Docentes superaron la barrera del idioma y hoy enseñan en su lengua materna para sacar adelante a sus alumnos
Alicia Cisneros Quispe, maestra quechua y especialista en lenguas andinas del Minedu y Leo Almonacid Leya, maestro ashaninka y especialista en lenguas amazónicas del Minedu. Foto: ANDINA/Eddy Ramos
Alicia y Leo tienen muchas cosas en común: ambos provienen de una comunidad indígena, son docentes bilingües, crean material educativo en diversas lenguas originarias y hoy, en el Día del Maestro, reafirman su compromiso de ser ejemplo de superación para niños y niñas que no hablan el castellano.
Alicia Jovita Cisneros Quispe es maestra rural bilingüe y especialista en lenguas andinas. Nació en el centro poblado de Ccaccamarca, en el distrito de Ocros, en Ayacucho, por lo que su lengua materna es el quechua en su variante chanka.
La docente es la séptima de ocho hermanos de una familia dedicada a la agricultura y crianza de animales menores. Confiesa que estudiar en la ciudad fue una etapa difícil de superar, ya que era monolingüe quechua y no sabía ni una sola palabra en castellano lo que provocó que se sintiera excluida de las clases.
“Recuerdo que mi profesor en primer año de secundaria me sacó a leer al frente y yo no podía. Me dijo que la escuela no era para mí, que como yo era indígena originaria, debía volver a mi pueblo a pastar los animales”, comentó a la agencia Andina.
En lugar de resignarse ante tal acto de discriminación, decidió aprender castellano leyendo revistas y cómics que alquilaba en las graderías del mercado de Huamanga, donde trabajaba su abuela. Gracias a las aventuras de “La pequeña Lulú” y “Archie” Alicia superó sus miedos rápidamente.
“Cuando regresé a la clase del profesor y le dije que ahora sí me podía tomar el examen de lectura, él se rió de mí y me dijo ‘a ver, pues, Pancha, demuestra que ya has aprendido a leer’. Yo leí perfectamente y el profesor se quedó asombrado, preguntando cómo era posible que yo en poco tiempo había logrado eso”, contó.
A pesar de haber cumplido las expectativas de aquel profesor, Jovita no se sentía conforme, ella creía firmemente que todos debían tener las mismas oportunidades para aprender, es en ese momento que decide convertirse en maestra.
“Cualquier niño, de cualquier territorio, ya sea de la punta del cerro, en el valle o la Amazonía, tiene derecho a tener un buen maestro, y solamente será bueno si puede emocionar al momento de enseñar sin discriminar”, resaltó.
Revalorizar el quechua
Al terminar la secundaria, ingresó a un instituto pedagógico y mientras estudiaba comenzó a trabajar como maestra de primaria en la IE N° 38105 de Qiñani, en Vinchos, en la provincia de Huamanga, donde enseñó a sus estudiantes en su lengua originaria, evitando que muchas generaciones vuelvan a sufrir su mala experiencia.
“Hay muchos maestros como yo que están en las aulas dedicándose a recuperar la lengua materna y también la cultura andina. Para ellos, todo mi reconocimiento y apoyo, especialmente en estos tiempos modernos en que necesitamos visibilizar nuestras 48 lenguas originarias”, agregó.
Para Alicia, quien labora en la Dirección de Educación Intercultural Bilingüe del Ministerio de Educación (Minedu), es necesario revalorizar el quechua. Por esta razón, en sus tiempos libres, enseña gratuitamente este idioma a estudiantes peruanos y extranjeros a través de plataformas virtuales.
Ella enseña el quechua a estudiantes que conoció a través de las redes sociales y a familiares que radican en España y Estados Unidos. Incluso, algunos de sus aplicados alumnos visitaron el Perú solo para conocer a la maestra bilingüe.
Cisneros está orgullosa de su lengua y sus costumbres ancestrales, por lo que siempre viste su ropa originaria cuando sale a caminar por las calles de Lima. Aunque ya cumplió más de 30 años de servicio como docente, considera que su labor no tiene fin, incluso cuando se jubile seguirá enseñando quechua.
Profesor ashaninka
A los 9 años de edad, Leo Almonacid Leya era bilingüe, hablaba el ashaninka y el nomatsiguenga, dos lenguas pertenecientes a la familia Arawak. Al igual que Alicia, su vida escolar fue complicada, empezando por la escasez de profesores en comunidades nativas como San Jerónimo, en Satipo, región Junín, donde él creció.
