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ARGELIA LAYA: LEER SU DISCURSO PARA APRENDER-HACER LA MILITANCIA

Por: Ana Isabel Márquez Rojas

¿Qué te habría gustado ser en la vida?

Me hubiera gustado… poder dedicarle más tiempo a la educación… a la de los hijos que parí y a la de los otros hijos, mis alumnos.

Extractos de entrevistas realizada a Argelia Laya (1975)

*Ana Isabel Márquez Rojas

aimarquez2002@yahoo.com

Docente de Educación Inicial

Mujer Afroguaireña feminista, antirracista y decolonial

Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez Núcleo Valencia

Cátedra Libre Africa Josefina Brighton Núcleo Maracay

El 10 de julio del año 1926, nació en  la hacienda de cacao Las Mercedes, ubicada en la población de San José de Rio Chico, Estado Miranda Argelia Laya, mujer luchadora de nuestra patria que dedicó su vida a la reivindicación de los derechos sociales de las niñeces, juventudes, mujeres, trabajadores de nuestro país. Muere el 27 de Noviembre de 1997, a los 71 años.

Hoy cuando se cumplen 23 años  de la partida física de nuestra lídereza  feminista afrovenezolana  Argelia Laya,  quiero enaltecerla  reivindicando tres aspectos centrales  de su vida:  primero:  En su defensa incansable,  por los derechos de nuestros  niñas/os y juventudes Venezolanas, a quienes hacía mención siempre en sus discursos. Un segundo momento: El  relativo a  su campaña de alfabetización, agencia política emprendida en La Guaira;  mi terruño amado de nacimiento, en el Colegio República de Panamá.  Y por último:  su preocupación constante por los desastres naturales a las que están expuestos los habitantes de Caracas y La Guaira.

Es importante resaltar que en los discursos que se tejen  en el texto de su autoría: Nuestra Causa (1979) reflejó la realidad de la sociedad Venezolana de su época; en la que tuvo una acción  política-militante digna de admirar y seguir.  Su frase-fuerza disparadora enunciadora:  “Nuestra Causa” proviene de la esperanza como motor, por ver un país con justicia social para todos/as,  país ante el cual,  se sintió comprometida moralmente  como luchadora social. “Nuestra Causa” forma parte de un nosotros inclusivo comprometidos  todos/as/es en la lucha, expresión de una propuesta colectiva de aproximación, complicidad, tal como lo refiere en el presente extracto de su discurso:

“Me siento comprometida moralmente en la defensa de este proyecto transformador que nos ha costado tanto sacrificio a través de veintiséis años. He participado en la política desde hace más de medio siglo, como luchadora social por una democracia verdadera, por la justicia, por la paz, la causa de la mujer y de todos los derechos humanos. Nadando siempre contra corriente, he podido avanzar al lado de las mujeres y de los hombres con quienes he compartido sueños y responsabilidades.       He preservado en el pensamiento y en la acción tratando de dar el mejor ejemplo posible dentro de mis limitaciones personales como cualquier persona”

Siguiendo el hilo discursivo que se entreteje en el presente escrito, haré referencia a la primera dimensión en que se estructura el presente escrito: La reivindicación por el derecho a la  educación de los niños/as y jóvenes.  En el discurso de nuestra lidereza, se  percibe su constante  preocupación  por la reivindicación de los derechos de los niños y niñas venezolanos, tal como se refiere en las siguientes líneas de su discurso político:

“Tomar la educación de los niños y de los jóvenes como una responsabilidad de la pareja, de toda la familia y de la sociedad. Educar para el amor y la compresión,  para la participación en todas las actividades  del país, impulsar la educación regular, escolar y la educación extra-escolar como un proceso permanente en todo momento y durante toda la vida” (06 de Mayo 1975)

“Nuestros hijos menores de 6 años necesitan ser atendidos y educados en casa-cunas y guarderías infantiles, porque en esta época, que es la era de la revolución científico-técnica, la ciencia ha demostrado que es esa la edad más importante del hombre para el desarrollo de su personalidad”

“Se calcula que las tres cuartas partes de los niños venezolanos no conocen a su padre… en la mitad de las familias del país, sólo existe el apellido  materno. La irresponsabilidad del “macho criollo” que hace hijos y los abandona es una característica de la sociedad venezolana que debe ser estudiada profundamente”.

“La cifra de niños en edad preescolar es  cada vez más alta. Y los niños son el futuro de la Patria. Esta es la razón que nos mueve a poner en vuestras manos la segunda tarea a resolver en beneficio d la familia venezolana: impulsar de inmediato la creación de casas-cunas, guarderías y jardines de infancia para los hijos de las mujeres trabajadoras con el aporte de los organismos oficiales y privados, y en especial con la contribución de aquellas empresas cuyos capitales aumentan cada día con la fuerza de trabajo mal pagada de más de un cuarto de millón de mujeres”.

