Activistas LGBT han instado esta semana al resto de gobiernos estatales de India a que «tomen nota de la lección» impartida por los estado de Tamil Nadu y de Kerala, pioneros en el país tras comprometerse a costear con sus arcas las operaciones de cambio de sexo, estimadas en unos 2.500 euros.
«Y si hace falta más dinero, está disponible», ha declarado el director de Justicia Social del estado de Kerala, Jaffar Malik, director del departamento de justicia social del estado, a la Fundación Thomson Reuters el lunes.
Kerala ha asignado tres hospitales para desarollar la cirugía y ha asegurado que también pagaría procedimientos fuera del estado y reembolsar a quienes ya se hubieran sometido a la intervención.
Maya Urmi Aher, activista por los derechos humanos y una de las beneficiadas por esta decisión, ha descrito la iniciativa como un «paso bienvenido». «Otros estados deben aprender una lección de Kerala. Al ser una comunidad tan estigmatizada y discriminada, la mayoría no tiene educación trabajo, lo que significa que no tienen mucho dinero», explica.
CASI 20.000 PERSONAS AGUARDAN
Según una encuesta del gobierno de 2015 descubrió que había alrededor de 25.000 personas transgénero en Kerala, más del 80 por ciento de las cuales deseaban someterse a la cirugía, pero necesitaban ayuda financiera.
Faisul Fasu, también activista transgénero en Kerala, ratifica que el dinero es, a menudo, el mayor obstáculo para la cirugía, y agrega que «esto animará a aquellos que planean ir a una cirugía de reasignación de sexo».
Se estima que India tiene alrededor de 2 millones de personas transgénero, que a menudo están confinadas a los márgenes de la sociedad.
Aunque en 2014 el Supremo dictaminó que tenían los mismos derechos que la ley y les otorgó un estatus legal al «tercer género», otorgándoles el derecho a casarse y heredar la propiedad, la realidad es que el abuso y la explotación siguen siendo abundantes.
La mayoría no tiene educación formal y se les niegan empleos, a trabajar en la industria del sexo, a mendigar o a bailar en las bodas para llegar a fin de mes.
La comunidad transexual de Kerala aplaude el esfuerzo del estado indio para cubrir operaciones de cambio de sexo
Kerala, uno de los estados más preocupados con las tribulaciones de la comunidad transexual, ha implementado medidas para mejorar el acceso a la educación y al empleo. El mes pasado, anunció que reservaría lugares en la educación superior para estudiantes transgénero.
La India en su conjunto gasta poco más del 1 por ciento de su PIB en salud pública, uno de los porcentajes más bajos del mundo, y su sistema de salud pública está sobrecargado y carente de fondos.
Fuente de la noticia: http://www.europapress.es/internacional/noticia-comunidad-transexual-kerala-aplaude-esfuerzo-estado-indio-cubrir-operaciones-cambio-sexo-20180811143817.html
Sputnik dialogó con el periodista argentino Sebastián Salgado, quien, como corresponsal, ha cubierto el conflicto que allí sucede. Estas son las cosas que más lo han sorprendido del pueblo sirio, y las injusticias que atraviesan todos los días.
«Si, obvio, yo cuando empiezan los ruidos siento que no estoy escuchando nada. Solo abro un poco la ventana para que no tiemble el vidrio, y me pongo a estudiar, no tengo miedo a los proyectiles», fue la respuesta de Silina cuando el periodista argentino Sebastián Salgado le preguntó cómo hace para estudiar cuando caen balas de mortero cerca de su casa, o de la escuela. Ella vive y concurre a la escuela en un barrio cristiano de Damasco, la capital de Siria, y es una de las protagonistas del audiovisual que estrenó Hispan TV el 28 de julio.
El trabajo fue rodado durante el mes de marzo, cuando el Ejército Sirio retomaba el control de Guta, uno de los bastiones que aún le quedaban a los terroristas de Daesh y el frente Al Nusra, en los suburbios de Damasco.
«No iba con la intención de hacer un trabajo sobre los chicos y las chicas en Siria, sino que la idea era básicamente contar la situación de la población civil y me sorprendieron algunas cosas muy específicas: una es la fortaleza del pueblo sirio», dijo a Sputnik Salgado.
Otra fue la entrega y el compromiso de los docentes y de la sociedad en general con la educación. A él le sorprendía que el Ejército sirio hubiera recuperado prácticamente el 90% del territorio, pero seguía teniendo focos de terroristas extranjeros en las inmediaciones de Damasco, desde donde el vuelo de las balas de mortero llegaban casi hasta el centro de la ciudad.
