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Becarios sí, sicarios no. Significado e implicaciones

México / 5 de agosto de 2018 / Autor: Blanca Heredia / Fuente: El Financiero

¿Quién puede estar en desacuerdo con que jóvenes mexicanos que terminan de sicarios sean, mejor, becarios? Supongo que nadie y López Obrador lo sabe. Por ello resultó tan pegadora y pegajosa la fórmula con la que nos resumió lo que piensa y plantea en relación a los jóvenes sin futuro que México produce a raudales.

Proponer ofrecerles una beca a los miles de jóvenes sin escuela o empleo que se ven orillados o tentados a vivir en la ilegalidad y el crimen significa, en primerísimo término, dejar de soslayarlos y convertir su problema en un problema de todos. Se nos olvida con frecuencia, pero de eso se trata la Política con mayúscula: problematizar un estado de cosas torcido, hacerlo visible, y convertirlo en parte de la agenda de todos.

Un segundo mensaje contenido en esa frase-resumen es que, a juicio de AMLO, el sistema educativo mexicano no puede desentenderse de un asunto que afecta tanto y tan gravemente a los jóvenes. Al proponer hacerlos “becarios” y no “trabajadores temporales” o “beneficiarios de un apoyo X”, el virtual presidente electo está diciendo que nuestro sistema educativo no puede ni debe permanecer al margen, tiene que entrarle al problema y contribuir a atenderlo.

Coincido en que no podemos exentar a las instituciones educativas de participar activamente en buscar salidas para las legiones de jóvenes mexicanos a los que el país no les ofrece oportunidad alguna de desarrollo. No podemos ni debemos exentarlas, pues las instituciones responsables de proveer educación media superior y superior se orientan a darles servicio justamente a los jóvenes y cuentan (al menos, en principio) con el expertise para atenderlos y ofrecerles experiencias provechosas. Además, hay que decirlo, no disponemos de muchas otras opciones, en el corto plazo, para insertar a la vida social organizada a jóvenes excluidos de ella.

Ahora bien, abrir las compuertas, en particular de la educación superior, para integrar socialmente a jóvenes desprovistos de opciones, plantea desafíos gigantescos. Para empezar está el asunto del financiamiento. Juntar los recursos requeridos para cubrir becas, nuevos espacios, profesores y demás en las instituciones de educación superior existentes, así como 100 nuevas universidades, resultará complejo. El nuevo gobierno ha anunciado que incluirá a las universidades privadas en la tarea. Habrá que pensar, también, en aprovechar intensiva y creativamente a la tecnología, en plantear programas de licenciatura más flexibles y en hacer el mejor uso posible de los limitados recursos financieros disponibles.

Un segundo reto tiene que ver con cómo involucrar a las universidades en la atención del problema de la exclusión social de miles de jóvenes sin que dejen de ser, en el camino, instituciones educativas. Instituciones, esto es, cuya razón de ser consiste en formar mentes y actitudes, abrir horizontes, transmitir saberes, desarrollar destrezas y potencialidades, así como preparar a los educandos para la vida activa en colectivo.

Para encarar este segundo desafío resultará indispensable atender dos asuntos cruciales. Primero, diseñar programas que permitan remediar los déficits en competencias habilitantes para el aprendizaje (lengua, razonamiento abstracto y hábitos de estudio) que presentan muchos de los egresados de la educación media superior para, con ello, incrementar sus posibilidades de aprovechar una educación universitaria. Segundo, instrumentar estrategias sencillas y de alto impacto orientadas a fortalecer la capacidad de las instituciones de educación superior para atender a más estudiantes sin que colapse, de pasada, lo poco o mucho que hayan logrado en términos de calidad educativa.

Un tercer reto tiene que ver con qué pasará con los jóvenes incorporados a la educación superior una vez concluyan sus estudios. Concretamente con cuáles opciones les esperan en un mercado laboral que no le ofrece buenas oportunidades a los egresados universitarios y cuyas deficiencias, como muestra el último libro de Santiago Levy, limitan muy seriamente la posibilidad de traducir mayor escolaridad en empleos más productivos. Este tema merece una reflexión aparte, pero conviene al menos dejarlo apuntado, pues sin cambios de fondo en el mercado del trabajo el acceso ampliado a la educación superior contribuirá a atender el problema de la exclusión social de los jóvenes en lo inmediato, pero difícilmente logrará solventarlo en el mediano y en el largo plazos.

