Page 995 of 2503
1 993 994 995 996 997 2.503

Hacia la integración de la educación rural: el caso de México

México / 4 de agosto de 2019 / Autor: Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia / Fuente: Educación Futura

El Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia (ODEJ) es una plataforma para el pronunciamiento público, impulsado por el Campo estratégico en modelos y políticas educativas del Sistema Universitario Jesuita (SUJ). Su propósito consiste en la construcción de un espacio de análisis informado y de posicionamiento crítico de las políticas y las reformas educativas en México y América Latina, arraigado en la realidad social acerca de las injusticias del sistema educativo, y recupera temas coyunturales y estructurales con relación a la agenda educativa vigente.

Graciela Messina

Investigadora independiente

Gestora de la Red Temática de Investigación de Educación Rural (RIER)

El sentido de este texto es presentar el esbozo de un espacio integrado de educación rural que articule los diferentes niveles y modalidades, de cara a la permanencia y a la continuidad de los niños y jóvenes en la escuela, en cuanto lugar que propicie el aprendizaje desde y para la experiencia, así como la constitución de sujetos y comunidades más conscientes de sí, más libres y más abiertas a su propia transformación. Para contextualizar la tarea, se caracteriza la situación del campo mexicano, así como la educación rural, en particular su heterogeneidad y dispersión, señalando puntos críticos y potencialidades. El principio de promoción de la igualdad en la diferencia se constituye en el horizonte de esa propuesta. La adhesión a los grupos más excluidos, en particular a los del campo, “los cabecitas negras” de nuestras ciudades, los vilipendiados de siempre, que siguen mostrando su solidaridad, me ha guiado en la escritura de este artículo.

En primer lugar, el campo mexicano y su gente, llamado también “el sector rural”, o “la ruralidad” –categorías objetivantes que omiten a los sujetos campesinos–, se muestra ante nuestros ojos como un lugar de despojo, desposesión y abandono. Estas categorías buscan nombrar y denunciar lo que sucede, a la vez que establecer una distinción con conceptualizaciones como inclusión, equidad o formación en competencias. El proceso de colonización, bajo diferentes máscaras, ha buscado durante siglos reducir la vida cotidiana y las fuerzas creativas de los campesinos, que han resistido y conservado su patrimonio cultural. Hablar de campesinos es hacerlo también de indígenas en primera o segunda generación, aunque no todos los indígenas son campesinos, sino que, como sabemos, muchos ya viven en las ciudades.

Para Butler (2017) la categoría de desposesión tiene una fuerza performativa o reveladora de la realidad equivalente a alienación, ya que no sólo da cuenta de que el sujeto no es dueño de su trabajo sino que, aún más, es responsable de su propia vulnerabilidad. En este marco, el campo resulta ser un lugar donde se busca que los campesinos pierdan su subjetividad (Berlanga, 2018) y devengan en sujetos “pobres”, con la intención de controlar la historicidad, la individualidad y los movimientos sociales (Márquez, 2008). De allí que los procesos de resistencia y creación campesina tengan que ver con “habitar el mundo de modo propio” (Berlanga, 2018, p. 3). Pero no sólo la gente ha migrado o dejado de producir sus alimentos, sino que el campo se ha transformado en “campo para el capitalismo”. Observamos que hay más carreteras para que entre la minería, se saque la fruta u otros productos; también existe más cobertura educativa, a fin de contar con mano de obra calificada para las empresas. Con algunas diferencias, la realidad es igual en toda América Latina; en referencia a Argentina, se dice: “pueblos fantasmas, miles de expulsados del campo, zonas del interior del país en que su cercana prosperidad es sólo un recuerdo, quiebre de infinidad de cooperativas, estos hechos son algunos de los resultados de la desregulación económica” (Giarracca, 2017, p. 54). Ante casos ejemplares de despojo ambiental y cultural, como el Chaco Paraguayo, existen relatos que buscan hacer una ruptura abierta con el neoliberalismo, afirmando que el pluriuniverso, entendido como aceptar el universo de los pueblos indígenas, “podría ser la única forma viable de existencia” (Blaser, 2013, p. 340).

En segundo lugar, como ya han sido caracterizados desde la Red Temática de Investigación de Educación Rural (RIER, 2018), los territorios rurales se han “urbanizado” y deteriorado en términos ambientales y culturales, la población campesina ha perdido su singularidad, con la desaparición creciente del pequeño productor, y el auge de los trabajos informales de los campesinos en las ciudades intermedias o en las maquilas, mientras en las áreas urbanas viven ciudadanos que son campesinos en primera, segunda o tercera generación. En este sentido, la heterogeneidad es una de las características centrales de la población rural, que ha envejecido y se ha feminizado a causa de la migración de sus varones. Finalmente, que México sea un país predominantemente “urbano”, no quita que un cuarto de su población sigue viviendo en el campo, a la vez que un número indeterminado habita en las ciudades o en los Estados Unidos, mientras su identidad está en proceso de tránsito hacia formas complejas. En suma, pensar en los campesinos y en su lugar en este país, que busca el cambio, sigue siendo una alta responsabilidad social para todos.

