Por: elpais.com/LOLA GARCÍA-AJOFRÍN/08-08-2018
El libro ‘Gigantes de la Educación’ recorre el mundo en busca de las historias personales de maestros y escuelas que no se reflejan en los exámenes ni en los informes
Por: elpais.com/LOLA GARCÍA-AJOFRÍN/08-08-2018
El libro ‘Gigantes de la Educación’ recorre el mundo en busca de las historias personales de maestros y escuelas que no se reflejan en los exámenes ni en los informes
Redacción: Camila Londoño/Elige Educar
Cada vez es más fácil acceder a documentales, series y películas que nos invitan a hacer parte del mundo de la educación desde perspectivas muy diversas. Si aún no sabes por dónde empezar, esta lista de proyectos audiovisuales, son un buen punto de partida.
Para acceder a realidades desconocidas, para conocer personajes sorprendentes o para soñar con mundos de ficción… para eso y mucho más, las películas son una puerta de posibilidades infinitas. A través de películas, series y documentales, muchos directores han hablado de educación, de la importancia de enseñar, del rol del educador, de los métodos de aprendizaje, de la igualdad y de la necesidad de educar a todos los niños y jóvenes del mundo. Hoy gracias a Internet, todos esos proyectos cinematográficos que pueden interesar tanto a profesores como padres y alumnos están a un clic de distancia. En Elige Educar, seleccionamos algunas piezas que se encuentran fácilmente en Netflix y YouTube para que te sumerjas en un importante tema: la educación.
Esta serie creada por Héctor Lozano y dirigida por Eduard Cortés trata sobre un profesor de filosofía llamado Merlí que invita a sus alumnos a pensar libremente mediante métodos poco ortodoxos que dividen las opiniones de la clase, el profesorado y las familias. En cada episodio se incluyen los planteamientos de algún gran pensador o escuela (como Nietzsche o Schopenhauer) y estos se liga a los acontecimientos de los personajes. Independiente a los métodos del profesor y el estilo de vida que lleva, es una historia interesante para reflexionar acerca de las prácticas de enseñanza.
La película dirigida por Justin Chadwick cuenta la historia de un hombre de 84 años de Kenia,veterano de la Mau Mau (organización guerrillera de insurgentes keniatas que luchó contra el Imperio británico durante el periodo 1952-1960), que pelea por su derecho de ir a la escuela por primera vez para recibir la educación que nunca recibió.
En la película dirigida por Richard LaGravenese, Gruwell (Hilary Swank) es una joven profesora recién licenciada que empieza a dar clases de lenguaje en un instituto de Long Beach, California. Sus alumnos viven en barrios marginales y los ha marcado la violencia. Después de un mal comienzo, ella descubre cómo ganarse su respeto, confianza y cómo ayudarles a cambiar.
El conmovedor documental dirigido por Richard E. Robbins cuenta el día a día de nueve niñas (una por cada país), las cuales son entrevistadas por un escritor nativo y dobladas por varias actrices (Anne Hathaway, Cate Blanchett, Selena Gomez, Liam Neeson, Priyanka Chopra, Chloë Grace Moretz, Freida Pinto, Salma Hayek, Meryl Streep, Alicia Keys y Kerry Washington). En sus relatos explican cómo deben hacer frente a las barreras sociales y culturales.
**Girl Rising es una organización internacional que defiende la educación escolar de las niñas. El nombre del movimiento procede de la película documental.
Esta crónica documental independiente argentina (dirigida por Germán Doin) habla de métodos revolucionarios de aprendizaje y compara dichos métodos en 8 países diferentes. Éste busca responder las siguientes preguntas: ¿y si todo lo que sabemos sobre educación tradicional está equivocado? y ¿por qué se condenan los métodos de aprendizaje alternativos? Una propuesta interesante que habla de errores y aciertos, todo con el fin de lograr un objetivo fundamental: seguir aprendiendo.
Este documental profundiza en uno de los sistemas educativos más estables y eficientes del mundo, el de Finlandia. Básicamente es una radiografía del éxito metodológico de este país que tanto ha dado de qué hablar.
Muestra cómo viven los niños pequeños y sus familias en diferentes lugares del mundo para poner de manifiesto la importancia que tienen los primeros años de vida y mostrar cómo el entorno del niño influye en su desarrollo cognitivo, emocional y social durante esta etapa formativa. La película recoge entrevistas con expertos en desarrollo de la primera infancia de todo el mundo y familias procedentes de contextos culturales, étnicos y sociales muy diversos.
(Recuerda activar la opción de “Subtítulos” de YouTube para ver el trailer).
El documental dirigido por Elinor Milchan le da una mirada profunda a una escuela de arte en Cuba fundada por Fidel Castro y las opiniones de los estudiantes que hicieron parte de ésta.
