Por: Miguel de Castilla Urbina
Por: Miguel de Castilla Urbina
Si en cada región indígena fuera obligatoria la enseñanza del idioma local (por ejemplo, el maya en la península de Yucatán) y los funcionarios hablaran la lengua originaria correspondiente a cada zona, sería más fácil que los indígenas accedieran a la justicia.
El 16 de julio pasado, la cuarta visitadora general de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Norma Inés Aguilar León, expuso ante el Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONUque existe una profunda desigualdad entre las leyes y la realidad de los pueblos indígenas. Dicha afirmación no es ninguna novedad, en este espacio se ha planteado en varias ocasiones.
A pesar de que el artículo segundo constitucional enumera los derechos de estos pueblos, y de que se mencionan algunos en diversas leyes, se siguen violando. Tampoco se cumplen los derechos estipulados en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo suscrito por México. Solamente en contados casos, en los que los pueblos se han organizado y han luchado por defender sus derechos, han logrado que se les respeten, generalmente después de ser reprimidos de diversas formas.
Ciertamente, el Estado no ha cumplido con su obligación de aplicar la ley a favor de este sector de la población y que la CNDH lo mencione en Naciones Unidas es sin duda relevante.
Según declarara recientemente Laura Ita Andehui Ruiz, del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), hay más de nueve mil indígenas presos, la mayoría de ellos por carecer de intérpretes y por el desconocimiento de los funcionarios sobre la diversidad cultural y lingüística. Esto significa que se viola su derecho al acceso a la justicia. Si bien el INALI forma y certifica traductores, no hay suficientes.
Esta semana encontré la noticia de que en Perú el gobierno del Departamento del Cusco oficializó el reconocimiento del quechua como idioma obligatorio en la educación, por lo que deberá enseñarse en todos los niveles. Recomienda además que todos los servidores públicos lo manejen.
¿Acaso no podría hacerse lo mismo aquí en México? Si en cada región indígena fuera obligatoria la enseñanza del idioma local, por ejemplo, el maya en la península de Yucatán, el rarámuri en la Sierra Tarahumara o el purépecha en la Meseta Tarasca de Michoacán, y los funcionarios hablaran la lengua originaria correspondiente a cada zona, sería más fácil que los indígenas accedieran a la justicia y además, se garantizarían los derechos lingüísticos de este sector de la población y la preservación de las lenguas.
Parece ser que estamos muy lejos de que esto suceda, pero por lo menos podrían darse clases de lenguas indígenas y hacerlas obligatorias para determinados funcionarios.
Fuente: http://www.animalpolitico.com/blogueros-codices-geek/2017/07/21/derechos-lenguas-indigenas/
Imagen tomada de: http://4.bp.blogspot.com/-Uyug2wsmDHw/TbKnt7Db2SI/AAAAAAAAARg/AZu_hfjS-a4/s1600/musicas+del+mundo.jpg
Por: Gerson Gómez
La escuela y la educación en forma general tiene un carácter conservador, y la vinculación con la iniciativa privada, la visión de la formación de élites políticas que detenten de alguna manera el poder en términos político-económicos, en donde la toma de decisiones y el futuro de cada ciudadano depende en el devenir temporo-espacial del liderazgo: local, regional y nacional y por qué no, Internacional, en este sentido se redacta La Ley Plan Patria, nuestra inmensa riqueza nos pone en el ojo del huracán, petróleo, oro, bauxita, diamantes, coltan, entre muchas riquezas son de atractiva apetencia, de los grupos económicos más poderosos del planeta.
A grandes rasgos, Memoria y Patrimonio, y Memoria Territorio y Ciudadanía, que surgen del proceso de reformas nacidas del PEN (Proyecto Educativo Nacional) deben focalizar con rango de formación ciudadana el manejo ( no solo de contenidos programáticos), si no también lecturas comprensivas de la dimensión económica, e importancia de los recursos que posee fomentando la reflexión crítica, la conciencia ciudadana, estos ideales nacen bajo la visión de la escuela nueva, el fomento del pensamiento crítico reflexivo, en fundamental en la preservación de la identidad nacional y la soberanía del estado Venezolano.
