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Pedagogía e ideología en la actual reforma educativa

España / 22 de abril de 2018 / Autor: Marcos Santos Gómez / Fuente: Paideia

La inmediata y urgente actualidad de la reforma educativa nos recuerda que es preciso acudir a lo teórico de manera ineludible para comprender la escuela y el sistema educativo. Se hace preciso llevar a cabo un prudente distanciamiento que nos facilite la percepción cabal de lo que está ocurriendo, es decir, recuperar una cierta objetividad en el análisis y la valoración de todo ello. Me refiero a la necesidad de poner en marcha una sospecha “metódica” acerca de las supuestas obviedades que tenemos entre manos y, como señalamos en nuestra entrada anterior, aplicar el principio de una Teoría Crítica a la hora de pensar las actuales reformas. Es la Pedagogía, que en realidad poco se diferencia en esto, creemos, de la Teoría de la Educación, la portadora de esta “mirada” que puede realizar un análisis imparcial movido por el exclusivo interés de descubrir la verdad. En realidad, la Pedagogía (y la Teoría de la Educación inextricablemente ligada a la misma, así como la Historia de la Educación) ha de optar si finalmente es esta la misión que escoge o, por el contrario, va a dejarse arrastrar por un interés ajeno a la pura investigación de la verdad capaz de desvelar el trasfondo neoliberal de la reforma.

Esta encrucijada, expresada en forma de tesis, se formularía del modo siguiente: la Pedagogía puede optar, por una parte, por contribuir a la ideologización que legitima lo que se está haciendo en escuela y universidad, o, por el contrario, puede ser capaz de disolver la ideología que obstaculiza el ejercicio de la crítica. Primero precisemos que entendemos por ideología un modo de pensamiento clausurado que se ha cristalizado dogmáticamente en unas cuantas “verdades” acerca de la realidad. En este sentido, la pista de que el espíritu crítico destaca por su ausencia es que las interpretaciones, comprensiones y explicaciones de lo real han dejado de constituir un vivo y permanente tanteo con la realidad. Esto es así cuando la inconfesable y a menudo inconsciente misión del pensamiento y ciencia pedagógicos es precisamente clausurar y detener toda posibilidad de pensar la realidad para que esta no cambie.

En esta línea, nos referimos en la anterior entrada a la posibilidad de una Teoría Crítica de la Educación cuya labor partiera de la historización de los conceptos, o sea, que acometiera la “devolución” a los mismos de su carácter histórico, o, dicho de otro modo, dispuesta a hacer patente la vinculación de conceptos y teorías pedagógicas con el modo interesado y parcial de “ver” las cosas acorde con su tiempo y circunstancia. Al poner en juego los conceptos y las teorías al uso, se dan unas consecuencias prácticas que hay que observar escrupulosamente, y que nos pueden asombrar mostrando que de hecho una teoría que se dice de una forma determinada, sirve justo para lo contrario. O podemos detectar que tales conceptos no describen nada real aparte de ideas por encarnar o todavía por desarrollar. Esto es lo que la Escuela de Fráncfort, en su primera etapa, pretendiera para la teoría en las ciencias sociales y la filosofía. Es decir, desnaturalizar los conceptos y evidenciar su vínculo con la historia, con la carga ideológica y axiológica que contienen, con los intereses a los que sirven.

Pues bien, en la presente entrada deseamos ampliar estas razones a toda la Pedagogía, entendiendo por ella el estudio amplio de la realidad educativa, cuyo aspecto técnico son las didácticas, y que en un nivel teórico se va apoyando en las llamadas Ciencias de la Educación que proceden de saberes científicos generales (fundamentalmente psicología y sociología). Aún más, la pedagogía aúna tanto una comprensión teórica y científica, como una aproximación histórica a la educación. Es este conocimiento básico y general de lo educativo y sus formulaciones y “prescripciones” el que puede ser crítico o ideológico. La más inmediata actualidad educativa nos sirve en bandeja la percepción de esta doble finalidad, cómplice o crítica, de la pedagogía. Y es que nos duele especialmente que la tradición pedagógica que tratara en su fase moderna de constituirse como un modo de pensar la relación (formativa) del individuo con el legado humano que en la cultura le es transmitido, esta noble tradición ilustrada, decimos, se haya acabado materializando en la peor de sus posibilidades, la que elude su aspecto crítico y emancipador y cae en brazos de la pura apología de lo que el político y el empresario, en última instancia, le estaban exigiendo. Cabe preguntarse, pues, por la idea (de persona, de sociedad, de relaciones humanas) que están verdaderamente invocando y “trayendo al mundo” la escuela y la universidad actuales, amparándose y justificándose en una Pedagogía tornada ideología.

Esta función cómplice con un determinado statu quo de la pedagogía es, ciertamente, una de sus posibilidades desde su nacimiento (en la Grecia del siglo V a. C., con Esparta y Atenas como modelos totalitario y liberador del pensamiento, o por otro lado, en la discusión entre Sócrates y los sofistas en Atenas que es bien reflejada en el Protágoras o  La República). Porque, queremos decir, si la educación se entiende, como en el caso de La República platónica, como construcción del sujeto previa al ejercicio de la razón política, la pedagogía se ocuparía de pensar y favorecer que la educación incorpore de un modo ordenado, pautado, al sujeto un caráctersocial, mediante los afectos y sin mediar más razón que la del diseñador de los “planes de estudio”. Los estudios de Foucault, por mencionar a alguno de los que mejor lo han dicho, aludieron a la necesidad que tiene una sociedad o un régimen de fabricar, moldear y constituir un tipo de sujeto que garantice la supervivencia del modelo o estructura sociales. La pedagogía, nos dice el francés, ha estado involucrada como una de las principales tecnologías de la vida en la Modernidad, aunque se ejercería en la constitución de sujetos de un modo afirmativo, no necesariamente punitivo o represivo (en esto consisten los matices que supusieron para su teoría anterior los famosos cursos postreros en el Collège de France a principios de los ochenta). Es decir, la pedagogía se ha ocupado de idear una educación apta para fabricar y constituir los sujetos del régimen moderno de organización de la vida. Además, previamente Foucault había señalado el aspecto negativo por el que la pedagogía y la escuela habrían también actuado como instrumentos represivos (invocando un orden a costa de definir y fabricar lo anormal) para cohesionar y perfilar las relaciones de poder de la Modernidad. La educación haría emerger un orden (segregador, como todo orden) que sería legitimado y justificado por la cienciapedagógica.