Ali Mahmud, de la Universidad de Damasco, fue quien le explicó por qué pasaba esto. Así lo cuenta Salgado: «Estos grupo se afincan en lugares con menos instrucción, en los que un Imán de barrio les pueda inculcar que tienen que hacer una especie de revolución contra su propio Gobierno, y ahí es donde se forman esos focos».
Por ese motivo la educación se ha revalorizado aún más en tiempos de guerra. «Los padres los mandan [a los niños al colegio], primero porque saben que [un explosivo] puede caer tanto en la escuela como en la casa, y por otro lado, los maestros no dejan de ir porque entienden que su función es exactamente la misma y corren el mismo riesgo que un soldado. Esa es la responsabilidad y en ese nivel de compromiso están los maestros y los estudiantes», sostuvo.
Además Salgado aportó un dato que paraliza, incluso a la distancia y a salvo de esas balas. «El mayor porcentaje de bajas civiles son de maestros. Los terroristas lanzan los morteros entre las 11 de la mañana y las 14, los horarios de entrada y salida de la escuelas, cuando hay más gente en la calle», indicó.
Si España obtuviese en alguna edición del examen PISA unos resultados similares a los de Japón, no es descartable que el Ministro de Educación de turno saliese al balcón de su despacho, descorchase una botella de champán y regase con ella el asfalto vacío. En su última edición, el país nipón obtuvo 558 en puntos Ciencias, tan solo superados por Singapur (con 556), y muy por encima de los 493 de España. En Lectura sacaron 516, mientras que nuestro país lograba 496. Las matemáticas son otro punto fuerte, con 532 puntos (los españoles, 486). También aparece entre los primeros puestos en equidad educativa. Excelencia e igualdad son los dos rasgos por los que son aplaudidos fuera de sus fronteras.
Así visto, uno diría que, siempre y cuando se considere el informe de la OCDE un criterio válido, los japoneses tendrían motivos para estar orgullosos. Sin embargo, desde hace unos cuantos años, abundan las opiniones negativas sobre el sistema educativo nipón en la prensa local. En un artículo publicado en ‘The Japan Times’, Ikuko Tsuboya-Newell,directora de un colegio en Tokio, explicaba una reveladora anécdota: en una cena con el Ministro de Educación holandés, este les reveló que cuando visitaba Japón para aprender sobre su exitoso sistema educativo, los nipones le respondían extrañados, explicando que en realidad eran ellos los que envidiaban la educación europea. Otros lamentan, por ejemplo, la poca disciplina de los alumnos. Y algunos, como Mikio Takagi, dueño de una cadena privada de academias, recuerda que sus alumnos son “muy buenos dando respuestas a los problemas que ya tienen respuesta”.
El gasto en educación privada en Japón dobla a la media de la OCDE, un 31,9% frente al 16%, destinado sobre todo a las clases extraescolares
La directora aduce que quizá se trate de un problema de autoestima, aludiendo a los datos del Instituto Nacional para la Educación de la Juventud que muestran que un 72,5% de los estudiantes japoneses se consideran inútiles, mientras que el porcentaje en EEUU es de 45,1%. Quizá también de miedo a quedar atrás, pues el gasto en educación privada dobla a la media de los países de la OCDE, un 31,9% frente al 16%, dedicado sobre todo a las clases de apoyo extraescolares (‘jukus’). En los últimos años, Japón ha cambiado continuamente con el objetivo de enfrentarse a una crisis social y económica sin precedentes, como pone de manifiesto el recién publicado informe ‘Education Policy in Japan’ de la OCDE, en el que recoge los cambios que introducirá el Tercer Plan Básico para la Promoción de la Educación, que concluirá en 2022.
Entre los objetivos de esta reforma profunda se encuentran una nueva reforma nacional del currículum, mejorar las habilidades del profesorado a través de la formación, reforzar las comunidades escolares y reforzar el apoyo económico para la educación preescolar, así como ayudar a los estudiantes con menos recursos a alcanzar la universidad, uno de los grandes problemas del país. Todo tiene como objetivo capear el temporal social que viene, empezando por los ecos de la crisis económica que comenzó a principios de los años 90 que disparó el número de trabajadores pobres hasta la crisis demográficaque tienen encima y que provocará que la fuerza laboral se reduzca significativamente. Pero, sobre todo, enfrentarse a la perenne desconfianza de los padres por el sistema de educación público.
