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Acreditación como control de calidad en la educación de enfermería

Dra. Ana María Vásquez Aqueveque

Enfermera, Mg en Enfermería Dra. en Educación Académica Universidad de La Serena (Chile)
Vocal Docencia ALADEFE

El concepto de calidad en la educación, y particularmente en la educación superior, asociado a los procesos de acreditación, tanto en el ámbito institucional como de los programas de formación, ha sido objeto de innumerables análisis, propuestas y definiciones.

¿Desde cuándo adquiere mayor relevancia la calidad en las instituciones de educación superior y de los programas que ofrecen? En particular las universidades siempre han tenido que formar profesionales con calidad y que den respuesta a las demandas laborales de las distintas profesiones y disciplinas según el contexto y época en el cual se desarrollan.

La noción de calidad llegó al terreno de la educación como “imperativo” señalan Rodríguez (1) y González (2), como respuesta ante una diversidad de fenómenos ya bien conocidos: nuevas políticas de financiación para las instituciones de educación superior; el crecimiento acelerado de oferta de programas; el incremento de instituciones no siempre con regulación y normatividad; la superespecialización del conocimiento con la consecuente diversificación de títulos a otorgar y niveles educativos en los que se imparten; la creación de planes de estudio de pregrado y postgrado sin la suficiente solidez y fundamentación para su creación; la adopción de modelos educativos “innovadores”, sin su correspondiente aplicación en la realidad cotidiana de los programas educativos; la habilitación de los docentes; la carencia y falta de sistematización de la información sobre las características de las instituciones, de los estudiantes, del personal académico, de los planes de estudio, de los procesos, actividades y proyectos que se desarrollan al interior de las instituciones y que permitan tomar decisiones para el mejoramiento continuo.

El proceso de acreditación en el sistema de educación superior como mecanismo de control de calidad, o como una forma de demostrar que lo que se hace, cumple con ciertos criterios, estándares e indicadores, lo que ha llevado a que las instituciones paulatinamente instauren dispositivos, estrategias e instrumentos para optimizar y evidenciar sus procesos de gestión; demostrar que exista coherencia y consistencia entre lo que se declara en la normativa institucional y lo que se realiza para lograr un mejoramiento continuo en pos de la calidad de los insumos, procesos y los resultados derivados de los actos académicos. Estos aprendizajes, en muchas ocasiones, han sido individuales en el interior de las instituciones, por lo que falta una reflexión más sistémica de los procesos de mejoramiento continuo en el interior de las mismas.

Un aspecto sustancial en la formación es el proceso de aprendizaje, en particular hoy cuando las reformas educacionales han puesto el acento en el estudiante, por lo tanto en el aprendizaje. Variadas investigaciones revelan la necesidad constante del estudio del proceso de aprendizaje, evidenciado en indagaciones, artículos y propuestas teóricas (3-6). Sin embargo, se reconoce que el aspecto menos explorado en educación es precisamente sobre los aprendizajes efectivamente logrados por los educandos, pareciera ser como lo llaman algunos la “caja negra” del sistema. De igual forma, es el docente el que tiene el control en el aula. Este es un excelente espacio para indagar, reflexionar y profundizar respecto de las interacciones y los fenómenos que se producen en el interior del aula. Es interesante identificar los estilos de aprendizajes y las estrategias de estudio que poseen los estudiantes, las funciones cognitivas más desarrolladas y las que hay que fortalecer para optimizar los aprendizajes. Ventura (7) plantea la importancia de conocer los estilos de aprendizaje que presentan los docentes, cómo estos impactan en los métodos de enseñanza que utilizan y cómo indicen en el rendimiento estudiantil.

Así analizado, el docente sigue teniendo un rol fundamental en el proceso de aprendizaje de los estudiante, por tanto, es un desafío para las instituciones la formación del talento humano, no solo en el ámbito disciplinar, sino también en el proceso enseñanza-aprendizaje, y cómo impacta en el tipo de aprendizaje que evidencien los estudiantes.

Desafío para la enfermería

En lo que compete a la enfermería, esta siempre ha sido una profesión que ha sido muy consciente de su compromiso con el cuidado y la salud de la población, por lo que las organizaciones enfermeras de los diferentes países han establecido sus propios criterios y estándares de acreditación para dar cuenta de la calidad en la formación. De igual forma, la enfermería está presente en las variadas redes de agencias que se han establecido en el ámbito internacional.

Las oportunidades de la mejora continua permanente, la de seguir creciendo y avanzando presupone, sin duda, un mayor trabajo en un mundo complejo, incierto, cambiante, desafiante. Por lo que hay que estar remirando, permanentemente, los signos de los tiempos para replantear el currículo, los planes de estudio y preguntarnos: ¿qué estamos formando?, ¿cómo lo estamos realizando?, ¿estamos logrando aprendizajes eficientes, profundos?, ¿los estudiantes logran movilizar sus saberes en la praxis?, ¿cómo aprenden nuestros estudiantes?, ¿aprenden igual los estudiantes de los primeros años que los de cursos más avanzados?, ¿las estrategias didácticas que utilizamos responden a que los estudiantes logren aprendizajes de calidad?, ¿los sistemas e instrumentos de evaluación que se utilizan son pertinentes a las estrategias didácticas utilizadas?, ¿los resultados de aprendizajes definidos son pertinentes al perfil de egreso?, ¿hay una coherencia y pertinencia en todo el plan de estudio? Estos y muchos otros interrogantes nos abren un mundo de oportunidades para reflexionar e indagar, en particular en la enfermería, profesión que trabaja con el cuidado de las personas.

La mejora continua en la formación de los profesionales de enfermería no es algo que se da mágicamente o de inmediato por el solo hecho de haber vivido un proceso de autoevaluación, requiere por parte de los docentes una reflexión continua, alrededor de la manera en la que se desarrolla el proceso y la proyección de los educandos en particular durante su práctica; en este proceso resulta pertinente la retroalimentación oportuna, que se puede lograr en los campos de práctica clínica durante el proceso formativo así como durante el ejercicio profesional de los recién egresados.

A la luz de la calidad parece necesario una reflexión y una sistematización de todo el proceso formativo, desde marcos epistémicos, teóricos y prácticos, en lo que respecta a educación y formación de profesionales, lo que es complejo, puesto que tiene variadas dimensiones que interactúan entre sí. Es un proceso sistémico, dinámico, en el que las diferentes partes y dimensiones de una ruta formativa constituyen una totalidad, no se puede fragmentar, el modificar un aspecto de una u otra manera va a incidir en otro, es un todo interconectado. En tanto que el currículum se defina como “construcción social que forma parte de la estructura vital de una sociedad”, Grundy (8), de sus dinámicas, sus valores, sus significaciones, los sentidos y concepciones sobre el mundo y los sujetos, el currículum implica acción, dinamismo e interacción.

Asumir el currículum como praxis lleva implícito una disposición permanente de la universidad, por parte de los docentes y sus colectivos, a la autocrítica y a la autorreflexión para dar luz a nuevas posibilidades de interpretación de la realidad que den cabida a múltiples oportunidades de resignificación de las prescripciones, los planteamientos pedagógicos y didácticos, las prácticas, la cultura, las metodologías, los procesos, las evaluaciones y que paralelamente favorezcan espacios de reflexión e innovación.

