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Proyecto de vida: asignatura pendiente en las universidades colombianas

Por: Julián de Zubiría

El pedagogo Julián De Zubiría propone crear la asignatura de Proyecto de Vida, tal como están haciendo las principales universidades del mundo, entre ellas Stanford, Harvard y Yale. Una oportunidad para desarrollar la inteligencia emocional de los jóvenes.

A lo largo de la historia la educación en Colombia ha tenido un marcado sesgo académico. El Ministerio de Educación Nacional (MEN) para referirse a los contenidos curriculares habla de “áreas del conocimiento”, en tanto al periodo escolar lo denomina “año académico”. Se equivoca en ambos casos, pues deja de lado dimensiones humanas tan importantes como la ética, la estética o la social. Por eso, los contenidos enseñados son abrumadoramente cognitivos, al tiempo que para evaluar y decidir la promoción de grado de un estudiante sólo se han tenido en cuenta criterios académicos. Recuerdo en este momento al único supervisor que nos ha visitado en el Merani. Fue en el año 1989, y vino con el propósito de indagar por qué nosotros evaluábamos y utilizábamos como criterio de promoción el nivel alcanzado por los estudiantes en autonomía, interés por el conocimiento y solidaridad. Nunca hemos dejado de hacerlo, y desde ese día, he venido reiterando mi propia queja contra el MEN por no tener en cuenta criterios distintos al académico para decidir si un estudiante está preparado para el grado siguiente.

En las universidades el sesgo es todavía mayor. Los criterios de admisión, evaluación y promoción son exclusivamente académicos. Es marginal el apoyo de psicología a los estudiantes que lo requieren; en tanto a nivel curricular, los contenidos valorativos y los dilemas éticos, prácticamente no existen y las crisis emocionales de los jóvenes tienden a ser desatendidas por las instituciones de educación superior. No las conocen los docentes, por tanto, no las median y no pueden ser superadas con el concurso de profesores o psicopedagogos universitarios. Según estudios realizados en las universidades de EEUU, el 42% de sus estudiantes ha pensado de manera seria en el suicidio. Aun así, en clases los maestros sólo hablan de ecuaciones diferenciales de segundo grado, estadística, biología o microeconomía. Estamos ante un sistema educativo universitario que desconoce por completo las diversas dimensiones del ser humano. Es común que los grandes estafadores obtengan títulos universitarios. Varios incluso alcanzan maestrías en administración de empresas, sin que las propias universidades se hayan dado cuenta. El caso más paradójico e ilustrativo es el trabajo de grado meritorio presentado por Guido Nule titulado: “Responsabilidad social de los negocios: ética y educación”. Sin duda, esto nos debería cuestionar hasta qué punto hemos involucrado las diversas dimensiones humanas en la formación de los jovenes bajo nuestra responsabilidad.

Cuando años atrás realizamos un diagnóstico de los factores asociados a la deserción en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional, la conclusión fue impactante: Los estudiantes que tenían novi@, quienes se quedaban a los conciertos en el Auditorio León de Greiff o aquellos que interactuaban de mejor manera con sus compañeros, abandonaban en menor medida la universidad. La explicación era sencilla: el grupo social al que pertenecían, actuaba como mecanismo protector del estudiante, lo arropaba ante las crisis emocionales propias de la adolescencia. Los grupos sociales hacían lo que le correspondería a la universidad, ya que ésta había asumido, hasta el momento, una actitud indiferente e indolente hacia el desarrollo socio-afectivo de sus estudiantes.

Este es el contexto que me ha llevado a proponer en las universidades que he acompañado pedagógicamente en esta época, la creación de la asignatura de Proyecto de vida para ser trabajada en el primer semestre. Se trataría de un espacio que ayudaría al joven a conocerse y comprenderse a sí mismo y a los otros. Una asignatura que abordaría tanto la autobiografía como el proyecto de vida futuro del estudiante, en la que se analizarían los motivos que explican por qué ingresó a esta universidad y carrera; por qué está enamorad@ de quién lo está y por qué actúa de cierta manera. Una asignatura para fortalecer la inteligencia intra e interpersonal de los estudiantes, tal como las denominó Howard Gardner. Una asignatura para desarrollar la comprensión de sí mismo, de los otros y del contexto. Un espacio relativamente pequeño para favorecer el optimismo, la esperanza y diversas actitudes positivas ante la vida; de manera que podamos reconocer nuestra deuda eterna con los otros y la gran importancia de los amigos, los compañeros y la familia, para poder conquistar la felicidad.

