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EE.UU: Educación virtual expone la brecha social

América del norte/Estados unidos/30 Abril 2020/semana.com

Los cierres de colegios generaron desafíos en zonas pobres o rurales, donde no todas las familias tienen PC o internet. Difícil de creer pero cierto.

Además de libros y cuadernos, Kenia Molina necesitaba un computador para terminar el año lectivo luego que su escuela cerrara por la pandemia. Como otros miles de jóvenes de la «promoción coronavirus» que perdieron semanas de clases en medio de la pandemia en Estados Unidos, no lo tenía. 

Para cerrar esa brecha tecnológica, las autoridades comenzaron a distribuir portátiles tras el cierre de casi todas las escuelas y universidades del país por el resto del ciclo. Con una de esas máquinas, Molina, de 18 años, se enfoca en terminar la secundaria desde su casa en Los Ángeles.

«Esto es muy importante», dijo la joven a la AFP sosteniendo su nueva laptop con guantes de plástico y el rostro tapado por un tapabocas. «Para aquellos estudiantes que no tienen acceso a internet o no pueden siquiera tener un equipo que no pueden costear, este dispositivo ayuda a que estemos conectados».

Pero el gobierno de California estima que todavía debe distribuir cerca de 240.000 computadoras, mientras las clases en línea continúan.

A medida que avanza la entrega de dispositivos en Los Ángeles, la asistencia a las aulas virtuales ha mejorado, aunque todavía 7.400 de los 120.000 estudiantes de secundaria no se conectaron desde que comenzó la nueva modalidad a distancia, indicó el distrito escolar (LAUSD).

En las primeras dos semanas de enseñanza virtual, el número de estudiantes desconectados era de 15.000, y sumaban al menos 40.000 los que no tenían contacto diario con sus profesores.

«Es algo para lo que teníamos que estar preparados años atrás», dijo Rafael Balderas, director de la secundaria en el suburbio de Bell donde asiste Molina. «La tecnología ha cambiado» y la pandemia «nos da la oportunidad de preparar a nuestros niños para el siglo XXI».

En esa escuela, 400 de 2.400 estudiantes recibieron un equipo para participar de las clases, entregar tareas y hacer exámenes. «Queremos asegurarnos de que cerramos esa brecha tecnológica en nuestra comunidad», indicó Balderas.

Adaptación forzada

Los cierres de centros educativos generaron desafíos principalmente en zonas pobres o rurales, donde no todas las familias tienen computadoras o acceso a internet.

Y muchas veces los problemas van más allá de la tecnología. En la zona escolar que supervisa Andres Chait en Los Ángeles, por ejemplo, cientos de alumnos tienen computadores, pero viven en condiciones precarias.

 

Viven en moteles o acomodados en casas de otras familias, donde es difícil que los niños tengan un lugar para estudiar. Y los padres «hacen grandes sacrificios para asegurarse que el hijo pueda llegar a una llamada en Zoom o entrar a una sesión de (la aplicación) Schoology», explicó Chait.

«La ayuda de los padres a los alumnos más jóvenes es crítica, pero al final la responsabilidad es nuestra», dijo el supervisor, explicando que buscan adaptarse a las realidades de estas familias. «Tratamos de ser lo más flexibles posible, aunque manteniendo la estructura que nuestros niños necesitan sobre todo ahora».

Los maestros también se han visto obligados a adaptarse al nuevo sistema. Algunos, incluso, no tenían computador propio. Ahora manejan canales de YouTube, hacen videollamadas y usan aplicaciones especializadas.

«Están manteniendo (a los estudiantes) dentro de ese espacio educativo para que no tengamos toda una generación que pierda seis meses de instrucción», dijo Chait.

El cierre de las escuelas también afectó las comidas gratuitas de las que dependen muchas familias, por lo que el LAUSD organizó entregas en 63 puntos para proveer medio millón de platos diarios.

California fue de los primeros estados en ordenar los cierres para evitar la propagación del virus. Y aunque las medidas han evitado llegar a los alarmantes niveles de contagios de Nueva York, ya se reportaron casi 900 fallecimientos por la enfermedad en el estado.

Para cuando finalmente abran las instituciones, el gobernador de California, Gavin Newsom, anticipó que tendrán que cambiar la distribución de los salones y modificar horarios para mantener la distancia social.

Molina verá esos cambios en la universidad, luego de despedirse de la secundaria sin baile de fin de curso ni graduación, que será virtual. «Es un recuerdo que no tendré», lamentó, aunque sin perder el optimismo. «Vendrán muchas más experiencias en mi vida».

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/coronavirus-la-educacion-virtual-expone-la-brecha-social-en-estados-unidos/666351

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Aprende en casa… ¿de quién?

Por:  Rogelio Javier Alonso Ruiz

La respuesta del gobierno federal al cierre de escuelas por la pandemia actual fue el programa “Aprende en Casa”, en el cual, mediante diversos apoyos como la televisión, la radio, los cuadernillos o la intervención remota de los profesores, los alumnos continuarán con el trabajo académico en casa. En sus apariciones públicas, el Secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán, irradia optimismo al hablar del programa: señala que con la propuesta todos los alumnos tendrán acceso a los aprendizajes y resalta la capacidad y vocación de los maestros como un elemento valioso para sortear este momento. Si bien su apreciación es parcialmente correcta, implica un análisis mucho más profundo de algunas otras variables: además de la tecnología, es importante reflexionar sobre la escolaridad de los padres, las prácticas pedagógicas y la situación emocional en los hogares, entre otros asuntos.