En tercer lugar, la educación rural se caracteriza por ser una suma de heterogeneidades dispersas, entre las que su principal limitación es ser una propuesta urbana llevada al campo, una nueva opción colonial. En efecto, coexisten niveles y modalidades sujetas a reformas educativas globales que no han logrado garantizar la continuidad, la permanencia y el aprendizaje significativo; menos aún el patrimonio cultural. Al respecto se afirma: “en México hay cada vez más educación para las zonas rurales, pero hay cada vez menos proyecto o modelo de educación rural” (Berlanga, 2017, p. 1), aludiendo a que la expansión de la cobertura no ha sido acompañada del respeto a la singularidad de los sujetos y sus contextos. El derecho a la educación y el principio de la inclusión han sido entendidos como igualación de los diferentes, como normalización o “enderezamiento”, mediante un currículo único (Berlanga, 2017). Por su parte, la concentración educativa implementada en los últimos años ha llevado a incrementar el riesgo del abandono escolar, ya que el cierre de las planteles pequeños ha generado que los niños y jóvenes rurales que asisten a las escuelas de sus comunidades, se vean privados de esa posibilidad a la mano, con las consecuencias de abandono escolar y repitencia, así como de aislamiento (Arteaga, 2017); un caso ejemplar, contado como parte de los relatos de la RIER, fue una niña que, al ser enviada a la escuela regular, se negó a hablar en la escuela durante un año, como ejercicio de resistencia; y es que la “concentración de escuelas” obedece a criterios económicos, al costo por alumno, más que a razones pedagógicas. En el mismo sentido, las posibilidades de continuidad educativa son más limitadas en el sector rural que en el urbano, especialmente a partir de la educación media superior; tampoco existen programas de formación en metodologías de multigrado para los docentes, ni formación en ruralidad o una aproximación a campos como la sistematización y la reflexión desde la experiencia; otra omisión es la formación inicial docente en esta modalidad, ya que muy pocas escuelas normales cuentan con la licenciatura en educación indígena, intercultural y bilingüe; a esta situación se suman los bajos presupuestos, la infraestructura y los materiales insuficientes y/o inadecuados para el sector rural o la dependencia del libro de texto gratuito, que llega a ser el único material en las escuelas rurales. Además, en la educación rural se reflejan tensiones estructurales de la educación en su conjunto, como la subordinación de la enseñanza a la evaluación (RIER, 2018).

En cuarto lugar, la educación rural muestra intersticios de creación y puesta en libertad de la experiencia, desde las escuelas telesecundarias vinculadas con la comunidad (TVC), hasta los bachilleratos comunitarios y otras experiencias del mismo tenor, resquicios que los docentes y directivos abren aun en los espacios más tradicionales. En estos lugares, cuando se hacen experiencias innovadoras entre diferentes, se nombren como multigrado o no, pero concebidas como parte de comunidades de vida, se posibilita el diálogo de saberes entre diferentes, así como el trabajo colaborativo y la autonomía. En consecuencia, existe en las escuelas rurales una potencia que ha sido amordazada en las escuelas urbanas, mientras se mantienen las creencias en jerarquías naturalizadas que legitiman a las segundas. Aún más, existen experiencias educativas que se hacen fuera de la escuela, como las llevadas a cabo por líderes juveniles comunitarios, que buscan el aprendizaje entre pares, la participación abierta, la educación por el arte y/o para comunicaciones alternativas y la potenciación de sus trayectorias singulares (Messina, 2015).

En este marco, cómo pensar la educación rural como un conjunto que busca la igualdad en la diferencia; no estoy segura de que el nombre de “sistema de educación rural” puede dar cuenta de lo que quiero decir. Podría ser un sistema más, que se formalice y pierda su sentido o que sea discriminatorio. Tampoco este conjunto abierto, pero suficientemente unido, debe asimilarse a la educación multigrado o a las experiencias de talleres productivos o de alternancia escuela-comunidad, aunque podría recurrirse a ellas. Estoy pensando en generar un camino, una ola venturosa y expansiva, para los niños y jóvenes campesinos desde el Estado y en conjunto con la sociedad civil, sin discriminación de ningún tipo; un lugar de largo aliento que permita que transiten por lo que hoy se conoce como niveles educativos, ordenados hasta ahora de manera jerárquica y secuencial, en espacios y tiempos fijos y predeterminados. Para ello necesitamos generar continuidad para los sujetos campesinos, mediante un régimen que permita dialogar a los niveles y modalidades educativas que atienden a la población rural; esta opción implica, antes que nada, alterar las diferencias entre aprendices y educadores, entre primaria, secundaria y educación superior, entre educación técnica y artística, entre educación regular y educación de jóvenes y adultos, entre blancos, mestizos e indios, entre español y lenguas indígenas, entre otros. Un cambio de esa magnitud requiere transformaciones colectivas tanto como individuales. Me ha tocado escuchar una y otra vez testimonios de jóvenes y adultos campesinos que dicen que quieren seguir estudiando la secundaria o el bachillerato, pero que no hay una escuela cerca y no están en condiciones de migrar para continuar estudiando. Estas voces llegan de lugares poco accesibles, donde el gobierno no ha entrado porque se inunda o está dominada por grupos de narcotraficantes. Eso necesita cambiar.

La esperanza que me invade, la alegría social que se ha empezado a sentir, aun con las restricciones materiales que siguen presentes, me hacen conjeturar, a mí y a muchos, que es posible.

Bibliografía

Arteaga, P. (2017). Los programas de concentración de escuelas rurales ¿Alternativas de equidad y mejora educativa? El caso de México. Mimeo.

Berlanga, B. (2017). Doce consideraciones sobre la educación rural en México. México. Publicado en página WEB de UCIRED.

Berlanga, B. (2108). Del campesinado desposeído a la desposesión campesina. México. Publicado en Página Web de UCIRED.

Blaser, M. (2013). Un relato de la globalización desde el Chaco (entre otros lugares). Paraguay. Centro de estudios Antropológicos de la Universidad Católica.

Butler, J. y A. Athanasiou (2017). Desposesión: lo performativo en lo político. Barcelona. Eterna Cadencia.

Guiarracca, N. (2017) Estudios rurales y movimientos sociales: Miradas desde el Sur. Antología esencial. Buenos Aires. CLACSO.

Marquez, A. (2008). Situación y perspectivas de la agricultura mexicana bajo el neoliberalismo. Zacatecas 1990-2000. Zacatecas. Universidad Autónoma de Zacatecas.

Messina, G. (2016). Publicación UNESCO/ UIL “Jóvenes participando en la educación comunitaria. Testimonios de empoderamiento desde América Latina”, versión impresa y digital, créditos como consultora a cargo del estudio.