“Cuando llegué a la institución educativa de la ciudad no sabía castellano, tenía muchos problemas para poder expresarme y comunicarme con las personas a mi alrededor. Pedía un kilo de aceite o un litro de papa. Todo era confuso para mí, sufrí mucho rechazo y discriminación, incluso por los docentes mismos, porque no entendían lo que decía”, comentó a la agencia Andina.
Después de aprender castellano de manera autodidacta, estudió en el programa de Formación de Maestros Bilingües de la Amazonía Peruana (Formabiap), en Loreto, con el objetivo de convertirse en maestro ashaninka y llevar conocimientos hasta los lugares más recónditos de la selva.
Lenguas amazónicas
Leo fue docente de primaria durante 15 años en diferentes I.E. bilingües de los distritos de Pangoa, Río Tambo, Río Ene y Mazamari, siempre educando en la lengua ashaninka y en castellano. Resalta que más que traducir, se enfoca en enseñar a los niños incluyendo parte de su cultura en las clases.
“Las clases (en la comunidad nativa) son de acuerdo a las actividades que se realizan, si es de siembra aprovechamos aplicar diferentes áreas del aprendizaje, ya sea de comunicación o matemática, lo mismo si son actividades de pesca, caza o recolección”, explicó.
«Yo puedo identificarme como ashaninka, pero si no hablo la lengua me siento mutilado, no me siento completo, porque la lengua y la cultura van a la par«, añadió.
Actualmente, desde la Dirección de Educación Intercultural Bilingüe del Ministerio de Educación (Minedu), contribuye a fortalecer la educación de los pueblos indígenas u originarios, a través de la elaboración de materiales educativos en diversas lenguas de la amazonía.
“Es importante revalorizar las lenguas amazónicas, porque si se pierde una lengua, también se está perdiendo muchos saberes de agricultura, astronomía, medicina, tejidos, entre otros. Saberes únicos que son transmitidos de manera intergeneracional”, destacó el profesor.
Para Leo, un buen maestro debe reconocer sus propias raíces, amar lo que hace y tener mucha responsabilidad, porque no solo está educando niños, está formando futuros ciudadanos. “La educación intercultural es sumamente importante, todos tenemos el derecho de recibir una educación de calidad, con buenos materiales y maestros capacitados«, finalizó.
Datos
– Leo Almonacid también estudió en la Universidad Católica Los Ángeles de Chimbote, sede Satipo. Asimismo, llevó una maestría en la Universidad Mayor de San Simón, en Cochabamba, Bolivia.
– En el 2014 fue especialista sobre poblaciones originarias en el Ministerio de Cultura y a partir del 2018 retorna al Minedu, a través de la Dirección de Educación Intercultural Bilingüe, donde se mantiene hasta la fecha como especialista en Lenguas Originarias Amazónicas.
– Alicia Cisneros tiene un título de bachiller y licenciatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, además de una maestría en la Universidad Néstor Cáceres Velásquez de Juliaca.
– Desde el 2011 hasta el 2019 fue acompañante pedagógico en Educación Intercultural Bilingüe (EIB), en la región de Ayacucho. Desde el 2014 participa como elaboradora de materiales educativos para los niños quechuahablantes, variante chanka, en el Minedu.
Florenciano Álvarez Aguilera, profesor indígena del pueblo angaite, comunidad La Patria, distrito de Puerto Pinasco (Pte Hayes), dice que la educación indígena necesita urgente acompañamiento estatal para salir adelante y así posibilitar una calidad de vida a la gente.
Lleva enseñando 6 años en absoluta precariedad, pues en su escuela en la Comunidad La Patria no cuentan con infraestructura adecuada para la enseñanza. Además, muchos docentes están sin rubros, en tanto los alumnos no acceden a la merienda y almuerzo escolar en tiempo y forma.
En Asunción, recientemente se realizó un Encuentro Indígena del Pueblo Angaite con la finalidad de analizar y discutir sobre educación. Participaron lideres, docentes y supervisores de áreas quienes expusieron la realidad de las comunidades y debatieron sobre la educación. Dicho encuentro contó con el acompañamiento de la organización Tierraviva.
