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CLACSO: Concursos-Convocatorias

Por: CLACSO

PREMIO DE ENSAYOS
HAYDÉE SANTAMARÍA

para investigadores/as de América Latina y el Caribe

Temas:
Cuba: política, movimientos y desafíos del legado revolucionario, para investigadoras/es cubanas/os
Dilemas de la izquierda y de las fuerzas progresistas en América Latina, para investigadoras/es de otros países

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA CONVOCATORIA
El Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) invita a los/as investigadores/as de América Latina
y el Caribe a participar en este concurso de ensayos. El presente premio es un homenaje a Haydée Santamaría
(1923-1980), revolucionaria e intelectual cubana quien, entre otras importantes obras, fundó y dirigió la Casa de
las Américas.
El Jurado Internacional del premio estará presidido por
Roberto Fernández Retamar, Presidente de la Casa de las Américas.

La convocatoria se presenta en dos categorías:
1. Premio de ensayos Haydée Santamaría: “Cuba: política, movimientos y desafíos del legado
revolucionario” (para investigadores/as cubanos/as).
Otorga 4 (cuatro) premios de USD 1.500 cada uno y la presentación de los ensayos ganadores en las
actividades previstas para el cincuentenario de CLACSO en Cuba durante octubre de 2017. También la
publicación de los ensayos ganadores en un libro impreso y disponible en acceso abierto.
2. Premio de ensayos Haydée Santamaría: “Dilemas de la izquierda y de las fuerzas progresistas
en América Latina” (para investigadores e investigadoras de Centros Miembros y Asociados a CLACSO
de otros países).
Otorga 4 (cuatro) premios de USD 1.500 cada uno y el apoyo para el viaje a Cuba para la presentación de
los ensayos ganadores en las actividades previstas para el cincuentenario de CLACSO durante octubre de
2017. Publicación de los ensayos ganadores en un libro disponible en acceso abierto.

• Inscripción en línea a partir del 21 de abril de 2017

Informes:
premio-santamaria@clacso.edu.ar

FECHA DE CIERRE: LUNES 17 DE JULIO DE 2017

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El nuevo Atlas electrónico sobre desigualdad de género en la educación muestra progresos y obstáculos en países del mundo entero

Por: UNESCO

Con motivo del Día Internacional de la Mujer 2017, el Instituto de Estadística de la UNESCO (UIS, por sus siglas en inglés), presenta una nueva edición del Atlas electrónico sobre desigualdad de género en la educación, para poner de manifiesto dónde las niñas y las mujeres realizan progresos y dónde se quedan rezagadas en los distintos niveles educativos. Un conjunto de mapas y gráficos interactivos da vida a un extraordinario volumen de datos sobre unos 200 países, elaborados por el UIS, que es la fuente oficial de estadísticas para los objetivos mundiales de la educación.

“El Atlas electrónico es un recurso indispensable para los esfuerzos encaminados a suprimir las desigualdades de género de aquí a 2030, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, declaró Silvia Montoya, Directora del Instituto de Estadística de la UNESCO. “Proporcionamos datos a los encargados de formular políticas, los activistas y los ciudadanos comprometidos que tratan de eliminar los obstáculos que impiden a las niñas y las mujeres aprovechar la capacidad de transformación de la educación”.

Las estadísticas indican que hay progreso, pero también obstáculos tenaces

A pesar de todos los esfuerzos realizados y los progresos logrados en los dos últimos decenios, sigue siendo más probable que las niñas queden totalmente marginadas de la educación, en comparación con los niños. Según datos del UIS, si se mantienen las tendencias actuales, unos 15 millones de niñas de edades comprendidas entre los 6 y los 10 años nunca asistirán a la escuela, en comparación con unos 10 millones de niños marginados.

En el Atlas electrónico figuran los puntos álgidos, donde las niñas afrontan dificultades para iniciar los estudios. En Sudán y Afganistán, apenas hay 70 niñas matriculadas en primaria por cada 100 niños, mientras que también persisten brechas importantes en países como el Chad (77 niñas por cada 100 niños), Yemen (84 niñas por 100 niños) y Pakistán (85 niñas por 100 niños). Además, en muchos países la brecha tiende a ampliarse a medida que aumenta el nivel de enseñanza.

La buena noticia es que las niñas que logran ingresar en la escuela tienden a persistir en los estudios, incluso cuando tienen que repetir curso. En 2014, aproximadamente el mismo número de niñas y niños repitieron curso en la educación primaria (unos 14 millones), según el Atlas electrónico. Pero en ese año 20 millones de niños abandonaron los estudios, en comparación con unos 17 millones de niñas que también lo hicieron.

Al examinar las tendencias regionales a lo largo del tiempo, se percibe un notable progreso en Asia meridional, donde una niña que comience hoy la escuela tiene la perspectiva de recibir instrucción durante 11 años, en comparación con los 6 años de 1990. En contraste, una niña del África subsahariana sólo puede esperar unos 9 años de escolaridad, mientras que los niños pueden esperar 10 años (comprendido el tiempo que pasan repitiendo cursos).

Conectar los datos con las políticas

Numerosos estudios apuntan a los efectos positivos que ejercen las maestras sobre el aprendizaje de las niñas. Pero la región que afronta mayores problemas, -el África subsahariana- es la única que tiene un profesorado predominantemente masculino. En países como Liberia, apenas el 13 por ciento de los docentes de nivel primario son mujeres, mientras que más de la mitad de las niñas se encuentran  sin escolarizar.

