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Mercancía política

Por: Marisol Vicens Bello

Si bien el coronavirus tomó de sorpresa al mundo, lo que no ha sorprendido a nadie en este país es que su coincidencia con una accidentada campaña electoral haya provocado que lamentablemente los planes, acciones y decisiones para enfrentar la pandemia, estén contaminados por los intereses políticos particulares.

Un panorama electoral que desde el año pasado y hasta más de la mitad de este estuvo enrarecido por el acoso a la Constitución  para posibilitar un prohibido tercer mandato del presidente, que luego continuó con unas primarias conflictivas en el partido oficial que provocaron su  escisión  y unas elecciones municipales que interesadamente algunos proclamaban que no podían ser celebradas, y que terminaron celebrándose dos veces porque en la fecha señalada falló lo que ninguna de esas voces dijo que podía fallar, el supuestamente blindado voto automatizado; no podía tener peor colofón que tener que posponer por fuerza mayor las elecciones presidenciales y congresuales para julio y tener que celebrarlas bajo los efectos del terrible virus.

Lo que no podemos permitir es que la desgracia humana sea convertida en mercancía política…

La crisis sanitaria nos atrapó con un liderazgo político enfrentado, sin que hubiesen cicatrizado las heridas de acusaciones de sabotaje en las elecciones municipales hoy descalificadas por el informe de la OEA, y de unos resultados que no fueron como algunos anticipaban y que obligan a arreciar la contienda. En tales circunstancias tener que decidir sobre otorgar poderes excepcionales al poder ejecutivo ha sido quizás un trago amargo, pero obligatorio para la oposición.

Sin embargo, el que los más importantes líderes de esta hayan mostrado disposición a aunar esfuerzos y a dialogar, es un hecho positivo, independientemente de que no debería hablarse altisonantemente de gran cumbre, lo que sería inconveniente en estas circunstancias, cuando lo que se requiere es que las autoridades dialoguen con ese liderazgo y lleguen a acuerdos mínimos sobre aspectos fundamentales, lo que al parecer no tienen intención de hacer. Esto lamentablemente ha contribuido a que en vez de tener todas las fuerzas empujando en una misma dirección, cada quien esté empujando por su lado tratando de sacar ventaja.

El gobierno preocupado por anotarse puntos con las acciones y hacer figurar como sus contribuciones todo lo que se haga, como es el caso de los aportes a los programas FASE para ayudar a los trabajadores suspendidos que por el momento solo han provenido de 12,000 mil millones de pesos del IDOPPRIL resultantes de las cotizaciones en exceso de los empleadores formales que pagan la totalidad del seguro de riesgos laborales aunque se denominen “aportes del gobierno”, de donde salieron también 2 mil millones de pesos para la cobertura de las pruebas diagnósticas del covid-19, las cuales aunque son autorizadas por las ARS serán pagadas también con dichos fondos.

El candidato oficial por su parte ha aprovechado la situación para tratar de aumentar sus simpatías y afianzar su lema de hombre de acción, en una estrategia en la que existen muy delgadas y confusas fronteras  entre el gobierno, su campaña y su empresa personal,  cuya división de transporte de salud le ha caído como anillo al dedo para mantener una publicidad continua en los medios de comunicación, organizar  viajes  para acarrear a dominicanos varados en el exterior que tengan impacto público, y transportar desde China insumos médicos con una presteza muy superior a la del gobierno, con todo y los poderes excepcionales del momento, lo que a más de uno mueve a suspicacia. Mientras los principales candidatos de la oposición intentan también ser parte de esta campaña vestida de filantropía, pero con diferencias sustanciales en la profundidad de sus bolsillos.

Es difícil juzgar de buenas o malas intenciones acciones que, en un país con tantas necesidades agudizadas por esta crisis mundial, contribuyen a llevar alivio a la gente, pero lo que no podemos permitir es que la desgracia humana sea convertida en mercancía política y eso es exactamente lo que va a suceder, si no ponemos un paro a tiempo.

Fuente: https://acento.com.do/2020/opinion/8808847-mercancia-politica/

Imagen: https://pixabay.com/vectors/human-rights-hands-arms-fingers-2099066/

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La generación del Coronavirus: ¿Cómo viven los padres y los hijos de la pandemia?

Por: Miguel Ángel Pérez

Aunque ha corrido mucha tinta en torno a este reciente fenómeno social llamado coronavirus, no se ha dicho todo; aun los juicios que podamos hacer son parciales y prematuros. Sin embargo, en apenas dos meses ha surgido una nueva generación: aquella que puede ser la de los hijos, los padres y los abuelos del coronavirus.

El coronavirus junto con la pandemia, el virus microscópico y letal, se ha tornado en todo un fenómeno social, sus implicaciones han tocado el tejido social y han modificado algunas costumbres, el uso social de la decisión de los otros y las otras y la forma concreta de relacionarse con el entorno inmediato.

Estoy de acuerdo con Manuel Castels cuando habla de que más que vivir en una época de cambios hemos pasado a un cambio de época, el coronavirus es un síntoma que se suma a este cambio de época y cuyas complicaciones han tocado las fibras microscópicas de la sociedad.

Las escuelas sin clases formales (presenciales) los espectáculos sin espectadores ni personajes pagados para animar, las competencias deportivas sin competidores ni público que les aplauda, esto no solo es nuevo, es también la nueva forma de asumirnos y definirnos en esta posmodernidad agolpada que no la soñó ni la pensó ni Foucault, ni Bauman, ni el mismo Leotard.

En estos pocos días hemos vivido cambios estructurales como no había sucedido en centurias, el “quédate en casa” el “lávate las manos” el “no saludes de beso”, son las nuevas consignas o el nuevo corpus que será internado en las mentes infantiles y juveniles y cuyo sentido aun no cuenta con escenarios predecibles.

Hoy en este caluroso mes de abril, las formas de relación social se han transformado de tal manera, que reconocemos que han surgido nuevas formas de solidaridad social, “pensar en el cuidado de los otros y en el propio”, pero por el otro ha emergido una nueva paranoia, al asumir este temor condicionado al relacionarse con los demás.

El coronavirus se asocia con la plaga, la peste, o con todas aquellas cosas fincadas con aquellas enfermedades relacionadas con el vínculo y la interacción social ¡que gran paradoja!

