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Venezuela – Profesora Yanett Cazorla: Más del 60% de instituciones educativas en Venezuela están en deterioro

Profesora Yanett Cazorla: Más del 60% de instituciones educativas en Venezuela están en deterioro

Radio Fe Y Alegría

15-08-25.-El deterioro progresivo de las instituciones escolares públicas en Venezuela denota la necesidad de destinar presupuesto y acondicionamiento con urgencia, según la profesora Yanett Cazorla, miembro directivo de la Federación de Sindicatos y Colegio de Licenciados en Educación de Venezuela.

En entrevista para el programa En Este País de Radio Fe y Alegría Noticias, la entrevistada destacó que esto motivaría a los estudiantes a un mejor desempeño e incluso el de los docentes.

Cazorla mencionó que las vacaciones aun están iniciando y “los retoques que se están haciendo son poco significativos para el deterioro de las instituciones”.

Resaltó que gran parte de las instituciones presentan problemas importantes en sus plantas físicas y servicios básicos deficientes, como agua y electricidad. “Más del 60 de las instituciones tienen estos problemas de infraestructura”.

Los montos presupuestarios para arreglar estas áreas para el nuevo periodo escolar 2025-26 no son conocidos por el gremio docente. Cazorla dijo que las alcaldías son las encargadas de manejarlo.

“Por normas de ley y carácter supremo, las instancias gubernamentales deben brindar estas condiciones generales para que los estudiantes tengan las condiciones para recibir su educación”, dijo Cazorla.

La profesora citó el artículo 103 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que habla de dirigir los recursos “para la educación y tomar montos reales que garanticen las condiciones en las que deben formarse los niños y jóvenes”.

Preocupación por la situación de los docentes
La profesora Yanett Cazorla, magister en Gerencia Educativa y dirigente sindical de este gremio en Venezuela, lamentó la situación en la que se mantienen actualmente los docentes, pues al deterioro en la infraestructura escolar se suman salarios insuficientes frente a la realidad inflacionaria que se vive.

Mencionó la nobleza de muchos maestros y profesores del país que siguen empeñados en permanecer en las aulas, incluso bajo autogestión de algunas áreas propias de la dinámica académica en la que falta presupuesto.

Para ella, debe existir un cambio a corto, mediano y largo plazo, ya que sin motivaciones salariales el gremio está expuesto a continuar con escasez de generación de relevo para las enseñanzas de los niños niñas y jóvenes.

Fuente de la Información: https://www.aporrea.org/educacion/n408441.html

 

 

 

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Ley de tendencia creciente de la tasa de marginalización social mundial

Por: Daniel Fernández Ahumada

La tendencia creciente de la tasa de marginalización social mundial (TCTMSM) es ley del sistema capitalista y de su progenitor, el modo de vida civilizatorio Patriarcal. Se puede convalidar surgida del marco de la economía política dentro del modelo redil y como producto de su aplicación, constatar en la actual fase regresiva del capitalismo, la presencia de una tendencia creciente de la tasa de marginalización social mundial (TCTMSM), que reúne las condiciones como para ser aceptada como ley. Esta afirmación esbozada y publicada en 2017 en La Civilización Sociopática,1 implica que la tasa de marginalización social es aquí entendida como la magnitud medida en porcentaje que se podría aplicar metodológicamente en cada disciplina para medir el grado de equilibrio económico, político, social, ético, jurídico, estético, psi, bio, étnico, ecológico, planetario, en el espacio vital de indagación del conjunto de lo afectado con el propósito de establecer un estándar de referencia que estudie y revele la necesidad-posibilidad de adecuación/reemplazo del modelo civilizatorio patriarcal que se muestra ineficaz en la defensa de la vida humana y la del conjunto. Se procede mediante medición estadística en cada categoría de interés respecto de afirmatívo/rechazo, valor/reemplazo, aprecio/desecho, cognición/artificio, salud/abandono, educación/rudimento y aquellos antagonismos de interés en cada área vital atinente a la eficacia/ineficacia en la defensa, amparo y protección en este caso específico, de la vida de la especie humana. Ilustrando, debería aplicarse respecto de población activa en cuanto al requerimiento/sustitución laboral; en la población pasiva lo que atiene a cuidado/abandono; en cuanto a procreación, medir la relación mujeres bio/personas, cuerpos y recursos tecnológicos gestantes y en lo atinente a niñez o criatura humana, la magnitud porcentual de la relación amparo/desamparo. Esta tesis muestra una tendencia estructural a la marginación social que presenta contratendencia sólo a corto y mediano plazo, aunque no a largo plazo. Esta tendencia estructural surgida del carácter endógeno del sistema obliga a analizar si la era digital se constituye en una nueva vía de valorización que pueda prescindir de la base social del valor. La fase regresiva de esta época del modelo se revela desde la caída del llamado estado de bienestar en ‘Occidente’, política con la que el capitalismo intentó competir con los diferentes planteos hacia el socialismo que se asentaron durante el siglo XX, estrategia imperialista de bienestar contingente que desde las respectivas restauraciones, se manifiesta crecientemente abandonada. La fase regresiva actual del capitalismo, en la que aquí no profundizaremos, muestra una tendencia creciente de precarización que se desplaza hacia un estado de marginalización social de magnitud sin precedentes no prevista en la obra de Marx. La actual fase regresiva estabiliza un nuevo sector social que a mediano plazo no pertenecerá al proletariado ni siquiera requerido como EIR, ni al lumpen-proletariado, ya que fluctuará en caída hasta el momento de su expulsión estable de la lógica del sistema. Lo que hoy se caracteriza por tendencia creciente de marginalización posee una dinámica expulsiva que paulatinamente se desplaza hacia una tendencia de lumpenización definitiva de magnitud colosal. Esta tendencia de precarización aguda hacia la lumpenización masiva producida por la acentuada, agudizada o definitiva ausencia de requerimiento, ya se muestra en caída oscilante y su gradiente de marginalización dependerá de factores tales como entre otros, la tasa de natalidad, de expectativa de vida y de mortalidad. Las élites y sus áreas de influencia estratégica –comando fragmentado del modelo-, las que surgen del carácter contradictorio de la unidad humana dividida forman parte de una misma relación social estructurada en torno a la propiedad privada, el trabajo y el ejercicio del poder, aunque en su extremo opuesto, esta misma relación genera paulatina y crecientemente un sector de magnitud excepcional que será expulsado definitivamente del requerimiento, lo cual podría coincidir con el punto de colapso de esta forma civilizatoria capitalista. Someramente, esta fase se caracteriza por un despliegue de financiarización y una aceleración de la automatización en el marco de una crisis ecológica aguda, factores que muestran que la tendencia a la marginalización surge de un análisis sistémico y se encarna en el carácter endógeno no contingente del modelo. Los movimientos sistémicos que aparecen como generadores de marginalización despliegan una precarización laboral estructural, promovida por la automatización y deslocalización productiva que se combinan anulando puestos de trabajo masivamente, sin sustitución o alternativas equivalentes, lo que genera un marco social mundial precarizado en vías de lumpenización. En acción complementaria, la marginalización se muestra como condición funcional del sistema, generando reducción de costos laborales, lo que expande la existencia sistémica del ejército industrial de reserva a niveles pandémicos. Las poblaciones migrantes y refugiadas marginalizadas son instrumentalizadas por la lógica del modelo, con el objeto de desregular mercados laborales y fragmentar las relaciones sociales con el propósito de bloquear los movimientos de resistencia social que surjan. No obstante, al interior del redil aparecen en esta actualidad regresiva nuevas situaciones o actores agravantes, tales como el denominado tecnofeudalismo digital de plataformas, que externaliza costos sociales sin protección laboral, mientras monopoliza datos, dominio entendido como nuevo recurso productivo. Al fenómeno digital se le adosa la expansión del extractivismo ecológico promovido como recurso con el objeto de sostener la tasa de ganancia, aunque al costo de generar desertificación creciente de tierras aptas para el cultivo y desplazamiento de población en magnitudes desconocidas. Se trata del final de la mediación social estatal que competía con los intentos socialistas, con lo cual el capitalismo muestra su faz caníbal de producto dilecto del modelo redil. En esta actualidad, los administradores del capitalismo establecen tácticas regresivas que criminalizan la pobreza y las protestas sociales mediante un despliegue represivo a gran escala apoyado en una normativización penal que legitima la exclusión por cuestiones de seguridad nacional o de orden económico. El conflicto muestra su faz descarnada desplazándose al interior de las fuerzas que representan a los grandes relatos religiosos fundacionales operadores del modelo en cuanto a la pugna por romper relaciones diplomáticas con el Vaticano católico, cuya interpretación del cristianismo choca con las necesidades actuales del modelo en su afán de mantenerse vigente, afán que promociona salidas individualistas exaltadas en ‘Occidente’ por los evangelismos cristianos, con el propósito de eliminar todo vestigio de cooperación, incluso aquel instrumentalizado con propósitos de capitalización.

 

La tendencia creciente de la tasa de marginalización social mundial (TCTMSM) se constituye en ley del sistema capitalista surgido de la transformación del modelo redil patriarcal al reunir las condiciones de los criterios socio-históricos de necesidad endógena, de irrevesibilidad estructural y universalidad. Estos criterios se complementan con los productos de los principios constitutivos del modelo vigente desde la antigüedad pastoril, desde la que fue transformándose en lo que conocemos como Medioevo,2 Modernidad y Edad Contemporáneo con sus respectivos modos de producción, los que otorgan a cada una cierta especificidad. Los principios fundacionales del modelo fueron transformándose con el transcurrir vivencial, sutilizándose, institucionalizándose, enmascarándose, hasta el punto en que ante una indagación somera muestran su presencia deviniente.3 Se trata de una deviniencia aquí entendida como interior a la unidad. Aunque con fuertes discrepancias respecto de la interpretación de Freud, considero el despliegue de la fuerza bruta,4 individual y sectorial con fines de apropiación de bienes sociales comunales en los momentos históricos o prehistóricos primigenios de este orden social, despliegue que produjo jerarquías mediante la imposición del terror, estructuras y sistemas de poder que fueron configurándose, diseñando una unidad modélica existencial, es decir, la pertenencia humana a un modo de vida de redil, jerárquico, apropiador y violento sucesivamente transformado. A pesar de las transformaciones de sus fundamentos de legitimación, por caso, hoy su moral se centra en la propiedad privada, la libertad contractual y el mérito individual, así como en valores de eficiencia y acumulación, los que han sido erigidos en derechos naturales secularizando la ética para servir al intercambio mercantil, a pesar de todas, el modelo en cada una de sus transformaciones se ha mostrado ineficaz en la defensa de la vida humana y de la vida en su conjunto. Esta unidad del modelo, regresiva desde el momento mismo de su despliegue jerárquico y violento, se apoyó en el carácter competitivo y apropiador de bienes y personas, aunque debemos aclarar, que tanto el sentido apropiador que se aferra a la vida como la competencia con la que se combina culturalmente, también experimentaron transformaciones en estos seis milenios de su historia. La competencia primigenia entre humanos, pastoril y medieval es diferente a la desplegada en la forma civilizatoria capitalista, pero se trata sólo de su transformación al interior del modelo vigente. Se trata de la competencia transformándose al interior de la unidad. La apropiación vital propia de las especies vivas, en los humanos fue transformándose en apropiación afectiva creada y llamada Eros – un tipo de amor, el amor posesivo- por Platón, en propiedad privada de bienes nombrada de múltiples maneras y, en propiedad privada de personas o esclavitud. El carácter autodestructivo y contradictorio del modelo se ha transferido a sus diferentes épocas y modos de producción, ya que estos surgen de la diferencia y el conflicto desplegado al interior de la unidad.