Los retos planteados por la propuesta de involucrar a las universidades en la solución a la exclusión social de los jóvenes, son enormes. Dada la urgencia y centralidad del asunto, sería un error limitarnos a nombrar y escudriñar los obstáculos. Lo conducente sería, tomando en cuenta restricciones y riesgos, mirar de frente el problema y convocar a universidades, especialistas y empresas a construir soluciones innovadoras y viables para atender los desafíos mayúsculos e insuficientemente atendidos asociados a ampliar cobertura, equidad y calidad educativa en simultáneo.

Fuente del Artículo:

http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/blanca-heredia/becarios-si-sicarios-no-significado-e-implicaciones

Fuente de la Imagen:

Becas para estudiar en México – ¿Qué es la beca CONACyT?

ove/mahv

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México: Niño de 12 años desea contribuir a la cura de enfermedades (VIDEO)

Redacción: MVS Noticias

Carlos Antonio Santamaría Díaz, quien a sus 12 años, será el primer alumno de esa edad en cursar una licenciatura en la UNAM, quiere sentar las bases para que especialistas en ciencias de la salud puedan encontrar la cura para los distintos padecimientos que afectan a la raza humana, así lo expresó en conferencia de prensa en Ciudad Universitaria.

“Yo digo que si logramos construir una célula que se mantenga por sí misma, organelo por organelo, podemos resolver cualquier enfermedad porque si funciona perfectamente  todo lo que hace una célula normal, significa que sabemos todo lo necesario sobre ella para resolver sus enfermedades. Luego de las células por qué no seguir con tejidos y órganos”, comentó.

El pequeño, que no para de sonreír, dijo que se encuentra listo para comenzar el próximo lunes 6 de agosto el primer semestre de la carrera de Física Biomédica en la Facultad de Ciencias.

Asimismo habló de lo que le pediría al futuro presidente electo Andrés Manuel López Obrador, así como a la siguiente legislatura.

En este sentido solicitó al próximo mandatario no repetir los errores de los presidentes pasados, que prevalezca la paz y que apoye la creación de un programa especial para que niños talento puedan cursar el nivel superior.

Mientras que a los diputados y senadores les pidió  “se ocupen del país de la misma manera que se ocupan de ellos y que piensen más en las minorías”.

En tanto, Fabián Santamaría, papá de Carlos, expuso que buscan que haya inclusión para niños con cualidades especiales, por lo que no les interesa saber cuál es el coeficiente intelectual de su hijo.

Cabe señalar que Carlos Antonio Santamaría Díaz se integrará como cualquier otro alumno a la carrera impartida por la máxima casa de estudios del país y su seguridad estará a cargo de sus padres.

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SEP: Las Maestras y los Maestros en el olvido

Autor: Juan Carlos Miranda Arroyo

Más de un millón de maestras y maestros de Educación Básica (Preescolar, Primaria y Secundaria) regresaron hoy, viernes 3 de agosto, a sus escuelas; volvieron serios y no tan contentos a sus centros de trabajo para preparar los espacios, materiales y recursos educativos con la intención de iniciar el ciclo escolar del olvido, porque no hay nada como para estar profesionalmente motivados.

“La buena noticias es que ya se van” (refiriéndose a las autoridades educativas federales), dicen los maestros y las maestras en las escuelas. Y es que, nada más ni nada menos, el ciclo que viene representa el fin de un periodo oscuro para el magisterio nacional (bueno, una parte del ciclo, de aquí al 30 de noviembre). Será este período escolar, 2018-2019, que comenzará este mismo mes, el último que arrancará, en su retirada pírrica, el gobierno de Enrique Peña Nieto. Y me refiero al olvido, no porque lo logrado durante estos últimos 6 años de gobierno y de vida educativa nacional, no haya servido para nada, sino porque éste ha sido el sexenio en el cual a las maestras y los maestros de la escuela pública del país se les marginó, se les señaló, acorraló y difamó. Quedaron olvidados.

Durante estos años, salvo honradas excepciones, los docentes fueron vejados, menospreciados, desatendidos y sometidos al rigor administrativo, burocrático, porque la nueva ley “definió” que sólo se recontrataría a los “buenos” maestros y directivos, a los “idóneos” según la norma; razón por la cual se les puso en situación de desventaja y se les colocó en el banquillo de los acusados como presuntos responsables del desastre educativo nacional de los últimos 18 años, es decir, de lo sucedido en las aulas durante los últimos tres sexenios, en términos de aprendizajes.