Ante todo, ello la educación se ha virtualizado, pero nada más, los contenidos son los mismos, los roles de docentes y de alumnos han cambiado muy poco, y las formas de gestionar el conocimiento ha quedado prácticamente inamovibles, entonces en términos verdadera y profundamente educativos ¿Qué estamos dispuestos a aprender ante este cambio de época? Esa es la gran pregunta que tendrían que hacerse educadores y educadoras, docentes, investigadores, políticos de la educación etc.; si el cambio de época nos está orillando ante el surgimiento e inminente desprendimiento de una nueva generación social, (los hijos del coronavirus); los retos la educación que está dispuesta a contribuir ante este escenario inédito. O van a hacer como pasa en otro tiempo a replegarnos en la cola de la historia y desde ahí recoger lo que otros han hecho y repetir el discurso especializado en los demás.

Asistimos por último ante una brillante oportunidad para dar cabida a una nueva pedagogía dentro de la tormenta del cambio social. La pedagogía de la pandemia y del riesgo universal y humano.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-generacion-del-coronavirus-como-viven-los-padres-y-los-hijos-de-la-pandemia/

Imagen: https://pixabay.com/illustrations/man-silhouette-briefcase-umbrella-96587/

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La Educación Pública en “la nube”

Por:  Juan Carlos Miranda Arroyo

 

Cada quien tiene la “libertad”, en lo individual

En la actual etapa del capitalismo industrial global, neoliberal, (menos proteccionismo y mayor liberación de mercados internacionales; menos Estado de bienestar y mayor participación privada o “privatización” de los servicios públicos), que, entre otras cosas, se ha caracterizado por su alta intensidad tecnológica, los espacios centrales o periféricos del poder científico y tecnológico mundial se encuentran ocupados por empresas trasnacionales, dicho esto en términos esquemáticos.

Así, en este ambiente capitalista “posmoderno”, la ciudadanía elige con “libertad” y si su condición estructural social y económica lo permiten, una marca o un modelo de automóvil a su gusto; o puede concretar la elección de una computadora personal con determinada capacidad operativa; y es libre para adquirir una televisión o un móvil o teléfono celular inteligente con esquema de “tiempo aire” o tarifario a la medida. Por eso vivimos en una sociedad de libertades ¿o no?

Cada quien tiene la “libertad”, en lo individual, dentro de esta sociedad capitalista de la tercera o cuarta generación tecnoproductiva, de seleccionar precio, modelo, funcionalidad, cobertura, etc., de los equipos de telecomunicaciones y sus respectivas aplicaciones o programas. Sin embargo, esa elección se convierte en un problema cuando la preferencia es colectiva, social o de un gobierno, como parte del Estado y como conjunto de instituciones que representan a la sociedad, pues se inclina, en algunos casos, por una compañía de automóviles en particular sin una clara explicación y sin apego puntual de la normatividad; o cuando adquiere un tipo de televisores determinados al margen de la ley; o se mete en un conflicto de interés cuando compra teléfonos celulares específicos de una compañía en especial; o contrata cierta paquetería informática o induce a sus empleados o a la ciudadanía a adquirir o inscribirse en ciertas aplicaciones electrónicas para fines educativos.

Las benditas redes sociales digitales

La SEP (22 de abril, 2020) acaba de anunciar (y lo mismo se observa en algunas instituciones de educación superior públicas), que está de acuerdo con que niñas, niños, jóvenes se inscriban a las plataformas que la poderosa trasnacional Google pone al servicio de la educación pública. Que toda la gente se suba a la «nube», parece decir la Secretaría de Educación Pública; que la ciudadanía alimente “libremente” las bases de datos mundiales… Si esto se cumple, gracias a la SEP de Esteban Moctezuma (2018-2020), se logrará el proyecto de «modernización» que soñó Carlos Salinas (desde 1992) para la educación pública en México.

Según el Boletín 101 de la SEP, publicado el 22 de abril 2020, se indica que “Como parte de las acciones que realiza el Gobierno de México frente a la emergencia sanitaria provocada por el virus COVID-19, el Titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma Barragán, participó en la capacitación inicial, de manera virtual, para más de 500 mil docentes y padres de familia que ofreció Google para Educación, en el uso de la plataforma GSuite… La plataforma digital, es una estrategia auxiliar de educación a distancia, con contenido gratuito y herramientas para el aprendizaje, la cual se estima que llegue a más de un millón de docentes en el país.” (1)

Pregunto: ¿Por qué con esa empresa trasnacional y no con las herramientas digitales que ofrecen otras instituciones públicas o no lucrativas como el Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE)? Que es un organismo internacional con capacidad, experiencia y solvencia técnica para dotar de servicios, asesorías y asistencia técnica pertinente en materia de educación mediada por tecnologías. (2)

Google para Educación es utilizada por más de 120 millones de estudiantes y maestros a nivel mundial; permite a los docentes gestionar las clases y comunicarse con los estudiantes. Además, por los próximos seis meses, la SEP en colaboración con Google, dará soporte a los docentes en el uso de la plataforma a través de cursos y talleres de apoyo.”

“Moctezuma Barragán reiteró que todos los materiales que se construyen para el programa Aprende en Casa, tanto para la televisión, radio e internet, son auxiliares educativos emergentes que están relacionados con los planes y programas de estudio, y con los aprendizajes esperados de los Libros de Texto Gratuitos.”… “Al participar en el seminario web de introducción para el uso de estas herramientas La Nueva Escuela Mexicana en línea: Desaprendiendo para reaprender denominado, el Secretario de Educación destacó que “particularmente en este momento de emergencia sanitaria, es muy importante estar unidos y que este aprendizaje a distancia se convierta, para las maestras y maestros, para los padres de familia, en una herramienta alternativa para continuar con el aprendizaje de las niñas, niños, jóvenes y adolescentes”.

