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Alteridad e interculturalidad para una educación liberadora y decolonial

Por: Oswaldo Espinoza

La Educación como práctica liberadora representa un desafío formidable para las sociedades latinoamericanas que han decidido asumir un proyecto político progresista e independiente en clave decolonial; es solo a través de la educación que los ciudadanos pueden formarse como seres humanos integrales, con valores humanistas, con conciencia y sentido de pertenencia con la madre tierra, la patria grande nuestroamericana, su nación, su territorio y su entorno geo histórico inmediato; un  sujeto pleno, protagonista de su propio desarrollo, constructor de su nueva realidad, por cuanto en palabras del maestro Freire “La educación no cambia el mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo”.

Para avanzar en este propósito resulta imprescindible combatir y superar el discurso de la colonialidad, siendo necesario comprender dicho discurso en el marco del proceso de colonización y descolonización del cual se desprende y a la vez sustenta; para ello el documento tratará en este breve espacio de tiempo de explicar en la forma más gráfica y sencilla posible categorías como alteridad, interculturalidad, colonialidad y decolonialidad con el fin de abrir un debate sobre la praxis docente y la forma en que consciente o inconscientemente los educadores pueden terminar convirtiéndose en pedagogos de la opresión o la liberación.

Colonialismo y Colonialidad.

El colonialismo, a riesgo de simplificar demasiado el análisis de un proceso histórico tan complejo, se trata básicamente del control absoluto que una potencia (metrópolis) ejerce sobre un territorio (colonia), sus recursos y sus habitantes, este control se desarrolla en tres grandes dimensiones.

la primera es la dimensión Político/Territorial, que se manifiesta en el dominio político y militar de la extensión territorial colonial y en los mecanismos de gobierno sobre la población, pudiendo la metrópolis ejercerlo directa o indirectamente; en segundo lugar estaría el control económico, manifestándose en la posesión exclusiva de los recursos del territorio colonial y el control férreo de sus actividades de producción y comercialización, finalmente es la tercera dimensión la más importante en tanto se trata del discurso que sustenta el proceso colonial y que pervive aun cuando las naciones ya hayan alcanzado su independencia político territorial y un relativo control sobre sus recursos y actividades económicas, está dimensión es la Socio/Cultural y Epistémica, que determina las formas de organización social, de las normas, de las creencias, valores, manifestaciones y conocimientos que guiarán la vida del pueblo que habita el territorio colonial, todo ello adaptado al sistema social de la metrópolis o mejor dicho en función de los intereses de la metrópolis.

Es a esta última dimensión a la que se refieren los autores del pensamiento decolonial  latinoamericano cuando hablan de la colonialidad, para Walter Mignolo, citado por Cortes Gómez “la colonialidad no consiste tanto en la posesión de tierras, creación de monasterios, el control económico, etc., sino más que nada en el discurso que justificaba, mediante la desvalorización, ´la diferencia` que justifica la colonización” (Goméz, 2011. Pag. 7), En esta línea podría afirmarse que es el discurso del opresor para justificar su dominio y control, pero también es, a la vez, el discurso que convence al oprimido de justificar y aceptar su sumisión al opresor.

La Colonialidad así entendida se clasifica a su vez en diversas formas, como la colonialidad del ser, que haciendo gala del darwinismo social establece que existen hombres que son naturalmente superiores a otros, razón por la cual es a estos seres humanos superiores a quienes corresponde dominar (los blancos, hombres, europeos, los ricos y poderosos), en tanto que los seres humanos inferiores (aborígenes, negros, mujeres, campesinos y pobres del resto del mundo, especialmente del sur global) deben asumir la sumisión como condición natural de su inferioridad; si es que no se les reducía a cosas (objetos) como a los esclavos, o se cuestionaba su propia condición humana como con los aborígenes en la primera fase de la conquista. Esta “razón” también sustenta la colonialidad del poder por cuanto el poder solo puede ser ostentado por los superiores, dotados por la providencia con el don de mando, negando la posibilidad de que los otros sean capaces de dirigir sus destinos.