 

En cuanto a los criterios enunciados que enmarcan la posibilidad de su legalidad sociohistórica, la tendencia se cumple en dos versiones destacadas, tales como el determinismo marxista y el enfoque fluido que lo rechaza propuesto por Wright-Mills. En cuanto a la necesidad endógena, se ajusta a ley de tendencia decreciente de la tasa de ganancia postulada por Marx en El capital, tasa decreciente que exige nuevos ciclos de desposesión que intensifican la explotación. Respecto del criterio de universalidad, se cumple con la excepción aun resistente en mínima escala de los Na de China 5, pueblo milenario que encarna un modelo vital colectivo matrifocal, una ‘sociedad sin padres ni maridos’, radicalmente opuesta, políticamente atacada en la actualidad y en proceso de patriarcalización, vía introducción de monogamia, prostitución y dinero con fines individualizantes. En cuanto al criterio de irreversibilidad estructural, se cumple ya que las estrategias paliativas propuestas desde dentro del sistema o las reformistas, incluso las reactivas, se limitan a gestionar sin erradicar la marginalización. Si bien para Marx el proletariado es precarizado por la instrumentalización capitalista, hoy su condición marginalizada crecientemente se manifiesta por fuera el EIR, y lo actualiza reduciéndolo en términos relativos. La precariedad se combina con la baja salarial o una retribución decreciente, pero en esta específica fase regresiva no cíclica del capitalismo, esta precariedad es expulsada del ámbito laboral transformándose en marginalidad creciente. Este proletariado deja paulatinamente de ser precario ya que es expulsado de la lógica activo-reserva para ser transformado en desecho humano condenado a una informalidad marginalizada a niveles elementales de subsistencia. Si bien, en el marco de la lucha de clases la precarización socava las contractualizaciones que sostienen el equilibrio político, esta fase regresiva estable muestra como resultado a largo plazo, una tasa de marginalización creciente que opera como alerta para el sector activo, lo que le impulsa a abroquelarse en posiciones conservadoras. La adopción de posiciones conservadoras se muestra altamente inestable y depende de las soluciones-perjuicios que sus intereses reciban. En esta especifica fase, la precarización laboral mundial aún mantiene su carácter de funcionamiento normal. Las elaboraciones teóricas de Marx, tales como el ejército industrial de reserva, la tendencia decreciente de la tasa de ganancia y el empobrecimiento relativo, mantienen su nivel explicativo acerca de por qué la automatización y deslocalización generan un sector precarizado sin alternativas equivalentes en el marco del capital-trabajo, aunque en esta actualidad regresiva se confirma el crecimiento tendencial de un tercer sector que se manifiesta relativamente por fuera de la lógica del sistema que lo expulsa acercándolo a niveles de lumpenización estable. Este novedoso y masivo tercer sector no se configura en clase social ya que no posee intereses propios y su destino, o mejor, su deriva irreversible producto de la ineficacia del capitalismo en la defensa de la vida es la lumpenización. Marx afirma que el proletariado está obligado a vender su fuerza de trabajo para sobrevivir incluyendo a ocupados, desocupados y precarizados ya que considera que la precariedad no es una anomalía sino que surge del funcionamiento del capitalismo. Dentro del sector precarizado describe las diferentes modalidades que asume como latente, fluctuante, estancada y pauperizada. Todas estas subdivisiones de la población son funcionales al modo de producción y forman lo que Marx llama ejército industrial de reserva (EIR), lo cual supone que su condición no constituye un estado de exclusión definitiva que pueda homologarse a un estado estable de marginalización social. Esta característica propia del proletariado lo distingue de la restante categoría prevista por Marx a la que llamó lumpen-proletariado, población humana expulsada del funcionamiento del sistema que incluye marginales, enfermos crónicos, delincuentes e indigentes. Este sector de la población no forma parte del EIR y por tanto tampoco del proceso revolucionario. Es decir, el lumpen-proletario se distingue del precario, incluso del precario pauperizado, en cuanto a que este aún posee potencial revolucionario y aquél lo ha perdido.

 

Al postular una tasa creciente de marginalización social mundial que muestra una notoria especificidad, se intenta tener presente el conjunto de la dinámica de la forma civilizatoria capitalista, así como sus teorizaciones. Por lo cual, si bien el punto de colapso del sistema puede imaginarse distante del corto plazo, corre el tiempo en que las estrategias paliativas financieras, de endeudamiento, de precarización institucionalizada, automatización, inmigración, reducción automática de la natalidad, logren mantenerlo en funciones, seguirá su rumbo mientras las estrategias de control social y ecológicas no alcancen un punto límite, aunque una vez alcanzado este momento, el modelo superará su equilibrio crecientemente inestable hacia el abismo definitivo arrastrando a un alto porcentaje de la población humana, su víctima predilecta. Estas consideraciones, sin embargo, chocan con necesidades paradojales que el capitalismo debe afrontar, las que surgen porque el sistema no depende de abstracciones sino de relaciones sociales, tales como trabajo asalariado y consumo, relaciones que su propia lógica erosiona. Los administradores del sistema capitalista se ven obligados a intentar regular su funcionamiento, lo que equivale a decir que se ven obligados a defender la porción rentable de la vida humana, lo que dista de significar que su propósito es defender la vida humana y la del conjunto. 6

 

Por otra parte, la tendencia creciente de marginalización social mundial presenta límites precisos y contradicciones. La lógica del sistema genera resistencias políticas a las decisiones de su Comando y a nivel estatal, a las de los organismos de crédito, amenazándolos con moratorias unilaterales o desconocimiento de deuda, así como el auge ya presente de movimientos políticos regionales aislados financiera y ecológicamente. El límite por excelencia es el que presenta la propia lógica expansiva del capitalismo que requiere la abierta utilización de los recursos naturales, los que por definición son limitados en tenaza combinado con el avance tecnlógico. Con estos límites se combinan prácticas destructivas como la megaminería, el extractivismo, el tratamiento de los desperdicios, la contaminación de los ríos por la industria en general y la farmacéutica en particular, así como por el uso ilimitado del agua que requiere el desarrollo digital y el despliegue transhumanista.

 

Un enfoque imprescindible para afrontar el dilema que presenta esta contemporaneidad a la prosecución de la vida, impulsa a recordar el debate suscitado cuando se analizan las manifestaciones de David Ricardo: si el rey de Inglaterra pudiera obtener el mismo ingreso gracias a maquinas distribuidas por todo el país, podría prescindir del pueblo inglés. Marx respalda la crítica de Sismondi al considerar abstracto el planteo de Ricardo que no toma en cuenta las relaciones sociales, la base de la producción, apreciación que más allá de acertar en las intenciones de los patriarcas, olvida la naturaleza social del valor.7 El problema surge en el momento en que se constituye una contratendencia relativamente eficaz en la nueva era digital como nueva vía de valorización, lo que constituiría una paradoja. Aunque si se considera que el trabajo abstracto socialmente necesario es la única fuente de valor y plusvalía y que el trabajo vivo es la fuerza laboral humana disminuida u oculta pero insustituible, el fondo del problema no cambia. Pero la innovación tecnológica inherente al capitalismo tiende a expulsar trabajo vivo hasta hoy desde el enfoque ortodoxo considerado como única fuente de valor y plusvalía del proceso productivo, reemplazándolo con el aumento exponencial de la automatización. La nueva valorización aparentemente prescinde de trabajo, ya que las plataformas digitales, los algoritmos, la IA, el autoaprendizaje artificial y los big data pareciera que generan ganancias con un mínimo de intervención humana, intervención que con el avance de la robótica podría ser sustituida. Esta nueva situación podría configurar una contratendencia eficaz en el corto plazo apoyada en el aumenta la productividad que reduce costos y genera ganancias extraordinarias vía monopolios tecnológicos, pero a largo plazo no, porque no resuelve la contradicción fundamental de sistema. Aunque las nuevas vías contribuyen a las ganancias, no escapan a la lógica teórica marxista, ya que el valor sigue siendo social porque los datos sólo son valiosos si sirven para producir mercancías. Los nuevos recursos siguen siendo capital constante que no crea nuevo valor, sino que se limita a transferir su propio valor a las mercancías, mientras el trabajo humano permanece oculto y el trabajo reproductivo sigue sosteniéndolo desde la salud y la educación en tanto necesaria fuerza laboral. Las nuevas formas de valorización complejizan pero no anulan ni desplazan la ley del valor. El trabajo vivo colectivo sigue siendo la fuente última de plusvalía, aunque su fragmentación y precarización enmascaran la explotación que impulsa exponencialmente la tasa creciente de marginalización social. Aunque la teoría de Marx no haya previsto la magnitud excepcional que desecha masas de miles de millones de personas en la actualidad, en un proceso abierto de marginalización que se agravará en el largo plazo en términos de resultados socioculturales hoy inconcebibles, esta situación de lumpenización masiva no se desenvuelve por fuera de su teoría. El proceso actual de marginalización masiva no surge como un defecto externo al sistema, sino como un exponente denigrante de sus contradicciones internas. Marx proporcionó el marco para entender la valorización del capital por sobre las necesidades humanas ya que el capitalismo tiende a crear riqueza para unos pocos y miseria estructural marginalizante para las masas en magnitudes y condiciones aun inimaginables.

 

No obstante, en un escenario dilemático que lejos de ser hipotético se acerca, qué sucederá cuando robótica y xenobótica estén en condiciones de reemplazar humanos definitivamente. Se puede afirmar, en este caso, que los humanoides intentarían o serían utilizados para generar nuevas ‘relaciones sociales’ y un novedoso ‘consumo’. En cuanto esté presente la capacidad autónoma total para producir sin intervención humana, las premisas fundamentales del actual capitalismo colapsarían. El valor dependería de nuevos criterios ante estas nuevas relaciones sociales y como en toda civilización jerarquizada dependerá en este caso de quien controle la infraestructura robótica, la renta y los oligopolios tecnológicos. Más allá de a quienes se les venderá la producción, este dilema se generará en un escenario de desigualdad extrema entre élites tecnocráticas y masas innecesarias. En semejante situación, aún con el predomino de la acumulación basada en la propiedad privada, la transición tecnológica transhumanista se enfrentará radicalmente a su desenlace, el que estará obligado a definirá si la automatización esclaviza o emancipa.

 

El modelo de derecho paterno, jerárquico, apropiador y violento hoy devenido capitalismo, se manifiesta autodestructivo y destructivo de la vida misma, con lo cual configura otra tendencia que surge asimismo como ley sistémica producida por su propia incapacidad de contractualización. Con el propósito de evitar enfoques sociohistóricos limitados a ciertas especificidades que se presentan en diferentes sociedades y épocas, problema que trataré en una próxima publicación, aquí se trata de enfocar en los caracteres comunes, los principios, las estructuras, los propósitos y los sistemas que han sido promovidos como fundamentos o bien como certezas en prácticas compartidas en múltiples sociedades basadas en la autoridad y el poder de los hombres sustentadas en diseñadas prácticas competitivas. Sin reconocer la existencia de una condición altruista en la criatura humana 8 toda posición ética o política podría ocultar fines opuestos a la vida. Sin este reconocimiento se debilita la defensa de los humanos despreciados, marginados o sometidos, algo de sentido común impuesto desde los relatos religiosos, mitológicos y científicos. En defensa de los denigrados humanos compartamos esta información: La actitud de compartir información con generosidad parece ser algo natural incluso en niños muy pequeños.9 Faltan indicios para afirmar que el altruismo humano surja del intercambio cultural.

