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El coronavirus y la crisis económica

El coronavirus y la crisis económica

Por: Eric Toussain

 Índice  

Una crisis de salud pública

La pandemia del coronavirus constituye un gravísimo problema de salud pública y los sufrimientos que la difusión del virus provocará serán enormes. Si alcanza masivamente a los países del Sur global cuyos sistemas de salud pública, que ya eran muy frágiles, fueron terriblemente maltratados por 40 años de neoliberalismo y, por lo tanto, habrá una grandísima cantidad de muertos. Sin olvidar la situación dramática de la población iraní víctima del bloqueo decretado por Washington, bloqueo que incluye la importación de medicamentos y equipamiento sanitario.

Utilizando el pretexto de la necesaria austeridad presupuestaria para poder pagar la deuda pública, los gobiernos y las grandes instituciones multilaterales como el Banco Mundial, el FMI y los bancos regionales, por ejemplo, el Banco africano de desarrollo, generalizaron las políticas que deterioraron los sistemas de salud pública: supresión de puestos de trabajo y precarización de los contratos de trabajo, supresión de camas hospitalarias, cierre de centros médicos de proximidad, aumento del coste de la atención médica y de los medicamentos, reducción en las inversiones en infraestructuras y equipamientos, privatización de diferentes sectores de la sanidad, reducción de inversión pública en la investigación y el desarrollo de tratamientos en beneficio de los intereses de los grandes grupos farmacéuticos, etc.

Esto es así en países de África, Asia, América Latina y Caribe, y en los países del exbloque del Este (en Rusia y en otras exrepúblicas de la difunta URSS, Europa central y oriental). Pero esto también concierne, evidentemente, a países como Italia, Francia, Grecia y otros países europeos. ¿Y qué pasará en Estados Unidos, donde 89 millones de personas no tienen una verdadera cobertura de salud, como lo denuncia Bernie Sanders?

Los grandes medios de comunicación y los gobiernos insisten sobre las diferencias en el porcentaje de letalidad debido a la edad. Sin embargo, no quieren atraer la atención sobre las diferencias de clase y sobre como la mortalidad debido a esta pandemia afectará a la gente según sus ingresos y su patrimonio, y por lo tanto según la clase social a la que pertenecen. Es muy diferente ponerse en cuarentena o acceder a un servicio de reanimación cuando se tienen 70 años y se es pobre, que cuando se es rico.

También habrá una brecha entre los países, que a pesar de las políticas neoliberales, mantienen en mejor estado su sistema de salud pública y aquellos que fueron más lejos en los atentados a la calidad de los servicios de salud.

La crisis bursátil y la crisis financiera

Aunque los grandes medios de comunicación y los gobiernos afirman constantemente que la crisis bursátil es debida a la pandemia de coronavirus, insisto sobre el hecho de que todos los elementos de una nueva crisis financiera ya estaban reunidos desde hace varios años, y que el coronavirus fue la chispa o el detonador de la crisis bursátil y no la causa. Para consultar: https://www.cadtm.org/No-el-coronavirus-no-es-responsable-de-las-caidas-en-las-bolsas. A pesar de que algunas personas hayan visto en esta afirmación una tentativa de negar la importancia de la pandemia, mantengo mi afirmación. La cantidad de inflamables en el ámbito de las finanzas alcanzó la saturación desde hace varios años y se sabía que una chispa podía e iba a provocar una explosión: no se sabía cuándo se produciría y cuál sería el detonante, pero se sabía que ocurriría. Por lo tanto, era necesario actuar para evitarla y no se hizo nada. Numerosos autores de la izquierda radical, como Michael Roberts, Robert Brenner o François Chesnais, anunciaron esta crisis. Desde 2017, publique artículos regularmente sobre esta cuestión, consultad: https://www.cadtm.org/Economia-internacional-Todo-va-muy que data de diciembre de 2017. Con el CADTM y otras organizaciones, hemos afirmado que es necesario romper radicalmente con el capitalismo.

Un primer gran crash bursátil tuvo lugar en diciembre de 2018 en Wall Street. Bajo la presión de un puñado de grandes bancos privados y de la Administración de Donald Trump, la Reserva Federal de Estados Unidos había vuelto a bajar los tipos de interés y eso fue aplaudido por algunas grandes compañías privadas que dominan los mercados financieros. Volvió el frenesí por el aumento de los valores bursátiles, y las grandes empresas continuaron recomprando sus propias acciones en la bolsa para amplificar el fenómeno. Aprovechándose de la reducción de los tipos de interés, las grandes compañías privadas aumentaron su endeudamiento y los grandes fondos de inversión aumentaron la compra de empresas de todo tipo, incluidas las industriales, recurriendo al endeudamiento (https://www.cadtm.org/La-montana-de-deudas-privadas-de-las-empresas-estara-en-el-corazon-de-la, publicado en abril de 2019).

Ese mismo año, y de nuevo en Wall Street, a partir de septiembre, hubo un grandísima crisis de penuria de liquidez en un mercado financiero que, sin embargo, rebosaba liquidez. ¿Una crisis de liquidez mientras hay una profusión de liquidez? Es una paradoja aparente como lo expliqué en https://www.cadtm.org/Panico-en-la-Reserva-Federal-y-retorno-del-Credit-Crunch-sobre-un-mar-de-deudas, publicado el 25 de septiembre de 2919 y en https://www.cadtm.org/Hablemos-de-nuevo-del-panico-que-sufrio-la-Reserva-Federal-de-los-EEUU-FED-en, publicado el 1 de noviembre de 2019. Se trataba de una grave crisis y la Reserva Federal intervino masivamente inyectando unos cientos de miles de millones de dólares para tratar de evitar el hundimiento de los mercados. La Reserva Federal también guardó en su balance más de 1,3 billones de dólares de productos estructurados tóxicos que había comprado en los bancos en 2008 y 2009, ya que estaba persuadida, con toda la razón, que si se pusieran en venta en el mercado secundario de deuda, el precio se desplomaría y eso arrastraría una gran crisis financiera y quiebras de bancos. Si la Fed hizo eso, no fue para defender el interés general sino para defender el interés del gran capital, o sea, del 1 % más rico de la sociedad.

El BCE y los otros grandes bancos centrales (del Reino Unido, Japón, Suiza, China …) aplicaron, más o menos, el mismo tipo de política y tienen una responsabilidad muy importante en la acumulación de inflamables en el ámbito financiero (podéis consultar mi artículo de marzo de 2019 https://www.cadtm.org/La-crisis-economica-y-los-bancos-centrales.)

Asistimos a una enorme creación de capital ficticio, y en cada crisis financiera una parte importante de ese capital ficticio debe «desaparecer» ya que eso forma parte del funcionamiento normal del sistema capitalista. El capital ficticio es una forma de capital que se desarrolla exclusivamente en la esfera financiera sin ninguna relación verdadera con la producción. Es ficticio en el sentido en que no se basa directamente sobre una producción material, ni sobre la explotación directa del trabajo humano ni de la naturaleza. Como lo dice el economista francés miembro de ATTAC, Jean Marie Harribey: «Las burbujas estallan cuando la diferencia entre el valor realizado y el valor prometido se vuelve demasiado grande y algunos especuladores entienden que las promesas de liquidación rentable no podrán ser honradas por todos, en otras palabras, cuando las plusvalías financieras no podrán nunca generarse si no hay una plusvalía suficiente de producción. », Jean-Marie Harribey, «La baudruche du capital fictif, lecture du Capital fictif de Cédric Duran », Les Possibles, N° 6 – Printemps 2015 : https://france.attac.org/nos-publications/les-possibles/numero-6-printemps-2015/debats/article/la-baudruche-du-capital-fictif.