El sentido de la asignatura es rastrear los orígenes del estudiante, de manera que le ayudemos a proyectar su futuro en las dimensiones familiar, personal, social y laboral. Una materia para hacerle preguntas a la vida sobre las decisiones pasadas y futuras, para evaluar las decisiones que ha tomado previamente y para reflexionar sobre las futuras que tendrá que asumir. A nivel cognitivo, busca entender de dónde vienen y para dónde van los jóvenes. A nivel sensible afectivo, el propósito es juzgar y valorar las decisiones previas; y a nivel práxico, tener claro ¿para dónde va la vida del estudiante y por qué? Así suene paradójico, estamos en mora de pasar de una universidad que nos brinde respuestas a preguntas que no sabemos quién formuló, para comenzar a generar y resolver las propias preguntas del estudiante. La asignatura de Proyecto de vida es una bella oportunidad para empezar a lograrlo.

Sin duda, sería una asignatura por completo diferente a las que conocemos, que requiere un docente con características especiales para comprender y orientar de manera asertiva las diversas y complejas situaciones que enfrentan los adolescentes en su vida. Un docente sensible, reservado y profundamente respetuoso de la diversidad e individualidad. De allí que las clases, las tareas, los ejercicios y el tamaño del curso serían diferentes a los que hoy predominan en el trabajo universitario. Habría que revisar biografías, comentar hitos de la vida de cada uno de los jóvenes y estar dispuesto a compartir algunos de los elementos de la biografía del profesor.

Las grandes universidades del mundo ya han dado este paso. Harvard, Stanford y Yale han creado recientemente cátedras para ayudar a los jóvenes a pensar en sí mismos y en los factores claves en sus vidas.  En Stanford, el nombre es muy similar al que le hemos dado en Colombia desde hace cerca de dos décadas cuando la creamos en el Instituto Alberto Merani. Allí se llama Diseñando tu vida.  Recientemente, una asignatura similar resultó ser el curso más popular en la historia en la prestigiosa Universidad de Yale. El curso se denominó Psicología y Buena Vida. Debe tenerse en cuenta que, si uno de cada cuatro estudiantes actuales de la universidad se inscribió en la cátedra, es porque las necesidades emocionales de los jóvenes todavía no han sido atendidas. Seguimos en deuda con su formación integral.

Ojalá ningún alumno tuviera la desgracia de recibir clase de un profesor que crea que el derecho o la economía no tienen nada que ver con la ética. Quizá aún queden unos pocos, pero desafortunadamente siguen existiendo. Algunos fungen de abogados o economistas y transfieren a su profesión la despreocupación ética que aprendieron. El problema es que profesores así de insensibles, terminan siendo una desgracia para la sociedad y todos acabamos pagando los costos de su irresponsabilidad. Son profesores que contribuyen a destruir el tejido social.

Las competencias sólo se consolidan si se alcanzan altos niveles de dominio. De allí, que la única manera para consolidarlas es que en los siguientes semestres se continúen trabajando y que, en cada una de las asignaturas, se aborden dilemas y evaluaciones que involucren contenidos éticos. Necesitamos que en carreras de Ciencias Naturales se incorporen dilemas ligados con la eutanasia, el aborto o la clonación. Que haya debates y ejercicios que incluyan las preguntas esenciales de la vida. Que en carreras de Ciencias Sociales se interpreten y juzguen los altísimos niveles de inequidad, desarrollo desigual, intolerancia y exclusión, que seguimos manteniendo como sociedad; que se trabaje para favorecer la esperanza, la confianza y el optimismo, actitudes que han sido escasas en un medio social acostumbrado a que la violencia y la corrupción parezcan connaturales a su condición.

Una asignatura de Proyecto de vida es una excelente evidencia de que el fin último de toda educación debería ser la formación de mejores ciudadanos. Aunque debemos reconocer que estamos lejos de lograrlo porque se necesita la voluntad de los Consejos Superiores de las universidades para implementarla y discusiones en su seno sobre la naturaleza y los contenidos que serían abordados en las clases. La reflexión y análisis entre los docentes universitarios es la segunda de las medidas que se debería tomar. Esta columna es una invitación para empezar a cumplir con este propósito.

Fuente: https://www.semana.com/educacion/articulo/proyecto-de-vida-asignatura-pendiente-en-las-universidades-colombianas-columna-de-julian-de-zubiria/577248

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Brasil: Las universidades públicas, admitirán transexuales

América del sur/Brasil/02 Agosto 2018/Fuente: news.culturacolectiva

También habrá mayor acceso para personas de color, discapacitados, y otras minorías sociales.