RIER (2018) Propuestas para mejorar la atención educativa a las poblaciones rurales en México. Disponible en: http://rededucacionrural.mx/eventos-y-noticias/avisos/propuestas-para-mejorar-la-atencion-educativa-poblaciones-rurales-en-mexico/

Fuente del Artículo:

Hacia la integración de la educación rural: el caso de México

ove/mahv

Fuente de la Imagen:

https://www.inforural.com.mx/reforma-educativa-y-educacion-rural-en-mexico/

ove/mahv

Comparte este contenido:

Ciencias Sociales: desafíos educativos en la era digital

Argentina / 4 de agosto de 2019 / Autor: Teresa Cassará / Fuente: Vicens Vives Blog

En las últimas décadas asistimos a una sociedad impactada por la globalización cultural y mediática. Cabe plantearse hoy cuáles son los componentes y enfoques que se deben considerar en la construcción del conocimiento escolar y en el fomento de habilidades complejas de pensamiento superior que promueven la construcción de estructuras conceptuales.

El impacto de las TICs, en la vida cotidiana y en la forma de organizar la cultura implica, desde la dimensión educativa, brindar herramientas cognitivas para el acceso a los datos y la posterior transferencia de la información.

La multiplicidad de fuentes de información y comunicación se instalan en un escenario de complejidad (Edgar Morín, Sergio Vilar, Isabel de Torres Ramírez; Cit por Picardo Óscar, 2003). En este sentido “…..una persona recibe mucha más información que la que recibían sus antepasados. Llega a hablarse incluso de «infoxicación». El catedrático Sebastià Serrano Farrera asegura que «…hay una estrecha relación entre información e incerteza: a medida que crece la cantidad de información crece la incerteza» (Cit Cubides Martínez O.,2004)

El especialista Umberto Eco en su obra El péndulo de Foucault anota: «[…] no hay informaciones mejores que otras, el poder consiste en ficharlas todas, y después buscar conexiones»

dibujos de de un ordenador y un teclado con libros alrededor para desafíos educativosNos preguntamos entonces, ¿cómo canalizar y transferir adecuadamente el potencial de información que rodea a nuestros alumnos/as? 

En la actualidad, el aprender con la tecnología con el fin de lograr un aprendizaje significativo (Ausubel, D. Novak, J. y Hanesian, H., 2009) supone la articulación entre las «herramientas tecnológicas» y las «herramientas de la mente o cognitivas» ( Jonassen y Carr, 2000; Lajoie, 2004; Salomón y Perkins, 2005; citados por Bustos Sánchez A., 2015, p. 55-57).

En otras palabras la aplicación de las TICs como «instrumentos cognitivos» (Bustos Sánchez A.2015, p.55) en el aula constituyen un desafío, lo que equivale a abrir nuevas líneas de trabajo en el proceso de interpretación y comprensión de los contenidos curriculares.

Capacidades tecnológicas aplicadas al aprendizaje

El empleo que realizan los niños/as y jóvenes de aparatos interactivos” permite pensar respecto de procedimientos con la finalidad de aprovechar esas habilidades y destrezas de los nativos digitales” –“millennials” que les permitan generar conocimientos y transferirlos a situaciones nuevas.

Las matrices que lo fundamentan se basan en los paradigma constructivista y de aprendizaje significativo. Dicho de otra manera, significa “aprender a aprender” y, la posibilidad de recuperar las herramientas tecnológicas” por ellos utilizadas. El propósito apunta a fomentar y desarrollar herramientas cognitivas”, a través de fuentes primarias y secundarias en la indagación, recopilación y procesamientos de datos.

La especialista Virginia Funes afirma que “…el uso de las TICs como instrumentos psicológico se ubica en el marco de la interacción entre los componentes del triángulo interactivo: el contenido que es objeto de enseñanza, la actividad educativa e instruccional del profesor y la actividades de aprendizaje de los estudiantes”.  (Funes V. 2015, pág 59).

niños trabajando mirando un ordenador para desafíos educativos

Las disciplinas que integran las Ciencias Sociales tienen un gran reto en este sentido pues, la complejidad multidimensional de la información, impacta también en la práctica educativa. La articulación entre la gran producción científica actual y la aplicación de métodos y estrategias de enseñanza y aprendizaje deben favorecer la construcción de un “puente” entre los conocimientos académicos, los curriculares y las herramientas cognitivas para procesar comprensivamente la información. 

Acceso a la información y desafíos educativos

En relación con los pasos a seguir y, según el nivel escolar y la complejidad del problema planteado, el acceder a bases de datos para buscar información implica entre otras variables:

  • Despertar interés e involucrar a los alumnos/as sobre un tema, problema, fenómeno, situación, hecho, acontecimiento relacionado con las disciplinas que integran el área. El motivar a los alumnos/as juega un rol central. “…no sólo deben poder, sino también tienen que querer…” (Chema Lázaro, 2017)
  • Usar las TICs como recurso a partir de intenciones educativas específicas. En este sentido, “…la adopción de la tecnología sin objetivos es una empresa vacía” (Artopoulos A,p.35, 2015).

Seleccionar categorías nocionalescriterios disciplinares y didácticos que interpelen a la hora de fomentar potencialidades cognitivas, prácticas, sociales, comunicativas, actitudinales de los estudiantes en todos los niveles de enseñanza.

infografía desafíos educativos

Los siguientes enlaces dan cuenta, a la hora de formular objetivos y planificar estrategias, de algunas competencias y categorías básicas que caracterizan a las Ciencias Sociales y que permiten articular el marco teórico con la práctica áulica.

  • Formular interrogantes respecto del ¿Por qué y para qué…? colaboran en el abordaje de toda indagación. Por ejemplo: ¿Qué criterios y categorías, desde la epistemología de la ciencia histórica, geográfica, social considerar en la selección de fuentes de información según el nivel de los alumnos y el grado de complejidad del planteo? ¿Cómo decodificarlos? ¿Qué información brindan…? ¿Qué estrategias planificar? ¿Qué enlaces, en red, permiten establecer relaciones con el tema ?
  • Seleccionar contenidos sustantivos que faciliten un enfoque integral en la indagación del objeto de conocimiento (geográfico-ambiental, histórico-social-ético- cultural-político-…) y, que respondan a núcleos integradores de la unidad o de un proyecto transversal integrado.
  • Identificar fuentes y recursos confiables en buscadores de la web para abordar la problemática planteada. Por ejemplo: lectura de documentos, audios, videos, imágenes, mapas interactivos, gráficos, revistas digitales, enciclopedias…)
  • Recuperar, según hipótesis iniciales la formulación de preguntas planteadas por los estudiantes. Resulta interesante pensar en el docente en “provocador de interrogantes”(Martín –Barbero, 1999:21; Cit por Funes V., 2015, pág. 50)

Indagar, analizar, decodificar, comprender, evaluar y transferir dicha información.

table sujetada por unas manos con diferentes motivos alrededor para desafíos educativos

En síntesis 

Efectivamente un proceso de aprendizaje empleando las TICs como recursos, se inscribe en un marco teórico que exige recorridos epistemológicos, pedagógicos, didácticos alternativos en el tratamiento de los diferentes objetos de estudio.