Claro, esta función atribuida por Foucault a la teoría educativa o la pedagogía pinta muy mal. Implica una disolvente crítica a las instituciones educativas, por lo menos en el Foucault de la etapa de Vigilar y castigar. Nos haría cómplices no solo a los pedagogos sino a toda la escuela, al sistema educativo y a cualquier docente de ser funcionarios de una “racionalización” equivalente a la burocratización, regulación y organización sistemática de la vida, que se concreta a partir de sus sombras, márgenes y reversos. Dicho con brevedad, lo normal es en función de lo anormal.

Podemos argumentar, y habrá quien así lo crea, que de hecho no existe otra posibilidad para la pedagogía que esta complicidad, mientras perduren las instituciones educativas de la Modernidad (crítica que ya hizo en España el sociólogo Lerena en los años ochenta del siglo pasado con su conocida obra Reprimir y liberar). Lo que tiene el riesgo, insiste hoy el pensador marxista Liria, de coartar y frenar una reivindicación de las instituciones educativas que como el Estado de Derecho, suponen una vía de liberación y salvaguarda de los ideales democráticos de la clase trabajadora. Es, afirma, esta posición foucaultiana en la izquierda la que está, paradójicamente, dejando sin instrumentos para su lucha a la clase obrera, cuyo objetivo tendría que ser reivindicar y salvaguardar la escuela y la universidad pública, universal, barata y accesible para todos. Las instituciones educativas, en su imperfección, son, no obstante, el único modo de que el fértil caldo de cultivo de la gran cultura llegue a las clases sociales menos privilegiadas. Por mucha violencia simbólica con que opere y aun albergando ocultos e invisibles sesgos que continúan e incluso consagran la división de clases (Bourdieu), Liria parece decantarse por que la lucha por una sociedad más justa deba pasar por atribuir un papel válido para ello a la escuela.

La crítica institucional que en gran medida la izquierda progresista hizo suya, ha circulado por otros derroteros que han acabado, argumenta Liria, destruyendo lo que era una posibilidad real de transformar y hacer más justa a la sociedad. Entre estas críticas a la institucionalización de la educación mencionemos al curioso y denostado pensador Iván Illich (en su etapa de los setenta) o a algunos movimientos (anti)pedagógicos como el controvertido movimiento de la Desescolarización e incluso el actual Home schooling. También el amplio enfoque que se resume en la denominación de “escuelas libres” o “pedagogía no directiva” se podría incluir en una suerte de “reblandecimiento” de la escuela que la despojaría de su vigor intelectual y por tanto, paradójicamente y contra lo que pretenden estas escuelas, de su capacidad para cultivar el espíritu crítico y la utopía.

Pero para enfocar el asunto sin la necesidad de cuestionar a la propia escuela, como sugiere la perspectiva ilustrada de Liria, creemos que parece necesario y útil retomar el modo de pensar lo educativo de la corriente norteamericana denominada “Pedagogía Crítica”. Sus análisis y argumentos tienen la ventaja de que “salvan” a la escuela, es decir, no se hunden en un pesimismo fatalista que haría de la escuela un fatal instrumento de la opresión. Aun más, todo lo contrario, recalcan que la institución escolar puede tener un importante papel, todavía, en la emancipación de los individuos y sociedades. Es esto, sin entrar en los detalles de su enfoque particular y el trasfondo marxista-freiriano que comparten sus autores (Apple, Giroux, Mc Laren, por ejemplo), lo que nos vale como pista para desarrollar una mirada distanciada, pero al mismo tiempo consciente de la historicidad de lo que mira y de la propia mirada, que sea capaz de ver más allá de ciertas apariencias a la escuela y a la universidad. Una pedagogía crítica y no ideológica, o sea, que sirva a la “verdad” por encima de otros intereses espurios y ajenos a la ecuánime descripción, análisis y explicación de lo que está pasando.

Esto resulta hoy imperioso, si la pedagogía pretende ser algo más que mera ideología para legitimar las sucesivas reformas educativas que el poder político y empresarial va lanzando. Porque en España se han acompañado las reformas de un discurso pedagógico y de unas aparentes evidencias que han ocultado que las reformas eran justamente lo contrario de aquello que parecían ser. Lo que se nos ha vendido como una liberadora revolución educativa, señala Liria, en realidad se trata de una reconversión neoliberal de universidad y escuela. Resulta innegable (e inolvidable, en aras de una cierta memoria histórica), por ejemplo, la decidida responsabilidad del gobierno socialista de Zapatero en la implantación del Plan Bolonia en la universidad.

Lo más sangrante que una pedagogía crítica o de la sospecha nos puede demostrar (sin ir más lejos emprendiendo un recorrido histórico por los datos y documentos que han ido creando la mentalidad Bolonia en los profesores universitarios y la sociedad) es que el verdadero objetivo de las reformas educativas ha sido una astuta privatización de la educación pública. Se ha llevado a cabo su depauperación para ponerla al servicio del interés de las grandes empresas y corporaciones.