Una Forma de colonialidad muy importante es la colonialidad del saber que parte de la presunción europea de ser la fuente de la civilización y el conocimiento verdadero (Eurocentrismo), siendo los otros reducidos a la condición de barbaros y primitivos, negando sus saberes y conocimientos e incluso sus formas de relacionarse con la naturaleza o lo trascendental, es lo que Catherine Walsh considera como otra forma de colonialidad que ella llama cosmológica y que podría entenderse aquí como colonialidad del creer; en resumidas cuentas haciendo referencia a Cortes, citado por Córdoba y De La Calle, En la Colonialidad, las otras formas de organización de la sociedad, las otras formas del saber y de ser son concebidas “no sólo en diferentes, sino en carentes, en arcaicas, primitivas, tradicionales, premodernas [y] son ubicadas en un momento anterior del desarrollo histórico de la humanidad, lo cual, dentro del imaginario del progreso, enfatiza su inferioridad” (Córdoba y De La Calle, 2015, pag. 2).

Alteridad e Interculturalidad en clave Decolonial

La alteridad también llamada otredad no es más que la forma en que se percibe al otro y en consecuencia determina como relacionarse con ese otro; obviamente desde la óptica colonial, como ya se ha explicado, el otro no existe y debe ser eliminado (genocidio) y si existe, no es otro igual sino inferior al yo, es irracional y primitivo, un ser sin conocimientos verdaderos (epistemicidio); en la misma línea la interculturalidad plantea la relación entre culturas diferentes, solo que en el enfoque colonial diferente equivale a inferior, y como tal la relación entre culturas solo puede llegar a ser de eliminación, sumisión o en el mejor de los casos de tolerancia, siempre y cuando el otro diferente asuma su condición de inferioridad.

El gran filósofo de la liberación Enrique Dussel aborda la alteridad como un elemento fundamental para entender la colonialidad y comenzar a combatirla en un proceso liberador, para Dussel en el marco del proceso decolonial “la alteridad es el saber pensar el mundo desde la exterioridad alterativa del otro, lo que tiene como consecuencia el reconocimiento del otro como otro diferente al sí mismo, a través del encuentro cara‒a‒cara con el otro, el oprimido, el pobre; es decir, alguien que se escapa del poder del sujeto y que responde más bien a una experiencia y una temporalidad que no le pertenecen al sí mismo” (Córdoba y De La Calle, 2015, pág. 3); la alteridad  vendría a significar ponerse en el lugar del otro pero para ello primero es necesario reconocerlo, reconocer que existe y que es un sujeto igual, no superior ni inferior, que es fuente de conocimientos valiosos y tan importante como todos; este reconocimiento obliga al dialogo con ese otro, con sus saberes y conocimientos, con su experiencia y con las realidades de su entorno.

La interculturalidad como proceso de cara a la decolonialidad es definida por Wlash como interculturalidad crítica.

Con esta perspectiva, no partimos del problema de la diversidad o diferencia en sí, sino del problema estructural-colonial-racial  (…)  Desde esta posición, la interculturalidad se entiende como una herramienta, como un proceso y proyecto que se construye desde la gente y como demanda de la subalternidad-, en contraste a la funcional, que se ejerce desde arriba. Apuntala y requiere la transformación de las estructuras, instituciones y relaciones sociales, y la construcción de condiciones de estar, ser, pensar, conocer, aprender, sentir y vivir distintas. (Wlash, 2010, pag 6).

En otras palabras no se trata simplemente de tolerar las diferencias sin alterar las relaciones de desigualdad, subordinación y dominación, por el contrario se propone asumir las diversidades de todo tipo: color de piel, creencia religiosa, nivel socioeconómico, preferencia sexual, lengua o lugar de origen como oportunidades para el aprendizaje mutuo y la construcción de un mundo más justo para todos.

Hacia una pedagogía Liberadora Decolonial

Ahora bien algunos de los lectores, siendo docentes se preguntaran a esta altura de la presentación ¿qué tiene que ver lo abordado hasta ahora con la función y la práctica educativa?; en realidad tiene total relación, por cuanto el sistema educativo desde el enfoque colonial es un aparato de reproducción del modelo que Peter McLaren llama la ecología global de la explotación, una herramienta para dar continuidad a las relaciones de poder, al epistemicidio y la desigualdad, un modelo que convierte al docente consciente o inconscientemente en un pedagogo de la opresión, en un docente que instruye sin formar, que descontextualiza el aprendizaje desconectando al educando de su realidad, que asume a sus estudiantes como seres sin luz (alumnos), sin conocimientos a quien termina imponiendo sus ideas que en realidad no son suyas sino las del modelo en el que él mismo fue formado; es en consecuencia un oprimido que reproduce la opresión.

