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Plan de Desarrollo: el pulso que Fecode le ganó al gobierno

América del Sur/ Colombia/ 09.04.2019/ Fuente: www.semana.com.

El gobierno Duque llegó a un acuerdo con los maestros que en los últimos días volvieron a salir a las calles para exigir garantías laborales. Esta vez la Federación Colombiana de Educadores (Fecode)ganó el pulso porque logró que se haga una reforma constitucional al Sistema General de Participaciones, y así aumenten los recursos para los grados de preescolar, educación básica y media.

«El primer acuerdo es una reforma constitucional al Sistema General de Participaciones, hemos concertado esta reforma. También se crea una comisión de alto nivel para consensuar un acto legislativo para que se incrementen los recursos del SGP», aseguró Nélson Alarcón, presidente de Fecode. Esta comisión de alto nivel estará conformada por el gobierno -y sus ministerios-, Fecode, Asocapitales y Fedemunicipios. 

 

Además, los maestros lograron que estos acuerdos quedarán explícitos en un artículo que se incluirá en el Plan Nacional de Desarrollo, que se discute en el Congreso, y que pasó a plenarias. Sin embargo, la reforma constitucional no es la única petición de los maestros, también quieren la implementación de la jornada única, que se incremente la planta de personal oficial y la nivelación salarial.

Fecode había anunciado que el 25 de abril harían un paro cívico y había advertido que si la situación no se resolvía irían a cese de actividades. Con una minga que tiene paralizado el sur del país, y en medio de una negociación compleja con los pueblos indígenas que reclaman el cumplimiento de acuerdos históricos, otro paro nacional -como el de los educadores- pondría en mayores aprietos al gobierno. Por eso, al llegar a un acuerdo con Fecode, el gobierno calma las aguas, justo cuando desde el sector se pensaba que no daría su brazo a torcer

 

Fuente de la noticia: https://www.semana.com/educacion/articulo/plan-de-desarrollo-fecode-le-gano-pulso-al-gobierno/608204

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¿Se puede enseñar cuando no se sabe?

Por: José Miguel García.

 

Las estrategias que utilizan los docentes cuando no dominan los contenidos con los que trabajan.

“Los alumnos habían aprendido sin maestro explicador, pero no por eso sin maestro”. El maestro ignorante, Jacques Rancière

La educación en Uruguay ha pasado por múltiples etapas, pero tanto desde la formación docente inicial como desde el rol atribuido y aceptado por los docentes y la sociedad se considera que para poder enseñar es necesario un dominio disciplinar, además del conocimiento pedagógico. En el siglo pasado, cuando los aprendizajes eran para toda la vida, un docente aprendía lo que tenía que enseñar y lo enseñaba. En una sociedad en la que el conocimiento crece en forma exponencial, este tipo de situación se complejiza. Asimismo, numerosos autores plantean la necesidad de favorecer el “aprender a aprender”, entre otros aprendizajes para la vida. No obstante, no abundaban ejemplos en los que los docentes aprendían el contenido conjuntamente con los alumnos, si bien siempre decíamos que aprendíamos de ellos. En los últimos años, con la proliferación tecnológica y la democratización del acceso a la información, los docentes nos encontramos en el contexto de clase, cada vez más seguido, con contenidos que no conocemos, lo que habilita a un aprendizaje compartido más genuino.

Por ejemplo, se ha observado que muchos docentes trabajan con tecnologías sin tener un dominio completo de estas, algo que parecería estar alejado de las prácticas tradicionales. A partir de esta situación, se desarrolló una investigación sobre las estrategias que desarrollan los docentes de Primaria que aprenden conjuntamente con sus alumnos. En particular, el estudio analizó lo que ocurre en clases del programa Ceibal en Inglés, en espacios de programación y robótica y en clubes de ciencias.1

En el caso de Ceibal en Inglés, cada tres clases, una se realiza con un docente remoto por medio de videoconferencia y las otras dos con la maestra, que no necesariamente domina la lengua. En los espacios de programación, robótica y los clubes de ciencias los docentes trabajan mediante proyectos para los que no siempre disponen del conocimiento específico. Esto requiere que el docente desarrolle estrategias nuevas, lo que lo lleva a quebrar definitivamente el concepto de que es quien debe saber y quien debe enseñar, pasando a un rol de orientador, acompañante o activador de los aprendizajes de sus alumnos. Generalmente en estos espacios los proyectos son elegidos por los alumnos, lo que propicia un aprendizaje conjunto entre alumnos y docentes, puesto que se abordan temáticas que ninguno sabe de antemano cómo resolver.

A continuación, se presentan los principales hallazgos de la investigación, que si bien tiene un carácter exploratorio, que impide generalizaciones, pone de manifiesto que estas experiencias existen en las aulas uruguayas y los cambios que propicia en el espacio educativo.

En movimiento

– Pasaje de liderar la enseñanza a liderar los aprendizajes. Cuando el docente no conoce el contenido disciplinar que es abordado, se modifica el formato tradicional del aula, puesto que no se dispone de un contenido a transmitir.

