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Diálogos educativos.

Por: Juan Carlos Medrano Catorceno.

En el hogar como en la escuela se suceden situaciones vivenciales con alegría, entusiasmo, etc. y a veces otras amargas y angustiosas. Ahora compartimos un trocito de una historia que precisamente tiene que ver con las tareas escolares.

¿Qué significado educativo tiene la tarea y cuál su función formativa?

En opinión del pedagogo: “la tarea es un mecanismo desarrollado en la escuela tradicional que prohíbe la actitud crítica y creativa de los estudiantes, hay momentos formativos e instructivos que deben trabajarse en el aula y no así en la casa, porque es en este escenario que se ve y evalúa la evolución y progreso del alumno en determinados conceptos, habilidades, procedimientos y actitudes, hoy vivimos en el mundo el avance de las tecnologías, allí es donde la tarea resulta siendo un perjuicio para los estudiantes porque se les quita tiempo y espacio para sus actividades de interés personal y social, con la tarea se los mecaniza y se los encierra en una sola mirada cognoscitiva en determinados conceptos y habilidades”.

Desde el punto de vista psicológico: “las tareas hacen estudiantes con poca vida social y cultural en los aspectos emotivo, sentimental y físico biológico, ya que se pasan horas y horas en las aulas y con tareas, memorizando conceptos, procedimientos, habilidades y actitudes que asumen los docentes, hecho que ha producido que el niño se olvide de ser niño y el adolescente se olvide de ser adolescente, ahí viene la secuela de los adultos que quedaron frustrados y sin proyecto de vida”.

Desde la sociología: “las tareas tienen fundamento cuando estas van acompañadas de actividades que los estudiantes pueden y deben hacer en la sociedad, por ejemplo: practicar las relaciones humanas, practicar valores como la solidaridad, el compañerismo, la cooperación, encuentro tolerante, etc. O trabajar ayudando a los papás en los quehaceres de la casa, practicando lo que aprendió en la escuela como conocimientos y saberes que son valorados en la sociedad. Pero lo que ya no podemos permitir es que hagamos tareas para repetir lo que está escrito en los libros o textos, o mecanizarnos con determinados conceptos, reglas, normas o ejercicios hegemónicos”.

Desde la mirada antropológica: “las tareas no distinguen las diversidades culturales, las diversidades sociales, las diversidades de pensamiento de los estudiantes, la tarea tiene como propósito, homogeneizar la sociedad, sin reconocer la diversidad. Las tareas sirven a un pensamiento homogéneo que lo estamos superando, reconociendo la diversidad. Entonces habría que preguntarse ¿cuánto estamos creando y recreando de nuestras culturas en bien de los estudiantes y de la sociedad? ¿Cuánto de este mundo globalizado actualmente nos sirve para desarrollarnos como pueblos que tenemos nuestra propia identidad y que por años hemos mantenido un sistema de vida más armonioso, más fraterno, más humano, sin dañar a nadie y cuidando de aceptar al otro con sus debilidades y sus fortalezas?”

La escuela de nuestro tiempo tiene el reto: la educación debe servir para hacer felices a los niños y jóvenes de nuestra sociedad, debe servir para aprender a vivir con tolerancia y en la diversidad, para que tengamos nuestra propia identidad, ¡pero ante todo para ser más humanos!

Fuente: https://correodelsur.com/opinion/20160921_dialogos-educativos.html

Imagen:http://www.dialogosporlaeducacion.mx/wp-content/uploads/2014/11/cropped-dialogos3.jpg

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La educación que necesitamos.

Por: Rafael Diaz Salazar.

El debate sobre la enseñanza en España no se adentra en la cuestión fundamental: ¿para qué educar? Los informes PISA no ayudan para responder a esta cuestión. La educación es mucho más que instrucción y aprendizaje de destrezas para el ejercicio de una profesión. La obsesión por reorientar la enseñanza desde los requerimientos del mercado laboral y el dominio de las nuevas tecnologías conlleva una amputación fortísima del derecho de aprender a cultivar todas las dimensiones del ser humano desde la infancia. Desgraciadamente se ha consolidado un modelo de enseñanza sin educación.