Sin duda en la LOE (Ley Orgánica de Educación) hay mucho de la escuela nueva, pero que aún el carácter conservador de una estructura burocrática con vicios, no permite la transformación plena de una estructura escolar que debe acopiarse a los nuevos tiempos. En tal sentido el pueblo Venezolano con su vocación democrática, el 30 de julio de 2017, demostró el deseo de asumir la transformación desde una perspectiva ampliamente democrática, dignificando la participación popular a través del voto, aprobando masivamente La Asamblea Nacional Constituyente, donde el fin último es atacar, problemas que socaban la consolidación de una economía social de hecho, producto de un sin número de contradicciones, que deben ser superadas, para mejorar la calidad de vida del venezolano.
En este sentido, se debe someter a discusión el tema de la formación socio-política como esencia de la construcción de ciudadanía, no dejando de tomar en cuenta el tema de la construcción epistemológica emanada de la acción política, teniendo en cuenta la mundialización y el discurso contra-hegemónico, partiendo de la integración latinoamericana, ALBA, UNASUR, SELA, CARICOM, PETROCARIBE, entre otros, fomentando la integración bajo la visión cultural y con la creación de mecanismos de interdependencia, visibilizando la creación de una cultura nuestro americana, que valide, la concepción del mundo pluripolar y multicentrico, aprovechando los recursos naturales, no solo a nivel local, regional, nacional e internacional; y aprovechando nuestro inmenso potencial en pro de generar riqueza y bienestar y venciendo la guerra económica que trastoca el poder adquisitivo, por una Venezuela mejor para los venezolanos.
Imagen: http://minci.gob.ve/2017/07/candidatos-la-constituyente-protagonizan-encuentro-nacional-este-lunes-caracas/
01 de agosto de 2017 / Fuente: http://www.educacionfutura.org
En días recientes, académicos de la Universidad de Guadalajara organizaron un seminario con diversos especialistas del país, cuyo propósito fue discutir nuevos enfoques sobre las relaciones entre educación y trabajo en un mundo contemporáneo. Estas relaciones se pueden analizar teniendo dos escenarios posibles: los países industrializados y aquellos en vías de desarrollo.
Para el primer caso, mis primeras apreciaciones sobre el futuro de las relaciones entre educación y trabajo son las siguientes: Vivimos una transición mundial donde empieza a imperar una economía globalizada, una sociedad del conocimiento, el uso de las tecnologías de la información, la comunicación por internet y el uso de la robótica. Dichos cambios están modificando rápidamente el mundo laboral y, en consecuencia, la demanda de profesionistas con las competencias necesarias para atender las necesidades actuales y futuras de las empresas y de la sociedad misma.
Los empleos y las profesiones, tal y como los conocemos en la actualidad, están sufriendo cambios importantes. Los empleos más propensos a su automatización están siendo realizados por máquinas y dispositivos electrónicos (cajeros automáticos), otros que requieren de la mano de obra rutinaria y no calificada permanecen (limpieza), unos más que necesitar de alta especialización, se están transformando y modernizando rápidamente (medicina nuclear), y empiezan a aparecer otros que se basan en nuevas tecnologías digitales (Machine learning).
Se anticipa desempleo en los estratos sociales más bajos que no tienen una escolaridad mínima, así como una gran demanda de trabajo de especialistas altamente calificados que dominen nuevas competencias laborales (como la programación y el modelamiento matemático).
En este segmento de la población las demandas están cambiando continuamente y serán progresivamente más exigentes, lo que obliga a los profesionistas a formarse permanentemente a lo largo de toda la vida.
