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El sujeto histórico y los nuevos aliados en la lucha por las ideas por el cambio social

Por: Rafael Pompilio Santeliz.

Las fuerzas sociales son la materialización y cristalización de la lucha de clases que presionan para lograr sus objetivos de transformación. No son necesariamente una clase social, podría ser un sector de clase, varias clases o diferentes estratos de distintas clases. Esta constelación de fuerzas de cambio expresan la llamada coyuntura política. De acuerdo a los clásicos, toda revolución social es el resultado de la conjunción de los factores objetivos y subjetivos. El análisis de estos factores en optimas condiciones es lo que Lenin denominó «situación revolucionaria».

Un postulado marxista dice que el pueblo es el creador principal, el sujeto real de la historia. El concepto «pueblo» en un concepto amplio coincide con los de población y nación y en el sentido estrecho designa a las masas como las creadoras de la historia y las reales promotoras del progreso social. Ahora bien, ¿maduran condiciones objetivas y subjetivas para el salto cualitativo? ¿Existen clases con el sentido histórico de trascendencia que lleven a cabo su cometido histórico? ¿Hay la suficiente subjetividad para movilizar los factores de cambio?

Los aliados clasicos de proletariado, como fuerza motriz, siempre han sido los campesinos, que como trabajadores participarían como sujetos de cambio. Sin embargo, a los campesinos en la Venezuela actual, que han cuantificado en un 13 por ciento, tendriamos que restarle las diversas figuras que estratifican a este sector rural que entre pisatarios, arrendatarios, medianeros, conuqueros, colonos, aparceros, proletarios de la agroindustria, intermediarios, comerciantes y marginados de la producción nos darian un infimo porcentaje, por sus intereses particulares. Amén de la diferencia con el proletariado industrial, quienes como creadores de las ganancias del capitalista, siempre tienen que estar unidos para obtener sus reivindicaciones, en su carácter social de su produccion, de ahi su caracterización de fuerza motriz. En cambio, el campesinado, bajo sus diferentes modalidades, está mas movido por la propiedad de la tierra, y por ende, mayor permeado por intereses individuales y familiares que lo harian pensar mas para apoyar un proceso colectivo y comunal.

Para el presidente Chávez, las fuerzas motrices estarían más cercanas al quehacer político y al poder movilizador de las ideas. En una entrevista con Luis Bilbao, sostiene: » … aquí hay una fuerza moral que despertó, que estaba adormecida. Y ésa es una fuerza motriz. Es un curso moral, es un curso de ideas. Aquí hay ideas motrices: Bolívar se ha convertido en una idea motriz; un generador de fuerzas políticas, de fuerzas ideológicas, de fuerzas reales, contundentes».

La argumentación posee una visión marcadamente moralista (o ética) de recuperación de los valores inherentes al proyecto de los próceres que se ha mantenida viva en los sectores populares y que podría servir más como elemento cohesionador para recomponer el tejido social disperso y atrofiado. Vale decir que como perfil ideológico tiene mucho de anacronismo, pese a la buena intensionalidad.

Existe toda una discusión sobre lo que puede significar o a significado el sujeto histórico o las fuerzas motrices en la construcción socialista.
Hay un potencial revolucionario que pudiera ir más allá de los resultados que ha tenido el populismo en América Latina. Dick Parker, caracteriza el chavismo como «populismo con potenciales revolucionarios»: Se trata de un discurso político que se distingue por interpelar y calar profundamente entre los sectores populares, a la vez que logra estimular un entusiasmo y un potencial de movilización entre estos mismos sectores que abre perspectivas de profundos cambios en la sociedad. A diferencia del populismo clásico, el populismo chavista viene construyendo instrumentos que pudieran dar autonomía a las clases populares, cosa que lo diferencia notablemente del «Estado intermediario». Antes de esta guerra implacable se venía recomponiendo el tejido social descompuesto con planes sociales que aseguracen lo vital, para poder pensar mas allá de la sobrevivencia. Sin esta materia prima humanizada no hay posibilidad de pensar en sociedades superiores.

En la actualidad buena parte de los nuevos movimientos desconoce el rol histórico de los trabajadores como clase dirigente de la revolución socialista. Bastaría un movimiento pluriclasista, amorfo, y sin doctrina de clase, para conducir por decreto la lucha por el socialismo. En las nuevas complejidades sociales se acusa un desdibujamiento del sujeto histórico tradicional. Este nuevo tipo de trabajador parece ser más dinámico, cuentapropista, nómada y sin ningún sentido de destino que no sea su sobrevivencia. En ese sentido, Heinz Dieterich habla de un «bloque histórico de distintas fuerzas sociales» nucleado en torno a los principales protagonistas del proceso.