Me reafirmo en que la pandemia del coronavirus no constituye la causa real y profunda de la crisis bursátil que se desencadenó en la última semana de febrero de 2020 y que sigue. Esta pandemia constituye el detonador, la chispa. No obstante, existen otros acontecimientos graves que podrían haber sido detonadores o chispas. Por ejemplo, una guerra declarada y caliente entre Washington e Irán o una intervención directa de Estados Unidos en Venezuela. La crisis bursátil que hubiera seguido, habría sido atribuida a la guerra y sus consecuencias. Y también, yo habría afirmado que esa guerra, cuyas consecuencias serían gravísimas, sin controversia posible, habría sido la chispa pero no la causa profunda. Así que, aunque haya una relación innegable entre los dos fenómenos (la crisis bursátil y la pandemia del coronavirus), eso no significa que no es necesario denunciar las explicaciones simplistas y manipuladoras que declaran que la causa es el coronavirus. Esa explicación mistificadora es una trampa destinada a desviar la atención de la opinión pública, del 99 %, del rol que tuvieron las políticas llevadas a cabo a favor del Gran Capital a escala planetaria y de la complicidad de los gobiernos actuales.

La crisis del sector de la producción precedió la pandemia del coronavirus

Y eso no es todo. No solo la crisis financiera estaba latente desde hacía varios años y la prosecución del aumento de precio de los activos financieros constituían un indicador muy claro, sino que, además, una crisis del sector de la producción había comenzado mucho antes de la difusión del covid19, en diciembre de 2019. Antes del cierre de fábricas en China, en enero de 2020 y antes de la crisis bursátil de fines de febrero de 2020.

Vimos durante el año 2019 el comienzo de una crisis de superproducción de mercaderías, sobre todo en el sector del automóvil con una caída masiva de ventas de automóviles en China, India, Alemania, Reino Unido y muchos otros países. Eso produjo una reducción de la producción de automóviles. También hubo superproducción en el sector de la fabricación de equipamientos y de herramientas mecánicas en Alemania, uno de los tres productores mundiales en este sector. Al mismo tiempo, se produjo una muy fuerte reducción del crecimiento industrial en China, lo que tuvo graves consecuencias en los países que exportan a China equipamientos, automóviles y materias primas. Durante el segundo semestre de 2019, la recesión se declaró en el sector de la producción industrial en Alemania, Italia, Japón, África del Sur, Argentina… y en varios sectores industriales en Estados Unidos.

La evolución de la crisis financiera y económica desde el 3 de marzo de 2010

Recordemos que, durante la última semana de febrero de 2020, las principales bolsas de valores del mundo (en toda América, en Europa y en Asia) sufrieron una caída muy importante que osciló entre un 9,5 % y un 12 %, y fue la peor semana desde octubre de 2008.

Ahora, retomo el hilo de los acontecimientos donde los dejé: el 3 de marzo de 2020, al día siguiente de la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos, la Fed, de bajar un 0,5 % su tipo de interés director.

Los bancos centrales actúan como bomberos pirómanos

El 3 de marzo de 2020, la Fed decidió fijar su tipo director en una horquilla del 1 % al 1,25 %, o sea fue una reducción del 0,5 %, la más fuerte de estos últimos años, ya que hasta ese momento la Fed bajaba su tipo de interés en escalones de 0,25 %. Frente a la continua caída de las bolsas y, especialmente, de los bancos que están al borde de la quiebra, la Fed decide una nueva reducción el 15 de marzo de 2020, que golpea incluso más fuerte que la del 3 de marzo. Esta vez, bajó su tipo director un 1 %. Por lo tanto, desde el 15 de marzo, el nuevo tipo de interés director de la Fed se sitúa en una horquilla que va del 0 % al 0,25 %. Los bancos son, por consiguiente, animados a que aumenten su endeudamiento.

La Fed no se contentó con bajar el tipo de interés, también recomenzó con la inyección en el mercado interbancario de una enorme masa de dólares, ya que los bancos una vez más, no confían entre ellos y se niegan a prestarse dinero. El presidente de la Fed declaró que su institución había programado inyectar en las próximas semanas más de 1 billón de dólares de liquidez en los mercados a corto plazo, especialmente, en el mercado de repos, sobre el que ya había intervenido masivamente entre septiembre y diciembre de 2019. El mercado de repo [1] designa el mecanismo por el cual los bancos se financian por un corto tiempo: éstos venden títulos que poseen con el compromiso de comprarlos de nuevo rápidamente. Por ejemplo, depositan por 24 horas (como garantía o como colateral del préstamo que aceptan) títulos del Tesoro de Estados Unidos o de obligaciones de empresas que tienen una nota AAA. A cambio de esos títulos, obtienen dinero en efectivo, a un interés próximo o igual al tipo director fijado por la Fed, próximo, como hemos visto, al 1 %, desde el 3 de marzo de 2020 y del 0 %, desde el 15 de marzo de 2020.

El Banco Central Europeo (BCE) dirigido por Christine Lagarde, cuyo tipo director es del 0 %, anunció el 12 de marzo de 2020 que iba a aumentar sus compras de títulos financieros privados (obligaciones y productos estructurados) y públicos (títulos soberanos). También aumentó el volumen de créditos ventajosos a medio y largo plazo para los bancos. Y si éstos se comprometen a no reducir el volumen de préstamos al sector privado —aunque si no cumplen esta promesa no está previsto ningún mecanismo para multarlos— pueden financiarse generosamente con el BCE, con un tipo de interés negativo de – 0,75 %. Eso quiere decir que los bancos obtendrán una remuneración al endeudarse con el BCE.

Como está indicado más arriba, el domingo 15 de marzo, con pánico de nuevo por lo que había pasado la semana anterior, la Fed, que reunió a su comité director en situación de catástrofe y sin esperar a la fecha normal para hacerlo, llevó su tipo de interés al 0 % (su tipo director está en la horquilla del 0 % al 0,25 %). La Fed también anunció que recomenzaría a comprar a los bancos productos estructurados, los famosos MBS (Mortgage Backed Securities), que estuvieron en el centro de la crisis financiera de 2007-2009, por 200.000 millones de dólares.

Pero eso no permitió detener las ventas masivas de acciones en las bolsas, y todas las del mundo cayeron el lunes 16 de marzo de 2020. La caída de Wall Street alcanzó un nuevo récord en un solo día: –12 %. El 18 de marzo continuó la venta masiva de acciones.

Los mercados bursátiles continuaron con sus caídas

Se produjeron varias jornadas negras, es decir varios crash bursátiles, en la segunda quincena de febrero y durante la primera quincena de marzo. Y eso a pesar de las intervenciones masivas de los bancos centrales ya sea en el Norte o en el Sur del mundo, en el Oeste como en el Este.

Las sesiones bursátiles fueron literalmente caóticas. Muchas veces, en estas últimas semanas, se debieron interrumpir durante 15 a 30 minutos con el fin de frenar las ventas cada vez más masivas y evitar la catástrofe. Esas interrupciones en las que las autoridades bursátiles accionaron un cortocircuito (según su jerga) ocurrieron varias veces en Wall Street, en Brasil, en la India y en Europa, tanto que algunos comentaristas se preguntan por qué las autoridades no cerraron, simple y llanamente, las bolsas.

El jueves 12 de marzo de 2020, una de las recientes jornadas más negras, la caída fue impresionante: -12,28 % en París, -10,87 % en Londres, -11,43 % en Fráncfort, -14,21 % en Bruselas y el récord de Milán -16,92 %. En Nueva York, el Dow Jones perdió el 9,99 %, el Nasdaq el 9,43 % y el S&P500 el 9,51 %. En Madrid, el Ibex 35 cayó un 14,06 %. Las bolsas de Asia, América Latina y África también se desplomaron.

