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Los peligros de una escuela hostil

España / 15 de julio de 2018 / Autor: Salvador Rodríguez Ojaos / Fuente: El Blog de Salvaroj

«El trabajo de un profesor no es enseñar asignaturas, sino enseñar a los estudiantes.» Ken Robinson

Conviene tener siempre presente que la educación, de un modo u otro, nos afecta a todos (como docentes, como padres, como alumnos, como ciudadanos…). Del mismo modo, no podemos olvidar que todos podemos hacer algo por cambiar la educación, por mejorarla. No valen excusas, no podemos escudarnos en leyes obsoletas y políticas económicamente malintencionadas, no podemos ampararnos en yo solo soy un alumno o un padre, no podemos escondernos detrás de la excusa perfecta: las cosas son así. Afortunadamente hay muchos docentes, directores de escuelas, padres e incluso alumnos que demuestran cada día que una escuela distinta es posible.

La escuela de los estándares, de las reválidas y de PISA corre el riesgo real de convertirse en una escuela hostil, en una escuela para unos pocos, dejando fuera del sistema a un gran número de alumnos, a una gran cantidad de futuros ciudadanos. Es por ello que, más allá de sistemas educativos y de políticas educativas afiliadas a ideologías políticas concretas, la escuela debe ser inclusiva, rica en su oferta, heterogénea en sus planteamientos, rica en lenguajes, variada en sus inteligencias…, es decir, una escuela diversa.

Dice Tonucci que «En esta escuela el maestro no será ya quien posee la verdad y la garantiza, sino quien proporciona el método, el experto que sabe hacer trabajar conjuntamente a los alumnos con sus diferencias, sacando partido de esa diversidad y respetando las potencialidades de cada uno«. De ese modo la escuela podrá cumplir con su verdadero cometido que es el de formar personas capaces de participar en la sociedad de manera activa, crítica y constructiva; formar personas capaces de entender y apreciar su cultura y valorar y respetar las de los demás; formar personas capaces de desarrollar todo su talento y de vivir su vida con dignidad y disfrute con independencia económica.

Los peligros de una escuela hostil son demasiado importantes como para cruzarnos de brazos y dejar pasar el tiempo sin hacer nada. En cualquier momento, desde cualquier lugar todos y cada uno de nosotros tiene la capacidad y la posibilidad de cambiar la educación, sino es así… ¡cuánto talento desperdiciado a diario en nuestros centros educativos!

Fuente del Artículo:

https://www.salvarojeducacion.com/2015/06/los-peligros-de-una-escuela-hostil.html

ove/mahv

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Libro: 20 Principios Fundamentales De La Psicología Para La Enseñanza Y El Aprendizaje Desde La Educación Infantil Hasta La Enseñanza Secundaria (PDF)

España/ Autor: Javier Tourón (Versión española) / Fuente: Ministerio de Educación Perú

La ciencia psicológica ha contribuido enormemente a mejorar la enseñanza y el aprendizaje en el aula. Enseñar y aprender son dos acciones inextricablemente vinculadas a factores sociales y conductuales relacionados con el desarrollo humano, como la cognición, la motivación, la interacción social y la comunicación. La ciencia psicológica también puede aportar claves sobre una la instrucción eficaz, la creación de un clima en el aula que fomente el aprendizaje, y sobre el uso adecuado de los datos procedentes de la evaluación, tests y otros sistemas de medición, así como métodos de investigación que informen la práctica. En ese sentido, la labor de identificación y formulación de principios de la psicología, para su aplicación por parte de profesores desde la educación infantil hasta el final de la enseñanza secundaria fue llevada a cabo por un grupo de psicólogos estadounidenses pertenecientes a la Coalition for Psychology in Schools and Education, bajo los auspicios de la American Psychological Association (APA). Los 20 principios se clasificaron seguidamente en cinco áreas de funcionamiento psicológico. Los primeros ocho tienen que ver con la cognición y el aprendizaje y dan respuesta a la pregunta «¿Cómo piensan y aprenden los estudiantes?». Los siguientes cuatro (9–12) introducen la cuestión: «¿Qué motiva a los estudiantes?». Los principios 13–15 se refieren al contexto social y las dimensiones emocionales que afectan al aprendizaje y tratan de responder la pregunta: «¿Por qué son importantes el contexto social, las relaciones interpersonales y el bienestar emocional para el aprendizaje del alumno?». Los siguientes dos principios (16–17) se refieren a cómo el contexto puede condicionar el aprendizaje y plantean una pregunta más: «¿Cómo gestionar el aula óptimamente?». Por fin, los últimos tres principios (18–20) tratan de dar respuesta a una ulterior cuestión: «¿Cómo evaluar el progreso del estudiante?