En los niveles educativos correspondientes a la Educación Básica, la implementación de la educación a distancia implica ceder a los padres de familia buena parte de la responsabilidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje. En ese sentido, debe considerarse que, de acuerdo con el INEE (2017, p. 71), casi una cuarta parte (21%) de las madres de familia de los alumnos de sexto grado de primaria del país tienen escolaridad igual o inferior a la primaria; en otro tipo de escuelas, como la indígena o la comunitaria, los niveles son mayores (54% y 56%, respectivamente), mientras que en las escuelas privadas son prácticamente nulos (2%).  Este aspecto sin duda debe advertirse al considerar una estrategia de educación a distancia que pretenda ser efectiva: los estudiantes no contarán con el mismo apoyo en casa, por tanto, deberá cuidarse la complejidad del tipo de actividades que se propone.

Sobre el papel del hogar y los padres de familia, la Comisión para la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU) ha señalado categóricamente que “los hogares no son escuelas, las madres y los padres de familia no son docentes” (2020, p. 9). En consecuencia, la propuesta es que las actividades a distancia quiten su énfasis de los conocimientos teóricos y procedimentales formales del currículo, centrándose ahora en cuestiones como la construcción de una convivencia pacífica y participativa, la práctica de actividades lúdicas o el ejercicio de habilidades socioemocionales. Debe aprovecharse que en contextos como el de las escuelas privadas, la mayoría de los padres de familia (54%) tenga niveles de estudio de cuando menos educación superior, lo que sin duda dará un soporte en casa muy valioso para los estudiantes; sin embargo, la diferencia en la escolaridad de los padres de familia implica un riesgo de inequidad en la práctica de la educación a distancia.

Aunque haya esfuerzos por llevar las actividades escolares a todos los hogares, incluso mediante cuadernillos impresos, al revisar los planteamientos de educación a distancia de diferentes universidades es posible observar que, de manera constante, uno de sus componentes fundamentales es el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (Coronado, 2017): en las modalidades a distancia de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla se reconoce como fundamental “la disponibilidad y acceso a contenidos educativos en ambientes virtuales” (p. 40), mientras que en la Universidad Autónoma de Nuevo León, el modelo de educación media superior a distancia “permitió el  estudio a través de distintos medios tecnológicos de información y comunicación” (p. 175). De este modo, aunque algunos pudieran decir que el uso de tecnologías no es totalmente indispensable para el trabajo escolar a distancia, su relevancia parece no estar en discusión. No es conveniente, a estas alturas del debate educativo, redundar en las condiciones de acceso a la tecnología de los hogares mexicanos.

Otro aspecto importante por analizar en la educación a distancia es la parte pedagógica. Poco o nada se ha dicho en el debate público en relación a la necesidad de modificar las formas de enseñanza por parte de los profesores. Hace pocos días, en video conferencia a la que fue convocada toda la comunidad educativa del país, fue presentada la estrategia de educación a distancia en línea, en la que, entre otros aspectos, se dio a conocer el programa formativo para los profesores mexicanos en temas de uso de tecnologías digitales. Si bien es importante la capacitación en esos aspectos tecnológicos, también lo debería ser en la parte pedagógica. Trabajar a distancia va más allá de sustituir el pizarrón por la pantalla, es decir, en el “simple traslado de las tradiciones áulicas al entorno digital” (Coronado, 2017, p. 27). Un cambio tan pronunciado en el entorno de enseñanza y aprendizaje ¿no implicaría tener que acercarse al currículo de manera diferente? ¿proponer actividades distintas a las que se realizan regularmente en el aula física? ¿replantear el rol del alumno y del docente? Vale la pena reflexionar entonces si es viable, para que se dé el aprendizaje en casa, trasladar las actividades cotidianas del aula a la escuela, sin ningún tipo de adecuación.

Para hacer realidad el eslogan “aprende en casa” es necesario también considerar la situación emocional que prevalece en la mayoría de los hogares mexicanos. Es bien sabido que más de la mitad de las familias mexicanas viven en la pobreza, con escasas posibilidades de generar ahorros para subsistir. El encierro de esas familias cuyos jefes tienen que salir día a día a ganarse el sustento, debe provocar un escenario de angustia, miedo, desesperación y hasta hambre en muchos hogares del país. Para ningún maestro es desconocido que el estrés y la mala nutrición son factores nocivos para el aprendizaje. ¿Son entonces estos hogares mexicanos espacios adecuados para cumplir con las tareas escolares? ¿Es el momento propicio para intentar que en las casas de alumnos en esta situación se dé el aprendizaje?

