Page 2308 of 3047
1 2.306 2.307 2.308 2.309 2.310 3.047

¿Regulación del mercado o construcción de un sistema público? El debate pendiente en educación

Por: Miguel Caro

Recuperar la educación como un derecho social universal, asumiendo además que esta constituye un factor fundamental para el desarrollo del país, pasa por dejar atrás la concepción de mercado que la caracteriza y por entenderla definitivamente como una actividad de carácter esencialmente pública. Precisamente, la operación más profunda que realizó en Chile el ideario neoliberal en educación, consistió en provocar su derrumbe como espacio de realización de lo público. Esto fue posible no solo por los cambios en la propiedad y dependencia de las instituciones educativas o en sus formas de financiamiento, sino –fundamentalmente– por la ruptura de la noción de sistema que caracterizó históricamente a la educación chilena y por la total mercantilización de su sentido y sus fines. Ello, al alero de lógicas tecnocráticas, gerenciales y autoritarias de gestión.

Efectivamente, la segmentación privatizadora, por su efecto fragmentador, imposibilitó el ejercicio colectivo de la soberanía respecto del rol de la educación en nuestra sociedad y permitió la instalación de una racionalidad de mercado como dispositivo de orientación.

Así, se dio paso a una de las reformas más relevantes generadas en dictadura y profundizada en democracia, la de convertir a toda la estructura educacional en un no sistema, dejando su direccionalidad y regulación en manos de un enorme número de instituciones prestadoras de servicios que, además de atender nichos socioeconómicamente segregados de población y obtener lucro de aquello, posibilitaron la provisión de proyectos educativos conforme a sus propios intereses y visiones, desplazando completamente el interés general de la sociedad o el de las comunidades involucradas. Precisamente, cuando el horizonte de la educación deja de estar conectado con las necesidades del proyecto país y de los sujetos que lo conforman, para radicarse en intereses individuales –desde entidades totalmente desarticuladas–, desaparece el rasgo esencial de lo público.

La mercantilización del sentido entonces –y no solo de la propiedad o del financiamiento– afectó a todos los niveles de la educación, desalojando lo común; vale decir, aquello que produce resguardo frente al surgimiento de propósitos que, en la búsqueda del beneficio individual, afectan o instrumentalizan lo colectivo.

En el caso de las escuelas, esto derivó en una noción de éxito educativo basado en el concepto de “eficacia escolar”, orientado a la competencia y al rendimiento estandarizado, limitando la pertinencia cultural de la educación y la formación integral de los sujetos; promoviendo, de ese modo, habilidades funcionales, conectadas prioritariamente con requerimientos sociolaborales y propiciadas por “pedagogías” del entrenamiento, presentadas a veces con el ropaje del activismo, de la “disciplina con afecto” o de la diversidad metodológica sin contexto.

En el caso de la educación superior, se produjo la subordinación del saber a variables económico-empresariales, generándose –entre otros efectos– el irracional desequilibrio entre la oferta académica y la estructura ocupacional, con lo que se abrieron espejismos de movilidad social y una alta depreciación de las áreas no “utilitarias” del conocimiento. Al mismo tiempo, proliferaron proyectos educativos altamente precarios, con universidades exclusivamente docentes y que en todos estos años han incurrido en una larga lista de arbitrariedades y transgresión sistemática de derechos.

Se reforzó, además, la lógica gerencial con la introducción de mecanismos competitivos de financiamiento y con un modelo de acreditación centrado en el cumplimiento de indicadores carentes de contenido, antes que en la búsqueda del conocimiento o de una relación entre este y las necesidades reales de la sociedad. De hecho, las propias universidades del Estado se han visto forzadas a actuar en dicho marco, con lo que han terminado funcionado en muchos aspectos como instituciones completamente mercantilizadas.

El problema está en que las iniciativas legales en educación escolar y superior –más allá de la retórica declarativa– mantienen estos dos rasgos esenciales del modelo, el de la segmentación del sector y el de la mercantilización de su sentido.

En primer lugar, hacen una asociación entre instituciones estatales y educación pública como si fueran sinónimos, sin ofrecer una definición sobre este último concepto y sin establecer orientaciones respecto de qué implica cumplir con este principio básico, más allá de los consabidos criterios tecnocráticos de gestión. Esto ocurre mientras,  al mismo tiempo, entregan a las instituciones privadas cuantiosos recursos públicos. En los hechos, los Proyectos ratifican la expresión minoritaria del componente estatal y otorgan sostenimiento financiero a entidades particulares, independientemente del carácter de sus proyectos educativos, bajo el argumento parcial de la inclusión y de la concurrencia de un listado acotado de requisitos de “calidad” centrados en indicadores formales. Más aún, en el caso de las instituciones estatales, se introduce un fuerte aumento del control burocrático de sus procesos y la injerencia directa del gobierno de turno en sus decisiones (Universidades Estatales), sin generar una efectiva democratización.