En el caso de Ceibal en Inglés, este contenido es proporcionado por el profesor remoto, que es quien lidera la enseñanza en sus clases y asesora a la maestra en los trabajos a realizar en las otras dos clases. En esas dos instancias se ha encontrado que los docentes lideran los aprendizajes de los alumnos, apoyándose muchas veces en los estudiantes más avanzados, así como en diferentes herramientas que estimulen los autoaprendizajes. Por ejemplo, los estudiantes avanzados de inglés dan la clase, pero el liderazgo pedagógico lo tiene la maestra, ya sea definiendo estrategias, brindando espacios y/o cuidando que todos los alumnos participen.

En los otros casos, partiendo de la base de que el conocimiento disciplinar no lo posee ni el docente ni los alumnos, las estrategias están más centradas en procesos colaborativos. Se evidencian pequeñas decisiones metodológicas que permiten el avance en los proyectos, como formar grupos de autoaprendizaje a partir de tutoriales, o consultar a expertos externos a la clase, entre otros. En una de las entrevistas realizadas en el trabajo de campo se planteó la estrategia de aprender por medio de tutoriales y experimentar con problemas ya resueltos por otros como forma de transferir luego algunas de estas formas de solucionar los problemas propios.

– El miedo al “no saber”. En la mayoría de los casos se manifiesta el temor a trabajar con contenidos desconocidos y se reconoce que coloca al docente en un lugar de alta vulnerabilidad. A pesar de dicho temor, los argumentos para hacerlo son la alta motivación de los estudiantes, la importancia para los procesos educativos y el convencimiento de que son altamente positivos para los aprendizajes. Así, los temores iniciales y los que surgen durante el proceso de trabajo se van disipando luego de sopesar los esfuerzos personales realizados con los aprendizajes de los alumnos. De varios relatos se desprende que, por el interés que manifiestan, los propios estudiantes estimulan a los docentes a avanzar en estos procesos.

– Es bien visto por todos. En todos los casos, el hecho de que el docente no domine los contenidos es bien visto por las instituciones, los alumnos y las familias. Esto no significa que no se requiera un gran esfuerzo para abandonar el lugar del saber y la posición de enseñante, muy arraigada en los maestros. En la mayoría de las entrevistas surge la importancia del sinceramiento con los estudiantes y sus familias acerca del desconocimiento del docente sobre los contenidos a aprender. Esto evidencia la necesidad de explicitar que es una situación inusual respecto de lo que se espera de los educadores (que conozcan los contenidos a enseñar) y la valentía de reconocerlo públicamente, fundamentando la importancia del proceso y las implicancias positivas que puede tener para las trayectorias de los estudiantes. Esto se confirma luego porque tanto los alumnos como las familias perciben resultados tangibles de estos procesos.

– Solvencia pedagógica: no saber los contenidos no significa no saber enseñar. Se percibe que es necesaria una solvencia pedagógica para poder enfrentarse a este tipo de experiencias. Esta solvencia es la que permite liderar los procesos de aprendizaje más allá de recetas preestablecidas. En esta línea queda de manifiesto que, sin conocer los contenidos, el docente sabe organizar una clase, favorecer la concentración de los alumnos, generar preguntas o sugerir propuestas que encaucen los procesos de aprendizaje, así como vincular lo que se está trabajando con otros espacios que resulten relevantes para los alumnos. Entonces, desde ese lugar, no es que el docente no está enseñando, sino que está sabiendo organizar los aprendizajes.

– Modificación de roles. Los docentes cambian sus roles, pasando de tener que aprender primero a asumir que los aprendizajes se pueden construir durante el proceso en forma conjunta. Esto es considerado muy relevante, porque tener un docente que esté aprendiendo y poniendo en evidencia sus estrategias de aprendizaje resulta un aprendizaje sumamente valioso para los estudiantes. El hecho de que el docente esté transitando por procesos de aprendizaje junto con sus alumnos proporciona ese valor adicional que mencionaba Seymour Papert2 sobre la importancia de que el aprendiz pueda compartir con un docente-aprendiz el proceso de aprendizaje. De esta manera, se está aprendiendo a aprender en forma genuina. Este tipo de experiencias también modifica los vínculos entre estudiantes y docente, y genera cambios en otros ámbitos. Por ejemplo, que un alumno vea a su maestra realizando un proceso de aprendizaje le puede hacer sentir más confianza para consultarla en otros espacios.

– Trabajar con otros. Se observó el trabajo en red como estrategia para compartir hallazgos, experiencias, propuestas y soluciones a problemas. En grupos de docentes se observan las clases desde una perspectiva de análisis pedagógico y se generan espacios para compartir experiencias. Por otro lado, se percibe que el establecimiento de redes extraescolares en las que se compartan las experiencias permite contagiar a otros. Esto genera confianza en los docentes que recién se inician en estos procesos para saber a quién preguntarle si tienen una dificultad que no saben resolver.