Por la heterogeneidad estructural presente, variadas tendencias hacen esfuerzos por la formación de un bloque social revolucionario que articule lo clasista, lo étnico y lo nacional-continental. La tendencia Nuestraamerica, demanda que lo clasista se debe articular con lo étnico y a la cuestión de genero, valorizando el nexo entre lo local-regional y lo nacional-continental. Desde este punto de vista, se puede decir que existe un Bloque Social Revolucionario donde están presentes los trabajadores, campesinos pobres, capas medias y nuevos movimientos sociales. Esta definición sería una prevención contra cualquier tentación obrerista. Considera además, que el control obrero y la cogestión, pueden ser vistas como consignas transitorias que permitirían eslabonar los planteamientos transformadores que apuntan hacia el socialismo, partiendo de las dinámicas de posicionamiento productivo que están viviendo algunos trabajadores en la actual coyuntura histórica.

En esta discusión quienes mantienen la necesidad de la hegemonía de los trabajadores como fuerza motriz consideran que los cambios en el mundo del trabajo han sido muchos, pero ninguno de ellos niega la dualidad central que propone el marxismo como conflicto permanente: la de explotadores y explotados. «La idea del movimiento obrero como sujeto y el proletariado industrial como vanguardia no fue un capricho teórico, fue el fruto de décadas de evolución de un universo de ideas que uno puede compartir o no, pero nunca desvirtuar su fortaleza. La capacidad de la clase trabajadora como protagonista no tiene que ver con su nueva composición (ni mucho menos con el supuesto posmoderno de su «desaparición»): se trata de la única clase en condiciones de dañar al sistema por ser la fuente de sus ganancias».

En Venezuela la fuerza de trabajo asciende aproximadamente a 12 millones de trabajadores, de los cuales el 50% se encuentra ocupado en el sector informal de la economía. De los trabajadores del sector formal, la mayoría se encuentra ubicada en el sector privado y, en éste, es el sector terciario de la economía -comercio y servicios- el mayor empleador. El proletariado industrial ha disminuido cuantitativamente su peso específico dentro de la clase obrera venezolana, como resultado del intenso proceso de desindustrialización experimentado por el país durante los años 90, en el marco de la implementación de las políticas neoliberales. Otro factor de notable incidencia ha sido la escasa inversión del capital privado por más de 30 años. Pese a esas tendencias, los trabajadores siguen constituyendo el sector más numeroso de la sociedad venezolana y el que, por su posición dentro del proceso de producción, juega el papel más importante en la generación de la riqueza.

Una propuesta de los Altos mirandinos al XXI Congreso del PCV estimó que:

«La atomización de la clase obrera y de los trabajadores en general es una debilidad del proceso, impide la organización de las masas populares, alienta las contradicciones en los partidos políticos, estimula la preeminencia de las clases reaccionarias, auspicia la corrupción, dificultando enormemente el avance hacia el socialismo. Sólo la clase obrera y los trabajadores en general, mediante su lucha están en capacidad de abolir definitivamente la explotación del hombre por el hombre. En ello consiste su misión histórica y allí radica su condición revolucionaria».

Concluyen estas reflexiones estimando que «..se puede constatar que su debilidad actual representa, en buena medida, una importante limitación temporal para imprimirle un carácter más consecuentemente revolucionario al Estado». En consecuencia sentencian: «En la actualidad, no podemos esperar que los cambios hacia la sustitución del modo de producción capitalista, a favor del socialismo, se sucedan de forma rápida e intempestiva. Ello en virtud del propio carácter de la actual fase de la revolución, de la necesidad de preservar y fortalecer, con todo lo compleja y contradictoria que sea, la unidad nacional antiimperialista y sobre todo, en virtud de la pronunciada debilidad generalizada del sujeto social del objetivo socialista, la clase obrera venezolana».
Con lo que se entiende que para el PCV lo principal en estos momentos es la lucha por la liberación nacional. Ya en otras oportunidades, en las luchas de los 60, se dio una simultaneidad en estrategias diferentes como era unir liberación nacional al unísono con el socialismo. Es de recordar que para los clásicos del marxismo las luchas de liberación nacional engloban fuerzas policlasistas en las que se incluye la supuesta «burguesía nacional» afectada por el imperio. En consecuencia, se plantean un Frente antiimperialista de todas las clases afectadas; en cambio las luchas por el socialismo, de acuerdo a la lógica marxista-leninista, implicaría un instrumento más monolítico nucleado en un «bloque de clases explotadas» con un Partido identificado plenamente con una sociedad comunitaria. Ambas estrategias implican objetivos diferentes en el programa de lucha. Habría que preguntarse además, qué significaría la Liberacion nacional, en esta etapa de globalización e interdependencia mundial, donde no hay países socialistas aliados bajo el precepto del «Internacionalismo proletario».

