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Más escuela, menos aula

La enseñanza se enfrenta a una nueva era de cambio acelerado y permanente. Los centros deben organizarse de forma diferente para adaptarse

Innovar es la respuesta adaptativa a un entorno cambiante, en sentido amplio y elemental. Suele decir Castells que no vivimos una época de cambio, sino un cambio de época, esto es, hacia un futuro enteramente distinto (en parte ya aquí, pero mal repartido, Gibson dixit). Yo veo otra vuelta de tuerca: no solo es un cambio de época, sino que entramos en una época de cambio; no vamos a un nuevo equilibrio estable, sino a una era transformacional, de cambio acelerado, permanente y multidireccional, con implicaciones profundas para la educación.

En el mundo escolar esto se manifiesta en cómo cambian en pocos años el público y el entorno de un centro y el propio centro; en cómo se diversifican por ello los centros, aun siendo en principio iguales (en particular los públicos), incluso vecinos, tanto entre sí como internamente; en cómo cambia el ecosistema de los medios de información, comunicación y aprendizaje que concurren y compiten con la enseñanza.

Este contexto en ebullición supone que el educador no puede trasladar sin más lo aprendido en su formación inicial, lo observado en otro contexto o lo practicado con anterioridad a la práctica en curso, sino que precisa innovar, si bien esto consiste básicamente en recombinar elementos de su bagaje profesional, de la experiencia propia y ajena y de ámbitos no escolares. Educar es hoy, y será cada vez más, innovar sobre el terreno, a no confundir ni con inventar desde cero en el nicho ni con la esperada reforma desde arriba.

Pero la innovación, además de ser posible y necesaria, ha de parecerlo, y casi todo conspira para que no lo haga. A diferencia de la gran prensa que pierde lectores, las empresas que luchan por la clientela o los partidos que ven desertar a sus votantes, la escuela tiene un público cautivo, retenido por la obligatoriedad y, antes y más allá de esta, por la delegación familiar de la custodia y el credencialismo del mercado de trabajo. En otras palabras, apenas hayfeedback, nada que indique a la institución y la profesión qué poco público tendrían si solo dependiese de su eficacia o su atractivo.

Únanse a esto la formación parca del maestro e inespecífica del profesor de secundaria, la ranciedumbre de las facultades de Educación, el aislamiento del trabajo en el aula, la opacidad de los centros y la asfixiante carga paleopolítica del debate educativo, y se entenderá tanto conservadurismo y tanta inercia pese a la urgencia y la importancia del cambio. Pero el cambio vendrá: la cuestión es cómo, de dónde, a qué coste (social, cultural e institucional, más que económico) y cuándo (para cuántas cohortes llegará tarde). Un provocativo John Hennessy, presidente de la Universidad de Stanford, de las que menos temen al futuro, dijo: “Se acerca un tsunami. No puedo decir con exactitud cómo va a estallar, pero mi intención es intentar navegarlo, no esperarlo ahí parado”.

El cambio vendrá: la cuestión es cuándo, cómo, de dónde, a qué coste (social, cultural, institucional y económico)

Sin duda lo que llama con más fuerza a las puertas de la escuela es la tecnología. Infancia, adolescencia y juventud viven ya de forma cotidiana con ella, los empleos que esperan y los que vendrán requieren competencias digitales, las compañías tecnológicas despliegan su oferta y las editoriales escolares renuevan la suya; last but not least, una porción relevante del profesorado capta la necesidad y la oportunidad y apuesta fuerte por la innovación.

No son solo aparatos y conductos (hardware), ni datos y algoritmos (software),sino tanto o más las nuevas relaciones de comunicación y aprendizaje que se levantan sobre ellos, opuestas a las viejas relaciones pedagógicas escolares: superación de límites espacio-temporales, adaptación a ritmos y estilos personales de aprendizaje, cooperación irrestricta entre iguales, interactividad incorporada a dispositivos y aplicaciones, retroalimentación inmediata de datos y analíticas sobre el aprendizaje mismo… Un entorno bullicioso y fascinante que hace aparecer a la escuela, parafraseando a Marx, como “la tradición de todas las generaciones muertas [que] oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos”.

No va a ser fácil, pues innovar en la escuela no es como hacerlo en la agricultura o la industria. La docencia entraña una elevada porción del tipo de conocimiento que Polanyi llamó tácito y Hippel pegajoso. Tácito, o muy difícil de formalizar, lo que impide transmitirlo en una facultad o con un libro (como montar en bicicleta, algo que todos saben hacer pero no explicar, que todos aprenden sin que nadie estudie). Pegajoso (sticky) porque es difícil separarlo del terreno en que se crea y aplica y se ha de transmitir y adquirir en la colaboración profesional o maestro-aprendiz. Por ello, aunque la presión venga de fuera y actores como universidades, editores, tecnológicas, administraciones y otros deban y puedan aportar, el proceso será de innovación distribuida y difusión horizontal.

La innovación distribuida supone que cada docente, equipo, centro o red de centros harán su propia innovación, aprendiendo unos de otros y ajustando y modificando lo aprendido, en ningún caso importando, trasladando o generalizando fórmulas comunes, llámense buenas prácticas, prácticas de éxito, educación basada en la evidencia o cualquier otro eufemismo. Nótese que no sólo son distintos los contextos y momentos, sino también los actores, como lo son las capacidades y limitaciones de cada profesor, equipo, claustro o comunidad. Supone que no vendrá solo del profesor, ni de la dirección, sino de ambos, así como de grupos intermedios o de otros actores implicados y colaboradores presentes en la comunidad y ajenos al núcleo profesional.

Una visión equivocada de la profesión ha restringido la presencia en el centro a poco más que las horas lectivas

En cuanto a la difusión horizontal, requiere condiciones hoy muy deterioradas. La primera, un contacto fluido y suficiente entre los educadores, lo que no sucede de un aula a otra ni en el breve recreo. Una visión equivocada de la profesión ha restringido la presencia en el centro a poco más que las horas lectivas, convirtiendo la docencia en un trabajo reducible por todos y reducido por muchos a empleo a tiempo parcial (pagado a tiempo completo), y ha eliminado los tiempos y espacios de contacto no planificado — dinamitando de paso la posibilidad de dedicar más tiempo a los alumnos en riesgo—. La solución no es compleja, aunque sí complicada: la jornada (horario y calendario) laboral debe transcurrir en el centro; eso sí, con el equipamiento adecuado y la flexibilidad necesaria, con independencia de que se pueda reducir la carga lectiva. Fuera del centro, administraciones, organizaciones profesionales, empresas proveedoras y otros actores como las fundaciones deben potenciar la horizontalidad a través de encuentros presenciales y redes virtuales.

Es importante considerar que educar no es ya cosa de un docente con un grupo discente, ni siquiera en primaria, donde de un tercio a la mitad del tiempo del alumno no discurre con su maestro-tutor, sino con especialistas, apoyos, monitores, cuidadores y otros, sin contar con que cada año o cada dos cambia de profesor principal, ni con bajas y traslados. Fuera de individuos carismáticos, pequeñas variantes y experiencias efímeras, una educación eficaz, un proyecto consistente o un proceso innovador requieren la escala de centro. Y a veces más: redes de centros que permiten ampliar experiencias, distribuir la experimentación y alcanzar economías de escala.

También, dentro del centro, se beneficia de la agrupación de aulas y la colaboración entre profesores, como en los bien conocidos proyectos interdisciplinares o en la fusión de grupos con un solo docente en grupos más amplios con equipos de dos o tres. La escala de centro, en fin, ampara mejor la innovación individual, al reducir (y aceptar) el riesgo de error e intensificar elfeedback.

Toda organización, como estructura estable al servicio de un fin, tiende a ser conservadora; un centro escolar más, por su función de reproducción cultural, su base en la conscripción obligatoria, la incertidumbre de sus resultados y la asimetría entre profesión y público (a mediados del pasado siglo, P. Mort estimaba para la escuela típica 25 años de retraso en la adopción de buenas prácticas ya establecidas). La innovación necesita el impulso y liderazgo de la dirección y la cooperación de los profesores, pero en la escuela pública (dos tercios del alumnado), la primera tiene pocas competencias que no sean administrativas, el claustro vive atomizado y el funcionario puede desentenderse de todo. Estos problemas no existen en los centros privados, lo que, unido a la necesidad de seducir a su público y a la frecuencia con que son parte de redes más amplias, empresariales o religiosas, les dará, guste o no, una ventaja sustancial en los próximos años.