– El docente y los contenidos. En todos los casos, aun desconociendo los contenidos a ser enseñados, la fortaleza docente se encuentra en las habilidades pedagógicas para provocar, estimular y conducir los procesos de aprendizaje. Se encuentra en este punto una ruptura (aunque en distintos niveles) entre la enseñanza como la transmisión de contenidos y los procesos de aprendizaje más autónomos. En cuanto al aprendizaje de contenidos, se han detectado cuatro estrategias básicas, que fueron clasificadas en función del posicionamiento del docente durante los procesos de aprendizaje.

  • Estrategia Junto: El docente aprende junto con los alumnos y en grupo. Esto implica que uno de ellos (cualquiera) puede saber más que los otros sobre ciertos temas. Todos, docente y alumnos, son pares en este proceso. Se definen temas de investigación y entre todos avanzan en la búsqueda de soluciones al problema planteado. No hay investigaciones adicionales por parte del docente.
  • Estrategia Atrás. El docente impulsa el aprendizaje de sus alumnos, así como el trabajo entre pares, sin profundizar en forma individual en los contenidos. Su conocimiento es básico y no lo amplía para poder enseñar, sino que orienta a sus alumnos para que aprendan por otros medios, como videos tutoriales, incentivándolos a investigar por su cuenta y a encontrar soluciones a los problemas planteados. Genera dinámicas de trabajo en grupos y de acompañamiento entre pares. El docente no aprende a la par de sus alumnos, sino que orienta los procesos de aprendizaje.
  • Estrategia Adelante. El docente y los alumnos aprenden juntos, pero el docente se preocupa de ir profundizando por su cuenta en algunas temáticas para luego enseñarlas. Cuando los alumnos investigan en algo desconocido para el docente, aprende junto con ellos, pero realiza esfuerzos adicionales fuera del aula para avanzar más en sus conocimientos y, de esta manera, poder acompañar a sus alumnos también desde la enseñanza.
  • Estrategia en Paralelo. El docente está aprendiendo pero en procesos diferenciados, por ejemplo, haciendo un curso de actualización. Aprende junto con los alumnos, a la vez que transita un proceso de formación propio, individual y más avanzado. Si bien el docente está aprendiendo casi a la par de los alumnos y orienta las clases, de alguna manera separa sus aprendizajes del de sus alumnos.

Cabe aclarar que ninguna de estas cuatro estrategias se da en forma pura, tampoco por separado. De alguna manera, todas conviven en distintas medidas, según el caso. Por momentos, alguna toma mayor relevancia pero sin que las otras desaparezcan totalmente, de manera que hay alguna en particular que es la más practicada por ese docente, aunque no exclusiva.

De esta forma, los escenarios educativos se modifican tanto desde la teoría como desde la práctica, y se abren nuevos espacios y perspectivas sobre la educación. Poner en evidencia cómo se producen algunos de estos cambios es un insumo para avanzar con coherencia y perspectiva hacia la construcción de una educación acorde a los tiempos en que vivimos.

Fuente del artículo: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2019/4/se-puede-ensenar-cuando-no-se-sabe/

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“Ideas Docentes es una metodología 100% pensada para profesores”

Por: Camila Londoño.

El lunes 22 de octubre, 110 directivos de más de 50 establecimientos de distintas comunas de Santiago, se reunieron en la Universidad Central para participar en una nueva jornada de Ideas Docentes, una iniciativa de Elige Educar y auspiciada por la Fundación LarrainVial, que busca generar un espacio de participación y reflexión entre profesores sobre las propias prácticas pedagógicas. En esta ocasión, la jornada fue organizada junto a la Facultad de Ciencias de la Educación de la misma universidad. En esta instancia, los participantes tuvieron la oportunidad de escuchar unas palabras de Jaime Veas Sánchez, decano de la universidad, quien destacó esta metodología y habló acerca de la necesidad de tener más oportunidades como esta al interior de las escuelas.

Elige Educar

Luego de las palabras del decano, los directivos se reunieron en grupos para implementar, paso a paso, la metodología.

“Me pareció muy interesante la organización, el tipo de trabajo colaborativo que hicimos y sobre todo, los tiempo que se ocuparon. Realmente nos sirvió y eso significa que es realmente transferible a las escuelas”, comentó René Barra Rivero, Jefe de la Unidad Técnico Pedagógica de la Escuela Héroes de Yungay. Al igual que René, otros participantes destacaron los tiempos de implementación y las 11 estrategias que propone Ideas Docentes para generar ideas concretas de mejora al interior de las aulas.

Elige Educar

¿Cómo funciona esta metodología paso a paso?

Paso 1: leer, identificar y priorizar. En el primer paso, que dura 20 minutos, los participante leen en voz alta 11 estrategias que según la evidencia han demostrado tener un impacto en el aprendizaje de los estudiantes. Luego, identifican cuáles pueden potenciar su desarrollo profesional y de estas 11, sólo eligen tres. Una vez identificadas estas tres, se lee detalladamente la descripción de éstas.

Elige Educar

Paso 2: Evaluar y seleccionar. En este paso se invierten otros 20 minutos. Los participantes evalúan las estrategias escogidas en función de unos indicadores propuestos. Cada participante califica las estrategias con puntajes de 1 a 5. El puntaje de todos los participantes se suma y se escribe en las casillas del lienzo de trabajo a través del cual se desarrolla la metodología. La estrategia con mayor puntaje será la escogida para trabajar a profundidad en el siguiente paso.

