El proceso de restauración conservadora, una contraofensiva de la derecha latinoamericana, llegó a Brasil de la forma menos esperada.
Con dificultades, Dilma Rousseff había logrado reelegirse, tras enfrentar una fuerte ofensiva de la derecha, pero no tuvo ninguna luna de miel. Desde el día siguiente fue blanco de intentos de reconteo de los votos, búsqueda de acusaciones de corrupción en contra de ella, ambos intentos fallidos. Hasta que la derecha cuajó esa vía del golpe parlamentario, como si Brasil fuera un país con régimen parlamentario, contando con el silencio cómplice del Judiciario. Y lo que tantos juzgaban imposible, por absurdo, se dio, haciendo que Brasil se sume a Argentina como eje de la restauración conservadora en Latinoamérica, aunque Brasil aparezca con un gobierno no elegido por el voto popular, sin el apoyo de la población y asediado por elecciones en 2 años más y por el fantasma del liderazgo de Lula.
El sueño de la derecha brasileña, desde 2002, se ha realizado. No bajo las formas anteriores que ensayó. No cuando intentó tumbar a Lula en 2005, con un impeachment, que no prosperó. No con los intentos electorales, en 2006, 2010, 2014, cuando fue derrotada. Ahora encuentra el atajo para interrumpir los gobiernos del PT, más ahora que seguiría perdiendo elecciones con Lula como próximo candidato.
Fue mediante un golpe blanco, para el cual los golpes de Honduras y Paraguay han servido como laboratorios. Derrotada en 4 elecciones sucesivas, y con el riesgo enorme de seguir siéndolo, la derecha buscó el atajo de un proceso de destitución sin ningún fundamento, contando con la traición del vicepresidente, elegido 2 veces con un programa, pero dispuesto a aplicar el programa derrotado 4 veces en las urnas.
Valiéndose de la mayoría parlamentaria elegida, en gran medida, con los recursos financieros recaudados por Eduardo Cunha, el unánimemente reconocido como el más corrupto entre todos los corruptos de la política brasileña, la derecha tumbó a una presidenta reelegida por 54 millones de brasileños, sin que se configurara ninguna razón para el impeachment.
Es la nueva forma que el golpe de la derecha asume en América Latina.
Es cierto que la democracia no tiene una larga tradición en Brasil. En las ultimas 9 décadas hubo solamente 3 presidentes civiles elegidos por el voto popular que han concluido sus mandatos. A lo largo de casi 3 décadas no hubo presidentes escogidos en elecciones democráticas. Cuatro presidentes civiles elegidos por voto popular no concluyeron sus mandatos.
No queda claro si la democracia o la dictadura son paréntesis en Brasil. Desde 1930, lo que es considerado el Brasil contemporáneo, con la revolución de Vargas, hubo prácticamente la mitad del tiempo con presidentes escogidos por el voto popular y la otra mitad, no. Mas, recientemente, Brasil había tenido 21 años de dictadura militar, más 5 años de gobierno de José Sarney, no elegido por el voto directo, sino por un Colegio Electoral nombrado por la dictadura —esto es, 26 años seguidos sin presidente elegido democráticamente—, seguidos por 26 años de elecciones presidenciales. Pero en este siglo, Brasil estaba viviendo una democracia con contenido social, aprobada por la mayoría de la población en 4 elecciones sucesivas. Justamente cuando la democracia empezó a ganar consistencia social, la derecha demostró que no la puede soportar.
Fue lo que pasó con el golpe blanco o institucional o parlamentario, pero golpe al fin y al cabo. En primer lugar porque no se ha configurado ninguna razón para terminar con el mandato de Dilma. En segundo, porque el vicepresidente, todavía como interino, empezó a poner en práctica no el programa con el cual había sido electo como vicepresidente, sino el programa derrotado 4 veces, 2 de ellas teniéndole a él como candidato a vicepresidente.
Es un verdadero asalto al poder por el bando de políticos corruptos más descalificados que Brasil haya conocido. Políticos derrotados sucesivamente se vuelven ministros, presidente de la Cámara de Diputados, lo cual no sería posible por el voto popular, solo por un golpe.
¿Qué es lo que le espera a Brasil ahora? En primer lugar, una inmensa crisis social. La economía, que ya venía en recesión hace por lo menos 3 años, sufrirá los efectos durísimos del peor ajuste fiscal que el país haya conocido. El fantasma de la estanflación se vuelve realidad. Un gobierno sin legitimidad popular, aplicando un duro ajuste en una economía en recesión va a producir la más grande crisis económica, social y política que el país haya conocido. El golpe no es el final de la crisis, sino su profundización.