Estas nuevas condiciones laborales están demandando que la educación superior sufra una transformación de fondo, de tal manera que sus egresados: 1) dominen las competencias básicas del lenguaje oral y escrito, las matemáticas y los conocimientos para entender el mundo físico y social que los rodea, 2) manejen las tecnologías digitales que les permitan encontrar información nueva y comunicarse con diversos profesionistas de manera productiva, 3) dominen más de un idioma (especialmente el inglés), 4) tengan liderazgo y trabajen de manera colaborativa y a distancia, 5) piensen críticamente y se orienten a la solución de problemas, 6) dominen diversas habilidades socioemocionales, como el autocontrol, la empatía y la solución de conflictos, 7) sepan trabajar de manera independiente y autónoma, y 8) dediquen parte de su tiempo a la autoformación y superación profesional.
Las características de estos nuevos trabajadores, a su vez, demandan que la educación formal escolarizada se adapte en un futuro a estas necesidades del mundo laboral, flexibilizando su oferta de educación superior, a través de: 1) planes y programas de estudio modulares y flexibles, que se adapten de manera oportuna a las necesidades productivas y de la sociedad 2) considerar formalmente el aprendizaje de los estudiantes en el mundo laboral y 3) permitir la reinserción escolar de los alumnos cuando lo requieran.
Asímismo, se plantea la necesidad de modificar la forma de certificar las competencias adquiridas, considerando que las personas no sólo aprenden en el sistema educativo, sino que adquieren competencias de diversa naturaleza en sus centros de trabajo, así como en múltiples fuentes disponibles en internet.
De manera recíproca, las empresas deben permitir que los estudiantes realicen prácticas en sus instalaciones, se requiere que las empresas permitan que sus empleados puedan seguirse formando de manera continua y regresar a sus centros escolares temporalmente cuando lo requieran, y ofrezcan empleos temporales a estudiantes universitarios.
Finalmente, es necesario que las empresas se vinculen con las instituciones educativas, para que conjuntamente realicen investigaciones y desarrollos tecnológicos. En algunos países el futuro de las relaciones entre educación y trabajo ya los alcanzó. Alemania ha implementado la educación dual (donde los estudiantes aprenden en los centros de trabajo) y donde existen doctorados que ofrecen las grandes empresas —Bosch, Mercedes, BMW y Siemens— en coordinación con las más prestigiadas instituciones de educación superior.
Fuente artículo: http://www.educacionfutura.org/educacion-y-trabajo-el-futuro-nos-alcanza/
Por: Laura Poy Solano
La Secretaría de Educación Pública (SEP), informó que este viernes colocó en la Bolsa Mexicana de Valores 7 mil 500 millones de pesos en bonos del programa Escuelas al Cien, con el que se pretende invertir 50 mil millones de pesos para el final del sexenio en infraestructura y equipamiento de más de 33 mil escuelas de educación básica, media superior y superior.
En un comunicado, detalló que realizó la tercera colocación de certificados bursátiles. Héctor Gutiérrez de la Garza, director general Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed), señaló que “una vez que se llegó al 73 por ciento de la meta total de los recursos por captar, el reto es continuar el ritmo de ejecución por parte de los institutos estatales de infraestructura educativa”.
Por lo que exhortó a iniciar a la brevedad los procesos de contratación de Escuelas al CIEN, “aprovechando para trabajar y acelerar el paso los días de descanso de los alumnos”.
Aseguró que “todos los días se trabaja en la revisión y preaprobación de los proyectos enviados por parte de los institutos estatales, por lo que la continuidad y en su caso conclusión con la mejor calidad de los trabajos en las escuelas, están garantizados”.
Indicó que en lo que va del año, se han podido colocar 13 mil millones de pesos, lo que revela que la “ejecución y desarrollo del programa se lleva a cabo con total transparencia”. Explicó que a la fecha se han colocado más de 26 mil millones de pesos en el mercado de valores.
Adicionalmente se cuenta con una línea de crédito a largo plazo por 10 mil millones de pesos, por lo que se tienen recursos disponibles por más de 36 mil millones de pesos.
Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/sep-invierte-en-la-bmv-7500-mdp-del-programa-escuelas-al-cien/
En diciembre pasado, James Dooley Sullivan empacó su silla de ruedas y viajó a Jamaica. Sullivan, un artista visual y editor de videos que trabaja en el Grupo Banco Mundial, quería ver de manera directa cómo es la vida de las personas con discapacidad en un país en desarrollo. Él comparte su experiencia y su propia historia en un video y una serie de blogs. Puedes acceder a otros blog de esta serie aquí: La vida en una silla de ruedas y Recorriendo Kingston.
Tiemblo cada vez que pienso en la fuerza externa que se generó cuando choqué con el árbol y cómo esa fuerza recorrió mi tabla de snowboard y subió por mi pierna izquierda, que se quebró, y luego trepó a mi columna vertebral, que se partió por la mitad. Duró solo un segundo, pero nunca dejaré de pensar en esa presión. Ahora, tengo una nueva presión en la que debo meditar: una úlcera por presión.
Imagínese que regresé de Jamaica y estoy ansioso por producir un film en que mostraré mis aventuras e ideas, y las vidas de las personas que conocí allá. Pero en vez de eso, estoy acostado reflexionando, reflexionando un largo tiempo sobre el tema de la presión.

Cualquiera puede tener una úlcera por presión, pero las personas con discapacidad somos particularmente vulnerables. Cuando un hueso pone demasiada presión sobre los músculos, el cuerpo protesta. Cambias de posición sin pensarlo realmente; sientes alivio. Pero, tengo que hacer esto de una manera similar al topo que sube y baja cuando lo golpean con un mazo de goma en ese juego que está en los parques de diversiones, con la excepción de que nadie en realidad me pega a mí. Cada 10 minutos más o menos, tengo que levantarme de la silla de ruedas y moverme de un lado a otro para que mi cadera descanse.
Una noche, después de regresar de Kingston, Jamaica, noté que las sábanas en mi cama se habían apilado debajo de mí y tenía la piel enrojecida. No me preocupé mucho porque mi piel generalmente se recupera. Además, tenía la presión de producir mi film y la presión financiera de tener que volver a trabajar.
Aquí está la palabra presión otra vez. La presión de intentar y hacer mi trabajo y vivir una vida social normal, sin parecer un inválido débil. Por primera vez, estaba tratando de contar una historia que realmente me importaba, y no estaba preparado para permitir que mi pasión y mi responsabilidad con las personas que conocí en Jamaica se vieran afectadas por un pedazo de piel dañada.
Sé que todo el mundo sufre todo tipo de presiones, pero argumentaría que las personas con discapacidad experimentamos esto con más intensidad, porque no somos normales. Cada vez que salgo de mi casa me pongo una capa de camuflaje invisible que me da plena confianza en mí mismo, y me hace irradiar independencia y fortaleza. Impulso mi silla de ruedas, moviéndome rápido para no bloquear las puertas y atraer atención adicional. En el fondo, sin embargo, hay un ser mucho más frágil que necesita un empujón extra para subir las cuestas, que le abran las puertas pesadas, y lo ayuden a subir y bajar las odiosas escaleras. Gracias a mi género masculino tengo la fuerza física para abrirme paso a través de prácticamente cualquier alfombra de felpa que esté en mi camino. Pero a fines de 2016, las presiones mentales y físicas que me mantienen andando cesaron de manera abrupta.

La presión que me había impuesto a mí mismo tenía que terminar. Tenía que sanar. No tuve elección. Pasaron meses antes de que pude estar de nuevo en una sala de edición y en condiciones de hacer mi trabajo.
Cuando volví a trabajar en el film sobre mis experiencias en Jamaica con Patrick Rodin, sabía qué historia quería transmitir. Me hubiera gustado tener tiempo ilimitado para contarla. Tuve que recordarme a mí mismo cada cinco minutos que es imposible incluir en un relato de 10 minutos todo lo que Patrick y yo teníamos para decir.