Seguimos sin aprender la crítica de Herbert Marcuse al hombre unidimensional. El modelo dominante de enseñanza está contribuyendo a reproducirlo. La tecnología desvinculada de la sabiduría es una nueva forma de alienación.

Los empleos del futuro requerirán escuelas que desarrollen la creatividad humana y no servicios educativos para el mercado laboral que, en plena revolución de la robótica, necesitará algo más que cualificaciones profesionales.

El instruccionismo escolar, que da más relevancia a las nuevas didácticas que a la transformación del modelo basado en asignaturas y currículos desgajados de la realidad personal de los alumnos y de los cambios sociales y ecológicos que se requieren en el siglo XXI. es un obstáculo que debemos superar.

La formación de la personalidad de niños, adolescentes y jóvenes es el gran fin de la educación. En El laberinto de la soledad, Octavio Paz afirmó que “toda educación entraña una imagen del mundo y reclama un programa de vida”. Necesitamos un proyecto educativo basado en una imagen ecológica del mundo y un programa de cultivo de la vida interior y de iniciación al activismo ecosocial para la construcción de sociedades más justas y sostenibles. Los contenidos curriculares pueden estar conectados con estas finalidades educativas, como nos lo demuestran las escuelas creativas que existen en España y otros países. ¿Cuándo crearemos un centro estatal que recoja las prácticas educativas innovadoras para contagiar a toda la red escolar con ellas? ¿Qué hacemos para incorporar al profesorado innovador al diseño de una nueva política educativa?

Sin una gran transformación ecosocial, el siglo XXI seguirá cavando su tumba

La personalidad bien desarrollada no se posee, se conquista. Necesitamos brújulas educativas para conseguirlo. ¿Dónde podemos encontrarlas? Dirijamos nuestra mirada a las sabidurías ecológicas presentes en culturas morales, en filosofías, en religiones y en antropologías. Sin una gran transformación ecosocial, el siglo XXI seguirá cavando su tumba y ningún capitalismo verde lo salvará. La tecnología y la ciencia operan en el terreno de los medios, no en el de los fines. No bastan para enseñarnos a vivir. Podemos crecer en I+D+i y tener una vida poco sabia, un inmenso raquitismo espiritual, una anemia existencial por falta de nutrientes de sabidurías.

Lo que más necesitamos es encontrar un fin compartido que dé sentido a nuestra actividad en la Tierra. Las sabidurías ecológicas son fundamentales para aprender lo que otorga más humanidad: adquirir una conciencia moral, pensar sobre el sentido de la vida, conocerse a sí mismo, desarrollar el gusto estético, saber utilizar el tiempo para la realización personal y comunitaria, comprometerse en el cambio ecosocial, luchar para acabar con opresiones laborales que precarizan la vida. En definitiva, lograr el buen vivir frente al bien estar y realizar la transición del tener al ser propuesta por Erich Fromm.

Las escuelas y las familias, ¿no tienen nada que decir y hacer sobre estas cuestiones? Afortunadamente existen centros escolares que saben relacionar los grandes temas existenciales con la enseñanza de las matemáticas, la historia, la física, la lengua, etcétera. El arte de educar consiste en saber vincular la transmisión y aprendizaje de conocimientos con la realidad psicológica de cada edad y con el descubrimiento de la implicación personal en la transformación social y ecológica de los países.

La educación del yo interior enraizado en una visión ecológica de la realidad y en la práctica de la autocontención y la solidaridad predispone para la constitución de un yo político implicado en el activismo social. La buena educación es la que aspira a formar personas que vivan la existencia con armonía entre la dimensión interior y la dimensión sociopolítica de su ser, entre el cultivo del arte y la lucha contra el sufrimiento social.