Álvarez recalca la necesidad que las autoridades se ocupen de la educación indígena, pues es un derecho humano. Una de las grandes preocupaciones refiere al idioma, pues los indígenas están perdiendo su lengua, según cuenta.
El director de la Escuela de Educación de la UCAB, Carlos Calatrava, presume que en el año escolar 2023-2024 se profundizará la crisis educativa venezolana, como consecuencia de los errores e improvisaciones del Ministerio de Educación.
Caracas. Yris Nieto, madre de Valeria y Jhoan, estudiantes de bachillerato, considera que la educación que reciben sus hijos está por debajo de la calidad que deberían tener en tercero y cuarto año.
Valeria reafirmó lo expuesto por su madre. No tuvo profesor de Física, Matemática y Ciencias durante todo el año escolar 2022-203.
“Yo no tengo ningún conocimiento de Física y, aunque he tratado de aprender por mi cuenta, se me dificulta. En Matemáticas a duras penas sé multiplicar y hacer propiedades”.
Carlos Calatrava, director de la Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), explicó que la mayoría de los estudiantes de la educación oficial y privada no están preparados para avanzar a un próximo año escolar.
Foto: Luis Morllo
“El sistema de educación arrastra más de 15 años continuos de ausencia de políticas ciertas en materia curricular y didáctica. Más de 80 % de las escuelas de este país no están ofreciendo calidad de la educación”.
En el informe Sistema de Evaluación de Conocimientos en Línea, realizado por la Escuela de Educación de la UCAB, se documentó un déficit en áreas académicas como habilidad verbal y Matemáticas. Esta conclusión es el resultado de pruebas aplicadas a 1600 estudiantes de bachillerato.
Valeria contó que su aprendizaje decayó, sobre todo, durante la pandemia de COVID-19, cuando duró más de seis meses sin recibir clases. Sin embargo, ya venía con deficiencias en materias como Física y Matemática por la falta de profesores.
“Ningún estudiante está llegando a las competencias requeridas, ya que los promedios nacionales pasaron de 9.44 puntos, en una escala de 0 a 20, en 2021 a 8.21 en habilidad matemática para 2022. Ni siquiera se está llegando a la calificación mínima aprobatoria de 10 puntos”, detalló Calatrava.
Por su parte, Jhoan considera que las clases que recibe no son suficiente, en alusión a que solo va dos veces por semana al colegio. Dijo que en tres horas les dan solo tres materias y en estas no se incluye Matemática.
“Solo he visto matemática en un lapso y eso fue el año pasado (2022), siempre los profesores terminan yéndose”.
Foto: Luis Morillo
Sin brecha educacional
En una prueba realizada por la UCAB, a través de la plataforma quizizz, se encontró que existen casi tres puntos de diferencia en la educación que brindan los colegios privados y públicos. El promedio fue de 9,80 de 20 puntos, en contraste a las instituciones públicas en las que el índice fue de 7,87.
No obstante, Calatrava aseguró que no hay brechas entre la educación privada y la gestionada por el Estado en este año escolar que termina. “En términos de rendimiento y los análisis que hemos publicado, se confirma que no hay diferencia en la calidad de educación ofrecida en ambos tipos de escuela. La única diferencia es que en las escuelas privadas sí hay una presión de las instituciones por cumplir con el calendario escolar completo”.
Al contrario de sus hijos, Yris considera que sus sobrinos están más preparados y esto se debe a que estudian en un colegio privado.
“Los profesores se van a los colegios privados porque reciben mejor salario y mejores condiciones”, alegó.
Calatrava recordó que la educación privada no escapa de la realidad de precariedad, pues está integrada al mismo sistema, comparten los mismos educadores, sirven a la misma sociedad y cumplen las directrices de las autoridades educativas del país.
Nivel académico inadecuado
Recientemente, Valeria, hija de Yris, le dijo que ya no quería estudiar porque en el colegio no aprende lo correspondiente a su edad. “Me dijo: me cambias de colegio o me pagas un curso de uñas, porque ya no tengo motivación de seguir en este liceo”.
Calatrava explicó que cuando la niñez y la adolescencia no reciben educación de calidad lo demuestran en las mediciones sobre el rendimiento y, además, las deficiencias educativas no le permiten explotar su potencial y no logran sacar todo el potencial a su personalidad.