Es una derrota, la conclusión del período político abierto con la primera victoria de Lula, en 2002. Pero, aun recuperando el Estado y la iniciativa que ello le propicia, la derecha brasileña tiene muy poca fuerza para consolidar su gobierno. Se enfrenta no solo a la crisis económica y social, sino también a un movimiento popular revigorizado y el liderazgo de Lula. Brasil se vuelve un escenario de grandes disputas de masa y políticas. El gobierno golpista intentará llegar al 2018 con el país deshecho, buscando prohibir a Lula como candidato y con mucha represión en contra de las movilizaciones populares. El movimiento popular tiene que reformular su estrategia y su plataforma, desarrollar formas a la vez amplias y combativas de movilización, para que el gobierno golpista sea un paréntesis más en la historia del país.
América del Sur/Argentina/10 Septiembre 2016/Autor: Tomás Máscolo/Fuente: La Izquierda Diario
Carla Rivero, docente primaria de Corrientes que fue discriminada por su identidad de género, le cuenta a La Izquierda Diario cómo este hecho de homolesbotransfobia aviva su lucha.
La docente denunció ser discriminada debido a su identidad de género. Recibió apercibimientos y fue notificada de un traslado a otra escuela para realizar tareas administrativas.
¿Hace cuánto que sos docente y por qué elegiste esta profesión?
Hace más de 20 años que soy docente. Desde que comencé a estudiar tuve la posibilidad de trabajar en la misma escuela donde estuve durante todos este tiempo. Una escuela olvidada de la ciudad de Villa Gobernador Gálvez, del departamento Rosario, N° 1271 “Alicia Moreau de Justo”. Desde que estaba en la escuela secundaria siempre tuve alumnos particulares y si bien hice un año de Derecho, mi situación económica no me permitía seguir esa carrera tan larga. Fui así que elegí el Profesorado para la Enseñanza Primaria.
¿Cómo fue que empezaron los hechos de discriminación?
Los hechos tuvieron lugar desde mi llegada, los primeros días de marzo aproximadamente. En un primer momento no lo advertí como un hecho discriminatorio. La directora en su despacho literalmente me expresó: “¡Qué cosa rara que una persona trans sea docente!”. Eso ocurrió a los pocos días de haber ingresado a la institución. Al hecho le resté importancia porque, de por sí; creo que hay una sola chica trans en la ciudad y de alguna manera podía llamar la atención, como novedad. Posteriormente comencé a notar irregularidades institucionales: lo que más me movilizó fue lo tendiente a lo que afectaba directamente a los alumnos, ya que cuando desayunaban no almorzaban y cuando almorzaban no desayunaban, considerando que las partidas de comedor llegan en tiempo y forma.
A partir de allí comenzó la persecución personal y hostigamiento laboral. Me retrasaron las liquidaciones de haberes, con cartas documentos en el medio. En el cuaderno de actuaciones docente comenzaron, al mismo tiempo, los apercibimientos. Radiqué la denuncia respectiva en la seccional primera de la ciudad acusando a la Sra. Khun de cometer actos discriminatorios en forma permanente hacia mi condición sexual. Y así, también, expuse las anomalías antes mencionadas, y abuso de poder.
Ella buscó una docente amiga y me acusó de ser violenta, cuando, en forma permanente sigo recibiendo mensajes de los padres de mis alumnos, para solidarizarse con los hechos acaecidos. Pero lo más grave de los hechos es que la señora antes mencionada convocó, dentro de los espacios institucionales, una reunión de padres para exponer que soy trans, tratándome consecuentemente de señor. Una madre, de manera muy gentil y viendo tales hechos agraviantes, grabó una parte del discurso en mi contra y me lo envió. Fui invitada a algunos programas televisivos y radiales locales, pero los amiguismos trataron de salvaguardar el buen nombre de la directora.
¿Qué respuestas te dieron los directivos y el gobierno provincial?
Los directivos trataron por todos los medios de silenciarme y provocaron por medio de la intervención de la Supervisora Regional Sra. Miriam Lian Gonzales Escalante, un traslado transitorio a otra escuela donde he sido recibida cordialmente. He puesto al tanto de la situación al Ministerio de Educación de la Provincia de Corrientes. Las instituciones estatales que dependen del Ministerio de Educación, trataron de ocultar el problema y aprobaron los actos discriminatorios de la Sra. Khun ya que no se pronunciaron para repudiar los actos.
¿Qué opinas que cambió y que falta cambiar después de sancionada la Ley de Identidad?
Para la sanción y la promulgación de la Ley de Identidad de Género N° 26.743 se colectivizó en 2012, para dar una mejor calidad de vida a las personas trans, corrió mucha sangre, muchas compañeras y compañeros dejaron su vida reclamando nuestros derechos. Hay gente que todavía desconoce la ley. Falta más valoración atendiendo a que somos personas más allá de nuestra identidad de género; de nuestro cuerpo, que es nuestro y no tenemos ninguna explicación que dar. Hay que dejar de medir nuestras capacidades superponiendo nuestra identidad de género.
Algunas palabras finales para los lectores del diario.