“Detalló que el programa, resultado de una colaboración público-privada permite continuar las actividades educativas del país y forma parte de la estrategia de educación a distancia del Gobierno de México, en la Nueva Escuela Mexicana que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.”… “Los datos personales recabados por las secretarías de educación locales serán utilizados y resguardados bajo sus rigurosos estándares de privacidad y Google garantizará la seguridad para el adecuado uso y acceso a sus plataformas… Indicó que los servicios de Google para Educación no contienen publicidad ya que los perfiles se crean únicamente con fines educativos. El uso de la plataforma no implica el ejercicio de recursos públicos.”

“Como anillo al dedo” para Google

Según WP: “Google LLC es una compañía principal subsidiaria de la multinacional estadounidense Alphabet Inc., cuya especialización son los productos y servicios relacionados con Internet, software, dispositivos electrónicos y otras tecnologías. El principal producto de Google es el motor de búsqueda de contenido en Internet, del mismo nombre, aunque ofrece también otros productos y servicios como la suite ofimática Google Drive, el correo electrónico llamado Gmail, sus servicios de mapas Google Maps, Google Street View y Google Earth, el sitio web de vídeos YouTube y otras utilidades web como Google Libros o Google Noticias, Google Chrome y la red social Google+ este último sacado fuera de línea en el primer cuatrimestre de 2019. Por otra parte, lidera el desarrollo del sistema operativo basado en Linux, Android, orientado a teléfonos inteligentes, tabletas, televisores y automóviles y en gafas de realidad aumentada, las Google Glass. Su eslogan es «Do the Right Thing» («Haz lo correcto»). Con miles de servidores y centros de datos presentes en todo el mundo, Google es capaz de procesar más de 1000 millones de peticiones de búsqueda diarias y su motor de búsqueda es el sitio web más visitado a nivel mundial tal como muestra el ranking web internacional… La empresa ha sido criticada por colaborar con determinados países en la censura de Internet con el afán de expandirse comercialmente en ellos y por la infracción reiterada de derechos de autor. También es objeto de críticas por presunta ingeniería fiscal en diferentes países, y por ser una de las empresas que colaboran con las agencias de inteligencia en la red de vigilancia mundial, sacada a la luz en 2013.”

Google reporta, según la misma fuente (3): Ingresos por: 66 001 000 000 USD; con beneficio neto de: 14 444 000 000 USD; y activos por: 131 133 000 000 USD. Por otra parte, se informa que Google es miembro de: American Legislative Exchange Council, Alliance for Open Media, Fundación Linux, OpenAPI Initiative, Internet Association, World Wide Web Consortium, Wi-Fi Alliance, CVE Numbering Authorities, Zigbee Alliance, Node.js Foundation, OpenJS Foundation y FIDO Alliance.

Las filiales de Google son: AdMob, Blogger, dMarc Broadcasting, Endoxon, FeedBurner, G Suite, Google.org, Google Ads, Google Cloud Platform, Google Energy, Google Stadia, Google Store, ImageAmerica, ITA Software, Kaltix, Nest Labs, Urchin Software Corporation, Waze, y YouTube. Google.org es la rama caritativa de Google, una compañía de motor de búsqueda en Internet que fue fundada en octubre de 2005.1 A la fecha de mayo de 2010, la organización ha entregado alrededor de 100 millones de dólares en donaciones e inversiones… Para fundar la organización, Google donó 3 millones de acciones durante su oferta pública inicial (IPO). A la fecha de marzo de 2012, los 3 millones de acciones de Google.org estaban valuadas en aproximadamente 1840 millones de dólares. En 2013, la corporación afirmó en su sitio web que había entregado «100 millones en donaciones, 60 000 horas y 1 000 millones de dólares en productos»

Así continúa el boletín 101 de la SEP: “La plataforma de Google para Educación es la misma que se usa actualmente en Italia, Suecia, Chile, El Salvador, Malasia e Indonesia a nivel nacional, y en grandes ciudades como Río de Janeiro y Nueva York, además de importantes universidades nacionales como UNAM y Universidad de Guadalajara.”

Pienso que las trasnacionales no dan paso sin huarache… ¿Por qué la SEP le da «todo el poder» a una empresa hegemónica de las telecomunicaciones y la informática a nivel mundial? ¿Cuánto obtendrá en ganancias Google como empresa con este respaldo del gobierno mexicano? Debo aclarar que no se trata de dar la espalda a las nuevas tecnologías de la información, la comunicación y el conocimiento, pero me parece contradictorio que un gobierno que se dice «impulsor de la transformación de la vida pública», le entregue la educación pública, sobre todo en esta coyuntura de la emergencia sanitaria, a ese tipo de empresas. Se abre un gran debate.

Fuentes consultadas:

(1) SEP. Boletín 101 del 22 de abril, 2020. https://www.gob.mx/sep/articulos/boletin-no-101-inicia-sep-en-colaboracion-con-google-capacitacion-virtual-de-mas-de-500-mil-maestros-y-padres-de-familia?idiom=es

(2) Ver https://www.ilce.edu.mx/

(3) Ver https://es.wikipedia.org/wiki/Google

Fuente e imagen: https://www.sdpnoticias.com/columnas/la-educacion-publica-en-la-nube.html

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Las que cuidan

Por: Josefina Martínez

En diversos países del mundo, las ciudadanas y los ciudadanos salen a aplaudir a quienes se hacen cargo del cuidado en tiempos de coronavirus. Son, en su mayoría, mujeres. Hay una lección de género que sacar de esta pandemia.

Una auxiliar de ayuda a domicilio en Madrid o una enfermera en Nueva York. Una teleoperadora que hace teletrabajo desde casa mientras cuida a sus hijos. Una trabajadora del hogar inmigrante y una trabajadora de la logística en Italia. Mujeres que ponen el cuerpo en la primera línea del combate contra la pandemia y la crisis social.

«Somos las grandes olvidadas», nos dice Isabel Calvo, auxiliar de ayuda a domicilio en Madrid. Son miles las mujeres que, como ella, salen cada día a trabajar en tiempos de cuarentena, porque no pueden dejar sin servicio a personas enfermas o mayores. «En una jornada completa podemos llegar a ver a seis usuarios, les ayudamos con las actividades básicas de la vida, el aseo, la comida, una cita de un médico, recoger un poquito la casa». Sin embargo, aunque están en contacto estrecho con personas en riesgo, no reciben la protección adecuada por parte de las empresas empleadoras. En los últimos días, Calvo ha tenido que contactar personalmente con diferentes asociaciones para conseguir material de protección, mascarillas o batas. «Parece que tiene que suceder, ojalá que no, la muerte de alguna compañera para que esto se visibilice, que se ponga en el mapa». Y aunque ellas actúan como una barrera protectora para que muchos casos no lleguen a la sanidad pública, nadie las cuida. «Necesitamos protección, para poder proteger a los demás», asegura.