“Por la defensa de los derechos de la infancia y de la juventud. Y especialmente por una solución profunda al problema de la niñez abandonada”

Segunda dimensión: Acerca de la campaña de Alfabetización en el Colegio República de Panamá (1945)

Una  campaña de  alfabetización en el Colegio República de Panamá, un hecho inédito y poco conocido en nuestra historia:  ¿Estará esta campaña narrada en nuestra historiografía Educativa Venezolana? ¿Cuántos maestras del Edo. La Guaira y en particular de la escuela República de Panamá sabrán sobre esta campaña de alfabetización y su metodología de aplicación? Se llegó a aplicar esta propuesta en el Colegio República de Panamá? ¿Esta campaña de alfabetización liderada por una mujer-maestra tendrá algunos elementos de la campaña alfabetizadora emprendida por Paulo Freire en Brasil? Una historia invisibilizada y  por develar, en la que me comprometo a indagar desde la contextualización en el propio colegio, que ahora muestra una cara diferente y transformada  en el marco del Proyecto Escuelas Bolivarianas, donde es necesario reconocer, la gran labor que tuvo el Estado, en el rescate de esta institución, así como de otras en el Edo. La Guaira, que se encontraban en estado deplorable y hoy día son grandes edificaciones y espacios para la vida.

Tercera dimensiónUna Perspectiva Biocéntrica: El valor primordial del Cuidado de la Vida  en el pensamiento de Argelia Laya

Es interesante destacar la visión ecólogica profunda del cuidado de la vida  y la naturaleza, de Argelia Laya, cuando enuncia en  su discurso:

“Resolver los problemas de los damnificados de los cerros¡ Voceros oficiales han señalado el peligro de muerte que corren más de 600.000 personas que habitan en los ranchos de Caracas y del Departamento Vargas. Segura estoy que aquí habrá por lo menos unos cuantos  representantes de las 1.200 familias víctimas de derrumbes del año pasado¡ Quién sabe si en el presente  ese número  se duplicará¡”

Que palabras tan promisorias, de prevención y cuidado  enunciaba Argelia; que  de haberse concienciado y  sentido su discurso ,  se hubiesen diseñado programas de prevención en muchas de las comunidades guaireñas para salvar muchas vidas.  Memorias reciente  de tristes recuerdos en sus pobladores, que vieron transformar sus vidas y entornos con  tragedia de Vargas, hace 21 años.

Estas reflexiones permiten tomar estas tres aristas, a los fines de resignificar nuestro compromiso, como maestras-militantes, en la transformación de la realidad social acompañados en el andar de un aprender-haciendo Robinsoniano;  para desde espacios territoriales  y en juntura colectiva,  podamos construir la comunidad política que queremos, mediante  pedagogías críticas, emancipadoras y liberadoras  nuestraamericanas.

Es oportuno señalar la experiencia de vinculación social que estamos emprendiendo en el Barrio Corapal,  Sector Vista al Mar,  Caraballeda.  Estado La Guaira, en donde, se consideró la demanda creciente de madres jóvenes trabajadoras con hijos/as en la etapa maternal, (6 meses-3 años)  que tenían la necesidad  de inscribirlos es la escuela.  Fue así como en el año 2018, se tuvo varias reuniones en el Ministerio del Poder Popular para la Educación en la dirección del SENIFA (Servicio Nacional Autónomo de Atención Integral a la Infancia y a la Familia) ubicado en Caracas y se creó en unos de los espacios de nuestro hogar materno-paterno, el Simoncito Comunitario Makiritare ( El centro debe su nombre a las poblaciones indígenas  de la familia Caribe que habita en el noroeste del Estado venezolano de Amazonas y en el suroeste del Estado de Bolívar.

Desde estos territorios ancestrales de historia, cultura y tradición,   se han venido construyendo experiencias pedagógicas y comunitarias significativas, haciendo valer el derecho y  el deber humano  social fundamental de este grupo etáreo.  Desde la militancia del barrio, en el andar comprometido, como práctica estética política se rie y se acompaña a los/as/es niño/as/es,  jóvenes, hombres y mujeres de este territorio mediante la celebración de  diversas festividades y tradiciones religiosas, eliminación y transformación  de un basurero que contaminaba  el ambiente desde hace más de 40 años y en tiempos de coronavirus,  con actividades de narración oral y compartir de alimentos  para disfrutar cantar-contar la palabra y  la vida.

Asimismo, es necesario resaltar el proyecto que lleva por nombre: CUMBE LA GUACHARACA,  puesto que en estos territorios son estas aves majestuosas que con sus cantos mañaneros de sororidad, entre montaña y montaña y frente a la mar que nos cobija nos hacen levantar con el país que anhelamos.  Este Cumbe será un  ensayo afrocultural-comunitario-literario que se tiene previsto contextualizar, en 2021, en donde se empleará como estrategia la narración oral como estrategia pedagógica para reivindicar la memoria de la africanía en nuestro país,  fortalecer  la identidad afrovenezolana de las niñeces  y juventudes afroguaireñas.  Y emprender estrategias mediante metodologías horizontales participativas que permitan la Construcción de la Memoria Social del Riesgo, ante las amenazas socionaturales: Una investigación-acción-militante desde el Barrio Corapal, a los fines de formar en la cultura de la prevención a los niños/as/es y juventudes afrocorapaleñas.

Estamos seguros que en este y otros proyectos,  nos acompañará siempre  el espíritu insurgente de Simón Rodríguez y Argelia Laya,  para construir otros mundos y espacios de comunalidad posible con las niñeces y juventudes afroguaireñas.