Por ejemplo, señala Liria que uno de los objetivos vinculados a este plan ha sido eliminar la sobrecualificación de los trabajadores. Hoy las grandes empresas necesitan, dice, una mano de obra que acepte feliz y acríticamente su situación precaria, flexible, volátil y, añado yo, inhumana, en el mundo laboral. Un mundo en el que se trata de hacer desaparecer a la vieja clase obrera con la individualización de los sueldos (que significa el final de los convenios laborales), la competitividad y rivalidad de los propios trabajadores entre sí y la destrucción de la conciencia de clase y sindical para convertir a los trabajadores en emprendedores. De hecho, por apuntar un ejemplo, explica Liria basándose en un documento empresarial que lo admite sin reticencias, en las entrevistas laborales no cuenta la cualificación profesional que aporte el entrevistado, sino que este no declare su intención de vivir, como es lógico y humano, con ciertas certezas en torno al salario, las vacaciones y el horario de trabajo. Debe estar disponible en cuerpo y alma, las veinticuatro horas del día, para su empresa, que trata de convertirse en una especie de familia donde reina la alegría, la motivación constante y la identificación afectiva de los empleados con la marca. Y el propio empleado ya no vende su mano de obra, sino que se convierte en su propia marca, que debe defender adaptándose continuamente a las veleidades y corrientes del siempre incierto mercado con la educación permanente (o sea, reciclando sus competencias hasta que se muera, pero sin importar su profundización en conocimientos).

Está claro que una universidad basada en el conocimiento en sí mismo, como algo valioso porque sí y nunca rebajado a su utilidad, una universidad para todos, que enseñe materias como griego antiguo o Física fundamental, no vale para los empresarios en este contexto neoliberal. Hasta ahora la universidad tenía la doble función de preparar para una carrera profesional (el viejo y medieval título de “licenciado” se llamaba así porque en los comienzos de la institución universitaria facultaba para dar clases en ella y tenía por tanto ese fin que podemos considerar práctico, lo que tras la Ilustración ya ha sido uno de los principales cometidos de la universidad) y también la importante función de preservar vivificándolo el gran caudal del pensamiento y la ciencia, en su sentido más valiente, puro y noble.

Pues bien, la gran revolución neoliberal que está sucediendo ante nosotros a una velocidad que casi impide asimilarla e ir pensándola, insiste en eliminar este segundo objetivo que las reformas ilustradas habían mantenido en la universidad para asegurar el librepensamiento y priorizar el objetivo de inserción y preparación para el mundo laboral. Un segundo cometido por el que tenían sentido y presencia valores que ahora se volatilizan sin que nos demos ni cuenta, como era el derecho constitucional a la libertad de cátedra. Este derecho pertenecía, desde luego, a otro mundo. Porque el profesor funcionario, que ostenta la estabilidad requerida para ser libre (es por cierto un invento de la Ilustración que las reformas ilustradas de la universidad en el siglo XVIII introdujeron), para no depender de poderes privados o gobiernos de turno, ahora se “proletariza” y se torna un empleado con su puesto de trabajo legalmente en el aire. Y ante la amenaza de un persistente acoso por parte de evaluadores, rankings, procedimientos estandarizados, burocracia, que le va mermando tiempo y dignidad. La antigua densidad del conocimiento se ha convertido en un aparentar que se investiga mediante el astuto uso de los escaparates que para ello prescribe el sistema. No importa que la verdadera calidad decaiga y que, a la larga (quizás no ahora a corto plazo), nos atrevemos a vaticinar que ni siquiera los nuevos profesionales e investigadores van a generar conocimiento útil y beneficios para las empresas. Tiempo al tiempo y ya veremos.

La tesis de Liria, que comparto y he defendido desde 1999 contra viento y marea, es que todo el discurso de la “nueva” (pongo comillas porque en realidad no es nueva, ya que en gran medida se basa en revolucionarias pedagogías del pasado que han seguido supuestamente la onda de Rousseau pero que realmente lo han traicionado) pedagogía universitaria es evitar escrupulosamente la formación necesaria para convertirse en hombres y mujeres auténticamente libres. Eso ya no interesa porque es peligroso y encima a corto plazo no da dinero ni genera mercancías.

El empresario neoliberal prefiere un empleado que se haya entrenado en la adquisición de competencias a uno formado al estilo anterior hoy considerado caduco. Antes se estudiaba de verdad, profundizando, con suficiente tiempo; y los años de formación quedaban reflejados en un único título universitario que expresaba que durante ellos el estudiante se había adentrado realmente en una disciplina, que había catado la gran cultura y la ciencia.

Hoy, con la reducción y depauperación de la enseñanza llevada a cabo en los Grados, se elimina la idea de unaformación e incluso de la instrucción bajo la ilusión de un autoaprendizaje sin la figura ya caduca de un profesor que ofrecía otrora la síntesis viva de una disciplina que él mismo era, en persona. Todo ese “lastre” de años y dedicación al estudio riguroso de un campo del saber, de una tradición epistemológica, no le sirve a la “sociedad” (al mercado y a la producción de beneficios y patentes) que ahora demanda que los trabajadores demuestren, por el contrario, haber pasado de un modo fugaz y ligero por distintos saberes. Así, el currículum se torna lo “flexible” y técnico que requieren los grandes empresarios, los bancos, las corporaciones multinacionales, etc. Es lo que hay detrás de la próxima reforma, aun peor, del 3+2. Un robo del conocimiento a la clase obrera, ya despojada definitivamente de aquello que podía contribuir a su mayor lucidez con vista a mejorar la vida. La conversión de un derecho en una inversión (que por eso ahora justifica que las matrículas cuesten más del triple a los alumnos).