 

Más allá de los esfuerzos propagandísticos, malversaciones y controversias elaboradas por los administradores y guardianes ideológicos del capital, con el objeto de evitar repeticiones actitudinales nocivas para la vida, se trata de enfocar comparativamente en los dos (2) modelos civilizatorios conocidos irreductibles entre sí. La disyuntiva descripta al interior del modelo o modo de vida patriarcal como tendencia, tanto como el reconocimiento de su carácter absoluto podría formularse del siguiente modo: abolición o extinción.

 

Notas:

 

1 Fernández Ahumada, Daniel Osvaldo, Civilización Sociopática, ed. La luna qué, Buenos Aires, 2017, pp. 178, 315.

 

2 Marx, Karl, Capital, Tomo I, cap. XXIV, pp. 484: ”Los grandes señores feudales, levantándose tenazmente contra la monarquía y el parlamento, crearon un proletariado incomparablemente mayor, al arrojar violentamente a los campesinos de las tierras que cultivaban y sobre las que tenían los mismos títulos jurídicos feudales que ellos, y al usurparles sus bienes de comunes.”

 

3 El concepto derrideano de devenir se ajusta a la versión aquí utilizada.

 

4 Freud, Sigmund, Totem y tabú, Capítulo IV. Obras completas, Amorrotu ed., Volumen XXIII, pp. 145.

 

5 Cai Hua, Une societé sans pere ni mari. Les Na de Chine, ed. Presses Universitaire de France, Paris, 2014.

 

6 Marx, K., El Capital, T1, cap. I, p. 400: ”… la órbita de explotación e imperio del capital se va extendiendo con su propio volumen y con la cifra de sus súbditos”. Cita a Mr Eden: lo que atrae “…a los propietarios (es) la mayor influencia y autoridad posibles sobre los que trabajan para ellos… Todo el que conozca la naturaleza humana sabe que este estado de sumisión es necesario para comodidad de los propios obreros.» (énfasis añadido).

 

7 Marx, Karl, Capital, Fondo de Cultura Económica, México, Tomo II, 1980, pp. 398 / Dussel, Enrique, Filosofía de la producción, p.120.-NOTA 23 Cuaderno de París (trad. Bolívar Echeverría), Era, México, (1974), p. 120; MEGA, I,3 (Berlín 5). Marx dice: Sismondi tiene razón cuando dice que, de acuerdo con Ricardo, si el rey de Inglaterra pudiera obtener el mismo ingreso gracias a maquinas distribuidas por todo el país, podría prescindir del pueblo inglés.

 

8 Tomasello, Michael, Por qué cooperamos, Katz, Madrid, 2009, pp. 25.

 

9 Ibid, pp. 43; “Casi no hay indicios de que en cualquiera de las tres acciones que mencionamos -ayudar, informar y compartir, el altruismo que muestran los niños sea producto del intercambio cultural, de la intervención de los padres ni de ninguna otra forma de socialización.” pp. 50.

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

 

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La escuela, un espacio de resistencia democrática

Los recientes sucesos en Torre Pacheco, caracterizados por linchamientos y discursos racistas promovidos por grupos de ultraderecha1 ejemplifican una preocupante tendencia global hacia la ‘desdemocratización‘ y el auge del odio. Estos fenómenos no son aislados ni circunstanciales, sino que forman parte de un entramado sociopolítico que impacta de lleno en la vida escolar de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, en la convivencia escolar. Estos escenarios afectan a la educación, pero la escuela puede y debe ser un espacio de resistencia democrática.

El antropólogo nigeriano-estadounidense, John Ogbu, decía que todas las ‘batallas’ que acontecen en la escuela tienen su origen fuera de esta.

Ogbu,2 en su enfoque ecológico-cultural, sostiene que las expectativas sociales y las percepciones culturales influyen directamente en la integración y éxito escolar de las minorías. No se trata solo de diferencias culturales o lingüísticas, sino de cómo las estructuras sociales refuerzan la exclusión. El modelo ecológico-cultural advierte del riesgo de interpretar las desigualdades educativas como problemas intrínsecos a las comunidades minoritarias, desatendiendo la influencia del racismo estructural y las dinámicas de poder3 que debemos tener en cuenta a la hora de analizar el impacto en la educación de lo sucedido en Torre Pacheco.

¿Qué sentido tiene la ‘cacería contra el migrante’, concretamente la minoría de origen magrebí, si la subsistencia de la economía local en Torre Pacheco depende principalmente de su trabajo y esfuerzo?

Un municipio de 40.000 habitantes, Torre Pacheco, ‘con un 32,2% de población de origen extranjero, cuatro mezquitas, colegios públicos donde van los hijos de campesinos magrebíes (y de otra decena de nacionalidades) y colegios concertados a los que van los hijos de los patronos; barrios donde viven “ellos“ y otros donde viven “los de aquí”. Decenas de jóvenes nacidos en España a los que en su pueblo los llaman “moros”, y forasteros en la tierra de sus padres.’4

No quiero dejar pasar el caso de desprotección de tantos niños, niñas, adolescentes y jóvenes, concretamente los que muchas comunidades autónomas se niegan a proteger. ¿Quién decide que unos niños, niñas y adolescentes, los nuestros, nuestros hijos e hijas son susceptibles de protección y los demás son ‘desechables’?

Cita Patricia Hill Collins5 a Zygmunt Bauman cuando habla de los excesos, de todo tipo, que produce el capitalismo contemporáneo, residuos que es preciso desechar cuando ya no son útiles: «Los residuos producidos por el progreso económico que perturban las formas de vida tradicionales, el exceso de población, como residuo de ese desarrollo, y los residuos literales, los vertederos en los que se desecha la basura en el marco del desarrollo capitalista global».

Esa metáfora del residuo según planteaba Bauman describe «las experiencias de los niños pobres a los que sus sociedades convierten en seres desechables. Muchos niños y adolescentes del mundo deben encontrar formas de sobrevivir en países en los que su presencia es vista como un problema social. Muchos de ellos viven a la sombra de grandes fortunas, tanto en países ricos como pobres, en el norte global y en el sur global, al igual que la basura excedente. Esos jóvenes constituyen un excedente de población que ha de valerse por sí mismos, sin tener ninguna culpa muchos niños y adolescentes se ven abandonados y deben arreglárselas por sus propios medios».

¿Como hacerse mayor, se pregunta Hill Collins, en unas sociedades que entienden que todo es desechable?

Si nos centramos en las vidas de estos niños y niñas en Canarias, en Ceuta, pero también de los que llegan a nuestros pueblos y escuelas, las ‘mochilas’ que cargan, nos permite atisbar las esperanzas y las posibilidades que traen consigo, pero también las dificultades a las que deben hacer frente y que son extremadamente difíciles de superar en esas intersecciones6 de clase, raza, género, sexualidad y origen étnico. Unos adolescentes y jóvenes que deben responder a la violencia, ya sea permaneciendo en su entorno, marchándose o luchando contra ella. ¿vamos a considerarlos ‘desechables’ como pretenden algunos discursos ultraderechistas o vamos a asumir nuestra responsabilidad de protegerlos?

Existe una ola de ‘desdemocratización’ global impulsada por fuerzas autoritarias, que en nuestro país tienen nombre y apellidos, fundamentalistas, grupos de ultraderecha y grupos antiderechos, que niegan las nociones de derechos en general, pero especialmente a mujeres, migrantes, personas gitanas, personas LGTBIQ+, entre otros, y que han construido una estructura internacional de influencia social enfocada en lograr hegemonía y la negación de derechos, como se ha visto en Torre Pacheco y que impacta directamente en adolescentes y jóvenes.

Las redes sociales merecen especial atención. El auge de discursos antifeministas, racistas y autoritarios, impulsados por la manosfera y movimientos de ultraderecha, ha encontrado en las redes sociales un canal de difusión sin precedentes7. Este fenómeno, lejos de ser periférico, se ha infiltrado en la cultura juvenil, banalizando la violencia y naturalizando la misoginia y el racismo. La construcción de masculinidades tóxicas y la negación de las violencias de género son síntomas claros de esta tendencia8.

La democracia debe ser vivida en la escuela. El catedrático Félix Angulo9, plantea la necesidad de entender la escuela como un espacio para la experiencia democrática, donde se practiquen la justicia social y la participación activa. En un contexto de creciente polarización, la pedagogía del cuidado y la creación de una cultura de respeto y reconocimiento son esenciales para combatir las lógicas de exclusión y violencia dentro de las aulas.

Los procesos educativos deben centrarse en los cuidados, en el acompañamiento educativo en la vida de las escuelas, que es el sentido de la docencia misma. No podemos permitir que este ataque ‘neoconservador-ultraderechista’ que permea en la educación, anule la pedagogía. No podemos sustituir el acompañamiento y el afecto por la producción y el rendimiento.

La justicia afectiva, dentro de las ‘justicias escolares’ de Angulo, se genera en el trato directo, en el derecho de todo niño y niña a ser querido, protegido, cuidado y amado. Es aquí en la justicia afectiva donde nos estamos jugando la justicia social, el cuidado de los otros, de las personas más desvalidas, de las que más nos necesitan.

No hay democracia si no me interesan las demás personas, si no las cuidamos, si no las acompañamos

Angulo va más allá, es lo que posibilita la democracia, que solo puede florecer cuando el cuidado por los otros se convierte en el centro de la reproducción social, en el centro de la sociedad.

No hay democracia si no me interesan las demás personas, si no las cuidamos, si no las acompañamos. Desarrollar el vínculo con los otros, el cuidado hacia los demás, seres humanos y pero también del resto de seres vivos no humanos (animales, plantas, rocas, agua…) posee una extraordinaria fuerza afectiva, y eso exige a los maestros, maestra, docentes en general, pero también Administraciones educativas y responsables de políticas públicas ‘pensar en lo importante’ en educación, donde ningún niño, niña o adolescente es ‘desechable’ sino un elemento clave en la construcción democrática.

Los acontecimientos de Torre Pacheco muestran cómo el discurso del odio puede permear la vida escolar, afectando la construcción de identidades juveniles y la convivencia en las aulas. La reproducción del racismo y la misoginia dentro del entorno escolar, si no se confronta, refuerza la marginación y la exclusión. Las escuelas corren el riesgo de convertirse en espacios inseguros si no se promueven activamente valores democráticos y prácticas inclusivas.

Algunas sugerencias pedagógicas y de intervención educativa no solo en Torre Pacheco podrían ser:

Educación en la diversidad y la justicia social

Resulta imprescindible diseñar proyectos educativos que aborden la diversidad y promuevan la justicia social, incluyendo la colaboración con familias y organizaciones locales para crear una red comunitaria fuerte y resiliente (Angulo, 2011).

Promoción de masculinidades igualitarias y prevención de la violencia

La implementación de programas que cuestionen las masculinidades hegemónicas y promuevan masculinidades igualitarias se presenta como un eje fundamental en la prevención de la violencia de género y del racismo (Fundación Cepaim, 2022).

Refuerzo de la participación democrática en la escuela

El fomento de asambleas escolares, espacios de diálogo y la formación docente en ciudadanía y derechos humanos son claves para construir comunidades educativas democráticas y participativas (Angulo, 2011).

La educación debe ser un agente activo en la defensa de la democracia y la justicia social. Frente a los discursos de odio y las tendencias desdemocratizadoras, es urgente consolidar políticas educativas inclusivas, formaciones docentes comprometidas y prácticas escolares que refuercen la convivencia y el respeto a los derechos humanos (Ogbu, 2003; García-Mingo & Díaz, 2022). Solo desde una pedagogía crítica y transformadora será posible construir una ciudadanía democrática antirracista y antifascista, frente a los acontecimientos vividos en Torre Pacheco. La escuela puede y debe ser un espacio de resistencia democrática.