Algunos problemas no existen en los centros privados y esto les dará una ventaja sustancial en los próximos años

Es justamente la organización lo que ha de cambiar. Lo que cuenta no es el contenido sino las relaciones: entre los alumnos y con los profesores, con contenidos y materiales, con el entorno, la organización de espacio y tiempo… Si se tratara del contenido se resolvería con buenos libros o buenos vídeos. El problema es que los centros son poco más que montones de aulas apiladas y, mientras que estas carecen de futuro (son el residuo de la escuela-fábrica y el profesor-grifo), aquellos, que seguirán y crecerán porque no hay mejor lugar fuera de la familia para los menores, no logran reinventar el suyo. Pero ese es el camino: más escuela y menos aula.

Mariano Fernández-Enguita es sociólogo, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, donde coordina el Doctorado de Educación. Es autor de La educación en la encrucijada (Fundación Santillana). www.enguita.info.

Tomado de: http://politica.elpais.com/politica/2016/05/26/actualidad/1464258460_668916.html

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¿Cuánto tiempo más habrá que esperar?

Agosto  del 2016/ Artículo/www.ecologistasenaccion.org/

El informe titulado ¿Cuánto tiempo más habrá que esperar? [1] repasa los diez últimos años de compromisos internacionales para la conservación de la biodiversidad en las aguas profundas. Dicho informe refleja avances significativos en nuestra capacidad de evitar el daño que producían las prácticas pesqueras destructivas a lo largo de la última década, pero llega a la conclusión de que la aplicación de las resoluciones históricas de la Asamblea General de las Naciones Unidas se queda corta y deja amplias zonas del océano desprotegidas frente a la destrucción causada por la pesca de arrastre.

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El análisis realizado por la Deep Sea Conservation CoalitionVentana nueva (DSCC), en la que participa Ecologistas en Acción, se ha compartido con científicos del Congreso Internacional de Conservación Marina (International Marine Conservation Congress) celebrado en Canadá esta semana. Su publicación coincide con la Revisión formal sobre el progreso en la aplicación de las resoluciones de Naciones Unidas 59/25 (2004), 61/105 (2006), 64/72 (2009) y 66/68 (2011) de la Asamblea General en Nueva York los días 1 y 2 de agosto. Estas Resoluciones cuentan con una serie de acciones concretas que comprometen a las naciones que realizan actividades de pesca en alta mar a evitar dañar los ecosistemas marinos.

El informe, que ofrece un análisis detallado por regiones de las acciones requeridas y de las adoptadas por los Estados, destaca una serie de importantes acontecimientos que, sin lugar a dudas, se han producido gracias a las resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas. Se incluirían en este apartado los tres nuevos acuerdos que establecen la creación de organizaciones regionales de ordenación de la pesca (OROP) con la tarea de gestionar las pesquerías en aguas profundas en el Pacífico Norte, Pacífico Sur y en el sur del océano Índico, así como las medidas adoptadas por algunas de estas organizaciones para restringir el uso de algunos aparejos de pesca de fondo especialmente destructivos y/o proteger los ecosistemas marinos vulnerables.

Sin embargo, el análisis también demuestra que existen zonas muy significativas donde los requisitos de las Resoluciones siguen sin cumplirse parcial o totalmente, dejando grandes zonas del océano sin proteger. La mayoría de las evaluaciones de impacto que se han llevado a cabo en las pesquerías de aguas profundas en alta mar no cumplen con los criterios establecidos por la FAO, y no se han llevado a cabo evaluaciones de impacto acumulativas en ninguna región. Es posible realizar pesca de arrastre en zonas donde hay ecosistemas marinos vulnerables, y este tipo de pesca sigue siendo el más utilizado en la pesca de aguas profundas en alta mar. Todo ello a pesar de las preocupaciones manifestadas una y otra vez por la comunidad científica y que hacen referencia al impacto destructivo de estas prácticas en las especies, los ecosistemas, la biodiversidad y, más recientemente, la capacidad de estas especies y ecosistemas sedimentarios de retener y almacenar carbono.

Matthew Gianni, principal autor del informe, afirmó: “se ha progresado en la protección de los ecosistemas de aguas profundas frente a los impactos de la pesca, pero todavía queda mucho por hacer. Hace diez años que se adoptó la primera de las resoluciones históricas de las Naciones Unidas y ocho años que la ONU instó a los Estados y a las organizaciones regionales de ordenación de la pesca (OROP) a que adoptasen y aplicasen las medidas incluidas en dichas resoluciones o a prohibir la pesca de arrastre en aguas profundas de alta mar. Sin embargo, también decimos “no se rindan”, porque tenemos que realizar este trabajo. En la mayoría de los casos, los problemas a la hora de aplicar totalmente estas medidas se deben a que no existe la voluntad política necesaria para aplicar el enfoque conservador requerido por la legislación internacional en la gestión de las pesquerías de aguas profundas frente a la incertidumbre científica. Todos reconocemos que las aguas profundas son un territorio que todavía no se ha estudiado suficientemente pero son una reserva global de biodiversidad y es importante que protejamos los océanos ante esta destrucción innecesaria.

El informe hace una serie de recomendaciones a los Estados y a las OROP, como, por ejemplo, prestar más atención a las evaluaciones de impacto y adoptar un enfoque más cuidadoso en el caso de los ecosistemas marinos vulnerables donde no se han tomado las medidas de protección necesarias.

Según Susanna Fuller, coautora del informe y miembro del Ecology Action Centre, “en la revisión de las acciones adoptadas para proteger los ecosistemas y las pesquerías de aguas profundas de los impactos de la pesca, abogaremos por el compromiso de los Estados para que apliquen totalmente estas resoluciones y establezcan límites claros para el trabajo y su finalización.”

Duncan Currie, asesor jurídico de DSCC y coautor del informe, añade: “todos los Estados, independientemente de que pesquen en alta mar, deben desempeñar un papel importante para garantizar que las Resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas se aplican totalmente, ya que dichas resoluciones representan los intereses de la comunidad internacional en general. Instamos a los delegados a que demuestren que siguen preocupándose por aplicar estas Resoluciones y que están comprometidos con otra Revisión. Pase lo que pase en Nueva York esta semana, necesitamos un acuerdo para acabar con el daño que se está causando a los ecosistemas marinos vulnerables en aguas profundas.”

 

 

 

Fuente http://www.ecologistasenaccion.org/article29765.html

fuente imagen . http://3.bp.blogspot.com/-5EK1oA5tbKs/VfLZ_pC65hI/AAAAAAAAC9o/HF86i_PhBSU/s1600/reloj.jpg

 

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De la Educación Social a la Animación Teatral

José Antonio Caride y Manuel F. Vieites, coordinadores de la obra que presentamos, hace años que vienen reali zando distintas aportaciones al estudio de la Educación Social, la Animación Sociocultural y el Teatro, muchas de ellas editadas en Galicia y en Portugal. Ahora, lo hacen en castellano estableciendo una interesante transición entre sus respectivos ámbitos de discurso y prácticas, con la colaboración de otros autores – Víctor Ventosa, Xavier Úcar, Héctor Pose, Belén Caballo– que acreditan una dilatada experiencia en el mundo de la Pedagogía-Educación social, para desvelar – de fonna minuciosalos caminos de ida y vuelta existentes entre la Educación Social y la Animación Teatral. Observando la Animación Teatral en clave socioeducativa, el conjunto de sus argumentos adoptan distintos fonnatos: científico, histórico, metodológico, práxico, etc., en una estructura bien sistematizada, coherente y compacta. Para ello, la obra se desarrolla en tres actos, con escenarios y textos claramente diferenciados. El primer acto nos sitúa ante los aspectos teóricos de la Educación Social, la Animación Sociocultural y Teatral; lo que permite tener una visión crítica, analítica y prospectiva de la animación en su dimensión educativa, con un recorrido histórico al que se asoman algunas de sus viejas realidades y de sus nuevos desafios. El segundo acto aborda cuestiones metodológicas que salen al encuentro de distintas realidades, espacios, tiempos, profesionales y públicos; unas variables que perfilan y articulan los diferentes modos de proceder para diseñar, implementar y evaluar proyectos de acción-intervención social centrados en la Animación Teatral desde un enfoque sociocrítico; incidiendo en el razonamiento científico y en la urgencia de desarrollar modelos de acción y reflexión que faciliten la comprensión y la puesta en marcha de una adecuada práctica de la pedagogía teatral. Finalmente, en el último acto convergen una serie de propuestas, recursos y actividades que ayudan a comprender – con una lectura diacrónica- las líneas de actuación seguidas en los procesos de comunicación teatral, sustentadas en polí- ticas culturales que se fundamentan en un discurso pedagógico actualizado, innovador y, fundamentalmente, participativo. Digamos, para concluir, que es una obra dirigida a todas aquellas personas y profesionales que se interesan Publicaciones por la Animación Teatral como una práctica pedagógica abierta a nuevos horizontes en el campo de la acciónintervención social. Que sea así puede explicar la densidad y exhaustividad con la que se indagan sus contenidos, convirtiendo este libro en un excelente manual discursivo acerca de las teorías, metodologías y aplicaciones prácticas de la animación teatral. Una obra especialmente útil para educadores y animadores cuya labor cotidiana se centra en fomentar la participación de la ciudadanía, con discursos que invitan a una permanente construcción de las realidades sociales a través del quehacer educativo y cultural. Rita Gradaille