Artículo enviado a Ediciones OVE

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Diego fue a buscar a su amigo

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¿Por qué queremos tanto al Diego si somos feministas?

Por: Nadia Fink, Lisbeth Montaña y Camila Parodi

Esta será la primera -y última- nota en la que daremos explicaciones sobre nuestros sentimientos y elecciones. Para nosotras, el feminismo es mucho más que una causa por la lucha de derechos específicos. Para nosotras, el feminismo es un modo de mirar, amar, disfrutar y habitar nuestras vidas. Y nuestras vidas no son más que permanentes contradicciones, por eso, en las siguientes palabras, dedicamos unas reflexiones a esos sentimientos, elecciones y contradicciones para reforzar lo que somos: feministas, populares y maradonianas.

Tenemos memoria y no olvidamos la violencia que ha ejercido contra muchas mujeres, lo tenemos claro y sabemos que es parte de la sociedad y el futuro por el que luchamos: que ser macho no signifique tener privilegios ni ejercer violencia alguna contra el cuerpo de las mujeres. Que ser macho no sea cuestión de poderes ni de fuerzas físicas. Pero en medio de tanto ruido ahogando la voz de las y los pobres, no nos olvidamos de que el Diego y su fútbol siempre apuntaron hacia el sur.  Desde su nacimiento estuvo marcado con esta estrella y siempre supo bien de dónde vino y  hacia dónde quería apuntar: salió del barro y nunca olvidó su origen, la conciencia de clase la forjó en los lugares donde perfeccionó su arte con la pelota y con los más olvidados convirtió al fútbol en el escenario para hacer visible lo invisible.

Si hablamos de Diego, hablamos de pueblo, ese que siempre lo acompañó, no solo por sus jugadas, sino porque los barrios humildes se sentían representados en su rebeldía y en sus decisiones. Fue, también, capaz de darle la espalda a ese fútbol de maquila, como en el momento en el que se  fue de Barcelona para darle la gloria a un equipo del sur de Italia, al enorme Nápoli, y quitarle la hegemonía a los ricos del norte, a la poderosa Juventus de Platini, al poderoso Milan de Berlusconi; el Diego le plantó cara a los más poderosos y proyectó su voz desde lo colectivo.

Se reveló contra la maquinaria y la multinacional de la FIFA y la Conmebol porque no aceptaba el juego de los poderosos y prefirió poner su posición política por delante. El costo fue alto: fueron esos mismos poderosos quienes le cortaron las piernas en el Mundial del ´94, y sufrimos todas y todos. Sin embargo, el Diego no aprendió la lección y su desobediencia fue plantarse ante el bloqueo contra Cuba, apoyar la revolución Bolivariana en Venezuela, jugar fútbol con Evo y apoyar la paz en Colombia, siempre cuando las voces sonaban tibias. Desde hace unos años a esta parte, además, para los jugadores multimillonarios participar de la Selección muchas veces no es una prioridad. Hay demasiados intereses en juegos para abandonar partidos en sus clubes. Y ahí vuelve el Diego en una imagen de Italia 90: llorando ante las cámaras la derrota de un Mundial que jugó aun físicamente a medias.

Pero las autoras de esta nota no somos las únicas que salimos del clóset en nuestro amor por Maradona. Por eso sumamos otras voces que nos ayudan a mirar, a poner las contradicciones sobre la mesa, a no borrar nuestro pasado, nuestra crianza, y nuestras pasiones, que poco caben en un puñado de palabras.

 Me es inconcebible pensar el mundo sin Maradona como me es inconcebible pensar al mundo sin el feminismo 

Mónica Santino es ex jugadora de fútbol, parte de La Nuestra, de la Villa 31. Y nos dice:

“No sé por qué hay que explicar permanentemente por qué se ama a alguien. Se ama a alguien por lo que hace, por lo que significa. Y todo lo que significa trascendió la cancha de fútbol y el campo de juego porque fue una persona capaz de transmitir un nivel de emoción pocas veces visto. El fútbol genera eso, hace eso, logra que te abraces con alguien que no conocés cuando tu equipo hace un gol. El fútbol hace que llores profundamente, que tengas una alegría a veces inconcebible o desmesurada. Y Maradona es fútbol y Maradona es todo eso.

Maradona es una persona que nunca se olvida de dónde viene, cuál es su origen y del que está orgulloso. Eso es un punto de cercanía con un movimiento social como el feminismo, que desea transformar el mundo. Y Maradona, a su manera, y algunas veces machista, también, intenta transformar al mundo. Entonces, tenemos más puntos en común que desuniones y después, claro que están las contradicciones pero hacen parte de la vida y el juego mismo.

Me es inconcebible  pensar el mundo sin Maradona como me es inconcebible pensar al mundo sin el feminismo. Entonces poner en contradicción una cosa con la otra, como que si sos feminista no podés querer a Maradona, no es el feminismo que me gusta ni del que quiero participar. Tampoco es el feminismo como herramienta que utilizo para transformar la vida propia y de quienes me rodean: simplemente, un mundo más justo donde no haya oprimidos ni oprimidas. Y Maradona tiene mucho de eso.