Links para la Descarga:

https://www.apa.org/ed/schools/teaching-learning/20-principios-fundamentales.pdf

http://repositorio.minedu.gob.pe/bitstream/handle/123456789/4824/20%20principios%20fundamentales%20de%20la%20Psicolog%c3%ada%20para%20la%20Ense%c3%b1anza%20y%20el%20Aprendizaje%20desde%20la%20educaci%c3%b3n%20infantil%20hasta%20la%20ense%c3%b1anza%20secundaria.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Fuente de la Reseña:

http://repositorio.minedu.gob.pe/handle/123456789/4824

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Algunas vueltas de tuerca de la Reforma Educativa

México / 15 de julio de 2018 / Autor: Miguel Ángel Pérez / Fuente: Educación Futura

El virtual titular de la Secretaría de Educación Pública en el gobierno de López Obrador, Esteban Moctezuma, ya ha comenzado a dar algunas declaraciones, a mi me parece precipitado aparecer tan pronto en la escena pública, es preferible que espere su tiempo, si bien es importante mandar señales de lo que está por venir, también la paciencia es buena consejera.

En los discursos y en las diversas intervenciones públicas del personaje que estará al frente de conducir los asuntos educativos a partir del próximo 1° de diciembre, da dos grandes señales importantes.

  1. Por un lado no desecha plenamente la iniciativa de reforma educativa, (habrá solo algunos ajustes a partir de hacer girar algunas tuercas). Moderará la evaluación e iniciará con los cambios propiamente educativos.
  2. Recupera a partir de las menciones el protagonismo de maestros y maestras, esto deja entender que no habrá ninguna reforma educativa en el Lopezobradorismo sin la participación de los maestros, aquí habría que pensar en la estrategia. Ya que aunado a todo lo anterior y en movimientos paralelos el SNTE también sufrirá cambios y reconfiguraciones.

Las vueltas de tuerca a la reforma educativa es obvio pensar que se esperan hacia la izquierda, teniendo una visión más clara de regresar el carácter educativo a la reforma. Pero el problema no sólo está ahí y es una trágica herencia del pasado reciente, ¿Qué se va a hacer con la excesiva carga evaluativa, con los cambios que se hicieron a la legislación laboral y en concreto con las secuelas del servicio profesional docente?

El problema no es sencillo, es extirpar un cáncer en la parte más oculta y profunda del sistema, y esperando evitar daños colaterales.  Muchos esperarían cambios radicales, que el legislativo derogue la actual reforma para volver a iniciar de nuevo, otros le temen al gatopardismo, de mostrar que las cosas cambian para que todo siga igual. En recientes declaraciones se habla de que habrá una gran consulta al magisterio y a otros actores de la sociedad.

Desde mi perspectiva, en el terreno educativo es importante que el nuevo gobierno tenga claro los objetivos, de hacia dónde quiere llegar, a estas alturas del partido no es nada bueno ni dudar, ni tampoco improvisar. La consulta es muy buena porque sirve para darle una plataforma de legitimidad a la propuesta, pero del otro lado es importante tener claro los ejes sobre los cuales se trabajará.

Otro aspecto importante es que no se cuenta con un diagnóstico actualizado que permita aportar algunos elementos claros junto con sus oscuros, de lo que se necesita hacer en educación. Lo importante de todo es que en estos momentos López Obrador cuenta con un fuerte apoyo de un número destacado del magisterio nacional de todas las corrientes político – sindicales, (incluyendo al SNTE y su estilo oportunista de proceder). Esto deberá ser aprovechado para comenzar un proceso lento pero seguro de la verdadera reforma que México necesita.

El error de Peña y de Nuño fueron de forma y de contenido, tanto las formas como los contenidos deberán cuidarse en la nueva administración.