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Libro: El Choque De Civilizaciones y La Reconfiguración Del Orden Mundial de Samuel Huntington

América del Sur/EEUU/Julio del 2016/Reseña/www.redalyc.org

Historia. Se centra en el análisis de los conflictos que se iniciaron en Europa Oriental entre grupos religiosos y etnias representativas de culturas diferentes a los predominantes en Occidente, y los cuales están generando serios cuestionamientos a los valores de la democracia, los derechos humanos, la libertad, la soberanía de la ley, la separación entre las Iglesias y el Estado y la economía. Esta es la situación que se ha observado por ejemplo en la antigua Yugoslavia, y en el conflicto que se ha hecho patente, más recientemente, entre Turquía y el pueblo Kurdo. Dentro de sus planteamientos, el autor estudia las características de las ocho culturas que define en su libro, diferentes a la Occidental y dentro de las cuales incluye la latinoamericana, como un medio para comprender su evolución durante la guerra fría, durante el cual estas culturas estuvieron contenidas, y propone medios para el fortalecimiento de las relaciones políticas y económicas Occidente-Oriente para potenciar las vías de comprensión y aceptación de las di- ESTUDIOS 118 GERENCIALES ferencias y así lograr desarrollar un proceso de convivencia. El libro está compuesto de cinco secciones en las cuales presenta su aná- lisis de la situación actual: la confrontación entre las culturas, como nunca antes se había dado en la historia. En segundo lugar, discute los diferentes equilibrios que se han dado en el pasado entre las civilizaciones, especialmente la cristiana y la musulmana, los procesos cambiantes, los resurgimientos y crepúsculos a los cuales se ven sometidas en las diferentes eras de la historia. En tercer lugar, presenta la evolución de las culturas emergentes. En cuarto lugar, las confrontaciones entre las civilizaciones, en especial entre la Occidental y la Islámica y sus manifestaciones más sobresalientes: Afganistán, la guerra del Golfo Pérsico, China, Norteamérica y sus efectos en los derechos humanos, la economía y la política. Finalmente, Huntington analiza el futuro de las civilizaciones, para concluir en una renovación de la occidental, basado en los atributos comunes de las civilizaciones. La lectura y discusión de este libro es altamente recomendable para los ejecutivos de empresas y líderes gremiales en cuyas manos están los procesos de negociación o las estrategias de entrada de empresas en países de diferentes culturas.

Fuente: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=21206907

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Biodiversidad: ¿qué es, dónde se encuentra y por qué es importante?

Europa/ España/ Agosto del 2016/Ecologistas en acción/www.ecologistasenaccion.org

Biodiversidad: ¿qué es, dónde se encuentra y por qué es importante?

El término «biodiversidad» refleja la cantidad, la variedad y la variabilidad de los organismos vivos. Incluye la diversidad dentro de las especies, entre especies y entre ecosistemas. El concepto también abarca la manera en que esta diversidad cambia de un lugar a otro y con el paso del tiempo. Indicadores como el número de especies de un área determinada pueden ayudar a realizar un seguimiento de determinados aspectos de la biodiversidad. La biodiversidad se encuentra en todas partes, tanto en tierra como en el agua. Incluye a todos los organismos, desde las bacterias microscópicas hasta las más complejas plantas y animales. Los inventarios actuales de especies, aunque son útiles, siguen estando incompletos y no bastan para formarse una idea precisa de la amplitud y la distribución de todos los componentes de la biodiversidad. Se pueden hacer cálculos aproximados del ritmo de extinción de las especies, basados en el conocimiento actual sobre la evolución de la biodiversidad en el tiempo. Los servicios de los ecosistemas son los beneficios que las personas obtienen de los ecosistemas. La biodiversidad desempeña un papel importante en el funcionamiento de los ecosistemas y en los numerosos servicios que proporcionan. Entre estos, se encuentran el ciclo de nutrientes y el ciclo del agua, la formación y retención del suelo, la resistencia a las especies invasoras, la polinización de las plantas, la regulación del clima, el control de las plagas y la contaminación. En el caso de los servicios de los ecosistemas, lo que importa es no sólo el número de especies presentes sino también qué especies son abundantes.

¿Por qué preocupa la pérdida de biodiversidad?

La biodiversidad proporciona muchos beneficios fundamentales para el hombre, más allá del suministro de materias primas. La pérdida de biodiversidad tiene efectos negativos sobre varios aspectos del bienestar humano, como la seguridad alimentaria, la vulnerabilidad ante desastres naturales, la seguridad energética y el acceso al agua limpia y a las materias primas. También afecta a la salud del hombre, las relaciones sociales y la libertad de elección. La sociedad suele tener varios objetivos en conflicto, muchos de ellos dependientes de la biodiversidad. Cuando el hombre altera un ecosistema para mejorar uno de los servicios que éste proporciona, su acción suele acarrear también cambios para otros servicios de los ecosistemas.

Por ejemplo, las medidas para aumentar la producción de alimentos pueden traducirse en menos agua disponible para otros usos. Como consecuencia de dichas contrapartidas negativas, muchos servicios han quedado degradados; por ejemplo la pesca, el suministro de agua y la protección frente a los desastres naturales. A largo plazo, el valor de los servicios perdidos puede superar con mucho los beneficios que se obtienen a corto plazo al transformar los ecosistemas.

A diferencia de los productos que se compran y se venden en los mercados, muchos de los servicios de los ecosistemas no se comercializan en éstos ni tienen un precio fácil de conocer. Esto significa que los mercados financieros desconocen la importancia de la biodiversidad y los procesos naturales en tanto que fuentes de beneficios para el hombre. En la actualidad, se emplean nuevos métodos para valorar económicamente beneficios como las actividades recreativas y el agua potable. La degradación de los servicios de los ecosistemas podría frenarse considerablemente o incluso invertirse si se tuviera en cuenta el valor económico total de dichos servicios a la hora de tomar decisiones.

Durante el siglo pasado, algunas personas se beneficiaron de la transformación de los ecosistemas naturales y el aumento del comercio internacional, mientras que otras sufrieron las consecuencias de la pérdida de biodiversidad y un acceso limitado a los recursos de los que dependen. Los cambios en los ecosistemas están perjudicando a buena parte de los más pobres del mundo, que son los menos capaces de adaptarse a dichos cambios.

¿Cuál es la tendencia actual de la biodiversidad?

Prácticamente todos los ecosistemas de la Tierra han experimentado una transformación radical fruto de la mano del hombre, y continúan transformándose ecosistemas para usos agrícolas, entre otros. La pérdida actual de biodiversidad y los cambios derivados en el medio ambiente se producen a una velocidad hasta ahora desconocida en la historia de la humanidad, y no hay indicios de que este proceso se esté ralentizando. Muchas poblaciones de plantas y animales han declinado en número, extensión geográfica o ambas variables. La extinción de especies forma parte del curso natural de la historia de la Tierra. Sin embargo, la actividad del hombre ha acelerado el ritmo de extinción al menos cien veces respecto al ritmo natural. No resulta sencillo comparar diferentes indicadores de la pérdida de biodiversidad. El ritmo al que cambia un aspecto de la biodiversidad, como la pérdida de la riqueza de especies, no tiene por qué reflejar necesariamente un cambio en otra variable, como la pérdida de hábitat.

