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Las otras Malala

Por: Joana Oliveira

Cuatro adolescentes luchan por los derechos de las niñas en Colombia, Nepal, India y Nicaragua

A los 17 años, la nepalí Sabina Shresta ha conseguido evitar el matrimonio de por lo menos seis niñas con hombres mayores en su país. Brisa Isela Bucardo, de 16 años, es consejera comunitaria en Nicaragua y tiene un programa de radio, Zona 90, en el que habla sobre derechos de las mujeres, violencia doméstica y salud sexual. Shatabdi tiene 15 años y colabora con la policía de Nueva Delhi (India) en un programa de seguridad urbana. Ha logrado reducir casi en un 90% los casos de acoso que ocurrían en su comunidad. Yadis Xiomara, colombiana de 15 años, preside la Plataforma Juvenil de su municipio, donde aboga por el derecho a la educación de las niñas. Siguiendo el ejemplo de la pakistaní Malala Yousafzai, quien ganó en 2014 el Premio Nobel de la Paz, esas cuatro jóvenes, que trabajan con la ONG Plan International y que están en Madrid para promover el Día Internacional de la Niña (11 de octubre), luchan para romper los estereotipos de género y empoderar a las mujeres.

“Ser niña es ser invisible”, afirma Brisa. En la zona indígena donde vive, le han enseñado que su papel es hacer los quehaceres del hogar, servir al hombre y ser una buena madre de familia. Las niñas de entre cinco y 14 años dedican más tiempo que los niños de su misma edad a tareas del hogar y a ir a buscar agua y leña, un total de 160 millones de horas más, según un informe de Unicef. Pero Brisa sabe que puede hacer más que eso. “Quiero ser periodista. Así podré llevar a otras mujeres mensajes sobre qué hacer en una situación de violencia, por ejemplo”, cuenta con determinación en los ojos, muy negros, y en la voz.

En el caso de Yadis, quien vive en una comunidad rural, en la montaña, a 553 kilómetros de Bogotá, el principal problema es la dificultad que tienen para llegar a las aulas: los colegios están lejos de las poblaciones y, debido al conflicto de décadas entre el Gobierno colombiano y las FARC, hay minas en el camino. A lo largo de los años, algunos menores han muerto debido a las explosiones. “La educación es precaria, por eso carecemos de espacios de participación que incluyan a las niñas”, cuenta la joven.

Para mitigar la situación, Yadis montó un grupo en su escuela para dar charlas sobre los derechos de las mujeres. Ella habla, entre otras cosas, sobre la prevención de embarazos en la adolescencia y de enfermedades sexuales e incentiva a otras jóvenes a que tengan un “proyecto de vida”. El sueño de esta quinceañera es estudiar Derecho Político para convertirse en ministra de Educación en Colombia. “El desarrollo de un país depende de la educación, y las niñas somos una pieza clave en ese proceso”, afirma Yadis.

Sabina también lucha para que las cosas cambien en Nepal, que está entre los 10 países con mayores tasas de matrimonio infantil, según Unicef. Un estudio de 2013 realizado por la organización Plan Asia y el Centro Internacional para la Investigación sobre la Mujer indica que el 41% de las mujeres nepalesas entre los 20 y 24 años contrajeron matrimonio antes de la edad legal de 18 años. “Ser niña en Nepal es como llevar una cruz. Nos perciben simplemente como empleadas domésticas”, explica.

Para poner fin a esa via crucis, Sabina participa en talleres de promoción de los derechos infantiles, a través de los cuales ha podido frenar matrimonios forzados, ofreciendo protección a las víctimas de esa práctica. Su pasión es el trabajo social y por eso quiere ser consejera del Gobierno en políticas sociales.