Si asumimos que el cuidado es complejo porque el trabajar con personas es complejo, la formación de profesionales de enfermería debería ir en esa misma línea desde el paradigma de la complejidad, puesto que trabajamos con la integralidad de la persona en todas sus dimensiones y manifestaciones.

Si queremos calidad en la formación de los profesionales de enfermería no podemos contentarnos solo con la obtención de la acreditación de un programa determinado, sino que es necesario establecer mecanismos internos de mejoramiento continuo. Seguir reflexionando sobre los procesos formativos, investigar qué ocurre en el aula, cómo aprenden los estudiantes, qué estrategias y enfoques de estudio y aprendizaje utilizan. Investigar sobre la propia práctica docente, abrir los espacios del aula de clases y analizar qué fenómenos ocurren allí, de igual manera reflexionar sobre lo que acontece durante las experiencias de práctica. Profundizar en estos aspectos es clave para el mejoramiento en la calidad de la formación de profesionales de enfermería.

Bibliografía
  1. Rodríguez E, Pedraja L. El aseguramiento de la calidad: un imperativo estratégico en la educación universitaria. Ingeniare. Revista chilena de ingeniería 2015; 23(1):4-5.
  2. González J, Santamaría R. Calidad y acreditación en la educación superior: integración e internacionalización de América Latina y el Caribe. Educación. 2013; XXII(43):131-47.
  3. Monroy F, Hernández-Pina F. Factores que influyen en los enfoques de aprendizaje universitario. Una revisión sistemática. Educación XX1 2015; 17(2):105-24.
  4. Laudadío MJ, Da Dalt E. Estudio de los estilos de enseñanza y estilos de aprendizaje en la universidad. Educ. Educ. 2014; 17(3):483-98.
  5. Ocampo F, Guzmán A, Camarena P, De Luna R. Identificación de estilos de aprendizaje en estudiantes de ingeniería. Revista Mexicana de Investigación Educativa. 2015; 19(61):401-29.
  6. Valencia I. Estilos de aprendizaje: una apuesta por el desempeño académico de los estudiantes en la Educación Superior. Revista Encuentros, Universidad Autónoma del Caribe. 2014; 12(2):25-34.
  7. Ventura A. El ajuste instructivo entre estilos de aprendizaje y enseñanza en la universidad. Rev. psicol. 2013; 31(2):265-86. Disponible en: http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/psicologia/article/view/7620
  8. Grundy S. Producto o praxis del curriculum. Madrid: Morata; 1994.

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Educación para la construcción

Por: Arnaldo Esté

Ciertamente las cifras asustan. En todos los niveles y modalidades de la educación formal se reduce tanto la matrícula como el número de docentes.

Pero con todo y lo grave de esas cifras, el problema mayor es del orden ético que atiende a la calidad y propósitos de esa educación en caída. En las escuelas y universidades se siente la pérdida de sentido, de lo que le da cohesión a esos conjuntos sociales. Estudiantes y maestros se preguntan sobre el propósito de seguir en ello.

Los estudiosos de la educación con frecuencia la han ubicado con el término de aparato reproductor, que mantiene el curso de una cultura. Pero aquí hay que cambiar el concepto y concebir la educación, formal e informal, en los términos de un sistema constructivo, de una pedagogía que concibe los aprendizajes como logros de una interacción: educación para construir un país destruido. No para regresar a lo que ya existía como país petrofílico y consumista. Pendiente de gobernantes que en el curso de repartos y corruptelas lo percibían como una permanente cola y maneras del arrime.

La profundización de la democracia, que supone su ejercicio y aprendizaje en las aulas, cultivando la dignidad, la participación, la solidaridad, la diversidad, la continuidad con la naturaleza… es el mejor preventivo contra las dictaduras y la depredación. Supone la transformación de esas aulas, en todos los niveles, en ambientes donde se construyen aprendizajes y competencias con una participación promovida con problemas, discusiones, actividades y trabajo en grupos.

Es una manera de acción social que se aleja y cierra el paso no solo a cualquier autoritarismo, sino que prioriza el trabajo de todos, la producción y la creación.

Más allá de la necesaria interacción política, esto hay que hacerlo. Hay que llevar la discusión sobre el desastre educativo a todo el país yendo más allá de la queja, la denuncia y la protesta hacia la creación de esos ambientes, de otras aulas, de asambleas y reuniones comunitarias donde esa profundización de la democracia se incube y se asuman acciones de proposición y realización, de construcción de la nación.

Esto ha comenzado a ocurrir. He asistido a reuniones y actividades en plazas, universidades, escuelas, centros culturales y deportivos donde germinan tonos optimistas de proposición. Donde se combinan músicas y cantos con severas discusiones que van más allá de las coyunturas políticas o la toma de posición entre ellas: unidad en acciones de creación.

Los economistas de la Asamblea Nacional se han adelantado con una propuesta para la economía, cosa muy interesante. Pero, en mi corto entender de la economía, la encuentro resumida a un conjunto de “medidas” centradas en lo monetario. No le resto importancia a eso, pero cuando hablamos de construcción –y no de reconstrucción– es que hay que hacer mucho más que recoger los pedazos y volverlos a armar con el mismo concepto, con el mismo objeto anterior. No, el objeto anterior ha sido el de una nación que pasó de una condición agraria a una urbanización precipitada sin digerir el necesario salto industrial, en actitudes valores y competencias. En esas condiciones se desarrolla la petrofilia, más generalmente –y superficialmente– llamada rentismo petrolero –de un petróleo, que, por cierto, amenaza con pasar de moda–. Los gobiernos se montaron en eso, utilizando esa mentalidad informal y esos recursos, para comprar conciencias. Así que no se trata solo de medidas monetarias ni de la indispensable contención de la inflación. Hay que cambiar los conceptos y entrar en los niveles éticos del asunto, en otro ethos. Es la formulación de proyectos que busquen y propicien otros valores. Entre ellos, los ya mencionados del trabajo, la creación y la producción. Estas ideas, referidas a lo económico, también son válidas para los otros conjuntos de actitudes y actividades: la salud, la organización del Estado y la sociedad, la comunicación, transportes e infraestructuras.

Todo lo anterior viene a cuento al sentir la vida y hechos de José Antonio Abreu. Soy asiduo a los conciertos dominicales de Quebrada Honda, a los sonidos de miles de jóvenes y suspiros de sus esperanzados parientes.

arnaldoeste@gmail.com

Fuente del Artículo:

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/educacion-para-construccion_229908

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Entrevista com Sandra Goulart, reitora da UFMG: ‘Não há país sem educação, ciência e tecnologia’

Por. Junia Oliveira

Terceira mulher a assumir a maior universidade do estado fala sobre aperto orçamentário, avalia que a Lei do Teto pode sufocar o setor, mas diz que atividade fim é intocável na UFMG.