Bajo nuevas lecturas sobre los sujetos de cambio se ubican tambien, como aporte de la experiencia chiapaneca, la lucha por la democracia, las refundaciones, el rol del ciudadano, resemantizando a la llamada Sociedad civil, vista como pueblo organizado, con autonomía de clase.

Los explotados serían aquellos que junto a sus familias dependen de su fuerza de trabajo. Ellos junto a las llamadas «minorias» (que pudieran ser llamados mayorias) harían conjunción como fuerzas de cambio. La explotación, que es la base de la insubordinación contra el neoliberalismo, está planteada en un nivel de generalidad que permite comprender en la categoría de explotados lo mismo al negro en Sudáfrica, como al homosexual en San Francisco, al asiático en Europa, al chicano en California, al anarquista en España, al palestino en Israel, al judío en Alemania. Prostitutas, gay, los «sin papeles», negros, discapacitados, ecologistas, las luchas de genero, indios, migrantes, y terciarizados, abarcarian un universo mayor, como fuerzas aliadas del cambio social.
Los explotados, en este nivel de generalidad, abarcarían una mayor estratificacion social que implicaria homogeneizar al ciudadano y sus derechos. Sería, con sus destiempos, un reverdercer del pensamiento roussoniano que términos muy inconclusos se ha manifestado en el devenir de Latinoamerica. Esto podría entenderse como la intención a luchar por los derechos esenciales, como la estructuración de la acción colectiva, pero de un modo nuevo, no cooptada por el sistema político.

La fragmentación de los oprimidos llama a la unidad, lucha y respeto a sus aspiraciones con programas concretos que logren su identificación plena con un proceso de refundacion que los incluya. Por la diversificación de los procesos productivos se toma en cuenta la multiplicación de instrumentos y espacios de mediación social que provoca un desdibujamiento de las relaciones de explotación. Las profundas modificaciones tecnológicas y organizativas que el capitalismo ha introducido, como la aplicación de la electroinformática en el proceso de reproducción material de la sociedad, como núcleo tecnológico básico, forma parte de las condiciones objetivas que han permitido la confluencia de grupos sociales sumamente diversos, que necesitan caracterizarse y que, por ahora, podrían llamarse luchas ciudadanas.

El proceso de cambio donde se involucra cualitativamente a la sociedad civil tendría que ver con la voluntad, la organización y la conciencia de sus posibilidades. El Subcomandante Marcos, refiriendose a la llamada sociedad civil sostiene: «Nosotros decimos: No le tememos a que haya tendencias fascistas en la sociedad civil. Si hay una propuesta equilibrada de acceso a los medios, de contacto con la gente, nosotros apostamos a que las propuestas más humanas, más racionales, más justas, más libres y más democráticas son las que van a triunfar sobre las otras. No se trata de aniquilarlas sino de que entren en ese espacio y ahí se decida. Que no decida la fuerza sino que decida la razón». La interpelacion, el careo dialogico argumetativo, la sintesis de proyectos de cambios, no antagónicos con la justicia social, seian parte de estos nuevos paradigmas donde la profundización de la democracia y la razón, como arma para construir, serian algunas de las aristas de lo que se ha dado a llamar como una Nueva Cultura Política en la reinvención de la izquierda revolucionaria.

Fuente del artículo: https://www.aporrea.org/ideologia/a270993.html
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A billion youths in Africa will be unemployable

Por: Aliko Dangote. 

It is time for an entrepreneurial and knowledge revolution in Africa. Only a properly educated workforce and entrepreneurial class will have the skills and drive to thrive as new technologies change the nature of work, leisure, the environment and society — and tackle our continent’s most pressing problems.

Many people in Africa and beyond share this view. When French President Emmanuel Macron visited Nigeria in July, he offered a bold prediction: if Africa’s youngest entrepreneurs worked hard and innovated, he said, they would change their countries and transform the world.

Similarly, when Facebook’s Mark Zuckerberg visited a co-creation hub in Lagos in 2016, he was impressed by the “energy” of the country’s youthful innovators — the social entrepreneurs, tech companies and investors who are collaborating to solve some of Nigeria’s toughest problems.

But that energy can go only so far without education.

Indeed, although Macron and Zuckerberg are right to be inspired by Africa’s youth, the entrepreneurial and knowledge revolution that is needed to ensure a prosperous future for the continent can happen only if there is also an education revolution. Simply put, we need to get all of Africa’s children in school, so that the next generation of entrepreneurs has the skills it needs to succeed.

Africa faces huge challenges in reforming its education sector. Although access to education has expanded dramatically over the past 25 years, and more boys and girls are in classrooms than ever before, many young people are still not learning what they need to in order to thrive now and in the future.

