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¿Quién gobierna América?

Por: James Petras

La élite del poder en tiempos de Trump

Introducción

En los últimos meses varios sectores políticos, económicos y militares en competencia –ligados a distintos grupos ideológicos y étnicos– han surgido claramente en los centros de poder.

Podemos identificar algunas claves de la competencia y direcciones entrelazadas de la elite del poder:

  1. Neoliberales [free marketers], con la presencia omnipresente del grupo «Israel First».
  2. Capitalistas nacionales, vinculados a los ideólogos de derecha.
  3. Generales,  vinculados a la seguridad nacional y al aparato del Pentágono, así como a la industria de defensa.
  4. Elites empresariales, vinculadas al capital global.

Este ensayo intenta definir a los poderosos, evaluar su rango de poder y su impacto.

La elite del poder económico: el grupo “Israel-First” y los CEOs2 de Wall Street

El grupo “Israel First” domina las principales posiciones económicas y políticas dentro del régimen de Trump y, curiosamente, está entre los opositores más vociferantes de la Administración. Estos incluyen: la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, así como su vicepresidente, Stanley Fischer, ciudadano israelí y exgobernador (sic) del Banco de Israel.

Jared Kushner, el yerno del presidente Trump y un judío ortodoxo, actúa como su principal asesor en asuntos de Medio Oriente. Kushner, un magnate inmobiliario de Nueva Jersey, se estableció como el archienemigo de los nacionalistas económicos en el círculo interno de Trump. Apoya todo el poder israelí y la toma de tierras en el Medio Oriente y trabaja en estrecha colaboración con David Friedman, Embajador de EE.UU. en Israel (y fanático partidario de los asentamientos judíos ilegales) y Jason Greenblatt, representante especial para las negociaciones internacionales. Con tres Israel-First’ers determinando la política de Medio Oriente, no hay ningún contrapeso.

El Secretario del Tesoro es Steven Mnuchin, exejecutivo de Goldman Sachs, quien lidera el ala del mercado libre neoliberal del sector de Wall Street dentro del régimen de Trump. Gary Cohn, un influyente de Wall Street desde hace mucho tiempo, encabeza el Consejo Económico Nacional. Forman los principales asesores de negocios y lideran la coalición neoliberal, anti-nacionalista, comprometida a socavar las políticas económicas nacionalistas de Trump.

Una voz influyente en la oficina del Fiscal General es Rod Rosenstein, quien nombró a Robert Mueller como el investigador en Jefe, lo que llevó a la eliminación de los nacionalistas de la Administración Trump.

El hada madrina del equipo antinacionalista Mnuchin-Cohn es Lloyd Blankfein, presidente de Goldman Sachs. Los tres “Israel-First-banqueros” están encabezando la lucha para desregular el sector bancario, que había devastado la economía, conduciendo al colapso del 2008 y llevando a juicio hipotecario a millones de propietarios y empresas estadounidenses.

La élite del mercado libre “Israel First” se extiende por todo el espectro político, incluyendo a los demócratas en el Congreso, dirigidos por el líder de la minoría del Senado, Charles Schumer y el jefe demócrata del Comité de Inteligencia de la Cámara Adam Schiff. Los “Israel First” del Partido Demócrata se ha aliado con sus hermanos neoliberales en la búsqueda de investigaciones y campañas en los medios masivos de comunicación contra los nacionalistas económicos de Trump y su eventual purga de la Administración.

La elite del poder militar: los generales

La élite del poder militar ha tomado el relevo del presidente electo en la toma de decisiones importantes. Donde una vez los poderes de la guerra descansaban en el Presidente y el Congreso, hoy una colección de fanáticos militaristas hace y ejecuta la política militar, decide las zonas de guerra y presiona para una mayor militarización de la policía doméstica. Trump ha delegado decisiones cruciales sobre lo que él llama cariñosamente «mis generales» mientras sigue evadiendo acusaciones de corrupción y racismo.

Trump nombró a un general de cuatro estrellas, James “Perro loco” Mattis –quien lideró la guerra en Afganistán e Irak-, como Secretario de Defensa. Mattis (cuyas «glorias» militares incluyeron el bombardeo de una gran fiesta de bodas en Irak) está liderando la campaña para intensificar la intervención militar estadounidense en Afganistán –una guerra y ocupación que Trump había condenado abiertamente durante su campaña. Como Secretario de Defensa, el general “Perro loco” empujó al desanimado Trump a anunciar un aumento de las tropas terrestres y los ataques aéreos estadounidenses por todo Afganistán. Fiel a su muy divulgado nom-de-guerre, el general es un rabioso defensor de un ataque nuclear contra Corea del Norte.

El Teniente General H.R. McMaster (un general activo de tres estrellas y defensor de la prolongación de las guerras en Medio Oriente y Afganistán) se convirtió en consejero de Seguridad Nacional después de la purga del aliado de Trump, el Teniente General Michael Flynn, quien se opuso a la campaña de confrontación y sanciones contra Rusia y China. McMaster ha sido el instrumento en la eliminación de “nacionalistas” de la Administración Trump y se une al general “Perro Loco” Mattis para presionar una mayor acumulación de tropas estadounidenses en Afganistán.

El Teniente General John Kelly (Marine retirado), otro veterano de guerra de Irak y entusiasta del cambio de régimen en Medio Oriente, fue nombrado Jefe de Gabinete de la Casa Blanca tras la expulsión de Reince Priebus.