El matrimonio infantil también es un problema en India. En la comunidad de Shatabdi, una colonia de reasentamientos, la mayoría de las chicas abandona la escuela después de ser obligadas a casarse cuando son adolescentes. Allí lo que se espera de una niña es que se eduque y se embellezca para llegar a ser una buena esposa, siguiendo unos cánones muy estrictos, como no exponerse al sol para tener la piel clara, no levantar nunca la voz ni reírse muy fuerte y hablar siempre de forma suave.

“Yo siempre quería jugar en la calle, pero me lo prohibían. Nunca he entendido porque una niña tiene que estar siempre en casa, renunciar a ir a la universidad y casarse tan pronto”, cuenta la joven, con una seguridad inesperada para su edad. Para hacer su comunidad más abierta y más segura, ella colabora con un programa de seguridad urbana y clases de defensa personal para mujeres. Su grupo organizó reuniones para que hubiera mayor presencia policial en las calles y así reducir los casos de acoso sexual.

“Pedí a las autoridades que nos ayuden a cumplir nuestros derechos”, dice Shatabdi. Ella nació el 1º de enero de 2001, el primer día del siglo XXI. Su nombre significa “secular”. Remite al principio de un cambio hacia una sociedad más igualitaria.

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De la lucha de ideas a la lucha política

Por: Emir Sader

Todo gran avance de la izquierda en el plano político fue antecedido por conquistas en el plano de las ideas. El precepto gramsciano, retomado por Álvaro García Linera, permite entender cómo fue posible el período de gobiernos posneoliberales en América Latina, así como su crisis actual.

Los gobiernos neoliberales han logrado imponerse, después de promover como sentido común la idea de que el centro de la crisis económica residía en los gastos excesivos del Estado, preparando el terreno para los gobiernos de ajustes fiscales. Se trataba de hacer del Estado el blanco sobre el cual tirar la ira de la gente y las acciones de los gobiernos.

El fracaso de los gobiernos neoliberales ha dejado el campo libre para que las reacciones a esos gobiernos impusieran un nuevo consenso nacional: en el continente más desigual del mundo, la prioridad tiene que ser, si los gobiernos reflejan las necesidades de la sociedad, el ataque a las desigualdades y no el ajuste fiscal. Por lo tanto, se necesita de má y no de menos Estado, para implementar políticas sociales como su actividad fundamental. Aquí también la lucha de las ideas generó las condiciones para un nuevo avance político progresista en los países que han adherido a la visión posneoliberal.

La derecha ha logrado frenar esos avances en algunos de esos países y amenaza con hacerlo en otros, cuando logro, mediante campanas sistemática llevadas a cabo por los monopolios de los medios, reimponer la criminalización de la acción del Estado, así como diseminar la idea de que el problema central de nuestras sociedades es la corrupción y el combate a ella. Esta es la base de la contraofensiva de la derecha, que busca reimponer el fracasado modelo neoliberal, intentando borrar todos los avances de este siglo en esos países, así como el fracaso en la aplicación de ese mismo modelo en los años 1990.

Superar esa ofensiva requiere, de parte de la izquierda, reconstruir su proyecto de sociedad, de país, de Estado, desarrollar extensa lucha de ideas en todos los recantos de la sociedad, para recomponer el bloque social y político que pueda reconquistar la hegemonía ideológica, retomar la ofensiva política, en base a nuevas ideas y valores.

Para ello la izquierda necesita, además de balance de las experiencias, avances y problemas acumulados, la participación del pensamiento critico latino-americano, que mas que nunca está llamado a colaborar con la izquierda en la intensa disputa hegemónica que se desarrolla en nuestras sociedades.

Los avances políticos no se dan ni por la práctica pura y simple, ni por la elaboración teórica por si sola. Se dan como resultado de la combinación concreta entre las experiencias de practicas políticas y sociales y de la construcción intelectual. Es un movimiento que no se da en las entidades que congregan a la intelectualidad, como la universidad y los centros de investigación, pero que tienen que volver a contar con esos eslabones, articulados con los balances llevados a la práctica por los partidos, movimientos sociales y sindicatos, para que la práctica no se pierda en su dimensión singular, y la elaboración teórica no quede en su intranscendencia, por alejada de la practica política.