La Universidad del Estado de Bahía, en Brasil, será la primera en ofrecer cupos para personas transexuales, travestis, y otras minorías sociales que son rechazadas en otras instituciones. Con estas admisiones habrá un aumento del 5% en las vacantes ofrecidas por el sistema de educación superior pública de Brasil.

¿Qué otras minorías?

También habrá vacantes para estudiantes de raza negra que representa un incremento del 40% en la capacidad de recibimiento en alumnos, y también habrá oportunidad para personas con discapacidades, sin importar su padecimiento.

universidades publicas de brasil admitiran transexuales 1

La Universidad de Bahia, es la pública más grande del país sudamericano. (Foto: e mais goias)

A pesar de que la legislación brasileña permitió el acceso a educación superior a estas minorías desde 2012, es en pleno 2018 que una institución de educación superior se atreve a admitirlos.

Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), tan solo el 2,2% de la población afrobrasileña, tenía acceso a la educación superior en el año 2000. Hoy la cifra se elevará hasta el 9,3%. La comunidad LGBTI por primera vez tendrá acceso a la educación superior en el país sudamericano.

Fuente: https://news.culturacolectiva.com/derechos-humanos/universidades-publicas-de-brasil-admitiran-transexuales/

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Valoran en Paraguay trabajo educativo en comunidades indígenas

América del sur/Paraguay/02 Agosto 2018/Fuente: Prensa Latina

Una mayor atención al trabajo educativo en las comunidades indígenas paraguayas para lograr una inclusión armónica y sostenible fue la premisa principal del encuentro de hoy entre el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Gobierno.
La vicepresidenta de la República, Alicia Pucheta, y el titular del MEC, Raúl Aguilera, evaluaron la agenda de trabajo que actualmente ejecuta ese ministerio en las comunidades indígenas de todo el país.

Precisó Aguilera que los puntos centrales versaron sobre el estado de la infraestructura, los curriculum diferenciados y la producción de materiales.

Vimos además los mecanismos de selección de educadores para estas comunidades que cuentan con particularidades sobre exigencias académicas, acotó.

Según datos de ese organismo central, en total son unas 25 comunidades indígenas de las regiones oriental y occidental, las que necesitan el trabajo de unos 500 docentes calificados para la labor.

Explicó el ministro que en algunos puntos específicos hay adelantos como en las obras escolares, recursos económicos y rubros para las comunidades, entre otros temas. ‘Igualmente se logró consolidar al Consejo Nacional de Educación Indígena’, destacó.

Sin embargo, reconoció la falta de recursos humanos calificados por los requisitos que exigen esta área de la educación.

En el año 2007, gracias al empuje de líderes de pueblos originarios y religiosos, representantes del sector político y varias Organizaciones No Gubernamentales, se concretó la Ley Nº 3231/07, que establece el derecho a la educación para los pueblos indígenas paraguayos.

Esta legislación ofrece garantías educativas para jóvenes y docentes que pertenecen a los pueblos originarios para que, de esta forma, practiquen la cultura paraguaya y reciban la formación adecuada para futuros profesionales.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=199547&SEO=valoran-en-paraguay-trabajo-educativo-en-comunidades-indigenas
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Argentina: Vidal ataca las escuelas técnicas

Por: laizquierdadiario.com/Laura Galanternik-Carlos Rodríguez

La Dirección General de Cultura y Educación avanzará con una serie de reformas en las 262 escuelas técnicas bonaerenses. 1500 módulos serían recortados.

En los últimos días los sindicatos docentes de la provincia de Buenos Aires informaron haber tenido acceso a un “borrador” en el que se expresa la intención del gobierno provincial de modificar la currícula de la Escuela Técnica, que tendría como consecuencia el recorte de casi 1500 horas reloj en toda la formación.

La inminencia de la reforma se confirmó hace pocas horas cuando el portal abc publicó una nota sobre «Los nuevos desafíos de la Educación Técnica», pretendiendo generar un espacio de diálogo para satisfacer inquietudes.

La información que empezó a circular indica que el proyecto modificaría la propuesta curricular y pondría en riesgo la homologación de los títulos por parte del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), lo que significa que los títulos técnicos de provincia podrían perder la validez nacional.

Sin embargo, en la página oficial no hacen referencia a que el recorte afectaría materias como artística, ciudadanía, historia, físico química y biología. Además, se reduciría el espacio de las prácticas profesionalizantes en un 50%, como así también materias específicas de cada especialidad.