A este fin exclusivamente “laboral” sirve ya la universidad española. Ya no es fértil caldo de cultivo de la cultura viva, como en el viejo modelo, por mucho que este también tuviera grandes fallos. Liria atribuye, además, a la nueva universidad un carácter aun más feudal, entendiendo por feudal un carácter privado, frente al ya denostado y superado carácter público que la Ilustración le había otorgado. Y, por volver a nuestra tesis inicial, es esto lo que han ido con su propaganda y “teorías” fomentando algunos pedagogos que, a diferencia de otros pocos entre los que me incluyo, choca con una idea verdaderamente crítica y liberadora de la pedagogía. Tiene un sentido necesario y vigente, hoy más que nunca, la pedagogía, pero para situarse críticamente ante lo que está pasando, bien sea desde la labor de un orientador de centro a la de un profesor universitario e investigador. Hay que promover una pedagogía crítica que nunca sea cómplice… de nadaque no se case con nadie y que solo responda a la verdad, la justicia y la libertad. Aunando rigor y libertad, y búsqueda de la verdad por encima de lo útil. Una pedagogía lúcida capaz de mirar más allá de las trampas ideológicas del presente, historizando los discursos de las otras pedagogías cómplices que por ahora están ganando la batalla,desvelando su trasfondo neoliberal. Y una pedagogía que haga suyo el elemento de autocrítica que ha caracterizado a nuestra civilización desde sus orígenes para realizarlo en las instituciones educativas. 

Bibliografía:

Fernández Liria, C. et al. (2017). Escuela o barbarie. Entre el neoliberalismo salvaje y el delirio de la izquierda. Madrid: Akal.

Fuente del Artículo:

https://educayfilosofa.blogspot.mx/2018/03/pedagogia-e-ideologia-en-la-actual.html

Fuente de la Imagen:

http://leereluniverso.blogspot.com/2012/02/prensa-la-reforma-educativa-por-jose-m.html

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Book: The State of Innovation in Higher Education: A Survey of Academic Administrators (PDF)

USA / April 22, 2018 / Autor: Dr. Jill Buban / Source: onlinelearningconsortium

The State of Innovation in Higher Education: A Survey of Academic Administrators
This report explores the drivers and barriers to innovation at U.S. higher education institutions. The report, which is based on a survey of more than 100 U.S. academic administrators, reveals what an innovative culture looks like and how higher education institutions define and employ innovation.

Download:

https://onlinelearningconsortium.org/read/state-of-innovation-in-higher-education/

Source:

https://onlinelearningconsortium.org/read/state-of-innovation-in-higher-education/

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Desafíos para el aprendizaje autónomo, con énfasis en la aplicación de competencias comunicativas que propicien resultados de aprendizaje significativos en la educación superior, con o sin apoyos tecnológicos de internet

Ecuador / 22 de abril de 2018 / Autor: Olga L. Aguilar Ramos / Fuente: Centro de Investigaciones y Servicios Educativos

Ponencia presentada en el Congreso IKASNABAR en la Universidad de Deusto-España 

ABSTRAC

Keywords: authonomous learning, communicative skills, linguistic skills, mental operations.

Education is a phenomenon, process and outcome» (Castillejo,1998); Indeed, from this understanding, educational interventions at all levels of implementation oriented his practice in the need to explain what changes are proposed to the subject of learning, linking with teleológicas reflections macro and mesocurriculares of different educational models. Planning underlies the theories of learning that legalize actions reflected in designs instructions of microcurriculares levels, which are intended to describe the processes that allow to reach learning outcomes.

This analysis will explain how the level of communicative competence of students and teachers, making it possible to form people reflective, critical, creative, in the context that the purposes or educational patterns require, according to the context in which it becomes autonomous learning influences the effectiveness of learning processes.

Enhance the process of thinking through the learning of basic mental operations and superiors will allow students to assume prominence to achieve significant autonomous learning in the process of human configuration, such as professional people – socially responsible citizens.

 

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“La educación es fenómeno, proceso y resultado “ (Castillejo,1998); efectivamente, desde esta comprensión , las intervenciones educativas en todos los niveles de ejecución orientan su práctica en la necesidad de fundamentar qué cambios se proponen para el sujeto del aprendizaje,  relacionándolos  con las reflexiones  teleológicas macro y mesocurriculares de los diferentes modelos educativos. Subyace en la planificación,   las teorías del  aprendizaje que legalizan las acciones reflejadas en los diseños instruccionales de los niveles microcurriculares, que tienen como objetivo describir los procesos que permitirán  alcanzar los resultados de aprendizaje.

El presente análisis explicará de qué manera influye en la efectividad de los procesos de aprendizaje el nivel de competencias comunicativas de los estudiantes y de los profesores, logrando que el aprendizaje autónomo sea posible para formar personas reflexivas, críticas, creativas,  en el contexto que  los fines  o patrones educativos demandan.

Potenciar el proceso de pensar a través del aprendizaje de  operaciones  mentales básicas y superiores permitirá que los estudiantes asuman  protagonismo para alcanzar aprendizajes autónomos significativos en su proceso de configuración humana, como personas-profesionales-ciudadanos-as  socialmente   responsables.

Los desafíos para la educación superior en documentos como el de J Delords (1997), Gibbons (1998) y Brunner (2000)  coinciden al mencionar como eje transversal  el dominio de competencias comunicativas  que permitan a los que aprenden  asumir protagonismo inteligente para transformarse de consumidores de información en reconstructores o constructores de conocimiento, lo que permitirá el logro de la pertinencia descrita  en los fines educativos  mencionados en los marcos legales  que rigen el macro currículo de los  sistemas educativos.

Sin embargo, avanzamos en el siglo XXI y  las instituciones de educación superior identifican como problema el que la mayoría de los estudiantes  no logran los estándares  mínimos para asegurar éxito en su proceso de formación académica, generándose altos índices de deserción y reprobación,   con afectación  en la autoestima de los estudiantes, al mismo tiempo que atrasando su inserción laboral, con alto riesgo de fracaso, y haciendo más compleja su participación ciudadana.