Referencias

Angulo, F. (2011). La democracia vivida en la escuela. Revista de Educación.

Carrasco, S. & Abajo, J. E. (2003). La situación escolar del alumnado de minorías étnicas: El modelo ecológico-cultural de John Ogbu.

El Salto. (2025). La ultraderecha incentiva ataques racistas en Torre Pacheco.

Fundación Cepaim. (2022). Comparativa internacional en políticas de masculinidades.

García-Mingo, E. & Díaz, S. (2022). Jóvenes en la manosfera. Fundación FAD Juventud.

Hill Collins, P. 2025. Intersecciones letales. Raza, género y violencia. Paidós.

Ogbu, J. (2003). Minority Education and Caste: The American System in Cross-Cultural Perspective.

Redon Pantoja, S. (2024). «El denso y complejo significado del concepto Educación en el marco de la educación para la ciudadanía: algunas aproximaciones», en Ciudadanía y educación. ¿Utopía o realidad? Ediciones Universitarias de Valparaíso. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

STEs Intersindical, 2021. López B. (Coord.) Agenda de la Infancia. Para mejorar la vida y la educación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Ed. Confederación Intersindical.

Notas

1 El Salto, 2025

2 Ogbu (2003)

3 Carrasco & Abajo, 2003

4 EL PAÍS, 20.07.2025

5 Hill Collins.P. 2025. Intersecciones letales. Raza, género y violencia.Paidós.

6 La idea fundamental de la interseccionalidad es que los principales ejes de las divisiones sociales en una determinada sociedad, y en un momento dado, por ejemplo, la raza, la clase, el género, la sexualidad, la dis/capacidad y la edad no funcionan como ejes independientes y mutuamente excluyentes, sino que se construyen unos sobre otros y actúan juntos.

7 García-Mingo & Díaz, 2022

8 Fundación Cepaim, 2022

9 Angulo (2011)

Fuente de la información e imagen:  https://eldiariodelaeducacion.com

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Argentina: Comenzó el paro en las Universidades Nacionales

Desde AGD UBA explicaron los motivos por los que se lleva adelante un paro de una semana: “Para ganar lo mismo que en noviembre 2023 necesitaríamos un 45% de aumento, pero desde septiembre de 2024 el gobierno de Milei-Pettovello (ministra de Capital Humano) y Torrendell (secretario de Educación) no convoca a paritarias. Desde junio hasta hoy no cobramos incremento alguno. A partir de agosto y hasta noviembre nos impusieron un incremento en minicuotas mensuales que no recuperan nuestro salario devaluado”.

 

En este último punto detallaron que en agosto cobrarán 1,3% de junio y julio; en septiembre 1,3%; en octubre 1,2%; en noviembre 1,1%; y en diciembre 1,1%.

 

Agregan que los salarios iniciales son de 240.000 pesos por lo que son permanentes las renuncias que desde el comienzo del gobierno Milei alcanzan 10.000, y la pérdida de equipos de enseñanza e investigación que tardaron años en conformarse.

 

El Frente de Asociaciones de Base (FAB), que integra la CONADU, realizó una Consulta Federal Universitaria para dar cuenta de las consecuencias del ajuste a las universidades.

 

Detectaron un empeoramiento generalizado en las condiciones de vida, ya que la política económica del actual Gobierno impacta de forma negativa en todos los órdenes de la vida de lxs docentes: “La reducción drástica en el poder adquisitivo del salario y el generalizado aumento de precios se combinan con el deterioro de los servicios públicos y la degradación o eliminación de las políticas estatales que garantizan derechos”.

 

Se registró aumento del pluriempleo, es decir, la búsqueda de mayores ingresos a partir de sumar horas de trabajo dentro o fuera de la docencia; un incremento extraordinario en el endeudamiento de los hogares; reducción drástica de las actividades sociales y de ocio; disminución significativa de los gastos en alimentación, salud y vestimenta; menor disponibilidad para el tiempo en familia.

 

Compartimos un breve resumen con las principales conclusiones del relevamiento efectuada por la FAB:

 

“El 70% de las personas que respondieron tienen como principal ingreso la universidad pública y una mayoría de 63% se identifica como de género femenino. En cuanto al nivel de su inserción en el sistema, el 90% de las respuestas corresponden al nivel universitario y un 10% al preuniverstario.

 

Como representación gremial nos interesaba relevar la cuestión de los cuidados en un momento de pleno aumento del pluriempleo que desarrolló en general la docencia, como modo de sobrellevar la brutal caída de ingresos a que nos somete el gobierno libertario en el que el ‘precio del trabajo’ es el único precio que no se ha liberado por la negativa a la discusión paritaria. La consulta da cuenta de que el 66% buscó nuevos empleos, en la docencia el 29%, fuera de ella 22% y el resto (16%) en ambas actividades.

 

Esta destrucción de las economías de los hogares llevó a que casi la mitad de los docentes se encuentre endeudado de manera extraordinaria por efecto de la motosierra sobre nuestros salarios. Los números son contundentes: 9 de cada 10 docentes cambió sus hábitos o redujo sus actividades conforme tomaba más trabajo, o veía reducir sus ingresos, o ambas situaciones.

 

Así, en actividades de carácter más social vemos que el 93% redujo sus gastos recreativos, el 79% la compra de vestimenta, el 70% restringió el equipamiento o reparación de sus viviendas y el 64% los gastos en actividades culturales

 

En aspectos más imprescindibles de la vida de las personas también el impacto se ha hecho sentir, un 40% redujo o limitó gastos en alimentación y un 22% en cuidados de salud.

 

En actividades que hacen a nuestra formación, pero también a la calidad que ofrece el sistema universitario (público y/o privado incluso), también se vio fuertemente afectada dado que un 58% limitó intervenciones o participación en congresos, un 42% en formación académica de posgrado o similares, un 28% en tareas de investigación, un 25% en compra de materiales didácticos y un 15% en tareas de extensión universitaria.

 

Este último punto refleja una debilidad estructural del sistema que transfiere a las y los trabajadores docentes las tareas de formación que debieran financiar las propias instituciones, tal como se acordó en el Convenio Colectivo de Docentes de las Universidades Nacionales, así como la entrega de materiales de trabajo.

 

Esto último resulta de especial relevancia puesto que en el ámbito de la educación universitaria el 37% manifiesta realizar tareas de manera virtual, algo que en el nivel preuniverstario alcanza solo el 10% de las respuestas.

 

Los cuidados, los tiempos de cuidado y las condiciones familiares al respecto fueron nuestra primera pregunta ofreciendo un panorama sobre la cantidad y calidad del tiempo destinado para la familia que afecta a más de la mitad de nosotrxs.

 

El 39% de las personas declararon ‘tengo menos tiempo disponibles para estar con mi familia’ y 15% creen que ‘la calidad de los cuidados se vio afectada’. Es decir el ajuste termina causando un daño a las familias de lxs docentes que además se ve sobrecargada de tareas de cuidado.

 

Quienes se identifican con el género femenino ascienden a casi el 60% en la elección de las dos primeras categorías, quedando en evidencia que el ajuste impacta en las tareas no remuneradas sobrecargando en términos físicos y psíquicos a quienes son el sector mayoritario de la docencia universitaria.

 

También pedimos que definan el estado emocional con una palabra, lo que refleja que la mayoría demuestra cansancio, preocupación y angustia .

 

Respecto a cómo perciben la Universidad, las palabras predominantes dan cuenta de la resistencia, la incertidumbre y el deterioro en el que estamos viviendo.

 

Esta primera aproximación no es conclusiva, aspiramos a una más detallada y completa información de nuestras condiciones de vida y de trabajo, pero si asoma como un primer avance que permite por lo menos poner sobre el tapete de la discusión gremial aspectos que pasan desapercibidos de la acción pero que forman parte de nuestra cotidianeidad como hacedores diarios de la universidad pública y de calidad que enorgullece a nuestro país”.

 

Frente a la caída salarial, la persistente renuncia de la docencia universitaria (más de 10 mil desde la asunción de Javier Milei) y el desfinanciamiento de las universidades, los gremios del sector resolvieron realizar un cese de actividades desde el lunes 11 de agosto, fecha de inicio del segundo cuatrimestre, hasta el sábado 16 de agosto. Además se votó la continuidad de las medidas de fuerza con paros de 48 horas rotativos para las semanas del 18, 25 de agosto y 1 de septiembre.; y una marcha nacional en la primera quincena del próximo mes.

 

Marcha de antorchas por la ciencia argentina

 

En el marco de un paro de 48 horas en el Conicet el jueves y viernes pasado, las y los trabajadores realizaron una protesta denunciando los salarios de miseria y el vaciamiento del organismo a manos del gobierno de ultraderecha de Javier Milei.

 

Como parte del paro de 48 horas, los manifestantes realizaron una marcha de antorchas en el Polo Científico de Palermo. “Que esta no sea la última generación científica de Argentina”, reclamaron desde la Red Federal Trabajadores CONICET. “Defendamos la Ciencia y a sus trabajadorxs, con salarios dignos y fondos para investigar”.

 

La protesta, realizada al caer la noche de este miércoles, fue convocada por ATE y otras organizaciones del ámbito académico, con el objetivo de exigir mejoras salariales, frenar los recortes presupuestarios y defender la continuidad de los programas de investigación.

 

La Policía de la Ciudad estuvo hostigando a las y los manifestantes, en el marco de la sobreactuación autoritaria y represiva que ejerce en estas últimas semanas Jorge Macri para congraciarse con el gobierno nacional, pero finalmente la marcha pudo desarrollarse con relativa normalidad.

 

En un momento en que el Conicet capta la atención pública por la calidad de su trabajo de investigación ejemplificado en el streaming realizado desde las profundidades del mar argentino, las y los trabajadores del organismo científico volvieron a denunciar el ataque que continúa sufriendo el sistema de Ciencia y Técnica bajo la actual gestión.

 

Desde el gremio estatal ATE subrayaron que el éxito mediático del streaming, si bien ayudó a visibilizar la labor científica, no debe tapar el drama cotidiano que atraviesa el sector.

 

“Es una experiencia que mostró el talento y la dedicación de nuestros investigadores, pero no cambia la situación real: hay becarios que no llegan a cubrir sus necesidades básicas, equipos sin recursos y líneas de investigación paralizadas”, aseguraron.

 

El combo que despliega la gestión ultraneoliberal y neofascista de Milei ejecuta el ajuste en todo el sector de la ciencia, la reducción salarial del personal, la falta de recursos para la producción académica, las 1.000 altas pendientes de investigadores y personal de apoyo con concurso aprobado, y la incertidumbre por el futuro del organismo, como consecuencia de la pérdida de puestos de trabajo.

 

En Chubut la docencia protagonizó un nuevo paro de 48 horas

 

Este jueves 31 de julio inició un nuevo paro provincial de 48 horas y la docencia chubutense volvió a dejar en claro que no se banca más la miseria salarial a la que los empujan tanto el gobierno provincial de Ignacio Torres y su ministro José Luis Punta, como el nacional de Milei.

 

Mientras el gobernador Torres sostiene su propuesta de aumento miserable (1,6%) a un salario docente ya hundido, pagó 31 millones de dólares en concepto de deuda provincial. Plata hay, pero las prioridades de Torres son complacer a los acreedores y multinacionales.

 

Las acciones se desarrollaron en varias localidades. En Puerto Madryn se impulsó durante la mañana una concentración y volanteada en la Plaza San Martín mientras que en Trelew, concentración y movilización en horas de la tarde.