Agradezco la atención, el espacio y no debemos callar ante los atropellos y avasallamientos de personas o instituciones que tienen un trato diferente con personas o colectivos de una comunidad. Se debe poner freno a los prejuicios negativos que atentan contra las personas que padecemos actos discriminatorios. Y para finalizar me remito a Jaime Marchant: define la discriminación de género como «la discriminación conceptualmente es una conducta sistemáticamente injusta y desigual contra un grupo humano determinado. Discriminar consiste en privarle a un grupo humano de los mismos derechos que disfrutan otros.»
Que la furia llegue al Encuentro Nacional de Mujeres
Abrimos la sección este diario para que sirva como una herramienta para combatir la opresión de todas las personas LGTTBI de la mano de todos los explotados y oprimidos, para arrancarle nuestros derechos y libertad al Estado y sus gobiernos. Como en el caso de Carla, su identidad de género se ve reflejada en su DNI, pero no en su realidad diaria donde muchas veces se ve mano a mano con la transfobia.
Este 8, 9 y 10 de Octubre se realizará el XXXI Encuentro Nacional de Mujeres. Desde Pan y Rosas invitan a ser miles de mujeres y personas trans en pie de lucha por la libertad de todas las sexualidades y la reivindicación de sus derechos, gritando: ¡Basta de transfobia!
América del Sur/Argentina/Fuente: La izquierda diario
17 docentes fueguinos a fines del 2015 fueron condenados en un proceso, con testigos falsos, funcionarios arrepentidos y pruebas armadas. Hoy la gobernadora Bertone del FpV-PJ los quiere despedir con la complicidad de la justicia en un fallo sin precedentes. Reproducimos la carta escrita por los docentes exonerados destinada a las trabajadoras y los trabajadores de la educación de todo el país para el próximo 11 de septiembre, día del maestro.
Día del maestro/a. A l@s trabajadores de la educación:
Les escribimos desde Tierra del Fuego para contarles como nos encuentra este día. Desde nuestra organización no resignamos la discusión paritaria por salarios dignos, por mejorar las condiciones laborales, discutir las políticas educativas que involucran a nuestros pibes en las escuelas y reclamar presupuesto para mejorar las condiciones edilicias de los colegios. Somos un sindicato que desde las bases y que no hace acuerdos a espaldas de sus compañeros, las decisiones se toman en asambleas, con debate y participación. Este relato no es para vanagloriarnos de nada, sino para compartir con ustedes que es un espacio orgánico, democrático y plural que combate también los vicios de la burocracia sindical que tanto daño hace a los trabajadores de nuestro país.
Pero la realidad es que a los gobiernos este tipo de construcción les molesta, y les molesta mucho. En el año 2013 conseguimos un aumento salarial del 42 por ciento además de un reconocimiento histórico del 100 por 100 de zona sobre la antigüedad. Esa conquista se dio con un plan de lucha largo que nos tuvo en la calle por más de 3 meses y terminó con la ocupación de la casa de gobierno de TDF. Fue necesario llegar a esa instancia para que nos dieran la razón. Esa decisión fue tomada en las asambleas escolares, con mandatos en el congreso provincial de delegados y llevada adelante con la dirigencia. A fin del año pasado las consecuencias de esa lucha tomaron forma en un juicio escandaloso, hecho en tiempo record, con falsos testigos, donde la policía es la denunciante, quien aporta las pruebas, quien las procesa y que culminó con la condena de 14 compañer@s y la absolución de 3. En diciembre de 2015 el último acto de la saliente gobernadora Fabiana Ríos fue firmar la exoneración de los condenados por luchar, allanando así el camino a la actual gobernadora del FPV Rosana Bertone para aplicar el ajuste de Macri en la provincia.
Hoy al momento de escribir esta carta ya hay 3 compañeros que han sido víctimas de la quita de la tutela sindical y hay 14 que están esperando que les llegue la notificación. El gobierno quiere descabezar a nuestro sindicato. Hemos sufrido detenciones, y la persecución en las escuelas no para. Separaron del cargo e iniciaron sumarios a todas las supervisoras de nivel primario. Pero el objetivo, que ya no se preocupan en esconder es desmembrar la organización. Lamentablemente es imposible transmitir en una carta todo lo que nos viene ocurriendo en este año de lucha por la modificación del régimen jubilatorio. 120 días de acampe junto a otros gremios, frente a casa de gobierno, terminó en un desalojo sin orden judicial y hecho a las 2 de la madrugada, ilustran un poco el panorama.
Compañer@s, compartimos lo que estamos viviendo sabiendo que son muchos trabajadores de distintas organizaciones que también sufren día a día la persecución. Pero también les decimos que nuestra convicción está intacta, que seguimos manteniendo la unidad y que el miedo no nos detiene. Porque tenemos razón y porque estamos comprometidos por lo que es justo. Lo hacemos por nosotros y sobre todo por los pibes, porque nuestra tarea es también una enseñanza para que sepan y no olviden nunca que no hay que temer a los tiranos; hay que combatirlos con todas las fuerzas.Llamamos a la más amplia unidad en la lucha, entendiendo que esa es la mejor estrategia de un pueblo que no se arrodilla ni doblega.
