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1º y 2º de la ESO, los cursos convulsos

Saray Marqués

Suspensos, faltas de disciplina, conductas de riesgo… empiezan a engrosar la biografía de los alumnos con el cambio a secundaria, ¿Se puede revertir esta situación? ¿Ha tenido en cuenta el diseño del sistema las características de esta etapa?

Esa sensación. De un lado de la verja, tú, con tu bocadillo de Nocilla. Del otro, los mayores, echando mano de su paquete de tabaco, apoyados en su moto, flirteando. Tú, con 12 años. Ellos, con 18. Y un mismo espacio que compartir durante todo un curso: el instituto.

El alumnado de 1º de ESO es especialmente vulnerable dentro del sistema educativo desde que, por la Logse de 1990, un niño o una niña, a los 12 años, dejó de estar en la Educación General Básica y pasó a estar en la Educación Secundaria Obligatoria, lo que en la pública equivale a un cambio de centro. Frente a sistemas como el francés, por ejemplo, donde al liceo se llega con 15 años, aquí el desembarco se produce en plena preadolescencia.

No, no es que la culpa de todo sea de la Logse. También está el acortamiento de la infancia y el adelanto de la adolescencia en los últimos años. Ambas han hecho de la edad entre 12 y 14 años, de 1º y 2º de la ESO, una etapa crítica. Quienes trabajan con estos niños y niñas, con estos chicos y chicas, lo saben.

Partes y repeticiones

“El 90% de los expedientes disciplinarios corresponde a estos cursos (llevamos más de 40). Observamos que cada día los problemas de convivencia comienzan antes; si hace unos años 3º de ESO era un nivel complejo, ahora tenemos la mayor parte de los conflictos en 1º: de habilidades sociales, mal uso de las tecnologías y las redes, consumo de alcohol o drogas…”, relata Toni Solano, director del IES Bovalar de Castelló. También su colega Miguel Recio señala que, en la estadística de sanciones de su centro, 1º y 2º de ESO se llevan más de dos tercios del total (incluyendo a ESO, Bachillerato, FP Básica y Nocturno). Al igual que Juan Carlos Hervás, que reconoce que en su centro, el IES Profesor Julio Pérez de Rivas Vaciamadrid, es en estos cursos donde más partes se dan, si bien son leves.

Los problemas de conducta repercuten en los resultados académicos. La tasa de idoneidad va cayendo a partir de los 12 años, cuando el 85,3% está en el curso que le correspondería (datos de 2014-2015). A los 15, son solo el 63,9%. De los 8 a los 10 la tasa baja 4 puntos porcentuales, igual que de los 10 a los 12, pero de los 12 a los 14, disminuye el triple. De toda la escolaridad, 1º de ESO es el curso que acumula un mayor porcentaje de repetición, del 12,3% (un 15,1% en la pública y un 6,5% en la privada).

El profesorado de secundaria

¿Está el sistema dando a estos alumnos la respuesta que necesitan? Para Solano, no: “Los docentes no tenemos formación específica, ya que la mayoría somos licenciados con escasa o nula formación pedagógica. Solo la formación permanente permite paliar esta carencia, pero es muy difícil aprovechar la formación en temas de convivencia si después no hay una dedicación horaria para ello. Por ejemplo, los coordinadores de igualdad y convivencia -figura de nueva creación en la Comunidad Valenciana- tienen una reducción horaria de dos horas semanales. Es absurdo pensar que un orientador y un profesor de secundaria, con dos horas a la semana, puedan resolver los conflictos de más de 600 adolescentes. Sin prevención, solo nos queda castigar y expulsar”.

Para Recio, la Logse no “patinó” al adelantar el aterrizaje en el instituto, pero sí que sería necesario mejorar la formación específica en pedagogía del profesorado de secundaria, “aunque no creo que el perfil de los profesores de secundaria sea peor para los alumnos de 12 y 13 años que para los de 14 y 15”, expone. No considera, como algunos, que los maestros estén más formados para afrontar la educación de este sector concreto. Estos, los que impartían el último ciclo de EGB, llegaron a los institutos como un cuerpo que extinguir, y hoy, como mucho, quedan en los centros uno o dos (muchas veces trabajan con los alumnos con necesidades educativas especiales), y la mayoría se han jubilado. Para Hervás, su papel fue clave cuando la Logse entró en vigor: “A mí, que venía de BUP, me enseñaron mucho del trato y la gestión con este perfil, cómo hay que estar más encima, cómo las consignas del aula han de estar más claras… En 1º de BUP [14-15 años, el actual 3º de ESO] ya contabas con más madurez”.

Carmen Guaita es maestra. Para ella, se debería retomar la presencia de los maestros en los primeros cursos de la ESO, pero va más allá. Está en el último trimestre con niños y niñas de 6º de primaria que, después de haber visitado el instituto al que acudirán el curso que viene le sueltan: “Quién fuera Peter Pan…”. “Se han quedado pasmados con el patio, lo han percibido como un ambiente hostil… Para mí, el lugar natural para 1º y 2º de ESO son los centros de primaria”.

A su juicio, precisamente este cambio en el diseño, que afectó a la pública pero no a la concertada y la privada, donde se puede seguir la escolaridad sin interrupciones hacia el bachillerato, generó cierta desbandada de la escuela pública de las familias: “Entre los 12 y los 18 años hay un universo igual o mayor que entre los 6 y los 12… Yo, entre los 12 y los 14 les permitiría conservar sus referencias, su profesorado, su entorno, su escalera, su patio… Con temarios separados, mudándose al ala de secundaria, pero en el mismo centro”.

