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Una nueva experiencia educativa.

Por: Opinion.com

Como verán a continuación, el contenido del artículo consiste en profundizar diversos aspectos de la concreción curricular en aula. Involucrarme en esta práctica me dio pautas para apropiarme de la concreción del modelo educativo. Esta responsabilidad es fundamental y determinante de la Dirección Distrital. Este trabajo dio buenos resultados en el distrito de Punata (Valle Alto). Los y las maestros(as) no podían hablar del modelo sin llevar a la práctica lo pregonado. Lo que ocurre es que los maestros están comprendiendo lo teórico, pero en lo práctico aún faltan algunos ajustes. Destacando que en manos de un buen y comprometido maestro no hay un mal modelo educativo, esta frase se comprobó mediante el acompañamiento permanente que se realizó, apuntando a la producción de la lectura y escritura.

Se concluye que el maestro cuenta con una metodología de enseñanza y lo que hace es adecuar y adaptar al modelo vigente, porque en el fondo no cambiará su estrategia metodológica. A los maestros les costó bastante tiempo consolidar esa metodología, a lo largo de su vida profesional. Y, si ha tenido buenos resultados, hay que aceptarla como práctica diaria en aula. Es cierto que el modelo educativo nos lleva a desechar lo repetitivo y memorístico, pero en algún momento de la práctica diaria en aula se requiere de estos aspectos, como ser en los exámenes memorísticos que lanzan las universidades públicas.

Algunos (as) maestros(as) jóvenes no aceptan el acompañamiento permanente de las autoridades como apoyo a su trabajo. El gran esfuerzo en el nivel primario, en los primeros cursos, es seguir cargando cuadernos de los estudiantes. Si no es para darles muestras, es para revisar en detalle los conocimientos que producen los estudiantes. Es así como el maestro y el director aportan a la implementación del modelo educativo sociocomunitario productivo, con voluntad, esfuerzo, compromiso y detalles sencillos, pero significativos. El maestro boliviano tiene que habituarse a la observación, al acompañamiento permanente a su evaluación y autoevaluación, según los resultados obtenidos con los estudiantes. El maestro debe seguir buscando alternativas de solución para un mañana mejor para el Vivir Bien.

Fuente: http://www.opinion.com.bo/opinion/articulos/2017/1028/noticias.php?id=234576

Imagen: http://www.computing.es/siteresources/files/686/36.jpg

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Desmunicipalización: ¿y ahora qué?

Por: Gonzalo Muñoz

Hace algunas semanas se aprobó, luego de prácticamente dos años de tramitación legislativa, la ley que crea un Nuevo Sistema de Educación Pública. Se trata de un paso histórico para la educación escolar. Es también la concreción de un anhelo del mundo social y educacional, que había demandado, con razones fundadas, que el Estado volviera a hacerse responsable por la educación pública (en el cual hoy estudian más de 1,3 millones de niños, niñas y jóvenes). Desde el mismo momento en que se ejecutó el traspaso de las escuelas y liceos a los municipios (plena dictadura), comenzó el debilitamiento progresivo de la educación estatal y se hizo evidente la inconveniencia de alojar en este nivel institucional la provisión educacional. Era el momento para corregir el rumbo y la legislación aprobada es un primer paso fundamental.

Si bien la ley aborda distintos problemas y tiene muchísimos detalles, en lo sustantivo hace tres cosas. Primero, crea una nueva figura institucional perteneciente al Estado, de giro único y descentralizada, responsable de administrar las escuelas públicas, con capacidades y recursos antes inexistentes, y dentro de un sistema nacional coordinado. En segundo término, la normativa aprobada establece un modelo de transición que – aunque más lento que lo que se necesita – fija un proceso de traspaso responsable y con posibilidades de ser perfeccionado en el tiempo. En tercer término, la ley de educación pública dota a las escuelas y sus equipos de mejores condiciones para conducir el cambio educativo, entregando atribuciones fundamentales a las escuelas y estableciendo una lógica de trabajo en red y colaboración inédita para nuestro sistema escolar.

Aun cuando lo lógico sería que el juicio a esta nueva ley se realice en función de su capacidad para hacer lo que se propuso hacer (“desmunicipalizar”, para crear un nuevo y mejor sistema), una vez aprobada esta transformación, las reacciones públicas han sido más bien pobres y parciales. Algunos sectores y actores han preferido concentrarse en lo que este proyecto simplemente no hace, ratificando una cierta incapacidad de reconocer el avance fundamental que éste y otros cambios significan; mientras que otros han hecho un esfuerzo decidido por debilitar este proceso antes de su puesta en marcha, instalando ideas falsas sobre la ley (como por ejemplo que el nuevo sistema sería centralizado) y utilizando como herramienta la supuesta bondad de mantener algunas excepciones (municipios de “buen desempeño”) fuera del nuevo sistema por un lapso mayor de tiempo que el resto de las escuelas y comunas.

Pero lo cierto es que, aprobado este cambio, hoy más bien debiéramos poner la atención en los dos desafíos principales que enfrentará la nueva educación pública de aquí en adelante: lograr una implementación verdaderamente transformadora y complementar este cambio institucional con otras políticas urgentes para su recuperación.

¿Qué significa una implementación transformadora de la desmunicipalización? En primer lugar, que este proceso de implementación debe tener como foco central el cambio pedagógico y el desarrollo de capacidades para el mejoramiento de la calidad. Como todo cambio institucional, la presión de esta primera fase estará puesta en las tareas administrativas y de gestión, lo que deberá ser contrarrestado por los Servicios Locales con una selección exigente y rápida de los equipos de apoyo técnico, la activación de las redes de trabajo colaborativo entre docentes y directivos y la liberación de carga burocrática a las escuelas para que éstas puedan centrarse en innovar y mejorar la calidad de la enseñanza. En segundo término, los primeros pasos de este proceso deben darse con una amplia participación de los actores en función de la mejora educativa. La creación de esta institucionalidad local abre la oportunidad de recomponer la confianza en el sistema público a través de un rol mucho más protagónico de los docentes, asistentes, estudiantes y familias en las decisiones educacionales críticas – como la definición de una estrategia de mediano plazo para la mejora de la educación en el territorio – que los Servicios Locales deberán tomar en su primera fase de instalación. Estos actores y la ciudadanía local en general tendrán además el deber de demandar a las autoridades locales, entrantes y salientes, que el proceso de transición se haga con calidad (también exigiendo que los supuestos “buenos municipios” sigan haciendo un buen trabajo) y cautelando siempre el bien mayor: los estudiantes y su proceso de aprendizaje.