Soy maradoniana, soy feminista, soy lesbiana, soy porteña y amo al país entero. Soy peronista y detesté los 10 años de menemismo. Soy todo eso como nos pasa a la mayoría de nosotres: un mar de contradicciones que nos hace estar vivas, nunca para comer, dormir y mirar la tele, sino para arder y cambiarlo todo como Diego lo hizo en todos sus años de jugador y hoy lo hace cumpliendo 60 años”.

¿Ser feminista es tener que borrar nuestras historias, los recorridos, eso que alguna vez nos hizo vibrar de emoción? 

Ro Ferrer es comunicadora, ilustradora e historietista y suma su mirada:

“Quién sería yo sin el puño en alto del Diego, el llanto desconsolado, la construcción de una mística de equipo y pueblo… sin el corazón acelerado cuando los músculos de sus gambas se tensaban en ese instante en el que su pie tocaba la redonda y empezaban a bailar…

Soy feminista y convivo con muchas contradicciones, también reconociendo errores, propios y ajenos.

Hizo que yo amara el fútbol. Y no es Dios, es un hombre que además de gloria, tuvo y tiene miserias; que nació parte de esta cultura de mierda que te levanta y aplasta con la misma fuerza, que le enseña a los varones que nosotras somos su “propiedad privada”, que tienen todos los privilegios y escasas responsabilidades más que las pautadas desde los espacios de poder.

Soy feminista y maradoniana, porque cuando lo veo, viene mi niñez a abrazarme”.

Es oro, y también es barro

Ayelén Pujol es periodista deportiva y juega a la pelota. Desde ahí nos dice: A mí me interpela su fútbol, obviamente, y que siempre está del lado de los oprimidos. Cuando lo veía jugar y hablar, soñaba ser como él: romperla en la cancha, ilusionarme con pegarle así de zurda, y después salir y decir las cosas que decía. Es un creador, nos invitaba a pensar mundos nuevos y más justos posibles a través del fútbol. Es oro y también barro, claro”.

Y en este recorrido encontramos un escrito que nos interpeló y que nos disparó las ganas de seguir pensando. Por eso la sumamos a Maia Moreira, del departamento de Género del Club Lanús (del que es hincha) con su nota Maradoneana y feminista: el orden de los factores no altera el producto, en el portal “La pelota siempre al Diez”, donde nos dice, entre otras cosas: “Hay tantos feminismos como feministas, por eso a mí me gusta definir el feminismo que habito desde algunas cuestiones que considero fundamentales. Una de ellas es derribar ese axioma que marca absurdamente la antinomia de ser feminista y maradoneana.

(…) Como tantas otras construyo mi vida en torno a mis gustos. Me encanta ser feliz pensando que – como aprendí de El Diego y el feminismo – esa existencia se cruza con los sentires de miles de compañeras que también desean una realidad mejor y más justa: un mundo más igualitarioPara mí, la militancia feminista tiene muchísimo que ver con ese espíritu de equipo que yo veo en Diego siempre latente, aún con el paso del tiempo. Creo que Maradona está siempre presente en esa mezcla que amalgama lo popular y lo académico y que, no casualmente, a muchas nos encontró con la excusa perfecta: el fútbol. Excusa que también usamos como herramienta para hacer que ese mundo, donde tengamos igualdad de derechos, llegue a ser realidad.

No quiero como feminista que nos olvidemos de dónde venimos, quiero que nos sepamos y aceptemos diferentes, que nos duela lo injusto, que juguemos en equipo. Y siento desde lo más genuino que Diego es, aún con sus fallas – como yo lo soy con todas las mías -, un poco eso. Pelusa habla desde su origen de barro, aceptó su nuevo mundo pero nunca jamás dejó de cuestionarlo cuando lo creyó injusto. Y siempre – ojalá eternamente – arma equipo y nos regala alegrías. Diego es encuentro, es la nada y la gloria que nos cantó Patricio Rey, es pueblo”.

Y nos vamos, sin dejar de desearle feliz cumpleaños al tipo por el que rezamos o prendimos velas o cumplimos nuestros rituales cuando su vida se esfumaba y miles de personas lloraban y esperaban en todos lados. Nos vamos y nos seguimos pensando y cuestionando: nos equivocamos, y a veces pagamos y a veces no. Un poco como él mismo, que se hace cargo de los errores. Y compartimos estas ideas porque nuestro feminismo se construye en el barro y en la contradicción; en la colectividad y en la celebración; en el llanto y en el dolor cotidiano por la injusticia. Lo queremos cambiar todos los días y, mientras tanto, gritamos gol y nos abrazamos.

Fuente: https://www.marcha.org.ar/por-que-queremos-tanto-al-diego-si-somos-feministas/

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Semáforo Pedagógico

Sergio Dávila Espinosa

Hoy iniciamos una nueva quincena bajo las restricciones de actuación derivadas del llamado Semáforo Epidemiológico que nuevamente coloca a Durango y Chihuahua en color rojo; a 14 estados en color naranja; 14 más en amarillo; y dos en color verde, Chiapas se une a Campeche que continúa en dicho color.