Para ella, detrás de muchos de los partes y expulsiones que proliferan a partir de los 12 años está una aproximación a la disciplina más apropiada para alumnos más mayores: “En primaria, por ejemplo, ante una mala contestación, se exploran antes otras fórmulas, hacer reflexionar al alumno, quedarse con él en el recreo, hacer que exponga algo a sus alumnos, que pase tres días en Infantil o colabore con la maestra… algo así como trabajos en beneficio de la comunidad”. “No puede ser que veamos que un alumno altamente conflictivo, con el que en 6º se tienen pautas especiales, refuerzo positivo, técnicas para reconducir dificultades de conducta… llega a 1º de ESO y en octubre se le expulsa, 15 días dando vueltas por la calle, con lo que prácticamente va a ser irrecuperable”.

Otras vías

Si Guaita propone algo así como lo que desde hace unos años ha proliferado en el País Vasco, Cataluña, Castilla y León o Madrid, los centros integrados o institutos escuela (con primaria y secundaria, también en la pública), además de la recuperación de profesionales “que estaban y se fueron con los recortes” (departamentos de orientación superpotenciados, compensatoria, aulas de enlace, mediadores sociales…), para Chema Salguero, orientador en Secundaria, además de dotar a los departamentos de orientación de recursos suficientes, y de contar con perfiles como profesorado de apoyo, PT o profesorado técnico de servicios a la comunidad, existe otra vía: “Teniendo presente la autonomía de los centros, que lo contempla, organizar las enseñanzas en ámbitos de conocimiento. Esta organización supone, además de todas las ventajas pedagógicas de visión global y trabajo integrado, un menor número de docentes para cada grupo, y que no pasen de una tutoría y dos especialistas en 6º de primaria a 10 docentes en secundaria”.

Si para algunos, como el presidente de ANPE, Nicolás Fernández, la inserción del ciclo 12-14 no está bien resuelta, y el pacto en que se trabaja puede ser una oportunidad “para revisar la estructura del sistema educativo, ver si mantenemos la misma de hace 25 años o nos atrevemos a cambiar y, aunque genere una guerra entre cuerpos, debería abordarse en el futuro acceso a la docencia”, para otros, cabe la adaptación dentro de lo que hay.

En el IES Julio Pérez, expone su director, están haciendo las cosas de un modo distinto. Esto supone, por ejemplo, un contacto muy estricto con los colegios de procedencia, lo que les sirve, por ejemplo, para elaborar los grupos, saber qué chicos es mejor que no vayan juntos… Además, en 1º de ESO el curso empieza cuatro días antes, en una inmersión en que se les enseña el centro (en el que ya habrán pasado una jornada en junio), se les habla de las técnicas de estudio en secundaria, de la vida en un instituto… de cómo existe un observatorio de convivencia, que ejercerá de “hermanos mayores”… “Todo lo tenemos adaptado por niveles. Si trabajamos la educación emocional, entendemos que el margen 12-18 es muy amplio, así que contamos con un nivel para 1º, 2º y a veces 3º, y otro a partir de ahí”, explica Hervás. Además, cuidan especialmente a los tutores de esos dos primeros cursos: “Se les mima, se entiende que han de compensar el papel del maestro de primaria, y se busca a aquellos con la vertiente afectiva más desarrollada, los mejores tutores para esos cursos. Ya no es aquello de llegar a un centro a horario hecho y que lo que nadie quiere, ser tutor de 1º y 2º, les toque a los últimos. Al principio, los profesores de BUP intentaban evitar 1º y 2º de ESO, pero eso también está cambiando: se han dado cuenta de que es en esos cursos donde se instala la base tanto a nivel académico como de disciplina y convivencia”.

El instituto ideal

Desde el terreno de la Psicología Evolutiva, Alfredo Oliva, de la Universidad de Sevilla, aunque reconoce los esfuerzos de muchos centros, el funcionamiento de los institutos no es lo más motivador para un adolescente. Y no solo por los madrugones, de los que se quejan los chicos y chicas en los estudios que han llevado a cabo (al contrario de lo que sucede en Holanda, por ejemplo, donde los niños de primaria entran antes y los de secundaria más tarde, aquí se impone el madrugón y el horario intensivo, de 8.30 a 15.00): “Entre los activos que más favorecen el desarrollo de los alumnos están una buena vinculación con el centro, que se sientan orgullosos de ser parte de él, y que le empodere, que permita a los alumno participar, tener voz y voto en las decisiones que se toman… Muchos llegan de centros con una metodología más activa, más participativa, a un entorno más cerrado, de no levantarse del asiento, de pasar la mayor parte del tiempo tomando notas, reproduciendo más que creando”.

Esto se produce, además, en una edad en que aparece una nueva forma de pensar, el pensamiento hipotético, que es más creativo, permite barajar alternativas, ser más crítico e idealista, “Sin embargo, la educación lleva la trayectoria opuesta, como señala la autora Jacquelynne Eccles: precisamente a estas edades debería haber mayor flexibilidad curricular, actividades más estimulantes”.

Cuando un adolescente planta cara, pregunta los porqués de las cosas, para Oliva hay dos vías, la autoritaria, que suele fracasar a medio o largo plazo, y la democrática, “dando a los chavales más posibilidad de hablar, de influir… de adoptar por consenso decisiones que afecten a la totalidad, aunque con cierta flexibilidad, porque quizá en bachillerato se pueda hacer algo que en ESO no”.