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Independientemente a los planteamientos, teorías, puntos de vista y personaje, estas películas y documentales invitan a una reflexión sobre la labor docente desde varios puntos de vista. Algunos de los planteamientos que abordan se pueden tomar y otros se pueden dejar, pero vale la pena verlos, analizar lo que proponen y tomar lo mejor de estos desde lo personal y profesional.
Fuente: http://www.eligeeducar.cl/8-peliculas-y-documentales-sobre-educacion
Redacción:
Las mujeres menstruamos una vez por mes y durante al menos tres décadas de nuestras vidas: es un hecho natural e inevitable. Desde que tenemos la primera menstruación hasta la menopausia, se estima que producimos aproximadamente 20 litros de sangre, repartidos en un promedio de 1.872 días. Es un proceso fisiológico que puede afectar físicamente –con dolores pélvicos, sensibilidad en los senos, hinchazón, dolor de cabeza– y también puede provocar cambios en el estado de ánimo. Ninguna mujer puede escaparle al período menstrual, no importa su origen, religión, cultura o nivel socioeconómico.
Según ONU Mujeres, 26% de la población mundial está en edad reproductiva. Eso significa que, mientras estás leyendo esto, cerca de 1,8 millones de mujeres están menstruando, acaban de terminar el período o están a días de empezarlo.
Por todas los alteraciones que provoca en los cuerpos de las mujeres, menstruar puede ser una molestia en cualquier parte del mundo. Sin embargo, según el país, puede convertirse en una incomodidad, un obstáculo o, directamente, en un infierno.
En Nepal, por ejemplo, esos días de sangrado son motivo de destierro. En este país del sur asiático, obligan a las mujeres que están menstruando a vivir en una choza apartada de la casa, para evitar que mantengan contacto físico con familiares, animales e incluso plantas, ya que existe la creencia de que contagian su “impureza”. Bajo ese argumento, los nepalíes responsabilizan a las mujeres de posibles desastres naturales, desgracias o enfermedades que sucedan en sus comunidades.
Por eso, mientras están en la etapa de sangrado del período menstrual, son obligadas a dormir en refugios que no tienen las condiciones mínimas para vivir de manera digna. Esto suele generar problemas de salud derivados del frío del Himalaya y de la mala alimentación. También es un riesgo para la seguridad, ya que las mujeres allí suelen ser atacadas por animales salvajes o por hombres. Esta tradición se conoce como chhaupadi, una palabra que en hindi significa “intocable”.
En enero de este año, en un pueblo de Nepal, una mujer que dormía en una choza mientras estaba menstruando falleció tras inhalar el humo de una fogata que había encendido para soportar el frío. Tenía 23 años. Se llamaba Gauri Bayak. Es la cuarta muerte en estas condiciones que ha salido a la luz en el último año: otras dos mujeres murieron por hipotermia y una por la mordedura de una serpiente.
El chhaupadi se sigue realizando en varias regiones del país, especialmente en pueblos del oeste, a pesar de que la Corte Suprema de Justicia nepalí prohibió la práctica en 2005. Consciente de que esa prohibición no cambió la realidad, el Parlamento aprobó en agosto de 2017 una ley que castiga a quienes lleven adelante esta práctica.
La nueva ley, que entra en vigor a partir de hoy, establece que las mujeres que estén menstruando no deben ser “confinadas en chhaupadi o tratadas con ningún tipo de discriminación similar o comportamiento inhumano”. Quienes lo hagan, se enfrentan a tres meses de cárcel y a una multa de 29 dólares. Habrá que esperar para ver cómo se regula.
Para Clara García Ortés, fundadora de Be Artsy –una organización que imparte educación e higiene menstrual en aldeas de Nepal a través de proyectos creativos–, la realidad es complicada. “El gobierno nepalí y las activistas intentan luchar contra el chhaupadi, pero no se llega a nada por la corrupción y por la falta de recursos. Los profesores no saben cómo abordar este tema y nadie quiere hacer nada contra algo que está tan arraigado a las creencias”, afirmó al diario digital español El Mundo.
Los programas de Be Artsy involucran a niñas, madres, padres y docentes. La activista, que centra su actividad en la promoción del uso de copas menstruales, asegura que las niñas que participan en sus proyectos “cada vez se involucran más, no se sienten sucias y no ven motivos para hacer el chhaupadi”. Es un comienzo.
Si bien no existe la tradición de enviar a las mujeres a dormir afuera de sus casas, la situación en India no es muy diferente a la de su vecino Nepal. En este país, mujeres y niñas también son a menudo consideradas “impuras” y son objeto de discriminación mientras tienen su período menstrual. Por ejemplo, no se les permite ir al templo a rezar y no pueden cocinar ni tocar alimentos. Esto último es porque se cree que “una mujer con la regla puede agriar la comida”, según explicó Ina Jurga, integrante de la organización especializada en higiene Wash United, al diario madrileño El País.
A estas restricciones se le suman las burlas, comentarios peyorativos y señalamientos, que afectan especialmente a las niñas y a las adolescentes. La situación les avergüenza y genera que durante esos días eviten ir al colegio, salir de compras o, en general, relacionarse con gente.