Em 90 anos de história, ela é a terceira mulher a ocupar o cargo máximo da Universidade Federal de Minas Gerais, maior instituição de ensino superior do estado e uma das mais importantes do país. A professora Sandra Goulart assumiu a reitoria  e fica no comando até 2022, com o vice-reitor, Alessandro Fernandes Moreira. Vice-reitora na gestão anterior, ela pretende manter e expandir programas, além de enfrentar desafios com inovação e administrar a já longa crise de orçamento. Com dinheiro a menos no caixa e valores ainda retidos nos cofres da União, a nova dirigente garante que não mexe nas ações de ensino, pesquisa e extensão, mas prevê dias difíceis diante da Lei do Teto dos Gastos Públicos, que estipula limite para despesas durante  duas décadas. Em entrevista ao Estado de Minas, ela fala sobre esses e outros assuntos, como inclusão, prioridades, autonomia universitária, regras e supostas fraudes à política de cotas. Confira os principais trechos.

Que pontos da gestão anterior serão mantidos e o que muda?
Na parte acadêmica conseguimos manter, apesar de toda a crise orçamentária que vivemos nos últimos anos, a qualidade dos nossos programas, tanto da graduação quanto da pós. A UFMG recebeu a nota máxima nos dois quesitos principais do MEC (Ministério da Educação), coisa que apenas outras três universidades obtiveram. Ela tem nota 5 no Índice Geral dos Cursos  e na avaliação que ocorreu in loco em 2016. Também tivemos avaliação dos programas de pós-graduação e foi comprovado que 63% dos nossos cursos são de qualidade internacional. Expandimos muito as redes de extensão, bem como os programas em parceria com a comunidade e com movimentos sociais. E fizemos toda uma gestão voltada para a inclusão, em paralelo à qualidade. Criamos a Pró-Reitoria de Assuntos Estudantis, o Núcleo de Acessibilidade e Inclusão e elaboramos uma política dos direitos humanos muito importante. Vamos manter e expandir esses programas.

Quais são os desafios?

Um dos que temos colocado para as universidades de modo geral é pensar a produção de conhecimento em um novo contexto. Hoje, temos cada vez mais de nos mover para uma perspectiva transdisciplinar para a solução de problemas. Precisamos preparar nossos cursos de graduação e de pós para isso, favorecendo temas que são importantes para nosso país e para a humanidade. Isso será uma das prioridades. Temos também de pensar em um contexto mais amplo. A UFMG hoje é muito diferente do que era há 20, 30 anos, pois é cada vez mais inclusiva e precisa ser, para atender às demandas do nosso país. Temos 50% de nossos alunos vindos do ensino público e a cota para pessoas com deficiência. Mas, com isso, vem também uma série de desafios, pois temos de dar condições para que esses estudantes permaneçam, via políticas de assistência estudantil e de ações afirmativas. Outro desafio é pensar a questão da inovação no contexto mais amplo, e não só na transferência de tecnologia.

Os contingenciamentos estão equacionados?
Nossa grande preocupação é com a Lei do Teto dos Gastos Públicos, que deve valer por 20 anos. Se olharmos na Lei de Orçamento Anual, no MEC ou Ministério do Planejamento, o orçamento aumentou. Só que o que aumentou foram gastos que são relativos a salários ou aposentadorias, e não o gasto real. Nosso orçamento, hoje, pensando comparativamente, é menor do que no ano passado, com um agravante que para nós é muito sério. A verba da universidade vem como custeio e como capital, que é para obras, e esta continua contingenciada. Ao longo dos anos, foi contingenciada em quase 70%. A longo prazo, a Lei do Teto impõe uma realidade extremamente preocupante, porque o orçamento não pode aumentar. Se não tem como, e a despesa vai sempre crescer, por exemplo, em termos de pessoal, teremos de tirar de algum lugar. A verba para a manutenção da universidade acabará sendo muito diminuída em 20 anos. A gente não pode descontinuar os avanços que tivemos com relação às universidades no nosso país. Investimento em educação, ciência e tecnologia tem que ter perenidade. É investimento, não é gasto.

Só se poderá aumentar a despesa com pessoal? 
Não, nem isso. O orçamento é tudo: é salário nosso, aposentadorias e outros. No salário tem dissídio, tem aposentadoria, o gasto sobe, independentemente de o governo querer. Se aumenta, e há um teto dos gastos públicos, há que se tirar de algum outro lugar. A luz, por exemplo, vai aumentar consideravelmente em breve. Os gastos vão aumentar e para honrá-los terei de tirar de algum lugar, porque meu orçamento não pode crescer, devido ao teto de 20 anos. A gente até entende que isso foi pensado para manter as contas, mas é incoerente nas áreas que são prioritárias para o governo e a sociedade, que são educação e saúde. Isso é muito preocupante.

A universidade está tendo de se adequar, como outras fizeram no ano passado, a ponto de cortar até insumos como papel higiênico?
Nós ainda não sabemos como será (este ano). No passado, tivemos de fazer alguns cortes. Temos priorizado as ações fim da universidade, que são ensino, pesquisa e extensão. E onde podemos reduzir os gastos, temos reduzido. Houve redução grande em relação às obras, que estão paradas. Concluímos duas agora: o prédio de atividades didáticas de exatas (CAD 3) e a moradia universitária. Mas temos algumas paradas por falta justamente de orçamento para capital e obras. Tivemos que fazer opções. Agora aguardamos para ver se esse orçamento previsto será todo liberado.

Em todo o ano passado ficou a expectativa e ele não apareceu…
Todo contingenciamento é danoso para a universidade. O nosso orçamento hoje é cerca de 6% menor do que do ano passado. Isso já nos coloca um certo gargalo. A universidade é uma instituição séria, isso é importante destacar, comprometida, ciosa de uma gestão equilibrada. Faremos todas as gestões possíveis, mas é importante também destacar isso: o teto dos gastos públicos terá impacto no futuro muito grande para as universidades públicas. E não só para elas, mas para toda a área de educação e saúde.

Há resultado da sindicância aberta para apurar o caso das supostas fraudes em cotas raciais?
A sindicância está no rito final. Em breve teremos resultado. É importante destacar, primeiro, a importância dessa política de cotas para a universidade e para a sociedade de modo geral, tanto as cotas socioeconômicas quanto as raciais. Elas estão atendendo a uma demanda para quem de fato esteve excluído do ensino superior durante esses anos. O que temos de fazer é que essa política atinja as pessoas que de fato necessitam, e a universidade está muito atenta a isso. Vai investigar sempre que houver dúvida ou questionamento de fraude, que de fato é inaceitável. A sindicância dá direito ao contraditório e à ampla defesa. Caso seja comprovada fraude, a pessoa pode ser punida inclusive com a expulsão. Estamos também criando mecanismos para que isso não ocorra. Temos agora uma carta que pedimos que seja preenchida (pelo candidato) e, além disso, teremos comissão permanente de acompanhamento das questões relacionadas às cotas.

A carta foi usada na entrada deste início de ano? Houve algum caso julgado improcedente?

O objetivo dessa carta em um primeiro momento é de que as pessoas se conscientizem sobre o objetivo das cotas. Quando o candidato ou candidata tem que parar e preencher um documento dessa natureza vai pensar: “Eu tenho mesmo direito a isso? Estou dentro desse grupo que precisa de uma reparação histórica?”. O segundo momento é, claro, em casos em que tivermos alguma dúvida. Se houver questionamento em relação à adequação de algum candidato, essa carta será usada também.