El lunes 16 de marzo, a pesar de la decisión de la Fed de llevar su tipo de interés al 0 % para contentar al Gran Capital y de poner fin a la caída al vacío, continuaron las ventas masivas de acciones. En Nueva York. S&P500 cayó un 12 %, la bolsa brasileña, un 13 %. Las bolsas europeas de nuevo perdieron; Londres, un 4 %; París y Fráncfort más del 5 %; Milán un 6 %; Bruselas un 7 %; Madrid un 8 %. En Asia-Pacífico, el Nikkei de Tokio bajó un 2,5 %, las bolsas chinas cayeron entre el 3 y el 4 %, la bolsa india un 8 %, la bolsa australiana un 9 %. Y la debacle continúa.

En un mes, entre el 17 de febrero y el 17 de marzo, las bolsas de valores sufrieron una verdadera purga: en Nueva York, el Dow Jones industrial perdió el 32 %, el S&P500 de las 500 principales empresas perdió el 24 % de su valor. En Londres, Footsie bajó un 31 %, en Fráncfort, el DAX bajó ¡el 37 %! En Bruselas, el Bel20 se hundió un 41 %. El CAC40 (Francia) perdió el 36,5 %. La bolsa de Madrid (IBEX 35) perdió el 38 %, la de Lisboa (PSI20) perdió el 31,5 %. La bolsa brasileña perdió el 28 %, la de Buenos Aires más del 30 %. La bolsa india perdió el 25,5 %. La bolsa sudafricana (JSE) perdió el 35 %. RTS, la bolsa de Moscú, perdió el 40 %. El BIST 100 de Turquía se hundió un 28 %. A Tokio, el Nikkei perdió el 28 %. A Hong Kong, el Hang Seng perdió el 21 %, En Sídney, la bolsa australiana ASX, perdió el 26 %. Solamente la bolsa de Shanghái limita sus pérdidas, un 7,7 %. Si a ésta le va mejor que a todas las otras bolsas del mundo, es gracias al apoyo aportado, bajo orden gubernamental, por las empresas chinas y los fondos públicos. Recibieron la orden de comprar de forma sistemática acciones de la bolsa en plena crisis del coronavirus mientras los otros vendían.

En resumen, entre el 17 de febrero y el 17 de marzo, todas las bolsas del planeta sufrieron importantes pérdidas comparables o superiores a lo que había pasado durante las grandes crisis bursátiles de 1929, 1987 y 2008.


Evolución en % de las principales bolsas de valores del mundo entre el 17 de febrero y el 17 de marzo de 2020

¿Quién se deshace en masa de esas acciones?

Los grandes mercados bursátiles está dominados por un centenar de grandes grupos privados, sus accionistas forman parte del 1 %, incluso del 0,1 %. Esos grandes grupos privados tienen un papel importante en el detonante de la crisis bursátil y en su extensión.

Entre ellos, se encuentran una treintena de grandes bancos, una decena de grandes fondos de inversión —entre éstos BlackRock, Vanguard, State Street y Pimco que tienen un papel clavé—, y hay que agregar las GAAF —Google. Apple, Amazon, Facebook—, además de grandes conglomerados industriales, casi una decena de grandes sociedades petroleras, algunos grandes fondos de pensión.

Este grupo de grandes capitalistas y los Estado-mayor de sus empresas están fuertemente interconectados ya que hay, sistemáticamente, participaciones cruzadas (o sea, un banco puede ser accionista de empresas industriales y a la inversa, y es evidente que los grandes fondos de inversiones como BlackRock tienen participaciones en todas las sociedades privadas. Véase el recuadro). Pero se dieron cuenta que la fiesta se estaba acabando, y que todavía estaban a tiempo, a fines de febrero de 2020, para recoger ganancias: la diferencia entre lo que habían pagado durante los dos o tres últimos años en la compra de acciones y el apogeo de la fiesta bursátil del comienzo de 2020. Así que decidieron vender, obteniendo al principio un buen precio. Luego, por un efecto contagio, todos los grandes accionistas y todos los actores de los mercados financieros también comenzaron a vender, acumulando una buena parte de la plusvalía, antes de que la caída de precios diese como resultado que el precio de venta de las acciones esté a un nivel más bajo que el de antes de la burbuja. Mientras tanto, los más grandes y los más rápidos consiguieron ganancias considerables.

Lo importante para un gran accionista es vender cuando el precio todavía no bajó demasiado, lo que significa vender lo máximo posible muy rápidamente, y para eso se utilizan programas específicos de venta de acciones, que se activan desde que un movimiento de venta alcanza un nivel determinado. Por eso hubo jornadas con caídas considerables seguidas a la mañana siguiente por subidas, ya que los que habían vendido la víspera antes de la caída, ven ganancias si recompran unas acciones que perdieron un 5 % o un 10 %, incluso un 20 %, del precio de venta del día anterior.

El valor bursátil de los tres fondos de inversión más importantes, BlackRock, Vanguard y State Street, habría bajado en 2,8 billones de dólares en un poco menos de un mes

Eso explica la sucesión de jornadas negras, seguidas de jornadas de remontada. Sin embargo, a pesar de esas remontadas momentáneas, la tendencia general es una verdadera purga. La burbuja bursátil estalla ante nosotros.

El hundimiento de las bolsas tiene tal amplitud que, en fin de cuentas, los grandes grupos que lanzaron procesos de ventas masivas, ven disminuir sus activos. Puede ser que hayan ganado especulando a la baja y luego al alza, pero en este estadio de la crisis el valor total de sus activos disminuyeron fuertemente. El Financial Times da una estimación con respecto a los tres fondos de inversión más importantes: BlackRock, Vanguard y State Street, cuyo valor de activos habría bajado en 2,8 billones de dólares en un poco menos de un mes. (Financial Times, «World’s three biggest fund houses shed $2.8tn of assets», https://www.ft.com/content/438854a8-63b0-11ea-a6cd-df28cc3c6a68, publicado el 15 de marzo de 2020). 2,8 billones de dólares es un 10 % más que el PIB de Francia. Según ese diario financiero, mientras que a comienzos de año, los activos que poseía BlackRock habían alcanzado la astronómica cifra de 7,4 billones de dólares, la caída de las bolsas los recortó en 1,4 billones. Además, el valor bursátil de BlackRock bajó un 28 % en un mes, hasta el 15 de marzo de 2020. Los activos de Vanguard habían alcanzado 6,2 billones y también sufrieron una reducción de 800.000 millones entre febrero y el 15 de marzo de 2020.

Fondo de inversión BlackRock

BlackRock es a nivel mundial el mayor fondo mutuo de inversión que opera a nivel mundial con 70 oficinas en 30 países y clientes en 100 países. En enero de 2020, BlackRock gestionaba activos por un valor total de 7,4 billones de dólares. Sin embargo, al 17 de marzo de 2020, el valor de los activos de BlackRock habría disminuido en 1,4 billones de dólares. A comienzos de enero de este año, sus activos se repartían en dos grandes categorías: un 55 % en forma de acciones, un 34 % en forma de obligaciones, y un resto marginal. Con respecto a su extensión en el mundo, Estados Unidos representa el 61 % de sus activos, Europa un 31 % y Asia un 8 %. En 2012, este fondo ejerció su derecho a voto en 14.872 asambleas generales de accionistas, de las cuales, 3.800 en Estados Unidos.

