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PRESENCIA MILITAR DE ESTADOS UNIDOS EN ÁFRICA

ÁFRICA / www.es.news-front.info/ 10 de Enero de 2018

Un analista dijo hoy que la presencia de Estados Unidos en África es peligrosa y contraproducente, y también que depende del Congreso, los medios y la opinión pública revisar el enfoque de política del Pentágono en ese continente.

Antes de que termine enero, el Departamento de Defensa tiene programado publicar los resultados de su investigación sobre la muerte de cuatro soldados estadounidenses en Níger.

Sin embargo, el informe en sí plantea muchas preguntas: «¿Qué está haciendo Estados Unidos en África? ¿Cuáles son los objetivos y los intereses que impulsan una política que está cada vez más militarizada?

‘¿Por qué Estados Unidos está reduciendo su compromiso con el desarrollo económico y los derechos humanos en África?’ dijo Salih Booker, director ejecutivo del Centro de Política Internacional, con sede en esta ciudad capital.

«La huella militar de EE. UU. Es mucho más grande que la mayoría de los miembros del Congreso, y mucho menos la gente de EE. UU., Podría haberse imaginado», dijo Booker en un artículo publicado por el sitio web de The Hill.

«Estados Unidos tiene más de 800 soldados en Níger solo, junto con una base de drones y otra en construcción», dijo.

«Se estima que hay 6.000 soldados en África, y muchos más se turnan para misiones de entrenamiento, ejercicios militares o programas de tutoría y educación», dijo.

Un portavoz del Pentágono le dijo al periodista independiente Nick Turse que el ejército estadounidense llevó a cabo 3.500 de esas misiones en 2016, un aumento de casi veinte veces desde que el Comando de África de los Estados Unidos, conocido como AFRICOM, se lanzó hace casi una década.

Mientras tanto, después de una sesión informativa del Secretario de Defensa James Mattis, el Senador de la República Lindsay Graham (Carolina del Sur) indicó que se debería esperar más, no menos, la actividad militar de EE. UU. En África en los próximos meses y años.

«Antes de duplicar la intervención militar, deberíamos considerar si este enfoque funciona para promover la paz y la estabilidad en África o simplemente empeorar una mala situación», dijo Booker.

En su opinión, el activismo militar de EE. UU. Ha hecho poco para frenar el terrorismo en África, como el grupo nigeriano Boko Haram, que desde 2015 aumentó sus acciones a este y a otros países de la cuenca del Lago Chad.

Booker dijo que de los 54 países de África, el presidente Trump nombró embajadores a solo cinco.

«Casi un año después de su administración, todavía no hay nadie en el Departamento de Estado a cargo de desarrollar e implementar una política coherente de Estados Unidos para África, lo que representa un debilitamiento del compromiso civil en el continente», dijo Booker.

Los informes indican que en Níger, uno de los países más pobres del planeta, el gobierno de EE. UU. Gastó más en los últimos dos años en estrategias antiterroristas no probadas ($ 88 millones) que en ayuda humanitaria ($ 79 millones) o ayuda alimentaria. ($ 49.9 millones).

Fuente: https://es.news-front.info/2018/01/08/presencia-militar-de-estados-unidos-en-africa/

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¿Cómo terminará el capitalismo?

Por: Fander Falconí

Arthur Schopenhauer, pensador prusiano de la primera mitad del siglo XIX, es considerado el más pesimista de los filósofos. En nuestro tiempo, no ha faltado quien considere al alemán Wolfgang Streeck como el más pesimista de los sociólogos.

En su libro ¿Cómo terminará el capitalismo?, Streeck (2017, Ensayos de un sistema fallido, Verso, Nueva York) predice que tras la caída del capitalismo, vendrá una era caótica para la humanidad, una especie de Edad Media. Aunque uno no comparta tan desesperanzador final y tampoco el determinismo social, hay que admitir que su análisis del capitalismo es impecable. Streeck era poco conocido hasta que algunas de sus predicciones se cumplieron con la crisis de 2008 y muchos empezaron a leerlo.