Entre los estándares mencionados como críticos están los referidos a la carencia de dominio de competencias comunicativas que les permita asumir su protagonismo en los procesos de aprendizaje, actualmente vinculado con el uso de tecnologías. En este contexto,  el aprendizaje autónomo planteado como finalidad ulterior de la educación para potenciar la educación permanente, se afecta porque los estudiantes deben procesar información a través de sus capacidades cognitivas, las que muchas veces no superan la elaboración de paráfrasis, dificultando el  alcanzar otros niveles de trabajo intelectual como los ubicados en las taxonomías   de Bloom (1956) , posteriormente revisados por  Anderson y Krathwohl (2000) , y actualizados para la era digital por Churches (2009).

El desarrollo del aprendizaje autónomo permite la adquisición del hábito del YO EJECUTIVO, que requerirá el uso creativo del lenguaje,  más allá de la corrección idiomática.

El aprendizaje de este hábito puede interpretarse como la edificación de la voluntad, que no es una facultad innata. Es el resultado de un proyecto del ser  humano, elaborado por la sociedad para conseguir que el hombre adquiera un nuevo grado de autonomía que le haga responsable, le permita controlar sus emociones , aprovechar la experiencia propia y la de los demás, y crear nuevos modos de convivencia. El lenguaje va a colaborar de modo asombroso a ejecutar el proyecto (Marina, 1997).

El YO EJECUTIVO, autónomo,   requiere de competencias, aquellas que fueron planteadas inicialmente por  Chomsky (1972 ) y que se concretan para nuestro estudio con Hymes (1980) al proponerlas como competencias comunicativas en las que el papel del contexto es sustancial, hoy entendido además como entorno virtual, obligando al que aprende a observar más allá de su propio entorno físico , comprender el entorno global del que es parte y con el que tiene que interactuar participando de su transformación para responder desde una moral socialmente responsable.

Habermas (1989) en una explicitación más amplia incorpora las competencias interactivas, aquellas que permitirán “entenderse con alguien…, acerca de algo, para dar significado desde presupuestos universales, a los cuales se llegan desde las operaciones mentales básicas y superiores, no sólo para persuadir sino para discutir en una relación éticamente dialógica. Desde esta visión, el procesamiento de la información para la conversión de la información en conocimiento será  posible a través de funciones cognitivas, que permitan  realizar tareas o resolver problemas (Tobón, 2004).

Los programas educacionales que promueven el aprendizaje autónomo, y más aún los que se desarrollan con apoyo de tecnologías,  deben incorporar en su diseño un proceso de aprendizaje previo o simultáneo  que empodere  a los sujetos de la educación con estas operaciones, dando prioridad a la lectura crítica con la  correspondiente incorporación de términos  cuyo uso esté orientado a consolidar el vocabulario activo, en relación a lo que se aprende.

Las guías de estudio constituyen una herramienta  de apoyo al ofrecer información al estudiante de los resultados de aprendizaje que se buscan y las actividades que deben realizar solos, con apoyo de tecnologías, incorporando en las plataformas notas técnicas sobre cómo hacer lo solicitado, de tal manera que se pueda consultar las veces que sea necesario hasta adquirir las habilidades identificadas como pertinentes, de acuerdo al modelo educativo y pedagógico que se tenga como referente.

El aprendizaje autónomo requerirá que el desarrollo de las competencias comunicativas sea parte sustancial de los resultados que se buscan, esto es, no se aprenden contenidos sino formas de construir la información en conocimiento, de manera significativa para lograr incorporarlos en la memoria de largo plazo, garantizando las transferencias debidas.

A continuación el cuadro que menciona las operaciones mentales básicas y superiores, como habilidades cognitivas indispensables para profesores y estudiantes de todas las asignaturas, debiendo ser los trabajos de titulación una demostración de lo alcanzado, inclusive.

La Escuela Superior Politécnica del Litoral (www.espol.edu.ec ) asumió en el presente año la revisión curricular demandada por la nueva Ley de Educación Superior (2011)  y el Reglamento de Régimen Académico vigente (2013) , destacando entre varias acciones, el rediseño de la materia que en las mallas curriculares de la ESPOL se denomina TÈCNICAS DE EXPRESIÓN ORAL Y ESCRITA  para identificarla como COMUNICACIÓN, de conformidad con los fundamentos antes mencionados.

     Art. 8 Serán fines de la Educación Superior

  1. a) Aportar al desarrollo del pensamiento universal, al despliegue de la producción científica y a la promoción de las transferencias e innovaciones tecnológicas;
  2. b) Fortalecer en los las estudiantes un espíritu reflexivo orientado al logro de la autonomía personal, en un marco de libertad de pensamiento y de pluralismo ideológico. LOES, 2011

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Art. 15.

3. Componente de aprendizaje autónomo.- Comprende el trabajo realizado por el estudiante, orientado al desarrollo de capacidades para el  aprendizaje independiente e individual del estudiante. Son actividades de aprendizaje autónomo, entre otras: la lectura; el análisis y comprensión de materiales bibliográficos y documentales tanto analógicos como digitales; la generación de datos y búsqueda de información; la elaboración  individual de ensayos, trabajos y exposiciones. Reglamento de Régimen Académico ,2013

Los resultados de aprendizaje no están referidos solamente al cumplimiento de un sílabo de una materia sino que es uno de los ejes transversales compatible con la pertinencia descrita en los fines de la educación superior en el Ecuador , y con los indicadores exigidos en las acreditaciones nacionales del Consejo Nacional de Educación Superior ( CEASSES) y la Accreditation Board for Engineering and Technology ( ABET )   en las que trabaja actualmente la institución, habiendo logrado en ésta ,  la acreditación de las carreras de Ingeniería Mecánica e  Ingeniería Eléctrica.