En resumen, se eliminarían más de trescientas horas en el Ciclo Básico, a un promedio de 100 horas por año, y más de 1100 horas en la formación técnica específica y talleres. Además, se generarían cambios de denominación de las materias, lo que provocará que los docentes no puedan ser reasignados y por consiguiente la pérdida de la estabilidad laboral.

Bajo el argumento de “reforzar el vínculo de los colegios con el mundo del trabajo e interrelacionar los espacios de taller con el resto de las áreas curriculares” se eliminarán los espacios de formación donde se tratan los derechos ciudadanos, donde se generan espacios de reflexión y que pretenden promover en los jóvenes un espíritu crítico.

Esta nueva avanzada del gobierno de María Eugenia Vidal sobre las escuelas técnicas, en el marco de un plan de ajuste y recorte en diversas áreas de administración provincial, se inscribe como uno de los innumerables ataques a la Educación Pública, junto al cierre de escuelas, cierre de bachilleratos de adultos, y de los Equipos de Orientación Escolar, para nombrar los más recientes.

Asimismo las escuelas técnicas atravesaron cambios profundos en las últimas décadas, como cuando Menem cerró el Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET) y todas las escuelas pasaron a depender de las provincias, o cuando Duhalde liquidó a la rama, haciendo que los talleres sean optativos, y otorgando un título de secundario polimodal con orientación.

La notificación publicada asegura que los cambios tiene que ver con la “Modernización, actualización de diseños curriculares, incremento en la matrícula, mejoramiento de los niveles de empleabilidad de los estudiantes”, sin embargo se adecua más a las recetas de ajuste que piden organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial que con una nueva y mejorada propuesta pedagógica, consensuada con estudiantes y docentes, y que además significaría el despido de cientos de trabajadores de educación.

En tanto el frente gremial docente bonaerense sigue proponiendo una serie de luchas sectoriales aisladas facilitando el objetivo del gobierno de hacer pasar este ajuste. Hoy más que nunca hay que exigir a las conducciones sindicales un plan de lucha serio para defender la educación pública, gratuita y de calidad, contra todos los ataques de Macri y de Vidal, y exigir el no pago de la deuda externa fraudulenta, utilizando esos fondos para educación y en defensa de una escuela, que esté puesta al servicio de los intereses de las grandes mayorías: los trabajadores y los sectores populares.

La Multicolor La Plata convoca a movilizar mañana, lunes 23, a las 13 horas desde Plaza Moreno hasta la Dirección de Educación Técnica y a las 15 al Ministerio de Economía (8 y 45) para exigir un aumento del 30 % con cláusula gatillo, el pago retroactivo y la derogación de las resoluciones antieducativas.

*Fuente: https://laizquierdadiario.com/Vidal-ataca-las-escuelas-tecnicas

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Niños superdotados: cómo identificarlos y las dificultades en Uruguay

Por: www.subrayado.com.uy

¿Cuántos hay en el país?, ¿qué características podemos ver en ellos?, ¿qué trabajo está haciendo el MEC con esta población?

Ser superdotado no significa que todo sea más fácil, muchas veces significa todo lo contrario. No todos los niños son identificados a tiempo y las señales que indican sus altas habilidades son confundidas con hiperactividad o falta de atención. Son medicados, se aburren en clase y se desmotivan.

Las especialistas Pérez Barrera y Bendelman presentarán este viernes un manual dirigido a docentes para que ellos puedan identificar a niños con altas habilidades superdotacion en todas las áreas. Con respecto al trabajo de identificación que está realizando el MEC, las especialistas critican que solamente identifica la parte lingüística y lógico matemática dejando afuera otras áreas y por lo tanto a un número significativo de niños.

Por otro lado, el diputado nacionalista Mario García, quien presentó un proyecto de ley para que se declare de interés nacional la investigación e identificación de estos niños, espera poder tratar el tema ante la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Representantes, a partir del mes de setiembre.

*Fuente: https://www.subrayado.com.uy/ninos-superdotados-como-identificarlos-y-las-dificultades-uruguay-n509453
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Uruguay: El MPP y la educación: “ni estamos en crisis ni se despilfarró dinero”

América del Sur/Uruguay/31.07.18/Fuente: ecos.la.

El sector cuestionó el “discurso fatalista de la derecha conservadora, de los medios y de algunas iglesias” sobre el estado de la enseñanza.

El Movimiento de Participación Popular (MPP) cuestionó a través de un documento el discurso “repetivivo y predominante” que “los partidos de oposición, los medios de comunicación y algunos sectores religiosos y académicos” tienen sobre el estado de la educación en el Uruguay.