Streeck afirma que ya estamos viviendo la descomposición del capitalismo, con las crisis periódicas que vive este sistema desde 1973. Cada crisis se ha arreglado tapando un hueco del barco que se hunde, pero abriendo otro. Cada medida tomada para salvar el capital, resulta perjudicial para la mayoría de la población, y viceversa. Los gobernantes no pueden alcanzar un término medio, porque el desequilibrio entre economía y política es intrínseco al sistema capitalista. El descontento acompaña a la ganancia.

El sociólogo cree que desde la crisis de 2008, entramos en la última manga de esta loca carrera desbocada. Como un profeta apocalíptico, hasta nombra a los tres jinetes del apocalipsis capitalista: estancamiento económico, deuda y desigualdad. Claro que el capitalismo no admite su final y emprende programas sociales que son una burla: para combatir el desempleo, establece programas de subempleo.

La desigualdad ha llega a una fase en la cual los más ricos han olvidado que su riqueza depende de la supervivencia de un enorme sector poblacional, que es a la vez productor y consumidor de sus bienes y servicios. A veces, se presentan como filántropos y así alcanzan legitimidad social. La sociedad no necesitaría filántropos si los ricos pagaran sus impuestos.

Como cada vez es más difícil compaginar capitalismo y democracia, aparecen nuevas formas para burlar la voluntad popular, como la teoría de que hay que dejar que los expertos decidan sus cosas. Los médicos deciden cuánto cuesta una consulta y los banqueros deciden cuánto pagar de interés. Al fin y al cabo, esa costumbre de dejar que los expertos sean juez y parte es igual en el poder legislativo: los legisladores legislan hasta sobre sus propios sueldos.

El capitalismo de posguerra (1945-1973), según Streeck, dependió de cierto equilibrio entre la política de los trabajadores y las necesidades de las economías nacionales. Desde 1973, las clases dominantes optaron por la globalización. Ahí nace el neoliberalismo.

No importa al neoliberalismo el aumento de la desigualdad si hay más ganancia para los capitalistas. Si baja el poder adquisitivo dentro de un país, no importa porque los bienes se venderán en el exterior. Estamos en la era de la globalización. Ahora los Estados están dentro de los mercados, ya no los mercados dentro de los Estados.
Al globalizarse, la banca ya no tiene controles nacionales, es supranacional. La democracia ya no existe, ha sido sustituida por una auténtica plutocracia (del griego ‘plutos’: riqueza). La seudo democracia actual ya no redistribuye la riqueza, solo aparenta ser el gobierno del pueblo (‘demos’).

Para olvidar nuestra desgracia, el sistema respalda recursos como la fe en un futuro mejor o tolera el uso de amortiguadores ilegales, como las drogas. El sistema incentiva una droga de su propia creación: el ‘shopping’.
Nunca hemos estado mejor, dice el neoliberalismo. Nunca hemos estado peor, responden los trabajadores. No se puede dialogar así. Aunque no predijera el caos, la tesis del alemán se queda en la denuncia, bien fundamentada es cierto. Pero no hay síntesis.

Fander Falconí Benítez: economista ecológico y académico ecuatoriano. Actualmente es ministro de Educación de Ecuador.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=236033&titular=%BFc%F3mo-terminar%E1-el-capitalismo?-

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La suprema corte mediática

Por: Fernando Buen Abad Dominguez

Están asesinando en público el “debido proceso”, están aniquilando el principio de la inocencia, la reserva de la dignidad y la garantía de la privacidad. Están avasallando los derechos fundamentales y están produciendo una mezcla monstruosa de persecución y condena, ilegales e ilegitimas, con premeditación, alevosía, ventaja y en público. Un delito de “lesa humanidad” cometido con impudicia e impunidad desaforadas. Es el rol actual de los “mass media” burgueses.

Está desarrollándose una fase aguda (peligrosísima para las democracias) de las emboscadas “políticas” mafiosas, que usan el linchamiento mediático contra todo lo que les presente oposición o razón crítica. Esta creciendo una fase monstruosa del odio burgués que, desde sus máquinas de guerra ideológica, expresan la lógica de los empresarios que se adueñaron de los gobiernos -y de la totalidad de los “medios de comunicación”- para ejercer venganza vil, “periodismo de guerra”, tráfico de calumnias, acusaciones infundadas, falsificación de imágenes, guerra psicológica y veredictos espurios dichos con la soltura de los ignorantes a que nos tiene acostumbrados la farándula mediática e informativa oligarcas.

