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PARÍS – UNESCO: aboga por nuevo contrato social con pueblos indígenas

Fuente: ipsnoticias.net


La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) abogó por que se establezca un nuevo pacto social con los pueblos indígenas, que respete su cultura y derechos al tiempo que aproveche su aporte para la sostenibilidad de la vida en el planeta.

Cada 9 de agosto se conmemora como Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo “y el tema de este año gira en torno a la elaboración de un nuevo contrato social” con ellos, “fundado en los derechos humanos, el respeto a la diversidad cultural, y que no deje a nadie atrás”, dijo Audrey Azoulay, directora general de la Unesco.

“Como administradores de la tierra y representantes de una amplia gama de culturas,  tradiciones  y lenguas, los pueblos indígenas poseen una sabiduría impresionante a la cual recurrir, siempre que se les escuche”, expuso Azoulay.

Argumentó que “si bien los pueblos indígenas pueden estar en una posición idónea para guiarnos hacia una mayor sostenibilidad, también son especialmente vulnerables a los desafíos de nuestro mundo cambiante”.

Como ejemplo citó que los grupos minoritarios han sido más vulnerables a las repercusiones de la covid-19 “en particular debido a la desigualdad de acceso a la atención de salud y a la información pública”.

Los pueblos indígenas constituyen 6,2 por ciento de la población mundial, suman más de 476 millones de personas en 90 países y representan 5000 culturas diferentes, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Al menos 40 por ciento de los 7000 idiomas del mundo se encuentran en algún nivel de peligro y se estima que una lengua indígena muere cada dos semanas, por lo que la ONU ha declarado el período 2022-2032 como Década de las Lenguas Indígenas.

“En el contexto de los desafíos mundiales, los pueblos indígenas nos ofrecen soluciones únicas para avanzar. Sin embargo, para que el mundo pueda beneficiarse de su sabiduría, se deben escuchar sus voces”: Audrey Azoulay.

La Unesco propone para el nuevo “contrato” favorecer la transmisión de las lenguas indígenas y destacar la importancia de sus conocimientos para abordar los  problemas ambientales “a través de intercambios creativos en el marco del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030)”.

En ese sentido, los pueblos indígenas deberían tener “una participación efectiva” en foros como la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas y la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la propia Unesco, según Azoulay.

El PNUD también destacó el liderazgo de los indígenas en la protección del ambiente y en la lucha contra el cambio climático, como herederos y practicantes de formas de vida únicas, y porque 70 millones de ellos dependen de los bosques para su sustento y muchos más son agricultores, pastores o recolectores.

La agencia afirmó que, según investigaciones, “donde los grupos indígenas tienen el control de la tierra, los bosques y la biodiversidad florecen”.

Por contraste, más de 86 por ciento de los indígenas del mundo trabajan en la economía informal, y tienen casi tres veces más probabilidades de sufrir desnutrición y vivir en la pobreza extrema.

A menudo carecen de protección social y recursos económicos adecuados, y la pandemia ha afectado desproporcionadamente sus vidas, provocando que sufran aún más la pobreza, la enfermedad y la discriminación.

El PNUD mostró que de las personas indígenas empleadas, 47 por ciento no tiene educación formal, la cifra es mayor para las mujeres, más de una de cada tres mujeres indígenas ha sido agredida sexualmente, y también tienen tasas más altas de mortalidad materna, embarazo adolescente y enfermedades de transmisión sexual.

Azoulay dijo que “en el contexto de los desafíos mundiales, los pueblos indígenas nos ofrecen soluciones únicas para avanzar. Sin embargo, para que el mundo pueda beneficiarse de su sabiduría, se deben escuchar sus voces”.

A-E/HM

Fuente de la información e imagen: https://ipsnoticias.net

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Desde Francia, Abdelá Taia: “Cuando veo los sueños destruidos de mis hermanas olvido que soy gay”

El autor marroquí, afincado en París, cree que la situación de los jóvenes sin oportunidades en su país es una bomba que estallará antes o después.

Hay libros que parecen escritos para entender el mundo, para entender lo que nos está pasando. Y los de Abdelá Taia aúnan dos de los grandes asuntos que este curso han saltado a las primeras páginas de los periódicos: el racismo que sufren los inmigrantes llegados del otro lado del Estrecho y la homofobia que aún irradia la sociedad occidental a pesar de los derechos sellados en papel. Munir, el protagonista de su último libro, La vida lenta (Cabaret Voltaire), es un magrebí de París sometido a las dificultades, la discriminación y el desdén de los autóctonos cada vez más desatados en esta Francia con una extrema derecha campante. Pero además es gay, vulnerable por tanto a la doble ración de maltrato de un entorno LGTBIfóbico como el que en España ha quedado al descubierto con el asesinato del joven Samuel Luiz.

Hasta ahí, las condiciones compartidas por Abdelá Taia y su personaje Munir. Pero hay, sin embargo, otra protagonista que sufre exclusión en La vida lenta y es una francesa blanca que tiene la desgracia de ser pobre y de ser vieja. Olvidada por Francia. Cada uno de estos dos seres, vecinos de un mismo inmueble, son almas perdidas en un mundo que no acepta a los perdedores. “Ella sufre aún más exclusión que él, porque, al menos, Munir es joven, inteligente y se puede desenvolver, puede ligar, puede relacionarse. Pero ella es vieja”, cuenta el autor, maestro en la pintura de la exclusión.

Taia, nacido en Salé en 1973, residente en París desde 1998, es un novelista de pulso narrativo tan firme como delicado y una persona muy afable, comprometida, deseosa de compartir ideas y lecturas, que desembarcó en julio en Madrid, donde se celebró esta conversación. Miles de chavales han cruzado a Ceuta desde Marruecos rumbo a una incertidumbre, a una vida callejera en muchos casos, sin alimentos, ni protección, ni perspectivas, y sin embargo no quieren volver, porque huyen de una necesidad aún más espectacular y es la falta de esperanzas. Le duele a Taia esa juventud, como le duele Marruecos.

“Hay un abandono real de la juventud marroquí y ese es un gran problema para el futuro. Más de la mitad de la población son jóvenes. Y cuando no se piensa en ellos, cuando no se les da un lugar, una posibilidad de empleo, de educación, es una bomba que va a explotar en Marruecos antes o después”, reflexiona. Taia quiere reventar la imagen que ha encontrado en Occidente de que los árabes son seres sumisos, que acatan la voluntad del poder sin rechistar. Recuerda al líder independentista Ben Barka, asesinado presuntamente por los servicios secretos en París [durante el reinado de Hassan II], que pretendía precisamente construir un Marruecos con educación para todos y reparto de riqueza. Y recuerda montón de movilizaciones que ha habido cada década, la última con la primavera árabe, que sigue dando coletazos en Argelia, Sudán o Irak. “El pueblo árabe regularmente se levanta, pero esta lucha no se queda en la memoria de los occidentales. Predomina la visión colonial de los árabes como si fueran una masa que necesita un dictador”, asegura Taia, apenado de que se haya olvidado una figura como la de Ben Barka. “Querían que tuviéramos libertad, pera encajada en su imperialismo”.

Taia es un novelista de pulso narrativo tan firme como delicado y una persona muy afable, comprometida, deseosa de compartir ideas y lecturas

Más aún. Considera que esta huida del Marruecos sin oportunidades rumbo al salto a la valla, a las heridas, a la fuerza incontrolable del mar y en ocasiones a la muerte es una suerte de rebelión que alberga una bomba espectacular. “Nadie puede llegar a nada sin estructuras ni ayuda social porque las clases se protegen, los ricos se protegen a sí mismos, las clases medias también y todos miran a los pobres y les catalogan: los salvajes. Yo vengo de ese entorno salvaje. Y aunque hagan gestos de desesperanza como lanzarse a la mar, veo en ese gesto algo muy fuerte, muy político, un desafío a la sociedad y al poder marroquí, a las estructuras sociales y políticas que impiden a los pobres crecer”.