BlackRock recompró durante la crisis bancaria de 2008 un departamento importante del banco británico Barclays (antes de eso, había comprado una parte de Merrill Lynch). En 2014, BlackRock era el principal accionista del principal banco estadounidense JPMorgan (con el 6,1 % del capital), el primer accionista de Apple (con el 5,1 %), de Microsoft (con el 5,5 %), de Exxon Mobil (con el 5,4 %), de Chevron (con el 6,2 %), de Royal Dutch Shell (con el 4,9 %), de Procter &Gamble (con el 5,4 %), de General Electric (con el 5,5 %) y de Nestlé (con el 3,7 %). Era el segundo accionista en orden de importancia en la sociedad de Warren Buffet, Berkshire Hathaway (en la que BlackRock tiene el 6,8 % de su capital)). Era también el segundo accionista de Google (5,8 %), de Johnson & Johnson (5,6 %), del cuarto banco más grande de Estados Unidos, el Wells Fargo (5,4 %), de Petrochina (6,8 %). También, era el tercer accionista de Walmart (2,6 %) y de Roche (2,0 %) y el cuarto accionista de Novartis (3,0 %). Las 17 empresas que se han nombrado tienen una posición dominante en sus respectivos sectores de actividad. Estos 17 mastodontes son las mayores sociedades en el mundo en términos de capitalización bursátil. Hay que agregar que BlackRock posee una sociedad de gestión de riesgos llamada Aladdin que asesora a sociedades financieras que poseen activos por un monto total de 11 billones, y que además tiene acciones de Moody’s y de McGraw Hill, la propietaria de Standard & Poor’s, dos de las agencias de calificación más importantes a nivel internacional.

Como indicación suplementaria de la influencia de BlackRock, se puede tener en cuenta el número de comunicaciones telefónicas que Tim Geithner, secretario de Estado de Finanzas de Estados Unidos después de la crisis de 2008, durante el gobierno de Obama, tuvo con Larry Fink, patrón de este fondo de inversión. Tim Geithner mantuvo 49 conversaciones con Larry Fink entre el 1 de enero de 2011 y el 30 de junio de 2012, Durante ese mismo período, mantuvo 17 con Jamie Dimon, patrón de JPMorgan; 13 con Lloyd Blankfein, patrón de Goldman Sachs, 5 con Brian Moynihan, patrón del Bank of America así como con James Gorman, patrón de Morgan Stanley.

Es interesante mencionar que la Troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y FMI) le encargó a BlackRock la auditoría de los bancos griegos en 2014.

En 2016, BlackRock era accionista de 18 sociedades del CAC 40 (Atos, BNP Paribas, Vinci, Saint-Gobain, Société Générale, Sanofi, Michelin, Safran, Teleperfomance, Total, etc.).

Posee también el 5 % del grupo bancario Santander, el principal banco español.

En 2019, BlackRock poseía el 4,81 % del principal banco de Alemania, el Deutsche Bank. Y, por ende, era el primer accionista.

A pesar de las tentativas de BlackRock de presentarse como un inversor sostenible, es el mayor accionista en el mundo de las centrales eléctricas que utilizan carbón, de hecho, tiene acciones en 56 sociedades de este tipo. Por medio de estas sociedades de las cuales es el principal accionista, posee más reservas de petróleo, de gas y de carbón que cualquier otro inversor. Sus reservas totales ascienden a 9,5 gigatoneladas de emisiones de CO2, o sea, el 30 % de las emisiones totales ligadas a la energía a partir de 2017. El 10 de enero de 2020, un grupo de activistas por el clima entró en las oficinas de BlackRock Francia, para pintar los muros y los suelos con advertencias y acusaciones sobre la responsabilidad de la empresa en las crisis climáticas y sociales actuales.

El 14 de enero de 2020, el CEO de BlackRock, Laurence Fink, declaró que la sostenibilidad ambiental sería un objetivo claro para las decisiones sobre inversiones. BlackRock anunció que vendería por 500 millones de dólares los activos ligados al carbón y crearía unos fondos que evitarían los stocks de combustibles fósiles, dos medidas que modificarían radicalmente la política de inversiones de la empresa.

Por otra parte, BlackRock es partícipe de las principales sociedades de fabricación de armas en Estados Unidos.

Fin de la primera parte

En la segunda parte, abordaré:

  • La caída de los bancos.
  • Los bancos tienen muy mala salud contrariamente a lo que dice el discurso oficial.
  • El hundimiento del precio del petróleo.
  • El comienzo del estallido de la burbuja del mercado obligatorio privado. La caída de los precios de los títulos de la deuda privada y el aumento brutal de los rendimientos y de la prima de riesgo.
  • La muy buena salud de los títulos de la deuda pública, Su precio aumenta. Los Estados de economías dominantes se financian con tipos de interés negativos.
  • Después, volveré con las propuestas de medidas que se deben tomar y a la necesidad de romper con el sistema capitalista. Es necesaria una auténtica revolución para modificar radicalmente a la sociedad, en su modo de vida, su modo de propiedad, su modo de producción. Esta revolución solo será posible si las víctimas del sistema entran en autoactividad, se autoorganizan, y desplazan al 1 % de los diferentes centros de poder para crear un verdadero poder democrático. Una revolución ecologista socialista autogestionaria y feminista es necesaria.


Traducido por Griselda Pinero



Notas

[1Repo es la abreviatura utilizada en Estados Unidos para la expresión Sale and Repurchase Agreement, o sea, un acuerdo de compromiso de recompra de un activo financiero a muy corto plazo, y es un importante instrumento financiero del mercado monetario.

Autor: Eric Toussaint Doctor en Ciencias políticas de la Universidad de Lieja y de la Universidad de París VIII, es el portavoz del CADTM Internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia.
Es autor de diversos libros, entre ellos: Sistema Deuda. Historia de las deudas soberanas y su repudio, Icaria Editorial, Barcelona 2018; Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Es coautor junto con Damien Millet del libro AAA, Audit, Annulation, Autre politique, Le Seuil, París, 2012.
Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015. A pesar de ello, la comisión prosiguió sus trabajos y se constituyó legalmente como una asociación sin afán de lucro.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/la-pandemia-del-capitalismo-el-coronavirus-y-la-crisis-economica/

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Coronavirus: tampoco puedes bajar con los niños al jardín de tu comunidad de vecinos

Por: Carlota Fominaya

El decreto del estado de alarma implica que tampoco puedes reunirte en estos espacios, ni compartir ascensor o celebrar juntas de vecinos, entre otros.

No, no se puede bajar a los jardines y otros espacios comunes de tu residencia particular. Ni solo por turnos, ni mucho menos, acompañado, quedándo con otros vecinos para que los niños se entretengan un rato y sobrelleven mejor las circunstancias de confinamiento a las que nos obliga la lucha contra el coronavirus.

El #Quédateencasa se aplica también en la escalera de tu edificio. Así lo explica el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid), que comunica a todos los vecinos, a través de sus colegiados, una serie de indicaciones para evitar situaciones innecesarias de contagio tanto en las comunidades, como en el propio domicilio, en consonancia con las medidas especificadas en el real decreto de estado de alarma aprobado el pasado sábado 14 de marzo por el Consejo de Ministros, para las que pide el más riguroso cumplimiento.

Por analogía a este real decreto, tal como contempla en sus anexos, CAFMadrid ha trasladado estas pautas a las comunidades de propietarios, unas medidas de seguridad que también deben seguir los empleados de la finca: conserjes, porteros, limpiadores, vigilantes y personal de mantenimiento, entre otros.

De hecho, se recuerda también que hay que mantener la distancia de contacto (1 metro o más) entre las personas que transitan en las zonas comunes: portales y escaleras.

Utilizar guantes y mascarillas en la limpieza diaria y extremar esta en las zonas más sensibles: puerta de acceso, botones de ascensores, porteros automáticos, videoporteros, pasamanos de las escaleras y otros.

Clausurar todas las áreas y espacios comunes a los que solo podrán acceder el personal de mantenimiento y limpieza. Vestuarios, saunas, gimnasios, canchas deportivas de todo tipo, zonas ajardinadas, parques infantiles, zonas exteriores de recreo, salas comunes y cualquier espacio común deberán permanecer cerrados.

Utilización individual del ascensor. Evitar el contacto con otros vecinos.

Recomendar a los porteros que permanezcan en la portería y utilicen las primeras horas del día, para realizar las labores cotidianas, saliendo a dar una ronda de control y vigilancia cada cierto tiempo.

Aconsejar a los conserjes que también efectúen las labores de limpieza y cotidianas en las primeras horas del día y que permanezcan el resto del tiempo dentro de las conserjerías.