La alteridad e interculturalidad entendida en clave decolonial debe desafiar al docente a asumir una pedagogía liberadora inspirada en las enseñanzas del maestro Freire y los pedagogos nuestroamericanos que le precedieron, en docentes que asumen al educando como un sujeto, como un ser humano  con una historia y experiencia valiosa para la construcción colectiva del aprendizaje, proceso en el que el educador orienta y facilita los medios para la formación integral del educando a través del dialogo de saberes, en contacto permanente con las realidades de su entorno. Se trata de, En palabras de Walsh, “pedagogías que alientan nuevas formas de acción política, insurgencia y cimarronaje a la vez que construyen alianzas, esperanzas y visiones “otras” de estar en sociedad, dando sustancia y legitimidad del sueño ético-político de vencer la realidad injusta, y construir senderos otros”. (Walsh, 2010, pag. 26).

Como colofón de la presentación sería importante apuntar los desafíos que representa para el educador comprometerse con una pedagogía liberadora:

 

Desafíos:

 – Asumir que lo educadores, educandos y demás actores del proceso educativo son sujetos cognoscentes, con experiencias y saberes valiosos para el proceso de aprendizaje y construcción del conocimiento.

– Reconocer que el proceso educativo se desarrolla en un entorno socio-cultural y geo-histórico que debe estar presente en el contenido y práctica pedagógica.

– Establecer el dialogo de saberes en el marco del grupo educativo como herramienta para la reflexión y acción permanente, para la concienciación y transformación liberadora de la realidad.

– Promover la inclusión y participación democrática asumiendo la diversidad, y aboliendo las prácticas escolares de exclusión por razones raciales, socioeconómicas o de cualquier otra naturaleza.

– Convertirse en un agente agitador en su entorno laboral, con sus colegas, autoridades y la comunidad educativa en general.

 

Bibliografía:

Córdoba, M. E. & Vélez‒De La Calle, C. (2016). La alteridad desde la perspectiva de la transmodernidad de Enrique Dussel. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud.

Cortes, Juan. (2011). Construcción de Alteridad e Interculturalidad, en Betancur, Marta C., Choza Jacinto, y Muñoz Gustavo (editores), Narrativas Fundacionales de América Latina; Madrid, Themata/Plaza y Valdez.

Walsh, Catherine.(2010).  Interculturalidad Crítica y Pedagogía de-colonial: apuestas (des)de  el in-surgir, re-existir y re-vivir. Quito: uasb/abya yala.

Walsh, Catherine. (2008). Interculturalidad, plurinacionalidad y decolonialidad: las insurgencias político-epistémicas de refundar el Estado, Tabula Rasa (Bogotá), 9, julio-diciembre 2008.

 

Prof. Oswaldo Espinoza.

Profesor Asistente de la UBV.

Docente de Estudios Políticos.

Docente de la Maestría en Educación de la UBV.

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Colombia: Estudiantes, maestros y trabajadores se unen a la Minga y preparan el “Paro Cívico Nacional”

Redacción: Colombia Informa

En Bogotá, el pasado martes 9 de abril, diversos sectores sociales se tomaron las calles en conmemoración del “Día nacional de la memoria y la solidaridad con las víctimas” y en apoyo a la Minga indígena, afro, social y campesina del suroccidente del país.

Casi un mes después, desde que el Consejo Regional Indígena del Cauca -CRIC- se declaró en Minga y con el pasar de los días, diferentes organizaciones indígenas, afro y campesinas se unieron al llamado. Esto permitió una gran movilización de fuerzas en las carreteras del suroccidente del país, bloqueando vías tan importantes como la Panamericana y poniendo en la agenda del gobierno nacional las problemáticas de estos territorios.

Muertos, heridos y una desmesurada represión e innumerables bloqueos en las carreteras pusieron en el ojo de la opinión pública al suroccidente del país, en especial al Cauca. Las redes sociales se inundaron de mensajes de apoyo y también de ataques a este proceso, las ciudades y otras regiones del país se solidarizaron con la lucha a través de diversas actividades, plantones y charlas. Las organizaciones sociales de estudiantes, maestros y trabajadores, empezaron a respaldar este gran proceso de movilización popular y decidieron demostrar su respaldo saliendo a las calles en una emotiva movilización por algunas de las principales vías de la ciudad.