If current trends continue, by 2050 about a third of Africa’s one billion youths will lack basic proficiency in maths, reading and other skills and subjects. Millions will be unemployable and unproductive.

Today’s educational shortcomings weaken Africa’s development capacity. According to the World Economic Forum, Africa needs another one million university-trained researchers to tackle its most pressing health, energy and development problems.

But educating those scientists and potential entrepreneurs is an uphill battle. Technology has transformed the modern workplace, but curricula, modes of learning and instruction and teacher quality continue to lag. Even good schools exhibit a gap between the skills students need — such as critical thinking and problem solving — and what they are being taught. Unless such shortcomings are addressed, Africa’s future workforce will be unable to lead the type of change many are expecting.

To be sure, Africa is not facing this challenge alone. According to a 2016 report by the International Commission on Financing Global Education Opportunity (the education commission), where I serve as a commissioner, by 2030, more than 800-million children — half the world’s school-age population — will graduate or drop out of school without the skills required to secure a decent job. This is a global learning crisis and it demands a global solution.

One of the biggest obstacles to improving education quality is financing. Today, only 10% of official development assistance funds education programmes in poor countries. Clearly, that share needs to increase. But even an increase in international funding levels will not be enough to ensure that every child in every school is learning. To accomplish that, we need new approaches to support education and new mechanisms to solicit and deliver financing.

For several years, I have joined colleagues from around the world in government, civil society and the private sector to help the education commission to find funding solutions.

Our big innovative idea is to create an international finance facility for education, which pools donor funds to make it easier to secure loans from multilateral institutions such as the World Bank and the African Development Bank. It also seeks to help lower-middle-income countries to get credit at favourable rates and avoid the debt trap of high-interest loans. By leveraging $2-billion in donor guarantees, the facility will make $10-billion in grants and concessional funding available to the some of the world’s most challenged countries.

But change needs to start at home. The facility will succeed only if African countries increase their domestic spending on education. On average, the poorest countries spend just 3% of their national budgets on schooling, whereas middle-income countries spend an average of 4%. Our data indicate that those figures will need to increase to 5% or 6% to make a lasting difference. Although investment in physical infrastructure such as roads and railways is critical, investment in young minds is equally or more important.

It costs about $400 a year to educate a school-age child in Africa. That is a fortune for a poor family struggling to make ends meet. But for governments in Africa and around the world, it is a small price to pay to train the creators of future prosperity. After all, as Nelson Mandela said: “Education is the most powerful weapon which you can use to change the world.” — © Project Syndicate

Source of the article: https://mg.co.za/article/2018-10-05-00-a-billion-youths-in-africa-will-be-unemployable

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Más educación y formación de adultos a lo largo de la vida

Por: María Luz Martínez Seijo.

Es necesario impulsar la acreditación de la experiencia laboral, reforzar la Formación Profesional y mejorar la colaboración entre el sistema educativo y el mundo empresarial

Los datos que arroja el último informe de la OCDE 2018 Panorama de la Educaciónnos revela que en España existe un serio problema de reproducción social a través de la educación, especialmente para los que no alcanzan los niveles post-obligatorios. El 55% de los adultos que no traspasan ese umbral educativo proceden de padres que tampoco lo alcanzaron. Se trata de un círculo cerrado de pobreza educativa luego traducida en bajos salarios y en pobreza monetaria que vuelve a transmitirse inter-generacionalmente. Romper dicho círculo cerrado es la máxima prioridad para la justicia educativa y para la igualdad real de oportunidades.

Si bien es cierto que la tasa de graduación en la ESO se ha incrementado en España en los últimos años alcanzando el 81%, todavía la tasa de abandono escolar es elevada (18%) y supone un gran reto para España. Especialmente preocupante es que el 34% de la población adulta-joven española de 25 a 34 años de edad no haya alcanzado el nivel de educación secundaria superior, comparado con la media del 15% de la OCDE. Es una brecha de 19 puntos que las políticas educativas y de formación han de encarar con decisión y valentía. Es evidente que no podemos mejorar nuestro presente y futuro económico sin una amplia base social formada y cualificada.

Por eso, se impone como prioridad hacer un esfuerzo para elevar la participación de los menos formados en la educación continua para adultos y en lograr cualificaciones que mejoren sus opciones de empleo. En torno al 50% de la población activa española no tiene acreditada su experiencia laboral atesorando habilidades y competencias no reconocidas por ninguna titulación.

El alcance en el nivel educativo de las personas determina el modelo de sociedad que se pretende. Los socialistas estamos plenamente convencidos de que debemos combatir un modelo de sociedad cada vez más dualizada y desigual que deja a un tercio de población atrapada en la desventaja y la vulnerabilidad social. Combatir este modelo exige abordarlo desde la igualdad de oportunidades que el sistema educativo debe garantizar. Esto no se logra con una selección del alumnado en función de sus posibilidades económicas, ni con insuficientes ayudas para material escolar, ni con una ratio excesiva de alumnos por clase, limitando los apoyos educativos y las medidas de compensación educativa por desventaja social.