Las estadísticas subrayan también la necesidad de alentar a las niñas y las mujeres a que prosigan los estudios hasta los niveles superiores del sistema educativo.  Se han logrado progresos considerables y el balance se inclina a favor de las jóvenes en numerosos países de ingresos medios y altos. Pero estas tendencias han de examinarse con más detalle. Aunque actualmente hay en el mundo más mujeres que hombres cursando estudios de Licenciatura, los datos indican la persistencia de los obstáculos de género en los niveles académicos superiores, lo que se traduce en que las mujeres representan menos del 30 por ciento de los investigadores del mundo.

El Atlas electrónico de desigualdad de género de la UNESCO pone estos datos al alcance de los promotores de la educación y los encargados de formular políticas, con el fin de asegurar que las niñas y las mujeres perciban todos los beneficios que prometen los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

*Fuente:http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/new_eatlas_of_gender_inequality_in_education_shows_progress/

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Educación de hombres y mujeres, clave para acabar con violencia de género

Por: Ultima hora/21-04-2017

El trabajo activo de las mujeres en la lucha contra la violencia de género es tan importante como la educación de los hombres y de la sociedad en general, con el fin de eliminar las relaciones de poder basadas en la desigualdad.

Así lo resumieron hoy un grupo de expertas internacionales, con notable presencia latinoamericana, durante el I Foro de Violencias Urbanas, que acoge Madrid y donde se analizó la violencia contra la mujer en el entorno urbano, tanto a nivel público como privado.

 Para la secretaria de la Mujer de la alcaldía de Bogotá, Cristina Vélez Valencia, la clave está en educar al hombre, pero desde la perspectiva del humor, como ha hecho su ayuntamiento durante los últimos meses con la campaña «Sin Vergüenza», que les anima a no sentirse avergonzados de ayudar en el hogar.
«No podemos hacer a los hombres conscientes de su posición privilegiada llamándoles asesinos, tenemos que utilizar el humor», explica Vélez, quien apuesta por una visión transversal de las políticas públicas para luchar contra la violencia machista.

Las expertas analizaron tanto la violencia que sufre la mujer en el entorno privado – la perpetrada por familiares y parejas-, como la que padecen en lo público, tales como la trata y la mutilación genital femenina que, según denuncian, «está a vista de todos».

La activista contra la ablación en Kenia y Tanzania Nice Nailantei narró cómo tuvo que huir en varias ocasiones para evitar esta mutilación de la que, según lamenta, muchas de sus amigas y hermanas no pudieron escapar.

«Yo creo que hay que involucrar a los hombres, educarles para que rechacen estas prácticas y no marginen a las mujeres que no se someten a la circuncisión femenina», afirmó Nailantei, quien ha luchado durante años para hacer entender a niños y mayores que la ablación es un tipo de violencia de género.

Todas las expertas coincidieron en involucrar a los gobiernos locales, aunque también a los estatales, para que tomen medidas valientes.

Las mujeres refugiadas y las desplazadas internas son las mayores olvidadas de estas políticas, explicaron las ponentes, ya que sólo las iniciativas civiles se hacen cargo de su bienestar.

Este es el caso del proyecto colombiano «La ciudad de las mujeres», que lleva dieciocho años trabajando en la región de los Montes de María para dar sustento y refugio a mujeres desplazadas por el conflicto armado y por las violaciones sistemáticas de sus derechos humanos.

«Estas mujeres y niños se estaban muriendo por la desnutrición, pero eran invisibles para el Estado», explica Patricia Guerrero, fundadora de la Liga de Mujeres Desplazadas y gestora del proyecto.

En el caso de España, el problema no que si bien hay legislación que protege a las mujeres contra la violencia, ésta no cuenta con los recursos suficientes para que se desarrolle.

«Ahora hay una necesidad de ver un impacto positivo en la mujer de las políticas públicas que emprendemos», afirmó la alcaldesa de la localidad catalana de Badalona (noreste de España), Dolors Sabater Puig, quien apostó por una gobernanza compartida con la población y que involucre a las mujeres.

La educación para que las mujeres emprendan una política activa en la lucha por sus derechos y de los hombres para que adquieran conciencia de sus privilegios son, unidos a la inclusión de la perspectiva de género en la política, algunas de las claves para combatir la violencia de género, según concluyeron.

*Fuente: http://www.ultimahora.com/educacion-hombres-y-mujeres-clave-acabar-violencia-genero-n1079920.html
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OCDE: Acoso escolar y violencia, reflejo de relaciones negativas entre maestros y alumnos.

Por: Educación Futura 

Según la primera evaluación sobre el bienestar de los estudiantes del Programa Internacional de Evaluación de los Alumnos (PISA) de la OCDE, los adolescentes que se sienten parte de una comunidad escolar y disfrutan de una buena relación con sus padres y maestros tienen más probabilidades de tener un buen desempeño académico y de sentirse más satisfechos con su vida.

Students’ Well-Being: PISA 2015 Results analiza por vez primera la motivación de los estudiantes para tener un buen desempeño escolar, sus relaciones con sus compañeros y maestros, su vida en casa y cómo pasan su tiempo fuera de los planteles. Las conclusiones se basan en una encuesta a 540,000 estudiantes de 72 países y economías participantes, que también participaron en la prueba PISA OCDE 2015 sobre ciencias, matemáticas y lectura.