Temas como el nuevo rol del Estado, las formas concretas de participación política de las fuerzas sociales, la refundación del Estado, las formas de Asamblea Constituyente por las cuales se debe luchar, el tipo de sociedad radicalmente democrática que se ambiciona, los grandes temas de la juventud, de las mujeres, de los distintos sectores oprimidos en la sociedad actual, tienen que conformar nuevos objetivos de lucha, de busca de futuro, de construcción de nuevos consensos de trasformación radical de nuestras sociedades.

La intelectualidad latinoamericana tiene deudas, en el período histórico actual, con las grandes disputas de ideas que tienen que ver directamente con las durísimas luchas políticas que el continente enfrenta en esta segunda década del nuevo siglo. Se deben recuperar los espacios que antes fungían como lugares de elaboraciones teóricas vinculadas directamente a los grandes dilemas contemporáneos, para movilizar y promover el trabajo teórico articulado con las necesidades y las practicas de las fuerzas sociales y políticas que mas directamente organizan la decisiva lucha hegemónica en nuestros países.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-311171-2016-10-07.html

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México: Estudiantes exigen justicia y protestan contra la violencia en Veracruz

América Central/México/Fuente: Desinformémonos

Decenas de estudiantes protestaron para repudiar la ola de violencia que azota al estado de Veracruz, donde hace unos días enlutó la comunidad universitaria por la muerte de Génesis Deyanira Urrutia Ramírez, alumna de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Veracruzana (UV), desaparecida el pasado 29 de septiembre junto con Leobardo Arano, recién egresado de la Facultad de Contaduría de la UV, y Octavio García Baruch, quien estaba por egresar del Tecnológico de Veracruz.

Los cuerpos de los tres estudiantes fueron encontrados días después en bolsas de plástico negras, en un paraje de la comunidad de Camarón de Tejeda.

Durante la protesta, en la que la mayoría de los participantes eran estudiantes de la UV y que contó con el respaldo de colectivos de familias de desaparecidos, se escucharon consignas como “¿Qué queremos? ¡Justicia para todos!” y “¡A ti que estás mirando, también te está afectando!”.

“Es inaceptable que en Veracruz ser joven sea sentencia de desaparición o muerte, y que las autoridades no puedan garantizar la seguridad y se concreten a observar mientras los delincuentes diezman la población juvenil”, lamentó el Colectivo Solecito, encargado de la búsqueda de restos óseos en las fosas de Veracruz.

Por su parte, el integrante de Amnistía Internacional (AI) Xalapa, Alejandro Moreno Hernández, expresó que “Veracruz vive una crisis de derechos humanos que nunca habíamos tenido en la historia del estado y de México”.

La manifestación avanzó por el bulevar Manuel Ávila Camacho y llegó hasta la primera agencia investigadora del Ministerio Público, en donde los familiares de las víctimas exigieron justicia y frenar la violencia.

Con información de La Jornada

Fuente: https://desinformemonos.org/estudiantes-exigen-justicia-y-protestan-contra-la-violencia-en-veracruz/

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La Reforma y la glosa

Por: José Julio León

A estas alturas, no caben dos opiniones: el proyecto de reforma a la educación superior presentado por el gobierno no es idóneo para alcanzar los objetivos que él mismo se plantea y deberá ser objeto de cambios sustantivos para permitir su aprobación en el Congreso. Las causas son varias: error o falta de diagnóstico de los problemas que se quiere resolver; mala técnica legislativa; escaso liderazgo y capacidad de diálogo del Ministerio de Educación; un inadecuado diseño institucional y falta de coherencia entre los medios y los fines que se quiere perseguir.