No obstante las adversidades a las que se hace alusión en el escrito existen factores que pueden hacer que esta experiencia sea fructífera. Uno de ellos es el compromiso de los docentes. El Secretario de Educación tiene razón al alegrarse por los maestros con los que cuentan las escuelas mexicanas. Para ese mismo magisterio que da su mejor esfuerzo incluso en las escuelas con condiciones más indignas, el reto actual no es de ninguna manera intimidante. Es de resaltarse que, al momento de la presentación de la estrategia en línea, numerosos docentes y escuelas ya desde hace semanas tenían montada una estrategia de trabajo con los padres de familia, adecuada a su contexto y, en muchos casos, con toques de creatividad, innovación y sensibilidad realmente gratos. No esperaron a la autoridad, se adelantaron a ella para enfrentar el desafío. Como en la escuela física, la voluntad de los docentes suplirá, en la medida de lo posible, las deficiencias organizativas y las carencias de los alumnos. No debe quedar duda entonces del esfuerzo que, de manera general, harán los profesores del país.

Existen muchos factores que hacen pensar que la decisión de continuar con el ciclo escolar o no otorgar la aprobación general de los estudiantes es una obstinación de las autoridades educativas. Países en mejores condiciones educativas ya han aprobado a sus alumnos o bien determinado que no se volverá a clases presenciales por el resto del ciclo escolar. Es de cuestionarse la idea de que el aprendizaje escolar formal pueda suscitarse en los hogares mexicanos, considerando situaciones como la disponibilidad tecnológica, la escolaridad de los padres, las prácticas pedagógicas o la situación emocional de las familias. Si bien la educación a distancia se practica en los niveles superiores (cuando ya la “selección natural” de nuestro inequitativo sistema educativo va avanzada), será importante, a partir de esta experiencia, reflexionar si es viable en una población tan grande como la de la matrícula total de nuestro sistema educativo. Así pues, pareciera incompleto el título del programa “Aprende en casa”; dadas las desiguales condiciones de los hogares mexicanos, sería más preciso si se titulara “Aprende en casa… ¿de quién?”.

Fuente: https://profelandia.com/aprende-en-casa-de-quien/

Imagen:       https://pixabay.com/photos/office-notes-notepad-entrepreneur-620817/

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Mínimos, avances en investigaciones sobre desaparición de los normalistas: padres de los 43

América/México/29/04/2020/Autor y fuente: desinformemonos.org

Ciudad de México | Desinformémonos. A 67 meses de la desaparación de los 43 normalistas de Ayotzinapa, los padres de las víctimas criticaron que las investigaciones y búsquedas para dar con el paradero de los jóvenes y acceder a la verdad «han presentado avances mínimos» y «no son suficientes».

Entre los avances, consideraron los hallazgos que actualmente son examinados en los laboratorios de la Universidad de Innsbruck, las tres detenciones de implicados en actos de tortura para conseguir declaraciones y la orden de aprehensión contra Tomás Zeron de Lucio, ex jefe de la Agencia de Investigación Criminal «y uno de los que construyó la mentira histórica».

«Sin embargo, tales pasos no logran ser suficientes para dar con el paradero de nuestros hijos y para conocer la verdad y acceder a la justicia», aseguraron los padres de los 43.

Agregaron que les preocupa que la contingencia por coronavirus y sirva a «la inacción de las autoridades obligadas a buscar e investigar» el paradero de los normalistas, así como que «la agenda mediática concentrada en el tema sanitario invisibilice a los desaparecidos».

A 67 meses de la desaparición de los normalistas en Iguala, Guerrero, usuarios en redes sociales se unieron a una protesta virtual para exigir verdad y justicia por el Caso Iguala y que las autoridades cumplan su compromiso de dar con su paradero.

Fuente e imagen: https://desinformemonos.org/minimos-avances-en-investigaciones-sobre-desaparicion-de-los-normalistas-padres-de-los-43/

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Acompañamiento escolar, experiencias temporales, sana distancia

Por: Lourdes González 

Muchos países colaborando unidos para frenar o prevenir la escalada de contagios por coronavirus. La estrategia que señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), es el distanciamiento social y la solución es mantenerse en el hogar y desde ahí continuar con las labores. Los planteles educativos en México de todos niveles, se unen a la estrategia de cese temporal de operaciones escolares presenciales, desde un escenario de la buena salud, hasta nuevo aviso, mientras tanto ofrecen los servicios educativos a distancia o por televisión (González, 2020b).

La modalidad de trabajo es a distancia porque entre algunas de sus características más visibles es que las mediaciones pedagógicas y las intervenciones son sincrónicas, es decir, en tiempo real y que también, cuando no se tiene una plataforma especial con los  contenidos del estudio previamente cargados (García-Aretio, 2002; 2020).

Ante las posturas de distanciamiento social y permanencia en casa todos los protagonistas del sistema educativo en modalidad presencial ponen manos a la obra a través del ordenador o del teléfono inteligente porque es el medio de comunicación principal, ante el cambio temporal de las aulas a los hogares.

Por la salvaguarda de la salud de la comunidad educativa, las y los maestros, investigadores y expertos en educación, contribuyen con un compromiso incansable, prueban diversas estrategias de comunicación y con ello aumentan sus tiempos de labor. Tal es el caso, de la explicación a los temas o los planteamientos de las actividades y evaluaciones donde en ocasiones se recurre a la grabación del video, la edición y publicación para compartirlo a consulta de los estudiantes.

