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¿Qué es la inteligencia social y por qué deberían enseñarla en las escuelas?

Por: Sofía García-Bullé

La inteligencia social es una de las aptitudes mejor valuadas hoy en día en el mercado laboral.

La inteligencia social se define como la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros en forma empática y asertiva. Esta capacidad parte de conocerte a sí mismo y tener una buena gestión de emociones, por esto podemos decir que está muy ligada a la inteligencia emocional, pero no son exactamente la misma cosa.

La inteligencia emocional parte de la introspección y cubre aspectos como la conciencia emocional y la aplicación de emociones en el proceso cognitivo para resolver problemas; tiene más que ver con los procesos que lleva una persona por sí misma antes de entrar al momento de una interacción.

Cuando ya se está en una interacción es cuando la inteligencia emocional une fuerzas con la inteligencia social, que cubre tareas como la expresión, el diálogo, la escucha, la conciliación y el aprendizaje consecuente de la comunicación con otros.

¿Qué habilidades incluye el desarrollo de la inteligencia social?

La inteligencia social contiene las habilidades necesarias para comunicarse efectivamente con base en la empatía, el autoconocimiento, la escucha y la lectura de emociones en otras personas. Entre estas se listan:

1. Capacidad verbal, no verbal y conversacional fluida

La parte más básica de la inteligencia social es simplemente expresión verbal. El habla y el dominio del lenguaje no verbal es la plataforma principal por la cual un mensaje es transmitido. El usar las palabras correctas, el tono idóneo y una intención certera es el primer paso de que una comunicación efectiva.

2. Conocimiento sobre roles sociales y costumbres

Estar al tanto de las reglas sociales, costumbres e idiosincrasia de determinado grupo es parte de las aptitudes manejadas por la inteligencia social. Facilita la interacción con personas de diferentes edades, orígenes geográficos, religiones e identidades culturales.

3. Capacidad de escucha

El ejercicio de la escucha efectiva es fundamental para el desarrollo de la inteligencia emocional, ayuda a conectar con los interlocutores, prevenir conflictos y obtener aprendizajes a través del diálogo. Esto contribuye al crecimiento personal.

4. Entendimiento sobre cómo funciona la sensibilidad del otro

Entender lo que activa las emociones de las personas, ya sean negativas o positivas, es en sí el ejercicio de la empatía, y facilita la comunicación con las demás personas, ya que incluye en nuestro discurso las particularidades de los interlocutores.

5. Ejecución de rol y eficacia social

Esta habilidad permite adaptarse a diferentes entornos sociales, tener una idea clara de lo que socialmente se espera de nosotros en un ambiente, ya sea familiar, laboral, amistoso, de soporte o algún otro ayuda a reducir el estrés y asegura interacciones más constructivas.

6. Construcción y mantenimiento de una imagen externa

Consiste en la habilidad de presentarnos a otros en forma que conecte con las demás personas sin alejarnos de lo que define la nuestra. El objetivo es manejarse en una forma sincera hacia la persona que somos pero abierta a adoptar conductas que muestren empatía, consenso y comprensión de las particularidades de los demás.

¿Por qué la inteligencia social debe ser considerada en la experiencia educativa?

La educación emocional forma personas sanas que son capaces de manejar eficientemente sus emociones, la inteligencia social utiliza las habilidades otorgadas por la emocional y las propias para generar una aptitud de liderazgo y realización de tareas cognitivas especializadas, únicas y altamente valuadas.

El problema de un posible aumento del desempleo provocado por el avance de la automatización ha sido muy discutido. La capacidad del trabajador de adaptarse y gestionar sus habilidades va a ser clave para mantenerse vigente en un mercado laboral en el que más máquinas están siendo capaces de tomar tareas anteriormente realizadas por humanos.

Entre menos susceptible sea una tarea a la mecanización, más seguro será que ese puesto laboral esté ocupado por humanos. El análisis que el comentarista político y comediante, John Oliver, comparte en uno de sus reportajes, con el tema de automatización, ofrece una perspectiva completa y certera de por qué la inteligencia social es tan importante para la educación de las generaciones futuras.

“Esto es lo que puedes hacer: una serie de tareas no rutinarias, que requieran inteligencia social, pensamiento crítico complejo y resolución creativa de problemas”, sostuvo Oliver para responder a un niño que preguntaba por posibles trabajos futuros que no pudieran ser realizados por robots.

La inteligencia social es la clave para desbloquear las habilidades que conforman a un trabajador que sabe comunicar, dialogar, trabajar en equipo y colaborar en la creación de un ambiente de trabajo empático y productivo.

Hasta hace poco se trataba de una aptitud que pocos tenían y que era aprendida sobre la marcha por un puñado de personas con el proceso de pensamiento predispuesto para observar y aprender de su entorno social. Hoy es un recurso indispensable para mantener la calidad de la cultura empresarial y proteger trabajos de la mecanización.

Es recomendable que las instituciones educativas evalúen la utilidad de incluir en sus programas instancias que ayuden a desarrollar la inteligencia social desde temprana edad y faciliten su dominio en la vida adulta.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/inteligencia-social

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España: Izquierda Unida apuesta por reducir la precariedad laboral y aumentar la inversión en la escuela pública en el Día Internacional de la y el Docente

Europa/España/06-10-2019/Autor y Fuente: www.tercerainformacion.es

Por: tercerainformación

  • El 5 de octubre se celebra en todo el mundo el Día Internacional de las y los Docentes. Con motivo de esta efeméride, el Área Federal de Educación de Izquieda Unida, apuesta por poner en valor más que nunca su labor y su papel en la sociedad como referencia de una profesión que trabaja por el bien común y el desarrollo de las jóvenes generaciones y la mejora de la sociedad a través de la educación.

  • Por eso reclama medidas urgentes y fundamentales al nuevo gobierno que se forme en las próximas elecciones: reducir drásticamente la tasa de interinidad que precariza las condiciones laborales del profesorado y afecta a la calidad de la educación, así como una inversión real del 6% del PIB, tal como recomienda la UNESCO, que permita mejorar las condiciones y el trabajo efectivo del profesorado en la educación pública.

El 5 de octubre es la fecha en que la Unesco y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), decidieron rendir homenaje a una de las profesiones más valiosas dentro de cualquier sociedad. Las y los docentes. Esas personas que tienen el deber y la pasión de formar a las generaciones futuras y así garantizar el desarrollo vital y social de los países.

Cada año en esta fecha se realiza un análisis de la situación educativa a lo largo y ancho del planeta, se hace un balance de los logros y los principales problemas a los que abordar. Desde el Área de Educación de Izquierda Unida, y en torno a esta efeméride queremos llamar la atención sobre algunas cuestiones que son necesarias y urgentes si queremos apoyar realmente la labor de los profesionales de la educación, pilar fundamental de la educación pública, laica e inclusiva, y no solo hacer declaraciones bienintencionadas.

La tasa de eventualidad entre el profesorado de nuestro país debe ser abordada de inmediato por el nuevo gobierno. A pesar de las recientes Ofertas Públicas de Empleo, en el segundo trimestre del año 2019, la tasa de temporalidad entre los y las docentes de la Escuela pública superó el 26%. Marcando un nuevo récord, siendo, incluso, más elevada que la tasa de temporalidad del sector privado (25,9%). Esta situación se agrava entre los más jóvenes del conjunto de los empleados públicos, y no solo entre quienes acaban de llegar al mercado laboral, sino también entre quienes aún no han cumplido los 40 años. En este grupo, las y los trabajadores eventuales son más de la mitad (55%), según la encuesta de población activa del INE. En la provincia de Cádiz, por ejemplo, “en algunos centros de secundaria de nuestra provincia la tasa de interinidad es del 80%”. Esta enorme tasa de interinidad, no sólo es un importante problema laboral y social, sino que perjudica directamente la calidad de la educación.

El sector educativo es uno de los más importantes para el desarrollo social, la corresponsabilidad y la sostenibilidad de los pueblos y las naciones y el planeta. Por ello es uno de los que mayor relevancia debería tener dentro de los programas de cada Estado. Para Izquierda Unida es inaplazable un pacto de Estado por la Educación Pública, Laica e Inclusiva, que establezca un horizonte de inversión de al menos el 6% del PIB, tal y como recomienda a nivel mundial la UNESCO. Y no el 3,1% del PIB invertido el curso pasado en España.

En este día mundial del docente es también importante destacar el papel desempeñado por el profesorado en el desarrollo y la conciencia de una sensibilidad y cuidado de los jóvenes sobre los problemas medioambientales y la prevención del cambio climático. Por eso, el personal docente debe tener un protagonismo esencial en el cambio y mejora que debe darse en los contenidos de nuestro sistema educativo, que a nuestro entender deberán orientase a un nuevo modelo productivo y de relaciones con el entorno, definido por el decrecimiento.

En este día de la y el docente no podemos olvidar que las Naciones Unidas calculan que hacen falta 69 millones de profesoras y profesores en el mundo para garantizar la educación universal. Porque todavía unos 263 millones de niñas y niños en todo el mundo se encuentran aún sin escolarizar. Así se podría garantizar una educación gratuita, inclusiva y equitativa, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de cara a 2030. Y nuestro país y Europa deberían convertirse en líderes de esta demanda y este proyecto, exigiendo cambiar el marco de relaciones internacionales y abordar un nuevo orden económico y social mundial basado en la cooperación, la solidaridad, la transferencia tecnológica abierta, sustituyendo la competencia feroz y las guerras (las comerciales y las otras). Exportando educación y no armas.