El área de la materia de Comunicación Oral y Escrita tiene un grupo de 10 profesores-as  que están  en taller permanente  desarrollando  la nueva propuesta bajo el liderazgo de la MSc Paquita Calderón , especialista en desarrollo de la inteligencia, educadora con formación y experiencia sólida en este campo. Los talleres incluyen la revisión del sílabo y la planificación del trabajo diario, seleccionando los materiales instruccionales, de acuerdo a los ámbitos de las diferentes carreras. En este proceso se identificarán también los términos del vocabulario activo de los estudiantes, en relación a las carreras que siguen.

La propuesta incluye la capacitación de los profesores de toda la institución, al mismo tiempo que mantener el examen que se ha aplicado en el proceso de selección de profesores durante las últimas tres convocatorias en 2013 y 2014. Los resultados alcanzados por los aspirantes han sido críticos por lo que las políticas siguen siendo firmes para exigir calidad en el perfil de los docentes, con énfasis entre otros, en el dominio de las operaciones mentales básicas y superiores, sin excluir la necesaria corrección idiomática. Al respecto,  la reforma no desestima esto último pero lo considera un prerrequisito para la admisión a la educación superior. Por otra parte, la transferencia incluye el área de aprendizaje del inglés, con igual fundamentación y prácticas como parte de la reforma.

Finalmente, el aprendizaje de las competencias comunicativas dotará a los sujetos de la educación el fortalecimiento de su desarrollo cognitivo, base sobre la cual será posible la metacognición como proceso autor regulador de sus procesos de pensar, con o sin apoyos tecnológicos, en educación formal, no formal e informal, así como presencial, semipresencial, o totalmente virtuales.

¿Sirve el lenguaje para expresarnos o comunicarnos? Responde  Savater (2000) al referirse al animal simbólico “ la principal tarea del lenguaje  no es revelar al mundo mi yo, sino ayudarme a comprender y participar en el mundo….es objetivar un mundo comunicable  de realidades determinadas en el que otros participan conjuntamente con nosotros “.

 

Referencias bibliográficas

Castillejo, José Luis y otros (1993). TEORÌA DE LA COMUNICACIÒN. Madrid: Taurus Universitaria.

http//: sincronía.eucsh.udg.mx. (2002). Cisneros, José. EL CONCEPTO DE LA COMUNICACIÒN: El cristal con que se mira.

Ley de Educación superior del Ecuador ( 2010 ).

Marina, José Antonio ( 1997 ). EL MISTERIO DE LA VOLUNTAD PERDIDA. Barcelona Editorial   ANAGRAMA.

Reglamento de Régimen Académico del Ecuador (2013)

Savater, Fernando (1999).  LAS PREGUNTAS DE LA VIDA. Colombia: Ariel.

Tobón, Sergio ( 2005 ). Formación basada en competencias. Colombia: ECOE EDICIONES.

ww.eduteka.org/ TaxonomìaBloomDigital.php  Churches,  Andrew ( 2009 ) Taxonomía de Bloom para la era digital.

Fuente del Artículo:

http://www.cise.espol.edu.ec/es/desaf%C3%ADos-para-el-aprendizaje-aut%C3%B3nomo-con-%C3%A9nfasis-en-la-aplicaci%C3%B3n-de-competencias-comunicativas-que

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Dinamización en el aula: una forma de conseguir que el alumnado esté más activo

España / 22 de abril de 2018 / Autor: Ángel Fidalgo / Fuente: Innovación Educativa

Al comienzo de cada curso, y tras explicar algún concepto, suelo preguntar a mi alumnado si alguien tiene alguna duda. Ante su pasividad les pregunto si han entendido algo y con esto consigo que alguno sonría, pero tampoco hablan. Tras unos segundos de silencio pongo cara de preocupado y les digo que vamos a hacer una prueba que consiste en levantar un brazo. Tras ello les digo “me quedo más tranquilo, no hay problema físico, sino que realmente no hay dudas”

El alumnado suele ser pasivo durante una lección magistral, no suele preguntar, no suele responder cuando el profesorado hace una pregunta en clase. Sin embargo suele ocurrir algo curioso cuando se lanza un pregunta para que la contesten a través de un foro, o mediante una consulta a través del móvil, en ese caso mayoritariamente suelen participar. Lo mismo sucede si se les pide que incluyan todas sus dudas.

Se puede utilizar esta circunstancia para dinamizar la clase; es decir, para que el alumnado participe con su opinión o reflexión. Para ello basta utilizar un cuestionario, un foro, un grupo de Whatsapp, una red social o mediante Kahoot (encuestas a través del móvil)

Podemos crear un pequeño debate sobre un tema y utilizar los resultados del mismo para explicar ese tema. Siempre es posible encontrar alguna opinión que sirva como punto de partida para lo que deseamos explicar. También podemos utilizar los resultados de una encuesta para conocer los conocimientos previos del alumnado antes de explicar un tema, o para comprobar el grado de adquisición del mismo.

Es importante realizar estas micro-dinamizaciones en el aula y especialmente durante una lección magistral. Con ello conseguiremos varias cosas en el alumnado:

  • Que reflexionen sobre un determinado tema.
  • Que tengan una foto general sobre el conocimiento relacionado con un tema.
  • Que puedan crear conocimiento.
  • Que adquieran el hábito de participar en el proceso de aprendizaje.
  • Que tengan un descanso cognitivo activo (algo parecido a contar un chiste, pero sin desconectar del tema).

Es fácil, rápido, barato y muy eficaz. Así que ya sabe, en su próxima clase pruebe una micro dinamización, le gustará a usted y a su alumnado.