Taia lo sufre en carne propia al ver a los hijos de sus hermanas abandonar las escuelas, antes aun de llegar al instituto, para engrosar esa multitud de jóvenes sin esperanzas, ni perspectivas. “Es trágico, me revuelve, es peligroso, y entonces olvido que soy gay. Porque si eres gay no puedes pensar solo en los problemas de los gais. Si estos sufren también debes pensar en otros problemas. No puedo quedarme en mi capillita gay sin relación con mis hermanas, que no ven futuro, que no han podido realizar sus sueños, sumisas a sus maridos y a sus hijos”. Porque aunque su narrativa aborde su realidad como gay, por razones obvias de autobiografía, insiste, está abordando la exclusión en general, también la de los heterosexuales que huyen y tampoco son bienvenidos en Occidente.

El escritor creció con un pie en la calle, sufrió violaciones sin sentir jamás la protección de su madre, que bastante tenía con luchar para abrirse paso y dar de comer a sus 10 hijos. También sus hermanas le rechazaron y hasta dos años después de la muerte de su madre (en 2011) “no comprendieron lo que significa ser homosexual, que no es más que una parte de lo que soy”. “Hoy han vuelto a mí y eso me ha conmovido. Mi madre no podía comprender lo que significaba la identidad gay porque en los sesenta, los setenta, los ochenta no había contexto. Yo perdono a mi madre. No puedo llamarla homófoba. Me ha alimentado, no ha echado a nadie a la calle. Valoro su combate y su sacrificio, es una heroína de tragedia griega”.

“Mi madre, una heroína”

Heroína porque al perder a su primer marido, combatiente marroquí en el Ejército francés en Indochina, su familia política la echó de casa y se quedó con su indemnización. Ella encontró un nuevo marido, con el que tuvo esos 10 hijos, pero la energía se le fue en mudarse del campo a la ciudad de Salé, lograr una casa, sostenerla, alimentar bocas, pagar estudios y convencer al tendero de que les diera siempre más crédito. “Era una mujer analfabeta, capaz de hacer todo eso. Era una guerrera, una heroína, una combatiente y no dejaré a nadie decir que era una mujer árabe sumisa”.

Tal vez por eso a él no le costó tanto llegar a París y afrontar los rechazos, uno tras otro, que iba a encontrar para lograr integrarse, publicar y abrirse paso. “No me sentí pequeño respecto a París, no tenía miedo a los intelectuales, a los editores, a la sociedad. También mi madre se abrió paso con toda la sociedad y las leyes de Marruecos en contra”.

Y ese salto, el de perder el miedo ante el racismo creciente y el auge de la ultraderecha, es el que hoy están dando los franceses de origen árabe que quieren su lugar en una sociedad que les rechaza, aunque hayan contribuido a construirla. “Los que llegaron antes se sometieron, aceptaron convertirse en pequeños respecto a otros franceses, a quedarse en silencio y con los trabajos menores. Pero hoy no tenemos miedo a la sociedad francesa. Hay un reajuste en la nueva generación que busca un lugar en Francia con menos miedo, ha comprendido que merecen un lugar en ese gran país que es Francia. También los inmigrantes han contribuido a la grandeza de esa economía, de la sociología, a la cultura, así que por qué excluirles del resto”.

Fuente: https://elpais.com/babelia/2021-07-27/abdela-taia-cuando-veo-los-suenos-destruidos-de-mis-hermanas-olvido-que-soy-gay.html

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France: Le ministère de l’enseignement supérieur et de la recherche (MESR) ne respecte toujours pas l’ordonnance du Conseil d’État rétablissant la FERC dans ses droits syndicaux fondamentaux !

Europe/France/07-09-2021/ Auteur et Source: www.ferc-cgt.org

Tout commence au début de l’été 2020 en pleine discussion sur la loi de programmation de la recherche (LPR) lorsque le SGEN-CFDT et la ministre Frédérique Vidal s’entendent pour élaborer un protocole d’accord sur les carrières et rémunérations dans le cadre de la LPR.

F. Vidal communique à l’AEF début juillet annonçant la tenue de réunions au plus vite avec le SGEN, l’UNSA et le SNPTES pour travailler à l’élaboration du protocole… Les autres syndicats ont droit à quelques bilatérales et multilatérales fin août et début septembre. Le ministère fixe la signature du protocole pour début septembre. Cette précipitation est justifiée, selon lui, pour inciter les député·es à voter les budgets dédiés aux mesures salariales lors du passage de la loi à l’assemblée ! En septembre, la FERC est purement et simplement sortie des réunions de « concertations » !
In fine, le SGEN, le SNPTES et l’UNSA signeront le protocole d’accord « rémunération et carrières » le 12 octobre en grande pompe à Matignon en présence du 1er ministre.

Le MESR a acheté la signature des syndicats dits réformistes en leur faisant miroiter l’exclusivité de la négociation sur les mesures salariales et ce sur une période allant de 2021 à 2030 ! Depuis le début, l’objectif de cet accord est d’exclure les syndicats dont la combativité ne convient pas à la ministre.

Devant une telle déloyauté dans l’élaboration du protocole ainsi que dans son contenu qui donne carte blanche pendant 10 ans aux 3 syndicats signataires pour mener toutes les négociations avec le MESR, la FERC et l’UFSE ont décidé d’ester en justice. Un 1er mémoire portant sur la déloyauté dans le déroulé des négociations et sur la privation des libertés fondamentales de la CGT a été déposé au tribunal administratif (TA) de Paris le 12 décembre. Cette saisine est toujours en cours instruction. En février, nous avons décidé de déposer un référé-liberté, procédure d’urgence car les réunions du comité de suivi avaient débuté « en cachette ».

Le 9 mars le TA donne raison à la FERC. Il expose que les négociations sur les carrières et les rémunérations sont bien des prérogatives de toutes les organisations syndicales représentatives. Elles ne sont pas réservées aux seuls signataires d’un accord qui leur donne un mandat de négociation salariale au lieu de leur donner un mandat sur le suivi dudit protocole d’accord. Le juge énonce : l’absence de convocation de la FERC-CGT à ces réunions porte une atteinte grave et manifestement illégale à la liberté syndicale, laquelle présente le caractère d’une liberté fondamentale au sens de l’article L. 521-2 du code de justice administrative.

Non, la ministre n’a pas le droit de choisir ses interlocuteur·trices, ce sont les personnels qui les choisissent en les élisant !

Le DRH adjoint se permet lors d’un comité technique de critiquer la décision du juge « qui aurait méconnu le droit » et déclare que la ministre prendra seule la décision d’aller en recours en Conseil d’État : ce qu’elle fit.

Le 16 avril, le Conseil d’État confirme la décision du TA en donnant raison à la CGT contre la ministre de l’ESR. Les petites réunions entre ami·es, c’est fini ! La FERC et l’UFSE viennent d’obtenir le respect des libertés fondamentales dévolues à toute organisation syndicale représentative.
F. Vidal a tenu, avec l’appui de la ministre de la Fonction publique, à remettre en cause le jugement du TA de Paris, le Conseil d’État, la plus haute juridiction en la matière, l’a vertement déboutée !
Depuis, le ministère ne nous a
toujours pas informés de la tenue des réunions du comité de suivi alors même qu’il a fourni au juge le calendrier et les ordres du jour des
réunions d’ici fin juin.

Seul un État totalitaire ne respecte pas les décisions des plus hautes autorités de justice ! Nous continuerons à défendre les droits des agent·es ! Nous n’en resterons pas là !