“La educación está en crisis. Todo es un desastre. Gastan plata y no hay ningún resultado”, cuestiona ese sector sobre los análisis y las conclusiones que se han hecto sobre el tema, en un discurso que se ha tornado “predominante” en la opinión pública.

En ese sentido, el documento plantea el interrogante sobre si todo lo realizado desde 2005 fue equivocado y si, realmente, la educación uruguaya va hacia el precipicio. “Nos parece que no”, se aseguró.

Según el MPP, el primer gobierno del Frente Amplio debió poner énfasis en sumar recursos en un área que “la derecha” había abandonado. “Salarios miserables, falta de mantenimiento y abandono”, subraya el informe.

Un incremento presupuestal que, se sostuvo, permitió una serie de logros para nada menores. Junto a la mejora salarial y de condiciones de estudio, se contó la masificación de la educación inicial, con una cobertura histórica de casi el 100%.

Lo mismo que sucedió en Primaria, en donde entre otros aspectos lograron duplicarse las escuelas de tiempo completo.

En Educación Media se subrayó un aumento constante de la cobertura a todos los niveles, en tanto que la formación técnica pasa por su momento de mayor demanda.

“En todos los niveles de la educación ha mejorado la cobertura, la aprobación y la trayectoria educativa”, destacó el MPP. “Y al mismo tiempo, las brechas entre sectores económicos se han visto reducidas”.

El documento también aludió a la Universidad de la República, en donde el ingreso de estudiantes se multiplicó por tres y el egreso se duplicó, descentralizando y aumentando su oferta en todo el país, aumentando el número de carreras de grado y posgrado, y la llegada a todo el país, donde más de la mitad de los estudiantes provienen de familias que no habían accedido a la educación universitaria.

“La creación de la UTEC ha permitido llevar la formación técnica al interior del país, trasladando la formación al centro de la zona productiva. En sólo 6 años cuenta con una matrícula de 1400 estudiantes, inscriptos en 11 carreras y 5 programas especiales, contando ya con 100 egresados”, se destacó especialmente.

Un breve repaso de logros que, desde el sector, no implican que resten metas por cumplir, pero que demuestran que mucho se ha hecho.

“Ni estamos en crisis ni se ha despilfarrado el dinero, sino que se ha invertido en las necesidades más urgentes”, aseguró el documento.

El MPP se refirió a uno de los argumentos utlizados para “denostar” a la educación pública “al que se aferran muchos sectores y que repiten los medios de comunicación”, como los resultados de las pruebas internacionales, especialmente las PISA.

“Los datos derivados de estas pruebas se usan para golpear a nuestro Sistema Educativo y al gobierno, pero no se mencionan algunos elementos que se deben tener en cuenta”, alertó el informe.

En primer lugar, que dichos resultados ubican a Uruguay en el promedio de la región.

“En segundo lugar, los fatalistas denuncian lo lejos que estamos de los países desarrollados como el caso de Finlandia. Más allá de las valoraciones que podamos hacer sobre este tipo de evaluaciones estandarizadas, nada se dice sobre los niveles de inversión de un país y otro”, se advirtió.

Para el MPP la buena educación no depende exclusivamente del dinero que se invierte, pero sin dinero no hay buena educación. A modo de ejemplo, los países de la OCDE con mejores resultados destinan en el entorno de 8.000 dólares anuales por alumno, en Uruguay se invierten 2500 y sin embargo nunca se invirtió tanto, llegando al 5% del PBI.

El sector mayoritario del Frente Amplio también cuestionó que se diga que la formación privada es mejor.

“Solamente si tomamos en cuenta el parámetro de inversión por alumno, las instituciones privadas, en promedio, invierten 4.500 dólares por estudiante, casi dos veces más que en el sector público, y esta brecha se ha ido reduciendo en favor del sector público, fruto del esfuerzo de la sociedad”, aseguró el informe.

Es por eso que, “ante los discursos fatalistas de la derecha conservadora, de diversos sectores políticos, algunas iglesias y buena parte de los medios de comunicación) debemos defender la Educación Pública, reivindicando los logros alcanzados y teniendo en claro que aún queda mucho por hacer”, alertó.

“Juntos y juntas, profundizando la participación y fortaleciendo la democracia”, se señaló.