Houve algum resultado?
Não é uma questão de resultado. A gente não vai ler e falar: “Isso aqui sim, isso aqui não”. Essa não é a função. A função é que a pessoa se conscientize e, em caso de dúvida, vamos cotejar isso com os outros documentos que foram apresentados, porque há também o aspecto da cota da escola pública. Se houver questionamento em relação a uma determinada pessoa, vamos avaliar os documentos. Se for comprovado que há possibilidade de fraude, abre-se a sindicância.

Dos quatro alunos denunciados em 2017 por terem supostamente burlado as cotas, que foram alvo de sindicância, um falou que ia pedir desligamento. Ele e os demais continuam estudando?
O que posso dizer é que aqueles alunos sobre o quais temos dúvida e registro de que possam ter burlado a cota estão na listagem que a comissão está avaliando.

Diante do cenário político, bem indefinido, e com possibilidade de grande polarização, a universidade entende que tem também o papel de se posicionar politicamente?

A UFMG se posiciona dentro da sua missão principal, que é a defesa da educação pública, gratuita, de qualidade, de referência para nosso estado e nosso país. Temos de defender também algo que para nós é muito caro, que é a autonomia universitária, autonomia de pensamento, liberdade didático-pedagógica, laicidade (independência da influência religiosa), de administrar seus próprios recursos. A UFMG não se coloca de forma partidária, mas se coloca em defesa de valores que para nós são importantes. A UFMG e a universidade pública no país não tratam apenas nossos estudantes para uma carreira ou para uma formação acadêmica, formam também cidadãos e cidadãs que vão atuar na sociedade. Defenderemos as pautas que vão ao encontro daquilo em que acreditamos e que é a missão da universidade, em defesa não só da universidade pública, gratuita e de qualidade, em defesa da ciência e tecnologia. Porque disso depende o nosso país. Não há país sem educação, ciência e tecnologia. Disso, nós não abriremos mão. Estaremos sempre do lado daqueles que defendem esses valores que para nós são tão caros.

Ano passado, a reitoria foi alvo de operação da Polícia Federal (relativa a investigação sobre uso de dinheiro destinado ao projeto do Memorial da Anistia Política do Brasil) e integrantes da cúpula da universidade foram conduzidos coercitivamente. Como está o processo?
A investigação está sub judice. E a mim, enquanto dirigente máxima da instituição, não cabe me manifestar sobre esse assunto. Estamos convictos, primeiro, da seriedade das nossas ações, da seriedade de uma instituição do porte da UFMG, que é um patrimônio do nosso estado e do nosso país. É uma instituição séria, responsável, transparente. Estamos com a consciência tranquila e com a certeza do dever cumprido. Confiamos que as apurações elucidarão todas as circunstâncias e a UFMG se mantém, como sempre se manteve, à disposição das autoridades.

Fonte:
https://www.em.com.br/app/noticia/gerais/2018/04/08/interna_gerais,949969/entrevista-com-sandra-goulart-reitora-da-ufmg-nao-ha-pais-sem-educa.shtml
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Chile: Educación Diferencial inició ciclo de “Apoyo a la Formación Profesional”

Chile/10 de abril de 2018/Fuente: http://www.uss.cl/

Pedagogía en Educación Diferencial, Ricardo González Araneda, coordinador Regional de Educación Parvularia MINEDUC Biobío, inició las presentaciones de este año.

PEDI, convocó a la primera sesión del ciclo de “Apoyo a la Formación Profesional”, realizado en el Auditorio Los Robles del Campus Las Tres Pascualas ante numeroso público, especialmente estudiantes de cuarto y quinto años de la carrera.

El primer encuentro contó con la presencia de Ricardo González Araneda, coordinador Regional de Educación Parvularia del Ministerio de Educación del Biobío, antecedido por una completa exposición de Verónica García, directora de PEDI sede Concepción, sobre lineamientos de la carrera, malla curricular, Admisión 2018, prácticas tempranas y profesionales, acreditación, entre muchos otros temas.

Luego Ricardo González se refirió a la Nueva Institucionalidad de Educación Parvularia. “El MINEDUC es el rector del sistema educativo del país, pero la Subsecretaría de Educación Parvularia es la encargada del diseño de políticas”, explicó.

“Tenemos además la Agencia de Calidad, que mide aprendizajes y evalúa a los establecimientos, y la Superintendencia, que en realidad fiscaliza aspectos relacionados con gestión rendición de cuentas”, señaló González. Todo este control se ejerce en los organismos prestadores, como la Red JUNJI, escuelas municipales, Fundación Integra, escuelas particulares subvencionadas, colegios y salas cuna y jardines infantiles, según lo establece la Ley 20.835, que entró en vigencia el 5 de mayo de 2015.

La autoridad de MINEDUC dio a conocer también los nuevos requerimientos de la Pedagogía de Párvulos del siglo XXI, principios pedagógicos, componentes estructurales, contenidos, propósitos y niveles de las Bases Curriculares y contextos para el aprendizaje, entre otros temas afines.

El ciclo de charlas de PEDI se desarrollará de manera mensual y se extenderá hasta octubre de 2018.

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Orwell y la corrupción del concepto de “derecho a la educación” en Uruguay

La imposición del «doble pensamiento» en la educación uruguaya.

Con su novela distópica titulada “1984”, George Orwell demostró ser un perspicaz observador de las estrategias utilizadas por los déspotas para subyugar a la población. Destaca que la corrupción del lenguaje para desnaturalizar valores ampliamente compartidos, es una de las más utilizadas. Indica que si las autoridades machacan lo suficiente, podrían llegar a convencer a la gente de que “la Guerra es Paz, la Libertad es Esclavitud y la Ignorancia es la Fuerza”.

Orwell lo denomina la imposición del “doble pensamiento”, que consiste en lograr que las personas acepten simultáneamente dos conceptos contradictorios como lo más natural. Mediante el último de los eslóganes mencionados, se busca anular al espíritu crítico racional para que los habitantes acepten sin más todo lo que les dicen los gobernantes.

En Uruguay, se están realizando escandalosos intentos por corromper el significado de “derecho a la educación”.

Según la UNESCO, ese término ha de entenderse como un derecho habilitante, porque constituye un poderoso instrumento que permite a los individuos social y económicamente desfavorecidos salir de la pobreza, dejar de estar marginados y que participen activamente de la vida comunitaria.

Mediante la educación, se busca formar personas en el más cabal de los sentidos. Es decir, que adquieran conocimientos que les serán provechosos y económicamente redituables, y simultáneamente, vayan adiestrándose en los rigores de la vida adulta contemporánea. Que aprendan a ser tenaces, de que nada se logra sin esfuerzo, que disfruten las mieles de los pequeños triunfos pero que también aprendan a superar las frustraciones.

Una buena educación es clave, porque en gran medida va a determinar los logros futuros de esa persona.

Desde el punto de vista de la personalidad, el período estudiantil va forjando el carácter. Un tema nada menor porque ello repercutirá en la clase de sociedad que tendremos: una conformada por sujetos indolentes o emprendedores; holgazanes o industriosos; que se rinden ante la primera dificultad o perseverantes; por personas fácilmente manipulables o con independencia de espíritu…

Por eso alarma que en Uruguay estén surgiendo iniciativas que corrompen el sentido de la expresión “derecho a la educación”.