En torno al 50% de la población activa española no tiene acreditada su experiencia

Medidas que perjudican a los más débiles y que tienen consecuencias en las opciones sociales, laborales y económicas que determinan un modelo de sociedad precaria, con más personas sin cualificaciones, con trabajos mal pagados, destinados a la vulnerabilidad social permanente y a un ejercicio muy frágil de su ciudadanía.

Los socialistas optamos por políticas igualitaristas y universalistas que no dejen a nadie atrás fundamentadas en un enfoque de derechos y de ciudadanía activa, puesto que las libertades individuales no pueden ejercerse si antes no aseguramos la igualdad real de oportunidades. Para ello es necesaria una doble estrategia.

En primer lugar, prevenir y reducir el abandono escolar, con un nuevo modelo educativo y evaluativo más competencial, con planes y recursos específicos, con seguimiento del alumnado que abandona para poder reinsertarlo nuevamente al sistema, con refuerzo de la coordinación y co-responsabilidad entre distintas administraciones y agentes sociales. La reducción del abandono escolar es la base para que nuestra sociedad adquiera una mayor cohesión social y redistribuya oportunidades de promoción social. Su disminución adquiere también gran importancia puesto que se conseguirá que la recapitalización formativa del joven pueda hacerse efectiva a lo largo de su vida. Reducir el abandono temprano es superar el círculo de la pobreza formativa transmitida de padres a hijos y posibilitar trampolines para el ascenso social y cultural.

Vamos a prevenir y reducir el abandono escolar con un nuevo modelo educativo y evaluativo más competencial

En segundo lugar, se debe fomentar la educación y formación de la población adulta, que ha de cobrar un especial protagonismo tanto en la educación reglada como en la no reglada. Los Centros de Educación para Adultos juegan un papel clave como vía para la obtención de títulos y como puente para la continuación de la formación. En esta línea de trabajo es necesario impulsar la acreditación de la experiencia laboral, reforzar la Formación Profesional modular que permita la conciliación del trabajo y la formación continua y mejorar la colaboración y comunicación entre el sistema educativo y el mundo empresarial, abordando las necesidades de formación continua de los trabajadores que se van detectando en el ámbito laboral.

Es por todo ello esencial que toda sociedad se impregne de la cultura del aprendizaje y la formación permanente, tomando conciencia de la importancia de lograr titulaciones intermedias para escapar del círculo de la herencia social de una baja formación, una empleabilidad vulnerable y una ciudadanía desvinculada de la corriente principal. Elevar el nivel educativo de la población adulta con más cualificaciones, no sólo contribuye a mejorar la productividad y el desarrollo económico, sino, sobre todo, garantizar un mayor desarrollo social y cultural de una ciudadanía más ilustrada, abierta, tolerante y crítica que reforzará nuestra democracia y nuestra libertad.

Fuente del artículo: https://elpais.com/sociedad/2018/11/02/actualidad/1541161966_558381.html

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INEEcesario

México / 4 de noviembre de 2018 / Autor: Manuel Gil Antón / Fuente: Educación Futura

Doce días quedan de octubre y noviembre trae treinta. Al iniciar diciembre, asumirá el poder ejecutivo el licenciado López Obrador. En seis semanas. A partir de ese momento (o antes si los legisladores deciden no esperar a la toma de posesión) las modificaciones al artículo 3º que dieron lugar a la reforma educativa actual tendrán sus días contados. Esa cuenta, pues, no será larga.

Los cambios fueron varios, pero no aislados: al relacionarse producen, en conjunto y por su imbricación, lo que se llamó reforma educativa. En otras palabras, la resultante de sus vínculos es la reforma. De esto se sigue que, si ha de abrogarse, será necesario desatar lo que anudaron, tanto en el texto constitucional como las leyes reglamentarias.

Se ha generado un debate en torno a si el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, el INEE, debe o no continuar; si es necesario o no y, en su caso, con qué modificaciones. A mi juicio, la discusión yerra en su enfoque si no se considera que el INEE es parte integral de la reforma: una cosa es proponer que el INEE concebido e integrado a la reforma se mantenga, y otra si el país requiere una institución autónoma que genere información, válida y confiable, sobre el estado que guarda el sistema educativo con el fin de fincar, en ese conocimiento, tanto políticas y programas, como propuestas y críticas a las autoridades responsables que no pueden, ni deben, ser juez y parte.

