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EEUU: Cultivan la semilla de la educación superior

EEUU / www.elmañana.com / 7 de Febrero de 2018.

Recibe STC a un grupo de estudiantes de primaria

Como parte de un esfuerzo continuo para promover una cultura universitaria, South Texas College Technology Campus recibió a un grupo de estudiantes de primaria.

Los escolares de cuarto y quinto grado de  John F. Kennedy Elementary School de La Joya ISD, recorrieron el campus y tomaron en actividades prácticas al tiempo que recibían información sobre las diversas opciones de carrera disponibles cuando ingresan a la universidad.

“Estos son estudiantes que se quedan después de la escuela y aprenden sobre computadoras, por lo que están más orientados a la tecnología”, dijo Ed Warwas, consejero de la escuela primaria JFK, quien acompañó a los escolares durante la visita. “Para apoyarlos, decidimos visitar el campus tecnológico de STC. Esta es una excelente forma de que experimenten lo que hay en términos de carreras y tecnología”.

Los estudiantes recorrieron los laboratorios automotriz y diésel, recibieron información sobre la tecnología de fabricación avanzada y conocieron las ofertas de la universidad en técnicas en informática, forense y electricista. Los menores también tuvieron la oportunidad de participar en actividades para fomentar la curiosidad y el entusiasmo por el aprendizaje superior.

“Las posibilidades son infinitas”, dijo Matthew Vega, instructor automotriz de STC. ”Hay tantas cosas que pueden hacer. Solo tienen que encontrar esa pasión por lo que quieren hacer”.

Fuente: https://www.elmanana.com/cultivan-semilla-educacion-superior-mcallen-cultura-stc/4301050

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EEUU: Voces de la educación; La importancia de una carrera universitaria

EEUU / www.elnuevoherald.com / 7 de Febrero de 2018

El Buró del Censo informó recientemente sobre la disparidad en ganancias entre las personas que solo tienen un diploma de secundaria y los que adquieren un título universitario. Los trabajadores que tienen licenciaturas universitarias ganan un promedio de 51,206 dólares al año, mientras que los graduados de secundaria tienen la posibilidad de recibir un promedio de 27,915 dólares al año.

Los estudiantes de secundaria y aún más temprano, que demuestran interés en una carrera universitaria deben comenzar a considerar los estudios postsecundarios lo más pronto posible. Muchos jóvenes empiezan el proceso de investigación desde el onceno grado, usualmente con la participación de los padres y otros familiares más cercanos que pueden ofrecer la información necesaria sobre la carrera seleccionada y cuáles de las instituciones universitarias son las más apropiadas para solicitar admisión.

Como padres es importante tomar el tiempo necesario para asegurar que sus hijos continúen con sus estudios post-secundarios y sean admitidos a una institución universitaria. Es nuestro deber ayudarles a que se puedan preparar y continúen con sus planes para eventualmente entrar en el mercado laboral y llevar a cabo las aspiraciones en sus vidas y puedan lograr el éxito económico que muchos anhelan para ellos y sus futuras familias.

En algunas ocasiones, resulta fácil para muchos jóvenes encontrar empleos al graduarse de secundaria y ganar buen dinero para satisfacción instantánea, abandonando sus estudios universitarios por el momento. Desafortunadamente cada día que pasa, se requiere un diploma de una institución más alta que la secundaria, para lograr éxito en los trabajos. Es cierto, que un diploma universitario no es siempre la garantía del éxito, pero las oportunidades son más frecuentes y abundantes cuando se tiene un certificado o diploma de una institución acreditada.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/noticias/sur-de-la-florida/article198506864.html

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La estrategia del 1% y la nuestra

Por: Raúl Zibechi

Los datos de los días recientes iluminan la estrategia del 1 por ciento más rico de la humanidad. Los medios divulgaron hacia finales de enero un estudio de Oxfam, donde se asegura que de toda la riqueza generada en 2017 en el mundo, 82 por ciento quedó en manos del 1 por ciento más rico, mientras la mitad de la población no recibió absolutamente nada. La economía funciona apenas para beneficiar a una ínfima minoría que concentra cada vez más poder (goo.gl/qZwgNJ).

El segundo dato proviene del Foro de Davos, donde se reúne el sector que representa los intereses del 1 por ciento. Todas las crónicas aseguran que los CEOS de las multinacionales y los hombres (hay pocas mujeres) más poderosos del mundo, estaban felices y convirtieron el encuentro anual en los Alpes suizos en una verdadera fiesta. Casi todos llegaron en jets privados; por los cuatro días de encuentros y conferencias y el acceso a las sesiones privadas pagaron 245 mil dólares (goo.gl/UBSLLa).