Ser juez, hoy, se vuelve una vergüenza agravada. En los casos, excepcionales, de profesionales con mediana conciencia de Justicia Social y defensa de la dignidad humana, debe ser pesadísimo el paisaje de colegas que sucumben a los mandatos de los “jefes” que los hunden en la servidumbre más perniciosa e irreparable. Y no son pocos. Se trata de un espectáculo patético en el que una vida de estudio y trabajo se rinden ante el capricho del odio donde sacrifican para siempre nombre, prestigio y conciencia y alguna vez tuvieron. Todo a cambio de “centavos”.

A las mafias mediáticas parece que nada les satisface, que les queda chico el dominio actual sobre gobiernos y gobernantes cocinados en caldos de fraudes y corrupción estructural. Ya nada los “llena”. Para los fines del odio burgués los funcionarios, paridos desde los “medios”, son gerentes doctorados en ineficiencia y, por eso, la burguesía se ve impelida a intervenir directamente en el “poder judicial” para asegurarse de que logrará cumplir su cometido de linchamiento sin importar qué leyes hubiere que deformar, degenerar o pisotear. Para eso cuentan con payasos “letrados” hambrientos de banalidad publicitaria, palmaditas en la cabeza y propinas gordas. Y abundan.

No deja de ser llamativa la “velocidad” acelerada por el odio de la “justicia” cuando hay casos que se dirimen en las pantallas televisivas. Contrario a la “tradición” ineficiente de jueces y leguleyos, capaces de demorar eternamente juicios de personas “pobres” o trámites simples… cuando hay tufo de fama mediática se convierten en sagaces tratadistas de la jurisprudencia con velocímetro ultrasónico. Son rapiditos para popularizar el uso de la “justicia” como herramienta de la venganza burguesa. Son permisivos voluntaristas cuando se trata de filtrar imágenes y expedientes que ensucien la dignidad y la vida misma de las personas victimadas. Son la barbarie lenguaraz cuando se trata de suprimir el derecho a la privacidad, el debido proceso y la presunción de inocencia para que reine en su esplendor la obscenidad de la sentencia y la condena dictada en las pantallas (y sus adláteres) por los tiempos televisivos y la premura del odio oligarca.

Un juez, suponemos sin ingenuidades idealistas, debe proteger a las personas que están a expensas de sus procesos y veredictos. Incluso en los casos de flagrancia, un juez debe ver por la precisión conceptual y técnica de la sanción, debe ser celosos del escrutinio de los hechos, de la tipificación del delito y de la axiología indispensable del veredicto para que se constituya en fortaleza moral de la comunidad y de ninguna manera en escarnio o injusticia. Uno supone, sin ser un bobo útil, que debe primar el rigor de la ética encarnada en en el trabajo arduo y complejo de un juez y de sus equipos, que faltar a ese rigor es lastimar a las víctimas y ser injusto también con los culpables. Eso no repara el daño ni resarce a la sociedad de los daños hipotéticos.

Ha costado mucho a la humanidad construir márgenes de confianza sobre la Justicia y sobre sus expertos. Ha costado mucho en un mundo donde reina la anarquía de la impunidad amasada por la clase dominante contra la clase trabajadora. Ha costado mucho desarrollar una cultura de la Justicia y mucho también hacerla clara y hacerla rápida. Incluso con todos sus fracasos reales y concretos, con la injusticia errática y corrupta del sistema judicial en sociedades divididas en clases, con la injusticia lacerante en la demora de los trámites y de los juicios, con la injusticia consustancial a un sistema de castigos que no reparan con puntualidad ni velocidad los daños a las víctimas… con todo eso, el muy poco prestigio que ha logrado la justicia del sistema imperante, se va a la basura gracias a la estupidez política de las jaurías neoliberales dispuestas a destruirlo todo para saciar su avaricia y usura. Y hay jueces que lo permiten, lo celebran y los ejecutan.

Más que nunca ésta es la hora de los pueblos. Es la hora en que se debe analizar de fondo todo aquello que viene ocurriéndonos, a escala mundial y a escala regional, por la metástasis del neoliberalismo infectando su putrefacción en todas las escalas de la vida en sociedad y de la vida en lo particular. Con el paso del tiempo se hace más urgente la creación de fiscalías populares especializadas en delitos comunicacionales. Fiscalías populares capaces de iniciar una corriente crítica del maridaje mafioso que viene destruyendo los últimos reductos de justicia, y sus nociones más fundamentales, que pudieren quedar en la estructura judicial del capitalismo.