Las comunidades podrán valorar la adaptación de su horario de trabajo a las labores estrictamente necesarias y a la organización de la recogida domiciliaria de basuras.

Las obras en curso, tanto privadas como en zonas comunes, podrán seguir con su ejecución hasta nueva orden por parte de la autoridad administrativa correspondiente. Si bien muchas de ellas se verán afectadas dada la falta de suministros por cierre de los almacenes.

La recogida domiciliaria de basuras continuará en los días y horarios establecidos hasta recibir otras instrucciones por parte de las autoridades municipales competentes. Recordar, a este respecto, las recomendaciones del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sobre la gestión de residuos domésticos procedentes de hogares con personas aisladas o en cuarentena por COVID-19.

Los vecinos deberán reducir al mínimo imprescindible la utilización de servicios de paquetería y los pedidos que requieran envíos domiciliarios.

Colocar en un lugar visible, tanto las recomendaciones sanitarias, como las medidas preventivas de obligado cumplimiento para: residentes, clientes de negocios o turistas de viviendas de uso turístico.

Suspender la celebración de juntas generales de propietarios, tanto ordinarias como extraordinarias, como reuniones de los órganos de gobierno no necesarias.

Todos estos consejos, «que pueden llevar a una merma de los servicios, están encaminados a primar la seguridad de los vecinos en pro de la salud colectiva. Se solicita el máximo cumplimiento y respeto de las normas de cada edificio: #QuédateEnCasa«, concluyen desde el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid).

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-coronavirus-tampoco-puedes-bajar-ninos-jardin-comunidad-vecinos-202003181641_noticia.html

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Niños con discapacidad intelectual aprenden medidas de prevención del coronavirus con dibujos

Por: ABC

La respuesta de estos menores sorprende porque «no es distinta» a la del resto de la población.

Los niños con síndrome de down y otras discapacidades intelectuales en España están aprendiendo las medidas de prevención contra el coronavirus mediante infografías, dibujos y vídeos, que les ayudan a conocer los hábitos que tienen que seguir para la autoprotección.

«Tenemos una serie de infografías y dibujos con los cuales ellos pueden reconocer cuáles son esas medidas y hábitos que tienen que utilizar para la autoprotección», ha señalado a Europa Press el director general de Plena Inclusión, Enrique Galván, destacando que las personas con discapacidad intelectual están respondiendo «con serenidad y responsabilidad» ante la crisis del coronavirus.

Precisamente, ha añadido que «sorprenden» porque su respuesta «no es distinta» a la del resto de la población, pero que tienen que dar «los apoyos necesarios» cuando su circunstancia personal «los incapacita» para tener una percepción de la repercusión de la situación.

En sus palabras, esta emergencia «es inédita» por lo que ha defendido que hay que comprender que, para determinados grupos, hay que «extremar esos canales de comunicación, formación y protección».

Además, ha subrayado que «no hay una diferencia sustancial» entre cómo se enfrentan los niños con síndrome de down y otras discapacidades intelectuales al coronavirus y lo que otros colectivos están viviendo. «Los discursos abstractos son a veces difíciles de aterrizar en lo concreto y hay que insistir en la formación y el apoyo», ha dicho.

Por ello, Galván ha incidido en la necesidad de generar medidas de accesibilidad cognitiva «para que todas las personas puedan conocer cuáles son las pautas y normas de autocuidado y protección» y ha asegurado que están «sacando informaciones de lectura fácil».

Los padres son los primeros que informan

Por su parte, el gerente de Down España, Agustín Matía, ha explicado a Europa Press que «los primeros que están dando una explicación» a los niños con discapacidad intelectual sobre la situación actual del coronavirus «son los padres, sobre todo al ver que no tienen clases», ya que los centros educativos de algunas comunidades autónomas españolas han tenido que suspender sus clases.

Para enseñar a los estudiantes con discapacidad intelectual las medidas de prevención ante el coronavirus, ha afirmado que hay «un montón» de materiales y vídeos con «ejemplos muy buenos» sobre cómo lavarse las manos. En concreto, ha hecho referencia a una cuenta de ‘lavado de manos’ en Twitter donde hay vídeos, infografías o grafismos dedicados a temas de higiene y de virus, que están adaptados «para que lo entiendan de forma muy fácil».

«No es difícil dar una pequeña explicación de lo que es una enfermedad y plantearlo en términos de cómo se contagia», ha manifestado Matía, quien ha apostado porque las explicaciones sean «muy básicas» y el lenguaje «sea sencillo».

Sobre la reacción de los niños con discapacidad intelectual ante el coronavirus, ha afirmado que «no está siendo diferente» a la del resto de niños o a la que están «teniendo todos», aunque ha reconocido que hay que insistirles «un poco más» en la parte de hábitos de higiene porque «es un tema de rutinas».

En la misma línea, la directora ejecutiva de Educación de Afanias, Irene López, ha indicado que tienen que «insistir mucho» en la higiene de las personas con discapacidad «porque les cuesta» y ha asegurado que tienen auxiliares educativos que se dedican a trabajar la higiene.

Debido a que las personas con discapacidad «necesitan mucho» la antelación, López ha explicado a Europa Press que han elaborado unos calendarios en los que han tachado los días que van a estar en casa debido al cierre de centros educativos por el coronavirus. «Cuando les sacas de la rutina habitual les cuesta un montón», ha dicho.

«Hemos realizado materiales para explicarles qué es el coronavirus, cómo se transmite, qué dificultades tiene, otro sobre cómo lavarse las manos y otro sobre cómo toser, adaptado todo en pictogramas o lectura fácil», ha señalado la experta, destacando que todos los colegios de educación especial están adaptando esos materiales para «enseñar qué está pasando y cómo abordarlo.

Familias con hijos con discapacidad intelectual

Respecto a cómo está afectando a los padres el cierre de centros educativos especiales, el director general de Plena Inclusión ha lamentado que «está suponiendo un esfuerzo muy importante» esa «sobrecarga» que crea a las familias con hijos con discapacidad intelectual y ha solicitado para ellas «algún tipo de apoyo para que tuvieran más posibilidades de sobrellevar la situación» .

«Creemos que en el Plan de Emergencia que está liberando el Gobierno central deben tener en cuenta esa situación, para buscar posibles apoyos en el hogar en aquellos casos donde las personas necesiten de una asistencia más específica», ha pedido.

«Creemos que en el Plan de Emergencia que está liberando el Gobierno central deben tener en cuenta esa situación, para buscar posibles apoyos en el hogar en aquellos casos donde las personas necesiten de una asistencia más específica», ha pedido.

En este sentido, el gerente de Down España ha comentado que «se está hablando» el solicitar ayudas para estas familias pero que «no hay nada específico» porque es un cierre general de centros educativos que está afectando a todos los padres, por lo que, a su juicio, «el factor discapacidad no es relevante».

«Esto ha sido un poco sorpresivo y hay un poco de improvisación, hay que esperar a que se aclare más el mapa, estamos pendientes de ver qué novedades hay pero no es tanto algo específico de los centros especiales», ha manifestado Matía.

Para la directora de Educación de Afanias, la situación que están viviendo los padres de niños con discapacidad intelectual tras el cierre de centros educativos «es un drama». «Hay familias que nos han llamado pidiendo gente para trabajar en sus casas y les hemos ayudado con nuestra bolsa de trabajo», ha dicho.

«Nosotros vamos a tener unas pérdidas económicas importantes, vamos a necesitar subvenciones y no nos han avisado aún de si vamos a recibir alguna», ha lamentado López.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-ninos-discapacidad-intelectual-aprenden-medidas-prevencion-coronavirus-dibujos-202003170200_noticia.html

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George Galloway: El capitalismo está a un virus de un desastre existencial, y solo el dinero de sus víctimas puede salvarlo

Por: George Galloway

Franklin D. Roosevelt y John Maynard Keynes han sido golpeados por Donald Trump, Boris Johnson y Emmanuel Macron, la nueva trinidad santa del capitalismo dirigista.