Tre Kwon es enfermera en el Hospital Mount Sinai de Nueva York. Junto con sus compañeras, personal sanitario y de limpieza, han creado el Grupo de trabajadoras de primera línea de la Covid-19, una especie de escudo humano para sortear la tormenta que se desata sobre las salas de emergencia cada día. Mientras Donald Trump declara en los medios que «estamos todos juntos en esto», Tre Kwon piensa algo muy distinto. «Somos nosotras las que ponemos nuestros cuerpos en la línea de frente. Somos las que ponemos en riesgo a nuestras familias y a nosotras mismas en el trabajo». Ella tiene una beba de tres meses y había ahorrado algún dinero para poder tomarse una licencia maternal, pero al ver por televisión la gravedad de la crisis ha decidido volver al hospital junto a sus compañeras y compañeros. Enfermeras y personal médico de Nueva York, California, Missouri y Texas están protestando por la «falta de preparación» de los hospitales para enfrentar la pandemia en el país más poderoso del mundo.

Las trabajadoras del hogar y los cuidados son un sector totalmente feminizado, que ocupa a más de 700.000 personas en España. La mayoría son migrantes y una parte importante trabaja como internas, en la economía sumergida y en situación irregular, debido a los requisitos de la Ley de extranjería, que no son fáciles de cumplir. En la última semana, el Gobierno calificó a este sector como parte de los servicios esenciales si tienen a su cargo el cuidado de personas enfermas o mayores.

Marina Díaz lleva trece años como trabajadora del hogar y pertenece a la Red de Hondureñas migradas. «Con esta crisis sanitaria, económica y social estamos sufriendo mucho más la precariedad y vulnerabilidad, debido a que las medidas tomadas por el gobierno no son las suficientes». La situación se agrava, ya que no reciben insumos de protección para evitar los contagios. «El subsidio extraordinario aprobado por el gobierno no cubrirá a todas las trabajadoras del hogar y los cuidados y además se tardará para poder obtener esa ayuda, pero la crisis la estamos viviendo ya», explica. Díaz hace una pregunta simple: «Dicen que somos esenciales, que sostenemos la vida y la economía y facilitamos a personas, principalmente mujeres, que puedan trabajar fuera de sus hogares. ¿Entonces por qué no tenemos los mismos derechos que los demás trabajadores de España? ¿Qué es lo que impide la entrada al Régimen General de la Seguridad Social?»

Maddy era una trabajadora inmigrante, empleada en la empresa DHL de Piacenza, cerca de Milán. Estaba organizada junto al sindicato de base Si-Cobas y participó de las huelgas que se desataron en el norte de Italia para exigir condiciones de protección sanitaria y el cierre de las empresas no esenciales cuando empezó la cuarentena. Falleció el 24 de marzo, después de contagiarse coronavirus. Sus compañeras y compañeros de trabajo prometen no olvidarla. El lema de muchas de estas huelgas era «Nuestra salud, antes que sus ganancias». Cuando se tiene que ir a la huelga para no morir, es que hay un sistema que merece perecer.

La pandemia, con epicentro en Italia, España y Estados Unidos, ha puesto al desnudo las profundas contradicciones del capitalismo patriarcal donde los trabajos de cuidados y los empleos más precarios siguen recayendo en las mujeres. Durante las décadas de ofensiva neoliberal se desplegaron múltiples tendencias que aumentaron como nunca el entrelazamiento de los agravios de clase, género y racismo para las mujeres trabajadoras.

Mientras el Estado recortaba drásticamente los presupuestos de salud, educación y servicios sociales –preparando así el colapso del sistema sanitario ante pandemias como la actual– se incentivó la expansión de empresas privadas en estos sectores, que emplean trabajo femenino, precario y sin derechos. Al mismo tiempo, el ingreso al mundo laboral de millones de mujeres en todo el planeta, especialmente en los países más ricos, supuso un aumento de la demanda de mano de obra de mujeres migrantes, tercerizando el trabajo del hogar como trabajo asalariado.

Pero la mayor feminización de la fuerza laboral no implicó una reducción de la carga del trabajo doméstico en los hogares para gran parte de las mujeres. Y en esta crisis, esa contradicción también estalla. ¿Cómo combinas el teletrabajo con cuidar a tus hijos durante todo el día? ¿O cómo cuidas adecuadamente a tu familia, si has sido despedida y tienes que elegir entre pagar el alquiler o comprar comida?

Si la conciliación familiar ya era una tarea titánica para la mayoría de las mujeres en tiempos «normales», qué decir cuando tienes que sortear la presión de los jefes y el cuidado de los niños, al mismo tiempo, dentro de las cuatro paredes del hogar. ¿Y qué ocurre cuando no se puede establecer un espacio físico de teletrabajo separado del resto de la familia, en pequeños pisos sin condiciones adecuadas?

La crisis múltiple que estamos atravesando (crisis sanitaria, económica, geopolítica y social) desvela la barbarie de un sistema capitalista patriarcal que no puede asegurar ni siquiera la atención médica a gran parte de la población, donde algunas corporaciones capitalistas se lucran con la producción e investigación de vacunas, mientras se trata a las personas mayores o las que están enfermas como material descartable. Un sistema que se encamina hacia una probable depresión y que intentará, una vez más, reconstruir el ciclo de acumulación sobre los cuerpos cansados y explotados de las mujeres y el conjunto de la clase trabajadora, a costa de la vida de millones.

Pero algo está cambiando. Cuando miles de personas aplauden desde sus balcones a las enfermeras y al personal médico, cuando se viraliza un video aplaudiendo a las limpiadoras de un hospital, cuando alguien le agradece a la cajera de un supermercado, está empezando a coger fuerza una idea: podemos vivir sin banqueros, sin grandes empresarias que rompan los techos de cristal, pero no podemos vivir sin las trabajadoras del campo, sin las que cuidan a niños y ancianos, sin las que producen nuestros alimentos y nuestra ropa. Una vez que esta idea prenda, será difícil apagar el fuego.