Pero una buena implementación no será suficiente. La desmunicipalización requerirá – además de la compleja ejecución y mejora de las Leyes de Inclusión y Carrera Docente – otras reformas complementarias para que el cambio institucional se traduzca efectivamente en una nueva educación pública. La primera de estas reformas es la urgente modificación a la normativa curricular y de evaluación de la calidad (lo que implica iniciar un proceso gradual de ajuste a la actual racionalidad curricular, así como también reformar estructuralmente el hoy denominado Sistema de Aseguramiento de la Calidad), pues ambos estrechan el proceso educativo e inhiben la innovación pedagógica, de la cual la educación pública debe ser líder. La segunda reforma complementaria indispensable es la creación de un nuevo sistema de financiamiento de las escuelas públicas, hoy asfixiadas por una lógica de competencia que nada ha aportado a mejorar la educación escolar. La tercera y última es un plan de expansión y crecimiento de la educación pública, indispensable para comprometer a todos los actores en su recuperación, y para lo cual el instrumento de la Estrategia Nacional de Educación Pública – establecido en la nueva legislación – es una oportunidad única.

La buena implementación de esta reforma a la educación escolar pública, junto con los cambios complementarios indispensables, se transformarán en una prioridad ineludible del próximo gobierno. En este marco, será tarea de todos monitorear rigurosamente este proceso de cambio y hacer de la educación pública el foco central de la agenda educacional.

Fuente: http://www.latercera.com/voces/desmunicipalizacion-y-ahora-que/

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Apartheid en Sudáfrica: La institucionalización del racismo

Por: Tele Sur

Sudáfrica fue convertido en un espeluznante laboratorio racial, con dimensiones políticas, jurídicas, económicas, sociales y culturales.

 El 9 de noviembre de 1976 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 11 de octubre como el Día de la Solidaridad con los Presos Políticos de Sudáfrica, con el objetivo de reiterar la solidaridad con todos los hombres y mujeres que fueron víctimas de las políticas de segregación racial que estuvieron vigentes hasta 1990 en Sudáfrica.

El apartheid, sistema impulsado e institucionalizado por descendientes de los antiguos colonos holandeses, consistió en la creación de lugares separados, tanto habitacionales como de estudio o de recreo, para los diferentes grupos raciales, en el poder exclusivo de la raza blanca para ejercer el voto y en la prohibición de matrimonios o incluso relaciones sexuales entre blancos y negros.

El apartheid fue legal desde 1948, año en que el Partido Nacional ganó las elecciones, y estuvo en vigencia hasta 1990. Este sistema puso en marcha un sofisticado sistema jurídico por el que una minoría blanca (los afrikáneres) impuso una política de odio y de racismo hacia la población negra hasta en las costumbres más cotidianas.

La mayoría negra solo podía vivir en los territorios «bantustantes», que equivalían a algo más del 13 por ciento de la superficie sudafricana.

Igualmente, este grupo no tenían derecho a acciones judiciales si eran expulsados o desplazados forzosamente. También se prohibía el matrimonio mixto y las familias negras no podían trasladarse libremente por el país, solo tenían derecho a recibir una educación subordinada a los intereses de los blancos.

En la imagen se observa un dispensador de agua para las personas blancas y otro dispensador destinado al uso de las personas de color. Foto: pbs.org

Desde 1952, la Asamblea General de las Naciones Unidas condenó anualmente el apartheid por contravenir los artículos 55 y 56 de la Carta de las Naciones Unidas.

La Convención sobre el Apartheid fue aprobada por Asamblea General el 30 de noviembre de 1973 por 91 votos a favor y los votos en contra de los gobiernos de Estados Unidos de América, Portugal, el Reino Unido y Sudáfrica.

Este organismo condenaba los «actos inhumanos cometidos con el fin de instituir y mantener la dominación de un grupo racial de personas sobre cualquier otro grupo racial y de oprimirlo sistemáticamente». 

De esta manera, se acordó la deposición de las políticas represoras con el presidente de Sudafrica, Frederik de Klerk, quien tomó medidas producto de presiones políticas locales e internacionales. Entre las medidas, se accedió a la liberación del líder social Nelson Mandela, que estuvo preso desde el año 1964 por luchar contra las políticas segregacionistas.

Libro de tránsito que los negros debían portar en el país.1985. Foto: ONU

En el año 1994, Mandela asumió la presidencia de Sudáfrica, convirtiéndose en el primer presidente de color en un país en que los negros jamás dejaron de luchar contra la opresión, y en el que fueron atacados con látigos, cárceles y fusiles.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/Apartheid-en-Sudafrica-La-institucionalizacion-del-racismo-20171011-0028.html

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Desde la crítica al «Apagón Pedagógico Global»: La salida de EEUU de la UNESCO

Por: Luis Bonilla-Molina

La educación es un derecho, no un privilegio

 La UNESCO (1945) es un órgano del sistema de Naciones Unidas, que surge en el marco del Tratado de Bretton Woods (1944/1945). En consecuencia, es una instancia del sistema de gobernanza global, que emana de la culminación de la segunda guerra mundial. La UNESCO tiene unas características singulares, pues en buena medida es el resultado indirecto del triunfo de la ampliación de la cobertura educativa en la URSS, entre 1917-1945, que demostró al mundo cómo un Estado comprometido con la agenda social podría alcanzar logros extraordinarios en la ruta de la universalización educativa, que le permitiera mejorar el desarrollo nacional. En este sentido, la UNESCO representó la esperanza de los pueblos del mundo de alcanzar una paz duradera mediante la justicia social y la democratización del conocimiento.

La universalización educativa mundial, mediante el fortalecimiento y expansión de los sistemas escolares nacionales, bajo la orientación estratégica de la UNESCO, es dialécticamente hablando, una conquista de los sectores humildes y progresistas del mundo, por lo tanto su creación y funcionamiento se convierte en un hecho progresivo. Esta conquista empalmó con los nuevos requerimientos del capital trasnacional, que necesitaba reactivar el aparato productivo mundial en el periodo de postguerra, en cuya perspectiva los sistemas escolares, las escuelas, los liceos, las universidades, fueron vistos como espacios formadores de ciudadanía para el consumo. La creación de una masa de consumidores a escala mundial, formados a través de los sistemas escolares de todo el orbe, hizo que el capitalismo mundial viera con buenos ojos el surgimiento de la UNESCO y sus políticas fundacionales de universalización educativa.