A muchos estudiantes les preocupan demasiado las clases y los exámenes, lo cual, según revela el análisis, está más relacionado con el nivel de apoyo que sienten de parte de sus maestros y escuelas, y no tanto con la cantidad de horas de estudio ni la frecuencia de los exámenes. En promedio en los países de la OCDE, 59% de los estudiantes informaron que a menudo les preocupa la dificultad de presentar un examen; y 66% señalaron sentirse estresados por las malas calificaciones. Alrededor del 55% de los estudiantes dicen sentir ansiedad ante los exámenes aunque estén bien preparados. En todos los países, las muchachas reportaron sentirse más ansiosas por las clases que los muchachos. La preocupación por las clases, tareas y exámenes se correlaciona negativamente con el desempeño.

Los maestros desempeñan un papel fundamental en la creación de las condiciones de bienestar para los alumnos en las escuelas, por lo cual los gobiernos no deben definir las tareas docentes exclusivamente a través de la cantidad de horas de enseñanza. Los estudiantes más contentos suelen reportar relaciones positivas con sus maestros. Los estudiantes en planteles cuyos niveles de satisfacción con la vida es superior al promedio nacional informaron tener un nivel de apoyo mayor de parte de sus maestros que los alumnos de escuelas cuya satisfacción con la vida es inferior al promedio.

“Estas conclusiones muestran cómo los maestros, las escuelas y los padres pueden influir realmente en el bienestar de los hijos” — señaló Gabriela Ramos, Directora y Sherpa del G20, al presentar el informe en Londres. “Juntos pueden ayudar a los jóvenes a fomentar un sentido de control sobre su futuro y a desarrollar la fuerza de voluntad necesaria para triunfar en la vida. No hay secretos, el desempeño es mejor si los estudiantes se sienten valorados, si se les trata bien, si se les apoya para tener éxito.”

Los padres también pueden hacer la diferencia. Los alumnos cuyos padres informaron “pasar tiempo simplemente hablando con mi hijo”, “hacer la comida principal con mi hijo sentados a la mesa” o “comentar cómo le va en la escuela” tuvieron entre 22% y 39% más probabilidades de reportar niveles altos de satisfacción con su vida. El impacto académico también es importante: los alumnos que pasaban tiempo conversando con sus padres registraron una ventaja de dos tercios de un año escolar en el aprendizaje de ciencias. Incluso después de considerar el nivel socioeconómico, la ventaja siguió siendo de un tercio de un año escolar.

La encuesta reveló que el acoso es un problema importante en las escuelas, pues una proporción importante de estudiantes informaron ser víctimas. En promedio en los países de la OCDE, alrededor del 4% de los estudiantes —aproximadamente uno por clase— informaron que son golpeados o empujados varias veces al mes por lo menos; un porcentaje que varía de 1% a 9.5% entre los países. El acoso es menor en los planteles donde los estudiantes tienen relaciones positivas con sus maestros. Los padres deben participar en la planeación escolar y las respuestas al acoso, y las escuelas deben colaborar con otras instituciones y servicios para instituir programas integrales de prevención y respuesta.

En promedio, en los países de la OCDE, la mayoría de los alumnos de 15 años están contentos con su vida; en una escala de satisfacción con la vida de 0 a 10, los estudiantes reportaron un nivel de 7.3. Pero hay grandes variaciones entre los países: mientras que menos del 4% de los estudiantes de los Países Bajos expresaron no estar satisfechos con su vida,  la proporción fue del 20% en Corea del Sur y Turquía. Las muchachas y alumnos desfavorecidos tienen menos probabilidades que los muchachos y alumnos privilegiados de reportar niveles altos de satisfacción con su vida.

El menor nivel de satisfacción con la vida que reportan las niñas de 15 años en PISA es posiblemente un reflejo de la dura autocrítica de las jóvenes, particularmente en lo que se refiere a la imagen que tiene de sus cuerpos en una edad de gran transformación. PISA 2015 no recopila datos sobre la imagen que los estudiantes tienen de su físico, pero los resultados en materia de hábitos alimenticios revelan que las niñas tienen más probabilidades que los niños de saltarse el desayuno y la cena. El rol de los medios en la promoción de estereotipos de género parece también ser un factor que afecta el bienestar de las niñas y la OCDE está empezando a analizar esta cuestión.

Rendimiento escolar y satisfacción con la vida

  • La mayoría de los estudiantes de 67 países y economías sienten que pertenecen a una comunidad escolar. Los estudiantes desfavorecidos tuvieron 7.7 puntos porcentuales menos probabilidades que los privilegiados de informar que se sienten parte de la escuela, de forma similar que los estudiantes inmigrantes de primera generación, los cuales tuvieron 4.6 puntos porcentuales menos probabilidades que los estudiantes sin un origen inmigrante.
  • Es más probable que las mujeres reporten que desean sacar calificaciones altas en la escuela y que quieren poder elegir entre las mejores oportunidades cuando egresen. Pero es más probable que los muchachos se describan como ambiciosos y aspiren a ser los mejores, en lo que sea que hagan.
  • En promedio, en los países de la OCDE, el 44% de los estudiantes de 15 años esperan terminar la universidad. En Colombia, Corea del Sur, Qatar y Estados Unidos, más de tres de cada cuatro estudiantes tienen esa expectativa. La política educativa influye en las expectativas de los estudiantes, sobre todo en la manera en la que son asignados a las distintas opciones educativas.