El encuentro se dio en un día significativo para Colombia como lo es el 9 de abril, 71 años después  del magnicidio de candidato liberal a la presidencia Jorge Eliécer Gaitán y en el cual se conmemora el “Día nacional de la memoria y la solidaridad con las víctimas”.

La Coordinadora de Organizaciones Sociales -COS-, el Movimiento Alianza Social Indígena -MAIS-, la Organización Nacional Indígena de Colombia -ONIC-, la Unión Nacional de Estudiantes de Educación Superior -UNEES- y el CRIC convocaron a una “Marcha de Antorchas” en respaldo a la Minga y en memoria a las víctimas del conflicto armado en Colombia.

Esta movilización dio inicio en el Parque Nacional, a la altura de la carrera séptima con calle 34. Las personas empezaron a congregarse a las 5 de la tarde y alrededor de las 6:00 pm partieron hacia la calle 26 con destino al Búnker de la Fiscalía, punto de encuentro de la movilización que se dio aproximadamente a las 8 de la noche.

Durante la movilización se conocieron los discursos de algunos representantes y voceros de diferentes organizaciones y sectores sociales. Todas las intervenciones giraron entorno a la búsqueda de la unidad del movimiento social para la consolidación de fuerzas para impulsar el “Paro Cívico Nacional”, ante el momento crítico que enfrenta el país en relación al Plan Nacional de Desarrollo -PND-. Es por ello que los sectores sociales buscan organizarse para lograr mecanismos eficaces y que se logre visibilizar las exigencias que se le hacen al gobierno nacional.

Fuente: http://www.colombiainforma.info/estudiantes-maestros-y-trabajadores-se-unen-a-la-minga-y-preparan-el-paro-civico-nacional/

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Gabriela Mistral, la gran Nobel de Latinoamérica

Redacción: La Prensa Gráfica

Se conmemoraron los 130 aniversarios del natalicio de la poetisa chilena que se hizo con el premio Nobel de Literatura en 1945. ¡Un parteaguas histórico!

La primera mujer latinoamericana –y única hasta hoy– en ganar un premio Nobel de Literatura nació un día como hoy en Vicuña, provincia del Elqui, región de Coquimbo, Chile, en el año de 1889.

Hasta 1908, su nombre real fue Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, ya que en ese año empleó su seudónimo para firmar los escritos publicados en los periódicos, y desde entonces fue conocida por el mundo como Gabriela Mistral.

Mistral, además de creer en su obra como poetisa, estuvo desde los 15 años al servicio de la docencia. Su primera plaza como profesora fue en la escuela de Barranca (1910), en Santiago de Chile; al mismo tiempo, fue aceptada como estudiante en la Escuela Normal de Preceptores. A razón de ello se le abrieron las puertas como educadora en las ciudades chilenas de Traiguén, Punta Arenas, Antofagasta y Temuco.

Gracias a sus valiosos escritos, Mistral fue reconocida rápidamente por la prensa de su país y para 1914 había logrado con «Sonetos de la muerte» la más alta distinción en los Juegos Florales organizada por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile.

La chilena Gabriela Mistral atrajo las miradas hacia América Latina con la obtención del premio Nobel de Literatura en 1945. ¡Toda una gesta histórica!

Salto hacia América Latina

Triunfaba enseñando a los niños y produciendo literatura, y eso le catapultó hacia América Latina. En 1922 viajó a México y colaboró con la reforma educacional y creación de bibliotecas populares en dicho país. Es en ese año cuando su obra «Desolación» se lee en Estados Unidos y entonces gana el renombre internacional.

Llega la década de los 30 y Estados Unidos, Centroamérica y Europa se vuelven su base para dictar conferencias y clases. También participa en múltiples e importantes congresos.

Con ríos de tinta vertidos en innumerables rollos de papel, más incontables premios internacionales, finalmente es galardonada con el Nobel de Literatura en 1945.

«Este galardón influenció a Europa y provocó que se pensara en América Latina y que el idioma español fuera tomado en cuenta», apunta Manlio Argueta, director de la Biblioteca Nacional de El Salvador, al recordar ese momento.