Agregó que los estudiantes de bachillerato salieron muy mal de este año escolar, alertó que los índices son muy bajos para la educación. “Los adolescentes no están formados para la vida, menos para afrontar los retos de la vida adulta. No demuestran niveles mínimos de competencia para afrontar la universidad”.
Tareas dirigidas como alternativa
El Observatorio de Educación de la organización FundaRedes apunta que en los últimos años se ha evidenciado el deterioro de la calidad educativa en Venezuela, además de un aumento de la deserción escolar y el éxodo docente.
A esto se suma la deficiencia del contenido que se imparte. Ante estas disfuncionalidades, padres y representantes se han visto en la obligación de recurrir a las tareas dirigidas, una opción en la que muchos ven como una alternativa ante la crisis educativa.
Foto: Luis Morillo
Mariela Castellano, madre de Yusbeli, estudiante de primer año, aseguró que en la escuela a la que asiste su hija hay muchas fallas en materias como Matemática y Física. El horario de clases se reduce a cuatro horas semanales, por lo que decidió pagarle tareas dirigidas desde la pandemia de COVID-19.
“Tomé la decisión de pagarle tres horas diarias a mi hija en tareas dirigidas. Pago $6 semanales, pero son necesarios. Yo soy una mujer con solo tercer año y no es mucho lo que puedo enseñarle a mi hija. Para mí ha sido una alternativa ante la precaria educación que esta recibiendo en la escuela”, contó la mujer de 40 años.
Aunque las tareas dirigidas no son nuevas en el país, estos lugares han tomado mayor popularidad desde que las competencias académicas no se alcanzan en las escuelas. Así lo demostró la ONG Un Estado de Derecho, cuando en 2022 publicó que 40 % de los niños y niñas en edad escolar, entre 6 y 16 años, acuden a estos centros alternativos
Por su parte, Calatrava insistió en que los refuerzos académicos no tienen tanta efectividad en el aprendizaje de la niñez y la adolescencia, porque son acciones de complemento. “Para que sean totalmente eficientes se requiere que ocurra a cabalidad aquello que debe reforzarse. Es decir, la asistencia plena a la jornada diaria en la escuela, en la totalidad de días hábiles del calendario escolar”.
Foto: Luis Morillo
Deserción en aumento
En 2022, el personal docente protestó a nivel nacional, por más de ocho meses, para exigir la conformación de una mesa de resolución de conflictos a escala nacional y la derogación del instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre), que restringe varios beneficios y las contrataciones colectivas. Por los bajos sueldos, tras la aplicación del citado instructivo, muchos profesores y docentes abandonaron las aulas y quienes quedan lo hacen por vocación.
Otro de los motivos de las movilizaciones durante 2022 fue la falta de políticas públicas, poco presupuesto para el sistema educativo y problemas con la infraestructura. Conforme con los datos del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), de 574 protestas realizadas en el último septiembre, 324 correspondieron a manifestaciones docentes.
Las manifestaciones del gremio de docentes se extendieron hasta principios de este 2023.
Según Calatrava, la deserción docente en las escuelas públicas empeoró en el año escolar 2022-2023, en comparación con años periodos anteriores. “Los docentes dedicados a las Ciencias resultan más complejos de conseguir durante este año por los precarios sueldos”.
Foto referencial: Tairy Gamboa
En 2021, el Diagnóstico Educativo Venezolano (DEV 2021), indicaba que el número de docentes alcanzó 502.700 maestros. Es decir, 166.000 profesores menos que los 699.000 que trabajaban en las escuelas y liceos en 2018.
Sin embargo, Calatrava dijo que el país tiene un déficit de más de 60 % de docentes para las áreas de Matemáticas y Ciencias Naturales; 50 % para Ciencias Sociales y casi el mismo porcentaje para Castellano y Literatura. En total, para el año escolar 2022-2023 hubo casi 100.000 docentes menos.
“Sin maestros no hay escuela, ni educación y para cuidar a la educación, hay que cuidar a los maestros”, enfatizó.
Foto: Manuel Díaz
Qué se espera para el año escolar 2023-2024
El director de la escuela de Educación en la UCAB expresó su preocupación por el deterioro del sistema educativo venezolano. En ese sentido, aseguró que se vive una época marcada por la ausencia de reconocimiento por parte de la sociedad, así como el olvido por parte de patrones y sindicatos del mejoramiento del salario y las condiciones de trabajo.