La fortuna es que se tienen avances de conocimientos en el uso de la tecnología y voces académicas que muestran rutas de mejora con ejemplos e iniciativas. Tal es el caso de académicos e investigadores representativos de universidades mexicanas, continuamente presentes en redes sociales, desde el inicio de la contingencia, quienes ofrecen a distancia material y mensajes para la comunidad; con ello proporcionan tranquilidad, orientan y trazan líneas de ayuda ante posibles dificultades.

Algunas voces de profesionales con trayectoria educativa y experiencia, ante el escenario actual recomiendan, que además de cuestionarse sobre lo que se sabe, también indagar sobre lo que se siente, ser pacientes, hacer visible lo cotidiano, colocar el conocimiento al servicio de la humanidad, no solo para servir a la ciencia (Santos, 2020, 2018, 2017, 2010). Además, valorar la experiencia, al balance de los ambientes, la actividad escolar presencial y confinamiento en el hogar entretejiendo elementos como acompañamiento, ausencia, sanas distancias (Gil, 2020); y mensajes que sugieren oportunidades para trazar nuevos rumbos en la cultura (García, 2020).

El coronavirus nos ha puesto a operar a una mayoría desde un entorno familiar y es más visible, el cuidado de uno mismo, el cuidar de otros, del medio, a valorar la ciencia y la vida por encima de cualquier otro interés (Rueda, 2020). También ante el escenario surgen interrogantes, iniciativas como la que nace en España para que los pacientes con contagio en el hospital reciban cartas para llevar mejor su asilamiento (Cortés, 2020).

La innovación es un planteamiento común en el ámbito educativo ante la expectativa de mejorar las experiencias formativas de todos los protagonistas y se sabe que involucra incertidumbre. Una experiencia formativa que puede considerarse, un recuerdo del año pasado, el 30 de marzo de 2019, algo significativo para más de 1,200 estudiantes, de entre 5 y 13 años, acompañados de familias y docentes, quienes se dieron cita en el sexto campeonato nacional de cálculo ALOHA mental arithmetic, celebrado en la ciudad de Querétaro, para comprobar sus avances al resolver operaciones con cálculo mental.

Fue así que, más de 13 estudiantes en menos de 5 minutos resolvieron poco más de 70 operaciones en forma mental, lo que les hizo candidatos a asistir a China, a un nuevo certamen de la misma naturaleza con niños de todo el mundo. Para sufragar el arribo al país asiático en las redes solicitaron, apoyo o patrocinios, trabajaron cada día para llegar con resultados (Neria, 2020; Sociedad, 2020).

A su regreso a México, los titulares de  periódicos como El Excélsior, El Sol de México, el Independiente de Hidalgo, expresaron reconocimiento a las niñas y niños que desde el inicio participaron, a todos los profesores de las escuelas que los prepararon y a los padres de familia, acentuando la prueba posterior se hizo con niños de otros países, considerados los mejores en cálculo mental y aplaudieron el logro de los estudiantes de Hidalgo al quedar entre los tres primeros lugares en cálculo aritmético en China.

Por su parte, el responsable de Aloha de la delegación infantil hidalguense, el Mtro. Froylan Ángeles Contreras, relata a un año de la experiencia, en unas líneas, que los estudiantes mostraron una mejoría en su autoestima, avances en materia educativa y un aumento en la sensibilidad al colaborar con pares, con profesorado, con familia, y con la comunidad por el apoyo emocional y/o con recursos para el logro. Añadió que con las familias se fortalecieron aún más los lazos, el apoyo y la confianza al comprobar que los estudiantes lograron resolver operaciones básicas con facilidad, velocidad y precisión. De igual manera, señala que las y los maestros, además de comentar lo anterior, expresaban que los estudiantes tenían mayor disposición, se concentraban mejor, estaban más atentos.

El Mtro. Contreras, finaliza comentando que son bases y quizá avances a los compromisos esperados por los estudiantes, la sociedad y la educación, y agrega como necesario continuar con este acompañamiento. Así también, añade que por el momento la preparación se ofrece y se practica desde el hogar y a distancia, prioritaria para la buena salud de todos y cumplir los comunicados oficiales.

Con esta remembranza, conviene destacar unas palabras de la profesora investigadora, Bertha Ivonne Sánchez, cuyas líneas de investigación se relacionan con las matemáticas. Al respecto, señala la importancia de continuar con experiencias educativas que involucran no solamente la parte del cálculo y habilidades mentales, sino que representan una gran oportunidad para que las niñas y los niños tengan un crecimiento emocional, aunado al involucramiento de los padres de familia y el apoyo de la comunidad. Así también, la Dra. Sánchez, agrega que nuestra función como educadores es formar académicamente a los estudiantes y, además, preparar personas capaces de desarrollarse adecuadamente en la sociedad. Acentúa que la educación emocional es muy importante en estos momentos donde deberemos adaptarnos al cambio.

Que vivimos tiempos difíciles es indudable, la emergencia sanitaria nos ha puesto en un escenario en el cual estamos aprendiendo como individuos, como comunidad educativa, como sociedad, a integrar elementos desconocidos o lejanos para algunos, con la intención de salir adelante. Las voces académicas y sociales se pronuncian acertadamente por la salud como necesaria para cualquier continuidad y reconocen en otros escenarios, analizar las posibles iniciativas que saltan a favor de los avances educativos y de sus protagonistas.