Un aspecto importante para imprimirlas vueltas de tuerca a la reforma educativa es abrir la agenda y consultar a los expertos a los que saben del tema. Convocar y escuchar a los especialistas, en currículum en formación docente, en educación alternativa, en educación por la paz la ciudadanía y los derechos humanos, en educación matemática en lenguajes, en enseñanza de las ciencias, en la habilitación de la atención educativa en entornos virtuales, en la educación en y para las diversidades, todos y todas tienen algo que aportar, escuchar y decir al lado de ellos, solamente así la reforma podrá diseñarse con bases firmes y podrá avanzar a partir de ensayar sobre la base de pequeñas cosas de pequeñas iniciativas.

Otro aspecto importante es buscar experiencias a partir de prácticas exitosas, o de intentos que han demostrado generar buenos resultados, es importante que en el magisterio la cultura de mirar hacia abajo y de descalificar lo poco que se avanza se supere. Se trata de reforzar lo que si sirve, lo que si educa y lo que genera resultados favorables y darle mayor visibilidad a dichas experiencias. Y por último, al final se trata de generar una nueva cultura de gestión y de participación que nos lleve a asumir que la educación es tarea de todos y todas los mexicanos y mexicanas. Se trata de hacer de México un gran país educador y educado, si bien esto parece frase de cliché la idea es hacerla realidad. Se trata de que todos nos hagamos educadores y educandos en esta gran escuela llamada México del siglo XXI.

Fuente del Artículo:

Algunas vueltas de tuerca de la Reforma Educativa

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Habilidades del docente del siglo XXII

España / 15 de julio de 2018 / Autor: Jordi Martí / Fuente: Xarxa TIC

No, no me he equivocado de siglo por culpa de un error tipográfico. Tengo muy claro a qué me estoy refiriendo y qué quiero decir cuando hablo del siglo XXII. Al igual que a algunos se les queda corto el 2.0 y llegan hasta el infinitopuntocero, creo que la perversión del concepto docente del siglo XXI obliga a plantearse un paso más allá. Y, en este caso, las recomendaciones van muy poco encaminadas a las habilidades que deben poseer y, mucho más, a las precauciones que debe tener ese docente que, al final, va a ser parte del cambio educativo. Bueno, quizás lo sea poco porque todos los que estamos en el aula sabemos lo que prima el contexto, pero sí que debe ser capaz de ver, denunciar y aplicar ciertas cuestiones en su día a día.

Lo primero que debe hacer un docente del siglo XXII es tener sentido común y aplicar el principio de precaución ante todo lo que le están vendiendo. No puede tomarse acríticamente una moda o metodología educativa contando solo con la visión de quienes la usan o la venden. Una metodología debe ceñirse a un contexto y, quizás, no todas las estrategias metodológicas sean tan fácilmente exportables como nos las están vendiendo. No es malo conocer metodologías; lo erróneo es no preguntarse qué hay tras las mismas o por qué, si tan maravillosas son, la mayoría carecen de evidencia de mejora de aprendizaje.

Muy relacionado con lo anterior es ir construyendo, mezclando experiencia con inteligencia, una forma propia de dar clase. La comodidad es algo que nos hace ser mejores docentes por mucho que nos vendan que debemos estar saliendo continuamente de nuestra zona de confort. Si uno se siente a gusto dando clase, encuentra las estrategias que le permiten, dentro de las posibilidades ya comentadas anteriormente de afección sobre el alumnado, tiene un punto de partida más avanzado que empezar curso tras curso a hacer pruebas. No siempre son buenas las pruebas y, al final, hay maneras de dar clase que, adaptándolas, siguen teniendo su validez. Más aún si las combinamos con otras estrategias de esas que nos venden como únicas pero que, si son tomadas en la parte justa, nos pueden acabar de ayudar a definir nuestra manera de ser docentes.

La tecnología también es clave y la competencia digital exigible. Y cuando me refiero a la necesidad de que los docentes tengan competencia digital no me estoy refiriendo a que sean hábiles en el uso de programas de una determinada multinacional, se certifiquen por la misma o, simplemente, usen esa tecnología como base metodológica. La tecnología siempre debe ser una ayuda y jamás algo que complique dar clase. Si vemos que usar una herramienta complica el uso de tiza pues, sinceramente, yo me decantaría por la tiza. Un detalle, usar un libro de texto en pdf, meter PowerPoints a tutiplén o usar la última herramienta de moda no es ser competente digitalmente. Tampoco lo es tener un curso en Moodle donde vamos subiendo pdfs. Lo digo por aclarar el asunto.