Vida social de los alumnos en la escuela

  • Uno de cada cinco estudiantes informó haber experimentado un trato injusto por parte de sus maestros (son disciplinados con dureza, se sienten ofendidos o ridiculizados frente a los demás) varias veces en un mismo mes.
  • Las muchachas tienen menos probabilidades que los muchachos de ser víctimas de agresiones físicas, pero mayor probabilidad de ser objeto de rumores desagradables.
  • Los alumnos que asisten a planteles donde el acoso es frecuente, de acuerdo con estándares internacionales, obtienen 47 puntos menos en ciencias que los alumnos de planteles donde el acoso es menos habitual. Los estudiantes que informaron estar expuestos al acoso a menudo, también reportaron un menor sentido de pertenencia en la escuela y menos satisfacción con su vida.

Cómo utilizan su tiempo los estudiantes fuera de la escuela

  • En los países de la OCDE, alrededor del 6.6% de los estudiantes no realizan ninguna actividad física moderada o de alto rendimiento fuera de la escuela, y la proporción de estudiantes físicamente inactivos es 1.8 puntos porcentuales mayor entre las muchachas que entre los muchachos. Los estudiantes físicamente activos tienen menos probabilidades que aquellos que no participan en ningún tipo de actividad física fuera del plantel de faltar injustificadamente a clases, sentirse ajenos a la escuela, sentir mucha ansiedad por el trabajo escolar o sufrir acoso frecuente.
  • En promedio en los países de la OCDE, alrededor del 23% de los estudiantes informaron tener un trabajo remunerado y 73% reportaron que trabajan en la casa antes o después de la escuela. Más muchachos que muchachas tienen trabajos remunerados, y menos muchachos que muchachas llevan a cabo tareas domésticas no remuneradas.
  • En promedio en los países de la OCDE, los estudiantes pasan más de dos horas navegando en Internet durante un día laboral normal después de la escuela, y más de tres horas en un día de fin de semana normal. Entre 2012 y 2015, el tiempo dedicado a navegar en Internet fuera de la escuela aumentó alrededor de 40 minutos diarios, tanto en días laborales como en fines de semana.

Recomendaciones de política pública con base en los resultados de PISA:

Para intentar reducir la ansiedad relativa a las tareas escolares en los estudiantes, puede ofrecerse un desarrollo profesional a los profesores para que puedan identificar a los estudiantes que sufren ansiedad y enseñarles cómo aprender de sus errores. Por ejemplo, una manera de promover una actitud positiva hacia los errores es recopilar los errores más comunes que comete la clase en un examen o prueba y dejar a la case que los analice en grupo. Además, los profesores pueden ayudar a los estudiantes a fijarse unos objetivos realistas (pero exigentes), ya que tienen más probabilidades de valorar lo que aprenden y de disfrutar del proceso cuando alcanzan los objetivos marcados. Las estrategias para animar a crearse objetivos y promover una motivación intrínseca hacia el aprendizaje incluyen ofrecer una explicación significativa de las actividades educativas, reconocer los sentimientos los estudiantes hacia las tareas y evitar una presión y un control excesivos. Hacer críticas constructivas sobre los resultados de las pruebas también puede promover la confianza y la motivación intrínseca de los estudiantes.

PISA ha descubierto que una de las principales amenazas al sentimiento de pertenencia de los estudiantes es su percepción de tener relaciones negativas con sus profesores. Para construir unas mejores relaciones alumno-profesor debería formarse a los profesores en métodos de observación básicos, escucha y comunicación intercultural, de modo que puedan tener más en cuenta las necesidades individuales de los alumnos. También debería animarse a los profesores a colaborar con sus colegas e intercambiar información sobre las dificultades, los caracteres y las fortalezas de los estudiantes, con vistas a encontrar juntos la mejor manera de hacer que se sientan parte de la comunidad escolar.

Los datos también muestran que una gran proporción de los estudiantes dice ser víctima del acoso escolar. El enfoque de los programas anti-acoso más efectivos abarca al conjunto de la escuela e incluye formación para los profesores sobre el comportamiento en estos casos y cómo gestionarlos, cuestionarios anónimos de estudiantes para controlar la presencia de acoso escolar y estrategias para facilitar información y colaborar con los padres. El papel de padres y profesores para prevenir el acoso escolar es especialmente importante: los profesores deben hacer saber a los estudiantes que no tolerarán ningún tipo de acoso, y los padres deben participar en la planificación escolar y las respuestas ante el acoso.

Los resultados de PISA en 18 países cultural y económicamente diversos muestran que los alumnos cuyos padres realizan día a día actividades rutinarias en el hogar, como comer juntos o pasar tiempo «simplemente hablando», no solo sacan mejores notas en PISA, sino que también están más satisfechos con sus vidas. Las escuelas pueden ayudar a los padres a involucrarse más en la educación de sus hijos eliminando las barreras que les impiden participar en los actos escolares y ofreciendo, por ejemplo, canales de comunicación flexibles para los padres trabajadores más ocupados, o sugiriendo maneras en que los padres pueden involucrarse tanto desde su hogar como en la escuela.