Fuente de la noticia: http://ecos.la/UY/9/actualidad/2018/07/29/25481/el-mpp-y-la-educacion-ni-estamos-en-crisis-ni-se-despilfarro-dinero/

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Entrevista: Carlos Peña.»La modernidad parece hostil a la reflexión filosófica»

Por Juan Rodríguez

¿Por qué dicha reflexión parece no cuadrar con el mundo técnico, utilitario? De la mano de Heidegger y Ortega y Gasset, entre otros, Peña entrega no solo una respuesta a la pregunta que hace el libro, sino también una introducción a la radicalidad de la filosofía; como muestra, por ejemplo, el feminismo. Además, en esta conversación, aboga por una disciplina al alcance del lector medio: «Los filósofos tienen como tarea hacer el esfuerzo de claridad», dice. 

Tales de Mileto, un filósofo griego que vivió entre los años 624 y 546 a. C., dos siglos antes que Sócrates, caminaba con su mirada embelesada en el cielo, en la bóveda celeste. Tanto, que no vio un pozo que había delante suyo y cayó en él. Una sirvienta que presenció la escena se rió del filósofo, y le dijo que mientras quería conocer las cosas del cielo, se le ocultaba lo que estaba frente a su nariz y bajo sus pies. «La misma burla vale para todos aquellos que se introducen en la filosofía», escribe Platón en uno de sus diálogos, el «Teeteto», donde cuenta la anécdota.

La moraleja de la historia es que la filosofía vive justificándose. Más de dos milenios después, en 1926 en Alemania, un joven filósofo, que todavía no llegaba a sus cuarenta años, recibe la visita del decano de Filosofía de la Universidad de Marburgo, quien le pregunta si tiene algún manuscrito que se pueda publicar. El profesor responde que sí. El decano le dice que debe ser de inmediato, pues como no había publicado nada en 10 años, se había rechazado su nombramiento como sucesor de Nicolai Hartmann. «El profesor Heidegger (1889-1976) se inclinó a un costado de su escritorio, abrió una de las gavetas, cogió un grueso manuscrito que tenía por título ‘Ser y tiempo’ y lo entregó al decano».

Tal como la primera, la segunda historia la relata Carlos Peña en su nuevo libro, «Por qué importa la filosofía» (Taurus), para ratificar los problemas que tiene la llamada «ciencia primera» para validarse socialmente. La historia, escribe Peña, «muestra la forma en que, a falta de indicios mejores, se exige a la filosofía mostrar su utilidad».

Tras el sentido

Rector de la Universidad Diego Portales, abogado y doctor en Filosofía, el nuevo ensayo de Peña ya está en librerías, y se suma a otros títulos suyos, como «Ideas de perfil» (Hueders, 2015) y «Lo que el dinero sí puede comprar» (Taurus), publicado el año pasado. Una prodigalidad que asombra y que, entre su trabajo como rector, profesor y columnista, lleva a preguntarse ¿en qué momento Peña escribe sus libros? «La escritura material del texto no es muy difícil -responde- y seguramente ayuda a ello un cierto oficio adquirido en la escritura periodística y en la sala de clases. Una clase es también una forma de escritura. Escribo temprano, todos los días dos o tres horas. Ahora mismo estoy trabajando ya en otro proyecto. No me salto ningún día del año. Leo y escribo con la regularidad con que otros rezan o van al analista (y quizá leer y escribir tienen para mí la misma función… ja ja). Y luego dedico mi tiempo a mis otros deberes».

El nuevo libro, que apela al lector medio, es a la vez una introducción a la filosofía y al pensamiento de Heidegger -«quizá el pensador más relevante de todo el siglo XX»-, pero primero que todo es una defensa de la necesidad de esta disciplina en el mundo contemporáneo. Y si no una defensa, sí una reflexión sobre las tensiones y hasta contradicciones entre filosofía y modernidad y, no obstante, el lugar que le cabe a la primera en nuestra época. De la mano de Heidegger y Max Weber, Peña entiende la modernidad como la época de la racionalización del mundo, como época técnica, donde todo es pasado por el tamiz de la utilidad, donde incluso el ser humano es un recurso. Y, claro, razona Peña -siguiendo en este caso al propio Heidegger, Ludwig Wittgenstein y José Ortega y Gasset-, si la filosofía es un quehacer casi por definición improductivo, que no genera valores positivos, que, al contrario, cuestiona nuestras certezas o ilusiones y hasta pone en duda nuestras seguridades más cotidianas, nos recuerda la fragilidad de la existencia, entonces no debe extrañar que se la vea como inútil y progresivamente vaya siendo desplazada no solo de la consideración pública, sino también de la enseñanza escolar y universitaria.