Elige Educar

Paso 3: acciones concretas. Los participantes proponen acciones concretas para implementar esta estrategia en el establecimiento. Utilizando algunos Post-it, cada participante escribe y comparte sus ideas. Éstas se pegan en el lienzo de trabajo y se agrupan aquellas que son similares. Luego se escogen las tres acciones que según el equipo, son las más relevantes. Este paso se debe realizar en 20 minutos.

Elige Educar

Paso 4: evaluar. Las acciones escogidas son evaluadas en función de unos indicadores propuestos. De nuevo, cada participante califica cada estrategia con notas de 1 a 5. Se suma el puntaje de todos los participantes y se escriben en el lienzo. La acción con mayor puntaje será la elegida para trabajar. En el cuarto paso se invierte 15 minutos.

Elige Educar

Paso 5: reflexionar. Los participantes deben reflexionar sobre los elementos claves para lograr implementar la acción escogida. Para esto, vuelven a escribir ideas (en Post-it) que se pegan en el lienzo de trabajo. Finalmente, se eligen las tres claves que consideren más importantes para su implementación y una vez más, se anotan en el lienzo. El último paso toma otros 20 minutos.

Elige Educar

“Lo interesante es que está pensada 100% para los profesores, para ordenarlos y sistematizarlos en un trabajo que no se diluya”, comentó una de las directoras.

“Ideas Docentes permite llegar a una conclusión muy rápida. Uno se apega a las ideas y así se concretan temas que muchas veces, en la escuela, quedan en el aire. Es una metodología atractiva y realmente dan muchas ganas de llevarla al aula, a la comunidad educativa”, añadió otro director.

Nuevas jornadas 2019:

La participación a estas jornadas es exclusiva para aquellos establecimientos que no han aplicado Ideas Docentes con anterioridad en sus establecimiento:

**Actividad gratuita. Cupos limitados por establecimiento. Máximo dos asistentes por establecimiento

SANTIAGO:

-Se realizará el día miércoles 17 de abril, a las 10:30 horas, en el Salón de Honor de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), campus Macul. Dirección: José Pedro Alessandri 774, Nuñoa, Santiago. INSCRIPCIONES AQUÍ

CONCEPCIÓN:

– Se realizará el día jueves 11 de abril, a las 14:30 horas, en Auditorio de la Facultad de Educación, Universidad de Concepción, ubicado en Edmundo Larenas 335, Concepción. INSCRIPCIONES AQUÍ

Fuente de la reseña: https://eligeeducar.cl/ideas-docentes-es-una-metodologia-100-pensada-para-profesores-2

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Educación, inclusión y crecimiento en Colombia

Por:  Sandra Berthelot.

 

Cerrar las brechas regionales en cobertura y calidad de la educación en Colombia; es uno de los desafíos de las políticas públicas educativas hasta 2030. La evidencia empírica muestra que se trata de un fenómeno altamente persistente, y que se transmite inter-generacionalmente. Uno de los principales mecanismos a través de los cuales se puede romper este círculo vicioso es mediante un gran impulso al sistema educativo. De hecho, la literatura especializada ha encontrado que tanto la cantidad como la calidad de la educación son factores determinantes del ingreso y la calidad de vida de los individuos, y del crecimiento económico de las regiones.

La transformación educativa en Colombia tendría que ser prioritaria para los próximos años por garantizar la reducción de las brechas regionales en Colombia, y por la implicación del capital humano en el crecimiento económico de un país. Un ejemplo con la tasa de analfabetismo en personas mayores a 18 años en la región del Caribe colombiano muestra la desigualdad regional que existe entre las diferentes regiones.

Colombia tiene una tradición relativamente larga de investigación. Tradicionalmente, estas políticas están estudiando tres grandes categorías: cobertura, calidad y capacidad institucional. En la categoría de cobertura se encuentran los programas de infraestructura y alimentación escolar, así como las políticas orientadas a reducir el trabajo infantil y comportamientos de riesgo relacionados con el embarazo adolescente y la violencia. Calidad se encuentra las políticas de selección, formación de docentes, evaluación. En el eje de la capacidad institucional está las medidas de planes de acompañamiento y asistencia técnica. El fortalecimiento institucional, por su parte, es fundamental para alcanzar las metas tanto en cobertura y calidad, en la medida en que es en las secretarias de educación y en los colegios en donde se adaptan las políticas educativas a los contextos específicos de cada región y grupo de alumnos.

Se proponen varias recomendaciones para transformar de manera sostenible la educación para la inclusión y la transformación social en Colombia. Primero, es indispensable fortalecer la capacidad institucional de las Secretarias de Educación y los colegios. En efecto, además de garantizar el funcionamiento del sistema, estos actores deben liderar los procesos de focalización, diseño de programas y evaluación.