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Source et Image: https://www.ferc-cgt.org/le-ministere-de-l-enseignement-superieur-et-de-la-recherche-mesr-ne-respecte

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Entrevista a Angela Saini: Raza, biología y poder

Por: ​​Susanna Ligero

Si en su obra previa, Inferior, Saini se centraba en cómo la ciencia ha estudiado las diferencias entre mujeres y hombres, en Superior la autora nos lleva a los orígenes del racismo científico para mostrarnos sus ramificaciones.

En 1907, en París se celebró una gran exposición colonial en el Jardín de Agricultura Tropical del Bosque de Vincennes. Allí se recrearon cinco poblados diferentes donde, además de construcciones y paisajes típicos, había personas de carne y hueso pertenecientes a la cultura representada. Casi dos millones de visitantes pasaron por aquel zoológico humano en seis meses, algunos observando boquiabiertos lo que consideraban un exotismo más, otros tomando notas que asentarían las bases del racismo científico1.

En su libro Superior. El retorno del racismo científico, la periodista científica Angela Saini (Londres, 1980) describe su visita a este lugar (en sus palabras, una especie de «Disneylandia eduardiana»), un parque abierto al público pero sin demasiadas indicaciones, con los monumentos en escombros y ningún cartel que explique por qué están allí. Una buena metáfora de lo que ocurre con el pasado colonial de tantas naciones: una reliquia vergonzosa de la cual se prefiere no hablar.

No es la primera vez que Saini pone el foco en las confusiones y prejuicios que afectan la investigación científica. Si en su obra previa, Inferior2, Saini se centraba en cómo la ciencia ha estudiado las diferencias entre mujeres y hombres, en Superior la autora nos lleva a los orígenes del racismo científico para mostrarnos sus ramificaciones3. La ciencia de la diferencia humana nació en los años del colonialismo y el esclavismo; se dividió el mundo en razas y se situó la raza blanca en un escalafón biológico superior al resto, para justificar la conquista de territorios, el robo de riquezas y la aniquilación de poblaciones. Inevitablemente, estos hechos han dejado poso en la investigación científica hasta la actualidad y Saini aborda este hecho sin titubeos.

Superior, publicado en inglés en 2019, fue considerado «Libro del año» por medios como Financial Times, The Guardian o The Telegraph, además de estar incluido entre los diez mejores libros de 2019 de la revista Nature4. Tal como nos explica la autora, este libro provocó airadas reacciones entre grupos supremacistas blancos, pero también que muchos científicos e instituciones quisieran contar con ella para trabajar hacia un estudio del ser humano alejado del racismo científico. De hecho, la revista Prospect incluyó a Angela Saini en la lista de los 50 pensadores o intelectuales más importantes de 20205. Aprovechando la publicación en castellano de su libro, hablamos con ella en esta entrevista.

Su libro muestra cómo el concepto biológico de raza no funciona ni proporciona nunca datos fiables. ¿Por qué todavía tantos investigadores lo usan en su trabajo?

Creo que tiene que ver con la manera en que empezamos a pensar en las diferencias entre humanos ya desde el principio, de la Ilustración en adelante, en el nacimiento de la ciencia occidental moderna. Se asumieron ciertas suposiciones sobre la especie humana; algunas relacionadas con el género –por ejemplo, que las mujeres no eran iguales a los hombres en términos intelectuales– y otros, con la raza y la etnicidad. La idea de dividir a los humanos en grupos distintos ya es política, porque no es algo que se dé en la biología. La biología no discrimina a los humanos en grupos distintos, resulta que somos muy homogéneos. De hecho, somos una de las especies más homogéneas del planeta. Además, la manera de dividirnos siempre dependerá de las ideas políticas y de la sociedad en que vivamos. Así, cuando los científicos europeos asentaron unas determinadas categorías, estaban influenciados por el mundo en que vivían. Estaban influenciados por el colonialismo, por ideas sobre la superioridad europea, sobre la esclavitud… Todas las jerarquías de aquella sociedad se importaron a la ciencia de la diferencia humana y sentaron las bases de la investigación. Y durante cientos de años, esto es lo que han usado los investigadores en su trabajo. Estas suposiciones raciales, como las de género, se integraron en la investigación científica desde el inicio, y es muy difícil deshacerse de estas ideas una vez que están bien arraigadas dentro de nosotros, dentro del establishment.

Además de estas ideas tan arraigadas y los consiguientes prejuicios, ¿cree que hay un poco de cientificismo en esta cuestión?

Sí, lo creo, y de hecho buena parte de mi trabajo durante los últimos años se ha concentrado en este problema. Hay cierta arrogancia y soberbia en un estamento que se considera a sí mismo completamente objetivo, por encima de la sociedad y de la política, y que nada de esto es un problema para nosotros los científicos porque lidiamos con datos empíricos y estos están al margen de la cotidianidad de las personas. Esto nunca ha sido cierto. Los científicos son humanos como el resto de nosotros, se encuentran dentro de la sociedad y se ven afectados por ella. Las preguntas que plantean siempre se verán influenciadas por la sociedad y si no reconocen este hecho, están cayendo en las mismas trampas en que cayeron los científicos del siglo xix. Por ejemplo, mirando a su alrededor y asumiendo que la desigualdad tiene una causa biológica. Por supuesto, esto no es así, sino que la desigualdad es un producto de diferentes factores y tenemos que considerarlos todos.

En lugar de tratar de descubrir diferencias genéticas entre seres humanos que básicamente tienen un aspecto diferente, ¿qué preguntas podría plantear la ciencia para entender mejor, por ejemplo, la salud de las personas?

Me gustaría ver una ciencia de la diferencia que nos vea como individuos, que entienda que cada persona es única y una confluencia de diferentes factores. No solo la genética, sino la manera en que vivimos, dónde vivimos, nuestra dieta… La mayoría de las cosas que matan a los seres humanos, como mínimo en Occidente, son enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares… Cosas que dependen mucho de la forma de vivir. Así, me gustaría que la ciencia de la diferencia humana tuviera en cuenta todos estos determinantes sociales además de analizar nuestros cuerpos. Tenemos que recordar que la mayoría de las diferencias humanas las encontramos a escala individual, no grupal. Hay muy pocas enfermedades que muestren diferencias entre grupos de población, e incluso en este caso hablamos en términos estadísticos: no es que haya un gen que solo tienen los miembros de una población que no se encuentre en ninguna otra. No hay genes «negros» ni «blancos» ni «morenos». Tenemos que entender esto si realmente queremos un sistema de salud personalizado.

En el libro, encontramos, por un lado, científicos que usan las estructuras científicas como el sistema de publicación académica para justificar sus creencias racistas (con buena dosis de cherry-picking) y, por otro, investigadores que se consideran antirracistas pero que piensan que habría que explorar mejor el concepto de raza biológica. ¿Piensa que la segunda perspectiva de alguna manera ayuda a mantener la primera dentro de la esfera científica, aunque sea de forma marginal?

Sí, la confusión de términos es lo que realmente hace posible que estas ideas continúen vivas. El relato que las sustenta tiene la presencia suficiente dentro de la ciencia mainstream, todavía se cree lo suficiente en la raza biológica como para que esta continúe dentro de la ecuación, cuando la tendríamos que haber sacado de ahí hace mucho tiempo. Si la mantenemos dentro de la ecuación, tiene que ser como factor social. Por ejemplo, hace 100 años los científicos de Reino Unido solían pensar que las clases sociales eran genéticamente diferentes, que las personas pobres de alguna manera eran más débiles que las ricas. Por norma general, ya no pensamos así y lo mismo tiene que ocurrir con la raza. Hay que estudiarla, pero como fenómeno social, no como uno biológico, de la misma forma que lo hacemos con la clase social. Por ejemplo, las personas norteamericanas negras tienen tasas de mortalidad más altas que las blancas en casi cualquier cosa, pero esto no se debe a su «negritud». Las personas viven vidas muy diferentes de acuerdo con la percepción social de quiénes son y de sus circunstancias y, por lo tanto, de cómo son tratadas en este mundo. Pero veo que esta fina línea a veces se confunde y es fácil que se acabe pensando que también hay diferencias genéticas.