En este esquema, las escuelas particulares subvencionadas y particulares pagadas, así como las instituciones de educación superior privadas (las del G-9 tratadas de igual modo) seguirán siendo la mayoría del “sistema” (65% y 85%, respectivamente) y seguirán “educando” conforme a sus particulares intereses y visiones, promoviendo la estandarización, la competencia y respondiendo adaptativamente a las demandas del mercado. Todo esto –en la mayoría de los casos– con recursos públicos y legitimado por el check list de los nuevos criterios de regulación y acreditación, publicitados como más “exigentes”.

Con todo, más que reformas estructurales, se está haciendo política educativa sobre la base de lo que ya hay, levantando un número reducido de exigencias, solo para condicionar la entrega de recursos. Efectivamente, no se cambia el modelo modificando exclusivamente la dependencia administrativa o con el simple aumento de la matrícula estatal o, incluso, mejorando los criterios de financiamiento, si al mismo tiempo se mantiene la segmentación privatizada, la competencia entre instituciones y la ausencia de fines públicos. En ese marco, la gratuidad, por ejemplo, podría ser concedida universalmente y no cambiar el modelo actual, por lo que dicha demanda, si bien es relevante y urgente, no debiera constituir por sí sola la centralidad de la propuesta.

Transformar el modelo implica, en primer lugar, construir un sistema propiamente tal, que opere, por tanto, como una estructura debidamente articulada, que se rija por normas y fines comunes, que se conecte con los requerimientos de desarrollo del país y que considere la diversidad de necesidades educativas de las comunidades. Dicho sistema, para funcionar como garantía de derechos fundamentales en el largo plazo, debe ser dependiente del Estado y financiado íntegramente por este en todas sus funciones, conforme a criterios basales y garantizando su autonomía respecto de los gobiernos de turno, así como el acceso gratuito de sus estudiantes y la participación democrático-deliberativa de sus estamentos.

Al interior de este gran sistema público, el Estado debiera reservar bajo su propiedad una cobertura de carácter mayoritario y garantizar que todas las instituciones que reciban fondos públicos (sean o no estatales) formen parte de dicha institucionalidad. Desde allí, la educación pública en su conjunto debiera garantizar su diversificación y la expansión de su cobertura en todas las realidades territoriales del país, en todas las áreas del conocimiento necesarias, en todos los niveles de enseñanza y estar disponible para toda la población que opte por este sistema. Esto, sin perjuicio de que pueda existir educación privada, la que no debiera recibir recursos del Estado y, a su vez, estar regida por un marco regulatorio específico.

Desde el punto de vista de los fundamentos, lo público supone definir una relación activa con la promoción de valores e intereses públicos y democráticos, derivados tanto de las decisiones de la comunidad política (en los niveles nacional y local), como de la reflexión interna de sus actores. Un sistema de esta índole, sin perjuicio de estar alineado estratégicamente con el interés de la sociedad en su conjunto (mediante mecanismos participativos), requiere del rasgo de lo plural por sobre el de la pertenencia a una perspectiva doctrinaria y/o religiosa en particular. Sin perjuicio de ello, debe poner el acento en las necesidades reales de formación, en la capacidad de reflexión crítica, en la promoción de una ciudadanía activa y en la producción más amplia de conocimiento.

De igual  modo, la educación pública debe ser efectivamente inclusiva (más allá de las capacidades, vocaciones e intereses), sin discriminación de ninguna índole (etnia, clase, género, etc.)  y propiciar una formación amplia y rigurosa, a la vez que integral y culturalmente pertinente. Urge superar, en ese sentido, la noción mercantil de “calidad” y dejar atrás la estandarización curricular-evaluativa, el gerencialismo de circuito productivo y el mercado como finalidad.

Así concebido, lo público no puede ser entonces un atributo autoconferido por parte de instituciones aisladas, ni responder a una simple declaración de “vocación” pública, precisamente porque tal condición requiere de la adscripción a un sistema y a las definiciones que lo fundamentan.