Detrás del asunto de la modernidad y la filosofía hay un problema que moviliza la reflexión de Peña, y que vincula este libro con «Ideas de perfil» y «Lo que el dinero sí puede comprar», a saber: la falta de sentido en la modernidad capitalista y técnica y, a la vez, la circunstancia tan humana de preguntarse por ese sentido, de buscar algún significado. En palabras del propio Peña: «Todos los autores de ‘Ideas de perfil’ se preguntaban si era posible el sentido en la modernidad; el libro sobre el dinero, por la forma que adquiría ese problema, el del sentido o significado, en la autonomía abstracta del mercado. Y en este texto se trata de vincular la reflexión radical de la filosofía -como una investigación sobre la estructura originaria que hace posible la pregunta por el sentido (Heidegger, Ortega, Wittgenstein)- y la manera en que la modernidad (caracterizada por Weber) parece hostil a ella».

-Si la modernidad es la época de la aceleración, de la liquidez, de la falta de fundamento o sentido, y si, a su vez, la filosofía nos revela la contingencia de toda certeza, ¿no es la filosofía, entonces, moderna por antonomasia? ¿No debería campear en nuestro mundo?

«Hoy día se intenta desalojar a la filosofía de todas partes porque, en efecto, no parece prestar utilidad alguna. Pero, como explico en el libro (la frase en cualquier caso es de Heidegger), si con la filosofía no puede hacerse nada, ella quizá pueda hacer algo con nosotros: ayudarnos a comprender la contingencia del mundo, entender que el mundo moderno, el mundo de la técnica, a pesar de su carácter aparentemente absoluto e irrefutable, es contingente, apenas una forma de comprender o interpretar la realidad, por hablar así, que nos constituye. Y ese no es un servicio menor: mostrar que vivimos en medio de una red de interpretaciones que se disfraza de realidad final. La filosofía (Heidegger, Wittgenstein, Ortega) subrayan eso una y otra vez: lo que llamamos realidad es un disfraz de una respuesta que, sin darnos cuenta, inventamos para una pregunta que no podemos eludir. ¿Cuadra eso con la modernidad? No del todo, porque, como explico en el libro, la filosofía muestra que si bien la verdad es histórica, el relativismo no tiene sentido y que la aceleración del tiempo, el apuro, que parece proyecto, es en verdad una forma de huida. Las sociedades se constituyen sobre ciertas preguntas que pueden olvidar u ocultar, pero no eludir. Y eso también vale para la modernidad. Por eso la modernidad, como expliqué en otro libro, parece una mezcla de progreso y desilusión».

-Para defender la permanencia de la filosofía en la educación, se suele decir que desarrolla el pensamiento crítico y que sería el fundamento del conocimiento. Usted difiere. ¿Por qué?

«Me parece que esas dos formas de justificar la presencia de la filosofía no son muy fuertes. Si por pensamiento crítico se entiende la capacidad de argumentar y debatir, ese es un objetivo que también se alcanza con una sociedad de debates o despertando el gusto por leer (puesto que leer es comprender a otro y en ocasiones, discrepar de él). Y eso de que la filosofía es el fundamento del conocimiento no se sostiene. Si la filosofía garantizara el conocimiento, ¿acaso no buscaríamos una garantía a la propia filosofía y así hasta el infinito? No; más bien creo que la filosofía es el intento permanente por dilucidar la estructura originaria que nos constituye y que hace que no podamos dejar de formular preguntas que, paradójicamente, no podemos responder. La filosofía se esfuerza por develar esa estructura originaria que nos hace formular preguntas radicales y, a la vez, ella es la muestra de nuestra relativa incapacidad para responderlas».

Género y sexo

Para ejemplificar la radicalidad y necesidad de la filosofía, de sus preguntas, Peña le dedica un apartado del libro al feminismo, y en particular a la filósofa estadounidense Judith Butler, autora de «El género en disputa». «El feminismo de Butler es un buen ejemplo, porque es un esfuerzo (ya veremos si acertado o no) de comprensión radical. Suele creerse que el género es una construcción cultural adosada sobre el sexo que sería biológico o natural; pero ¿qué ocurre -esto es lo que sugiere Butler inspirándose en algún sentido en Simone de Beauvoir- si pensamos que la diferencia de orientación sexual es culturalmente construida?», dice Peña al preguntarle por qué eligió ese ejemplo. «Parece demasiado, pero ¿acaso ese tipo de pensamiento no nos ayuda a dilucidar mejor lo que queremos decir cuando hablamos de diferencia sexual y la importancia que ella está poseyendo para la política? La filosofía no ayuda a saber más, decía Wittgenstein, sino que ayuda a saber mejor».