Realmente, tienen razones de sobra para estar felices. Las cosas, sus cosas, marchan de maravilla. Las cotizaciones en la bolsa de Wall Street se multiplicaron por tres desde la crisis de 2008. El índice Dow Jones estaba en 8 mil puntos durante 2009 y estos días cotiza a 26 mil. Una escalada permanente, aunque las economías están estancadas o apenas crecen. No hay ningún dato de la economía real que respalde el crecimiento exponencial de las bolsas, lo que muestra su desconexión con la producción y su conversión en meros casinos.

Los datos que muestran el acaparamiento de riqueza nos descubren la estrategia silenciosa del 1 por ciento. Más de 80 por ciento de la riqueza que se genera en el mundo es para ellos. Alrededor de 20 por ciento va para casi la mitad de la humanidad, esa que se mira en el espejo de la riqueza y aspira, con o sin sentido, a estar cerca de los más ricos esperando que se les caigan algunas migajas. Para la otra mitad, nada, no hay futuro, sólo pobreza y represión.

La dominación siempre busca apoyarse en tres patas: las clases dominantes, las clases medias y los sectores populares. El arte de la dominación siempre ha sido sostenerse con base en la hegemonía, que se consigue ofreciendo un lugar a los sectores medios y venderle la ilusión de progreso a los de más abajo.

En los periodos de oro del capitalismo, entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y la crisis del socialismo real (1945 a 1991, aproximadamente), la sociedad funcionaba integrando a los trabajadores mediante el salario estable con plenos derechos. Eso les permitía obtener seguridad para sus familias, que esperaban (y a menudo conseguían) el tan soñado ascenso social. Las clases medias ya estaban en una posición más o menos confortable. Fueron los años del desarrollismo y la cultura del consumo.

Esa estrategia fracasó, por varias razones: rebeliones descolonizadoras en el tercer mundo; rebeliones fabriles contra el trabajo opresivo en el primer mundo; rechazo del patriarcado y el machismo por las mujeres en todo el mundo, rebeliones juveniles en las grandes urbes; ocupación masiva de las ciudades por oleadas de campesinos migrantes, y varias revoluciones como la cubana, la vietnamita y la de los guardias rojos chinos, entre muchas otras.

Lo cierto es que la clase dominante comenzó a replegarse sobre sí misma, a construir murallas para defender sus intereses y a desentenderse del resto de la humanidad, en particular del 50 por ciento más pobre y, a veces, más rebelde. Dejó de lado la integración de los trabajadores, estrategia que había urdido para neutralizar la onda expansiva de la revolución rusa (1917).

Ahora, el 1 por ciento enarbola una estrategia que consiste en reducir la población del planeta a la mitad, como señalan algunos estudiosos del Club de Bilderberg, otro espacio de los más ricos (goo.gl/C2mcdS). Es cierto que son especulaciones más o menos fundadas, porque el 1 por ciento no se arriesga a publicitar sus intenciones, como no lo hacen cada vez que deciden emprender un genocidio contra los sectores populares.

Esa estrategia viene endulzada, como diría León Felipe, con cuentos. Los gritos de angustia y los llantos, escribe el poeta, los ahogan con cuentos. Uno de esos cuentos, el más terrible por eficiente, son las promesas de derechos, ciudadanía y respeto de la voluntad popular. El sistema político brasileño es un cadáver pudriéndose a cielo abierto, sostiene un analista luego de la condena a Lula (goo.gl/ZUqhr4). Quizá por eso la bolsa de Sao Paulo bate todos los récords.

Una de las tácticas preferidas de la estrategia del 1 por ciento es el fraude electoral. Hay tres tipos, según dice la experiencia. El fraude posterior al voto, como sucedió recientemente en Honduras. El fraude antes, durante y después de la emisión del voto, técnica que se aplica en México desde 1988, por lo menos. La tercera es aceptar al vencedor y luego sobornarlo y/o amenazarlo de muerte. Esto es lo que sucedió en Grecia, según Yanis Varoufakis, el ex ministro de Syriza quien lo vivió desde dentro.

Hay más técnicas para asegurar el poder de los poderosos, siendo el golpe de Estado con genocidio (como en Chile y Argentina, entre otras) las más extremas. Lo que está claro es que el 1 por ciento se ha blindado: tiene el poder del dinero, de las armas legales, las ilegales y de los medios. Cada día acumula más poder.

Es evidente que, hoy por hoy, no los podemos derrotar, ni por las malas ni por las buenas. ¿Entonces? El problema somos los y las de abajo, porque depende de nosotros y de nosotras el seguir creyendo en los cuentos de arriba. Cuentos que tuvieron cierta credibilidad cuando el sistema aspiraba a integrarnos. El problema consiste en seguir confiando en estrategias insostenibles, porque ya no existen las bases materiales y sociales que las hicieron posible.