Lo anterior es extraño, dado que el actual gobierno se tomó dos años y medio para elaborar el proyecto y sus objetivos -formulados de modo general- son ampliamente compartidos en nuestra comunidad política. En efecto, el proyecto pretende: 1. “Consolidar un sistema de educación superior”; 2. “Dar garantías de calidad y resguardo de la fe pública”; 3. “Promover la equidad e inclusión”; 4. “Fortalecer la educación superior estatal”, y 5. “Fortalecer la Formación Técnico (y) profesional”.

Pero incluso el expresidente Lagos vaticina que la ley deberá ser concluida por el próximo Gobierno (que él, de paso, espera encabezar). El proyecto no consolida un sistema de educación superior (un conjunto articulado de instituciones que persiguen propósitos comunes), ni establece incentivos o mecanismos para la mejora de la calidad, ni asegura que los estudiantes más necesitados puedan acceder en mayor proporción a las IES acreditadas, ni tiende a fortalecer la educación pública (ni siquiera la estatal, que es la única a la que se refiere) o la formación técnica.

En lo que se refiere a la gratuidad, el proyecto fue calificado por el Rector Carlos Peña como el estreno de un nuevo tipo de ley: las “leyes contrafácticas”, que consisten en conceder algo (el derecho universal a la educación gratuita), bajo la condición de una realidad actualmente inexistente e improbable (cuando nuestro PIB sea equivalente al de Japón). Es muy difícil que todo esto pueda ser corregido –como anunció la ministra Delpiano- dentro del mes en curso (pero no sería la primera vez, en esta reforma, que los plazos no se cumplen).

Pero desde el Ministerio se insiste en que elaboran una indicación sustitutiva, que corregirá “sustantivamente” los defectos, descartando la división del proyecto para avanzar por capítulos, partiendo por aquellas materias que generan mayor consenso, como podrían ser ordenar la acreditación obligatoria y dar mayor transparencia al sistema de aseguramiento de la calidad; o asegurar la prohibición efectiva del lucro (en las universidades) y establecer una mayor regulación (vía superintendencia) con resguardo de la autonomía. El Ministerio niega lo que en realidad hace, y esta táctica es tanto más riesgosa para la institucionalidad del sector en cuanto puede resultar muy efectiva para el cumplimiento (parcial) de las “promesas” del programa.
Mientras todos los actores siguen discutiendo las falencias e inconsistencias del proyecto de ley, y proponiendo mejoras, el proyecto de ley de presupuesto del sector público sanciona el avance a la gratuidad, incluyendo ahora a (algunos) IP y CFT que no tienen o están en condiciones de transformarse en instituciones sin fines de lucro. La glosa respectiva repite, casi textualmente, los requisitos que el Tribunal Constitucional estimó contrarios a la Constitución (STC  2935-2015), a saber: Estar organizados como personas jurídicas sin fines de lucro y contar con acreditación institucional vigente, de acuerdo a la ley N° 20.129, por 4 años o más. Seguramente, el Gobierno confía en la aprobación previa de la llamada “ley corta” que permitirá la transformación de IP y CFT a entidades sin fines de lucro, ley que también podríamos calificar de “evangélica”, ya que –como advirtió Raúl Figueroa- les pide (a los dueños de los IP y CFT) que demuestren su vocación educacional abandonando su patrimonio, esto es, un “deja todo y sígueme”. Esto quiere decir que el próximo año podría haber un 25% de estudiantes del sistema con gratuidad y un conjunto de IP y CFT que acepten las condiciones de la gratuidad y se transformen en entidades sin fines de lucro. A eso se sumará la apertura de oferta en 2 nuevas universidades y 5 CFT estatales en regiones. Todo ello estaría sin duda cambiando la fisonomía del sistema.