Para mejorar el bienestar de los estudiantes, las escuelas también deberían mostrarles los beneficios de llevar una vida activa y saludable, ofreciéndoles educación física y sobre la salud. Una educación física participativa en la escuela puede reducir el número de estudiantes físicamente inactivos fuera de la escuela.

Demasiados estudiantes pasan demasiado tiempo en Internet: el 26% de los estudiantes indicó que pasaba más de seis horas al día en Internet durante el fin de semana y el 16% pasa una cantidad similar de tiempo entre semana. Dado el crecimiento del ciberacoso, Internet puede ser tanto un escenario de hostigamiento como de aprendizaje. Las escuelas necesitan invertir en una educación integral y en un plan de supervisión para ayudar a los estudiantes a obtener los conocimientos, las habilidades y la motivación necesarios para usar Internet de manera segura y responsable.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/acoso-escolar-y-violencia-reflejo-de-relaciones-negativas-entre-maestros-y-alumnos-ocde/

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América Latina a la cabeza de la privatización educativa mundial

Por: Internacional de la Educación 

Un informe reciente indica que América Latina ha sido la región con el mayor crecimiento continuo de la privatización en el sector educativo de las últimas décadas.

El nuevo informe titulado La privatización educativa en América Latina: Una cartografía de políticas, tendencias y trayectorias muestra que, en las últimas décadas, América Latina ha sido la región con un mayor crecimiento continuo de la privatización en el sector educativo. La zona destaca tanto por presentar la tasa más elevada de matriculaciones en educación primaria privada del mundo como por el crecimiento más significativo en la oferta del sector privado. Este punto también se aplica a la educación secundaria; de hecho, América Latina encabeza junto al África subsahariana los porcentajes de mayor nivel de alumnos en el sector privado.

Un informe único

A pesar de la magnitud de este fenómeno, la información relevante publicada al respecto es escasa. Por este motivo, el estudio actual adquiere una especial relevancia, ya que los investigadores consiguen identificar una tipología de trayectorias de privatización de la educación a nivel regional.

Entre los ejemplos se incluyen la supresión de los derechos educativos fundamentales como consecuencia de la «libertad de elección» característica de la privatización como reforma estructural que se observa en Chile, que cuenta actualmente con uno de los sistemas educativos más desiguales del mundo por este motivo (OCDE, 2014). En Argentina, las antiguas relaciones entre lo público y lo privado que se establecieron entre en 1940-1960 han favorecido la liberalización de las escuelas privadas.

A través de estos y otros ejemplos, el informe analiza este fenómeno en el contexto político de cada país concreto. La enorme diversidad de enfoques representada por estas trayectorias revela que América Latina es una región especialmente apta para reflexionar y participar en un diálogo teórico y social sobre la economía política de las reformas educativas.

Sobre los investigadores

El informe La privatización educativa en América Latina: Una cartografía de políticas, tendencias y trayectorias es obra de los investigadores Antoni Verger, Mauro Moschetti y Clara Fontdevila, de la Universidad Autónoma de Barcelona. Este año, Fontdevila y Verger han recibido un premio de la prestigiosa Comparative International Education Society (CIES) por un estudio similar sobre la economía política de las reformas educativas mundiales.

Haga clic Privatizacion para descargar el informe completo (en español).

 

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¿Sabremos aprovechar las posibilidades de la nueva era de la comunicación?

Por: Granma. 

La comunicación en redes va suplantando paulatinamente al modelo comunicativo basado en unos pocos centros emisores dirigidos hacia múltiples receptores. Se pasa en la práctica, de la comunicación como un proceso esencialmente de transmisión, a la comunicación como un proceso de construcción social de sentidos. La red es la gente que la integra, las comunidades que se crean, los intercambios que la animan, que la constituyen y no los dispositivos interconectados, ni tampoco simplemente el contenido informacional vehiculado. La red es ante todo red humana, y no puede existir si no es a través y por los sedimentos culturales que se cristalizan tanto en los artefactos técnicos como mediante la práctica de la multitud de usuarios, productores de sentido.

Como ha dicho Jesús Martín Barbero: «…estamos ante la configuración de un ecosistema comunicativo conformado no solo por nuevas máquinas o medios, sino por nuevos lenguajes, sensibilidades, saberes y escrituras, por la hegemonía de la experiencia audiovisual sobre la tipográfica y por la reintegración de la imagen al campo de la producción del conocimiento. Todo lo cual está incidiendo tanto sobre lo que entendemos por comunicar como sobre las figuras del convivir y el sentido de lazo social».

Estas transformaciones impactan en las formas de elaborar los productos y los servicios de información y en las maneras de consumirlos.

En la producción, las tecnologías digitales abren posibilidades casi infinitas a la imaginación y la creatividad, de tal manera que en el mundo audiovisual las fronteras entre lo real y la ficción se hacen borrosas con todas las consecuencias que se derivan de este hecho. La digitalización  posibilita la democratización de algunos segmentos de la producción informativa y cultural al depender estas más de los conocimientos, la creatividad y la iniciativa de quienes elaboran las propuestas informativas y culturales, que del capital.