Como no nos vamos a rendir, el camino debe ser construir lo nuevo. Para sobrevivir en la tormenta, no tenemos otra opción que construir dos, tres, muchas Arcas de Noé (como decía el Che respecto de Vietnam). Espacios de autonomía para afrontar el colapso que nos descerrajan los de arriba.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2018/02/02/opinion/019a1pol

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Ideas para la democratización del SNTE

*Rogelio Alonso

La democracia, como es bien sabido, no se limita únicamente al ámbito de elección de alguna autoridad o representante, sino que va más allá: debería permear en el funcionamiento de la estructura misma de una organización. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), sin duda, debe pulir muchos elementos tanto de sus procesos electorales, como de la dinámica misma de la organización. Para reflexionar sobre ello, en cuanto al primer aspecto, se retomará la forma en que se eligen a los Comités Ejecutivos Seccionales, mientras que en el segundo, el papel de los Representantes de Escuela y los Comités Ejecutivos Delegacionales.
En cuestión electoral, las prácticas del SNTE tienen que buscar la manera de perfeccionar dos aspectos: la forma en que se emiten los sufragios y el valor que tiene cada uno de ellos. Hay una situación que ilustra ampliamente el primer aspecto: los miembros de un Comité Ejecutivo Seccional saliente tienen derecho a participar y votar individualmente en el congreso en el que se elige a la nueva dirigencia sindical, por el contrario, el resto del magisterio tiene que depositar sus intenciones electorales en un intermediario: un comité delegacional. Así pues, los miembros de los Comités Ejecutivos Seccionales tienen el privilegio de sufragar directamente, mientras que el resto del magisterio tiene que hacerlo de manera indirecta a través de un intermediario.
El depósito de las intenciones de voto en un delegado puede traer además otro riesgo. En términos democráticos, existe un vicio al cual se le conoce como “tiranía de las mayorías”: cuando los intereses de las mayorías se imponen, anteponiendo precisamente el principio de las mayorías, pero además, someten y erradican a los de las minorías. Algo similar sucede cuando los trabajadores eligen delegados para que sean ellos quienes con su voto representen sus intenciones. Esto trae consigo un riesgo inminente para la democracia sindical: la intrascendencia de los intereses electorales diferentes a los del conjunto de delegados. Así pues, sólo por ejemplificar, puede que en una delegación de 500 trabajadores, 200 no simpaticen con las preferencias electorales de los delegados y, al votar éstos en función de lo que diga la mayoría de su delegación, los 200 trabajadores en cuestión (que fungen como minoría) serán ignorados electoralmente. De este modo, las prácticas electorales sindicales, en algunos de sus niveles, favorecen prácticas tiránicas de las mayorías.
Como se mencionó anteriormente, las prácticas electorales del SNTE también, en algunos niveles, representan un agravio a un principio democrático elemental: la igualdad en el valor de los sufragios. Así pues, por ejemplo, en las elecciones de los nuevos Comités Ejecutivos Seccionales, las intenciones electorales de un miembro del comité saliente tiene valor de un voto, mientras que la del resto del magisterio, se aglutinan en un voto depositado por el delegado o conjunto de delegados.   De este modo, surge un cuestionamiento evidente: ¿por qué la intención de un miembro del Comité vale un voto, mientras que la intención de decenas de maestros tiene el mismo valor al ser emitida por el voto de un delegado o un conjunto de delegados? De este modo, se puede decir que en algunas prácticas electorales sindicales (no en todas), el voto de algún integrante del Comité Seccional tiene un valor infinitamente superior al de un profesor de la base.
La situación anterior deriva además en una condición poco favorable para la vida democrática: dificultades para suscitar procesos de alternancia. Al tener un peso mayor el de los integrantes de los miembros de los Comités Ejecutivos Seccionales salientes, quienes tienen pase directo a los congresos extraordinarios para elección de autoridades sindicales y votan de manera individual y directa, es evidente que tienen mayor trascendencia en la decisión electoral que la organización tome. De esta manera, el interés de este grupo tendrá mayor peso en las urnas que el de los trabajadores de la base, lo que lógicamente podría traer consigo la continuidad excesiva en los puestos de gobierno sindical por personas afines a un mismo grupo. Los sanos procesos de alternancia de una institución democrática, sin duda se pudieran alcanzar, entre otros factores, mediante la práctica del voto individual y directo en la elección de las más altas jerarquías de gobierno sindical.