Cortés, N. (18 de marzo de 2020). Coronavirus: Cartas para que los pacientes lleven mejor su aislamiento en el hospital. ConSalud.es, 1, p. 1. Recuperado de https://www.consalud.es/pacientes/especial-coronavirus/coronavirus-cartas-pacientes-lleven-aislamiento-hospital_76071_102.html

García, J. (7 de abril de 2020). Fernando Savater: “En un país que valora el PIB y no la cultura, el producto interior será cada vez más bruto”, ABC CULTURA, 1, p. 1. Recuperado de https://www.abc.es/cultura/abci-fernando-savater-pais-valora-y-no-cultura-producto-interior-sera-cada-mas-bruto-202004050103_noticia.html

García-Aretio, L. (17 de abril de 2020). Las actividades en formato digital, ¿e-actividades? ¿Actividades o e-actividades? [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://aretio.blogspot.com/2020/04/las-actividades-en-formato-digital-e.html

García-Aretio, L. (2002). La educación a distancia. De la teoría a la práctica. España: Ariel

Gil, M. (4 de abril de 2020). Las escuelas cerradas. EL UNIVERSAL, 1, p. 1. Recuperado de https://www.eluniversal.com.mx/opinion/manuel-gil-anton/las-escuelas-cerradas

González, L. (30 de marzo de 2020a). Competencias profesionales, innovación y otras iniciativas que surgen por el coronavirus, Otras voces en Educación, 1, p. 1. Recuperado de http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/341981?fbclid=IwAR0r7uZWUMHHExN-DyRv7Emr-mfnvSqoBWZ4VdxlC7NhDND1zur3ZjqRtPA

González, L. (30 de marzo de 2020a). El coronavirus y el plan de contingencia escolar. Educación Futura, 1, p. 1. Recuperado de http://www.educacionfutura.org/el-coronavirus-y-el-plan-de-contingencia-escolar/?fbclid=IwAR02eU8efwlfHPG4O0b2SJjEmuEgJm_NcaKyrLutmI8JAEaoREQjCRlBwSc

Neria, G. (21 de julio de 2019). Hidalguenses ganan ¡En China!. Independiente, 1, p. 1. Recuperado de https://www.elindependientedehidalgo.com.mx/hidalguenses-ganan-en-china/

Rincón, E. (20 de julio de 2019). ¡Aplausos! Cinco niños de Hidalgo ganan concurso de aritmética en China. Excélsior, 1, p. 1. Recuperado de https://www.excelsior.com.mx/nacional/aplausos-cinco-ninos-de-hidalgo-ganan-concurso-de-aritmetica-en-china/1325639

Rueda, E. (19 de marzo de 2020). Empatía viral, separados pero más unidos que nunca. enlace judío, 1, p. 1. Recuperado de https://www.enlacejudio.com/2020/03/19/empatia-viral-separados-pero-mas-unidos-que-nunca/

Santos, M. (2018). Un ramo de flores para los docentes del mundo. España: Homo Sapiens

Santos, M. (2017). Evaluar con el corazón. De los ríos de las teorías al mar de la práctica. España: Homo Sapiens.

Santos, M. (2010). Una pretensión problemática: educar para los valores y preparar para la vida. Revista de educación351, 23-47.

Sociedad (21 de julio de 2019). Niños hidalguenses ganan los primeros lugares en concurso aritmético en China. El Sol de México, 1, p. 1. Recuperado de https://www.elsoldemexico.com.mx/mexico/sociedad/ninos-hidalguenses-ganan-los-primeros-lugares-en-concurso-aritmetico-en-china-3930235.html

Stobart, G. (2010). Tiempos de pruebas: los usos y abusos de la evaluación. España: Agapea

 

Fuente:  http://www.educacionfutura.org/acompanamiento-escolar-entre-ausencias-y-sana-distancia/

Imagen:  pixabay.com

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La violencia de género, con y sin pandemia

Por: La Jornada

En plena epidemia, cuando la vida cotidiana de millones de personas se ve prácticamente circunscrita sólo al ámbito familiar, la violencia en contra de las mujeres, lejos de disminuir, se ha intensificado en los días que van de confinamiento por el coronavirus. Bien mirado el dato, no resulta tan sorprendente si se toma en cuenta que una de las manifestaciones más comunes de la violencia de género tiene lugar precisamente dentro de la familia. En ese núcleo se juntan los factores sicológicos, siquiátricos, sociales y culturales que detonan el comportamiento agresivo que deriva en lesiones de todo tipo, y en casos extremos culmina con la muerte de las víctimas. Extremos, pero no por ello inusuales: el hecho de que en los tres primeros meses del año, incluido el periodo de emergencia sanitaria, se hayan registrado en el país casi mil asesinatos de mujeres (la cifra más alta desde 2015, cuando se empezaron a elaborar estadísticas sobre el tema) indica que la curva de esta forma de violencia mantiene su alarmante tendencia a crecer.

Desde hace al menos un decenio casi no hay día en que los medios no informen de abusos y agresiones cometidas contra mujeres, ya sea en sus entornos familiares o en otros escenarios. En este periodo, algunos expertos en ciencias del comportamiento han llegado a conclusiones tales como que la violencia de género en el hogar no se puede atribuir a desórdenes síquicos ni patologías individuales de los agresores, ni tampoco a factores derivados del medio externo o de la estructura socioeconómica, dado que –dicen– las agresiones se producen en todos los estratos sociales.