En agosto de 2017, una niña de 12 años se suicidó en el estado de Tamil Nadu, al sur de India, como consecuencia de esa discriminación. La niña dejó una nota en la que explicaba que estaba triste porque una profesora la había “maltratado”. Unos días después, sus padres se enteraron de que la docente la había humillado en frente de toda la clase porque tenía el uniforme manchado con sangre.
La cultura del silencio en torno a la menstruación también se traduce en una falta de conocimiento sobre el tema, que no siempre es fácil de combatir, especialmente en las zonas rurales. Las cifras son impactantes: 50% de las niñas y adolescentes indias desconocía qué era la menstruación cuando les llegó por primera vez, de acuerdo con un informe elaborado en 2016 por la publicación británica especializada en salud BMJ Open. En tanto, 10% de la población femenina de la India rural cree que es una enfermedad.
Encuestas recientes muestran que, además, 20% de las niñas abandonan la escuela cuando empiezan a menstruar, lo que las condena a la dependencia económica o a los matrimonios forzados.
La mejor herramienta para revertir el tabú es la educación, y no sólo para las niñas y adolescentes. La educación sexual y reproductiva, que incluye el tema de la menstruación, debe incluir también a los varones, que son generalmente quienes discriminan, y a los padres, quienes transmiten las ideas y creencias a sus hijos. De hecho, según datos de la organización Water Aid en India, 70% de los padres considera que la menstruación es “sucia” y “contaminante”.
La joven Nikita Azad se hartó de que las indias tengan que arrastrar ese estigma social y en 2016 decidió convertir un proceso tan natural como la menstruación en un arma de reivindicación. Por eso, lanzó en internet la campaña #HappyToBleed” (“feliz de sangrar”). Su lema se convirtió rápidamente en símbolo de orgullo para cientos de jóvenes indias que en las redes compartieron sus fotos y sus experiencias. Las imágenes de las mujeres sosteniendo las toallitas con la frase “Happy to bleed” escrita en rojo recorrieron el mundo.
En India, como en otros países, las mujeres no sólo luchan contra el estigma en torno a la menstruación. Otro de los principales obstáculos que enfrentan es el acceso a los productos de gestión menstrual que, lejos de ser considerados artículos de primera necesidad, parecen ser más bien artículos de lujo.
A un año de que aumentaran 12% los impuestos a los productos de gestión menstrual, la semana pasada, las indias ganaron la primera batalla en este sentido cuando el gobierno decidió eliminar este impuesto a las toallitas y a los tampones. La medida había despertado una ola de protestas en un país en el que estos artículos son tan caros que las mujeres se ven obligadas a usar trapos o retazos de tela –lo que acarrea infecciones o enfermedades– o bien faltar al trabajo y a la escuela, lugares donde tampoco disponen de las instalaciones sanitarias básicas.
En relación a este último punto, el aumento del impuesto había sido interpretado por muchas mujeres como una barrera más para acceder a la educación. En India, los problemas de salud son la principal fuente de ausentismo escolar femenino.
“Este era el paso más esperado y necesario para ayudar a que niñas y mujeres permanezcan en las escuelas y en sus trabajos”, celebró Surbhi Singh, fundadora de Sachhi Saheli, organización nacional dedicada a generar conciencia sobre la higiene menstrual. “Esto las ayudará a crecer para mostrar su verdadero potencial”, agregó Singh, en declaraciones a la agencia de noticias Reuters.
Según la abogada y diputada india Sushmita Dev, el precio de las toallitas es tan alto que 70% de las mujeres del país no podía comprarlas. Incluso antes de que los precios aumentaran. Ni hablar de los tampones, que se convirtieron en productos a los que solamente tienen acceso las mujeres de clases más acaudaladas, y sólo cuando están disponibles en el mercado. Por eso, muchas mujeres acuden a soluciones caseras insalubres.
Aunque la decisión del gobierno fue aplaudida por la mayoría de los sectores que exigían eliminar el impuesto, muchas activistas y empresarias piensan que el problema no se ha erradicado. Es que el gobierno eliminó el impuesto sobre la comercialización de toallitas y tampones, pero su producción sigue sujeta a un fuerte gravamen de hasta 28%. “No sólo defendemos la exención de impuestos sobre el producto final, sino sobre las materias primas y la maquinaria usada en su manufactura. Estos suponen una carga insuperable para empresas como la nuestra, que trabajan para mujeres desfavorecidas y sin formación”, explicó a medios locales Jaydeep Mandal, directora de Aakar Social Ventures, una empresa india premiada por sus estudios pioneros en la producción de toallitas ecológicas y económicamente accesibles.