Fuente del Artículo:

Dinamización en el aula: una forma de conseguir que el alumnado esté más activo

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Sverige: Ny utbildning med lön ska locka fler till läraryrket (Audio)

Sverige / 22 april 2018 / Författare: Annika Nordin / Källa: sverigesradio

 

 

För att fler ska vilja studera till lärare startar Mälardalens högskola en ny grundlärarutbildning. Studenterna får lön och slipper ta studielån.

Utbildningen, som startar till hösten, är för blivande lärare som ska arbeta i förskoleklass och grundskolans årskurs ett till tre.

Studenterna studerar på 75 procent och jobbar samtidigt på en skola ett par dagar i veckan.

– Man kan ansöka om ett bidrag på 9 000 kronor och också få en lön då på 9 000 kronor i månaden, säger Caroline Sandberg, studievägledare vid Mälardalens högskola, till P4 Västmanland.

Nyhetskälla:

https://sverigesradio.se/sida/artikel.aspx?programid=112&artikel=6930198

 

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G-20 Educativo: Otro impulso a la mercantilización de la educación y el conocimiento

Argentina / 22 de abril de 2018 / Autor: Matías Caciabue / Fuente: Insurgencia Magisterial

Propuestas educativas respondiendo a criterios propios de la mercadotecnia.

La Sociedad del Conocimiento, con el saber cómo eje vertebrador de la acumulación de riquezas y la dominación política, se construye en base a la producción, circulación y apropiación privada del denominado conocimiento estratégico.

El conocimiento estratégico es el segmento del saber humano que logra acortar los tiempos sociales de producción y extracción del valor económico en cada momento histórico, el que puede realizar un rotundo cambio en la composición orgánica del capital, el que mejor consigue construir la organización de lo social, la hegemonía política o imponer, en su defecto, la dominación armada (militar, policial, paramilitar).

Lenin, en el prólogo de su libro sobre el Imperialismo como fase superior del capitalismo de 1917, le otorga ese atributo a los trenes y la industria ferroviaria. Perón, en sus reflexiones sobre la defensa nacional en los días previos al 17 de octubre de 1945, otorga esta singularidad al desarrollo de la industria pesada (maquinaria agrícola, transporte terrestre, aéreo y marítimo, entre otros).

En este siglo, podríamos afirmar que las industrias de la información y la comunicación digital, la nano y la biotecnología, la robótica, la inteligencia artificial, y ciertas ramas del sector energético (nuclear, algunas renovables, petróleo de esquisto) son algunas de las áreas asignadas como de conocimiento estratégico.

Este debate está siendo tomado por el G-20, a pedido de Argentina, con la conformación del Grupo de Trabajo Educativo (GTE). Mercedes Miguel, la actual Secretaria de Innovación Educativa de la Nación sudamericana, es quien la está coordinando.

Formada en la Universidad Católica Argentina y en el ‘Institute for the Future of Learning’ de la Universidad de Harvard, “Michi” Miguel fue coordinadora del área de Educación de la Fundación Grupo Sophia, un think-tank argentino articulado a la aristocracia financiera global que aportó la primera línea de cuadros de la Alianza Cambiemos: Horacio Rodríguez Larreta (Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), María Eugenia Vidal (Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires), Marcos Peña (Jefe de Gabinete de la Nación), Gustavo Lopetegui y Mario Quintana (responsables de la administración presupuestaria de la misma).

Miguel es la responsable de la implementación del programa gubernamental de inclusión digital denominado “Escuelas del Futuro”, muy controvertido entre actores institucionales y gremiales del sistema educativo.

Dicho programa prescinde de un diagnóstico actual de lo que pasa en la Escuela, sobrevalora la función de la tecnología digital en el proceso de enseñanza-aprendizaje, desdibuja los roles de docentes y estudiantes en el uso de las TIC´s en el aula, y formula una propuesta educativa respondiendo a criterios propios de la mercadotecnia.

La matriz de éste programa es la que pareciera estar guiando la discusión educativa del G-20. Al menos es la agenda que la presidencia argentina impulsa en las reuniones de “sherpas” de los días 12 y 13 de abril, 11 y 12 de junio y 3 y 4 de septiembre, que culminarán con una reunión de ministros de educación el día 5 de septiembre. La agenda de la globalización y la digitalización de la sociedad ordenan el debate educativo de este foro de países. La producción y la apropiación del conocimiento estratégico de la llamada “Cuarta Revolución Industrial” está reiteradamente explicitado en el G-20.

Se sabe que el G-20 es un espacio promovido como una especie de poder ejecutivo del Estado Global, ese difuso y líquido entramado institucional que la aristocracia financiera está construyendo junto con tratados económicos transcontinentales como el TPP-11, el TISA, el TIPP o el TLC del Mercosur con la Unión Europea.

De la poca información que circula, dada la ausencia de documentos públicos y de convocatorias a organizaciones de la sociedad civil, sorprende como se plantea la promoción de políticas de financiamiento internacional al sistema educativo, en sintonía con lo planteado en los mencionados TLC Globales en el área de servicios, donde se incluye, sin excepción, al sector educativo.

En una nota auspiciosa de las reuniones educativas G-20 del diario La Nación se afirma el impulso gubernamental a “políticas de gasto e inversión educativa más eficiente, que podrán ser acompañadas por mecanismos de financiamiento internacional”. Otro tanto se informa en una entrevista a Mercedes Miguel por parte del portal Infobae.

¿Qué parte de la educación necesita financiamiento internacional? ¿Qué se ofrecerá como contraparte? ¿Cuáles políticas se impondrán y cuáles no? ¿Cuál es el modelo de educación, ciencia y tecnología que se busca implementar? ¿Se convocará a los actores del sistema educativo y universitario a su implementación? ¿El G-20 sostendrá a la educación y al conocimiento humano como derechos de los pueblos o cómo servicios transables en un mercado mundial que tiende a concentrarse más y más? Éstos y muchos más interrogantes están abiertos a la espera de respuestas.