Como he insistido en reiterados artículos, publicaciones, videos y conferencias, dos aspectos de la propuesta inherente a la UNESCO molestan a los intereses del capital. La primera, las pedagogías que constituyen un intento desde el campo científico, por comprender el hecho y las dinámicas formativas, mucho más allá de las aulas, lo cual constituía de por sí un riesgo para el capital, ya que promueven un pensamiento relacional que vincula temas y agendas aparentemente inconexas, como presupuesto público-PIB y educación, escuela y relación capital-trabajo, ciencia y soberanía nacional, entre otros. Por ello, desde los cincuenta del siglo XX, el complejo industrial cultural inicia una operación de propaganda que impulsa modas que fragmentan las pedagogías. Las políticas educativas dejan de ser pedagógicas para presentarse con énfasis en algunos de sus componentes (didácticas, planeación, gestión escolar, evaluación, currículo, calidad educativa), en distintos momentos históricos, que van desde ese momento hasta el presente. El objetivo de esta iniciativa del capital es despedagogizar e instrumentalizar la enseñanza como simple tecnología de aprendizaje.

La segunda, el magisterio que enseña a aprender de manera crítica molesta a los señores del dinero mundial, pues este enfoque educativo convierte la construcción de ciudadanía en un acto de generación de conciencia política y no en un simple acto de formación para el consumo (mercancías, democracia, obediencia). Se inician operaciones propagandísticas a escala planetaria para señalar que no se necesita estudiar y formarse profesionalmente para enseñar, que cualquiera puede enseñar, como un acto político orientado a la progresiva destrucción de la carrera y la profesión docente. Este proceso, desigual y combinado de despedagogización y quiebre de la profesión docente, tiene un capítulo estelar en las narrativas que promueven la disolución de la escuela que conocimos. Sin ese contexto, es imposible comprender en profundidad las implicaciones del anuncio de EEUU de retirarse de la UNESCO, seguido por una decisión similar del gobierno Israelí.

Eso si, esta no es la primera tensión, con amenazas de ruptura, entre EEUU y la UNESCO. En realidad es un nuevo capítulo en la disputa histórica entre las propuestas de educación para todos y todas y, la visión mercantilista respecto al propósito de los sistemas escolares nacionales. Pero esta puede ser la crisis que marque el punto de partida para arrebatarle institucionalmente a la UNESCO la agenda educativa. Por ello debemos estudiar, discutir y analizar tanto los orígenes de las crisis de EEUU con la UNESCO, como expresiones de este proceso y su eventual impacto en el devenir del organismo mundial. Veamos algunas pinceladas al respecto.

Primera crisis EEUU – UNESCO

Desde la década de los ´50, el gobierno de los EEUU ha polemizado con decisiones y resoluciones de la Conferencia General, el Comité Ejecutivo y las Conferencias Sectoriales, alegando que el interés nacional de ese país, es superior a decisiones de las mayorías de los países miembros del órgano de cooperación multilateral. Esto se debe en buena medida, en lo interno, a que la nación más poderosa del mundo, define prioridades para la orientación de su sistema educativo que no son necesariamente complementarias con la visión de la mayoría de países miembros; en lo externo, a la valoración económico-productiva-industrial-militar y geopolítica que hacen en cada momento, sobre el impacto de una política educativa sobre la lógica de dependencia neocolonial o el peligro de una eventual ruptura de la misma.

A pesar de estas diferencias, EEUU se mantuvo por décadas en la UNESCO, votando en contra o vetando algunas de sus decisiones. La política de preeminencia de la perspectiva del mercado sobre el de la educación como derecho humano, de los sistemas escolares como un servicio versus la mirada de la misma como bien público, marcó buena parte de los debates en ese periodo. Esto se rompe con la llegada de la perspectiva neoliberal a la economía mundial.

Segunda Crisis EEUU – La UNESCO

Precisamente en 1985, en medio del impulso de la primera generación de políticas públicas asociadas a la globalización económica y la mundialización cultural, tanto EEUU como el Reino Unido (en 1986) deciden abandonar la UNESCO, alegando serias diferencias con el órgano de Naciones Unidas, por –señalan ellos- la politización del organismo educativo internacional y su supuesta hostilidad contra “las instituciones básicas de una sociedad libre, especialmente contra el libre mercado y la libertad de prensa”. De lo que se trataba en realidad era de atacar el consenso alcanzado por los países miembros, respecto a la educación como derecho ciudadano, presionando para convertir la agenda educativa en un servicio transable en el mercado. El capital comienza a intentar construir una nueva correlación de fuerzas al interior de la UNESCO, que se corresponda a las exigencias del modo de producción de ese momento.

De hecho, en los ochenta del siglo XX, el neoliberalismo impulsa el discurso de la crisis de eficacia y legitimidad de los Estados nacionales, que -según esa perspectiva- se expresaban en lo educativo en déficit de calidad y pertinencia. En consecuencia, promueven distintas modalidades de privatización de la escuela pública, que pasan por la desinversión en lo sustantivo de los sistemas escolares: docentes, planta física, programas alimentarios y bibliotecas, argumentando una supuesta búsqueda de calidad educativa y pertinencia de la acción escolar mediante el traspaso de los sistemas escolares a la gestión privada . Esta dinámica se encuentra y complementa con el desembarco de la primera ola de la revolución científico–tecnológica. El negocio de la industria informática y la comunicación analógica se constituye en un componente fundamental en la dinamización de la economía global. Las economías latinoamericanas que venían saliendo de las crisis de las deudas externas de los ochenta, reciben una renovada presión, no sólo para disminuir el gasto público educativo, sino que comienzan a verse asediados por las narrativas que proponen que lo sustantivo del presupuesto en educación vaya migrando a la adquisición de chatarra tecnológica de rápida obsolescencia. Así, desde lo educativo, se contribuye a dinamizar la economía mundial en detrimento de la estabilidad y sostenibilidad de los propios sistemas escolares.

La UNESCO seguía siendo una referencia importante en la defensa de la educación pública. La UNESCO sin EEUU logra impulsar la declaración de Jomtien (1990) de educación para todos, la Conferencia Mundial de Educación Superior (CMES, 1998) y el Foro de Dakar (2000). Paradójicamente, solo meses después de realizada la Conferencia Mundial de Educación Superior, la UNESCO elimina su dirección de educación superior y la convierte en una pequeña división, en lo que sería la primera gran capitulación institucional del organismo en la conducción protagónica de un sector de la educación, ante el emerger de renovadas presiones de los organismos económicos globales.

La tercera revolución industrial (1985/1995) genera nuevas tensiones en el campo educativo. No se trata solo de una transición de la Enseñanza Asistida por Radio (EAR), a la Enseñanza Asistida por la Televisión (EAT) hasta llegar a la Enseñanza Asistida por Computadora (EAC), sino que la virtualidad, la conexión bidireccional en tiempo real, así como las nuevas formas de comunicación relacionadas a la sociabilidad de los “nativos digitales”, comienzan a colocar en debate la propia existencia de la escuela, el liceo y la universidad como les conocimos. El neoliberalismo educativo ve en la tercera revolución industrial una posibilidad de disminuir los costos educativos y optimizar la construcción de ciudadanía para el consumo, mediante las innovaciones que acompañan al desembarco del Internet.