De acuerdo con las leyes de la economía capitalista, una aerolínea que no puede ocupar sus asientos debe ir al muro. Si el gusto del público por los cruceros oceánicos se disipa por la moda o la pandemia, la compañía de cruceros se sumerge en las olas, se hunde o nada.

John Maynard Keynes y Franklin D. Roosevelt desafiaron eso en la Gran Depresión de la década de 1930, decidiendo que el destino de las naciones no podía dejarse solo a manos invisibles de las fuerzas del mercado, sino que, si no era un corazón, al menos un cerebro debía aplicarse. Esa contabilidad no era economía.

Los descendientes de Keynes y FDR normalmente no se encontrarían ni en el Partido Conservador Británico ni en el Partido Republicano. Reagan y Thatcher deben estar revolviéndose en sus tumbas. Porque esta semana la ortodoxia capitalista prevaleciente se volvió de cabeza y sumas deslumbrantes de dinero público fueron salpicadas no por Sanders o Corbyn o Melenchon, sino por sus polos opuestos cuyas carreras enteras se han basado en denunciar el más mínimo keynesianismo como socialismo. o incluso el comunismo.

A menos que uno crea que los tres han experimentado una conversión damasquinada, se puede decir con seguridad que la escala del rescate es igual a la escala de la amenaza percibida al capitalismo por la epidemia de coronavirus. Donald Trump se está preparando para firmar cheques de $ 1,000 a » todos los estadounidenses». «Macron, asediado y pensando en la Bastilla cada mañana que se despierta, gastará el equivalente al 20 por ciento del PIB de Francia en 2019 para vencer a este nuevo enemigo invisible y esquivo.

Cuando los cerdos de Animal Farm se metamorfosearon en el opuesto de sus seres anteriores, comenzaron a cantar “ cuatro patas bien, dos patas mejor. Para la Santísima Trinidad, la igualdad siempre fue buena, pero algunas serían más iguales que otras. » Bien público, privado mejor » era su mantra.

Pero la magnitud de la amenaza a la salud pública planteada por la pandemia demuestra más allá de la contradicción que lo privado no es mejor que lo público, una economía que es principalmente privada no puede satisfacer las necesidades de la raza humana cuando llegan los peligros existenciales.

Esto no es nuevo, aunque puede haber sido olvidado.

La alianza en tiempo de guerra de la URSS, Gran Bretaña y Estados Unidos no podría haber prevalecido si se hubiera seguido el ejemplo de Milo Minderbinder en Catch-22 . Milo, un capitalista en su núcleo, alquiló sus propios bombarderos de la USAF al enemigo para bombardear su propio lado. Bueno, los negocios son los negocios.

Solo los estados centralizados fuertes con economías de comando pueden librar una guerra total, y la especulación, el acaparamiento y la compra a granel de pánico se consideran con razón delitos. La URSS ya tenía uno; Gran Bretaña y Estados Unidos tuvieron que serlo durante todo el tiempo. Bajo el capitalismo, si las personas no pueden ir a trabajar y ganar dinero, o comer fuera, entretenerse o comprar, todas las empresas privadas que dependen de estas cosas deben fallar. Eso es contabilidad. Sin embargo, la economía requiere amortiguadores para que la capacidad económica, que será más difícil de recuperar que proteger, no se pierda para siempre. Y la política es el arte de garantizar que un choque nunca sea tan apocalíptico como para aumentar la posibilidad de que la gente no se levante, especialmente durante los idus de marzo …

Por supuesto, dentro de este episodio de socialismo, hay muchas huellas, mucho más grandes que las de un cerdo, de algunas más iguales que otras; a Sir Richard Branson, por ejemplo, le irá mucho mejor que al conductor de Rickshaw en Piccadilly Circus. Sin embargo, muestra que en la tercera década del siglo XXI, después de 250 años de hegemonía, el capitalismo nos ha dejado dos cheques de pago lejos de la penuria y un virus lejos del desastre existencial. Y solo el dinero de sus víctimas puede salvarlo.Boris Johnson, quien hace solo cuatro meses caracterizó las políticas económicas de su oponente laborista como un comunismo imprudente al estilo soviético, anunció un gasto público EXTRA mayor que todo el PIB de Portugal de 2019. Un paquete de £ 350 mil millones que él y su canciller dijeron repetidamente era simplemente el comienzo. Haremos » lo que sea necesario,«Dijeron, siete veces entre ellos. Préstamos sin intereses, préstamos a tasas atractivas, vacaciones hipotecarias, la protección de empresas no aseguradas lo suficientemente imprudente como para no haber solicitado indemnización por pandemias, la eliminación de las tasas comerciales para pubs, restaurantes, comercios minoristas y empresas de servicios. Implicado es subsidio para aerolíneas privadas, aeropuertos privados; bajo revisión es la difícil situación de los inquilinos, trabajadores asalariados por hora, aquellos en la economía del concierto. Los despiadados Tories incluso encontraron millones para los indigentes para que pudieran ser sacados de las calles y se les diera un espacio en el que pudieran » autoaislarse «.

Por supuesto, dentro de este episodio de socialismo, hay muchas huellas, mucho más grandes que las de un cerdo, de algunas más iguales que otras; a Sir Richard Branson, por ejemplo, le irá mucho mejor que al conductor de Rickshaw en Piccadilly Circus. Sin embargo, muestra que en la tercera década del siglo XXI, después de 250 años de hegemonía, el capitalismo nos ha dejado dos cheques de pago lejos de la penuria y un virus lejos del desastre existencial. Y solo el dinero de sus víctimas puede salvarlo.

Fuente e Imagen: https://www.rt.com/op-ed/483417-virus-capitalism-existential-disaster/

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Coronavirus y la explosión del mercado EdTech

Por: Sofía García-Bullé

Las medidas preventivas para contener la pandemia han cambiado el panorama en el mercado de la educación a distancia.

Ante la diseminación del coronavirus (COVID-19) y su recientemente anunciado estatus de pandemia, gobiernos, empresas, universidades y demás instituciones educativas están tomando medidas precautorias. En Estados Unidos, los vuelos desde y hacia Europa han quedado suspendidos por 30 días. Italia ha dado la orden de cerrar todos los negocios salvo farmacias y supermercados, España ha declarado estado de alarma, cerrando escuelas, universidades, bibliotecas, y negocios que no sean de primera necesidad.

“El mismo caos que el virus está causando en incontables industrias, también nos está haciendo concentrarnos en las posibilidades del mundo online para todos, desde estudiantes graduados hasta mi hija de tres años que podría empezar con educación en línea”

Por su parte, negocios como Walmart, Apple y Olive Garden, están actualizando sus políticas de días de discapacidad por enfermedad. Además, cada vez más universidades se han unido al esfuerzo por detener el avance del virus, Harvard, la Universidad Estatal de Washington, la Universidad Pontificia de Perú, el Tecnológico de Monterrey y otras universidades en el continente americano, han pedido a los alumnos que abandonen el campus, algunas han suspendido clases y se mueven a opciones de educación a distancia habilitada por la tecnología, ¿pero es esto viable? ¿Cómo influiría en la experiencia educativa a nivel superior a gran escala?

¿Qué piensan los expertos?

El panorama geosocial producido por el curso natural de la pandemia no es negativo en todo el mundo. China, país de origen del virus comienza a ver los efectos de una recesión, 600 mil maestros y 50 millones de estudiantes ya han regresado a clases… en línea.