Es un delito exhibir a personas en transito de procesos judiciales, por más que genere mucho “rating”. Es un delito exhibir a personas heridas o fallecidas para satisfacer morbos mediáticos patológicos. Es un delito emitir juicios “mas media” sobre la inocencia o la culpabilidad antes o durante el debido proceso. Es un delito acusar a cualquier persona saltándose la presunción de inocencia y saltándose las evidencias con su respectiva diversidad de enfoques y valoraciones éticas, jurídicas, políticas y sociológicas. Es un delito destruir el prestigio y el buen nombre de las personas sin asumir el responsabilidad social alguna y convirtiendo el drama de otros en negocio de odios y revancha de clase. Es un delito usar los medios concesionados por los pueblos para atacar a los pueblos en sus bases culturales y jurídicas más preciadas y es un delito obrar con alevosía propagandista para beneficiar los intereses de una secta gobernante. Como, por ejemplo, hicieron con “Frida-Sofía”, niña mexicana inexistente bajo los escombros donde nunca estuvo. Ni una palabra de los jueces, por ahora.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=233953&titular=la-suprema-corte-medi%E1tica-

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La lotería, enajenación de las masas indocumentadas

Por: Ilka Oliva Corado

No existe en Estados Unidos el sueño americano ni el sueño dorado, ni ningún otro tipo de sueño que no sea el del cansancio físico y emocional antes, durante y después de las extenuantes jornadas laborales que vive el indocumentado.

Partiendo de ahí, de una mentira, de la decepción que queda al descubrir el montaje mediático y estructural que nos dice que en Estados Unidos los sueños se hacen realidad y que es el mejor país del mundo para vivir, el indocumentado queda en un estado de desahucio perenne. Masas de moribundos que pensaron que en Estados Unidos encontrarían techo, comida y oportunidades de desarrollo quedan en el limbo de los olvidados; como los afros y sí, también, anglos que luchan su sobrevivencia en las alcantarillas de las grandes urbes. Parvadas que fueron engañadas y traicionadas por todos los que de una u otra manera alaban y hacen eco de una falsa realización y comodidad que brinda el país.

Aparte de la religión y la fe, como manipulación y sedativo constante que repican en las estaciones de radio y televisión con series como «La Rosa de Guadalupe» y las series de los libros de la biblia, están el alcohol y las drogas que son insuficientes para la angustia que viven cada fin de mes las masas indocumentadas.

Vivir en Estados Unidos no es barato y si se habla de pagar los gatos de rentas y sobrevivencia en el país y aparte ajustar para las remesas semanales, estamos hablando de una presión emocional que repercute físicamente en los jornaleros. Un estado de alarma constante, depresión severa, estigma, frío, hambre; angustias que se convierten en enfermedades que no pueden curar en los hospitales porque no hay lugar para ellos. Se instalan pues en esos cuerpos cansados de tanto trabajo y de tanto dolor.

La lotería se presenta como la cura a todas las angustias y enfermedades, y en esto hacen eco los medios en español; una y otra vez invitan a la comunidad latina que en su mayoría es indocumentada, a invertir en boletos de lotería porque el premio es millonario y como en un cuento de hadas tomado de Disneylandia recrean en reportajes de diez minutos en los noticieros, lo que le podría cambiar la vida a un paria si se gana la lotería. Todo en esos 10 minutos se convierte en magia, en alegría, en salud, en abundancia. Le inyectan al televidente el gen de la felicidad y la ilusión.

Es muy difícil mantenerse alerta y al margen de estos engaños, y son millones los que desesperadamente acuden a las tiendas a dejar lo de su comida en boletos de lotería, diariamente. No es un dólar, no son dos dólares, compran en boletos lo del pago de la luz, lo del agua, el dinero reservado para la comida de la semana. Fuera de sí y orándole a sus dioses, muchon lloran de fe cuando reciben el boleto de las manos del cajero. Y orando y haciendo promesas regresan a los cuartos que alquilan en edificios en mal estado donde solo son capaces de vivir los latinos, por su situación legal y económica.