La troika de tres generales en la Administración comparte con los asesores neoliberales del Israel-First de Trump, Stephen Miller y Jared Kushner, una profunda hostilidad hacia Irán y apoya plenamente la exigencia del Primer Ministro israelí Netanyahu de que el Acuerdo Nuclear de 2015 con Teherán sea desechado.

La dirección militar de Trump garantiza que el gasto en guerras en el extranjero no se verá afectado por recortes presupuestarios, recesiones o incluso desastres nacionales.

Los “generales”, los neoliberales del Israel-First y la élite del Partido Demócrata dirigen la lucha contra los nacionalistas económicos y han logrado asegurar que el imperio militar y económico de la Era Obama se mantendrá en su lugar e incluso se expandirá.

La elite económica-nacionalista

El principal estratega e ideólogo de los aliados económico-nacionalistas de Trump en la Casa Blanca fue Steve Bannon. Había sido el arquitecto político principal y el asesor de Trump durante la campaña electoral. Bannon ideó una campaña electoral que favoreciera las manufacturas nacionales y a los trabajadores estadounidenses contra Wall Street y las corporaciones multinacionales neoliberales. Desarrolló el ataque de Trump contra los tratados comerciales mundiales, que había llevado a la exportación de capital y la devastación de la mano de obra manufacturera estadounidense.

Igualmente significativo, Bannon elaboró la temprana oposición pública trumpista a la intervención de 15 años, y trillones de dólares, en Afganistán y aún las más costosas series de guerras en Medio Oriente favoreciendo a los Israel-First, incluida la actual guerra mercenaria para derrocar el gobierno secular nacionalista de Siria.

A los ocho meses de la administración de Trump, las fuerzas combinadas de la élite económica y militar del libre mercado, los líderes del Partido Demócrata, los militaristas abiertos del Partido Republicano y sus aliados en los medios masivos de comunicación lograron purgar a Bannon –marginando a su masiva base de apoyo de su agenda “America First”nacionalista económicamente y anti-régimen.

La «alianza» anti-Trump ahora tendrá como objetivo a los pocos nacionalistas económicos que quedan en la Administración. Estos incluyen: el director de la CIA Mike Pompeo, quien favorece el proteccionismo debilitando los acuerdos comerciales de Asia y el TLCAN, y Peter Navarro, presidente del Consejo de Comercio de la Casa Blanca. Pompeo y Navarro se enfrentan a la fuerte oposición ascendente de la neoliberal troika sionista que ahora domina el régimen de Trump. También, al Secretario de Comercio, Wilbur Ross, millonario y exdirector de Rothschild Inc., quien se alió con Bannon en las amenazas de imponer cuotas de importación para hacer frente al enorme déficit comercial de Estados Unidos con China y la Unión Europea.

Otro aliado de Bannon es el representante comercial estadounidense Robert Lighthizer, exanalista militar y de inteligencia con vínculos con el portal informativo Breitbart. Es un fuerte opositor de los globalizadores neoliberales dentro y fuera del régimen de Trump.

«Asesor Senior» y escritor de discursos de Trump, Stephen Miller promueve activamente la prohibición de viajar a los musulmanes y restricciones más severas a la inmigración. Miller representa el ala de Bannon dentro de la fanática cohorte pro-Israelí de Trump.

Sebastian Gorka, ayudante adjunto de Trump en asuntos militares y de inteligencia, era más un ideólogo que un analista, que escribió para Breitbart y dirigió la oficina tras las faldas de Bannon. Justo después de expulsar a Bannon, los “generales” purgaron a Gorka a principios de agosto por acusaciones de “antisemitismo”.

Quien permanezca entre los nacionalistas económicos de Trump permanecerá significativamente sin influencia debido la pérdida de Steve Bannon, que había proporcionado liderazgo y dirección. Sin embargo, la mayoría tiene antecedentes sociales y económicos que también los vinculan a la élite del poder militar en algunos asuntos y con los neoliberales pro-israelíes en otros. A pesar de ello, sus creencias básicas habían sido moldeadas y definidas por Bannon.

La elite del poder empresarial

El CEO de Exon Mobile, Rex Tillerson, Secretario de Estado de Trump y el exgobernador de Texas, Rick Perry, Secretario de Energía, lideran la élite empresarial. La élite empresarial asociada con la manufactura y la industria estadounidenses tiene poca influencia directa en la política interior o exterior. Mientras siguen a los neoliberales de Wall Street en política interior, están subordinados a la élite militar en política exterior y no están aliados con el núcleo ideológico de Steve Bannon.

La élite empresarial de Trump, que no tiene ningún vínculo con los nacionalistas económicos en su régimen, brinda una cara más amistosa a los aliados y adversarios económicos de ultramar.

Análisis y conclusión

La élite del poder atraviesa las filiaciones partidistas, las ramas del gobierno y las estrategias económicas. No se limita al Partido Republicano o al Demócrata. Incluye neoliberales, algunos nacionalistas económicos, agentes de poder de Wall Street y militaristas. Todos compiten y luchan por el poder, la riqueza y el dominio dentro de esta Administración. La correlación de fuerzas es volátil, cambiando rápidamente en cortos períodos de tiempo –lo que refleja la falta de cohesión y coherencia en el régimen de Trump.