En un primer momento, los organismos económicos globales impulsan y presionan -desde lo externo e interno- para que se produzca un giro en el discurso y las actividades de la UNESCO. Ello hace que el organismo internacional pase de la generación de contenidos que modelen y orienten el debate mundial en educación –como lo venía haciendo- a una especie de institución centrada en “verse el ombligo” mediante el énfasis en la administración de su propia burocracia y la interpretación de los designios educativos del G8, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional (FMI) y OCDE.

El propósito no era otro que sacar a la UNESCO de la articulación del debate educativo mundial, subalternizar su trabajo a los organismos económicos globales y, avanzar del modelo de privatización educativa de finales del siglo XX, a la neo privatización del siglo XXI. Esta operación se percibe con especial nitidez al revisar el perfil de los últimos directores generales del organismo, quienes ya no expresan un pensamiento educativo propio o de un sector de la sociedad mundial, sino que son la más clara expresión de equipos burocráticos, quienes firman documentos hechos por terceros, por encargo.

A pesar de ello, la UNESCO seguía viviendo de su “prestigio” fundacional y del trabajo realizado en el siglo XX. Muchos educadores, público en general e incluso “decisores” tenían y tienen una percepción ingenua del organismo mundial, que lo coloca como una instancia neutral. En ese sentido, EEUU revisa su decisión de retirase de la misma, pues su opinión resulta importante, en la configuración de los nuevos imaginarios de sociedad y gobernabilidad, así como un lugar de enunciación privilegiado para construir narrativas que hagan “culturalmente digeribles” las soluciones que se plantea la gobernanza mundial, ante los conflictos culturales y de cambio político, que a escala planetaria genera el neoliberalismo.

La salida de EEUU, Reino Unido y Singapur había creado una crisis presupuestaria de la organización, sin precedentes en su historia. Ello contribuyó a que la UNESCO, en muchos casos, “mirara para otro lado” y obviara el abordaje tanto de los problemas civilizatorios del milenio como el estudio en profundidad del impacto de la tercera revolución industrial en los sistemas educativos y el futuro de la escuela.

Tercera crisis EEUU – La UNESCO

En el año 2003 EEUU vuelve a la UNESCO, en lo que algunos catalogan como una operación tipo Caballo de Troya, orientada a producir el quiebre de la agenda educativa del organismo. Ya el Reino Unido lo había hecho en 1997 y Singapur volvería cuatro años después de los norteamericanos, en el 2007. La justificación del reingreso de EEUU se hizo bajo el manto del apoyo a la multiculturalidad, la ciudadanía planetaria y la paz, fundamentalmente después de los acontecimientos del 11-S.

En esta nueva etapa (2004/2005) EEUU coincide con las críticas que formulan algunos países del Grupo Latinoamericano respecto al ostentoso uso que hacen directivos del organismo de los fondos aportados por los países miembros. Se cuestiona por ejemplo, que quienes viajan en primera clase aérea y pernotan en hoteles de lujo, es la alta burocracia uneskiana, mientras se disminuyen sensiblemente los fondos para investigación educativa e intervención sobre el terreno por parte de la UNESCO.

Una vez que el neoliberalismo ha roto mucho de los tejidos sociales que caracterizaban a las sociedades capitalistas del siglo XX, requiere la construcción de una nueva hegemonía cultural para el modelo de producción en construcción y puesto en marcha. EEUU entiende el papel que la UNESCO puede jugar en la coyuntura, básicamente en la recolección de los “vidrios rotos” por sus acciones económicas, políticas, militares y culturales en todo el mundo. EEUU pasa a tener un peso del 22% del financiamiento del organismo; es decir casi una cuarta parte del presupuesto operativo de la UNESCO es aportado por la administración norteamericana. Esta operación cierra el anillo financiero sobre el organismo de Naciones Unidas, haciendo que casi el 50% de su presupuesto dependa de los grandes países capitalistas, incluidos Japón y China. Con el reingreso de EEUU, Reino Unido y los aportes de las potencias capitalistas, el neoliberalismo logra construir la dependencia financiera de la institución con estos socios, aunque sus órganos de decisión muestren aún algunos “grados de libertad”.

A partir de 2008 comienzan a evidenciarse presiones crecientes desde el Banco Mundial (BM) y la Organización para la Cooperación al Desarrollo Económico (OCDE), por asumir para sí, la agenda educativa global. Incluso, los impulsores de esta perspectiva comienzan a señalar abiertamente que la UNESCO debe abandonar su papel de articulador educativo, y que –según dicen- debería concentrarse en los temas de Cultura y Comunicación. Desde esa mirada le correspondería a los organismos económicos globales (BM/OCDE), tomar la direccionalidad estratégica de la educación. Pero esto no se queda en un deseo, progresivamente la OCDE –especialmente desde 2008- a través de las pruebas PISA comienza a marcar el territorio de la educación primaria y secundaria con sus paradigmas de estandarización , mientras que el Banco Mundial hace lo propio con la educación superior. El BM acaba de publicar su informe mundial de la educación superior (2016/2017), en el que ya se asume como interprete y orientador del sector. Instancias como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y más recientemente la Corporación Andina de Fomento (CAF) pugnan por disputar alguna influencia regional y/o subregional en la agenda educativa de los primeros niveles del sistema educativo regional, montando “tienda aparte“ de la UNESCO.

En ese marco, en el año 2009, es electa Irina Bokova como Directora General de la UNESCO. Bokova, de origen búlgaro, altamente relacionada con la diplomacia de la nueva Rusia capitalista, es acompañada en la Dirección Adjunta de Educación por el señor Qian Tang, de origen chino. Así, los países que coordinan la agenda neoliberal logran asegurar la influencia del G8+China en las decisiones del organismo educativo mundial. Tres temas coloca en agenda la nueva dirección de la UNESCO: el ingreso de Palestina como Estado miembro pleno del organismo, alcanzar un acuerdo mundial sobre Educación Para Todos (EPT) que contenga acuerdos mínimos en materia presupuestaria y, la inclusión de la agenda educativa en los nuevos objetivos del milenio u ODS, como terminaron denominándose.