Segundo, es necesario lograr un mínimo de continuidad en las políticas educativas. La mayor parte de los programas presentados necesita de más de cuatro años para lograr resultados significativos y sostenibles, lo que implica que se requiere del apoyo de varias administraciones nacionales, departamentales y municipales. También trabajar con programas innovadores como la educación digital que se impone como un nuevo paradigma pedagógico y tecnológico.

Construir este tipo de consensos políticos alrededor de políticas claves para el desarrollo es sin duda uno de los principales retos. Un trabajo conjunto que no es sencillo de realizar, pero constituye una condición para el futuro; educación, inclusión y crecimiento económico sostenible colombiano.

Fuente del artículo: https://www.larepublica.co/analisis/sandra-berthelot-539161/educacion-inclusion-y-crecimiento-en-colombia-2846930

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En este jardín infantil se trabajan las emociones y la motricidad con un taller de carpintería

Por: Lorena Tasca.

En el Jardín Infantil Comunidad de Niños Tricahue en Cerro Navia, un profesor y un carpintero suman ya 10 años enseñando a niños de 3 a 6 años a trabajar la madera.

Son las 10 de la mañana de un viernes y en el patio de un jardín infantil ubicado en la comuna de Cerro Navia -ubicada en el sector norponiente de la ciudad de Santiago de Chile-, diez niños y niñas manipulan serruchos, taladros, martillos, lijas y un taladro industrial con seguridad, con los movimientos precisos. Están los que cortan lo que necesitan para armar un avión, mientras uno hace ruedas para un auto que está por terminar y otros se encargan de colocar varios clavos sobre unos libros de madera que buscan seguir la silueta de una tortuga o un pollo. Todos tienen de 3 a 6 años de edad.

Así se vive la hora semanal del Taller de Carpintería que se realiza en el Jardín Infantil Comunidad de Niños Tricahue creado, desde hace diez años, por el profesor de historia Ricardo Ortiz. Una iniciativa que realiza en colaboración de Daniel Gasca, un carpintero de la zona con más de 20 años de experiencia.

“Soy educador y yo partí como profe de historia. En el camino me fui dando cuenta que hay muchas cosas que necesitan ser distintas, porque el conocimiento tiene que ser parte de la experiencia y así llegué poco a poco. A mi me gusta mucho la madera desde niño, tengo un taller en mi casa (…) así llegué a esta idea, de que los niños podían aprender haciendo, con la madera”, explica Ricardo.

Su interés en trabajar la madera y sus estudios en la neurociencia le hicieron sentido para llevar a cabo este espacio en el que los niños manipulan madera, aprenden y se divierten.

Porque una de las grandes satisfacciones de Ricardo y Daniel, es que los niñas y niños que participan en este taller, siempre quieren crear y aprender. Siempre llegan con ideas, siempre preguntan. En tanto, a Daniel le hizo sentido llevar a un jardín infantil sus conocimientos de carpintería, especialmente después de haber sido papá y del paso de su hijo por este mismo establecimiento que fue fundado por Paulina Villarroel, una de las finalistas del Global Teacher Prize Chile 2018. Su primer desafío al sumarse al Taller de Carpintería fue lograr adaptar todas las herramientas y además, crear muebles a la medidas para estudiantes de no más de 6 años. Su fascinación por la educación, más adelante, lo llevó a estudiar en el Centro de Estudios Montessori.

“Es interesante la relación del desarrollo del cerebro y la actividad manual”, explica Ricardo.

Bajo esa premisa, tras varios años de estudios de neurociencia, para él fue una epifanía estar en el patio del jardín, donde realizaba algunos trabajos de charlas vocacionales, y ver cómo un niño empezó a golpear con un palo un pilar. “Me quedé observando a ese niño, a ver si se trataba de que quería ser escuchado, tratando de ver qué pasaba. Me acerqué, agarramos un tronco y le di unos clavos. El tronco terminó con mil clavos y estaba más tranquilo. Y mi para mi fue una respuesta… los niños necesitan eso, necesitan movimiento al aire libre y que tenga que ver con lo que ellos están pidiendo”, dice Ricardo.

Con la idea aprobada de desarrollar unas clases en las que la carpintería sería el hilo conductor, empezó el proceso de crear un plan para armar la estructura de cada jornada. Y después de algunos días de ensayo y error, consideró que lo mejor que se podía hacer era realizar trabajos por estaciones.

“¿Planificar? La verdad,  nunca estamos pensando en lo que vamos a hacer hoy día, puesto que son ellos quienes deciden qué hacer”, comenta Ricardo.

Por ejemplo, en las últimas semanas los niños han pedido hacer cosas que se muevan, como autos, entonces se les ha enseñado cómo pueden hacerlos. Por ese mismo interés, compraron un taladro industrial con una broca para hacer círculos, así pueden realizar ruedas chicas y grandes para sus autos. Fue mucho probar hasta dar con la rueda, con el taladro. “Lo que hacemos nosotros es guiarlos, para que logren lo que quieren hacer y aprender con ellos”, explica Daniel.