Fuente: https://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/2019/10/05/izquierda-unida-apuesta-por-reducir-la-precariedad-laboral-y-aumentar-la-inversion-en-la-escuela-publica-en-el-dia-internacional-de-la-y-el-docente

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¡Los maestros también sufren de bullying!

Por: Paulette Delgado

La enseñanza es una de las profesiones que más sufre de acoso y hostigamiento por parte de colegas, junto con enfermería y trabajo social, según el Centro de Investigación, Recursos y Recuperación de Acoso de Alberta.

No solo los estudiantes sufren de intimidación o acoso escolar, sino que los maestros también son víctimas de la intimidación en algún momento de sus carreras. Según un informe de Blackboard , entre el 24% y el 46% de los maestros encuestados admitieron haber sido acosados ​​y acosados ​​en algún momento de sus carreras. Además, el 89% de los maestros dijeron que presenciaron acoso por parte del personal de su escuela. El tipo más común de intimidación (67-75%) es el tipo «de arriba hacia abajo» , es decir, el acoso laboral que los administradores superiores infligen a los trabajadores de menor rango.

La cultura del chisme y la formación de grupos y camarillas a menudo se encuentran en las aulas y pasillos de las escuelas. En este tipo de ambiente, las actitudes formadas resultan en daño para los maestros, incluso causando sus despidos o renuncias debido a los chismes y otras formas de intimidación.

Para comprender el problema en profundidad, uno debe comprender qué es el acoso escolar .  La intimidación o el acoso escolar es un patrón de abuso que ocurre durante un período de tiempo y se caracteriza por un deseo de lastimar, degradar, humillar o aislar a otra persona. Para lograr la intimidación, el acosador puede usar varias técnicas como exclusión, insultos, agresión física, abuso verbal, humillación o destrucción de la reputación de la víctima, todo con el objetivo de causar daño psicológico o físico a la persona a la que está siendo acosado.

Señales que pueden indicar que estás siendo intimidado

Según Linda Crockett, fundadora de Alberta Bullying Research, Resource and Recovery Center, Inc. (ABRC) , existen cuatro tipos de  bullying:

  1. Acoso psicológico: implica ataques psicológicos que usan exclusión, palabras hirientes, ignorar a la otra persona o técnicas pasivo-agresivas.

  2. Acoso verbal: se produce mediante la difusión de rumores, insultos, acusaciones falsas e intercambio de información confidencial.

  3. Intimidación física: incluye empujar, golpear, tropezar y otros tipos de acoso físico.

  4. Cyberbullying: es difamación en línea.


¿Por qué los matones actúan de esa manera?

Según Crockett, la frase «lastimar a la gente … herir» es correcta. Muchos « matones « son personas estresadas, agotadas, inseguras, desempleadas, no atienden sus enfermedades mentales, son víctimas de intimidación y acoso (o lo han estado) o están frustrados con sus vidas. Para ellos, acosar a otros es una distracción de sus propios problemas.

Sin embargo, esta no es la única razón; Algunos están motivados por el poder. Este tipo de matones pueden ser narcisistas, personas muy competitivas que buscan avanzar a expensas de sus compañeros, personas moralmente desconectadas o aquellos que simplemente están acostumbrados a actuar de esa manera.

¿Qué hacer si estás siendo intimidado?

Según Linda Crockett, hay cuatro cosas que un maestro debe hacer en caso de ser intimidado por otro asociado:

  • Documente cada incidente. Si un maestro sufre algún tipo de intimidación, es mejor registrar en un diario o algún documento lo que sucedió. Es de suma importancia mencionar la fecha, la hora, el lugar, las personas que estuvieron presentes, qué tipo de acoso o intimidación fue, qué se dijo o se hizo, y qué sintió la víctima en ese momento. Esto se hace para tener un registro del incidente y poder recrearlo incluso un año después.

  • Póngase en contacto con una autoridad. Linda Crockett recomienda buscar una autoridad, especialmente un sindicato, para obtener la política actual de acoso escolar. Esto ayudará al maestro a saber qué hacer.

  • Ignorar. Como se mencionó anteriormente, una de las razones por las que las personas intimidan es por el poder, por lo que, en la medida de lo posible, tratar de no caer en las provocaciones de un acosador puede ayudar a disminuir el problema.

  • Enfrentar al delincuente directamente. Si la víctima se siente segura, confrontar al acosador puede hacer que retroceda, según Crockett, porque el acosador no espera ser confrontado. El enfrentamiento puede ocurrir solo o acompañado por alguien. Es esencial documentar la interacción a través de un correo electrónico al acosador discutiendo la conversación y declarando que si las cosas no cambian, se tomarán medidas formales. De esta manera, en caso de mayor intimidación, hay evidencia de que hubo un intento de cambiar las cosas.

Además, es crucial no aislarse, por lo que se recomienda hablar sobre la situación con alguien; podría ser un amigo cercano, pareja o familiar. Otra recomendación es buscar un terapeuta y concentrarse en mantener una buena salud mental. La intimidación y el acoso pueden resultar en un desempeño laboral deficiente y la insatisfacción con el trabajo, así como problemas graves como ansiedad, depresión, tensión, dolores de cabeza y pensamientos suicidas, entre otros.

También hay innumerables blogs y sitios web dedicados a problemas de acoso en el trabajo. Estos tipos de recursos pueden ayudarlo a lidiar con la situación y no sentirse aislado.

¿Has sido o eres víctima de acoso por parte de otro maestro? ¡Consigue ayuda! Asociaciones como el  Centro de Investigación, Recursos y Recuperación de Intimidación de Alberta (ABRC)  están ahí para ayudarlo. También hay grupos de Facebook donde puedes encontrar el apoyo de otros maestros. ¡Recuerda, no estás solo!

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-news/los-docentes-tambien-sufren-de-bullying

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Argentina: Lo que falta para educación

América del Sur/Argentina/06-10-2019/Autor: Ricardo Braginski/ Fuente: www.clarin.com

Por: Ricardo Braginski

En los últimos 10 años casi nunca se llegó al 6% del PBI en educación, como establece la ley. Es una deuda con toda la comunidad educativa.

Esto es como si fuera un enorme container repleto de útiles escolares, pizarrones, dinero para sueldos docentes y para arreglar las escuelas, y otros tantos recursos educativos. Imaginemos que cada año llega al país un nuevo container, pero resulta que trae menos de lo que indica en los registros. Trae menos un año, trae menos el otro… Y así, lo mismo, durante diez años.

La figura hace referencia a las leyes nacionales que obligan al Estado a invertir el 6% de la suma del valor de todos los bienes y servicios que se producen cada 365 días en el país (el famoso PBI) en educación. Un reciente trabajo, realizado por el economista Agustín Claus, mostró que desde 2010 (año desde el que rige esto del 6%) prácticamente nunca se llegó a esa cifra.

Otro economista, Juan José Llach, hizo la cuenta y estimó que en estos 10 años lo que dejó de invertirse en educación fue el equivalente al 4,38% de un PBI. Visto de otro modo, la deuda que tiene el Estado con la comunidad educativa es tres cuartas partes de lo que corresponde a un año. Casi, casi, nos está faltando un container entero.

¿Cómo estaría la calidad educativa argentina hoy si esa “encomienda” hubiera llegado a destino? Difícil saberlo. Está visto, a partir de diferentes experiencias internacionales, que mayor inversión no necesariamente se refleja más adelante en mejores aprendizajes. Pero esa plata, por ley, es para los pibes, para los maestros, para las familias. Y sería bueno que alguien cuide que el destino de ese dinero sea respetado.

Flojos también con las metas

La ley de Financiamiento Educativo –la que estableció el 6% del PBI- ya tiene más de 10 años. Además de inversión hablaba de metas que debían cumplirse con ese dinero.

Desde llegar al 30% de alumnos primarios de escuelas públicas con jornada extendida, hasta la universalización de la secundaria, incorporación creciente de chicos de 3 y 4 al jardín – priorizando los sectores sociales más desfavorecidos-, mejorar la infraestructura de las escuelas y las condiciones laborales y salariales de los docentes.

Parece que no fue sólo en el financiamiento donde nos quedamos cortos.

Fuente: https://www.clarin.com/opinion/falta-educacion_0_cUCCdHRr.html

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La Batalla por Hong Kong

Por: Heinz Dieterich

  1. Mártires para progresar

El 70 aniversario de la Fundación de la República Popular de China, mañana, 1 de octubre, es un día clave en la batalla estratégica por Hong Kong, entre el capitalismo estadounidense de Donald Trump y el socialismo chino del presidente Xi. Washington organizó una “Marcha Global Anti Totalitarismo” con símbolos nazis (svásticas) contra China en decenas de países, el 29 de septiembre. Mañana instrumenta una marcha en Hong Kong, con manifestantes vestidos de negro y grupos vándalos paramilitarizados. Ambas “manifestaciones” –coordenadas globalmente por la CIA vía “telegram”, coreografeados con el discurso anti-China de Trump en la ONU (24.9. 2019) y la ratificación del Hong Kong Human Rights and Democracy Act en comités del Congreso estadounidense (25.9.)– son parte del plan de balcanización de China. Para Hong Kong, Washington espera ansiosamente que haya “mártires”, para que su máquina mediática mundial (Fox, CNN, BBC, Deutsche Welle etc.) puede “revolotear” su imagen incesantemente por los hogares del mundo. No en balde, sus manuales de guerra subversiva enfatizan que “todo movimiento necesita mártires”, para progresar.