 

En Comodoro Rivadavia, una concentración inició en la Plaza Kompuchewe para marchar hasta el Centro Cultural donde se inauguró la Feria del Libro.

 

El viernes 1° de agosto, toda la docencia se manifestó en Rawson frente al Ministerio de Educación a las 11:30, para continuar ganando las calles y rebelarse contra la miseria que busca imponer el gobierno.

 

La CTERA no puede mirar para otro lado. ¡Basta de tregua! Y como exige la oposición de sindicatos, seccionales y agrupaciones combativas la CTERA debe exigir la unificación de todas las luchas en un paro nacional.

 

La ministra Fiore de Salta amenazó con descuentos a las docentes que llevan adelante un paro de 48 horas

 

En el marco de la paritaria miserable del gobierno de Sáenz que deja en evidencia que no sólo es Milei el que ajusta a las y los trabajadores y la educación pública, en Salta se lleva adelante un paro docente de 48 horas. Medidas de fuerza similares se llevan adelante en la vecina Jujuy, en Misiones, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

 

En este marco, Cristina Fiore, ministra de Educación de la provincia, confirmó que descontará el día a quienes lleven adelante la medida de fuerza, convocada por sectores autoconvocados, atacando el derecho a huelga y a los trabajadores de la educación. En medios locales afirmó que “lo que se exige es excesivo (…) En Nación no se están aceptando paritarias de más del 1%, y la inflación está desacelerada. No hay ningún reclamo gremial que esté planteando un 50% de incremento, ni siquiera a nivel nacional». Mientras niegan estas demandas cada vez garantizan más derechos a las patronales agrarias que se la llevan en pala, ahora con un nuevo premio de Milei.

 

El martes se movilizaron al Grand Bourg al comenzar una nueva reunión paritaria. Al finalizar, se llevaron adelante asambleas: por un lado, del sector autoconvocado que impulsa la medida; por el otro, del sindicato Sitepsa.

 

Una asamblea unitaria que funcione con mandatos por escuela y delegados revocables, por departamento, sería importante para organizar la fuerza que lleve adelante un plan de lucha para torcerle el brazo a Sáenz. Que cuenta con la ayuda de la dirección de ADP, en manos de Fernando Mazzone, que también salió a atacar el paro.

 

Esta lucha no es solo por aumento salarial, que urge ante la carestía y precarización de la vida. En el «acuerdo» que intentan pasar, ni siquiera se plantea un aumento para infraestructura, el servicio alimentario de las y los estudiantes, el rechazo a las más de 120 cesantías docentes, la resolución del problema de la obra social del IPS, y muchas otras problemáticas.

 

Cinco provincias no inician las clases: ¿y la Ctera?

Por Federico Puy | Secretario de Prensa Ademys

 

Jujuy, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Misiones arrancaron pos receso con paros y movilizaciones. Un drama que recorre las escuelas de Argentina, salarios a la baja y condiciones precarias de trabajo. La conducción de CTERA deja pasar el ajuste de Milei y los gobernadores y mira para otro lado. Necesitamos organizar un paro nacional y plan de lucha.

 

En Jujuy el paro se siente muy fuerte. No es para menos, esta vez por presión de las bases y la política de unidad de los dos sindicatos recuperados como Cedems y Adep (aún en pelea por el reconocimiento de la lista ganadora Nº 5 el Hormiguero en las últimas elecciones del sindicato), todos los sindicatos docentes van al paro. El gobierno del radical Sadir, se la pasó toda la semana intentando desactivar el conflicto amedrentando a los docentes. Mas que miedo, eso generó bronca en la docencia. Una maestra que recién se inicia en Jujuy, de una jornada simple cobra apenas 715.000 pesos, muy por debajo de lo indicado en la canasta básica provincial.

 

En la provincia vecina, Salta, la cosa no está linda con las docentes. El gobierno de Salta de Gustavo Sáenz, ofreció el miserable 10,5 % con base en diciembre de 2024, en cuatro cuotas para el segundo semestre. Los gremios rechazaron. Un sector de autoconvocados votó en asamblea un paro de 48 horas para lunes y martes, y a una concentración el martes a las 15:00 en el Grand Bourg. Habrá nuevas asambleas ese mismo día. Mientras un legislador salteño cobra $4.192.269, una maestra que recién se inicia gana $562.800.

 

Por la zona sur del país la cosa viene parecida. En Santa Cruz, hoy arrancan con un paro de 72 horas convocado por la Asociación Docente de Santa Cruz (ADOSAC). La medida fue resuelta por Congreso Extraordinario y ratificada por unanimidad en el Plenario de Secretarios Generales. Desde Adosac, sindicato recientemente recuperado, expresaron que “Los bajísimos salarios obligan a los colegas a trabajar en dobles cargos a pesar de la discriminación salarial existente (en los segundos cargos no se paga el título y el salario se reduce a $700.000 por la misma tarea). El doble cargo se convierte de esta manera en una necesidad para subsistir no en una elección, e implica una sobrecarga laboral que afecta la salud y deteriora la calidad educativa. Muchos docentes eligen dedicarse a otra actividad en lugar de tomar segundos cargos y por primera vez en mucho tiempo han faltado maestros para cubrir las suplencias.»

 

La docencia fueguina tampoco comienza las clases. Por amplia mayoría, su sindicato SUTEF resolvió un paro de 48 horas tras el receso invernal, ante la falta de convocatoria a Mesa Paritaria Salarial y la ausencia total de propuestas de aumento salarial, el desfinanciamiento de la educación pública y la ausencia de respuestas por parte de la dirigencia política.

 

Misiones vuelve a las calles. Las y los trabajadores de la Educación del FTEL y del MPL se movilizan este lunes en la ciudad de Montecarlo, donde se mantiene un acampe por la reapertura de paritarias desde hace meses. Los sindicatos rechazan la recomposición del 5% que impuso el gobierno provincial hasta octubre, de manera unilateral. “También se planteó la necesidad de precisar mejor los términos del reclamo salarial, luego del fracaso de la mesa de negociación salarial con las autoridades y la decisión unilateral del gobierno de otorgar un aumento del 5% en dos tramos”, explicaron desde el FTEL, respecto del rechazo al incremento que representaría una suba de unos $15.000 en julio y otros $15.000 en septiembre”, expresaron sus dirigentes.

 

Como se muestra en tan solo un día, cinco provincias están peleando por el salario docente. Un poco más o un poco menos de oferta salarial, todos los gobiernos de diferentes colores políticos, sean radicales, peronistas o renovadores, trasladan la motosierra de Javier Milei (cuando no, le prestan votos en el Congreso o el Senado) y ajustan a la docencia y a la educación. En todas las provincias se siente el tener que trabajar dos o tres cargos para llegar a fin de mes, mayor sobrecarga laboral y problemas de salud y tener que conseguir otro empleo para llegar a fin de mes. La conducción celeste de CTERA, bien gracias. En vez de poner a la docencia de pie contra este gobierno nacional y respaldar a todas las luchas que surgen en las provincias, las deja aisladas y peleando por separado. Un rol cómplice y donde tienen gobernadores afines como en la Provincia de Buenos Aires de Kicillof, el salario es muy bajo y descuenta los días de paro.

 

Con la fuerza de toda la oposición nacional docente, desde cada escuela y de todos los rincones del país, junto a las luchas en curso como Georgalos, fábricas recuperadas, Secco, el Hospital Garrahan o Astilleros, jubilados y los colectivos de discapacidad, hay que imponer un paro y plan de lucha nacional.

 

Kicillof ajusta la educación especial

 

El viernes 8 de agosto, docentes, familias y estudiantes de las Escuelas de Educación Especial N.º 507, 512 y 513 se movilizaron a la Jefatura Regional en La Matanza contra el ajuste que impulsa el gobierno bonaerense.

 

Las delegaciones de maestras y familias se congregaron para movilizarse a la jefatura regional con carteles y pancartas artesanales. En uno de ellos, con la foto de Milei y Kicillof se leía «Él veta y él recorta” una denuncia gráfica de que el ataque a la discapacidad es una política del gobierno nacional pero también de los gobernadores. Muchas de las maestras de Educación especial vienen de movilizarse el martes 5 junto a acompañantes terapéuticas en la movilización contra el veto en discapacidad que ratificó Milei y fue reprimida en Congreso.

 

En la provincia, el gobierno de Kicillof, viene con una propuesta que, bajo el disfraz de la “multidiscapacidad” y la “inclusión”, apunta a cerrar y fusionar escuelas, recortar cargos docentes y reorganizar la modalidad. Esto no es otra cosa que un ajuste brutal que golpea directamente el derecho de estudiantes con discapacidad a tener una educación digna y de calidad. Familias que además están expuestas a recortes en salud, no pueden acceder a profesionales, terapias y prestaciones por los recortes en las obras sociales o la crisis de la salud pública, así lo denunciaron las madres y padres que acompañaban.

 

Durante la jornada, docentes y familias lograron ser recibidos por funcionarios del distrito, que lejos de dar marcha atrás, ratificaron la intención de seguir adelante con los recortes. Sin embargo, la decisión de las maestras de no aflojar y la movilización en las calles logró que se continúe sin afectar cargos ni escuelas hasta una nueva instancia de discusión: el próximo 25 de agosto habrá una mesa de trabajo en la Escuela Especial N.º 512, donde las docentes volverán a exigir que se dé marcha atrás con estas medidas de ajuste.

 

Al finalizar la reunión, las y los trabajadores se reunieron en asamblea y expresaron su descontento ante la insistencia de los representantes del gobierno de la Provincia en el ajuste pero valoraron la organización desde abajo y haberse movilizado para hacerse escuchar y enfrentar el ajuste de Kicillof. Además, denunciaron que la conducción de la lista Celeste del Suteba «les da la espalda» y que, durante la semana anterior, incluso intentó desmovilizarlos a través de amenazas y hostigamientos. Como ya sabemos la conducción Celeste está preocupada por hacerle campaña electoral a Kicillof.

 

Esta pelea tiene que fortalecerse para imponer a la conducción de Suteba que convoque a asambleas en las escuelas. Para que desde abajo se construya un verdadero plan de lucha que enfrente el ajuste y fortalezca la resistencia contra Milei. Pero también para enfrentar los ajustes y recortes del gobierno provincial de Axel Kicillof sobre la educación y la salud públicas.

 

Se viene una nueva jornada clave para salir a bancar la educación pública y los derechos de las personas con discapacidad. Cuando el Congreso trate el veto presidencial a la Ley de Discapacidad, tenemos que ser miles copando las calles para hacer sentir nuestra voz.

 

A 7 años del asesinato laboral de Sandra y Rubén

 

Se cumplieron siete años de la explosión en la Escuela Primaria N°49 de Moreno. La comunidad educativa sigue exigiendo justicia por Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, vicedirectora y auxiliar fallecidos tras una fuga de gas que había sido denunciada en al menos ocho oportunidades sin respuesta estatal. “Todos los años que se acerca un 2 de agosto, para nosotros siempre es muy movilizante. Siempre pidiendo justicia por Sandra y Rubén, y velando para que se sigan en el tema de las obras, para que no le vuelva a pasar a ningún compañero esto que le pasó a Sandra y Rubén” expresó Diego Rodríguez, hermano de Rubén.

 

Como como cada año la comunidad educativa realizó una movilización para exigir justicia. Aunque hubo condenas judiciales, los responsables no están detenidos, y las familias reclaman que también se juzgue a los responsables políticos de la tragedia: la exgobernadora de la provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal y el exministro de Educación Gabriel Sánchez Zinny.