No es fácil tirar abajo una creencia que está profundamente arraigada a la cultura. Pero, a pasos lentos, la cosa empieza a cambiar. El rechazo masivo que provocó el “impuesto a la sangre” sacudió a la sociedad y plantó dudas y cuestionamientos. En la capital es donde más se ven los esfuerzos. La sociedad civil impulsa distintas iniciativas, como la campaña “Romper el tabú ensangrentado”, con la que la organización Sacchi Saheli visitó 70 colegios de Nueva Delhi para hablar con las estudiantes, compartir sus experiencias, resolver sus dudas y generar en las niñas la conciencia de que la menstruación no es una enfermedad ni nada por lo que deban avergonzarse. La organización también impulsa intercambios con las madres y los padres para que no inculquen en sus hijas las supersticiones, el estigma y la vergüenza que rodean a la menstruación.
Por su parte, el gobierno de la capital reparte toallitas gratuitas a más de 700.000 estudiantes de escuelas públicas. El desafío es llegar a las áreas rurales, que tienen los índices más altos de desinformación, infecciones y ausentismo escolar femenino. Estas zonas son abordadas especialmente por la sociedad civil.
India y Nepal no son los únicos países de la región donde la menstruación viene acompañada por un kit de supersticiones. En Japón, por ejemplo, muchos creen todavía que la menstruación –también tabú en este país asiático– influye en la preparación de alimentos. Por eso, casi la totalidad de los itamae (cocineros de sushi) son hombres.
El reconocido chef japonés Yoshikazu Ono lo explicó en una entrevista concedida en 2011 a The Wall Street Journal: “Ser profesional significa tener un sabor constante en la comida, pero debido al ciclo menstrual, las mujeres tienen un desequilibrio en su gusto, y es por eso que no pueden ser chefs de sushi”. A pesar de este mito, cada vez son más las mujeres que desafían estas creencias y se dedican a la cocina.
Más al oeste del continente, en Afganistán, se cree que higienizar la vagina durante la menstruación puede causar infertilidad. Un informe de UNICEF y el Ministerio de Educación afgano reveló que ese mito lleva a que más de 70% de las adolescentes afganas no se bañen cuando está menstruando. El documento señala, además, que el tabú es tan fuerte que las adolescentes ni siquiera se animan a pedir medicamentos para paliar los dolores menstruales.
Al lado, en Irán, todavía hay tanta desinformación ligada a la menstruación que 48% de las chicas del país piensa que se trata de una enfermedad, según un estudio realizado en 2015 por UNICEF.
En este país también existe el mito de que lavarse puede provocar infertilidad. Sin embargo, las intervenciones educativas han demostrado ser eficaces. Un estudio publicado por el Centro Nacional de Información sobre Biotecnología de Estados Unidos reveló que cuando las iraníes recibían educación sobre la menstruación asimilaban activamente la información; 61% de ellas comenzó a ducharse durante los días de sangrado menstrual.
Fuente: https://feminismos.ladiaria.com.uy/articulo/2018/8/el-infierno-de-menstruar/
Redacción: Opportimes
Singapur obtuvo los mejores resultados que el resto de los países del mundo en la última encuesta PISA de la OCDE, en la que se evalúa la calidad, la equidad y la eficiencia de los sistemas educativos.
Los países de la OCDE con mejores resultados son Japón, Estonia, Finlandia y Canadá.
En la encuesta PISA de 2015 se evaluó a cerca de 540 000 estudiantes de 15 años de edad en 72 países, sobre sus competencias en ciencias, lectura, matemáticas y resolución de problemas de manera colaborativa. En esta ocasión, la disciplina principal eran las ciencias, cada vez más importantes para la economía y la sociedad actual.
Aunque el gasto por estudiante en la educación primaria y secundaria ha aumentado casi un 20 % desde 2006 en los países de la OCDE, el rendimiento en ciencias en la encuesta PISA ha aumentado solo en 12 de los 72 países y economías evaluados en este periodo. Entre ellos se incluyen sistemas educativos de alto rendimiento como los de Singapur y Macao (China), y de bajo rendimiento como los de Perú y Colombia.
“Una década de avances científicos no ha tenido correspondencia en los avances relativos al rendimiento en ciencias en los centros de enseñanza”, afirmó Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE, en la presentación del informe que tuvo lugar en Londres.
“En todos los países hay un margen de mejora, incluso en los que mejores resultados registran. Con unas tasas elevadas de desempleo juvenil, una creciente desigualdad, unas diferencias de género significativas y una necesidad apremiante de impulsar el crecimiento integrador en muchos países, es preciso adoptar más medidas para garantizar que todos los menores tengan la mejor educación posible”.
En torno a uno de cada 10 estudiantes en el conjunto de los países de la OCDE (uno de cada cuatro en Singapur) tiene un rendimiento de nivel máximo en ciencias. En toda la OCDE, más de uno de cada cinco estudiantes no alcanzan el nivel de competencias básico: solo en Canadá, Estonia, Finlandia, Hong Kong (China), Japón, Macao (China), Singapur y Vietnam al menos nueve de cada 10 estudiantes de 15 años de edad poseen los conocimientos básicos que todo estudiante debería tener antes de concluir los estudios.