En el apartado IX del tercero constitucional, se ubica al INEE como el coordinador del Sistema Nacional de Evaluación, mismo que se crea “para garantizar la prestación de servicios educativos de calidad”. Entre las tareas que se le asignan, hay una que es crucial para la reforma: “expedir los lineamientos a los que se sujetarán las autoridades educativas federal y locales para llevar a cabo las funciones de evaluación que les corresponden”. Si el INEE evalúa los componentes, procesos o resultados del sistema (otra de sus funciones), ¿cuáles son las evaluaciones que le tocan a las autoridades? Las que tienen que ver con el ingreso, promoción y permanencia de los docentes. He ahí, creo, el quid del asunto: al Instituto se le dio la tarea de decirle al patrón cómo hacer su trabajo y, de ese modo, se incluyó al INEE en el terreno laboral y a fondo: determina lo que debe hacer la autoridad, por medio de la Coordinación del Servicio Profesional Docente, para evaluar y decidir quién ingresa al, o se promueve o permanece en, el trabajo. Los lineamientos no son sugerencias, son mandato. Entonces, como entidad autónoma y máxima autoridad en materia de evaluación, ha legitimado los procedimientos contractuales. Por ello, mantener el INEE de la reforma actual no es conveniente.

Sostener esta posición no implica que se considere innecesaria otra institución, autónoma, que produzca información certera, la analice y difunda. Al contrario, es crucial. Es imprescindible un Sistema Nacional de Información Educativa confiable, ajeno a las relaciones laborales, cuya coordinación resida en un organismo autónomo, conocedor del sistema. Valga la comparación: un INEGI educativo. Hay en el actual INEE personas muy calificadas para hacer esta labor. Lo han hecho: deberían ser parte de la nueva entidad que, por cierto, ha de tener tamaño razonable y una forma de gobierno inteligente.

Aunque parezca paradójico, creo que es preciso que se elimine al INEE actual, por ser parte fundamental del engranaje de la reforma laboral del gobierno que termina, para dar lugar a la institución que, sin duda, se requiere. Ha de ser distinta, fuera de la “arquitectura” legal de la reforma vigente, dentro de otro proyecto de transformación educativa que, ojalá, sí esté guiado por mejorar el aprendizaje y la formación de los docentes. Un instituto autónomo sí, pero no así.

Fuente del Artículo:

INEEcesario

Fuente de la Imagen:

ove/mahv

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Panamá, el reino de la desigualdad social

Por: Olmedo Beluche.

De acuerdo al Banco Mundial, nuestro país está entre los 6 más desiguales de Latinoamérica, y entre los 10 más desiguales del mundo. En Panamá, en 2015, el 10% de las familias más ricas tenían ingresos 37 veces superiores al 10% de las familias más pobres. Esto nos habla de la injusticia social y el alto grado de desigualdad que padece nuestro pueblo.

Según cifras oficiales, estimadas a la baja con métodos estadísticos cuestionables, en Panamá cerca del 10% de la población, 400 mil personas, no tiene ingresos suficientes para comer adecuadamente. Y un 23%, alrededor del millón de connacionales, no puede pagarse el conjunto de las otras necesidades vitales, además de comer. A lo cual hay que agregar el colapso de los servicios públicos para comprender el sufrimiento que se padece.

En esta “Dubai de Centroamérica”, resulta que hay decenas de miles de jubilados con pensiones inferiores a B/. 500 que claman por una compensación frente al creciente aumento de los precios de la canasta básica y de las medicinas, muchas de las cuales deben comprarse en farmacias privadas, dada la crisis de medicamentos de la Caja de Seguro Social.

En este marco un grupo de jubilados logró que la Asamblea Nacional aprobara el proyecto de ley 621 que otorga unos ajustes a las jubilaciones, que oscilan entre B/. 60 para pensiones menores a B/. 500, de B/ 45 para los que ganan entre B/. 501 y 1,000, y de B/. 35 para aquellos que reciben entre B/. 1,001 y 1,500.

Este aumento debería pagarse con un impuesto del 7% a las remesas de dinero que se envían al exterior, 5% de impuesto a las ganancias de casino y tragamonedas, y la asignación del 20% del impuesto que ya se paga al consumo de cervezas.

En esta Dubai de la injusticia y la disparidad social, los sectores empresariales encabezados por la Cámara de Comercio y la APEDE pegaron su grito al cielo, oponiéndose tajantemente a cualquier aumento de impuestos. La excusa como siempre es que la economía se vendría a pique. Traducido al lenguaje panameño: no les importa si las jubilaciones de estos viejos pobres les alcanzan o no para comer, no me aumentes los impuestos a los que más ganan.