Por esa constante observación, hace unos meses, diseñaron junto a los niños, unas tablas de madera que parecen unos libros en los que se pueden poner hojas blancas. Al cerrarlos, pueden clavar unos clavos siguiendo unos patrones de siluetas de varios animales. Al terminar, retiran los clavos, sacan las hojas y pueden dibujar basados en la silueta. “Esa fue idea de ellos, porque vimos que a muchos les gustaba seguir patrones al tomar un martillo y un clavo”, cuenta Ricardo.

Ir creando el protocolo correcto y la indumentaria -y a la medida- necesaria para evitar accidentes, también ha sido uno de los grandes retos.

“Lo que hemos hecho es que desde el primer día les hemos enseñado el correcto uso de cada herramienta, sin miedo. Si lo haces bien desde el principio, ellos van a hacerlo tan bien y van a adquirir una sensibilidad y una capacidad de compresión que ellos solos se van a dar cuenta cuando uno a veces se salta un paso importante mientras les está enseñando”, cuenta Ricardo.

A pesar de la confianza que le han entregado a los niños, Ricardo y Daniel, junto a un mecánico, han ideado algunos sistemas de seguridad. Por ejemplo, el serrucho más grande que tienen está apoyado en un riel y con varias varas de metal, para que no se vaya a los lados y no sea tan pesado de manejar para los niños. “Y el gran reto para nosotros ha sido conseguir herramientas a sus medidas, aunque muchas veces me ven como un loco cuando voy a una ferretería y les digo que hago un taller de carpintería para niños”, dice, entre risas, Ricardo.

Otro de los grandes desafíos para Ricardo y Daniel, ha sido ir variando siempre las actividades y entender las necesidades de cada niño.

“Ese es el gran reto para nosotros, ir armando siempre, según los desafíos que ellos nos ponen y respetar los ritmos de cada uno. Hay unos a los que les gusta quedarse siempre en la misma actividad; otros, desde muy chiquitos, quieren utilizar herramientas más desafiantes como el taladro. Hay que tener una constante comunicación con ellos. Para nosotros también es clave comunicarnos con las educadoras, saber cómo se mueven ellos en el salón, qué les gusta, qué les inquieta. Aquí es clave el trabajo colaborativo”, considera Daniel.

Además, la base de Ricardo y Daniel para dejarse guiar por lo que los niños y niñas del jardín quieren hacer, es porque saben que cuando alguien hace lo que quiere hacer, mayor es la motivación. Bajo esa idea, la premisa de ellos es que cada estudiante sea libre de hacer lo que quiere y ellos después del taller, tienen una conversación sobre lo que observaron.

Por ejemplo, en la jornada del último viernes, un niño tomó varios pedazos de madera y armó un muro sobre la mesa.

 

“Fue interesante, porque jamás lo había hecho. Eso nos interpela, porque eso es algo que nos invita a nosotros a pensar en que deberías construir una estación en la que él y otros niños puedan construir muros, deberíamos pensar en tener tacos, diseñar y estructurar juegos de bloques”, dice Ricardo.

Para cada estación, Daniel se encarga de enseñarles sobre los tipos de madera, las formas de trabajarlas, mejorarlas. También es clave enseñarles desde el primer día cómo usar de forma correcta cada herramienta.

Un gran desafío ha sido buscar cómo ir construyendo todos los elementos que permiten el desarrollo del taller. Por ejemplo, muchos de los serruchos tienen una base en la que los niños se pueden apoyar sin la necesidad de desviar el corte y así evitar que ellos se puedan herir. Muchas de esas ideas las desarrollan junto a un mecánico.

“Los niños en estas instancias, la de carpintería, están formando redes neuronales para hacer distintas actividades”.

“Yo he revisado algunos estudios que dicen que el 70% de las personas que tienen problemas de aprendizaje, tienen algún problema en su motricidad. Hay una relación muy estrecha y una relación muy fuerte con lo intelectual, emocional y motriz. Y para mí, todo calza, este era un dato que yo no tenía antes de empezar a hacer el taller, después me puse a estudiar neurociencia y lo comprobé”, explica Ricardo.

A veces la observación es suficiente. Ellos recuerdan a Oscar, un niño que durante todo un año se negó a usar el taladro, pero siempre veía cómo lo hacían sus compañeros Sofía y Jesús. “En una de las últimas clases dijo que quería usar el taladro, Diego y yo nos miramos con cara de sorpresa y le dimos el taladro. ¡Y lo hizo perfecto! Claro, porque pasó todo un año de observación. La observación te permite mover los mismo músculos que mueves cuando efectivamente estás haciendo algo. ¡Son un montón de cosas ocurriendo!”, dice Ricardo.

Pero una de las cosas que más sorprenden de este taller, no es todo lo que hacen, sino la seguridad con la que estos niños y niñas toman el taladro con tanta seguridad.

Unos martillan mientras conversan y les queda preciso el clavo. Otros manejan de memoria la broca y lijan con agilidad. Además de los sorprendente, lo más importante de esto, es el proceso.

“Las redes neuronales se forman por la repetición, entonces la idea de nosotros es que hagan lo mismo muchas veces, al menos cuando están chicos. Cuando ya están más grandes, la intención es que ellos vengan y digan qué producto quieren hacer, ya con ellos no nos concentramos tanto en el proceso (…) Aquí lo importante es que ellos conozcan sus emociones, sus gustos. Es clave para el futuro”, dice Ricardo.