Seis años después de esa gesta, el 10 de enero de 1957, y luego de luchar y padecer con un cáncer de páncreas, Mistral falleció en el Hospital de Hempstead, en Nueva York.

Su obra no terminó para ese entonces, pues de manera póstuma aparecieron muchos libros que reunieron parte de sus prosas, rondas, cantos, oraciones y poemas.

«Gabriela Mistral estaría cumpliendo 130 años de vida física este año 2019; pero lo verdaderamente significativo en ella no es la dimensión cronológica sino la inspiración creativa, que es eterna», consideró el escritor salvadoreño David Escobar Galindo.

RELACIÓN CON EL SALVADOR

Galindo recordó que: «Gabriela desarrolló un vínculo muy especial con El Salvador desde que estuvo en nuestro país en 1931, recorriendo lugares y conociendo personas. Ella, pues, vive entre nosotros, con todos los efluvios vivificantes que eso significa».

Por su parte, Manlio Argueta habla sobre el acercamiento de Mistral con sus homólogos cuscatlecos como Salarrué, de quien hay al menos una fotografía con ella, así como el intercambio epistolar entre la chilena y Claudia Lars.

De acuerdo con Argueta, ellos habrían tenido mucho contacto profesional gracias a la revista Repertorio Americano, que se editaba y publicaba en Costa Rica y era el encuentro de grandes escritores de aquellas épocas.

En cuanto a la amistad fraguada entre Lars y Mistral a pesar de la distancia, este periódico publicó el 1 de marzo de 2009 las siete cartas que intercambiaron y en las que se denota el respeto y admiración que se tuvieron en vida.

Fuente: https://www.laprensagrafica.com/cultura/Gabriela-Mistral-la-gran-Nobel-de-Latinoamerica-20190406-0416.html

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Paga laboral: ¿Qué hay tras las condiciones emocionales  y salarios bajos?

Por: Rose Mary Hernández

La problemática de la paga es algo que aparentemente  había sido sobrepasado hace siglos, pero se replica en algunos sectores laborales de hoy; las condiciones salariales y prestaciones precarias  siguen presentes y dañan la salud física y psicológica de lxs trabajadorxs.

Las historias de los pueblos han relatado que, la esclavitud es el estado de un esclavo. Se trata de un sistema en el que las personas, por discriminación, son tratadas como propiedad, vendidas, compradas y obligadas a trabajar o realizar determinadas tareas sin mayor beneficio alguno más que el desprecio, la humillación y el mal trato, convirtiéndose en causas de luchas insurrectas y de movimiento abolicionista.

No  ha sido un asunto sencillo su erradicación. Con el tiempo, muy a pesar de  los avances epocales en la sociedad y de grandes principios de libertad y de justicia  plasmados en Declaraciones de Independencia, este flagelo aún está presente, con nuevas definiciones, propias del momento. Conviene hablar de esclavitud moderna laboral, donde los trabajadores asisten a sus empleos pero reciben a cambio una paga por debajo incluso de lo acordado con organismos internacionales como la OIT, creada para la protección legal de los y las trabajadores, siendo sus principales áreas de presencia y de acción el Cono Sur de América Latina.

En el Informe Mundial sobre Salario 2018/19 de la OIT: “El crecimiento mundial del salario registra el nivel más bajo desde 2008”, constata que en términos reales (ajustados a la inflación) el crecimiento mundial del salario se desaceleró, pasó de 2,4 por ciento en 2016 a 1,8 por ciento en 2017. Las conclusiones se basan en datos de 136 países.

Ampliando esta información, para el 2019, se muestra la Plantilla: Salarios mínimos en Latinoamérica

Países de América Latina según su salario mínimo mensual en 2019

País Salario mínimo mensual
(en dólares)
Salario mínimo mensual
(en moneda local)
 Argentina 296 $ 12 500 pesos argentinos
 Bolivia 297 Bs 2060 bolivianos
 Brasil 257 R$ 998 reales
 Chile 456 $ 301 000 pesos chilenos
 Colombia 266 $ 828 116 pesos colombianos
 Costa Rica 514 ₡ 309 143 colones
 Cuba 29 $ 767 pesos cubanos
 Ecuador 394 $ 394 dólares
 El Salvador 203 $ 202,88 dólares
 Guatemala 392 Q. 2992,37 quetzales
 Haití 77 G 6539,58 gourdes
 Honduras 387 L 9443,24 lempiras
 México 167 $ 3123,18 pesos mexicanos
 Nicaragua 127 C$ 4176,49 córdobas
 Panamá 265 ฿ 265,20 balboas panameños
 Paraguay 340 ₲ 2 112 562 guaraníes
 Perú 282 S/ 930 soles
 República Dominicana 186 RD$ 9411,60 pesos dominicanos
 Uruguay 442 $ 15 000 pesos uruguayos
 Venezuela 5 Bs. 18 000 bolívares
[1] Actualizado a 3 de marzo de 2019