Fuente del articulo: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/05/22/1o-y-2o-de-la-eso-los-cursos-convulsos/

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El vigor de la razón dialógica

Adela Cortina

Karl-Otto Apel recordaba que los seres humanos se hacen desde el diálogo, no desde el monólogo impositivo. No vale con sentir, hay que argumentar

El 15 de mayo murió en su casa de Niedernhausen, a los 95 años, Karl-Otto Apel, uno de los mejores filósofos de los siglos XX y XXI. Nacido el 15 de marzo de 1922 en Düsseldorf, su biografía intelectual viene jalonada por estudios de historia, germanística y filosofía, con Erich Rothacker, en la Universidad de Bonn, y más tarde por la elaboración de una propuesta filosófica, que tiene por hilo conductor la atención al lenguaje como el lugar desde el que los seres humanos hacen ciencia y ética, desde el que son posibles la comprensión y la acción.

Su trabajo de habilitación (1961) versa sobre la idea del lenguaje en la tradición del humanismo de Dante a Vico, y en los años de profesor en Kiel, Saarbrücken y Fráncfort, donde permaneció desde 1972 hasta convertirse en profesor emérito en 1990, se adentró en los caminos de la hermenéutica de Dilthey, Heidegger y Gadamer, en el pragmatismo de Peirce, en la filosofía del lenguaje de Humboldt, Wittgenstein, Searle o Austin.

En diálogo con ellos, y muy especialmente con Kant, elaboró la propuesta que apareció en La transformación de la filosofía (1973), a la que siguieron Diskurs und Verantwortung (1988), en que aplica la ética del discurso a distintos ámbitos; un volumen de Auseinandersetzungen (1998), de cuya parte final —las discusiones con Habermas— hay versión española de Norberto Smilg en Comares; Paradigmen der Ersten Philosophie (2011) y, recientemente, Transzendentale Reflexion und Geschichte (2017).

Apel recordaba que los seres humanos se hacen desde el diálogo, no desde el monólogo impositivo. No vale con sentir, hay que argumentar

Estos son algunos datos sobre el legado de un pensador que unía su vigorosa aportación filosófica a una cordial personalidad. Casado con Judith, una mujer extraordinaria, tenía tres hijas, a las que adoraba; disfrutaba compartiendo el tiempo con sus amigos, se enfurecía cuando perdía la selección alemana y le gustaba el vino tinto, pero sobre todo podía pasar horas enteras discutiendo apasionadamente de filosofía, porque creía en su importancia para la vida de las personas y de los pueblos. Como su colega y gran amigo Jürgen Habermas, experimentaba la necesidad de evitar recaer en situaciones como la del nacionalsocialismo, que surgió, entre otras cosas, del rechazo al pensamiento, a la argumentación y la crítica. Se decía en aquel tiempo —contaba Apel— que Hitler había sabido conectar con el “sano sentir” del pueblo, y por eso se desaconsejaba argumentar y dar razón. Bastaba con obedecer al Führer, al caudillo, que encarnaba la voz del pueblo.

La consecuencia —el Holocausto— no pudo ser más deplorable, por eso la filosofía tenía que recuperar su fuerza crítica, su responsabilidad de dar razón en el ámbito teórico y en el práctico, su capacidad de fundamentar frente al totalitarismo y al dogmatismo de lo irracional. Tenía que tomar la iniciativa para impedir ese expectante dejar ser a cualquier caudillo que conecte con la dimensión irracional del pueblo. Para impedir que Auschwitz se repita.

De ahí que Apel se haya esforzado por recordar, junto a Habermas, que los seres humanos se hacen desde el diálogo y no desde el monólogo impositivo; que es preciso argumentar, y no solo sentir, para descubrir cooperativamente qué es lo más verdadero y lo más justo.

En esta línea irían su antropología del conocimiento, su hermenéutica y pragmática trascendentales, la semiótica como filosofía primera, la teoría de los tipos de racionalidad, la teoría consensual de la verdad y la ética del discurso, en su doble nivel de fundamentación y aplicación a distintos problemas contemporáneos.

Para algunos de los que en los setenta del siglo pasado empezamos a oficiar de filósofos, estas propuestas fueron un soplo de aire fresco. Presentaban una alternativa vigorosa al positivismo, empeñado en negar la racionalidad del mundo moral y político, por no ser un mundo de hechos comprobables; pero también al individualismo neoliberal, basado en el solipsismo metódico, incapaz de descubrir el vínculo de intersubjetividad que une a los seres humanos; al relativismo escéptico en el mundo moral, que ningún ser humano es capaz de vivir en serio; a la tecnocracia y el mercantilismo de la razón instrumental. Daban cuenta de la pretensión de universalidad que anida en el corazón de quien ante situaciones indignantes las tacha de injustas y está dispuesto a dar razón de su crítica. Porque presupone pragmáticamente, lo quiera o no, que en una situación ideal de argumentación sería posible encontrar la respuesta más adecuada.

La propuesta de Apel ha sido y es decisiva en el hacer de estudiosos de todo el mundo, especialmente de Iberoamérica y Europa. Baste recordar a jóvenes filósofos como Kettner, Hösle o Forst; el diálogo cordial con Javier Muguerza, los trabajos de tantos filósofos españoles; entre ellos, del grupo de Valencia y Castellón, al que pertenezco. Como también la dedicatoria de Habermas al comienzo de Conciencia moral y acción comunicativa: “De entre los filósofos vivos, ninguno ha influido más en mi pensamiento que Karl-Otto Apel”. Contar con la persona, la filosofía y la amistad cordial de Apel ha sido un gran regalo por el que no cabe sino dar las gracias.