Lo anterior pone de relieve las dificultades a las que se enfrentan todos los países, incluidos algunos de los más ricos, para cumplir el cuarto objetivo, relativo a la educación, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, que consiste en “Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos”.
El informe presenta las políticas en vigor que comparten los países con buenos resultados: expectativas elevadas y universales para todos los estudiantes, una gran atención a la enseñanza de calidad, recursos dirigidos a los estudiantes y los centros educativos con dificultades, y un compromiso con las estrategias coherentes y a largo plazo.
Canadá, Dinamarca, Estonia, Hong Kong (China) y Macao (China) alcanzan tanto niveles elevados de excelencia general como equidad en los resultados educativos. Una serie de países han mejorado la equidad, en especial los Estados Unidos. Pero en Australia, la República Checa, Finlandia, Grecia, Hungría, Nueva Zelanda y la República Eslovaca, el porcentaje de estudiantes con un rendimiento del máximo nivel ha disminuido, al tiempo que ha aumentado el de estudiantes con bajo rendimiento.
La encuesta PISA de la OCDE pone de relieve que, en un contexto de flujos masivos de información y cambios rápidos, todo el mundo necesita ahora poder “pensar como un científico”, es decir, ser capaz de sopesar las pruebas y llegar a una conclusión; entender que la “verdad” científica puede cambiar a lo largo del tiempo, a medida que se realizan nuevos descubrimientos y a medida que las personas desarrollan una mejor comprensión de las fuerzas naturales y de las capacidades y los límites de la tecnología.
Fuente: https://www.opportimes.com/singapur-lidera-educacion-latinoamerica-se-mantiene-rezagada/
Redacción:La Silla Rota
Corea del Sur tiene muchos mejores índices de crecimiento y prosperidad, pero también tiene un lado plagado de racismo y nacionalismo extremo
Para ser un país tan pequeño —ocupa el puesto número 109 en el mundo en cuanto a área total, justo detrás de Islandia— Corea del Sur es uno de los países con la economía más floreciente.
Con un PIB de US$38.000 per cápita, según datos de la OCDE, su economía supera a países como España o México y se coloca muy cerca del nivel de potencias europeas como el Reino Unido.
El éxito económico surcoreano se debe en parte a un tejido empresarial competitivo, inversión extranjera y un sistema educativo competente.
Todavía está lejos de alcanzar el patrimonio Estados Unidos, pero en 50 años los ingresos medios de sus habitantes han recortado la distancia con el ciudadano medio estadounidense en un 60%, según la misma fuente.
Ciertamente, Corea del Sur tiene muchos mejores índices de crecimiento, prosperidad y democracia que su vecina Corea del Norte, pero también tiene un lado más oscuro, especialmente en cuanto a la recepción de inmigrantes, por razones humanitarias o no, dio a conocer BBC Mundo.
Corea del Sur ha sido una nación tradicionalmente homogénea étnicamente, una condición impulsada desde un nacionalismo étnico muy arraigado que se extiende también a los coreanos del norte de la península.
Este patriotismo exacerbado se remonta a miles de años atrás, durante el nacimiento de la nación y de lo que se llama minjok, la raza coreana.
Pero fue la ocupación japonesa que vivió la península en gran parte de la primera mitad del siglo XX la que hizo resurgir un nacionalismo moderno de corte más moderno y, si cabe, más polémico.
«Es un nacionalismo de ‘sangre y tierra’ como el que se puede encontrar en otros países», explica a BBC Mundo Steve Denney, experto en estudios Asiáticos de la Universidad de Toronto.
Es, dice, como cualquier buena tradición nacional o historia nacionalista, «una invención destinada a justificar una causa política. En este caso, la soberanía del estado-nación coreano».
La península coreana estuvo bajo dominio nipón entre 1910-1945 y era considerada «colonia japonesa» hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
Miller, el doctor que antes valoraba la calidad de la democracia en el país, no ve particularidades destacables en el caso surcoreano.
Él sostiene que, efectivamente, nació como una respuesta a la colonización japonesa pero también influenciado por las corrientes sobre racismo, socialismo darwiniano y nacionalismo étnico que a finales del XIX y principios del XX llegaban desde Europa y fueron filtradas por Japón durante la ocupación.
«El nacionalismo étnico coreano y japonés tiene muchas similitudes y se centra en ideas como linajes sanguíneos y razas únicas, pero no es algo único de Corea del Sur, puede verse en otro lugares».
Pero es precisamente este tipo de nomenclatura, con alusiones a sangre y razas, lo que hace ver este nacionalismo con desconfianza. Hasta hace muy poco en Corea del Sur se usaba de forma institucionalizada el término danil minjok para referirse a la «raza pura» coreana.
«Es la idea de que Corea ha mantenido su yo distintivo y racialmente ‘puro’ al rechazar a los invasores, evitando así la disgregación de su linaje sanguíneo con extranjeros. Implica que Corea es y debe seguir siendo un país étnicamente homogéneo», aclara Denney.