En este sentido resulta fundamental desde el marco práctico establecer los criterios de selección articulación de contenidos sustantivos de las disciplinas que integran las Ciencias Sociales. Dichos contenidos brindan relevancia y significatividad a partir de un recorte que promueva el interés y responda al enfoque integral del tema

El rol docente adquiere centralidad como guía para orientar a aprender en colaboración con los otros pues, la resolución de una problemática al ser abordada “…de forma cooperativa… activa regiones emocionales de nuestro cerebro determinantes para el aprendizaje…” (Chema Lázaro,2017).

Finalmente, cabe señalar la importancia de generar la reflexión del equipo docente que atraviese en forma válida la institución escolar en el diseño de proyectos que fomenten las habilidades cognitivasLa intención educativa de atreverse a indagar fuentes en “tiempos digitales” implica recuperar, aplicar y profundizar la alfabetización tecnológica que ya dominan los alumnos/as.

También te pueden interesar artículos como Cambiar la educación no es una opción, ¡es un desafío! o Cómo desarrollar el pensamiento histórico en niños de Primaria.

 

Bibliografía

  • Artopoulos Alejandro, De la “computadora –florero” al celu-bot:sobre la difusión de tecnologías en educación,Cap.1, En Escuela y TICS: los caminos de la innovación/coordinado por Débora Kosak, Cap 2,1era Edic., Buenos Aires, Lugar Editorial,2015
  • Ausubel, D., Novak, J., y Hanesian, H. (2009). Psicología educativa: un punto de vista cognoscitivo. México, Trillas.
  • Boletín Semanal, No 266.del 14 al 20 de mayo de 2004.Menos sabelotodos, más preguntones,Por Olga Cubides Martínez.//www.observatoriodigital.net/bol266.htm
  • Bustos Sánchez A.(2015).Las TICs para aprender o las TICS para enseñar y aprender:una distinción sutil pero necesaria. Cap.3, pp 53-66. En Kozak D.(Coord),Escuela yTICs: los caminos de la innovación.Buenos Aires. Lugar Editorial.
  • Castells, Manuel. La sociedad red, Alianza, Madrid, 1997.
  • Chema Lázaro,2017,¿Cómo podemos aplicar en el aula las conclusiones de la neurociencia? En línea://blog.vicensvives.com/como-podemos-aplicar- en-el-aula-las-conclusiones-de-la-neurociencia/
  • Funes Virginia, Jóvenes, culturas mediáticas y educación, ¿una tríada irreconciliable?. En Escuela y TICS: los caminos de la innovación/coordinado por Débora Kosak, Cap 2,1era Edic., Buenos Aires, Lugar Editorial,2015
  • Frederic Munné, «De la globalización del mundo a la globalización de la mente», Les Cahiers de Psychologie politique [En ligne], numéro 13, Juillet 2008.
  • Mattelart, Armand. Historia de la sociedad de la información, Paidós, Buenos Aires, 2002.
  • Picardo Óscar (2003). El escenario actual de las ciencias sociales: la sociedad del conocimiento [artículo en línea]. UOC. [Fecha de consulta: dd/mm/aa].<//www.uoc.edu/dt/20318/index.html>
  • SOI – Servicio de Observación sobre Internet – RIIAL .ObservatorioDigital.net

Fuente del Artículo:

Ciencias Sociales: desafíos educativos en la era digital

ove/mahv

Comparte este contenido:

Informes nuevas tendencias en innovación educativa: método Flip Teaching, Aula Invertida, Flipped Classroom o Aula Inversa

España / 4 de agosto de 2019 / Autor: Ángel Fidalgo / Fuente: Innovación Educativa

Breve informe con las claves sobre la tendencia Flipped Classroom o Aula Invertida:

  • ¿Para qué sirve?
  • ¿Cómo se hace?
  • ¿Cuándo surge este método?
  • ¿Cúal es el problema principal de esté método?
  • ¿Hay algún “truco” para que el alumnado lleve la lección aprendida?
  • Modelos para aplicar el método de Aula Invertida
  • ¿Hay indicadores de calidad contrastados científicamente?
  • Referencias bibliográficas utilizadas

Acceso al informe a través de Zenodo.

Acceso al informe a través de ResearchGate.

Fuente del Artículo:

Informes nuevas tendencias en innovación educativa: método Flip Teaching, Aula Invertida, Flipped Classroom o Aula Inversa

ove/mahv

Comparte este contenido:

Programación del Portal Otras Voces en Educación del Domingo 4 de agosto de 2019: hora tras hora (24×24)

4 de agosto de 2019 / Autor: Editores OVE

Recomendamos la lectura del portal Otras Voces en Educación en su edición del día domingo 4 de agosto de 2019. Esta selección y programación la realizan investigador@s del GT CLACSO «Reformas y Contrarreformas Educativas», la Red Global/Glocal por la Calidad Educativa, organización miembro de la CLADE y el Observatorio Internacional de Reformas Educativas y Políticas Docentes (OIREPOD) registrado en el IESALC UNESCO.