Nos encontramos, como afirma Zygmunt Bauman, en un momento de ceguera moral ante las catástrofes sociales y ecológicas. Necesitamos proyectos educativos que abran los ojos y vinculen el conocimiento con el cese del dolor que asola al mundo.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/19/opinion/1474289776_151620.html

Imgen: http://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2016/09/19/opinion/1474289776_151620_1474301615_noticia_normal_recorte1.jpg

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Rúbricas educativas.

Por: Rafael Fenoy Rico.

Están aquí, aunque millones de personas que conforman las comunidades educativas no tengan ni la más remota idea de lo que son. Las normas, sobre planificación, desarrollo y evaluación de las actividades de aprendizaje, promueven su uso, y a miles de docentes les está dando dolores de cabeza. ¿Cuál es la causa de tanta ignorancia y tanto esfuerzo, que se antoja para muchos inútil?

El primer lugar es preciso señalar que las prácticas educativas, en nuestros centros educativos, han estado sujetas a diversas y múltiples formas de programación, que contiene la evaluación de la misma. Aunque la palabra programación ha sido siempre utilizada entre la docencia, es muy cierto que la forma de hacerla, y, sobre todo, la filosofía que sustenta su existencia, como documento planificador de las actividades en los procesos de enseñanza aprendizaje, se ha ido modificando sustancialmente con el tiempo.

Al afán, lógico y necesario, de planificar, realizar y evaluar la actividad del profesorado y los aprendizajes del alumnado, se le ha añadido, desde no hace mucho, la pretensión de uniformar procedimientos para, de esta forma, poder ajustar “plantillas” evaluadoras externas. Y es aquí donde empieza a patinar tanta demanda de “innovación” programática en las aulas. Porque quienes se dedican a esto de evaluar los sistemas educativos, no son docentes, no tienen ni la más remota idea de cuáles son los contextos donde el profesorado y el alumnado deben trabajar colaborativamente. Además esta radical ignorancia sobre el ejercicio de la profesión de la docencia, refuerza la inmensa osadía de pretender ajustar la realidad a “cuestionarios”, eso sí, amplios, enjundiosos, pero de fácil tratamiento informático, para de esta forma que las máquinas (que no personas evaluadoras) realicen informes extensos sobre los resultados de la educación en un centro, una región, un continente o el mundo mundial.

Porque todo parece reducirse a conseguir que el alumnado aprenda esta destreza, esta habilidad o esta otra, que, dicen, predica del grado de desarrollo de esta o aquella competencia. Sin tener en consideración que la relación docente discente, que se antoja algo más que compleja, se hace siempre colectiva y nunca personalizadamente. Y claro, como no es nada fácil la tarea burocrática que al profesorado se le encarga, surgen a diestro y siniestro “ayudas” en varias webs que ofrecen fórmulas mágicas, tipo lee, elige, corta y pega, para que el profesorado cumplimente los requerimientos normativos en sus programaciones. Por ejemplo aquella web que facilita nada menos que 75 rúbricas para Primaria, Secundaria y Bachillerato que, según dicen, permiten “evaluar y también guiar el diseño y aplicación en clase de diferentes tareas, actividades y proyectos de aula”, prometiendo que con ellas se podrán “desarrollar nuevos modelos de aprendizaje y evaluación en el aula: aprendizajes activos, coevaluación, heteroevaluación…”. Todo un filón de ventajas para programar actividades en el aula, gestionar recursos de aprendizaje, elaborar y ejecutar proyectos, utilizar herramientas virtuales, haciendo más eficiente, eso dicen, la evaluación del desarrollo de las competencias que, se supone, el proceso de enseñanza aprendizaje debe garantizar. Y todo ello con la garantía de diversos entes administrativos: el INEE (instituto Nacional de Evaluación Educativa), o del INTEF (Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado) o el no menos conocido CNIIE (Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa).

¿Quién se encarga de hacer las rúbricas para evaluar el rendimiento de estos organismos?

Fuente: http://www.rojoynegro.info/articulo/ideas/r%C3%BAbricas-educativas

Imagen: 

http://1.bp.blogspot.com/-gQXJA2vFw2E/Vm2f1b52aII/AAAAAAAASNo/qT9B51LeFKg/s400/evaluacion-institucional.jpg

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Incertidumbre educativa.