Las reformas de Abe
“En un momento en el que los resultados de PISA muestran que Japón se compara favorablemente tanto en términos de resultados de los estudiantes como en la igualdad de las oportunidades educativas, los políticos no son complacientes y analizan cuidadosamente las amenazas a las fortalezas actuales de Japón”, recuerda Andreas Schleicher, director del programa educativo de PISA, en la introducción del informe. En su opinión, la mejor baza del país oriental se encuentra en la gran tradición de educación holística que ha desarrollado durante décadas. En otras palabras, y aunque antes no se emplease esa palabra, la formación nipona siempre se ha preocupado por desarrollar el carácter moral y emocional del alumno, no solo los contenidos, y la sociedad, la educación y el mundo laboral siempre han estado imbricados.
Estudiantes japoneses en Fukushima escuchan a Ban Ki-Moon. (Reuters/Yuriko Nakao)
Es el conocido como ‘Tokkatsu’, un concepto que engloba todo aquello que va más allá de lo cognitivo, y que ha sido considerado como sinónimo de “modelo japonés de educar a todo el niño como un conjunto”. Por ejemplo, los expertos de la OCDE que visitaron el país desvelan haber visto a los profesores supervisando a los alumnos mientras limpian el colegio, realizan actividades escolares o ayudan a preparar el desayuno. En este aspecto, juega un importante factor la colaboración de los padres, no solo en cuestión de notas, sino también del comportamiento con sus hijos. Es un enfoque que se remonta a los años de reconstrucción de la posguerra, cuando el país se vio obligado a inventar una nueva fórmula ante el crecimiento industrial de la nación.
El nuevo currículo educativo se encuentra en el centro del programa de reformas del Partido Liberal Democrátizo de Shinzo Abe con 2030 como horizonte más cercano. Afortunadamente, señalan, no debería ser difícil: “En Japón, la educación es una prioridad, como muestra el compromiso compartido de los estudiantes (altos niveles de matriculación en todos los niveles educativos), padres y familias (altos niveles de inversión personal y financiera), comunidades de apoyo y profesores implicados, así como colegios que proporcionan una educación holística a sus estudiantes, cubriendo no solo la educación académica, sino también los valores y las actividades de después del colegio”. Un bonito eslogan.
Alrededor de la mitad de los japoneses en edad de trabajar ha pasado por una facultad, mientras que la media en el resto de países de la OCDE es del 35%
Uno de los escollos para conseguirlo es el rol de los profesores, cuyo estatus actual es “frágil”. Aunque la labor docente en principio parece bien valorada en el país nipón y la competencia por un puesto es alta, especialmente fuera de las grandes ciudades, también son uno de los países de la OCDE con más horas lectivas (además de ocho horas de trabajo en casa) mientras que su salario se encuentra en la media de la OCDE. Un gran número de ellos manifiestan que no se sienten preparados para impartir clase a los niños y lamentan con frecuencia que sus problemas de horarios les permiten desarollarse como profesores: tan solo un 58% de los docentes volvería a decantarse por dicha profesión si tuviesen ocasión de volver a empezar.
Un examen que cambia vidas
No hay nada mejor para entender el lado oscuro de la educación nipona que fijarse lo que ocurre en la universidad. Alrededor de la mitad de los japoneses en edad de trabajar ha pasado por una facultad, mientras que la media en el resto de países de la OCDE es del 35%. Se prevé que el porcentaje aumentará en las próximas generaciones hasta el 71%. En otras palabras, tener una carrera parece una condición necesaria para obtener empleo, lo que provoca que la presión sea muy alta.
Melania Trump visita un colegio japonés, en noviembre del año pasado. (Reuters/Toshifumi Kitamura Pool)
Lo explicó Anne Allison en los dos libros que dedicó al país del sol naciente, ‘Permitted and Prohibited Desires’ y ‘Precarious Japan’: la educación surgida tras la Segunda Guerra Mundial tenía como principal objetivo proporcionar mano de obra eficiente a la creciente economía industrial basada en el capitalismo, de forma que había que conseguir que los estudiantes fuesen disciplinados y sacasen buenas notas. La herramienta utilizada para alcanzar dicho objetivo fueron los exámenes de acceso a la universidad, que terminaron convirtiéndose en la gran criba que dividía la sociedad japonesa en dos. Es uno de los retos que aparecen señalados en el informe de la OCDE, que recuerda que “la naturaleza exigente de los exámenes de entrada a la universidad también presionan al sistema educativo en su conjunto, y pueden minar el alcance de la reforma del currículum”.