 

«El entonces gobierno de María Eugenia Vidal no garantizó las condiciones necesarias para evitar este crimen social. Por eso decimos que el Estado es responsable de la muerte de Sandra y Rubén. La bronca que recorrió todas y cada una de nuestras escuelas impuso el paro nacional de los gremios docentes y también una medida de fuerza de gremios estatales. Les docentes sabemos que este crimen podría haber ocurrido en cualquiera de nuestras escuelas. Hoy seguimos peleando contra la impunidad y exigiendo castigo a los responsables políticos del crimen de Sandra y Rubén. Exigimos más presupuesto para educación y no para pagar una deuda fraudulenta e ilegítima» expresaron desde Ademys mediante un comunicado.

 

Hace siete meses que Jorge Macri se niega a cumplir la Ley de boleto estudiantil para universitarios

Por Martìn Suarez

 

Pese a un fallo judicial que ordena su implementación, el mandatario porteño impide que más de 134.000 estudiantes puedan inscribirse a este derecho. La oposición en la Legislatura exige su cumplimiento: “La vuelta a clases tiene que ser con boleto educativo”.

 

Debe ser uno de los pocos casos en el mundo que un espacio político autodeclarado como “republicano” ignora los proyectos de ley que fueron aprobados en el recinto y desoye los fallos judiciales que no son de su agrado. Pero tras varios años de gestión, muchos aseguran que el macrismo se caracteriza por tener esas particularidades que alteran (en el mejor de los casos) cualquier estado de derecho.

 

El pasado 12 de diciembre, la Legislatura aprobó por amplia mayoría la Ley de boleto educativo para terciarios y universitarios porteños pero, tras más de siete meses de su sanción, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, no la reglamentó. Por esta razón, los centros de estudiantes de Exactas y Ciencias Naturales, Arquitectura, Diseño y Urbanismo, de Ciencias Sociales y Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) presentaron un amparo ante la Justicia porteña para exigirle que implemente el boleto universitario gratuito y en los últimos días la Justicia falló a favor.

 

Mediante un comunicado, los universitarios denuncian que no pueden seguir siendo víctimas del abandono de Jorge Macri, y que necesitan la implementación del boleto educativo para que ningún compañero se quede sin poder cursar en las universidades.

 

Aseguran que esto ocurre en un contexto de ajuste de los gobiernos de Jorge Macri y Javier Milei, donde cada vez cuesta más llegar a cursar, y que son necesarias políticas de inclusión reales para los y las estudiantes.

 

“Esperamos que el GCBA reaccione y que el segundo cuatrimestre empiece con el boleto educativo implementado. Estudiar no puede ser un privilegio: necesitamos que más pibes y pibas lleguen a la universidad para construir una Argentina justa, libre y soberana”, reclaman.

 

Legisladores y legisladoras de la oposición, iniciaron una campaña de visibilización para exigir la puesta en marcha del Boleto universitario bajo la consigna “La vuelta a clases tiene que ser con boleto educativo”.

 

El 20 de febrero pasado, las y los estudiantes universitarios presentaron una nota en la Jefatura de gobierno porteño para exigir la implementación. Pero a lo largo de casi tres meses el Ejecutivo local no dio ninguna respuesta. El 21 de marzo pasado, la propia Universidad de Buenos Aires se sumó al reclamo estudiantil para que CABA haga efectiva la Ley 6.770, pero Jorge Macri también desoyó esa exigencia institucional.

 

Una vez más, la jefatura de gobierno porteño se negó a responder preguntas.

 

Cientos de miles de estudiantes afectados

 

La Ley Nº 6.770, modificatoria de la Ley Nº 5656, introduce a los estudiantes universitarios como beneficiarios del boleto gratuito en la Ciudad de Buenos Aires. El beneficio permite una cantidad de 96 viajes gratuitos mensuales y un tope de cuatro por día. Cada uno de las y los estudiantes superiores que quieran acceder al mismo, debe residir en la Ciudad de Buenos Aires y pertenecer a hogares de clase media vulnerable de acuerdo a los indicadores del Instituto de Estadísticas y Censos de la Ciudad.

 

Son más de 134.000 estudiantes que tendrían que acceder al derecho aprobado en la legislatura, sumando la cantidad de personas adultos acompañantes de menores de 12 años pero, desde su aprobación hasta ahora, los Centros de estudiantes han presentado numerosos reclamos para lograr el ejercicio efectivo del derecho aprobado por la Legislatura.

 

El fallo judicial ordenó al Ministerio de Educación porteño registrar a los Estudiantes de Nivel Superior y poner a disposición las tarjetas. Sube Estudiantil para así instrumentar el derecho a los estudiantes de Nivel Superior y de Formación Técnica Superior que cumplan debidamente con los requisitos.

 

Escándalo en el Congreso de UTE

 

Las trifulcas en el último Congreso ordinario UTE, gremio de base de CTERA y sindicato mayoritario en CABA, dejaron una lamentable imagen que vale más que mil palabras. La inacción e inmovilismo de la actual conducción Celeste, en un evidente cogobierno con Jorge Macri, por un lado, y los alineamientos con el PJ porteño de Víctor Santamaría, con algunos miembros buscando irse del sindicato o armar otro, muestran a las claras la necesidad de pelear por un sindicato independiente, democrático y combativo.

 

El Congreso de UTE, lamentablemente, no debatió cómo frenar los despidos y la reforma Ba Aprende en las secundarias, no votó un plan de lucha para recuperar los salarios docentes ni tampoco una campaña para revertir las pésimas condiciones de trabajo en la que se encuentran los docentes en la Ciudad. Con una conducción Celeste cada vez más cuestionada desde las escuelas, dado que no existió -desde que Jorge Macri asumió en la Ciudad- un plan de lucha a la altura de los ataques y necesidades de la docencia. Todo el mundo habla de “tranzas”, “entregas” y otras conclusiones que van sacando los docentes en su experiencia con la actual conducción. Mientras, continúan los ataques a la salud laboral: tercerizada a la empresa Dienst y el sistema MIA que les obliga a ir a trabajar enfermes. La responsabilidad es de las burocracias y los gobiernos que vienen vaciando la obra social. Nuevos diseños curriculares mercantilizan la educación y avanzan con ataques a los programas socio educativos.

 

El video, difundido por la corriente llamada CTE -un desprendimiento de la celeste de UTE con quienes compartieron muchos años la conducción del sindicato y que en las últimas elecciones hicieron una lista junto a “La Granate”- muestra un hecho grave, que en el sindicato usan patotas relacionadas con una hinchada de fútbol y que nada tienen que ver con la docencia. Estas internas, que terminaron con empujones e insultos, muestran que no se discute sobre los avances en los derechos conquistados por la docencia, las reformas laborales regresivas o cómo enfrentar al gobierno de Macri y de Milei, uniendo y coordinando todas las luchas a nivel nacional. Pero lo que tampoco dice la CTE, que viene intentando mostrarse como una “alternativa”, es qué plan político propone -a sabiendas de que ya es “vox populi” entre el activismo- que son una corriente centralmente organizada desde arriba por quien dirige actualmente el peronismo porteño, el secretario general del SUTERH, Víctor Santamaría.

 

El espectáculo que ofrecen estos dos agrupamientos, que huele a negocios del sindicato, peleas por comisiones de servicio organizadas por el gobierno o el Ministerio de Trabajo, con miembros de la Directiva que renuncian, posteos en redes con acusaciones por el “dinero” del sindicato, despidos persecutorios, entre otras cuestiones, nada tiene que ver con lo que sucede en las escuelas y se muestran cada vez más alejados de la realidad. Mientras ellos se pelean, Javier Milei sigue atacando nuestras organizaciones de trabajadores y trabajadoras y busca avanzar con la declaración de la educación como servicio esencial para avanzar contra nuestro derecho a huelga.

 

Las internas del peronismo están al rojo vivo y se expresan en el sindicato. Mientras el peronismo busca cerrar listas en la Provincia de Buenos Aires, la ex presidente Cristina Kirchner continúa presa y proscripta por una política claramente orquestada desde la Justicia, la Embajada norteamericana y las Cámaras empresariales. Se profundiza el avance represivo y contra las libertades democráticas. La estrategia luego de la única marcha a Plaza de Mayo en defensa de CFK, es simplemente electoral. El mensaje que deja el peronismo, desnudando su estrategia es: “nos vemos en las urnas”.

 

Mientras se siguen sucediendo luchas muy importantes, como el Hospital Garrahan, la de jubiladas y jubilados todos los miércoles, los trabajadores de Secco, Georgalos (con enormes cortes en Panamericana) y Morvillo en la provincia de Axel Kicillof, las conducciones sindicales, deberían estar aportando todos sus recursos, económicos y físicos, para que estas luchas triunfen y aportar a que todo el movimiento obrero gane confianza en esta pelea contra las patronales que avanzan con la reforma laboral en los hechos. La conducción de UTE y CTERA firman declaraciones en apoyo o repudio a la represión, pero no ponen todas sus fuerzas para que éstas triunfen. Tampoco participan de las acciones.

 

Ante una pedagogía de la resignación, donde las conducciones sindicales y los diferentes sectores del peronismo se la pasan diciendo que no se puede luchar contra Milei o Jorge Macri, que la relación de fuerzas no da o que la culpa es de los docentes que no luchan, tenemos que anteponer una pedagogía de la resistencia.

 

Fuentes: Resumen Latinoamericano, Red Eco Alternativo, Anred, argentina.indymedia, La Izquierda Diario

 

Comenzó el paro en las Universidades Nacionales

 

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Docentes desbordados y quemados ¿Quién cuida al que enseña?

En nuestro mundo actual, marcado por el cambio constante, la figura del docente es fundamental para la sociedad. Este se enfrenta a una serie de dificultades que van más allá de la mera transmisión de contenidos en aulas que han evolucionado del autoritarismo a la ludificación educativa. Sin embargo, los ciudadanos no suelen pararse a pensar en las presiones que afrontan a diario quienes forman a las futuras generaciones. Es tal la situación, que la tasa de renuncia o abandono de los profesionales de la enseñanza no universitaria se ha duplicado en los últimos años, sobre todo en educación secundaria, disparándose la preocupación a nivel internacional.

Además, una de las metas principales en los sistemas educativos es la mejora de la enseñanza, para lo cual es muy significativo abordar y comprender a qué obstáculos se están enfrentando maestros y profesores. Estos profesionales de la educación no solo preparan sus clases y corrigen exámenes, sino que deben lidiar con una amalgama compleja de roles (colaboración con las familias, atención a la diversidad, manejo de conflictos, burocracia…), que les llegan a generar frustración y estrés cuando no se gestionan adecuadamente.

En este sentido, los medios de comunicación se han hecho eco de y algunos estudios han analizado las dificultades que percibe el profesorado en sus funciones docentes, sugiriendo también posibles soluciones para superarlas (Chan y Rodríguez, 2022Flores, 2021Fong et al., 2020Pelcastre y García, 2020Rodríguez et al., 2020Rubio y Olivo, 2020Sánchez et al., 2020Sanz et al., 2022Suriá y Villegas, 2023Travé et al., 2025Villegas y Lengeling, 2021).

El peaje psicológico de enseñar: cansancio, estrés y malestar

Una de las principales batallas libradas por el profesorado se produce en el ámbito psicológico, específicamente en el aspecto emocional, lo cual suele impactar en su capacidad para inspirar y estimular a los discentes. En este sentido, la sobrecarga laboral se presenta como un factor crítico emergente, pues estos profesionales dedican un incontable número de horas a tareas administrativas, planificación, coordinación y evaluación. Todo esto suele restar mucho tiempo a la docencia y a su preparación previa. Así pues, esta acumulación de responsabilidades puede derivar en cuadros de ansiedad y estrés. En casos más extremos, en el temido síndrome de trabajador quemado (también denominado agotamiento profesional o burnout).