Fuente del articulo: http://cultura.elpais.com/cultura/2017/05/23/babelia/1495553808_193154.html

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Reformas educativa y fiscal, las dos caras de una moneda

Por Lev M. Velázquez Barriga

Desde que se creó el servicio profesional docente como la guillotina para cercenar al magisterio, se diseñó casi a la par, en 2014, la Ley de Coordinación Fiscal para secundar cualquier intento inconcluso de eliminarlo a través de la evaluación. Si bien la faceta evaluativa de la reforma educacional no se ha agotado, sí pasa por una etapa crítica. Por tal razón han activado de manera paralela mecanismos complementarios de despido, dispositivos administrativos que van reduciendo las plantillas escolares y que precarizan su salario. Tales medidas han ido avanzando de manera lenta, esparciéndose como un cáncer por el sistema educativo, pero hoy están provocando verdaderas situaciones de caos, a tal grado que suman descontentos en distintas partes del país.

La amenaza continua de una evaluación que atenta contra la estabilidad laboral de los profesores de mayor antigüedad ha sido suficiente para expulsarlos, por medio de la jubilación obligada; hablamos de por lo menos veinte por ciento del universo total de mentores mexicanos que desde 2013 han visto en el retiro la vía más segura para no perderlo todo. La situación es aún más preocupante después de la reforma fiscal, porque a partir de ella la aritmética tecnocrática para renovar, contratar y cubrir el salario a los maestros cambia radicalmente.

Para hacerlo gráfico, pongo de ejemplo a Michoacán: sólo en 2016 se tramitaron 3 mil 300 jubilaciones de claves docentes; por consecuencia, debieron darse de alta un número igual para llenar los vacíos, más otras tantas si consideramos el crecimiento natural de la población escolar; sin embargo, el gobierno sólo cuenta con 200 profesores idóneos disponibles con contratos de cuatro meses que terminarían en julio del presente año, resultado de las evaluaciones para el ingreso al servicio docente.

La situación dejaría en el abandono a más de 3 mil grupos, de no ser porque los profesores han decidido por propia voluntad no irse de las escuelas. En la otra cara de la moneda, las secretarías de Educación federal y de Michoacán se niegan a contratar a mil 200 egresados de las normales públicas de la generación 2016, cifra incluso menor a las necesidades reales. Esto no es nuevo, se han negado desde que entraron en vigor las reformas educativa y fiscal, tal pareciera que la finalidad es reducir al máximo la nómina educativa, pero a su vez cumplir el propósito de Aurelio Nuño de eliminar las escuelas rurales.

El problema crece exponencialmente con el control centralizado en la planificación de grupos escolares, porque los nuevos reglamentos administrativos tienen como requisito un mínimo de alumnos por encima del promedio de la OCDE; esto ha traído como consecuencia que en las escuelas de baja matrícula donde sus profesores piden cambio para salir ya no les sean reintegrados sus recursos humanos, pero también se advierte la tendencia a la fusión de grupos, incluso a la desaparición de los dobles turnos y por tanto de las dobles plazas.

La reforma fiscal y el régimen de negociación salarial única a escala nacional ha precarizado sistemáticamente el salario, la tendencia de los últimos años apunta al encasillamiento, como sucede en Chile, donde el aumento depende de los resultados de la evaluación, por lo que podrían pasar varios ciclos cuatrienales sin ninguna mejora. Sumemos a estos agravios que con el recorte del calendario escolar a 185 días (promedio de la OCDE) se pretende aumentar la jornada diaria, por si no fuera suficiente que los maestros mexicanos se encuentran entre los que más horas trabajan al año y los que menos ganan.

Los más afectados con la precarización son los docentes cuyas claves presupuestales fueron creadas con techos financieros estatales después de la descentralización escolar de los años noventa, pero que ahora penden de un hilo con el proceso de reconcentración de la nómina magisterial. A lo anterior le sumamos que entidades altamente endeudadas –tal es el caso de Michoacán–, han encontrado la justificación para sus desvíos financieros, de ese modo vemos un Silvano Aureoles que cobra oficialmente como gobernador, pero gasta y actúa como todo un candidato presidencial. Reforma fiscal y corrupción son la combinación perfecta que ha privado a los profesores estatales, por más de dos años, de las prestaciones que por ley les corresponden, una de ellas fue precisamente la del Día del Maestro. Los abusos contra el salario docente han llegado hasta niveles inconcebibles, en los que los descuentos vía nómina para pagos por concepto de créditos personales no llegan al destino de los acreedores, sino que se quedan como un vil robo en las arcas del gobierno.

Estas problemáticas derivan de una misma reforma con dos vertientes: una educativa y otra fiscal, ambas hacen de Michoacán y otros estados que hoy sostienen movilizaciones sociales decididas, un caldo de cultivo que comienza a agitar rebeliones magisteriales de dimensiones nacionales, acumulan la necesidad de transitar de los descontentos focalizados a las jornadas de lucha concentradas en la capital de la República o por lo menos coordinadas en las distintas regiones del país, de otro modo se pierde de vista que se enfrenta una política de Estado a escala federal.