-¿Qué puede decirnos la filosofía respecto de la «ola feminista» chilena y de polémicas como el uso del lenguaje inclusivo?

«Lo que llamamos feminismo tiene dos versiones y creo que las dos se entrelazan en el debate en Chile. Una es el feminismo como reclamo de un trato igual con prescindencia del género y la orientación sexual. Otra versión es el feminismo como comprensión de la diferencia sexual y el poder, tipo Butler. El primer tipo de feminismo reclama construir ámbitos de interacción libres de abuso en razón de género o la orientación sexual; el segundo tipo de feminismo sostiene que la diferencia sexual se ha construido como forma de dominación y se ha instalado en el lenguaje, en el cuerpo y en el deseo, etcétera, motivo por el cual habría que revisar las formas en que se transmite culturalmente desde el lenguaje al currículum, pasando por las bibliografías universitarias. Cuando se advierte esta distinción entre feminismos, se comprende que es absurdo hablar de feminismo a secas y es ingenuo creer que hay un amplio consenso en torno a sus demandas. Porque si pensamos en la sociedad chilena, el consenso cubre el primer tipo de feminismo, pero no el segundo, que posee un alcance teórico mucho mayor. Quizá en torno a ese debate (que es también generacional) se estructure este problema en el futuro».

La cortesía del filósofo

Si bien es Heidegger el autor que guía el ensayo de Peña, también ocupa un lugar importante -y muchas veces coincidente con el de Heidegger- el filósofo español José Ortega y Gasset (1883-1955). Lo que tal vez sea un homenaje de Peña al intelectual que reivindicó la claridad como la cortesía del filósofo, y el ensayo y la prensa como medios de expresión de la misma. «Sí, hay algo de eso», dice Peña. «Ortega es, en mi opinión, el más grande pensador en español que ha existido desde el XVI con (el filósofo, teólogo y jurista) Francisco Suárez: un hombre anegado de talento. Y es además un intelectual que nunca olvidó que para influir hay que ser intelectual en la plazuela, que para él era el periódico. Creo que tenía toda la razón. Se suma a ello que él pensó en paralelo muchas tesis heideggerianas. Desde luego, ‘Meditaciones del Quijote’ (1914) se publica trece años antes de ‘Ser y tiempo’ (1927). Él mismo se quejó de eso en un texto póstumo: ‘La idea de principio en Leibniz’. Lo dijo en una frase magnífica (como casi todas las suyas): ‘encandilados por mis imágenes, resbalaron sobre mis pensamientos'».

-Más allá de la tensión entre filosofía y modernidad, ¿qué responsabilidad les cabe a los filósofos en la poca valoración social que parece tener su disciplina? ¿Qué le parece la enseñanza de la filosofía en Chile?

«Los filósofos, desde luego, tienen responsabilidad en todo esto. A veces cultivan un lenguaje que confunde la profundidad con la oscuridad; otras veces confunden la filosofía con la historia de las ideas o la simple erudición; y, en fin, hay quienes creen que la filosofía es una rama del misticismo o un sucedáneo religioso. Todo eso le hace daño a la filosofía, por supuesto. Los profesores de los colegios tienen aquí una tarea importante: enseñar a reflexionar acerca de problemas, más que instruir acerca de las respuestas disponibles. Enseñar que cada época hace el esfuerzo de comprender lo que tiene delante suyo y de inventarse un mundo y, al hacerlo, interpretarse a sí misma».

-Si esa es la tarea de los profesores, ¿cuál es la de los filósofos?

«Los filósofos, creo, tienen como tarea ante todo hacer el esfuerzo de claridad (como usted recordaba, la claridad era la cortesía del filósofo) y poner su reflexión al alcance del lector medio, que es lo que yo mismo intento en este libro. No veo otra forma de mostrar su importancia y su atractivo. Es verdad que la filosofía exige a veces complicadas reflexiones; pero quienes cultivan la filosofía no deben olvidar que (como dijo Wittgenstein) todo lo que puede ser dicho, puede ser dicho claramente».

»La filosofía no ayuda a saber más, decía Wittgenstein, sino que ayuda a saber mejor».

»El feminismo de Butler es un buen ejemplo (de la labor filosófica), porque es un esfuerzo de comprensión radical».

»A veces los filósofos cultivan un lenguaje que confunde la profundidad con la oscuridad».

»Ortega y Gasset nunca olvidó que para influir hay que ser intelectual en la plazuela, que para él era el periódico».

Fuente de la entrevista: http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=491377

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