Acerca de este punto, sin embargo, no hay coincidencias. Algunos funcionarios han declarado recientemente que el confinamiento obligado por el Covid-19 favorece, con sus tensiones, la violencia intrafamiliar, basándose en que desde que inició la cuarentena los porcentajes de denuncias por agresión y maltrato se han incrementado, alcanzando otro indeseable récord desde que se contabilizan dichas denuncias. Además, ni siquiera se dispone de datos confiables sobre el número real de mujeres agredidas: una agencia de investigaciones y estadísticas sostiene que la cantidad de denunciantes de hechos violentos sólo representan 11 por ciento del universo de afectadas.

Estos números fortalecerían la hipótesis de que el aumento de la violencia de género se debe, por lo menos en parte, a la situación de estrés e incertidumbre que provoca el aislamiento familiar debido a la emergencia sanitaria. Pero tampoco sobre esto hay opiniones coincidentes. Hay diferencia entre las llamadas por violencia y las denuncias ante el Ministerio Público, y como estas últimas no se han incrementado de manera tan dramática como aquéllas no es fácil tener un dato numéricamente confiable de cuántas son las mujeres víctimas de violencia.

Como sea, la información disponible indica que el número de víctimas es inadmisible, incluso cuando una sola constituiría una tragedia. Si se suman la figura de los homicidios dolosos y la de feminicidio, y se le agrega la enorme cantidad de casos en que las mujeres agredidas no pierden la vida, pero sufren distintos grados de lesiones, en su casa o fuera de ella, con o sin confinamiento, continúa siendo acuciante la necesidad de combatir con mayor eficacia el terrible problema que parece haber echado sus malas raíces en nuestra sociedad.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2020/04/26/opinion/002a1edi

Imagen: https://pixabay.com/photos/hand-silhouette-shape-horror-984170/

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Artesanas zapotecas elaboran cubrebocas para recuperar su economía

América/México/29/04/2020/Autor:   Diana Manso/ fuente: http://www.istmopress.com.mx/

 

Los pedidos de los trajes regionales se interrumpieron al cancelarse las fiestas tradicionales en el Istmo de Tehuantepec  por la pandemia del COVID- 19 y eso provocó una crisis en la economía de las artesanas zapotecas, quienes para recuperarse,  tejen y bordan  cubre bocas.

“Bellas Juchitecas”, así se llama la agrupación conformada por 20 artesanas de Juchitán Oaxaca, quienes buscan posicionar mascarillas que ellas mismas confeccionan con tejidos tradicionales que se plasman en las enaguas y huipiles.

Para su elaboración usan cuatro tipos de tela, dos cubiertas de algodón, un pellón blanco y tela satín donde se coloca el bordado, de tal forma que sea protectora y segura para el usuario, además de que es lavable.

Las artesanas tienen de 13 a 60 años de edad y la mayoría con más de 20 años de experiencia elaborando trajes regionales, pero que a partir de esta pandemia por primera vez  elaboran cubre bocas

Hace una semana comenzaron a bordarlas a propósito de  la entrada en vigor de la fase 3 que sugiere el uso obligatorio de un cubre bocas en espacios públicos, por lo que esperan que sus ventas se logren  y puedan mejorar la crisis económica que viven.

En los bastidores de madera colocan la tela previamente diseñada y con aguja e hilo multicolor bordan y tejen cada una de las mascarillas, todo es un trabajo artesanal que les lleva entre 8 y 10 horas concluir cada uno.

Cada cubre boca tiene un costo de cien pesos, que aseguran las artesanas es una cuota de recuperación debido a las necesidades económicas que tienen debido a la contingencia.

Muchas de ellas, viven al día y sus esposos tampoco tienen un salario fijo, en su mayoría son obreros, por lo que la necesidad de sobrevivir a la pandemia del COVID- 19 han optado por confeccionar mascarillas con atuendo tradicional.

De marzo a mayo, cada artesana confeccionaba entre 3 a 5 trajes regionales, pero todo se interrumpió, los clientes cancelaron los pedidos, por lo que decidieron hacer cubre bocas y recuperar algo de su inversión económica.

Sarahí Flores Rasgado, artesana de más de 10 años de experiencia  explica  que a falta y cancelación de atuendos tradicionales,  se vieron obligadas a confeccionar cubre bocas y así tener un sustento familiar para pasar esta cuarentena.

 “Creímos que todo pasaría muy rápido, pero ya vemos que no, esta cuarentena se ha extendido y por eso decidimos  seguir con lo que sabemos hacer, que son los bordados y tejidos, nosotras vivimos al día, no tenemos un salario fijo, ahora esperamos que con estas ventas podamos lograr recuperar al menos lo que invertimos  mientras pase la crisis de esta enfermedad”.

Se reúnen todas las tardes y entre varias van tejiendo cada uno, se ayudan, se complementan en sus hilos y tejidos, las 20 artesanas lo que anhelan son pedidos y compras, por lo que están abiertas a la distribución a nivel nacional e internacional.