  1. ¿Usar los tanques?

Para el Partido Comunista de China (PCC), la trampa puesta es difícil de evadir. El dilema ante la astuta maniobra de balcanización del imperialismo que, mutatis mutandis, es semejante al proyecto de balcanización de México, puede resumirse en la pregunta: ¿Cómo desactivar la subversión occidental (revolución de color) en Hong Kong, sin recurrir a la represión militar masiva de la plaza Tian An Men de 1989? Pero, al mismo tiempo ¿sin perder la guerra anti-China como la perdió el régimen de Ucrania en el EuroMaidán, en 2013?  La solución de este dilema decidirá, en buena medida, si el futuro de la humanidad será socialista o capitalista.

  1. Madre Teresa vs la Revolución de Color

Carrie Lam, la gobernadora de Hong Kong, ha manejado el peligro de la subversión Made in USA y patrocinado por George Soros, con la misma ineptitud, con que la centroizquierda latinoamericana (Lula, Rousseff, Kirchner, Correa) perdió la batalla contra la subversión oligárquica. Y, dicho sea de paso, con la misma ineptitud, con que la autoridad actúa ante los grupos de choque desestabilizadores de la derecha y ultraizquierda en la Ciudad de México.

Carrie Lam, educada en el católico-romano St. Francis’ Canossian College, cumple religiosamente con los mitos de tolerancia de la democracia liberal burguesa, que ningún presidente burgués (Donald Trump, Boris Johnson, Benjamín Netanyahu), ni ninguna persona realista, toma en serio. Lam opera con la postura de la Madre Teresa de Calcuta, cuando el momento histórico exige, que defienda la autoridad del Estado con el legítimo uso del poder del Estado —das legitime Monopol staatlicher Gewalt, en la clásica formulación de Max Weber– que se deriva del mandato electoral de las mayorías. El resultado de esta “tolerancia represiva” (H. Marcuse) ante los jóvenes robotizados del capitalismo global ha sido el crecimiento de la rebelión organizada por Washington. Si llega a correr la sangre en Hong Kong, será por que los ineptos soñadores globales de la democracia burguesa y de la tolerancia represiva no ven el bosque por los árboles. No ven, que la caritativa Madre de Calcuta fue simplemente un instrumento de los jefes de la más prolongada Monarquía Absoluta feudal y del primer Estado global de la historia: el Vaticano. Y que los programadores de las cabezas de los jóvenes hongkongeses se llaman George Soros y la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.

  1. Pésimo manejo de la desestabilización

La crítica situación en Hong Kong se debe, esencialmente, a tres factores:

4.1. La policía no está preparada para ese tipo de subversión masiva organizada; carece del equipo necesario para el control de multitudes; no tiene preparación táctica, ni psicológica para enfrentar los grupos de choque; no tiene el número de efectivos necesario para controlar simultáneamente a los vándalos, proteger objetos y controlar a las masas; tampoco existe un respaldo paramilitar, como en las democracias burguesas, por ejemplo, la Guardia Nacional en Estados Unidos o la Gendarmería en Francia.

4.2Los jueces del enclave son parte integral de la subversión. Dejan libre a los líderes de los disturbios con cantidades ridículas de libertad bajo fianza y a sabiendas, que tomarán el próximo avión a Washington o Tokio para escaparse. Los jueces de Hong Kong, como en toda sociedad de clase, son parte de la élite y protegen los intereses dominantes. Por entrenamiento, intereses personales, valores capitalistas, arrogancia primermundista, racismo, falta de ética e idolatría de la cultura británica –similar a la de las élites indias– operan a favor del decadente sistema imperial británico. Su centro de referencia valórica es Londres, no Beijing. Son el caballo de Troya de la República Popular de China.

4.3. Sería impensable que en Estados Unidos se tolerara esos riots durante tanto tiempo. A los líderes, Washington ya les hubiera aplicado el RICO Act y un programa de contrainteligencia como las que usaron para destruir a los Black Panthers y el American Indian Movement. Tampoco permitirían que los grupos de choque salgan armados y cubiertas las caras, para agredir a policías, civiles y legados históricos. En Alemania, para citar otro ejemplo de democracia occidental, está prohibido manifestarse con la cara cubierta.

  1. Debilidad estratégica propagandística

El panorama en Hong Kong –una policía incapaz de controlar a los desestabilizadores, una justicia cómplice, una gobernadora sin carisma, stamina (dureza ejecutiva) y proyección de fuerza– se agrava, por la inocua propaganda de las autoridades chinas. Su discurso, presentado de manera defensiva, con una postura de mala conciencia, en el nivel de la ideología democrática burguesa, no convence a nadie. Carrie Lam debía haber implementado desde tiempo atrás una narrativa ofensiva, basada en los grandes logros del socialismo chino y la constitucionalidad de su praxis política, derivada del principio de “un país, dos sistemas”.

  1. Big Brother, sectaristas y oportunistas

El tipo de movimiento de protesta hongkonges, organizado según los cánones de la revolución de color y de la teoría de la identidad social, se compone de tres elementos claves: a) el liderazgo científico, orquestado por la CIA y los servicios secretos británicos; b) jóvenes activistas sectarios, que confunden sus sueños y utopías con la realidad objetiva y, c) una base social manipulada. Para neutralizar este tipo de subversión, las autoridades tienen que responder de una manera diferenciada. Neutralizar a los servicios secretos occidentales es tarea de los think tanks y altos órganos estatales. La violencia de los sectaristas, sean hombres o mujeres, tiene que ser reprimida dentro de la ley, mientras que la base social debe ser concientizada sobre lo que está en juego. La idea del jefe de la policía de la Ciudad de México, de que la policía no debe reprimir, sino “proteger”, es un disparate digno de la época del flower power de Woodstock.

  1. ¿Capitalismo o Socialismo?

En Hong Kong, ese nirvana del gran capital financiero e inmobiliario parasitario, nacido de los negocios de opio y heroína de la monarquía británica hace 177 años, el futuro posible para la juventud es el modelo chino, cuyos adelantos pueden observar delante de sus narices, en Shenzhen, a 5 dólares y 27 kilómetros de su enclave isleño, en Guangzhou: una de las ciudades más hermosas y modernas del mundo. La economía de Hong Kong es del pasado británico: capital financiero, bienes raíces, turismo. El futuro lo ha estado creando el Partido Comunista de China con alta tecnología, sacando a 700 millones de personas de la pobreza, escuelas de excelencia, combate a la corrupción, altas tasas de crecimiento económico y una tasa de desempleo debajo del 4%. El error de Beijing fue, no divulgar masivamente esa hazaña de setenta años en Hong Kong –por respetar el tratado de transferencia de la soberanía con Londres–  y dejar, en consecuencia, la formación de la identidad de los jóvenes en Hong Kong en manos del sistema capitalista burgués. Por la misma razón, muchos de los jóvenes hongkongeses, angustiados por la gentrificación y plutocratización de la ciudad, cuyas reglas de mercado capitalista y de democracia burguesa no les ofrecen un futuro seguro, no saben de las reformas de “apertura y reforma” estructurales, que han convertido a China en la primera superpotencia del mundo, y que en Hong Kong nunca se han aplicado.

  1. Vencer a la agresión

Ahora, ante la criminal e ilegítima agresión por parte de Washington, China debe recuperar la autoridad del Estado en Hong Kong, usando cuatro estratagemas: el legítimo uso del poder del Estado; una clara narrativa jurídica-política del carácter de clase socialista de su muy exitoso sistema; la legalidad constitucional de su actuación en la isla y la clara advertencia a Washington, que la soberanía nacional será defendida a todo precio, incluso una guerra nuclear. Este es el único lenguaje que el imperio depredador del Norte respeta.

Fuente: https://aristeguinoticias.com/3009/opinion/la-batalla-por-hong-kong-articulo/

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Los descubrimientos son siempre políticos

Por: David Kaiser

Para destacar el 150 aniversario de Nature, David Kaiser rastrea los orígenes del apoyo gubernamental a la ciencia en el primero de una serie de ensayos sobre cómo los últimos 150 años han moldeado el sistema de investigación.

A finales de agosto de 1609, el astrónomo italiano Galileo Galilei escribió entusiasmado a su cuñado relatándole los rápidos acontecimientos de ese verano. Unas semanas antes, Galileo había escuchado rumores de que se había inventado un catalejo en Flandes (ahora parte de Bélgica). Rápidamente construyó una versión mejorada, lo que desencadenó una nueva ola de rumores. Al poco tiempo, el Senado veneciano le llamó para probar su dispositivo. Galileo se jactó ante su familia de los “numerosos caballeros y senadores” que habían “subido las escaleras de los campanarios más altos de Venecia para observar en el mar velas y embarcaciones tan lejanas que… se necesitaron dos horas o más antes de poderlas ver sin mi catalejo”. El Senado votó de inmediato que se le otorgara a Galileo un puesto de por vida en la Universidad de Padua en Italia, con un salario anual de 1.000 florines, cuando 1.000 florines significaban realmente algo [1] .

Galileo no había hecho más que empezar. Girando su nuevo telescopio hacia los cielos, descubrió (entre otras cosas) cuatro lunas orbitando alrededor de Júpiter. Astutamente, las nombró las Estrellas Mediceas en honor a Cosimo II de Medici, el Gran Duque de la Toscana. La táctica funcionó: al año de ese premio por su éxito veneciano, Galileo había conseguido un salario aún mayor (y se había despojado de sus deberes de enseñanza) como filósofo natural oficial de la corte de los Medici en Florencia [2] .