Cuando se le pregunta si esa idea de raza puede ser equiparada con la de raza aria, Denney reconoce que «es en gran medida comparable con otras concepciones de pureza étnica y nacionalismos étnicos de todo el mundo».
Tras el fin de la ocupación, surcoreanos y japoneses tardaron 20 años en restablecer relaciones pero ahora son importantes socios comerciales. Presidente surcoreano Moon Jae-in y el primer ministro de Japón Shinzo Abe.
Durante décadas el mito de una raza pura fue enseñado en la escuelas. Lo explica en un artículo de opinión de el New York Times el surcoreano Se-Woong Koo, editor de un periódico en el país que recibió parte de este adoctrinamiento cuando era niño para justificar la «unidad nacional».
En 2007, una convención de la ONU para eliminar el racismo instó a Seúl a prohibir el uso de esa terminología alegando que «el énfasis puesto en la homogeneidad étnica de Corea puede representar un obstáculo para la promoción del entendimiento de la tolerancia y la amistad entre los diferentes grupos étnicos y nacionales que viven en su territorio».
Pero Koo recuerda en su artículo que los problemas persisten. A pesar del llamado de atención de Naciones Unidas, en 2009 hubo un famoso caso en los tribunales en los que un hombre indio acusó de racismo a un surcoreano.
También en 2017 hubo una polémica por un indio al que se le negó la entrada a un bar de un famoso distrito de la capital del país que reconoció negar la entrada a ciudadanos de ciertos países.
Y hace muy poco, una reciente crisis con refugiados yemeníes, un país en guerra civil desde hace más de tres años y en estado de hambruna, ha puesto de manifiesto el clima antiinmigración de Corea del Sur que se puede ver en parte de la población y también ciertas medidas que ha adoptado el propio gobierno.
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La agonía de Yemen, un país en guerra azotado por el cólera y la hambruna.
Los surcoreanos están tan acostumbrados a estudiar -el país tiene el nivel de educación más alto de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ya que el 98% de la población ha completado la educación secundaria y el 63% ha obtenido educación universitaria- que no pueden dejar el hábito una vez se han unido a la fuerza laboral.
Según este mapa poco convencional de thedoghousediaries, Brasil establece el estándar por los títulos de la Copa del Mundo de la FIFA y Corea del Norte ocupa el primer lugar en la categoría de «censura», pero Corea del Sur se lleva la corona por la cantidad de adictos al trabajo que hay entre su población.
Esto puedes verlo en cualquier ciudad coreana, donde las luces en los edificios permanecen encendidas hasta altas horas de la noche, mientras los empleados trabajan en exceso.
Según información recogida en 2012 por el Ministerio de Estrategia y Finanzas de Corea del Sur, los surcoreanos trabajan 44,6 horas a la semana, en comparación con el promedio de la OCDE de 32,8.
Cuando no están trabajando, los coreanos celebran sus últimos logros, o ahogan sus penas en soju.
Mientras muchas de las principales compañías están tratando de refrenar la cultura del trabajo/bebida, aún hay muchos jefes que arrastran a sus equipos a beber demasiadas rondas de «bombas» de soju/cerveza/whisky.
Quienes deciden no participar son tachados de maleducados o totalmente aburridos.
Sí, Japón y otros cuantos países podrían afirmar tener participación en esta categoría, pero Corea del Sur cuenta con estadísticas que respaldan el alarde de la visita a los bares.
El jinro soju fue el licor más vendido en el mundo el año pasado, por undécimo año consecutivo; su país de origen representó la mayoría de las ventas.
El fabricante surcoreano de licor destilado de arroz se vendió más que el vodka Smirnoff, el cual ocupó el segundo lugar con 37,48 millones de ventas.
Tras la llegada de más de 552 ciudadanos de Yemen entre enero y mayo de este año, Corea del Sur eliminó al país de una lista de estados que no necesitan visa para pisar territorio surcoreano. También ha bloqueado la salida de refugiados de la isla de Jeju, una zona libre de visa para ciudadanos de casi todo el mundo y habitual destino turístico.
La llegada de ciudadanos yemeníes a Corea del Sur en los últimos seis meses es mucho mayor que en los últimos 20 años.
La población local reaccionó a la oleada de inmigrantes lanzando una petición online que obtuvo más de medio millón de firmas en apenas dos semanas. Los firmantes exigían al presidente Monn Jae-in, en su día defensor de derechos civiles, que elimine o modifique la concesión del estatus de refugiado.
El Ministerio de Justicia, en una clara respuesta a las demandas de la gente, dijo que endurecerá las leyes para evitar que los inmigrantes «se aprovechen del sistema de protección de refugiados por razones económicas o de residencia para aliviar las preocupaciones de la población».
Pero la actitud de los surcoreanos ante los refugiados, no sorprende a quien, como Koo, conocen la relación histórica del país con los inmigrantes.
