México / 22 de octubre de 2017 / Autor: SES-UNAM / Fuente: Youtube
México / 22 de octubre de 2017 / Autor: SES-UNAM / Fuente: Youtube
México / 22 de octubre de 2017 / Autor: Gilberto Guevara Niebla / Fuente: Campus Milenio
Los tres rasgos que identifican la crisis de la educación mexicana son: 1) los bajos apren-dizajes, 2) la inequidad en la prestación de servicios educativos y en la operación del sistema educativo y 3) la invasión recurrente de la esfera educativa por intereses políticos y político-sindicales.
Desde hace casi dos décadas se viene documentando la caída en los aprendizajes. La reciente información sobre los resultados de Planea en educación media superior confirma esta tendencia negativa. En Lengua un 33.9 por ciento de los estudiantes obtuvo calificaciones insuficientes y un 62.2 por ciento quedó en la misma categoría en la prueba de matemáticas. Estas calificaciones muestran gran coherencia con las obtenidas en años anteriores por alumnos de sexto de primaria y de tercero de secundaria.
Es bien conocido el hecho de que los servicios educativos no son homogéneos y que los se ofrecen a poblaciones en desventaja (indígenas, zonas rurales pobres, población migrante) son de más baja calidad que los que se ofrecen en zonas urbanas medias. El caso más dramático lo representan las escuelas que operan en comunidades indígenas, que son atendidas en un 50 por ciento por docentes que no hablan la lengua propia de la comunidad en que enseñan y en donde existen escuelas con carencias de todo tipo (es ofensivo que a esas escuelas con frecuencia incomprensible llegan materiales educativos que están impresos en lengua indígena, pero no en la correspondiente al lugar).
En el nivel de primaria, casi un 40 por ciento de las escuelas son multigrado, es decir, son escuelas que no llegan a tener un docente por cada grado y, como consecuencia, un profesor se ve obligado a atender dos o más grados. Estas escuelas, desde luego, se localizan en su mayoría en las áreas rurales pobres y en los estados que sufren más abandono, como Oaxaca y Chiapas (en este último estado el porcentaje de multigrado es mayor de 60 por ciento).
Otro ejemplo de servicios para atención a poblaciones desfavorecidas cuya calidad ha sido cuestionada son las escuelas comunitarias de CONAFE que en un 95 por ciento se encuentran en comunidades rurales de menos de 500 habitantes. El problema de la inequidad, sin embargo, no se localiza solo en la oferta educativa, sino que se descubre en los mismos mecanismos de operación del sistema educativo: en las brechas de acceso a la educación, en las relaciones de discriminación y segregación dentro del aula, en la diversa calidad de las escuelas, etc.
En conclusión: el sistema educativo, con su misma forma de operar, contribuye a reproducir las inequidades sociales. El tercer gran problema es la intromisión de la política en el campo educativo. Cuando hablo de política quiero decir política dura, es decir, política partidaria porque, lamentablemente, en México, el sistema escolar ha sido visto por los políticos como un aparato capaz de movilizar votantes y de ganar votos en elecciones.
Un gobernador que quiere promover a su amigo Juanito para la gubernatura, lo que hace es nombrarlo secretario de educación y cuando Juanito llega a la secretaría lo primero que hace es negociar con el sindicato y prometerle la viña y la vendimia y todo lo que los líderes le piden. Después, el secretario se dedica a promoverse en las escuelas por todo el estado y, desde luego, jamás se preocupa por desarrollar un proyecto propios dirigido a mejorar la educación.
El sindicato, por su parte, está constantemente yendo más allá de lo laboral. Los delegados sindicales en las escuelas frecuentemente confrontan y disminuyen la autoridad de los directores y el problema se complica porque, por razones oscuras, los directores son miembros “de base” del sindicato y no, trabajadores de confianza, como se debería. En fin, estas son las fallas en el hardware del sistema educativo que, si no se resuelven, jamás se podrá avanzar.
Fuente del Artículo:
http://campusmilenio.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=8827:rasgos-de-la-crisis-educativa&Itemid=140
México / 22 de octubre de 2017 / Autor: SES-UNAM / Fuente: Youtube
México / 22 de octubre de 2017 / Autor: Oswualdo Antonio González / Fuente: Youtube
México / 22 de octubre de 2017 / Autor: Distancia Live / Fuente: Youtube
México / 22 de octubre de 2017 / Autor: Sergio Arreguín Meneses / Fuente: IISUE UNAM
Parte I. Bases de datos; fuentes de Información electrónica
Las bases de datos se han desarrollado desde las últimas décadas del siglo XX para facilitar el acceso a información sistematizada y relacionada por su contexto. Existen tres tipos de bases de datos: referenciales, de texto completo o una combinación de ambas. Estas últimas pueden ser consideradas como verdaderas “bibliotecas electrónicas” especializadas en uno o varios temas. En ellas podemos encontrar libros, artículos, documentos, archivos, estadísticas, imágenes, documentos, casos de estudio y datos que, por la calidad de su contenido, son valiosos para una comunidad específica.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de su Dirección General de Bibliotecas, ha adquirido este tipo de fuentes de información desde finales de los años noventa. Actualmente, la comunidad universitaria tiene acceso a más de 200 bases de datos multidisciplinarias, tanto referenciales como de texto completo. Sin embargo, en este espacio quiero limitarme a hablar sobre una de ellas: Emerald Insight. Esta base de datos es multidisciplinaria, e incluye una colección importante sobre educación. Las áreas específicas que cubre son: políticas y administración, currículum, evaluación, psicología educativa, educación comparada, educación superior, tecnología y aprendizaje, entre otras áreas. Contiene además diversos tipos de documentos, como libros electrónicos, artículos de revistas y casos de estudio que cubren cronológicamente desde 1997 a la fecha.
Emerald Insight puede ser consultada a través de un descubridor por palabra clave o, índices de títulos, temas o por tipo de documento. La información está disponible en al menos tres formatos digitales: html, ePub y PDF. El primero permite una lectura en línea; el segundo implica la instalación de un programa en nuestra computadora o dispositivo móvil (los más comunes son iBooks, Adobe Digital Editions y Calibre), y el último permite ser leído en casi cualquier equipo de cómputo que tenga instalado el programa Acrobat Reader.
Además, la plataforma cuenta con varias secciones que pueden ser útiles si no estamos muy familiarizados en el uso de bases de datos: libros más leídos, más citados y libros relacionados. Esta última función permite descubrir recursos similares al que hemos elegido. Por otra parte, contamos con herramientas de comunicación, como alertas para construir perfiles de diseminación selectiva de información, canales de sindicación de contenidos (RSS) y la posibilidad de bajar las referencias bibliográficas a gestores automatizados como Mendeley.
El acceso es libre desde cualquier computadora o dispositivo móvil conectado a alguna red de la UNAM o, desde casa con una clave de acceso remoto. Si tienes alguna duda sobre esta base de datos, envía un correo a bibioteca_iisue@unam.mx o solicita una asesoría en la Biblioteca del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE).
En la segunda parte de este artículo trataremos más recomendaciones de bases de datos especializadas. ¡Mantente al pendiente!
Fuente del Artículo:
http://www.iisue.unam.mx/boletin/?p=5542
México / 22 de octubre de 2017 / Autor: Distancia Live / Fuente: Youtube