Aunque sea un fenómeno más bien marginal y localizado en ciertos grupos, ¿cómo puede el racismo científico reforzar los estereotipos raciales en la sociedad?

Hay dos maneras de abordar la diferencia humana: una es decir que somos prácticamente iguales por dentro, y que hay algunas diferencias marginales entre individuos y también diferencias todavía más pequeñas entre grupos de población. La otra es concentrarse por completo en estas diferencias marginales. La narrativa que se escoge es la que guiará la manera en que los públicos piensen en la diferencia humana. Me preocupa que los científicos se hayan concentrado mucho en estas diferencias y no hayan enfatizado lo suficiente las similitudes entre nosotros, cuando lo cierto es que somos prácticamente iguales bajo la piel. Por ejemplo, en Reino Unido se han dado ciertas reticencias por parte de grupos étnicos minoritarios hacia la vacuna del covid-19. Hay gente que me ha preguntado: «¿Es segura para mí? Soy negro, y creo que no se ha probado en gente negra». Y la cuestión es que no importa en quién se haya probado la vacuna, mientras la muestra haya sido amplia. No somos tan diferentes por dentro como para que un medicamento que se prueba en personas blancas pueda no funcionar en personas negras. Pero como el relato alrededor de la raza y la salud se ha centrado tanto en las pequeñas diferencias, el imaginario público arrastra la impresión de que estas diferencias son muy destacadas, cuando casi no importan. Por lo tanto, pienso que los científicos tienen que aceptar un poco de responsabilidad por eso, así como los medios. Porque todo es cuestión de narrativas, de la forma en que explicamos historias y, en concreto, la historia de la diferencia humana. Así que no culpo a la gente cuando a veces cae en estos malentendidos.

En uno de los últimos capítulos del libro, de hecho, explica cómo en Estados Unidos un medicamento para la hipertensión fue aprobado para ser vendido solo a personas negras…

Sí, esto tiene que ver con mitos raciales sobre la hipertensión [como enfermedad que afecta más a las personas negras]. Este en particular hace mucho tiempo que circula, sobre todo en eeuu, pero también en Reino Unido. Es cierto que se ven más pacientes negros con hipertensión, pero tenemos que recordar que esta es una enfermedad que depende mucho de la forma de vivir, y de la dieta en particular. Por ejemplo, mi madre tiene hipertensión y sé que se debe a su forma de vida y su dieta. Pero también influye ser una persona inmigrante: hay estudios que muestran que la presión sanguínea es más alta si eres inmigrante por las presiones y los estreses de ese tipo de vida. Por lo tanto, que se hable de diferencias genéticas en esta cuestión dice más del deseo de la comunidad médica de tener una explicación biológica muy simple para lo que en realidad es un fenómeno social complejo.

Incluso en proyectos bien intencionados, usted señala cómo la metodología para estudiar diferencias biológicas entre poblaciones a menudo ha sido problemática, sobre todo en cuanto a la protección de datos y la privacidad.

Ciertamente, esto ha sido muy conflictivo en el pasado. Hemos visto por ejemplo usos abusivos de los datos, sobre todo de los datos de poblaciones indígenas. En los últimos 20 o 30 años, hubo un gran empujón dentro del campo de la genética de poblaciones para estudiar a grupos indígenas aislados porque imaginaban que serían diferentes genéticamente en algunos aspectos. Resultó que no lo eran tanto. Pero, en el proceso, a veces los datos fueron usados de forma inadecuada. El activismo ha trabajado en respuesta a esto, porque hay cuestiones que preocupan a las personas implicadas: si doy mi adn, ¿lo usarán para estudiar cosas que me beneficien, o para tratar de encontrar alguna inferioridad genética, o para tratar de demostrar que soy distinta o extraña de alguna forma? Estos errores se han cometido, y a veces por parte de gente muy bien intencionada. Esto ha perjudicado a la ciencia, y todavía pasa actualmente. Veo todavía a científicos diciendo a grupos minoritarios: «Si no participáis en estos ensayos clínicos, quizás este medicamento no funcione para vosotros», cosa que suena a amenaza y además es falso. Esa no es la manera de llevar a cabo este tipo de investigación. Lo que hay que recordar continuamente es que es bueno tener a todo tipo de personas en los ensayos clínicos, pero no porque seamos diferentes como grupo, sino porque somos diferentes individualmente, y una muestra amplia siempre resultará más fiable que una reducida. Fijémonos en la pandemia de covid-19. La diferencia más grande que estamos encontrando [en cuanto a la gravedad de la enfermedad] es entre grupos de edad. ¿Cuántos ensayos clínicos suelen usar la edad como variable? Muy pocos en realidad, la mayoría se hacen en personas jóvenes y no lo consideramos importante. Así, me pregunto a veces por qué escogemos las variables que escogemos. No toda variable será importante según en qué contexto. Si escogemos ciertas cosas y no otras, hay que explicar por qué lo hacemos así, e involucrar a la población en estos debates, en lugar de dar por hecho que encontraremos las diferencias que ya hemos razonado que encontraremos.

A causa de su historia reciente, ¿podríamos decir que eeuu es el epicentro del racismo científico actualmente?

Esta pregunta es complicada de responder, porque por un lado sí que pienso que hay muchos mitos raciales en ese país, tanto en la comunidad científica como en la sociedad en general. Pero también tengo que decir que es en eeuu donde encontramos ahora debates muy maduros e inteligentes alrededor de la raza y la salud, y de los determinantes sociales de esta. Dentro de las ciencias sociales, la mejor investigación en torno de la raza se está llevando a cabo en eeuu. En este sentido, en Reino Unido vamos un poco atrasados, todavía se piensa primero en términos genéticos y después en términos sociales, mientras que en eeuu la narrativa ya ha cambiado. He dado muchas charlas en universidades estadounidenses e incluso he dado un par en los Institutos Nacionales de Salud. Y realmente me anima mucho ver cuánto se ha avanzado en esta cuestión.

En el libro habla de cómo otros países como China, Rusia y la India usan ahora esta narrativa, tratando de demostrar por ejemplo que sus antepasados son incluso anteriores a la salida del Homo sapiens de África… ¿Por qué caen ahora estos países en esta serie de mitos?

No pienso que sean los países en sí, sino determinadas fuerzas políticas dentro de estos países, y todo responde al auge de nacionalismos étnicos y religiosos. Veo ecos inquietantes con lo que ocurrió en la Alemania nazi, cuando el Partido Nacionalsocialista trató de crear este mito de una raza germánica diferente del resto y vincularla con el discurso de «sangre y tierra». De acuerdo con este discurso, si encontraban pruebas de esta raza germánica en cualquier lugar de Europa, entonces podían reclamar aquel territorio. Esto obviamente asentó las bases del programa eugenésico de higiene racial que llevó al Holocausto. Y veo el mismo trasfondo en nacionalismos étnicos modernos que tratan de vincular la idea de una genética diferente con el derecho a ciertas tierras, o incluso apelan a mitos fundacionales. Todas las naciones, todas las comunidades del mundo, de hecho, tienen mitos fundacionales. Pero estos se tienen que entender como historias fantásticas que tienen un propósito político y que pueden ser muy valiosas para nuestra concepción como humanos de quiénes somos, qué valores tenemos y cómo nos pensamos. El problema es cuando trasladamos estos mitos fundacionales a la biología. Esto es lo que estamos viendo pasar en países como Rusia, la India y China, cuando vemos a científicos o políticos tratando de apelar a la biología para apoyar sus ideologías.