Galileo tenía una habilidad especial a la hora de convencer a los funcionarios del gobierno y mecenas de la corte para que apoyaran sus investigaciones. Si rastreamos sus proezas, mientras pasaba de un benefactor al siguiente, podríamos reconocer los destellos de los científicos emprendedores de hoy. Sin embargo, unos 250 años después de la época de Galileo, ha empezado a afianzarse una relación bastante diferente entre el gobierno y la ciencia.

Justo cuando el astrónomo Norman Lockyer estaba fundando Nature en 1869, se estaban produciendo cambios importantes en el nexo entre el gobierno y la ciencia en muchas partes del mundo.

Construyendo imperio

Durante las décadas intermedias del siglo XIX, el Imperio británico creció hasta incluir aproximadamente una cuarta parte de la Tierra y mantener el dominio sobre casi un cuarto de su población. En ese momento, varios políticos británicos prominentes, incluidos antiguos y futuros primeros ministros, trataron de apoyar la situación de la ciencia y la tecnología. En la década de 1840, Robert Peel, Benjamin Disraeli, William Gladstone y otros donaron fondos de sus propias arcas para ayudar a fundar el Royal College of Chemistry, convencidos de que la investigación centrada en este campo beneficiaría a la nación y sus ambiciones imperiales. En la década de 1860, muchos investigadores trabajaron duro para formalizar tales planes, empezándose a crear la estructura en una serie de laboratorios de las universidades de todo el Reino Unido, basando cada elemento en la promesa de que las mediciones de precisión de las cantidades físicas podrían hacer avanzar la comprensión científica fundamental y estimular el desarrollo industrial.

La electrificación, la telegrafía, la expansión de los ferrocarriles y la producción de acero a gran escala fueron los desarrollos característicos de lo que a menudo se llamó la segunda revolución industrial, que comenzó alrededor de 1870. Cada una exigía unidades y medidas estándar. Surgieron nuevas sinergias cuando los principales investigadores, incluidos James Clerk Maxwell y William Thomson (más tarde Lord Kelvin), como miembros de las comisiones gubernamentales de alto nivel, utilizaron su comprensión del electromagnetismo y la termodinámica con el objetivo de abordar los desafíos de las comunicaciones transatlánticas, los estándares eléctricos, la navegación oceánica y las máquinas de vapor [3] .

De alguna manera, los británicos estaban tratando de ponerse al día. Desde mediados del siglo XIX, las universidades locales en todos los Estados de habla alemana habían estado reclutando talentos académicos en concursos en base al prestigio: instituciones financiadas por el gobierno se dedicaron a incorporar a los Galileos del momento. El modelo se intensificó rápidamente después de la derrota prusiana de Francia y el establecimiento de una Alemania unificada a principios de 1871. Bajo un Ministerio de Educación centralizado, y con ambiciones aún mayores para una rápida industrialización, el gobierno alemán invirtió fuertemente en la investigación académica de las ciencias naturales [4] .

Sin embargo, incluso con todos esos apoyos, industriales prominentes como Werner von Siemens temían que Alemania estuviera perdiendo su supremacía. El cabildeo concertado condujo al establecimiento de una nueva institución financiada por el gobierno en 1887: el Physikalisch-Technische Reichsanstalt en Berlín. Dirigido por el físico Hermann von Helmholtz, su mandato consistía en acelerar el trabajo en la intersección de la ciencia básica, la investigación aplicada y el desarrollo industrial. En pocos años, los esfuerzos pioneros que allí se hicieron para evaluar propuestas competitivas para el alumbrado público a gran escala -que requerían mediciones cuidadosas de la producción de radiación en varios de los dispositivos- arrojaron grabaciones tan precisas del espectro de radiación de los cuerpos negros que las teorías físicas dominantes ya no podían ajustar los datos. Inspirado, el físico Max Planck rompió a regañadientes con la teoría electromagnética de Maxwell y dio sus primeros pasos tentativos hacia la teoría cuántica [5] .

Mientras tanto, una guerra diferente con Prusia provocó cambios significativos en el gobierno y la ciencia en el este, cuando el imperio austrohúngaro se formó en 1867. Muy rápidamente, las autoridades imperiales lanzaron esfuerzos épicos en meteorología y climatología. El objetivo era crear redes institucionales amplias que pudieran fomentar un sentido común nuevo de propósitos a través del batiburrillo de las tradiciones legales, religiosas y lingüísticas locales. Las universidades, los museos y otras instituciones respaldadas por el gobierno comenzaron a recopilar y estandarizar registros meteorológicos con el objetivo de comprender cómo los patrones locales se relacionan con fenómenos a mayor escala. El imperativo de unificar el extenso imperio favoreció la investigación de vanguardia sobre conceptos modernos, como son las interacciones e interdependencias regionales a través de escalas que van desde los microclimas a los continentes [6] .

En esa época, el zar Alejandro II en Rusia estaba inmerso en la búsqueda de un proyecto de modernización propio. A partir de 1861, emitió una serie de proclamas que se conocieron como las Grandes Reformas. La emancipación de los siervos fue seguida rápidamente por la reforma de las universidades estatales, así como por cambios en los gobiernos regionales y el sistema judicial. La inmensa burocracia que se creó significó nuevas oportunidades para los intelectuales ambiciosos, incluido el químico Dmitrii Mendeleev. Después de dos años de estudio en Heidelberg, Alemania, Mendeleev regresó a su San Petersburgo natal en 1861 para enseñar química en la universidad local, publicando su versión ahora famosa de la tabla periódica de los elementos en 1869, el mismo año en que se lanzó Nature.

Los pasos siguientes en la notable carrera de Mendeleev son emblemáticos de los roles ampliados de la ciencia y la tecnología en esa era. En poco tiempo, el Ministerio de Finanzas y la Armada rusa estaban consultándole, y finalmente ocupó el puesto de director de la Oficina de Pesos y Medidas del país, lo que ayudó a introducir el sistema métrico en Rusia. Al igual que Otto von Bismarck y otros constructores de naciones en Alemania, el zar Alejandro II estaba ansioso por impulsar el desarrollo industrial en todo su país. Un aspecto fundamental de esos esfuerzos fue el de invertir considerablemente en la metrología de precisión; el zar supo encontrar naturalistas entusiastas y hábiles como Mendeleev para conseguir tal objetivo [7] .

En la misma década, Japón experimentó también cambios enormes. La Restauración Meiji de 1868 marcó un período de apertura para un país anteriormente aislado. El juramento de la Carta del Emperador proclamó que: “Se buscará el conocimiento en todo el mundo y, con ello, se fortalecerán los logros del gobierno imperial”. El gobierno comenzó a invertir en las manufacturas y otras reformas industriales. Instituyó nuevas escuelas públicas y financió becas para enviar estudiantes al extranjero a estudiar los avances científicos. El gobierno central llevó a Japón científicos de alto nivel de otros países, como Gran Bretaña y Estados Unidos, para desarrollar la capacitación en instalaciones financiadas por el Estado. Sus líderes comenzaron también allí a priorizar las instituciones de investigación patrocinadas por el gobierno como parte del esfuerzo moderno de construcción del Estado [8] .

Irrupción de Estados Unidos

Estados Unidos seguía siendo un obstinado caso aparte. El momento estaba lejos de resultar prometedor para nuevas inversiones. El conflicto más sangriento en la historia de Estados Unidos no terminó hasta 1865, marcado por el asesinato del presidente Abraham Lincoln. (Murieron más soldados estadounidenses durante la guerra civil de 1861-1865 que durante la Primera y Segunda Guerra Mundial y las guerras en Corea, Vietnam, Afganistán e Iraq juntas.) El apoyo a la investigación científica y a las instituciones a nivel federal fue escaso hasta finales del siglo XIX. De hecho, varios políticos importantes se escandalizaron por la carencia comparada de preparación científica y técnica de la nación durante la Primera Guerra Mundial.

Los esfuerzos de los reformadores en Estados Unidos para apuntalar el apoyo a la investigación por parte del gobierno se vieron obstaculizados por la larga tradición estadounidense de que la educación debía permanecer en manos de las autoridades estatales y locales en lugar del gobierno federal. Por todo Estados Unidos y a nivel individual, los colegios y universidades pusieron gradualmente mayor énfasis en la investigación original y en la construcción de infraestructura para los laboratorios. Pero, en el mejor de los casos, el impacto siguió siendo desigual. Ya en 1927, cuando el joven físico Isidor Rabi viajó a Alemania para estudiar la teoría cuántica, descubrió que las bibliotecas universitarias tendían a pedir la revista Physical Review de año en año. Parecía no haber razón para recibir copias con mayor frecuencia teniendo en cuenta su mediocre contenido [9] . La ciencia fue incluso ignorada en gran medida durante la Gran Depresión de la década de 1930, cuando el gobierno federal centralizó tantas otras cosas bajo el New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt.

 Estudiantes estadounidenses protestan en 1969 por los vínculos entre los científicos de la universidad y el ejército (Foto: Joyce Dopkeen/The Boston Globe/Getty)

Solo a principios de la década de 1940, en medio de una movilización de emergencia en tiempos de guerra, el gobierno federal estadounidense asumió el apoyo a la investigación y desarrollo a gran escala. El radar, las armas nucleares, el fusible de proximidad y docenas de otros proyectos militares requirieron miles de millones de dólares y una estrecha coordinación entre los estudios abstractos y el desarrollo práctico.