Calatrava compartió a Cronica.Uno sus perspectivas sobre el venidero año escolar:
Aumento de la deserción escolar en los tres niveles obligatorios
Disminución del número de docentes activos, ya con mayor incidencia en Educación Inicial y Primaria
Pérdida definitiva de centros escolares por el estado de ruina de la planta física escolar
Desconocimiento del presupuesto público asignado al sector educativo
Profundización de la negativa de los sectores empresariales en apoyar a la educación y al maestro.
El gobierno no da brazo a torcer y mantiene un conflicto de cuatro meses con el sector docente, imponiendo un decreto con un 3% miserable que no llega a cubrir la canasta básica y ha llevado a tomar medidas totalmente arbitrarias contra los trabajadores, como descuentos en el sueldo de hasta 200 mil pesos.
Quiso remplazar a los docentes que estaban de paro para garantizar las clases, y sacó una medida judicial para declarar el paro ilegal y obligar a los docentes a retornar a las aulas.
Si uno no está involucrado en el conflicto docente, pareciera que la prioridad para Alicia es que los niños puedan tener una buena educación, e incluso ella en sus discurso siempre lo menciona, pero del dicho al hecho hay un largo trecho y el personal auxiliar de educación lo sabe bien, porque a lo largo de estos meses tuvimos que trabajar sin agua, sin calefacción, con desborde de cloacas y hasta corriendo el riesgo que se caigan los techos.
La Unidad Ejecutora que hace los mantenimientos en las escuelas, denunciaron la falta de insumos y ropa para hacer sus tareas. En estas condiciones trabajamos, donde no se respetan los artículo 123, 124 y 125 del CCT. Esto es así porque la conducción de ATE no hace nada para que los trabajadores dejen de trabajar bajo esas condiciones. No solo ha aceptado salario de miseria, también le sirve de garante a la patronal, manteniéndonos inmóviles y desorganizados a pesar que ya tendríamos que sentarnos a discutir un aumento salarial, porque la inflación está pulverizando nuestro poder adquisitivo.
Por eso desde la Lista Naranja más Independiente exigimos al sindicato de ATE acercarse a los sectores de trabajo y llamar a asamblea para poner en pie un plan de lucha por el salario, por las condiciones de trabajo y por el pase a planta permanente de todos los precarizados.
Lista Naranja + independientes
Libertad de movimiento para favorecer el desarrollo
La metodología creada por la pediatra Emmi Pikler apuesta por fomentar la autonomía de los menores para que ellos mismos marquen el ritmo de su desarrollo psicomotor y afectivo
Según Pikler, el bienestar de los bebés trascendía más allá de supervisar su peso, estatura o nutrición. Reconoció la crucial relevancia de aspectos como el movimiento y la formación de lazos emocionales en el adecuado desarrollo de los niños pequeños. De esta forma, se empezó a gestar lo que actualmente se denomina como enfoque Pikler, una metodología que integra las necesidades de afecto de los niños con la promoción de su independencia.
A pesar de que históricamente se habían seguido enfoques de crianza y educación para bebés fundamentados en la sobreprotección, Pikler sostenía que la independencia era fundamental para su desarrollo. Durante la etapa infantil, el movimiento constituye una necesidad básica que posibilita la exploración, el descubrimiento y el aprendizaje. Y es el movimiento autónomo, aquel que el bebé elige por sí mismo sin la intervención de un adulto, la manera más efectiva de fomentar su desarrollo psicomotor.
Pikler defiende la no interferencia de padres o profesores en el movimiento de los niños. Pueden actuar como compañeros, especialmente para asegurar su seguridad y apego, pero no deben dirigir sus acciones. Otro de los principios que promueve es que, durante los primeros meses de vida, no se deben colocar a los bebés en posiciones que no puedan alcanzar por sí mismos: no se les debe forzar a gatear, ponerlos boca abajo, sentarlos o incluso tomarles de la mano para que empiecen a caminar antes. De esta forma, ellos mismos desarrollarán su movimiento y posturas a su propio ritmo y de manera orgánica.
Aunque es importante que los adultos no interfieran en el movimiento de los bebés, es crucial que los bebés se sientan seguros y conectados con ellos. El apego es otro aspecto fundamental de la Metodología Pikler y se basa en una relación de respeto y acompañamiento en la que cada bebé pueda seguir su propio ritmo. Hablarles, mostrarles cariño y brindarles estímulos indirectos son las claves para construir ese tipo de relación.