Nunca la élite de poder estadounidense ha estado sometida a tan monumentales cambios en la composición y dirección durante el primer año de un nuevo régimen.

Durante la presidencia de Obama, Wall Street y el Pentágono compartieron cómodamente el poder con los multimillonarios del Silicon Valley y con la élite de los medios masivos de comunicación. Estaban unidos en la búsqueda de una estrategia imperialista «globalista», acentuando múltiples teatros de guerra y tratados multilaterales de libre comercio, que estaban en el proceso de reducir a millones de obreros estadounidenses a la esclavitud permanente.

Con la inauguración del Presidente Trump, esta élite del poder enfrentó desafíos y la emergencia de una nueva configuración estratégica, que buscó cambios drásticos en la política económica y militar de Estados Unidos.

El arquitecto de campaña y estratega del Trump, Steve Bannon, buscó desplazar a la élite económica y militar global con su alianza de nacionalistas económicos, obreros manufactureros y elites de negocios proteccionistas. Bannon presionó para una ruptura importante con la política de Obama, de múltiples guerras permanentes, para expandir el mercado interno. Propuso el retiro de las tropas y el fin de las operaciones militares de Estados Unidos en Afganistán, Siria e Irak, al tiempo que aumentó una combinación de presión económica, política y militar sobre China. Trató de poner fin a las sanciones y enfrentamientos contra Moscú y crear vínculos económicos entre los gigantes productores de energía en Estados Unidos y Rusia.

Mientras Bannon era inicialmente el principal estratega de la Casa Blanca, rápidamente se encontró, cara a cara, con poderosos rivales dentro del régimen, ardientes globalistas Demócratas y Republicanos y especialmente neoliberales sionistas quienes maniobraron sistemáticamente para ganar posiciones económicas y políticas, estratégicas dentro del régimen. En lugar de ser una plataforma coherente desde la cual formular una nueva estrategia económica radical, la Administración Trump se convirtió en un «terreno de lucha» caótico y vicioso. La estrategia económica de Bannon apenas estaba comenzando a emerger de la tierra.

Los medios masivos de comunicación y los agentes del aparato estatal, vinculados a la estrategia de guerra permanente de Obama, primero atacaron la propuesta de reconciliación económica de Trump con Rusia. Para evadir cualquier “descalificación”, fabricaron la conspiración rusa de espías y manipulación de elecciones. Sus primeros tiros exitosos fueron disparados contra el Teniente General Michael Flynn, aliado de Bannon y principal defensor para revertir la política de Obama/Clinton de enfrentamiento militar con Rusia. Flynn fue rápidamente destruido y amenazado abiertamente con ser procesado como un «agente Ruso» en la histeria provocada, que se asemejaba a los días del senador Joseph McCarthy.

Los puestos económicos clave en el régimen de Trump se dividieron entre los neoliberales Israel-First y los nacionalistas económicos. El presidente Trump, “El negociador”, trató de enganchar a los sionistas neoliberales, afiliados a Wall Street, con la clase obrera vinculada a la base electoral trumpista, formulado nuevas relaciones con la Unión Europea y China, lo que favorecería a la manufactura estadounidense. Dadas las diferencias irreconciliables entre esas fuerzas, el ingenuo «pacto de clase» de Trump debilitó a Bannon, socavó su liderazgo y destruyó su estrategia económica nacionalista.

Mientras Bannon había conseguido varios nombramientos económicos importantes, los neoliberales sionistas socavaron su autoridad. La cohorte Fischer-Mnuchin-Cohn estableció con éxito una agenda competitiva.

Toda la élite del Congreso de ambos partidos se unió para paralizar la agenda de Trump-Bannon. Las gigantescas corporaciones de los medios masivos de comunicación sirvieron como un megáfono histérico y cargado de rumores para los fanáticos investigadores del Congreso y del FBI que magnificaban cada sutileza de las relaciones del gobierno norteamericano de Trump con Rusia en busca de conspiración. La combinación Estado-Congreso y el aparato de los medios de comunicación aplastaron a la masiva base electoral de Banon, desorganizada y desprevenida, que había elegido a Trump.

Completamente derrotado, el desdentado Presidente Trump se retiró en busca desesperada de una nueva configuración de poder, delegando sus operaciones diarias a «sus generales». El Presidente civil electo de los Estados Unidos abrazó la búsqueda de sus generales, de una nueva alianza militar-globalista y la escalada de las amenazas militares contra Corea del Norte, incluyendo a Rusia y China. Afganistán fue inmediatamente blanco de una intervención ampliada.

Trump reemplazó eficazmente la estrategia económica nacionalista de Bannon con un reanimado enfoque militar de guerras múltiples de Obama.

El régimen de Trump volvió a lanzar los ataques de Estados Unidos contra Afganistán y Siria –superando el uso por parte de Obama de ataques de drones contra presuntos militantes musulmanes. Intensificó las sanciones contra Rusia e Irán, abrazó la guerra de Arabia Saudita contra el pueblo de Yemen y puso toda la política de Medio Oriente en manos de su asesor político, el ultra sionista Jared Kushner (magnate inmobiliario y yerno) y el embajador de Estados Unidos en Israel David Friedman.