¿Piensa que hay alguna manera práctica de impedir que el racismo activo se valga de las estructuras o metodologías de la ciencia?

Tenemos que entender que la ciencia no existe al margen de la sociedad, forma parte de ella. Tiene que basarse en el mundo real e interactuar con este, y hace falta que lo haga de una manera honesta y verídica que reconozca sus falibilidades. Pienso que hay que involucrar al público de manera que asuma que los científicos no lo saben todo siempre, que se equivocan y que muchas veces están en desacuerdo. Si el público ve esto en lugar de asumir que los científicos lo saben todo porque son muy listos y trabajan todos en la universidad y tienen siempre toda la información [riendo]… Si podemos trabajar en esta línea, la confianza en la ciencia aumentaría, porque entonces la veríamos tal como es, en lugar de imaginarla como algo perfecto. Es imposible que sea perfecta.

En su libro previo, Inferior, reflexionaba sobre cómo la ciencia ha estudiado las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, de nuevo en muchas ocasiones dejando fuera aspectos sociales que explican algunas de estas diferencias. Me preguntaba si ha encontrado similitudes entre cómo la ciencia ha estudiado las diferencias entre razas y las diferencias entre hombres y mujeres.

Esta cuestión es compleja porque el sexo no es completamente un constructo social, sabemos que hay ciertas diferencias biológicas entre hombres y mujeres. Pero sí me preocupa que se esté cayendo en las mismas trampas del racismo científico en cuanto a las diferencias entre sexos. Por ejemplo, he escuchado voces dentro del activismo que afirman que los medicamentos que se han probado en hombres no funcionarán en mujeres. Debemos tener cuidado con estas ideas, porque no es necesariamente el caso. La mayoría de los medicamentos no funcionarán en algunas personas, pero a causa de las diferencias individuales de las cuales hablábamos. Por ejemplo, yo soy alérgica a la penicilina y mi padre también. Esto no tiene nada que ver con mi sexo, es solo que somos individuos diferentes. Pero también tengo migrañas hormonales, y eso sí que tiene mucho que ver con mi sexo, porque mis niveles hormonales cambian durante mi ciclo. Así pues, en un caso el sexo importa, y en el otro, probablemente, no. No tenemos que asumir que los cuerpos de los hombres y las mujeres son completamente diferentes y que, en cada grupo, que todos los hombres son completamente iguales al resto, y que las mujeres son iguales a todas las otras. El sexo puede ser importante en algunas cosas, pero esto no significa que lo sea en todas. En la era de las redes sociales, es muy difícil transmitir este mensaje: no es que seamos completamente diferentes o completamente iguales. Es posible que haya algunas áreas en que las diferencias importen, y otras muchas en las cuales no, y las dos cosas son verdad sin tener que caer en ninguna narrativa específica. La salud de las mujeres ha sido un motivo de preocupación, porque sabemos que a veces la medicina les ha fallado… Pero esto es por el machismo en la medicina. Tenemos que entender los matices y concentrarnos en las variables de acuerdo con la enfermedad que nos interesa. Para el covid, no importa tanto el sexo, sino la edad, por ejemplo. Para las migrañas hormonales, sí que importa el sexo. Realmente depende de las cuestiones que se investigan, y me preocupa que se usan estos enfoques tan amplios, haciendo pruebas sobre la raza y el sexo en general, a ver qué diferencias hay. Son enfoques poco refinados y no le hacen justicia a la variación humana.

De hecho, recuperando lo que hablábamos antes, para el covid-19 quizás sí que importa el sexo, pero como factor social. Hace poco en Mètode publicábamos un artículo6 sobre cómo en España, aunque la mortalidad era más alta en hombres, más mujeres se contagiaban porque se encontraban muy expuestas, como trabajadoras esenciales, cuidadoras…

En Reino Unido, de hecho, nos encontramos con que al principio los hombres se vieron muy afectados, sobre todo cuando el virus llegó a Londres, pero porque muchos repartidores y taxistas suelen ser hombres. Es un tema de demografía social, así que por supuesto los datos presentan estos sesgos. Debemos tener cuidado con no biologizar las cosas, sobre todo en una pandemia: un virus no llega a un país y se extiende de manera uniforme y afecta a todo el mundo por igual. Depende de la demografía, de la ocupación, de si eres trabajadora esencial o no, de si trabajas en un hospital… Como he dicho, a veces queremos explicaciones simples para los patrones que vemos, pero raramente encontramos estas respuestas tan sencillas.

¿Qué reacciones ha tenido Superior por parte de gente que participa activamente del racismo científico? Pienso en personas que ha entrevistado para el libro y que forman parte de publicaciones racistas, por ejemplo…

Han pasado casi dos años desde que se publicó Superior y varias organizaciones supremacistas han estado acosándome, a mí, a mi familia, a mi hijo de siete años incluso… Escribieron artículos sobre él, sobre mi marido, mis padres, mis hermanas… El maltrato fue tan terrible que abandoné Twitter y otras redes sociales. Era imposible quedarme, bloqueaba a la gente pero no daba abasto, así que tuve que irme. Fue bastante terrible.

Eso es espantoso. Confieso que pensaba más en reacciones en el mundo académico, no sabía que la cosa se había puesto tan fea…

Bien, al inicio me encontré también con reticencias por parte de genetistas de poblaciones, supongo que recordará que en un par de capítulos critico el trasfondo racista que a veces encontramos en la genética de poblaciones. Pero ahora trabajo con algunas de estas personas y hemos forjado una relación muy buena. Pienso que la narrativa dentro de la comunidad de la genética de poblaciones está cambiando, porque se han reconocido los errores que se han cometido en el pasado, y que tenemos que ser más cuidadosos a la hora de estructurar estos debates. Pero tengo que decir que el cambio más grande vino después del asesinato de George Floyd el pasado verano. A raíz de las protestas del movimiento Black Lives Matter, la comunidad científica cambió por completo su manera de hablar de estas cuestiones. Todas estas cosas sobre las cuales había escrito, que habían sido recibidas con reticencias sobre todo por parte de médicos… de repente, los médicos las aceptaban y me pedían que trabajara con ellos. Así que ahora colaboro con muchos grupos diferentes, formo parte del comité de varias instituciones científicas y museos, y hago lo que puedo para que las universidades desarrollen currículums académicos que nos ayuden a entender estos asuntos mejor.

Eso es una prueba de que este libro era necesario.

No estoy tan segura de eso, se han publicado libros similares antes, pero sí pienso que el mensaje llegó en el momento adecuado, afortunadamente.

  • 1.Círculo de Tiza, Madrid, 2021.
  • 2.Inferior. Cómo la ciencia infravalora a la mujer, Círculo de Tiza, Madrid, 2017.
  • 3.Anna Mateu: «Somos seres biológicos, sociales y culturales», entrevista a Angela Saini en Mètode, 4/9/2019.
  • 4.«Nature’s Top Ten Books of 2019» en Nature, 16/12/2019.
  • 5.«The World’s Top 50 Thinkers 2020» en Prospect, 14/7/2020.
  • 6.Alícia Villar Aguilés: «Las mujeres y la covid-19» en Mètode, 4/12/2020.

Fuente de la información e imagen: https://nuso.org

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France: Communiqué unitaire – Monsieur Blanquer, qu’attendez-vous pour lutter contre la transphobie en milieu scolaire ?