El color asignado en el semáforo epidemiológico es decidido mediante la combinación de 10 indicadores entre los que se encuentran la ocurrencia de casos y la ocupación hospitalaria. Según el color, se definen también las actividades permitidas y restringidas para proteger a la población de contagios masivos que pudieran colapsar el sistema de salud.

Como sabemos, se definió que las actividades académicas no podrían realizarse nuevamente de manera presencial hasta en tanto que el semáforo epidemiológico se encuentre en color verde. Pero no de manera automática, sino dependiendo también de la decisión de los gobiernos estatales. Campeche a pesar de seguir en color verde, decidió continuar con la escuela de lejos, y a estas alturas del año, es muy poco probable que Chiapas decida algo diferente.

No es una decisión fácil. Por un lado, está la responsabilidad de salvaguardar la salud de la población evitando que las escuelas sean un posible foco de contagio. Y por otro lado la urgencia de que los niños y jóvenes recuperen un espacio seguro para la integración social, mismo que han perdido por un período demasiado prolongado con consecuencias para su salud que aún no podemos medir, pero sí imaginar. La salud es integral o no es. No se puede poner en la balanza por un lado el riesgo al contagio e ignorar por el otro, el no menos riesgoso aislamiento.

Así las cosas, es claro que no veremos alumnos en las aulas en lo que queda de 2020, y muy probablemente tampoco en el resto del curso escolar 2020-2021, por lo que la evaluación de la educación a distancia que imparten los maestros, con conexión a internet, o sin ella, se vuelve de primordial importancia. Entre los indicadores triunfalistas de la SEP y los fatalistas resultados de las recientes encuestas aplicadas por medios de comunicación, es necesario pensar otras formas de evaluar más justas y pertinentes el desarrollo de estas clases y su impacto en los estudiantes.

Igual que con la epidemia, podríamos definir algunos indicadores que las autoridades educativas revisaran quincenalmente y les permitiera ajustar las acciones correspondientes al color de un Semáforo Pedagógico aplicable a escuelas y maestros.

¿Qué indicadores podríamos incluir en este semáforo? Aquí mi propuesta:

  1. Transposición didáctica. Es decir, la forma en que los maestros planean sus clases, desde el momento de elegir los objetivos de aprendizaje, la metodología que utilizarán, así como las tareas y actividades que propondrán a sus estudiantes para desarrollar sus capacidades y evaluarlos. No se trata de una carga administrativa extra donde se pida a los profesores el llenado de farragosos formatos que nadie va a revisar, sino la certeza de que los maestros están realizando un esfuerzo por traspasar las barreras de la distancia y la comunicación de manera estratégica y eficiente.
  2.  Desarrollo de competencias digitales. Esto empezó hace más de ocho meses. En marzo podríamos entender que algún profesor no supiera manejar tecnologías para comunicación y organización escolar. A estas alturas, y bajo la nada esperanzadora expectativa de futuro, los docentes debimos haber incrementado significativamente nuestras habilidades y recursos tecnológicos utilizados para enseñar. Ya no basta sólo con saber programar una videoconferencia y compartir en ella una presentación en Power Point. Existen muchas aplicaciones para enriquecer el entorno educativo y proponer a los estudiantes tareas desafiantes y motivadoras. La tecnología no remplazará nunca a un buen maestro, pero cuesta trabajo imaginar que hoy en día en las circunstancias que nos encontramos, se pueda ser buen maestro sin un uso eficiente de recursos tecnológicos.
  3. Innovación educativa. En educación el que no cambia no avanza. No se trata de adoptar modas de manera acrítica e irreflexiva, pero sí de saber que aun un buen diseño pedagógico en un entorno rutinario puede desmotivar a los estudiantes cuya atención es capturada cuando hay retos, novedades o posibilidades de elección. Se podría revisar con los profesores qué elementos, técnicas o recursos han incorporado a sus cursos y cómo les ha ido con ello. No todas las innovaciones tienen éxito, pero siempre será mejor un intento de mejora haciendo cambios paulatinos sobre la marcha, que la arrogancia del que piensa tenerlo todo bajo control y espera que los estudiantes deben automotivarse para atender su curso.

  1. Resiliencia. Los profesores son seres humanos. Tienen diversas formas de afrontar entornos contingentes, inciertos y estresantes como los que estamos viviendo. Sus características personales, entorno familiar y el ambiente laboral influyen sobre la motivación para dar significado a su trabajo. La resiliencia como capacidad personal de sobreponerse a una situación de estrés no se puede exigir como si sólo se tratara de un asunto de voluntad. La resiliencia es también responsabilidad de las autoridades quienes con sus acciones de liderazgo contribuyen a que los profesores se sientan apoyados y valorados en su trabajo, o lo contrario.
  2. Aprendizajes logrados. El trabajo principal de un profesor, hoy como antes de la pandemia, no es enseñar, sino propiciar que sus alumnos aprendan y se desarrollen. Más que coleccionar evidencias de trabajos, videos y fotografías de los estudiantes haciendo resúmenes, cuestionarios o mapas conceptuales, hay que preguntarnos qué han aprendido los alumnos en esta etapa. Es probable que la respuesta difiera de lo establecido en los planes de estudio. Seguramente algunos han desarrollado sus habilidades de autorregulación, sus competencias tecnológicas y otras competencias genéricas.