Ahora: ¿Qué hay tras los salarios bajos en las condiciones emocionales de los trabajadores?

Los bajos salarios produce un vacío de sentido y alteran las condiciones emocionales de quien lo recibe. El trabajo, en teoría, debería dignificar a quien lo realiza, puesto que tiene una función creadora y transformadora.

Desde el punto de vista psicológico, para la Organización Mundial de la Salud (OMS) [2], las problemáticas a causa del descenso salarial incrementa los niveles de estrés (presiones) en quienes ven como su paga cada vez es menor, deteriora la condición física al grado de desarrollar enfermedades  tangibles así como trastornos de comportamiento, entre ellos se encuentra: la irritabilidad, desmotivación, frustraciones y fomento de conductas proclive. Convierte a los ciudadanos en personas menos felices, entendiéndose esto como el estado de ánimo  en el que cada quien se se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno.

Un estudio realizado por la Organización de Naciones Unidas (2018), muestra el Índice Mundial de la Felicidad  en 156 países cuantificado desde el progreso social. Conocer este dato podría permitir el desarrollo de políticas que puedan permitir a la gente vivir mejor.

En este estudio, América Latina no consigue los mejores resultados en esos indicadores: Se determinó bajos salarios, altos niveles de pobreza, desigualdad, violencia y corrupción. [3]

En los profesionales que viven en una sociedad industrial o moderna, también llamada sociedad de masa, las precarias salariales impiden garantizar las condiciones de existencia, cubrir sus necesidades y expectativas de vida, lo que puede desencadenar rupturas sociales y familiares tan iguales de perversas como las que producen la tecnología y el consumismo en las relaciones que están economizadas o basadas en el dinero con trastornos de compras compulsivas.

Hoy, en la región este tema se remonta al periodo del sometimiento con el cual inicié estas reflexiones, una especie de neoesclavitud acordada entre quienes fijan el costo del valor del trabajo y que se deslastran de las luchas y movimientos sindicales que buscan la mejora en la remuneración.  Con él subyacente no solo una economía de contradicción en un asunto que debe ser de alto interés en países oprimidos que luchan contra las dominaciones extranjeras: el desapego al estudio, única forma de desarrollo global local y personal como producto de la existencia de una forma de remuneración que no es capaz de incentivar el incremento de los indicadores económicos y  al conjunto de condiciones que contribuyen al bienestar de los individuos y a la realización de sus potencialidades en la vida social.

De factores como la esperanza de vida, políticas públicas y sociales, la libertad y los ingresos de los que goza una persona en cualquier país se obtiene su índice de felicidad. [4]. El incentivo del trabajo,  es esencia del ser humano y en parte es lo que le ha dado contenido y forma desde hace muchos años ya.

Referencias

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Plantilla:Salarios_m%C3%ADnimos_en_Latinoam%C3%A9rica

[2] https://www.ilo.org/global/research/global-reports/global-wage-report/2018/lang–es/index.htm 

[3] https://www.bbc.com/mundo/noticias-43418681

[4] https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%8Dndice_global_de_felicidad

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Venezuela: Docentes protestan en viacrucis

Redacción: La Prensa Lara

El magisterio larense salió nuevamente a las calles para demostrar con un vía crucis el sufrimiento que padecen debido a sus pírricos beneficios laborales.

Acompañado de muchos maestros, Jesucristo (un docente con una corona de espinas, vestido de morado y cargando una cruz) salió desde la Plaza Los Ilustres hasta llegar a la Zona Educativa y allí dramatizó las penurias que viven a diario los integrantes del gremio y todos los venezolanos con las fallas de los servicios públicos.