En la trigésima sexta Conferencia General realizada en 2011 se abre el debate sobre el ingreso de Palestina como Estado miembro pleno de la UNESCO. Me correspondió estar y votar a favor de tal decisión. La respuesta inmediata de EEUU e Israel fue la de “congelar” sus aportes a la UNESCO por tal decisión. Extrañamente la Dirección General de la UNESCO, la señora Bokova, no desarrolló un plan “B”, para ubicar en otros Estados miembros –por ejemplo el mundo árabe- los recursos faltantes por la decisión de EEUU e Israel. Esta incomprensible indecisión de la dirección de la UNESCO generó una nueva crisis financiera del organismo, que llevó a la institución a colocarse de hecho, a la cola de la agenda del Banco Mundial y la OCDE, por su limitada capacidad de iniciativa e incidencia en los debates y acciones de esta etapa. En la práctica, la falta de iniciativa de la dirección general de la UNESCO llevaron a que el eje de los debates educativos sustantivos lo asumieran los organismos económicos globales.

Esta errática actuación continuó con el Foro Mundial de Educación (Incheón, 2015) en el cual se debatía el futuro de la educación para todos y todas y, donde los docentes, las maestras y los profesores de aula, fueron los grandes ausentes en la construcción del debate y la toma de decisiones. La limitada presencia docente se expresó a través de la Internacional de la Educación (IE) y la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la educación (CLADE), contrastando con el protagonismo del Banco Mundial, la OCDE y la perspectiva empresarial en la cita de Corea del Sur. La buena nueva que significaba el alcanzar un consenso mundial respecto a la base mínima de un 6% del PIB y un 20% del presupuesto público destinado a la educación, se vio empañada por el temor que estos recursos no fueran a mejorar las condiciones de trabajo y salario de los docentes ni las condiciones de aprendizaje de los estudiantes, sino terminaran en las manos de las grandes trasnacionales de la informática, como sector dinámico de la economía global y como requerimiento para transformar drásticamente la educación conforme a las exigencias de la cuarta revolución industrial (2014/2020). Al concluir esa cita 236 educadores, pedagogos y autores educativos de los cinco continentes lanzamos una carta que cuestionaba lo ocurrido en Incheón y alertaba sobre el riesgo de un Apagón Pedagógico Global; carta en tres idiomas que ya lleva más de treinta mil firmas de respaldo.

La orientación del objetivo educativo de los ODS (2015-2030), el objetivo cuatro, hacia la calidad educativa con pertinencia, nos hizo recordar el eje de las políticas neoliberales que fueron dadas a conocer desde la década de los ochenta del siglo XX. La estandarización educativa, la evaluación a estudiantes y docentes con patrones homologados dan cuenta del lugar de aprobación de este objetivo: la OCDE y el BM.

Cuarta crisis EEUU – UNESCO

En esa nueva realidad, la UNESCO convoca a su Conferencia General, a la cual le corresponderá elegir a las autoridades que le conducirán durante los próximos ocho años. Es sintomática del tiempo actual de la UNESCO la candidatura del DGA actual Qian Tang, de origen chino y quien ha ido ascendiendo en la escala burocrática de la UNESCO desde la propia dirección de recursos humanos, instancia que le correspondió dirigir. Los otros candidatos son el Sr. Polad Bülbüloglu de Azerbaiyán, el Sr. Pham Sanh Chau de Viet Nam, la Sra. Moushira Khattab de Egipto, el Sr. Hamad bin Abdulaziz Al-Kawari de Qatar, el Sr. Juan Alfonso Fuentes Soria de Guatemala, el Sr. Saleh Al-Hasnawi de Iraq, el Sr. El-Khoury Lacoeuilhe del Líbano y la Sra. Audrey Azoulay Francesa. Los candidatos con más opción pertenecen al mundo árabe y quien les disputa el espacio es la candidata francesa Audrey Azoulay, de origen judío, quien fuera asesora cultural del Presidente francés François Hollande en los años 2014-2016 y Ministra de Cultura y Comunicación de Francia 2016-2017.

La crisis de orientación estratégica del organismo se presenta ahora con claras incidencias en su vida interna. En materia de gestión, los empleados de la UNESCO presentaron de manera pública para la valoración en la próxima Conferencia General que inicia en Noviembre de 2017, sus cuestionamientos respecto al manejo del organismo. En el documento titulado “DOCUMENT 202 EX/5. FOLLOW-UP TO DECISIONS AND RESOLUTIONS ADOPTED BY THE EXECUTIVE BOARD AND THE GENERAL CONFERENCE AT THEIR PREVIOUS SESSIONS. Part IV. HUMAN RESOURCES ISSUES” los trabajadores de la UNESCO exponen serias observaciones sobre la evolución de la UNESCO hacia un organismo que ha normalizado los contratos temporales de muchos de los directivos y personal clave de los institutos miembros, así como respecto a una desmejora sensible de las condiciones laborales del personal que contrasta con lo que ocurre con la burocracia. Esta pareciera ser la “punta del iceberg” de una dinámica de flexibilización institucional que amenaza a la existencia del propio organismo. El documento en cuestión expone la necesidad de iniciar un serio proceso de transformación institucional para evitar su decadencia y pérdida de influencia mundial.

La decisión respecto a Hebrón (2017) que se convierte en el detonante público de la nueva decisión de EEUU e Israel, de abandonar la UNESCO y sus aportes financieros al organismo, pareciera en realidad ser solo un pretexto que -a mi juicio- cuenta con dos claras intenciones. La primera de carácter “electoral” respecto al proceso que se dará en la Conferencia General de 2017 de sustitución, por parte de los países miembros, del rostro que ocupa el cargo de Director General de la UNESCO. En este sentido, ante la posibilidad que el cargo sea ocupado por un árabe, la salida de estos dos países, sirve de excusa para lanzar un mensaje a los países miembros, aún indecisos, respecto a que lo “políticamente correcto” para los intereses norteamericanos es el apoyo a la candidatura de la Sra. Azoulay. El triunfo de un candidato árabe sería intolerable para Tel Aviv, socio ideológico de la administración norteamericana. Al final, hoy 14 de Octubre de 2017, el primer resultado señala que el Comité Ejecutivo en pleno respaldó la candidatura francesa y la presentará ante la Conferencia General el 10 de Noviembre de 2017. Pareciera allanarse el camino para una solución negociada que permita el retorno de EEUU e Israel a la UNESCO.

Llama la atención que sea una Ex Ministra de Cultura quien dirigirá los destinos de la UNESCO, quien tendrá de partida el desafío de enfrentar las voces que plantean que la UNESCO debe dejar la agenda educativa y concentrarse en la cultura y la comunicación. Apuesto a que el voto mayoritario del Comité Ejecutivo a su favor, apunte a fortalecer la agenda educativa de la UNESCO, pero la última palabra al respecto la tendrá la nueva DG UNESCO.