Y a partir de estos indicadores se establecerían los colores del semáforo pedagógico y las correspondientes acciones a emprender:

Fuente: elaboración propia

  • Verde: Si los cinco indicadores se presentan en la escuela o profesor, las cosas van por buen camino. Seguramente es una comunidad automotivada a la que sólo hay que responder con confianza. A estos profesores o comunidades hay que dejarlos trabajar y no asfixiarlos con innecesarias exigencias administrativas.

  • Amarillo: Si alguno de los cinco indicadores mencionados no fuera satisfactorio, habrá que dar acompañamiento. Es decir, acordar con el maestro o comunidad, la forma en que se puede mejorar, reconociendo sin la tentación de la autojustificación las áreas de oportunidad y brindando la capacitación o recursos requeridos para enfocarse de manera colectiva a su mejora.

  • Naranja: Si la falla se presenta en dos de los indicadores, entonces habrá que supervisar el proceso. Ya no se trata sólo de acompañar, sino de revisar la forma en que los profesores aprovechen los recursos y apoyos otorgados. Aquí sí se recomienda una revisión puntual de evidencias, pero no las de los estudiantes, sino las de la planeación, ejecución y evaluación de los profesores.

  • Roja: Si tres o más indicadores fueran insatisfactorios, habrá que realizar un plan de intervención. Habrá que detenerse y replantear los objetivos, métodos y recursos utilizados. Escuchar a los profesores, pero no aceptar excusas. Para cada problema detectado deberá haber una propuesta de acción con el que se comprometa todo el equipo docente y se acompañe de estrategias de apoyo no sólo pedagógico y tecnológico; sino también de ambiente laboral. En este caso, la capacitación de emergencia deberá incluir también al directivo quien deberá ejercer un liderazgo pedagógico que trascienda su autoridad laboral.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/semaforo-pedagogico/

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Sube el ciberacoso de padres a profesores mientras caen las agresiones de alumnos a docentes

Por: ABC

Así lo refleja el último informe del servicio del Defensor del Profesor del sindicato ANPE correspondiente al curso 2019/2020, que atendió a 1.594 maestros de toda España.

El ciberacoso de padres a profesores subió el curso pasado del 2 al 5% con respecto al año anterior, si bien las agresiones físicas de alumnos a profesores descendieron de un 6 a un 5% como consecuencia, en parte, del confinamiento.

Así lo refleja el último informe del servicio del Defensor del Profesor del sindicato ANPE correspondiente al curso 2019/2020, que atendió a 1.594 docentes de toda España, lo que representa un descenso de 580 actuaciones con respecto al curso anterior, según precisó este miércoles en rueda de prensa la coordinadora estatal de dicho servicio, Laura Sequera.

Tras puntualizar que se trata de un recurso de atención inmediata «gratuito y absolutamente anónimo» para atender a docentes víctimas de situaciones de conflictividad y violencia en las aulas, aseguró que el 99% de casos atendidos proviene de la red pública de educación.

Del total de actuaciones realizadas en el curso 2019/2020, el 5% corresponde a Educación Infantil, el 40% a profesorado de Primaria, el 44% a Educación Secundaria, el 7% a Formación profesional y el 4% restante a otras enseñanzas.

En cuanto a la tipología de los casos atendidos, por lo que se refiere a los padres el informe también advierte de un incremento en faltas de respeto a profesores, que pasan del 25% a un 27% en el curso 2019/2020 y representan un aumento «no despreciable», según Sequera.

Con respecto al indicador de las presiones para subir las notas, se ha produjo un ligero aumento de un 1% con respecto al curso anterior, pasando del 7 al 8% y las acusaciones carentes de fundamento también aumentaron de un 26% a un 27%.

Estudiantes

En cuanto a los alumnos, el estudio señala un «leve incremento» en las amenazas de alumnos a profesores, que pasan del 10% al 12%, motivadas, sobre todo, por un uso «inadecuado» de las nuevas tecnologías. También refleja un aumento en el ciberacoso, que pasa de un 10% a un 11% y un descenso de un 2% en las agresiones entre alumnos, que pasaron de un 9 a un 7%.

Sequera también hizo hincapié en el deterioro de la salud mental del personal docente y, en este punto, destacó que el 73% de los casos atendidos presentaban unos niveles de ansiedad «impropios» de su labor, frente a un 69% el curso previo; un 11% mostraban síntomas depresivos, dos puntos porcentuales más y el mismo porcentaje estaba de baja laboral.

Ante esta radiografía, el secretario estatal de Organización de ANPE, José María Cuadrado, exigió al Ministerio de Educación «coordinación y liderazgo» para elaborar un Plan Estratégico de Mejora de la Convivencia Escolar que, a su juicio, debería contemplar un programa de prevención de acoso escolar con un plan de detección precoz de los problemas de convivencia o el establecimiento de protocolos de actuación ante agresiones al personal docente de los centros sostenidos con fondos públicos y un plan específico de formación del profesorado, entre otras cuestiones.