Europe/France/02-07-2021/Auteur et Source: www.ferc-cgt.org

Alors qu’à grands renforts de communication, le ministère de l’éducation nationale, de la jeunesse et des sports et le gouvernement annonçaient dès 2018 s’engager dans un plan interministériel de lutte contre les LGBTphobies, presque quatre ans après, nous ne comptons plus les reculades et les atteintes aux droits des jeunes LGBTI. Les atermoiements autour de la loi PMA et les blocages concernant la PPL sur les thérapies de la conversion en sont deux exemples.

À l’école aussi, c’est avant tout la communication qui prime sur l’avancée des droits LGBTI et sur l’accueil de toutes et tous. Ainsi, tous les 17 mai, journée internationale contre l’homophobie, la transphobie et la biphobie, le MENJS affiche sa volonté d’agir. Or depuis le début du mandat de JM Blanquer à la tête du ministère, presque rien n’a été fait. Une campagne de sensibilisation a bien été réalisée. Mais depuis, en dehors de sa relance, trop peu de travaux de fond sont entrepris.

Face au taux de suicide plus important chez les jeunes LGBTI, face aux cris de détresse des jeunes trans et intersexes, nous avions pourtant alerté à plusieurs reprises sur le flou juridique et sur le manque d’outils et de consignes concernant l’accueil des élèves trans à l’école, que les personnels attendent pourtant. Nos courriers au Dgesco et aux ministres étaient alors restés lettre morte.

La fin de l’année 2020 a été marquée par deux suicides de deux jeunes trans. Très rapidement, le groupe de travail Dgesco sur les LGBTphobies a été réuni et un cycle lourd et long d’auditions d’associations trans et de personnes qualifiées a été réalisé. Le Collectif éducation contre les LGBTIphobies en milieu scolaire et universitaire a pris toute sa part dans ce travail. Dans l’urgence, nous avons dû travailler pour une sortie prévue le 17 mai dernier à un guide à destination des équipes des établissements scolaires pour l’accueil des élèves trans. Telle était la commande du
MENJS et ce guide devait s’accompagner d’une circulaire cadrant cet accueil.

Ce 17 mai alors que monsieur Blanquer n’avait aucun mot à ce sujet en conférence de presse, nous apprenions que le ministère ne souhaitait plus sortir ces deux documents. Outre le mépris du travail important réalisé par des personnels de ses services, des associations trans et des nombreux et nombreuses professionnel.le.s sollicité.e.s, cette volte-face est alors une insulte à toutes les personnes trans qui attendaient tellement de cette clarification urgente.

Au moment où se déroulent partout en France des marches des fiertés LGBTI, le Collectif Education contre les LGBTIphobies demande solennellement la publication du guide prévu, accompagné des outils nécessaires à la formation de tous les personnels du MENJS.

Contacts :

Alexis GUITTON – 06 78 60 96 41 – alexis.guittonfep@gmail.com
Olivier LELARGE – 06 27 53 06 88 -olelarge@gmail.com

Source et Image: https://www.ferc-cgt.org/communique-unitaire-monsieur-blanquer-qu-attendez-vous-pour-lutter-contre-la

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La UNESCO recibe al filósofo y sociólogo Edgar Morin, que dará una conferencia excepcional con motivo de su 100 cumpleaños

La UNESCO recibe al filósofo y sociólogo Edgar Morin, que dará una conferencia excepcional con motivo de su 100 cumpleaños

La UNESCO, la fundación Edgar Morin y la Comisión Nacional francesa para la UNESCO celebrarán el próximo 2 de julio en París la obra, el pensamiento y la proyección internacional del célebre filósofo y sociólogo francés, que siempre ha mantenido lazos estrechos con la Organización.

El programa de la celebración incluye:

  • 14:30 h– 16:30 h: (horario central europeo) Mesa redonda 1, “La carrera intelectual de Edgar Morin” (en línea)
  • 16:30 h–18:00 h: Mesa redonda 2, “El pensamiento complejo y la educación al espíritu crítico y constructivo” (en línea)
  • 18:00 h– 19:30 h: Ceremonia de homenaje (presencial, respetando las medidas sanitarias y en línea).

En el transcurso de la ceremonia de homenaje, Edgar Morin dará una conferencia excepcional. Tomarán también la palabra, entre otros, las siguientes personalidades: Anne Hidalgo, alcaldesa de París; Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO; Véronique Roger-Lacan, embajadora y delegada permanente de Francia en la UNESCO e Yves Saint-Geours, presidente de la Comisión Nacional francesa para la UNESCO.

Nacido en París el 8 de julio de 1921, Edgar Morin es un eminente sociólogo y filósofo francés que se ha comprometido en los acontecimientos más destacados de nuestra historia. Conocido internacionalmente por sus trabajos sobre el “pensamiento complejo”, se ha hecho eco en numerosas ocasiones de los ideales de la UNESCO, que también ha contribuido a difundir sus conceptos. Edgar Morin, que ha publicado artículos y obras que son hoy referentes en sus ámbitos, se ha impuesto como uno de los intelectuales de referencia de la UNESCO.

Enlaces útiles:

Los periodistas que deseen cubrir de manera presencial la ceremonia deben acreditarse en el servicio de prensa de la UNESCO poniéndose en contacto con: Thomas Mallard(link sends e-mail), +33 1 45 68 22 93 antes del 1º de julio a las 19:00 (hora de París).

Fuente de la Información: https://es.unesco.org/news/unesco-recibe-al-filosofo-y-sociologo-edgar-morin-que-dara-conferencia-excepcional-motivo-su

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Para hacer frente al aumento de las desigualdades, es necesario anular las deudas y poner en marcha un proyecto socialista, feminista, ecologista, anticapitalista, antirracista, internacionalista y autogestionario

Para hacer frente al aumento de las desigualdades, es necesario anular las deudas y poner en marcha un proyecto socialista, feminista, ecologista, anticapitalista, antirracista, internacionalista y autogestionario

Eric Toussaint , C.J. Polychroniou

Entrevista a Eric Toussain

Pregunta: Durante las últimas décadas, las desigualdades aumentaron en muchos países del mundo, tanto en los países desarrollados como en los países del Sur, creando lo que el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, llamó en su prólogo al Informe Social Mundial 2020 «un paisaje mundial profundamente desigual». Además, el 1% de la población más rica es el gran ganador de la economía capitalista mundializada del siglo XXI. ¿La desigualdad, es acaso una evolución inevitable frente a la mundialización, o el resultado de políticas y de acciones llevadas a cabo en cada uno de los países?

Éric Toussaint: El aumento de las desigualdades no es inevitable. No obstante, es evidente que la explosión de desigualdades es consubstancial a la fase en la que el sistema capitalista entró durante los años 1970 hace medio siglo. La evolución de las desigualdades en el sistema capitalista debe ponerse en relación directa con las relaciones de fuerza entre las clases sociales fundamentales, entre el Capital y el Trabajo. Cuando utilizo el término Trabajo, este engloba tanto los asalariados y asalariadas de las ciudades como los trabajadores y los pequeños productores agrícolas.

Se pueden distinguir grandes períodos en la evolución del capitalismo en función de la evolución de las desigualdades y de las relaciones de fuerza sociales

Se pueden distinguir grandes períodos en la evolución del capitalismo en función de la evolución de las desigualdades y de las relaciones de fuerza sociales. Las desigualdades aumentaron entre el comienzo de la revolución industrial, durante la primera mitad del siglo XIX, hasta las políticas instauradas por el gobierno de Franklin D Roosevelt en Estados Unidos en los años 1930, y luego disminuyeron hasta el comienzo de los años 1980. En Europa, el giro hacia la disminución de las desigualdades se corrió una decena de años en relación con Estados Unidos, ya que se tuvo que esperar el fin de la Segunda Guerra Mundial, y la derrota definitiva del nazismo, para que se pusieran en marcha políticas de reducción de desigualdades, ya sea en Europa occidental como en la parte oriental, bajo el dominio de Moscú. En las principales economías de América Latina, hubo una reducción de desigualdades entre los años 1930 y 1970, especialmente durante la presidencia de L. Cárdenas en México y de J.D. Perón en Argentina. Durante ese período desde 1930 hasta 1970, las luchas sociales fueron masivas. En numerosos países capitalistas, el Capital tuvo que hacer concesiones al Trabajo con tal de estabilizar el sistema. En algunos casos, la radicalidad de las luchas terminó en revoluciones como en China en 1949 y en Cuba en 1959.