Y, ¿qué han aprendido ellos de los niños?

Ricardo y Daniel.

“En lo personal, he aprendido de la importancia de la permanente observación de mí mismo también. Es una permanente observación y reparación de todo. Es un gran desafío y a mí, personalmente, me ha enseñado muchísimo, me ha enseñado a ver la vida de otra forma, a entender el desarrollo integral. Yo me enamoré de Montessori, principalmente. Esto es mi motor”, dice Daniel.

“Lo más importante que he aprendido es que el aprendizaje no consiste en meter ideas, sino en ofrecer espacios de desarrollo para que ellos saquen de adentro lo que ya aprendieron. Es una maravilla ver cómo ellos van gestando su propio desarrollo, lo que quieren, lo que les guste… y nosotros sólo poniendo los medios necesario. Eso ha sido una maravilla. También ver que no se necesita tener siempre un plan, hay que observar y ser guía. A partir de lo que hay, ir haciendo un plan de trabajo. Eso me encanta… porque la educación consiste en sacar afuera lo que yo tengo dentro y el taller de carpintería es la manifestación de que eso es cierto”, agrega Ricardo.

Fuente de la reseña: https://eligeeducar.cl/este-jardin-infantil-se-trabajan-las-emociones-la-motricidad-taller-carpinteria

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La innovación en las aulas universitarias no llegó a la Argentina

Por: Juan Manuel Segura.

 

En febrero de 2019 se conoció una nueva edición del NMC Horizon Report, un informe publicado regularmente desde hace más de 10 años, que tiene como único fin alertar sobre la adopción de tecnologías educativas por parte del sistema universitario en el mundo. Como cada año, pasó inadvertido en nuestro país, así que aquí van algunas observaciones.

El informe plantea importantes desarrollos en tecnologías educativas en un horizonte de corto plazo por parte del sistema universitario, haciendo especial énfasis en dos: el aprendizaje móvil o remoto, y las tecnologías de análisis de datos. En el primer caso, indica que el aprendizaje móvil ya no se centra directamente en las aplicaciones, sino en la conectividad y la conveniencia, con la expectativa de que las experiencias de aprendizaje incluyan contenido apto para dispositivos móviles, sincronización multidispositivo y acceso desde cualquier lugar y en cualquier momento. A medida que los dispositivos móviles se vuelvan más poderosos y asequibles en cualquier lugar del mundo, las posibilidades de generar experiencias de aprendizaje se irán convirtiendo en ilimitadas. El mayor uso de la realidad aumentada, la realidad virtual y la realidad mixta permitirá que el aprendizaje móvil sea más activo y colaborativo, y en especial más atractivo para los estudiantes.

Para el caso de las tecnologías de análisis de datos, más allá de los análisis estáticos y descriptivos del progreso de aprendizaje de los estudiantes y de sus calificaciones, las capacidades analíticas comprenden sistemas y datos dinámicos, conectados, predictivos y personalizados. Las instituciones deben desarrollar estas capacidades analíticas avanzadas a través de un proyecto institucional innovador, apoyado en equipos de trabajo altamente calificados, y equipados para comprender y compartir eficazmente flujos densos y complejos de datos. El buen análisis realizado es un esfuerzo intensivo en tiempo y recursos humanos para cualquier institución, pero si se ejecuta y se mantiene con éxito, puede transformar las instituciones y enriquecer profundamente las experiencias educativas de los estudiantes y de sus docentes.

En un horizonte de 3 a 5 años de adopción aparecen tendencias vinculadas con realidad mixta e inteligencia artificial, mencionadas anteriormente, y más allá de los 5 años aparecen los conceptos de blockchain y asistentes virtuales. Tal vez todo esto suene a ciencia ficción para algunas universidades, pero son conceptos que están a la vuelta de la esquina, comenzando a adoptarse masivamente en otras industrias más amigadas con el cambio tecnológico y con la época.

Frente a este panorama, no debería sorprender que el informe marque como tendencias de largo plazo de la universidad tanto repensar la forma interna de funcionamiento, su propio ADN, como desagregar los títulos en módulos más breves, permitiendo el diseño de trayectos formativos más diversos y a medida. Las instituciones ya están recogiendo el guante de una demanda de aprendizaje centrada en los estudiantes más que en los docentes, las currículas o los órganos reguladores, forzando a redefinir el rol de los profesores y los asesores académicos más como guías y facilitadores que como tenedores primarios de saberes. Los enfoques para los programas de nuevos grados y áreas de estudio, vinculados a la dinámica del mundo laboral, incluyendo el aumento de nuevas formas de estudios interdisciplinarios, señala que las instituciones deben proporcionar a los estudiantes experiencias que conecten diferentes disciplinas con naturalidad. Para ello, no solo resulta imperioso el desagregado de las titulaciones y las diplomaturas en módulos más breves y ‘manipulables’ de contenido, con el fin de habilitar organizaciones de contenido a medida, sino también establecer alianzas con proveedores externos, en especial con aquellos que ofrecen cursos abiertos en línea. Las instituciones que desarrollan alianzas con proveedores de cursos en línea, indica el informe, favorecen la creación de una gran variedad de opciones para que los estudiantes estén a cargo de sus propios diseños de rutas de aprendizaje.