“Pedimos que nos ayuden adquiriendo una mascarilla, sabemos que el precio lo vale, porque son tejidos tradicionales elaborados artesanalmente, le dedicamos tiempo y esfuerzo, esto lo hacemos porque deseamos mejorar nuestra economía en plena crisis por el COVID-19, por ahora es nuestra única forma que tenemos de obtener ingresos para nuestras familias”, concluyeron.

Las artesanas son: Sarahí Flores Rasgado, Sirena Ramírez Rasgado, Sahory López Ramírez, Elianeth Aquino Rasgado, Manuela Rasgado García, Juana Villavicencio Morales, Valentina Aquino Rasgado, Rosita Santiago Regalado, Lucero Rasgado García, Florina Vásquez Nicolás. Lucía Ruiz Vásquez, Lucero Sánchez Toledo, Beatriz Ramírez Rasgado, Luz Elena Aquino Rasgado y  Angélica María Rasgado García.

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Diana Manzo/ Corresponsal Istmopress

Fuente e imagen: http://www.istmopress.com.mx/istmo/artesanas-zapotecas-elaboran-cubre-bocas-para-recuperar-su-economia/

 

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OPINIÓN | En la ruta del coronavirus

Por: Tlachinollan

El domingo 19 de abril, llevábamos registradas 18 defunciones de migrantes de la Montaña, acaecidas en Nueva York, a causa del coronavirus. De acuerdo con información de sacerdotes católicos, que están brindando apoyo a la población mexicana que enfrenta estos estragos, hay alrededor de 300 mil personas infectadas. Lo más dramático es el número de muertes que rebasa las 14 mil personas. Sin embargo, la misma población está constatando que hay más defunciones, porque muchas personas están muriendo en sus domicilios.

Lo inaudito es que el sistema de salud de esta megalópolis está colapsado. No hay camas para atender a los pacientes, ni personal médico que pueda revisarlos. Por otra parte, mucha gente migrante se resiste a ir a los hospitales, porque teme un desenlace fatal: “No quiero morir solo”, es el argumento que aflora entre las familias que viven con el coronavirus. Se tiene información extraoficial que hay un número aproximado de 300 compatriotas que han fallecido por el COVID – 19.

En el perfil de Facebook ¡Ah, Chingao! encontramos 59 casos de migrantes que han fallecido y que están solicitando apoyo para el pago de gastos funerarios. Su mensaje principal es muy revelador: “Que en paz descancen todos los paisanos que perdieron la vida por el Covid-19 en Nueva York. 🗽🙏😢🖤🖤🇲🇽. Aún no tenemos la cifra exacta de cuántos Mexicanos perdieron la vida en esta pandemia pero si podemos ver qué los más afectados son los hombres. Que Dios bendiga a todas sus familias en estos tiempos difíciles y cuídense muchos amigos tomen las precauciones necesarias. 🙏#compartir #mexicanosennuevayork #coronavirus #mexico”.

Las imágenes y los mensajes que nos transmiten, condensan la tragedia que enfrentan: “Mi esposo murió ayer a las 3 en el hospital Elmhurst necesitamos de su ayuda por favor para poder pagar el funeral por favor hoy por nosotras y mañana por ustedes se los agradeceré!” … “Repatriar en este momento de crisis el cuerpo de un fallecido es muy difícil, por eso queremos mandar las cenizas a la Esposa, hijo y Principalmente a la MAMÁ de Jesús, para que le den el último adiós al amigo. AYUDANDO, AYUDAMOS. GRACIAS”.

Se hicieron añicos los sueños y los proyectos de vida de los jóvenes que hace 40 años se fueron a Estados Unidos porque ya no tuvieron acceso a un pedazo de tierra en la Montaña. La ruta del coronavirus se propagó masivamente en los cinco condados de Nueva York. Impactó fuertemente en los sectores sociales más vulnerables y marginados.  Las autoridades nunca imaginaron que el monstruo de la pandemia cobraría más vidas que en China. El confort de los neoyorkinos los hizo creer que estaban más allá del bien y del mal, y por lo mismo, que su poderío económico los hacía invencibles.

Para los migrantes, con la llegada del coronavirus, el trabajo se acabó y su vida se redujo al pequeño cuarto donde cohabitan varias familias. Su confinamiento y hacinamiento fue el caldo de cultivo para el contagio. Quedaron atrapados sin encontrar una salida a la enfermedad. Prefirieron mantenerse en casa juntos, en lugar de ir a los hospitales, porque pesa mucho el sentimiento de que no son tratados como ciudadanos estadounidenses. El trato discriminatorio en esta emergencia sanitaria le ha costado la vida a mucha población latina y afroamericana.

Las autoridades americanas y mexicanas han dejado en total desamparo a la población migrante. El cierre de las oficinas y la imposibilidad de establecer un diálogo directo con los funcionarios ha cancelado cualquier llamada de auxilio. La atención se ha centrado en la población estadounidense que cuenta con cierto poder adquisitivo y que tuvo el privilegio de comprar un seguro médico. Los miembros del consulado mexicano en Nueva York, corren la misma suerte que los migrantes mexicanos: están encerrados y lo más que pueden hacer es contestar el teléfono para decir que no cuentan con fondos para apoyar en los gastos funerarios. Lo paradójico es que el sábado 18, el mismo consulado, informó que “brinda atención y apoyo económico a las familias de los mexicanos fallecidos a causa del coronavirus (COVID-19) en el territorio neoyorkino”. Manifestó en su cuenta de twitter que “Se atienden todos los casos de las personas que se comunican con nosotros”, y reiteró que está “dando apoyos económicos para traslado de restos”, por lo cual habilitó sus redes sociales y números telefónicos para recibir las peticiones.