Difícilmente se podrá resolver la crisis de la educación si las iniciativas legales insisten en tomar el camino de la regulación (parcial) del mercado y no la de construir un sistema público propiamente tal (más allá de lo estatal); un sistema que trascienda al estrecho interés de actores particulares o corporativos, poniéndose al servicio de la comunidad y de la construcción de una sociedad verdaderamente democrática, que avance decididamente en la dirección de romper con las ataduras de la mercantilización de nuestras vidas.

Fuente: http://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2016/09/22/regulacion-del-mercado-o-construccion-de-un-sistema-publico-el-debate-pendiente-en-educacion/

Imagen de archivo

Comparte este contenido:

ONU denuncia alta impunidad de las violaciones Derechos Humanos en Colombia

América del Sur/Colombia/Octubre de 2016/Fuente: Terra

El Comité de Derechos Humanos de la ONU expuso hoy su frustración y su estupor por la alta prevalencia de la impunidad en los casos de violaciones de las libertades fundamentales en Colombia.

«Me uno a la experta Cleveland, al experto Rescia y a otros compañeros de este Comité en denunciar la enorme impunidad que reina en Colombia en muchísimos ámbitos. Es un problema tan grande que creo que es central para el Gobierno lidiar con él», afirmó, rotundo Nigel Rodley, experto y miembro también de dicho Comité.

El país sudamericano se presentó hoy por segundo día consecutivo ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, el organismo que vela por el cumplimiento de los derechos fundamentales recogidos en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y que, regularmente, hace un escrutinio de los países que se adhirieron al mismo.

Uno tras otro, todos los expertos que tomaron la palabra se refirieron al tema de la impunidad, y al hecho de que, a pesar de todos los avances que ha hecho el Estado en los últimos años, el problema no parece resolverse.

«Hay dos Colombias, la de Bogotá, la del Estado de Derecho, y otra la de Caquetá, la de las violaciones, las amenazas, donde el Estado no está y los crímenes quedan en la impunidad. ¿Qué va hacer el Estado para resolverlo?», se cuestionó Rodríguez Rescia, otro de los expertos.

Por su parte, Sarah Cleveland, miembro del Comité, usó el ejemplo de la periodista Jenith Bedoya para exponer la impunidad que reina en Colombia.

«Jenith Bedoya es ejemplo de cómo la violación y el abuso sexual se ha usado en Colombia como una arma de guerra; como es una práctica regular intentar silenciar a periodistas y defensores de derechos humanos; y como los abusos quedan de forma generalizada en la impunidad», dijo Cleveland.

Bedoya fue secuestrada, torturada y violada el 25 de mayo del 2000 por paramilitares recluidos en una cárcel de Bogotá a la que había ido para hacer un trabajo periodístico.

La reportera colombiana se encontraba en la sala donde se llevó a cabo la evaluación y, en declaraciones a Efe, explicó que a pesar de que fue violada y torturada hace 16 años, sigue «esperando Justicia».

«Los autores intelectuales de los crímenes contra mi siguen sin ser ni tan siquiera investigados. Pero mi caso es sólo un ejemplo de lo que pasa en el país, donde el 98 % de los casos de violencia sexual quedan impunes».

Bedoya dijo que se han registrado 2 millones de abusos sexuales sólo en el contexto del conflicto armado y hasta la fecha solo se han dictado 36 condenas.

«El sistema de Justicia es lo más débil que tiene el Estado», concluyó.

Por su parte, Cleveland dijo que «de los 219 asesinatos de periodistas y defensores de los derechos humanos registrados entre el año 2009 y el 2013 sólo se ha otorgado una condena».

«¿Qué hace el Estado para acabar con esta impunidad?», se preguntó la experta.

En la misma línea, Cleveland expuso la falta de investigación y condenas en el caso de tráfico sexual y la trata de personas, a pesar de ser un crimen muy expandido en el país.

Otro asunto destacado por Rodley fue la superpoblación de las cárceles, con una media de un 55 % de hacinamiento.

«Pero en algunos casos el hacinamiento es de un 400 %, eso es peor que un gallinero», sostuvo el experto.

Al comenzar la sesión de hoy, el miembro del Comité Olivier de Frouville volvió a preguntar sobre el tema del aborto al no quedar satisfecho con las respuestas que la delegación gubernamental dio ayer sobre este tema.

Frouville dijo que según un informe de una ONG, en 2008 en Colombia se llevaron a cabo 400.400 abortos, de los cuales sólo 322 se hicieron cumpliendo con los requisitos legales.