Uno de los pilares de la democracia es la participación activa de la mayor cantidad posible de los miembros de una organización, de modo que el diálogo, las decisiones y las acciones no siempre estén centralizadas en las altas jerarquías de gobierno sindical. En cuanto a esto, vale la pena que la dinámica organizacional del SNTE revitalice dos instancias básicas: los Representantes de Escuela y los Comités Ejecutivos Delegacionales. En cuanto a los primeros, actualmente algunos miembros del Comité Ejecutivo Seccional han usurpado algunas de las atribuciones que de acuerdo al Estatuto vigente de la organización tienen los representantes de centros escolares, tales como servir de enlace entre sus representados y los órganos de gobierno sindical. Aunado, a lo anterior, se han descuidado y, en algunos casos, prácticamente olvidado, algunas funciones trascendentales de los Representantes de Escuela, tales como la participación en reuniones bimestrales con sus homólogos de otros planteles y el Comité Ejecutivo Seccional, además de celebrar reuniones de trabajo con sus compañeros de plantel.
En relación a los Comités Ejecutivos Delegacionales, desafortunadamente su participación en el funcionamiento de la organización se ha ido limitando hasta, en algunos lamentables casos, servir únicamente para la organización de eventos sociales. En algunos casos, esta instancia sindical ha dejado de ejercer facultades importantes que le adjudican el Estatuto sindical, tales como la atención y trámite de asuntos y conflictos de trabajo, la gestión de plazas, prestaciones laborales y profesionales destinadas a los miembros de la Delegación, la creación de grupos de estudio, culturales o científicos, la demande de la eficiencia de los servicios médicos para los miembros de la agrupación, etc. Así pues, se observa que, contrario a los principios democráticos, las facultades importantes de algunas instancias de la organización sindical, tales como los Representantes de Escuela y los Comités Ejecutivos Delegacionales, han sido arrebatadas por miembros de la misma organización sindical. La vida democrática y la participación dentro de la dinámica organizacional del SNTE no debe iniciar desde las más altas jerarquías, sino a la inversa, debiendo replantearse de modo que las instancias de representación más cercanas a las bases tengan una trascendencia real en el funcionamiento de la organización.
En suma, considerando situaciones como las que en este escrito se han enunciado, es evidente que si se pretende hablar de un sindicato democrático, el SNTE debe subsanar algunas prácticas que impiden una democratización plena de la organización. Lo anterior sin duda pasaría no sólo por la modificación de los estatutos sindicales, sino, además, por la vigorización de los ya existentes. En materia electoral, deben buscarse los mecanismos para hacer que el voto individual y directo de cada miembro de la organización sea el vehículo para la elección de autoridades sindicales de alta jerarquía.  Si bien la figura de un delegado es –o debería ser– importante en diversas tareas sindicales, no debería ser el depositario de los votos de la base, pues éstos se simplifican en un solo sufragio perdiendo drásticamente su valor matemático y, además, corriendo el riesgo de contaminación de los intereses de las mayorías.  Al practicar el sufragio individual y directo, se estaría también eludiendo uno de los efectos negativos de la vida democrática: la tiranía de las mayorías, es decir, la relegación de quienes piensan diferente a los grupos mayoritarios.
En cuanto al funcionamiento de la organización sindical se deben fortalecer y hacer valer las facultades que tienen las diferentes instancias de representación, sobre todo aquellas más cercanas a las bases, tales como los Representantes de Escuela y los Comités Ejecutivos Delegacionales. De esta manera, al ampliar las posibilidades de acción para más actores, sin duda la vida democrática del sindicato se acrecentaría, evitando la centralización del diálogo y la toma de decisiones en los más altos puestos de gobierno y así generando un mayor interés de la base en el acontecer de la vida sindical.
*Rogelio Javier Alonso Ruiz. Docente colimense de Educación Primaria (Esc. Prim. Distribuidores Nissan No. 61 T.V.) y de Educación Superior (Instituto Superior de Educación Normal del Estado de Colima). Licenciado en Educación Primaria y Maestro en Pedagogía. 
Twitter: @proferoger85
REFERENCIAS
SNTE. Estatuto. México: Autor, 2013.
Fuente del Artículo:
http://www.educacionfutura.org/ideas-para-la-democratizacion-del-snte/
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EEUU: Los estudiantes de educación especial podrían ser mejor atendidos por menos, dicen los estudios