Otra clave es el respeto por lo que están haciendo otros docentes en su aula. Claro que todos seguramente pensamos que nuestra metodología es fantástica pero, ¿no hemos quedado en que cada docente debe encontrar su manera propia de dar clase? Lo anterior es algo muy relacionado con la democracia dentro de los centros educativos, el ambiente de trabajo y la necesaria consideración de los compañeros como docentes capaces. Algo que para mí está claro. Por cierto, nada tiene que ver ese respeto que se ha de tener con la necesaria denuncia de determinadas prácticas que carecen de evidencia científica o empeoran, de forma demostrada y demostrable, el aprendizaje de los chavales. Y no hace falta ser muy hábil para entender que me estoy refiriendo a las inteligencias múltiples, a la creencia de determinados neuromitos, a la defensa de dar ciencias en inglés de algunos o a cualquiera que, seguramente, os viene a la cabeza.

Debemos ser también muy críticos con la formación docente y exigir a la administración una formación de calidad, alejada de determinados modelos centrados en personajes cuya relación con el aula (en forma de docencia o investigación seria -me refiero a algunas de las grandísimas investigaciones que se hacen desde la Universidad-) es, o ha sido, muy limitada. Más aún hemos de huir de aquellos que siempre nos cuentan la misma anécdota o nos defienden una metodología sin fisuras, dentro de un discurso que consiste solo en denostar a los demás. Si oís metodología tradicional frente a innovadora ya podéis huir. No existen los conceptos porque, al final, tan innovador es alguien que sabe dar una clase magistral (no lo que nos venden como clase magistral) que uno que trabaje por proyectos. Ya veis que no he entrado en el tema de metodologías activas porque, como todos deduciréis y más si estáis en el aula dando clase, viene de fábrica.

Las principales habilidades del docente del siglo XXII serán la de poder aislarse del ruido, de los cantos de sirena y, con todo lo que vaya aprendiendo (en las redes, en formaciones o, de la forma más fácil y eficaz, que es con sus compañeros de centro) poder configurar la mejor manera de dar clase. Seguro que aún así nos equivocamos pero, al menos, que nadie pueda decir que no lo estamos intentando, porque dar clase es más difícil de lo que parece. Y, por suerte, nuestros alumnos no son tornillos que salen de una fábrica de producción automatizada.

Seguro que como siempre me estoy dejando muchas cosas en el tintero pero creo que, a grandes rasgos, se entiende qué quiero decir. Bueno, eso espero.

Fuente del Artículo:

http://www.xarxatic.com/habilidades-del-docente-del-siglo-xxii/

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El alumnado como activista del aprendizaje

España / 15 de julio de 2018 / Autor: José Blas García Pérez / Fuente: Transformar la Escuela