El retiro de Trump se convirtió en una derrota grotesca. Los generales abrazaron a los sionistas neoliberales en el Tesoro y a los militaristas globales del Congreso. El director de Comunicación Anthony Scaramucci fue despedido. El Jefe del Gabinete de Trump, John Kelly, purgó a Steve Bannon. Sebastian Gorka fue expulsado.

Los ocho meses de lucha interna entre los nacionalistas económicos y los neoliberales han terminado: La alianza sionista-globalista con los generales de Trump ahora dominan a la elite de poder.

Trump está desesperado por adaptarse a la nueva configuración, aliada de sus propios adversarios en el Congreso y los medios masivos de comunicación rabiosamente anti-Trump.

Habiendo casi diezmado a los nacionalistas económicos de Trump y su programa, la elite de poder montó entonces una serie de acontecimientos magnificados por los medios que se centraban en un golpe local en Charlottesville, Virginia, entre «supremacistas blancos» y «antifascistas». Después de que la confrontación condujera a la muerte y al daño, los medios utilizaron el intento inepto de Trump de culpar a ambos bandos como prueba de los vínculos del presidente con los neonazis y el KKK. Los neoliberales y los sionistas, dentro de la administración Trump y sus consejos empresariales, se unieron al ataque contra el presidente, denunciando su incapacidad de culpar de inmediato y unilateralmente a los extremistas de derecha por la violencia.

Trump está recurriendo a los sectores de negocios y a la élite del Congreso en un intento desesperado por mantener un apoyo a través de promesas de decretar masivos recortes de impuestos y desregular todo el sector privado.

La cuestión decisiva ya no se refería a una política u otra, ni siquiera a una estrategia. Trump ya había perdido en todas las batallas. La «solución final» al problema de la elección de Donald Trump está avanzando paso a paso –su destitución [impeachment] y posible detención por todos y cada uno de los medios.

Lo que el auge y la destrucción del nacionalismo económico en la “persona” de Donald Trump nos dice es que el sistema político estadounidense no puede tolerar ninguna reforma capitalista que pueda amenazar a la élite imperialista globalista.

Los escritores y activistas solían pensar que sólo los regímenes socialistas elegidos democráticamente serían el blanco del coup d’état sistemático. Hoy en día las fronteras políticas son mucho más restrictivas. Apelar al «nacionalismo económico«, completamente dentro del sistema capitalista, y buscar los acuerdos comerciales acorde a ello, es invitar a ataques políticos salvajes, inventos de conspiraciones y relevos militares internos que terminan en «cambio de régimen».

La purga hecha por la élite militarista-globalista contra los nacionalistas económicos y anti-militaristas fue apoyada por toda la izquierda de los Estados Unidos, salvo algunas notables excepciones. Por primera vez en la historia, la izquierda se convirtió en un arma organizativa pro-guerra, pro-Wall Street, pro-derecha sionista en la campaña para derrocar al presidente Trump. Más aún, movimientos y líderes locales, funcionarios sindicales, políticos de derechos civiles y de inmigración, liberales y socialdemócratas se han unido en la lucha por restaurar lo peor de todos los mundos: la política Clinton-Bush-Obama/Clinton de guerras múltiples permanentes, incrementando las confrontaciones con Rusia, China, Irán y Venezuela y la desregulación de la economía estadounidense por parte de Trump y recortes fiscales masivos para los grandes negocios.

Hemos recorrido un largo camino: desde las elecciones hasta las purgas y de los acuerdos de paz hasta las investigaciones policiales. Los nacionalistas económicos de hoy son etiquetados como «fascistas»; y los trabajadores excluidos son ¡»los deplorables»!

Los estadounidenses tienen mucho que aprender y desaprender. Nuestra ventaja estratégica puede residir en el hecho de que la vida política en los Estados Unidos no puede empeorar –realmente hemos tocado fondo y (salvo una guerra nuclear) sólo podemos mirar hacia arriba.

Notas:

1 Traducción libre del artículo de James Petras, “Who Rules America? The Power Elite in the Time of Trump”, publicado el 5 de septiembre de 2017 en http://petras.lahaine.org/?p=2153.

2 CEO es el acrónimo en inglés de Chief Ecutive Officer, designa a la persona con la máxima autoridad de la gestión en alguna empresa, administración, organización o institución.

Traducciones libres del Centro de Estudios, Documentación y Análisis Materialista (CEDAM)

cdamcheguevara.wordpress.com

cedam.ecg@gmail.com

www.facebook.com/cedamecg.cedamecg

Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=231424

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El Delta en su soledad

Por: Alí Ramón Rojas Olaya

A Humberto Mata in memoriam

El Delta del Orinoco ha parido notables de la talla del pedagogo popular Luis Antonio Bigott, del escultor Pedro Barreto, de artistas plásticos como Ignacio Lira González y Gladys Meneses, del cantautor Eudes Balza, del comentarista deportivo Carlitos González, de la luchadora warao Fátima Salazar, de la maestra y poeta Isabel Rodríguez y de los escritores José Balza, Francisco Aniceto Lugo y Humberto Mata. Este hermoso y vital estado en el que los caños son calles es uno de los reservorios culturales más importantes de la Patria. Explica este último notable: “Estamos hablando de un delta, el Delta del río Orinoco, 40 mil 200 kilómetros cuadrados de agua, manglares, palmas, barrancos, caseríos, gentes y silencios selváticos apenas rotos, durante el día por el cantar de los pájaros más exóticos que la memoria pueda recordar; y también durante el día, o en las noches profundas, por el unísono grito de los araguatos y del jaguar”.