El retorno a políticas, que reforzaban fuertemente las desigualdades, aparece de manera brutal en los años 1970 en América Latina y en una parte de Asia. Citemos, a partir de 1973, la dictadura del general Pinochet, asesorado por los Chicago boys, la dictadura de F. Marcos en Filipinas, las dictaduras argentina y uruguaya, para retomar algunos ejemplos de países en los que las políticas neoliberales fueron puestas en práctica en primer lugar.

Esas políticas neoliberales, que produjeron un fuerte aumento de las desigualdades se generalizaron a partir de 1979 en Gran Bretaña, con M. Thatcher, a partir de 1980 en Estados Unidos con R. Reagan, a partir de 1982, en Alemania, con Helmuth Kohl, en 1982-1983 en Francia, luego del giro a la derecha de François Mitterrand.

El retorno a políticas que reforzaban fuertemente las desigualdades aparece de manera brutal en los años 1970

Las desigualdades se incrementaron fuertemente con la restauración capitalista en los países de la ex Unión Soviética y en su bloque en Europa central y del Este. En China, a partir de la segunda mitad de los años 1980, las políticas dictadas por Deng Xiaoping condujeron también a una restauración progresiva del capitalismo y un aumento de las desigualdades.

Está muy claro también que para los ideólogos del sistema capitalista y para toda una serie de responsables de los organismos internacionales, un incremento de las desigualdades es una condición necesaria del crecimiento.

Recordemos que Simon Kuznets [1] elaboró en los años 1950, una teoría según la cual un país cuya economía despega y progresa debe necesariamente pasar por una fase de aumento de las desigualdades. Según este dogma, las desigualdades comenzarán a bajar desde el momento en que el país alcance un umbral superior de desarrollo. Se parece a la promesa del paraíso después de la muerte que es utilizada por las clases dominantes para que se acepte una vida llena de sufrimientos y retrocesos. La necesidad de ver aumentar las desigualdades está muy bien interiorizada en el Banco Mundial. Como prueba, las palabras del presidente del Banco Mundial, Eugene Black, en abril de 1961: «Las desigualdades en los ingresos provienen necesariamente del crecimiento económico (que) da la posibilidad a la gente de escapar de una existencia en la pobreza» [2]. Sin embargo, los estudios empíricos realizados por el Banco Mundial del tiempo de Hollis Chenery, economista jefe de esa institución en los años 1970, contradecían las afirmaciones de Kuznets.

En su libro El capital en el siglo XXI, [3] Thomas Piketty presentó una crítica muy interesante de la teoría de Kuznets. Piketty nos recuerda que en un comienzo Kuznets dudaba del correcto fundamento de su curva, pero eso no le impidió crear una teoría que goza de una larga vida. Mientras tanto, las desigualdades alcanzaron un nivel inédito en la historia de la humanidad. Es el producto de la dinámica del capitalismo globalizado apoyado por las políticas de las instituciones internacionales a cargo del «desarrollo» y de los gobiernos que favorecen al 1 % más rico en detrimento de una aplastante mayoría de población tanto en el Norte como en el Sur del planeta.

Las desigualdades alcanzaron un nivel inédito en la historia de la humanidad. Es el producto de la dinámica del capitalismo globalizado

En 2021, el Banco Mundial retomó la cuestión de la primavera árabe de 2011, afirmando, contra cualquier evidencia, que el nivel de desigualdad era bajo en toda la región árabe y eso lo inquietó mucho porque, según el Banco, es el síntoma de que algo no funciona lo suficiente en una economía de la región que se suponía exitosa. Como fieles adeptos a la teoría de Kuznets, Vladimir Hlasny y Paolo Verme afirman en un documento publicado por el Banco Mundial que «una pequeña desigualdad no es un indicador de una economía sana» [4].

Gilbert Achcar resume de la siguiente manera la posición adoptada por Paolo Verme del Banco Mundial: «según el estudio del Banco Mundial de 2014, es la aversión por la desigualdad, y no la desigualdad en sí, que debe deplorarse, porque la desigualdad debe inevitablemente aumentar con el desarrollo en una perspectiva kusnetsiana.» [5]

Finalmente. Es evidente que la pandemia del coronavirus provocó el aumento, aún un poco más, de la desigualdad en el reparto de los ingresos y patrimonios. La desigualdad frente a la enfermedad y frente a la muerte creció también en forma dramática.


Las políticas neoliberales crearon fuertes niveles de endeudamiento para los mercados, llamados emergentes y los países en desarrollo. La deuda amenaza de crear una emergencia en el desarrollo mundial que podría ser aún más grave que la urgencia sanitaria mundial originada por la pandemia Covid-19. ¿Cuál es la solución más realista a la crisis de la deuda en los países en desarrollo?

La solución es clara: hay que proceder a la suspensión de pagos, excluyendo el pago de indemnizaciones por retraso. Más allá de una suspensión de pago, hay que realizar, en cada país, auditorías de la deuda con una participación activa de ciudadanos y ciudadanas, con el fin de determinar la parte ilegítima, odiosa ilegal e/o insostenible, que es necesario anular. Una crisis de esta amplitud impone de «poner los contadores a cero» como se hizo varias veces en la historia de la humanidad. David Graeber nos lo recordó en su famoso libro: En deuda, una historia alternativa de la economía, Editorial Ariel, Barcelona.

Una crisis de esta amplitud impone de «poner los contadores a cero» como se hizo varias veces en la historia de la humanidad

Para el CADTM, que es una red mundial activa principalmente en el Sur, y también en el Norte, la necesidad de recurrir a suspensiones de pago y a anulaciones de deuda no concierne solamente a los países en desarrollo, ya sean emergentes o no emergentes. También concierne a los del Norte, comenzando por países como Grecia o semicolonias como Puerto Rico.

Es necesaria la anulación de las deudas abusivas reclamadas a las clases populares

También se debe hablar sin tapujos de las deudas abusivas reclamadas a las clases populares. Los bancos privados, y otros organismos privados, desarrollaron con mucha energía una política de préstamos destinados a las clases populares, que recurren a ellos ya que sus ingresos son insuficientes para pagar los estudios superiores o para acceder a la asistencia sanitaria. Las deudas estudiantiles se elevan a más de 1,650 billones de dólares en Estados Unidos, una gran parte de las deudas hipotecarias son sometidas a condiciones abusivas (como la crisis de las subprime lo mostró claramente a partir de 2007), algunos préstamos al consumo son también abusivos, como lo son en el Sur, la mayoría de las deudas ligadas a los microcréditos.

Como las políticas neoliberales desmantelan los sistemas de protección, las personas deben, por consiguiente, endeudarse individualmente

El endeudamiento de las clases populares está evidentemente ligado a la profundización de las desigualdades y a la demolición del Estado de bienestar, al que la mayoría de gobiernos se libraron desde los años 1980. Y esto es cierto en todos los rincones del planeta: ya sea en Chile, en Colombia, en la región árabe, en Japón, en Europa, en Estados Unidos. Como las políticas neoliberales desmantelan los sistemas de protección, las personas deben, por consiguiente endeudarse para compensar el hecho de que los Estados ya no cumplen con la obligación que les incumbe de proteger, promover y realizar los derechos humanos. Cinzia Azzurra, Tithi Bhattacharya y Nancy Fraser lo subrayaron en su libro: Manifiesto para un feminismo del 99%. Herder, Barcelona, 2019.