Y sueñan con comprar casas, comprar carros, sacar a sus familias de la pobreza, viajar por el mundo, poner negocios y darse la comilona que nunca se han dado en sus vidas, hasta reventar.

Muchos realizan rituales con los boletos, los llevan a bendecir a la iglesia, le pagan al pastor o al sacerdote para que vaya a sus casas y les dé una bendición especial, porque seguros están que Dios es poderoso y que realizará los deseos de sus corazones, porque Dios sabe que han sufrido y que ya les toca ser felices, porque Dios sabe que son sus hijos de buena fe, porque Dios sabe, sabe, sabe todo lo que desde el patrón patriarcal les han inyectado para manipularlos desde la infancia.

Llega el día del sorteo y no ganaron la lotería, una estocada les pega en el corazón que sangra moribundo, se revuelcan llorando de decepción, mientras ven el recibo de la luz, del agua y les repica el teléfono con el dueño del edificio cobrándoles la renta. El caos se apropia de ellos, y muchos violentan a sus hijos, les gritan, les pegan, desquitándose con ellos por la mala suerte de no haber ganado la lotería.

Muchos otros se internan en el alcohol y las drogas y quienes tienen fe hacen de la iglesia su morada. Hasta que avista otra vez el sorteo y de nuevo la angustia por su miseria económica y la ilusión por realizar el sueño americano y ser la envidia de sus amigos y familiares, los hace caer de nuevo en el abismo profundo de la compra de los boletos de la lotería. Una historia sin fin porque la lotería funciona gracias a la miseria creada por el sistema del capital que entre más pobres las masas, más ganan las mafias que trafican con la felicidad en nombre de la comodidad económica en el país del inexistente sueño dorado.

Audio:https://cronicasdeunainquilina.files.wordpress.com/2018/01/la-loterc3ada-como-enajenacic3b3n-de-las-masas-indocumentadas.m4a

 

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Oaxaca: neocorporativismo y privilegios.

Por : Carlos Ornelas.

En El acertijo de la legitimidad: por una democracia eficaz en un entorno de legalidad y desarrolloLuis Rubio y Edna Jaime analizan las trabas que inhiben la puesta en práctica de la democracia y el Estado de derecho. Esas usanzas afectan el desarrollo del país. El neocorporativismo es una de estas rémoras.

El neocorporativismo se distingue del corporativismo del régimen de la Revolución Mexicana en que aquél se basaba en la subordinación de los órganos corporativos, en especial los grandes sindicatos, al poder presidencial. En el de nuevo cuño, los líderes —también llamados caciques— defienden sus canonjías y buscan la supervivencia por medio del chantaje y la amenaza.

En el corporativismo antiguo, el Partido Revolucionario Institucional —y las secretarías de Estado en el caso de sindicatos de trabajadores gubernamentales— asumían el control de dirigentes y administraban los incentivos —zanahoria y garrote— con el propósito de mantener a los agremiados bajo el dominio del gobierno. En el neocorporativismo, en especial tras la alternancia en el poder del PRI al Partido Acción Nacional, los líderes alcanzaron mayores grados de autonomía del poder del Estado. Alteraron, como diría Anthony Giddens, la dialéctica del control.

En el caso del sistema educativo mexicano, esa alteración desembocó en el crecimiento del poder de los líderes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y de la facción disidente, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Para mantener su poder y dominio sobre los maestros, esos caciques buscaban aumentar los ingresos de sus agremiados.

El poder de los grandes jefes del SNTE, como Jesús Robles MartínezCarlos Jonguitud Barrios y Elba Esther Gordillo, se les agotó cuando rebasaron los intereses institucionales del Estado o hicieron enojar al Presidente en turno.

Los líderes de las fuerzas disidentes ganaron poder con movilizaciones de masas, no como dádiva de gobernantes. Por eso lograron escalas de autonomía mayores. Hicieron de la huelga, la coacción y la intimidación medios para conquistar prerrogativas para ellos y para sus agremiados. Las ganancias de los cabecillas de la sección 22 del SNTE, de Oaxaca, son notorias.

Por ejemplo, Excélsior (20/12/2017) reportó que el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca repartiría, como incentivo navideño, 12 mil maletas AT Meridian, de mil 800 pesos cada una, a trabajadores de la educación oaxaqueños, en recompensa por “sus logros sindicales”. Los recursos provinieron del erario federal.