Por: Euclides M. Corro R.

En su sabiduría ancestral nuestros abuelos usaban muchos refranes para enseñarnos lecciones de vida. Era para que reflexionáramos y llegáramos a entender que muchas cosas tienen su consecuencia en virtud de lo que no hacemos bien; o en todo caso, lo que hacemos mal. Por ejemplo, “tras que el niño es llorón y usted que lo pellizca”. Uno de los tantos que, obviamente, no hay que explicar porque es tan claro “como el agua de tinaja”.

En fin, son muchos y esta no es la oportunidad de hacer una lista de ellos.

Sin embargo, uno de estos casos es la crítica relación entre el Ministerio de Educación y su personal docente.

En nuestra época era impensable un paro de educadores. Es probable que los maestros de hace más de 50 años actuaban más por vocación, pese a sus necesidades, que por sus derechos y aspiraciones en lo económico.

No critico a los de ahora, pero si pondero la actitud de quienes me ayudaron a ser lo que hoy soy.

Hablar de un paro educativo ya ni siquiera resulta ser noticia. Y eso es terrible.

Cuando ya ni siquiera nos asusta que nuestros hijos y nietos pierdan clases por las protestas de los educadores, ¿será que hemos entrado en el túnel de lo incierto porque ya eso forma parte del quehacer diario? Es más, ni las autoridades del país se alarman y es probable que les importe poco si un paro dura poco o muchos días.

Me resulta sobradamente injusto que el Ministerio de Educación, quizás con una exagerada burocracia administrativa, mantenga sin su pago por más de 10 meses a docentes como si ellos no necesitaran de su dinero para enfrentar sus gastos y los de su familia.

Peor aún la indolencia del señor presidente que no ha tenido el coraje de decirle a su ministra que resuelva el problema o que se vaya para su casa. En cuanto a las nuevas amenazas de paro, que los docentes recuerden que hace tres años ganaban solo $600 y que hoy están en $898 y que para el próximo devengarán $1200.

Esto significa que tan solo en cuatro años duplicarán su mínimo salarial. No hay duda que se lo merecen, pero también hay otros sectores de profesionales a los que se les ha negado este mismo acto de justicia.

Es hora que todos hagamos el gran esfuerzo en la dirección correcta; que no es otro que alinearnos en beneficio de los más afectados en esta guerra. Me refiero a los educandos a quienes cada vez se les cierra más el círculo de oportunidades en un mundo que exige profesionales más allá de la excelencia.

Fuente: http://metrolibre.com/opinion/incertidumbre-educativa-bc1

Imagen: http://www.zona54.com/images/Docpanam.jpg

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Las mujeres en Turquía

Por Juan Pablo Aguirre Quezada

Intensa discriminción

 “Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas”. Martin Luther King

Las mujeres en Turquía —como en otros países de Medio Oriente— no tienen las mismas oportunidades de acceso que los hombres, a diferentes elementos de desarrollo como trabajo, vivienda o educación. En ese sentido el Instituto Turco de Estadística refiere que de cerca de 5.5 millones de estudiantes en el país -en educación media, superior o posgrado- 45.8% son mujeres y 54.2% hombres.

Más preocupante aún es que si bien la expectativa de escolaridad es de 15 años, para las mujeres es un año menos; además, el analfabetismo afecta a 8.2% de la población femenina mayor de 15 años, por únicamente 1.6% de los varones. En materia de empleo, las mujeres jóvenes enfrentan una situación de vulnerabilidad en este país, ya que cerca de 22% de la Población Económicamente Activa (PEA) de este sector y género está en situación de paro; mientras, que en la misma edad, el desempleo masculino es de 16.9%.

Si bien existen factores culturales, históricos o familiares que pueden explicar esta inequidad, también influyen las políticas educativas. En este país la educación obligatoria consiste en la etapa primaria (Ilkögretim), media (Ortaöğretim) y preparatoria (Lise); cada período es de cuatro años.