Además, algunos aspectos de la pérdida de biodiversidad no son fáciles de medir, por ejemplo, el hecho de que cada vez sea más frecuente encontrar una misma especie en diferentes partes del planeta o el hecho de que la biodiversidad esté disminuyendo en su conjunto.

¿Qué factores contribuyen a la pérdida de biodiversidad?

La biodiversidad está disminuyendo a gran velocidad a causa de factores como los cambios en el uso del suelo, el cambio climático, las especies invasoras, la sobreexplotación y la contaminación. Estos factores, naturales o provocados por el hombre, se conocen como generadores de cambio y tienden a interactuar y potenciarse mutuamente. Aunque los cambios en la biodiversidad están vinculados de forma más evidente a generadores de cambio directos como la pérdida de hábitat, también están relacionados con generadores indirectos que son la causa de muchos de los cambios en los ecosistemas. Los principales generadores de cambio indirectos son la evolución de la población humana, la actividad económica, la tecnología y los factores sociopolíticos y culturales.

En los últimos 50 años diferentes generadores de cambio directos han tenido una importancia decisiva en diferentes ecosistemas. Por ejemplo, en los ecosistemas terrestres, los cambios en la cobertura de la tierra han sido el generador de cambio más importante, por ejemplo, la transformación del bosque para usos agrícolas. Sin embargo, la pesca, y especialmente la sobrepesca, han sido los principales factores desencadenantes de la pérdida de biodiversidad en los sistemas marinos.

En términos generales, los principales factores que desencadenan la pérdida de biodiversidad son: la modificación del hábitat (por ejemplo la fragmentación de los bosques), la introducción y propagación de especies exóticas invasoras fuera de su área de distribución habitual, la sobreexplotación de los recursos naturales y la contaminación, especialmente la provocada por el abuso de los fertilizantes, que se traduce en un exceso de nutrientes en los suelos y el agua.

Los recientes cambios climáticos han tenido ya repercusiones importantes sobre la biodiversidad y los ecosistemas de algunas regiones. A medida que el cambio climático se intensifique, los efectos negativos sobre los servicios de los ecosistemas superarán en muchas partes del mundo a los beneficios que se puedan derivar (por ejemplo, una temporada de cultivo más larga). Se prevé que el cambio climático aumente el riesgo de extinción de especies, inundaciones, sequías, reducción de las poblaciones y epidemias. Muchos de los generadores de cambio que afectan a la biodiversidad tienen en la actualidad una influencia mayor a la que tuvieron en el pasado y además se dan simultáneamente.

Las múltiples amenazas podrían tener efectos drásticos e inesperados sobre la biodiversidad, ya que la exposición a una amenaza con frecuencia hace que una especie sea más vulnerable a otras amenazas. Los factores que contribuyen a la extinción pueden ser de ámbito tanto local como mundial y tener efectos inmediatos o a largo plazo. Por ejemplo, la extinción a causa de la pérdida de hábitat puede ser rápida para algunas especies y durar cientos de años para otras.

¿Cómo podría evolucionar la biodiversidad según los diferentes escenarios posibles?

En la Evaluación de Ecosistemas del Milenio se idearon cuatro escenarios posibles para intentar conocer el futuro de la biodiversidad y el bienestar humano hasta 2050, e incluso más allá de esta fecha. Los diferentes escenarios parten de un aumento de la globalización o un aumento de la regionalización y de un enfoque reactivo o un enfoque preventivo a la hora de hacer frente a los problemas medioambientales.

En general, según los cuatro escenarios, el suelo agrícola se expandirá en detrimento de la cubierta forestal, especialmente en los países en desarrollo. Esta situación llevará a un declive continuo de la biodiversidad, tanto local como mundial, principalmente a causa de la pérdida de hábitat. Los enfoques medioambientales que inciden en la prevención tendrían más éxito a la hora de frenar esta tendencia.

Se prevé que la biodiversidad acuática y determinadas poblaciones de peces experimenten un declive a causa de factores como el exceso de nutrientes, la sobrepesca, la invasión de especies exóticas y la contaminación.
La pérdida de biodiversidad repercutirá en el bienestar del hombre, tanto de forma directa como indirecta. Los efectos directos incluyen un mayor riesgo de padecer cambios medioambientales repentinos; por ejemplo, la disminución drástica de las poblaciones de peces, inundaciones, sequías, incendios forestales y enfermedades. Los cambios también afectarán al bienestar del hombre de forma indirecta; por ejemplo, en forma de conflictos motivados por la escasez de alimentos y recursos hídricos.

Aunque todos los escenarios prevén un aumento de la renta per cápita, esta situación puede ocultar una mayor desigualdad, por ejemplo desde el punto de vista de la seguridad alimentaria. Se tendrán que tomar decisiones importantes sobre los compromisos entre objetivos en conflicto, por ejemplo entre la producción agrícola y la calidad del agua, o entre el uso del agua y la biodiversidad acuática. Las políticas que más contribuyen a la conservación de la biodiversidad fomentan al mismo tiempo un mayor bienestar general del hombre al mantener los beneficios múltiples derivados de los ecosistemas.

¿Qué medidas se pueden adoptar para conservar la biodiversidad?

Informar al conjunto de la sociedad sobre los beneficios que se derivan de la conservación de la biodiversidad y plantear abiertamente y con visión de conjunto las contrapartidas que surgen al favorecer unas opciones en detrimento de otras, contribuye a optimizar los beneficios para la sociedad. Recuperar un ecosistema es, por lo general, mucho más costoso que proteger el ecosistema original, aunque está adquiriendo una importancia creciente a medida que aumenta el número de áreas degradadas.

La biodiversidad debe tenerse en cuenta en la agricultura, la pesca y la silvicultura para lograr su conservación. Estos sectores dependen directamente de la biodiversidad e influyen directamente en ésta. El sector privado puede contribuir de manera significativa; por ejemplo, incorporando determinadas prácticas agrícolas. Muchas empresas muestran en la actualidad una mayor responsabilidad corporativa y preparan sus propios planes de actuación en materia de biodiversidad.

Es imprescindible contar a todos los niveles con organismos sólidos que contribuyan a la conservación de la biodiversidad y al uso sostenible de los ecosistemas. Los acuerdos internacionales deben prever medidas para asegurar su cumplimiento y tener en cuenta los impactos sobre la biodiversidad y las posibles sinergias con otros acuerdos. La mayor parte de las medidas directas para detener o frenar la pérdida de biodiversidad deben tomarse a nivel local o nacional. Las leyes y políticas adecuadas desarrolladas por las administraciones centrales pueden habilitar a las administraciones locales para que incentiven la gestión sostenible de los recursos.

Los instrumentos financieros, como el pago directo por los servicios de los ecosistemas o la transmisión de la propiedad a particulares, pueden suponer un incentivo económico a la conservación de la biodiversidad y el uso sostenible de los servicios de los ecosistemas.

La prevención y la intervención temprana se han revelado como los métodos más eficaces y rentables a la hora de enfrentarse a las especies invasoras. Una vez se ha introducido una especie invasora resulta sumamente difícil y costoso combatirla y, sobre todo, erradicarla, ya sea mediante productos químicos o introduciendo otras especies (soluciones que no siempre dan resultado).

Es necesario enfrentarse a los generadores directos e indirectos desencadenantes de la pérdida de biodiversidad para una mejor protección de la biodiversidad y de los servicios de los ecosistemas. Las posibles medidas pueden consistir en eliminar subvenciones perjudiciales, fomentar una agricultura intensiva sostenible, adaptarse al cambio climático, frenar el aumento del nivel de nutrientes en el agua y los suelos, evaluar el valor económico total de los servicios de los ecosistemas y hacer más transparentes los procesos de toma de decisiones.

Los espacios protegidos son un aspecto clave de los programas de conservación, pero no bastan por sí mismos para proteger la biodiversidad en toda su extensión, y no siempre se respetan. Para obtener resultados, es necesario escoger cuidadosamente el emplazamiento de los espacios protegidos, asegurándose de que todos los ecosistemas de la zona tengan una representación adecuada.

Glosario

Especies exóticas: una especie exótica es una especie introducida fuera de su área de distribución normal. Las especies exóticas invasoras son especies que al establecerse y propagarse modifican los ecosistemas, los hábitats u otras especies.