Los docentes explicaron que esta representación previo a Semana Santa es una manera creativa de protestar por la oscuridad que vive Venezuela y en específico quienes hacen vida en las instituciones educativas. “La gente no tiene ni cómo lavar la ropa, no hay comida ni cómo cocinar“, expresó Frank Andrade, miembro del Colegio de Profesores.

En cada estación donde se paraba Jesucristo hacia denuncias. “En Sanidad hablamos sobre los problemas de salud que tienen los docentes y la falta de seguro, además de la falla de los hospitales“, en Corpoelec de la avenida Vargas, hicieron hincapié de las fallas en el servicio eléctrico.

También pasamos por los bancos, por la falta de dinero en efectivo, la mayoría de los docentes no tienen ni cómo pagar pasajes“, expresó Andrade destacando que los docentes están sin ahorros porque el sueldo no les permite ni siquiera vivir dignamente.

En instituciones como la Inspectoría del Trabajo y la Defensoría del pueblo también realizaron una parada para expresar que son entes encargados de la justicia y deberían ser imparciales, pero no les dan respuesta a los documentos y denuncias, comentó Carmen Huérfano otra docente protestante.

Fuente: https://www.laprensalara.com.ve/2019/04/docentes-protestan-en-viacrucis/

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Maestros argentinos entre los menos respetados en el mundo

Redacción: El Territorio

El Global Teacher Status Index (GTSI) es una investigación que procesa la consideración de los maestros en todo el globo. Gente ajena al sistema educativo pronunciando cuestionamientos y visiones sobre los salarios, las horas de trabajo y el nivel de respeto o autoridad. El resultado le dejó a la Argentina una mala nota en el cuaderno.
Es uno de los cinco países donde la figura del maestro es menos respetada. Lo demuestra el último ranking elaborado por Varkey Fundation, una organización benéfica para el desarrollo de la educación y que otorga el premio a los mejores docentes del mundo. Sunny Varkey, su fundador, ensayó una reflexión sobre el producto del relevamiento: “Este índice ofrece evidencia de algo que siempre hemos intuido: la relación entre la situación de los profesores en la sociedad y el desempeño de los niños en la escuela. Ahora podemos afirmar que el respeto a los profesores no solo es un importante deber moral, sino que también resulta esencial para los resultados educativos de un país”.
La región sudamericana presentó los peores niveles de respeto al docente en una investigación que estudió el caso en 35 países.
En términos efectivos, el resultado educativo en la Argentina es sensiblemente superior al puesto que ocupa en el índice de respeto. El puesto de Argentina en el ranking de percepción a la entidad docente es inferior a la calificación que obtiene cuando se trata de puntajes promedio de las pruebas del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (Pisa), donde se sitúa en el puesto 22.
El estudio remarca que solo el 15% de los encuestados argentinos cree que los alumnos respetan a los docentes: es el cuarto porcentaje más bajo de todos los países participantes del informe. El contraste con China dramatiza la investigación: allí el 81% de los consultados considera que hay una relación de respeto entre maestro y alumno. En Brasil, el país con el porcentaje más bajo, apenas uno de cada diez encuestado cree que el profesor infunde respeto dentro del aula.
El mayor estatus de respeto se produce en China. Lo siguen otros cuatro países asiáticos: Malasia, Taiwán, Rusia e Indonesia.
Argentina se ubica en el puesto 31 entre las 35 naciones encuestadas y es el segundo con más baja calificación en la región, por delante de Brasil, último en el Gtsi.
El Gtsi, una detallada encuesta de opinión a más de 35 mil adultos de edades comprendidas entre los 16 y los 64 años y más de 5.500 profesores en actividad de los 35 países estudiados, revela una serie de conclusiones en el escenario argentino. Los docentes trabajan más horas por semana (47,2) de lo que estima el público en general (31,2): “Esta subestimación de 12,5 horas por semana es la segunda más amplia de todos los países encuestados después del Perú (13 horas)”, apuntó la investigación. En términos porcentuales, la sociedad cree que los docentes trabajan un 39% menos de lo que realmente hacen.
En relación al salario, un 59% de los encuestados considera que los sueldos deberían estar asociados al desempeño del alumnado. El porcentaje es relativamente alto: es el décimo tercero en un ranking comprendido por 35 países. Salvo en Suiza, el país donde los docentes están mejor remunerados y en otros seis países, el resto de encuestados consideran que el salario de los maestros no es justo ni obedece a la preponderancia de su rol en la sociedad.