El problema es que –otra vez la “negación”- esta fue, precisamente, la manera de hacer política pública en los gobiernos precedentes, ante la imposibilidad de vencer las “trampas” institucionales (el alto quórum de reforma de la LOCE) o de articular una agenda y un diseño global coherente para el sector. Y las reformas parciales, comandadas por el Ministerio de Hacienda vía ley de presupuesto, han generado tantas distorsiones como beneficios y no han logrado torcer la trayectoria del “modelo” privatista sino que la han terminado profundizando. Y eso es lo que ha venido ocurriendo con la gratuidad vía glosa. Las instituciones que más aumentaron su matrícula en 2016 fueron universidades privadas; no las estatales ni las entidades formadoras de técnicos. Justo cuando la matrícula y el número de titulados CFT e IP, había logrado superar los indicadores de las universidades. Al revés del objetivo que (se dice) se quiere perseguir.

De seguir avanzando la gratuidad vía glosa y la reforma bajo lógica financiera, el Gobierno de seguro podrá hacer cuentas alegres al final de su período, pero –desde la perspectiva de la consolidación de un sistema nacional de educación superior- no habrá, en verdad, muchos motivos para celebrar.

Fuente: http://www.latercera.com/voces/la-reforma-la-glosa/

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¿La universidad como contratista?

Por: Pedro Flores Crespo

A las madres y padres de los 43 jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa

Una vez escuché a una colega decir que las universidades no podemos ser el reflejo de los vicios de la sociedad y de los políticos. Debemos ser, en cambio, un ejemplo de honestidad, apertura, conducta ética y actitud crítica. Cuando una Institución de Educación Superior (IES) empieza a reproducir las malas prácticas que en México condenamos a diario (dedazo, opacidad, conflicto de intereses, abuso de poder, nepotismo, irresponsabilidad, clientelismo), podemos decir que algo en el fondo empezó a descomponerse.

El pasado 6 de septiembre Juan Manuel Portal, titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), estuvo en el noticiero de Carlos Loret de Mola y ante la pregunta de los reporteros sobre si había irregularidades en las cuentas de la Universidad Autónoma de Morelos (Uamor), contestó que sí y que tal información era pública. ¿Qué encontraron? Según Portal, hallaron contratos que se asignaron para hacer entrega de bienes o servicios cuando la universidad “está para educar, está para investigar; no para ser un comprador intermediario”.

Pero ahí no paró la cosa. De acuerdo con el auditor, de los recursos que se contrataron, esta universidad se quedó con un porcentaje para subcontratar otros servicios y así sucesivamente, pero lo más grave es que, al realizar la auditoría, no se encontraron tales servicios. Es decir, ni recursos ni servicios. En ésta y otro tipo de irregularidades han caído varias universidades públicas, no es sólo la Uamor.

El Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2014, asegura que “[d]urante 4 años consecutivos la ASF ha observado contratos y adquisiciones que las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal adjudican para la prestación de servicios sin realizar licitación pública, al amparo del artículo primero, párrafo quinto, de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, lo cual ha sido informado en revisiones anteriores independientemente de que se ha solicitado se transparenten y acoten este tipo de operaciones, para prevenir e inhibir actos ilícitos en las adquisiciones con proveedores que en colaboración con servidores públicos desvían el recurso público”.

Pese a que la ASF ha hecho un llamado para transparentar y moderar la contratación directa de servicios, algunos universitarios parecen hacer caso omiso. Utilizar de manera discrecional y opaca los recursos públicos para beneficio de un actor privado es un acto que no se espera de una institución que debería ser la consciencia crítica de la nación. En el caso de la Uamor, se detectó que se transfirieron recursos a una empresa “ajena a los servicios solicitados”, es decir, aparte de la opacidad, contrataron a un proveedor sin perfil idóneo. Esto abre la puerta a suspicacias de toda índole.

¿A quién echarle la culpa de este mal comportamiento institucional? ¿Al “neoliberalismo”, cualquier cosa que eso signifique? ¿A la ignorancia, cuando muchas universidades mantienen buenas facultades y escuelas de contaduría y administración? ¿A la Secretaría de Educación Pública (SEP) o al sindicato que peor nos cae? ¿A la lacerante pobreza? ¿A los malquerientes del rector? No hay excusa, el problema es interior (inner) de los propios agentes universitarios.