00:00:00

Programación del Portal Otras Voces en Educación del Domingo 4 de agosto de 2019: hora tras hora (24×24)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317708

01:00:00

En pocos años las escuelas dejarán de ser como las conocemos, dice experta israelí en educación

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317638

02:00:00

Paraguay: Educación digital con control parental, al alcance de una app

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317635

03:00:00

Informes nuevas tendencias en innovación educativa: método Flip Teaching, Aula Invertida, Flipped Classroom o Aula Inversa

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317675

04:00:00

UNICEF expresa preocupación por el impacto en la educación del conflicto armado en Libia

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317653

05:00:00

Fernando Savater: «La enseñanza y la educación son tareas sólo para optimistas»

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317662

06:00:00

Libro: Aprendizaje Invisible: Hacia una nueva ecología de la educación (PDF)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317704

07:00:00

Ciencias Sociales: desafíos educativos en la era digital

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317681

08:00:00

Entrevista – El estado de la Educación en Uruguay / Gisselle Tur Porres y Alejandro Maiche – INEEd

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317666

09:00:00

La rueda de la pedagogía (Versión 5.0) -Infografía-

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317700

10:00:00

María José Guerra: «Es injusto que un profesor universitario cobre 600 euros al mes»

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317687

11:00:00

Hacia la integración de la educación rural: el caso de México

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317690

12:00:00

Utilizando tecnología colombiana se construyen escuelas en África con plástico reciclado

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317656

13:00:00

El problema de la educación actual

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317644

14:00:00

Aprendizaje digital en el aula a golpe de rap

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317669

15:00:00

El Panismo, sin Proyecto Educativo

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317697

16:00:00

Sylvia Pulpeiro. Licenciada en Ciencias de la Educación (Entrevista)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317672

17:00:00

Juventudes migrantes y educación en las Américas

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317647

18:00:00

Perú: UNSA aprueba reforma que reconoce identidad de género de alumnos transgénero

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317684

19:00:00

Evaluación asistida por computadora: la apuesta de Métrica Educativa

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317693

20:00:00

Solo el 23.92% de profesores aprobó Concurso de Oposición Docente

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317678

21:00:00

Educación integral en sexualidad: una base para la vida y el amor

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317651

22:00:00

El empresario guatemalteco que llevó robots a los niños de escuelas rurales

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317641

23:00:00

¿Por qué nos aburre la escuela? (Historia de la educación)

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/317659

En nuestro portal Otras Voces en Educación (OVE) encontrará noticias, artículos, libros, videos, entrevistas y más sobre el acontecer educativo mundial cada hora.

ove/mahv

Comparte este contenido:

The role of civil society in accountability systems: A human rights perspective

By Zama Neff, director of Human Rights Watch’s Children’s Rights Division

Resumen: el artículo plantea reflexiones sobre cómo puedla sociedad civil responsabilizar a los gobiernos por la educación, en tanto que son estos los responsables de garantizar que los niños reciban una educación y el derecho internacional es muy claro: la educación primaria debe ser gratuita y obligatoria, mientras que la educación secundaria debe estar disponible y ser accesible sin discriminación, previendo que el ODS 4 establece el objetivo de la educación secundaria gratuita para el año 2030. En elcumplimiento de estas metas, la sociedad civil tiene un papel crucial para garantizar que los gobiernos cumplan con esas obligaciones, utilizando para ello una serie de métodos que la sociedad civil puede usar, como monitorear, informar y abogar por el cambio. Al respecto refiere que las organizaciones independientes de la sociedad civil como Human Rights Watch pueden revisar los compromisos del gobierno y compararlos con la realidad que enfrentan los niños. Si bien, a nivel mundial, la matrícula de las escuelas primarias y secundarias ha mejorado significativamente, muchos gobiernos siguen sin garantizar la educación para todos los niños. Human Rights Watch ha llamado a esto el «déficit educativo» : es decir, el déficit entre lo que los gobiernos se han comprometido a hacer y lo que los niños experimentan en educación. Casi todos los gobiernos informan anualmente sobre su progreso hacia sus objetivos de desarrollo global, pero a menudo se basan en macrodatos gubernamentales, que pueden no mostrar lo que realmente está sucediendo a nivel local y a quiénes se les niega el derecho a la educación. Por ejemplo, en Sudáfrica , que ha sido un líder en la promoción de la educación e informó que había alcanzado la educación primaria universal en 2015, descubrimos que había más de medio millón de niños con discapacidades fuera de la escuela ese año. Las organizaciones de la sociedad civil pueden profundizar en sus investigaciones, yendo a las aldeas más remotas o a barrios marginales o municipios poco atendidos. Hablamos con niños, con maestros, con funcionarios del gobierno y con cualquier otra persona que tenga información. Luego verificamos esa información y contrastamos lo que hemos documentado y observado con lo que informan los gobiernos.


3

School Number 42 in Vuhlehirsk, Ukraine, was struck

six times in January and February 2015. © 2015

Yulia Gorbunova/Human Rights Watch

From girls in rural Afghanistan, to children in immigration detention on the US-Mexico border, to grandmothers fleeing war in Sri Lanka, throughout my career working on children’s rights, I’ve heard firsthand the importance that education has for families and their children, even in the midst of the most desperate circumstances. These families expect their children to be able to access a quality education, and they have a right to do so.

In light of this, I welcome the launch of the new Global Education Monitoring Report, especially its focus on accountability, which is a key element in building equitable and quality education systems.

This blog explores how civil society can work to increase accountability, drawing on my experiences at Human Rights Watch, with the Global Coalition to Protect Education from Attack, and as a human rights lawyer.

How can civil society hold governments accountable for education?

Governments are responsible for ensuring that children receive an education. International law is very clear: primary education must be free and compulsory. Secondary education must be available and accessible without discrimination, and SDG 4 sets the target of free secondary education by 2030. Civil society has a crucial role in making sure that governments fulfil those obligations.

 

There are a number of methods that civil society can use, including monitoring, reporting, and advocating for change.

Monitoring government performance—ensuring they deliver on their promises

Independent civil society organizations like Human Rights Watch can review government commitments and compare that with the reality faced by children. While, globally, primary and secondary school enrollment numbers have improved significantly, many governments are still failing to guarantee education for all children. Human Rights Watch has termed this the “education deficit”: meaning the shortfall between what governments have committed to do and what children experience in education.

Almost all governments annually report on their progress towards their global development goals, but these are often based on government macro data, which may not show what’s really happening at the local level and who is being denied their right to education. For example, in South Africa, which has been a leader in promoting education and reported that it had reached universal primary education in 2015, we found that there were more than half a million children with disabilities out of schoolthat year.