Segundo, en cualquier caso, gane quien gane la elección para la Dirección General de la UNESCO -en una victoria cantada ante la Conferencia General de Noviembre de 2017- la real agenda del capitalismo mundial en materia educativa la expresa la actual Secretaria de Educación de la Administración de Trump, la Sra. Betsy DeVos, quien impulsa el modelo de educación en casa, de virtualización de los procesos educativos, de mercantilización de la actividad escolar, de la educación como un servicio, elementos asociados a un desarrollo de lo educativo en la vorágine que anuncia la cuarta revolución industrial. La nueva Directora General de la UNESCO, estará altamente tensionada por las mutaciones neoliberales del siglo XXI, el impacto de la cuarta revolución industrial y su incidencia en los sistemas escolares; esperemos que le permitan navegar de manera autónoma en este mar sacudido por la tormenta de las incertidumbres civilizatorias y la transformación del modo de producción capitalista.

El escenario ideal para los EEUU es que la agenda educativa la determinen los órganos económicos globales a partir de las orientaciones del G8; es decir, la disolución de las responsabilidades educativas de la UNESCO; veremos hacia donde apuntará la gestión de la inminente nueva figura central del organismo multilateral educativo. Para los pueblos del mundo, para las maestras y los profesores, para la juventud, los niños y niñas que sueñan con un mañana más justo, libre y solidario, la UNESCO representa la organización con mayor capacidad para garantizar educación para la inclusión y la democratización del conocimiento, indispensables para un mejor futuro, por ello no dudamos en defender las enormes potencialidades de un espacio como ese para un mañana de paz e igualdad en el mundo. Por los momentos, le deseamos éxito a la Sra. Azoulay, esperando que su gestión se oriente a la satisfacción de las aspiraciones y necesidades educativas de los mas humildes de la tierra. Si esa es su orientación, seguro estoy que coincidiremos en el trabajo de defensa de la educación pública, gratuita, popular y de calidad.

 Fuente: https://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/desde-la-critica-al-apagon

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Para qué sirve la investigación

Por: Edson Adams

El termino investigación hace referencia al proceso por medio del cual se intenta dar respuesta a problemas científicos mediante procedimientos sistemáticos que incluyen la producción de información valida y confiable. Según Tamayo (1994), afirma que la investigación, es un proceso que mediante la aplicación del método científico, proceso que procura obtener información relevante fidedigna para entender, verificar corregir y aplicar el conocimiento.

Ahora bien, en el campo educativo la investigación se ha constituido en una actividad precisa y elemental y como le expresa Sabinoc en 1992; una investigación puede definirse como un esfuerzo que se emprende para resolver un problema de conocimiento.

Aunado a esto podemos mencionar que Pablo Latapí (1981), se refiere a la Investigación educativa como: El conjunto de acciones sistemáticas y deliberadas que llevan a la formación, diseño y producción de nuevos valores, teorías y sistemas.

Cabe destacar, que este proceso investigativo, tiene diversos fines, objetivos, metodología en el campo de la búsqueda progresiva de conocimiento; en Venezuela la investigación educativa se eleva a cabo en los institutos especializados en docencia, tal es el caso del grupo de investigadores de la UPEL, quienes buscan dar respuesta de los problemas de una realidad compleja y dinámica adoptando una actitud reflexiva y critica con respecto a la realidad educativa y poseen idoneidad técnico profesional para investigar científicamente.

Asimismo, La investigación educativa entendida como disciplina, es un ámbito de conocimiento reciente, que se encuentra en la actualidad en un momento de cambio debido al avance de los nuevos sistemas de accesos e intercambio de información y al impacto que ha tenido la computarización y lo que esta produciendo en el modo de recopilación y tratamiento de la información.

Unos de los aspectos más debatidos en la investigación educativa es el que hace referencia a los críticos de rigor por lo que se regulan las diversas metodología para adquirir el carácter de científica; uno de los elementos constitutivos de este proceso es la voluntad del experto de comunicar los resultados.

Por esto, es urgente que el docente logre estimular en los alumnos la curiosidad de saber, preguntar, explorar, comprobar, experimentar, perfeccionar, aprender por deseo, no por miedo u obligación. Fomentar en ellos el sano hábito de dudar, enseñarlos a construir, formular y expresar con libertad sus preguntas .ayudarles a razonar, comprender, argumentar, defender su punto de vista, aceptar y respetar posturas diferente.

Consecuentemente el profesional de la educación de la educación puede aproximarse a la realidad educativa desde diferentes perspectivas así como utilizar diversos modelos de investigación recogiendo información a través de una gran variedad de técnicas. Esta diversidad obedece a las diferentes concepciones y modos de interpretar la realidad social que se basa en las distintas concepciones y modos de interpretar la realidad social, que se basa en las distintas respuestas que pueden darse en las distintas dimensiones ontológicas y epistemológicas.

En conclusión es necesario que los especialistas de la educación se comprometan como investigadores de su propia practica como investigadores de su propia practica y reflexionar críticamente acerca de la misma para mejorarla a través del contaste el dialogo, el debate, la deliberación y la experiencia compartida sobre prácticas pedagógicas habituales.

Fuente: https://www.aporrea.org/educacion/a254344.html

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País Vasco: ¿Cómo se educa en Araba (Álava) en sexualidad?

Por: Centro Sexológico EMAIZE

Hablamos con el centro sexológico EMAIZE sobre la educación sexual infantil, además Iratxe Gil nos presenta la guía didáctica «Porno Eskola» y en la ikastola de Agurain nos cuentan su experiencia.

El siglo XXI ha traído consigo la libertad sexual: la libertad de hablar de sexualidad, de sexo, sin tapujos; la libertad de practicarlo sin sentir culpas, y la libertad de educar a los más pequeños de cada en una sexualidad libre y plena.

Hasta no muchos años era impensable que los alumnos y alumnas de las Ikastolas o Institutos recibieran junto con las matemáticas o la física y química, formación en educación sexual. Euskadi ha sido pionera y muchos de sus centros escolares se han ido sumando a lo largo de este tiempo, a programas para explicar y educar en la libertad sexual.

El Centro Sexológico EMAIZE lleva ya más de dos décadas promoviendo la disciplina sexológica, el conocimiento y el cultivo de los sexos. Desde sus oficinas de la calle Bueno Monreal trabajan la sexualidad desde la diversidad y las múltiples formas de expresión del sexo en hombres y mujeres.  Todo ello a través de la educación, del asesoramiento, la formación,  la terapia o la investigación.

Ese trabajo les ha llevado a muchos centros escolares en los que imparten educación sexual. Aunque también hay ikastolas e institutos que la han incluido con profesorado propio esa materia. Es el caso de la Ikastola Lope de Larrea de Agurain, que tanto en la etapa infantil como en primaria trabajan con los niños y niñas. Pero como éste hay otros tantos centros en todo Araba.