Fuente e imagen: https://nuso.org/articulo/las-que-cuidan/

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Cuando la pandemia está enraizada en la convivencia escolar: el papel de los líderes escolares ante el VIH en Sudáfrica.

Por: Leonardo Oliver Ortiz Flores

La crisis que atravesamos a nivel mundial por la epidemia del virus SARS-CoV-2 (causante de la enfermedad COVID-19) es inédita y, sin embargo, el brote era inminente. Una paradoja de la misma evolución, como lo ha confirmado el equipo multidisciplinario de investigación liderado por el infectólogo californiano Kristian Andersen, en el artículo publicado en la revista Nature Medicine. Según el Manual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Gestionando epidemias. Factores clave sobre enfermedades mortales graves, los brotes epidémicos de influenza son inevitables, sin embargo, nunca se puede saber cuándo ocurrirán y de qué magnitud serán.

En el siglo XX ocurrieron 3 brotes: en 1918, 1957 y 1968. Por lo pronto, en lo que va de este siglo el intervalo se ha mantenido en aproximadamente cada 10 años: 2000, 2009 y 2020. El acortamiento del intervalo debe llevarnos a reflexionar sobre las consecuencias que el proceso antropogénico está teniendo en el planeta. Los avistamientos de fauna que deambula libremente en ciudades de todo el mundo nos ha llevado a preguntarnos si el modelo civilizatorio basado en la depredación del medio ambiente es el auténtico virus.

Si bien la marcha de las diferentes actividades cotidianas se ha visto trastornada, en esta reflexión me quiero enfocar en las implicaciones que una pandemia tiene en la vida escolar. A nivel mundial, de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés) el cierre de escuelas por COVID-19 afecta al 91.3% de los estudiantes matriculados y hay cierres escolares en 191 países.

Figura 1. Impacto del COVID-19 en la educaciónFuente: UNESCO. COVID Response to Education

En el caso de México, la reanudación del ciclo escolar en nivel básico desde el 20 de abril mediante la estrategia “Aprende en Casa” plantea un desafío multidimensional. Factores como una conectividad desigual y la curva de aprendizaje para habilitarse en las modalidades a distancia son problemáticas que han llevado a plantear la suspensión del ciclo escolar. Pero eso no es todo, las medidas de aislamiento social han planteado retos para la convivencia en el hogar. Esto se ha observado con el aumento de reportes de violencia intrafamiliar, aspecto que retomaré más adelante.

En estas líneas, quiero exponer un escenario en donde la pandemia circula mediante factores que propician una convivencia escolar violenta. Me refiero a los efectos que el contagio por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) ha tenido en el sistema educativo de Sudáfrica y cómo sus líderes escolares la han afrontado. Aunque son escenarios de naturaleza epidemiológica distinta, es posible articular las implicaciones que tienen para la sana convivencia en ambos casos.

Si bien la epidemia de COVID-19 ha llevado al cierre de aulas y a un intenso debate sobre la viabilidad de mantener el ciclo escolar a través de diferentes modalidades y plataformas en línea, la epidemia del VIH en Sudáfrica ha representado la disrupción sistémica de la rutina y la planificación escolar a tal grado que ha llevado a su sistema educativo al borde del colapso y ha forzado a sus líderes escolares a mantener un enfoque casi permanente de gestión de la crisis.

Al 2018, según datos de ONU-SIDA un estimado de 7,770,000 personas en Sudáfrica (de una población de 57.78 millones) vivían con VIH. De estos, 4,700,000, el 62.27%, eran mujeres mayores de 15 años y 2,800,000 eran hombres mayores de 15 años mientras que 260,000 eran niñas y niños de 0 a 14 años. A nivel mundial, la región este y sur de África encabezan los casos de personas con VIH, con 20.6 millones casos de un total de 37.9 millones. Para 2016, Sudáfrica desplegó el tratamiento antirretroviral más grande del mundo (Moyo y Perumal, 2019). Ello ha contribuido a que al 2018 4,200,000 personas se encuentren en terapia antirretroviral, según ONU-SIDA.

No obstante, la cobertura aún tiene brechas por delante: un 62% de adultos mayores de 15 años y un 63% de niños de 0 a 14 años tienen acceso al tratamiento antirretroviral. También se requiere incentivar la educación sexual y reproductiva, pues sólo un 45.8% de hombres y mujeres de entre 15 y 24 años lograron identificar correctamente métodos para prevenir el contagio por VIH (ONU-SIDA, 2018). Sin embargo, esta pandemia ha generado estragos profundos en el sistema educativo sudafricano. Según Buchel y Hoberg (2007) al 2005, el 12.5% de la plantilla docente en Sudáfrica padecía VIH y carecía de un tratamiento antirretroviral adecuado.

Ello no sólo les impedía estar en condiciones de estar frente a grupo, sino que originó un déficit crónico de docentes y por lo tanto de agentes educativos que promuevan el logro escolar y la cohesión social. Esto ha derivado en una sobrecarga de trabajo para los maestros que deben cubrir a sus pares, mientras que los alumnos se ven forzados a abandonar, ya sea porque el VIH afectó a su círculo familiar o a ellos mismos. En consecuencia, la planificación de actividades escolares se ha visto profundamente trastornada.

A ello hay que agregar el sesgo de género en el contagio por VIH. Al 2003 la tasa de mortalidad en docentes mujeres de entre 30 y 40 años por esta causa era de 70%; mientras que un 10% de las alumnas se veían forzadas a dejar la escuela a causa de incapacidad por VIH de algún miembro familiar, en comparación con un 5% de los alumnos. Las alumnas también estaban más expuestas a la violencia sexual. Un tercio de las violaciones a menores de edad fueron perpetradas por los propios maestros, lo cual implica la responsabilidad y gestión de los directores y era síntoma de un pobre desempeño de liderazgo.