Según la Real Academia, “corromper” significa “alterar y trastrocar la forma de algo”, “hacer que algo se deteriore, principalmente cosas inmateriales”.

Esas propuestas pueden ser interpretadas desde diferentes puntos de vista: por un lado, que se está desnaturalizando ese derecho mediante la práctica del doble pensamiento. Y por el otro, que las autoridades educativas ante el fracaso rotundo de su labor, pretendan maquillar las estadísticas al mejor estilo kirchnerista.

Repasemos la trayectoria uruguaya con respecto a este asunto:

Hasta mediados del siglo XX, la educación que se brindaba en los institutos públicos era de buena calidad. Eso hacía que los uruguayos se destacaran en el exterior. Pero paulatinamente, desde la década de 1970 ha venido decayendo, hasta llegar a los paupérrimos niveles de la actualidad.

El sistema educativo –tanto público como privado- es controlado por un organismo estatal centralizado y burocratizado, la ANEP. Debido a ese rasgo, el tipo de formación brindada a los estudiantes está desactualizado y cada vez más alejado del mundo real contemporáneo. En adición, la calidad de la educación va descendiendo en forma vertiginosa. Por ejemplo, aparecieron textos escolares con faltas de ortografía y por experiencia ciudadana se sabe que hay maestros y profesores que incurren en la misma falla.

Las autoridades vienen haciendo diferentes “piruetas” para impedir que los niños con rendimiento insuficiente repitan el año. Por ejemplo, el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) aprobó el acta 119, donde se les “sugiere” a las escuelas limitar la repetición exclusivamente a tercero y sexto año. Además, ofreció a los institutos que acepten esa práctica, recompensarlos con un aporte económico.

La ironía es que casi no hay repetidores de sexto de escuela, porque Primaria exige que todo alumno al cumplir 15 años, obligatoriamente sea aprobado.

Basados en esas “recomendaciones” de Primaria, unos padres presentaron un recurso de amparo ante la Justicia porque la maestra de su hija la hizo repetir “cuarto año”. El juez que atendió la causa le dio la razón a los progenitores, dejó sin efecto la decisión del colegio y “la promovió de grado” mediante sentencia judicial.

En el fallo, el juez Gerardo Álvarez dictaminó que el colegio al hacer recursar a esa alumna, “afectó un derecho intrínseco esencial de todo niño o adolescente que es la razonable expectativa de seguir avanzando en su educación y preparación”. Afirma que la repetición fue un “castigo”, “vulnerando su derecho a la educación”. Además, calificó la decisión de no pasarla de grado como “inaceptable y discriminatoria” porque sugiere que la niña no estaba en condiciones de cursar quinto año.

Al leer esta sentencia, uno se pregunta qué traumas ocultos tendrá ese juez, así como qué entiende por “derecho a la educación”. Lo que sí es claro, es que su forma de considerar el asunto es típica del “doble pensamiento”.

También las autoridades de Secundaria razonan en forma parecida. Los resultados arrojados por las pruebas PISA demuestran que la adquisición de conocimientos por parte de nuestros liceales es un desastre. Y eso no es lo peor sino la deserción estudiantil: tan solo el 38,9% logra finalizar el nivel medio (sexto de liceo).

Frente a ese panorama, Andreas Schleicher -director de Educación en la OCDE- recalcó que “el elevado nivel de repetición es claramente uno de los problemas de Uruguay, que muchos estudiantes tengan que repetir genera problemas. Es algo en lo que se deberían tomar medidas”.

Ante ese lapidario diagnóstico, ¿cuál “remedio” están considerando las autoridades educativas?

En un documento elaborado en 2017 por Antonio Romano –subdirector de Planificación Educativa de la ANEP- titulado “Regímenes de pasaje de grado en el marco de una educación para todos”, califica peyorativamente a la repetición como un “vestigio del viejo régimen académico”. En consecuencia, aconseja eliminar la repetición, crear grupos multigrado y sustituir los exámenes por otro tipo de “instancia reparatoria”.

Romano señala que las decisiones sobre recursar un grado, que afectan la continuidad de la trayectoria educativa de un alumno, deben ser abordadas considerando no sólo el nivel de conocimiento alcanzado, sino “principalmente, cuál es la mejor opción para asegurar la continuidad de una trayectoria educativa de calidad”. Expresa que estudios recientes establecen que la repetición es uno de los principales predictores de desvinculación del sistema educativo.

Afirma que si se quiere ir hacia una educación que garantice el derecho de todos, “es necesario rever los regímenes académicos en educación media para poder generar oportunidades de conclusión del ciclo sin retención (repetición) de estudiantes por grado”.

Las ideas de Romano y de Primaria están siendo seriamente analizadas por la ANEP, como “solución” para “mejorar” el pasaje de los estudiantes por el sistema educativo.

Los argumentos con los cuales la ANEP pretende mejorar las estadísticas con la excusa del “derecho a la educación para todos”, encuadran perfectamente en el eslogan “la Ignorancia es la Fuerza”…

O sea, que no importa si los chicos efectivamente han adquirido los conocimientos y habilidades necesarios para desempeñarse exitosamente en el mundo sino que “parezca” que así fue. Alegría momentánea que seguramente pagarán con creces al precio de futuros fracasos. Campo orégano para inclinarlos hacia la delincuencia.

Pero lo peor es que estaremos construyendo una nación de seres fácilmente manipulables por los gobernantes…

Fuente del Artículo:

https://es.panampost.com/hana-fischer/2018/03/31/orwell-corrupcion-concepto-derecho-educacion-uruguay/

 

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Brazil: A Educação é prioridade na Cuiabá dos 299 anos?

Brazil/10 de abril de 2018/Por: Gilberto Figueiredo/ Fonte: https://www.cenariomt.com.br

Muito recentemente, tive a felicidade de encontrar e rememorar uma prova do meu ensino fundamental preenchida em 1969 – há quase 50 anos. O teste foi aplicado na já extinta Escola Rural Mista, que foi modestamente edificada no tradicional bairro várzea-grandense da Guarita.

A maior surpresa relacionada à avaliação não foi a ortografia escrita nela, nem ao menos a data posta no cabeçalho, mas sim o conteúdo daquele teste. Ao contrário do que vemos hoje, a prova não era composta de múltiplas alternativas e, para gabaritá-la, era preciso citar os nomes de ex-presidentes da República e a data em que foi celebrada a primeira missa no Brasil.

Olho para aquela avaliação e desejo profundamente que todas as crianças da atual geração tenham a formação que tive. Pois, infelizmente, arrisco dizer que hoje são poucas as pessoas com nível superior que responderiam, de imediato, questões semelhantes àquelas. Mesmo com poucos recursos, há 50 anos tínhamos uma educação eficaz.

Já na Cuiabá dos 299 anos, o cenário da educação, apesar de ter passado por um processo de resgate e de saldos positivos, não integra a conjuntura dos sonhos de um gestor.