Últimamente, hay muchos docentes que nos apuntamos al desarrollo de las pedagogías activas en el aula. La emoción y la sinergia con la que este fenómeno está funcionando es motivo de alegría para todos los que creemos que #otraeducacionesposible, y que la inclusión del alumnado en su proceso de aprendizaje, haciéndole motor del mismo, es un buen camino.
METODOLOGÍAS ACTIVAS
Pero es cierto que  todo lo que se planifica como metodología activa, quizá, no lo es tanto.
Para estar seguros, me suelo hacer preguntas, en modo «metametodológico», que me ayudan a visualizar mejor cualquier desarrollo práctico  basado en la actividad del alumnado.
¿Se centra en el alumno? ¿Por qué lo sabemos? ¿Cuál es la evidencia de «ese centrarse en el alumnado»? ¿Aseguro que cada alumno y cada alumna crece desde su nivel cognitivo, competencial, de conocimientos, de motivación  y de habilidades?
¿Tiene en cuenta y respeta los intereses del alumnado? ¿Qué proceso sigo para saber que eso es así? ¿Les preguntamos sobre sus intereses (de manera sistemática) a través de unas dinámicas tangible? ¿Ofrezco alternativas de elección para que demuestren sus preferencias?
¿Planteo la actividad para ser desarrollada de forma cooperativa? ¿Es así porque diseño«dinámicas cooperativas» concretas para una gran parte de las secuencias de aprendizaje que planifico?
El diseño del espacio y su relación con el aprendizaje ¿favorece que mi aula sea un aula interactiva? ¿Promuevo la comunicación? ¿Está organizada en forma redárquica?
En los ejercicios, actividades, retos y tareas, ¿hay acciones que necesitan la expresión y la comunicación? ¿Propongo usos de tecnología para aumentar y expandir la comunicación y la expresión?
¿Parto de la experiencia del alumnado de una forma evidente? ¿Promuevo un aprendizaje basado en las experiencias?
¿Tengo evidencias de que mi alumnado construye conocimiento? ¿Adquiere sabiduría plasmada en que con lo aprendido «sabe hacer» productos (culturales, humanistas, materiales, tecnológicos, artísticos, científicos…)? ¿Compruebo que estos productos tienen trascendencia  y pueden ser transferidos más allá de los muros del aula? ¿Compruebo que son valorados personal (por mi alumnado) y socialmente (por el contexto)?
¿Utilizo recursos variados? ¿Promuevo una socialización «rica» y empoderante para el alumnado? ¿Uno contenidos formales e informales y conecto, de forma fehaciente, aula y mundo real?
Las metodologías activas (nótese el plural) son un conjunto de modelos, secuencias y estructuras organizativas de aula que tienen raíces constructivistas  como base pedagógica. El constructivismo proporciona a las metodologías activas soporte científico y nos ofrece a los docentes pautas para que podamos comprender y dominar cómo se produce el conocimiento humano, así como la estructura y el proceso con el que se desarrolla.

5

Puntos de unión

Cinco puntos de unión de las metodologías activas con las teorías constructivistas.

1

El mundo real es único y complejoLos referentes reales  del aprendizaje son múltiples y suponen una fuente de información valiosa para constituir «su» realidad.

2

El aprendizaje constructivista resalta tareas auténticas (no abstractas) de una manera significativa en el contexto del alumnado.

3

El aprendizaje constructivista se enfoca  en construir conocimiento dentro de la idea del aprender haciendo.

4

El aprendizaje constructivista toma los entornos de aprendizaje como «entornos de vida diaria» en lugar de «secuencia predeterminada de instrucciones».

5

Los entornos de aprendizaje constructivista fomentan la reflexión en la experiencia.

El aprendiz crece a través de

la acción y la experiencia

Las metodologías activas proponen un proceso de enseñanza que se percibe, y se lleva a cabo, como un proceso dinámico, participativo e interactivo del sujeto (cuyo fin último es aprender para la vida). En contraposición podríamos definir  aprendizaje pasivo como aquel que tiene lugar cuando éste se basa en la repetición y la memorización finalista y pasiva (‘memoria a corto plazo’ cuyo fin es la devolución de la información en un modelo examen).

INTERMETODOLOGÍA

Desde una perspectiva intermetodológica es evidente que las pautas proporcionadas por el constructivismo no son las únicas a tener en cuenta en el aula. Las distintas fuentes pedagódicas no pueden constituirse en «secta cerrada», sino en «manantial donde beber» y reflexionar sobre las prácticas que desarrollamos los docentes, siendo audaces para observar la necesidad de soporte teórico pedagógico para cualquier práctica (mínimamente rigurosa y científica) que desarrollemos en el aula.
En las metodologías activas se cambia el foco desde la enseñanza al aprendizaje.  Y lo hacemos, no por ser modernos en el discurso, sino porque la acción está en el «otro lado» del docente,  en lo que el aprendiz mueve para que su aprendizaje sea auténtico, es decir, profundo y útil para su vida.
Por ello, es el aprendizaje el que es esencialmente activo, y eso significa que la persona que aprende algo nuevo se pone en acción como única forma de incorporar la nueva información a sus experiencias previas (o sea, conocimiento previo).
Para poner en juego este conocimiento previo la memoria es importante ayudar al alumnado en la capacidad (necesaria para el aprendizaje)  de evocar experiencias, y hacer esa rememoración evidente, tangible o explícita, como inicio del nuevo aprendizaje que desea promover, es esencial como rol docente.