Fuente artículo: http://www.jornada.unam.mx/2017/05/27/politica/014a1pol

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Del pensar la política a lo político-formativo del pensar en los jóvenes

Por: Jorge Díaz Piña

Es reconocido que existen dispositivos “culturales” y mediáticos que definen para el consumo lo pensado y lo que se ha de pensar.  Lo que se sale de lo limitado por los dispositivos trata de ser excluido o marginado por estos circuitos de consumo “cultural” o informacional.  Casi que  el lema publicitario de quienes dirigen o controlan estos circuitos de consumo cultural reza: “no piense, deje que  pensemos por usted”.  De esta manera obturan el surgimiento o acontecimiento de lo impensado.  Sobremanera se obstaculiza que los individuos piensen o reflexionen sobre su propio pensamiento, esto es, sus ideas, creencias, valoraciones, etcétera.  Que pongan  en duda o sometan a juicio crítico lo que se ha instalado en ellos como pensamiento válido o legitimado, lo que se tiene como “la verdad”.  Ello es más valedero para  la sustentación de las ideologías dominantes o hegemónicas que defienden o reproducen el orden político-económico dominante, como es el caso de la ideología neoliberal antipopulista a propósito de las nociones de libertad y de Estado.

Esas dos nociones, particularmente, se han puesto de moda como un estribillo fácil en la justificación política de las acciones violentas (quemas, saqueos, agresiones, enfrentamientos armados, linchamientos de oficialistas, etcétera) de los jóvenes opositores de la derecha venezolana en sus manifestaciones  recientes.  Hay que puntualizar que la idea de libertad que expresan la asocian a la de libertad personal, individual o privada, no a la idea plural de libertades o derechos de los demás; asimismo, la idea de Estado la asocian a dictadura del gobierno porque les limita realizar plenamente su libertad individual, y no a la de Estado como requerimiento de instituciones que deben garantizar y regular la interacción de la libertad y derechos de todos con base en su reconocimiento.  Cuando la reivindicación privada de la libertad se exacerba arbitrariamente y antagoniza con las instituciones estatales, es decir, con el poder del Estado, que igualmente se exacerba en respuesta, se violentan las contradicciones y aparece lo que G.W.F. Hegel denominó en su Introducción a la filosofía del derecho,  la “furia destructora”, o, en otros términos más acordes al caso, se hacen presentes las tendencias fascistizantes en ambos bandos.

Para Paul Ricoeur, en su texto Política, sociedad  e historicidad, la libertad individual o privada es un estadio o condición salvaje, a la que denomina  “libertad vacía” ya que, siguiendo a Hegel, es indeterminada debido a su recurrencia circular solipsista del yo consigo mismo o “egocéntrica”.  Una libertad que se encierra en sí misma. Libertad vacía que por su propia dinámica compulsiva tiende a absolutizarse como odiante pasión  ciega, y que se expresa políticamente como rechazo contra toda institución que la quiera limitar, y contra todo individuo que quiera hacerle  aceptar  un orden convivencial igualitario junto a los otros, tendiendo, en consecuencia, a estallar como furia destructiva.

Siendo la libertad interior o subjetiva del individuo el poder  de decidir u optar por cuenta propia, se vuelve salvaje cuando se antepone narcisistamente la satisfacción del deseo y la pasión en su inmediatez a la consideración de la libertad o derechos de los otros, al nosotros conflictivo de la vida política en sociedad. En esta situación se opone la inmediatez a la reflexión  moral o ética de la política. Así, la libertad narcisista se vuelve indiferente ante las diferencias que encarna el prójimo. De este modo la indiferencia descarta de plano, lo esencial de la diferencia  y diversidad de los otros: la libertad de pensamiento y acción.  Asumiendo a los demás que piensan y actúan distinto, como enemigos a enfrentar por medio de la violencia destructora, y no buscando darle un trato no-violento a la hostilidad entre ambos por vías de su regularización acordada entre las partes enfrentadas.  Regularización de las hostilidades con base en el reconocimiento trascendente de que ambos polos confrontados, son partes de un trasfondo societal vinculante, sin que ello implique la cesación de las hostilidades.

De tal manera, que la libertad es salvaje, o  insensata,  porque su inmediatez se convierte en un retorno sobre sí mismo sin pasar por las normativas o leyes institucionales  que median la intersubjetividad o interacción ética o moral con los demás haciendo viable de este modo,  la libertad sensata.  De aquí que la libertad es correlativa con el derecho.  Por tanto, el “contrato social” o la Constitución, como forma y contenido de las libertades, derechos y responsabilidades, ha de ser perdurable y contextualizada según las contingencias histórico-sociales al mismo tiempo. Luchando por preservar siempre su condición de forma mediadora decisional libertaria y democrática de las comunidades o del pueblo, por más que los intereses de la clase o del grupo dominante, y la suma de las libertades   individualistas, que no pueden traducirse en una voluntad general porque esta las trasciende y anula, tiendan a imponerse en ella; así como contralora del ejercicio del poder arbitrario del Estado por medio de formas de contrapoder ciudadano o popular.

El capitalismo neoliberal  antipopulista auspicia la libertad individualista o salvaje con el propósito de socavar ideológicamente al poder de Estado sobre la actividad mercantil privada,  así sea un Estado-gobierno burgués-reformista, ya que  éste le establece necesariamente  en la lucha fraccional interburguesa,  regulaciones para su actuación respecto a la competitividad salvaje  a través del mercado libre de normatividades, aunque estas cobijen paradójicamente un cierto tipo de híbrido neoliberal-neopopulista, como es el caso.  Por esta razón, es que incita y refuerza manipuladoramente la libertad subjetiva o privada en los jóvenes para que se conviertan en “empresarios o explotadores capitalistas de sí mismos y de los demás” en contra de las “dictatoriales” regulaciones institucionales del Estado-gobierno  que  les impide  realizar su libertad.  Ficcionando la voluntad o pasión individualista destructora como palanca competitiva y realizadora de su éxito personal.