Fuente e Imagen: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-sube-ciberacoso-padres-profesores-mientras-caen-agresiones-alumnos-docentes-202011270113_noticia.html

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Distopía transhumanista para un mundo pospandemia

Por: Andrés Kogan Valderrama

A propósito del anuncio de una nueva neurotecnología elaborada por la empresa Neuralink llamada Moonshot, luego que se experimentara con un cerdo, implantándole un chip en el cráneo para conectarlo a una computadora y medir así su actividad cerebral, se ha abierto una discusión mundial sobre las posibilidades y peligros sobre este tipo de prácticas para el futuro de la humanidad.

Planteo esto, ya que lo que aspira esta empresa del multimillonario Elon Musk, es generar neurodispositivos que permitan hacer lo mismo con seres humanos, y así llevar a las computadoras nuestros propios pensamientos, sentimientos, emociones y experiencias, para ser descargados en la red por cualquier persona y en todo momento.

Si bien este anuncio de Musk pareciera ser sacado de una película de ciencia ficción, se enmarca dentro del llamado discurso transhumanista, que nace en Estados Unidos en la década de los 80, y que ha sido impulsado tanto por el Foro Económico Mundial, por instituciones como Humanity Plus y personas como Raymond Kurzweill, Nick Bostrom, Max Moore, Vernor Vinge, Natasha Vita- More, James J. Hughes, David Pearce, los cuales pretenden transformar a los homo sapiens en verdaderos metahumanos o cyborgs, a través de la fusión entre humanos y máquinas.

Es decir, construir un mundo en donde el sufrimiento humano y sus límites biológicos dejen de existir para siempre, gracias al desarrollo tecnológico, el cual es fetichizado por todos ellos, al punto de creer en la posibilidad de la inmortalidad de esta nueva especie por crearse en el futuro.

De ahí que piensen, que a través de la inteligencia artificial, nanotecnología, clonación, robótica, ingeniería genética, las distinciones entre los humanos y máquinas o entre la realidad física y virtual serán algo por superar inevitablemente, en pos de un mundo en donde el progreso tecnocientífico sea la única alternativa posible para vivir.

Por ello, que este contexto de pandemia por el Covid-19, sea visto como una oportunidad y no una amenaza para este discurso, ya que el desarrollo de la inteligencia artificial y big data se han usado para elaborar diferentes software y app que han permitido detectar este nuevo virus y estudiar su comportamiento.

Se podrá decir que estas nuevas biotecnologías han aportado a la prevención y diagnóstico del Covid-19, desde un punto de vista médico. No obstante, esto ha ido acompañado de nuevas formas de control político y económico, a través de nuevos algoritmos y chips, producidos por grandes empresas de inteligencia artificial, provenientes de Silicon Valley y de China, como lo son Alphabet, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft, Banjo. DJI, IBM y Alibaba, las cuales están almacenando millones de datos de las personas.

Asimismo, al poner el foco en “vencer al Covid 19”, lo que se hace es invisibilizar las causas estructurales de fondo de las grandes pandemias, las cuales tienen relación con un proceso histórico de colonización al mundo de la vida, exacerbado con la hegemonía de la civilización occidental, la cual desde la revolución industrial en adelante, ha generado condiciones mucho mas favorables para la liberación de patógenos, a través de la desforestación, el tráfico animal, la pérdida de biodiversidad y el desarrollo de la agroindustria intensiva.

En consecuencia, el transhumanismo lo que busca es cumplir el sueño especista, a través de la imposición de una cuarta revolución industrial de carácter informática y neurocientífica, para dejar atrás así al mundo natural del cual pertenecemos junto al resto de los seres vivos e ir más allá de cualquier tipo de limitación biológica existente, evidenciada con el contagio masivo en la pandemia actual.

Frente a todo esto, que el transhumanismo sea una verdadera distopía para un mundo post pandemia, al creer estar por sobre los ecosistemas y por fuera de la Madre Tierra, desde una concepción de la evolución que está convencida en la existencia de un individuo racional, desconectado de la Naturaleza y de la comunidad, y con una inteligencia lógico-matemática infinita por desarrollar.

Además, estas miradas futuristas no se dan cuenta que los seres humanos somos lo que somos, gracias a un proceso de interdependencia con el resto de los seres vivos desde hace miles de años. Se podrá decir que nuestra relación y experiencia con las máquinas es innegable también en los últimos dos siglos, pero no por eso se va caer en reduccionismos y determinismos tecnológicos.

Por eso, que las alternativas al transhumanismo no deban venir tampoco desde un nuevo tecnoprogresismo moderno, que solo crítica los peligros de la mercantilización de la inteligencia artificial y la imposición de un neoliberalismo digital, sin cuestionar las bases racionalistas y antropocéntricas que la sostienen.

En otras palabras, el discurso tecnoprogresista plantea igualmente ideas cerebrocéntricas, como los neuroderechos, por ejemplo, los cuales siguen creyendo de manera cartesiana que la mente está dentro del cerebro y que funcionamos como máquinas.

Desconociendo así, que la mente, como bien plantearon en su momento los neurocientíficos posracionalistas Francisco Varela y Humberto Maturana, no es algo localizable físicamente, sino el resultado inmanente de múltiples relaciones y experiencias de vida en diferentes contextos.