En una entrevista que le hizo en el año 2013 el escritor Eduardo Cobos publicada en Letralia 284, Humberto Mata cuenta que “el Delta Amacuro es el centro de mi vida” porque aunque “esté en Caracas, Nueva York, México, o en cualquier otra ciudad, todo me pasa en esas tierras. No obstante, esto no tiene nada que ver con algún tipo de regionalismo. Más bien, hablo de un lugar esencial. Es decir, un Delta universal, que es un todo. Bueno, para quien lo conoce, o sabe de él, son todos los caños habidos y por haber, y quizás allí está mi posibilidad como narrador para meterme en cada uno de esos laberintos”.

Humberto Mata nació en Tucupita el 3 de febrero de 1949 y falleció en Caracas el 26 de agosto de 2017. Su vida giró en torno a la docencia, el cuento, la narrativa, el arte, la museística. Estudió Matemática y Filosofía en la Universidad Central de Venezuela. En 1992 sorprendió al público con el cuento Boquerón, la historia de un investigador policial que cuando se encarga de la División contra Homicidios decide ponerla en orden: “seleccionar lo que vale y botar lo demás” de manera tal que pueda ser automatizada. Para lograr tal objetivo sólo le falta un archivo por “investigar y transcribir al computador: el de Juan Achares”.

La obra de Humberto Mata es la de Toro-Toro vestido con Pieles de leopardo que embiste a La mujer emplumada entre Luces y Distracciones colocada en un Pie de página desde el vuelo de El gavilán. Sus cuentos están cargados de Imágenes y Conductos que como el Boquerón son Revelaciones a una dama que te teje. No nos queda más que preguntarle ¿Todavía te acuerdas de nosotros? En aquella entrevista, Humberto resumió su vida: “el Delta es mi soledad absoluta”.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=230870&titular=el-delta-en-su-soledad-

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Educación y oportunidades tecnológicas

Por: Sergio Clavijo / Diario La República

Aunque a nivel global ha continuado mejorando el acceso a la educación, existe la paradoja de estarse generando mayores brechas sociales y regionales. Por ejemplo, en la región del África subsahariana más de un quinto de los niños con edades entre los 6 y 11 años y dos tercios de los jóvenes entre 12 y 14 años están por fuera del sistema educativo. Asimismo, casi 60% de los jóvenes entre los 15 y 17 años no asisten al colegio. Diferenciando por género, la educación en las niñas es aún inferior (9 millones de ellas nunca van al colegio comparado con los 6 millones de niños).

Por tal motivo, en algunos países del África se han implementado nuevas estrategias para superar estas brechas, donde la tecnología ha cumplido un rol fundamental. En efecto, compañías como Bridge International educan 100.000 alumnos de la región, a través de clases presenciales en las que los maestros deben leer las lecciones completas que aparecen en sus tablets. A través de herramientas tecnológicas se monitorea continuamente el progreso de los estudiantes y sus docentes (ver The Economist, “Assembly line”, enero 28 del 2017).

Estas estrategias han ayudado a combatir la gran problemática del ausentismo docente. Por ejemplo, 47,3% de los profesores públicos en Kenia estaban ausentes cuando se suponía que debían estar enseñando, mientras que en dichos colegios privados esta tasa tan solo llegó a 1%. Igualmente, la calidad educativa ha mejorado gracias a las continuas evaluaciones.

En Colombia, aunque se han hecho esfuerzos y avances importantes en materia de cobertura, continúa existiendo una enorme brecha en materia de calidad educativa (ver gráfico). Al respecto, la calidad de los maestros muestra progresos tan solo marginales. Esto ocurre, entre otros factores, por las políticas de “captura” del Estado que ha impulsado de tiempo atrás Fecode. Por ejemplo, retrasando el positivo impacto que deberían tener las evaluaciones de los maestros sobre la calidad educativa; también se ha opuesto Fecode al natural “marchitamiento” generacional que debería estar dando paso a educadores más motivados, mejor formados y, obviamente, mejores pagos.

Con relación al ausentismo docente en el país, el último paro educativo de maestros implicó la pérdida de 37 de los 190 días hábiles que tiene el año académico, afectándose 8,5 millones de estudiantes, quienes, aparentemente, verán compensada a final del año esta pérdida del casi 20% de sus clases. Dos años atrás, el paro nacional de maestros había afectado 6% de las clases. Pero, como ha sido usual en la cadena de protestas que violan el principio constitucional que prohíbe los paros en los servicios públicos fundamentales, las vías de hecho han demostrado que en Colombia: i) logran reajustes salariales adicionales (hasta de 12% real en los próximos cinco años, según lo pactado); ii) no reponen el tiempo perdido plenamente; y iii) nadie de los cesantes sale sancionado.