Con ellos se habla sin tapujos de la sexualidad, pero ¿y de la pornografía? La sexóloga Iratxe Gil es la impulsora de la guía didáctica “Porno Eskola” que podría ser una herramienta más para la educación sexual. Los textos de la guía son sencillos y aborda la pornografía desde el respeto y desde una óptica feminista: el porno actual es machista, violento y tránsfobo y genera expectativas muy difícil de cumplir.

Fuente: http://www.eitb.eus/es/radio/radio-vitoria/programas/radio-vitoria-gaur-magazine/detalle/5168650/como-es-educacion-sexual-infantil-araba/

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África en los márgenes de la pobreza

Por: Rebelión

El arte que emerge del Sur rompe estereotipos, cuestiona prejuicios y enriquece debates en la sociedad global.

– La imagen de África está en manos de los africanos y ya no depende de la mirada occidental para verse representada.

– Estos son solo tres ejemplos de artistas con una máxima en común: más luz a la cultura como herramienta transformadora.

Para muchos analistas internacionales son simplemente observadores silenciosos. Acoplados urbanitas. Sin embargo, ellos y ellas gritan el lenguaje del arte cada día en las esquinas de capitales como Nairobi, Lusaka, Kinshasa, Durban, Lagos, Dakar, Uagadugú, Lomé, Abidyán, en salas de teatros y exposiciones, en medios de comunicación locales, y necesariamente a través de las redes sociales donde se hacen oír. Otras formas de explicar desde abajo.

Recogen las pequeñas piezas de la vida sembradas en las calles para darles forma y estamparlas en las miradas atónitas de algunos consultores que pasan entre 24 y 72 horas en ciudades desconocidas de las que después tendrán que sacar conclusiones.

Los otros. Ellos. Pero no. No hay tiempo de oxigenar la mirada y observar. Demasiado fugaz. O demasiado humillante el poder ver cómo la realidad de muchos artistas que buscan nuevas formas de mostrar África es, simplemente, en alta definición, a todo color y con respuestas a muchas de las preguntas. No por nada, sino porque se trata de vivir.

En verano del año pasado se publicaba el libro Africa’s Media Image in the 21st Century: From the «Heart of Darkness» to «Africa Rising»en el que se revisaba la representación del continente en los medios internacionales a través de 28 ensayos moviendo la discusión académica más allá de las críticas tradicionales del estereotipo periodístico, del afro-pesimismo o de la cobertura de las noticias más oscuras de África. La portada era ya toda una declaración de intenciones: una chica con una cámara fotográfica. Es decir, la imagen de África está en manos de los africanos y ya no depende de la mirada occidental para verse representada.

Boda en el suburbio de Kibera (Nairobi, Kenia), del proyecto ‘Kibera stories’ del fotógrafo Bryan Jaybe. BRIAN JAYBEE

Sin embargo, las luces de neón alumbraron a mitad de septiembre las portadas de medio mundo. Era un revés. El último informe de la FAO El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo se salía por la tangente para ir al grano e insultar las políticas globales. Hay más pobreza. Hay más hambre. Y África, la peor parada.

Pero el análisis debería compensarse porque esta desigualdad es consentida. El reciente estudio del Banco AfrAsia sobre la riqueza del continente africano subraya que en la actualidad hay 145.000 millonarios viviendo en África, con una riqueza combinada de alrededor de 800.000 millones de dólares. Entonces, algo no cuadra ¿no? El número ha crecido un 19% desde 2006 y para dentro de una década se pronostica un incremento de un 36%.

A esto, por aquello del equilibrio, habría que sumar la pérdida anual de unos 60.000 millones de dólares al año debido a la salida ilícita de minerales por grandes multinacionales o a la evasión de capitales –también de empresas extranjeras– que provoca una sangría económica de entre 30.000 y 60.000 millones de dólares anuales según la Comisión Económica para África de Naciones Unidas (UNECA, por sus siglas en inglés). En resumidas cuentas, que África pierde más dinero por los flujos financieros ilícitos de lo que recibe en ayuda extranjera.

Y en este equilibrio circense, y frente a los reportajes melancólicos de vidas destrozadas por las vetas de la mala suerte y las malas rupturas, hay vidas que ebullen y rebosan; cientos de millones de almas que habitan lejos del blanco y negro, del aburrimiento y la sombra del desamparo que, por nuestra ignorancia, son asumidos por la narrativa única del África de la pobreza.

Los tres ejemplos que se presentan a continuación representan solo la punta del iceberg. Tres africanos. Cada uno con una influencia colonial diferente (inglesa, portuguesa y francesa), pero con identidades múltiples que son deconstruidas y repensadas por trabajos que despejan el camino a una experiencia de comunicación sanadora. La máxima: más luz a la cultura como herramienta transformadora.

Bryan Jaybee, el click terapéutico del gueto

Bryan Jaybee Otie es probable que pueda sentir los olores de las calles de los slums (suburbios) de Nairobi bailando en su nariz, en especial de Kibera –considerado uno de los asentamientos chabolistas más grandes de África–. Sentir el aire espeso cargado de fragancias de desagües al aire libre mezclado con humo de patatas fritas, mandazis y chapatis cocinados a pie de carretera.

Pero Otieno, de 24 años, alias Storitellah (cuentacuentos), y conocido en la ciudad por su proyecto Kibera stories, prefiere poner el foco en otro lugar. «La mayoría de los medios occidentales tienen esa mentalidad preconcebida de que nada bueno proviene de África si no es la pobreza, alguien muriendo de hambre en alguna esquina o una guerra civil en curso tratando de desestabilizar un gobierno. Creo que, en el mundo occidental, hay un gran consumo de historias que representan a África como un lugar para la devastación masiva», explica el keniano.

Kibera, a priori, se quedaría en los márgenes de la Nairobi infectada de grúas y anuncios de pisos de nueva construcción, o de la parada obligada de los turistas que se apean en esta frenética capital de África del Este antes de visitar el Masai Mara o el Serengueti. Por eso Bryan explica la importancia de hacer fotos con otra mirada.

Amanecer en Kibera, del proyecto ‘Kibera stories’ del fotógrafo Bryan Jaybe. BRIAN JAYBE

«Comencé este proyecto fotográfico en 2013 utilizando la cámara de mi móvil. La mayoría de las fotos que veía en Internet no me interesaban porque siempre resaltaban las partes más abyectas y terribles de Kibera: niños sin esperanzas en las calles, un hombre borracho durmiendo en una zanja… una pésima luz. Todo esto era verdad, pero no dejaba de ser solo un fragmento de lo que es típico en todos los barrios marginales a nivel mundial. Y, además, si había una buena foto, entonces era de una ONG con un pie de foto pidiendo donaciones».