Ahora que se conmemoran 50 años del golpe de estado de 1968, hay que recordar que una de las causas fue la crisis institucional abierta por los empresarios vinculados al “chiarismo” porque no querían al candidato David Samudio y su reforma fiscal. Hoy, como entonces, sigue habiendo un “Club de Exonerados” que se niegan a compartir algo de sus pingües beneficios con el pueblo panameño. Casi todo el sector punta de la economía, el “logístico”, goza de exoneraciones fiscales, y el resto pagan poco comparados con los asalariados.

Otra medida similarmente egoísta, ha sido la aprobación de la Ley 51 de 10 de octubre de 2018, por la cual se restringe el gasto público hacia los próximos años, y se limita el aporte del canal a los fondos nacionales al 2.5% del PIB, ordenando que la mitad de cualquier excedente que pueda haber a futuro en esos ingresos vaya al Fondo de Ahorro Panamá, para beneficio de los banqueros que lo administran, y sacrifico de tantas necesidades sociales.

Se requiere la construcción de una propuesta política nueva que ponga a los seres humanos primero que al mercado y la ganancia; que anteponga la deuda social histórica que nuestra oligarquía tiene con el pauperizado pueblo panameño; para lo cual hay que hacer justicia fiscal, haciendo que paguen impuestos progresivos en función del ingreso todos, que se acaben las exoneraciones fiscales, una forma solapada y legal de corrupción.

Fuente del artículo: https://www.alainet.org/es/articulo/196271

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La matemática escondida en Los Simpsons

Colombia / 4 de noviembre de 2018 / Autor: Helena Cortés Gómez / Fuente: El Colombiano

Si le preguntan a un borracho qué número es mayor, 2/3 o 3/5, no será capaz de responder. Pero si replantea la pregunta, ¿qué es mejor, 2 botellas de vodka para 3 personas o 3 botellas de vodka para 5 personas, Dirá claramente que 2 botellas para 3 personas. Así reza un chiste matemático que grita: el problema no son las matemáticas sino la forma en que las enseñan.

Porque una pregunta común que se hace la gente es a qué se dedica un matemático o para qué sirve, lo que para muchos es un dolor de cabeza escolar.

Para algunos de los que se dedican a esta disciplina, ella no tendría por qué tener utilidad y según dijo el matemático español en una charla Ted Eduardo Sáenz de Cabezón, este porcentaje de profesionales piensa que “son un edificio bellísimo que tiene una lógica propia que se construye y que no hace falta que uno esté siempre mirando las posibles aplicaciones”.

Para otros en cambio, esta disciplina explica el funcionamiento de casi todo y por eso es importante: la espiral de las semillas de girasol, la geometría del cuarzo, el flujo del tráfico en la autopista y hasta los caprichos del azar están cifrados en el lenguaje matemático. Hay ciencias que tocan esa aplicación con la mano, la oncología, por ejemplo. Y hay otras que miran desde lejos, como la astronomía, pero sabiendo que son parte de su soporte.

Recientemente el joven matemático Sebastián Hurtado Salazar resolvió un problema matemático que tenía 30 años sin solución: la conjetura de Zimmer, sobre los objetos geométricos y sus simetrías. Un ejemplo de lo que hace un matemático: resolver problemas a través de preguntas adecuadas para comprobar conjeturas (un planteamiento a partir de indicios supuestos).

En la cultura popular

El pasado jueves en el Parque Explora, Jorge Cossio, doctor en Matemáticas, profesor emérito de la Universidad Nacional de Colombia y miembro de número de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Accefyn), dijo que estas son fascinantes no solamente por su belleza, sino también ordenan la información sobre el mundo y proporcionan herramientas que la trascienden (Ver Microhistoria).

El matemático francés Cedric Villanic, ganador de la medalla Fields, también llamada el nobel de matemáticas, aseguró que “la investigación matemática aporta la sexta parte de PIB de un país”.

Para Cossio esta se menosprecia porque muchos no la entienden debido a una falta de imaginación en la enseñanza básica “así que no es su culpa, sino de que se las enseñaron con un enfoque incorrecto”.

Uno de los planteamientos innovadores que se ha hecho en la pedagogía local, es el uso de productos de la cultura popular como la caricatura Los Simpsons paraincentivar habilidades matemáticas en los jóvenes. Eso sugirieron investigadores de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia en el II Encuentro Internacional de matemáticas en 2013.

En esta serie norteamericana, por ejemplo, escrita por un montón de nerds matemáticos como asegura Simon Singh, un físico entrenado en Cambridge, autor del libro Los Simpson y sus secretos matemáticos (2013), hay innumerables referencias matemáticas que pueden encontrarse, que van desde pi hasta el infinito.

Estas han sido cuidadosamente introducidas de contrabando en los guiones por un equipo de redacción que consta de varias personas con antecedentes en matemáticas, incluido un par de doctores de Harvard.

Si se las perdió, estas son tres de los guiños matemáticos que podrá encontrar en Los Simpsons.