Cuando uno lee estas historias de actos ilícitos, se pregunta al menos dos cosas. Uno, ¿por qué a pesar de los esquemas de evaluación, certificación y acreditación de la “calidad” que las IES han promovido desde hace más de 20 años, no se ha logrado que los universitarios pensemos y actuemos distinto al cínico y al indecente? Dirán algunos que para eso no sirve la evaluación institucional, ¿entonces para qué?

Segundo, pese al excesivo control administrativo y burocrático que se ejerce dentro de nuestras IES, siguen existiendo actores que tiene manda ancha para actuar discrecionalmente y a su favor. ¿Mientras que “abajo se aprieta, arriba se gana”? Esta conducta quiebra cualquier esquema de confianza y por tanto, de cooperación entre universitarios.

Así como muchos universitarios criticamos la posición de la Panamericana ante el plagio que cometió Enrique Peña Nieto siendo estudiante, no debemos callar ante la opacidad, impunidad y discrecionalidad de algunas IES públicas de México. La sociedad aún confía en la universidad, pero nada es para siempre.

Fuente: http://campusmilenio.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=4973:la-universidad-como-contratista&Itemid=152

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El palito de selfie

Por: Enrique Amestoy

La llegada de los teléfonos inteligentesi o smartphones, ha hecho que la industria toda se ponga a trabajar para producir servicios y productos que complementen a los dispositivos, que generen nuevas funcionalidades, mejoren otras y siempre, siempre, generar la necesidad de consumo, para que el ciclo de vida del sistema en el que vivimos siga rodando y engordando.

Sin lugar a dudas los teléfonos inteligentes, junto con todo el desarrollo tecnológico que hemos logrado en esta etapa de evolución de la raza humana, para que dichos aparatos funcionen con todas sus posibilidades (redes de datos y telefonía veloces, cableados de fibra, tecnología GSM, 3G y 4G, nanotecnología y tantos otros etcéteras), marcan ya un punto de inflexión en la historia de la humanidad. No soy tipo que viene de las ciencias sociales por lo que por adelantado pido mis disculpas a todos ellos por los “horrores” que pueda deslizar en los próximos párrafos.

Rumbo al trabajo, por la mañana, un edificio emblemático de mi país: el Palacio Legislativo. Era temprano, la llovizna acariciaba mi rostro, caminaba tanto o mas despacio que cuando lo hago bajo la cálida caricia del sol de un día primaveral. Como casi siempre pasa, el Palacio Legislativo está en la ruta de los “city tour” y por eso me cruzo con un grupo de turistas que utilizaban sus 5 minutos (normalmente no se autoriza mas de eso para bajar de la camioneta u ómnibus que realiza el tour) para tomar fotografías con sus teléfonos inteligentes. Muchos de ellos tomaban auto retratos o “selifes”. Pucha: ya casi no queda nada por globalizar: la moneda, la deuda, la pobreza, las marcas de ropa, la comida, los vehículos, los programas de TV, todos utilizando formatos comprados a alguna cadena internacional, poniendo actores o conductores locales, pero creo que lo mas jorobado es globalizar el idioma en tanto poco a poco perdemos identidad como nación, como sociedad.

Pero quiero detenerme en los auto retratos. Me hice alguno, claro está, a lo largo de los mas o menos 15 años en que utilizo teléfono con cámara fotográfica (o cámara fotográfica, radio, agenda, recordatorio, alarma despertador, aparato para jugar, navegar por Internet, con la posibilidad, ADEMAS, de hablar por teléfono y enviar mensajes de texto). Sin embargo el palito es mas reciente. Y tiene la lógica óptica de permitir mejorar la perspectiva y abrir el plano a ser fotografiado. El palito de selfie es un invento genial! Si estamos en La Habana podemos ir a la Plaza de la Revoluciónii y hacernos –nosotros solitos– la foto con el Che a nuestras espaldas (vieron que nadie la hace con la de Camilo Cienfuegosiii que está a menos de 100 metros?) y distribuirla por doquier, so pena de que se nos acuse de no haber ido a Cuba si no la tomamos!! Esto último es solo para decirles que no me crean cuando digo que una vez fui a La Habana, no tengo el testimonio fotográfico.