La información y los productos culturales que se consumen, requieren de una labor personal de selección y puede ser el inicio de un proceso de producción expresiva gracias a la interactividad de las redes. Las audiencias, de consumidores contemplativos de productos masivos, ahora tienden a transitar hacia la condición de selectivos consumidores-productores conectados en línea e integrantes de comunidades expresivas.

Estos procesos potencian la generación y la socialización de conocimientos y la emergencia de nuevas formas de relacionarnos y de construir comunidades, ahora no determinadas por la proximidad espacial sino por lo común que se comparte.

Los impactos en la subjetividad humana que provocan estos cambios son enormes, incluyen conocimientos y estructuras cognoscitivas que modifican los procesos de percepción, de atención, de aprendizaje y actúan sobre los sistemas de representaciones sociales interiorizados en las personas.

Pero las consecuencias de esos impactos ni aseguran la continuidad del orden capitalista vigente ni tampoco su reemplazo. Lo que sí podemos constatar es que generan contradicciones y por lo tanto posibilidades para el cambio en los ordenamientos políticos, económicos y sociales.

Esas posibilidades se pudieran convertir en realidades si hay una apropiación y una actuación consciente, organizada y crítica sobre la realidad existente en función de los escenarios que expresen los reclamos y los anhelos por una vida mejor y más digna para los humanos y una relación más armónica y respetuosa de la naturaleza. Es decir con un desarrollo sostenible.

La cultura de interacción en las redes puede transformar la participación y las maneras de relacionarnos y abrir su influencia hacia el ejercicio de la ciudadanía. Aparece una posibilidad y un reto adicional; la posibilidad de que las redes amplíen la cultura del diálogo y la construcción colectiva de saberes y proyectos de futuro; y el reto está en evitar que las redes se conviertan en un recurso más de alienación y dominación, de aislamiento y pasividad.

El ejercicio pleno de la ciudadanía, no como una categoría formal, sino como una condición que incluye la apropiación consciente de los derechos y la capacidad de ejercitarlos sin exclusiones es un elemento central al imaginar los escenarios deseados en un proyecto de desarrollo sostenible y que desde nuestro punto de vista es posible en el socialismo, entendido y defendido ante todo no solo como un modelo socio económico sino como un proyecto de emancipación humana.

La participación y el ejercicio del derecho a la comunicación constituyen una de las principales escuelas de ciudadanía porque en las condiciones actuales es en el espacio público de la comunicación mediada tecnológicamente donde se dirimen las principales disputas de sentido.

Como hemos apuntado antes, se ha intentado situar como factor esencial las tecnologías, unos para esperar de ellas los cambios necesarios y otros para culparlas de todo lo negativo que existe,  pero ha quedado evidenciado que lo realmente transformador es el resultado que puede obtenerse de su uso social, es decir, el crecimiento del conocimiento y los valores socialmente compartidos, que solo puede lograrse con procesos comunicacionales que dejen atrás la noción de difusión e incorporen la interactividad, el diálogo de saberes, como su fin, que tiene consecuencias en el desarrollo económico y social y también en los lazos sociales y las maneras de ejercer y defender nuestros derechos.

Otro elemento que queda soslayado en muchos de los enfoques que se hacen sobre el valor del conocimiento y la importancia de «gestionarlo» adecuadamente es el hecho incuestionable de que la actividad cognoscitiva de los hombres y las mujeres no transcurre separadamente de su actividad afectiva–valorativa. No se reduce entonces a procesos de gestión de la información y el conocimiento, si no de procesos que asuman una noción de integralidad que sitúe a los seres humanos en el lugar central que les corresponde en todos estos procesos.

Pero nada de esto ocurre automáticamente con el acceso a las tecnologías digitales, ni el conocimiento de los códigos técnicos para su manejo habilita a las personas y a las colectividades para sacar de ellas el máximo provecho y encarar los múltiples desafíos que entrañan.

Entonces no podemos pensar que es suficiente «alfabetizar» a la sociedad en el manejo de las tecnologías. Alfabetizar remite a dominar un código o lenguaje y aunque efectivamente hay nuevos códigos y lenguajes que dominar, a la vez hay que desarrollar un nuevo componente cultural que nos dé la posibilidad de aprovechar los desarrollos tecnológicos y comprender plenamente los cambios culturales y económicos para ponerlos en función de mejoramiento de nuestras vidas.

De igual manera el término informatización, si se entiende como la asimilación, instalación y uso de nuevas tecnologías de la información y la comunicación tampoco es suficiente para dar respuesta a las transformaciones que tienen lugar a escala global.

En la contemporaneidad es necesario fomentar una cultura informacional que modifique el modo de proceder ante la información y el conocimiento. Esa cultura debe partir de la comprensión de la importancia de estos factores para el desarrollo y el bienestar, y debe incluir saberes, habilidades y hábitos que permitan identificar las necesidades de información, emplear las tecnologías correspondientes, acceder al conocimiento y utilizarlo productivamente en la actividad profesional y en la vida cotidiana.

Hoy día asistimos a la expansión de valores que potencian la vida y la dignidad de los seres humanos. Ha crecido la conciencia sobre la necesidad de forjar una cultura de justicia de género, de hacer retroceder la homofobia, de amar y respetar a la naturaleza, de solidarizarse con los más desfavorecidos e incluso de identificar las causas sistémicas de la pobreza y la vulnerabilidad en la que viven miles de millones de personas. Sin embargo, a la vez persiste la violencia sobre la mujer, la intolerancia hacia la diversidad sexual, la depredación del medioambiente, el egoísmo y el individualismo más primitivo. Resurgen además fundamentalismos religiosos o nacionales que generan discriminación, xenofobia y violencia. Proliferan la corrupción y el crimen organizado. La guerra sigue siendo una alternativa para los más poderosos.