Biodiversidad: el término «biodiversidad» es una contracción de la expresión «diversidad biológica». Refleja la cantidad, la variedad y la variabilidad de los organismos vivos. Incluye la diversidad dentro de una especie (diversidad genética), entre especies distintas (diversidad de especies) y entre ecosistemas (diversidad de ecosistemas).

Generadores de cambio (de los ecosistemas): cualquier factor natural, o inducido por el ser humano, que directa o indirectamente causa un cambio en un ecosistema.

Ecosistema: el complejo sistema formado por las comunidades de plantas, animales, hongos y microorganismos así como por el medioambiente inerte que les rodea y sus interacciones como unidad ecológica. Los ecosistemas no tienen límites fijos: puede considerarse como ecosistema un único lago, una cuenca, o una región entera.

Servicios de los ecosistemas: beneficios que las personas obtienen de los ecosistemas. Esto incluye los servicios de provisión como por ejemplo de alimentos y agua, pero también incluye servicios de regulación como son el control de inundaciones y epidemias, también los servicios culturales como son los beneficios espirituales, recreativos o culturales, y por último los servicios esenciales como el ciclo de los nutrientes que asegura las condiciones que permiten que haya vida en la Tierra.

Modificación del hábitat: cambio de las condiciones medioambientales locales en las que vive un organismo concreto. La modificación del hábitat puede ocurrir de forma natural como consecuencia de sequías, epidemias, incendios, huracanes, corrimientos de tierra, erupciones volcánicas, terremotos, incrementos o reducciones ligeras de las temperaturas o precipitaciones estacionales, etc. No obstante, la modificación del hábitat está generalmente inducida por actividades humanas como el cambio en el uso de la tierra, la modificación física de los ríos o la sustracción de agua de estos.

Cobertura de la tierra: cobertura física de la tierra generalmente se refiere a la cobertura vegetal o a la falta de esta. El término «cobertura de la tierra» está relacionado con «uso de las tierras», pero no son sinónimos.

Documentos clave

- Comunicación sobre la biodiversidad. En: Comisión Europea (2006). Detener la pérdida de biodiversidad para 2010 – y más adelante. COM(2006) 216. Disponible en eur-lex.europa.eu

- Huella ecológica. En: WWF International (2005). Europa 2005: la huella ecológica Disponible enwww.footprintnetwork.org

- Perspectiva Mundial sobre Diversidad Biológica. En: Convenio sobre la Diversidad Biológica (2006). Perspectiva Mundial sobre Diversidad Biológica 2. Disponible en www.biodiv.org/gbo2

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Fuente:http://www.ecologistasenaccion.org/

Fuente imagen http://www.monografias.com/trabajos104/biodiversidadecologia/image002.png

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Hacia una educación de calidad para todos. Desafíos para la perspectiva comparada

 

Un punto de partida.

 Cuando intentamos reflexionar sobre la educación comparada, para con su aplicación encontrar respuestas a nuestras urgencias profesionales, no podemos dejar de tener en cuenta las reflexiones de los primeros comparativistas que, en el intento de encontrar “sus respuestas”, contribuyeron a conformar una ciencia que ha estudiado y estudia la relación sociedad–educación escolarizada en los procesos de planificación, puesta en práctica y valoración de las políticas y los sistemas educativos.

La propuesta de estudio de las nacientes políticas y sistemas educativos hecha por el francés Marco Antonio Jullien de París en el siglo XIX, fue un intento –aunque no reconocido- por establecer las pautas de la investigación de un proceso multifactorial como es la educación. Lo que se conoce hoy del “Equisse” nos facilita una visión integradora de los estudios comparados a partir de la indagación de la realidad y la interpretación de la misma, para poder con ello hacer propuestas que permitían una mejor educación y comprensión entre las naciones.

De igual manera, el concepto de “fuerzas determinantes”, fundamentado por Michael Sadler y asumido por sus seguidores (Kandel, Hans, Schneider) desde otra perspectiva, era indicativo de que, como otra ciencia de la educación, la que se dedica a la comparación debía asumir el estudio de la educación escolarizada como el resultado y la manifestación de múltiples factores que imponían lo singular a procesos que se manifestaban en todos los países, como es la política y los sistemas educativos. Para ellos los estudios comparados también debían tener una visión integradora.

El fin de la Segunda Guerra Mundial, la modificación de las relaciones internacionales entre los países, así como la intención explícita de considerar la educación de masas como una vía esencial para lograr resarcir los efectos negativos de la guerra y contribuir al desarrollo social e individual, influyeron en el incremento de los estudios comparados en educación desde los organismos e instituciones internacionales, tales como la Oficina Internacional de Educación de Ginebra y la UNESCO que, entre otras tareas de investigación y colaboración, realizan investigaciones comparadas.

Dentro del grupo de científicos que en esas organizaciones aportaron a la metodología de realizar estudios comparados, se destacan Pedro Roselló y Brian Holmes, quienes desde estos espacios considerados como observatorio mundial de la educación, indicaron los problemas educativos que comenzaban a afectar a la mayoría de los países, a pesar de poner en prácticas las políticas educativas en contextos diferentes.

A pesar de ese análisis macro de los fenómenos educativos desde sus diferencias, ambos científicos no dejan de argumentar metodológicamente cómo se debían abordar los estudios comparados para que estos tuvieran en cuenta las relaciones multifactoriales que se dan; entre lo que sucede a nivel mundial en el plano económico, social, y cultural, y sus manifestaciones específicas en las corrientes y problemas educativos. Se trata una vez más de dar una visión integradora a este tipo de investigación.

Paralelamente a estos esfuerzos, se iba acentuando una tendencia que priorizaba la recogida de datos como la vía esencial para conocer el estado de la puesta en práctica de las políticas educativas sin identificar, en mucho de los casos, todas las causales que influyen en este proceso en niveles más específicos, como en un país determinado o en una región o sector de éste, lo que da una información valiosa, pero con pocas posibilidades de ser utilizadas como una vía de solución o transformación de las realidades y problemáticas educativas.

Más recientemente, en las últimas décadas del siglo pasado, se generalizó la tendencia de ver al mundo como una aldea global. Fueron muchos los acontecimientos que influyeron en esta certeza y, de manera general, le comenzamos a llamar procesos de globalización. Estos procesos desde una lectura intencionada y ligera quisieron demostrar que todos vivíamos las mismas problemáticas, las cuales eran posible solucionar a través de las misma propuestas.

De la mano de estas reflexiones se hacen hoy un número importante de investigaciones llamadas comparativas, pero que no expresan explícitamente ni el estado real de la educación, ni las causales que influye en ello, ni mucho menos orientan sobre como cambiar el estado de las cosas.

Este proceder estuvo dirigido a lograr un consenso alrededor de la idea de que, en la medida que aplicaban políticas de ajustes económicos, la descentralización educativa era la vía idónea para lograr la educación para todos con calidad, propósito que se había quedado pendiente desde el surgimiento de la educación escolarizada en casi todos los países, incluyendo un sector dentro de los que tenían una economía desarrollada.

Pasada unas décadas y aún sin finalizar el siglo, se discutía la inoperancia de la descentralización educativa porque su intención menos discutida y más difundida -la privatización de la enseñaza pública-, era la que estaba prevaleciendo… pero ya las reformas educativas estaban en marcha y la descentralización con múltiples variantes se estaban aplicando con la intención explicita de quedarse.

En esta realidad se acusa a los estudios comparados de asumir una tendencia “positivista instrumental” limitada, que pretende convertir la realidad en un conjunto de datos estadísticos y de fórmulas, lo cual relega la teoría o su utilización de manera segmentada, sin considerar el papel de los sujetos cuando se trata de poner en práctica las políticas educativas en el interior de los micro espacios o contextos educativos locales.

Para asumir esa “deficiencia epistemológica” como reto, se nos pide que consideremos este campo del saber con la perspectiva de “integrar el conocimiento…. Se requiere un pensamiento integrador que rompa las fronteras de lo disciplinar para facilitar una visión coherente del mundo, lo que supone de suyo acoplar el interés de lo global y lo local como niveles de análisis, pero mas aún, por la forma en que tales ámbitos se interpretan y se afectan mutuamente” (Mendoza, C , 2000). A esto se agregaría la participación de la comunidad de educadores para que contribuya a identificar las demandas y las manifestaciones de la política educativa en los espacios donde se insertan y con ello se conviertan en agentes facilitadores de cambios y transformaciones educativas pertinentes.