Considero, sin embargo, que lo que es en verdad para el olvido, es lo que les hicieron a los docentes y directivos, así como a los asesores técnicos, durante este tiempo con las evaluaciones educativas: Les impusieron no sólo un “esquema de examinación” de dudosa consistencia técnica, sino que les aventaron a los policías federales y estatales, y en algunos casos a las fuerzas del orden del ámbito municipal, para vigilar y presionar en las sedes de aplicación de las evaluaciones a los aspirantes a ingresar al servicio; a los docentes y directivos que aspiraban a una promoción, así como a los que simplemente fueron llamados al “paredón”, es decir, a las evaluaciones de desempeño. Algo nunca visto en la historia de la educación pública en México. En eso sí que rompió una marca el actual sexenio peñista, como eficiente aplicador de evaluaciones educativas “industrializadas”, con la ayuda del INEE y de un palo con un clavo atravesado. Millones y millones de pesos del erario gastados en la cimentación del más moderno de los patíbulos.

La coyuntura, sin embargo, da para nuevas interpretaciones. Pedro Miguel, articulista de La Jornada, ha dicho recientemente que lo sucedido el 1 de julio, en términos políticos, no fue sólo un día electoral histórico, sino que fue una insurrección ciudadana para cambiar al régimen. De manera específica y en términos de políticas educativas, podríamos decir que lo acontecido hace un mes en las urnas en México, fue como un referéndum ciudadano también, pero en el que los maestros, las maestras, directivos escolares, asesores técnicos, todas las figuras educativas, así como las de apoyo y sus familias, votaron en contra de las decisiones tomadas en materia educativa durante el sexenio que llega hoy a su fin.

Anoche que revisé el documento electrónico denominado «Aprendizajes Clave para la Educación Integral. Guía de la Semana Nacional de Actualización, 6 al 10 de agosto 2018«, constaté lo antes dicho. El discurso oficial de las autoridades federales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), es rígido, no cambia: entre líneas, indica que a los maestros no se les consulta. Los docentes y directivos, que son los protagonistas de las prácticas educativas cotidianas, “están para obedecer”, porque a ellos se les deben de imponen los planes, los programas, las normas, los esquemas de pensamiento y de acción del trabajo educativo. Su papel, -dice ese discurso-, es el de “adoptantes” o “aplicadores”, “maquiladores” de la llamada “Reforma Educativa” y su “Modelo”, ya que su función no es la de fungir como actores activos del cambio en las formas ni en los contenidos de los aprendizajes escolares.

La Guía de referencia, publicada por la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP, a través de la Dirección General de Desarrollo Curricular, la Dirección General de Materiales Educativos, y la Dirección General de Desarrollo de la Gestión Educativa, ha sido diseñada de manera centralizada por la SEP, como lo hace año con año la dependencia, con la finalidad de ofrecer un dispositivo de actualización dirigido al personal docente, directivo y de asesoría técnica que trabaja en la Educación Básica en todo el país, tanto en escuelas públicas como privadas. La magna operación consiste en dar continuidad a la centralización del llamado “Currículum Escolar único, obligatorio y nacional” renovado en 2017 (para Preescolar, Primaria y Secundaria), como parte esencial de esas políticas públicas propias de un modelo centralista adoptado en México desde la época de José Vasconcelos (1921). En la lógica del esquema “centralista”, las autoridades educativas estatales, según ese discurso oficial, son incapaces siquiera de redactar una cuartilla, mucho menos podrían diseñar un plan de capacitación y actualización para docentes y directivos. Como si los equipos técnicos estatales fueran menores de edad. Nada más falso.

La organización de las sesiones de actualización, que dura una semana (al parecer este año serán dos), se lleva a cabo a través de los equipos técnicos estatales y la estructura operativa de las supervisiones escolares (cada supervisión gobierna a un grupo de entre 8 y 12 escuelas), que funcionan como canales de transmisión de los contenidos y métodos educativos que impone el centro burocrático de la SEP (con base en la Ley General de Educación vigente). Las funciones y responsabilidades de coordinación de cada uno de los grupos de docentes durante el período de actualización, en cada escuela o zona, están a cargo de los supervisores, los directores de escuelas o los integrantes de los equipos de asesores técnicos adscritos a cada zona o sector escolar. Imaginen a toda una red de millones de maestros y maestras que trabajan, en serio, para la educación de los niños, las niñas y los jóvenes de forma simultánea en toda la nación.