Ni las nuevas tecnologías, ni la centralidad de la información y el conocimiento, ni los procesos comunicativos interactivos, por sí mismos, nos conducen de manera automática al mejoramiento del mundo. Pueden ayudar pero también pueden contribuir a su degradación.

Depende de la conciencia y los valores que prevalezcan, depende de la capacidad de los seres humanos de organizarse y hacer valer el derecho a la vida digna que todos merecemos. La centralidad de los humanos en el desarrollo y las posibilidades de ampliación de los espacios de diálogo y construcción colectiva pueden ser buenas oportunidades.

¿Sabremos aprovecharlas?

Fuente: http://www.granma.cu/opinion/2017-04-04/sabremos-aprovechar-las-posibilidades-de-la-nueva-era-de-la-comunicacion-04-04-2017-20-04-21

Fotografía: UTEL

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Entrevista a Michael Apple: «Los niños prefieren jugar Angry Birds, que Leer»

Por: Web del Maestro CMF. 

El filósofo Michael W. Apple (1942) es un especialista en educación, y un experto en la teoría curricular y la investigación, la enseñanza fundamental, y el desarrollo de las escuelas democráticas. Es particularmente un estudioso crítico de la teoría de Paulo Freire. Actualmente es profesor en la Universidad de Wisconsin-Madison (USA).

Compartimos, con fines únicamente educativos – pastorales la entrevista que sostuvo con Paula Molina del Portal “Qué Pasa” de Chile; y aunque se refiere en particular a la educación chilena (en buena parte del diálogo), consideramos muy interesante conocer su opinión también sobre los salarios y la evaluación docente, Singapur, Inglaterra y la excesiva preparación para las pruebas, que han hecho a los niños restar importancia a la lectura.

“Hemos conseguido que los niños odien leer”

El estadounidense Michael Apple, uno de los filósofos de la educación más importantes del mundo, advierte sobre los modelos educativos que está mirando Chile en su reforma, y sobre el peligro de los test. “Uno no es un número”, sentencia.

“Me preocupa Chile”, dice Michael Apple.

Se trata de uno de los principales filósofos de la educación en el mundo. Académico estadounidense, profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, Apple es uno de los principales teóricos de la pedagogía crítica de Paulo Freire, y la suya es una mirada inquisitiva sobre la educación en su país y en el mundo, similar a la que plantea Noam Chomsky en política.
El profesor recibe a Qué Pasa en la capital chilena, hasta donde viajó para ser investido como Doctor Honoris Causa de la Universidad de Santiago.

—¿Qué le preocupa de Chile?

—Chile ha liderado un tipo particular de reforma durante las últimas décadas, basada en los vouchers, la privatización, la profesionalización de los profesores, la selección de los alumnos. Bachelet está tratando de moderar y cambiar esas reformas. Es un paquete, pero algunos de sus elementos me preocupan. Uno de ellos es el de los vouchers. Está ampliamente probado que los vouchers no reducen la desigualdad y que, en el mejor de los casos, la mantienen. En Estados Unidos han tenido efectos muy perversos.

—¿Qué otro aspecto le inquieta?

—Lo que se llama la profesionalización de los profesores. Daré un ejemplo estadounidense, ya que Chile ha tomado mucho de allá, desde los Chicago Boys hasta su armamento. Allí Obama, a quien respeto, propuso que el salario de los profesores dependiera en parte de los resultados de las pruebas a los estudiantes.

Pero ya sabemos, ampliamente, que si miro dónde vives y en qué trabajan tus padres, voy a ser capaz de predecir, con una pequeña variación estadística, cómo te va a ir en cualquier prueba que te tome. Aún así, el sistema hace que a los profesores sólo les preocupen las pruebas, y a los niños sólo se los prepare para contestarlas. Los profesores son menos profesionales, menos autónomos y la mayoría de los niños recibe una educación poco robusta, donde no se les enseña ciencia, ni arte, no leen nada importante, porque sólo los evaluamos según sus habilidades básicas en lectura y matemáticas. Miro a Chile con los ojos de muchos países, respeto las luchas por la democracia que aquí se han dado, pero me preocupa que en la reforma se incorporen ideas que vienen de EE.UU. o Inglaterra, cuando allá están en el debate.

—¿Hacia dónde miraría usted, en cambio?

—Si Chile va a mirar a otros países, tiene que saber qué está pasando en ellos. En Inglaterra se está planteando convertir los colegios en “academias”, que dependan a nivel local, que compitan entre ellas en un sistema muy similar al que se impuso en Chile. Eso reduce el presupuesto público para educación, y favorece a los colegios privados y a las familias que pueden pagarlos. Sabemos que los barrios determinarán los resultados de los colegios. Sabemos que los colegios seleccionan a los alumnos, aunque el Estado lo prohíba. La idea del sistema es que los padres eligen, pero eso no pasa en ningún lugar del mundo. Los colegios eligen a los niños y a los padres.