#Ni un derecho menos #Ningún trabajador despedido por luchar
Sindicato Unificado de los Trabajadores de la Educación Fueguina CTA Autónoma TDF
America del Sur/Argentina/10 Septiembre 2016/Fuente: La nacion
«Pikachu mata realidades» la frase, que pertenece a la Ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires Soledad Acuña, intenta describir el contexto actual. En un país donde existen más celulares que personas, las autoridades educativas deben trabajar sobre el impacto que causan las nuevas tecnologías y dispositivos móviles en la escuela.
Con su lanzamiento, Pokémon Go generó una gran euforia. Después de un mes de juego ya no se ve en los recreos de las escuelas a chicos corriendo con el celular en la mano. Situación que se daba sobre todo en algunos edificios escolares que fueron «pokeparadas» o «gimnasios», como el Carlos Pellegrini o la ORT.
Hoy se sigue jugando, pero los alumnos saben que «cazar» pokémones puede llevarlos a recibir un apercibimiento de parte de sus maestros si al jugarlo abandonan la clase. Esto llevó a que muchos padres preguntasen si se puede bloquear o filtrar el Pokémon Go en las escuelas, pero especialistas subrayan que no hay una forma de hacerlo, porque las aplicaciones móviles son muy difíciles de restringir. «No vamos a prohibir los celulares, pero establecemos reglas de convivencia», remarca Acuña
No hay duda de que el celular es un elemento de distracción para los alumnos. Por eso la aparición de este juego virtual sirvió como disparador para preguntarnos cómo se adapta la escuela a convivir con los dispositivos móviles.
Desde el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires creen en la idea de propiciar un uso adecuado y medido del mismo para poder aprovechar su potencial pedagógico y también para comunicarse con los padres y la comunidad educativa de cada escuela. Según Acuña, «pronto se presentará una app para que los padres puedan bajar a su celular y seguir a través de ella tanto el boletín de sus hijos como todo tipo de información de lo que sucede en la escuela». La ministra anticipa que «en la segunda etapa del Plan Sarmiento se va a desarrollar otras aplicaciones para docentes y alumnos. Es que si queremos una escuela del siglo XXI tenemos que adaptarnos al lenguaje y costumbre de los chicos».
Para Acuña, el uso de la tecnología se utiliza cada vez más y mejor. La funcionaria adelantó a LA NACION que existe en la actualidad una prueba piloto para seguir la asistencia de los alumnos on line. «Nos va a permitir actuar con celeridad cuando detectemos casos de alumnos que falten reiteradas veces a clase sin justificación. Además, ya estamos trabajando en una plataforma llamada PIP, Pase de Inicial a Primaria, donde el docente de sala de 5 podrá cargar todos los datos del chico para que el maestro de primer grado que lo recibe en la primaria pueda ingresar y contar con esa información y no tener así que comenzar de cero», explica.
Aprovechar el celular en el aula
En muchos países la notebook en el aula está siendo reemplazada por dispositivos móviles inteligentes con herramientas de software pedagógicas. En la CABA desde hace un tiempo se está trabajando, sobre todo en las escuelas técnicas, con distintos modos de incluir esa tecnología en la dinámica educativa.
Un buen ejemplo lo aporta la Escuela Técnica N°34, Ingeniero Enrique Hermite, donde los alumnos utilizan el celular para las clases de Matemáticas. Haydee Noceti, rectora del establecimiento, explica que «los alumnos de tercer año tuvieron la iniciativa de utilizar el celular en clases de matemáticas, en arte y en construcciones. Bajaron al móvil el programa GeoGebra, un software matemático interactivo, a través de cual pudieron ubicar tanto las características del Puente del Bósforo y saber sus tensores, sus curvas y medirlas, como observar la obra arquitectónica de Gaudí desde un punto de vista técnico. La docente agrega, entusiasmada: «Es muy lindo verlos tan concentrados y aprovechando esa tecnología, es un proyecto muy atractivo para ellos. De hecho en el primer trimestre ninguno sacó menos de 6 en su nota final». Funcionó tan bien la experiencia que este año los alumnos presentarán este proyecto en una Feria de Ciencia.
Pero no siempre fue así. Noceti remarca que a la escuela le llevó tiempo adaptarse al celular. «Antes era un problema, los docentes les pedían que dejen los celulares en su escritorio, pero ahora hablamos mucho con ellos. Entendemos su uso cuando son llamados por sus padres y permitimos atender el celular porque seguramente es por una cuestión de organización familiar, pero no pueden utilizarlo en clase ni para llamar, ni para entretenerse con juegos o redes sociales».
En la primaria
En el caso de alumnos de nivel primario, las escuelas trabajan de manera persuasiva. Stella Maris Africano, directora de la primaria N°17 Gauchos de Güemes de Villa Urquiza, afirma sobre el celular en la escuela que «si lo prohibimos generamos actos de rebeldía. Cuando comienza el ciclo lectivo le explicamos a los padres que está bien que los chicos lo traigan, pero mientras el celular no tenga ningún uso pedagógico lo mejor es que no esté en las aulas y lo entienden. Es tan así que desde el año 2013 los alumnos más grandes, de sexto y séptimo grado, decidieron auto regularse, y por propia decisión dejan sus celulares en una caja en Dirección y los retiran antes de irse. Cuando surgió el Pokémon Go lo hablamos en el aula y los chicos le contaron a los maestros de qué se trataba porque sabían más que ellos, pero nunca afectó el normal dictado de clases».