 Lo expresado hasta aquí, creemos, ayuda a comprender algunas de las razones que explican  la furia pasional destructora que manifiestan los jóvenes de la derecha opositora en la Venezuela actual, y esperamos que interpretándola, ayudemos a neutralizarla a favor de esos jóvenes opositores que son utilizados perversamente contra sí mismos principalmente al impedirles alcanzar la libertad sensata.  Neutralización y reversión posibles, si se promueve en ellos la formación de la autonomía moral e intelectual (pensar y actuar teniendo en cuenta el punto de vista diferente de los demás), contradiciendo reflexivamente el discurso moral heterónomo, o inmoral,  del capitalismo neoliberal que predica no tener en cuenta a los otros a la hora de hacer prevalecer la libertad privada o vacía.

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Justicia argentina vuelve a rechazar pedido de docentes

Por: Agencia Informativa Prensa Latina. Maylin Vidal 
En medio del fuerte reclamo que ha llevado varias veces a las calles a los docentes por un salario digno, la justicia argentina revocó la cautelar que ordenaba al Gobierno convocar a las negociaciones salariales, conocidas aquí como paritaria nacional.

Una decisión que podrían alargar y profundizar aún más un conflicto latente, un reclamo que ha llevado a los sindicatos docentes a protagonizar jornadas de paros, protestas, movilizaciones y otras medidas para visibilizar la situación que atraviesan.

La Cámara Nacional del Trabajo revocó la víspera la medida cautelar que ordenaba al Gobierno convocar a la paritaria como está establecido mediante la Ley de Financiamiento Educativo y que los maestros piden para tratar de elevar un sueldo que no los deje por debajo de la pobreza en medio de los índices inflacionarios, que en 2016 se elevó al 40 por ciento y las constantes subidas de precios.

No sólo consideró que no era urgente el pedido de los educadores, sino que aprobó el pedido de recusación presentado por el Gobierno contra la jueza Dora Temis cuando en abril pasado pidió a los ministerios de Trabajo y de Educación convocar a la negociación.

La Unión de Docentes Argentinos (UDA) había cursado la demanda en la que pedían la apertura de esa negociación colectiva.

‘La revocatoria sólo dio marcha atrás con la medida cautelar, es decir que la Justicia ahora debe decidir el reclamo de fondo formulado por la UDA para que el Gobierno convoque a la paritaria. Sin embargo, el panorama no es alentador, ya que la causa estará a cargo de la jueza Alicia Pucciarelli, la misma que días atrás concedió en favor del Ejecutivo la apelación de la cautelar con carácter suspensivo’, destaca hoy el diario Página 12.

Como era de esperar muchas voces de los sindicatos expresaron su malestar por esta decisión. En opinión del secretario general de la UDA, Sergio Romero, con este fallo están ayudando que el gobierno se desentienda de la educación’.

Romero anunció que seguirán adelante con el reclamo. Vamos a seguir apelando y realizar las actividades sindicales que correspondan para que el Gobierno cumpla con la ley, dijo.

En una reciente entrevista con Prensa Latina, la secretaria general de la Ctera (Confederación de Trabajadores de la Educación), Sonia Alesso, declaró que luchan hoy por un presupuesto educativo, por financiamiento, por la ley nacional de Educación que construyeron los maestros y las que se concretaron entre 2005 y 2007.

Claramente, opinó, el Ejecutivo quiere dar vuelta atrás en cada una de estas conquistas y la primera tiene que ver con las reuniones paritarias (negociaciones), en las que se discute no solo el salario sino también la calidad educativa.

Argentina es una República Federal y la ley nacional de Educación dicen que el Estado y las provincias son co-garantes de la educación en el país, subrayó.

En medio de este panorama ayer la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) encabezó una nueva movilización desde el Cabildo, a un costado de la Plaza de Mayo, hasta la sede del ministerio de ese ramo en la ciudad en la cual los maestros porteños reclamaron la urgente necesidad de la continuidad de la mesa salarial y exhortaron a las autoridades ocuparse ‘de las verdaderas causas de la crisis por la falta de maestros’.

Por otro lado los docentes nucleados en los gremios de la provincia de Buenos Aires, que han protagonizado una dura pelea, se reunieron para coordinar nuevas formas de lucha y coincidieron en que si no hay convocatoria y una propuesta salarial digna, el plan de lucha continuará y se profundizarán las medidas.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=88043&SEO=justicia-argentina-vuelve-a-rechazar-pedido-de-docentes
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Desnutrición cultural

Por: Fernando Buen Abad

Algunas de las restricciones que el capitalismo impone a los seres humanos incluyen el acceso al conocimiento territorial y conceptual del mundo todo con sus realidades. Incluyen una especie de inanición de saberes y de experiencias necesarias para el crecimiento normal de la conciencia social y de la conciencia de especie. Incluyen el desabastecimiento de nutrientes intelectuales que son soporte de las habilidades mentales básicas como la capacidad de abstracción, la capacidad de organización, la capacidad de movilización y las habilidades del pensamiento crítico. Y como toda des-nutrición produce estragos. Acéptese ésta metáfora imperfecta provisionalmente. He aquí un problema Ético crucial para nuestro tiempo.