A los maestros y a las maestras se les dan indicaciones para aplicar los programas federales. Eso es lo que se va a hacer, una vez más, a partir del próximo lunes. Es raro, por lo tanto, que los profesores y las profesoras sean invitados a formular preguntas como las siguientes: ¿Cuáles son los argumentos y los fundamentos de la actualización educativa y pedagógica que sugiere la SEP a las figuras educativas de todo el país en esta coyuntura 2018?  ¿Por qué? Porque eso ya está definido, ya está dado; ha sido resuelto con “absoluta eficiencia” por los equipos técnicos en los cónclaves de la SEP. ¿Llaman a reflexionar, a pensar el currículo escolar? No. Durante estas sesiones simplemente piden a los trabajadores de la educación que se sujeten a lo establecido desde el Centro, desde el ombligo del universo educativo que representa la SEP: “Organicen su ruta de mejora”, les ordenan. ¿Cuáles son los aspectos críticos, la consistencia técnica y las observaciones, desde la experiencia, que se podrían sugerir sobre los contenidos y métodos propuestos en el marco de la “Reforma Estructural a la Educación”? ¿Qué alternativas conceptuales y procedimentales (frente a un currículo diseñado desde la noción de “competencias” y de “aprendizajes clave”) se ponen a consideración de las figuras educativas durante este fin de sexenio e inicio del ciclo escolar? No, eso no lo vayan a preguntar, por favor, no vaya ser que se enojen las autoridades y luego llamen a la policía.

 

Esta semana de actualización docente, que iniciará la siguiente semana, será el adiós a un estilo de realización y ejercicio de las políticas públicas en educación en México (el “reformismo conservador”); una forma, un esquema y un contenido que prevalecieron durante los últimos 18 o quizá 24 años. Espero que sea el momento propicio para pensar y repensar en fórmulas diferentes de crear y hacer la cosa pública en el campo de la educación, a partir de este cruce de caminos que representará el nuevo gobierno 2018-2024. Será tiempo de pensar y actuar a favor de las necesidades educativas de los niños, las niñas, los jóvenes y sus familias, pero con su propia voz. Ojalá ésta sea la fecha en que quede en el olvido la época en que las maestras y los maestros mexicanos fueron llevados a evaluar a punta de cañón.

Pero para olvidar habrá, primero, que escucharlos; y luego, recuperar su experiencia, sus saberes, su creatividad, su confianza y su compromiso por la educación.

Fuente: https://www.sdpnoticias.com/nacional/2018/08/03/sep-las-maestras-y-los-maestros-en-el-olvido

 

 

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8 películas y documentales sobre educación para ver en Netflix y YouTube que no podrás perderte

Redacción: Camila Londoño/Elige Educar

Cada vez es más fácil acceder a documentales, series y películas que nos invitan a hacer parte del mundo de la educación desde perspectivas muy diversas. Si aún no sabes por dónde empezar, esta lista de proyectos audiovisuales, son un buen punto de partida.

Para acceder a realidades desconocidas, para conocer personajes sorprendentes o para soñar con mundos de ficción… para eso y mucho más, las películas son una puerta de posibilidades infinitas. A través de películas, series y documentales, muchos directores han hablado de educación, de la importancia de enseñar, del rol del educador, de los métodos de aprendizaje, de la igualdad y de la necesidad de educar a todos los niños y jóvenes del mundo. Hoy gracias a Internet, todos esos proyectos cinematográficos que pueden interesar tanto a profesores como padres y alumnos están a un clic de distancia. En Elige Educar, seleccionamos algunas piezas que se encuentran fácilmente en Netflix y YouTube para que te sumerjas en un importante tema: la educación.

1. Merlí – Netflix

Esta serie creada por Héctor Lozano y dirigida por Eduard Cortés trata sobre un profesor de filosofía llamado Merlí que invita a sus alumnos a pensar libremente mediante métodos poco ortodoxos que dividen las opiniones de la clase, el profesorado y las familias. En cada episodio se incluyen los planteamientos de algún gran pensador o escuela (como Nietzsche o Schopenhauer) y estos se liga a los acontecimientos de los personajes. Independiente a los métodos del profesor y el estilo de vida que lleva, es una historia interesante para reflexionar acerca de las prácticas de enseñanza.