La efectividad de los planes en tiempos de guerra impresionó a políticos, planificadores militares y administradores universitarios por igual. Cuando llegó la paz, se apresuraron a construir una nueva infraestructura que pudiera mantener las relaciones forjadas por la guerra. Los presupuestos para las ciencias físicas y la ingeniería continuaron aumentando a partir de entonces, provenientes casi en su totalidad del gobierno federal. En 1949, el 96% de todos los fondos en Estados Unidos para la investigación básica en ciencias físicas provenían de agencias federales relacionadas con la defensa. En 1954 -cuatro años después de la creación de la Fundación Nacional civil de Ciencias de EE. UU.-, esa proporción había aumentado al 98% [10] .

A partir de entonces, los políticos estadounidenses encontraron nuevas razones para apoyar la investigación: ayudaba a cumplir los objetivos nacionales para el desarrollo industrial y la defensa militar, y era un elemento clave en las relaciones internacionales. La inversión federal en instituciones científicas en toda la Europa devastada por la guerra, podía evitar, según se pensaba, los flirteos de los científicos con el comunismo en países como Francia, Italia y Grecia. Las reformas importantes del sistema universitario japonés bajo la ocupación estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial también ayudaron a difundir el modelo estadounidense. Gastar en ciencia se convirtió en una inversión en los corazones y en las mentes [11] [12] .

En Estados Unidos, la constante inversión federal ha impulsado un crecimiento sin precedentes en la investigación e infraestructura científicas. Durante los 25 años posteriores al final de la Segunda Guerra Mundial, se capacitó a más jóvenes en ciencias naturales que en toda la historia humana anterior. El gobierno estadounidense desarrolló un sistema de laboratorios nacionales y apoyó un amplio espectro de investigación en las universidades, la mayoría de ellas con poca conexión directa con proyectos militares. Los gastos se justificaban a menudo en términos de una “preparación” más amplia: crear un gran grupo de personal capacitado que estuviera disponible para trabajar en determinados proyectos militares en caso de que la guerra fría se volviera caliente [13] .

Mientras tanto, los científicos emprendedores aprovecharon las oportunidades que surgían de los estrechos lazos con patrocinadores militares. Las preocupaciones de la Marina de los EE. UU. sobre la guerra submarina impulsaron una intensa exploración del fondo del océano. Los geocientíficos, aprovechando los nuevos datos e instrumentos, encontraron evidencias convincentes de la tectónica de las placas [14] . Del mismo modo, las consultas a los físicos sobre proyectos clasificados de defensa antimisiles estimularon el desarrollo de nuevas áreas de estudio, como la óptica no lineal [15] .

Diversificación de carteras

Esa “nueva normalidad” se mantuvo aproximadamente a lo largo de un cuarto de siglo. Justo cuando Nature celebró su centésimo aniversario en 1969, los auditores militares estadounidenses publicaron un extenso análisis, denominado Project Hindsight. En él se sostenía que las agencias federales de defensa habían recibido escasos rendimientos de su inversión en ciencia abierta. Ese año, el senador demócrata Michael Mansfield (Montana) -quien pronto se convertiría en el líder de la mayoría del Senado con mayor antigüedad en la historia de Estados Unidos- introdujo una enmienda de último minuto a la Ley Federal de Autorización Militar de 1970. Estipulaba que no podría utilizarse ningún fondo del Departamento de Defensa “para llevar a cabo cualquier proyecto o estudio de investigación” que no tuviera “una relación directa y evidente con una función militar específica”.

En los campus universitarios de todo el país, el debate sobre el papel del gobierno en el apoyo a la investigación científica se hizo aún más bronco. En medio de la escalada de la guerra de Vietnam, científicos y estudiantes lidiaron respecto al peso adecuado que debían tener los gastos de defensa en la educación superior. En la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, y en la Universidad de Wisconsin-Madison, grupos de radicales atacaron con explosivos los laboratorios de investigación financiados por el ejército. En muchos otros campus, la policía recurrió a gases lacrimógenos y porras para dispersar a los enojados manifestantes [16] .

Durante los años setenta y ochenta, los científicos forjaron asociaciones con industrias privadas, así como con filantropías. Estas relaciones se aceleraron por los fuertes recortes en el gasto federal en defensa y educación en Estados Unidos y en muchas otras partes del mundo. La biotecnología y la nanotecnología surgieron en esos años impulsadas por sistemas de apoyo que eran diferentes del gasto gubernamental que había financiado la investigación en física nuclear después de la Segunda Guerra Mundial [17] .

En estos últimos tiempos, los modelos híbridos de apoyo todavía dependen en gran medida de la financiación del gobierno central; solo tienen que considerar cuán de cerca siguen los científicos el ciclo de asignaciones de cada año en el Congreso de los EE. UU. y en otras instituciones. Pero el apoyo a la investigación rara vez se sustenta hoy en día en el modelo de saturación que parecía tan natural al principio de la era nuclear. Actualmente, menos de 20 países invierten más del 2% de su producto interno bruto en investigación y desarrollo, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y el Banco Mundial. Mientras tanto, en varios de esos países, la naturaleza del apoyo del gobierno ha cambiado, priorizando a menudo proyectos con objetivos a corto plazo y aplicaciones prácticas en lugar de investigaciones a escalas mayores.

Cuando Lockyer estaba enviando el primer número de Nature a la prensa, muchos elementos de la empresa científica moderna se estaban forjando en Gran Bretaña, el continente europeo y partes de Asia. Pero para captar por completo el alcance de las relaciones monetarias en que los científicos se mueven ahora -rastreando los equivalentes actuales del Senado veneciano en busca de fondos, al mismo tiempo que se corteja a los donantes privados en los Institutos Kavli y en los centros de la Fundación Simons que no son menos brillantes que un palacio Medici-, haríamos bien en tener presente a Galileo.

Notas:

[1] Drake, S. Isis 50 , 245–254 (1959).

[2] Biagioli, M. Galileo, Courtier: The Practice of Science in the Culture of Absolutism Ch. 2 (Univ. Chicago Press, 1992).

[3] Morus, I. R. When Physics Became King (Univ. Chicago Press, 2005).

[4] Clark, W. Academic Charisma and the Origins of the Research University (Univ. Chicago Press, 2006).

[5] Cahan, D. An Institute for an Empire: The Physikalisch-Technische Reichsanstalt, 1871–1918 (Cambridge Univ. Press, 1989).

[6] Coen, D. R. Climate in Motion: Science, Empire, and the Problem of Scale (Univ. Chicago Press, 2018).

[7] Gordin, M. D. A Well-Ordered Thing: Dmitrii Mendeleev and the Shadow of the Periodic Table (Basic, 2004).

[8] Kikuchi, Y. Anglo-American Connections in Japanese Chemistry: The Lab as Contact Zone (Palgrave Macmillan, 2013).

[9] Rigden, J. S. Rabi: Scientist and Citizen 4 (Basic, 1987).

[10] Forman, P. Hist. Stud. Phys. Biol. Sci. 18 , 149–229 (1987).

[11] Krige, J. American Hegemony and the Postwar Reconstruction of Science in Europe (MIT Press, 2006).

[12] Kaiser, D. Drawing Theories Apart: The Dispersion of Feynman Diagrams in Postwar Physics Ch. 4 (Univ. Chicago Press, 2005).

[13] Kaiser, D. HistStud. Phys. Biol. Sci. 33, 131–159 (2002).

[14] Oreskes, N. Nature 501, 27–29 (2013).

[15] Wilson, B. HistStud. Nat. Sci. 45, 758–804 (2015).

[16] Moore, K. Disrupting Science: Social Movements, American Scientists, and the Politics of the Military, 1945–1975 (Princeton Univ. Press, 2008).

[17] Mirowski, P. Science-Mart: Privatizing American Science (Harvard Univ. Press, 2011).

 Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=261027

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La creatividad es una facultad mental más

Por: Francisco J. Rubia 

Su pensamiento asociativo activa muchas representaciones mentales a la vez

 

La creatividad es una facultad mental en la que el pensamiento asociativo es capaz de activar un gran número de representaciones mentales al mismo tiempo. Ha sido crucial para el desarrollo de nuestra especie. Por Francisco J. Rubia (*)

Cuando admiramos las obras de un gran pintor, o las piezas musicales de un importante compositor, los poemas de un poeta o un gran descubrimiento científico, lo hacemos porque estamos convencidos de que detrás de cada una de estas obras hay una persona creadora.

En realidad no deberíamos utilizar la palabra ‘creadora’, cuya primera acepción en el diccionario de la lengua es ‘producir algo de la nada’, ya que de la nada difícilmente puede salir algo. Como decía Parménides: típota den proérjete apo típota. En latín Ex nihilo nihil fit, es decir, de la nada, nada sale).

Sólo en las artes utilizamos ese término para designar lo que en el diccionario de la lengua se aplica a la palabra ‘crear’ como segunda acepción, a saber: ‘establecer, fundar, introducir por vez primera algo nuevo’. Curiosamente, en ciencia no solemos hablar de ‘creación’, sino de ‘descubrimiento’, y descubrir es ‘destapar lo que está tapado o cubierto’.

Estamos hablando de un mismo proceso: el proceso creativo y, sin embargo, en un caso decimos que algo surge de la nada, y en el otro que estamos destapando, descubriendo algo que ya estaba ahí: ¿Cuál de las dos interpretaciones es la verdadera?

Combinación creadora

A mi juicio, está claro. Como he dicho antes, de la nada no puede surgir algo que tenga existencia, de forma que para mí el proceso creativo no es otra cosa que una combinación nueva de pensamientos, sonidos, palabras, formas o colores, ya existentes, por supuesto, en nuestro cerebro de forma potencial.