Por tanto, una primera idea concluyente consiste en asegurar que el estudio de las interrelaciones que se manifiestan entre lo general / global con lo particular / contextual en el marco de la proyección y aplicación de las políticas educativas por parte de la comunidad de educadores en las condiciones de la sociedad contemporánea, le demanda a los estudios comparados en educación una concepción teórico-metodológica integradora.

Reflexiones necesarias sobre las políticas y los sistemas educativos.

La política y el sistema educativo, constituyen el marco referencial donde se legisla, organiza y proyecta la formación ciudadana y productiva de los hombres y mujeres de un país en los diferentes estadios de su desarrollo.

Para Valle (2001), las políticas educativas se sustentan en dos pilares básicos: uno ideológico (los principios) y otro teológico donde se incluye fines y objetivos generales.

A nuestro juicio, en la política educativa se declaran otras dimensiones además de las ya señaladas, que especifican la concepción pedagógica y sociológica por la que la definimos de la siguiente manera:

Es la dimensión educativa de la política estatal, en la cual se pauta el ideal de ciudadano a formar (dimensión filosófica); la forma y la responsabilidad del Estado con su puesta en práctica (dimensión legislativa); las características generales del proceso educativo (dimensión pedagógica); y las exigencias políticas, económicas y sociales que se debe satisfacer (dimensión sociológica).(Massón, R. M., 2006)

Esta relación entre la política estatal y la educativa significa que hay características generales de la primera que se reflejan en la segunda, tal y como sucede en las demás esferas de la política estatal, aunque cada una tenga una función específica dentro del Estado: Visto de este modo y con la intención de buscar una vía para su estudio integral podemos afirmar que las políticas y los sistemas educativos se caracterizan por tener un carácter histórico, contextualizado y perspectivo.

El carácter histórico está dado por las causas fundamentales que, a través del proceso de formación y puesta en práctica de la política educativa, se han consolidado y se constituyen en sus características fundamentales. Por otra parte, el carácter contextualizado indica cómo la política y el sistema educativo son resultado de cada contexto económico y socio–cultural donde se han constituido y se ponen en práctica, otorgándole por ello, determinada dependencia en cuanto a las condiciones objetivas del presente.

El carácter proyectivo se manifiesta en la necesaria relación con el futuro de la política y el sistema educativo, en la medida que consideremos como su misión fundamental la de formar a los ciudadanos para el mañana.

La relación dialéctica que se manifiesta entre la política y el sistema educativo con el Estado donde ella se inserta, determina que las tendencias en el desarrollo de ambos fenómenos educativos estén en correspondencia con las características y las condiciones de éste.

En la medida que han ido cambiando las relaciones entre las Naciones y las características internas de estas, se han modificado las características generales de la política el sistema educativo.

En un primer momento, la creación de los Estados Nacionales, demandó que las políticas educativas facilitaran y promovieran la cohesión nacional, la integración política y la legitimación de la nueva sociedad liberal.

Este proceso ocurre tanto en Europa como en algunos países de América Latina, unos con una organización unitaria y otros federativa. Tanto en uno como en otros, se necesitó lograr la coherencia y la cohesión nacional a través de la política educativa. Lo qué se enseña y para qué se enseña juega un papel determinante en esta situación.

Aunque la teoría de currículo surgió a principios del siglo XX (Bobbitt, 1918), no hay dudas de que desde las primeras políticas educativas constituidas existía una teoría curricular que se caracterizaba por ser uniforme, homogénea y prescriptiva.

La concepción educativa que asume un currículo homogéneo persigue como objetivo formar a todos los ciudadanos a través de los mismos contenidos básicos, lo que contribuye a educar en una similar concepción sobre valores, códigos, ritos, etc. Los sistemas de conocimientos que componen los contenidos básicos facilitan “la construcción de un imaginario colectivo” sobre el nuevo Estado, legitimando una geografía que borra las fronteras internas del antiguo régimen y define los límites exteriores como algo fijo, reconstruye una historia que se forma sobre el nuevo concepto de nación, y enseña un idioma llamado “oficial” que, en ocasiones, relega olvida o destruye la existencia de otras lenguas que convivieron por años, como elementos más significativos que han caracterizado los procesos de homogenización.

“La confluencia de estos ideales y funciones en la creación y extensión de los sistemas educativos modernos asumidos por los Estados les prestaban a éstos la legitimidad de poder influir en los alumnos en aras del desarrollo personal, de la integración social y del progreso económico. Una intervención que conllevaba compartir y sustraer competencias a las esferas familiares en aspectos que a estas les desbordaban: la cultura, la socialización y la preparación para la vida. En las sociedades industrializadas más avanzadas se elaborarían las políticas que tomaban a la educación como una de las señas de identidad de los Estados del Bienestar” (Sacristán, 1999).

En la década del sesenta, pasado el lógico período de reconstrucción de los países luego de la Segunda Guerra Mundial (fundamentalmente los europeos), se priorizó la educación de todos los ciudadanos como una necesidad vital para la reconstrucción de las economías, el desarrollo científico y tecnológico y la formación ciudadana. La educación escolarizada se convertía dentro de esta concepción en la vía fundamental de movilidad social, de desarrollo individual y de erradicación de muchos de los problemas económicos y sociales que se generaban dentro de la sociedad.

En este empeño el Estado tenía la mayor responsabilidad con la educación pública y con el cumplimiento de sus objetivos fundamentales, entre los que se destacan poner la educación al servicio de todos, aumentar los años de educación obligatoria, apoyar financieramente a la enseñanza secundaria y apoyar las enseñanzas técnicas de nivel medio.

En muchos de los países europeos estos propósitos se vieron cumplidos, pero, aunque algunos países de la región lograron aumentar esos indicadores, paralelamente se manifestaban “deformaciones” dentro de los propios sistemas educativos que no lograron disminuir los índices de repitencias, de abandono escolar, las diferencias entre la educación urbana y la rural, la no incorporación en el currículo de los referentes culturales que satisficieran las necesidades educativas de las múltiples minorías que conforman las sociedades latinoamericanas, que influían para que no se cumplieran en la práctica con los objetivos propuestos.

Esta concepción tuvo como base las teorías desarrollistas y tecnocráticas de la educación, fundamentadas a partir de la concepción del capital humano, que priorizaba la formación de competencias profesionales que respondieran a las exigencias del mercado sobre otras aristas formativas de la personalidad.

La década del ochenta trajo el final de las teorías y proyectos desarrollistas, la crisis económica de los países del tercer mundo y la reestructuración de las relaciones internacionales. La intervención foránea de los organismos internacionales como expresión de los intereses de los países de economías más desarrolladas en la vida económica y social de las naciones se hace más evidente con la de la aplicación de las políticas neoliberales.

El investigador Jurjo Torres opina que las voces más críticas y alarmantes sobre las deficiencias de la educación pública comenzaron por Estados Unidos. En el primer período de mandato de Ronald Reagan se creó una Comisión Nacional sobre la Excelencia en Educación, la que a través de una valoración de la educación pública norteamericana contribuyó a preparar favorablemente la opinión pública para aplicar reformas educativas neoconservadoras y neoliberales.

Al informe elaborado por la Comisión durante el 1983 se le llamó “Una Nación en peligro” y desde sus primeras líneas se destaca el propósito crítico del informe, “Nuestra Nación está en peligro. Nuestra incuestionable preeminencia en el comercio, en la industria, en la ciencia y en la innovación tecnológica está siendo sobrepasada por competidores de otras partes del mundo” (A Nation At Risk, 1983).

Según el informe, las instituciones escolares son las responsables fundamentales de esta situación, ya que tienen resultados mediocres con respecto a la calidad, en ellas reina la indisciplina, no exigen que los estudiantes trabajen y la selección de los contenidos curriculares es inapropiada. Todo lo anterior se constata en los pobres resultados que los estudiantes sistemáticamente logran en los tests de rendimiento escolar. Además de estas, la comisión redactora subraya como otra causa sumamente importante la falta de preparación de los docentes.