Recuerdo al “corto” Buscaglia y el “Cuento de Sensemayá”iv cuando escribo: lo escucho retumbando en mi cabeza diciendo “ya volví a irme por las ramas” (no se si es en la versión que cito pero lo tengo muy presente, con el bajo de Gonzalo Moreira, supongo, haciendo una musiquita como para abajo “plin, plin, plin, plin…”) y pucha ando por La Habana sin comenzar a decir lo que realmente quería decir cuando me decidí a escribir luego de cruzarme con los turistas y sus fotos. Ahí vuelvo….

Recuerdo años atrás cuando en Buenos Aires me senté en el banco con Mafaldav y quería una foto con la pequeña gran gurisa salida de esa inigualable pluma de Quino. Andaba solo, de pasadita nomás, unas horas a un debate en un programa de televisión y me volvía. No tenía palito de selfie! No se habían inventado! Pero en la calle había cientos de personas por lo que le pedí a un grupo de adolescentes que andaba por ahí si me tomaban la fotografía. También recuerdo los cientos de comentarios del tipo “pudieron robarte el teléfono! Sos un inconsciente!”

Y a ese punto es al que me llevó esta gente con el palito de selfie: eran varios, iban todos juntos por lo que debo suponer que los unía al menos el mismo viaje por Montevideo. Sin embargo no se tomaban fotos ni todos juntos ni uno le solicitaba a otro que le tomara la fotografía. De forma cuasi onanista cada cual tomaba su propia fotografía. Y entonces pensé en Mafalda, en las bondades de la tecnología y en la sociedad en la que vivo y en cientos de cosas que reconozco no me dan los dedos para poner todas juntas: porque es bien sabido que la mente va mas rápido que las manos, aunque los magos insistan en decirnos que las manos van más rápido.

Y esas fotos seguro están, desde el minuto siguiente, en Instagram, Facebook, Twitter, Dropbox, Icloud y demás redes sociales. Obviamente en los discos duros de las agencias como la NSAvi, las bases de datos del gigante acaparador, goloso, glotón, Google, para su posterior desparramo por todo el mundo y su imposibilidad de ser borradas.

La georeferenciación de los GPS’s o la simple conexión telefónica de cada uno de esos aparatos, haciendo que se marque un puntito en algunos mapas en el mundo indicando que estamos exáctamente en ese lugar parados, con uno o dos metros de error en la precisión pero mas que suficiente para que manden un misil que le pegue a cada uno en la cabeza si es que así lo indicara alguna orden de algún loco en algún lugar.

Realmente no miré al resto de quienes caminaban por esa vereda. Quizá algunos cazaban pokemones, otros hablaban solos (porque cuando los miras parece que hablan solos: no logro que primero se me venga la idea de que tienen enchufado un aparato bluetooth en la oreja o un simple auriculares para ir conversando), seguramente sin pagar la llamada gracias a las nuevas tecnologías que nos permiten hablar gratis por internet, cosa que en los papeles está prohibida en mi país debido al monopolio estatal sobre las comunicaciones y puchaaaaaa!!! volveeeee!!!! el palito de selfieeeee!!!. Confieso que no miré al resto ni tomé mi celular para fotografiar ese instante.

Y ahora es el contador de palabras de mi LibreOfficevii, uso software libreviii si, para quienes aún no lo sepan, dice que voy en 7000 y algo de caracteres por lo que de eso y el consumismo y la lectura política que tengo de las tecnologías lo dejo para otros escritos que he ido dejando por ahí con el correr de los años o simplemente para otros que me surjan mas adelante.