EEUU/06 de febrero de 2018/Por Tiffany Danitz Pache/Fuente: https://vtdigger.org

Los estudiantes de Vermont que necesitan educación especial podrían recibir un mejor servicio por menos dinero, según dos estudios encargados por la Legislatura.

Los legisladores utilizarán los estudios para elaborar nuevos enfoques para brindar y financiar servicios de educación especial.

Los estudios fueron realizados por la Universidad de Vermont y por District Management Group, una consultora con sede en Massachusetts especializada en la mejora de la educación pública.

El estudio UVM, que se centró en la financiación, descubrió que si bien Vermont es similar a otros estados de Nueva Inglaterra en la cantidad de estudiantes identificados que necesitan ayuda educativa especial, el estado gasta más por estudiante de educación especial que cualquier otro estado de la nación.

El estudio del Distrito de Administración de Prácticas de educación especial en Vermont descubrió que los cambios en la forma en que las escuelas identifican y satisfacen las necesidades de los estudiantes con dificultades (intervención temprana y emplean maestros más calificados) podrían mejorar el rendimiento estudiantil sin aumentar el costo.

Los dos estudios fueron comisionados para dar seguimiento a los hallazgos del informe Picus , un examen de 300 páginas sobre la educación y el gasto en Vermont. Entre los hallazgos del informe se encontró que si bien el estado gasta en exceso en educación en general, los gastos en educación especial son particularmente altos.

Nate Levenson, presidente del District Management Group, dijo que los hallazgos de los dos estudios deberían considerarse como uno solo.

«Los cambios financieros solo son posibles si cambias la forma en que atiendes a los niños», dijo, y agregó que tomaría de tres a cuatro años de esfuerzo de alto nivel para cambiar las prácticas educativas.

Los investigadores de la Universidad de Vermont descubrieron que el estado paga, en promedio, $ 22,000 adicionales por estudiante de educación especial por año, el doble de lo que pagaría si el estado estuviera más en línea con las estimaciones nacionales. Pero los autores del informe también dijeron que lo que está pagando el estado es apropiado para lo que está sucediendo en las aulas.

Los dólares actuales reflejan las prácticas actuales, dijo Tammy Kolbe, una de las autoras del Estudio de Fondos Verdes del Estado de Vermont para Educación Especial . «Déjenme ser muy claro, no necesitamos cortar la educación especial», dijo Kolbe.

Kolbe dijo que cambiar las prácticas educativas reduciría los costos a lo largo del tiempo. El estudio de UVM ha estimado que tomaría al estado cinco años establecer un nuevo curso para educación especial.

«Estos son nuestros estudiantes más vulnerables …», dijo Kolbe en una entrevista con VTDigger. «Si hay alguna indicación de que deberíamos reducir el gasto en esa población, debemos hacerlo con mucho cuidado para cumplir con nuestras obligaciones legales con estos estudiantes».

El modelo de paraeducador «no ha servido bien a los estudiantes»

Levenson dijo a los legisladores en una audiencia la semana pasada que los estudiantes de educación especial, que tienen un Programa de Educación Individual, podrían obtener la ayuda que necesitan a un costo menor. «En este momento, [en Vermont] la forma en que los planes de educación individual y la forma en que se brindan actualmente los servicios requiere que cada dólar se gaste para hacer eso», dijo Levenson.

Ambos estudios encontraron que Vermont no está detectando los problemas lo suficientemente temprano, y que se podrían hacer cambios para atrapar a los estudiantes con dificultades antes, hasta que lleguen al punto de necesitar educación especial.

La práctica ahora es enviar a los estudiantes con problemas directamente a la educación especial, donde son enseñados por educadores especializados y paraeducadores. Si el estudiante presenta un desafío de conducta, entonces la escuela depende aún más de paraprofesionales, dijo Levenson.

«El modelo [paraeducador] es caro y no les ha servido bien a sus estudiantes», dijo Levenson.

Una de las recomendaciones del grupo de Levenson es que las escuelas se centren en mejorar la calidad de la educación general, especialmente la alfabetización temprana, incluida la contratación de maestros especialmente capacitados para trabajar con estudiantes con dificultades, para que la educación especial no sea el único lugar donde puedan obtener ayuda adicional. .

Pero uno de los muchos problemas del sistema actual es la falta de flexibilidad en la forma de pagar por la ayuda adicional. Por ejemplo, si hay cuatro estudiantes en una clase con problemas de lectura similares, pero dos han sido identificados como que requieren educación especial, y dos no, los servicios para los cuatro estudiantes no se pueden combinar.

Entonces, la tendencia en las escuelas es agrupar a todos los estudiantes con dificultades bajo educación especial, porque es la única manera de obtener fondos para la atención adicional que se necesita.

Kolbe de UVM dijo que la identificación errónea no es «desenfrenada», pero es una desventaja potencial del actual sistema de reembolso.

«Este informe no trata de criticar la educación especial», dijo. «Nos pidieron que evaluaramos cómo sería una fórmula de financiación diferente y nos dijeron qué mirar».

La fórmula Kolbe dijo que se les pidió que estudiaran según el censo. Kolbe dijo que su descubrimiento fue que tal fórmula «podría estar mejor alineada con las prioridades políticas de Vermont». Pero la conclusión es que no existe una fórmula de financiación perfecta «.

El District Management Group presentó a los legisladores una serie de sugerencias sobre cómo brindar un mejor servicio a los estudiantes de educación especial por menos, al tiempo que mejora el rendimiento académico general, alivia la carga de trabajo del personal escolar y ayuda a los distritos a administrar mejor los costos.