De acuerdo con Robert Hsuing, CEO de la división china de la compañía de EdTech Emeritus, la conversación alrededor de las tecnologías educativas como opción ante una crisis de salud como esta, ya no gira en torno a si éstas funcionan o no, sino que tan rápida y eficientemente pueden ser implementadas. “El mismo caos que el virus está causando en incontables industrias, también nos está haciendo concentrarnos en las posibilidades del mundo online para todos, desde estudiantes graduados hasta mi hija de tres años que podría empezar con educación en línea”, explica el empresario para el Hechinger Report. Hsuing agregó que actualmente existe una enorme demanda por experiencias online de alta calidad, todos los negocios de todos los niveles trabajan para crear soluciones nuevas de experiencias en línea, esto abrirá el camino para la creación de nuevas compañías con el potencial de convertirse líderes en educación en línea, especialmente cuando circunstancias especiales, como una crisis sanitaria, lo demanda.

Lo anterior puede provocar cambios permanentes en las estrategias educativas, aún después de que la pandemia ceda. Para Goldie Blumenstyk, escritora sénior para The Chronicle of Higher Education, una vez que las universidades desarrollen la habilidad de satisfacer más necesidades de sus estudiantes vía tecnología a distancia, no hay muchas razones para regresar a modelos anteriores. Bajo esa misma línea, John Katzman comentó que eventos así son los que hacen cada vez más tenue la línea entre la experiencia educativa presencial y la virtual. Pero fuera de la teoría, ¿quién está desarrollando estos proyectos educativos?

Los nuevos jugadores en la arena educativa

El sector de tecnologías para educación a distancia ha tenido un crecimiento explosivo en los últimos meses. Los niveles de contratación de firmas de tecnología educativa han sido tan altos que se proyecta la creación de 3,000 nuevos trabajos en el rubro. La inversión en el sector de Edtech asciende a 18.66 billones de dólares a nivel mundial, contando inversionistas de la talla de Facebook, Matrix Partners y GGV Capital. La India es uno de los países donde se está dando el mayor crecimiento de firmas de EdTech. Ronnie Screwvala, dueño de upGrad, reportó que el personal de su empresa se duplicó este año y que proyecta triplicarse para el 2021. Tan solo en los últimos dos meses, cuando empezó a darse a conocer la noticia de una posible epidemia con potencial de pandemia, la compañía contrató a más de 200 graduados y posgraduados universitarios de 20 universidades diferentes.

Simplilearn, con oficinas en San Francisco y Begaluru, creció para dar servicio a 3 millones de usuarios en Estados Unidos y otros mercados internacionales proyecta crecer un 20 % más durante el 2020. Vendantu, comenzó el concepto de tutoría personalizada en vivo y ha amasado ganancias por 85 millones de dólares, perfilándose para cuadruplicar su crecimiento y agregar de 30 % a 40 % más empleados este año. Coursera, una de las compañías proveedoras de tecnología educativa más establecidas, ya estaba valuada en un billón de dólares aún antes del primer brote de coronavirus. Como parte del esfuerzo para hacer funcionar el recurso de la educación a distancia como respuesta global ante la crisis de salud, ha comenzado a ofrecer una gran variedad de cursos gratis a universidades que cierran como medida preventiva para contener el virus. Las universidades que se registren para este servicio en línea tendrán acceso a los materiales didácticos ofrecidos por Coursera hasta el 31 de julio del presente año, con opción a extensiones de acuerdo a las evaluaciones de riesgo pertinentes. Los estudiantes que se inscriban en clases individuales hasta julio 31 tendrán acceso al contenido de forma gratuita hasta septiembre del presente año.

Ante el inminente cierre de las universidades para observar las medidas de protección sanitaria, el avance tecnológico desde la última pandemia, la H1N1, se vuelve cada vez más evidente. Hoy se cuentan con los recursos tecnológicos para mantener no una o dos clases en línea, sino proveer de estructura para la educación a distancia a universidades completas. Cuando la crisis de salud ceda, esas estructuras permanecerán y marcarán el paso a un nuevo avance en la forma en que impartimos el aprendizaje.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/edtech-coronavirus
Imagen: Mudassar Iqbal en Pixabay
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Un proyecto pedagógico para los adolescentes de hoy en día

Por: Educación 3.0

Los alumnos de hoy en día son más digitales y están más conectados que los de hace unos años. Pensando en ellos, SM ha desarrollado su nuevo proyecto pedagógico ‘Savia nueva generación’ que potencia la motivación y fomenta el aprendizaje autónomo enfocado para la vida. Además, SM estrena perfil en Spotify con música inspirada para cada asignatura.

Los estudiantes que en la actualidad cursan la etapa de Secundaria no son como los de antes. Demandan nuevas competencias, quieren desarrollar nuevas habilidades y les mueven diferentes intereses. También son más digitales, activos, conectados y visuales. Para llegar a ellos, SM ha creado el proyecto pedagógico ‘Savia nueva generación’ con el siguiente objetivo: potenciar su motivación a través de un material diferente para lograr un aprendizaje más autónomo enfocado para su día a día.

Asimismo, SM desea fomentar entre ellos la motivación con la ayuda de herramientas digitales. El entorno digital de este nuevo proyecto se ha cuidado de manera especial, de ahí que muestre un diseño actual con un lenguaje claro y cercano. Asimismo, cuenta con herramientas de innovación educativa para trabajar el aprendizaje cooperativo y aprender a pensar.

El planteamiento de las asignaturas

Como cada materia es distinta y necesita de unos determinados recursos, no se pueden impartir de igual forma. SM las plantea de la siguiente manera:

-Matemáticas: con un enfoque aplicado y directo para conectar con los alumnos, el proyecto se centra en el aprendizaje a través de la práctica. Apuesta por las TICS con el programa MATTIC y con Geogebra.

-Lengua Castellana: se aplica un lenguaje claro y un enfoque comunicativo y práctico, así como una gran variedad de tipologías textuales y un método de comprensión lectora.

-Geografía e Historia: los estudiantes tienen acceso a materiales rigurosos a la vez que prácticos y sencillos. Se integran talleres en cada unidad y proyectos al final de cada bloque.

-Biología y Geología: con contenidos concisos y estructurados, se emplean imágenes e infografías para facilitar la comprensión. También se proponen actividades competenciales y propuestas de experimentación.

-Física y Química: exposición clara de los contenidos y explotación didáctica de la imagen. Se aplican los conocimientos adquiridos, proporcionando una cultura científica básica.

-Plástica: exposición teórica rigurosa acompañada de una gran propuesta de actividades prácticas adaptadas a las nuevas metodologías.

Para los docentes ‘Savia nueva generación’ incluye una diversidad de actividades para el aula ajustadas al currículo y al número de horas lectivas en un entorno digital intuitivo. Hace hincapié en el trabajo de la comprensión lectora, y apuesta por la innovación metodológica, el aprendizaje competencial y una educación en valores, ejes del proyecto educativo de SM.

Una banda sonora para cada asignatura

La otra novedad para destacar de SM es que estrena canal de música en Spotify, y lo hace con una decena de listas de canciones para cada asignatura de Secundaria que ha contado con la colaboración de un centenar de profesores de esta etapa.

Con la música aprendemos geografía, palabras nuevas; la música nos habla de números y ciencia. Nos enseña idiomas, nos descubre el arte. Además de enseñar contenidos, la música aporta otros beneficios destacados: por ejemplo, aumenta la capacidad de memoria, la atención y la concentración.

Desde ‘Born in the USA’ de Bruce Springsteen a ‘Space Oddity’ de David Bowie, pasando por ‘Palabras más, palabras menos’ de Los Rodríguez, ‘Lady Blue’ de Bunbury o ‘Todo se transforma’ de Jorge Drexler son algunos de los temas incluidos en las listas que motivarán a los estudiantes a aprender Tecnología, Matemáticas, Plástica, Lengua, Geografía e Historia, Física y Química, Francés, Biología y Geología.