En esta oportunidad, el Gobierno se comprometió a continuar con la nivelación salarial de los maestros, en el marco de la reforma del Sistema General de Participaciones, además de la creación de una nueva bonificación para los docentes. Así, el Gobierno tendrá que realizar, adicionalmente, esfuerzos fiscales por cerca de 0,14% del PIB. Situación que es agravada por los problemas de corrupción en el sector estudiantil relacionado con los docentes y alumnos “fantasmas”. En total, el Ministerio de Educación reportó, a inicios de 2016, que la nómina de los profesores inexistentes le costaba al Estado $150.000 millones anuales. De igual manera, las matrículas de 182.642 estudiantes inexistentes le valían al país $160.000 millones. Además, el Ministerio logró comprobar que 32.671 docentes no cuentan con el acto administrativo que certifica su escalafón y que otros 3.839 no tienen título formal o soportes válidos.

En estas graves problemáticas, la tecnología puede tener un papel clave a la hora de mejorar la calidad educativa y combatir la corrupción. Por ejemplo, diversas investigaciones han concluido que los maestros que se beneficiaron del programa pedagógico de Computadores para Educar mejoraron su desempeño en un 10,6% y aumentaron en un 7,5% el ingreso de sus estudiantes a la educación superior. Por otro lado, las sedes beneficiadas vieron una disminución de 3,6% en la tasa de repitencia escolar y del 4,3% en la deserción (162.000 estudiantes permanecieron en el sistema educativo). Asimismo, con herramientas tecnológicas se puede monitorear el verdadero número de docentes y estudiantes.

En síntesis, en Colombia aún existen grandes retos para mejorar la calidad docente y educativa, además de la transparencia presupuestal. Hacia el futuro inmediato, el reto más urgente es seguir mejorando la calidad del sistema educativo, donde las enseñanzas internacionales muestran que: i) la tecnología puede tener un papel clave en el desarrollo del sistema educativo; ii) la autonomía de los colegios debe estar acompañada de estándares de rendimiento; iii) el liderazgo organizacional es clave; y iv) es importante la retroalimentación a los profesores, las tutorías, y el seguimiento del rendimiento de los alumnos.

Fuente:https://www.larepublica.co/analisis/sergio-clavijo-500041/educacion-y-oportunidades-tecnologicas-2545712

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Colombia entre los emergentes con más futuro en educación

Por: Gustavo Rivero

Colombia figura como el tercero más corrupto de los Tactics, pero es el primero con mucha diferencia en el crecimiento de investigaciones universitarias publicadas.

Un análisis de 15.000 universidades en 78 países ha descubierto que duplicar el número de universidades en una región genera un aumento del 4,7% en el PIB per cápita del área en un plazo de cinco años. ¿Qué regiones están en mejor posición para explotar este vínculo entre la expansión de la educación superior y el crecimiento económico?

Times Higher Education ha analizado una serie de indicadores académicos y económicos, como la cantidad de trabajos de investigación publicados, la participación en la educación superior y el PIB per cápita, e identificó siete países que ocupan un lugar privilegiado para lograr el éxito.

Desde el punto de vista de la educación superior, Tailandia, Argentina, Chile, Turquía, Irán, Colombia y Serbia (Tactics) tienen potencial para superar a las naciones BRICS: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica; países identificados tradicionalmente como las estrellas emergentes.

En estos países, el PIB per cápita es inferior a 15.000 dólares, pero al menos la mitad de la población joven está matriculada en la educación superior; la participación creció un 5% o más entre 2010 y 2014; sus resultados de investigaciones están creciendo en, al menos, 30.000 publicaciones al año; y tienen, como mínimo, una universidad en las clasificaciones mundiales.

A pesar de que estos países cuentan con las condiciones necesarias para el éxito, están lejos de ser homogéneos: cada país tiene una combinación diferente de fortalezas y debilidades.

Éste es el caso de Irán y Turquía, ambos países de gran riqueza intelectual, con una cantidad de matriculados en la educación superior muy alta y un crecimiento sostenido de la participación. Sin embargo, cada uno enfrenta enormes desafíos políticos. En Irán se considera al sector público corrupto, según datos de Transparencia Internacional, y se considera que los nombramientos académicos están más relacionados con la ideología que con el mérito.

Un análisis de los datos completos de los Tactics muestra que los niveles más altos de corrupción se relacionan de manera directa con la menor calidad en la investigación.

Colombia figura como el tercero más corrupto de los siete, pero es el primero con mucha diferencia en el crecimiento de investigaciones universitarias publicadas.

De hecho, cada una de las naciones Tactics tiene problemas que podrían, si no se abordan, poner en peligro el progreso que con tanta facilidad podrían alcanzar. Sin embargo, si analizamos de cerca el desempeño de estos países desde una perspectiva de educación superior, su crecimiento realmente podría ser una característica definitoria de la próxima década.

En la producción de investigación, la participación en la universidad y el desempeño en las clasificaciones mundiales, estos «países ignorados» ya están superando con frecuencia a los Brics. Y cuando las naciones funcionan bien en estas áreas, casi siempre cosechan recompensas económicas.

Fuente: http://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/colombia-entre-emergentes-mas-futuro-en-educacion-gustavo-rivero/249625

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Argentina: CONADU exige a la SPU el pago a los 140 docentes de la UNAJ que ingresaron en 2017

America del Sur/Argentina/12.09.2017/Autor y Fuente: http://conadu.org.ar

La  Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) denuncia que la Secretaría de Políticas Universitarias, incumpliendo acuerdos pre-existentes, continúa sin pagar salarios a los docentes de la Universidad Nacional Arturo Jauretche.

