiene como objetivo revisar todos los casos durante los próximos cuatro meses, más un periodo de entre seis y ocho semanas para entrevistar a todos los pacientes y a sus familias. También se ha abierto una clínica especial para diagnosticar y tratar a pacientes sospechosos de tener el síndrome.
La Salud Pública está trabajando con ambas redes de salud de la provincia, así como con el Sistema de Vigilancia de Enfermedades de Creutzfeldt-Jakob, la Agencia de Salud Pública de Canadá y la división de zoonótica de la Agencia de Inspección de Alimentos canadiense, entre otros organismos.
«En este momento, no sabemos [qué es]. Todo está sobre la mesa. Vamos a analizar todas las posibilidades y, con suerte, intentaremos desarrollar una buena comprensión de la enfermedad», declaró Edouard Hendriks, el copresidente del comité y vicepresidente de Asuntos Médicos, Académicos y de Investigación de la red de salud Horizon.
«Aún no tenemos teorías», dijo por su parte Natalie Banville, la también copresidenta del comité y vicepresidenta de Asuntos Médicos de la red de salud Vitalité. «Estamos investigando. No tenemos causas ambientales, no tenemos causas genéticas, no tenemos causas de medicamentos, no tenemos una causa establecida», lamenta.
Fuente de la Información: https://actualidad.rt.com/actualidad/394213-canada-sindrome-neurologico-desconocido-afectar-personas





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