Aunque no es del todo cierto, los líderes de la S-22 presumen que la entrega de más de tres mil plazas de base representó su mayor logro en los primeros meses de gobierno de Alejandro Murat. También alardean que el IEEPO contrató a 803 egresados de las 11 normales de Oaxaca. Pero ocultan que aquéllos y éstos tuvieron que presentar exámenes de ingreso. Luego viene la amenaza: frenar tratos con Murat hasta que resuelva sus demandas, en especial, el cese del director del IEEPO, Germán Cervantes Ayala. Sin embargo, reclaman continuar las reuniones “para negociar la recuperación del control de la educación” (El Universal 2/1/2018).

A pesar de que el gobierno federal arrebató a los líderes del S-22 grandes porciones del control que ejercían, éstos todavía tienen capacidad de imponer condiciones. Ya anunciaron su calendario alterno y huelgas. No les interesa el derecho de los niños a la educación. Tal vez se sientan protegidos por el eco de las campañas políticas y piensen que el gobierno no les descontará los días que paren labores. ¡Ya veremos!

La CNTE, con sus tácticas neocorporativas, no sólo busca persistir como opción sindical, sino también mantener privilegios. Este 2018 será un año de definiciones.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/opinion/opinion-del-experto-nacional/2018/01/07/1212022

Imagen: https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQCmM7fCEK3FBmGcRGOPPdtE9jGJasgmML9Q0YrJOYAbKV6A1Km

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Reseña de Película: Al Maestro Con Cariño Parte 2.

América del Norte/Estados Unidos.

Es una película estadounidense de 1996 para la televisión, lanzada por la cadena CBS. Se trata de una secuela de la exitosa película británica 1967, To Sir, with Love. Al igual que la historia original, el filme se ocupa de cuestiones sociales en una escuela de un centro urbano. Fue dirigida por Peter Bogdanovich (su primera película hecha para la TV) y cuenta una vez más con el papel estelar de Sidney Poitier retomando el papel de Mark Thackeray.

A diferencia de la primera película, esta secuela se basó en muy pocos elementos del libro homónimo de E. R. Braithwaite que le dio origen (salvo las obvias caracterizaciones), y su éxito comercial fue notablemente menor. Sin embargo, buena parte del elenco de 1967 volvió a reaparecer en esta segunda producción.

La historia es una especie de continuación cronológica de la anterior: después de treinta años enseñando en Londres, Mark Thackeray se jubila y regresa a su natal Chicago. A pesar de ello, aún tiene un reto académico similar, al llegar a educar a los niños de una escuela de una ciudad del interior, donde demuestra su capacidad para resistir la adversidad.

Mark Thackeray (Sidney Poitier) es un ciudadano de las Indias Occidentales Británicas, que en la película de 1967 tomó un puesto de profesor en una escuela del East End de Londres. Él pasó veinte años enseñando y diez en las funciones administrativas. Ha sido profesor de los hijos de sus antiguos alumnos, y ahora se retira.

Antiguos alumnos de Thackeray, Pamela Dare y Barbara Pegg (Judy Geeson y Lulu retomando sus papeles de la película original), han venido a la fiesta de despedida. Thackeray anuncia que se va para una escuela del centro de la ciudad de Chicago, donde enseñará de nuevo. En Chicago, se encuentra con su ex colega Horacio Weaver (Daniel J. Travanti) quien es el director de la escuela. Thackeray se entera de que hay una clase A con buenos estudiantes y una clase H (por «horror») para los estudiantes «marginados». Él convence al director que le permita tomar la clase H como profesor de historia. Sus nuevos alumnos son estudiantes hispanos, negros y blancos que son ruidosos, rebeldes y empeñados en comportamientos destructivos. Como hizo en Londres, él comienza enseñándoles el respeto por los demás. Se dirige a ellos como el señor X o la señorita Y, y espera a ser llamado el Sr. Thackeray o Sir (de ahí los títulos).

Poco a poco se entera de sus historias personales: Wilsie (Christian Payton) es el líder de la banda que protege a su hermano menor. Otra es una mujer afroamericana que lucha doblemente contra los prejuicios. Evie (Dana Eskelson) está creciendo sin padres y esconde esto para evitar ser adoptada. A diferencia de la película británica, no hay enamoramiento con él entre sus alumnos, pero una compañera maestra Louisa Rodríguez (Saundra Santiago) lo admira.