La Corte Constitucional desechó la prohibición total de la interrupción voluntaria del embarazo en 2006 y desde entonces, se puede abortar en los casos en que haya riesgo para la vida de la madre, deformación fetal incompatible con la vida, violación o incesto.

El experto recordó que, a pesar de esta decisión, «la vasta mayoría de los abortos son clandestinos e inseguros».

Finalmente, tanto Cleveland como Frouville se unieron a Rodley en quejarse de la poca concreción y detalle de Colombia tanto en el informe que han presentado al Comité como en las respuestas a las preguntas de los miembros en esta sesión de evaluación.

Rodley expuso ayer una sentida queja por la gran vaguedad con la que Colombia responde a este Comité y a otros órganos de derechos humanos de la ONU, algo que a su entender hace años que dura y no mejora en el tiempo.

Fuente: https://noticias.terra.com/mundo/europa/onu-denuncia-alta-impunidad-de-las-violaciones-derechos-humanos-en-colombia,9ba84f44c5c5eab39034f2608661b995omgj50vh.html

Foto de archivo

 

Comparte este contenido:

Libro: El Diseño de Sylabus en la Educación Superior

América del Sur/Chile/21 de octubre de 2016/www.reddolac.org

Es fundamental la permanente innovación de las metodologías y didácticas que se utilizan dentro y fuera del aula, con un activo involucramiento de los estudiantes, atendiendo a sus estilos de aprendizaje y a las  metodológica que nos presentan los autores en “El Diseño de Sylabus para la Educación Superior”, constituye una valiosa herramienta orientadora y práctica. Desde una discusión sobre la formación basada en competencias en ES, abarca una serie de alternativas que permiten garantizar que cada profesional egresado sepa actuar de manera pertinente en un contexto particular, eligiendo y movilizando recursos personales, de redes y de contexto, argumentando las razones de cada una de sus decisiones, haciéndose responsable de las mismas y de sus efectos. Es importante destacar que se pone énfasis en no confundir la formación basada en competencias, con el enfoque orientado exclusivamente a requerimientos laborales del sector productivo.

El este link podrá sencontrar el libro: http://www.plataforma.uchile.cl/libros/SYLLABUS_01_dic.pdf

Tomado de: http://www.reddolac.org/profiles/blog/show?id=2709308%3ABlogPost%3A566591&xgs=1&xg_source=msg_share_post

Comparte este contenido:

Argentina: Esteban Bullrich: «La mala educación no es culpa de los maestros»

América del Sur/Argentina/21 de octubre de 2016/www.lanacion.com.ar

Desde Tokio, el ministro de Educación reconoció que «no es satisfactorio el nivel salarial» de los docentes.

Después de la polémica que despertó la evaluación Aprender 2016, el ministro de Educación, Esteban Bullrich, respaldó a los docentes e incluso admitió que «no es satisfactorio el nivel salarial» en el sector.

«La mala educación es fruto de mala política pública, no es culpa de los maestros», sentenció el funcionario desde Tokio.

En diálogo con radio La Red, remarcó que «el responsable de la calidad educativa hoy es Esteban Bullrich y si no cambia, hay que cambiar al ministro».

El ministro afirmó que «hoy tenemos índices de docentes por alumno más altos de la región y eso atenta contra el salario» y reconoció que los maestros «muchas veces» tiene varios cargos para percibir un buen salario.

«El responsable de la calidad educativa hoy es Esteban Bullrich y si no cambia, hay que cambiar al ministro»

Esteban Bullrich.

«Cuando uno para ganar un sueldo razonable tiene que ir a seis escuelas durante el día no le están facilitando la capacidad de poder trabajar. No es raro que así tenga que faltar más pida más licencia», precisó sobre el ausentismo docente.

Dijo que hay que reconocer que «no es satisfactorio el nivel salarial» y aseguró que desde el 10 de diciembre «el piso salarial docente subió el 62 por ciento».

«Acá estamos discutiendo cómo se mejora un automóvil, lo que el presidente (Mauricio) Macri quiere llevar adelante en la Argentina es la construcción de una nave espacial y dejar atrás el automóvil», enfatizó.

Tomado de: http://www.lanacion.com.ar/1948770-esteban-bullrich-la-mala-educacion-no-es-culpa-de-los-maestros

Comparte este contenido:

Argentina: Inicia hoy el seminario sobre “El conocimiento de la educación”

América del Sur/Argentina/21 de octubre de 2016/www.nuevodiarioweb.com.ar

Estará a cargo de la especialista Rita Ciucci y va destinado a todos los docentes en ejercicio.