El grupo estudió las prácticas educativas en 10 uniones supervisoras de Vermont, y descubrió que casi el 40 por ciento de todos los estudiantes de primaria tienen dificultades para leer, y sus maestros se sienten «mal equipados» para ayudarlos. El grupo encontró que los maestros de aula dependen demasiado de los paraprofesionales, muchos de los cuales carecen de los antecedentes docentes y / o la experiencia necesarios para ser eficaces. Testificando ante la Legislatura a principios de enero, Levenson dijo que las mejoras a la instrucción educativa general a nivel de la escuela primaria mejorarían los resultados en general.

Los estudiantes que no están leyendo a nivel de grado en tercer grado tienen dificultades para ponerse al día, y más tarde tienen un bajo rendimiento en todas las asignaturas. El énfasis debe estar en ayudar a los estudiantes con dificultades antes de que necesiten intervención en el nivel de educación especial, dijo Levenson.

El grupo de Levenson también examinó cómo los estudiantes reciben educación especial una vez que la necesitan. Con demasiada frecuencia, encontraron, los estudiantes son sacados de su clase regular por ayuda con sus problemas específicos de aprendizaje. Terminan perdiéndose en la instrucción vital en materias básicas. Sucede en todos los grados, pero los estudiantes de la escuela primaria, que con frecuencia son sacados de la clase para apoyo de lectura, sienten los efectos más. Levenson dijo que las escuelas deberían proporcionar tiempo de instrucción adicional todos los días para los estudiantes con dificultades.

Los autores del informe DMG criticaron el amplio uso de paraprofesionales y destacaron la necesidad de contar con «docentes altamente calificados», especialmente para los estudiantes con mayores necesidades.

El informe también se refirió a la creciente necesidad de expertos en la gestión del comportamiento, a medida que más y más estudiantes llegan a la escuela que sufren de trauma y con desafíos sociales y emocionales.

El informe de DMG dijo que sus cambios recomendados deberían ser «sin costo o menos costosos que las prácticas actuales». Las recomendaciones requerirían una inversión en desarrollo profesional y en personal.

Karen Edwards , quien dirige la División de Apoyo Integral para el Aprendizaje de la Agencia de Educación, dijo que tales cambios complejos requerirán una coordinación cuidadosa de la instrucción básica, la intervención y el apoyo intensivo para los académicos y el comportamiento.

Becas en bloque para educación especial

El estudio de UVM se centró en una propuesta para cambiar el financiamiento de educación para necesidades especiales con la implementación de una subvención de bloque censal, que proporcionaría fondos para cada estudiante en el distrito escolar, no solo educación especial. Permitiría a los distritos más flexibilidad para satisfacer las necesidades de los estudiantes al proporcionar fondos para ayuda adicional para los estudiantes con dificultades antes de que necesiten un IEP. Los estudiantes con necesidades extraordinarias recibirían fondos adicionales.

El estudio de UVM mostró que dentro de los cinco años posteriores a la implementación del programa de subsidios en bloque del censo, el estado podría ahorrar hasta $ 83 millones, en dólares de 2016.

Pero Nicole Mace, directora ejecutiva de la Asociación de Juntas Escolares de Vermont, advirtió que los distritos locales podrían terminar compensando la diferencia. La ley exige que los distritos escolares brinden los servicios solicitados en un IEP, dijo ella.

El estado ahora financia 60 por ciento del costo a un distrito escolar local de proporcionar servicios educativos especializados a los estudiantes en un IEP. Los estudiantes con mayores necesidades pueden costarle a un distrito escolar más de $ 50,000 al año, 90% del cual es reembolsado por el estado.

«Un cambio a un modelo basado en el censo que redujo la asignación de educación especial sin una disminución acorde en la necesidad de servicios haría subir los costos de educación especial al gasto educativo local», dijo Mace, agregando que podría significar un aumento dramático en las tasas impositivas locales debido a un mayor gasto por alumno.

Kolbe dijo que la subvención del bloque del censo no es necesariamente la mejor manera de avanzar y ciertamente no es la única manera. «Hay muchas maneras de financiar la educación especial, todos los estados tienen diferentes modelos y ninguno de ellos es perfecto. Todos ellos tienen fortalezas y debilidades «, dijo. «El desafío es encontrar un sistema de financiación que funcione con las prioridades de política de Vermont en este momento: apoyo para la intervención temprana y apoyo en un entorno de educación general en la mayor medida posible».

Fuente de la Noticia:

Special education students could be better served for less, studies say

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Evaluar a los docentes, no implica mejorar la educación

Por: Jesús Andriano

La educación es una acción eminentemente humana asociada al acontecer histórico, durante siglos se ha vinculado al progreso social de cada región; en el caso de México el artículo tercero constitucional, establece los criterios y objetivos generales del sistema educativo, orientados en el progreso científico, los valores nacionales, la convivencia humana, la laicidad y el desarrollo de los ideales de fraternidad e igualdad, cuyo objetivo es la universalidad de la educación básica. Durante años la imagen del docente en la sociedad, estaba asociada al resultado de los alumnos, señalar cual era la mejor escuela, era sinónimo del balance que los padres hicieran al desempeño de cada docente a partir de los resultados de acreditación de los alumnos.