El último teorema de Fermat

En el episodio, El mago de Evergreen Terrace (1998), Homero intenta resolver uno de los rompecabezas matemáticos más difíciles de todos: el último teorema de Fermat que dice que no existe un número entero positivo que mayor que 2 satisfaga la ecuación an+bn=cn. Allí aparece un contraejemplo del último teorema de Fermat. Porque, mientras parece triunfar, la solución de Homero es lo que los matemáticos llaman “una falla cercana”, una forma elegante de decir “¡D’oh!” No funciona del todo.

En la escena, que puede ver en la imagen que acompaña a este artículo, al hombre amarillo se le ve haciendo garabatos de ecuaciones en un tablero. La ecuación de arriba se relaciona con la masa del bosón de Higgs, y la de abajo refiere a la cosmología y la línea inferior explora la geometría de las donas.

El nombre del teatro es un gran número

La sala de cine Springfield se llama Googolplex , nombrada por el libretista Mike Reiss, quien fue pródigo matemático cuando era un adolescente. Un googolplex se refiere a un número extremadamente grande: 10 googol . ¿Qué es? Es 10 elevado a 100 (10^100). El motor de búsqueda Google lleva el nombre de este gran número, aunque con una ortografía ligeramente diferente, para indicar que ofrece a sus usuarios acceso a grandes cantidades de información.

Los preferidos: los números primos

Estos ocupan un lugar especial en los corazones de los matemáticos, razón por la cual el libretista Jeff Westbrook (un ex profesor de la Universidad de Yale) insertó los números 8,191, 8.208 y 8191 en la pantalla Jumbo-vision en el estadio de Springfield en “Marge, Homero y el deporte en pareja en España” (2006), en la que le piden a fanáticos del béisbol que adivinen la asistencia. Estos dígitos pueden parecer arbitrarios e inocuos, pero en realidad representan un número perfecto, un número narcisista y un primo de Mersenne. 8128, por ejemplo, no es un primo ordinario, es un perfecto, porque sus divisores se suman al número en sí. El número perfecto más pequeño es 6, porque 1, 2 y 3 no solo se dividen en 6, sino que también suman 6. El segundo número perfecto es 28, porque 1, 2, 4, 7 y 14 no solo se dividen en 28, pero también suman 28.

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http://www.elcolombiano.com/tendencias/los-simpsons-y-las-matematicas-ID9566794

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Hoy no vino el ‘profe’

Puerto Rico / 4 de noviembre de 2018 / Autor: Hergit Llenas / Fuente: El Diario

El programa de vales educativos da prioridad a estudiantes

Cuando la maestra oficial falta a la escuela, los niños son enviados a sus casas porque no hay suficientes sustitutos para cubrir la plaza vacante. Entonces, la escuela llama a los padres y estos tienen que pedir permiso en sus lugares de trabajo para ir a recoger a los pequeños.

En el caso de que no aparezca alguien que pueda ir a rescatar al estudiante, la escuela tiene un par de opciones: buscar un espacio donde ponerlos a esperar hasta la hora de salida o repartirlos entre los salones de clases de otros maestros del mismo grado, lo que no deja de ser un inconveniente para todos. Esa es la realidad que se está viviendo hoy día en algunos distritos escolares y muy especialmente en Puerto Rico. Aquí, la ausencia constante de maestros se ha convertido en un problema tan arraigado que muchos padres lo citan como una de las razones principales para enviar a sus hijos a una escuela privada.

Por años, en los Estados Unidos y en el Estado libre asociado ha existido un déficit de maestros. Desde el continente, llegan reclutadores ofreciendo a este gremio salarios y beneficios más lucrativos que los presentes en la isla, llevándose el talento local, mermando la oferta laboral y agravando una situación de por sí precaria.

La propuesta de libre selección de escuelas y vales educativos llega, pues, a Puerto Rico enhorabuena. La ley que permite transferir los estudiantes del ámbito público al privado, o a una escuela alianza (charter), salió triunfante hace unos meses de la Suprema Corte de Justicia. Gracias a este veredicto, este año abrió sus puertas la primera escuela charter en San Juan, administrada por The Boys and Girls Club. A partir del próximo año escolar (2019-20), también podrán transferirse a una escuela privada elegida por sus padres aquellos niños que cumplan con los requisitos estipulados para este programa.

El programa de vales educativos da prioridad a estudiantes que provienen de familias de bajos recursos, padecen una discapacidad, son adoptados, viven en refugios o bajo la tutela de padres sustitutos, han experimentado acoso escolar (bullying), académicamente muy talentosos o que experimentan atraso académico.

El Departamento de Educación tiene los próximos diez meses para implementar esta nueva iniciativa y los padres de Borinquen dicen esperarla con ansias locas.

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