SM invita a los profesores y alumnos a que propongan más canciones inspiradoras e irá completando esta lista de reproducción con podcasts educativos de interés para todas las materias. Por otro lado, ha lanzado un concurso para docentes en el que sortea 100 suscripciones a Spotify Premium.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/savia-nueva-generacion-proyecto-pedagogico-sm-secundaria/

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Opinión: Frente al Coronavirus, educarnos

Por: Andrés García Barrios

Educarnos tanto personalmente como socialmente, y de manera rápida, es el reto que nos toca ahora.

Como toda crisis de salud, la pandemia del coronavirus (COVID-19) nos pone de frente a los temas cruciales de la vida, entre ellos el de la educación. En este caso, se trata de una educación o re-educación personal y colectiva que nos permita enfrentar juntos un evento de la naturaleza para el que estamos escasamente formados e informados. Educarnos tanto personalmente como socialmente, y de manera rápida, es el reto que nos toca ahora.

Para hablar de ello elegiré a dos autores cuyos puntos de vista confluyen en el tema. Primero me permitiré retomar la perspectiva del psicoanalista Erick Fromm de la que hablé hace unas semanas en este mismo espacio. Trata en torno a cuatro elementos que él considera los fundamentos del amor, y que yo me permito adaptar al tema ―sin duda amoroso― de educar. Quiero añadir también la perspectiva del filósofo español Fernando Savater, que también ha reflexionado acerca de la relación entre el amor y la educación, y cuyo pensamiento adquiere su máxima dimensión justamente en momentos de crisis sociales como la actual.

Savater funda su teoría de los valores éticos en lo que él llama amor propio, dejando claro que el cuidado de los demás es la forma más eficaz de quererse a uno mismo. Nos recuerda que todos dependemos de todos, y estamos entreverados en una red de relaciones tan estrecha, que cuidar el bien del prójimo recae en última instancia en nuestro propio beneficio. La educación, ocupada en guiar al otro en la búsqueda de su bienestar, se vuelve siempre en nuestro propio bien. En un momento como el actual, en que esa red de relaciones se estrecha tanto ―al grado de que lavarnos las manos puede evitar que alguien enferme gravemente―, el círculo virtuoso que el español plantea se vuelve evidente.

Hoy más que nunca, debemos ser educados con los demás; para explicar lo que quiero decir, voy a retomar los cuatro componentes del amor que Fromm describe: cuidado, conocimiento, responsabilidad y respeto.

Que el cuidado es necesario, salta a la vista: finalmente, de lo que se trata es de cuidarnos a nosotros y a los demás (lo cual, savaterianamente, resulta lo mismo); es decir, ejecutar los actos necesarios para evitar la enfermedad, y si la adquirimos, o alguien a nuestro alrededor la adquiere, hacer lo necesario para curar y para no contagiar a otros.

Lo anterior se complica cuando pensamos en el segundo componente de la educación: el conocimiento. ¿Cuáles son las mejores prácticas para lograr esos objetivos? Conocerlas no es fácil; lo que llamamos “conocimiento” da una sensación de certidumbre pero en realidad es algo sumamente inexacto. Podemos entrar en filosofías sobre los límites últimos del conocer, pero por el momento no es necesario: basta con echar un ojo a nuestras prácticas e instrumentos cotidianos de adquisición y transmisión de información para darnos cuenta de lo limitados que estamos. Ahora más que nunca surgen “grandes expertos” en todos los campos del “conocimiento”, que recomiendan esto o lo otro, y que nos convencen según sea la tendencia de nuestro pensamiento: confiar en la ciencia nos hará seguir sus recomendaciones; otra postura nos llevará a creer en la voluntad de un poder superior; adherirnos a la teoría del complot nos hará permanecer indiferentes a las medidas de salud, etc. Estos criterios personales se toparán, además, con una inmensa variedad de medios de información llenos de contradicciones entre sí, y con muchas imprecisiones, casi todos pregonando que dicen la verdad. ¿Cuál es la página de internet más confiable, el periodista más objetivo o nuestro amigo o familiar mejor informado?

En la crisis actual, la elección del conocimiento que seguiremos para cuidarnos, implica una gran responsabilidad, no sólo ―como hemos visto― sobre nuestra propia salud sino también sobre la de los demás. Esa responsabilidad se duplica cuando, colocándonos en la posición de quien enseña, exponemos nuestra forma de pensar como conocimiento confiable. En este caso, la responsabilidad se convierte en ―como dice el psicoanalista alemán― “responder por el otro”, lo cual, hablando de coronavirus, es serio, porque puede tratarse de responder por la vida del otro.

Es aquí, creo ―en este dar a conocer nuestra forma de pensar sobre las mejores prácticas de cuidado―, donde cabe el cuarto elemento del que Fromm habla: el respeto. Éste, según él, es el reconocimiento de que la otra persona es distinta a mí y que debo asumir siempre su libertad de ejercer el propio criterio. En momentos en que la acción colectiva es imprescindible, el respeto es la base para que la comunicación fluya entre la gente. Para enseñar algo a alguien ―sean nuestros hijos, alumnos o conciudadanos― no hay mejor punto de partida que el respeto, cuya dimensión esencial es no intentar imponerse sobre el otro.

Aquí, quisiera destacar cierto matiz que se esconde debajo del intento de dominar lo que otro piensa. Quizás a algún lector le parezca frívolo dar importancia al siguiente asunto, y sin embargo me atrevo a sugerir que estemos atentos a él, por si alguna razón me asiste. Me refiero a la gratificación que muchos sentimos cuando conseguimos impresionar a alguien con lo que sabemos. Gratificación trivial, quizás, pero para algunos tan importante que puede llevarnos a propagar la más infundada e incluso escandalosa información sin haberla analizado y confirmado de manera seria. Después de todo, es más fácil impactar a alguien con nuestras ideas por lo que le ofrecen a la imaginación que por lo que aportan al razonamiento lógico. Las redes sociales, transporte ideal para cualquier material en crudo, son el mejor aliado en esto.

Todo lo contrario ocurrirá si atendemos al cuidado, el conocimiento, la responsabilidad y el respeto, entendidos como amarnos y educarnos unos a otros frente a la crisis. Esta actitud hará que nuestras decisiones no se conformen con un primer vistazo al propio criterio o al criterio ajeno, ni con propagar información que no hemos revisado con seriedad.

Yo mismo, ahora, asumiendo mi papel de educador (que en la crisis actual, como digo, todos desempeñaremos inevitablemente), daré mi punto de vista. Primero: ya que hablé de quienes creen en un poder superior, puedo decir ―siguiendo a Fromm, para quien razón y espiritualidad son un continuo― que toda adquisición de conocimiento sobre los cuidados frente al COVID-19, hecha de manera responsable y transmitida respetuosamente, conllevará necesariamente una trascendental esperanza.

Segundo: convengo que en materia de salud me adhiero al conocimiento científico; si no fuera suficiente con la confianza que le tengo a su método por sobre otras formas de conocimiento en este tipo de temas, bastaría con un argumento lógico: dado que es gracias a la ciencia que todos nos hemos enterado del coronavirus, que hablamos de él y estamos atentos a su evolución, y que es sólo por la confianza que le tenemos al conocimiento científico que aceptamos cuidarnos de no adquirir la enfermedad ni propagarla, sólo por eso sugiero que sigamos guiándonos por lo que la ciencia descubra y recomiende, y actuemos de principio a fin sobre sus bases, difundiéndolas entre todos aquellos que quieran escucharnos.

Acorde con esto, y para despejar el punto de cuál sea la información “científica” más confiable que hay en este momento, comento que en entrevista con el Dr. Julio Frenk ―ex Secretario de salud de México y actual Rector de la Universidad de Miami―, me ha explicado que “la fuente más autorizada es la página de Internet de la OMS, donde la información está disponible en español. Otro recurso fundamental es la página de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, que también ofrece información en español.”

Me uno a la recomendación del Dr. Frenk porque conozco sus frommianas y savaterianas cualidades como científico y maestro.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/coronavirus-educacion-opinion
Imagen: Pete Linforth en Pixabay
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