En la presente administración el gobierno federal implanto la reforma educativa, con el objetivo de mejorar los resultados y propiciar una educación de calidad; dicha reforma se convirtió en un objetivo transversal, su intención se enfocó en el mejoramiento del servicio educativo que se ofrece, en fortalecer la equidad, asegurar y garantizar la calidad de la educación pública obligatoria para todos los mexicanos; así como en la creación de un Sistema Nacional de Evaluación Educativa, que fuera el encargado de regular el ingreso, permanencia y promoción de los mejores docentes, respetando el marco de Ley de Servicio Profesional Docente; con respecto al desempeño docente, la intención de la reforma educativa fue ambiciosa, se consideró que mediante un concurso de oposición, los problemas educativos iban a disminuir, y como consecuencia los resultados en las evaluaciones estandarizadas mejorarían; se apostó por el resultado, y no por el proceso; se utilizó la evaluación como una acción remedial, con la finalidad de dar solución a los problemas estructurales del sistema educativo.

La evaluación docente en el trascurrir de la reforma educativa, se ha distinguido por una serie de imprecisiones ya reiteradas, que colocan en entredicho la veracidad o pertinencia de la misma; sin embargo, evaluar a los docentes no es una actividad propia de la reforma educativa, en los años setenta y principios de los ochenta, la SEP se interesó por la recolección de información en las escuelas, mediante un censo se identificaron los avances en materia de aprendizaje de los niños, mismo que reflejaba de alguna manera el desempeño de los docentes; en la década de los noventa, se desarrollaron y aplicaron pruebas sobre el factor aprovechamiento escolar del programa carrera magisterial, la intención se concretó en elevar la calidad de la educación, a partir del reconocimiento y  pago de estímulos y compensaciones a los docentes con mayor puntaje; sin embargo aquellos docentes que no alcanzaran el estándar, no tenían la posibilidad de obtener un reconocimiento laboral, ni económico, ni mucho menos la posibilidad de estar matriculados en un curso de capacitación para mejorar el desempeño profesional; ante dicha iniciativa por elevar la calidad de la educación, la evaluación se puntualizó como la alternativa fundamental para mejorar el desempeño de los docentes. En esa misma década se aplicaron las pruebas internacionales TIMSS (1995), así como la del Laboratorio Latinoamericano para la Evaluación de la Calidad de la Educación (1997) y PISA (2000).

A partir del Acuerdo de Cooperación México-OCDE para mejorar la calidad de la educación en el 2008, se elaboró un diagnóstico de la situación educativa, mismo que sirvió para comparar los resultados con países miembros de la OCDE. En dicho diagnóstico, se publicó el informe “Mejorar las escuelas. Estrategias para la acción en México” en él se anunciaron quince recomendaciones para mejorar los resultados de los estudiantes y consolidar la calidad de la profesión docente, entre las que se distingue:

  • Definir la enseñanza eficaz.
  • Mejorar la evaluación inicial docente.
  • Abrir todas las plazas docentes a concurso.
  • Mejorar el desarrollo profesional.
  • Evaluar para ayudar a mejorar.

En la actualidad, los organismos internacionales, exteriorizan su opinión respecto a la educación, algunos de ellos, particularmente los que financian los proyectos educativos, se mantienen atentos e interesados por homogeneizar la docencia, asumiendo que el desempeño docente va de la mano con los modelos de educación estandarizados, enfocados en la calidad de la educación.

En el 2011 como parte de la Alianza por la Calidad de la Educación entre las autoridades educativas y el gremio sindical (SEP-SNTE) se acordó profesionalizar a los maestros y autoridades educativas; la firma del acuerdo, formalizó el concurso de oposición para el ingreso y promoción, con la intención de fortalecer la planta docente y seleccionar a los mejores candidatos para ser docentes.

A cuatro años de la aventura por mejorar la calidad de la educación, la evaluación docente se convierte en el eje rector de la política actual; a esta altura resulta necesario realizar una distinción entre una evaluación que ha sido y es utilizada para justificar las decisiones de una política pública, que sirve como herramienta de control y una evaluación como estrategia formativa, que conlleve a visualizar las condiciones y necesidades de profesionalización docente. Cuando la reforma no funciona en la práctica como se había planeado, la sociedad suele hacer comentarios sobre el sentido que tiene un cambio en el modelo educativo; evaluar el verdadero efecto de las propuestas de una reforma, es una acción que requiere un minucioso seguimiento, y congruencia entre las palabras de los políticos y las necesidades institucionales que son más, que complejas. En un año electoral el desarrollo de la evaluación, tiende a matizarse, hoy se aprecia un cierto consenso en la idea de que el fracaso o el éxito de la reforma, va a depender de los diferentes informes que se emitan con las bondades de lo que implica evaluar, para mejorar el desempeño de los docentes.