Civil society organizations can go deeper by conducting their investigations, going to the most remote villages or under-served slums or townships. We talk with children, with teachers, with government officials, and anyone else who has information. We then verify that information, and contrast what we’ve documented and observed with what governments report.

Our investigations in more than 30 countries have identified significant barriers affecting students, including:

  • The cost of going to school, especially at the secondary level
  • Discrimination and violence, including sexual violence
  • Targeted attacks on schools, teachers, and students
  • Child marriage and the worst forms of child labor
  • Being held in detention or other institutions.

Reporting findings to a wide audience

2

Wa’el, 13, and Fouad, 7, originally from Idlib, Syria, study outside

their home in Jounieh, Lebanon. Their mother, Kawthar, 33,

struggled to enroll them in school, and eventually withdrew

them due to concerns about the quality of education and transportation

costs of US$80 per month. © 2016 Bassam Khawaja/Human Rights Watch

In addition to monitoring governments, civil society organizations need to report out what they find. This includes to the public, so that they can use the information to mobilize and hold their governments to account; to international accountability mechanisms; and of course to government officials themselves, who can use information to make changes. In this, the media is an important partner as their reach is often much greater than NGO reports. However, the media is changing: threats include a reduction in funding for international reporting, a loss of public trust, and government censorship. There are also a number of new opportunities for civil society groups to interact directly with the public, particularly with young people, through the rise of social media.

The GEM Report mentions NGO reports, or shadow or parallel reports, submitted to UN treaty bodies as mechanisms for holding governments to account. Human Rights Watch regularly writes parallel reports and parliamentary submissions and we have been glad to see that information frequently considered when we do.

For example, UN treaty bodies have helped to highlight attacks on schools and military use of schools in countries where these practices occur. Following our regular reports, the UN Committees overseeing child rights, economic, social and cultural rights, and discrimination against women, plus the Inter-American Commission on Human Rights have called out more than 10 countries, including Kenya, India, Saudi Arabia, and Pakistan, for their practices and called on them to protect students, teachers and schools. Two bodies have specifically mentioned the Safe Schools Declaration in five country situations.

Advocating for policy and funding change

Finally, civil society should advocate for change, not just for more funding but for policies that reduce the education deficit. For example, after civil society groups drew attention to the problems facing Syrian children while attempting to get an education in Jordan, the Jordanian Education Ministry ordered schools to register Syrian childreneven when they lacked the government-issued “service cards” that were previously required to enroll and which many Syrian families could not get. The education ministry also lifted a ban on school enrollment for students who had been out of school for more than three years.

Accountability for education needs to reach across the entire government, not just Ministries of Education. This is something the GEM Report emphasizes: accountability must include identifying who is responsible. This could include, for example, Ministries of Defense who station troops in schools or Ministries of Interior whose refugee registration policies prevent refugee parents from registering and, therefore, taking their children to school without fear of arrest. At the same time, the fact that several parts of government are responsible for children not being in schools should not be an excuse to pass the buck.

The GEM report also emphasizes that donors and international mechanisms must be accountable for their aid commitments. International aid remains an essential part of global progress in education, especially in conflict-affected regions or in countries that go through protracted natural hazards. Human Rights Watch has urged donors for Syrian refugee education to be more transparent in reporting the delivery and timing of aid, and urged host countries to fix bottlenecks, lift restrictions that undermine Syrian children’s access to school, and collect better enrollment data.

1

More than 120 Form II students prepare to sit their mock exams in a secondary school, in Mwanza, northwestern Tanzania. © 2016 Elin Martinez/Human Rights Watch

How can civil society be more effective?

To better hold governments and other actors to account and secure justice for those excluded from education, civil society organizations should strive for better coordination and partnerships across disciplines: this includes human rights and child protection groups, as well as education specialists. This may require joining forces to push back against government threats to independent civil society—as government threats against groups in Tanzania challenging the president’s ban on schooling for pregnant girls and teen mothers so aptly highlights.

With 264 million children and young people still out of school, ending the education deficit means ensuring every child has a quality primary and secondary education without the financial and systemic obstacles many face today. Funding is important, but too often we see policy decisions by governments that maintain or even create the education deficit. Civil society has a crucial role to play in supporting progress in education, including by holding governments to account for tackling the numerous abuses that keep children out of school.

Comparte este contenido:

Niñas africanas con ilusiones destrozadas (segunda parte)

Por: Julio Morejón

En África aún son deficitarios los programas de protección de la infancia que incluyan la educación, salud y nutrición, y los servicios de salud sexual y reproductiva, todos relacionados con la seguridad y la supervivencia.

 

Esa penuria es una de las consecuencias del subdesarrollo, que se trasmuta en un ciclo vicioso del cual es difícil escapar, pues esa realidad agrede a todas las facetas de la vida, tanto material como espiritual para condicionar formas de ser y actuar como es la aceptación del matrimonio infantil.

Aunque existen proyectos al respecto que ayudarían a detener la unión marital precoz, la realidad socioeconómica en la mayoría de las ocasiones obstaculiza ejecutar tales planes, pues, por ejemplo, resulta difícil aplicar medidas sanitarias en comunidades donde no existen instalaciones de salud.

En áreas hambreadas, la malnutrición infantil es una manifestación tendiente siempre a disparar los niveles de letalidad y a impedir la recesión de enfermedades curables que cada año hacen estragos en los pequeños, quienes por ello se transforman en el segmento poblacional más deprimido.

Una salud afectada y un hambre endémica constituyen poderosos motivos para sufrir una niñez de desencanto, y si a eso se agrega el suplicio de las llamadas niñas-novias el cuadro de la infancia en gran número de Estados del continente es muy desgarrador e insoportable y urge transformarlo.

DEL MITO AL CRIMEN

En algunos países de África a la virginidad se le confiere una cualidad mágico-mística que toca a niñas y adolescentes, tradiciones populares antiquísimas refuerzan ideas tales como que hubo emperadores quienes acostumbraban a bañarse con sangre de doncellas, porque le aportaba vitalidad y lozanía.