Ahora bien, la combinación nueva de pensamientos es común a muchas personas que, sin embargo, no son creativas. ¿Cuáles serían entonces las características que distinguen a las personas creativas de las que no lo son?

La creatividad es sin duda una de las capacidades más complejas que posee el ser humano y, aunque estemos aún lejos de entender sus bases neurobiológicas, seguro que todos estaríamos de acuerdo si afirmamos que si encontramos no sólo esas bases orgánicas, sino también cómo desarrollarlas, habríamos recorrido un camino extraordinario en la mejora del rendimiento de nuestra especie. No obstante, la creatividad sigue siendo uno de los términos más vagos, ambiguos y confusos en psicología.

En condiciones normales, las personas no son creativas, lo que implica que el acto de creación es algo insólito y poco frecuente. Y cuando una nueva idea o concepto se produce solemos hablar de inspiración.

El escritor húngaro Arthur Koestler, en su libro El acto de la creación, dice que hay dos formas de escapar a nuestras rutinas de pensamiento y conducta: la primera, zambullirse en el ensueño o estados similares, donde los códigos del pensamiento racional quedan suspendidos. Y la otra manera de escapar es en dirección opuesta, o sea la caracterizada por el momento espontáneo de la intuición que conlleva la creatividad.

Sueño y ensueño

He llamado “ensueño” a lo que normalmente llamamos “sueño”. En español no solemos distinguir entre ambos conceptos que no son idénticos. En inglés se diferencia entre “sleep” y “dream”; en francés entre “sommeil” y “rêve”; en alemán entre “Schlaf” y “Traum”. Por eso hago la diferencia entre sueño y ensueño.

Decía que hay dos vías de escape a las rutinas de pensamiento y conducta: la primera significaría una regresión a niveles mentales más antiguos, más primitivos, de creación, mientras que la segunda, que es la que aquí nos interesaría, supone un ascenso a un nivel nuevo, más complejo de evolución mental.

En la obra citada de Koestler, el acto creativo del humorista, por ejemplo, se caracterizaría porque crea una momentánea fusión de dos matrices, dos niveles de pensamiento que habitualmente son incompatibles. De forma similar, podría describirse también el descubrimiento científico o la creación artística.

Uno de los ejemplos que Koestler utiliza para confirmar sus aseveraciones es, en el terreno humorístico, la siguiente anécdota atribuida al académico francés del siglo XVIII Chamfort:

“Un marqués de la corte de Luis XIV, al entrar en el boudoir de su esposa, la encuentra en brazos de un obispo y, sin decir palabra, se dirige a uno de los ventanales del palacio, lo abre y comienza a impartir bendiciones al pueblo en la calle.
La sorprendida y angustiada esposa le grita: “Pero, ¿qué estás haciendo?” A lo que el marqués tranquilamente le responde: “Monseñor está usurpando mis funciones, así que yo realizo las suyas”.

Esta historia se mueve en dos planos o matrices de pensamiento. La una es una historia de adulterio, que es, de pronto, sustituida por una reacción totalmente inesperada del marqués, lo que hace que la tensión se relaje y surja la risa. Es lo que Koestler llama ‘bisociación’. Dos historias, antes incompatibles, aparecen juntas creando hilaridad.

Esta bisociación o conjunción de dos planos de pensamiento incompatibles, opuestos, no es nada nuevo; ocurre constantemente durante el ensueño, en donde no reina la lógica ni el pensamiento dualista característico de la vigilia consciente.

La yuxtaposición de términos normalmente antitéticos, la falta de consciencia de que existe un conflicto o una incongruencia, son características del ensueño. La lógica del ensueño no es una lógica aristotélica, es indiferente a las leyes de la identidad y de la contradicción, su forma de razonar está ligada a la emoción y su simbolismo es pre-verbal y arcaico.

Pensamiento onírico

El psicólogo austríaco, Sigmund Freud, a este tipo de pensamiento onírico le llamó proceso primario para distinguirlo de un proceso secundario que sería el pensamiento lógico-analítico, que es el que solemos utilizar durante la vigilia consciente.

El pensamiento en el proceso primario significa una superación del dualismo que nos recuerda otra experiencia humana parecida, al menos en esta característica: la experiencia mística o espiritual, en la que la persona se une con la divinidad, la naturaleza o los animales, identificándose con ellos, perdiendo la consciencia del yo como algo separado del mundo.

Así que llegamos a considerar que la persona creadora supera también contradicciones, asemejándose tanto al místico como a la persona que tiene ensueños. Pero que sepamos, ni el místico se ha caracterizado por ser una persona creadora, ni la mayoría de los ensueños ha conducido a una intuición creadora.

Digo la mayoría, porque sabemos de algunos ejemplos en los que sí condujeron a algún descubrimiento importante. Como el del químico alemán August Kekulé von Stradonitz, que durante un ensueño diurno vio lo que el psicólogo suizo Carl Gustav Jung llamaba arquetipos, a saber una serpiente que se muerde la cola, el llamado uroboro, descubriendo así la estructura del anillo de benceno.

Creatividad y cerebro

Quisiera referirme a algunos casos interesantes en relación con este tema de la creatividad. El primero se trata de lo encontrado en algunos enfermos que sufren de demencia fronto-temporal porque se encuentran dañados tanto el lóbulo frontal como el lóbulo temporal del cerebro, sobre todo en el hemisferio izquierdo. Estos pacientes pierden inhibiciones en sus comportamientos sociales, pero también muestran poderes creativos que antes no tenían. Al parecer, lesiones en el hemisferio izquierdo son capaces de desinhibir funciones más características del hemisferio derecho.

El otro ejemplo lo tenemos en los llamados músicos sabios, niños que son muy deficientes en sus capacidades lingüísticas, pero que tienen una musicalidad a veces excelente. Estos músicos sabios poseen habilidades con las que cualquier persona puede soñar: un oído absoluto, una percepción finísima, una capacidad enorme de representación acústica, y una memoria musical excepcional. Pues bien, estos músicos sabios suelen tener lesiones en el hemisferio izquierdo, por lo que se supone que se desinhiben funciones del hemisferio derecho.

Lo mismo puede decirse de las facultades extraordinarias de algunos autistas o de los que se han llamado idiots savants o idiotas sabios, que destacan por algunas cualidades extraordinarias. Ha habido sujetos que luego de escuchar por vez primera una sonata de Beethoven pudieron sentarse al piano y tocarla nota por nota con un ritmo perfecto, pero que, sin embargo, no eran capaces de atarse los cordones de sus zapatos.

Se ha planteado la cuestión de dónde vienen estas cualidades excepcionales en estos pacientes. Y la teoría que mejor explica el fenómeno es la que plantea precisamente que existe un deterioro de funciones del hemisferio izquierdo con una compensación, es decir un aumento o desinhibición de las funciones del hemisferio derecho.

Inteligencia y creatividad

Estos que se han llamado también genios idiotas por tener en muchos casos un cociente intelectual muy bajo – entre 50 y 75 y a veces inferior – lo que muestran es que la inteligencia y la creatividad son cosas diferentes. En el otro extremo, entre los superdotados, con un cociente intelectual de 130 o 135 raramente se observa creatividad.

Es conocido también que muchos talentos creadores han sido malos estudiantes. Se suele citar el caso de Albert Einstein, que tardó más de lo corriente en aprender a hablar y que lo suspendieron en el examen de ingreso en el Politécnico de Zürich.

O el caso de Charles Darwin del que decía su desesperado padre: “No te gusta más que la caza, los perros y coger ratas, y vas a ser una desgracia para ti y para toda la familia”.

O también Pablo Picasso, que odiaba la escuela, y tuvo dificultades en aprender a leer y a escribir y más todavía a dominar los números.

Thomas Edison, el inventor de la lámpara incandescente, del telégrafo y del fonógrafo, estudió durante tres meses con una profesora que lo expulsó diciendo que era oligofrénico y que no tenía inteligencia para estudiar.

En resumen: que las mentes creadoras no suelen adaptarse bien a los criterios de inteligencia manejados por los sistemas educativos.

 

Imagen especular del ensueño

Uno de los autores que más han estudiado la creatividad desde el punto de vista psicológico ha sido el psiquiatra norteamericano Albert Rothenberg, que fue profesor en Harvard. Este autor considera que el proceso creativo es la imagen especular del ensueño, imagen que tiene que ser similar al objeto que refleja, pero que tanto biológica como psicológica y socialmente es el reverso del ensueño.

¿Por qué dice esto Rothenberg? Pues porque la persona creativa utiliza conscientemente los mecanismos y procesos característicos del pensamiento onírico para abstraer, conceptuar y concretar, pero así también para revertir los efectos de la censura consciente.

El sujeto creador emplea la lógica característica de la vigilia consciente, los procesos de su pensamiento son similares a lo que hemos visto que Freud llamó ‘proceso secundario’, pero prestando también atención a los factores que son importantes en el pensamiento inconsciente, alterando las secuencias temporales, desplazando y comprimiendo. El sujeto creador utiliza, pues, dos procesos específicos de pensamiento que son similares, pero inversos, de manera simultánea.

Si el pensamiento onírico produce imágenes y secuencias confusas, caóticas e ilógicas, el proceso creativo produce orden e imágenes y metáforas significativas, así como conceptos claros.