2. The First Grader (El Escolar) – Netflix

La película dirigida por Justin Chadwick cuenta la historia de un hombre de 84 años de Kenia,veterano de la Mau Mau (organización guerrillera de insurgentes keniatas que luchó contra el Imperio británico durante el periodo 1952-1960), que pelea por su derecho de ir a la escuela por primera vez para recibir la educación que nunca recibió.

 

3. Freedom Writers (Escritores de la libertad) – Netflix

En la película dirigida por Richard LaGravenese, Gruwell (Hilary Swank) es una joven profesora recién licenciada que empieza a dar clases de lenguaje en un instituto de Long Beach, California. Sus alumnos viven en barrios marginales y los ha marcado la violencia. Después de un mal comienzo, ella descubre cómo ganarse su respeto, confianza y cómo ayudarles a cambiar.

https://youtu.be/AX84gb6E_w0

4. Girl Rising – YouTube

El conmovedor documental dirigido por Richard E. Robbins cuenta el día a día de nueve niñas (una por cada país), las cuales son entrevistadas por un escritor nativo y dobladas por varias actrices (Anne Hathaway, Cate Blanchett, Selena Gomez, Liam Neeson, Priyanka Chopra, Chloë Grace Moretz, Freida Pinto, Salma Hayek, Meryl Streep, Alicia Keys y Kerry Washington). En sus relatos explican cómo deben hacer frente a las barreras sociales y culturales.

**Girl Rising es una organización internacional que defiende la educación escolar de las niñas. El nombre del movimiento procede de la película documental.

5. La educación prohibida – YouTube

Esta crónica documental independiente argentina (dirigida por Germán Doin) habla de métodos revolucionarios de aprendizaje y compara dichos métodos en 8 países diferentes. Éste busca responder las siguientes preguntas: ¿y si todo lo que sabemos sobre educación tradicional está equivocado? y ¿por qué se condenan los métodos de aprendizaje alternativos? Una propuesta interesante que habla de errores y aciertos, todo con el fin de lograr un objetivo fundamental: seguir aprendiendo.

6. El fenómeno de Finlandia – You Tube

Este documental profundiza en uno de los sistemas educativos más estables y eficientes del mundo, el de Finlandia. Básicamente es una radiografía del éxito metodológico de este país que tanto ha dado de qué hablar.

7. The Beginning of Life – Netflix

Muestra cómo viven los niños pequeños y sus familias en diferentes lugares del mundo para poner de manifiesto la importancia que tienen los primeros años de vida y mostrar cómo el entorno del niño influye en su desarrollo cognitivo, emocional y social durante esta etapa formativa. La película recoge entrevistas con expertos en desarrollo de la primera infancia de todo el mundo y familias procedentes de contextos culturales, étnicos y sociales muy diversos.

(Recuerda activar la opción de “Subtítulos” de YouTube para ver el trailer).

8. Todo cambia – Netflix

El documental dirigido por Elinor Milchan le da una mirada profunda a una escuela de arte en Cuba fundada por Fidel Castro y las opiniones de los estudiantes que hicieron parte de ésta.

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Captura de Pantalla Netflix

Independientemente a los planteamientos, teorías, puntos de vista y personaje, estas películas y documentales invitan a una reflexión sobre la labor docente desde varios puntos de vista. Algunos de los planteamientos que abordan se pueden tomar y otros se pueden dejar, pero vale la pena verlos, analizar lo que proponen y tomar lo mejor de estos desde lo personal y profesional.

Fuente: http://www.eligeeducar.cl/8-peliculas-y-documentales-sobre-educacion

 

 

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La ruta de la desobediencia

Autor: Lev M. Velázquez Barriga

El go

obierno actual gastó cuatroveces más para evaluación que para formación de los docentes; la campaña mediática de desprestigio que presentó a las oposiciones magisteriales como un sector negativo a evaluarse y profesionalizarse fue más costosa que los programas de capacitación del magisterio. De inicio, los autores intelectuales de la reforma educativa vieron que la evaluación y la formación contenían los medios esenciales para que, además de crear una subjetividad docente que se apropiara del discurso y las prácticas pertinentes al proceso de acumulación de sus empresas, les abriera campos de oportunidad para detonar la economía cognitiva, siguiendo el ejemplo estadunidense donde se obtienen más ganancias por la industria de los exámenes estandarizados que por las entradas a las salas de cine.