La crisis sanitaria está lejos de ser resuelta. El sistema capitalista y las políticas neoliberales tuvieron un rol fundamental en todas las etapas


¿Cuáles son las alternativas para otro modelo de desarrollo?

Como lo decimos en el Manifiesto ¡Acabemos con el sistema de patentes privadas!: «La crisis sanitaria está lejos de ser resuelta. El sistema capitalista y las políticas neoliberales tuvieron un rol fundamental en todas las etapas. En el origen del virus está la transformación desenfrenada de la relación entre la especie humana y la naturaleza. La crisis ecológica y la crisis sanitaria están íntimamente ligadas.»

Los gobiernos y el Gran Capital no abandonarán la prosecución de esta ofensiva contra los intereses de la aplastante mayoría de la población, si no hay unas movilizaciones muy potentes que los obliguen a hacer concesiones.

La crisis ecológica y la crisis sanitaria están íntimamente ligadas

Entre los nuevos ataques a los que hay que resistir son: la aceleración de la automatización/robotización del trabajo; la generalización del teletrabajo en el que los asalariados está aislados, aún menos dueños de sus tiempos además de asumir una serie de costes ligados a sus útiles de trabajo, que no lo harían de trabajar presencialmente en la empresa; nuevos ataques contra la enseñanza pública y un desarrollo de la enseñanza a distancia, que aumenta las desigualdades culturales y sociales; el refuerzo del control sobre la vida privada y sobre los datos privados; el aumento de la represión…

Entre los nuevos ataques: la aceleración de la robotización del trabajo; la generalización del teletrabajo; los nuevos ataques contra la enseñanza pública y el desarrollo de enseñanza a distancia; el fortalecimiento del control sobre la vida privada y de la represión…

La cuestión de las deudas públicas vuelve al centro de los temas candentes de las batallas sociales y políticas. Actualmente, las deudas públicas suben rápidamente ya que los gobiernos recurren masivamente al endeudamiento para evitar la imposición a los ricos[6] en la lucha contra los efectos de la epidemia de la Covid-19, y pronto, bajo el pretexto de reembolsar esas deudas, retomarán la ofensiva de la austeridad. En consecuencia, la lucha para la anulación de las deudas públicas ilegítimas debe tomar una nueva fuerza. Las deudas privadas ilegítimas reclamadas a las clases populares pesarán cada vez más en la vida cotidiana. Habrá que reforzar el combate por su anulación.

Las luchas que estallaron en varios continentes durante el mes de junio de 2020, y en particular las luchas antirracistas masivas con el lema Black Lives Matter, muestran que las clases populares y la juventud no aceptan la continuación del statu quo.

En 2021, las enormes movilizaciones populares en Colombia y más recientemente al final de mayo en Brasil, muestran de nuevo que la resistencia de los pueblos de América Latina es masiva.

Necesitamos contribuir, tanto como sea posible, a que un nuevo y potente movimiento social y político tenga la capacidad de ayudar a la convergencia de las luchas sociales y a contribuir a la elaboración de un programa de ruptura con el capitalismo, propugnando soluciones anticapitalistas, antirracistas, ecologistas, feministas y socialistas.

Las deudas públicas suben rápidamente ya que los gobiernos recurren masivamente al endeudamiento para evitar la imposición a los ricos

Es fundamental actuar: por la socialización de los bancos con expropiación a los grandes accionistas; por la suspensión del pago de la deuda pública y la realización, al mismo tiempo, de una auditoría con participación ciudadana, con el fin de repudiar la parte ilegítima de la deuda; por la imposición de un impuesto de crisis muy elevado para los ricos; por la anulación de las deudas reclamadas de manera ilegítima a las clases populares (deudas estudiantiles, deudas hipotecarias abusivas…); por el cierre de las bolsas de valores que son lugares de especulación; por la reducción radical del tiempo de trabajo (con el mantenimiento de los salarios); con el fin de crear un gran número de empleos socialmente útiles; por un aumento radical de los gastos públicos en salud y en educación; para la socialización de las empresas farmacéuticas y del sector de la energía; por la relocalización del máximo de producción y el desarrollo de circuitos cortos; y , además, toda una serie de otras demandas esenciales.


Hace algunos años, usted había afirmado que el proyecto socialista había sido traicionado y debía ser reinventado en el siglo XXI. ¿A qué debería parecerse el socialismo en el mundo actual, y cómo podríamos arribar a esa condición?

Hoy el proyecto socialista debe ser feminista, ecologista, anticapitalista, antirracista, internacionalista y autogestionario. En 2021, hemos conmemorado el 150 º aniversario de la Comuna de París, durante la cual el pueblo puso en marcha una forma de autogobierno democrático: la combinación de la autoorganización y de formas de delegación de poder, que podían en cualquier momento cuestionarse ya que todos los mandatos públicos eran revocables a demanda del pueblo. Hay que afirmar claramente que la emancipación de los oprimidos y las oprimidas será la obra de ellos y ellas, o no será. El socialismo solo podrá ser alcanzado si los pueblos se fijan, conscientemente, por objetivo construirlo y si se dotan de medios para impedir la degeneración autoritaria o dictatorial, y la burocratización de la nueva sociedad.

El proyecto socialista debe ser feminista, ecologista, anticapitalista, antirracista, internacionalista y autogestionario.

Tenemos que señalar la validez de lo que afirmaba Rosa Luxemburgo en 1918: «Por otra parte, es un hecho conocido e indiscutible que es imposible pensar en un gobierno de las amplias masas sin una prensa libre y sin trabas, sin el derecho ilimitado de asociación y reunión.» Rosa Luxemburgo, Obras escogidas, 11 de 17. La Revolución Rusa. Izquierda Revolucionaria, www. Marxismo.org. p, 395 (capítulo 5: La cuestión del sufragio)

Rosa Luxemburgo agregaba: «La libertad solamente para los partidarios de un gobierno, solamente para los miembros de un partido- tan numerosos como sean- no es libertad. La libertad, es siempre, al menos, la libertad del que piensa diferente. No por un fanatismo de «justicia» sino porque todo lo que la libertad comporta de instructivo, de saludable y de purificante depende de ese principio, y deja de ser eficaz cuando la «libertad» se convierte en un privilegio.» Ibid. p.396.

Frente a la crisis multidimensional del capitalismo y a su carrera hacia el abismo debido a la crisis ecológica, enmendar el capitalismo no es realmente una opción, solo nos llevaría a conseguir el mal menor, que no aportaría las soluciones radicales que exige la situación.


Traducido por Griselda Piñero

Fuente: Truthout

Notas

[1Kuznets Simon. 1955. «Economic Growth and Income Inequalit », American Economic Review, n°49, marzo 1955, p.1-28.

[2Citado por Devesh Kapur, John P. Lewis, Richard Webb. 1997. The World Bank, Its First Half Century, Volumen 1, p. 171.

[3El capital en el siglo XXI , Fondo de Cultura Económica, Madrid, 2014.

[4«Low inequality was not an indicator of a healthy economy» Vladimir Hlasny y Paolo Verme, «On the “Arab Inequality Puzzle”: A Comment», publicado en enero 2021 en la Revue Development and Change del Instituto de Estudios Sociales de La Haye, p. 4.

Fuente de la información: http://www.cadtm.org/Para-hacer-frente-al-aumento-de-las-desigualdades-es-necesario-anular-las

 

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