Las siguientes reformas que se produjeron tenían como lema la excelencia, lo que trajo como consecuencia que el gobierno creara agencias de evaluación sistemática de lo que ocurría en las aulas, lo que servía como referencia a los padres para que seleccionaran los centros docentes en los que estudiarían sus hijos, favoreciendo así un sistema educativo fuertemente competitivo.

Simultáneamente, se realizaron reformas educativas en otros países incluyendo los de la región (Chile, México, Colombia, Perú, Bolivia, entre otros), y donde la descentralización educativa fue el centro de dichas reformas por ser considerada una vía para obtener mayores niveles de calidad.

En realidad, lo que influyó decisivamente en que el proceso de descentralización educativa se manifestara de manera generalizada, fue la prioridad que le dieron los organismos financieros internacionales dentro de las propuestas neoliberales impuestas por ellos, a un número significativo de países y la divulgación y fundamentación pedagógica que de este proceso ha realizado la UNESCO.

La presencia de organismos e instituciones internacionales en la evolución y generalización de la descentralización educativa como el elemento primario de toda reforma o transformación educativa, nos permite asegurar que este proceso es una manifestación de la globalización en la educación escolarizada

Aunque se ha tratado de desvincular en algunos análisis la arista económica de la pedagógica al fundamentarse la descentralización como una tarea técnica orientada a mejorar la calidad de la gestión estatal dentro de un movimiento de modernización, los avances pedagógicos de la descentralización educativa dependen del respaldo económico que tenga y de la preparación de la comunidad de educadores para asumir las nuevas responsabilidades que la independencia le proporciona.

El entorno económico y político en la región no ha sido el más apropiado para poder desplegar acciones renovadoras en materia de educación pública sobretodo en las últimas décadas del pasado siglo. La crisis económica y estructural de estos ha tocado fondo y no son pocos los que, desde diferentes planteamientos políticos, están retomando los objetivos pendientes de las políticas educativas a través de la aplicación,  de “políticas emergentes”,  que se traducen en campañas, programas y proyectos que se hacen aplicables a través del apoyo estatal y la colaboración internacional.

En estas políticas emergentes se hace énfasis en el incremento de la cobertura, la calidad y sobre todo la equidad que se necesita, llevando a cabo campañas de alfabetización. De esta manera, las transformaciones sociales están facilitando que se manifieste la heterogeneidad de las prácticas educativas dentro de las políticas educativas, las que siempre dependerán de las condiciones económicas que sirvan de apoyo a la aplicación de lo que se proyecte, y a las condiciones profesionales que tenga la comunidad de educadores para aplicarla.

Todo lo anterior hace que dentro de las relaciones internacionales en el plano de la educación y la aplicación generalizada de la descentralización educativa, se visualicen con mayor nitidez los contextos educativos locales, entendiéndose estos como los espacios donde las comunidades de educadores logran proyectar, aplicar y valorar de manera reflexiva, flexible y constructiva la política educativa, mediante la realización de prácticas educativas que satisfacen las demandas de los factores extraescolares que influyen directamente en tales espacios, así como las necesidades de los sujetos implicados.

En esta dinámica, la construcción del conocimiento desde una perspectiva comparada remite interactivamente a los dos niveles: globalidad y localidad, entendiéndose entonces que la comprensión de los fenómenos particulares no puede abstraerse de las relaciones de interdependencia de lo que ocurre a escala mundial y que para comprender los que se manifiestan en este nivel, es imprescindible considerar los procesos que ocurren en lo contextual, aspecto que se asume por los estudios comparados en educación. La dirección de los estudios comparados bajo esta perspectiva exige entonces que se reflexione sobre aspectos metodológicos que permitan conducir las investigaciones en estos contextos.

Propuesta para realizar estudios comparados integrales desde los contextos educativos locales.

La metodología que se presenta a continuación es resultado de la experiencia investigativa y docente de la autora en esta disciplina, y constituye una vía  para analizar todos los factores que influyen en la puesta en práctica de las políticas educativas desde los contextos educativos locales y por tanto a conducir investigaciones con un enfoque integral.

La ruta metodológica seguida conduce a precisar aspectos esenciales a tener en cuenta en la realización de este tipo de estudio, en primer lugar, un sistema de regularidades que se concreta en un sistema de principios y reglas a tener en cuenta para su aplicación.

Se propone, de igual manera, una relación de tipos de estudios comparados clasificados según su alcance y objetivos, para hacer algunas reflexiones generales sobre cómo se definen las variables y la utilización de diferentes fuentes de información.

A partir de estas regularidades, se define un sistema de principios que, a través de las reglas de aplicación, permiten el estudio de las políticas y los sistemas educativos en su relación con la sociedad.

A continuación se explica la esencia de cada uno de ellos.

1- Principio de la interconexión universal de los problemas, las corrientes y las tendencias educativas y las manifestaciones específicas de estos en cada contexto educativo local.

La interrelación entre la sociedad y las políticas y los sistemas educativos se revela a diferentes niveles, manifestando la concatenación universal de los fenómenos y los procesos. El mayor grado de generalidad de esta relación ocurre en el ámbito internacional, por tanto, las características de la educación escolarizada a este nivel son el reflejo de lo que está sucediendo en todas las esferas de la sociedad y de sus precedentes históricos.

En esta interrelación se pueden identificar las características esenciales de los problemas, las corrientes y las tendencias educativas que se manifiestan y afectan la proyección, la organización y aplicación de las políticas educativas.

Estas características universales de la educación tienen su reflejo específico en cada realidad educativa, siendo resultado de otras de las aristas de esta interrelación, que se hace singular cuando los factores extraescolares específicos y los sujetos, influyen para que estos fenómenos globales experimenten cambios específicos en las realidades locales donde se manifiestan.

Los problemas, las corrientes y las tendencias educativas se interconectan, además, a través de la labor que desempeña la comunidad de estudiosos que está investigando y proponiendo alternativas teóricas y prácticas a la solución de estas problemáticas, lo que indica cómo los sujetos, desde sus diferentes referentes y realidades los abordan, identificándose en esa actividad las corrientes y las tendencias educativas de mayor grado de generalidad.

2- Principio de la interrelación entre la política y el sistema educativo con las demandas de los factores extraescolares del país.

La política y el sistema educativo de un país son la legislación y la organización de la educación escolarizada a nivel nacional, es decir constituyen la expresión de mayor grado de generalidad en los límites nacionales de la educación escolarizada.

Por su naturaleza multifactorial, en la constitución, consolidación y desarrollo de la política y del sistema educativo influyen un sistema de factores naturales, históricos, económicos, políticos, socio-culturales, internacionales, entre otros. Estos factores extraescolares, en su constante interrelación y transformación, hacen de la política y el sistema educativo parte consustancial de la sociedad donde se inserta.

Las transformaciones que se producen en el ámbito de la sociedad tienen una repercusión directa en la política y el sistema educativo, en la misma medida que en ellos se generan las principales premisas que pueden contribuir al cambio de la sociedad, por la relación dialéctica que se establece entre la base económica y la superestructura social.

Esta condicionante permite que la política y el sistema educativo sean un reflejo de la historia del país, que muestren las características de su presente y que desde ellos se proyecte el futuro.

3- Principio de la interrelación de la proyección de la política educativa y la eficiencia de su puesta en práctica a través del sistema educativo.

La eficiencia refleja la relación dialéctica que se manifiesta entre la política, el sistema educativo y los factores extraescolares, considerándose que la política y el sistema educativo son eficientes si logran en la práctica lo que queda declarado en la letra; si satisfacen las demandas actuales que los factores extraescolares le hacen y son lo suficientemente dinámicos para contribuir a la transformación y el desarrollo futuro de los factores extraescolares, además de permitir una cobertura de formación para toda la sociedad, independientemente de los estratos sociales y la etapa de la vida en que se encuentre el individuo, a través de la concepción educativa y curricular que se asume.

De esta manera se manifiestan las posibilidades de la política y el sistema educativo de contribuir al desarrollo del país a partir de satisfacer las demandas presentes y futuras de los factores extraescolares, posibilitando las prácticas educativas que se independizan de lo establecido, al dar respuestas críticas, dinámicas y emergentes a problemáticas educativas circunstanciales que responden a contextos educativos locales y a las demandas de los sujetos que participan en dicho proceso.

La eficiencia de la puesta en práctica de la política y el sistema educativo se manifiesta a través de la interrelación de tres premisas pedagógicas esenciales: la concepción educativa, la concepción curricular y la práctica educativa.