Pero quería de veras mostrar —con el tiempo, el amor y la atención suficientes— qué es posible en dos países muy distintos.
Patrick, con su cadencia jamaicana, puede expresar mejor que yo lo que es estar en una silla de ruedas. “Cuando vas y no ves a nadie como tú, la mente se pregunta de alguna manera, qué tal si estás solo; cuando ves a alguien más acercándose en una silla de ruedas, piensas ‘ah, no estoy solo”. Patrick y yo somos parte de lo que ahora es una comunidad mundial de personas con discapacidad que está cada vez más conectada. Nos estamos encontrando en Internet y encontrando nuestra voz, poco a poco, a través de los blogueros y los foros de discusión. Pienso que será épico, transformador e inspirador a medida que este movimiento se desarrolle en todo el mundo. Será una buena “pandemia” que cura en vez de destruir.
Patrick está renovando una furgoneta que será un espectáculo asombroso. “Este vehículo podrá llevar a cinco de nosotros sentados en nuestras propias sillas de ruedas”, explica. “Es muy bueno, me encanta. Y me encanta que cinco o seis de nosotros en sillas de ruedas vayamos a un lugar y que todos puedan salir”.
Amontonarse en una furgoneta para ir a una tienda de comestibles podría parecer algo no muy revolucionario. Pero para Patrick y sus amigos, todo se trata de la idea de “ser visto, recibir atención, ser valorado”. Muchas personas pobres con discapacidad viven en zonas rurales, donde es difícil tener acceso, o donde permanecen encerradas en sus hogares, abatidas. No están a la vista y no se piensa en ellas. Cuando los jamaicanos giren la cabeza y vean a personas con discapacidad moviéndose a través de su mundo, entenderán la necesidad de realizar cambios en el paisaje físico. Patrick es, en primer lugar, un líder comunitario y mentor y, en segundo lugar, un mecánico.
Y yo también me veo de manera diferente. Me gano la vida siendo editor y artista visual, sin embargo ahora además soy educador. Puedo hacer que ellas sean vistas; que reciban atención; que sean valoradas. Como un productor de videos desconocido, que se niega a estudiar derecho, eso es un objetivo bastante audaz, pero ojalá con eso transmita cuánto me ha cambiado esta experiencia.
Cuando finalmente terminé mi film, me pidieron que viajara a Nueva York y lo presentara en una reunión internacional de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, realizada en el emblemático edificio de las Naciones Unidas (ONU). En el encuentro había numerosos representantes de países como Jamaica que se han comprometido a mejorar el acceso para todos los ciudadanos con discapacidad. Muchos de los asistentes estaban en sillas de ruedas, como yo, o eran ciegos, sordos o tenían otros tipos de discapacidades. Me sentí que estaba con mi comunidad.

Apenas terminó la proyección de mi film y se encendieron las luces, uno de los delegados me preguntó si iría a África para grabar una historia sobre la discapacidad en su país. Otro delegado me pidió si podía contar la historia de las personas pobres con discapacidad que están confinadas en sus hogares. Un grupo de asistentes incluso quería tomarse una fotografía y se pusieron alrededor de mi silla posando para la cámara con una gran sonrisa. Todo esto me da energías para concentrarme en contar más historias sobre lo que, en apenas unas décadas, será la nueva normalidad para millones de personas con discapacidad en todo el mundo. Pronto tendrá noticias nuestras.
Fuente del Artículo:
https://blogs.worldbank.org/voices/es/reflexionando-sobre-la-discapacidad
Justo este domingo 4 de junio salió un artículo en el periódico la Jornada de México donde se expone uno de los principales diles que se tiene en el sistema educativo Mexicano, las ventajas o desventajas que implica que los pequeños de preescolar inicien con el aprendizaje de la lectoescritura de manera formal.