Es necesario que los padres les expliquen al bebé las acciones que van a realizar y en las que él está involucrado, para que estén conscientes y receptivos, sin presionarlos. Mostrarles seguridad y crear un entorno seguro donde puedan explorar y moverse libremente, estando atentos a sus necesidades, son otras cosas que los cuidadores pueden hacer.
El juego libre
El juego libre es otro de los principios por los que apostaba Pikler y que mejor definen esta metodología. Padres y tutores pueden proporcionar al menor un lugar adecuado y adaptado para que pueda jugar libremente y estimularse. Un espacio amplio y despejado en el que incluir determinados objetos con los que pueda interactuar. Es imprescindible que los menores vistan ropa cómoda que no limite sus movimientos a la hora de comenzar a jugar.
Una vez escogido un espacio seguro, hay que adaptar los materiales a los intereses y necesidades funcionales de cada menor, es decir, que se adapten a su momento evolutivo. Se aconseja comenzar con varios objetos no estructurados, que tengan tamaños y texturas diferentes que favorezcan su estimulación sensorial. Según vaya creciendo, se pueden incorporar otros objetos y materiales.
Fuente: educaciontrespuntocero.com
Foto de Sebastian Pandelache en Unsplash
Fuente de la Información: https://aptus.com.ar/libertad-de-movimiento-para-favorecer-el-desarrollo/
He aquí otra característica del sistema neoliberal que nos organiza, o más bien, que nos desorganiza. Una de sus mayores perversidades es justamente ‘organizar la ignorancia’. Lo hemos visto con el gobierno de Lenin Moreno. Lo primero que hizo en ese sentido fue pedir la asesoría del FMI (Fondo Monetario Internacional): reducir drásticamente el presupuesto de la educación, dejar de pagar a los maestros y profesores sin contrato permanente, reducir el presupuesto del desayuno escolar, quitar las ayudas para los arreglos de los edificios escolares, suspender la formación de maestros y profesores, detener el nombramiento de nuevos educadores, permitir el cobro de matrículas y otros gastos más…
Así hemos llegado al desastre educativo actual: la deserción escolar porque los padres no pueden pagar los gastos escolares, cierre de escuelas o la suspensión de materias o por la no renovación del material necesario, atraso en la entrega de diploma por falta de personal o cobros indebidos, aumento del número de estudiantes de los sectores populares que pueden entrar a la universidad o tienen que suspender sus estudios por supresión de becas, por otra parte desempleo de maestros y profesores que hacen de taxistas en carros alquilados…
El sistema neoliberal multiplica la ganancia a costa de la marginación y explotación de los pobres debidas al bajo nivel escolar. No quiere personas preparadas intelectual y profesionalmente que reclamen por sus derechos, que emprendan actividades profesionales, que investiguen caminos alternativos de economía solidaria. No le importa a un gobierno neoliberal que los pobres no puedan salir de la pobreza por falta de educación. Prefiere que se hundan en la violencia que el mismo sistema permite y fomenta.
Por este motivo Helder Cámara, gran obispo de Brasil y mentor de la Iglesia de los Pobres en América Latina, habló sobre las protestas violentas y los levantamientos de los pobres que no encuentran caminos para educarse ni alimentarse: “Hay tres tipos de violencia. La primera, madre de todas las demás, es la violencia institucional, esa que aplasta y humilla a millones de personas, violencia con ruedas silenciosas y bien engrasadas. La segunda es la violencia revolucionaria que surge del deseo de abolir la primera. La tercera es la violencia represiva, que se convierte en auxiliar y cómplice de la primera violencia, la que engendra todas las demás. No hay peor hipocresía que llamar violencia sólo a la segunda, pretendiendo olvidar la primera que la engendró y la tercera que la niega.” Martín Luther King, el líder de los afrodescendientes norteamericanos, decía en el mismo sentido: “La protesta es el lenguaje de los que no se quiere escuchar”. Por eso el papa Francisco clamó recientemente: “No dejemos robar a las nuevas generaciones la esperanza en un futuro mejor». La educación es para humanizarnos y hermanarnos.