En la concepción educativa se determina la función de la educación, cómo deben ser formados los ciudadanos, cuáles deben ser las características de la personalidad que se deben priorizar en esta formación revelando el carácter histórico y clasista, puntualizando además en las vías fundamentales a través de las cuales debe transcurrir el proceso.

Entre la política educativa, la concepción educativa y el currículo hay un proceso de interrelaciones que caracteriza la distancia entre lo declarado al nivel de la política y lo logrado en la práctica educativa.

4-. Principio de la interdependencia de los contextos educativos locales con los factores extraescolares.

Es en estos contextos donde se evidencia la relación entre lo global y lo local, pudiéndose evidenciar cómo desde los contextos educativos locales se facilita u obstaculiza el cumplimiento de la política educativa. Esta aplicación de la política educativa en el sistema educativo está mediatizada, por las interpretaciones y las prácticas que hacen los sujetos que participan desde diferentes roles en el proceso el proceso de enseñanza–aprendizaje, en el cual se manifiesta la puesta en práctica de la política en el sistema educativo.

Esto permite establecer comparaciones entre lo dispuesto, las condiciones reales para su aplicación y el resultado de lo aplicado, como manifestación histórica de la esencia de lo general en lo local y cómo éste puede influir en el desarrollo y evolución o transformación de lo general. Constituye la interpretación y valoración de esta realidad la premisa fundamental del sistema de principios propuesto.

Tipos de estudios comparados

El tipo de estudio comparado está determinado por el alcance que éste se propone. El comparativista cubano Jesús García del Portal definió tres tipos de estudios que son asumidas por la autora, quien incluye un cuarto nivel.

 

Tipos de estudios comparados
Nivel Características
Primero ·         estudios monográficos.

·         caracterizan la educación en un país o países.

·         la finalidad es obtener conocimientos de todo el sistema de educación o de un nivel de educación en específico.

·         valoran comparativamente la relación que existe entre la política declarada (nivel de aspiración) y la realidad educativa.

Segundo ·         estudios comparativos entre países y regiones.

·         la finalidad es establecer semejanzas, diferencias y las perspectivas de desarrollo de la manifestación de la educación escolarizada que se estudie en el marco de las interacciones existentes entre la educación y la sociedad.

Tercero ·         estudio de localización de los problemas, las corrientes y las tendencias educativas en el contexto internacional y/o regional.

·         caracteriza, establece las regularidades y valorar la relación causa– efecto en el marco de las interacciones existentes entre la educación, la política, la economía y la sociedad de la región que se estudie y de los países que se incluyan en la muestra.

Cuarto ·         valora la relación entre lo establecido en la política y el sistema educativo y las diferentes alternativas teóricas y prácticas que desde los contextos educativos locales proponen los sujetos que en ellos participan.

La determinación de variables e indicadores así como la selección de un sistema de métodos de investigación es otro aspecto metodológico a tener en cuenta para la realización de estos estudios comparados en educación.  La determinación de las variables e indicadores en torno al objeto de estudio permite la elaboración de instrumentos de investigación que faciliten la obtención de la información para constatar, caracterizar y comparar la relación multicausal del origen y las manifestaciones de las políticas y los sistemas educativos  en relación con el contexto donde está insertada.

La selección de los métodos de estudio está determinada por la naturaleza del objeto de estudio, del objetivo de la investigación, del sistema de variables e indicadores establecidos, y del tipo de estudio comparado y las posibilidades que den para aplicar el sistema de principios. Estos elementos son esenciales para lograr que el sistema de métodos seleccionado corresponda y satisfaga s las exigencias de la plataforma teórica que fundamenta la investigación.

En el caso de los estudios comparados en educación la naturaleza del objeto de estudio es social, lo cual le confiere complejidad si se considera que se están estudiando sistemas abiertos, multifactoriales, en los que participan diversidad de sujetos con diferentes roles, así como con diferentes referentes teóricos y prácticos.

El estudio comparado desde esta perspectiva debe dirigirse a analizar desde un enfoque interdisciplinar las características históricas y contextuales de la política educativa y el sistema educativo para a partir de ello, establecer un primer nivel de comparación que pueda evidenciar las condiciones reales que existen en cada contexto educativo local para hacer cumplir la política.

Lo anterior nos permite determinar aquellas contradicciones que necesitan ser resueltas para llegar al cumplimiento de la política educativa. Estas contradicciones pueden ser el reflejo de factores extraescolares sujetos a modificaciones y/o situaciones presentadas en el factor humano, las cuales de igual manera, demandan transformaciones por lo que hace inevitable la caracterización de los contextos educativos locales.

En tanto que se estudian prácticas educativas, es preciso identificar las concepciones teóricas que las sustentan para que la comunidad de educadores sea conciente de los problemas educativos que se manifiestan en la puesta en práctica de la política educativa y busque su solución en aquellas concepciones teóricas que le dan la posibilidad de ser contextualizadas.

Esta perspectiva comparada de la relación de lo global / contextual, donde se hace coparticipe a la comunidad de educadores, permite determinar la incidencia de los factores históricos y reflexionar en torno a las condicionantes contextuales para determinar las tendencias del desarrollo, aspectos que constituyen el punto de partida para nuevas transformaciones.

La aplicación de cualquier alternativa que se derive de un estudio comparado en educación, requiere que se valore, pasado un tiempo, la efectividad o no de lo propuesto, así como las modificaciones más significativas logradas en la práctica educativa y en los participantes, por ello el estudio realizado, puede servir como referente para nuevas propuestas educativas y también para su valoración al aportar el punto de desarrollo inicial de la nueva propuesta.

A modo de conclusión

Para que los estudios comparados en educación puedan satisfacer las demandas que requieren la proyección, organización y aplicación de las políticas educativas en la relación de lo general /global con lo particular /contextual, tienen que considerar las teorías y las prácticas que desde los diferentes contextos educativos locales surgen, evolucionan y/o se consolidan, con el objetivo de dar respuestas a las contradicciones que se manifiestan entre lo declarado como aspiración para la educación escolarizada y las posibilidades de su cumplimiento. Constatar estas experiencias puede contribuir a que estos estudios sean una vía de transformación de la realidad educativa.


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Fuente : www.saece.org.ar/docs/congreso2/masson_cruz.doc

Fuente: http://i1.wp.com/otrasvoceseneducacion.org/wp-content/uploads/2016/07/DSC01636.jpg?resize=290%2C290

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Importancia de la ética en la vida

Panamá/Julio de 2016/Panamá América

Por: Eric Segura

Los valores éticos son los principios e ideas que tenemos en nuestro ser y orientan el camino que debemos tomar en momentos difíciles de nuestra vida personal e interacción social con nuestros semejantes.

A través del tiempo vamos creciendo y aprendiendo de nuestros errores y correcciones. Se ha comprobado que nuestro aprendizaje es más efectivo cuando va acompañado de las emociones y nuestra capacidad de ir asociando experiencias personales a las sociales, las cuales determinan nuestra convivencia en la sociedad, dejando marcada nuestra futura personalidad y visión del mundo que nos rodea; un papel determinante juega la primera escuela de valores, nuestra familia, y maestro en valores que determinan nuestra percepción y aplicación de los valores éticos y morales.

Los valores éticos inculcados dentro de una familia tienden a ser más fuertes que los enseñados por los maestros en la escuela, debido al aprecio emocional que marca y determina la parte cognoscitiva, y nuestro racionamiento moral gira en torno a la primera escuela, por tal motivo la segunda escuela no es el lugar más preciso para aprender valores, sino para reforzarlos. Cuando el maestro encuentra un bache moral en un estudiante se le puede complicar la situación, ya que ese estudiante, si adquiere un papel de líder dentro del salón, puede influir de manera negativa, entonces la metodología del docente se verá afectada. En este caso dependerá de las estrategias metodológicas educativas para enfrentar la situación.

Fuente: http://www.panamaamerica.com.pa/opinion/importancia-de-la-etica-en-la-vida-1036334

Fuente de la Imagen: https://www.google.co.ve/search?q=valores&espv=2&biw=1024&bih=623&tbm=isch&source=lnms&sa=X&ved=0ahUKEwjMkM7y35jOAhXJNx4KHTrnBoQQ_AUIBigB&dpr=1#imgrc=ByfJ6mOCIR-NUM%3A

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