La presión por mercantilizar la educación y la creciente apropiación privada del conocimiento estratégico, es parte del torbellino planetario de centralización y concentración del capital, y de extracción de la mayor tajada de plusvalía por parte bancas de inversión, fondos financieros, bolsas, y empresas transnacionales en un súper nodo donde las 28 corporaciones financieras sistémicamente importantes trabajan con un activo consolidado de U$S1,82 millones cada una, es decir, mayor al PBI nominal de Argentina (0,54 millones de dólares), e incluso de Brasil, la novena potencia mundial (1,76 millones).

Estas corporaciones, protagonistas del control en la red financiera global, pueden llegar a tener al menos 7 escalones inferiores de empresas multinacionales subsidiarias controladas a partir de deudas y acciones. Al mismo tiempo, no escapan de su radio de influencia los propios Estados Nación a partir del control extorsivo de sus bonos de deuda (los llamados “fondos buitre”).

Discutir la propiedad, la producción, la circulación y la apropiación del conocimiento estratégico, así como la visión que orienta la educación en tanto proceso social, es discutir la posibilidad de una región y un mundo distinto. Los Pueblos de Latinoamérica debemos impulsar un debate en éstos temas y obligar a nuestros gobiernos a abrir a la sociedad su agenda de debate.

Fuente del Artículo:

G-20 Educativo: Otro impulso a la mercantilización de la educación y el conocimiento.

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¿Qué puede aprender Finlandia de Asia en educación?

 

Encontré este Ted Talk titulado «What the Finnish education system could learn from Asia» (Lo que el sistema educativo finlandés podría aprender de Asia, 2015). Valoro el sistema finlandés y no me atraen demasiado los sistemas educativos asiáticos, pero estuve dispuesta a sorprenderme, así que abrí el video.

La expositora, Hannamiina Tanninen, una muchacha finlandesa, dice que fue educada en dos de los mejores sistemas educativos del mundo: el de Finlandia, donde estudió los primeros doce años de su vida, y el de Hong Kong, donde estudió la universidad.

Hannamiina está preocupada con el descenso de Finlandia en el ranking de las pruebas PISA (el dibujo que acompaña el video, como se ve, muestra la torre Pisa diciendo: «Me estoy cayendo, como los resultados de Finlandia en PISA») y considera que, para que su país vuelva a «ocupar el lugar de mejor sistema educativo del mundo», le vendría bien aprender algunas cosas del modelo de Hong Kong.

Hannamiina recorre algunas de las grandes diferencias entre la educación de ambos países. Explica que:

En Finlandia
a) los estudiantes no la pasan muy mal
b) no tienen presión
c) toman pocas pruebas
d) hay baja jerarquía en las relaciones.

Los profesores son los mejores del mundo. No hay miedo al fracaso. No se agrupa a los alumnos según su desempeño o aptitud. No hay presión para ir a la universidad o para volver a tomar un examen.

En Hong Kong
a) los estudiantes deben esforzarse mucho
b) tienen gran presión
c) toman pruebas todo el tiempo
e) hay alta jerarquía en las relaciones.

Muchos suicidios. Largas jornadas de estudio. Abundantes deberes. Lo que cuenta es el esfuerzo. Los estudiantes empiezan la escolaridad antes que en Finlandia y trabajan duro.

¿Cuáles son las cuestiones que Finlandia debería aprender de Hong Kong, según Hannamiina? Ella las organiza en cuatro temas:

Problemas
– Finlandia clasifica los problemas en más dificiles y menos difíciles; los estudiantes que trabajan menos reciben los menos difíciles.
– En Hong Kong todos los estudiantes deben ser capaces de resolver problemas, los fáciles y los difíciles.


Talento

– Finlandia considera que el talento viene dado.
– Hong Kong ayuda al talento con esfuerzo y trabajo duro.

Competencia

– Finlandia desalienta la competencia y promueve la cooperación. No se propone ser el primero.
– Hong Kong promueve la competencia y dice abiertamente que quiere ser el primero.

Diversión y creatividad

– Finlandia considera que el aprendizaje debe ser entretenido, una experiencia agradable.
– Hong Kong entiende que no todo aprendizaje tiene que ser entretenido, que para obtener satisfacción en el largo plazo hay que sacrificar en el corto plazo.
Hannamiina concluye que: «Para que Finlandia vuelva a donde pertenece, deberíamos valorar el trabajo duro, dejar de dividir los problemas en menos difíciles y más dificiles, cambiar la manera en que vemos el talento (el talento es 99% trabajo duro), reconocer que estamos en una competencia y no tener miedo de que el aprendizaje no sea siempre divertido».

En otras palabras: Hannamiina quiere que Finlandia deje de ser Finlandia. Quiere eliminar del modelo educativo finlandés aquello que lo hace especial, admirable, único. Y todo, ¿para qué?. Para que vuelva a ubicarse en la cúspide de PISA.

El público le aplaude, algunos con gran aprobación. Y, como ellos, seguramente muchos en el mundo, aquellos que consideran que estar en el primer o en los primeros lugares de PISA es cuestión de vida o muerte, que la calidad de un sistema educativo se juega en el ranking de PISA, que no basta con estar entre los primeros.

Yo, por mi lado, sigo celebrando la poca importancia que le da Finlandia a las pruebas estandarizadas, a los rankings y a estar en el top, y la mucha importancia que le da al aprendizaje, a la motivación de los alumnos, y al bienestar de las familias. Sin duda hay cuestiones que Finlandia podría aprender de Hong Kong, pero no son éstas. Más bien, para alegría de sus niños y jóvenes, Hong Kong necesitaría relajarse un poquito y contagiarse del ethos finlandés.

Fuente del Artículo:

http://otra-educacion.blogspot.mx/2018/04/que-puede-aprender-finlandia-de-asia-en.html

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