Todo esto nos ayuda a evaluar los candidatos del proceso electoral que está en marcha: ¿Qué dicen sobre la educación? ¿Qué proyecto tienen para aumentar el presupuesto del ministerio de educación? Nos marean con soluciones ilusorias para eliminar la violencia, pero no señalan las causas. Una de las causas de la actual violencia es la falta de oportunidades para crecer en educación intelectual y profesional.
En días recientes, se nos comunicaba unos 10 caminos para crecer en educación y sabiduría. Estos son los siguientes: 1. Aprender a crecer con la sabiduría y los procesos de los pueblos. 2. Dejarnos mover por la utopía: generar alternativas y ser personas alternativas. 3. “Sin visiones nos perdemos”: mover y renovar nuestra mirada. 4. Creer en lo pequeño y crear con lo pequeño. 5. La sabiduría ancestral nos guía hacia el convivir armonioso. 6. Los conocimientos nos guían hacia el desarrollo humano integral. 7. La educación escolar nos abre al grito de los pobres, al susurro de las mujeres y a la voz de la Madre Tierra. 8. Las capacitaciones hace fluir la verdad y la bondad en un contexto de mentira y maledicencia. 9. La profesionalidad nos da la auténtica autoridad que es cercanía, servicio y coherencia de vida. 10. Los estudios nos abren a los nuevos lenguajes de la comunicación virtual y la inteligencia artificial.
Conozcamos las cosmovisiones indígenas que nos abren a los nuevos horizontes del Bien vivir personalmente, el Bien actuar colectivamente, la Vida buena de las utopías de nuestro continente de “la Tierra sin Mal”, porque las utopías son la motivación de una vida con sentido y felicidad. Exijamos educación gratuita ya que la Constitución señala el mínimo del presupuesto para la educación y que no se respeta, porque para eso pagamos impuestos. Denunciemos la perversidad de un sistema que nos quita el derecho a la educación gratuita desde la escuela primaria hasta los institutos de investigación. Es hora de luchar y luchar juntos por nuestra verdadera dignidad.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
Fuente de la Información: https://rebelion.org/organizar-la-ignorancia/
A pocos días de cumplirse seis meses de protestas y exigencias salariales, el magisterio zuliano convocó a los maestros y jubilados del sector educativo a una “megaconcentración”, en respuesta a los engaños y el silencio que ha mantenido el patrono al no darle una respuesta a los docentes en cuanto a sus peticiones.
Durante una reunión conformada por la Coalición Sindical Magisterial del estado Zulia, realizada este martes 4 de julio, los representantes decidieron no rendirse, y seguir tomando acciones de calle hasta que su clamor sea escuchado.
Aunque se darán los detalles de esta concentración en los próximos días, el magisterio planea esperar el pago del Bono vacacional y recreacional para así dar pie a la manifestación, informó a Versión Final el presidente del Colegio de Licenciados en Educación (Clev), seccional Zulia, Rafael Rincón.
El profesor invitó no solo a los maestros, sino también al personal administrativo y obrero de las escuelas públicas a unirse a esta marcha, ya que ellos también se han visto afectados ante el “miserable” sueldo que reciben y las decadentes condiciones estructurales en las que se encuentran los centros educativos.
Después que se produzca el pago del Bono vacacional para los (docentes) activos y Bono recreacional para los jubilados, estaremos con montos en la mano protestando”, aseguró Rincón.
Sobre el pago de estas compensaciones salariales, el presidente del Clev-Zulia rechazó el monto que será pagado, ya que este no fue aumentado y, tras el incremento del dólar, el bono quedó devaluado.
Recordó que años atrás con el Bono vacacional, los maestros disfrutaban de viajes y paseos recreativos; pero ahora la realidad es otra, ya que este no cubre ni una cuarta parte de la CanastaAlimentaria o de las necesidades que necesita cubrir una familia venezolana.
Finalmente, en una conversación con Versión Final manifestó que «estamos diseñando las estrategias y acciones sindicales» para tomar decisiones antes de que inicie el nuevo año escolar 2023-2024, ya que sin firma del contrato colectivo y reivindicaciones salariales se niegan a rendirse en las calles.
OtrasVocesenEducacion.org existe gracias al esfuerzo voluntario e independiente de un pequeño grupo de docentes que decidimos soñar con un espacio abierto de intercambio y debate.
¡Ayúdanos a mantener abiertas las puertas de esta aula!