Lo que se trata por tanto, no es solo regular desde los Estados a las nuevas neurotecnologías y dispositivos digitales, sino de interconectar mundos solidarios y sostenibles, que se sitúen desde un horizonte del Buen Vivir y no desde un Vivir Mejor de carácter tecnocapitalista, para dejar atrás así un discurso transhumanista que va dirigido finalmente a una elite económica, política e intelectual, que quiere superar nuestra condición de seres vivos para salvarse de la catástrofe socioambiental.

Fuente: https://rebelion.org/distopia-transhumanista-para-un-mundo-post-pandemia/

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El terrorismo y el género

Por: Miguel Lorente Acosta

Análisis del autor sobre el negacionismo de las Violencias Machistas por parte de la ultraderecha en España para seguir manteniendo la desigualdad de poder entre hombres y mujeres


ETA, una banda terrorista y cruel del pasado, asesinó en 42 años a 855 personas. La violencia de género, una violencia cruel y terrible del presente, ha asesinado a 1072 mujeres en 13 años, y a 37 niños y niñas en siete; sólo en el contexto de las relaciones de pareja. A pesar de esta objetividad, los mismos que echan en cara al Gobierno “pactar” con los que llaman “herederos de ETA”, son los que niegan la existencia de la violencia que hoy, y cada día, sufren las mujeres, sus hijos e hijas.

Una violencia de género que en sus diferentes formas ha golpeado a más de la mitad de las mujeres de nuestro país, concretamente al 57’3%, según la Macroencuesta 2019, y que cada año lo hace sobre más de 2 millones como maltrato en la pareja, sobre unas 400.000 como violencia sexual (dentro y fuera de la pareja), y sobre más de 2 millones como acoso sexual.

Cualquier crítica que se haga sobre ETA es comprensible a raíz de lo que supuso la banda terrorista, lo que resulta sorprendente es que quienes hacen esa crítica sobre la banda terrorista que dejó de existir hace 9 años, sean los mismos partidos y posiciones que niegan la existencia de una violencia que ha asesinado a más mujeres que la banda criminal en la cuarta parte del tiempo de su existencia, y que todavía hoy sigue existiendo, agrediendo y matando a las mujeres.

Unas posiciones y partidos que, además, presentan las leyes democráticas dirigidas a erradicar la violencia de género como una amenaza para los hombres, y hablan de que son criminalizados al mismo tiempo que niegan la amenaza y el terror que viven muchas mujeres.

La violencia, como bien recoge la OMS, no solo es el uso de la fuerza física, sino que sobre ella está la utilización del poder. Y ese poder como capacidad de imponer, determinar, controlar o de amenazar a través del posible recurso a la agresión, es el que condiciona la vida de las mujeres en las relaciones de pareja y en la sociedad. Todo ello gracias a la construcción de una cultura machista que da por válidas y generales las referencias impuestas por los hombres para su beneficio particular, como, por ejemplo, contar con la comprensión, justificación y minimización de la violencia que usan contra las mujeres.

Por eso, ahora que hemos conocido el impacto del confinamiento y de la restricción de la movilidad en nuestras vidas, deberíamos de ser capaces de empatizar con las mujeres, y comprender sus miedos e indignación cuando todavía tienen que escuchar como consejo para que no ser agredidas, expresiones del tipo, “esas no son horas para una mujer”, “esos no son sitios para una mujer”…

La sociedad ha establecido durante siglos un confinamiento social y un toque de queda funcional para las mujeres, bajo la advertencia de que superar esos límites se puede traducir en violencia de género contra ellas, especialmente dentro de la esfera de la violencia sexual, y contar luego con un argumento para responsabilizarlas por haber superado los límites establecidos. En ningún caso se cuestiona la construcción machista de esos límites ni a los hombres que actúan bajo esas referencias, como hemos visto en numerosas ocasiones, entre otras, por ejemplo, en el caso de “la manada” con los ataques y críticas a la víctima, y con toda la campaña en apoyo y defensa de los cinco hombres violadores, incluso desde instituciones como el Parlamento de Andalucía y la Universidad de Santiago de Compostela.

El rechazo a los hechos y las condenas individuales no cuestiona la construcción cultural que da lugar a ellos, sino que son utilizadas como justificación para reforzar un modelo de sociedad que posibilita la violencia de género, y que luego se da por satisfecho cuando condena a unos pocos hombres; puesto que la mayoría de los casos no se denuncian, y de los que se denuncian la mayoría no termina en condena.

El negacionismo de la ultraderecha con el acompañamiento de la derecha demuestra la construcción cultural machista que hay detrás de todo ese entramado, y la estrategia para que no se alcance la Igualdad con el objeto de que el modelo de poder androcéntrico no se vea debilitado ni agitado.

Resulta inadmisible la negación de la violencia de género que hacen desde esas posiciones, y que quien actúa desde las instituciones democráticas presente a una ley orgánica aprobada por unanimidad como una amenaza para los hombres y la convivencia. Sin duda, esta situación describe muy bien la ideología y los intereses de estos partidos, y de muchos que los apoyan desde su machismo interesado y beligerante.

No será terrorismo en sentido tradicional, pero sí es terrorífico para una democracia.

Fuente e imagen tomadas de: https://rebelion.org/el-terrorismo-y-el-genero/

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