En las tendencias de corto y mediano plazo, el informe proyecta a las universidades naturalizando una cultura de innovación, aumentando el énfasis en la medición de los impactos en el aprendizaje de cada formato y propuesta académica, y rediseñando los espacios de aprendizaje, favoreciendo propuestas académicas que combinen con armonía lo virtual y lo presencial. Son pasos obligados si se desea repensar la organización interna de las instituciones, generando una nueva ingeniería de titulaciones.

Frente a este panorama desafiante, acuciante ya en el corto plazo, y hackeado por las tecnologías madre de la cuarta revolución industrial, el informe llama a las universidades a comprometerse en lo inmediato con la fluidez digital. Esta es definida como la capacidad de aprovechar las herramientas y las plataformas digitales para comunicarse críticamente, diseñar creativamente, tomar decisiones informadas y resolver problemas complejos a la vez que anticipar otros nuevos. El mero mantenimiento de una alfabetización digital básica para alumnos y profesores, que podría suponer el acceso en red a información primaria, ya no es suficiente para respaldar las complejas necesidades de una sociedad digital que cocrea en red. Las soluciones de aprendizaje se diseñan e implementan utilizando tecnologías cada vez más sofisticadas, lo que crea la necesidad de que los estudiantes adquieran nuevas habilidades para interactuar de manera productiva y eficaz con esas herramientas. Las universidades no solo deben respaldar los usos de herramientas y recursos digitales por parte de todos los miembros de la organización, sino también aprovechar sus tecnologías estratégicas de manera que apoyen el pensamiento crítico y la solución de problemas complejos.

Al leer el informe me invade un pensamiento y preocupación. ¡Qué lejos estamos en Argentina de estos debates! ¡Qué territorio tan empinado ofrecen las nuevas tecnologías al mundo de las universidades! ¡Qué ajenos se sienten estos desafíos, dilemas y demandas! Si al menos tuviésemos conocimiento del lugar, ámbito o grupo en donde se discuten estas posibles adopciones a nivel sistémico, podríamos hacer aportes. O, aunque sea, nos informaríamos. O, de mínima, no nos preocuparíamos.

La nueva edición del NMC Horizon Report, publicada recientemente, nos vuelve a mostrar la razón principal por la cual nuestro país no posee ninguna universidad entre las cien universidades más innovadores del mundo, según el ranking de Reuters, y casi ninguna entre las quinientas universidades más prestigiosas del mundo, según los seis rankings bibliométricos que miden el prestigio académico. En la medida en que el país no genera una agenda para la educación superior y la sostenga en el tiempo, la magia no ocurrirá. Las universidades, en el largo plazo, reproducen y refuerzan la cultura de un país. Si no nos embarcamos en un nuevo y desafiante viaje universitario, nuestras instituciones de educación superior solo serán actores de cabotaje que reproducirán una cultura mayoritariamente mediocre. Duele sentirlo, duele escribirlo.

Fuente del artículo: https://www.infobae.com/opinion/2019/04/03/la-innovacion-en-las-aulas-universitarias-no-llego-a-la-argentina/

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“NOVA: La escuela del futuro”: el documental sobre educación que puedes ver en Netflix

Por:  Camila Londoño.

Si estás buscando algo sobre educación en Netflix, este documental que pone el foco en la neurociencia, podría interesarte.

Aunque este documental está situado en el contexto estadounidense, aborda una temática que es transversal a otros. NOVA: La escuela del futuro, destaca las carencias del sistema educativo estadounidense y plantea soluciones que deberían ser prioritarias a la hora de pensar en una educación de calidad. El sistema educativo norteamericano, al igual que muchos otros, es desigual; no todos acceden a la educación y peor aún, no todos acceden a la educación que realmente necesitan. Bajo esta problemática, este documental se centra en las carencias para pensar en soluciones y destaca particularmente una herramienta que debería ser fundamental en la búsqueda de mejoras: la ciencia.

Investigadores y educadores analizan las brechas del sistema educativo y mencionan la importancia de utilizar la ciencia para cambiar esas brechas.

El objetivo es poder crear entornos innovadores, espacios donde todos los estudiantes puedan aprender según sus necesidades. La ciencia da luces de cómo los estudiantes aprenden y en ese sentido, debería ser un instrumento para cambiar y mejorar las escuelas, especialmente hoy, en un mundo que avanza y cambia de forma acelerada. De la mano con esto, el documental cuestiona la necesidad que tienen lo profesores de encontrar las herramientas que necesitan sus alumnos para enfrentarse al uso de las tecnologías, y para lidiar con los cambios y conocimientos que están por llegar.

Fuente de la reseña: https://eligeeducar.cl/nova-la-escuela-del-futuro-documental-educacion-puedes-ver-netflix

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