También aprendemos un poco de la historia del Sr. Thackeray. Siendo un adolescente en la Guayana Británica, se enamoró de una chica de Chicago cuyo padre había llegado a construir un centro comercial. Perdieron contacto y se fue a Inglaterra a estudiar, se convirtió en un maestro y se casaron. Ahora es un viudo, pero decidió tomar esta oportunidad de enseñanza para encontrar a su amor de juventud.

En la escuela se dispone a enseñar a estos chicos problema acerca de su verdadero potencial si toman su destino en sus manos. Él les enseña acerca de la resistencia no violenta de los históricos combatientes de los derechos civiles. Cuando descubre a Wilsie introduciendo de contrabando un arma en la escuela, él se enfrenta a él y lo convence para entregarla. El Sr. Thackeray la entrega a un policía como un objeto encontrado.

Más tarde, la policía lo presiona para que de el nombre del chico armado, ya que el arma estaba involucrada en el asesinato de un policía. Él se niega a dar el nombre del estudiante y tiene que abandonar la escuela.

Mientras tanto, Evie ha aceptado un empleo en un periódico y decide investigar el antiguo amor de Thackeray en Chicago. La chica arregla una cita para él. Thackeray se encuentra con el hijo de su antiguo amor en un hospital. Su madre, Emily Taylor (Cheryl Lynn Bruce), está enferma. Thackeray se entera de que ella también lo amaba pero su padre conservaba todas sus cartas, porque ella había quedado embarazada, por lo que el joven al que acababa de conocer es su hijo.

Thackeray se entera de que Wilsie está oculto porque piensa que la policía está detrás de él. Su hermano conduce a Thackeray al escondite para explicarle la situación real y evitar que Wilsie arruine su vida. Por medio de consejos y pláticas, el profesor convence a Wilsie para entregar su nueva arma y enfrentar a una banda rival que había venido a luchar con Wilsie. Wilsie y el amigo que le había ayudado a conseguir el arma explican todo en la comisaría.

Los alumnos han estado haciendo una «huelga» y obligan al director a aceptar su querido maestro de vuelta.

La película termina con la ceremonia de graduación y el baile. Sr. Thackeray anuncia que no va a volver a Gran Bretaña, pero permanecerá en Chicago para enseñar a la nueva generación.

Fuentehttps://youtu.be/_IVZNvVIhNs

Imagen: https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/originals/ac/b6/e5/acb6e5ca638c2f1ec6163e09855500c5.jpg

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Más de un millón de alumnos abandonan sus estudios en México.

Según un análisis del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) de México, el mayor porcentaje de deserción escolar se produce en el nivel medio superior, siendo en los hombres mayor que en las mujeres.

América del Norte/México/09.01.2018/Autor y Fuente: http://www.hispantv.com/

La falta de recursos y un bajo desempeño escolar son los principales motivos para que los estudiantes renuncien a estudiar, según el INEE. Solo en el ciclo comprendido entre 2014 y 2015, cerca de 700.000 alumnos de bachillerato dejaron las escuelas, cifra superior respecto a las 366.214 deserciones en secundaria y los 122.599 abandonos en primaria durante este mismo periodo.

La tasa de deserción escolar entre los jóvenes de 15 y 19 años representa a un 14,4 % de un total de cinco millones de estudiantes que se matriculan cada año en el nivel medio superior en México. Este es el porcentaje más alto de abandono respecto a los otros grados de estudio. En primaria supone apenas un 0,6 % y en secundaria representa un 4,4 %, tal como indican los datos federales.

Este análisis, asimismo, revela que el abandono escolar de los hombres es mayor que en las mujeres en todos los niveles y grados analizados. Las razones más frecuentes del abandono escolar son las asignaturas reprobadas y los factores económicos. Aunque también se presentan otros motivos como los problemas de salud, embarazos, emigración, matrimonio, e incluso el fallecimiento del alumno.

Fuente: http://www.hispantv.com/noticias/sociedad/364075/abandono-escolar-desercion-mexico-inee-educacion

Imagen: http://217.218.67.243/images/thumbnail/20171230/03182561_xl.jpg

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