—Descartamos Inglaterra entonces…

—Y claro, hay una nación que, se supone, valdría la pena mirar: Finlandia. He pasado mucho tiempo en Finlandia, y me parecería perfecto seguir su ejemplo, si Chile o Estados Unidos, que también ama a Finlandia, como casi todos los países, hicieran lo que ellos hacen: doblar o triplicar el sueldo de los profesores, pagar sus estudios de posgrado, permitir sindicatos poderosos. Y necesitaríamos además un sistema de seguridad social muy fuerte, para que la diferencia entre ricos y pobres sea pequeña. En Chile es enorme, igual que en Estados Unidos, donde además va en aumento. En Finlandia, si un padre queda sin trabajo, su hijo recibirá ropa de calidad, para que nadie sea marginado porque no tiene qué ponerse. Si quiero seguir el camino de un país, no sólo miraría su educación, sino todo lo demás.

—¿Miraría a otros países con buenos resultados?

—Primero, insistiría: los buenos alumnos y los buenos profesores no se miden en las pruebas. Yo nací muy pobre. Fui la primera generación de mi familia que terminó la educación secundaria. Y aquí estoy, soy un profesor. Así que yo sé que, a veces, las escuelas pueden compensar la pobreza. Pero también sé que la mayor parte del tiempo no pueden, a menos que la educación se vincule a otras reformas sociales.

—¿Qué piensa del caso de Singapur?

En el caso de Singapur hay escuelas de élite, donde los alumnos reciben una educación creativa, interesante, orientada a formar doctores, políticos, abogados. El resto de la población es educado para responder las pruebas. Y luego tienes un enorme grupo de inmigrantes provenientes de China, India, Filipinas a cuyos hijos, simplemente, no se les toma la prueba. Shanghái es aun más interesante. Yo hice clases en Shanghái, que es una ciudad impresionante. Imagina una ciudad donde todos los edificios son como el que ustedes tienen en Santiago (la torre del Costanera Center). Se ve muy rico. Pero en China unos 300 millones de personas han migrado del campo a la ciudad. Y China desarrolló un sistema de pases de residencia para moverse de un lado hacia otro. Con los trabajadores hace vista ciega, porque necesita mano de obra, pero que no les permite traer a sus hijos a la ciudad. Los niños entran igual, pero quedan sin acceso a la educación. Los educan de forma ilegal, en fábricas viejas, en garajes sin calefacción. O los incorporan a programas de “educación especial”, pero en ningún caso rinden las pruebas. Sólo los niños que tienen permiso de residencia van a las escuelas públicas y dan las pruebas. Mi punto es que las mediciones pueden ser muy engañosas. Chile debe entender que si toma una idea de Singapur, o de cómo se enseña matemáticas en Shanghái, tiene que preguntarse cuánto sabe de esa sociedad.

—¿Cuál es la alternativa a las pruebas estandarizadas para medir la educación?

—Tenemos que encontrar formas distintas de evaluación. En Maine, Estados Unidos, sólo el 25% de la evaluación de niños y profesores se basa en sus resultados en las pruebas. El resto es observación, participación, se contempla el portafolio de los estudiantes, su desempeño en arte, poesía, su capacidad para escribir ensayos. Son evaluaciones que toman tiempo y trabajo. Pero los profesores sienten que se les trata como a profesionales, y no sienten que tienen una prueba sobre su cabeza cada día.

—¿No hay nada que podamos aprender de los resultados de las pruebas?

—Parte de la realidad se puede evaluar a través de números. En educación, los números son los test. Pero si usted le pide a alguien que evalúe su día, esa persona no le dará un número, le va a contar una historia. Uno no es un número, uno tiene un relato mucho más rico. No me opongo a la evidencia, pero los profesores y la comunidad deben debatir qué evidencia necesitan. Por qué resultados van a juzgar a los profesores. La educación no debería tratarse sólo de pruebas, debería dar a los niños las habilidades para reflexionar sobre su vida, para pensar en su futuro y el de su nación. Si no, la educación sería una fábrica. Es en el colegio donde aprendemos a cooperar, a compartir, a ser solidarios.

—¿Qué pasa con los alumnos frente a las pruebas?

—Incluso en los colegios donde les va bien, cuando les preguntan a los niños si les gusta leer, responden cosas como “no, lo odio”. El foco en los test genera una disposición negativa hacia el aprendizaje. Eso es lo que llamamos el “currículo oculto”. Los colegios harán cualquier cosa para mejorar su resultado en las pruebas, porque ellos y los profesores dependen de esos resultados y se ha convencido a los padres de que eso es lo único que importa. Pasa en Chile, Estados Unidos, Francia, Alemania. Lo que hemos conseguido es que los niños odian leer. Y luego nos preguntamos por qué, cuando tratamos de conversar con ellos, prefieren jugar Angry Birds. Porque les han dicho que leer no es algo valioso para ellos, que sólo vale para tomar una prueba.

—¿Cuánto hay de política en la educación?

—La educación siempre es política. Yo uso el concepto de “conocimiento legítimo u oficial”. De cientos y miles de cosas posibles, sólo elegimos algunas para enseñar a los niños. Esa elección es un acto político.

Fuente: http://webdelmaestrocmf.com/portal/michael-apple-los-ninos-prefieren-jugar-angry-birds-leer/

Fotografía: Web del maestro cmf

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