El bajo presupuesto para la formación docente no ha limitado el desarrollo de un mercado prominente. La vieja carrera magisterial, siendo opcional, no garantizaba la interiorización universal de la pedagogía de la rentabilidad basada en competencias, la formación de maestros representó una carga logística y presupuestal para el Estado; en cambio, el nuevo servicio profesional docente es obligatorio, transfiere dinero público a los particulares para que se hagan cargo de una parte de la capacitación y de manera paralela dinamiza el mercado privado de la formación, impulsado por el temor a las consecuencias de la evaluación y por una nueva moda pedagógica que sustituye las competencias por los aprendizajes clave. Esta moda y las distintas etapas de la evaluación alimentan la producción industrial de libros, materiales didácticos, cursos, asesorías, conferencias y prediseños de clubes que harán de falsa autonomía curricular, de modo que al maestro no se le forme para que se apropie de su materia de trabajo y desborde sus capacidades creativas, sino que se le prepara para el consumo desmedido de mercancías cognitivas hechas externamente a sus vivencias cotidianas en el contexto escolar para asimilar el lenguaje de la segunda homogeneización cultural del capital (la primera fue la colonización europea).

Frente a estos procesos de mercantilización e industrialización de la evaluación y la formación, de interiorización docente de los valores educativos neoliberales, de capacitación para promover la estandarización o segunda homogeneización de la cultura capitalista, las disidencias magisteriales están respondiendo con trayectos formativos que avanzan en lógicas opuestas. Por estas semanas de receso escolar, desde hace 13 años se desarrolla la Guelaguetza Magisterial y Popular, organizada por la Sección 22 para desprivatizar, desmercantilizar y arrancar de las élites neocoloniales lo que en realidad es una manifestación solidaria de las clases subalternas y de las cosmovisiones de los pueblos comunales de Oaxaca; también se dan cita, en la Primera Comunidad Pedagógica Estatal, cientos de maestros disidentes de Chiapas para compartir sus experiencias alternativas emancipadoras y para consolidar un proyecto de educación propia.

En Morelia, la sección XVIII-CNTE realizó el décimo quinto Taller del Educador Popular, que en algunos años albergó hasta 6 mil participantes, quizás es el espacio regional de confluencia de los educadores populares más grande de América Latina. Mediante conferencias, mesas de trabajo y talleres específicos se analizan los contextos glocales de las reformas educativas; se aprenden las pedagogías críticas y del sur, entendido como locación geográfica para construir los saberes pluriversales de los pueblos oprimidos del mundo; se apropian de las herramientas para la implementación de una economía endógena, solidaria y de la sustentabilidad ambiental desde la escuela; se aprenden los conocimientos teóricos necesarios para la planeación escolar en la comunidad; se desarrollan habilidades para la educación lúdica, deportiva, artística y cultural, demeritada por la reforma tecnocrática.

La síntesis histórica de 15 talleres del educador popular, de cuatro congresos pedagógicos, dos décadas intercambiando experiencias regionales y latinoamericanas, es el Programa Democrático de Educación y Cultura para el estado de Michoacán (PDECEM), un modelo que vincula el proyecto escolar-comunitario con la edificación del proyecto nacional para la soberanía popular y el buen vivir, donde los docentes han sistematizado libros de texto propios para todos los grados de educación básica y diseñado formas de evaluación alternativa.

El PDECEM pasa por 4 mil 500 escuelas de Michoacán. Para seguirlo impulsando, así como apropiarse de sus principios y metodología, los docentes en desobediencia no asistirán a la capacitación para el nuevo modelo educativo que la SEP convocó del 6 al 10 de agosto, en su lugar replicarán 22 talleres regionales del educador popular, tampoco irán a las reuniones oficiales de consejo técnico escolar de inicios de ciclo ni a las planificadas cada mes en el año lectivo; cada zona escolar dará vida a la célula orgánica del movimiento pedagógico mediante los colectivos de planeación alternativa.

Rutas similares de desacato al calendario de capacitaciones de la SEP, de autoconstrucción de subjetividades docentes decoloniales, críticas, autónomas y rebeldes, que se niegan a un tipo de formación para el consumo de mercancías cognitivas y para ser forjadores de sujetos útiles a las transformaciones del capitalismo, se constituyen en los diferentes contingentes de la CNTE y de múltiples colectivos magisteriales democráticos con el firme propósito de cancelar el nuevo modelo educativo por la vía de la implementación de propuestas creadas con la inteligencia colectiva e insumisa de los maestros.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2018/08/04/opinion/015a1pol

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