Uno de los peligros es que, mientras esta reforma intenta promover el desarrollo de nuevas competencias entre los alumnos, el sistema de entrada universitario siga centrándose, una vez más, en los conocimientos. Es lo que ha ocurrido durante las últimas décadas, lo que ha promovido los conocidos como ‘jukus’, los cursos extraescolares impartidos de forma privada y que pueden costar a cada familia unos 2.500 euros anuales. También un sistema que se basa en el ‘teaching to the test’, en el que se el esfuerzo se concentra en conseguir que los estudiantes aprueben el examen, y no tanto a desarrollar habilidades como la creatividad. Algo que llevó a principios de década pasada a promover la reforma de educación relajada (‘yutori kyoiku’), que eliminó el 30% del currículo e hizo que la semana escolar pasase de seis a cinco días.
Tan solo un 61% de estudiantes japoneses se sienten satisfechos con su vida, un 10% menos que la media de la OCDE
Quizá las quejas de los padres se deban, precisamente, a esa relajación, que provocó que en la anterior reforma del currículo aumentasen de nuevo las horas lectivas. Las ‘jukus’, no obstante, siguen siendo parte esencial de las escuelas japonesas: según los datos del informe, más de la mitad de los estudiantes de secundaria acuden a estas clases. Entender las ‘jukus’ es entender, en un alto grado, qué ocurre con la sociedad japonesa que vive con el miedo de quedarse atás y considera que para competir en el mercado laboral deben invertir en clases privadas para sus hijos. Sin embargo, recuerda el informe, eso no se refleja en los datos reales: la pública es suficientemente buena como para no recurrir a otra alternativa. Y añaden dos reveladores datos: un 61% de estudiantes japoneses se sienten satisfechos con su vida (un 10% menos que la media de la OCDE) al mismo tiempo que son uno de los países donde sienten una ansiedad más alta hacia los trabajos escolares.
Representantes del Gobierno vietnamita y del Consejo nacional para la Educación y el Desarrollo de los Recursos Humanos debatieron en esta capital el proyecto de Ley de modificación y complementación de algunos artículos de las legislaciones de Educación Superior y de Educación (enmendada)
El vicepremier Vu Duc Dam en la reunión (Fuente: VNA)
Al hablar en la cita, efectuada la víspera, el vicepremier Vu Duc Dam abogó por incluir en esas leyes contenidos referentes a la formación de alta calidad y también de los estudiantes talentosos.
Notificó que la modificación de esas legislaciones busca responder las demandas de industrialización y modernización en el contexto marcado por el desarrollo de la economía de mercado con orientación socialista y el incremento de la integración internacional.
Asimismo, subrayó que la autonomía universitaria es una misión obligatoria de Vietnam.
Exhortó a trazar un itinerario a largo plazo, priorizando el estímulo a la creatividad y la elevación de la conciencia de la población sobre la importancia de esas labores.
Durante la cita, representantes del Ministerio de Formación y Educación destacaron la decisión de añadir en la Ley de Educación (modificada) la norma de conceder a los niños de cinco años de edad el derecho de acceder de forma gratuita a los servicios educativos en los círculos infantiles y también a los estudiantes de secundaria de las escuelas públicas.
Al referirse a las regulaciones sobre la gestión de las escuelas especializadas, el comité redactor de la Ley de Educación propuso mantener el funcionamiento actual de esos centros educativos.
A su vez, la presidenta del Consejo administrativo de la escuela primaria Doan Thi Diem, Nguyen Thi Hien, expresó su preocupación por la “pérdida de la sustancia gris”, explicando que varios educandos consideran el acceso a esos colegios como una “palanca” para obtener becas escolares en países extranjeros.
En tanto, la jefa del Departamento de Educación Superior de la cartera vietnamita, Nguyen Thi Kim Phung, propuso adoptar criterios precisos para determinar la diferencia en la posición jurídica entre escuelas, academias, institutos de estudios científicos y universidades.
Los delegados resaltaron el empeño del Estado en aplicar mecanismos adecuados destinados a la distribución de los recursos para la educación superior según los principios de competitividad, equidad y eficiencia.
Destacaron, además, la clara distinción entre la gestión estatal y la administración universitaria y el impulso del derecho autónomo de las escuelas.
Según los especialistas, de esa manera la gestión estatal solo se centra en la planificación de estrategias.
África/Etiopía/09 Agosto 2018/Fuente: Prensa Latina
Etiopía y China estrecharon los vínculos en materia de educación, con la apertura de nuevas becas de estudio para alumnos de este país en Beijing, confirmaron hoy fuentes oficiales.
El intercambio académico incluye postgrado en universidades chinas tanto en disciplinas de ciencias sociales como naturales, y la mayoría de ellos se prepararán para realizar sus estudios de doctorado.
De acuerdo con Samuel Kifle, viceministro etíope de Educación, el programa representa ‘una de las mejores alianzas en el mundo en todos los ámbitos, tanto diplomáticos como culturales y económicos’.