De acuerdo con un reporte del Foro Económico Mundial, que usa datos de Amnistía Internacional de 2016 (los más actuales), el país asiático dista en más de 20 puntos de otros como Alemania, España, Reino Unido o incluso de la vecina China a la hora de recibir refugiados.
En el mundo hay 68.5 millones de personas desplazadas por motivos forzados, 25,4 millones de refugiados y más de tres millones de personas buscando asilo (ACNUR 2018).
Corea del Sur pasó a formar parte de la Convención del Estatuto del Refugiado en 1992, aunque empezó a aceptar solicitudes en 1994. Desde entonces, según datos de Human Rights Watch (HRW), solo ha aprobado el 2,1% de las solicitudes de asilo de ciudadanos que no son coreanos. La cifra no incluye a los norcoreanos que se rigen por un índice distinto.
Esto significa que de 40.470 solicitantes solo a 839 se les otorgó el estatus de refugiado.
El doctor Miller dice que resulta sorprendente que la idea de raza pura, instalada en los años 20 del siglo pasado y superada (hasta cierto punto) en la cultura occidental donde se originó, haya pervivido hasta hace poco en este país.
Pero encuentra dos explicaciones.
«En parte se debe al legado del régimen autoritario que hubo en Corea del Sur hasta finales de los 80 y que usaba ese tipo de discurso. Otra razón es que hasta los 90, no había muchos extranjeros. Es a partir de entonces que el país tiene que decidir si definirse como una sociedad de raza pura o multicultural».
El país optó hace unos años por el multiculturalismo o damunhwa, como se lee en los documentos oficiales. Pero se refiere sobre todo al matrimonio de coreanos con extranjeros.
Ahora, la crisis con los refugiados, las nuevas medidas anunciadas por el Ministerio de Justicia y las protestas en las calles de Seúl con gente llevando pancartas que pedían a los solicitantes de asilo que se fueran, están levantando ciertas dudas sobre lo dispuestos que los surcoreanos están preparados a abrirse a otras culturas.
Protestas en Seúl en junio contra la llegada de inmigrantes a los que acusan de ser falsos refugiados y les piden que regresen a su casa.
Porque los niveles de recepción de extranjeros no solo afecta a quienes solicitan un estatus de refugiados, sino a ciudadanos de otros países.
Los residentes no nacidos en ninguna de las dos Coreas no son más que dos millones en una población de 51 millones, de acuerdo con el censo de 2014. Es apenas un 4%, un porcentaje muy bajo comparado con otros países.
Y pese a que las parejas multirraciales (o de sangre mixta como se decía hasta 2007) dice Denney que ya no son un tabú y van en ligero aumento, sí pueden levantar las miradas de algunos, llamando más la atención aquellas personas con un color de piel más oscuro, me confiesa una colega surcoreana que estudia una maestría en Londres.
«Pero la aceptación de gente de otra raza y con un color distinto de piel, depende de las personas, como en todos lados», defiende Jiye Choi.
Fuente: https://lasillarota.com/corea-del-sur-lado-oscuro-nacionalismo-racismo/237910
Redacción: Eréndira Quetzalli Quintero Orellana/SinEmbargo
Mandatarios, personas de la comunidad LGBTI, jóvenes estudiantes con sed de justicia, que a pesar de su liderazgo se han visto amenazados por la influencia que llegan a tener en la sociedad, han tenido que decidir entre ser fieles a sus convicciones o retirarse por su seguridad.
A través de cuatro documentales disponibles en el catalogo de Netflix, podremos conocer la vida de algunos líderes que han logrado un cambio radical en la sociedad, que han sido premiados por sus acciones y son reconocidos a nivel mundial.
EL ME NOMBRÓ MALALA
El documental de 2015, disponible en Netflix, cuenta la historia de Malala, una adolescente pakistaní que recibió un disparo por promover la educación en las niñas.
A la edad de 13 años, bajo el pseudónimo Gul Makai, Malala escribía en un blog para la BBC donde denunciaba las atrocidades sufridas bajo el régimen del Tehrik-i-Taliban (TTP), que ocupó militarmente el valle del río Swat matando a muchos de sus habitantes, destruyendo las escuelas y prohibiendo la educación de las niñas entre los años 2003 y 2009.
El 9 de octubre del 2012 fue víctima de un atentado en Mingora cuando dos miembros del TTP subieron al autobús escolar en el que se encontraba Malala y le dispararon con un fusil, alcanzándola en el cráneo y en el cuello. El entonces portavoz del grupo terrorista, Ehsanullah Ehsan, afirmó que volverían a intentar matarla.
Malala ha impulsado campañas y giras mundiales para defender el derecho a la educación de los niños, sobre todo en zonas de conflicto, un activismo que le valió el premio Nobel de la Paz en 2014, a la edad de 17 años.
En abril de 2017, la ONU la designó como mensajera de la paz, destacando el “compromiso inquebrantable” de la joven por los derechos de las mujeres, las niñas y todo el mundo “incluso en situaciones de peligro”.