Este liderazgo deficiente también era una causa subyacente a los factores de convivencia que han propiciado el brote de la epidemia del VIH, lo que a su vez trastorna e interrumpe la vida escolar. Entre estos factores se encuentran: el estrés emocional al que se ven expuestos los alumnos cuyo entorno familiar se ha deteriorado por el impacto del VIH y el abuso de sustancias que producen farmacodependencia, pero también incide el inicio temprano de la vida sexual entre adolescentes, así como la falta de habilidades efectivas de tutoría por parte de los docentes para lidiar con estos fenómenos.

La confluencia de estos factores lleva a conductas de riesgo que impactan en la convivencia y aumentan la violencia sexual y por tanto el contagio de VIH y embarazos prematuros. Sin embargo, argumentan Buchel y Hoberg, cuando se logra articular un equipo efectivo de gestión bajo el liderazgo del director es posible transformar el panorama hacia una cultura positiva de aprendizaje que permite mejorar el ambiente escolar y por lo tanto reducir los factores que aumentan el riesgo de expansión de la pandemia por VIH.

Un aspecto clave en la consolidación de este ambiente favorable al aprendizaje y la convivencia pacífica es la relación de confianza entre director y docentes. Un área de oportunidad al respecto en el caso de Sudáfrica fue la política de descentralización y autonomía de gestión. Esto motivó un giro en el estilo de liderazgo, de un enfoque burocrático a uno enmarcado en las corrientes transformacionales y carismáticas. Debido a las demandantes necesidades de capacitación de carácter interpersonal en la relación de los docentes con los estudiantes, se requiere de un balance adecuado entre empatía y capacidad directiva.

La empatía es necesaria para vencer el estigma asociado con el VIH y así canalizar a los docentes a una detección oportuna y respaldarlos durante el ejercicio de sus funciones. Esto es posible cuando el director fomenta una cultura de entendimiento y tolerancia (Moyo y Perumal, 2019). Sin embargo, se observó que un exceso de empatía generaba una tendencia en los docentes a justificar un bajo desempeño, y en los directores, a renunciar a su papel de autoridad (Moyo y Smit, 2017).

Estos retos dan cuenta de la complejidad del liderazgo directivo, ya que implica un equilibrio entre el liderazgo pedagógico y la capacidad de gestionar la escuela en tanto organización (Hernández-Fernández, 2020). Lo que ha demostrado el brote epidémico de VIH en el sistema educativo de Sudáfrica, es que el papel de los líderes escolares se tiene que diversificar de las labores de planificación y gestión hacia la de proveer apoyo emocional sin renunciar a su capacidad directiva.

Cabe señalar que aún persiste la violencia de género en relación al VIH en Sudáfrica. De los casos detectados en 2018 entre jóvenes de 15 a 24 años, 69,000 correspondían a mujeres y 25,000 a hombres. Los factores que propician una convivencia pacífica, tanto en el entorno escolar como familiar, son cruciales para evitar los factores que propician el riesgo de contraer esta enfermedad, así como de reducir la exposición que afecta a las mujeres.

Esto también vale para la etapa de aislamiento por COVID-19 no sólo en Sudáfrica y en otros países sino también en México. De acuerdo con Belén Sanz Luque, representante de ONU-Mujeres en México, ha habido un repunte de las denuncias por violencia intrafamiliar contra mujeres a raíz de las medidas de aislamiento social por COVID-19. Esta misma agencia advirtió que las mujeres sujetas a escenarios de violencia en el espacio doméstico, experimentarían una mayor dificultad para escapar de situaciones donde su vida corre peligro debido al aislamiento social.

En el marco de la estrategia nacional “Aprende en Casa”, resulta imprescindible incluir en los contenidos a impartirse una orientación para atender los casos de violencia intrafamiliar que se puedan presentar en los hogares. Los directores y colectivos docentes pueden jugar un papel clave al ser mediadores de los aprendizajes no solo a nivel cognitivo sino socioemocional.

COVID-19 y VIH: una combinación a evitar a toda costa.

Al 17 de abril, el impacto del COVID-19 en Sudáfrica, según los datos del Centro de Recursos de COVID-19 de la Universidad Johns Hopkins, era de 2,783 casos confirmados y 50 decesos, lo que da un 1.8% de tasa de fatalidad y lo ubica en el lugar 56 de 130 países según el número de decesos.

Figura 2. Casos de COVID-19 en Sudáfrica.Fuente: Johns Hopkins University of Medicine. Coronavirus Resource Center

Sin embargo, dado el devastador efecto que el VIH ha tenido en Sudáfrica, la contención del COVID-19 resulta crucial a fin de minimizar el riesgo que representa para la población que vive con VIH. La agencia ONU-SIDA ha hecho las siguientes indicaciones habida cuenta de que la expansión del COVID-19 está en posibilidades de abrumar a los países que ya enfrentan altos índices de VIH. En primer lugar, respetar los derechos humanos y la dignidad de las personas infectadas con COVID-19. Evitar conductas de estigmatización es mandatorio y es una de las principales lecciones de la pandemia de VIH. Además de las medidas de higiene, sana distancia y aislamiento, se recomienda que los gobiernos trabajen en conjunto con las comunidades para encontrar soluciones a nivel local.

Estas medidas fueron incorporadas en la conferencia del 19 de abril de la Secretaría de Salud. Es perentorio canalizar a las posibles víctimas de VIH a una detección y un tratamiento antirretroviral oportuno. Según el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, el COVID-19 eventualmente se integrará a la lista de infecciones oportunistas. Asimismo, se informó que han fallecido 5 personas por COVID que ya padecían del síndrome de inmunodeficiencia. No toda persona con VIH es inmunodeprimida, pero sí los que no han entrado en control viral o su estado está muy deteriorado al momento del diagnóstico.

Sin embargo, quienes tienen un tratamiento antirretroviral adecuado, al menos unas 10 personas detectadas en el caso de México, que han contraído COVID-19, han logrado recuperarse. En ese sentido, enfatizó la importancia de realizarse la prueba de VIH en las comunidades en donde se conoce que hay mayor frecuencia de infección por VIH. Los mecanismos para realizarse la prueba son gratuitos y están disponibles en distintas unidades de salud, es importante una identificación temprana en caso de una erosión importante del sistema inmune, ya que las personas inmunodeprimidas son más vulnerables al COVID-19.