Conclusiones generales del estudio
  • La condición de los profesores mejora a escala global. En 2013 fueron encuestados 21 países. Cinco años después, fueron consultados 35 y en trece de ellos se produjo un aumento en el puntaje del estatus del docente y China se mantuvo estable, repitiendo los números más altos.
  • En 28 de los 35 países, los profesores reciben un salario inferior a lo que el público considera como una remuneración justa por su trabajo. Además se subestima la cantidad de horas semanales que trabajan los profesores. Sólo en Canadá, Finlandia, China, Indonesia, Uganda y Japón, los encuestados perciben que los docentes trabajan más horas de las que en verdad reportan.

Fuente: https://www.elterritorio.com.ar/maestros-argentinos-entre-los-menos-respetados-en-el-mundo-25400-et

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Venezuela creará programa de investigación minera con universidades locales

Redacción: Radio Mundial

Esta semana, fue firmado un acuerdo marco de cooperación científica entre la empresa Técnica Minera (Tecmín) y la Unidad Territorial de Ciencia y Tecnología en Bolívar, para ampliar la generación de conocimientos y la innovación tecnológica vinculados con el Arco Minero del Orinoco.

De acuerdo con el investigador presidente de Tecmín, José Muñoz-Ospino, este convenio tiene la misión de impulsar, con ciencia, la planificación y la ejecución de políticas públicas de gestión territorial y ambiental al sur del Orinoco, a fin de construir prácticas mineras menos invasivas que respeten el patrimonio natural de las futuras generaciones.

Muñoz-Ospino indicó que este programa de investigación minera tiene como prioridad realizar estudios, con universidades locales, necesarios para comprender la complejidad de los ecosistemas, la etnodiversidad, los fenómenos socioculturales, así como el impacto territorial y ambiental de la minería en la Guayana, “esto con el fin de reforzar las decisiones del Estado venezolano en la formulación de políticas públicas”.

“El convenio nos permitirá promover, coordinar y dar seguimiento a los estudios y proyectos de investigación del sector minero, como motor socioproductivo. Abordaremos líneas de producción territorial, innovación tecnológica y estudios socioambientales. Contamos en Tecmín con un acopio de saberes, informes técnicos y expertos en múltiples disciplinas profesionales, que junto con el talento de Fundacite Bolívar y las universidades nos permitirá avanzar y consolidar este programa de investigación y educación”, enfatizó.

Explicó que el acuerdo comprende la convocatoria científica a todas las universidades y centros científicos del país, especialmente a los del estado Bolívar, entre los cuales destacan: UNEG, Unexpo, UDO, UBV, Unefa y Fundación La Salle.

“Queremos favorecer prácticas mineras con menor impacto ambiental y sociocultural. Su propósito es la procura del desarrollo integral de un extenso territorio al sur del Orinoco, que cuenta con un altísimo potencial de recursos mineros estratégicos, tales como oro, diamante, coltán, hierro, bauxita, coltán; el cual debe ser responsablemente aprovechado por el Estado, empresas mixtas y alianzas con los trabajadores de la minería artesanal”, expresó.

En cuanto a la divulgación científica, señaló que hay una tarea obligada: “Tenemos que dar cuerpo a un plan de comunicación para socializar los resultados de las investigaciones y demás actividades de cooperación institucional científica sobre el desarrollo de la minería en Venezuela”, expresó.

Fortalezas para generar bienestar

Por su parte, el presidente de la Unidad Territorial de Ciencia y Tecnología en Bolívar, Luis Cárdenas, calificó como positiva esta iniciativa del Ministerio del Poder Popular para Desarrollo Ecológico Minero, que es la institución que cobija a Tecmín, “pues impulsa a un programa de investigación específico para el Arco Minero del Orinoco”.

“Ante los reclamos de quienes se preocupan por los impactos de la minería, debemos hacer investigación para extremar el cuidado de la biodiversidad, los recursos hídricos, los suelos, la vegetación, la fauna, el entorno social; y comprender su complejidad y vulnerabilidad”, acotó.

Fuente: http://radiomundial.com.ve/article/venezuela-crear%C3%A1-programa-de-investigaci%C3%B3n-minera-con-universidades-locales

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