De esta forma, la SPU consolida la discriminación hacia los docentes al no respetar los derechos consagrados en el Convenio Colectivo de Trabajo. Con estas decisiones, lejos de avanzar en resolver la situación de los trabajadores contratados, se profundiza aún más la situación de precariedad.  La situación, además, perjudica el normal funcionamiento de las cursadas, cercenando el derecho a la formación de los estudiantes, con el peligro de una virtual paralización de las carreras de reciente creación.

Luego del conflicto salarial que duró todo el primer cuatrimestre, conjuntamente con el acuerdo paritario de julio, la SPU se comprometió a realizar el giro de fondos para pagar a los docentes contratados -tanto el aumento salarial a los más de 700 que tiene la institución, como el pago de salario de alrededor de 140 que comenzaron a dictar clases durante 2017-. Los recursos para estos últimos no fueron girados aún a la UNAJ.

A partir de la renuncia del ministro Esteban Bullrich y de Albor Cantard, la SPU intenta dilatar este compromiso, aduciendo un cambio de autoridades que volvería casi a foja cero todas las gestiones realizadas e ignorando la continuidad institucional que tiene el Ministerio.

La UNAJ cuenta con cuatro carreras de reciente creación (Trabajo Social, Economía, Ingeniería en transporte y Medicina) y otras tantas tecnicaturas que no han completado el ciclo de su último año. Esto implica la necesidad de incorporar nuevos docentes para cubrir las materias del plan de estudio a medida que los estudiantes avanzan, cuatrimestre a cuatrimestre, en la cursada.

Es completamente inadmisible que en una carrera que ya está dictando su tercer año de cursada (por poner uno de los ejemplos), se le pague a los docentes del primero y segundo año, pero que no envíen los fondos para cubrir los nuevos cargos docentes del tercero.

La SPU está negando las necesidades particulares de las instituciones universitarias de reciente creación, que todavía no han consolidado sus plantas docentes, no docentes, además de su infraestructura en aulas, oficinas y laboratorios.

Por todo esto, la CONADU exige a la Secretaría de Políticas Universitarias:

  • Inmediato destino de fondos para el pago de los trabajadores 2017 de la UNAJ.
  • Más y mejor presupuesto para la Universidad Pública…

Fuente: http://conadu.org.ar/conadu-exige-a-la-spu-el-pago-a-los-140-docentes-de-la-unaj-que-ingresaron-en-2017/

Imagen:  http://conadu.org.ar/wp-content/uploads/plenario-4-340×160.jpg

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Colombia: Estudiantes protestaron por la pésima infraestructura de su colegio en Santander.

Denuncian que la infraestructura de la Institución Educativa Sergio Ariza en Sucre, Santander, continúa en precarias condiciones y podría desplomarse. Los alumnos alzaron su voz el pasado martes, en una protesta que finalizó con un plantón al frente de la Alcaldía.

America del Sur/Colombia/12.09.2017/Autor y Fuente: http://www.vanguardia.com

La Institución Educativa Sergio Ariza en el municipio de Sucre, Santander,tiene más de 60 años al servicio de los estudiantes. El rector de la institución, Hugo Burgos,  indicó que desde hace 12 años no se le realiza mantenimiento al inmueble y con el pasar del tiempo la infraestructura se debilitó.

Por tal razón, los estudiantes salieron a marchar esta semana por las calles de Sucre.Posteriormente realizaron un plantón al frente de la Alcaldía para exigir la reconstrucción del colegio Sergio Ariza.

A pesar del compromiso de la Secretaria de Educación  de Santander y la Alcaldía de Sucre para hacer vigilancia y control frente a la mala infraestructura, los directivos de la institución educativa denuncian el abandono estatal en el que se encuentra el colegio.

Peligro inminente

La coordinadora de la institución educativa, Berta Cecilia Martínez Cifuentes, manifestó a Vanguardia.com que  la infraestructura del colegio está muy deteriorada. Afirmó que se necesita una pronta solución, porque en cualquier momento podría colapsar el techo del centro educativo.

Un total de 300 estudiantes de primaria y básica secundaria del centro educativo están en peligro. Martínez agregó que la situación más crítica se registra en dos aulas. Los estudiantes no han sido reubicados, ya que no se le han hecho las adecuaciones al nuevo salón donde se trasladarían.

Vanguardia.com  se comunicó con el Alcalde de Sucre, Javier Rojas,quien afirmó que hay un grupo de personas trabajando en las adecuaciones para la reubicación de los estudiantes. Así mismo, explicóque se radicó un proyecto que costaría alrededor de tres mil millones de pesos para la construcción de unnuevo colegio.

Esta determinación surgió tras un estudio de suelo realizado en julio pasado por la Alcaldía de Sucre, en la cual se estableció que la estructura física de la Institución debía ser construida nuevamente.

El mandatario de Sucre agregó  que el centro educativo será construido en una zona rocosa dentro del mismo sector donde está actualmente el colegio. Agregó que se construirán las aulas de básica secundaria y el área administrativa de la institución. Según el Alcalde, no se construirán los salones de primaria, ya que sus estructuras están en óptimas condiciones.