Tal creencia llega desvirtuada hasta nuestros días, cuando mediante un supuesto exorcismo se interpreta absurdamente que una relación sexual de un adulto enfermo con una niña o adolescente, puede curar el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), lo cual trasciende la barrera del abuso y del desconocimiento para ser un crimen.

También se plantean conclusiones más objetivas al respecto, cuando la referencia al matrimonio infantil se relaciona con zonas de guerra, donde esa sujeción obligada de niñas es un arma directa y puede que sus padres sean quienes las casen al creer que estarán mejor protegidas contra las violaciones y el abuso físico.

‘Los conflictos a menudo conducen a un colapso o debilitamiento de los servicios sociales para prevenir el matrimonio infantil. Esto expone a las niñas a un mayor riesgo de daño y violencia’, apunta un artículo de Amira Elfadil, comisaria de Asuntos Sociales de la Unión Africana.

La región subsahariana concentra las mayores cifras de matrimonios infantiles a nivel mundial cada año, con más de tres millones de niñas -una de cada tres- que se casan antes de los 18 años. Según el Banco Mundial (BM), esas uniones suponen pérdidas económicas a sus respectivos países de entre 60 mil y 120 mil millones de dólares.

Un informe de la entidad financiera emitido a finales de 2018 expone: ‘las niñas que acaban la educación secundaria tienen más posibilidades de encontrar trabajo y ganar el doble que las que no la han acabado’.

Añade que el matrimonio infantil tiene otros costes, más graves que los económicos, como son las altas tasas de fertilidad y el crecimiento de la población, lo cual puede conducir a una llamada ‘bomba demográfica’, cuya explosión inusitada crea desequilibrios tales como la peligrosa insuficiencia alimentaria e intensifica la pobreza.

‘Una novia infantil es más propensa a abandonar la escuela, sufrir complicaciones graves durante el embarazo y el parto y tiene un alto riesgo de sufrir violencia doméstica. Sus hijos también son más propensos a tener bajo peso y a padecer mayor mortalidad infantil por debajo de los cinco años’, dice una versión del documento del BM difundida por la prensa.

De los 20 países donde ocurren más matrimonios infantiles 18 están en África: Níger, República Centroafricana, Chad, Burkina Faso, Mali, Sudán del Sur y Guinea son siete de ellos que encabezan la lista con más de la mitad de las niñas casadas antes de los 18 años de edad.

VARIACIONES DEL TEMA

La prevalencia del matrimonio infantil en África occidental y central se comporta en forma desigual, aunque las investigaciones estadísticas indican que mayormente se encuentran alrededor de la edad de 15 años, que para algunos especialistas constituye un ligero distanciamiento de marcas anteriores.

Así, la unión marital principalmente de niñas menores de edad, es hoy muy criticada por personalidades públicas africanas de reconocido prestigio como comentaron la activista social mozambiqueña Graca Machel y el religioso sudafricano Desmond Tutu, en un artículo difundido por el diario Washington Post.

Para ambos:’El matrimonio infantil ocurre porque los adultos creen que tienen derecho a imponer el matrimonio a los niños. Esto les niega, especialmente a las niñas, su dignidad y la oportunidad de tomar decisiones que son esenciales en sus vidas, como con quién se quieren casar o cuándo quieren tener hijos’.

Además añaden que ‘La capacidad de elegir nos define y nos permite desarrollar nuestro potencial. El matrimonio infantil roba esta posibilidad a las niñas’. La disposición de aprobar una legislación contraria al casamiento prematuro, una medida en la que convergieron el gubernamental Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo) y los partidos de la oposición, es parte de una reacción del liderazgo africano de denunciar alto y claro el problema y la decisión de actuar sin demora.

Fuente: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=293799&SEO=ninas-africanas-con-ilusiones-destrozadas-segunda-parte
Comparte este contenido:

¿2021 será el Año Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil?

Por: Eduardo Camín

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha instado a la comunidad internacional a emprender actividades para erradicar el trabajo forzoso e infantil, y declaró 2021 como el año para la Eliminación del Trabajo Infantil: el desafío previsto para 2025 se adelantó en cuatro años y se la ha pedido a la Organización Internacional del Trabajo que asuma el liderazgo de la implementación.

Recordaremos que esta resolución subrayaba el compromiso de los estados miembros de “Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.”

La Asamblea General reconoció la importancia de los convenio sobre la Edad mínima (1999, número 138) y sobre las peores formas de trabajo infantil (1999, número 182) –cuya ratificación por los 187 estados miembros de la OIT es ya casi universal– así como la de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Reconoció también la importancia de “revitalizar las alianzas mundiales para asegurar la aplicación de la Agenda 2o030 para el Desarrollo Sostenible, incluida la consecución de los objetivos y las metas relativas a la erradicación del trabajo infantil”.

Es cierto que en los últimos años se ha logrado una evolución sustancial, en buena medida debido a la intensidad de las campañas de promoción y a la movilización nacional respaldada por medidas legislativas y prácticas. Solo entre 2000 y 2016, la reducción mundial del trabajo infantil en el mundo fue del 38 por ciento.
“En los dos últimos decenios, la lucha contra el trabajo infantil ha cobrado un impulso extraordinario”, dijo Beate Andrees, Jefa del Servicio de Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo.
“Sin embargo, a nivel mundial sigue habiendo 152 millones de niños inmersos en el trabajo infantil. Es evidente que tenemos que intensificar más las actuaciones, y la decisión de la Asamblea General de declarar 2021 el Año Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil será de gran utilidad para centrar la atención en los millones de niñas y varones que aún trabajan en el campo, las minas y las fábricas”, añadió.
Mientras tanto Argentina asumió el liderazgo de la promoción de este compromiso internacional, como seguimiento de la IV Conferencia Mundial sobre la Erradicación Sostenida del Trbajo Infantil, celebrada en Buenos Aires en noviembre de 2017.

La resolución recibió el apoyo de 78 países. “Esperamos que este sea un paso más en la intensificación de los esfuerzos y el avance, día a día, hacia un mundo en el que ningún niño sea sometido al trabajo infantil o a la explotación y un mundo en el que el trabajo decente para todos sea una realidad”, dijo Martín García Moritán, delegado de Argentina ante las Naciones Unidas.