La Escuela para la Innovación Educativa de la UNSE inicia hoy su nueva oferta académica con el seminario “El conocimiento de la educación: la Investigación Educativa”, a desarrollarse en la sede central de la institución.

Este espacio de formación estará a cargo de la especialista Rita Ciucci y va destinado a todos los docentes en ejercicio en cualquier nivel del sistema educativo, con intención de investigar, integrar y producir conocimiento.

La propuesta está organizada en siete módulos en los que se desarrolla la fundamentación teórico-epistemológica y metodológica, con talleres destinados al asesoramiento y acompañamiento del trabajo de investigación, orientado a la realización de un trabajo final de integración.

Tomado de: http://www.nuevodiarioweb.com.ar/noticias/2016/10/21/54190-inicia-hoy-el-seminario-sobre-el-conocimiento-de-la-educacion

Comparte este contenido:

El Movimiento Pedagógico Latinoamericano. de la resistencia a la construcción, de la protesta a la propuesta

Por: Pablo Imen

Los primeros días de diciembre se lanzó en Bogotá el Primer Encuentro Hacia un Movimiento Pedagógico Latinoamericano impulsado por la Internacional de la Educación para América Latina. Convergieron en ese espacio centenares de delegados de los más diversos países de la región para avanzar en la construcción de un Movimiento Pedagógico en sintonía con los vientos de cambio que atraviesan hoy a la América Morena.

Quedó plasmada en las distintas intervenciones posibilidad de un proyecto compartido de pasado, de presente y de futuro tiene como rasgo característico la unidad en la diversidad. Así lo demuestra la constitución de la Comunidad de Estados de Latinamerica y el Caribe, en esta primera etapa coordinado por una tríada de presidentes: Sebastián Piñera de Chile, Hugo Chávez de Ecuador y Raúl Castro de Cuba. Nadie podrá negar el pluralismo de este ensayo histórico y la complejidad gigantesca de este proceso.

Para valorar este momento es indispensable tener claridad de donde venimos. Desde lo lejano cabe consignar que en el período de la Primera Independencia –cuyos primeros doscientos años estamos transitando- se desplegó una disputa entre dos proyectos para Nuestra América: el de Patria Grande, y el de unos países fragmentados y en guerras permanentes. Éste último fue el que triunfó y, tal como fue señalado en el 1er Encuentro, “porque hubo naciones, no hubo Patria”. La historia reciente expresó la imposición del neoliberalismo en nuestros países. Y desde los inicios resistencias más o menos articuladas que abrieron en la primera década del siglo XXI la posibilidad de la Patria Grande.

Resulta claro que para su consumación es igualmente preciso construir un proyecto pedagógico emancipador, que de respuesta a las iniciativas neocoloniales que encarnan los Organismos Internacionales -el Banco Mundial, la OCDE, el Banco Interamericano de Desarrollo o la OEI-. La negación de esos proyectos exógenos, autoritarios, mercantilistas y tecnocráticos es condición necesaria pero no suficiente para la construcción de una pedagogía desde y para Nuestra América, siempre abierta al mundo.

Asumir estos cambios exige también analizar con rigor las contradicciones emergentes de la dinámica histórica y social en nuestros países.
Así lo señalan las conclusiones del 1er encuentro al advertir que en la esfera de las políticas educativas “quedan aún fuertes enclaves del modelo educativo neoliberal en América Latina y el Caribe. Pero también cabe señalar que aún coexisten en las políticas de algunos gobiernos populares y democráticos, continuidades y rupturas con los modelos educativos impuestos por los organismos internacionales de crédito.”

Es decir, que registramos continuidades y contradicciones a la orden del día. Venezuela y Bolivia, por su parte, expresan –no sin tensiones- las fuerzas del cambio liberador que más pasos han dado en dirección a una educación liberadora.

La idea de un Movimiento Pedagógico empalma así con un momento histórico particular, y el hecho de que sea dirigido por la Internacional de la Educación pone en juego un segundo elemento significativo de esta apuesta.

En efecto, son las organizaciones de trabajadores del Magisterio quienes se disponen a asegurar el contenido, la direccionalidad y las formas de un Movimiento que debe asumir formas flexibles, dinámicas, plurales, democráticas.