Cuando moviliza su memoria (sus experiencias previas) también pone en acción y reacción sus propias estructuras mentales, que en muchas ocasiones necesitan ser apuntaladas, reformadas o , incluso, demolidas, para acomodar la nueva información y reconstruir el armazón que sustente el conocimiento a consolidar, colocando las nuevas piezas en lugar sostenible, equilibrado, encajado y con posibilidad de ser de nuevo rememoradas. En este proceso es de suma importancia la guía y el acompañamiento docente que éste ejerce para cimentar un nuevo andamiaje que funcione en el conjunto.
En una metodología activa, al aprendiz hay que ponerlo frente a la nueva información (no a un conocimiento acabado, sino a una información que, por análisis de  sus composición o por síntesis de las piezas que la compone, le ayude a construir su nuevo conocimiento.
¿Cómo? Sócrates nos dio bastantes pistas, y desde entonces sabemos que aprender es, básicamente, un diálogo. Una conversación con él  aprendiz mismo, con la realidad que le rodea y con las personas con las que interactúa. El diálogo, el debate, la confrontación con el objeto de aprendizaje, en reflexión con otros participantes (iguales o diversos)  y con el contexto social donde se sitúa, es generador de acción cognitiva.
Bandura, Vygotsky, Lave y otros también nos dieron motivos de reflexión con las Teorías del Aprendizaje Social. Fernando Trujillo, mucho más próximo en el tiempo y en el afecto, nos ayuda a encajar la idea con una metáfora inspiradora que define como «socialización rica».

Aprender es básicamente un diálogo

Así, pista a pista, paso a  paso,  vamos tutorizando al alumnado para que auto-construya nuevo conocimiento y para que convierta el conocimiento en sabiduría.  ¿Y cómo podemos comprobar que «eso» se produce?
Mediante la observación de que el alumnado es capaz de producir otra acción: la de transferencia de los aprendizajes, bien en situaciones similares a las diversas aplicaciones que hemos aprendido; o bien, haciendo generalizaciones sobre lo que están aprendiendo, anticipando posibles aplicaciones y comparando analíticamente diferentes circunstancias de una manera amplia.
Un enfoque que Robert Swartz denomina de «abrazos y puentes», otra metáfora maravillosa que nos regala uno de  los grandes pensadores de la educación actual.

INCLUSIÓN

A modo de cierre: Inclusión

Un elemento clave  de comprensión del proceso de aprendizaje es la subjetividad del mismo, ya que cada persona lo construye, reconstruye y modifica según sus experiencias propias, las oportunidades de experiencias ricas que le ofrece su entorno, sus habilidades  cognitivas y el nivel de sus diferentes competencias.
Un ambiente constructivista para el aprendizaje desde paradigmas inclusivos, proveerá al alumnado de múltiples representaciones de la realidad, eliminando barreras de acceso, de comprensión y de expresión, que pudieran ocasionar exclusión al aprendiz. El papel del docente «activo» será, por tanto, de promotor, facilitador y creador de oportunidades de inclusión real para todo el alumnado.
Fuente del Artículo:
http://www.jblasgarcia.com/2018/07/el-alumnado-como-activista-del.html
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Libro: Educative Innovéision (PDF)

España / 15 de julio de 2018 / Autor: Jordi Martí / Fuente: Xarxa TIC

Todos tenemos claro que, dentro del modelo de negocio en el que se ha convertido gran parte de la supuesta mejora educativa, se escriben muchos libros de dudosa calidad, porque priorizan el hecho de publicar o vender al propio interés educativo y de contenido. Este libro es un simple, pero sincero ejercicio de disfrute, escrito desde mi experiencia de aula, que he querido compartir con todos vosotros. Algo más cerca de lo vivido que del academicismo o de la investigación bibliográfica.

Lo anterior es lo que aparece en la contraportada de la edición en papel de Educative Innovéision, un libro que ahora ya tiene su propio espacio en el blog para descargarse en versión digital en los formatos más habituales (pdf, ePub y Kindle) sin tener que pasar por ninguna plataforma de terceros ni obligación de hacer ningún tipo de donación. El proyecto de crowdfunding para mis alumnos ha finalizado y, por ello, ahora le toca una segunda vida al proyecto (sí, el libro no deja de ser un proyecto) que vio la luz el 20 de octubre (artículo) y que, al final después de pasar alguna vez por una editorial de autopublicación para que me lo dejaran “bonito”, ha podido ser entregado en formato papel a algunos amiguetes y personas que han tenido a bien donar para material que está siendo adquirido para mis alumnos (fungibles para 3D, algún kit de robótica, etc.).