La agenda, un capricho de corte maquiavelista 
Las sanas prescripciones de la moralidad por los cálculos del interés y la descarada persecución del triunfo constituyen lo que se acostumbra a llamar maquiavelismo. Es tristemente indiscutible que el maquiavelismo no tiene fecha, no pertenece a ningún país porque este es tan antiguo como extenso tan universal como lo es la propia perversidad humana.
Pero, por triste ironía del destino, fue la Argentina de Mauricio Macri con sus actuales políticas económicas fondomonetaristas, que generan más precariedad, más pobreza, más injusticas asuma el liderazgo de la promoción de este compromiso internacional. Pero más allá de las agendas no deberíamos olvidar que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluyen un compromiso mundial de poner fin al trabajo infantil.
En concreto, la Meta 8.7 de los ODS exhorta a la comunidad mundial, entre otras cosas, a adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, (ahora 2021) poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.
Las estimaciones de 2016 cuentan una historia con relatos disimiles sobre los avances reales y el trabajo por concluir. Por un lado, dan cuenta de la notable reducción del trabajo infantil durante el período de 16 años que se inició cuando la OIT comenzó a supervisarlo en 2000.
Por el otro, las estimaciones señalan también la retracción considerable del ritmo de esta reducción en los últimos cuatro años, precisamente en un momento en que se necesita un ímpetu vertiginoso para cumplir la ambiciosa meta de haber erradicado el trabajo infantil en 2025 (ahora 2021).
En el período 2012-2016, el número de niños en situación de trabajo infantil se redujo en 16 millones, apenas un tercio de la reducción en 47 millones alcanzada en el período anterior (2008-2012). En términos relativos, la proporción de niños en situación de trabajo infantil se redujo solo un punto porcentual entre 2012 y 2016, mientras que en el cuatrienio anterior disminuyó tres. La disminución del trabajo peligroso mostró un resultado similar.

Una simple proyección de avances futuros basada en el desempeño de 2012 a 2016 —si todo siguiera igual— indica que en 2025, 121 millones de niños estarían aún atrapados en una situación de trabajo infantil, y 52 millones de ellos, en trabajos peligrosos. Un cálculo similar indica que, aunque hubiésemos mantenido el ritmo del período 2008-2012, que fue el más ágil registrado hasta la fecha, tampoco hubiese sido suficiente.

Cifras mundiales
-152 millones de niños de entre 5 y 17 años de edad se encuentran en situación de trabajo infantil; casi la mitad de ellos, esto es, 73 millones, realizan trabajos peligrosos.
-El trabajo infantil peligroso es más prevalente entre los niños de entre 15 y 17 años. Sin embargo, la cuarta parte de todos los niños que realizan un trabajo peligroso (19 millones) son menores de 12 años.
-Casi la mitad (el 48 por ciento) de las víctimas de trabajo infantil tienen entre 5 y 11 años; el 28 por ciento, entre 12 y 14 años; y el 24 por ciento, entre 15 y 17 años de edad.
-El trabajo infantil se concentra sobre todo en la agricultura (el 71 por ciento), que abarca la pesca, la silvicultura, la cría de ganado y la acuicultura –el 17 por ciento, en los servicios; y el 12 por ciento en el sector industrial, incluida la minería.
Características del trabajo infantil: la historia de dos relatos
El sector agrícola concentra, y de lejos, la mayor proporción de trabajo infantil. La agricultura absorbe el 71 por ciento del total de niños en situación de trabajo infantil, es decir, más de 108 millones de niños en términos absolutos. El trabajo infantil se concentra principalmente en el cuidado de ganado y la agricultura comercial y de subsistencia, y suele ser peligroso por su propia naturaleza y por las circunstancias en las que se realiza.
El número de niños en situación de trabajo infantil en los sectores de servicios e industria es de 26 y 18 millones, respectivamente, pero es probable que estos sectores adquieran mayor importancia en algunas regiones, en razón de fuerzas tales como el cambio climático, que obliga a las familias a dejar las fincas y trasladarse a las ciudades.
Según las estimaciones mundiales de 2016 sobre la esclavitud moderna, alrededor de 4,3 millones de niños menores de 18 años son víctimas del trabajo forzoso, lo que equivale a un 18 por ciento del total de 24,8 millones de víctimas del trabajo forzoso en todo el mundo.
Esta estimación incluye a un millón de niños en situación de trabajo forzoso víctimas de explotación sexual forzosa, tres millones en situación de trabajo forzoso para otras formas de explotación laboral, y 300.000 niños en trabajo forzoso impuesto por las autoridades del Estado.
Muchas veces al definir el trabajo infantil se muestra una posición ambigua y contradictoria. Por más que las razones para combatir el trabajo infantil sea una obviedad, esta vara varía según sean los intereses. Aquí se admite la gravedad del problema, pero establece cuasi subrepticiamente que exigir la desaparición del “trabajo infantil” es inconveniente para las familias que sobreviven de los ingresos que obtienen de él.
De esta forma se afirma ambiguamente que el trabajo no es perjudicial para el niño y que, al contrario, estimula su independencia, confianza en sí mismo y lo dota de habilidades que le serán útiles en trabajos futuros. Los niños se sienten, así, satisfechos de sentirse útiles y de contribuir con el gasto familiar, dejando de ser una carga económica.
Pero las actuales formas extremas de trabajo infantil, en la que los niños sufren tanto el efecto de las condiciones del trabajo peligroso como el trauma de la coacción, la amenaza de una pena y la falta de libertad, requiere la adopción de medidas urgentes por parte de los gobiernos y la comunidad internacional.
El Estado y la sociedad deberían entonces alentar la protección de estos niños y el mejoramiento de sus condiciones de trabajo. El resultado es que estamos todavía muy lejos de alcanzar el mundo que deseamos: 152 millones de niños aún son víctimas del trabajo infantil, y casi la mitad de ellos, se encuentran en sus peores formas de explotación. Visto lo visto ¿sera 2021 una expectativa real?
Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=258879

 

Comparte este contenido:
Page 995 of 2503
1 993 994 995 996 997 2.503