Nuevos desafíos
La dinámica de las nuevas tecnologías desafía al sistema educativo, pero sobre todo a los docentes que deben adaptarse cada vez más rápido a los cambios. Así sucedió con la aparición de la computadora. Al principio costó, pero con el correr del tiempo la escuela terminó incorporándola.
Vera Rexach, especialista en «TIC y Educación» de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), apoya el uso de los dispositivos móviles y considera que «es importante que el profesor habilite unos usos en clase, que se negocian en el contexto de cada materia, como tomar notas, capturar y compartir imágenes en base a una consigna, obtener de la red un dato sobre el tema que se trabaja en el aula como una definición de la RAE o una fecha clave, geolocalizar un suceso. También con el celular se pueden desarrollar otras prácticas, como tomar foto del pizarrón y compartirlo con el grupo para una tarea, grabar una breve exposición del docente para luego hacer una síntesis, o generar flujo de contenidos académicos en redes como Twitter o Instagram. Son todas puertas interesantes para dejar entrar el fenómeno a las aulas, sobre todo teniendo en cuenta que el dispositivo, de todos modos, ya está ahí y no tiene intenciones de irse», subraya.
América del Sur/Ecuador/10 Septiembre 2016/Autor: Jaime Giménez/Fuente: El país
Las nuevas escuelas del Milenio en la Amazonía ecuatoriana comienzan a reducir la brecha histórica entre esta región históricamente excluida y el resto del país
Se sitúa en lo más profundo de la Amazonía ecuatoriana, pero, a simple vista, nada tiene que envidiar al mejor colegio de Madrid. Modernos laboratorios, numerosas pistas deportivas y coloridos jardines dan forma a la Unidad Educativa del Milenio de Nuevo Rocafuerte, una pequeña localidad a la que solo se puede acceder navegando durante más de seis horas por el río Napo, afluente del Amazonas. Pese a lo remoto del lugar, niños y jóvenes de esta región petrolera cuentan con una infraestructura educativa de último modelo, construida por el Estado con dinero procedente del crudo. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Profesores foráneos que no se adaptan a la vida selvática, marginación de las culturas indígenas y fallos en el mantenimiento de las instalaciones son las principales quejas de una población que ha vivido durante siglos excluida del desarrollo del país.
La región amazónica se conoce en Ecuador como “el Oriente”, un lugar sin nombre. Despojada de identidad propia, excluida del escudo nacional y alejada de los centros poblados de la sierra andina y la costa pacífica, la Amazonía nunca fue un lugar atractivo para el resto del país ni para los gobiernos de turno. Se la llegó denominar como el “infierno verde”, un inhóspito océano de árboles que, según el imaginario nacional, no ofrecía más que torrenciales lluvias y el riesgo de ser devorado por animales salvajes. Todo eso cambió, no obstante, con el hallazgo del petróleo en las entrañas de la selva. En 1972, el primer barril de crudo desfiló con honores militares por las calles de Quito de la mano de la compañía estadounidense Texaco, inaugurando la era petrolera y el redescubrimiento de la Amazonía como una fuente de divisas para el país. La población oriunda de la selva, no obstante, no vio mejorar sus condiciones de vida como consecuencia del auge del hidrocarburo. Al contrario: la contaminación cambió el color verde de la vegetación por el negro de los residuos del crudo, varios pueblos indígenas desaparecieron y los que sobrevivieron observaron cómo el alcoholismo y el trabajo asalariado ahogaban su ancestral cultura.
“Aquí está nuestro petróleo, sirviendo en primer lugar, como siempre debió ser, a nuestra Amazonía”, proclamó el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, mientras inauguraba la Unidad Educativa del Milenio en Nuevo Rocafuerte, el 6 de noviembre de 2014. “Estamos derrotando al pasado de vergüenza. En el viejo país solo alcanzaban educación de excelencia quienes podían pagársela”, afirmó el mandatario, convencido de que “con la utilización responsable de nuestros recursos naturales no renovables podremos derrotar a la pobreza”. En 2010, la reforma de la Ley de Hidrocarburos llevada a cabo por el gobierno de Correa decretó que el 12% de los excedentes petroleros debían reinvertirse en proyectos de educación y salud en las regiones donde se extrae el crudo.
Redistribución planificada
“Ecuador es uno de los únicos países en el mundo, sino el único, en el que se establece por ley que el Estado debe redistribuir las regalías obtenidas por sus recursos estratégicos. Es el Estado ecuatoriano quien, ordenadamente, devuelve proyectos de desarrollo a esos territorios de donde se extraen recursos naturales”, explica Pablo Bustamente, subgerente de Ecuador Estratégico, empresa pública que construyó la escuela del Milenio en Nuevo Rocafuerte.