Fuente: http://www.vanguardia.com/area-metropolitana/bucaramanga/video-408904-estudiantes-protestaron-por-la-pesima-infraestructura-de

Imagen: http://www.vanguardia.com/sites/default/files/imagecache/Noticia_600x400/foto_interna/2017/09/07/web_21_wide_tp.jpg

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Argentina: Caso Maldonado y el rol de la escuela,el acceso a la verdad es un derecho irrenunciable.

América del Sur/Argentina/12.09.2017/Autor y Fuente: https://mst.org.ar/

Hace un mes que no se sabe nada de Santiago Maldonado. La última vez que se lo vio, fue en el marco de una violenta represión de gendarmería a integrantes de la comunidad mapuche. A partir de ahí, comenzaron los cruces políticos entre sectores que están a un lado y al otro de la famosa “grieta”. Y se escuchan y se leen comentarios que generan mucho dolor, impotencia e incluso incredulidad ante la justificación de lo aberrante, después de haber derrotado a la dictadura.

Es perverso que se le exija a los que buscan a Santiago, que antes de preguntar por él pidan por todos los desaparecidos. Sobre todo cuando los que lo plantean son personas o medios que justifican la desaparición de Santiago y que nada hicieron en el pasado por esas otras personas. Se niega la gravedad de esta desaparición intentando licuarla en un mar de casos. El razonamiento no es ingenuo, pretende que naturalicemos el hecho de que en democracia también pueda haber desaparecidos; enarbolan a Julio López para demostrar su tesis de que estamos ante algo habitual que no merece tanta repercusión.

Por otra parte, es falso que nadie se preocupe por Marita Verón, Julio López o Luciano Arruga. Cientos de organizaciones políticas y sociales y decenas de miles en todo el país, nos movilizamos y seguimos haciéndolo cada año exigiendo justicia.

El oportunismo de algunos sectores no invalida la legitimidad del reclamo

Es cierto que hay organizaciones políticas y sindicales que hoy hablan de Santiago y que callaron ante la desaparición de López, que hoy defienden a los mapuches y que mantuvieron silencio ante los atropellos al pueblo Qom durante el gobierno anterior. También hay quienes se movilizaron ante la muerte del fiscal Nisman y no hicieron lo mismo ante la desaparición de López, testigo clave en un juicio de lesa humanidad.

Existen hipocresías y oportunismos de varios colores. También existe coherencia en muchas personas y organizaciones que hemos defendido los derechos humanos siempre, sin importar a qué sector político favorezca o afecte coyunturalmente. Porque hoy vuelve a faltar una persona y eso trasciende -o debería-, cualquier cálculo político o electoral. Es objetivo, como también lo es la responsabilidad política del gobierno nacional que ha intensificado la represión como respuesta a los reclamos populares.

Mejor hablar de ciertas cosas

Los ataques gubernamentales a la docencia y los intentos por responsabilizarla de la profunda crisis que atraviesa la escuela pública, es el caldo de cultivo que dio origen a la campaña “con mis hijos no”, que no sólo ataca la libertad de cátedra, sino que se riñe con preceptos pedagógicos y democráticos básicos de nuestra sociedad, consagrados en la Ley de Educación Nacional.

Se aduce que la educación debe ser apolítica; algo que además de equivocado, es imposible. El acto educativo es un acto esencialmente político. Es político hablar en clase de Santiago, como también lo es decidir no hacerlo. La educación es política porque es una instancia indispensable para el ejercicio pleno de la ciudadanía, en la cual se ponen en juego y reproducen valores, ideas y normas. Lo que se prohíbe hacer en las escuelas, es proselitismo o política partidaria.

La ley de educación nacional Nº 26.206 es clara en relación al tratamiento de los derechos humanos. En sus artículos Nº 3, 8, 11, 30, 54 y 92 -por nombrar sólo algunos-, se habla de profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los derechos humanos, la diversidad, la justicia y otras libertades fundamentales. También se plantean como ejes necesarios “contenidos curriculares comunes que promuevan el respeto por la multiculturalidad y el conocimiento de las culturas originarias en todas las escuelas del país, permitiendo a los/as alumnos/as valorar y comprender la diversidad cultural como atributo positivo de nuestra sociedad”.  Lo cual es pertinente abordar ahora, dado que el contexto en el que ocurre la desaparición de Santiago, es el reclamo legítimo del pueblo originario mapuche en contra del gobierno que defiende el interés de una empresa extranjera en detrimento de sus derechos sociales.

Ya dijimos nunca más

La desaparición de Santiago Maldonado ha interpelado a toda la sociedad, las calles, las redes sociales y también a las escuelas. Sólo alguien que no convive en un aula con adolescentes, puede creer que un tema de esta magnitud puede esquivarse o que los estudiantes son presa fácil del adoctrinamiento. Este tema se discute en las aulas, galerías, salas de profesores. Y es un auspicioso síntoma que así sea, ya que la escuela tiene entre sus principales objetivos, formar ciudadanos críticos y comprometidos con la realidad de la sociedad en la que están insertos.

No podemos justificar ni naturalizar las violaciones, las injusticias y los atropellos a los derechos humanos. No puede haber espacio para un nuevo “algo habrá hecho”, no podemos mirar para otro lado.

Fuente: https://mst.org.ar/2017/09/03/caso-maldonado-rol-de-escuela-acceso-verdad-es-derecho-irrenunciable/

Imagen: https://mst.org.ar/wp-content/uploads/2017/09/f620x350-20439_51457_79-400×280.jpg

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