Dentro do saldo positivo está que, hoje, a população cuiabana pode contar com 51 Creches Municipais e 20 unidades de Centros Municipais de Educação Infantil (CMEI). Nesses centros, é possível ter o auxílio de Cuidadores de Aluno com Deficiência (CAD), profissionais capacitados, infraestrutura e salas multifuncionais.

É importante destacar que a bandeira da educação também tem como aliados os mais de nove mil profissionais da área que se dedicam, todos os dias, à oferta de um ensino de melhor qualidade. Trabalho que fortalece a luta por um ensino melhor.

No entanto, neste aniversário da Capital, é necessário enfatizar que a Educação precisa ser prioridade da gestão pública. Em 14 meses, a atual administração municipal inaugurou três CMEIs e deve entregar somente mais duas unidades neste ano. A meta do prefeito Emanuel Pinheiro (MDB) é de chegar a 11 CMEIs entregues – enquanto que a gestão anterior entregou 16. Na gestão pública, é imprescindível que os objetivos sejam otimistas para que os resultados sejam satisfatórios.

No que se refere à questão do Plano Municipal de Educação (PME) – que vigora desde 2015 e até 2024 –, é preocupante constatar a movimentação para rever e alterar as metas pré-estipuladas. Os objetivos do Plano englobam, por exemplo, a valorização dos profissionais da educação das Redes Pública e Privada; a garantia do Ensino Fundamental para 100% das crianças entre 6 e 14 anos e a universalização da Educação Fundamental e Infantil no campo. Repensar tais objetivos da Educação Municipal, nessa altura da gestão, é claramente regredir em resultados que beneficiariam a população cuiabana.

Diante do atual cenário, é necessário que toda a classe política esteja empenhada em reverter o quadro da Educação na capital e, juntamente ao atual secretário de Educação, Alex Vieira Passos, trabalhar para entregar o máximo de feitos possíveis para os cuiabanos.

Rumo aos 300 anos, torço para que a atual gestão esteja atenta à importância da Educação. Esse é o caminho para que as novas gerações tenham a oportunidade de preencher provas tão complexas quanto àquelas preenchidas há 50 anos.

Manifesto profunda gratidão por todos os professores que já passaram pela minha vida estudantil e acadêmica – especialmente à professora Maria do Carmo Conceição, como bem ficou registrado no cabeçalho daquela prova, pela dedicação em minha formação.

*Gilberto Figueiredo (PSB) é vereador e presidente da Comissão de Educação da Câmara Municipal de Cuiabá

Fonte:

https://www.cenariomt.com.br/2018/04/08/a-educacao-e-prioridade-na-cuiaba-dos-299-anos/

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La escuela secundaria en transformación

Por Alberto Croce.

Cada vez es más evidente que la secundaria comenzó, por fin, una etapa de transformaciones y cambios que ojalá sean realmente profundos y respondan a lo que el conjunto de la sociedad le demanda.

Cuando hace tres años comenzábamos a escuchar a los distintos actores y sectores que conforman e interactúan en el ecosistema de la escuela secundaria, sobre qué pensaban al respecto, comprobábamos una alta sensibilidad alrededor del tema. No era sorpresa. Hace muchos años que infinidad de voces se elevaban diciendo que era necesaria una transformación de la secundaria. Sin embargo, en aquellos momentos, parecía que esas voces resonaban en el vacío y que, finalmente, quedaban ahogadas en el silencio de una frustración que, una vez y otra vez, se renovaba para acallar las mismas.

Pero la historia tiene sus tiempos y también los pueblos y varios factores se conjugaron para que hoy nos encontremos en otra situación bien diferente. Entre pujas, discusiones y diferencias, a fines de 2017, todos los ministros de educación del país acordaron que 2018 sería el  año en que cada jurisdicción provincial presentaría un plan informando al resto cómo sería su propio proceso de transformación, siguiendo algunas pautas generales comunes.

En realidad, ya varias provincias habían comenzado a implementar cambios y programas de transformación. Otras lo han comenzado a hacer este año. Nos alegramos de ello. Y queremos reflexionar sobre este proceso tan importante para este nivel educativo que estamos comenzando a transitar.

¿Cuál es el horizonte?

Los motivos por los cuales la sociedad demanda una secundaria diferente son variados -no siempre compatibles entre sí- y exigentes. Con el potente clamor que supone casi una mitad de adolescentes que no la terminan, una generalizada sensación de que para muchos lo que allí sucede es poco útil para la vida, y una decidida afirmación de que la educación secundaria es un derecho que debe garantizarse para todos y todas, la presión sobre el sistema es inmensa.

Queremos afirmar algo básico que, por ello mismo, algunos pueden sentirse con razones para cuestionar: Necesitamos una secundaria en donde los estudiantes y los profesores estén contentos y se sientan bien enseñando y aprendiendo. Mientras hacemos los grandes cambios pedagógicos, didácticos, metodológicos, curriculares… necesitamos que la escuela sea un lugar en donde los que lo habitan estén felices. En una sociedad con tantas tendencias hedonistas y facilistas, algunos pueden pensar que esto es equivalente a que allí no haya exigencias y que todos puedan hacer lo que quisieran evadiendo al esfuerzo. Nada más alejado de lo que pensamos.

La escuela es un lugar para enseñar y aprender. Enseñan y aprenden estudiantes y docentes (porque aprender es también una de las mejores maneras de enseñar que tienen los docentes). Y tiene que ser un lugar en donde lo que se enseña y lo que se aprende sea importante, consistente, significativo. Por supuesto, no sólo nos referimos a los conocimientos sino también a las distintas habilidades y valores que hoy necesitamos para vivir en este segmento de la historia que nos recibe y que construimos.

Buena parte de la sociedad está convencida de que si se quiere aprender algo, hay que hacerlo con dolor y disgusto. Y piensa que, si no es así, en realidad no hay aprendizaje. Desde el “la letra con sangre entra” en adelante… muchos creen que si no hay caras enojadas, gestos adustos, sensaciones de fracasos y meritocracia “al palo”… no hay educación de calidad.

Para este colectivo “exigentista”, cualquier medida que lleve a que a los estudiantes se le simplifiquen sus trayectorias escolares y se los acompañe en ellas, es vista como un facilismo que atenta contra el aprendizaje. Es un sector poderoso, porque, cada vez que una autoridad educativa anuncia alguna medida que facilite los procesos educativos, recurre a la prensa para denostar los cambios propuestos. Y, al contrario, cuando se anuncia que para aprobar una asignatura se pasa de “4 a 7”, felicita a las mismas autoridades por ir por el camino correcto.  De esta manera, quienes están pensando los cambios se sienten siempre “amenazados” por los medios de comunicación que son implacables cuando estas situaciones se producen. Y cuando sucede, son los mismos gobernadores quienes llaman a los ministros de educación para preguntarles qué está pasando con la educación en su provincia que le genera ruidos en la sociedad.. Son muy difíciles así los cambios y hay que reconocer que los funcionarios que se los proponen aún en estos contextos, son muy valientes.

En esta línea, en no pocas escuelas secundarias se considera bueno a un profesor que reprueba a buena parte de sus estudiantes y se duda de aquel que hace posible que todos certifiquen sus aprendizajes. Nuevamente aquí se puede confirmar que la meritocracia ha calado muy a fondo en nuestros patrones culturales.