“No esperamos a que la compañía instale una escuelita pequeña en un lugar alejado y que arregle una carretera. No estamos esperando la buena voluntad del empresario para hacer lo que las comunidades cercanas a los proyectos necesitan. Estamos recuperando esos recursos para redistribuirlos planificada y equitativamente”, agrega.
ampliar fotoVarias personas se congregan a la entrada de la Unidad Educativa del Milenio Yasuní, en la Amazonía ecuatoriana. Las escuelas del Milenio son parte de un proyecto de reforma de la educación pública que busca llevar la enseñanza gratuita y de calidad a todos los rincones del país. La región amazónica, tradicionalmente excluida del desarrollo económico de la zona andina y costera, es una de las más beneficiadas por el proyecto. JAIME GIMÉNEZ
Nuevo Rocafuerte, enclavada a pocos kilómetros de la desembocadura del río Yasuní —que marca la frontera con Perú—, está dentro del bloque petrolero 43 o ITT (Ishpingo, Tiputini y Tambococha). Este bloque, del que el gobierno espera obtener 1.670 millones de barriles de petróleo a partir de este año, se sitúa en su mayor parte dentro del Parque Nacional Yasuní, una de las regiones más biodiversas del mundo. Pese a la polémica alrededor de su explotación, Ecuador decidió en 2013 acometer la extracción del crudo de esta área, también conocida como Yasuní-ITT. Aunque Correa argumentó que la explotación sacaría de la pobreza a los pueblos amazónicos, las evidencias apuntan a que, por el momento, eso no ha ocurrido. En cualquier caso, la construcción de la escuela del Milenio en Nuevo Rocafuerte muestra que las comunidades del noreste del Yasuní sí han recibido algunos beneficios de la extracción petrolera.
“Ecuador estableció como política que los recursos que provenían del petróleo se destinen precisamente al desarrollo de infraestructura en la Amazonía”, declara a EL PAÍS el ministro de Educación ecuatoriano, Augusto Espinosa. “La Amazonía es la región donde menos estudiantes tenemos y, sin embargo, donde más escuelas hemos construido”, continúa.
Un proyecto a nivel nacional
El proyecto de las Unidades Educativas del Milenio no se limita a Nuevo Rocafuerte. Según Espinosa, en los últimos años se han inaugurado 63 de estas escuelas en todo el país, mientras que otras 57 están en construcción. Hay proyectadas 66 más. Se trata de infraestructuras homogéneas que cuentan con el mismo diseño e instalaciones independientemente del lugar donde se construyan. Laboratorios de física, química y biología, salas de informática, canchas de fútbol y baloncesto cubiertas y al aire libre, modernos edificios y una estética cuidada es lo que ofrecen estas escuelas construidas para llevar la educación del nuevo milenio a todos los rincones de Ecuador.
“Cuando llegamos al gobierno habían registradas alrededor de 22.000 escuelas, una cifra imposible de mantener. Nos dimos cuenta de que necesitábamos un máximo de 5.500, de las cuales 900 debían ser nuevas. De ahí surgió la idea de las Unidades Educativas del Milenio, con el objeto de fusionar escuelas pequeñas y dotar a los estudiantes de todo lo necesario para tener educación de calidad”, relata el ministro.
Otra de las metas del proyecto, según la web del Ministerio de Educación, es alcanzar el segundo Objetivo de Desarrollo del Milenio, establecido por Naciones Unidas en 2000: “lograr la enseñanza primaria universal”. Ecuador contaba en 2013 con una tasa neta de matrícula de educación primaria del 97%, según la CEPAL.
De las 900 escuelas planificadas, el gobierno esperaba construir 400 antes de 2017. Sin embargo, “dada la caída del precio del petróleo y el terremoto, tuvimos que redimensionar el proyecto”, reconoce Espinosa. Ahora se pretende construir 200 Unidades Educativas Siglo XXI, más baratas que las escuelas del Milenio, pero “con los mismos estándares”, según el ministro.
Arriba: Un grupo de mujeres waorani espera en la puerta de la Unidad Educativa del Milenio Yasuní. Abajo: Un estudiante de la Unidad Educativa del Milenio Yasuní canta frente a sus compañeros. JAIME GIMÉNEZ
El visitante que llega al recóndito pueblo de Nuevo Rocafuerte, con una población de medio millar de habitantes, no puede sino sorprenderse al descubrir las imponentes instalaciones de la escuela del Milenio. La unidad cuenta con capacidad para 570 alumnos de entre tres y 17 años, que llegan de diferentes comunidades esparcidas a lo largo del río Napo. Algunos estudiantes tardan hasta cinco horas en canoa en llegar a la escuela desde su casa. Por ello, el complejo cuenta con una residencia gratuita en la que viven internos alrededor de 200 jóvenes, quienes regresan a sus hogares de jueves a domingo. Además, la administración subvenciona el transporte escolar.