Desde mi experiencia me ha tocado ver varios casos que ofrecen aspectos positivos desde ambas propuestas, las escuelas preescolares que comienzan de lleno con el trabajo de lectura y escritura y otras que priorizan el aspecto psicomotriz. Por ejemplo existen generaciones de niños que llegan a primer grado de primaria leyendo y escribiendo perfectamente, pero también generaciones con una enseñanza completamente mecánica del lenguaje escrito que dificulta llegar a niveles de comprensión y reflexión de la lengua. Por su parte también tenemos generaciones de grupos ampliamente estimulados en su aspectos psicomotrices y de pensamiento lógico que el avance y progreso con ellos es rápido, pero también generaciones con nulos elementos básico de la lengua formal.
Desde mi perspectiva, todo redice en el modelo de enseñanza, aquel que estimule el pensamiento lógico del estudiante y que esté a su vez, por sí sólo, entienda la lógica del lenguaje para su adquisición. De nada sirve forzar al niño o la niña a leer con métodos mecánicos sólo para estar a la par de los demás.
¿Qué experiencia han tenido en este aspecto, compañeros y compañeras docentes?¿Qué se acostumbra en su Jardín de Niños?¿En qué nivel han recibido a sus grupos de primer año?¿A su hijo en preescolar cómo le están enseñando?, ojalá puedan responder estas preguntas en la parte de comentarios.
Aprender a leer antes de los seis años activa en el cerebro sólo mecanismos de memoria y no de comprensión, lo que incluso puede llevar a algunos alumnos a llegar a licenciatura sin entender los textos y con problemas de escritura, de acuerdo con un investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Alejandro de la Mora Ochoa, académico del departamento de Humanidades de la unidad Azcapotzalco de esa institución, explicó que por tal situación no sorprende que el país ocupe los últimos lugares en lectura del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (Pisa, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pues dan a los niños cargas cognoscitivas a las que no están preparados para soportar ni por memoria ni juicio ni inteligencia, porque sus capacidades aún no han madurado.
En el Seminario de Lenguas Otomangues –realizado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México– consideró erróneo que en escuelas primarias se imponga como requisito de ingreso saber leer y escribir o que los padres de familia presionen para que los niños adquieran esas destrezas en prescolar.
Si se enseña esa habilidad cuando las capacidades cognoscitivas de los niños no se han concluido e integrado, estamos destruyendo la posibilidad de que lean, agregó.
Los procesos de adquisición se relacionan con bases neurológicas, por lo que es necesario el desarrollo de conexiones que permitan hacer la inferencia y secuenciación relacionados con vincular, primero, el equivalente de un sonido a una grafía, y segundo, el valor que tiene ésta junto a otra en términos de sonido.
Éstos tienen que ver con el desarrollo de la memoria, la inteligencia y el juicio, que se dan en la medida en que se logran la madurez social y sicológica. Por eso hablamos de factores fisiológicos, sociales y cognoscitivos.
Mora Ochoa recomendó el ingreso a los centros de desarrollo infantil (Cendis) desde el nivel maternal y que los padres no fuercen a los pequeños a leer y escribir, debido a que esos conocimientos tienen sus momentos de maduración y deben respetarse. En Suiza, por ejemplo, comienzan a los ocho años.
El especialista realizó un estudio con pequeños de cuatro a cinco años en los Cendis de las unidades Azcapotzalco, Iztapalapa y Xochimilco de la UAM, el cual reveló que estos recintos son ejemplo y modelo de eficiente adquisición del lenguaje para el aprendizaje de lectura y escritura.
El éxito está fundamentado en que son proporcionadas las plataformas para la lectoescritura con elementos visomotores, sicomotores y semánticos que posibilitan la obtención de una sólida base para su ingreso a la educación primaria.
Fuente del Artículo:
¿Aprender a leer antes de los 6 años crea problemas de comprensión y escritura?