A todo lo dicho se suma la necesidad de mantener la motivación y la disciplina del alumnado, la autoridad del docente y un ambiente proclive al aprendizaje. En la era de lo digital, donde los estímulos constantes y la inmediatez son la norma, otro gran desafío es captar y retener la atención de los estudiantes, lo cual se convierte en un arduo y complicado quehacer.

Por otro lado, algunos medios han alertado de las agresiones a los docentes por parte del alumnado, y casos de acoso de los progenitores a estos profesionales, lo cual ha conducido en el peor de los casos al suicidio.

El doble filo de la brecha digital y la diversidad del aula

Las aulas son actualmente más diversas que nunca. Este fenómeno ha traído consigo riqueza y a su vez un gran reto para el profesorado. Por ende, atender adecuadamente y de forma individualizada a alumnado provenientes de diferentes culturas, con ritmos de aprendizaje dispares o con necesidades educativas especiales requiere un esfuerzo titánico por parte de los docentes, más aún cuando se cuentan con recursos limitados y ratios elevadas de discentes por clase. En esta tesitura, estos profesionales suelen sentir que no disponen de tiempo suficiente o las herramientas necesarias para ofrecer el apoyo diferenciado que cada estudiante precisa.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (en adelante TIC) también deben tenerse en cuenta, puesto que exigen la adaptación constante de los docentes y, simultáneamente, ofrecen un inmenso potencial para enriquecer la enseñanza y el aprendizaje. Lidiar con la brecha digital entre generaciones (por ejemplo, progenitores versus hijos e hijas), mantenerse al día con los artefactos digitales conectados a Internet y con sus programas y aplicaciones derivadas, así como llevar a cabo una incorporación eficaz en la cotidianidad de la docencia, son realidades a las que deben enfrentarse maestros y profesores. Todo esto va a exigir soporte técnico y una formación continuada.

Formación y condiciones laborales: claves para el futuro

Puesto que no basta con dominar las materias que los docentes imparten, una formación inicial y continua robusta podría facilitar herramientas psicológicas, sociales y pedagógicas a los docentes para lidiar con las aulas contemporáneas. Entre los bloques de contenidos que podrían contener estos itinerarios formativos destacamos las estrategias para atender a la diversidad de alumnado, la gestión emocional o el uso educativo de las TIC y la prevención de los riesgos de una utilización extendida y continuada.

Entre las posibles soluciones a las dificultades en las funciones docentes, se señalan las siguientes:

  1. Reducir la sobrecarga burocrática. La simplificación de las tareas administrativas haría posible que los docentes pudiesen dedicar más tiempo a su labor pedagógica.
  2. El apoyo psicológico, para lo cual es vital la colaboración con los servicios de salud mental, que deben ser conscientes del alto nivel de estrés inherente a este grupo profesional.
  3. La formación práctica y especializada a través de programas de formación continua que aborden necesidades reales de las aulas.
  4. La inversión en recursos materiales y en personal de apoyo, sobre todo en lo que concierne a reducir las ratios de discentes por aula y a dotar a los centros educativos de más especialistas (pedagogía terapéutica, audición y lenguaje, orientación educativa, profesor técnico de servicios a la comunidad, coordinador de bienestar, etcétera).
  5. Una revalorización de la profesión docente, tanto a nivel social como profesional, mejorando las condiciones laborales (sueldos y conciliación, por ejemplo), las cuales deben ser atractivas para la atracción y retención del talento.
  6. Elevar el nivel de exigencia en todas las etapas (formación de grado y posgrado, contratación y oposiciones) para asegurar que solo los profesionales mejor cualificados lleguen a las aulas

Por lo tanto, el abordaje de estas dificultades en el día a día de los docentes, no es solo una cuestión de justicia para estos profesionales, sino que implica una inversión directa en la calidad de la enseñanza-aprendizaje y, en consecuencia, en el futuro de la sociedad. Apoyar a maestros y profesores es apoyar a la educación, y eso parece beneficiarnos a todos.

Fuente de la información e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com

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La censura educativa: cuando la extrema derecha decide qué aprender y qué callar

En tiempos de retrocesos y repliegues, es imprescindible que el profesorado, formadores, familias y movimientos sociales no permanezcan en silencio. La defensa del currículo como construcción colectiva, situada, ética y comprometida no es una consigna vacía: es una responsabilidad política. Porque, como bien sabemos quienes trabajamos en educación, cada omisión es también una forma de violencia, y cada contenido eliminado deja un vacío que alguien se encargará de llenar.

Últimamente estamos asistiendo en diversos países europeos y americanos a un fenómeno profundamente alarmante: el avance de discursos y políticas educativas impulsadas por la derecha y la extrema derecha que pretenden silenciar, censurar o directamente eliminar del currículo escolar cualquier contenido que cuestione el orden establecido, visibilice las desigualdades o promueva una mirada crítica y emancipadora de la realidad. Bajo la coartada de “neutralidad ideológica” o de “protección de la infancia”, se orquesta una ofensiva contra lo que consideran ideología de género, memoria histórica, derechos LGTBI, o crítica al patriarcado, etc. Pero no se trata de neutralidad: se trata de imponer un pensamiento único, de blindar los privilegios y de clausurar la escuela como espacio de formación crítica.

Desde la asociación Por Otra Política Educativa. Foro de Sevilla, hace tiempo que advertimos sobre esta peligrosa deriva, que no es un caso aislado ni fruto de un exceso puntual, sino el síntoma de una estrategia cultural reaccionaria que se abre paso desde las instituciones y que busca moldear subjetividades obedientes, conservadoras y despolitizadas. Lo estamos viendo en Argentina, con la negación de los crímenes de la dictadura y el desmantelamiento de políticas de memoria y derechos humanos; en Italia, donde se blanquea el pasado fascista y se restringen contenidos sobre diversidad; en Francia, donde se criminaliza a quienes denuncian el racismo estructural y se reprime la crítica social.

Pero también asistimos a formas aún más agresivas de control ideológico en Hungría, donde el gobierno de Orbán ha reformulado el currículo para borrar la perspectiva de género y limitar el estudio de ciertos autores y temas considerados “impropios” para la juventud; o en los Estados Unidos, donde en varios estados se han prohibido contenidos sobre racismo, esclavitud o derechos LGTBI, y se impulsa una cruzada contra lo que llaman “teoría crítica de la raza”, financiada, en gran medida, por los recurrentes defensores de la privatización escolar.

Casos similares se multiplican en Brasil, Polonia, Turquía o Rusia, donde la educación se instrumentaliza como herramienta de adoctrinamiento y nacionalismo excluyente. En Irán, el sistema educativo se utiliza para imponer un modelo moral y religioso rígido, castigando duramente a quienes se desvían de las normas impuestas, especialmente a mujeres, jóvenes y minorías. Y en Israel, se eliminan contenidos que reconocen la historia y los derechos del pueblo palestino, así como se fortalece un currículo xenófobo y racista que deshumaniza a la población palestina, justificando el genocidio y alimentando una visión supremacista que imposibilita una educación orientada a la convivencia y la justicia en equidad con la población palestina.

En varias comunidades autónomas donde han accedido al poder juntamente con el Partido Popular, han condicionado gobiernos, han impulsado acciones concretas: en Murcia, exigieron la retirada de libros de texto con contenido “nocivo”; en Castilla y León, han intentado frenar programas de igualdad; en Aragón, han sido denunciados por censurar talleres de educación afectiva; y en Jaén, representantes del partido han lanzado discursos abiertamente xenófobos, cuestionando la escolarización de menores migrantes y promoviendo una visión etnocéntrica del sistema educativo. A ello se suma su insistencia en recentralizar las competencias educativas, planteando la necesidad de un currículo único nacional que refleje una concepción “española” de la historia, la lengua y los valores cívicos, en detrimento de la diversidad cultural y lingüística de las distintas comunidades autónomas.

Y si nos referimos al Estado español, Vox ha convertido la educación en uno de sus principales frentes de la batalla cultural que han emprendido contra los derechos humanos. Desde su irrupción en las instituciones, ha promovido una agenda que denuncia lo que califica como “adoctrinamiento ideológico” en las aulas, centrándose especialmente en los contenidos relacionados con igualdad de género, diversidad sexual, memoria histórica, derechos y educación afectivo-sexual. Bajo el argumento de “proteger la inocencia de los menores”, insiste en eliminar cualquier contenido que, a su juicio, no se ajuste a una visión conservadora y tradicional de la sociedad. Una de sus propuestas más mediáticas ha sido el llamado desde hace tiempo pin parental, una medida que pretende otorgar a las familias la potestad de vetar la asistencia de sus hijos e hijas a determinadas actividades complementarias, especialmente aquellas que tratan temas de diversidad, género o afectividad.

En sus intervenciones parlamentarias y discursos públicos, Vox (y el Partido Popular) acusa a los docentes y al sistema educativo de ser cómplices de una supuesta “ingeniería social” impulsada por la izquierda, y exige la retirada de materiales escolares que considera ideológicos, como libros sobre feminismo, educación sexual o derechos humanos. También ha cuestionado la enseñanza de determinados enfoques históricos, rechazando las políticas de memoria histórica y democrática e igualando el relato del franquismo al de otras etapas de la historia española. Rechazan, por ejemplo, que se hable de violencia estructural de género o de racismo sistémico, y han denunciado que materias como Filosofía, Historia o incluso Matemáticas estén “contaminadas” por una supuesta perspectiva ideológica impuesta por la LOMLOE.

En la Comunidad de Madrid, las políticas educativas con una voluntad de recentralización ideológica, purga de contenidos críticos y debilitamiento de los marcos normativos que garantizan la igualdad, la diversidad y los derechos humanos en la escuela. Han construido un relato donde la “libertad educativa” no es sinónimo de pluralismo o pensamiento crítico, sino de blindaje frente a lo que consideran intromisiones ideológicas en la educación: el feminismo, la memoria democrática, la diversidad sexual o la crítica al sistema capitalista. Bajo un discurso de libertad individual, se esconde una clara estrategia de control cultural, desmantelamiento de políticas de equidad y blanqueamiento de la historia y las estructuras de poder. Un ejemplo revelador es la reciente modificación del temario de Historia para la PAU, donde desaparecen referencias al feminismo o a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y se recuperan conceptos como “Reconquista” con una clara intención de reforzar una narrativa nacionalista y tradicionalista.

Más allá del currículo, el gobierno madrileño ha liderado una contrarreforma legal que ha vaciado de contenido las leyes autonómicas de igualdad y de derechos LGBTIQ+. Se han eliminado protocolos de protección, se ha suprimido la inversión en programas de prevención y ha debilitado el apoyo institucional a colectivos históricamente discriminados. La Comunidad de Madrid es hoy la única autonomía sin una ley de igualdad activa y, de hecho, ni siquiera ha logrado poner en marcha el programa que se presentó contra la discriminación por género. Esta desprotección institucional no es accidental: forma parte de una política educativa que rehúye la diversidad, castiga lo diferente y pretende imponer una escuela basada en valores conservadores y jerárquicos.

Todas estas propuestas educativas se basan en la exclusión de las diferencias, el blindaje de una moral conservadora y la recuperación de un modelo autoritario y monocultural. Frente a una escuela pública que lucha por ser inclusiva, crítica y democrática, se defiende una escuela homogénea, jerárquica y controlada, que sirva de plataforma para un proyecto ideológico y educativo retrógrado y conservador de ‘educación del carácter’, basado en ‘aculturar a los estudiantes’ a las normas convencionales de ‘buen’ comportamiento, acorde con las preocupaciones neoconservadoras por la estabilidad social.