Sin embargo, la escuela secundaria que necesitamos necesita desarrollarse en un clima de solidaridad, alegría, compañerismo, dinamismo, creatividad… que haga que quienes allí comparten buena parte de sus vidas, lo pasen bien. Hoy es imposible imaginarse una escuela que sea realmente exitosa sin abrazar cálidamente a sus estudiantes y docentes. Por eso -y sobre todo por eso- la secundaria necesita realmente transformarse profundamente y acompañamos ese proceso con expectativa y compromiso.

Los caminos de la transformación

Desde “Transformar la Secundaria”, luego de tantas horas de reuniones, jornadas y consultas, llegamos a identificar las “8 banderas para la transformación” que muchos de los que leen estas líneas ya conocen. Suponen un conjunto de líneas de trabajo que van en línea con los cambios que buscamos. Las banderas marcan un camino e intentan dar contenido y direccionalidad a los cambios que deseamos.

Al analizar los procesos reales que se están llevando a cabo en las diferentes jurisdicciones provinciales, es posible identificar tres grandes “núcleos” en donde se están concentrando los procesos de transformación. Con sus especificidades, podemos decir que los cambios están dándose respecto del régimen académico, de los contenidos y maneras de enseñar y de las condiciones institucionales que posibilitan o favorecen estos cambios.

Nos proponemos en los párrafos que siguen prestar atención a estos procesos e identificar algunas tendencias acerca de los mismos.

Modificaciones en el régimen académico de la secundaria

Hay acuerdo generalizado en la necesidad de realizar cambios en el régimen académico. Desde hace años, distintos grupos de investigadores han venido trabajando el tema y muchas escuelas han realizado experiencias muy interesantes alrededor de estas modificaciones. En muchos casos, de manera experimental. El común denominador es tratar de que las normativas no terminen siendo un obstáculo para que las trayectorias de aprendizaje fluyan con mayor razonabilidad. A favor de esta mirada está el convencimiento de que repetir el año de cursada no tiene ninguna utilidad en los procesos de aprendizaje de los estudiantes. Por tanto, una de las metas es evitar por todos los medios que los estudiantes repitan, ya que esta es una de las principales causas del abandono.

Claro que evitar la repetición no tiene nada que ver con falsas certificaciones de aprendizajes que no se hicieron. Promover sin aprender es una estafa. Pero no es necesario detener o repetir todos los procesos de aprendizaje por falta de promoción educativa de ciertos segmentos de contenidos específicos. La concepción de aulas heterogéneas y trayectorias escolares desarrollada por algunos autores, permite imaginar otros formatos de tránsito por el nivel secundario, bastante diferentes a los que conocimos en el pasado. Además, ya hay experiencias suficientes que muestran lo valioso de estos caminos nuevos para posibilitar los aprendizajes y lograr disminuir significativamente el abandono escolar.

Tenemos que alejarnos de la idea de que grupos numerosos llegan al mismo tiempo y por los mismos caminos a las mismas metas. Este tipo de uniformidad nos impide pensar otras soluciones para los problemas con que nos enfrentamos. Tenemos que ser inteligentes y creativos para encontrar nuevas respuestas. Y muchas escuelas ya lo están haciendo y lo están logrando. Hay que aprender de estas experiencias y animarse a empezar a caminar sin pretender, de inicio, tener ni todo claro ni todo seguro.

A propósito, hemos observado que en las provincias en que se están empezando a implementar reformas al régimen académico, al aplicarlas, aparecen problemas que no se habían detectado previamente .Esto no implica necesariamente que haya habido improvisación. Sencillamente tenemos que admitir que no todo puede visualizarse claramente antes de comenzar con los cambios. El sistema educativo es muy complejo y contiene situaciones de mucha diversidad y especificidad.  Si no asumimos posturas caprichosas y negadoras de la realidad, estas situaciones y dificultades no son un problema: son oportunidades de mejora en el proceso de cambio. Pero, además, esto debe hacernos buscar conocer y compartir experiencias con otras jurisdicciones y entre diferentes escuelas, para aprender del camino que otros van realizando.

Modificaciones en los contenidos y maneras de enseñar

La escuela secundaria requiere cambiar sustantivamente sus formatos de enseñanza. Afortunadamente son cambios que vienen dándose ya en muchas aulas, sin embargo deben expandirse aún mucho más.

En el imaginario social, el aula es un lugar en donde un docente habla a un grupo de estudiantes que mientras escuchan, escriben en sus carpetas lo que enseña el profesor. Luego estudian en sus casas y certifican estos aprendizajes mediante una prueba oral o escrita. Si aprueban “pasan”, si no, repiten.

Esa caricatura ya no representa lo que sucede en las escuelas. Hoy el aula real es mucho más activa y las actividades variadas. En muchas asignaturas se trabaja en equipo, los estudiantes investigan y exponen, discuten, buscan más información. Si bien el acceso a las tecnologías es muy dispar como podamos imaginar, los estudiantes googlean y acceden a mejor información.

Sin embargo, la secundaria que queremos debe ir mucho más allá. Los procesos de aprendizaje son hoy más activos y la enseñanza tiene que posibilitar una calidad y cantidad de contenidos que superan en mucho los que se trabajaban apenas años atrás. En este sentido, se vuelve cada vez más importante el lugar que deben ocupar los profesores, como especialistas de sus asignaturas pero también como dinamizadores, motivadores e impulsores de los procesos de aprendizaje de los estudiantes.

No es suficiente con conocer la propia especialidad disciplinar. El docente de este tiempo debe conocer sobre las dinámicas grupales, los procesos personales de construcción del conocimiento y contar con recursos necesarios para planificar y llevar adelante un proceso de trabajo colectivo.

Cada vez más, se requiere de un profesional más capacitado y mejor dotado para poder enseñar y acompañar la construcción del conocimiento de un grupo de estudiantes. El docente debe ser, por sobre todo, un profesional de la enseñanza. En eso es irremplazable en la educación.

La profesión docente de la escuela que queremos requiere de buenos profesionales, comprometidos con su tarea y reconocidos socialmente como tales, tanto desde sus remuneraciones salariales como desde su valoración y prestigio social. No alcanzará entonces con buenos expertos en sus respectivas ciencias pero sin la indispensable capacitación para ser buenos educadores.

En algunas provincias se ha trabajado en la identificación de diferentes maneras de enseñar, identificando distintas prácticas pedagógicas que pueden ser puestas en juego a la hora de desarrollar procesos de enseñanza aprendizaje. Es un esfuerzo valioso y que va en una buena dirección.

Desde nuestras “banderas” hemos señalados algunos elementos que van también en esta dirección. Por una parte, la implementación de la metodología de la Enseñanza Aprendizaje Basados en Proyectos (EABP), que es una de las que hoy suscita mayor atención. Pero también llamamos a incorporar las expresiones artísticas en todos los procesos de enseñanza aprendizaje, llamando a revalorizar el aprendizaje emocional con sus características específicas. De la misma manera, buscamos impulsar el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), yendo mucho más allá de la enseñanza en el uso de software o de la “pantallerización” de las escuelas. Debemos indagar en las nuevas maneras de pensar y de aprender a las que estas TIC nos están desafiando día a día.