Las tareas que se propone el Movimiento Pedagógico son esencialmente tres. En primer término, resistir los embates neoliberal -conservadores allí donde éstos intenten perpetuar una pedagogía de la domesticación, de la obediencia, de la injusticia acompañando las movilizaciones en defensa de la educación pública que sacuden nuestro continente. La lucha de nuestros hermanos chilenos, colombianos o dominicanos –por ejemplo- es nuestra lucha.

La segunda tarea, mucho más desafiante y difícil es la construcción de una pedagogía para Nuestra América que, desde la rica tradición de prácticas emancipadoras, pueda recrear en este nuevo contexto las herencias que converjan con las prácticas y reflexiones actuales en una propuesta liberadora.

En términos de la Declaración de Bogotá: “Este movimiento, llamado a recuperar los mejores aportes de la pedagogía mundial y el acervo latinoamericano, que va de Simón Rodriguez a Paulo Freire; debe simultáneamente interpelar a las políticas públicas y a las trabajadoras y trabajadores de la educación, en sus prácticas cotidianas.”

Y la tercera es ligar estas creaciones en la esfera pedagógica al espacio de lo público y a su articulación con un proyecto político más general, dentro del cual adquiere sentido el término “educación emancipadora”. Pues solo puede haber una educación emancipadora donde hay emancipación social, política, cultural. Y el esfuerzo creador en el plano pedagógico sólo es posible con una acumulación de fuerzas para cambios democratizadores y liberadores en todos los planos de la vida social.

Alrededor de estos ejes se comenzó a trabajar intensamente en este Primer Encuentro hacia el Movimiento Pedagógico Latinoamericano.

La Declaración, recogiendo los debates de diciembre de 2011 y retomando iniciativas previas así como la historia de nuestros países, sugiere como principio orientador de la política una “integración regional con sentido antiimperialista, la multiculturalidad y el respecto a la diversidad; la articulación de las escuelas con las organizaciones del barrio.”

Este modelo en el que se piensa una escuela para la vida reclama, como dice la Declaración de Bogotá,“una práctica pedagógica y didáctica que se base en la construcción crítica y democrática del conocimiento profundamente enraizado en la identidad y realidad latinoamericana y caribeña.”La formulación se completa con dos puntos de enorme proyección pedagógica y laboral. Se trata de asegurar “condiciones para que sea posible el trabajo docente colectivo e interdisciplinario, recuperando el control de las trabajadoras y trabajadores sobre el proceso educativo” y, en ese contexto, resignificar completamente el concepto (y la perspectiva, los dispositivos y las prácticas) de “evaluación”, ahora “concebida de manera integral, institucional, participativa, sistemática, formativa, diagnostica y no punitiva.”

Una nueva escuela para un nuevo mundo, de esto se trata el Movimiento Pedagógico Latinoamericano. ¿Seremos capaces?

Tomado de: http://www.centrocultural.coop/blogs/nuestragente/tag/pablo-imen/

Comparte este contenido:

Libro: Consecuencias de la violencia doméstica contra la mujer en el progreso escolar de los niños y niñas del Perú

América del Sur/Perú/21 de octubre de 2016/biblioteca.clacso.edu.ar

La violencia contra la mujer es un gran problema que no solo tiene enormes consecuencias en las víctimas directas. Además, perturba todo el ámbito familiar, y atenta contra el desarrollo integral de los niños y las niñas. Utilizando datos de la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES), este estudio estima el efecto que tiene la violencia de género sobre la probabilidad de que los niños y las niñas repitan el año escolar. La violencia en el hogar genera un clima de tensión que impide el normal desarrollo cognitivo y de habilidades de los niños y las niñas. Al mismo tiempo, las madres víctimas de violencia tienen menos capacidad de brindar a sus hijos el cuidado y la atención que necesitan, lo cual contribuye a reducir el desarrollo de las habilidades de los niños y las niñas. Estos dos efectos suelen reflejarse en un desempeño escolar más pobre en comparación con el de sus pares que no sufren este problema. Por otra parte, el estudio no encuentra evidencia de que la violencia doméstica contra la madre tenga un efecto diferenciado entre las niñas y los niños.

Link para la descarga del libro: http://www.grade.org.pe/wp-content/uploads/di80.pdf

http://biblioteca.clacso.edu.ar/Peru/grade/20160909063738/di80.pdf

 

Tomado de: http://biblioteca.clacso.edu.ar/colecciones/saladelectura/index.php?novedad=si&c=pe-008&d=11887

Comparte este contenido:
Page 2308 of 3047
1 2.306 2.307 2.308 2.309 2.310 3.047