En este sentido, la Gran Asamblea Nacional aprobó a finales de marzo de 2012 una reforma educativa comúnmente conocida como 4+4+4 (en referencia a los años de escolaridad en cada ciclo académico), pero ha dividido las opiniones del país, ya que algunas voces consideran que el cambio puede causar más inequidad y fortalecer el aspecto religioso dentro de las aulas, lo que puede afectar el desarrollo formativo de las mujeres. Otros sectores consideran que esta medida es una reinvidicación de derechos que habían sido ignorados por los anteriores gobiernos.

Si bien el cambio brinda doce años de educación obligatoria -en contraste con los ocho que eran ofrecidos anteriormente-, la reforma también supone la posibilidad de que los estudiantes asistan a escuelas religiosas, lo que podría incrementar la deserción en el último ciclo y marginar de su asistencia a diferentes sectores sociales. Ejemplo de ello es que de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) 38% de los hombres entre 25 y 64 años han concluido su bachillerato, por 29% de las mujeres. Esto, pese a que en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) el promedio femenino es 16 puntos mayor que el masculino en áreas como matemáticas, ciencias o lectura.

Esta vulnerabilidad atrajo el interés de diferentes organizaciones sociales en la cuestión de equidad de derechos en este país. Human Rights Watch documentó que además de los rezagos en materia educativa y laboral, mujeres y niñas en Turquía reciben maltratos en su hogar, lo que afecta a cuatro de cada diez personas del género femenino. El informe señala que los vacíos legales y errores en la aplicación de la Ley son los principales elementos que permiten la impunidad en los casos de violencia a las mujeres en esta nación.

La equidad y no violencia a las mujeres es un reto importante para Turquía de cara a los compromisos internacionales y las relaciones exteriores con la Unión Europea, ya que por geografía y política es uno de los países de Medio Oriente que tienen  más lazos con las naciones del “viejo continente”. Es, además, una oportunidad para brindar mejores condiciones de vida a más de la mitad de la población turca.

Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) alertó de las dificultades que enfrentan las mujeres para acceder al pleno empleo que les permita desarrollarse personal y familiarmente. Dicha instancia señala que en promedio, el porcentaje de participación laboral femenino fue de 29.5% en 2012; sin embargo, esta cifra se eleva por las damas que trabajan en la parte europea del país, ya que en el resto (la península de Anatolia) la cifra no llega alcanza 10%. Además, 37% de la población femenina que labora no percibe ingresos debido a que se desempeñan en negocios familiares; en contraste, únicamente uno de cada 20 trabajadores varones están en esta situación. En tanto, la OCDE informó que tres de cada diez mujeres trabajadoras en Turquía tienen que laborar más allá de su horario laboral, lo que afecta el balance vida-trabajo.

Ante estas circunstancias, instituciones internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han hecho llamados y realizado actividades a fin de sensibilizar a la población y ponerle un alto a la discriminación y violencia de género en diferentes países, incluyendo Turquía.

Dentro de la población vulnerable existen sectores que son los más desprotegidos. En este sentido en el territorio turco se han refugiado migrantes de zonas limítrofes en conflicto como Siria e Irak. Lamentablemente diferentes medios de información y organizaciones de la sociedad civil refirieron la venta de mujeres esclavas por parte del Estado Islámico (ISIS) en la frontera sur, lo que infringe los derechos humanos.

En los últimos años Turquía ha tenido un importante desarrollo económico —con algunos periodos de crisis—  siendo uno de los primeros países en afiliarse a la OCDE y tiene participación en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Sin embargo, aún tiene retos importantes en materia de desarrollo social y en especial, mejorar la calidad de vida de las mujeres.

Fuente: http://www.siempre.com.mx/2016/09/las-mujeres-en-turquia/

Imagen: www.siempre.com.mx/wp-content/uploads/2016/09/3302-aguirre.jpg

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CNTE-Chiapas: solución quimérica

Por Carlos Ornelas 

Los griegos inventaron seres fantásticos para encontrarle sentido a lo que no comprendían, creaban mitos que no sólo alimentaban la imaginación, también les servían para fabular y extraer alguna parábola. La quimera era uno de esos seres: un monstruo que tenía cabeza de león, cola de dragón, cuerpo de cabra y expelía llamas por su hocico. Increíble, ¿verdad?