Solo me quedé con una foto en la retina: estamos extremadamente solos, en sociedades cada vez mas hostiles, con toda la tecnología a nuestra disposición para estar conectados, sin siquiera la capacidad de pedir a quien tenemos al lado que nos tome una fotografía. Y no se quien pone el cascabel a ese gato pero lo cierto es que quiero escuchar, ansioso, a los profesionales de las ciencias sociales contemporáneos, a los de vanguardia, que me cuenten para donde entienden que estamos yendo. Por lo pronto un simple informático debe confesarse: nos vamos al carajo y sin retorno!

Notas:

i https://en.wikipedia.org/wiki/Smartphone

ii https://en.wikipedia.org/wiki/Plaza_de_la_Revoluci%C3%B3n#/media/File:Plaza_of_the_Revolution.JPG

iii https://en.wikipedia.org/wiki/Camilo_Cienfuegos#/media/File:Homenaje_a_Camilo_Cienfuegos_en_La_Habana.jpg

iv Cuento de Sensemayá – https://www.youtube.com/watch?v=2a0kBtHyvEU

v http://wikimapia.org/14223641/es/Estatua-Homenaje-a-Mafalda

vi https://es.wikipedia.org/wiki/Agencia_de_Seguridad_Nacional

vii https://www.libreoffice.org/

viii https://www.gnu.org/philosophy/free-sw.es.html

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217713&titular=el-palito-de-%3Ci%3Eselfie%3C/i%3E-

Imagen:http://www.indicepr.com/noticias/2014/12/08/nova/32964/prohiben-baston-para-hacer-selfies/

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Una propuesta que nos interpela

Por: Aurora Lacueva

El proceso de transformación curricular que ha puesto en marcha el Ministerio para la Educación (Mppe) está basado en nueve referentes éticos que nos invitan a la reflexión y al mejoramiento de nuestra acción. No se dirigen solo a las educadoras y los educadores, aunque desde luego ellas y ellos son destinatarios principalísimos de este llamado, interpelan también a las familias, al personal no docente de las escuelas, a las comunidades, a los propios estudiantes –de acuerdo a su edad-, a los sindicatos, a la sociedad en general, y también, y en primer lugar, al mismo gobierno que los propone.

En efecto, postular los referentes compromete al gobierno a elevar cada día la calidad de su actuación, derivando de estos principios los planes y las iniciativas concretas que permitan pasar del papel a la realidad.

En el caso de la ciudadanía, creo que al conocerlos la mayoría estará de acuerdo con tales patrones, y deberíamos así preguntarnos cómo podemos ayudar, desde nuestra particular situación, a que se cumplan. Incluso, llevándolos más allá de lo que el ministerio pueda haber pensado. El necesario diálogo que debe darse en nuestra sociedad tiene aquí un área clave.

Es de destacar que estos referentes éticos están explicados en un lenguaje claro y directo, no se quedan en frases vagas ya muy repetidas y que poco expresan. Por ejemplo, ¿qué significa el primero: “Educar con, por y para todas y todos”? Es, dice el ministerio, no solo garantizar el acceso a la educación básica, sino desarrollar las condiciones para que cada estudiante permanezca y aprenda. Por eso: “Una educación inclusiva no discrimina a ningún estudiante ni lo etiqueta”. Y añade el Mppe que este referente: “nos obliga a que la educación tenga sentido para quien estudia, a buscar activamente sus intereses y explorar en ellos y ellas la curiosidad, la necesidad de aprender que portan como condición humana”. ¡Hermoso reto! Para una profesora puede significar, pongamos por caso, cuidar desde el inicio del año a quienes “salen mal”; para un estudiante, no burlarse de ningún compañero; para un vigilante, reportar el retraimiento de un niño antes alegre; para el Mppe, ofrecer materiales educativos diversos e interesantes…

Fuente: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/opinion/aurora-lacueva-una-propuesta-que-nos-interpela/

Imagen: http://www.unesco.org/new/es/our-priorities/education-for-all/

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