‘Continuaremos teniendo esta fuerte relación, porque enviaremos en varios grupos a estudiantes destacados que marcarán la diferencia en el futuro’, refirió Kifle.
Tomando nota del compromiso del Gobierno en el fortalecimiento del acceso a la enseñanza superior, el alto funcionario también elogió el apoyo chino para llenar el vacío en ese sentido.
‘A medida que invertimos en nuestro capital humano, la contribución de China, principalmente en términos de concesión de becas, es inmensa. Me gustaría agradecer a la gente y al Gobierno de esa nación por apoyar todos nuestros esfuerzos de desarrollo’, dijo.
Tan Jian, embajador chino en Addis Abeba, reiteró el compromiso de apoyar los programas de los territorios africanos en el sector educativo.
También dijo que la cooperación en el sector es ‘un trabajo muy significativo e importante’.
El representante diplomático hizo además un llamado a los becarios para que sirvan como puentes de conexión en el reforzamiento de los lazos integrales y estratégicos
El Ministerio de Educación de China ha publicado una circular en la que insta a las autoridades educativas locales a implementar un proyecto para promover la investigación básica en las universidades.
Según el comunicado, las instituciones de educación superior tienen la tarea de establecer grupos de investigación de primer nivel que «trabajen en la investigación básica innovadora, estratégica y prospectiva».
Deben crearse plataformas de investigación científica líderes en el mundo, especialmente grandes infraestructuras científicas y tecnológicas, de acuerdo con el documento.
El programa pide medidas para intensificar la investigación dirigida a los escalones más altos de la ciencia y la tecnología que ejercerán una influencia de largo alcance en las cuestiones científicas y tecnológicas más avanzadas.
«La investigación básica debe centrarse en los avances científicos que impulsen la actualización de la estructura industrial y la transición del modelo de desarrollo económico», indica el texto.
El proyecto insta a las universidades a dar cabida a la construcción de centros científicos avanzados y grandes infraestructuras científicas y tecnológicas en sus planes integrales de desarrollo.
También apuesta por que las universidades sean abiertas y se inspiren en talentos internacionales en sus esfuerzos.
«Las universidades deben cooperar con instituciones y talentos internacionales en varias disciplinas en su trabajo en los principales logros académicos», indica el documento.
La Universidad de Medicina de Tokio (TMU) admitió hoy haber manipulado los resultados de los exámenes de ingreso de las solicitantes femeninas para impedir su acceso a la institución.
La institución falsificó a la baja durante años las notas de las pruebas realizadas por mujeres para reducir el número de alumnas en las aulas, confirmó hoy un grupo de abogados contratado por el propio centro después de que saliese a la luz el escándalo.
El ex presidente de la TMU dio las órdenes para que los puntajes fueran modificados en beneficio de ciertos estudiantes y mantener alejados a los demás, incluidas muchas damas, señaló la investigación.
También adulteraron los de los hombres que no hubieran superado los test por cuatro años consecutivos o más.
El informe fue presentado este martes al Ministerio de Educación nipón por un comité de abogados contratado por la TMU para investigar las irregularidades en los exámenes de ingreso.
Lo que hacía la TMU solo puede describirse como discriminación severa contra las mujeres, aseguró un miembro del equipo de juristas en conferencia de prensa citado por el diario The Asahi Shimbun.
La revelación de la universidad de Tokio se destapó hace unos meses, cuando una investigación sobre actividades corruptas que involucró a los principales ejecutivos de la casa de altos estudios y un alto funcionario de la cartera de Educación, halló lo que había venido siendo durante años una política discriminatoria contra las mujeres.
Todavía está determinado cuántas damas se vieron afectadas por esta práctica fraudulenta, aunque el rastro de la manipulación se remonta al menos a una década.
La TMU buscaba mantener la proporción de estudiantes femeninas en torno al 30 por ciento con la justificación de que las doctoras a menudo renuncian o toman largas vacaciones después de casarse o tener hijos.
Según una encuesta del Ministerio de Salud japonés, muchas mujeres abandonan el trabajo tras la maternidad debido a factores socioculturales y a las dificultades para conciliar vida familiar y profesional en este país asiático, refiere la cadena NHK.
La aparición de las primeras noticias sobre el escándalo de discriminación contra las mujeres desató una ola de malestar en las redes sociales, donde se generalizaron los mensajes contra el machismo.
El primer ministro nipón, Shinzo Abe, se comprometió a promover una nación ‘donde las mujeres puedan brillar’, pero en la práctica la sociedad japonesa sigue lastrada por la desigualdad de género, también en ámbitos laborales y educativos.
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