Hemos dicho que una característica del proceso creativo es revertir los efectos de la censura inconsciente, de manera que, por ejemplo, en la creación artística, encontramos mucho material inconsciente y que contribuye a su valor intrínseco.

Pensamiento jánico complejo

Pero la contribución que, a mi entender, es más significativa del análisis que Rothenberg hace del proceso creativo, es haber formulado que la persona creadora se guía por un tipo de pensamiento que él llama ‘jánico’, término basado en las cualidades del dios romano Jano, dios cuyas muchas caras miraban en varias direcciones al mismo tiempo y que, por ello, da el nombre al mes de Enero, January en inglés, por mirar hacia el pasado y el futuro simultáneamente.

Según Rothenberg, el pensamiento jánico se caracteriza por concebir activamente dos o más ideas, imágenes o conceptos opuestos simultáneamente. Los conceptos opuestos o antitéticos se conciben como existentes uno junto al otro, o igualmente operativos y verdaderos. Es un pensamiento complejo, diferente del pensamiento dialéctico, de la ambivalencia y de los pensamientos de los niños o de los esquizofrénicos.

Para poner un ejemplo, me voy a referir a un trabajo que Rothenberg publicó en 1971, en donde acuñó por vez primera el término ‘jánico’ para el pensamiento creativo de Albert Einstein.

En este trabajo, Rothenberg cita un ensayo de Einstein publicado en 1919 con el título: La idea fundamental de la relatividad general en su forma original. En este ensayo Einstein se refería a las teorías contradictorias de Faraday y Maxwell-Lorentz. Decía sobre ello lo siguiente: “El pensamiento de que estemos tratando aquí con dos casos fundamentalmente diferentes fue para mí insoportable. La diferencia entre estos dos casos no podía ser una diferencia real, sino más bien, en mi convicción, sólo podía ser una diferencia en la elección del punto de referencia”.

Así nació, pues, la teoría general de la relatividad: Dos posturas contradictorias que él consideró ambas válidas porque dependían de puntos de vista diferentes. Dos pensamientos contradictorios que Einstein supera aceptando ambos, o, con otras palabras, dando un salto no-dualista en su pensamiento.

El pensamiento jánico tiene lugar en plena consciencia, con plena racionalidad y facultades lógicas plenamente operativas. Por tanto, es un tipo especial de operación de pensamiento secundario, racional. Pero que hace uso de mecanismos del pensamiento onírico o primario, aprovechándose de materiales inconscientes. Es lo que el psiquiatra italiano Silvano Arieti llamó proceso terciario, es decir, la combinación de los procesos primario y secundario.

Visionando el futuro

Los griegos algo de esto sabían cuando crearon el mito de Tiresías. Según este mito, Tiresías era un sacerdote de Zeus y siendo aún un hombre joven, se encontró a dos serpientes copulando; golpeó a la hembra en la cabeza con su bastón y al punto se convirtió él mismo en mujer. Transformado en mujer, se hizo sacerdotisa de la diosa Hera, se casó y tuvo varios hijos. Tras siete años de ser mujer se encontró de nuevo a dos serpientes copulando y esta vez golpeó con su bastón la cabeza del macho, convirtiéndose de inmediato de nuevo en hombre.

Como resultado de sus experiencias en ambos sexos, Zeus y Hera le plantearon la pregunta de quién de los dos sentía más placer en el acto sexual, si el hombre o la mujer. Zeus era de la opinión que era la mujer, pero Hera sostenía que era el hombre. Tiresías se colocó del lado de Zeus diciendo que en una escala del uno al diez la mujer gozaba seis veces más que el hombre. Irritada por la respuesta, Hera lo dejó ciego, pero Zeus le concedió el don de la profecía. Es decir, la unión de los contrarios, lo que el psicólogo Carl Gustav Jung llamaba la coniunctio oppositorum, conlleva nuevas facultades como la visión del futuro.

De nuevo, aquí se intuye que la conjunción de dos contrarios, en este caso el hombre y la mujer, lo masculino y lo femenino, es capaz, cuando se poseen ambos, de conferir facultades extraordinarias como son la clarividencia y la profecía.

Otra característica del proceso creativo es lo que Rothenberg ha llamado pensamiento homoespacial, que consiste en concebir activamente dos o más entidades discretas que ocupan el mismo espacio, una concepción que conduce a la articulación de nuevas identidades.

Dependiendo de dónde se manifiesta este proceso creativo, se trataría de la superposición de sensaciones discretas, patrones de sonidos, palabras escritas, imágenes visuales, etc. Se suele dar este fenómeno mucho más corrientemente en las artes.

Salto teórico creativo

Algo parecido a lo referido sobre Einstein ocurrió con el biólogo Charles Darwin. Veamos aquí su propia descripción de las circunstancias en las que tuvo lugar este salto de pensamiento, el salto teórico creativo.

Tras un largo tiempo de búsqueda de la formulación apropiada (unos cuatro años según su propia biografía), Darwin constató lo siguiente:

“Tuve la ocasión de leer por pura diversión a Malthus, su libro sobre poblaciones”, y tras algunas frases dice: “y de pronto se me ocurrió”. En ese momento nació la teoría de la evolución de las especies.

El hecho de que Darwin estuviese leyendo a Malthus cuando descubre su idea de la selección natural se ha interpretado como algo extraño y paradójico, dado que el elemento principal de la tesis de Malthus era que un crecimiento sin trabas de la población humana en un entorno fijo llevaría a la exterminación de la especie gracias a la lucha por la existencia. Sin embargo, vemos a Darwin postular lo contrario, es decir, que esa lucha por la existencia resultaba en el aumento y la perfección de las especies respecto a su entorno.

Probablemente Darwin aceptó y entendió la idea de Malthus de que la lucha por la existencia podía llevar a la destrucción de la especie, pero pensó también lo contrario, que podría conducir a la selección adaptativa. De acuerdo con Rothenberg, estaríamos pues de nuevo ante una manifestación del pensamiento jánico que es capaz de pensar un concepto y el contrario sin problemas.

Superando antinomias

Llama la atención que en ciencia a veces las contradicciones se resuelven superando las antinomias. Yo pongo siempre el ejemplo de Cajal y Gerlach. El primero planteando que las neuronas constituían una unidad anatómica y funcional independiente, lo que se conoce como la doctrina de la neurona; y el profesor de anatomía de la Universidad de Erlangen, Joseph von Gerlach sostenía que las neuronas formaban un retículo y no un sistema compuesto de células discretas como sostenía Cajal.

Cajal tenía razón. Sin embargo, hoy se sabe que las sinapsis eléctricas se establecen entre muchas células que actúan como un sincitio, por lo que se puede concluir que ambos tenían razón. Este tipo de sinapsis se encuentra en numerosas regiones del cerebro adulto, como son el tálamo dorsal, el estriado, el cerebelo, la corteza cerebral o el hipocampo.

Otro ejemplo puede ser el de Darwin y Lamarck. Este último sostenía que los caracteres adquiridos se heredaban. Darwin decía que en el proceso de selección natural las variaciones ventajosas se incrementan por herencia. Darwin tenía razón, y, sin embargo, la epigenética, y el llamado “Efecto Baldwin” ha hecho revivir la idea de Lamarck, aunque modificada, gracias al hecho de que los factores ambientales pueden conducir a cambios en la expresión de determinados genes.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con las personas que se han trasladado a una gran altitud para vivir en ella de modo permanente. La selección natural favorecerá las mutaciones genéticas que incrementen la producción de glóbulos rojos, como es el caso de las poblaciones indígenas de Suramérica que viven en los altos Andes.

También en la mecánica cuántica

Curiosamente, en la mecánica cuántica ocurre un fenómeno similar, porque se produce una ruptura en la dualidad entre onda y partícula. Dependiendo de cómo se realiza la medición, un electrón puede aparecer actuando como onda o como partícula, de forma que onda y partícula no son dos cosas diferentes, sino dos modos de observar la misma cosa. Es algo parecido a la diferencia que establecemos entre cerebro y mente. En realidad, todo indica que son dos maneras, una objetiva y la otra subjetiva, de observar un mismo fenómeno.

Todo esto lo que muestra asimismo es que el pensamiento dualista o binario es el resultado de una predisposición genética o categoría de la mente, como diría Kant, que nos hace ver el mundo en términos antitéticos.

En otro orden de cosas se ha afirmado que en los estados místicos ocurre algo parecido, en el sentido de que los opuestos se difuminan, como la división entre el yo y el mundo, la naturaleza o Dios. El éxtasis suele producirse por una hiperactividad del sistema simpático y parasimpático conjuntamente.

Y sin embargo, como dije antes, no se conocen actos creativos en los místicos de las diferentes religiones. Esto se puede deber al hecho de que estos estados místicos representen una regresión al pensamiento mítico, mágico, edénico, como hipoteticé en mi último libro El pensamiento dualista.

Siempre se ha postulado que, como algunas personas creativas han estado gravemente enfermas con enfermedades mentales o psíquicas, el genio y la locura deberían ser estrechos aliados.

 

Rasgos creativos

Sin embargo, recientemente Eduardo Monteverde, médico patólogo, novelista y periodista científico, en su libro Los fantasmas de la mente, rompe ese mito de que hay que ser enfermo mental para poder crear. Y plantea que las personas creativas poseen los siguientes rasgos:

Son gente fuera de lo convencional, lo que significa que no se conforman con los estándares de la sociedad; nadan contra corriente y tienen ideas originales que colocan el mundo al revés.

Son también personas individualistas, que suelen estar ‘fuera de época’, por lo que la mayoría de sus trabajos son reconocidos una vez muertos.