Reponerse de semejante despojo implica (además de conciencia de él) tiempos y estrategias de atención especial y prioritaria que, hasta hoy, no han podido resolver, por supuesto, los “modelos educativos” funcionales al capitalismo. Sigue intocado el flagelo que aqueja a millones de personas sin saber leer y escribir y sólo unos cuantos países gozan del “privilegio” de ser “territorios libres de analfabetismo.” (Cuba, Venezuela, Bolivia…) Es pasmosa la ignorancia generalizada en materia de geografía económica, política y social. Historia y crítica de la Cultura, de las Artes y de las expresiones populares. A población abierta se desconoce África y sus diversidades; Latinoamérica con sus raíces más frondosas y sus calamidades imperiales. Se trata de una “ignorancia de clase” que sirve para hundir en la confusión todo aquello que no pertenezca a los triunfos materiales y espirituales de la burguesía. Semejante “desnutrición cultural” no se resuelve con reformitas ni reformistas neoliberales. Ni con represión a los profesores críticos.

Para colmo, como en toda “desnutrición”, también ocurre el sobre-consumo de alimentos ideológicos “chatarra” que mientras engordan con banalidades consumistas a los usuarios, le destruyen el sistema nutricional basal. Acéptese ésta metáfora imperfecta provisionalmente. Así tenemos obesidades ideológicas mórbidas, producto de un mercado de valores mercantiles cuyo efecto reduccionista es engrosar sin control al capitalismo y sus “mass media”. Así, pues la desnutrición cultural proviene de la escasez tanto como de la saturación. En el centro del problema está el vació prefabricado por la burguesía, para tener seres humanos embriagados con felicidad de consumo, ignorantes pero agradecidos de no tener que saber tanta cosa sobre un mundo que se les vende como ajeno, peligroso y aburrido. Nos ganó “patolandia”.

Algunas estratagemas para maquillar el escándalo de la “desnutrición cultural” se fabrican rentablemente en el seno de la “industria del turismo”. Como dicen que “los viajes ilustran”, dan por verdad que viajar es una forma de combatir la ignorancia abrumadora que pesa sobre el mundo y que al mundo le pesa. Pero nada asegura que los viajantes sean, realmente, conscientes de los territorios que pisan. La “industria del turismo” ha creado modelos de estandarización que comprimen la experiencia a una sola decoración para comer tanto como para dormir. No importa si estamos en el desierto del Sahara o, en Alaska o cruzando el Río de la Plata en un transporte más parecido a un “supermercado” que a un barco. La “cultura” del “viajante” suele reducirse a unas cuantas fotos, unos mensajes en “redes sociales” y a las habilidades espurias para ganarse puntos o “millas” extra del “viajero frecuente”. Con las debidas honrosas excepciones.

El cuadro de la “desnutrición cultural” se completa entre malabares de computadora para conseguir hospedajes “buenos, bonitos y baratos”. Renta de autos, reservaciones de restaurantes y uno que otro lujo al alcance del salario de las masas turísticas. En la perspectiva general la experiencia residual de un viajante común, suele no contener información alguna sobre cómo se vive lo que se vive en cada lugar ni qué nos une a las mejores luchas que se desarrollan en cada sitio del planeta. Viajar debería ser otra cosa. “Gana la ignorancia”.

¿Qué puede esperarse en las escuelas donde se enseña, hipotéticamente, algo que sirva para conocer y entender al mundo, sin moverse de las aulas? Sin moverse del televisor, sin abrir un libro. (En el caso de que existan -a la mano- libros capaces de combatir la “desnutrición cultural”) National Geographic, por ejemplo, emprendió -como muchos lo han hecho- el trabajo de “mostrar al mundo” pero bajo sus reglas de mostración y con el paquete ideológico que a ellos conviene inyectado en cada lugar, en cada hecho, en cada situación por ellos elegida. Así, vemos un mundo expuesto de tal forma que ni los “locales” se reconocen ante los eventos cotidianos más próximos o más cotidianos. Muestran al mundo como antropólogos ingleses (ajenos, distantes y pasajeros) de esos que a ellos les encanta convertir en locutores de sus series televisivas. Hay lugares que tienen la colección completa de sus videos y ni una sola comprensión del planeta. La Ideología de la clase dominante.

Toda persona tiene derecho a conocer su realidad como especie y como grupo social sometido a las tensiones de la lucha de clases. Tiene derecho a comprender su lugar en el modo de producción dominante y su lugar en las relaciones de producción. Tiene derecho a conocer la Historia de las condiciones que se le han impuesto y las posibilidades reales para salir de ellas. Conocer las luchas de sus pueblos y las luchas de otros pueblos que han luchado y luchan por salir de un mundo secuestrado por el capitalismo. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la salud, a la vivienda y a la educación y eso implica el derecho a conocer el mundo, libre y críticamente, en contacto con otras persona que, a su vez, también tienen derecho a conocernos y reconocernos como iguales, fraterna y solidariamente. No contar con eso es una pérdida histórica difícil de reparar. No contar con eso es un daño terrible a la especie humana y a su futuro. Impedirlo es un delito de lesa humanidad también agravado por cometerse con alevosía, ventaja y premeditación. Desnutrición cultural programada. ¿Qué hacemos?

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Mitos sobre los niños superdotados

Por: Olga Carmona

Es imprescindible desmontar las falsas creencias a fin de transmitir un acercamiento más real sobre cómo son estos menores

Es muy frecuente comprobar en nuestro día a día cómo hay una serie de creencias falsas en torno a los niños superdotados o con Alta Capacidad y me parece imprescindible desmontarlos a fin de transmitir un acercamiento más real sobre cómo son estos niños.