De allí se derivó la palabra quimérica, una creación alucinada que algunos toman como realidad. Tengo para mí que eso fue lo que pasó con el expediente que permitió poner fin —no del todo, según las notas de la prensa— a la huelga de 124 días de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Chiapas.

A partir del 15 de mayo, los maestros de las secciones 7 y 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, parte de la CNTE, comenzaron una huelga en las escuelas del estado, movilizaciones allá y plantones en la Ciudad de México. La demanda: abrogación de la Reforma Educativa.

No lo alcanzaron, pero demostraron poder. Parece que el gobierno creyó que la CNTE de veras tiene cabeza de león y que echa fogonazos por sus fauces. Por ello, sus coletazos —aunque sabemos que no son de dragón— ponen a temblar a la Secretaría de Gobernación, en especial a quien dirigía las negociaciones, el exsubsecretario de Gobierno, Luis Enrique Miranda, hoy secretario de Desarrollo Social.

Y es a él a quien el presidente Peña Nieto encomendó que fuera a resolver la huelga a Chiapas y a desactivar el movimiento. Y el gobierno supone que lo hizo. Esa realización aparente fue a modo de la vieja usanza priista, con base en cañonazos de billetes y la no aplicación de la reforma en Chiapas hasta diciembre de 2018.

Además, de acuerdo con opiniones vertidas por líderes de los maestros disidentes, el secretario Miranda se comprometió a otorgar siete mil pesos por tres meses a estudiantes normalistas que no aprueben el examen de ingreso al servicio profesional docente.

Más todavía, para alimentar la barriga de cabra de esa quimera, el secretario Miranda acordó transferir 150 millones de pesos para infraestructura educativa —como si no hubiera un plan nacional para ese asunto— y obsequiar útiles y uniformes escolares a los alumnos. Me imagino que las secciones sindicales administrarán esos fondos.

Por si fuera poco, el gobierno descongeló dos cuentas de la CNTE y se comprometió a pagar salarios y prestaciones, sin descuento alguno, a todos los maestros paristas. Ya crecidos y con impunidad garantizada, los maestros que se comprometieron a regresar a clases el miércoles sólo lo harían si los padres de familia pagaban las cuotas “voluntarias” de inscripción. Asunto que llevó a familias pobres a la casa de empeño.

Es una ironía cruel. Los defensores de la escuela pública y gratuita no dejan entrar a las aulas a los niños cuyos padres no aporten. Todo se carga a los más pobres, mientras la Constitución duerme en el regazo de la alta burocracia.

Luis Enrique Miranda no firmó ninguna minuta. Ya se dio cuenta de que la prensa entrometida encuentra documentos que quisiera guardar en el secreto más recóndito. Tampoco quiere enfrentar la ira de Mexicanos Primero y otras organizaciones civiles que promueven amparos para que los pactos entre el gobierno y la CNTE se publiquen. Mantiene oculta a la quimera que él ve como animal con vida corpórea.

Aunque el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, discursea que no hay pactos, su colega en el gabinete lo deja colgado de la brocha. ¿Acaso Nuño perdió el apoyo del Presidente?

Dirán, bueno, si es un acuerdo verbal el gobierno no lo cumplirá. Cierto, los altos mandos no perpetran lo que prometen a la gente común. Pero sí acatan los acuerdos con la CNTE; temen que regrese vomitando fuego. Ésa es la moraleja de esta fábula.

Fuente: http://www.excelsior.com.mx/opinion/opinion-del-experto-nacional/2016/09/25/1118869

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Neuroeducación: ejercicio físico para mejorar la memoria

Por Maribí Pereira

Debido al bombeo de la sangre se suministra más oxígeno al cerebro, por lo que el ejercicio despeja la mente. Sin embargo, recientes estudios han demostrado que los efectos del ejercicio son diferentes en la memoria. Mientras antes comience uno a ejercitarse, los resultados serán mejores. Conocer el cerebro ayuda a los profesionales de la educación a mejorar las herramientas de aprendizaje y cada día aparecen nuevos programas formativos como el Máster en Neuroeducación de ISEP que son la base de la revolución del sistema educativo.