En suma, dada la complejidad que las medidas de aislamiento social plantean para la convivencia en el hogar, mismo que se reconfigura como un nodo que expande los procesos de enseñanza-aprendizaje del espacio escolar, es importante priorizar los canales de comunicación para que los colectivos docentes y sus comunidades escolares establezcan acuerdos y prioricen el bienestar de los diferentes actores educativos.


Este artículo forma parte del proyecto Educative Organizations, Leadership and Social justice in Contexts of Vulnerability and Exclusion. coordinado por la Dra. Maricela Guzmán Cáceres, académica de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Referencias

Andersen, K.G., Rambaut, A., Lipkin, W.I. et al. (2020) The proximal origin of SARS-CoV-2. Nat Med 26, 450–452. https://doi.org/10.1038/s41591-020-0820-9

Buchel A.J. y Hoberg, S.M. (2007). The role of the principal as school manager in dealing with the impact of HIV/AIDS in school management. Pretoria, South Africa: University of South Africa. http://citeseerx.ist.psu.edu/viewdoc/download?doi=10.1.1.519.7361&rep=rep1&type=pdf.

Gobierno de México. Conferencia de la Secretaría de Salud del 19 de abril de 2020. https://coronavirus.gob.mx/informacion-accesible/

Hernández-Fernández, J. (2020). The development of School Leadership in England and Mexico: lessons and insights. México, British Council, PIPE-CIDE.

Johns Hopkins University of Medicine. Coronavirus Resource Center https://coronavirus.jhu.edu/map.html

Moyo, Z. y Perumal, J. (2019). Challenges faced by teachers living with HIV. South African Journal of Education, 39 1, February. Art. #1490, 1-10. https://doi.org/10.15700/saje.v39n1a1490

Moyo, Z. y Smit, B. (2017). The experiences of school principals of teachers living with HIV. International Journal of Management in Education, January. DOI: 10.1504/IJMIE.2017.080651

Obrajero, J. 8 de abril 2020. Aislamiento social por Coronavirus aumentó violencia de género: ONU Mujeres. W Radio http://wradio.com.mx/radio/2020/04/09/nacional/1586401948_450813.html

ONU-SIDA. https://www.unaids.org/en/regionscountries/countries/southafrica

UNESCO. COVID-19. Education Responsehttps://en.unesco.org/covid19/educationresponse

World Health Organization. (2018). Managing epidemics: key facts about major deadly diseases. Geneva: Licence: CC BY-NC-SA 3.0 IGO

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Las materias técnicas en cuarentena

Por: Sofía García-Bullé

En la enseñanza remota de emergencia, ¿qué pasa con materias de supervisión presencial de un maestro? ¿Trabajo manual?

Las artes, el deporte y las materias técnicas como química, biología, mecánica o electrónica, entre otras, cuentan con elementos que los diferencian de las materias académicas, y en tiempos de pandemia, se complica ofrecer una continuidad real en estos rubros.

Si hablamos de una clase de matemáticas, español o historia, es más fácil que un maestro a base de discurso, práctica y retroalimentación, logre transmitir correctamente la enseñanza a través de una pantalla, dado que la mayoría del trabajo para comprender estas materias es mental pero, ¿qué pasa con materias que requieren materiales muy específicos? ¿Supervisión presencial de un maestro? ¿Trabajo manual?

La Universidad Complutense de Madrid depende de un régimen presencial, por ejemplo, ya que algunas de sus carreras tiene un alto grado de experimentalidad. “¿Cómo das una asignatura de restauración de lienzos? En un grado de Química, ¿cómo realizas un laboratorio?” El cuestionamiento de Jorge J. Gómez, vicerrector de Tecnología y Sostenibilidad de la Complutense, plantea el mayor peligro para la experiencia educativa de los estudiantes con carreras artísticas, deportivas o prácticas. El vicerrector agrega que algunos alumnos de la facultad de Ciencias Geológicas y Biológicas tienen que hacer salidas de campo como parte de su formación, pero esas actividades  también han sido suspendidas para observar las medidas precautorias.

“¿Cómo das una asignatura de restauración de lienzos en línea? En un grado de Química, ¿cómo realizas un laboratorio?”

El principal problema de las materias técnicas en línea es que las habilidades motoras no son fáciles de transmitir a través de una pantalla. El desarrollo de este tipo de habilidades depende de una supervisión cercana, inclusive del contacto físico, para asegurarse de que el estudiante está realizando el movimiento correctamente, ya sea esa técnica de bloqueo en fútbol americano, o un manejo correcto de la micropipeta en una clase de biología.

La creatividad trabajando

En artículos anteriores hemos hablado de los esfuerzos que las escuelas de educación básica, media y superior han hecho para mantener una continuidad del aprendizaje de materias técnicas, específicamente las extracurriculares. En el caso de las materias de arte, ha habido varios ejemplos en los que la comunicación en línea ha permitido ensambles musicales, conciertos y obras de teatro, entre otras actividades.

En el aula virtual, los maestros están haciendo su mejor esfuerzo para adaptarse al modelo de enseñanza en línea. Douglas Russell, profesor de dibujo en la Universidad de Wyoming, sabe que hay cosas que se pierden en la traducción cuando solo tienes una pantalla, pero hay manera de mejorar la interacción con los alumnos y la retroalimentación si eres creativo.

El docente publicó para sus alumnos los módulos para su curso, con el orden sugerido para cursarlos. Los estudiantes pueden elegir el tiempo y el orden en el que los llevarán, siempre y cuando los completen antes de la fecha final de la clase.. El modelo consiste de asignaciones, discusión en clase, videos instruccionales, además de imágenes y diapositivas de apoyo. Russell y muchos otros maestros en el nivel universitario han hecho lo posible por prepararse y adaptarse a un modelo asincrónico que les permita a los estudiantes aprender a su ritmo a la par que enfrentan las realidades sociales y psicológicas de la pandemia. La materialidad es lo que Russell describe como lo que más hace falta en una sesión en línea.