Uno de los más generalizados es que Alta Capacidad es igual a Alto Rendimiento: ante la casi siempre acertada sospecha de algunos padres sobre la posible sobredotación de su hijo o hija, los profesores suelen contestar que ellos no han notado nada especial, que no sobresale en casi nada y que sus notas son mediocres cuando no directamente malas. Lo cual deja a los padres aún más confusos puesto que pareciera que ello es un indicador directo de que sus hijos no tienen altas capacidades. Nada más lejos de la realidad. Solo un porcentaje de niños superdotados tienen un alto rendimiento académico. La mayoría en cambio no destaca en las calificaciones, bien por aburrimiento, desmotivación o porque el sistema escolar suele estar orientado al aprendizaje secuencial y repetitivo lo que requiere un predominio del hemisferio cerebral izquierdo mientras que los niños superdotados funcionan con una alta dominancia del derecho, por lo que necesitan una forma diferente de aprendizaje.

Otro tópico generalizado es que tener Altas Capacidades es una garantía de éxito especialmente académico y que por tanto estos niños no necesitan ayuda. Esta es una creencia que deja sin recursos de apoyo tanto a padres como a niños. Es habitual comprobar como se ve con muy buenos ojos que si hay una cantidad de recursos limitados se destinen a aquellos que tienen problemas para alcanzar el aprobado o tienen trastornos de aprendizaje y se queden fuera los que en teoría “van sobrados”. Nada más lejos de la realidad y de la ley. Nuestro sistema educativo garantiza la atención a la diversidad y la propia ley española los define como Alumnos con Necesidades Educativas Específicas y su atención está recogida y contemplada por dicha ley. Estos alumnos, de no ser apoyados en su necesidad, es muy probable que acaben fracasando, abandonando un sistema educativo que no les tiene en cuenta, que no les brinda la oportunidad de desplegar su potencial, que les castra como personas y les hace sentir inferiores y fracasados. Y no hay que esperar a la Educación Secundaria para que eso ocurra: en nuestra práctica clínica cotidiana vemos casos de niños pequeños que ya han desarrollado una sintomatológica depresiva, rechazo escolar y trastornos psicosomáticos tales como asma, problemas de piel, trastornos digestivos, del sueño y de la alimentación, todo ello producto de la ansiedad que les produce encajar en un molde que les queda pequeño.

También es común la creencia de que los niños con Altas Capacidades lo son porque fueron extremadamente estimulados y que de no haber sido así, serían niños normotípicos. Esto tampoco es cierto: la sobredotación tiene un componente de herencia genética indiscutible. Obviamente, un ambiente estimular favorecerá la expresión de la altas capacidades pero encontramos niños superdotados en los ambientes menos favorecidos socioeconómica y culturalmente. Si, podemos aumentar la inteligencia de nuestros hijos con la estimulación adecuada (sin sobreestimular), pero categóricamente No podemos crear niños superdotados.

Un niño con Alta Capacidad no es un niño muy inteligente. Es un niño cuya inteligencia difiere en la cantidad, pero también en la cualidad: es una forma diferente de ser inteligente, de procesar y percibir el mundo, es un cerebro estructural y funcionalmente diferente.

También nos hemos encontrado con padres y lo que es más preocupante, con profesionales de la pedagogía y la psicología que abogan por “no hacer nada”, porque “así se normaliza y se le quita importancia”. Este planteamiento es tan contraproducente que nos cuesta trabajo entenderlo salvo que sea producto del miedo a no saber qué hacer o la necesidad de no enfrentar dicha realidad. Las sobredotación no puede normalizarse porque su esencia es precisamente su anormalidad, en tanto quienes lo son representan a tan solo un 2% de la población y es urgente, imprescindible, entender a un hijo sea como quiera que éste sea: conocer su realidad nos acerca y nos permite apoyarle.

Otro tópico es que los “niños con altas capacidades lo son siempre y en todo momento”: rotundamente no. Los niños son sobre todo niños con independencia de su especificidad y necesitan ser y comportarse como tales y sobre todo ser tratados como tales: permitir el error, la intolerancia a la frustración, las rabietas, el aburrimiento, el entusiasmo, el enfado, el juego… todo lo que implica la vivencia de una infancia sin prisa y manejando nuestras expectativas.

Realidades poco conocidas

Y de la misma manera que hay un montón de creencias distorsionadas muy generalizadas acerca de los niños con Altas Capacidades, hay otras realidades de estos niños muy poco conocidas:

Los niños con Altas Capacidades son extremadamente sensibles y por ello muy vulnerables. La mayoría de ellos tienen hiperexcitabilidades sensoriales o motrices: reacción excesiva ante ruidos, olores, luz intensa, muy movidos, les incomodan las etiquetas de la ropa, las telas rígidas como los vaqueros, determinadas texturas en los alimentos… Tienen un exacerbado sentido la justicia así como una empatía hiper desarrollada, lo que les lleva a percibir la realidad de forma muy ansiosa, acumulando grandes dosis de ansiedad al cabo del día que deriva muchas veces en comportamientos rígidos y obsesivos en un desatinado afán de canalizar toda su ansiedad.

Atender las necesidades emocionales de los niños con altas capacidades es la base para que puedan desplegar su potencial cognitivo: hoy sabemos que en el éxito hay un 30% de factores cognitivos y un 70% de factores emocionales.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2017/05/22/mamas_papas/1495462365_656352.html

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