“La Unidad del Milenio ha contribuido a mejorar las condiciones de vida en la región”, asegura el rector, Julio Torres. “Antiguamente, en las escuelas un solo profesor tenía que dar clase a alumnos de seis cursos diferentes, era muy duro. Si daba bien a unos, no podía dar bien a otros, por eso salían estudiantes mediocres”, recuerda Torres, quien también es profesor de turismo.
Los desafíos del milenio
Pero todavía quedan aspectos por mejorar. Uno de los grandes problemas en la Amazonía es el compromiso y la preparación de los profesores. “Normalmente, nadie quería ir a la Amazonía a enseñar, teníamos muy pocos licenciados y eso obligó a contratar a muchos docentes que apenas tenían el título de bachiller”, expone Espinosa. Esa falta de profesores llevó al gobierno a contratar a profesionales de otras regiones del país, principalmente del Pacífico.
“Los profesores que vienen de la costa se quieren ir, no tenemos docentes estables. Quieren regresarse porque sus familias están lejos. Piden permiso cada mes y se van ocho días, lo que genera molestia porque los chicos se quedan sin profesor”, declara el rector.
Esa falta de profesores acaba incidiendo sobre el nivel de la educación. Una alumna de la Unidad del Milenio Yasuní, situada en la comunidad Rodrigo Borja, manifiesta que algunos docentes “tienen que dar tres o cuatro materias. Hacen falta más profesores, pero no quieren venir”. Esta estudiante de último curso de bachillerato, que solicita no revelar su nombre, también se queja de que en su escuela casi no se usan los laboratorios. “Hace unos meses unos alumnos robaron varias computadoras y luego a los estudiantes no nos dejaban entrar al centro de informática”, revela.
Mujeres del pueblo indígena waorani cantan durante un acto llevado a cabo en la Unidad Educativa del Milenio Yasuní. Durante décadas, los pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana han sufrido los impactos negativos de la explotación petrolera. Bosques deforestados, ríos contaminados y pérdida paulatina de sus culturas ancestrales han sido algunas de las consecuencias de llegada de la industria del crudo al territorio de los indígenas amazónicos. JAIME GIMÉNEZ
Además, la alumna lamenta los fallos en el mantenimiento de su escuela del Milenio, ubicada en el límite occidental del Parque Nacional Yasuní. “Durante una semana no funcionó el agua. Ahora va y viene, funciona a ratos porque hay problemas con las tuberías”. Por su parte, Torres denuncia la mala conexión a Internet en su escuela. “Cuando hace mucho sol o llueve, la señal se pierde. Necesitamos banda ancha para poder trabajar”, lamenta el rector.
Otro importante desafío es la inclusión de las culturas y lenguas indígenas. En una región donde la población originaria tiene un importante peso demográfico y ancestral, muchos critican que las nuevas escuelas no incorporen la educación intercultural bilingüe. “Ya no enseñan la historia del pueblo kichwa, ahora yo tengo que explicarle a mi hijo quienes son los omaguas, los cofanes, los waoranis. Ni siquiera tratan las plantas medicinales”, asevera Manuel Coquinche, cuyo hijo estudia en Nuevo Rocafuerte.
Paradójicamente, la llegada de la inversión social a una región tradicionalmente olvidada por el resto de ecuatorianos se ha producido sin tener en cuenta las culturas de aquellos que habitan la selva desde hace siglos. Según David Suárez, coordinador de la Fundación Alejandro Labaka, “en los últimos años ha habido un intento muy tímido de redistribución de la renta petrolera hacia comunidades indígenas. Es positivo que se intente mejorar las condiciones educativas, pero el tener una escuela del Milenio con una infraestructura buenísima no necesariamente garantiza una mejor educación”.
Tras toda una vida de olvido, el descubrimiento del petróleo devolvió a la Amazonía al mapa de Ecuador. Los réditos obtenidos por el oro negro, sin embargo, nunca repercutieron positivamente en las vidas de los pobladores de la selva. Con la llegada del gobierno de Correa se comenzó a atisbar una cierta compensación por la deuda histórica que el país mantenía con su “Oriente”. Las escuelas del Milenio en la Amazonía, con unas instalaciones de primer nivel, suponen un paso inicial en la reducción de la brecha entre esta región y el resto de Ecuador. No obstante, queda mucho por hacer. Los olvidados de Ecuador, eso sí, ahora pueden estudiar para ser conscientes de que en el nuevo milenio su olvido continúa.
América del Sur/Argentina/10 Septiembre 2016/Autor: Carlos E. Cué/fuente: El país
Argentina fue históricamente el país de América Latina con la clase media más fuerte y con menos problemas de desigualdad y pobreza extrema. Pero poco a poco esa historia ha ido cambiando y la crisis de 2001 llevó al país a una cruda realidad, cuando la pobreza superó el 50%. Después, lentamente, el país se recuperó pero nunca logró vencer a la pobreza. Y en los últimos años, desde que Argentina dejó de crecer de forma espectacular, alrededor de 2010, la pobreza se ha ido incrustando en la sociedad, especialmente en las bolsas de asentamientos alrededor de las grandes ciudades. Los últimos años del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner vieron aumentar la pobreza –tanto que dejaron de medirla oficialmente para evitar el escándalo- y en los últimos meses, ya conMauricio Macri en la Casa Rosada, la situación ha empeorado con 1,4 millones de pobres nuevos por culpa sobre todo de una inflación superior al 40%.