“No les puedo mostrar a los estudiantes cómo dibujar algo directamente sobre su dibujo… Puedo filmar un video o trazar digitalmente sobre la captura de su dibujo. Pero para nada  es lo mismo”. El profesor de arte no se refiere a la herramienta, ni al recurso que le permite interactuar con el trabajo de sus estudiantes igual a que si estuviera presente, ese es un aspecto que la tecnología ha logrado cubrir. Russel más bien describe ese espacio físico-emocional que crea un maestro al estar en el mismo espacio que su alumno, el acercarse a su dibujo y trazar sobre el mismo mientras le da no solo instrucciones, sino la muestra de cómo debe sentirse un trazo al cruzar sobre la hoja.

Esta presencia en la enseñanza se da en también las demás materias y es un diferenciador entre la enseñanza efectiva y la superficial, sin embargo, su ausencia es aún más crítica en las materias con las que el aspecto práctico es la base de la disciplina. Esta presencia docente no se puede reproducir al 100 por ciento en línea, pero aún así, es posible establecer una plataforma de aprendizaje competente a distancia. Solo hay que estar conscientes de que esta no es una evolución natural y gradual de la práctica docente hacia el uso de recursos EdTech, es una situación extraordinaria, que obliga a maestros y alumnos a lanzarse de lleno al uso de la tecnología para la enseñanza virtual.

Algunos maestros cuentan con experiencia ya que han estado ofreciendo clases en línea por años, y han estado preparándose a sí mismos en el uso de estas tecnologías, mucho antes de la contingencia. Clara Lieu, instructora adjunta de arte en La Escuela de Diseño de Rhode Island, explica que el modelo en línea en el que ha estado trabajando durante años, si bien ofrece ventajas para alcanzar alumnos en lugares remotos y permitir flexibilidad de horario a los alumnos, no es tan permisivo para los maestros.

“Cuando enseñas en persona, puedes ser más flexible y espontáneo”.  La maestra de dibujo de figura humana, publicó un video sobre cinco errores básicos de la enseñanza en línea, y reiteró que muchas áreas de oportunidad en el rubro pueden irse puliendo poco a poco a base de preparación, práctica y disposición para adaptarse a los modelos de enseñanza virtual.

Las materias técnicas, las artes y los deportes podrán mantenerse durante la cuarentena, con las capacidades reducidas que implica la educación a distancia, en un esfuerzo por mitigar el impacto de esta desventaja. Instituciones como el Tec de Monterrey, la Universidad de Loughborough y la Universidad Complutense de Madrid, ofrecen recursos, subscripciones y, en algunos casos, clases en línea para los estudiantes que busquen instancias de práctica para las artes y el deporte.

¿Eres maestro de alguna materia técnica, deportiva o artística? ¿Cómo está tu institución enfrentando los retos trazados por la educación a distancia en tiempos de cuarentena? Cuéntanos en los comentarios.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/materias-tecnicas-cuarentena

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Hambre y redes solidarias

Por: Claudia Espinoza.

 

Si en la memoria histórica de la pandemia iremos de incluir la muerte de una niña de 12 años por hambre, es señal de que Bolivia anda muy mal. Somos el país líder en tristeza. ¿Qué nos muestra esta aciaga realidad? Que en ausencia de políticas sociales más certeras, queda agudizar la sensibilidad e intensificar los lazos solidarios en las redes familiares, vecinales y comunitarias que nos rodean para soslayar la muerte.

Las redes solidarias son prácticas precoloniales que permitieron soportar la vida en momentos de dureza y crisis de diferente índole. La ciencia y la tecnología a esta altura del siglo XXI han demostrado no ser suficientes para prevenir y enfrentar crisis sanitarias como la actual, por lo que tendremos que echar mano de un bien cultural valioso, como la solidaridad.

Las tendencias en el mundo vislumbran que la pandemia del coronavirus no presenta una temporalidad exacta. Esa variabilidad en los periodos de su desarrollo irá a desencadenar, inevitablemente, escasez, desempleo, hambruna, angustia y miedo ante la incertidumbre del hoy y el mañana, tanto de lo material como primera necesidad como lo utilitario, generado por la sociedad de consumo capitalista.

En ese devenir, la autoorganización de la sociedad desde su experiencia comunal, urbana y rural, alumbra un camino alternativo que puede reducir las carencias y quién sabe, ojalá, salvar vidas. Varias acciones ya han montado el andamiaje de esa estructura societal hace algunas semanas y esperemos perduren.

Carteles con “Toma lo que necesita” acompañan alimentos puestos en mesas callejeras y bolsas colgadas en las rejas de los garajes. Camiones de frutas distribuyen en casas de zonas populares. Ollas comunes se preparan en colegios e iglesias. Empieza a moverse la máquina de la solidaridad en los difíciles y complejos días que irrumpen en la vida cotidiana.

Los mercados y ferias están ahí puntuales, pero la oferta sube cada vez más los precios para bolsillos que se achican como uno de los efectos de la Covid19. Esa es la suerte de la población más carente de condiciones para enfrentar las restricciones que provoca la enfermedad, pero que también provoca la política social del gobierno transitorio, insuficiente e insostenible. Amplios sectores no recibirán los bonos o no aguantarán el peso del calendario.

La respuesta provisoria de la solidaridad a través de las redes vecinales, populares, familiares, gremiales y de organizaciones sociales y religiosas, es y será absolutamente imprescindible. Pequeñas y medianas empresas también aportan de acuerdo a sus posibilidades. En algunas plazas se pueden ver bolsas colgadas con pan, verduras y con el desprendimiento de la gente. La persona o familia que lo necesita va y lo toma. No hace falta ningún resguardo uniformado.

También existen donaciones mayores, como los camiones desplazados desde el Trópico hacia el Altiplano y los Valles. Esas acciones malinterpretadas y castigadas, fueron el bienestar de muchas familias. En algunas iglesias y colegios, las ollas comunes, donde vecinas y vecinos entregan alimentos, por turno, puede comer la gente que vive en la calle, que fue abandonada u olvidada. Incluso en Pisiga y Colchane, donde han confinado a varios compatriotas, la olla común ha mitigado el hambre de centenares de personas.

Así cual telaraña, la red de redes solidarias se extiende por el territorio nacional. En ese sentido, el aislamiento obligatorio encierra nuestra individualidad, mas no nuestro “yo colectivo”. Que así sea.

Fuente del artículo: https://rebelion.org/hambre-y-redes-solidarias/
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