Son personas altamente inteligentes, que suelen tener dificultades interpersonales.

Asimismo, son personas proactivas, que no pueden estar sin hacer nada, que sienten un fuego interior que les lleva a crear belleza o mejorar el mundo.

Y son personas visionarias, con una visión que guía su conducta y que les hace incluso a veces entregar sus vidas por ella.

Por último, son personas intuitivas, que están mucho más en relación con sus sensaciones internas que el resto de las personas.

En cualquier caso, no pensemos que la persona creativa es alguien que no necesita ocuparse del tema en cuestión para recibir la chispa de la inspiración que le lleve a la creación de algo nuevo. Thomas Edison decía que la invención era en un diez por ciento inspiración y en un noventa por ciento perspiración.

De todos modos, el neurólogo inglés John Hughlings Jackson detectó una conexión entre la “epilepsia psíquica”, como llamaba a la epilepsia del lóbulo temporal, y la creatividad. Es el caso, por ejemplo, de Vincent van Gogh que sufría de ese tipo de epilepsia y que decía él mismo que había desarrollado una sensibilidad excesiva para el mundo visual que nunca antes había conocido.

Hemos visto que el pensamiento del proceso secundario de Freud es el pensamiento lógico-analítico, dualista, secuencial y temporal, que caracteriza las funciones del hemisferio izquierdo del cerebro. Con ese pensamiento la humanidad ha alcanzado grandes conquistas. El poeta William Blake, en su obra con un título que reúne conceptos opuestos, como es su libro Matrimonio del Cielo y del Infierno, afirma inequívocamente: “Sin contrarios no hay progresión”.

¿Creatividad innata?

Es muy posible que el pensamiento dualista sea necesario para analizar el mundo que nos rodea. En mi opinión corresponde probablemente, como antes dije, a una categoría que se le escapó al filósofo alemán Immanuel Kant y que es muy posible que sea innata.

Es lo que el psiquiatra norteamericano Eugene D’Aquili llamaba el ‘operador binario’, localizado, según él, en el lóbulo parietal izquierdo y cuya lesión, como mostró el neuropsicólogo ruso Alexander Luria, hace que el paciente no distinga los términos opuestos, como arriba/abajo, delante/detrás, antes/después, etc.

Por lo que hemos dicho, este operador binario tiene que ser inhibido para poder acceder al pensamiento jánico que, según Rothenberg es necesario para, superando las contradicciones, acceder al pensamiento creativo.

¿Cuestión de hemisferios?

Se ha planteado que el hemisferio derecho del cerebro opera con procesos primarios de pensamiento, mientras que el izquierdo lo hace con procesos secundarios. Independientemente de que eso es probablemente una simplificación, algunos autores han planteado que el equilibrio inter-hemisférico es crucial para la creatividad.

En situaciones normales el hemisferio izquierdo suele estar más activo que el derecho. Por tanto, tareas que activen el hemisferio derecho pueden producir ese equilibrio entre los dos hemisferios.

También se sabe que el hemisferio derecho está más implicado en la producción de imágenes mentales, así como en la percepción y producción musicales, lo que hace sospechar que es este hemisferio el que mejor está conectado con o dotado para la creatividad. Por otro lado, sus conexiones con las estructuras del cerebro emocional también son más numerosas que las del otro hemisferio.

Estado mental

Resumiendo podemos decir que la inspiración creativa es un estado mental en el que el pensamiento es de proceso primario y secundario simultáneamente, un pensamiento jánico, asociativo, que es capaz de activar un gran número de representaciones mentales al mismo tiempo. Este estado puede presentarse por dos maneras: por una desinhibición debida a bajos niveles de actividad cortical sobre todo del lóbulo frontal y por una mayor activación del hemisferio derecho en comparación con el izquierdo.

En mi último libro El pensamiento dualista: Ideologías, Creencias, Fanatismo planteé la hipótesis de que el pensamiento dualista o binario es un pensamiento racional primitivo, que divide el mundo en términos antitéticos y que es seguido del pensamiento racional múltiple o complejo.

Una posible interpretación de un pasaje bíblico del Génesis, capítulo 3 podría ser la siguiente: Yahvé había prohibido a Adán y Eva a comer del fruto del árbol del bien y del mal o árbol del conocimiento porque morirían; la serpiente les incita a comer los frutos de ese árbol diciendo que si lo hacen no sólo no morirán, sino que se les abrirán los ojos y conocerían el bien y el mal.

Aquí, en mi opinión, se está relatando el paso del pensamiento mítico, mágico, edénico, o proceso primario de Freud, al pensamiento dualista, racional, o proceso secundario y este paso implicó que Adán y Eva tuviesen que abandonar el paraíso y no pudieran volver al pensamiento original mágico o mítico, dificultad representada en el Génesis por ángeles con espadas flamígeras que impedían la vuelta al Jardín del Edén.

La interpretación ortodoxa de ese pasaje identifica a la serpiente con el demonio, como hace, por ejemplo, el poeta inglés John Milton en su Paraíso perdido, pero una secta gnóstica conocida como los ofitas (“ophis” en griego es serpiente) veía en la serpiente una figura positiva, heroica, mientras que identificaba a Yahvé como una figura negativa, un demiurgo malvado. La serpiente como benefactor de la humanidad es común no sólo a los ofitas, sino que también era la opinión de los alemanes el filósofo Immanuel Kant y el poeta Friedrich Schiller.

A partir del siglo IV, todos los escritos ofitas fueron destruidos por los cristianos ortodoxos, pero conocemos esta secta gracias a sus enemigos, como Ireneo de Lyón, Hipólito de Roma, Epifanio de Salamis y Orígenes; y también gracias a algunos escritos que se han recuperado en descubrimientos arqueológicos recientes, como la amplia colección de códices gnósticos antiguos encontrados por un campesino árabe en una cueva cerca de Nag Hammadi, pueblo situado en la ribera del Nilo en el que tuvo lugar ese hallazgo en diciembre de 1945.

Otro pasaje del capítulo 1 del Génesis es revelador. Al final de la creación Dios dice: “Ahora hagamos al hombre. Será semejante a nosotros”, y un poco más adelante se dice: “Cuando Dios creó al hombre, lo creó semejante a Dios mismo; hombre y mujer los creó”.

Este pasaje ha sido interpretado como revelador de la androginia tanto del Ser Supremo como del hombre. Es en el siguiente capítulo, el capítulo 2, cuando el andrógino es separado por Dios que saca una costilla del hombre para crear la mujer. De nuevo esto puede interpretarse como el paso del pensamiento mítico, mágico, edénico o proceso primario, al pensamiento dualista, racional primitivo o proceso secundario.

Pensamiento primario y secundario juntos

El pensamiento onírico de nuestros ensueños es un proceso primario en el que las contradicciones no son tales; en el pensamiento dualista o binario dominan las antítesis; y, curiosamente, en el pensamiento creativo se dan tanto el pensamiento inconsciente o primario como el pensamiento dualista o secundario.

Es como si el filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel tuviese razón con su dialéctica y lo explicara diciendo que el pensamiento onírico, paradisíaco, mítico o mágico fuese la tesis; el pensamiento racional la antítesis y, finalmente, el pensamiento creativo sería la síntesis de ambos.

No deja de ser interesante el hecho de que en la literatura mística encontremos frases en las que los contrarios aparecen unidos, como las que cita el psicólogo estadounidense William James en su libro Las variedades de la experiencia religiosa (Diapositiva 17): allí los términos contrarios son “oscuridad deslumbrante”, “silencio rumoroso”, “desierto fecundo”.

San Juan de la Cruz, por poner otro ejemplo, tiene también expresiones que son auténticos oxímorons como “oscura claridad”, “serena agitación”, “cruel reposo”, “música silenciosa”, etcétera. Y, sin embargo, repito, no conocemos producciones creativas en los místicos.

Esta es la razón por la cual en mi libro El cerebro espiritual he argumentado que la mística supondría una regresión a un estadio anterior al pensamiento racional, es decir, una vuelta al pensamiento mítico o mágico, mientras que la creatividad sería lo contrario: una progresión hacia un pensamiento racional, pero con connotaciones del pensamiento mágico.

Algunos autores han argumentado que en los estados místicos se produce una desconexión de las estructuras límbicas, responsables de  los fenómenos que se observan en esos estados, con la corteza prefrontal, lo que afectaría, entre otras cosas de manera negativa, a la creatividad.

Una facultad mental más

Personalmente considero que la creatividad es una facultad mental más, como la inteligencia, la música, el lenguaje, la moralidad o la espiritualidad. Y como todas las facultades mentales necesita un entorno apropiado para desarrollarse. Las facultades mentales tienen todas un período crítico durante el cual se fomenta especialmente su desarrollo. Todos estos períodos críticos suelen localizarse temporalmente en la niñez. Por eso es muy importante fomentar en ella todas las facultades mentales, sin olvidar la creatividad.

Como la inteligencia y muchas otras palabras que utilizamos a diario, la creatividad pertenece a lo que Patricia Churchland llamó “psicología popular” y son conceptos sobre los que no tenemos una idea clara. Es de suponer que estos conceptos cambiarán a medida que avance el conocimiento de sus bases neurobiológicas. Pero ¿quién duda que la creatividad ha sido crucial para el desarrollo de nuestra especie? Lo que nos obliga a pensar que deberíamos dedicar mucha más atención a su estudio.

Fuente: https://www.tendencias21.net/La-creatividad-es-una-facultad-mental-mas_a45477.html
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