En Argentina esporádicamente genera controversia la aparición de un niño fallecido por problemas derivados de la desnutrición en provincias muy pobres, como Formosa o El Chaco, casi siempre entre miembros de las llamados pueblos originarios. Pero el hambre no es un asunto central de debate en un país que produce alimento para 400 millones de personas y donde solo viven 40 millones. Sin embargo, un estudio de la prestigiosa Universidad Católica Argentina, realizado por un equipo que tiene el respaldo directo del Papa Francisco, ha causado una fuerte impresión en este país que hace 100 años estaba entre los cinco más ricos del mundo. El estudio determina que casi uno de cada cinco niños de las zonas urbanas de Argentina, las más expuestas, sufre lo que se llama “inseguridad alimentaria”. Esto es, en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta, esos niños han reducido su alimentación por problemas económicos. Es un problema que afecta al 19,5% de los menores.
Pero aún más inquietud ha provocado otro dato: el 7,7% de los niños urbanos argentinos sufren “inseguridad alimentaria severa”. Esto es, cuando los encuestadores preguntan –se han analizado una muestra de más de 6.000 menores- ellos contestan que en los últimos 12 meses en algún momento han sufrido “hambre” por falta de alimentos por motivos económicos. La idea de que un 7% de los niños argentinos pase hambre en algún momento es especialmente escandalosa en un país productor de alimentos y extremadamente fértil, sobre todo alrededor de Buenos Aires, precisamente donde según el estudio la situación es más grave, ya que en las villas miseria del llamado conurbano es donde se concentra este problema de inseguridad alimentaria severa.
«La situación es grave, aún estamos viendo en Argentina niños que se mueren de hambre. Encontrar a niños que nos dicen que sufrieron hambre en los últimos 12 meses nos habla de una pobreza muy extrema. Lo último que se deja es la comida de los niños. Detectamos que las primeras que reducen la alimentación son las mujeres de la familia, después los hombres y los niños van en último lugar. La comida para los niños es lo último que se deja de comprar en una casa», señala a EL PAÍS Ianina Tuñón, investigadora y coordinadora de este informe de la UCA, que se presenta mañana.
Los datos sin embargo indican que la situación no está empeorando en los últimos años, sino que es estable o con ligeras mejorías. El estudio se concentra en el periodo 2010-2015 –justo antes del cambio de Gobierno- y detecta que la inseguridad alimentaria total en esos años ha caído dos puntos y la severa tres puntos. Esto se debe sobre todo a los esfuerzos del Gobierno con distintos planes para tratar de paliar la situación. «A partir de 2009 se apllicó la Asignación Universal por Hijo y también se incrementó la asistencia directa de alimentación en las escuelas, por eso hubo una merma en niveles más severos. Pero vemos que la indigencia y pobreza extrema se han mantenido en niveles similares. Además hay familias que no usan la asignación para alimentarse porque tienen otras muchas necesidades», sentencia Tuñón.
El estudio detecta que la situación sigue siendo grave. Un 26,6% de los niños recibe alimentación gratuita en la escuela que sirve para paliar estas carencias. Son muy acusadas las diferencias sociales que detecta el voluminoso estudio, de 160 páginas y con múltiples aspectos, como el de salud y la educación. El 48% de los niños solo tiene acceso a la sanidad pública, gratuita y universal en Argentina pero en un constante deterioro de calidad y recursos desde el hundimiento de 2001. El 42% no tiene cloaca en su vivienda (red de saneamiento común, lo que obliga a cavar pozos donde se almacenan los desechos).
En Buenos Aires el 50% de los niños acude a escuelas de gestión privada, aunque la media en todo el país es del 30%. Aún así el estudio señala que los avances en cobertura educativa, después de una fuerte inversión en los gobiernos de los Kirchner y la obligatoriedad de cursar desde los 4 a los 17 años, ha provocado importantes mejoras. El estudio concluye que la escolarización en primaria “es casi plena”. Es una de las pocas buenas noticias en un texto lleno de datos inquietantes para el país que siempre lideró América Latina con su modelo de sanidad y educación pública y que ahora sufre otra realidad.
Sinopsis: el nuevo libro de Boaventura de sousa santos tiene como centro de su reflexión la universidad, es decir, una de las instituciones fundamentales en la construcción de esa fabulosa ingeniería social que denominamos modernidad. En efecto, si bien ella precede aldespunte y desarrollo de la modernidad, es en este período cuando alcanza la hegemonía y la legitimidad que, según el autor, están actualmente en crisis.
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