Un estudio llevado a cabo por Van Dongen, Kersten, Wagner, Morris y Fernández (2016) evaluó los efectos de una sola sesión de ejercicio físico en la consolidación de la memoria y la memoria a largo plazo luego de haber estudiado.

En la investigación participaron 72 sujetos que aprendieron 90 asociaciones entre imágenes y localizaciones durante 40 minutos antes de ser asignados aleatoriamente a uno de tres grupos: uno hizo ejercicio de inmediato; el segundo, cuatro horas más tarde, y el tercero no realizó deporte alguno (Revista de Neurología, 2016).

El ejercicio físico consistió en 35 minutos de entrenamiento a intervalos en bicicleta a una intensidad de hasta el 80% de la frecuencia cardíaca máxima. Luego de 48 horas, los participantes del estudio regresaron para demostrar lo que recordaban mientras se sometían a una resonancia magnética cerebral (Revista de Neurología, 2016).

Los investigadores encontraron que quienes hacían ejercicio cuatro horas después de su sesión de aprendizaje conservaban mejor la información dos días más tarde que aquellos que hacían ejercicio inmediatamente o que aquellos que permanecían sedentarios. Además, las imágenes cerebrales mostraron que el ejercicio después de un período de tiempo se asociaba con representaciones más precisas en el hipocampo, un área relevante para el aprendizaje y la memoria (Revista de Neurología, 2016).

A partir de estos resultados, los investigadores concluyeron que el ejercicio físico optimiza la capacidad de memoria, sobre todo si esta actividad se realiza en un intervalo de tiempo específico y no inmediatamente después del aprendizaje (Revista de Neurología, 2016). Estas investigaciones son la base de los nuevos programas de neuroeducación para docentes.

En otra investigación publicada en el Proceedings of the National Academy of Sciences (2012) se comprobó que el ejercicio físico aeróbico practicado de forma regular aumenta la memoria y la capacidad de aprendizaje debido a que permite la liberación de hormonas que mejoran la memoria.

Las hormonas llamadas “factores de crecimiento” son liberadas al realizar ejercicio y se han vinculado directamente a la salud cerebral. El hipocampo, una región del cerebro crucial para el aprendizaje y la memoria, se cree que se beneficia directamente de este tipo de hormonas.

Por su parte, el Dr. Bruce Spiegelman de la Escuela de Medicina de Harvard (2013) informó que una molécula y su subproducto, aumentaba sus niveles en el cerebro a través del ejercicio de resistencia. Spiegelman y su equipo encontraron que al elevar los niveles del subproducto en la circulación activaba los genes implicados en la cognición.

Partiendo de estas y otras investigaciones, se ha concluido que el ejercicio mejora el aprendizaje en tres niveles:

1. Optimiza nuestra forma de pensar, al mejorar el estado de alerta, la atención y la motivación.

2. El aprendizaje prepara y estimula las células nerviosas para que se unan la una a la otra, que es la base celular para el aprendizaje de la nueva información.

3. Por último, el ejercicio alienta el desarrollo de nuevas células nerviosas a partir de células madre en el hipocampo, un área del cerebro relacionada con la memoria y el aprendizaje.

Por esta razón, es muy recomendable que el ejercicio físico forme parte del sistema educativo actual. Gracias a la investigación y la formación de docentes en neuroeducación, la forma de enseñar y de aprender está en pleno cambio, ofreciendo nuevas herramientas de optimización de las capacidades individuales de cada niño y mejorando el sistema de aprendizaje.

Fuente: https://www.isep.es/actualidad-neurociencias/neuroeducacion-ejercicio-para-mejorar-la-memoria/

Imagen: www.isep.es/wp-content/uploads/2016/09/master-neuroeducacion-deporte.png

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