Lo que está en juego, más allá de los contenidos concretos, es el modelo de sociedad que se quiere construir desde las aulas. Hay una hostilidad simbólica hacia la educación transformadora no es solo retórica: tiene efectos concretos sobre la vida escolar, los proyectos de centro y el bienestar de los estudiantes más vulnerables. Es una educación para el silencio, para el miedo y para la obediencia. Y en ese sentido, forma parte del mismo mapa de censura y regresión democrática que se despliega en otros territorios, tanto dentro como fuera de España. La resistencia educativa debe nombrar esta deriva sin eufemismos: no se trata solo de una batalla de contenidos, sino de una disputa profunda por eliminar la escuela pública y su compromiso por avanzar en la configuración de una sociedad más justa e igualitaria.

Desde nuestra perspectiva crítica, y de años reflexionando sobre la educación, nos preocupa especialmente el impacto de estas políticas en la práctica educativa cotidiana. La censura curricular no es un debate técnico sobre contenidos escolares: es una disputa por el sentido de la educación. Y si aceptamos que enseñar es una forma de intervenir en la realidad, de ampliar la mirada y de construir una ciudadanía más consciente y justa, entonces debemos rechazar toda forma de autoritarismo pedagógico que niegue la pluralidad y la complejidad de nuestro mundo.

La escuela pública ha de ser un espacio de libertad, donde se aprenda a pensar, a cuestionar, a empatizar y a actuar. Y eso implica hablar de feminismo, de diversidad, de justicia social, de historia con memoria, de afectos, de ecología política. Implica también incomodar, porque educar no es adiestrar ni domesticar, sino abrir preguntas, generar conflictos productivos, cultivar el pensamiento crítico. Por eso, lo que está en juego con la censura curricular no es solo el currículo, sino el proyecto de sociedad que queremos construir.

Educar no es repetir lo establecido, sino cuestionarlo; no es silenciar los conflictos, sino nombrarlos con valentía; no es domesticar conciencias, sino despertar miradas críticas…

En tiempos de retrocesos y repliegues, es imprescindible que el profesorado, formadores, familias y movimientos sociales no permanezcan en silencio. La defensa del currículo como construcción colectiva, situada, ética y comprometida no es una consigna vacía: es una responsabilidad política. Porque, como bien sabemos quienes trabajamos en educación, cada omisión es también una forma de violencia, y cada contenido eliminado deja un vacío que alguien –casi siempre desde el poder– se encargará de llenar.

La tarea educativa no puede ni debe plegarse ante el miedo, ni mucho menos renunciar a su proceso educativo profundamente transformador. Porque educar no es repetir lo establecido, sino cuestionarlo; no es silenciar los conflictos, sino nombrarlos con valentía; no es domesticar conciencias, sino despertar miradas críticas. Ante la censura organizada, necesitamos más educación crítica, más pensamiento incómodo, más pedagogía que interpele y desestabilice las verdades impuestas.

Ante las ideas de odio que se difunden desde púlpitos políticos y mediáticos, la respuesta no puede ser la tibieza ni la neutralidad, sino de una pedagogía del cuidado radical, comprometida con la dignidad de todas las personas y con la defensa activa de los derechos humanos.

Y ante el silencio impuesto, cada vez más extendido y feroz, ese que pretende borrar memorias, identidades y luchas que se han realizado durante muchos esfuerzos y años, la respuesta no puede ser el repliegue, el acomodo o el silencio. Hay que levantar más voces y más relatos. Voces antirracistas, feministas, disidentes, indígenas, campesinas, migrantes, progresistas. Voces que incomoden, que interpelen, que rompan el guión único que algunos quieren escribir para todos. Voces que nos enseñen a vivir juntas sin jerarquías, sin exclusiones, sin privilegios. Porque callar ahora es ceder terreno. Y la educación no puede ser cómplice del olvido ni del miedo.

Porque el futuro de nuestras democracias no solo se juega en los parlamentos o en las urnas. Se juega, y quizá sobre todo, en nuestras escuelas, institutos y universidades y en cada aula donde se decide si reproducimos el mundo tal como es y cómo lo quieren vender, o si nos atrevemos a imaginarlo y construirlo de otra manera. Y esa decisión, pedagógica y política a la vez, es urgente. La educación, si no es emancipadora y transformadora de la realidad hacia la justicia social y el bien común, no es nada. Y si no la defendemos colectivamente, la perderemos sin darnos cuenta.

Fuente de la información:  https://eldiariodelaeducacion.com

Fotografía: El diario de la educación. Joseba G. Plazuelo

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Morir en la arena

Para toda una generación de cubanos, la promesa de un futuro mejor se ha traducido en un presente de miseria

LEONARDO PADURA

1. Conocí a T. cuando coincidimos en el aula del cuarto grado de primaria. Él era uno de los 40 muchachos del barrio que serían mis compañeros de curso durante aquel año remoto. De muchos de ellos hace tiempo perdí la pista. Como suele suceder con el correr de los ríos de la vida, sé que ya algunos están muertos. También que otros viven lejos (incluso muy lejos) y de otros no tengo ni idea de dónde habrán ido a parar. Pero T., no. Él sigue ahí, resistiendo, como yo, en el viejo barrio, en la misma casa cada vez más desvencijada donde nació, apenas a tres cuadras de la mía. 


Por haber estado siempre ahí, T. es mi mejor memoria auxiliar para recordar, evocar, precisar 
detalles de aquel pasado común que tiende a difuminarse. Pero, precisamente por seguir ahí y a ras de tierra, es también, desde su experiencia vital, mi mejor informante de un turbio presente nacional, el de hoy, este tiempo por donde transcurren los epílogos de aquella generación que, cargada de promesas sobre un futuro luminoso, coincidió hace seis largas décadas en una escuela primaria de un barrio periférico de La Habana. O de cualquier sitio del país.

Como tantos jubilados, con alrededor de 40 años laborados a cuestas, T. recibe una pensión de 2.000 pesos cubanos. La cantidad resulta tan insuficiente que el Estado ha anunciado que se duplicará en breve. En cuentas claras: con el incremento monetario que recibirá mi amigo, ahora podría comprar un paquete de 30 huevos al único precio al que se encuentran en el país, o sea, alrededor de 3.000 pesos, y le quedarían 1.000 pesos para comprar… tres cajetillas de cigarros. Y ya.

Si T. no es uno de esos cada vez más numerosos indigentes cubanos que hurgan en la basura (en un país donde la basura es solo eso) o pide limosnas en una esquina es porque, como otros afortunados, tiene alguien fuera de Cuba que le envía lo que él ha denominado “donaciones” (alguna remesa) que marcan la diferencia entre su pobreza y la más desesperante miseria. 

Cada vez que lo veo, T. siempre me dice la misma frase: “Qué destino nos ha tocado”. 

2. Durante una reunión de dos comisiones de trabajo de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), la ahora ex ministra de Finanzas y Precios sentenció que en Cuba no había mendigos, sino personas que se hacían pasar por tales. En ese evento se había citado un documento discutido por el Consejo de Ministros en el cual se identificaba la cualidad de los deambulantes, personas en determinado estado de vulnerabilidad, por lo que se podría colegir que su opinión sobre el problema no era solo de la ella, que sus comentarios, tan desconectados de la realidad, no representaban la expresión de un pensamiento individual, sino de una percepción manejada y tal vez consensuada. Y cuando sus compañeros diputados a la Asamblea asistentes a la reunión escucharon las palabras de la todavía ministra, las refrendaron con su silencio. Puedo aventurar, sin embargo, que quizás muchos de ellos pensaban de manera diferente y hasta creían que sí, que los niveles actuales de pobreza en el país han permitido la existencia de mendigos. Aunque, especulo, quizás otros diputados hayan sentido un enorme alivio al oír a la alta representante del Gobierno asegurarles que todo era un espejismo, más aún, una trampa, pues en el país no había mendigos, sino gente que se buscaba el dinero fácil limpiado parabrisas en los semáforos o hurgando en la basura para encontrar latas (y, además, sin pagar impuestos por su actividad), para lo cual, aseveró, se disfrazaban de mendigos. Y, al parecer, esos diputados se dispusieron a creerle, pues han aprendido a creer lo que desde las altas esferas del poder se les dice, a maquillar la realidad con eufemismos, incluso a sustituirla por consignas y luego repetirlas, por encima del mantra marxista de que “la práctica es el criterio de la verdad”.

Tal fue la repulsa popular desatada en las redes sociales provocada por el discurso ministerial, que dos días después la ministra “reconoció sus errores y presentó la renuncia al cargo”. El Buró Político del Partido y el Consejo de Estado acordaron su liberación “a partir de la falta de objetividad con que abordó temas que centran hoy la gestión política y gubernamental enfocada en atender fenómenos reales y nunca deseados por nuestra sociedad”. O sea, reconocieron la práctica de la mendicidad en el país.

3. En un podcast realizado por el sitio digital La Joven Cuba, la doctora en Ciencias Sociológicas Mayra Espina conversó sobre el tema de la pobreza en el país. Reconocida estudiosa del asunto de las desigualdades, Espina contextualizó el problema refiriéndose al proceso de estratificación social (la ruptura del tejido social más homogéneo) que ha sufrido el país desde el inicio de la crisis económica con que se abrió la década cubana de 1990. Con el debilitamiento de las políticas públicas (algunas de ellas han sido consideradas “gratuidades indebidas”) se inició un proceso de reestratificación que, en los años más recientes, se ha hecho mucho más visible. Se ha producido el empoderamiento de unos y el empobrecimiento de muchos. Hoy, si no clases, en Cuba existen castas.

Medir los niveles de pobreza de la sociedad, según la experta, permite entender la magnitud del problema. Pero, desde hace años, las cifras que facilitarían realizar ese ejercicio no existen o no son de dominio público. Se sabe, no obstante, que según el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, Cuba ha bajado desde los lugares 50 a los 80.

Una idea de lo que ocurre se podría tener, según Mayra Espina, a través de la medición de la pobreza por ingresos, teniendo en cuenta, además, el debilitamiento de las prestaciones sociales (alimentos subvencionados, medicamentos adquiridos en las farmacias, transporte público, etcétera), lo que, aun con una habitual falta de datos oficiales, permitiría hacer algunos cálculos.

Y entonces la doctora Espina clavó su apellido: si la población cubana ha descendido en los últimos años de más de 11 millones a una cifra que puede andar por los nueve millones de habitantes (la diáspora más brutal de la historia nacional), y si según los economistas una familia de dos personas requeriría de 24.000 pesos para alimentarse decentemente, con los ingresos actuales que reciben muchos trabajadores y todos los jubilados se puede estimar que entre el 40% o el 45% de la población vive bajo niveles de pobreza por ingresos, algunos incluso en condiciones extremas, por lo que no precisarían disfrazarse de mendigos.

4. La generación a la cual pertenezco es la que cuantitativamente ocupa la franja poblacional cubana que ya está por encima de los años marcados para su jubilación. Muchos de ellos escapan de la precariedad económica gracias a las mentadas “donaciones”, a “un salve”, como se suele decir. Otros siguen trabajando en lo que pueden. Otros hurgan en la basura o mendigan. 

Esta fue una generación que estudió, trabajó, se sacrificó con aquella promesa de un futuro mejor. Nadaron y nadaron y, cuando pusieron un pie en la orilla, se los tragó la arena: se volvieron dependientes o pobres. Y es que, como siempre dice mi amigo T., “mira qué destino más triste nos ha tocado”.

SOBRE LA FIRMA

Leonardo Padura

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