La realidad es que los migrantes mexicanos han tenido que reavivar su solidaridad entre los mismos paisanos, para promover cooperaciones y pedir también el apoyo de las familias que se encuentran en la Montaña o en otros estados. Ante la imposibilidad de juntar tres mil dólares como mínimo para la incineración de cada familiar fallecido, muchos migrantes han utilizado la plataforma GoFundme para solicitar el apoyo de los usuarios de internet, ante el incremento de los costos por la gran demanda que existe para los servicios funerarios.

La ruta del coronavirus en buena medida es la ruta migratoria que han abierto los mexicanos y mexicanas, por eso no es casual que Baja California y Sinaloa ocupen el tercer y cuarto lugar nacional en cuanto al número de personas contagiadas por el coronavirus. Es importante resaltar que en los meses de septiembre a diciembre de 2019 el Concejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña con sede en Tlapa registró 3 mil 675 personas que salieron a trabajar a los campos de agrícolas de estos estados. En esta primera etapa de la migración la mayoría de las familias jornaleras se enroló en los campos agrícolas de Buen Año, Isabeles, Exportalizas mexicana, Cerrucho, Golden de los Dorados, Santa Elena, Nogalitos, El Toro, El Dorado, Saucito, todos del estado de Sinaloa. El censo del Concejo de Jornaleros registra 3 mil 80 personas, que representa el 84% de la población jornalera que salió de los municipios de Tlapa, Metlatónoc, Cochoapa el Grande, Xalpatláhuac, Atlixtac y Alcozauca. La mayoría de las familias son de los pueblos Na’savi, Me’phaa y Nahua. Justo al inicio escolar es cuando salen los padres con sus hijos durante seis meses, es decir, el primer semestre del ciclo escolar. Por otra parte, son familias que no cuentan con tierras para sembrar y la mayoría de ellos, no son beneficiarios de los programas sociales implementado por el gobierno federal.

La población jornalera además de estar invisibilizada por las autoridades federales y estatales es la más vulnerable e indefensa. Enfrenta en todo el proceso migratorio tratos discriminatorios, extorsiones, vejaciones y explotación laboral. Además de todo este viacrucis que los hace rehenes de los enganchadores, de los chóferes, los caporales y los patrones, ahora enfrentan también la amenaza del coronavirus. Se encuentran en campos agrícolas donde viven en galeras, hacinados, sin agua potable, recluidos en los mismos campos donde existen tiendas de raya, que les expolia el precario sueldo que le pagan cada semana. A ninguna empresa se le ha exigido que tome las medidas preventivas para evitar el contagio entre la población trabajadora, mucho menos de que garantice condiciones óptimas para que las familias puedan tener agua potable en sus viviendas y un lugar digno donde descansar. Las autoridades federales y estatales deben de tomar en cuenta que la población jornalera debe de brindársele el apoyo y la protección que requieren, máxime que se encuentran en total desamparo y lejos de sus comunidades. No hay quien haga valer sus derechos como trabajadores, mucho menos que los empresarios asuman su responsabilidad de implementar las medidas necesarias para prevenir un contagio. Es muy riesgoso que las familias tengan a sus hijos, sobre los surcos mientras las mamás y los papás recolectan los vegetales realizando jornadas extenuantes.

Hemos solicitado la intervención de la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, María Luisa Alcalde Luján, para que intervenga ante los patrones en favor de la población jornalera. Es necesario también que las autoridades del estado, puedan coordinarse con las autoridades federales para brindar apoyo a estas familias y monitorear la situación que enfrentan, sobre todo quienes se encuentran trabajando en el estado de Sinaloa y Baja California.

Por su parte, las comunidades indígenas de la Montaña han tomado acuerdos para colocar filtros en las entradas y salidas de sus localidades. Es una medida drástica ante un escenario devastador, porque no contamos con un sistema de salud que esté en condiciones de enfrentar esta pandemia. Por eso mismo, es importante que las autoridades municipales se coordinen con las autoridades de salud y seguridad pública para apoyar las iniciativas de la comunidad, pero, sobre todo, dotar kit antibacterial que ayuden a prevenir el contagio. Se necesita que se garantice el abasto de agua por parte de las presidencias municipales, y que se implemente un programa especial de granos básicos para la población mayoritariamente pobre.

 La curva del contagio esta por llegar a la Montaña, para ello se necesita escuchar y atender a las comunidades indígenas, a los migrantes internacionales y a los jornaleros agrícolas, que están luchando con sus propias fuerzas para hacer frente a la pandemia. Es urgente que las autoridades de Estados Unidos, el Consulado Mexicano en Nueva York en coordinación con las autoridades federales y estatales atiendan la emergencia sanitaria que padecen los migrantes indígenas en Nueva York. La ruta migratoria de los pueblos indígenas en busca de su sobrevivencia, se ha erigido ahora en la ruta del coronavirus.

Fuente e imagen: http://www.tlachinollan.org/opinion-en-la-ruta-del-coronavirus/

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