Sé que algunos de vosotros me habéis pedido, por activa y por pasiva, la posibilidad de tener el libro en papel. Os prometo que lo he intentado todo. He procurado, con un coste de trabajo extra, intentar enviar los ejemplares directamente (mucho trabajo y, al final, algún libro que se me extraviaba con lo que, al final me ha tocado pagar del bolsillo el nuevo envío perdiendo dinero -quieres hacer un favor y que te cueste dinero es algo no muy coherente-). He intentado, últimamente, subir el libro a las tres principales plataformas de impresión bajo demanda (Amazon, Bubok y Lulu) con tres resultados diferentes: Amazon sólo me deja publicarlo si elimino la licencia Creative Commons porque dice que “va en contra de la calidad del libro”, Bubok me lo sube a más de 15 euros y con Lulu, son unos 10 euros pero, por desgracia, debo volver a maquetarlo todo personalmente o pagarles para que me lo acaben de dejar bonito. Pues va a ser que lo siento mucho pero no es algo que sea factible. Quizás haga una nueva adquisición de ejemplares a la editorial que me lo ha maquetado en su versión papel y, en alguna de esas charlas que me han propuesto dar sobre innovación educativa (más bien quieren que presente el libro) pueda llevar unos cuantos. Es la única opción razonable que encuentro…

Aquí tenéis los enlaces para descargaros el libro. Espero lo disfrutéis.

http://www.xarxatic.com/wp-content/uploads/2018/02/educative_innoveision.pdf

Educative Innovéision (ePub)

Y por si os queréis descargar todos los formatos (incluido el formato Kindle que no aparece en los enlaces anteriores), lo podéis hacer descargandoos el siguiente archivo comprimido en formato zip.

Educative Innovéision (todos los formatos: pdf, ePub y Kindle)

Eso sí, creo que me vais a permitir que os comente algo que me entristece un poco. Ver como son miles las descargas del libro y un centenar largo los enviados en papel para que, curiosamente, sean sólo unas decenas las personas que se han puesto en contacto conmigo para agradecerlo o hacer una reseña (se puede y debe ser crítico) del mismo. No lo he escrito para que nadie me dé palmaditas en la espalda pero, por favor, no cuesta nada dejar la opinión. Si no me queréis enviar un mail para comentármelo, incluso ahora podéis hacerlo desde este apartado como comentario. Son menos de cinco minutos

Fuente de la Reseña:

http://www.xarxatic.com/educative-innoveision2/

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La Reforma Universitaria de 1918, un gran avance de la democracia

Autor: Carlos Mendoza

“El movimiento reformista de 1918 fue una extraordinaria avanzada democratizadora para las universidades argentinas, pero también un importante aporte en igual sentido para las universidades latinoamericanas y de todo el mundo, donde sus ideas se extendieron y aplicaron, incluso en Europa luego de las luchas iniciadas en el “Mayo Francés” de 1968.”

En mi paso por la Universidad Nacional de Córdoba, donde me gradué como ingeniero en 1967, tuve la ocasión de participar en instituciones universitarias (1) que fueron producto de la histórica gesta estudiantil de 1918 y de comprender con esa experiencia el profundo legado de aquellos eventos conocidos como “La Reforma Universitaria”, cuya justificación y contenido quedaron expresados en el Manifiesto Liminar (1) emitido por aquellos esclarecidos, valientes y luchadores dirigentes estudiantiles, entre los que se destacó Deodoro Roca.

El contexto nacional y mundial de aquellos años era de cambios revolucionarios. Se había producido la revolución rusa de 1917, estaba en pleno proceso la revolución mexicana (1910-1920) y en nuestro país ejercía la presidencia el gran líder popular Hipólito Yrigoyen que ganó la primera elección por voto universal de nuestra historia en 1916. No es de extrañar entonces que este contexto haya influenciado al movimiento reformista estudiantil de 1918, que viniera a remover en la muy tradicional y conservadora Universidad de Córdoba a los sectores oligárquicos anquilosados en las cátedras y en la dirección de la universidad y a sus métodos retrógrados, impulsando una revolucionaria democratización y modernización: autonomía universitaria; gobierno tripartito de profesores estudiantes y egresados; nombramiento y renovación por períodos limitados de profesores, por concursos de oposición y antecedentes; libertad de cátedras; extensión de la universidad hacia la sociedad; libertad de expresión, manifestación y organización en las universidades; gratuidad y libre ingreso; entre otras reivindicaciones progresistas.