Bryan, frente a este guion pesimista ¿cuáles son tus comodines? «Dar alternativas a las narrativas ya preconcebidas del continente, y no aferrarse en los aspectos positivos o negativos, sino reflejar la complejidad». Y entonces, ¿cuál sería tu consejo para un corresponsal que visita África por primera vez? «Le recordaría que el continente no es solo esa mujer que parece hambrienta amamantando a un niño en su regazo. El continente es vasto y hay historias más interesantes aún inexploradas».

Nacido en Angola, un país con poco más de cuatro décadas de independencia, Nástio Mosquito es un tipo cool, un animal escénico, políglota y crítico con los estereotipos sobre África arraigados en el imaginario occidental.

The Guardian lo ha llamado «la futura estrella del mundo del arte», y lo cierto es que Nástio está en la vanguardia artística mundial, no solo por su genuina exploración en el multimedia, la música y la poesía o por salir de los marcos narrativos habituales, sino sobre todo por ser una voz crítica, sincera, desafiante, ausente de victimismos y capaz de estimular la emancipación espiritual del espectador.

¿Por qué es tan difícil aceptar un África diferente a la que entra por nuestras pantallas a través del cine, los anuncios de fundaciones benéficas o las revistas de viajes? ¿Por qué no podemos concebir a los africanos como sujetos políticos, artísticos o económicos?

La imagen de África ha sido gravada, a menudo de forma excesivamente adherente, a través de clichés racistas, naturalistas y eurocéntricos que fomentan una percepción mayoritariamente equívoca de un continente empobrecido, hambriento, salvaje y con poco desarrollo democrático. Y ahí, parece que nos sentimos cómodos. A sus 35 años de edad, Nástio Mosquito solamente ha conocido un mandatario en Angola –Jose Eduardo dos Santos, que presidió el país durante treinta y ocho años–, hasta hace escasas semanas, cuando fue sustituido por el continuismo del general Joao Lourenço.

Sin embargo, el artista ha crecido y vivido en ciudades muy cosmopolitas, desde Luanda pasando por Lisboa, a urbes chinas, y su mundo, por más extraño que pueda parecerles a algunos no iniciados al pensamiento crítico, no se ha construido entre elefantes, campos de refugiados o fusiles. En cambio, el consumismo global desenfrenado es una de sus mayores preocupaciones.

¿Alguien cree que Mosquito debe ser descrito aún con la etiqueta ‘africano’ delante de la de ‘artista’? ¿O debemos hablar simplemente de un ‘artista contemporáneo’ de origen angoleño? En pleno siglo XXI, ¿qué significado puede tener el epíteto ‘africano’ en ninguna descripción si no se concibe ese ‘ser africano’ como un actor partícipe del sistema mundo?

Sí. Nástio ha confesado en varias ocasiones que su comida preferida es el arroz. Pero no se hagan ilusiones los esencialistas. ¿No es la paella el plato preferido de muchos españoles? Ni rastro, sin embargo, de la supuesta escasez de alimentos que azota África en ninguna de sus obras, expuestas en la Bienal de Venecia (2007), ARCO Madrid (2009), Bienal de Sao Paulo (2010), Bienal de Gwangju (2012), el Tate Modern (2012), Fundación Prada de Milán (2016) o el Museo de Arte Moderno de Nueva York (2016).

No seamos ingenuos. ¿Tendría sentido esperar que los artistas españoles de hoy pinten toreros? ¿A caso la afición taurina es algo que defina a la sociedad española del siglo XXI? ¿Debemos decepcionarnos si no se puede definir un ‘arte español’ como aquel que pone a un Borbón en el epicentro de su obra? Pues la paella y la monarquía pueden ser tanto objeto del arte de un español como la moamba (plato típico angoleño) o la tiranía del petróleo al de un angoleño. Afortunadamente, Mosquito no es uno de estos artistas.

Modupeola Fadugba, una narrativa femenina local

Tampoco lo es la togoleña Modupeola Fadugba, cuyas obras se encuentran entre el nexo de la ciencia y la política. A pesar de haberse graduado en Ingeniería química, Economía y Educación, cursó sus estudios de arte en Inglaterra y actualmente reside en la capital de Nigeria, Abuja, desde donde crea una obra original, fresca y reivindicativa.

Sus pinturas no versan sobre los escandalosos desalojos de asentamientos informales en Lagos o sobre la contaminación causada por las petroleras en el Delta del Níger. Sin embargo, sus dibujos sobre papel quemado rememoran agujeros que son como balas: las marcas y recuerdos de una infancia en la Ruanda post genocidio (1994) que ponen de manifiesto que los contextos en los que se existe determinan el color de fondo y el prisma con el que miramos el mundo.

Fadugba se ha convertido en poco tiempo en un gran nombre del arte contemporáneo emergente, que coincidiendo con Nástio Mosquito, hace converger el cosmopolitismo y la originalidad para postularse como artista glocal fuera de etiquetas estériles. No en vano, ha expuesto en la Cité Internationale des Arts de Paris este 2017, y su exposición «Afriques Capitales» formó parte de la Bienal de Dakar en 2016, donde se galardonó su proyecto «The People’s Algorithm».

Para nada un caso aislado, pues son muchos los talentos que emergen desde diferentes puntos de África para transformar las percepciones globales hacia aspectos que nos afectan a todas y todos por igual, como la pobreza y su desgarro. África formula preguntas y bosqueja respuestas a los que todo el mundo debería acudir.

Mientras en su país natal, Togo, miles de manifestantes protestan desde agosto contra la dinastía Gnassingbé, que gobierna sin escrúpulos desde hace cincuenta años, Fadugba aporta un vocabulario simbólico que incorpora la teoría del juego como forma de resistencia dentro del medio acuático. Aquí, su arte se conforma como vehículo para el activismo y el empoderamiento colectivo a través de personajes femeninos que son sujetos activos emplazados en zonas de recreo o espacios de negociación, donde nadadoras sincronizadas viven entre el riesgo de ahogarse o el de superar marcas.

La salvación del alma o la ambición del poder, también halla su simbolismo a través de bolas rojas que representan la mercantilización del arte. Además, la artista, que en diferentes ocasiones se ha mostrado inspirada por la figura de la expresidenta de Liberia y premio Nobel de la paz, Ellen Johnson-Sirleaf, cuestiona el rol de la mujer en los espacios de poder, ya sea esculpiendo íntimos autorretratos o revelando la fuerza colectiva y las virtudes del trabajo en equipo.

La fricción entre el individuo y la colectividad, así como cualquier dilema concerniente a la sociedad contemporánea, no es ajeno a África. Asimismo, la aportación filosófica que emerge del arte del Sur, tampoco debe serlo a Occidente.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=233306

 

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