LA MUERTE Y VIDA DE MASRSHA P. JOHNSON
Un trabajo audiovisual que nos adentra a la misteriosa muerte de la activista afroamericana por el movimiento de liberación LGBTI, Marsha P. Johnson.
El documental de Netflix que se estrenó en octubre de 2017, narra la historia de una trabajadora sexual, modelo de Andy Warhol y una de las activistas trans más importantes que ayudó a dirigir la rebelión de Stonewall en 1969, donde la comunidad LGBT luchó contra un sistema estadounidense que perseguía a los homosexuales.
El 6 de julio de 1992, con tan sólo 46 años, Marsha fue asesinada. Su cuerpo fue hallado flotando en el río Hudson, la policía dictaminó su deceso como “suicidio” a pesar de las afirmaciones de sus amigos de que ella no era suicida.
Después de 25 años, la defensora trans de las víctimas del crimen Victoria Cruz del Proyecto Antiviolencia de la Ciudad de Nueva York reabrió la investigación.
El filme narrado por Cruz, también cuenta la historia de Sylvia Rivera, amiga íntima de Johnson, quien se enfrentó a los activistas gay de la época que no apoyaban a las mujeres trans en un discurso que pronunció en el Gay Liberation Rally de 1973.
EL CHE

El Che, una investigación de Paco Ignacio Taibo II. Foto: Netflix
Un documental donde el escritor Paco Ignacio Taibo II emprende un viaje para seguir los pasos de Ernesto “Che” Guevara.
El médico “Che” Guevara participó en la oposición contra el ex Presidente argentino, Juan Domingo Perón. Viajó por Perú, Ecuador, Venezuela y Guatemala, donde pudo observar la miseria entre las masas de Hispanoamérica.
Junto con Fidel Castro, a cuyo movimiento se unió en 1956, fue uno de los principales promotores del triunfo de la revolución cubana en 1959.
Convencido de la necesidad de extender la lucha armada en el Tercer Mundo, el “Che” impulsó la instalación de focos guerrilleros en varios países de América Latina.
Entre 1965 y 1967, combatió en el Congo y en Bolivia, en este último fue capturado y ejecutado de manera clandestina.
A través de los años, su figura ha causado controversia en la opinión pública.
JOSHUA: ADOLESCENTE CONTRA LA SUPERPOTENCIA
El documental de Netflix, dirigido por Joe Piscatella, cuenta la historia de lucha de Joshua Wong, un activista de Hong Kong en pro de la democracia de su país en el 2012.
Wong, con tan sólo 14 años, activista fundador del movimiento “Escolarismo”, se posicionó como una de las figuras claves de las Protestas de Hong Kong de 2014 y apareció en la portada de la revista Time, donde fue nombrado “la voz de una generación”.
Durante la movilización, mantuvo un debate con el Jefe de Gobierno de Hong Kong, Yeung Chuc Yin, a quien se negó darle la mano como muestra de que no había doblegado sus convicciones.
El 27 de septiembre de 2014, Joshua fue arrestado junto a otras 77 personas durante la protesta contra la reforma electoral conocida como “Revolución de los Paraguas”.
En 2016, fundó un partido político junto a otros líderes del movimiento estudiantil llamado “Demosistō”, donde reflejaría su ideología en acciones concretas.
Fuente: http://www.sinembargo.mx/11-07-2018/3432421
Redacción: Descifrado
El mundo pierde entre 15 billones y 30 billones de dólares por toda una vida de improductividad a la que son obligadas esas mujeres que crecieron sin educación
De acuerdo con los cálculos del Banco Mundial, en el mundo hay 132 millones de niñas con edades entre los 6 años y los 17 años, de las cuales el 75% son adolescentes y aún no asisten a un colegio.
Un estudio del organismo internacional reveló que el 89% de las niñas en el mundo apenas logran terminar los estudios de primaria y apenas el 77% pueden concluir los primeros años del bachillerato, “lo que en muchos países suma 9 años de colegio”, reseñó la revista colombiana Semana.
Y aún más grave, el Banco Mundial advirtió que en países de bajos ingresos, la cifra cae a apenas 2 de cada 3 niñas con estudios de básica primaria y solo 1 de cada 3 logra completar la secundaria básica.
El resultado es que el mundo pierde entre 15 billones y 30 billones de dólares por toda una vida de improductividad a la que son obligadas esas mujeres que crecieron sin educación, advierte el mismo estudio del Banco Mundial.
Además de generar una mayor productividad que redundará en mayor crecimiento económico y generación de empleos para cada país, el Banco Mundial destaca que “las mujeres con educación secundaria están más capacitadas para tomar decisiones en sus hogares, incluso las relativas a la atención de su propia salud”.
Fuente: https://www.descifrado.com/2018/07/31/las-ninas-sin-educacion-les-cuestan-al-mundo-30-billones-de-dolares/