El movimiento reformista de 1918 fue una extraordinaria avanzada democratizadora para las universidades argentinas, pero también un importante aporte en igual sentido para las universidades latinoamericanas y de todo el mundo, donde sus ideas se extendieron y aplicaron, incluso en Europa luego de las luchas iniciadas en el “Mayo Francés” de 1968.

La combinación de autonomía universitaria y gobierno tripartito, representaron un importante salto cualitativo de la democracia en las universidades públicas, porque permitieron que se gestionaran con un sistema participativo, permitiendo que estudiantes y egresados cogobernaran, conjuntamente con los profesores, algo inédito hasta ahí. En el largo camino histórico mundial de construir una sociedad con una institucionalidad de democracia participativa, superadora de la democracia liberal solamente representativa y delegataria, este aporte de la Reforma Universitaria en Argentina no deja de ser de gran significación. Podemos por ejemplo hacer el paralelo con la necesidad de impulsar la participación de los asalariados en la gestión de las empresas y en la administración pública, como vía para construir una sociedad más democrática, libre y justa.

Las ideas de extensión universitaria hacia la sociedad, impulsaron a su vez que las universidades públicas fueran, por un lado, caja de resonancia de los problemas de la sociedad, pero además que intervinieran externamente y de diversas formas en esa realidad, lo cual se verificó particularmente por parte del claustro estudiantil. Pude participar en eso y constatar su importancia cuando, en 1966, integrando la Coordinadora Estudiantil que dirigió la gran huelga y acciones estudiantiles contra la intervención universitaria impuesta por la dictadura militar de Onganía, la movilización estudiantil logró el importante apoyo de los trabajadores, entre ellos del inolvidable Agustín Tosco, así como de vastos sectores populares en Córdoba, lo cual creo fue a su vez preámbulo de los eventos que se produjeron en 1969 con el “Cordobazo”, que tuvieran gran importancia en que la dictadura militar se viera finalmente obligada a retroceder y llamar a elecciones en 1973. Los diversos sucesos históricos de unidad obrero-estudiantil han sido, en parte no menor, una de las consecuencias de las ideas de la Reforma Universitaria.

En cuanto al aspecto académico, la designación de profesores por períodos de tiempo limitado y su designación y eventual renovación mediante concursos de oposición y antecedentes, la autonomía y el gobierno tripartito, han contribuido a que las universidades públicas en Argentina tengan un reconocido nivel de calidad, a pesar de las permanentes restricciones presupuestarias y las lamentables irrupciones que sufrieron durante las dictaduras militares.

Otros logros como la gratuidad y el ingreso libre han permitido que muchos estudiantes de origen económico humilde hayan podido estudiar en las universidades públicas, aun cuando muchas veces hayan tenido simultáneamente que trabajar, aportando así algo de justicia social en la sociedad capitalista injusta en que vivimos.

La Reforma Universitaria impulsó a que tuviéramos más libertad, justicia, democracia y nivel académico en las universidades y a que quienes pasan por su seno tengan asimismo la oportunidad de elevar su conciencia social y de comprometerse en consecuencia en la sociedad en que viven, para ser así “sujetos activos de la Historia y no objetos pasivos”.

Nota:

(1) Manifiesto Liminar: http://www.tesis11.org.ar/wp-content/uploads/2018/06/Manifiesto-Liminar-3.doc

Carlos Mendoza es el seudónimo utilizado por Carlos Domingo Alonso durante la dictadura militar iniciada en 1976 y actualmente como escritor. Es ingeniero, escritor, especializado en temas políticos y económicos. Fue miembro del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba en representación del claustro estudiantil entre 1965 y 1966 y presidente del Centro de Estudiantes de Ingeniería en esa universidad entre 1964 y 1965. Integró la Mesa Coordinadora Estudiantil que dirigió la huelga general en la Universidad de Córdoba en 1966, contra la intervención de las universidades impuesta por la dictadura de Onganía. Es cofundador y miembro de la dirección de Tesis 11.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=243979

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