Por el momento, los cambios que observamos, apenas se animan a entrarle a la cuestión curricular. Se están haciendo algunos esfuerzos por lograr una mayor coordinación interdisciplinar. Se busca que dos o tres docentes trabajen en forma coordinada o incluso simultánea. Sobre todo, en lo que se denomina la secundaria baja o el ciclo no orientado (los tres primeros años) se trabaja promoviendo el trabajo en equipo de los docentes. Se constata que no hubo o hubo poca formación para poderlo hacer.

Además, persiste una crítica fuerte a la gran cantidad de disciplinas que hay en los diseños curriculares pero no es algo sencillo de resolver. Entre otras cosas, nos enfrentamos con  la problemática docente que un cambio de este tipo provocaría. No es un tema que sólo esté presente en la realidad de nuestro país. A nivel mundial, la situación no es muy diferente al respecto. Todos piensan que la asignatura que les toca enseñar es fundamental para los estudiantes y no puede ni debe resignarse nada en pos de una integración de conocimientos. Obviamente son cuestiones que deben revisarse. Se debe trabajar mucho más para avanzar en estos cambios para que sean posibles y positivos para los estudiantes  y docentes.

Condiciones institucionales de trabajo

El tercer núcleo sobre el que están trabajando las jurisdicciones respecto de la escuela secundaria es modificar (mejorar) las condiciones institucionales de trabajo. Hay conciencia generalizada de que, para llevar adelante los cambios propuestos, se requiere mejorar sustancialmente las condiciones de trabajo tanto de las instituciones como de los docentes que actúan en las mismas.

Si bien se están pensando e implementando diferentes soluciones, hay dos grandes propuestas que concentran estos esfuerzos: Por una parte, las llamadas “horas institucionales” (que son horas de trabajo adicionales que se reconocen a los docentes para planificar y coordinar su trabajo con otros colegas) y por otra, la concentración horaria o el “docente por cargo”, que busca que una buena parte de profesores de secundario estén todo un turno completo en una institución educativa, buscando un mayor compromiso con la misma y un mejor acompañamiento a las trayectorias de sus estudiantes. En ambos casos, para poderlo lograr, se requiere de una mayor inversión educativa y una reorganización de los recursos. Por ello estamos convencidos de que no es viable proponer una transformación de la secundaria que no comprenda que es necesario contar con un sólido presupuesto educativo que acompañe estas políticas.

Pero, aunque la mirada de la cuestión docente es central y prioritaria a la hora de hablar de la mejora de las condiciones institucionales, tampoco se agota aquí la cuestión. Hay otras condiciones a las que también hay que atender para lograr la mejora institucional requerida. Por una parte, está la cuestión edilicia -básica- que no siempre acompaña las intenciones de una educación de calidad. A lo edilicio se lo debe acompañar con un adecuado equipamiento, que debe incluir el equipamiento tecnológico necesario. Y, por supuesto, garantizar las condiciones elementales para que los estudiantes puedan concurrir a la escuela en condiciones dignas.Ya el querido y recordado Juan Carlos Tedesco se explayaba sobre estos temas cuando introducía los debates sobre las “condiciones de educabilidad”.

 El gran desafío

Sabemos que si se trabaja y se avanza en esta dirección de manera decidida y sostenida, en algunos años podremos tener una secundaria bastante diferente a la que hoy conocemos.

Sin embargo, también necesitamos advertir sobre dos grandes riesgos que tenemos que superar. Por una parte, el de la neutralización de las normativas y, por otra, la de la fragmentación de la secundaria a nivel nacional..

El primer riesgo hace referencias al de cierta tendencia de las endo-burocracias de hacer modificaciones normativas que en realidad, terminan no cambiando nada en la práctica. La resistencia a los cambios puede permitir dar un barniz burocrático de transformación que no llega ni transforma lo que pasa en las aulas y que termina posibilitando que cada docente mantenga sus mismos formatos sin proponerse ningún cambio real de sus prácticas. Sería una gran frustración y perderíamos una gran oportunidad. Si los cambios sólo aparecen en las normativas que van de arriba hacia abajo y no hay participación de los docentes y compromiso con los mismos, si se proponen en simultáneo con una campaña de desprestigio de su tarea y de un desconocimiento de sus esfuerzos cotidianos… no habrá cambios reales y estaremos ante una cáscara hueca que no va a convencer a nadie.

El segundo riesgo es que los procesos provinciales comiencen a tomar distancia unos de otros y, bajo una deseable perspectiva federal, se produzca una gran fragmentación del nivel que luego dificulte los procesos de movilidad para los estudiantes al interior del sistema. Lo peligroso es que este riesgo es tan grande que puede servir a su vez de pretexto para no animarse a cambiar nada, habida cuenta de la traumática experiencia vivida en los años que sufrimos la Ley Federal de Educación.

Pero la advertencia de los riesgos debe servirnos para avanzar con inteligencia, nunca para detenernos y -menos- para retroceder. Si logramos entre todos encontrar respuestas válidas a estos desafíos, vamos a poder encontrar escuelas -¡y sobre todo escuelas públicas!- muy diferentes a las que hoy conocemos.

Imaginamos escuelas bulliciosas como colmenas. Activas. Vitales. En donde los adolescentes van y vienen hacia las aulas de talleres en donde los esperan grupos de docentes que los conocen uno por uno. Que los reciben, que los abrazan, que los llaman por su nombre. Que los acompañan y les enseñan a buscar en sus celulares contenidos que están disponibles. Que conectan algunos de esos celulares a pantallas más grandes para debatir, discutir y encontrar con otros, soluciones a problemas que les interesan. Que se agrupan y reagrupan según sus trayectorias e intereses. Que cuentan con estudiantes mayores que también les ayudan a aprender. Que junto con sus docentes van a las distintas organizaciones de su barrio para conocer los problemas y pensar soluciones. Que aprenden a exigir a sus autoridades participando de los “parlamentos juveniles” y “modelos participativos”. Que saben que cuentan con tutores para despejar dudas y para orientarlos en momentos críticos de su adolescencia. Que pueden participar de su Centro de Estudiantes para proponer ideas que mejoran a toda la escuela. Que van mucho más allá de lo que imaginaron sus profesores cuando pensaban en los contenidos curriculares. Que sienten que son tenidas en cuenta sus características y potencialidades personales. Que saben evaluarse para conocer cómo están en el camino del secundario y que tienen las oportunidades necesarias para recuperar aquello que no pudieron alcanzar en su momento. Que encuentran formas diferentes de expresar lo que aprenden y lo que sienten y que van bastante más allá de un “multiple choice”. Que aprenden a amar a su país y a comprometerse con su suerte. Que no quieren ni dejan que nadie se quede afuera, sin importar sus orígenes, sus capacidades, sus opciones de fe, sus preferencias sexuales, sus compromisos políticos. Que defienden su derecho a una educación de calidad, como señal de que están preparados para asumir auténticamente su ciudadanía plena.

Por esa escuela secundaria vamos. Y no vamos a parar hasta que lo logremos

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