El panorama de la evaluación no es alentador, desde su implantación hasta el momento, se prioriza el nivel de aplicación y aprobación de un examen y no así las características y necesidades de cada una de las escuelas, pareciera que importa más, el número de evaluados, que el propósito de profesionalizar; conviene subrayar que la evaluación docente, debe constituirse como un aspecto articulado de acciones, dando pauta a la diversidad y características del contexto y a la dinámica de una política educativa congruente al desarrollo social y cultural; en este sentido, considero que mejorar no es medir, medir es una condición de la evaluación, y para mejorar no propiamente necesitamos evaluar.

Fuente del Artículo:

Evaluar a los docentes, no implica mejorar la educación

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No es verdad, señor secretario

Por: Manuel Gil Antón

Citando a Bismarck: “Nunca se miente tanto como antes de las elecciones”, el secretario de Educación Pública, Otto Granados, escribió en El País, el 19 de enero, un artículo alertando sobre el riesgo que significa revertir la reforma educativa. Y tiene razón. Hay un amplio mercado de enunciados falsos que descansan en uno de los peores vicios en los debates sobre lo importante en el país: la simplificación que conduce al maniqueísmo. Al blanco o negro.

Las campañas electorales (la primera mentira es que sean precampañas, pues no anteceden a nada que no será lo mismo que ahora) son espacios fértiles para timar a quien se deje, en aras de obtener votos. Las falacias no surgen por generación espontánea. Sus cimientos descansan en lo que, con paciencia, se ha sembrado a lo largo de los años.

Es preciso desmontar su apariencia de nítida verdad. 1) No es cierto que todos quienes critican a la reforma educativa actual lo hagan porque anhelan el retorno al pasado, a ese tiempo en que —arma el oficialismo— se heredaban o vendían las plazas, cuando la lealtad sindical era el único camino para conseguir trabajo y ascensos, y existía un páramo pedagógico gris: la pura memoria. La crítica a la reforma deriva, en muchos casos, de la urgencia de una transformación educativa a fondo, de lo que la que así se llama en nuestros días está muy lejos siquiera de imaginar: hay desacuerdo con lo que se ha propuesto y llevado a cabo, porque no conduce, señalan, a la ampliación de los espacios para incrementar el aprendizaje.

Esos cuestionamientos discrepan de lo hecho, no porque consideren que no se precisa, y urge, la transformación de la experiencia educativa actual, sino a causa del análisis, fundado, de concepciones erróneas y procesos desacertados.

2) Se miente al decir que los críticos, así, en general y sin matiz, rechazan la evaluación pues están en contra de la valoración del qué hacer del magisterio. No: lo que ocurre, argumentan los escépticos, es que la evaluación es muy importante, pero no como mecanismo laboral de control, desconectada de la práctica cotidiana. Objetan el uso de la evaluación, el preponderante lugar que se le otorgó como n, siendo un medio, y reclaman otro modo de ubicarla en un proceso de cambio.

3) Se embauca a la audiencia si se arma que quienes objetan la calidad de la evaluación son emisarios del pasado. Al contrario: consta que muchos buscan el futuro, y proponen modalidades en que la cofinabilidad y validez de los procesos de ponderación de la labor docente sea real. Hoy, tal como se hace, en los tiempos y cantidades que la reglamentación estipula, no lo es. Carece de idoneidad para calificar y clasificar a los no-idóneos y es insatisfactoria para determinar a los destacados. Es un termómetro con que se pretende medir la presión de las llantas de un camión.

4)No se vale armar, es una estafa, que los que piensan distinto a los reformistas de hoy, y consideran indispensable repensar a fondo lo hecho dados los daños generados en las comunidades educativas, comentan “un abuso inmoral y grosero en contra de los niños de México”.

Hay mucha soberbia si lo que alguien considera correcto se postula como la única ruta al progreso del país. Generar las condiciones para que el cambio de gobierno permita una revisión a fondo de una reforma que se concibe, por sus autores, impecable, es necesario. Reformar la reforma, con todo lo que implique, no es estar en contra de la educación. Es armar a la crítica como a herramienta democrática. La mentira abunda: el artículo del secretario lo advierte y, qué paradoja: no advierte que su escrito es un ejemplo claro de lo que denuncia.

Sin citar a nadie, se puede decir que: “nunca se miente tanto como cuando se busca conservar el poder, y sus canonjías, a toda costa”.

Fuente del Artículo:

No es verdad, señor secretario

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